0

Peso bebe 20 semanas

El embarazo es un momento único y mágico para muchas mujeres que viven la gestación de forma especial. Por eso, es normal que te preocupe, si estás embarazada, el correcto desarrollo de tu bebé. ¿Cuánto mide? ¿Cuánto pesa? ¿Será normal?

Seguro que te gustaría poder consultar una tabla para poder saber cuánto mide y pesa el bebé a lo largo del embarazo. Pues bien, Guiainfantil.com te ofrece una serie de tablas de percentiles del feto o bebé para que compruebes su evolución a lo largo de la gestación. Recuerda siempre que son valores orientativos. Cada embarazo es un mundo y nadie mejor que el ginecólogo para asegurarte de que todo evoluciona de forma correcta.

Tabla de cuánto mide y pesa el bebé hasta la semana 17 de gestación

En esta primera tabla puedes comprobar la rápida evolución de tu bebé dentro de tu vientre en la primera etapa de embarazo. En estas primeras semanas de embarazo, el bebé llegará a medir unos 18 centímetros en la semana 17, y pesará cerca de 140 gramos.

Y sí, tú te notarás más hinchada y pensarás que no es posible. Recuerda que durante las primeras semanas de embarazo, el cuerpo retiene mucho líquido y además al peso del bebé hay que añadir el peso de la placenta y el líquido amniótico.

Tabla de cuánto mide y pesa el bebé de la semana 18 a la 29

En esta segunda etapa, la mamá notará un aumento considerable de volumen. Su bebé crece y eso se nota. En la semana 20, el ecuador más o menos del embarazo, el bebé ya pesa 300 gramos y mide unos 25 centímetros. Recuerda siempre que estos son valores orientativos. No todos los bebés pesarán lo mismo. Algunos crecen más y otros de forma más lenta.

Cuánto pesa y mide el bebé en las últimas semanas de gestación

Y llegamos a la recta final, las semanas de mayor crecimiento físico del bebé dentro del vientre materno. De pesar poco más de un kilo, el bebé conseguirá alcanzar los tres kilos de peso (y en muchos casos superarlos) cuando llegue a las 40 semanas de gestación. ¡Ya está listo para nacer!

Grande para edad gestacional

¿Qué significa grande para la edad gestacional?

Grande para edad gestacional es un término que se usa para describir a los bebés que nacen con un peso más alto que lo normal para la cantidad de semanas que ha tenido el embarazo. Se dice que un bebé es grande para la edad gestacional si pesa más que 9 de cada 10 bebés de la misma edad gestacional. También se dice que es grande para la edad gestacional si pesa más de 3.95 kilogramos (8 libras y 13 onzas). Un bebé promedio pesa alrededor de 3.4 kilogramos (7 libras) al nacer. Alrededor de 9 de cada 100 bebés pesan más de 3.95 kilogramos al nacer. Rara vez un bebé pesa más de 4.5 kilogramos (10 libras).

La mayoría de los bebés que son grandes para la edad gestacional nacen a término. Eso es entre las semanas 37 y 41 del embarazo. Algunos bebés prematuros pueden ser grandes para la edad gestacional.

¿Cuáles son las causas de un bebé grande para la edad gestacional?

Algunos bebés son grandes porque sus padres son grandes. Los padres pueden transmitir esta característica a sus hijos. Un alto peso de nacimiento también puede deberse a la cantidad de peso que una madre suba durante el embarazo. Las mujeres que suben mucho peso durante el embarazo suelen dar a luz a bebés que son grandes para la edad gestacional.

La diabetes en la mamá es la causa más común de que un bebé sea grande para la edad gestacional. Si una mujer embarazada tiene un alto nivel de azúcar en la sangre, puede pasárselo a su bebé. En respuesta, el cuerpo del bebé produce insulina. Toda la cantidad adicional de azúcar e insulina que se produce puede ocasionar un crecimiento rápido y depósitos de grasa. Eso significa un bebé más grande.

¿Qué bebés corren riesgo de ser grandes para la edad gestacional?

