0

Pinchazos embarazo primeras semanas

¿Por qué notas pinchazos en la tripa estando embarazada?

Otras causas por las que se sienten pinchazos en el abdomen

Sin embargo, a pesar de que el aumento del tamaño del útero es el principal motivo que lleva a sentir pinchazos en la barriga de la futura mamá, también es posible que sea un indicador de otras dolencias como las siguientes:

Pinchazos en la barriga por los gases

La acumulación de aire en el estómago produce gases, que pueden ser generados por comer demasiado rápido, por intolerancias o por otros problemas digestivos que hacen que algunos alimentos no nos sienten bien y no podamos digerirlos.

Pinchazos en el abdomen por una mala digestión

Si hemos ingerido alimentos a los que somos intolerantes o que están en mal estado, es posible que la digestión de estos sea más lenta de lo habitual, hecho que provoca, a su vez, pinchazos en el vientre.

Pinchazos en el vientre por estreñimiento

La lenta digestión de algunos alimentos y la dificultosa eliminación de las heces también pueden producir síntomas, como el dolor de barriga, la falta de apetito e incluso los pinchazos en el abdomen.

(Te puede interesar: Estreñimiento en el embarazo: remedios eficaces)

Noto dolor en el bajo vientre, ¿va todo bien en el embarazo?

Las dudas durante la gestación surgen continuamente, y los pinchazos y molestias que muchas embarazadas notan en el bajo vientre son motivo de preocupación, especialmente las primeras semanas. En este post te contamos por qué se producen y las situaciones en las que debes darle verdadera importancia.

¿Cómo es el dolor?

Este dolor se localiza por debajo del abdomen y entre los huesos de la cadera. Muchas mujeres lo describen como una molestia similar a la que producen los cólicos menstruales. Puede aparecer de manera repentina y ser intermitente, o manifestarse con pinchazos más constantes. Sea como sea, ten presente que, de manera temporal, sentir estos dolores en el bajo vientre durante el embarazo es totalmente normal.

Dolor en el bajo vientre en el primer trimestre

Las molestias en el bajo vientre durante este periodo son normales y propias del embarazo, y la causa principal es que, para poder acomodar al feto, los huesos y los ligamentos se estiran y se mueven, dando lugar a estos pinchazos.

Además, durante el primer trimestre, son numerosos los cambios a nivel hormonal que el cuerpo de la mujer experimenta, y que también le afectan a nivel digestivo e intestinal, como las náuseas, digestiones más pesadas, estreñimiento, sensación de hinchazón y acumulación de gases.

Como comentábamos anteriormente, notar este dolor es absolutamente normal, pero se alarga en el tiempo, se agudiza, y/o si viene acompañado de sangrado, lo más recomendable es acudir al médico para que valore la evolución del embarazo y descarte cualquier problema.

Dolor en el bajo vientre desde el segundo trimestre

A partir de la semana 12, el útero se ha abierto paso en el abdomen y se prepara para seguir creciendo, por lo que, a las molestias del primer trimestre, también se suman otras a nivel abdominal causadas principalmente por la compresión de los órganos en la zona. Además, es en el segundo trimestre cuando comienzan las conocidas contracciones de Braxton Hicks, así como las molestias o dolores del ligamento redondo:

  • Contracciones de Braxton Hicks. Se trata de contracciones que no son de parto, y que sirven como entrenamiento para el útero. Suelen ser cortas e irregulares y no suponen ningún riesgo ni para el bebé ni para la madre.
  • Dolor del ligamento redondo. Este ligamento es el encargado de comunicar el útero con la pelvis, y debido al aumento del útero, el ligamento se sobrecarga, doliendo en la parta baja del vientre, en el área de la pelvis. Se nota principalmente a través de pinchazos al cambiar de posición, al toser, estornudar o al incorporarse.

Al igual que en el primer trimestre, te recomendamos que, ante cualquier dolor abdominal y lumbar intenso, acudas a que te examine un profesional. También si notas contracciones más dolorosas y rítmicas que las de Braxton Hicks o si intuyes que ha habido rotura o fisura de la bolsa del líquido amniótico.

