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Piercing frenillo lengua

Los piercing en cualquier lugar de la boca pueden entrañar riesgos y lesiones bucodentales. Aunque solo es visible al sonreír abiertamente o al mostrarlo, el frenillo de la lengua también es un lugar en el que se pueden poner. Pero hay que tener cuidado, porque el frenillo es una zona sensible, ya que se trata de un pliegue pequeño de tejido. Entre los cuidados básicos que debemos adoptar al realizar un piercing en el interior de la boca, incluido en el frenillo de la lengua:

  1. Cepillado de dientes y de lengua al menos 4 veces al día, usando un cepillo adecuado.
  2. Limpiar el piercing a diario con enjuague bucal (sin alcohol) dos veces al día y con suero fisiológico otras dos.
  3. Evitar tomar alimentos ácidos o picantes, como el limón, pimienta, mostaza…
  4. Seguir una dieta blanda las primeras 2 semanas para que la lengua se recupere sin problemas.
  5. Evitar hablar en exceso para reducir la hinchazón.
  6. Evitar fumar y tomar bebidas alcohólicas durante 2 semanas.
  7. Evitar jugar con el piercing.
  8. Beber agua. También podemos chupar un hielo.

Transcurrido el primer mes, es aconsejable retirar el piercing para hacer una limpieza y evitar la acumulación de bacterias debajo de la lengua, las cuales pueden causar irritación o aftas bucales.

Riesgos

La moda suele marcar el lugar donde ponerse los piercing, una tendencia más propia, sin duda, de los más jóvenes, aunque en absoluto vetada para el resto. Sin embargo, hay que ser precavidos. Así, por ejemplo, el piercing en el frenillo de la lengua puede entrañar problemas tras su colocación. Entre los más comunes, inflamación, dolor, dificultades para masticar y hablar, alteración del sentido del gusto, aumento de salivación, sangrado, infección y alergia.

Además, a medio/largo plazo pueden aparecer otras lesiones periodontales o en los tejidos, como fisuras, abrasiones, deformidad en la zona, úlceras, crecimiento del tejido cicatricial o la denominada depapilación, o la pérdida del triángulo de encía que hay entre los dientes. La lesión más importante es la que se produce en la zona en la que el diente se apoya sobre la encía, causada por la inflamación de la crónica y que puede derivar en pérdida de hueso, mayor riesgo de infección y caída del diente.

Antes de colocarse un piercing, conviene tener en cuenta todo lo relativo a su cuidado, limpieza y posibles riesgos. Y muy importante, ponerse siempre en manos de profesionales, tanto para consultar todas las dudas como para colocar el piercing. En caso de que aparezca cualquier señal de riesgo, lo mejor es retirar el piercing.

También te puede interesar: Piercing en el ombligo: Todo lo que debes saber antes de hacértelo y cómo cuidar los piercing para que no se infecten.

Piercing en la Lengua: Las 6 Mejores Opciones

El piercing en la lengua es una de las perforaciones corporales más comunes debido a que son muy populares, fáciles de curar y cicatrizan rápido.

Cada uno tiene un motivo diferente para hacérselo. Mientras que para algunos solo es un adorno, para para otros es útil como una especie de juguete sensual.

Antes de hacerte una perforación de la lengua, es importante reunir suficiente conocimiento sobre ella. Después de leer mi guía vas a tener la información necesaria. Empezamos.

Qué es un piercing de la lengua

Se denomina como piercing de la lengua a cualquiera de las perforaciones verticales y horizontales que pueden hacerse en la lengua.

Puede colocarse casi en cualquier lugar a lo largo de la lengua, desde la punta a la parte posterior.

Tipos de piercing en la lengua

Vamos a resumir los principales tipos de piercings en la lengua, seguro que te interesa alguno.

Tradicional

Una perforación vertical y en la posición central de la lengua. Es la más popular porque se reduce al mínimo la visibilidad y se mantiene la joya alejada de los dientes. Y si la idea es usarlo para divertirse, en esta posición no se pierde su función.

Punta de la lengua

El conocido como piercing en la punta de la lengua engloba todas las perforaciones hechas dentro del primer centímetro de la lengua.

Esta zona es más sensible que la tradicional ya que hay un mayor número de terminaciones nerviosas.

Se recomienda como primera joya una barrar y una vez cicatrizado se puede cambiar por un pendiente con forma de aro. Tanto los aros como las barras son mucho más molestas en esta zona que en la tradicional. Mientras se come es fácil que se enganchen con los dientes e incluso se puede llegar a morder la joya.

Piercing Venom o Viper

Así es como se conocen al par de perforaciones verticales hechas de forma simétrica a ambos lados de la línea media de la lengua.