Dado que estos bebés son tan grandes, el nacimiento puede ser difícil. Los problemas en el momento del nacimiento incluyen:

  • El parto dura mucho tiempo

  • Dificultades en el nacimiento

  • Lesiones en el bebé, tal como fractura de la clavícula

  • Mayor necesidad de un parto por cesárea

  • El bebé aspira meconio en sus pulmones cerca del momento del parto

Muchos bebés grandes son hijos de madres que tienen diabetes. Un mal control del nivel de azúcar en la sangre puede causar problemas tales como:

  • Bajo nivel de azúcar en la sangre en el bebé después del parto

  • Un mayor número de defectos de nacimiento

  • Problemas para respirar

Muchos bebés que son grandes para la edad gestacional también tienen un color amarillento en la piel, los ojos y las membranas mucosas (ictericia).

¿Cuáles son los síntomas de un bebé grande para la edad gestacional?

Se dice que un bebé es grande para la edad gestacional si pesa más que 9 de cada 10 bebés de la misma edad gestacional. En Estados Unidos, se consideran así los bebés nacidos tras una gestación de 40 semanas que pesan más de 3.95 kilogramos (8 libras y 13 onzas). Los bebés que corren el mayor riesgo de tener complicaciones pesan más de 4.34 kilogramos (9 libras y 11 onzas) al nacer.

¿Cómo se diagnostica un bebé grande para la edad gestacional?

Los bebés con este problema suelen tener el diagnóstico antes del nacimiento. Durante el embarazo, el tamaño de un bebé puede calcularse de diferentes maneras. Puede medirse la altura en la parte superior del útero de la madre desde su hueso púbico. Esta medida en centímetros suele relacionarse con la cantidad de semanas de embarazo después de la semana número 20. Si esta medida es grande para la cantidad de semanas, el bebé puede ser más grande de lo esperado.

Otras maneras de comprobar el crecimiento del bebé incluyen:

  • Ecografía. Esta prueba emplea ondas de sonido para crear una imagen de su bebé y el interior de su cuerpo. Es un método más preciso para calcular el tamaño aproximado de su bebé. Puede tomarse la medida de la cabeza de su bebé, su abdomen y el hueso de la parte superior de su pierna para ver con qué rapidez está creciendo.

  • Su aumento de peso durante el embarazo. Esto también puede afectar el tamaño de su bebé. Si sube mucho de peso durante el embarazo, eso puede hacer que su bebé sea más grande que lo normal.

Los bebés se pesan dentro de las primeras horas después del nacimiento. El peso se compara con la edad gestacional del bebé y se anota en el registro médico.

¿Cómo se trata un bebé grande para la edad gestacional?

El tratamiento dependerá de los síntomas, la edad y la salud general de su hijo. También variará según la gravedad de la afección.

Si las pruebas de ecografía durante el embarazo muestran que su bebé es muy grande, algunos médicos pueden recomendar un parto prematuro. En tal caso, el médico puede recomendar una cesárea.

Después del parto, un bebé que sea grande para la edad gestacional se revisará cuidadosamente para ver si tiene lesiones que hayan sucedido durante el parto. También se medirá su nivel de glucosa en la sangre para ver si el bebé tiene un bajo nivel de azúcar en la sangre.

¿Cuáles son las complicaciones de un bebé grande para la edad gestacional?

Los bebés que son grandes para la edad gestacional corren mayor riesgo de tener un problema respiratorio llamado síndrome de dificultad respiratoria. También corren el riesgo de aspirar meconio en sus pulmones cerca del momento del parto

Las lesiones en el nacimiento, tal como una fractura de clavícula (el hueso del cuello) son más comunes en los bebés que son grandes para la edad gestacional. Estos bebés también pueden necesitar quedarse en la unidad de cuidados intensivos neonatales debido a problemas para respirar, bajo nivel de azúcar en la sangre (hipoglucemia) y por haber aspirado meconio en sus pulmones. Además, las probabilidades de morir son mayores en los bebés que pesan más de 3.95 kilogramos. El riesgo aumenta a medida que sube el peso de nacimiento.

