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Pintar sobre otro color

Cómo pintar una pared de un color oscuro con otro más claro

Hace unos días se nos planteó un reto que, aunque parecía complicado, resultó bien sencillo siguiendo los pasos adecuados.

Se trataba de pintar una pared de un color oscuro con otro más claro. En nuestro caso, la pared era frambuesa y la queríamos dejar de color blanco.

¿Lo conseguimos? La respuesta es sí, y lo mejor es que estos consejos para pintores novatos valen también para paredes color chocolate, cereza, azulón, naranja o cualquier otro color intenso. ¿Comenzamos?

Pasos para pintar una pared oscura de colores claros

Puede que, esa maravillosa idea que tuviste en su día de pintar la pared de tu cabecero, la del baño o la de la sala de estar de un color intenso, te parezca hoy en día una locura. A medida que pasó el tiempo te diste cuenta que los colores fuertes son pesados, hacen la estancia más pequeña y, sobre todo, cansan.

Si estás aburrido de ese color y no quieres o no puedes pagar a unos pintores para que hagan el trabajo, te invitamos a que te pongas manos a la obra y lo hagas tu mismo. Es posible conseguir un resultado espectacular si sigues estos pasos, pero primero veamos qué necesitamos.

Materiales para pintar sobre colores oscuros

  • Pintura blanca (recuerda medir la superficie que necesitas pintar para no quedarte corto de pintura)
  • Un bote pequeño de pintura negra.
  • Un recipiente redondo.
  • Un palo o elemento similar para remover.
  • Agua.
  • Un rodillo grande.
  • Un rodillo pequeño.
  • Un pincel.
  • Cinta de carrocero o de pintor.

Todo este material podría salirte por unos 40 – 45 euros.

Para comenzar a pintar sobre tu pared oscura y aclararla debes

1- Limpiar la pared con un trapo húmedo y eliminar todo resto de polvo o suciedad.

2- Ir acotando la zona a pintar con cinta de carrocero para evitar manchar cercos de puertas, armarios, rodapié o el techo.

3- Cubre también el suelo con un plástico para que no se manche y retira los muebles.

4- En el recipiente redondo, vierte la mitad del bote de pintura blanca, añade la cantidad de agua que indique el fabricante y remueve hasta mezclarlo.

5- Añade unas gotitas de pintura negra poco a poco y remueve, la idea es que comiences a pintar tu pared no con pintura blanca, ya que no cubrirías bien el color oscuro, sino con un color más gris. Tienes que crear una tonalidad grisácea que permita matar el color intenso. Mueve bien con el palo, hasta que esté perfectamente mezclada.

6- Sin miedo y con ganas, aplica la primera capa a tu pared, verás que no lo cubres en la primera mano. Comienza por las esquinas, el rodapié y las zonas cercanas a armarios aplicando pintura con el pincel o brocha pequeño y termina de extenderlo con el rodillo pequeño. A continuación aplica la pintura con el rodillo grande donde haya más superficie de pared.

Deja que seque y aplica una segunda capa de pintura siguiendo el mismo proceso. Es preferible que las apliques en el mismo día. Al finalizar lava con abundante agua todos los pinceles y brochas.

7- Cuando haya secado, aplica ya la pintura blanca. Verás que poco a poco, tu pared ha perdido este intenso color que te tenía aburrida y puedes tener una pared blanca perfecta. Cuando seque, puedes retirar toda la cinta de pintor y disfrutar de tu obra de arte.

En caso de que desees un tono crema, marfil, verde clarito u otro tono, deberás pintar en el paso 7 con este tono, en lugar de con pintura blanca, pero recuerda que, para matar el tono oscuro, necesitas un tono grisáceo, no blanco.

¿Cómo pintar una pared ya pintada? Depende, sería la respuesta. Depende de con qué está pintada la pared y con qué pintura vayas a pintarla. Por ello hemos preparado este artículo para ver cómo pintar una pared ya pintada dependiendo de la pintura que tenga. Aunque, por suerte, es muy sencillo, independientemente de la pintura aplicada.

