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Pintar uñas embarazo

Las uñas en el embarazo

Los cambios hormonales que experimenta la mujer durante el embarazo producen efectos en la apariencia de las uñas de la embarazada.

Como también sucede con el pelo, según cómo afecten las hormonas a las células cutáneas, las uñas pueden verse más fuertes y crecer rápidamente o por el contrario, debilitarse, escamarse o quebrarse con facilidad.

En algunas mujeres, la mayoría, el cambio se produce a mejor, haciendo que sus uñas que antes eran débiles y quebradizas se vuelvan sanas y fuertes.

Sin embargo, en ocasiones puede suceder lo contrario. Quienes siempre las han llevado bien, de repente ven cómo sus uñas empiezan a debilitarse y romperse.

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Sea como sea, los cambios son temporales debido a la acción de las hormonas del embarazo. Los efectos no son permanentes, por lo que después de dar a luz, y una vez que las hormonas recuperan sus niveles, todo vuelve a la normalidad.

Las primeras querrán presumir de uñas, arreglándoselas o pintándoselas, aunque al natural también son muy bonitas. Para quienes sus uñas no estén pasando por su mejor momento lo más aconsejable es mantenerlas cortas, hidratadas y evitar el uso de productos químicos como esmaltes o removedores con acetona.

El esmalte (o la laca) de uñas en el embarazo

No hay investigaciones concluyentes acerca del uso del esmalte de uñas en el embarazo. Los estudios al respecto son contradictorios.

Algunos apuntan a una posible toxicidad debido a que contienen productos químicos como el tolueno o el ftalato de dibutilo, sustancias que no debería tener un esmalte de uñas.

Creen que podría absorberse a través de las células cutáneas y afectar al feto, causando trastornos en la maduración sexual de las niñas y defectos de nacimiento en los niños. Por ello, recomiendan evitar su uso o utilizar esmaltes especiales libres de estos tóxicos.

También advierten sobre el posible riesgo al inhalar el olor de este tipo de productos.

Por otro lado, hay estudio que consideran insignificante la cantidad de estos productos que pueden llegar a atravesar la placenta, por lo que no lo consideran peligro real.

¿Qué deberían hacer las embarazadas? Algunas prefieren prevenir dejando de lado los productos como esmaltes y disolventes durante los meses de embarazo.

Sin embargo, no es una contraindicación en el embarazo hacerse la manicura cada tanto, ni mucho menos. Otra cosa es si la embarazada trabaja a diario en contacto con este tipo de productos. De todos modos, lo más aconsejable es consultarlo con tu ginecólogo.

Otra posible efecto del esmalte es que debido a la sensibilidad de la piel de la embarazada se produzca alguna reacción alérgica, por lo que lo conveniente es no utilizarlo u optar por fórmulas hipoalergénicas.

Otras recomendaciones para el cuidado de las uñas en el embarazo

Lo recomendable para evitar que se debiliten es hidratarlas bien con cremas nutritivas y llevar una dieta equilibrada que aporte nutrientes y vitamina A, esencial para el cuidado de la piel, el cabello y las uñas.

También es importante extremar las medidas de higiene a la hora de hacerte la manicura, sobretodo si sueles hacértela en un centro de estética. Asegúrate que las herramientas utilizadas estén en condiciones para evitar infecciones.

La acetona que contiene el quitaesmalte es un producto químico que también ha sido relacionado con defectos del nacimiento, aunque tampoco se ha definido en qué cantidades concretamente podría afectar. Para mayor tranquilidad, existen quitaesmaltes libres de acetona.

Por último, cuando te pintes las uñas procura hacerlo en un sitio ventilado.

Espero que estos consejos os ayuden a lucir uñas bonitas en el embarazo.

Foto | nightrose en Flickr
En Bebés y más | Uso de cosméticos en el embarazo

¿Es cierto que no hay que pintarse las uñas durante el embarazo? Esto es lo que puede suceder

Aunque no lo tengamos en cuenta muy a menudo, siempre deberíamos cuidar la salud de nuestras manos y uñas. Sin embargo, durante el embarazo, la salud del bebé pasa a ser una prioridad total.

