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Piercing de nariz infectado

Cómo curar infecciones de piercing en la nariz

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Las perforaciones en diferentes sitios del cuerpo conllevan un riesgo, no tiene por qué suceder nada, pero a veces ocurre, por eso te contamos cómo curar infecciones de piercing en la nariz.

Las infecciones derivadas de un piercing pueden ser ocasionadas por bacterias, no suelen revestir mayor importancia, aunque alguna vez surgen complicaciones como fiebre, inflamaciones o dolor.

Pasos para curar una infección de piercing

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Para curar la infección en la nariz ocasionada por un piercing, necesitarás:

  • Jabón antibacterial
  • Toallas de papel
  • Hisopos de algodón
  • Vasos de papel, tamaño 5 oz
  • Sal marina
  • Agua caliente

Procedimiento para curar una infección por piercing

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  • Lavar bien las manos con jabón y agua caliente.
  • Secar con toallas de papel para evitar el contacto con gérmenes o bacterias.
  • Tomar un hisopo de algodón limpio embebido en jabón antibacterial y frotar de modo suave la zona alrededor de la perforación para suavizar y quitar posibles costras.
  • Contrariamente a lo que se cree no hay que utiliza sustancias como alcohol, Betadine, Hibiclens, peróxido de hidrógeno ya que retrasan el proceso de cicatrización.
  • Enjuaga con agua tibia, seca con cuidado la nariz con una toalla de papel limpia.
  • Toma una cucharadita de sal marina (una porción como el tamaño de la uña pulgar) y colócala en una vaso, llena con agua caliente y remoja un algodón en ella, exprímelo y presiona cuidadosamente sobre el área infectada hasta que el algodón se enfríe, repite la operación con un nuevo algodón las veces que sea necesario para hacerlo un total de 5 minutos. Debes hacerlo dos veces al día.
  • Cuando termines, seca con una toalla de papel.

Si sientes mucho dolor u observas que en vez de cicatrizar la infección se extiende o agrava, acude al médico de inmediato.

¿Has tenido alguna infección ocasionada por un piercing o algún otro tipo de arte corporal?

Cuando nos hacemos alguna perforación en nuestro cuerpo, siempre estamos deseando que se cure lo más rápido posible. Claro que no siempre es así. Hoy te vamos a contar cuáles son los pasos para poder curar un piercing infectado. Además de ello descubrirás todo lo que necesitas para que la infección no vuelva a aparecer.

Aunque parezcan cosas más que evidentes, en ocasiones nos despistamos y pueden surgir complicaciones. Pero desde luego no hay de qué preocuparse porque siempre se pueden tomar a tiempo. Curar un piercing infectado es una tarea que requiere un poco de paciencia. Si crees que puedes tener infección en ese piercing que te acabas de hacer, entonces no te pierdas todo lo que sigue.

Síntomas de un piercing infectado

Es cierto que no tiene mucho misterio, pero tampoco está de más el recordarlo. Justo cuando nos hacemos un piercing, la zona del cuerpo elegida para ello estará un par de días con cierta inflamación. Es algo más que normal, aunque a algunas personas no les ocurre. Pero si pasado este tiempo y habiendo seguido las indicaciones del profesional, tienes los siguientes síntomas, entonces hay que actuar cuanto antes.

  • Si el dolor se está haciendo cada vez más intenso, así como un ligero malestar por toda la zona.
  • Si tienes un enrojecimiento bastante considerable, donde el color ya tiende a ser más oscuro de lo habitual.
  • La sangre, hinchazón o el pus también se han convertido en protagonistas, entonces está claro que cuentas con una infección en la zona.

Cómo curar un piercing infectado

Intenta no tocar la zona con las manos sucias. Porque aunque no te lo parezca, siempre pueden tener bacterias que se nos hacen invisibles para nuestra vista. Así que, lávate las manos antes de comenzar a tratar el piercing. Para ello, usarás agua tibia y un jabón neutro. Claro que si tienes guantes de látex, pues también es una buena opción para empezar la curación del piercing.

Limpiar el piercing con agua y jabón

Un bastoncillo de los oídos lo empaparemos en agua con jabón anti-bacteriano. Lo pasaremos por la zona que esté infectada, con el fin de limpiarla bien. Tendrás que hacerlo de forma muy lenta para poder retirar toda la suciedad.