Pero antes de ver cómo pintar una pared que ya está pintada con las distintas pinturas que hay, siempre hay que preparar la pared. Y preparar una pared se hace siempre de la misma forma, independientemente de la pintura que vayamos a aplicar y de la pintura con la que ya está aplicada. Por ello, primero veamos cómo preparar una pared:

Primero debemos repararla si tiene humedades, grietas, desconchones, o todo ello. En estos enlaces puedes ver cómo repararla correctamente dependiendo de qué problema tenga.

Además, si queremos pintar un liso en la pared que ya está pintada y ésta tiene muchas huellas de rodillo u otras imperfecciones salientes, también tendremos que lijarla para dejarla lisa y que la nueva pintura no marque las huellas antiguas, y el liso salga lo mejor posible.

Para lijar la pared, si está pintada en temple nos será muy sencillo dejarala bien lisa, simplemente con una esponja o taco del lija de grano medio o fino, como estos que podemos comprar aquí.

Si la pared está pintada de pintura plástica, también la lijaremos a mano, aunque nos costará un poco más. Si tiene mucha huella o demasiadas imperfecciones salientes y la esponja o taco de lija se nos queda corto, necesitaremos una lijadora eléctrica, o neumática, si disponemos de compresor, para dejar la pared bien lisa. Pero este es un caso un tanto extremo, ya que tiene que haber mucha huella para necesitar una lijadora.

Una vez reparada y lisa, toca limpiarla. La pared debe estar seca y limpia. Sin polvo u otras impurezas. Debemos pasar un trapo seco o como mucho, húmedo, sobre la superficie, para limpiarla perfectamente.

Y ahora ya tenemos la pared lista para pintar. En la mayoría de ocasiones no necesitarás hacer casi nada de esto, únicamente limpiar el polvo y masillar algún golpe. Pero aun así, ya sabes cómo preparar una pared para pintarla.

Cómo pintar una pared ya pintada con temple

El temple es una pintura que aún se utiliza mucho, ya que es económica, deja transpirar las paredes, y además se puede tintar con tintes o colorantes fácilmente, por lo que podemos obtener el color que queramos. Por ello es normal encontrarse con paredes recubiertas de temple o cal hoy en día.

Pintar una pared que tiene temple con temple:

Lo único que necesitas hacer una vez está la pared reparada y lista, como hemos visto antes, es aplicar el temple. No hay otro truco ni paso. Aplicar el temple.

Pintar una pared que tiene temple con pintura plástica:

Igualmente, para aplicar pintura plástica a una pared que tiene temple, y que ya está reparada, solo necesitas aplicar la pintura plástica. Si quieres un liso perfecto, te recomiendo que veas aquí cómo hacerlo.

Pintar una pared ya pintada con pintura plástica

Si vas a pintar una pared que ya está pintada de pintura plástica, y lo vas a hacer también con pintura plástica, una vez reparada y limpia, solo tienes que aplicar la pintura plástica sobre la plástica sin hacer nada más.

Dependiendo del color de la pintura antigua y de la pintura nueva, tendrás que aplicar más o menos manos.

Si la pared de pintura antigua está pintada con un color muy oscuro, y vas a pintarla de un color claro, aplica el color claro directamente. Tendrás que dar dos o tres manos, pero no necesitas dar una mano de pintura blanca primero. Puedes hacerlo si quieres, pero darás las mismas manos al final. Así las cosas, aplica directamente el color nuevo encima.

Ahora bien, si la pared nueva está pintada de un color oscuro, y vas a aplicar un color como rojo, naranja o amarillo, o cualquier otro que no lleve base blanca, te aconsejo que des primero una mano de color gris muy claro.

No necesitas comprar pintura gris, únicamente utiliza pintura blanca y con tinte negro la manchas un poco hasta que se torne gris claro. Aplicas el gris claro y luego, una vez seca esta mano, ya puedes aplicar el nuevo color.

