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Peso niña 4 años

Cuando llevamos a nuestro hijo o hija al pediatra o enfermera, después de pesarle y medirle, mira las tablas de crecimiento y nos dicen cosas como: «está por encima de la media», «está por debajo de la media», «está en el percentil 75 de altura» y «está en el percentil 15 de peso».

Lo que está haciendo con esas tablas es comparar la altura y el peso de nuestro hijo/a con el resto de niños, con el fin de saber si está creciendo y engordando de manera normal, de la manera esperable. Hoy os vamos a hablar de la tabla de crecimiento que mira la altura, para que sepáis cómo utilizarla y para que sepáis cuánto mide vuestro/a hijo/a en comparación con el resto.

Las tablas de crecimiento por percentiles: altura

Lo primero que vamos a hacer es ofreceros las tablas de crecimiento para que podáis descargarlas o imprimirlas. Hay varias tablas, diseñadas de diferente modo según los niños analizados. Hasta el 2006, cuando la OMS publicó unas nuevas tablas, en España utilizábamos las de la Fundación Faustino Orbegozo. Se realizaron en base a niños nacidos en la década de los 70-80 en Vizcaya y, aunque fueron muy útiles durante un tiempo, tenían un peligro doble para los niños actuales: se basaban en niños nacidos en una época en que era muy habitual la alimentación con biberón (que provoca un patrón de ganancia de peso y altura diferente al de la lactancia materna) y que los niños eran nacidos en el País Vasco, donde hay mucho «chicarrón del norte».

En el año 2006 la OMS publicó unas nuevas tablas realizadas con niños de diferentes países (Brasil, Ghana, India, Noruega, Estados Unidos y Omán), teniendo en cuenta la alimentación normal para los bebés: la leche materna. Estas tablas vinieron a normalizar a algunos bebés que, con las otras tablas, parecían pequeños o delgados, y son utilizadas en la actualidad por muchos centros sanitarios, así que serán estas las tablas con las que trabajemos.

Tabla de crecimiento por percentiles para niños

Las tablas se pueden ver en la misma página de la OMS, pero os dejo los enlaces por si las queréis imprimir. Si tenéis un niño menor de dos años os recomiendo esta tabla que va desde que nacen hasta los 24 meses. Si tiene más de 2 años podéis descargar ésta, que llega hasta los 5 años.

Tabla de crecimiento por percentiles para niñas

De igual modo, podemos ver, descargar o imprimir también las tablas de crecimiento para las niñas. Si es menor de 2 años, os recomiendo ésta. Si es mayor de dos años, la tabla que llega hasta los 5 años podéis encontrarla aquí.

Cómo funcionan las tablas

Mirar la altura de nuestro hijo o hija en las tablas es muy sencillo. Sólo necesitamos saber cuánto mide en cada momento y mirar la tabla según la edad.

Si por ejemplo tenemos un niño de 5 meses que mide 65 cm, miramos la tabla y vemos que está en un percentil intermedio entre el 15 y el 50. Se dice que está en percentil 15 (porque no llega al 50), aunque en realidad estaría, más o menos, en un percentil 30-35.

Y ahora diréis, ¿y qué es eso de «percentil»? Pues respondo. Percentil significa porcentaje. Cuando hablamos de percentil es como decir “per cientil” (por ciento) y por eso en las tablas se habla de valores entre 0 y 100.

Si te dicen que tu hijo está en el percentil 15, te están diciendo que de cada 100 niños, él está en la posición 15, habiendo 85 niños más altos que él y 14 más bajos. O sea, que de todos los niños, el 14% son más bajos y el 85% más altos.

Por el contrario, si te dicen que tu hijo está en el percentil 97, te están diciendo que 3 niños son más altos que tu hijo y 96 son más bajos (de cada 100).

Los niños estudiados para hacer las tablas son niños sanos, así que en realidad es poco importante dónde situemos a nuestro hijo en la tabla. Vamos, que al pediatra le tiene que dar exactamente igual que nuestro hijo esté en el percentil 15 o que esté en el 75. No es mejor una cosa que otra. Lo que debe mirar, lo que debe tener en cuenta, es la evolución.

Si con un mes un niño está en el percentil 97, pero con 5 meses está en el percentil 3, el niño estará dentro de las gráficas siempre, pero la evolución será un déficit de crecimiento que debe ser estudiado (esto quiere decir que la frase “mientras esté dentro de las curvas no hay problema” no tiene sentido). Por eso hay que ir viendo la evolución, más que el dónde está en cada momento.