Solución salina

Otra de las maneras para limpiar la zona en cuestión es con una solución salina. Aunque suelen venderlas donde te hayas hecho el piercing o recomendarte alguna, siempre puedes prepararla de forma casera. Un par de cucharadas de sal marina sin yodo en un vaso de agua. Removemos bien y de nuevo, podemos introducir en la mezcla, un bastoncillo de los oídos. Lo pasaremos por el piercing lentamente. Luego, dejarás secar.

Crema antibiótica

Luego, aplicarás una crema antibiótica. Podrás acudir a cualquier farmacia y explicar el caso. Este tipo de cremas se usa para matar todas las bacterias que están causando la infección de la zona. Sigue las instrucciones de dicha crema, pero con un par de aplicaciones al día, tendrás más que suficiente.

Un poco de frío no le viene nada mal a la zona, para tratar la inflamación de la misma. Pero eso sí, nunca te apliques el hielo directamente sobre la piel. Intenta envolverlo en algún paño o trapo. Además, tampoco lo coloques justo sobre el piercing, sino por su alrededor.

Si aparecen síntomas como fiebre o náuseas, entonces es mejor que acudas a tu médico. Aunque no son frecuentes estos casos, siempre hay que ser precavidos y estar atentos a las sensaciones que nos transmite el cuerpo.

Cómo prevenir las infecciones

Como bien decimos, no es algo que ocurra con mucha frecuencia y menos mal. Más que nada porque es bastante incómodo tener una infección en un piercing. Para intentar prevenirlas, lo mejor que evitemos tocar la zona. Por lo menos, durante los primeros días. Si tenemos que hacerlo, que sea siempre con las manos bien limpias. Del mismo modo, evita también las prendas de ropa muy ajustadas. En este caso, se dará en piercing del ombligo o los pezones. Además, debes de descansar y no irte al gimnasio o a la piscina en los días posteriores.

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Piercing infectado

Victoria LorenzoFollow Jun 7, 2018 · 6 min read

Los piercings, junto a los tatuajes, son actualmente uno de los tipos de decoración corporal tendencia en todo el mundo. Aunque hasta hace no mucho tiempo los piercings se asociaban a los jóvenes, hoy en día personas de todas las edades se animan con ellos. Claro que hay que tener en cuenta que no dejan de ser una perforación, una herida; por lo tanto, es importante prestarles la máxima atención para evitar que se infecten.

Aunque se habla muchísimo sobre los piercings infectados, lo cierto es que apenas el 20% de todas las perforaciones sufren algún tipo de infección; y en la gran mayoría de los casos se da por un mal cuidado de los mismos. Por supuesto, dar con un piercer de confianza también es fundamental para minimizar el riesgo de infección.

Síntomas de un piercing infectado

Reconocer si un piercing está infectado es relativamente sencillo, lo cual es una gran ventaja ya que de esta forma se puede establecer un tratamiento cuanto antes. A continuación explicamos cuáles son los principales signos que permiten saber que un piercing está infectado.

Merece la pena destacar que hay zonas del cuerpo más propensas a sufrir una infección. Generalmente, son los piercings en el ombligo y en la lengua los que más se infectan ya que se encuentran en lugares húmedos; un ambiente ideal para la proliferación de bacterias.

Enrojecimiento

Es normal que durante los primeros días la zona en la que te has hecho el piercing esté enrojecida. No obstante, si este enrojecimiento empeora o se extiende, es un claro indicativo de que algo no va bien.

Inflamación

Un piercing es una perforación, de modo que es completamente normal que la zona esté inflamada durante las primeras 48 horas aproximadamente; es el tiempo que tarda el organismo a adaptarse a lo que considera una herida.

Una vez transcurrido este tiempo la inflamación debe ir disminuyendo de manera progresiva hasta desaparecer. Así, si la inflamación empeora y además se acompaña de dolor, es muy probable que exista una infección.

Temperatura elevada

Una de las formas más sencillas de saber si el piercing está infectado es tocándolo; hazlo siempre con las manos limpias y desinfectadas. Si existe infección, el piercing estará caliente cuando lo toques.