Los cambios hormonales que experimenta la mujer durante el embarazo producen efectos en la apariencia de sus uñas.

Como también sucede con el pelo, según cómo afecten las hormonas a las células cutáneas, las uñas pueden verse más fuertes y crecer rápidamente o por el contrario, debilitarse, escamarse o quebrarse con facilidad.

En la mayoría de las mujeres el cambio se produce para mejor, haciendo que sus uñas que antes eran débiles y quebradizas se vuelvan sanas y fuertes. Sin embargo, en ocasiones puede suceder lo contrario. Quienes siempre las han llevado bien, de repente ven cómo empiezan a debilitarse y romperse.

Sea como sea, los cambios son temporales debido a la acción de las hormonas del embarazo. Los efectos no son permanentes, por lo que después de dar a luz, y una vez que las hormonas recuperan sus niveles, todo vuelve a la normalidad.

Posibles daños en el sistema endocrino

La gran mayoría de los esmaltes que podemos encontrar en el mercado contiene sustancias químicas como el fosfato de trifenilo (TPHP, por sus siglas en inglés). Este utiliza en productos para muebles con el fin de evitar incendios. En las pinturas de uñas, se utiliza para que sean más flexibles y para que duren más tiempo.

El fosfato de trifenilo puede afectar el normal funcionamiento de las hormonas. Los productos con una alta cantidad de la sustancia incluso pueden provocar irregularidades en el sistema reproductor.

El esmalte o la laca de uñas en el embarazo

No hay investigaciones concluyentes acerca del uso del esmalte en el embarazo, y los estudios al respecto son contradictorios. Algunos apuntan a una posible toxicidad debido a que contienen productos químicos como el tolueno o el ftalato de dibutilo, sustancias que no debería tener una pintura para uñas.

Creen que podría absorberse a través de las células cutáneas y afectar al feto, causando trastornos en la maduración de las niñas y defectos de nacimiento en los niños. Por ello, recomiendan evitar su uso o utilizar esmaltes especiales libres de estos tóxicos.

Por otro lado, hay estudios que consideran insignificante la cantidad de estos productos que pueden llegar a atravesar la placenta, por lo que no lo consideran un peligro real.

¿Qué deberían hacer las embarazadas?

Algunas prefieren prevenir un posible problema y dejar de lado los productos como esmaltes y disolventes durante los meses de embarazo.

Sin embargo, no es una contraindicación en el embarazo hacerse la manicura cada tanto, ni mucho menos. Otra cosa es si la embarazada trabaja a diario en contacto con este tipo de productos. De todos modos, lo más aconsejable es consultarlo con tu ginecólogo.

Otra posible efecto del esmalte es que debido a la sensibilidad de la piel de la embarazada se produzca alguna reacción alérgica, por lo que lo conveniente es no utilizarlo u optar por fórmulas hipoalergénicas.

Recomendaciones para el cuidado de las uñas en el embarazo

Lo recomendable para evitar que se debiliten es hidratarlas bien con cremas nutritivas y llevar una dieta equilibrada que aporte nutrientes y vitamina A, esencial para el cuidado de la piel, el cabello y las uñas.

También es importante extremar las medidas de higiene a la hora de hacerte la manicura, sobretodo si sueles hacértela en un centro de estética. Asegúrate que las herramientas utilizadas estén en condiciones para evitar infecciones.

La acetona que contiene el quitaesmalte es un producto químico que también ha sido relacionado con defectos del nacimiento, aunque tampoco se ha definido en qué cantidades concretamente podría afectar. Para mayor tranquilidad, existen quitaesmaltes libres de acetona.

Por último, cuando te pintes las uñas procura hacerlo en un sitio ventilado.

Importante: Debe aclararse que Bioguía no da consejos médicos ni receta el uso de técnicas como forma de tratamiento para problemas físicos o mentales sin el consejo de un médico, sea directa o indirectamente. En el caso de aplicar con ese fin alguna información de este sitio, Bioguía no asume la responsabilidad de esos actos. La intención del sitio es solamente ofrecer información de naturaleza general para ayudar en la búsqueda de desarrollo y crecimiento personal.