Más cosas. Si os fijáis en las gráficas, los percentiles 98 a 100 y 1-2 no existen, no aparecen. Sin embargo, en los niños estudiados normales también estaban esos niños. Lo que pasa es que se retiran de las tablas para que nos sirvan como límite bajo y límite alto a partir de los cuales los profesionales deben valorar si hay que realizar algún tipo de estudio. O sea, estar fuera de la gráfica no significa no ser normal o estar enfermo, pero hay que confirmarlo.

Por debajo de la media

Hay profesionales que marcan la línea buena en la media, el percentil 50 y que consideran que todo lo que está por debajo es un niño bajito que igual está comiendo poco. Miran a la madre, ponen cara de «esto no me gusta» y le dicen «está por debajo de la media, va justito», como si hubiera que empezar a cebar al niño para que creciera más.

Aquí hay dos errores. Uno, que como ya he comentado tan normal es el niño que está en el percentil 15 como el que está en el percentil 75. Simplemente, uno es más alto que la media y el otro es más bajo que la media, pero ni uno está pasadito de altura ni el otro está justito. Son normales los dos porque las tablas se hicieron con niños normales. Y dos, que muchos profesionales de la salud creen que los niños, por comer más, van a crecer más. La altura de una persona depende en gran medida de la genética. Según los genes que ha heredado será más alta o menos. Y punto (vale, también el entorno y alguna cosa más, pero en un porcentaje bajísimo). Esa altura se vería afectada en caso de enfermedad (y entonces hay que diagnosticar la enfermedad y poner remedio, pero no dar más comida al niño) y en caso de hambruna. Pero hambruna de verdad, de la de no tener qué llevarse a la boca. O sea, nada que ver con eso de «vamos a empezar a darle la fruta a ver si crece» o cosas así, que no tienen ningún sentido.

¿De qué sirve entonces medirlos?

Si hemos dicho que no podemos hacer nada por hacer que crezcan más, ¿de qué sirve entonces medirlos? Pues fácil, para ver que están creciendo como se espera. Si hay alguna alteración hormonal o alguna enfermedad que afecta al crecimiento, gracias a las tablas podemos ver que se están estancando.

Entonces sí, si vemos que un niño o niña no crece, si vemos que pasan 2 meses sin crecer ni un solo centímetro, y que todo parece indicar que cuando lleguemos al tercero la cosa no cambiará, el pediatra indicará toda una serie de pruebas que ayudarán a saber el por qué de ese estancamiento en la ganancia de altura.

Así que, como digo, lo importante es ver cómo es la evolución de los percentiles en el tiempo. No hace falta que esté siempre en el mismo percentil. De hecho, la mayoría de niños va cambiando de percentil a medida que pasa el tiempo, a veces subiendo al percentil siguiente, a veces bajando al anterior.

Para nosotros, los padres, la herramienta nos sirve para saber dónde están posicionados en comparación con el resto de niños de su edad y a veces, si no sabemos interpretar las tablas, para ponernos nerviosos. Por eso hoy os hemos explicado cómo mirarlas, cómo ver la evolución y cuándo es motivo de preocupación.

Fotos | Thinkstock
En Bebés y más | Cómo y cuánto crece un niño durante su infancia (I), Interpretación de las tablas de peso y crecimiento por Carlos González (I) y (II)

El peso y las medidas ideales de los niños son y siempre serán un tema de curiosidad o hasta preocupación para los padres.

Muchos padres se preguntan si su hijo es más grande o más pequeño en comparación con otros niños de su edad.

Para darte un punto de referencia, te mostramos los percentiles que se encuentran entre el 25 y el 75 por ciento de los valores promedio universales de peso y longitud. Esto significa que la mitad de los niños se encuentran entre esos percentiles. Un cuarto de la población infantil se encuentra por encima de estos números y otro cuarto por debajo.

En cada visita médica de rutina, el doctor pesará y medirá a tu hijo, y te dirá su peso y estatura con respecto a los percentiles (tú puedes usar nuestras tablas de crecimiento para calcularlo). Habla con tu médico si tienes inquietudes sobre el crecimiento de tu hijo.

La siguiente información está basada en las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud para niños menores de 2 años, y de los Centros para la prevención y control de enfermedades de Estados Unidos (U.S. Centers for Disease Control and Prevention, CDC) para niños mayores de 2 años.

Bebé

Al Nacer

Niños Niñas
Peso 3-3.7 kg
(6.7-8.1 libras)
2.9-3.5 kg
(6.5-7.8 libras)
Longitud 48.5-51 cm
(19.1-20.1 pulgadas)
48-50 cm
(18.9-19.8 pulgadas)
Niños Niñas
Peso 5.9-6.9 kg
(13-15.2 libras)
5.4-6.4 kg
(11.8-14 libras)
Longitud 59.5-62 cm
(23.6-24.7 pulgadas)
58-61 cm
(23-24.1 pulgadas)

Consejo: Para los bebés nacidos prematuramente, emplea la edad gestacional (no la edad a partir del nacimiento) cuando busques estos números en la tabla.