Secreción

Después de las primeras horas tras la realización del piercing es normal que éste produzca algo de secreción, generalmente de color transparente. Claro que si este líquido es espeso y de color amarillo o verde, es pus e indica que existe infección; en la gran mayoría de los casos es fácil de detectar porque emite un olor muy desagradable.

¿Cómo curar un piercing paso a paso?

Tal y como sucede con los tatuajes, la gran mayoría de piercings infectados se deben a un mal cuidado de los mismos. No hay que olvidar que una perforación es una herida, por lo que hay que curarla de la forma correcta, con los productos adecuados y siguiendo los siguientes pasos.

Lo primero y más importante antes de curar el piercing nuevo es lavar y desinfectar tus manos. Lo mejor es limpiarlo con agua tibia y jabón antibacteriano; mejor evitar otros productos como el alcohol o el agua oxigenada porque resultan demasiado fuertes. Las cremas o pomadas tampoco son una buena idea porque asfixian la piel, evitando que el piercing respire.

Mientras lo limpias debes girar y/o mover la joya con suavidad para que la solución entre por la perforación.

En función de la zona del cuerpo o del rostro en la que te hayas hecho el piercing, deberás seguir este proceso con mayor o menor frecuencia. Si no lo limpias lo suficiente, la suciedad podría acumularse, aumentando así las probabilidades de sufrir una infección. Claro que limpiar el piercing en exceso tampoco es bueno ya que la piel se puede irritar, perjudicando así el proceso de cicatrización.

Me acabo de hacer un piercing: ¿qué debo y no debo hacer?

Hay una serie de principios básicos a tener en cuenta después de hacerte un piercing. Es importante conocerlos para minimizar las probabilidades de sufrir una infección.

  • No es recomendable dormir sobre un piercing nuevo ya que la joya podría frotarse con las sábanas.
  • No te quites la joya antes de que el piercing haya cicatrizado por completo. Este es uno de los errores más habituales ya que únicamente se ve la perforación exterior; por lo tanto, las personas tienden a quitarse la joya una vez comprueban que esta perforación ha sanado. No obstante, en la gran mayoría de los casos la parte interna tarda más tiempo en curarse por completo.
  • Durante el tiempo de cicatrización, debes evitar los baños en la piscina y en el mar.

¿Cómo evitar que un piercing se infecte?

Evitar que un piercing se infecte

El riesgo de que un piercing se infecte comienza desde el mismo momento en el que eliges el piercer en el que vas a confiar. A continuación te contamos algunos factores a valorar.

Profesional de confianza

Es importante que optes por un piercer de plena confianza, con formación y experiencia, y que cuente con un local limpio, así como con materiales esterilizados.

A la hora de hacerte el piercing, debes fijarte que el profesional toma la aguja de un paquete estéril; nunca se debe reutilizar una aguja ya que el riesgo de contagio de enfermedades como la hepatitis es alto. Además, a la hora de hacer el piercing, el piercer debe utilizar guantes nuevos y estériles.

Aunque hay quienes utilizan una pistola perforadora, debes saber que en ninguna circunstancia este instrumento es adecuado.

Joya hipoalergénica

Hasta que el piercing haya cicatrizado, debes colocarte una joya hipoalergénica; de esta manera te aseguras de no sufrir ningún tipo de reacción alérgica. Las joyas más habituales son de titanio y acero inoxidable.

Tiempo de cicatrización

Tal y como hemos señalado, en función de la zona del cuerpo o del rostro en la que te hayas hecho el piercing, este tardará más o menos tiempo en sanar.

Las perforaciones que se curan más rápido son las de la lengua, así como las del labio, el tabique nasal, la ceja y el lóbulo de la oreja; entre cuatro y ocho semanas. En cambio, los piercings en zonas como los pezones, el ombligo, la nariz o el cartílago de la oreja pueden tardar en sanar hasta diez y doce meses.

Remedios caseros para curar un piercing infectado

Si te has hecho un piercing y se te ha infectado, hay una serie de remedios caseros muy efectivos para curarlo. No obstante, si la infección va a más, con síntomas como dolor intenso o secreción de pus, es recomendable acudir al médico.

