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Pinchazos en el ovario

5. Cansancio

Sentir cansancio y fatiga suele ser sintomático de algún tipo de trastorno o patología. Aunque en muchas ocasiones se deba a enfermedades benignas (no cancerígenas) y a situaciones de estrés, sentir cansancio durante un tiempo prolongado también es uno de los síntomas del cáncer de ovario.

6. Dolor de espalda

Cuando el dolor se concentra sobre todo en la parte baja de la espalda, puede ser un indicador de que se sufre cáncer. Sin embargo, es más probable que la lumbalgia esté causada por otras circunstancias.

7. Dolor durante las relaciones sexuales

Si al tener relaciones sexuales se experimenta dolor, es necesario acudir a un ginecólogo para comprobar cuáles pueden ser las posibles causas, entre las que se encuentra el cáncer de ovario.

8. Estreñimiento

La causa más frecuente de estreñimiento tiene que ver con factores dietéticos, especialmente con la falta de fibra. También puede deberse al uso de analgésicos y fármacos utilizados para tratar la depresión y algunas enfermedades del corazón. El estreñimiento no sólo puede ser un síntoma del cáncer de ovario, sino también de la presencia de cáncer de colon, sobre todo si se detecta sangre en las heces.

9. Cambios en el periodo menstrual

Un trastorno de menstruación puede estar causado por muchos factores, entre los que se incluyen la presencia de pólipos, alteraciones hormonales y lesiones en el cuello del útero.

Hay que tener en cuenta que en la mayoría de los casos la presencia de estos síntomas no está relacionada con la existencia de un cáncer, sino que se debe a otras circunstancias. Sin embargo, prestar atención a estos signos, en especial si se sufren varios de ellos, y controlarlos es importante para poder realizar un diagnóstico precoz y reducir el riesgo de muerte.

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Por qué sientes pinchazos en la vagina

A continuación, encontrarás las causas principales que provocan estas molestias en la vagina, si identificas tus síntomas con lo que vamos a mencionar a continuación, acude a tu médico lo antes posible para que pueda hacer una valoración. Descubrir una enfermedad a tiempo es fundamental para poder tratarla lo antes posible y evitar que ésta pueda ir a más.

Mujeres embarazadas

Durante el proceso de gestación el útero sufre una serie de lesiones provocadas por el agrandamiento de la zona para dar espacio al bebé. Los ligamentos y las fibras que se encuentran alrededor del útero se estiran y esto puede provocar un dolor bastante agudo en la zona vaginal.

Lo más común es que se sientan estas punzadas al comienzo del embarazo, es en este momento cuando el cuerpo cambia bruscamente para adaptarse a su nueva condición. No obstante, muchas mujeres notan esta molestia a lo largo de todo su embarazo, especialmente después de haber realizado algún esfuerzo.

Las punzadas vaginales son ese tipo de molestia que las mujeres suelen ocultar

Si estás embarazada y estás sintiendo estas molestias en tu vagina, debes saber que es algo normal pero no debes pasarlo por alto a la hora de comentarlo con tu matrona. Aunque sea una molestia natural de tu embarazo, si viene acompañado de otros síntomas puede que esté provocado por algo más importante. Coméntalo con tu médico lo antes posible para que pueda examinarte y comprobar que todo está correcto en tu embarazo.

Enfermedades de transmisión sexual: herpes simple

Una de las causas más comunes de los pinchazos vaginales reside en la enfermedad llamada herpes simple. Este virus puede causar diferentes tipos de infección, dependiendo de la cepa que provoque el contagio. La punzada o el pinchazo en la vagina, está causado por una inflamación de los ganglios linfáticos de la ingle.

Pero la molestia causada por ese pinchazo no es el único síntoma del herpes vaginal, hay otras molestias que pueden avisarte de que hay algo que no está bien y que debes tratar cuanto antes. Estos síntomas son:

– Es posible que aparezcan ampollas o laceraciones en la zona vaginal, puedes notarlas porque vendrán acompañadas de hormigueo y sensación de calor. Si alguna vez has tenido un herpes labial, la sensación es idéntica.

– Fiebre y sensación de malestar, algo similar a los síntomas de un resfriado común.

– Aparición de flujo vaginal, este puede aparecer por muchas causas pero si viene acompañado del resto de síntomas que estamos mencionando, seguramente el flujo sea por causa del herpes.

– Molestias al hacer pis, puedes notar dolor cuando tengas que orinar, quizá sea una molestia ligera pero muy significativa, no la ignores.

– Pérdida del apetito, normalmente la fiebre suele quitar las ganas de comer, por lo que puede confundirte a la hora de detectar el herpes, no lo pases por alto si notas el pinchazo en la vagina.

Es muy importante que acudas a tu médico inmediatamente si tus molestias vaginales están acompañadas de alguno de los demás síntomas. Debes saber que el herpes no se cura nunca, es un virus que queda latente en el cuerpo y puede aparecer en forma de brotes en otras circunstancias.

Una bajada de defensas puede provocar que aparezca de nuevo el virus, por eso debes tener especial cuidado al mantener relaciones sexuales y extremar siempre las medias de seguridad. La única forma de evitar una enfermedad de transmisión sexual es utilizando un preservativo.

El piojo púbico, comúnmente conocido como ladilla

Quizá pienses que es imposible que tu tengas ladillas ya que cuidas tu higiene corporal, pero si tu pareja sexual no lo hace o si está contagiado por otras personas, puede transmitirte el piojo púbico con facilidad. Por ello, no dejes de leer cuales son sus síntomas para saber si los pinchazos que sientes en la vagina tienen que ver con estos molestos insectos.

El piojo púbico o ladilla, encuentra en el vello púbico un lugar perfecto donde instalarse y donde poner huevos. Si no se detecta y se trata a tiempo pueden reproducirse de forma incontrolable. Además de producir el mencionado pinchazo vaginal, el piojo púbico provoca, además:

La única forma de tratar esta molestia es tratando de forma directa la causa que lo está provocando

– Picor y comezón en toda la zona vaginal, si alguna vez tuviste piojos de pequeña sabrás reconocer la sensación de los piojos invadiendo tu vello. La sensación es similar, pero en una zona mucho más delicada.

– Ardor e incomodidad, este insecto dificulta que realices tu vida de forma normal, sobre todo por la noche es cuando mayor molestia puedes notar.

– Heridas genitales que producen las picaduras de los piojos e incluso las que te puedes provocar tu misma rascándote la zona, seguro que las ganas de hacerlo superan la incomodidad.

Una vez que el médico determine que tienes las dichosas ladillas, te recetará algún medicamento. Deberá revisar bien toda la zona para comprobar si existe infección. Además, por tu parte deberás tener una serie de precauciones, lava bien toda tu ropa y la ropa de la cama, con agua caliente todas las prendas.

No tengas relaciones sexuales hasta que la situación no esté controlada por completo, de esta forma evitarás contagiar a otras personas que a su vez podrían volver a contagiarte a ti.

Cómo tratar el pinchazo vaginal

La única forma de tratar esta molestia es tratando de forma directa la causa que lo está provocando. Por lo tanto, no dejes de acudir a tu médico lo antes posible para que pueda examinarte y comprobar cuales son las causas de tu molestia.

¿Cuáles son los síntomas de la implantación embrionaria?

Después de la transferencia embrionaria se inicia un período de unas dos semanas antes del test de embarazo en el que pueden aparecer síntomas de la implantación embrionaria. Los síntomas que pueden darse son variados, pero el hecho de no tenerlos no implica que no haya habido implantación. Es frecuente que durante estos días, se esté pendiente de los signos que envía el cuerpo en busca de algún indicio de embarazo. En este artículo repasamos cuales son los síntomas que pueden producirse y qué recomendaciones seguir.

¿Qué es la implantación embrionaria?

La implantación embrionaria es el proceso por el cual el embrión se adhiere al endometrio para poder recibir oxígeno y nutrientes de la madre por vía sanguínea y poder así continuar su desarrollo. Para poder implantar, es imprescindible que el embrión esté en estadio de blastocisto y que rompa los vasos sanguíneos del endometrio para formar unos nuevos que le permitan el intercambio con la sangre de la madre. La rotura de los pequeños vasos del endometrio hace que se produzca el famoso manchado de implantación.

¿Sangrado de implantación o menstruación?

Tras la implantación del embrión, puede percibirse un ligero sangrado, en ocasiones casi imperceptible, y en otros casos puede darse un sangrado de implantación abundante. La duración de este sangrado también depende de cada mujer y puede durar de uno a tres días.

Las mujeres que tienen reglas poco abundantes o irregulares pueden confundir el sangrado de implantación con la menstruación. Para diferenciarlos, es importante fijarse en la textura. En el manchado de implantación es mucho más ligera y no contiene coágulos de sangre cómo sí ocurre con la menstruación.

Otros síntomas de la implantación embrionaria

Otros síntomas que pueden resultar significativos y pueden ser el resultado de que la implantación embrionaria ha sido un éxito son:

  • Cólicos, de uno o dos días de duración, similares al dolor que se siente durante la menstruación
  • Ligero hinchazón de los senos, sobre todo de la aureola y el pezón
  • Ganas frecuentes de orinar
  • Molestias por diarrea o estreñimiento, así como acidez de estómago
  • Somnolencia, sobre todo después de las comidas.
  • Náuseas e incluso vómitos, especialmente al despertarse, normalmente a partir de la segunda semana.
  • Aborrecimiento de la comida, tabaco y ciertos olores

Los mareos, pinchazos, cólicos o dolor abdominal y lumbar son muy habituales tras la transferencia embrionaria. En su mayoría, se deben a la propia estimulación ovárica que ha seguido la mujer, especialmente en los casos de fecundación in vitro con óvulos propios. También pueden aparecer por la misma punción folicular o por la preparación de la menstruación. En el caso de receptoras de óvulos, los mareos pueden ser debidos al tratamiento hormonal. La ansiedad que se genera durante estos días de espera también puede provocar la sensación de mareo.

No obstante, es importante tener en cuenta que cada mujer siente y vive la implantación de forma muy diferente. Aunque la espera hasta el resultado es un periodo complicado lleno de expectativas e ilusiones por el enorme deseo de ser madre, es importante no obsesionarse, estar relajadas y mantener una actitud positiva que sin duda ayudará en el proceso hasta el test de embarazo definitivo.

A pesar de que los síntomas explicados sean los más frecuentes cuando las cosas van bien, en muchas ocasiones la mujer está totalmente asintomática, es decir, no tiene ningún tipo de molestia o síntoma y está embarazada. Por el contrario, también hay mujeres con todos los síntomas de embarazo y finalmente éste no se ha producido. Esto lo que nos demuestra es que cada paciente es diferente y que es necesario esperar hasta el día de la prueba de embarazo para conocer si el tratamiento ha sido un éxito o no.

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