6 meses

Niños Niñas
Peso 7.4-8.6 kg
(16.2-18.8 libras)
6.8-8 kg
(14.8-17.5 libras)
Longitud 66-69 cm
(26.1-27.2 pulgadas)
64.2-67.3 cm
(25.3-26.5) pulgadas

Dato importante: Para los 6 meses de edad, la mayoría de los bebés aumentan el doble de su peso al nacer.

9 meses

Niños Niñas
Peso 8.3-9.7kg
(18.2-21.1 libras)
7.6-9 kg
(16.7-19.7 libras)
Longitud 70-73 cm
(27.7-28.9 pulgadas)
68-71 cm
(27-28.3 pulgadas)

12 meses

Niños Niñas
Peso 8.9-10.3 kg
(19.8-22.9 libras)
8.2-9.7 kg
(18.2-21.4 libras)
Estatura 74-77 cm
(29.2-30.5 pulgadas)
72-75 cm
(28.5-29.8 pulgadas)

1 a 3 años

15 meses

18 meses

Niños Niñas
Peso 10.1-11.7 kg
(22.4-26 libras)
9.5-11.2 kg
(20.8-24.5 libras)
Estatura 80.5-84 cm
(31.7-33.1 pulgadas)
78-82 cm (31-32.5 pulgadas)

21 meses

Niños Niñas
Peso 10.8-12.6 kg
(23.6-27.5 libras)
10.1-11.9 kg (22-26 libras)
Estatura 83-87 cm
(32.7-34.3 pulgadas)
81-85 cm
(32.1-33.8 pulgadas)

24 meses

27 meses

30 meses

33 meses

36 meses

Lucía, mi Pediatra.

Como cada jueves, aquí me tenéis en el tren de vuelta dándole a la tecla, tras el programa de hoy en Saber Vivir. Tema con miga del que podría estar hablando días sobre todo por la ansiedad que genera en los padres cuando hablamos por primera vez de percentiles, de pesos y de tallas. Pues vamos a ello:

“Cada vez que voy al pediatra me habla de los percentiles, todavía no llego a entender qué es eso.”

Hay padres que entran en la consulta y antes de dar los buenos días ya te preguntan en qué percentil está su hijo. Y es que el instante en el que abres la libretita de salud y pones el puntito sobre la gráfica es uno de los momentos de más tensión de las revisiones de niño sano.

Vamos a ver, el percentil no es más que un método estadístico que compara niños y niñas de su misma edad en peso, talla o índice de masa corporal.. Tenemos percentiles para casi todo, os sorprenderíais. Pongamos un ejemplo:

Si tu pediatra te dice que tu hijo está en un percetil 20 de peso quiere decir que de 100 niños de su misma edad, 20 pesarán menos que él y 80 pesarán más que él. Pero esto no quiere decir que tu hijo tenga un peso bajo aun estando por debajo de la media. Si su ritmo de crecimiento es ese y siempre se ha movido en ese carril, no has de darle más vueltas. Es más, si a tu pediatra no le preocupa, a ti tampoco debería.

Si te dicen que tu hijo está en un percentil 80 de estatura, quiere decir que de 100 niños de su misma edad, 20 medirán más que él y 80 medirán menos.

No os obsesionéis con ellos porque esto no es una carrera ni un ranking, ni tampoco el objetivo es que suba de percentil a toda costa. Se trata de que tu hijo vaya creciendo de forma armónica y proporcional a su talla y que en cada una de sus revisiones el pediatra te confirme que tu hijo no tiene ningún signo que justifique realizar estudios complementarios.

“Mi hijo es de los más bajitos de la clase ¿es normal?”

Todos queremos hijos altos y esbeltos; los padres altos quieren hijos altos y los bajitos, también. Pero esto, desgraciadamente no funciona así, en este caso el querer no es poder. Si el padre y la madre son bajitos, lo normal es que tengan hijos bajitos, la genética pesa mucho. Y aunque la alimentación es fundamental en el embarazo y en los primeros dos años, lo que marca el pronóstico de talla en un niño sano es, en gran parte, la talla de sus padres. De ahí que tengamos también una fórmula matemática que nos predice la talla diana, es decir, la talla final del niño cuando termine su desarrollo. Las variables que se utilizan para calcularla no son otras que la talla de la madre y la talla del padre.

¿Y cuál es la tan ansiada fórmula?

Fácil.

Talla diana de la niña: talla del padre (cm) + talla de la madre (cm) – 13 y todo ello entre 2. En este caso sería 172 + 160 – 13 / 2= 159.5 cm

Por favor, antes de que os pongáis a calcular como locos las tallas de vuestros hijos seguid leyendo, jeje. Tened en cuenta que puede haber un margen de error de varios centímetros por encima o por debajo y que esto no deja de ser un cálculo matemático. No os obsesionéis y si tenéis dudas, preguntadle a vuestro pediatra.

“¿Cuándo es aconsejable hacer pruebas para ver si mi hijo crece normal?”

Cuando el niño es anormalmente bajito, es decir, cuando su talla está por debajo del percentil 3, uando s crecimiento claramente se estanca o cuando se desvía mucho del percentil donde debería estar en función de la talla de sus padres, de su talla diana, es decir, si calculando su talla diana nos sale un percentil de P.85 a los 18 años y sin embargo resulta que el niño en cuestión se mueve en percentiles 3-10 de manera continuada debemos poner los cinco sentidos. Es muy importante para los pediatras, no solamente el percentil, que no deja de ser una medida aislada en un momento determinado sino la velocidad de crecimiento, es decir el ritmo de crecimiento en los últimos 6 meses. Para esto también tenemos una fórmula matemática que nos lo calcula.

En el fondo los pediatras somos unos calculines; todo el día con la calculadora a cuestas, si no es para calcular dosis de fármacos es para hacer estas fórmulas. Y por supuesto debemos plantearnos hacer estudio cuando además de un estancamiento de la talla hay más síntomas, como rasgos faciales peculiares, bajo peso, problemas con la alimentación o alteración de su desarrollo psicomotor. Si tu hijo es bajito, tu pareja y tú no sois muy altos y se está desarrollando perfectamente, keep calm and keep growing.

¿Una mala alimentación puede repercutir en la talla?

Sin duda. Por defecto y por exceso. La alimentación es clave en los primeros 1000 días, que incluyen el embarazo y los siguientes dos años de vida. Posteriormente sigue siendo muy importante, no olvidemos que un estado de desnutrición mantenida en el tiempo comprometerá su talla. Por el contrario, un sobrepeso o una obesidad mantenida puede inducir a una pubertad precoz y con ello encontrarnos con niños o niñas que desarrollan antes de lo que corresponden perdiendo en estos casos unos centímetros de talla final.

Consideremos pubertad precoz cuando en las niñas aparece crecimiento mamario antes de los 8 años o en los niños crecimiento testicular antes de los 9 años. Pero ojo, es relativamente frecuente encontrarnos con niñas pequeñas, menores de 8 años con vello púbico sin ningún otro síntoma (ni crecimiento mamario, ni acné, ni olor corporal); en estos casos hablaríamos de una pubarquia precoz que no tendría por qué llevar consigo el inicio de la pubertad.

Aún así la aparición de vello púbico antes de los 8 años en niñas y antes de los 9 en varones debe ser motivo de consulta siempre. Recordad que lo que marca el inicio de la pubertad en las niñas es el aumento de las mamas y en los niños el aumento del tamaño testicular. Posteriormente vendrá todo lo demás, estirón incluido.

Después de una enfermedad con fiebre ¿se pega un estirón?

Lo siento pero no. Yo sé que esto es un consuelo después de lo mal que se pasa cuando tu hijo está enfermo ya que al menos dices “bueno, pero ha pegado un estirón”. Sintiéndolo mucho esto no es así. Si así fuera los niños que acuden a guardería que enferman dos y tres veces más que los que no van, formarían verdaderos equipos de baloncesto.

¿Cuando le duelen las rodillas significa que está creciendo?

A veces sí, a veces no. Los dolores de crecimiento se presentan típicamente en niños en edad escolar al atardecer o al irse a la cama. Lo niños se echan las manos a las rodillas, pantorrillas o muslos de forma bilateral o de forma alternante. Nunca producen cojera, ni rigidez en las articulaciones. Y por supuesto ni rodillas ni tobillos tendrán signos inflamatorios, es decir, no estarán ni rojas, ni calientes, ni aumentadas de tamaño. Si el niño se queja a punta de dedo, es decir, señala con el dedo un punto exacto, si le despierta el dolor por la noche, cojea, la articulación se inflama o hay otros síntomas asociados como apatía, pérdida de peso o fiebre hay que consultar siempre con el pediatra.

Y esto es todo por hoy. AQUÍ os dejo el vídeo (minuto 18:30) El jueves que viene más. Por cierto, ¿de qué os gustaría que habláramos en los próximos programas?

Dra. Lucía Galán Bertrand. Pediatra y escritora. www.luciamipediatra.com

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