Sal marina sin yodo

Este es uno de los remedios caseros más populares para tratar piercings infectados. Sólo tienes que mezclar una cucharadita de sal marina sin yodo en una taza de agua; lo mejor es que la taza sea de plástico desechable. Luego, empapa un trapo de algodón limpio en la mezcla y aplica sobre el piercing; debes cubrir por completo todos los lados de la perforación con la solución.

Aceite de árbol de té

Uno de los ingredientes 100% naturales que mejor funcionan a la hora de curar un piercing que se ha infectado. Sólo tienes que empapar una bolita de algodón con este aceite y aplicar sobre el área afectada. Puedes seguir este procedimiento varias veces al día, hasta que sane.

Hielo

El frío puede ser de gran ayuda para aliviar la inflamación de la zona. Nunca te apliques hielo directamente sobre la piel porque podrías quemarla. Envuélvelo en un trapo de algodón y aplícalo alrededor del piercing; trata que el hielo no toque la joya.

Evitar que un piercing se infecte es relativamente sencillo. Sólo tienes que encontrar un piercer de plena confianza, que ofrezca unos servicios de calidad y que cuente con la suficiente formación y experiencia para ello. Una vez realizado el piercing, si le prestas los cuidados necesarios y tienes en cuenta las precauciones básicas, no debería surgir ningún tipo de problema.

Problems in my nose piercing. Infection or queloid?

Nos preguntan muy a menudo por los problemas habituales en los piercing de nariz, especialmente sobre posibles infecciones o queloides.

La pregunta más común es ¿está mi piercing infectado? En el caso de la nariz, la grasa natural que segrega la piel en esta zona es algo más abundante por lo que como norma general se aconseja una buena limpieza diaria y tocarlo lo menos posible.

La limpieza correcta se logra con un buen jabón con ph neutro, moviendo la joya para poder limpiar la parte de la barra que se ve y la que no se ve. La joya se limpia estando puesta.

Si quitamos la joya para cada limpieza estamos irritando muchísimo la herida, además de aumentar el riesgo de infección por manipulación. La regla de oro es tocar la zona lo menos posible.

En el caso de la foto que aparece en este artículo vemos un bulto al lado de la perforación. Este bulto puede estar causado por varios factores:

1- Mala colocación de la joya, si la perforación está un poco inclinada, la base plana de este modelo de barra aprieta con uno de sus bordes la piel, lo que causa la inflamación. Se soluciona poniendo una joya con una bolita en vez de un cono o una forma con base plana. O dejándola cerrar y volviendo a hacerla bien. Por eso es importante ir a un sitio con profesionales experimentados. Si te vas a hacer un piercing procura que esté bien hecho a la primera!

2- Golpe o presión contra la cama al dormir. Si has dormido toda la noche sobre la nariz, clavándote la joya contra la piel, no es raro que la zona se inflame. El cuerpo no está acostumbrado a este tipo de presión de un objeto en una zona tan sensible. En este caso la inflamación se suele ir sola al poco tiempo.

3- Te has enganchado la joya con la ropa, al secarte con una toalla o al quitarte o ponerte una camiseta, jerséy, etc. Al igual que en el caso anterior, se trata de algo temporal que se normaliza por sí solo.

Lo importante es saber que lo que vemos en la foto NO ES un queloide ni es una infección. Si lo que tienes se parece a eso, busca en los 3 puntos anteriores qué se aplica a tu caso, pero puedes tener la tranquilidad de que no es nada tan grave como una infección o un queloide.
Otra duda frecuente es sobre una secreción blancuzca amarillenta que sale del piercing. Esto es una mezcla de linfa con sebo, producidas por la piel ante la presencia del piercing, es normal y hasta es positivo, porque es signo de que se está curando correctamente. No hay que confundir esto con pus, el pus es verde amarillento, huele a podrido y la zona duele cuando se toca. Si hay pus es casi seguro que hay infección, si no hay pus estamos habando de linfa y no hay infección.

A la hora de la limpieza diaria hay que quitar todos los restos sólidos de linfa que se acumalan en la barra y en los alrededores de la perforación.

Esperamos que con estos consejos sepas mejor qué le pasa a tu piercing de nariz y lo tengas bien lo antes posible.

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