Qué hacer para aliviarlos

No hay ninguna fórmula para evitarlos o eliminarlos, pero sí podemos darte algunas pautas para que lleves mejor estos pinchazos en el bajo vientre:

  • Ante todo, calma. Si sientes las molestias, lo mejor es que pares lo que estés haciendo e intentes relajar al máximo la tensión abdominal. Si te apetece, puedes sentarte o tumbarte y realizar algunas respiraciones profundas que te ayuden a relajar toda la zona del abdomen.
  • Evita la acumulación de gases. Mantén una dieta equilibrada intentando no abusar de alimentos que generen más gases, evitando también las bebidas o refrescos con gas.
  • Toma alimentos ricos en fibra para evitar el estreñimiento. Si se alarga en el tiempo, consulta con tu médico.

Como ves, sentir en algunos momentos esos pinchazos o dolor leve en el bajo vientre durante el embarazo es muy común. ¿Te quedas más tranquila sabiendo cuáles son las causas? ¡Esperamos haber resuelto tus dudas!

Fuentes:

Poner link del post de junio: Qué comer durante el embarazo

Dolor de abdomen en el embarazo

En el embarazo el dolor de abdomen es muy frecuente en casi todas las embarazadas. Normalmente este dolor abdominal es difuso y cambia de localización con los movimientos de la mujer. Pero, ¿cómo es el dolor abdominal, digamos, “normal” en una gestante?

  • El abdomen se palpa blando y distendido.
  • Se escuchan sonidos digestivos y la madre tiene sensación de pesadez de estómago.
  • Nunca aparece ligado a otros síntomas como sangrados, fiebre, sensación de ahogo…
  • Es importante saber que cualquier dolor que no sea así estará causado por motivos diferentes a la propia gestación.

Embarazada: por qué puede doler el abdomen

  • Dolor por gases. El exceso de gases es la causa más común de dolor abdominal. Hay que tener en cuenta que el 90% del gas que hay dentro de nuestro tubo digestivo es de origen externo, es decir, es aire que tragamos, y el 10% restante es producto de las bacterias intestinales.
  • Músculos más relajados. Los altos niveles de progesterona relajan la musculatura de todo el cuerpo, incluidos los del aparato digestivo. Esto hace que el intestino no se contraiga con tanta eficacia y que su contenido (alimento o gases) quede estancado y se acumule provocando una distensión general.
  • El útero crece y comprime. El útero aumenta de tamaño cada semana, desplazando las vísceras abdominales hacia atrás y arriba. La compresión de éstas y de los nervios cercanos provocan dolor. La pared abdominal también se distiende según crece el útero provocando incluso una diástasis de los rectos (separación de los músculos anteriores de la pared abdominal) que puede ser dolorosa en los primeros días.

Cuándo hay que ir a urgencias

El dolor abdominal puede ser una señal de alarma importante para detectar otros problemas más graves. Los más frecuentes durante el embarazo son:

Aborto

Durante las tres primeras semanas de embarazo es frecuente que haya alguna pérdida de sangre. Cuando se acompaña de dolor abdominal, se sospecha aún más de un posible aborto en curso y es necesario acudir al hospital para que el médico revise el estado del embrión mediante ecografía.

Embarazo ectópico

En ocasiones el óvulo no se implanta en el interior del útero y lo hace en una trompa de Falopio, en un ovario o cerca de ellos. Es el embarazo ectópico, que pasa desapercibido en un primer momento pero a medida que pasan los días, la embaraza notará un fuerte dolor abdominal acompañado de un manchado vaginal sanguinolento. Lo más importante es acudir al médico cuando se sospeche un posible embarazo para que él confirme la localización del óvulo dentro del útero.

Preeclampsia

El dolor abdominal típico de la preeclampsia aparece en la parte superior del abdomen, justo bajo las costillas, y se debe a que los altos valores de tensión arterial provocan una distensión del hígado con dolor. Es importante acudir al médico si el dolor no cesa, y más especialmente si hay dolores de cabeza característicos con alteraciones de la visión.

Apendicitis y otras patologías

Las embarazadas pueden sufrir una apendicitis pero la gestación no aumenta el riesgo de tenerla ni lo disminuye. El tratamiento directo es la extirpación del apéndice con una operación quirúrgica y el embarazo no impide realizarla. Otras enfermedades que pueden provocar dolor abdominal son infecciones urinarias, estreñimiento, gastroenteritis o hepatitis.