Su dificultad radica en la precisión que hay que tener para evitar perforar un nervio o vena. Es habitual que la perforación se haga inclinada hacia dentro o hacia fuera para evitar riesgos.

Horizontal y Surface

El piercing horizontal atraviesa por completo la lengua de un lado al otro.

El surface en la lengua no la atraviesa por completo.

Tienen en común que son perforaciones en sentido horizontal. Son de las más peligrosas que se suelen hacer en la lengua. Muchos anilladores no hacen este tipo de perforación por el riesgo que implica. Es muy fácil atravesar algún nervio o vena y producir sangrado abundante, daños irreversibles y son propicias al rechazo de la joya.

Piercing en el Frenillo de la lengua

También conocido como sublingual, web piercing o Marly, se sitúa en el frenillo de la lengua. Para colocar la joya se perfora el tejido que une la lengua con el maxilar inferior.

El piercing debajo de la lengua no hay que confundirlo con el Smiley, que también se hace en la boca pero bajo el labio superior.

Cómo se hace la perforación en la lengua

La posición más idónea para hacer las perforaciones en la lengua es sentado. Debemos inclinar ligeramente la cabeza hacia delante, moviendo la barbilla hacia el pecho. Esta postura ayuda a extender la lengua y evitamos que cualquier cosa que se caiga se meta en la garganta.

Como cualquier tipo de perforación lo primero es desinfectar. Debe limpiarse la boca con un enjuague oral antibacteriano o germicida.

A continuación se marcarán los puntos por donde pasará la aguja o el catéter. Lo mejor es usar un rotulador quirúrgico y desecharlo con cada uso.

La lengua se sujeta con la ayuda de una pinza del tipo fórceps. Para que sea más fácil de agarrar se debe secar la lengua con una gasa esterilizada.

Para la perforación se suele emplear un catéter 16g o una aguja americana de 14g. Una recomendación para la típica perforación en el centro de la lengua: hacerlo desde abajo hacia arriba. De esta manera se evita perforar alguno de los capilares de la base o el frenillo.

Aprovechamos que la aguja es hueca para insertarle la joya y pasarla a través de la perforación. De esta manera queda colocada en su sitio mientras la aguja pasa por la perforación.

En este vídeo se ve el proceso completo:

Cuánto duelen los piercings en la lengua

Cualquier perforación implica una molestia que para algunos puede asociar al dolor. Para poner una referencia, el piercing de la lengua puede llegar a un 4 en una escala de 10.

No se recomienda usar ninguno de los anestésicos habituales.

  • Los sistemas de frío en spray tiene varios inconvenientes pero el principal es que si se echa sobre la lengua nos vamos a intoxicar. Sólo está indicado para aplicarlo sobre la superficie de la piel.
  • Las soluciones inyectables tienen que ser aplicadas con jeringuilla. Una perforación bien hecha no duele más que el propio pinchazo de la anestesia.

Cuidados y cicatrización

Debes saber que la cicatrización de un piercing en la lengua tarda de 4 a 8 semanas. Para evitar molestias, los primeros 3 días puedes comer alimentos líquidos evitando que estén calientes y picantes.

Se empieza comiendo despacio sobre un lado para luego ir adaptando la comida en función de cómo evoluciones.

Pasada una semana se reducen las molestias y es el momento de acostumbrarse a hablar con el pendiente.

Tanto para evitar como para curar infecciones en la lengua tienes que cuidar mucho la higiene:

  • No fumes ni bebas alcohol.
  • Limpia los dientes después de cada comida.
  • Enjuaga la boca tres veces al día con un colutorio sin alcohol.

A partir de las dos semanas ya puedes notar normalidad. Es importante que sepas que la cicatrización no se ha completado. Debes esperar a que se cumpla el mes antes de cambiar la joya inicial.

Un último consejo es que no juegues con él durante el proceso de cicatrización. Podrías ir dilatando la perforación y no terminaría de cicatrizar. Además puedes provocar que se forme una herida permanente.

Riesgos de las perforaciones en la lengua

El piercing en la lengua no es complicado de hacer pero aun así requiere conocer su anatomía y entender los riesgos que entraña y que podría ocurrir.

Infecciones

La lengua está en entorno húmedo y cálido lo que lo hace propicio para el cultivo de bacterias. Están presentes de forma natural incluso en la boca más limpia. Cuando hacemos una perforación estamos abriendo un posible camino de acceso para esas bacterias. Una infección en la boca suele ser dolorosa.

Perforación de nervios y venas

Por la lengua pasan ramificaciones venosas y nervios. La perforación de la lengua requiere cierta precisión para no atravesarlos.

Si la aguja daña un nervio puede provocar entumecimiento, dificultad para hablar, alteración del sentido del gusto y problemas de movimiento.