¿Me puedo pintar las uñas si estoy embarazada? Ciertos esmaltes de uñas tienen toxinas que pueden ser perjudiciales para la salud si los usas estando embarazada, te damos todos los detalles a continuación.

Hacerse la manicura durante el embarazo

Ciertos esmaltes de uñas tienen toxinas que pueden afectar a la salud de la madre y del bebé, por lo que los esmaltes libres de tóxicos continúan creciendo en popularidad y son los más indicados para cuidar tus uñas durante la gestación.

Son varios los estudios que demuestran que los esmaltes de uñas fabricados en Europa no tienen sustancia alguna que podría resultar peligrosa durante la gestación tales como tolueno (metilbenceno), dibutilftalato (ftalato de dibutilo) o formaldehído (metanal).

Si quieres pintar tus uñas y estás esperando un bebé, lo mejor es que escojas un esmalte de uñas libre sustancias que sí podrían resultar nocivas; ya sabes que son muchos los cosméticos que pueden resultar tóxicos para tu piel.

Si conoces el origen de tu esmalte de uñas y lees bien todos y cada uno de sus componentes, no hay motivo alguno para dejar de usarlos durante el gestación.

Si utilizas un esmalte que contenga alguna de las sustancias dichas anteriormente, es posible que sean absorbidas a través de las células cutáneas y llegar a perjudicar al bebé, causando diversos trastornos. A su vez, recuerda usar un quitaesmaltes sin acetona.

Peligros de pintarse las uñas durante el embarazo

Hay una gran cantidad de esmaltes de uñas en el mercado hoy en día que contiene productos químicos como el TPHP (también llamado trifenil fosfato) que son empleados para hacer los esmaltes más flexibles y duraderos. Estos productos químicos pueden afectar el funcionamiento normal de las hormonas de las mujeres embarazadas. Es más, cuando su concentración es elevada, puede causar irregularidades en el desarrollo del bebé.

Muchos productos químicos tóxicos son plastificantes. Esto significa que se unen a los otros ingredientes y ayudan a que el pulido sea liso, brillante, flexible y sin grietas. Al igual que muchos conservantes se usan en exceso, muchos químicos son usados demás en los esmaltes de uñas.

Es seguro, pues, pintarse las uñas mientras estás embarazada, siempre y cuando prestes atención a los componentes y te asegures de usar la base adecuada. La capa base puede crear una capa entre el esmalte de uñas y las uñas, lo que evita que el cuerpo absorba los productos químicos tóxicos.

No te olvides que son normas que debes tener presente tanto en el embarazo como en los primeros meses de vida de tu bebé, ya que al estar en contacto piel con piel, estos tóxicos se pueden transmitir con facilidad.

Sin lugar a duda, vale la pena tomarse un poco de tiempo para mirar las etiquetas y conocer más de cerca los ingredientes antes de comprar el esmalte de uñas.

También te puede interesar: Belleza premamá: Cuidados básicos y tratamientos recomendados y 5 consejos de belleza durante el embarazo

Durante el embarazo, el abdomen de la mujer aumenta de tamaño paulatinamente, hasta dificultar tareas tan sencillas como pueden ser recoger algo que cayó al suelo o incluso pintarse las uñas de los pies.

En Guiainfantil.com encontramos trucos para que las embarazadas puedan pintarse las uñas de los pies fácilmente. No te pierdas estos consejos.

Trucos para que las embarazadas se hagan la pedicura

1. Esmaltes con pinceles largos. La precisión queda descartada a la hora de hacer la pedicura con una barriga de embarazo avanzado. Por eso, cuanto más faciliten la vida los pintaúñas, mejor. Podemos escoger aquellos que traigan consigo un pincel más largo, o utilizar una brocha fina aparte para este momento del embarazo e irla tintando del color que sea el pintaúñas. Cuanto más largo sea el pincel, mejor podremos llegar a pintar las uñas de los pies, aunque no queden perfectas.