Estoy de 38 semanas y tengo pinchazos bajo el vientre

(21 años) La Coruña, niña

Estoy de 38 semanas y cuando camino me dan pinchazos bajo el vientre. ¿Qué causas pueden ser éstas? Hace dos semanas me diagnosticaron poco líquido en la placenta.

Respuesta:

Pueden ser por diferentes causas. El notar molestias durante el tercer trimestre es normal, ya que se producen contracciones uterinas de preparación del útero. Se denominan de Braxton Hicks y suelen comenzar a partir de la semana 20 del embarazo. Cursan con escaso dolor y un leve endurecimiento del útero. Si son molestas, se puede descansar durante un rato y volver a las actividades habituales cuando hayan pasado las molestias. El hecho de que mencione tener poco líquido (oligoamnios) puede que tenga relación con las contracciones, ya que este problema predispone, entre otros, al parto pretérmino. En principio, un caso como el suyo requiere reposo y consulta precoz con su ginecólogo para que él valore si son contracciones sin importancia o hay algún problema más.

Un saludo.

Volver al índice
CONDICIONES DE USO DEL SERVICIO
La información facilitada por este medio no puede, en modo alguno, sustituir a un servicio de atención médica directa, así como tampoco debe utilizarse con el fin de establecer un diagnóstico, o elegir un tratamiento en casos particulares.
En este servicio no se hará ninguna recomendación, explícita o implícita, sobre fármacos, técnicas, productos, etc… que se citarán únicamente con finalidad informativa.
La utilización de este servicio se lleva a cabo bajo la exclusiva responsabilidad de los usuarios.
La información intercambiada en este servicio es confidencial, sin embargo su contenido podrá ser publicado omitiendo toda referencia a datos personales.

Durante el embarazo la barriga es la parte del cuerpo que más evidentemente sufre cambios y es que tiene que acoger al bebé. Pero, al margen del aumento de tamaño, existen otras cuestiones sobre el vientre a tener en cuenta durante el embarazo. Estos son cinco cambios (y sobresaltos) que notarás en tu barriga de embarazada.

Durante la gestación el útero aumenta diez veces su peso y 500 veces su capacidad, el bebé va ganando peso hasta llegar a los tres y cuatro kilos en muchas ocasiones, y se producen cambios hormonales diversos. Esto va a determinar que el vientre sufra determinados cambios, a veces molestos, a veces muy deseados.

Pinchazos o tirones

Los músculos que sujetan el útero tienen que hacer un gran esfuerzo, sobre todo en el último trimestre de embarazo. Por eso muchas mujeres notarán tirones en el bajo vientre, similares a calambres en ocasiones, o pinchazos en los laterales de la tripa o de las ingles, debidos a la distensión de los músculos abdominales.

El yoga puede servir para estirar y flexibilizar los músculos de modo que se minimicen las molestias y la embarazada también tiene que controlar los cambios de posición y los movimientos para que no sean bruscos.

Picores en la barriga

El estiramiento de la piel y los cambios hormonales a menudo provocan picores en la barriga de la embarazada o prurito gestacional, sobre todo si se tiene la piel muy seca. Se puede sentir como un hormigueo desagradable y a veces molestias son más intensas y lo que se puede hacer para mitigarlo es hidratarse la piel con frecuencia o recurrir a productos cremosos con avena o camomila…

Evita rascarte y lleva prendas holgadas de algodón. Si lo que tienes son granitos que pican al final del embarazo se trata de una erupción cutánea durante el embarazo (suele darse junto a las estrías)

Endurecimiento

A partir de la segunda mitad del embarazo, pero sobre todo en el último trimestre, podrás sentir cómo la barriga se endurece y se tensa a pequeños intervalos, sobre todo alrededor del ombligo, generando cierta incomodidad pero no dolor.

Son las contracciones de Braxton Hicks, unas «falsas contracciones» que preparan el útero para la llegada del bebé. Lo más habitual es que estas contracciones se noten más al final del día por la acumulación del cansancio de la jornada.