Si se perfora una vena puede producir un sangrado continuo que necesite la intervención de un médico para controlarlo.

Daños en encías y dientes

Dependiendo de la parte de la lengua en la que se sitúe la perforación, la joya puede llegar a tocar los dientes y las encías.

Los golpes de un pendiente metálico pueden dañar el esmalte e incluso puede llegar a provocar una rotura parcial de un diente.

El contacto con las encías pude producir heridas que inflamen las encías. La recesión gingival provoca que se muevan los dientes y que puedan llegar a caerse.

Pendientes para la lengua

En la lengua se usan pendientes con forma de barra recta, también conocidos como “barbells”. Se usa un anillo BCR para el frenillo de la lengua y como una opción para la punta.

Como primera joya se recomienda usar pendientes flexibles fabricados en bioplástico. El tamaño debe tener holgura para el caso de que la lengua se inflame por la “herida” que produce una perforación.

La medida de la joya es de 1,6 milímetros de grosor y con una longitud que va desde los 12 milímetros para las lenguas más delgadas a los 22 para las más gruesas. Entre los 16 y los 22mm de largo es una medida que se podría adaptar a la mayoría de nosotros.

El cambio de la primera joya se puede hacer a partir de las 2 o 3 semanas.

Cuánto cuesta

Varía en función de la ciudad, la formación que tiene el anillador y la calidad de los materiales que emplea.

Una perforación tradicional tiene un precio desde los 15€. Los de tipo horizontal y en el frenillo de la lengua desde los 25€.

Habría que sumarle el precio de la joya a colocar que empezarían en unos 3€ para las más sencillas.

Mi valoración

  • Dolor
  • Cicatrización
  • Precio

–FRENILLO O MARLY

El piercing en el frenillo de la lengua también se puede llamar sublingual, Marly o web piercing. La peforación se hace en forma horizontal sobre el frenillo de la lengua, es decir, aquel tejido que está uniendo el maxilar inferior con la lengua.
El frenillo de la lengua no es tejido muscular sino una parte de la mucosa bucal.
Algunas personas no tienen un frenillo adaptado para este piercing y no lo pueden hacer. Su perforación es indolora, pero existe un riego de que el cuerpo trate de expulsar este piercing. La cicatrización varía de 1 a 3 meses.

–SMILEY

Se llama así porque se ve justo cuando sonries, el resto del tiempo apenas se ve.
Este tipo de piercing se realiza en el frenillo superior, donde se colocan bolita o aros. Lo primero y más importante es asegurarte de que no tengas un frenillo muy pequeño para el piercing ,si el tejido no es suficiente no es aconsejable hacerse esta perforación.
No es una zona que dé muchos problemas si se tiene cuidado. Evita jugar con él ya que puede agrandar el agujero por lo que va a tender a ladearse y descolgarse.Si una vez puesta la joya se queda sobre los dientes o si se ha descolgado, podrías tener problemas con las encías y los dientes.

Piercings en el frenillo de la lengua: todo lo que necesitas saber

jpmatth/Flickr

El piercing en el frenillo lengua, también conocido como Marly, es una perforación que atraviesa el frenillo que une la lengua con el maxilar inferior. Se trata de perforaciones relativamente simples que cicatrizan rápidamente pero que a la misma vez son muy dolorosas y su colocación depende de la anatomía de la persona.

Los cuidados posteriores de este tipo de piercings pueden llegar a ser complicados por el hecho de estar en la boca y en contacto con alimentos, diferentes líquidos e incluso humo si acaso fumamos. Para poder tener una cicatrización rápida y segura es importante tomar las precauciones necesarias para evitar infecciones y otro tipo de problemas.

Los profesionales de la perforación sugieren evitar fumar y tomar alcohol, y además dicen que lo mejor es lavar la perforación con suero fisiológico regularmente. De la misma manera también recomiendan enjuagar la boca constantemente con enjuague bucal, para así eliminar las bacterias y posibles agentes infecciosos.

Si no se toman dichos cuidados los problemas más comunes a los que nos podemos enfrentar son el excesivo dolor, la inflamación, posibles infecciones, aumento del flujo salival y algunas lesiones gingivales y dentales.

jpmatth/Flickr

Finalmente, en cuanto a las joyas, para este tipo de piercings se pueden usar tanto anillos como barras. Lo importante es estar seguro de los materiales y procedimientos con el que nos haremos la perforación para evitar todo tipo de problemas posteriores.