2. Elegir colores claros. Teniendo en cuenta que el volumen de la barriga dificultará la capacidad de precisión, un truco de belleza que hará que no se vea si las uñas no están perfectas es escoger tonalidades que no sean oscuras o muy llamativas. Un color beige, o simplemente brillo hará que las uñas de los pies tengan un aire completamente diferente, que estén arregladas. Si los colores son muy vivos o contrastan demasiado con el color de la piel, también se verán más fácilmente las imperfecciones, por lo que en este caso es recomendable que no llamen demasiado la atención, porque no estarán muy bien pintadas dada la dificultad con el abdomen. Aunque gran parte del esmalte acabe pintando los bordes de los dedos no pasa nada, puesto que se va con el agua de la ducha sin necesidad de acetona o quitaesmalte.

3. Pies sobre el respaldo del sofá. Conforme vaya aumentando la barriga, mayor será el reto de pintar las uñas de los pies. El truco reside en tener los dedos lo más cerca posible para poder acertar con el pincel del pintaúñas sin salirnos demasiado, aunque luego esta pintura se puede quitar. Podemos poner un pie en el respaldo del sofá para ir pintando con el esmalte poco a poco con ayuda de un pincel largo o brocha y después hacer lo mismo con el otro.

4. Pedicura en el bidé. Si tenemos bidé en casa, éste puede ser un gran aliado a la hora de hacer la pedicura. Si nos sentamos en el borde, y colocamos las piernas justo en el hueco del grifo de agua, podremos acceder más fácilmente a nuestros propios pies, ya que tendrán un poco más de altura en ese momento. Esta postura no se puede mantener por mucho tiempo, pero ayudará a conseguir un punto fijo al que llegar con el pincel del esmalte en cuestión.

5. Centro de belleza. Pero como ocurre con la depilación púbica sobre todo en las últimas semanas de embarazo, lo mejor es tener ayuda que para estas pequeñas rutinas. Una opción es que una amiga, hermana o la pareja sea quien contribuya a poner su granito de arena en pintar las uñas a la embarazada, pero otra alternativa es un centro de belleza. Las profesionales de la manicura o pedicura pueden ayudar a que la madre tenga las uñas de los pies perfectamente arregladas en el embarazo sin necesidad de sufrir, y le duren perfectas mucho más tiempo.

De entrada debemos saber que es seguro el uso de uñas de gel durante el embarazo, pero siempre y cuando se tomen todas las medidas de precaución al momento de la aplicación y la remoción. Las uñas de gel se aplican en forma de gel o liquido sobre la uña, para posteriormente fijar utilizando luz ultravioleta.

Las sustancias químicas que están presentes en el gel de uñas son los llamados monómeros de metacrilato, muchos de los cuales son completamente seguros de utilizar, sin embargo existe un tipo de monómero de metilo que no debe ser utilizado cuando se esta embarazada. Este compuesto puede irritar la piel, así como los ojos y los pulmones, además de que es probable que ocasione una reacción alérgica.

Si aun en estado de embarazo, se desea tener uñas de gel, la recomendación principal es acudir a un salón de belleza que tenga buena reputación, además de que también se debe consultar el tipo de productos que se utilizan para hacer la aplicación de las uñas de gel. Otra cosa importante a considerar, es que las uñas de gel emiten humo cuando se esta aplicando la luz ultravioleta, por lo que es probable que se experimenten nauseas.

También hay que considerar que durante el embarazo, la piel se vuelve mucho más sensible, lo que significa que se tienen mayores posibilidades de experimentar una reacción alérgica a las uñas de gel o desarrollar incluso una infección micótica alrededor de las uñas. En todo caso lo mejor es informarse perfectamente bien sobre los diferentes métodos de aplicación, así como los productos y sustancias que se utilizan en el procedimiento.

Posiblemente esta sea una de las preguntas más frecuentes que podemos habernos hecho alguna vez.¿Es malo pintarse las uñas? Mucha tinta se he vertido al respecto y es que con el reciente apogeo de la industria cosmética especializada en el sector, cada vez vemos salir al mercado nuevas marcas de esmaltes para uñas, nuevas técnicas, nuevos protocolos…en lo que ya se ha convertido en algo más que en un servicio de belleza. Hoy en día pintarse las uñas es casi como pintarse los labios. Ya sea por moda, por seguir las tendencias o porque simplemente nos vemos y nos sentimos más guapas.

¿Mito o leyenda?

Pues bien, vamos a intentar arrojar un poco de luz sobre el tema para que podamos elegir en conocimiento de causa, si nos pintamos las uñas ininterrumpidamente o debemos descansar. Para ello hemos escrito hace ya un tiempo otro post hablando sobre los principales mitos y leyendas sobre las uñas. Así que si os interesa el tema, os invitamos a la lectura y a que nos comentéis cualquier tipo de duda que os pueda surgir.

Aunque antes de nada vamos a aclarar de una vez por todas un mito recurrente que es esencial tener en cuenta: ¿las uñas respiran? ¿es necesario dejar respirar las uñas?
Contundentemente, la respuesta es NO. No existe ninguna razón para creer que las uñas respiran. Las uñas no están vivas y no tienen pulmones que les proporcionen la habilidad de absorber oxígeno directamente a través de la placa ungueal. 100% del oxígeno requerido por la matriz (donde la uña se forma) proviene del flujo sanguíneo y 0% del exterior de la uña. Todo lo que la uña necesita para crecer convenientemente, oxígeno, nutrientes…etc es suministrado por el flujo sanguíneo hasta la matriz de la propia uña, desde donde esta se forma. Ningún nutriente o aire puede ser absorbido desde el exterior de la placa de la propia uña. Por consiguiente, una uña sana crecerá con normalidad sin necesidad de oxígeno exterior mientras reciba el correcto y sano riego sanguíneo. Con esto queda claro que las uñas no necesitan respirar.

Pintarse las uñas con esmalte normal. El esmalte de toda la vida.

Es incorrecto sostener que el mero hecho de pintarse las uñas es perjudicial para la salud de la uña o incluso que esto pueda tener consecuencias graves para la salud general de la persona. Los esmaltes en sí no tienen la capacidad de estropear la uña. La mayor parte de los problemas que puedan ocurrir en este aspecto son generalmente producidos por el mal uso que se hace de este tipo de productos a la hora de su aplicación o de su retirada.

La incorrecta preparación de la uña por exceso de limado, la aplicación casera de esmaltes sin previa capa base, la retirada con productos altamente concentrados en acetona, el mordisqueo del esmalte cuando este empieza a deteriorarse suelen ser los principales responsables del deterioro de las uñas. A veces también podemos observar, después de haber retirado el esmalte, que la uña parece estar más blanda. Enseguida confundimos uña blanda con uña débil, estropead. En la mayoría de los casos esto se debe únicamente al incremento de hasta un 15% de la humedad en la uña producida por la aplicación del esmalte. Este actúa como una capa impermeable y el efecto puede durar hasta 24 horas después de haber retirado el esmalte. Es un efecto similar a cuando retiramos una tirita de nuestra piel después de haberla llevado durante varios días.

En cuanto a la composición química de los esmaltes.

En cuanto a la composición química de este tipo de productos, la Agencia Española de Dermatología y Venereología, cree que no hay razón para preocuparse por los productos comercializados en España. Todos ellos deben pasar exhaustivos controles sanitarios. Las propias empresas cosméticas llevan años empeñadas en la fabricación de esmaltes para uñas con un bajo contenido en esos productos dichos peligrosos o potencialmente nocivos para la salud si su contenido supera los límites permitidos. Pintarse las uñas no es malo. Actualmente el porcentaje de mujeres que han presentado algún tipo de alergia por el uso de pinta uñas es muy bajo, un 6,6%.

Aplicaciones repetidas de esmaltes semi permanentes y otros tipos de recubrimientos como gel o acrílico.

El uso de otro tipo de aplicaciones como es el caso del esmalte semi permanente, el gel o las uñas acrílicas puede prestarse a confusión. Hay que dejar claro que cualquier tipo de producto, ya sea esmalte normal, semi permanente, uñas postizas, esculpidas…etc puede dañar la uña si no se utiliza correctamente y no se le da el cuidado requerido. Y esto no sólo a la hora de su aplicación sino sobre todo a la hora de su mantenimiento y retirada. Las uñas, al igual que el pelo, están compuestas por una proteína rica en azufre que todos conocemos como queratina. Casi todas hemos acudido alguna vez de forma más o menos regular a que nos corten el pelo, nos den un tinte o nos hagan mechas. Sin hablar a veces de los excesivos planchados, rizados…etc. Todas sabemos igualmente que el pelo se puede dañar por una mala aplicación del color, por un mal cuidado posterior…etc Y con todo ello nunca hemos oído hablar que haya que dejar respirar el pelo, dejarnos la canas al aire durante unas semanas para que respire o que se dañe porque llevamos cubriendo nuestras canas desde hace ya unos años. Pues con las uñas pasa lo mismo.

En resumidas cuentas:

Estamos en 2019 pero todo indica que nos hemos quedado estancados en ideas de principios del siglo XX. Más que ideas es lo que contaban nuestras abuelas, esos dichos populares: demasiado pintarse las uñas es malo, hay que dejarlas respirar…. Hoy en día, la industria cosmética es una de las más avanzadas y punteras en cuanto a avances técnicos y desarrollo de productos. Por ello, el preocuparse por si demasiados esmaltados son nocivos para la salud de nuestras uñas o incluso para la propia salud es exagerado. Valdría más la pena concentrar nuestra atención en la calidad de nuestra alimentación, que a su vez es la que tendrá consecuencias directas sobre nuestra salud general y en particular sobre la de nuestras uñas, que perderse en mitos y leyendas que sólo nos hacen perder de vista nuestro objetivo principal: sentirnos guapas, sentirnos bien. ¿No os parece?

Fuente: Face-to-face with Doug Schoon

¿Pintarse las uñas es malo para la salud?

A todas nos gusta vernos las uñas bonitas, sanas y cuidadas. Sobre todo con la llegada del buen tiempo, donde lucimos más nuestras manos y con el bronceado, tienden a resaltar más. Por eso también nos gusta llenarlas de colores, además de para sentirnos más coquetas, como un complemento más de color en bodas, comuniones y otros eventos. Pero nunca nos hemos parado a pensar, ¿pintarse las uñas puede ser malo para nuestra salud?

La mayoría de los esmaltes de uñas sobre todo de las marcas más reconocidas vienen con un manual de letras diminutas en la parte trasera, pero nunca nos paramos a leerlo. En él se describen la cantidad de elementos que lo forman y aunque no lo tomemos en cuenta deberíamos pararnos a leerlos, ya que los estamos depositando en nuestras uñas, una parte muy fina de nuestro cuerpo y que está en constante contacto con otras zonas del mismo e incluso con los alimentos que nos llevamos a la boca.

Pintarse las uñas no es malo

Elementos tóxicos del esmalte de uñas

Aunque esta industria está muy controlada y para comercializar en algunos países como España tienen que pasar un control de calidad, todavía podemos encontrar esmaltes entre cuyos componentes se encuetra el conocido «trío tóxico», que no son más que la unión de una sustancias, el formaldehído, el ftalato de dibutilo y el tolueno.

Estos productos se han testado y comprobado que pueden llegar a ser cancerígenos y provocar problemas de riñones. Además, el ftalato es especialmente peligroso en mujeres embarazadas ya que si llega a su sangre puede llegar a traspasarlo al feto. El tolueno es un elemento más tóxico en el aire a través de su inhalación, por lo que al aplicarlo una vez en las uñas no será tan peligroso, pero sí lo es si trabajamos decorando las uñas a otras personas o lo hacemos de manera constante, con una inhalación muy frecuente. Por último el formaldehído, aunque aparece de forma natural en nuestro organismo, es un elemento tóxico en grandes cantidades ya que se ha demostrado que puede llegar a ser cancerígeno una inhalación extrema del producto. Sobre todo hay que tener especial cuidado con las personas asmáticas, mucho más susceptible a la hora de inhalar formaldehído y a los efectos que puede provocar, entre los que se incluye la dermatitis alérgica.

Aquellos productos de esmalte de uñas que no contienen este «trío tóxico» han decidido aclararlo con una etiqueta que marca que es 3-free para que así puedan ser más reconocidos.

Pese a estos componentes, debemos aclarar que pintarse las uñas no es malo, pero siempre haciéndolo con productos conocidos y con cautela. Lo ideal además es dejar descansar y respirar la uña entre aplicación y aplicación al menos un día, y cada ciertos meses dejarla en reposo una semana, para que la uña no se debilite en exceso, ya que todos los productos que apliquemos encima pueden filtrarla y de ahí llegar directamente a la sangre. Sobre todo es bueno mantenerla siempre lo más hidratada posible y cuidarla antes de aplicar el esmalte con bases alisadoras y endurecedores, así el impacto de los químicos será mucho menor.

Hay que tener en cuenta que muchas veces las reacciones suelen ser alérgicas

La aplicación diaria de esmaltes aunque sean libres de tóxicos puede llegar a provocar en algunas personas una deshidratación de la uña, debilidad de la misma, decoloración e inlcuso la aparición de hongos, estrías o roturas, por lo que es muy importante mantenerla más cuidada aún si nos gusta darle un toque de color de vez en cuando.

Hay que tener en cuenta que muchas veces las reacciones suelen ser alérgicas, como cualquier otro cosmético, por lo que en los casos en los que estemos viendo algo raro debemos evitar el contacto con otras zonas más vulnerables de nuestro cuerpo como la boca o los ojos.

Desplegar la etiqueta del pintauñas es algo que pocas veces hacemos. Primero, porque ni siquiera nos planteamos que detrás de ese papelito se esconda una lista interminable de elementos que hacen posible colorear las uñas. Segundo, porque además de ser infinita, muchas veces la letra es tan pequeña que resulta ilegible. Y tercero, porque una vez superados los dos primeros pasos, lo más probable es que no entendamos qué es cada uno de los nombres que ahí se esconde. ¿Serán buenos para la salud o habrá alguno perjudicial?

Las últimas noticias no parecen muy alentadoras. El Departamento de Control de Sustancias Tóxicas de California alertó en 2012 de que algunos esmaltes comercializados como saludables –sin sustancias tóxicas para el organismo–, continuaban teniendo en su composición el llamado ‘trío tóxico’ a pesar de que la etiqueta no lo indicase. No fue la primera vez que se avisó del uso de estas sustancias cancerígenas – formaldehído, ftalato de dibutilo (DBP) y tolueno– en lacas de uñas. En 2006, otro estudio encontró que cinco de los siete productos que decían ser totalmente «libres de los tres tóxicos” incluían altos niveles de los mismos.

La dermatóloga Rosa Ortega, de la Agencia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), cree que no hay razón para preocuparse por los productos comercializados en España ya que todos deben pasar exhaustivos controles sanitarios. Las propias empresas dedicadas a la fabricación de esmaltes llevan años empeñadas en eliminar sus componentes más peligrosos, especialmente desde que se conoció la presencia de estos tres elementos cancerígenos en la fórmula creada a principios del siglo XX inspirándose en las pinturas de coches. Así tanto la Unión Europea como la Food and Drug Administration de Estados Unidos han prohibido su uso. Muchos esmaltes señalan su ‘salubridad’ con la etiqueta 3-free, y también se puede consultar páginas web como Care2, con una lista de 12 esmaltes no tóxicos, o ewg.org, que recoge la composición de los más conocidos.

PINTARSE SÍ, PERO CON CAUTELA

Los pintauñas no son malos y pintarse tampoco. Por algo será que esta costumbre se remonta a los orígenes de la humanidad. Cleopatra lo hacía de rojo oscuro y Nefertiti prefería el tono rubí. También en la antiguas Grecia y Roma las mujeres lucían las uñas como símbolo de estatus social.

Ahora la situación ha cambiado, y el uso de pintauñas se extiende a toda la población sin diferencia de clases. Esto incluye desde señoras que pasan de los 80 a niñas que, inspirándose en Suri Cruise, lucen las manos de colores, o incluso embarazadas que ignoran la creencia popular que dice que pintarse las uñas es perjudicial para el feto. “Si hubiese que limitar su uso en niños pequeños sería por lógica, no por salud”, aclara la doctora Elena Tévar, de la Clínica Dermatológica Internacional. Tampoco hay estudios 100% fiables sobre el peligro para las embarazadas: “La mayoría de los que recogen los efectos adversos que podrían tener en el feto están hechos en ratones, por lo que habría que tomarlos con cautela”.

La realidad actual es que solo un 6,6% de las mujeres presentan alergias a algunos de los componentes de los esmaltes. “No se manifiestan de manera específica como lesiones en las uñas, sino que aparecen en forma de eccema (dermatitis alérgica de contacto) en párpados, cuello o boca, por lo que son más difíciles de relacionar. Eso ocurre porque son zonas sensibles que nos tocamos más frecuentemente”, aclara la doctora Tévar.

Las uñas no sufren más por estar pintadas, e incluso puede llegar a ser beneficioso. Un informe de la Mayo Clinic de EEUU recoge que “aplicar esmalte transparente puede ayudar a mantener la humedad de las uñas”. El daño más frecuente es el cambio de color, sobre todo cuando se usan esmaltes oscuros. “La mayoría de estas lacas son muy agresivas y tienen sustancias químicas que van a ir pigmentando la uña y debilitándola”, explica la doctora Rosa Ortega. “Para evitarlo debemos hidratarlas bien y protegerlas con una base” que las impermeabiliza e impide que sean atravesadas por las sustancias más agresivas.

“Si las vemos más amarillas de lo normal, es bueno dejarlas descansar, no pintarlas durante días y hacer una hidratación con agua y limón”, recomienda Ortega. Para esta dermatóloga existe un aspecto clave para el bienestar de las uñas y que muchas veces olvidamos: “Es fundamental que el quitaesmalte no tenga acetona porque ésta quema y pigmenta la uña”.

PELIGRO EN EL CENTRO ESTÉTICO

Si para pintarse las uñas debemos seguir una serie de recomendaciones, también hay que hacerlo a la hora de escoger el sitio donde las pintamos. El baño de casa podría el lugar perfecto. Allí quedamos libres de cualquier riesgo derivado de la inhalación de esmaltes, un peligro al que se exponen a diario los trabajadores de esos centros estéticos que tanto vemos en películas y en los que tanto disfrutaban Carrie Bradshaw y sus amigas de Sexo en Nueva York. Una investigación conjunta del Northern California Cancer Center y el Asian Health Services of Oakland alertaron en 2009 del riesgo que estas sustancias entrañaban para la salud de los empleados. Tanto es así que la Comisión de Salud Pública de Boston estableció en 2011 una regulación sobre este tema que incluía la ventilación de las, a menudo, pequeñas tiendas para evitar la exposición a las toxinas.

Las mujeres que están expuestas a las toxinas de los esmaltes de uñas durante periodos cortos no corren peligro en este sentido, aunque sí a otros niveles. Por eso Elena Tévar alerta de la necesidad de una buena elección: “En muchos centros no se cumplen las condiciones higiénicas necesarias con los instrumentos usados, y no se esteriliza el material entre cliente y cliente. De esta forma, es muy fácil que se contagien enfermedades como los hongos, transmitidos por contacto”.

CUIDADO CON LAS UÑAS POSTIZAS

Si cualquiera puede pintarse las uñas, no es tan recomendable el uso de uñas postizas. En el caso de las de porcelana, que comenzaron a usarse a mediados del siglo pasado, el problema está en las sustancias adherentes empleadas. “Son muy agresivas y es muy fácil que dañen la uña”, explica Ortega.

Ocurre en menor medida con las uñas de gel, aunque en este caso los expertos alertan de otros peligros. “Hay estudios recientes que demuestran que el uso de rayos UVA en las manicuras permanentes puede favorecer el aumento de cáncer”, apunta la dermatóloga Elena Tévar.

La Academia Estadounidense de Dermatología alertó de estos peligros en 2013. Según esta institución, el uso de estas lámparas ultravioletas puede asociarse con un mayor riesgo de cáncer de piel, aunque no hay estudios que lo demuestren. Por eso no debemos preocuparnos si utilizamos este recurso ocasionalmente, aunque sí habría que tener en cuenta que este sistema provoca que las uñas se hagan más finas, pierdan brillo y se rompan con facilidad. Además, enmascarar constantemente nuestras uñas con unas postizas podría impedir la detección de enfermedades más peligrosas. Al final y al cabo las uñas son un reflejo fiel de nuestro estado salud.

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