¿Cómo puede prevenirse un bebé grande para la edad gestacional?

La atención médica prenatal regular es importante en todos los embarazos. Los chequeos regulares pueden ayudar a su proveedor de atención médica a ver si su bebé es demasiado grande. Si su bebé parece grande, puede ser un signo de que usted tiene diabetes no detectada o de que tiene algún otro problema. Para reducir parte de los riesgos para su bebé:

  • Ocúpese de su diabetes.

  • Cuide su peso.

  • Siga los consejos de su proveedor de atención médica.

Puntos clave sobre un bebé grande para la edad gestacional

Se dice que un bebé es grande para la edad gestacional si pesa más de 3.95 kilogramos (8 libras y 13 onzas) al nacer.

  • La diabetes suele ser la causa más común por la que los bebés son grandes para la edad gestacional.

  • Dado que estos bebés son tan grandes, el parto puede ser difícil.

  • Si las pruebas de ecografía durante el embarazo muestran que un bebé es muy grande, algunos médicos pueden recomendar un parto prematuro.

  • Los chequeos prenatales regulares pueden ayudar a su proveedor de atención médica a ver si su bebé es demasiado grande.

Próximos pasos

Consejos para ayudarle a aprovechar al máximo una visita al proveedor de atención médica de su hijo:

  • Tenga en mente la razón de la visita y qué desea que suceda.

  • Antes de su visita, escriba las preguntas que quiere hacerle.

  • En la visita, escriba el nombre de un diagnóstico nuevo y de todos los medicamentos, tratamientos o análisis nuevos. Además escriba todas las instrucciones nuevas que le dé el proveedor para su hijo.

  • Pregunte por qué se indica un medicamento o tratamiento nuevo, y cómo ayudará a su hijo. Además, consulte cuáles serán los efectos secundarios.

  • Pregunte si la afección de su hijo se puede tratar de otras maneras.

  • Infórmese de por qué un análisis o procedimiento se recomienda y qué podrían significar los resultados.

  • Consulte qué puede ocurrir si su hijo no toma el medicamento o no se hace un análisis o procedimiento.

  • Si su hijo tiene una cita de control, anote la fecha, la hora y el propósito de esa visita.

  • Averigüe cómo puede comunicarse con el proveedor de su hijo después del horario de consultorio. Es importante por si su hijo se enferma y usted necesita hacer preguntas o pedir un consejo.

Control del embarazo

Pruebas diagnósticas: La ecografía morfológica

Este es el momento ideal para realizar la ecografía morfológica que permitirá valorar toda la anatomía del feto. En esta ecografía, además de tomar las medidas del feto, se realiza un examen detallado de toda su morfología órgano por órgano, pudiendo diagnosticar anomalías en el desarrollo del feto; por lo tanto, en esta ecografía se pueden diagnosticar gran parte de malformaciones que pueda presentar el feto.

En el caso de diagnosticarse alguna malformación, se comenta con los padres el significado y el pronóstico de la misma, si es necesario ampliar el estudio con más pruebas, que puede incluir la realización de analíticas, ecografías más exhaustivas, amniocentesis o resonancia magnética. En los casos más graves, la legislación española contempla como una posibilidad la interrupción legal de la gestación.

Se debe tener en cuenta que existen ciertas malformaciones que no son posibles identificar ecográficamente; hay otras alteraciones que ocurren con el desarrollo del feto y que pueden aparecer en el tercer trimestre por lo que en esta ecografía serán imposibles de detectar.

Durante la realización de la ecografía morfológica también puede medirse el Doppler de las arterias uterinas y el cuello de la matriz. La medición del flujo que pasa a través de las arteria uterinas mediante ecografía Doppler permite entender cómo está funcionando la placenta y se usa para valorar el riesgo de algunas complicaciones del embarazo como la preeclampsia (hipertensión del embarazo) o retraso de crecimiento intrauterino (problemas de crecimiento del bebé).

La medición del cérvix o cuello uterino sirve para estimar el riesgo de parto prematuro. Tanto el Doppler de uterinas como el cérvix uterino pueden ya medirse en la ecografía de primer o de segundo trimestre para valorar el riesgo de posibles complicaciones del embarazo.

La estimación del peso del feto se hace de acuerdo a una serie de fórmulas. La más habitual es tener en cuenta la medida del diámetro biparietal, la circunferencia del abdomen y la longitud del fémur. Según los datos de estas tres medidas se calcula el peso del feto. Hay que tener en cuenta que es un peso estimado, con un margen de error de entre el 15 y el 20%.

La primera vez que se toma esta medida es en la ecografía de la semana 20. A partir de esa, se hace en todas las revisiones ya que es muy importante controlar que el feto engorda adecuadamente. Lo más importante es que el peso se encuentre entre los percentiles normales, ni muy por encima ni muy por debajo, y que gane peso semana a semana. Es decir, que es un feto eutrófico (bien alimentado).

A las 20 semanas el feto mide unos 25 cm y pesa unos 300 gramos. Desde esa semana su crecimiento será más o menos el siguiente (ten en cuenta que cada bebé crece a un ritmo y que su peso y longitud de pende de varios factores como el sexo, la genética, etc.).

No te puedes perder …

Cómo saber el sexo del bebé en un ultrasonido

El método más fiable de conocer el sexo del bebé es mediante la ecografía de las 20 semanas; antes de ese momento, es fácil confundirse ya que los órganos reproductores aún no se ven con claridad.

Te puede interesar:
El peso en el embarazo debe controlarse de manera periódica para así evitar adquirir kilos de más que puedan causar problemas de salud tanto a la madre gestante como al bebé.

Fecha de actualización: 12-03-2014

Redacción: Irene García

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

Pesos y medidas fetales

¡IMPRÍMELA!

Diario del bebé

Registra el progreso diario de tu pequeño. Cada bebé crece a un ritmo diferente desde el principio del embarazo, así que estos números son solamente promedios generales. La longitud y el peso de tu bebé pueden variar considerablemente.
No te preocupes demasiado si un ultrasonido indica que tu bebé es mucho más pequeño o más grande (tu médico te dirá si hay motivo de preocupación). Para cuando llegue a término, tu bebé podría pesar menos de 2.3 kg (5 libras) o más de 4 kg (9 libras).
Ten presente que se mide a los bebés de la corona (o parte superior de la cabeza) a las nalgas hasta aproximadamente las 20 semanas. Esto se debe a que las piernitas del bebé están flexionadas contra su torso durante la primera mitad del embarazo y resultan muy difíciles de medir.
Después de eso, se mide a los bebés de la cabeza a los pies.
No te pierdas la galería de fotos donde comparamos el tamaño de tu bebé con frutas y verduras, semana a semana
Corona a nalgas
Corona a talones
Revisado en junio 2017

Referencias

Doublet PM, et al. 1997. Improved birth weight table for neonates developed from gestations dated by early ultrasonography. Journal of Ultrasound Medicine 16(4):241-9. www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/9315150
Hadlock FP, et al. 1992. Fetal crown rump length: Reevaluation of relation to menstrual age (5-18 weeks) with high resolution real-time US. Radiology 182(2):501-5. www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/1732970
Usher R, et al. 1969. Intrauterine growth of live-born Caucasian infants at sea level: Standards obtained from measurements in 7 dimensions of infants born between 25 and 44 weeks of gestation. Pediatrics 74(6):901-10. www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/5781799

Restricción del crecimiento intrauterino (RCIU)

  • Tamaño de texto más grandeTamaño de texto grandeTamaño de texto regular

Hay bebés de todos los tamaños. Algunos solo son más grandes o más pequeños que los demás por motivos naturales.

Pero en algunos casos los bebés que están dentro del vientre materno son de menor tamaño que el que les correspondería tener. Cuando esto ocurre, se denomina «restricción del crecimiento intrauterino» o «crecimiento intrauterino retardado».

Sobre la restricción del crecimiento intrauterino

Una «restricción del crecimiento intrauterino» es cuando un bebé que todavía está dentro del vientre materno no consigue crecer al ritmo esperado durante el embarazo. En otras palabras, en cualquier punto del embarazo, el bebé no es del tamaño que debería tener considerando el momento del embarazo en que se encuentra su madre (este momento se conoce como «la edad gestacional» del bebé no nato).

Los bebés afectados por una restricción del crecimiento intrauterino suelen tener bajo peso al nacer. Si el peso del bebé es inferior al percentil 10 para su edad gestacional (lo que significa que el 90% de los bebés de la misma edad gestacional pesan más), al bebé también se le denomina «pequeño para su edad gestacional».

Es importante saber que no todos los bebés que son pequeños para su edad gestacional presentaban una restricción del crecimiento intrauterino cuando estaban en el vientre materno. Por ejemplo, algunos bebés sanos nacen más pequeños que el promedio simplemente porque sus padres son de baja estatura.

Hay dos tipos de restricción del crecimiento intrauterino:

  1. Restricción del crecimiento intrauterino simétrica: el cuerpo del bebé es de un tamaño proporcionalmente reducido (todas las partes del cuerpo del bebé son igual de pequeñas).
  2. Restricción del crecimiento intrauterino asimétrica: el bebé tiene una cabeza y un cerebro de tamaño normal pero el resto del cuerpo es de tamaño reducido.

Causas

En muchos casos, la restricción del crecimiento intrauterino es la consecuencia de un problema que impide que el bebé reciba suficiente oxígeno y/o suficientes nutrientes. Esta falta de nutrientes hace más lento su crecimiento.

Esto puede ocurrir por diversos motivos. Una causa habitual es la insuficiencia placentaria, donde el tejido que administra oxígeno y alimentos al bebé no está correctamente adherido al útero materno o no funciona como debería.

Entre otras causas posibles que pueden ocurrir durante el embarazo, se incluyen las siguientes:

  • ciertas conductas, como fumar, beber alcohol o consumir drogas, por parte de la futura madre
  • exposición a infecciones (contagiadas por la madre), como la infección por citomegalovirus, la rubeola, la toxoplasmosis y la sífilis
  • consumo de determinados medicamentos por parte de la futura madre
  • hipertensión en la futura madre
  • trastornos genéticos o anomalías congénitas
  • vivir a gran altitud

Factores de riesgo

La restricción del crecimiento intrauterino tiende a ocurrir en mayor medida en mujeres que están embarazadas de más de un bebé o que han tenido previamente bebés pequeños para su edad gestacional o bebés afectados por una restricción del crecimiento intrauterino. Hay ciertas afecciones médicas, como algunas enfermedades que afectan al corazón, los pulmones, la sangre, de tipo autoinmunitario o la anemia, que aumentan el riesgo de que una mujer desarrolle una restricción del crecimiento intrauterino. El hecho de alimentarse mal o de tener bajo peso antes o durante el embarazo también incrementa este riesgo.

Diagnóstico

Puesto que no todos los bebés de tamaño reducido padecen una restricción del crecimiento intrauterino, es muy importante hacer un buen diagnóstico. Esto se inicia determinando de forma adecuada la edad gestacional del bebé basada en la fecha de inicio del embarazo.

Al principio, la edad gestacional se calcula a partir del primer día del último período menstrual de la futura madre. Más adelante (habitualmente entre las semanas 8 y 13), se confirma a través de una ecografía. Una vez que se calcula la edad gestacional del bebé, los médicos utilizan esta estimación para supervisar el crecimiento del bebé y compararlo con el ritmo de crecimiento esperado. Si el bebé está creciendo más despacio de lo normal («pequeño para su edad gestacional»), los médicos seguirán controlando su crecimiento y es posible que le hagan más pruebas a fin de determinar si el bebé padece o no una restricción del crecimiento intrauterino.

El control del crecimiento se lleva a cabo de varias formas distintas. Una medida denominada altura uterina ayuda a calcular el tamaño del bebé; para ello se mide el vientre de la madre desde la parte superior del hueso púbico hasta la parte superior del útero.

Otra forma de evaluar el crecimiento del bebé es mediante ecografías. De hecho, la restricción del crecimiento intrauterino se suele diagnosticar con esta técnica.