Los riesgos del piercing bucal (en lengua, encías o labios) son múltiples, alertan desde el Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de Guipúzcoa (COEG). Su presidente, Tomás Gastaminza, explica que “los más importantes vienen por complicaciones de su colocación (infecciones, hemorragias, lesiones nerviosas, dolor, problemas de cicatrización y lesiones en glándulas salivares), pero también hay complicaciones tardías, ya que, al fin y al cabo, son cuerpos extraños implantados en una zona muy contaminada como es la boca”.

¿Qué piercing de los que se insertan en la cavidad oral es el más dañino? “Traumatismos y fracturas dentales, retracciones o recesiones de encías y halitosis, son complicaciones habituales del piercing de lengua. Es el más nocivo porque al moverse la lengua este pendiente actúa como un trauma para encías, paladar y dientes. También puede dar problemas fonéticos y deformaciones de la boca”, responde este odontólogo. Como dato, añade que una de cada cinco personas que se colocan un piercing sufre algún tipo de complicación a causa del mismo.

¿Qué es la recesión gingival?

La recesión gingival es la retracción de la encía que recubre los dientes, provocando una disminución de su soporte de hueso, problemas estéticos, sensibilidad dental e inflamación de la encía, entre sus principales consecuencias. “Normalmente ocurre por un traumatismo repetitivo como una mala técnica de cepillado o un cepillo dental inadecuado. En este caso, es una de las principales complicaciones de los piercing y requieren un tratamiento complejo. Muchas veces hay que recurrir, incluso, a la cirugía”, advierte Gastaminza.

Infecciones provocadas

Al ser la boca el lugar del organismo donde más bacterias hay, las infecciones por un piercing pueden ocurrir en cualquier momento. “Desde una infección a nivel local, que puede suceder en el momento de su colocación, infecciones de la encía (gingivitis y periodontitis) hasta una extensión a toda la boca (estomatitis)”, comenta el experto. Además, no se puede descartar que sea una vía de entrada de gérmenes que colonicen otras zonas del organismo.

Pérdida del gusto y roturas de piezas dentales

La pérdida del gusto es una complicación frecuente debido al trauma que supone el piercing, su sabor metálico, la retención de bacterias e incluso por lesiones nerviosas causadas por la colocación de este tipo de pendiente.

Asimismo, -repasa el presidente del Coeg- con frecuencia se ven complicaciones en la boca, entre ellas, fracturas dentales o desgastes, debido a traumatismos masticatorios. De hecho, una persona que lleve piercing bucal debería ser revisada periódicamente por un dentista.

Cómo minimizar los riesgos si decides colocarte un ‘piercing’

Si una vez conocidos los riesgos, decides seguir adelante y ponerte una pieza ornamental en la boca, ésta debe ser colocada por un profesional con experiencia y con unos medios higiénicos adecuados. El material del propio piercing debe ser lo más biocompatible posible, recomienda Gastaminza. Además, el mantenimiento debe ser muy escrupuloso, con una higiene muy meticulosa, utilizar colutorios antisépticos y no fumar.

¿Es necesario quitárselo para hacer deporte?

Es muy importante retirar el piercing para realizar deporte, ya que el riesgo de traumatismos es alto. Por tanto, si no se quita es importante la colocación de un protector bucal.

Todo lo que querías saber sobre el piercing en la lengua

Minid the blog, August 19, 2006:

Llevo piercings en mi cuerpo hace casi ya unos 10 años. Me encantan y de vez en cuando tengo ganas de ponerme otro. El piercing en la lengua fue el cuarto de la lista que tuve y el que menos problemas me ha dado a la hora de la curación.

Toda la gente que me conoce y tiene un piercing en la lengua me ha consultado antes de hacerse uno, las cosas que suelen pasar, etc. Así que para resumir estos consejos que doy, lo escribo en el blog para que cada uno se haga una idea de lo que va a atenerse.

Desde ya y supuesto que, no soy un médico ni una persona que pone piercings, pero cuidarme más de 20 perforaciones con resultados satisfactorios no me convierten en un bocazas de turno.

El piercing es estética

El piercing es una cuestión de estética y no es un potenciador sexual como muchos suelen escuchar o creer. De hecho, hay que tener más cuidado con esto último que menciono. Los piercings están hechos para la estética personal y no para otra cosa. Si crees que meterte un piercing en la lengua es lo ideal para tener sexo oral vas por mal camino…

Existen sí, modelos especiales de pendientes con los cuales se pueden tener sexo oral, pero estos son más un tema de marketing que realidad sexual. Son incómodos, producen lastimaduras con el uso y no son 100% higiénicos. Son una olla ideal para un caldo de bacterias.

Sobre el dolor

Ponerse un aro en la lengua es doloroso. Tienes que entender que no existirá la aplicación indolora, siempre duele, incluso si un cirujano te lo hace con anestesia al pasar esta empezaría el dolor. Pero, ánimos, no es para tanto.