Estrías

Unas compañeras poco deseadas pero muy frecuentes (alrededor del 60% de las embarazadas desarrollarán estrías en la tripa), ya que la piel del abdomen se estira y las fibras con menos elasticidad se rompen, creando estas marcas.

Aunque no siempre es posible, te recordamos que hay algunos consejos para intentar prevenir las estrías, como mantener una buena hidratación (por dentro y por fuera) y mantener un aumento de peso controlado. En ocasiones, como hemos señalado anteriormente, las estrías van acompañadas de una erupción cutánea que pica: consulta al ginecólogo.

Newsletter de Bebés y más

Suscríbete para recibir cada día nuestros consejos sobre embarazo, maternidad, bebés, lactancia y familia.

Pataditas

Se trata sin duda del cambio más esperado y que más emoción provoca. Alrededor de la semana 18 o la 20 de embarazo se empiezan a notar los movimientos del bebé en el vientre, ya que antes es demasiado pequeño para notarlo. Al principio la madre puede sentir una agitación en la parte baja del abdomen, más bien mariposeas o burbujeos.

Las esperadas pataditas tardarán en notarse un poco más, hacia la semana 24, cuando el bebé está más activo y tiene mayor desarrollo muscular. A partir de la semana 26 pueden llegar las patadas más fuertes y los «sobresaltos», ya que el bebé presenta el reflejo prensil y de sobresalto, (por ejemplo como reacción a un sonido fuerte, un movimiento brusco o un sobresalto de la madre…).

Por el contrario, cuando se acerca la fecha del parto la falta de espacio determina que los movimientos del bebé se noten menos. Eso sí, en los segundos embarazos y en los siguientes es más probable que los movimientos del bebé se sientan antes.

Y tú, ¿has llegado ya a la etapa de las patatas del bebé? ¿Cuántos de estos cambios ya has notado en la barriga de embarazo?

Foto | iStock
En Bebés y más | Los increíbles movimientos de un bebé dentro de la barriga de su madre, ¿Qué sucede si me doy un golpe en la barriga durante el embarazo?

Semanas 16 a 24

En la semana 16 es posible que comiences a sentir los movimientos de tu bebé, al principio de forma poco evidente (hay madres que los describen como “burbujitas”), y cada vez más claramente. El nivel de desarrollo del bebé hace posible que ya realice movimientos oculares aunque tenga los párpados cerrados, así como fruncir el ceño, sonreír… Las orejas ya casi han alcanzado su posición final a los lados de la cara. Las extremidades van creciendo y por primera vez el cuerpo va haciéndose más grande que la cabeza, la cual va cubriéndose de un pelito muy fino. Los brazos y piernas empiezan a responder a estímulos que vengan del exterior, como la luz o la presión sobre el abdomen. Mueve los dedos de las manos y empieza a cogerse los pies, haciendo alarde de esa flexibilidad que sólo los bebés poseen… En esta semana el peso es de unos 120 gramos y mide alrededor de 13cm.

Y comienza la semana diecisiete. La piel del bebé ya no es tan transparente debido a que empieza a formarse tejido adiposo (grasa) y que algún día llegará a crear los “rollitos” de sus piernas y sus cachetes, esos que dan ganas de comerse todo el tiempo. Tu niño o niña tiene una frecuencia respiratoria media de 208 respiraciones por hora. El peso en esta semana está alrededor de los 140 gr. y puede medir hasta 18 cm

Entre la semana 17 y la 18, el útero, que sigue creciendo, puede causarte algunas molestias a los lados de la pelvis, debido a su ensanchamiento. Muchas madres sienten pinchazos y se asustan por el bienestar de su hijo, lo mejor es tomarse las cosas con calma. Hablar con otras mujeres te ayudará a comprender que es algo bastante frecuente. También tus pechos van a ir creciendo. El embarazo ya es evidente y en esta época puedes sentirte llena de energía.