Los colores rojos fuertes, amarillos intensos o naranjas muy vivos, por lo general no llevan base blanca, sino transparente o de otro color, como magenta, por ejemplo, y estos colores son más “transparentes” por lo que cuesta de cubrir más la pared cuando los utilizamos.

Por ello sería más complicado de cubrir un color oscuro que uno claro como un gris suave. Y el gris como lleva base blanca, con una mano que le des al color oscuro, casi lo habrá cubierto, y ya tienes una buena base sobre la que aplicar el color intenso.

Todo esto de los colores está un tanto sintetizado y es más amplio de lo que aquí he expuesto, por ello te insto a que, si tienes alguna duda sobre algún color, dejes un comentario, que yo estaré encantado de responderte.

Pintar una pared que ya está pintada de pintura plástica con temple

En realidad no se me ocurre ningún motivo para pintar una pared de temple, si ésta ya está pintada de pintura plástica, pero en el caso de que lo queráis hacer, una vez reparada y limpia la pared, únicamente hay que aplicar el temple sobre la plástica normalmente.

Como puedes ver, pintar una pared que ya está pintada no tiene gran misterio. Únicamente necesitas repararla y prepararla bien, y luego aplicar la pintura sin más dilación.

¿Y cómo sé si una pared está pintada de temple o de pintura plástica?

Muy fácil. Con la mano abierta, pasa la palma por la superficie de la pared, frótala un poco. ¿Tienes la mano blanca? Si la respuesta es sí, entonces es temple, si la respuesta es no, entonces es pintura plástica.

El temple es muy arenoso, casi granulado y mancha, como si fuera tiza, por lo que cuando pasas la mano o cualquier otra superficie, te manchas. Además notarás la diferencia también al pasar la mano; el temple es más rasposo, mientras que la pintura plástica es más suave y la mano se desliza mejor.

Esa pared tiene un color especial

Si tienes claro que vas a pintar una pared de un color diferente y más llamativo, has de saber que para el resto deberás optar por un tono más suave, casi neutro; puede ser directamente el blanco o bien ese mismo color que has elegido pero en menor intensidad, en una gama mucho más suave con lo que se asemejará a un degradado.

Para la elección del color de esa pared no vale cualquiera, has de buscar siempre cierta armonía y relación con el ambiente. Esto significa que ese color ha de combinarse con los textiles, con algún mueble, un cuadro…, en definitiva, con cualquier otro elemento de la estancia. Y, al igual que ocurre en la cocina, el gris y el blanco forman un buen tándem.

Lo que se busca con esta opción de pintar solo una pared es animar el ambiente, romper con la monotonía de un mismo color para todas y aportar cierto dinamismo visual al espacio e incluso divertido, si se quiere, con un acabado de rayas o de efecto pizarra.

Fotografía: Casa Haus

Sensaciones de una pared pintada

Si el espacio tiene luz natural, estás de suerte si quieres optar por un color oscuro y emular la tendencia Dark night, pero si no es el caso, quítatelo de la cabeza porque lo único que conseguirás es incrementar la sensación de estancia cerrada y lúgubre aunque estemos hablando solo de una pared.

Bien es cierto que los profesionales recomiendan el uso de un color oscuro cuando lo que pretendemos en crear el efecto de profundidad, por ejemplo, en un pasillo. Si lo haces con la pared del fondo, parecerá que éste se proyecte más allá de donde está realmente. Y esto sirve para cualquier estancia de la casa.

Fotografía: © Lisa Petrole

También debes saber que si la estancia tiene una superficie alargada o irregular, el hecho de pintar una de las paredes de otro color hará que equilibres el espacio visualmente.
Para diferenciar ambientes

Otra de las razones por las que se opta por pintar solo una pared en una estancia es para diferenciar ambientes dentro de la misma. Puede ser la zona del escritorio dentro del salón o la de la cocina, si ésta está abierta al comedor.

Fotografía: Inspira Hogar

O sencillamente se hace para enmarcar una determinada parte de la estancia. En los salones es muy habitual elegir la pared en la que descansa el sofá y en los dormitorios, donde está el cabecero de la cama. Son recursos que buscan delimitar una parte del espacio y acaparar las miradas.

Fotografía: Decordots por ©Martin Solyst

Sirve para todas las estancias

Puede decirse que cualquier estancia de la casa es susceptible de pintar solo una de sus paredes para buscar cualquiera de estos efectos. Eso sí, hay que tener en cuenta los usos, ya que en los baños ha de ser una pintura especial antihumedad.

Fotografía: WTwonen

Afortunadamente la pintura en las paredes es un recurso fácil de sustituir o de modificar si lo comparamos con un revestimiento, ya sea cerámico, de madera, de piedra o de papel pintado. Se pinta con el nuevo color encima y ya está –rebajando previamente el viejo tono si éste es muy llamativo–.

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Aires marineros

Fotografía: Delikatissen

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Para ubicar la estantería

Fotografía: Estilo y Deco

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Sobre una gran pared

Fotografía: Garrison Hullinger Interior Design

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Un detalle en la cocina

Fotografía: Nordic Treats

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Si tienes intención de pintar este verano te interesa este artículo para evitar algunos de los errores al pintar en casa más comunes a la hora de elegir la paleta. ¿Demasiado color o un ambiente demasiado monótono? ¡Esta vez no!

Llega el verano y muchos aprovecharemos para renovar nuestro hogar dándole una capa de pintura. Si tienes intención de pintar este verano te interesa este artículo para evitar los errores al pintar en casa más comunes a la hora de elegir la paleta. ¿Demasiado color o un ambiente demasiado monótono? Estos suelen ser algunos de los problemas habituales a la hora de pintar nuestro hogar. Para evitarlo vamos a revisar algunas ideas que nos ayudarán a la hora de decidirnos por los colores a utilizar en la renovación de nuestro hogar.

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1. Pintar el techo blanco, uno de los errores al pintar en casa

El blanco suele ser el color tradicional con el que se pintan los techos pero no siempre es el más acertado. Cuando se trata de estancias en las que el techo es la pared más grande de la habitación deberíamos plantearnos el uso de otros colores. No hace falta que sea un tono subido pero sí un beige o un blanco roto que aporte algo más de calidez al espacio. Si los techos son muy altos, el blanco puede hacer el efecto de estrechar la habitación. En ese caso nos interesará bajarlos gracias al uso de algún color más oscuro o con personalidad que cree contraste.

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Los techos originales y divertidos están de moda y nos pueden ayudar a dar personalidad a una estancia pintada en tonos neutros. En contraste con los clásicos techos blancos, ahora los techos se llenan de color y cobran todo el protagonismo de la habitación. ¿Os gusta la idea? Si preferís que el techo no destaque demasiado, hay una gran variedad de colores claros más cálidos que el blanco puro que pueden aportar luminosidad sin perder en calidez del ambiente. ¡Apuesta por la calidez y no cometas uno de los más comunes errores al pintar en casa!

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2. Todo en el mismo color

O lo que se llama en inglés matchy-matchy, todo demasiado coordinado, sin arriesgar en nada, lo que hará que resulte demasiado aburrido y soso. Si usas una paleta de tonos neutros demasiado igual y aburrida este puede ser el resultado. Por ello es bueno introducir toques personales y con algo de color en cada habitación. No es necesario que sean las paredes pero sí que haya elementos en contraste como la ropa de cama, los complementos, algún mueble…

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Evita también otro de los errores al pintar en casa como es el usar la misma paleta en todas las habitaciones pues creará un efecto demasiado repetitivo y monótono. Es mejor que cada habitación tenga su propia personalidad con variaciones de la paleta y así conseguir crear equilibrio entre las estancias pero a la vez darles personalidad. Aunque te hayan dicho que el blanco es lo mejor para espacios pequeños, si abusas de él conseguirás el efecto contrario con un ambiente demasiado frío. En su lugar puedes usar muchos otros tonos claros que también reflejan la luz pero no son tan fríos como el marfil, el beig, hueso, vainilla claro…

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3. Demasiado color

Otro de los errores al pintar en casa se produce cuando nos gusta un color, tendemos a emocionarnos y se nos va la mano con él. Es bueno que siempre haya algunas zonas en color neutro para que nuestra vista descanse y haya un efecto de contraste. El abuso de un color puede llegar a provocarnos saturación y cansancio visual. Además es importante que el paso de una estancia a otra no sea un cambio brusco de color si no que haya una armonía entre ellas. Debemos tener en cuenta que el color puede hacer que cambie nuestra visión del espacio. Las paredes en tonos intensos o con estampados muy marcados hacen el efecto de acercarse y sobresalir. Piensa primero si es el efecto que buscas para esa pared.

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Una regla fácil de usar , y muy utilizada en decoración, es la del 60-30-10, que consiste en elegir un color dominante (60%), un color secundario (30%) y un color final (10%) o “acento” que usaremos en los complementos o como pequeñas notas de color. El color primario atraerá el ojo y centrará nuestra atención, el secundario añade interés para romper la monocromía y , por último, el color final destaca sobre los dos anteriores y crea interés para conseguir un ambiente con carácter y personalidad. ¡Que no te dé miedo usar el color!

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4. Pintar cada habitación de un color

Otro de los errores al pintar en casa más comunes es el abuso del color. Si apostamos por colores demasiado vivos y que van cambiando en cada habitación y acabaremos creando un poti-poti en el que nos será imposible sentirnos relajados y confortables. No olvidemos que los colores también actúan sobre nuestras emociones. Un abuso de ellos puede ser perjudicial para nuestro descanso. Por ello es bueno crear una continuidad en toda la casa aún cuando usemos distintos colores. No debe parecer que cada habitación pertenece a una casa distinta, por lo que siempre debe haber elementos comunes entre ellas. Antes de arriesgarte prueba con alguna aplicación de las que permiten hacernos una idea de como quedarán los colores una vez aplicados, ¡no arriesgues innecesariamente! Puedes encontrar algunas en las páginas de marcas de pintura como Bruguer o Valentine y así valorar cual es la mejor opción.

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5. Tener cuidado con el acabado final

A veces no nos fijamos a la hora de elegir la pintura pero el acabado final puede cambiar totalmente la sensación que nos produce una estancia. Ten cuidado con los acabados demasiado brillantes y no cometas otro de los errores al pintar en casa. Lo ideal es ello es primero tener una pequeña muestra de la pintura y probarla directamente en la pared, para así ver el efecto que nos provoca con los cambios de luz en la estancia. No es lo mismo por la mañana que por la noche pues los rayos solares o las lámparas harán efectos distintos en la pared. Si dudas entre varias pinturas, pruébalas primero en la pared para estar seguro que te gustará el resultado final.

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6. Arriésgate a salirte de los colores que siempre has usado y sabes que funcionan.

Cuando nos gusta un color o nos ha dado buen resultado, tendemos a repetirlo sin tener en cuenta otras posibilidades. Es uno de los errores al pintar en casa que solemos cometer todos. No hace falta que sea un tono muy subido pero siempre es bueno atreverse a ampliar nuestra paleta de colores con nuevos tonos. Empieza por una pequeña zona en la que sepas que acertarás al poner un color nuevo y con personalidad, por ejemplo en una sola pared. El efecto de simplemente pintar una pared en color te sorprenderá y puede cambiar el ambiente de un cuarto.

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No es necesario que sigas las tendencias del momento si no son de tu agrado, pero siempre está bien conocer qué colores se llevan y ver si alguno de ellos encaja en tu paleta. Igual que cambia nuestro gusto en el resto de cosas, en tu hogar también puedes darle oportunidad a nuevos colores, ¡quizás te sorprendas! Si estás interesada en conocer cuales son los colores del momento, no te pierdas este artículo sobre el Rosa Cuarzo y el Azul Serenity, dos colores que son tendencia y que pueden ser una buena apuesta para tu hogar.

7. Apuesta por la personalidad

A la hora de pintar, no solo hay una posibilidad. Plantéate nuevas ideas en las paredes como un degradé cromático o una pared geométrica, hay muchas posibilidades de crear paredes originales y en pinterest encontrarás muchos tutoriales para que el resultado sea perfecto. ¡Anímate a darle personalidad a tus paredes! Ya sabéis lo que dicen, hay que renovarse o morir…renueva también tu hogar con alguna pared original que sorprenda a todos.

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Otra idea que hemos visto mucho últimamente son las paredes con diseños de montañas, ¡divertidas y originales y muy fáciles de pintar! Si estás falta de ideas no te pierdas este artículo sobre formas de decorar tus paredes y darles un toque muy original, ¡seguro que encuentras la idea perfecta para ti! Una habitación donde arriesgar y probar cosas nuevas son los cuartos infantiles que siempre pueden ser el campo de experimentación para los cambios y colores nuevos que estés pensando introducir. ¡Arriesga más en ellos!

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Con estas ideas espero haberos ayudado a plantearos la nueva paleta de cara a la renovación de vuestro hogar y no caer en los más típicos errores al pintar en casa. Es complicado encontrar el equilibrio entre arriesgar e ir sobre seguro porque además cada uno tenemos nuestros gustos y nuestras fobias. La forma de conseguirlo es al final probar y arriesgarse un poco más cada vez hasta conseguir el ambiente perfecto para nosotros. ¿Y vosotros sois más de arriesgar o de ir sobre seguro con los tonos neutros? Espero vuestros comentarios e ideas. Feliz semana.

Gracias por compartir errores al pintar en casa 2020

gracias por ver este tutorial de errores al pintar en casa 2020/2021, Me gustaria poder llegar a más personas y por eso estaria genial si me ayudaras a compartir estas ideas en tus redes sociales para que nos pueda ver más gente que necesite ver más ideas de manualidades. Solo es necesario que hagas click en uno de los botones que verás aquí abajo. ¡Mil gracias por compartir!

Pasos para pintar sobre paredes oscuras con un color claro – Consejos para la decoración y pintura del hogar

DIY Blogger Diane Henkler of InMyOwnStyle.com tells Glidden® about how to transition from a dark-colored wall to a lighter one. Q: What is the best way to paint over dark-colored walls with a lighter paint color? A: Follow these four simple steps to make a wall paint color transformation. Durante los últimos meses, he estado pintando sobre paredes oscuras en mi hogar. Me gustaba mucho este color verde oscuro, pero después de 8 años, quería ver un cambio. Elegí un color más claro y brillante. I knew that because I was going to be painting over it with a much lighter paint, I would have to take an extra step in the painting process to make sure that when I rolled the new color on the wall, it would not change color due to the original, dark green base paint color. Step 1: Before painting, fill holes with filler, then sand smooth. Step 2: When painting over dark walls with light paint colors, use a white primer. Using a primer will help to ensure that your color comes out true when dry, with no dark base color muting a light one or a light base color making it impossible to get bold color coverage. Using primer also lessens the need for additional coats of paint to get complete coverage. Step 3: When rolling the paint on the wall, roll in large, wide «M» or «W» shapes. Cuando vuelva a cargar el rodillo, asegúrese de hacerlo en la parte inclinada de la bandeja de pintura para eliminar el sobrante de pintura. Esto ayudará a evitar las marcas del rodillo en el acabado de la pintura. Let dry. Step 4: Add a second coat to areas in which you can still see any of the previous color through the primer. Let dry. Now the walls were ready to paint them with a new, fresh paint color choice. Here is the «Before» and «After» for my project. You can see how following the steps I outlined, gave me the result I wanted. Before: After: After: Don’t let a dark-colored wall keep you from going lighter. Follow these steps to make your own color transformation! Como siempre decimos, ¡la seguridad es primordial! Consulte la etiqueta del producto, la hoja de datos técnicos (TDS) o la hoja de datos de seguridad (SDS) para ver las instrucciones detalladas de aplicación y seguridad. {^widget|(widget_displayname)CTA+Button|(gtmt)cta|(gtmd1)Find+Your+Favorite+Paint+Colors|(target)_top|(gtmd2)green|(color)79cc92|(url)%2fcolors|(name)CtaButton|(label)Find+Your+Favorite+Paint+Colors|(width)|(height)^}

Decoidea

El blanco sigue siendo el color más utilizado a la hora de pintar una casa. Son muchas las ventajas que ofrece. Decorativamente, destaca su capacidad para ampliar visualmente un espacio y la luminosidad que aporta a la casa. Desde una perspectiva práctica, es más fácil de aplicar y su precio es más barato. Eso sí, pese a su versatilidad hay cuestiones a tener muy en cuenta para que el resultado sea el ideal. Te las contamos en este artículo.

1. Presta atención a la luz natural

La pintura blanca es la que mejor refleja la luz, por lo que suele ser la elección automática en ambientes poco luminosos. No obstante, hay que tener la precaución de usar el tono adecuado de blanco en función del tipo de luz natural (y la cantidad) que reciba el espacio: un blanco puro optimizará el efecto de un espacio con muchas horas de sol y lo refrescará, pero puede hacer que otro sin sol directo se vea triste y sin vida. En este último caso, opta mejor por una variante de blanco roto para pintar la pared, con una nota crema o amarillo.

2. Y a la artificial

Sala de color blanco | CHRISTIAN DEAN ARCHITECTURE, LLC

Por más horas de luz natural que tenga un espacio, no olvides que también tendrás que vivir en él al caer el sol. Si pintas la pared de blanco deberás prestar especial atención a la iluminación.

Puesto que la luz rebota en el color blanco mejor que en cualquier otro tono –de ahí su poder para ampliar los espacios–, procura evitar fuentes de luz intensa sobre las paredes blancas que puedan deslumbrar. Es mejor optar por luminarias con pantallas que la difuminen y colocaciones indirectas. En cuanto a la temperatura de color, escoge lámparas cálidas, que emulan el efecto de los rayos del sol sobre la pintura blanca y evitan que se vea apagada y sin vida.

3. Aporta textura para conseguir un ambiente dinámico

Una buena solución para ganar sensación de amplitud en espacios pequeños es combinar paredes blancas y mobiliario en blanco. Si te preocupa que la composición resultante se vea sosa o excesivamente plana, apuesta por texturas marcadas en complementos como las alfombras, las cortinas o los cojines del sofá. La iluminación realzará las características de cada una de ellas, creando interesantes juegos de luces y sombras.

4. Usa el mismo tono de blanco en las paredes, los marcos y los muebles empotrados

Es la mejor manera de unificar un espacio y darle una mayor sensación de continuidad visual. Además, tiene la ventaja añadida de que es una forma de restar peso visual a piezas muy voluminosas, como una estantería empotrada de suelo a techo o un armario que, por su volumen, se convertirían en el centro de atención.

5. Elige pintura mate o satinada según el efecto que quieras conseguir

Color blanco mezclado con tonos marrones | Marta Castellano

La más habitual hoy día es la pintura de acabado mate, de aspecto sobrio y elegante, que, en términos generales, disimula las imperfecciones de las paredes y los techos (a menos que lo que se busque sea realzarlos, como en esta propuesta) y es más cubriente que otras.

Las variedades de pintura satinada, aunque no tan populares, son más resistentes y lavables, por lo que se suelen aplicar en zonas de mucho paso y superficies con limpieza frecuente. Sea cual sea la pintura elegida, si va sobre materiales porosos o colores intensos conviene aplicar una primera capa de imprimación para conseguir un resultado óptimo.

6. La pintura blanca es la más sencilla de aplicar y renovar, además de disimular posibles retoques

Usando la misma pintura blanca en los techos y en las paredes se simplifican las tareas de encintado necesarias en caso de aplicar un color distinto en cada una de estas superficies.

Además, con una pintura blanca con un buen poder cubriente acabarás el trabajo mucho antes que si te decantas por una tonalidad intensa, que evidenciará mucho más las variaciones provocadas por la mayor o menor cantidad de pintura en cada parte. Y, si tienes que retocar una zona que se ha ensuciado o dañado, podrás hacerlo sin que se aprecie diferencia, algo más difícil cuando se trata de colores con formulaciones concretas, ya sea porque la reproducción de la pintura no es del todo exacta o por el efecto de decoloración de la luz sobre la ya aplicada.

7. Usa la pintura blanca para crear un marco neutro para destacar objetos singulares

Lo hacen las galerías de arte para que la atención se centre en las piezas expuestas y no se pierda en detalles secundarios.

La única precaución que hay que tener es asegurarse de que dispones de las piezas justas para atraer la mirada y con el suficiente interés visual para sostener el peso de la decoración. Pueden ser cuadros, pero también unas cortinas o una alfombra, una colección de objetos, etc.

Entre las ventajas de pintar las paredes de blanco se cuenta poder cambiar esos elementos y transformar la atmósfera de la estancia por completo de forma simple.

8. Ten en cuenta el entorno y cómo afectará el efecto de las paredes blancas

Combinar el color blanco con otros objetos | FIAstudio Arquitectura Visual

Una habitación con paredes blancas iluminada con luz natural da sensación de ser mucho más grande y luminosa, pero no basta con eso para que resulte atractiva. Si tienes la suerte de contar con unas buenas vistas al exterior, potencia aún más el efecto anterior combinando los complementos y piezas de decoración con los colores y características del paisaje, de forma que parezcan integrarse entre sí. Fíjate cómo se ha hecho en este espacio de estilo rústico actualizado que recoge el carácter mediterráneo de su entorno a la perfección.

9. ¿Qué decoración es idónea para una pared blanca?

El blanco va con todo, y no es un tópico, desde la estética más minimalista y depurada –en la que el blanco nuclear define aún más contornos y ángulos marcados– hasta la rústica –en la que evoca los tradicionales encalados de los pueblos del sur–; sin olvidar el estilo nórdico, al que el blanco define y aporta su característica luminosidad.

¿Quieres una combinación segura? Busca el contraste blanco-negro, perfecto tanto para ambientaciones clásicas como para aquellas más gráficas y modernas, como la de la imagen.

10.- Porque no hay un único blanco, elige el que mejor se adapta a cada situación

¿Has pensado en probar con el blanco y el amarillo? | Araxan

Es el color de la luz, por lo que el blanco puede tender hacia diferentes tonalidades que lo hagan más frío o cálido y, por tanto, más aconsejable para un espacio u otro.

– Elige un blanco roto o marfil para crear espacios serenos y que inviten a la relajación, como los dormitorios.

– Utiliza uno más fresco, con un punto azulado, para estancias con una gran cantidad de sol directo. Además de potenciar su luminosidad, ayudará a refrescarlas en los meses de verano.

– Decídete por un blanco nuclear al pintar las paredes si buscas un efecto deslumbrante. ¿Por qué? Dará más personalidad a una decoración vanguardista (aunque mejor resérvalo para espacios como la cocina, si no quieres que se vea muy frío).

– El color blanco de moda es el que contiene una pequeña cantidad de gris perla. Sofisticado y neutro, destaca todo lo que se encuentre en su interior sin resultar aburrido.

Consulta aquí el artículo original en Houzz.

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