De los que me he practicado es uno de los piercings que menos duele a la hora de hacerse. Duele más el no poder comer, hablar, tener relaciones orales y fumar por una semana que ponerse el pendiente. No es tanto el dolor sino la impresión lo que causa.

Cuando te pongan el aro sucederá esto: tendrás una pinza especial en la lengua, esta pinza impedirá que muevas la lengua en el momento de la perforación. El profesional usará una aguja especial, de unos 10 cm de longitud que puede que te cause impresión pero es lo mejor para estos casos. Una vez te avise que comenzará, te atravesará la lengua en dos segundos. Sentirás algo frío y puede que algún dolor punzante durante unos segundos pero créeme se irá rápidamente. Una vez atravesada la lengua tendrás la aguja todavía ahí, te pondrá la barra extensora (es el pendiente pero más grande) y listo, a tu casa.

La gente que habla por hablar…

El piercing en la lengua puede llegar a ser todo un culto, un cultivo de leyendas urbanas y rumores con mala influencia, que muchas veces son propiciados por la gente que no tiene ni idea o simplemente les corroe la envidia o simplemente no tienen un poco de tolerencia para los que sí. No se ofendan por esto, pero es que, he escuchado las cosas más delirantes de mi vida sobre este tema.

Para la gente que no tiene ni un piercing en la lengua y está por tener contacto con una persona que sí lleva puesto uno debe saber que:

  • El portador no tiene por qué ser un ávido fan de la música metal, ni satánica, punk ni le encanta la violencia.

  • No le duele, no convive con un dolor diario.

  • No es un drogadicto, ni un ladrón ni tiene el HIV.

  • El portador no es un macho, ni un valiente, ni mucho menos llega a la reputación de Sandro por haberse hecho uno.

  • No conozco persona alguna que se haya hecho un pendiente en la lengua para experimentar algún tipo de dolor o tortura.

  • El/la portador/a no son adictos al sexo oral por tener un piercing.

  • Se puede besar, comer y, claro, sacarse el aro y volvérselo a poner.

  • No ha caído en coma por ponérselo.

  • Puede hablar normalmente.

  • Puede dormir.

  • No te va a lastimar si te da un beso, salvo que te arranque parte de tu labio de un mordisco y se lo coma en plan caníbal.

  • No te va a contagiar nada grave más que una gripe u otra enfermedad transmisible por humanos-sin-piercing en la boca.

  • Cabe destacar, porque me he encontrado de todo y, la típica preguntonta es la misma de siempre: ¡Ay, no te duele eso? Si le doliera todos los días, en plan, sufrimiento, ¿crees que lo llevaría puesto? Salvo que sea un masoquista extremo, descarto lo primero…

Me quiero poner un piercing en la lengua, por donde empiezo

Primero es ir a un lugar bueno para hacérselo. No te metas en el antro de turno para ahorrarte 10 o 60 euros. Busca, pide referencias, ve a los lugares, fíjate en la higiene que tengan, pregunta. Sobre todo, escapa a esos lugares donde observes mucha gente turista, sobre todo en masa. Suelen ser lugares donde va, medio-mundo-de-vacaciones y se ponen un piercing a precios ridículos. En esos lugares la cosa no es segura del todo, usan materiales baratos, sobre todo, aros de mala calidad, con porcentajes de níquel altísimos.

Una vez tenemos el lugar tenemos que tener en cuenta que no se puede usar una barra normal para la lengua al principio. Tenemos que usar una barra extensora. Esto si el que pone piercings no te lo dice estamos en un problema. Pasada la perforación, la lengua sufre unos cambios importantes, sobre todo de tamaño e insensibilidad, que puede durar entre 2 y 5 días.

Es por esto que hay que usar barras extensoras. Esto significa que el tamaño es medio centímetro más que las barras normales, permite que al hincharse la lengua, ésta no sufra al trabarse con los extremos de la barra. Si usamos una barra pequeña, la lengua hinchará y tocará los extremos, produciendo dolor y atrasando la curación de la misma.

Lo normal es usar una barra extensora durante las primeras 3-4 semanas, luego podemos, cuidadosamente, ponerse una barra más pequeña.

El momento de la perforación y el post

Antes de perforarte, vete con tu novia o tu novio, como si fuera el último día. Luego no podrás ni mantener relaciones orales como de costumbre hasta por lo menos dentro de una semana y media. Come MUCHO, come como si no fueras a comer en 3 días, luego entenderás por qué. Fuma como si fueras a dejarlo, en una semana, tendrás que abstenerte de tabaco.

Lávate los dientes, enjuágate la boca con Listerine y ve a la casa donde te pondrán el piercing. Sigue todas las instrucciones que te diga el experto. Pero sobre todo, relájate, no es el fin del mundo. Si te pones tenso en el momento de la perforación te mueves o tensas la lengua bruscamente será peor. El proceso son dos segundos, listo. Luego te pondrá la barra y la trabará.

Lo normal es que no te ponga anestesia local. La persona que pone piercings no es un doctor y estaría mal que te recetara medicinas como lo pueden ser los antibióticos de cualquier tipo (que se venden con receta), hacer eso puede ser incluso peor.

He consultado a lo largo de esta carrera de piercings a varios profesionales, gente que, no se dedica a poner aros en un local de 2×2 metros sino que viaja por el mundo estudiando este arte, sí, se lo considera incluso hasta un arte. Todos caen en lo mismo: debe sanar sólo, sin antiflamatorios y en todo caso, ir a un doctor para que le revise la lengua a uno y le recete un antibiótico para evitar un proceso de infección.

Por eso intuyo que si estás tomando alguna medicina para curarte una gripe u otra cosa no es buena época para perforarte la lengua.

Ponerse un piercing es muy similar a sacarse una muela: hay que llevar un tiempo de higiene bucal estricta.

El proceso de curación

El proceso de curación varía según la persona. Como he seguido una estricta norma para curar el mío, éste estaba en perfecto estado a la semana. O sea que ya podía comer con cuidado y normalidad. Pero hay personas que se les alarga dependiendo los tropiezos que hagan. Lo normal es que a partir de la semana ya puedas comer sólidos, pero eso no significa que ha sanado sino que ha bajado la inflamación y ya empieza a cicatrizar el asunto, lo que te permite comer sin dolor y sin producir nuevas heridas. El piercing en la lengua se cura a las 6 semanas aproximadamente. Durante ese período debes tener en cuenta:

En la primera semana no debes comer sólidos. Lo he repetido a la primera. Tu alimentación debe basarse en líquidos, licuados, lácteos o comida pasada por una licuadora. Tampoco podrás fumar. El tabaco es un mal aliado de una herida en curación, es veneno puro. Recomiendan no fumar. Yo no pude, tuve que fumar un promedio de 3 cigarrillos diarios, pero tras cada cigarrillo me atiborraba la boca con Listerine de color amarillo y me hacía más de un buche, lo cual fue un proceso bastante feo.

Los primeros tres días son críticos. El primer día y el segundo sentirás que la lengua no responde como tal, que hablas como si fueras un idiota y te pesa la lengua un montón. Pero todo eso se normaliza a los 5 días más o menos. Lo ideal es NO HABLAR en los primeros dos o tres días. Que la lengua tenga un reposo lo máximo posible. Trata de no hablar ni de jugar con el aro, recuerda que está sanando la zona. En esos tres días, la lengua experimentará una hinchazón considerable, no es motivo de susto alguno. Es normal, como cuando nos golpeamos la zona se hincha, pero si se extiende los 5 días esto recomiendo ir al médico. De las treinta y pico personas que he visto, acompañado a hacerse un piercing en la lengua, todos al tercer día ya habían bajado la hinchazón. La hinchazón, si mal no recuerdo, se produce a la hora de hacernos el aro y continua hasta el tercer día. Quizás el peor día sea el segundo que es cuando alcanza el tamaño máximo. Por eso, te recomiendo usar una barra extensora a una barra normal y corriente. Al no ser corta, la lengua no sufre impedimentos ni fomenta a abrir otra vez la heridas que se están cicatrizando.

Lo normal es que, al acabar la semana, te encuentres de mal humor. Sin fumar, sin comer esas barbacoas o toda la comida que antes masticabas ahora ya la recordarás como algo del pasado. Sobre todo, la zona maxilar experimenta dolores, al no masticar nada en una semana, probablemente sientas como tus dientes se aflojan. No pasa nada.

En tema alimenticio, va en cada uno. Yo hice una dieta de helado, yogur y sopas. Me cagué de hambre pero lo sobreviví sin problemas. Mi hermano en cambio fue un poco más listo y todo lo pasaba por la licuadora. Era como comer papilla de bebé pero para adultos. Así que tan traumático para él no ha sido.

En la segunda semana ya puedes ingerir sólidos. Eso significa que el bistec con patatas no te lo quitará nadie. Igualmente, debes ir con cuidado. Recuerda que tienes un aro extensor y todavía no estás acostumbrado a comer con una barra en la lengua. Lo normal es que el primer día con el mismo tenedor te toques el aro y pegues unos lindos brincos en pleno bar o restaurante.

Debes continuar con la limpieza extrema hasta pasadas las 6 semanas donde puedes retomar una limpieza bucal menos agresiva. No te saques nunca el aro, ni para dormir ni para comer.

Pasada la segunda y sexta semana ya no puedo contarles más que experiencia personal. A las 3 semanas ya no se siente el aro. Uno siente que puede jugar un poco, produce mucho cosquilleo en el paladar y otras zonas. Ya podemos besar con comodidad y sentir otras sensaciones pero recordad la limpieza bucal, hasta la sexta semana no está curado del todo.

Ya está curado, ahora qué

Una vez curado con buenos resultados, podemos cambiarnos el aro. Pasará de una molesta barra extensora a un aro de menor peso y más pequeño. Siempre utiliza los mejores pendientes de calidad. No compres aros, pendientes o barras de valor económico porque suelen estar hechos de materiales poco buenos para el cuerpo. Liberan demasiado níquel y otros metales que producen cánceres locales, incluso infecciones serias. Lo mejor es usar barras de titanio o acero quirúrgico con una composición de níquel del 5% o menos.

No se te ocurra ponerte aros de plástico, de oro o de plata. La plata y oro son metales que oxidan con facilidad y son bastantes tóxicos para la piel. Trata de no quitarte el aro por mucho tiempo. Incluso con varios años de tenerlo, estar con el aro más de 3 horas hace que se cierre la abertura y quede como la lengua natural. En algunos casos, tendrás que volver a agujerearte la zona, repitiendo todo el proceso que has hecho hace tiempo.

Un dato importante: el piercing en la lengua, salvo contados modelos y muy raros, se colocan por la zona de arriba saliendo por la parte inferior de la lengua. Es ahí donde debe trabarse, la rosca, si es redonda mejor. Suele ser más gruesa la parte inferior que la superior, todo depende el modelo, pero nunca uses la parte que se desenrosca en la zona superior de la lengua (la que está a la vista de todos) porque es fácil que con el movimiento y otras cosas se termine desajustando y termines tragándote el aro. Un dato más sobre tragarse el aro: si te sacas el aro y lo ajustas mal, y en un ataque de mala suerte te tragas la barra lo mejor es: ir al médico a que te hagan una radiografía. Lo normal es que termines comiendo mucha verdura para generar la suficiente fibra y expulsar la barra normalmente. Obvio y descontado, olvídate de ese aro para siempre.

Final

Lo bueno de los piercings es que si te cuidas bien luego puedes quitártelos y no dejar marcas. Tuve 9 aros en mi cara y ahora sólo llevo dos. No hay rastros realmente visibles a la vista. En la lengua, la gente que conozco que ha dejado de tener barras tuvo un proceso de cerrado sin problemas.

Quedan más mitos y otros rumores realmente tontos e infundados por ignorantes del asunto sobre el tema de los piercings. Conviene totalmente asesorarse por un experto y conocerse a uno mismo, saber si tiene problemas serios de tolerancia al metal y otros asuntos antes de practicarse algo de este estilo.

Cuidados para piercing en el frenillo de la lengua

Cuidados para piercing en el frenillo de la lengua 4 (80%) 2 vote

Los piercings son una moda muy actual y con bastante aceptación entre los jóvenes, aunque ello no quiere decir que sólo ellos se vuelvan locos con las perforaciones, ya que muchos adultos también aprecian la belleza de un piercing.

Cuando determinamos dónde queremos realizarnos un pendiente corporal, debemos tener en cuenta diversos factores como los cuidados y los peligros, a parte de la estética, es decir, si nos queda mejor o peor en un lugar que en otro.

En el artículo de hoy os hacemos una serie de recomendaciones que os serán útiles si queréis (o tenéis) un piercing en el frenillo de la lengua, para que sepáis los cuidados necesarios que éste requiere para así poder llevarlo sin riesgos y tener una buena salud bucodental.

La lengua es un sitio delicado. Dentro de la boca se esconden miles de bacterias y además están los dientes, así que por eso debemos tener especial precaución con cualquier adorno que pongamos y que tenga contacto con estas zonas. No olvidemos que a la hora de realizar un piercing estamos creando una herida abierta y por ello es tan importante el mantener la zona lo más limpia y desinfectada posible.

Lo básico y primordial es tener un buen cepillado diario, entre 4 veces o más como mínimo para limpiar la zona. Tanto dientes como lengua, una gran cama donde duermen nuestras bacterias diarias.

Utilizar enjuague bucal sin alcohol es importante también un par de veces al día, combinándolo con suero fisiológico.

Para seguir cuidándolo debemos evitar comer ácido o picante, ya que favorece la hinchazón de la herida, así como evitar también hablar en exceso cuando esté recién hecho.

Es importante no jugar con el piercing porque podrías dañar tu dentadura.

Cuando realizamos un piercing, la zona se resiente y más la lengua, que la utilizamos a diario, por ello podemos notar dificultades al comer y es necesario seguir una dieta fácil de masticar y bastante blanda hasta que la herida cicatrice, acompañándola de mucho agua, o bien, como opción podemos chupar hielos puesto que favorece mediante el frío, la contracción y así la bajada de la hinchazón.

Si eres fumador y tomas bebidas alcohólicas, ten en cuenta que por seguro deberás estar dos semanas sin poder probar nada de lo que ello implica porque no favorece la cicatrización y podría haber complicaciones.

Si tienes claro todo lo que te comentamos anteriormente, te invitamos a que vengas a nuestro centro dónde trabajamos con total seguridad y garantía. Además te informaremos detalladamente de los riesgos que conlleva realizar según que pendiente y porqué (recuerda que hay ciertas zonas que son más problemáticas que otras y requiere saber lo que te estás haciendo).

Te dejamos el enlace a nuestros trabajos para que puedas conocernos y opinar por ti mismo:

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5 problemas provocados por los piercing en la boca

Derechos de autor de la imagen Thinkstock

La práctica de piercing en la piel es hoy en día muy frecuente en la población ya sea para estar a la moda, diferenciarse de los demás, identificarse con algún grupo social o étnico, potenciar las sensaciones eróticas o simplemente decorar el cuerpo.

Una de las partes del cuerpo que las personas deciden perforar es la boca.

Derechos de autor de la imagen Thinkstock Image caption Los piercing en la boca pueden afectar al sentido del gusto.

Pero las complicaciones que puede ocasionar esta costumbre son numerosas y cada vez más frecuentes.

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Según un estudio realizado recientemente en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, el 72% de las personas que lleva piercings en la boca ha sufrido alguna complicación posterior a su colocación.

«La excesiva preocupación en los últimos años por la estética ha hecho que muchos jóvenes lleven en la boca piercings, pero esta moda está provocando multitud de perjuicios para la salud bucodental», aseguró José Andrés Sobrino, Profesor de Odontología de la URJC y uno de los responsables de la investigación.

Aquí les explicamos cinco de ellas.

1 Dolor e inflamación

Estas son las más frecuentes, según José Andrés Sobrino

A las 6-8 horas tras una perforación lingual los tejidos circundantes empiezan a inflamarse, incrementándose el proceso durante los 3-4 días siguientes.

Estos efectos pueden prolongarse algunas semanas.

En casos extremos, la lengua gravemente inflamada puede bloquear la vía respiratoria y causar dificultad para respirar.

2 Hemorragia prolongada

Las hemorragias también son una complicación posible durante la perforación, especialmente en un órgano tan vascularizado como la lengua, que contiene la arteria y la vena lingual con sus diferentes ramificaciones.

Si la aguja atraviesa un vaso sanguíneo durante la perforación, puede producir una hemorragia que sea difícil de controlar y causar una pérdida importante de sangre.

2 Recesión gingival

Una de las complicaciones más importantes y frecuentes del piercing oral es la recesión gingival que es la inflamación de las encías.

Las recesiones gingivales causadas por piercings bucales o linguales suelen tener una profundidad de 2 ó 3 mm o pueden incluso alcanzar la unión mucogingival, produciendo una importante pérdida de inserción que puede dar lugar a una movilidad evidente y posterior pérdida de los dientes afectados.

Las lesiones peridontales son las que más preocupan a los odontólogos y se producen en casi la mitad de los portadores de piercing en la boca.

3 Alteración del gusto

Derechos de autor de la imagen Thinkstock Image caption Los odontólogos recomiendan que se acuda a profesionales cualificados para hacerse un piercing.

La lengua es un órgano inervado que consta de tres tipos de nervios: los que regulan la sensibilidad general, los responsables de las sensaciones gustativas y los motores.

Por eso, al colocar el piercing existe el riesgo de lesionar algún nervio pudiéndose alterar el sentido del gusto o la función motora según cual se afecte.

Este tipo de lesiones son más frecuentes con los piercing dorsolaterales que con los dorsoventrales.

4 Fractura dentaria

Es más frecuente de lo que puede parecer.

El contacto con la joyería bucal puede fracturar los dientes y romper restauraciones, como las coronas o las fundas.

La gente que tiene este tipo de piercing tiende a jugar con él, empujando el tachón de metal contra los dientes lo que suele ser causa de huecos interdentales y otros problemas.

Nigel Carter, ejecutivo jefe de la Fundación Británica de Salud Dental, dijo: «La tentación de juguetear con el tachón dentro de la boca es muy grande y esto conduce a la necesidad de un tratamiento correctivo que cuesta cientos de dólares.»

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