La cabeza constituye un tercio del cuerpo del bebé en la semana dieciocho, y la madre ya puede sentir claramente sus movimientos, cada vez más fuertes y frecuentes. Incluso se puede identificar cuándo el bebé tiene hipo. Es posible que los ruidos fuertes lo asusten, puesto que ya es capaz de oír en esta semana. Si llevas hablándole desde el inicio del embarazo no te avergüences, no podría oír tu voz, pero seguro que sentía tu cariño… Si aún no lo has hecho, ¡¿a qué esperas?! Seguro que el bebé estará encantado de escuchar las voces que serán más importantes durante la mayor parte de su vida. Su peso alcanza ya los 200 gr. y mide 20 cm.

Al llegar la semana diecinueve, el sistema circulatorio del bebé ya funciona por sí mismo, el corazón ya ha latido más de 20 millones de veces. Hemos subido hasta los 22 cm y pesa alrededor de 250 gr.

En la semana veinte, las extremidades alcanzan las proporciones que tendrán al nacer, más o menos. Las cejas y el pelo de la cabeza son visibles. La piel va volviéndose más gruesa, puesto que van formándose capas en su epidermis y ha desarrollado las glándulas sudoríparas, la piel del bebé está recubierta de una grasa blanquecina llamada vermis caseosa, que la protege, y su cuerpo está cubierto de lanugo (esa “pelusilla” tan típica de los recién nacidos). En los niños, los testículos han comenzado a descender.

En esta semana se realiza la segunda ecografía, en la que se van viendo uno por uno todos los órganos del bebé para detectar posibles anomalías. Esta es la ecografía más importante del embarazo para la salud de ambos y en la que, posiblemente, si lo deseas, te podrán decir con seguridad el sexo del bebé. Mucha atención también, porque en esta eco suelen darse muchos diagnósticos erróneos de placenta previa. Así que si no quieres tener que hacer reposo sin sentido, lee este artículo sobre la placenta. En esta semana el bebé pesa unos 350 gr. y mide unos 25 cm.

Tú hijo o hija en la semana veintiuna ya tiene el aparato digestivo lo suficientemente desarrollado como para digerir pequeñas cantidades de azúcar que están presentes en el liquido amniótico, aunque su fuente de alimentación principal no es ésta, sino los nutrientes que, mediante la placenta, le llegan de su madre. Una vez más comprobamos, que la coordinación entre tu cuerpo y tu niño o niña es perfecta. El bebé pesa 370 gr. y mide 26 cm.

Llegamos a la semana veintidós de embarazo. El bebé ha ido creciendo y desarrollándose en estos meses. Toda la estructura de la piel está completa. Siente dolor y ha desarrollado más el sentido del tacto. Las respuestas ante diferentes estímulos que hasta ahora eran reflejas ahora ya son producidas por su cerebro. En investigaciones, se han visto parpadeos de sobresalto ante estímulos inesperados y auditivos. Tu hijo o hija ya tiene pestañas, y gracias al desarrollo de las papilas gustativas, comenzará a distinguir los diferentes sabores. Las niñas ya tienen millones de óvulos en sus ovarios en esta semana que, al igual que el útero, ya se encuentra en su lugar definitivo. El ritmo de la respiración del bebé aumenta bastante tras dar glucosa a la madre. Si el bebé naciese en este momento, intentaría respirar. El peso en esta semana es alrededor de 430 gr y mide unos 28 cm.

Cada día, cada hora, cada minuto se van completando órganos y conexiones. Es la más perfecta obra de ingeniería biológica. En la semana veintitrés se desarrollan los alveolos pulmonares, los cuales se encargarán del intercambio gaseoso, pero aun no producen agente tensioactivo. Esto permite que tu bebé siga respirando a través del cordón umbilical, hasta que llegue el momento de hacerlo en el exterior. La medula ósea comienza a producir células sanguíneas. Pesa unos 500 gr (medio kilo de alegría) y mide alrededor de 29 cm.

En la semana veinticuatro, los pulmones se preparan aún más para el momento del nacimiento. El oído interno ya está desarrollado por completo por lo que el bebé ya tiene desarrollado también el sentido del equilibrio, y ya puede sentir su orientación en el útero, saber si está boca arriba o boca abajo. Todavía quedan muchas semanas para que se dé la vuelta. El bebé ya almacena grasa, es decir, que gran parte de su trabajo durante este tiempo va a ser coger más y más peso. En esta semana, tu niño o niña mide unos 30 cm y pesa unos 600 gr.

admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *