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Polipo y embarazo

Detectar Durante el Embarazo

Manchando es una preocupación común que muchas mujeres embarazadas se enfrentan. Aproximadamente 20% de las mujeres informan que experimentan manchado durante sus primeras 12 semanas de embarazo. El sangrado que se produce desde el principio en el embarazo puede ser más ligero en el flujo de un período menstrual. Además, el color varía a menudo de rojo a marrón.

Aunque es fácil de ser afectado, no se asuste. La mayoría de las mujeres que experimentan manchado durante el embarazo van a tener un embarazo saludable y el bebé.

Detectar durante el embarazo Sangrado Versus

Sangrado vaginal durante el embarazo es cualquier descarga de sangre de la vagina. Puede ocurrir en cualquier momento desde la concepción (cuando se fertiliza el huevo) hasta el final del embarazo.

Sangrado ligero, o manchado durante el embarazo es común, especialmente durante el primer trimestre. Por lo general, esto no es motivo de alarma. Se considera manchado cuando note unas gotas de sangre de vez en cuando en su ropa interior. No hay ni siquiera la sangre suficiente para cubrir un forro de braga.

El sangrado es un flujo más abundante de la sangre. Con sangrado, tendrá un forro o almohadilla para evitar que la sangre empapando su ropa. Ya sea que usted está sangrando o manchado, lo mejor es ponerse en contacto con su proveedor de atención médica y describir lo que está experimentando .

Causas de Manchas durante el embarazo

Sangrado de implantación es una causa común de detectar temprano en el embarazo. Sangría de la implantación ocurre cuando el óvulo fertilizado se adhiere a las paredes del útero. Esto puede desencadenar un par de días de sangrado. Este manchado a menudo se produce antes de que una mujer sepa que está embarazada y se confunde a menudo como un período pendiente.

Otra causa común de manchas es un pólipo cervical (un crecimiento inofensivo en el cuello uterino), que es más propensas a sangrar durante el embarazo debido a los niveles más altos de estrógeno. Esto puede ocurrir porque hay un mayor número de vasos sanguíneos en el tejido alrededor del cuello uterino durante el embarazo. Como resultado , póngase en contacto con esta zona (a través de las relaciones sexuales o un examen ginecológico, por ejemplo) pueden causar sangrado.

Detectar durante el embarazo: Gestión y Recomendaciones

Manchado o sangrado durante el embarazo no es normal o esperado . Es importante ponerse en contacto con su proveedor de atención médica para discutir los síntomas que está experimentando . La buena noticia es que el 50 % de las mujeres con sangrado durante el embarazo van a tener un embarazo saludable y un bebé sano.

Llame a su obstetra si nota pesada sangrado similar a un período menstrual para asegurarse de que el sangrado no es consecuencia de las complicaciones del embarazo , como un embarazo ectópico . Sangrado anormal al final del embarazo puede ser más grave, ya que puede ser señal de una complicación con usted o su bebé. Llame a su médico lo antes posible si experimenta cualquier sangrado en su segundo o tercer trimestre . Lo más probable es que su profesional médico buscar pólipos cervicales, y asegúrese de que el cuello del útero está cerrado.

Para ayudar a controlar su manchado durante el embarazo y aumentar la probabilidad de continuar con un embarazo saludable , su médico podría animarle a hacer lo siguiente:

  • El reposo en cama o más siestas
  • Más tiempo de descuento por cuotat
  • Limite su actividad física
  • Eleve sus pies cuando sea posible
  • Evite levantar objetos de más de 10 libras

Recuerde, la buena noticia es que la mayoría de las mujeres que experimentan manchado durante el embarazo van a tener un embarazo saludable. Sin embargo , no deje que este hecho a mantenerse en contacto con su proveedor de atención médica . Es importante discutir sus síntomas manchado con su médico.

Última actualización: 08/2015

Compilado utilizando la información de las siguientes fuentes :

Mayo Clinic Guide to a Healthy Pregnancy, New York, NY: HarperCollins Publishers Inc.

Obstetrics and Gynecology: The Essentials of Clinical Care. New York, NY: Thieme.

Danforth’s Obstetrics and Gynecology Ninth Ed. Scott, James et al., Ch. 17.

Williams Obstetrics Twenty–Second Ed. Cunningham, F. Gary, et al, Ch. 51.

Pólipos uterinos

Los pólipos uterinos son masas de tejido que crecen en la cavidad uterina, generalmente tejido endometrial (glándulas endometriales y estroma). Debido a su crecimiento anormal son considerados como tumores, en su gran mayoría benignos. Tienen una forma alargada, son muy vascularizados y pueden ser de tipo fibroso o mucoso.

Los pólipos también se pueden encontrar en el cuello del útero (pólipo endocervical), en las trompas de Falopio y más raramente a nivel del perineo, vulva o vagina. Pueden aparecer de forma única o múltiple y medir desde medio centímetro hasta una decena, aunque la media suele ser de 2 a 3 cm.

Este tipo de tumor se presenta en las mujeres con una frecuencia del 1-3%, su desarrollo aumenta con la edad y si aparece a partir de la menopausia puede llegar a ser una causa importante relacionada con el cáncer endometrial; se estima que menos del 1% de estos tumores llega a ser maligno.

Síntomas

Normalmente los pólipos pequeños son asintomáticos y la mujer no se da cuenta de que los tiene. Sin embargo, cuando el pólipo crece se presenta su síntoma más característico, que es una hemorragia abundante durante la menstruación (hipermenorrea) o entre menstruaciones (metrorragia) e incluso hemorragia tras mantener relaciones sexuales. Se cree que el 25% de los sangrados irregulares están relacionados con la presencia de pólipos endometriales.

Otro de los síntomas que puede presentar la mujer es una anemia debido a las frecuentes y abundantes hemorragias provocadas por los pólipos.

Diagnóstico

Los pólipos generalmente son encontrados por el ginecólogo en las revisiones normales mediante ecografía transvaginal, pero para asegurar el diagnóstico se puede realizar una prueba denominada sonografía tridimensional o bien, mediante una hidrosonografía.

  • La sonografía tridimensional nos permite ver el útero en diferentes planos con una imagen de alta calidad.
  • La hidrosonografía consiste en realizar una ecografía transvaginal pero añadiendo vía vaginal una solución salina o suero estéril para despegar las paredes internas del útero y tener una mejor visión del pólipo.

Tratamiento

Su tratamiento se basa generalmente en la extirpación del pólipo, polipectomía, y habitualmente se realiza mediante histeroscopia.

La histeroscopia es cirugía menor y ambulatoria consistente en introducir un endoscopio, que posee un pequeño material para operar, junto con una luz y una pequeña cámara dentro de la cavidad uterina ofreciendo una imagen digital del interior de la cavidad.

Otra forma de eliminar los pólipos, de pequeño tamaño, es raspando la cavidad uterina, curetaje.

Independientemente del tratamiento utilizado, una vez extraído el pólipo se manda una pequeña parte de éste al laboratorio para analizarlo y confirmar que se trata de un pólipo de tipo benigno.

Factores de Riesgo

Existen una serie de factores que pueden incrementar el riesgo de sufrir un pólipo uterino, estos son:

  • Mujeres con obesidad.
  • Concentración elevada de estrógenos.
  • Anovulación crónica, es decir, cuando se tienen ciclos sin ovocitos.
  • Insuficiencia lútea.
  • Edad: su riesgo aumenta con la edad.
  • Uso de tamoxifeno, fármaco utilizado en el tratamiento del cáncer de mama.
  • Mujeres con hipertensión arterial.
  • Inflamación crónica uterina.

Causa de Infertilidad

Los pólipos se relacionan con la infertilidad, ya que pueden ser causa de abortos espontáneos, impedir la implantación del embrión o bien obstaculizar el paso de los espermatozoides hasta el óvulo, dependiendo del espacio que el pólipo ocupe dentro de la cavidad uterina. Los pólipos pequeños, menos de 2 cm., no disminuyen las tasas de embarazo pero si se sabe que aumentan las tasas de aborto.

Entre un 15% y 24% de mujeres con problemas de esterilidad presentan pólipos en su útero.

En aquellas pacientes que se someten a tratamientos de reproducción asistida, el diagnóstico de los pólipos suele ser rápido, ya que una de las primeras pruebas que se le hace a la paciente es una ecografía transvaginal, donde se puede sospechar la presencia de pólipos y, si es así, derivar a la paciente a histeroscopia.

Según un estudio realizado a 230 mujeres en un centro de reproducción de Japón, las tasas de embarazo tras realizar una polipectomia aumentaron del 23 al 65%.

Fuente: Reproducción Asistida ORG

Los pólipos uterinos son crecimientos adheridos a la pared interna del útero que se extienden hasta la cavidad uterina. El crecimiento excesivo de las células en el revestimiento del útero (endometrio) produce la formación de pólipos uterinos, también conocidos como «pólipos endometriales». Estos pólipos no suelen ser cancerosos (son benignos), aunque algunos sí pueden serlo o, con el tiempo, pueden convertirse en cáncer (pólipos precancerosos).

Los pólipos uterinos varían en tamaño, de varios milímetros (no más grande que una semilla de sésamo) a varios centímetros (del tamaño de una pelota de golf o más grande). Se adhieren a la pared del útero por medio de una base grande o de un tallo delgado.

Puedes tener uno o varios pólipos uterinos. Generalmente, quedan contenidos dentro del útero, pero, en ocasiones, se deslizan por la abertura del útero (cuello uterino) hasta la vagina. Los pólipos uterinos son más frecuentes en mujeres que están transitando la menopausia o que ya se encuentran en esta etapa, sin embargo, las mujeres más jóvenes también pueden tenerlos.

Los signos y síntomas de los pólipos uterinos comprenden:

  • Sangrado menstrual irregular, por ejemplo, tener períodos frecuentes e impredecibles de duración e intensidad variables
  • Sangrado entre períodos menstruales
  • Períodos menstruales excesivamente abundantes
  • Sangrado vaginal después de la menopausia
  • Esterilidad

Algunas mujeres solo tienen un leve sangrado o manchas; otras no tienen síntomas.

Cuándo consultar al médico

Busca atención médica si tienes lo siguiente:

  • Sangrado vaginal después de la menopausia
  • Sangrado entre períodos menstruales
  • Sangrado menstrual irregular

Los factores hormonales parecen intervenir. Los pólipos uterinos son sensibles al estrógeno, es decir, crecen en respuesta al estrógeno circulante.

Los factores de riesgo de los pólipos uterinos comprenden:

  • Estar en etapa perimenopáusica o posmenopáusica
  • Tener presión arterial alta (hipertensión)
  • Ser obeso
  • Tomar tamoxifeno, medicamento para el cáncer de mama

Los pólipos uterinos podrían relacionarse con la esterilidad. Si tienes pólipos uterinos y no puedes tener hijos, la extracción de los pólipos podría permitirte quedar embarazada, pero los datos disponibles no son concluyentes.

Tu primera consulta probablemente sea con tu profesional de atención médica primaria o con un ginecólogo.

Qué puedes hacer

  • Anota tus síntomas y cuándo comenzaron. Menciona todos los síntomas, aunque creas que no estén relacionados.
  • Haz una lista de los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que tomas. Anota las dosis y con qué frecuencia los tomas.
  • En lo posible, pídele a un familiar o a un amigo que te acompañe. La persona que te acompañe puede ayudarte a recordar la información que te brinden.
  • Lleva una libreta o un anotador. Úsalo para anotar la información importante durante tu consulta.
  • Anota preguntas para hacerle al médico. Esto te ayudará a recordar qué es lo que quieres saber.

Para los pólipos uterinos, algunas preguntas básicas son:

  • ¿Cuál puede ser la causa de mis síntomas?
  • ¿Qué análisis podría necesitar?
  • ¿Hay medicamentos disponibles para tratar mi afección?
  • ¿Cuáles son los efectos secundarios de los medicamentos que puedo esperar?
  • ¿En qué situaciones recomiendas la cirugía?
  • ¿Los pólipos uterinos podrían afectar mi capacidad para quedar embarazada?
  • ¿El tratamiento de los pólipos uterinos mejorará mi fecundidad?
  • ¿Los pólipos uterinos pueden ser cancerosos?

No dudes en hacer otras preguntas.

Qué esperar del médico

El médico podría hacerte las siguientes preguntas:

  • ¿Cuándo comenzaron los síntomas?
  • ¿Con qué frecuencia presentas estos síntomas?
  • ¿Cuán intensos son los síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca mejorar los síntomas?
  • ¿Hay algo que, al parecer, los empeora?
  • ¿Te han tratado por pólipos uterinos o pólipos cervicales anteriormente?
  • ¿Has tenido problemas de fecundidad? ¿Deseas quedar embarazada?
  • ¿Hay alguien en tu familia con antecedentes de cáncer de mama, colon o endometrio?

Si sospecha que tienes pólipos uterinos, el médico puede realizar algunas de las siguientes pruebas:

  • Ecografía transvaginal. Se coloca un dispositivo delgado con forma de varilla dentro de la vagina para emitir ondas sonoras y crear una imagen del útero, incluido su interior. Es posible que el médico vea un pólipo claramente presente o identifique un pólipo uterino como una zona de tejido endometrial engrosado.

    Un procedimiento relacionado, conocido como «histerosonografía» y «sonohisterografía», implica inyectar agua salada (solución salina) en el útero a través de un pequeño tubo guiado hasta la vagina y el cuello uterino. La solución salina expande la cavidad uterina, lo que permite al médico ver más claramente el interior del útero durante la ecografía.

  • Histeroscopia. El médico inserta en el útero un telescopio (histeroscopio) delgado, flexible e iluminado a través de la vagina y el cuello uterino. La histeroscopia permite que el médico examine el interior del útero.
  • Biopsia endometrial. Es posible que el médico use un catéter de succión dentro del útero para tomar un espécimen que se analizará en el laboratorio. La presencia de pólipos uterinos puede confirmarse mediante una biopsia endometrial; sin embargo, esta biopsia también puede pasar por alto los pólipos.

En su mayoría, los pólipos uterinos no son cancerosos (son benignos). Sin embargo, algunos cambios precancerosos del útero (hiperplasia endometrial) o casos de cáncer de útero (carcinomas endometriales) aparecen como pólipos uterinos. Es probable que el médico recomiende la extracción del pólipo y envíe una muestra del tejido para análisis de laboratorio a fin de asegurarse de que no tengas cáncer de útero.

Para los pólipos uterinos, el médico podría recomendarte:

  • Conducta expectante. Los pólipos pequeños sin síntomas pueden resolverse por sí solos. El tratamiento de los pólipos pequeños es innecesario, a menos que estés en riesgo de contraer cáncer de útero.
  • Medicamentos. Ciertos medicamentos hormonales, como los gestágenos y los agonistas de la hormona liberadora de la gonadotropina, pueden reducir los síntomas del pólipo. Sin embargo, el uso de ciertos medicamentos es, generalmente, una solución a corto plazo en el mejor de los casos, ya que los síntomas suelen regresar una vez que se deja de tomar el medicamento.
  • Extracción quirúrgica. Durante una histeroscopia, los instrumentos insertados a través del histeroscopio (el dispositivo que utiliza el médico para ver el interior del útero) hacen que sea posible extraer los pólipos. Es probable que este pólipo extraído se envíe a un laboratorio para realizar un examen microscópico.

Si un pólipo uterino contiene células cancerosas, el médico hablará contigo acerca de las medidas posteriores en la evaluación y el tratamiento.

En raras ocasiones, los pólipos uterinos vuelven a aparecer. Si lo hacen, es posible que necesites más tratamiento.

  1. Stewart EA. Endometrial polyps (Pólipos endometriales). http://www.uptodate.com/home. Último acceso: 10 de julio de 2015.
  2. Cooper NAM, et al. Outpatient versus inpatient uterine polyp treatment for abnormal uterine bleeding: Randomised controlled non-inferiority study (Tratamiento de pólipos uterinos en pacientes ambulatorios contra pacientes hospitalizados por sangrado uterino anormal: estudio de no-inferioridad controlado aleatorio). British Medical Journal. 2015;350:h1398.
  3. Salim S, et al. Diagnosis and management of endometrial polyps: A critical review of the literature (Diagnóstico y tratamiento de los pólipos uterinos: una revisión crítica de la bibliografía). The Journal of Minimally Invasive Gynecology (Revista de ginecología mínimamente invasiva). 2011;18:569.

¿Qué es un pólipo endometrial o uterino? – Síntomas y tratamiento

Los pólipos uterinos, también denominados pólipos endometriales, se producen porque una parte de tejido endometrial sobresale hacia la cavidad uterina. El síntoma más común es el sangrado. También pueden dificultar la consecución del embarazo. La mayoría son benignos, pero algunos de estos pólipos pueden causar cáncer. El tratamiento de elección consiste en su extracción mediante una histeroscopia quirúrgica, una operación muy sencilla que no suele presentar complicaciones.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

Definición y causas

Los pólipos endometriales aparecen al proliferar una zona de la capa basal del endometrio, la cual no sufre cambios por las hormonas del ciclo menstrual ni se desprende en cada menstruación.

Con las menstruaciones, la capa externa endometrial (el endometrio funcional) se desprende. De este modo, queda en el útero la capa basal endometrial con el pólipo, que continúa creciendo e individualizándose.

A pesar de que se han propuesto varios mecanismos, las causas que llevan a que se formen estas estructuras no se conocen con exactitud. No obstante, se sabe que tienden a crecer cuando los niveles de estrógeno están elevados.

Factores de riesgo y protectores

Existen una serie de factores que pueden incrementar el riesgo de sufrir un pólipo uterino. Son los siguientes:

  • Concentración elevada de estrógenos.
  • Anovulación crónica, es decir, tener ciclos menstruales sin ovular.
  • Insuficiencia lútea: producción insuficiente de progesterona por el cuerpo lúteo.
  • Edad: su riesgo aumenta con los años y aparecen sobre todo entre los 40 y 65 años.
  • Uso de tamoxifeno, fármaco utilizado en el tratamiento del cáncer de mama.
  • Inflamación crónica uterina.
  • Tratamientos hormonales en mujeres postmenopaúsicas.
  • Obesidad e hipertensión arterial.
  • Algunas enfermedades genéticas no muy comunes, como el síndrome de Lynch o el síndrome de Cowden.

Cabe destacar que presentar alguna de las características comentadas no implica que se tengan que presentar pólipos endometriales: únicamente significa que las probabilidades de desarrollar uno son más elevadas.

Por otra parte, también parecen existir una serie de factores protectores que pueden disminuir la probabilidad de que se desarrollen pólipos debido a su efecto antiestrogénico en el endometrio, como los anticonceptivos hormonales y los progestágenos puros.

Tipos de pólipos

Podemos clasificar los pólipos uterinos en diferentes tipos según su aspecto y composición:

Funcionales, funcionantes o típicos presentan un aspecto similar al endometrio normal. Pueden presentar cambios proliferativos o secretores. En función de qué predomine en su composición (componente glandular o estromal), los subdividimos en glandulares, fibroglandulares y fibrosos. Quísticos surgen de la quistificación de los pólipos glandulares. Hiperplásicos tienen cambios similares a los de la hiperplasia endometrial. Los pólipos endometriales hiperplásicos sin atipias son benignos. Si presentan atipias, se consideran precancerosos. Atróficos son los que frecuentemente encontramos en las pacientes menopausicas. Malignos las células del pólipo pasan por un proceso de malignización y son cancerosas.

También distinguimos dos clases de pólipos en función de su forma:

Pediculados tienen un tallo de implantación más estrecho. Sésiles su base de implantación es ancha, es decir, son más planos.

Síntomas

Normalmente, los pólipos pequeños son asintomáticos y la mujer no se percata de que los tiene. Es lo que ocurre en el 50% de las pacientes.

Sin embargo, cuando el pólipo crece y es sangrante, se presenta su síntoma más característico: la hemorragia abundante durante la menstruación (hipermenorrea).

También es un síntoma común el sangrado entre menstruaciones (metrorragia) e incluso las hemorragias tras mantener relaciones sexuales. Se cree que el 10-30% de los sangrados irregulares están relacionados con la presencia de pólipos endometriales. De hecho, son la causa principal en la etapa cercana a la menopausia.

Otro de los síntomas que puede presentar la mujer es anemia debida a las frecuentes y abundantes hemorragias provocadas por los pólipos. También pueden presentar dolor debido a la dilatación cervical.

Además, pueden afectar a la fertilidad, ya que están relacionados con problemas para conseguir y mantener el embarazo.

Infertilidad y embarazo

Los pólipos pueden ser una causa de esterilidad e infertilidad, ya que pueden impedir la implantación del embrión o bien causar abortos espontáneos.

El mecanismo exacto por el que causan estos problemas no se conoce, pero se sospecha que puede ser porque afectan al desarrollo endometrial al provocar sangrados y crear un ambiente poco apropiado para que se dé la implantación, afectando también a la receptividad endometrial.

También se ha visto que las pacientes con pólipos tienen aumentada una proteína que inhibe la unión entre el óvulo y el espermatozoide: la glicodelina. Por tanto, otro paso que puede estar alterado es la fecundación.

Entre un 15% y 32% de mujeres con problemas de esterilidad presentan pólipos en su útero. Los pólipos pequeños, de menos de 2 cm, no disminuyen las tasas de embarazo en pacientes de tratamientos de fecundación in vitro (FIV), pero sí que triplican las tasas de aborto. Por eso, la restauración de una cavidad uterina normal puede ser un factor importante para aumentar las probabilidades de éxito de estas terapias.

Pólipos uterinos y cáncer

Los pólipos endometriales, puesto que suponen un crecimiento anormal de las células del tejido uterino, son considerados tumores. No obstante, la mayoría son benignos y no acarrean problemas graves. Solo menos del 5%, aproximadamente, pasan a ser cancerosos o precancerosos.

La probabilidad de que un pólipo se convierta en un tumor maligno es mayor si se está en la etapa posterior a la menopausia, se toma tamoxifeno o se tienen períodos abundantes o irregulares.

Si quieres saber más sobre estos pólipos, puedes visitar el siguiente enlace: ¿Qué son los pólipos uterinos malignos?

Diagnóstico y tratamiento

Los pólipos generalmente son encontrados por el ginecólogo en las revisiones rutinarias mediante ecografía transvaginal. No obstante, para confirmar el diagnóstico, se pueden realizar las siguientes técnicas:

Histerosonografía (o hidrosonografía) consiste en realizar una ecografía transvaginal añadiendo vía vaginal una solución salina o suero estéril para despegar las paredes internas del útero y tener una mejor visión del pólipo. Histeroscopia cirugía menor ambulatoria consistente en introducir un endoscopio, el cual posee un pequeño material para operar, junto con una luz y una pequeña cámara dentro de la cavidad uterina. De esta manera, obtenemos una imagen digital del interior de la cavidad. Se puede realizar con anestesia local o sin ella.

El método de elección para confirmar el diagnóstico es una histeroscopia, la cual permite a su vez hacer una biopsia del pólipo, o la extirpación o resección del mismo (polipectomía mediante histeroscopia quirúrgica).

Otra forma de eliminar los pólipos de pequeño tamaño es raspando la cavidad uterina, lo que se llama curetaje o legrado uterino. No obstante, este método es menos efectivo y, si no se realiza la resección completa de la base, pueden haber recidivas, es decir, ser recurrentes.

Independientemente del tratamiento utilizado, una vez extraído el pólipo, se envía una pequeña parte de éste al laboratorio de anatomía patológica para analizarlo y confirmar que se trata de un pólipo de tipo benigno.

La polipectomía se emplea ante cualquier pólipo endometrial que presente síntomas y se aconseja la extirpación de éstos cuando son de más de 1 cm, aunque que no presenten síntomas, ya que pueden convertirse en cancerosos.

Tratamientos de reproducción asistida

En todas las mujeres que se van a someter a un tratamiento de reproducción asistida, es recomendable la extirpación del pólipo antes de comenzar con el tratamiento.

Por suerte, en estas pacientes, el diagnóstico de los pólipos suele ser rápido, ya que una de las primeras pruebas que se les hace antes de iniciar estos tratamientos es una ecografía transvaginal, donde se puede sospechar la presencia de pólipos y, si es así, derivar a la paciente a histeroscopia.

En el caso de que se diagnosticara una vez iniciado el tratamiento, se decidirá qué hacer en cada caso de una manera individualizada: realizar la transferencia o congelar los embriones y cancelarla para tratar el pólipo.

La reproducción asistida, como cualquier tratamiento médico, requiere que confíes en la profesionalidad de los médicos y la clínica que elijas. Lógicamente, no todos son iguales.

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Preguntas de los usuarios

¿El tipo de pólipo endometrial influye a la hora de conseguir el embarazo?

Por Dr. Ricardo Navarro Martín (ginecólogo).

El pólipo endometrial es una tumoración benigna dentro de la cavidad uterina y, dependiendo de su tamaño, puede afectar a la implantación embrionaria.

¿Los pólipos endometriales pueden desaparecer solos?

Por Rebeca Reus (embrióloga).

Algunos pólipos uterinos son capaces de desaparecer por sí solos, especialmente si son pequeños. Se degeneran, se desprenden y son eliminados en la menstruación, que puede ser un poco más dolorosa de lo habitual. No obstante, cuando producen síntomas o se sospecha que pueden ser oncológicos, se recomienda extirparlos.

Hablamos de pseudopólipos cuando se trata de zonas endometriales engrosadas con un aspecto similar al de los pólipos y un tamaño menor a 1 cm y que desaparecen tras la menstruación.

Una de las diferencias que presentan con los miomas, que son tumores de la matriz uterina formados por tejido muscular, es que estos últimos no desaparecen solos, únicamente pueden disminuir de tamaño.

¿Las mujeres jóvenes también pueden presentar pólipos endometriales?

Por Rebeca Reus (embrióloga).

Sí, a pesar de que es menos frecuente que este tipo de pacientes desarrollen pólipos, puede ocurrir que aparezca esta alteración. Igual que en los otros casos, se decidirá si se extirpan o no en función del historial médico de la paciente, el tamaño que tengan y las probabilidades que pudiesen existir de que sea cancerígeno.

¿Un pólipo endometrial es lo mismo que un mioma uterino submucoso?

Por Rebeca Reus (embrióloga).

No, aunque ambos son crecimientos anormales en el útero y en ocasiones pueden parecer muy similares en la histeroscopia.

Un mioma submucoso es un tumor formado por tejido muscular que crece desde el miometrio hacia la cavidad uterina. A diferencia de la mayoría de los pólipos, su vascularización superficial es llamativa.

No obstante, los pólipos fibroglandulares están muy vascularizados y son de mayor consistencia, lo que hace que puedan confundirse con miomas.

¿Existe algún tratamiento natural para eliminar o prevenir los pólipos endometriales?

Por Rebeca Reus (embrióloga).

Se dice que consumir algunos alimentos, como el jengibre, la canela o las semillas de mostaza, puede ayudar a eliminar naturalmente estos pólipos. No obstante, no hay evidencias científicas que confirmen que haya remedios caseros efectivos.

Respecto a la prevención, también es complicado realizarla, ya que no se saben con exactitud cuáles son las causas de su formación. Mantener una dieta sana, rica en antioxidantes, puede ser beneficioso, pero tampoco existen evidencias científicas de ello.

Evitar los factores de riesgo conocidos puede ser una manera. No obstante, y dado que en ocasiones son tratamientos (p. ej. el Tamoxifeno o la terapia hormonal sustitutiva) es difícil hacerlo, ya que suponen un beneficio mayor al riesgo que comportan. Especialmente en estos casos, será muy importante realizar revisiones ginecológicas periódicas para conseguir un diagnóstico precoz.

La manera más segura de tratar estos pólipos son los métodos descritos en el artículo. Teniendo en cuenta que pueden ser una causa de cáncer, no es recomendable asumir riesgos innecesarios.

¿Los pólipos uterinos son contagiosos?

Por Rebeca Reus (embrióloga).

No. Existen ciertos factores de riesgo que pueden aumentar las probabilidades de desarrollar pólipos, pero no existe contagio entre personas.

Lectura recomendada

Como hemos comentado, algunos de estos pólipos pueden convertirse en malignos. Si deseas saber más sobre este tipo de pólipos, encontrarás más información en este artículo: Tipos, síntomas y tratamientos de los pólipos uterinos malignos.

Por otra parte, si estás interesado en conocer más diferencias entre los miomas o los pólipos uterinos, te recomendamos que accedas al siguiente enlace: ¿Qué son los miomas y cuáles son sus síntomas?

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