Durante una ecografía, un técnico cubre el vientre de la mujer con un gel y desplaza una sonda (un instrumento en forma de vara o bastón) sobre él. Ondas sonoras de alta frecuencia «rebotan» sobre su cuerpo y crean imágenes del bebé en la pantalla de una computadora. Estas imágenes se utilizan para calcular el tamaño y el peso del bebé.

Aunque estos cálculos no son más que estimaciones y pueden no ser exactos, ayudan a los profesionales de la salud a hacer un seguimiento del crecimiento del bebé y a determinar si existe algún problema. Las ecografías también ayudan a identificar otras anomalías, como los problemas que afectan a la placenta o la escasez de líquido amniótico.

Los profesionales de la salud también pueden realizar otras pruebas si creen que un bebé puede presentar una restricción del crecimiento intrauterino, como:

  • monitorización fetal para evaluar la frecuencia cardíaca y los movimientos del feto
  • pruebas de cribado para detectar posibles infecciones
  • amniocentesis para ayudar a determinar la causa de la restricción del crecimiento intrauterino (y a veces para ayudar a determinar la madurez pulmonar del feto y si podría o no respirar por sí solo)

Si un bebé presenta una restricción del crecimiento intrauterino

Cuando se diagnostica una restricción del crecimiento intrauterino, se decidirá su tratamiento teniendo en cuenta el estado de salud del bebé y el mes de embarazo de la futura madre. Se controlará atentamente al bebé (generalmente a través de visitas prenatales frecuentes y ecografías) para hacer un atento seguimiento de su crecimiento y detectar posibles problemas.

El tratamiento de una restricción del crecimiento intrauterino incluye controlar cualquier enfermedad que padezca la madre y asegurarse de que lleva una dieta saludable y nutritiva, con una ganancia adecuada de peso. A algunas mujeres les indican que guarden cama para descansar y mejorar la irrigación sanguínea del bebé.

En algunos casos, los profesionales de la salud recomiendan provocar el parto antes de la fecha esperada si la monitorización del bebé indica que ha dejado de crecer o que presenta otros problemas. Aunque puede ser necesario anticipar el parto, la meta siempre consistirá en mantener al bebé seguro dentro del vientre materno durante el máximo tiempo posible.

A veces puede ser necesario realizar un parto por cesárea, cuando el estrés asociado a un parto vaginal se considera demasiado arriesgado para el bebé.

Pronóstico

Lamentablemente, los bebés con una restricción del crecimiento intrauterino son más proclives a padecer problemas de salud tanto antes como después de nacer. Los que nacen de forma prematura o con un tamaño muy reducido tienen más probabilidades de presentar problemas que requieren internamientos hospitalarios prolongados. También es posible que necesiten recibir cuidados especiales después del parto, como ayuda respiratoria o medicamentos para prevenir posibles infecciones.

Otros problemas que se pueden asociar a la restricción del crecimiento intrauterino son los siguientes:

  • aumento de las probabilidades de parto por cesárea
  • problemas para respirar y para alimentarse
  • problemas para mantener la temperatura corporal
  • hemograma alterado
  • baja concentración de azúcar en sangre (hipoglucemia)
  • capacidad reducida de combatir las infecciones
  • problemas neurológicos
  • mayor riesgo de parto de feto muerto (el feto muere dentro del vientre materno)

Los efectos a largo plazo de una restricción del crecimiento intrauterino dependen en gran medida de la afección que provocó el problema en primer lugar.

Cómo afrontar una restricción del crecimiento intrauterino

Cuando una mujer se entera de que su bebé padece o podría padecer una restricción del crecimiento intrauterino, lo mejor que puede hacer es asistir a todas las visitas y pruebas prenatales programadas y seguir al pie de la letra las recomendaciones del profesional de la salud que controla su embarazo. También debería cuidarse, siguiendo una dieta saludable, descansando lo suficiente y evitando el consumo de alcohol, drogas y tabaco.

Revisado por: Larissa Hirsch, MD Fecha de revisión: julio de 2014

admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *