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Porque soy fea

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Cuando vives con un alto grado de ansiedad social, la raíz de tus problemas de autoestima típicamente se manifiesta en forma de preocupaciones adicionales con respecto a tu apariencia.

Frases recurrentes como “sé que soy fea” o las fantasías constantes de convertirte en una persona atractiva pueden llegar a obsesionarte y alejarte de las interacciones sociales.

Incluso pueden provocarte problemas o malos entendidos con otras personas y obstaculizar la libertad con la que vas a perseguir tus sueños.

Salir de dudas sobre la apariencia física difícilmente es tan sencillo como salir a la calle y preguntarle a la primera persona que nos encontremos si nos considera bonitas.

Quizá esa persona diga que sí y no le creeremos, o quizá diga que no solo porque no encajamos en sus estereotipos, pero eso de ninguna manera nos hace feas.

Así que la fealdad y la belleza física, como ya te podrás imaginar, son cuestiones subjetivas que tienen que ver con la percepción particular de cada persona.

Los individuos que se preguntan si son feos, generalmente están convencidos de que sí y por ello se aíslan de los demás, como si pensaran que se necesita un determinado físico para tener el derecho de ser feliz en sociedad.

En lugar de concentrarse en cómo volverse más atractivos, se alienan a sí mismos y se concentran en demeritar su apariencia, en lugar de en ver sus puntos fuertes y sus virtudes.

Lee nuestra guía sobre cómo ser más carismático con estos 10 hábitos

Diferencias entre los hombres y las mujeres

Tendemos a pensar que la belleza física es un tema que les importa muchísimo más a las mujeres que a los hombres, y que los problemas de autoestima se presentan con más frecuencia en el género femenino.

Pero la realidad es que tanto hombres como mujeres están muy preocupados por su apariencia y pueden padecer baja autoestima en proporciones muy similares. La única diferencia es la forma en que la sociedad les permite expresar estas preocupaciones.

Si no te gusta la manera en que te ves, no tiene mucho sentido que te limites a lamentarte por eso.

Si sientes que eres fea y te gustaría cambiar eso, en lugar de pensar que no hay nada que puedas hacer para cambiarlo, deberías considerar que la belleza es subjetiva y obtener algunas estrategias que te permitan parecer más bella a los ojos de las personas.

Tips para ser más atractiva

Hay un montón de formas de transferir gradualmente tu apreciación personal sobre ti misma de “fea” a “atractiva”.

Para ello, es importante que te enfoques en trabajar para construir tu confianza más allá de tu apariencia física, pues es en esta en donde realmente se encuentra el grado de atractivo de una persona.

Los estereotipos estéticos van y vienen, pero la confianza siempre ha sido un poderoso imán para todas las personas.

Lee nuestra guía sobre cómo ser más fotogénico

1.- Deja ir tus obsesiones

El primer paso para llegar a ser atractiva de verdad es dejar ir las obsesiones con respecto a tu físico porque solo son un lastre que no te permite explotar todo tu potencial.

Si por ejemplo, odias tu nariz, es tiempo de que dejes de hacerlo y la reconozcas como una parte de tu personalidad única.

Además, preocuparte al respecto nunca va a hacer que un día despiertes con una nariz diferente. Y tener una nariz más grande o más chica realmente no va a influir demasiado en la forma en la que alcanzas tus sueños.

Aunque las preocupaciones obsesivas de este tipo no son sencillas de dejar atrás, puedes trabajar diariamente en un ejercicio real de aceptación hacia ti misma, parte por parte, si es necesario.

2.- Cambia tu estilo de peinado

Si has tenido el mismo estilo de cabello desde siempre, es un excelente momento para que te atrevas a algo diferente y compruebes lo muy favorecedores que pueden ser para tu rostro otros estilos.

Incluso, puedes cambiar de estilista y dejar completamente en sus manos y en su conocimiento el corte que mejor te quede. No tiene que ser algo drástico, algunas veces, unas intervenciones muy sutiles provocan cambios para bien bastante visibles.

3.- Renueva tu armario

Aprender a ser atractiva en el exterior tiene mucho que ver con hacer cambios justo en ese nivel, por evidente que pueda sonar.

Muchas personas se dan cuenta de que tan solo poniéndole un poco de atención a la ropa que utilizan y hacienda algunos cambios a colores o cortes más favorecedores, cambia radicalmente la manera en la que se observan a sí mismos frente al espejo.

Realmente no es necesario que gastes todos tus ahorros comprando ropa carísima de diseñador, ni siquiera que sigas las modas y las tendencias.

Basta con que una o dos tardes te dediques a observar de manera consciente cómo te sienta la ropa, conserves aquello que mejor se te ve, elimines lo que no te va y hagas algunas adquisiciones estratégicas de prendas que te hagan sentir cómoda y guapa.

Además de la diferencia que los demás verán en el exterior, esto te ayudará a ganar bastante confianza en ti misma y comenzarás a proyectarla de inmediato.

4.- Ejercítate

Una enorme cantidad de mujeres están convencidas de que son feas porque no tienen la talla “ideal”.

Amén de los estereotipos imposibles, la salud siempre será belleza, así que si estás pasada de peso, sería importante ver qué te está llevando a comer más de lo que necesitas, y enfocar esa ansiedad en alguna disciplina deportiva que te haga mejorar tu físico y por supuesto, tu autoestima.

5.- Sonríe

Piensa en tu apariencia actual y en la expresión que por lo general tiene tu rostro. Ahora, compárala con cómo se ve cuando esbozas la mejor de tu sonrisa.

Sonreír nos convierte casi automáticamente en personas más atractivas, está en nuestro código genético interpretar las sonrisas de los demás de forma positiva.

Así que aprovecha esta ventaja evolutiva a tu favor y deja que tu atractivo comience a salir a flote a través de tu sonrisa. Recuerda que las visitas frecuentes al dentista dejarán tu sonrisa reluciente para que la puedas compartir con los demás sin miedo.

Lee nuestra guía sobre las 20 formas de ser más cool

6.- Mejora tu postura

La mayoría de las personas no cuidamos nuestra postura, y eso hace que nos veamos encorvados sin darnos cuenta. Vernos así nos resta altura y nos suma kilos a nivel visual, Así que el simple acto de pararte o sentarte derecho te puede hacer ver como una persona más atractiva. Es así de simple.

7.-No señales tus defectos

Las personas que se sienten feas, muy frecuentemente se la pasan expresándolo en voz alta con las personas que les rodean. Deja de hacerlo, realmente esto no ayuda para nada a la manera en la que los demás te ven porque solo estás reafirmando un punto que no te gusta.

En lugar de eso, si no sientes que tu físico es tu mejor arma, utiliza otras. Quizá tu inteligencia, tu sentido del humor o tu amabilidad. A la larga, estos son atributos que permanecen en la mente de los demás mucho más tiempo que la imagen de una cara bonita.

8.- Encuentra tu look

No tengas miedo de experimentar. Quizá ese fleco morado resulte ser exactamente lo que necesitabas para sentirte cómoda, hermosa, única y original. Una vez que encuentres ese look que te gusta, preocúpate por mantenerlo y no caigas en la tentación de descuidarte.

Las personas que se cuidan a sí mismas proyectan que son dignas de amor y respeto.

9.- Mejora tu calidad de vida

Si quieres aprender a ser atractiva, tienes que comenzar a disfrutar tu vida realmente.

Con tu nuevo peinado, y tu guardarropa optimizado, es un excelente momento para que aproveches esa confianza renovada y te dediques a cultivar las actividades que realmente te llenan como persona y hacen que incremente tu autoestima.

Ninguna mujer es más bella que aquella que es talentosa en lo que le gusta hacer, independientemente de su físico.

Como pasar de fea a guapa: 10 trucos infalibles

By Mónika Sánchez Etiquetas: Consejos
¿ Quieres ser tan hermosa como una superestrella ? ¿ Subir tu autoestima como nunca ? Descubre 10 trucos infalibles para que una chica fea se vea guapa ¿ Empezamos ?

10 trucos para verte guapa seas como seas

A partir de hoy ¡ Serás otra !

1: Tu mejor truco para elegir la ropa:
¿ No tienes ni idea de que usar y que no para verte sexy ? Hace años me pasaba lo mismo, hasta que tras mucho investigar descubrí este secreto:
Para saber que ropa te queda bien, y con cual no salir ni aunque te paguen, fíjate en tu cuerpo ¿ Que parte te gusta más ? Algunas chicas tienen piernas bonitas, otras pecho o nalgas grandes, vientre plano…
Todas las prendas que elijas deben resaltar esa parte perfecta, si son las piernas, usarás vestidos cortos, y dejarás el resto del body en un segundo plano todos se fijarán en tu parte más bonita, creando la falsa ilusión de que no tienes un solo defecto
2: Aprende un par de peinados fáciles:
Tu pelo soso y desaliñado te afea ¿ Cual es la solución ? Aprender un par de peinados simples que además te queden bien ¿ Donde aprender peinados fáciles ?
Puedes ver los que te explico paso a paso en este blog, clickando el siguiente enlace, verás el tutorial de tres peinados fáciles:

Prueba tantos como quieras, estás en proceso de ser una chica guapa, cuando termine no habrá hombre que se te resista.
3: Usa tacones para verte más alta, delgada ¡ y femenina !
Si todos los días piensas » Ojala fuera más alta » » Quiero ser más femenina » «Me encantaría parecer más delgada » Te sonará increíble pero solo por usar tacones conseguirás todo esto
Ahora mismo solo tienes un problema, Si nunca has llevado no podrás pasar de 0 a 15 cm de tacón, algunos truquis que seguí cuando empecé son :

  1. Comenzar con tacones de solo 2 cm o tacón cubano , estilizan sin notar que los llevas
  2. Acostumbrada al tacón cubano pasar a las » cuñas » más cómodas que los tacones normales
  3. Llevar taconazos a ratitos pequeños hasta que les cogí el punto 🙂

Siguiendo estos tres pasos pareces más alta, tus piernas más ejercitadas y casi ¡ Sin esfuerzo ! 😉
4: Cuida tu salud y ligarás el doble :
Cuando una mujer deja de ser un patito feo para convertirse cisne, lo hace pensando en tener una pareja con quien hablar y disfrutar cada día, para que alguien se fije en ti debes estar sana pero ¿ Como cuidar tu salud ?

  • Comer sano, añadiendo a tu dieta alimentos naturales, dejando los envasados para fines de semana
  • Hacer ejercicio al menos 4 días por semana
  • Dormir tus 8 horas cada noche
  • Cuidar tu salud mental, organizando tu vida, para tener 0 stress en tu día a día

Todo hombre ( o mujer ) quiere una pareja sana, con buen cuerpo y mejor humor, por eso de tu cambio de fea a guapa, este es el punto más importante, mejorarás tanto por dentro y por fuera que todo el mundo querrá estar contigo.
5: Toma 10 minutos de Sol al día ¡ Sin miedo Guapamaniaca !
Olvida los falsos mitos sobre el Sol, nadie se quema por tomarlo sin protector 10 minutos al día además ganas muchas cosas que los dermatólogos y vendedores de cosméticos te ocultan:

  1. El Sol aporta vitamina D por lo que estarás más sana
  2. Crea sensación de felicidad que te ayudará a ser mas agradable con las personas.
  3. Broncea tu piel dándote un toque sexy y muy saludable

No seas cenutria y lo tomes a las dos de la tarde cuando más achicharra, esas horas mejor a la sombra, sin embargo las 10 : 00 o las 17 : 00 Son horas estupendas para dar un paseo.
6: Ten una actitud confiada ¡ Y creetela !:
Ve más allá de los anuncios de belleza, la actitud es la clave ¿ Quieres saber que puntos seguir para ser la chica sexy y carismática que deseas ?

  • Manten un lenguaje corporal amigable, no estés todo el día cruzada de brazos, o agachada, mira a los ojos de quien te hable escucha con atención y jamás le des la espalda a nadie de tu grupo.
  • La espalda siempre recta, no solo parecerás más alta y esbelta, también te verán como una mujer confiada.
  • Habla y se amable deja la timidez a un lado, no tienes miedo de nadie pero si respeto y simpatía por todos ¡ Que se note !

La actitud te llevará más lejos que todos los potis del mundo, si aun no tienes confianza en ti misma fingela, al final tu misma te la creerás.
7: Sonríe todo el día , los chicos aman tu sonrisa:

Estoy segura que eres más guapa de lo que piensas, siempre nos juzgamos peor de lo que deberíamos, por eso te aseguro que esta técnica que funcionaría hasta con un teleñeco, contigo hará milagros.
Sonríe todo el día, cuando quieras seducir ¡ sonrisa al canto ! ¿ Sabes una cosa ? El 90 % de los chicos te devolverá la sonrisa.
Si siempre has querido resultar atractiva , sonríe cuando hables, seguro que al final te sueltan un: » Me encanta tu sonrisa » Es algo que oirás mucho a partir de hoy ¿ Estas preparada o te pondrás colorada ? ; )
8: ¡ Un truco Top secret ! : Aprovecha los estereotipos
¿ Piensas que no puedes ser tan guapa como las famosas ? ¿ Te gustaría sentirte como una Top Model ? Miles de mujeres anhelan ser como ellas pero tu y solo tu estás a punto de descubrir como hacerlo:
Aprovecha los estereotipos ¿ Que quiere decir esto ? Las famosas son tan guapas por que crean tendencias, ellas son los estereotipos, siguiendo su estilo y trucos de belleza lograrás ser así de sexy ¿ Como harás esto ?
Fíjate en las celebrities que más se parezca a ti, ¿ Eres bajita y con el pelo rizado ? Imita el estilo de Shakira, ¿ Blanca con el pelo muy oscuro ? Maquillate como Megan Fox, lleva su estilo a tu terreno manteniendo tu personalidad.
9: Usa el maquillaje justo para verte guapa :
El maquillaje de por si no te ayudará, no sirve de nada llenarte la cara de potingues, si no sabes como hacerlo, para verte guapa debes aprender a usar lo justo, tapar tus defectos y resaltar lo que más te gusta.
Si aun no sabes como hacerlo, lee nuestra guía de maquillaje donde te enseñaremos a maquillarte desde 0 :

Descubrirás como un maquillaje bien puesto puede cambiar tu rostro por completo, potenciar tu mirada para seducir o lograr unos labios deseables, solo tienes que aprender como.
10: El secreto de una piel perfecta :
¿ Granos ? ¿ Manchas ? ¿ Espinillas ? ¿ Puntos negros ? No imaginas la cantidad de mujeres que llegan este blog buscando una solución, sin embargo es más fácil de lo que piensas, la limpieza es la clave
Antes de acostarte, limpia tu rostro con jabón ph neutro o leche limpiadora, al terminar enjuaga con abundante agua.
Quitarás los restos de maquillaje, sudor y porquerías que se quedan en tu cara para tapar los poros y llenarte de granos,algo tan sencillo es la solución a muchos problemas de piel, apunta porque muchas personas aun están buscando este truco.
Piensa en las chicas guapas que conoces, todas siguen uno o varios de estos trucos, puede que a ellas les salga solo, pero tu como de costumbre partes con ventaja por leer secretos de belleza aqui en Guapa Al Instante.

Guapa por dentro y por fuera ¿ A que le pondrás mas empeño ?

Gente que era fea nos cuenta cómo la tratan ahora que es guapa

En el instituto, a Dani Pearsall la llamaban “la dragona”. Su carácter ambicioso y su ímpetu hacían que los otros compañeros de clase la vieran como una chica desagradable y borde, y muchos expresaban un “leve fastidio” cuando los ponían a trabajar en grupo o en pareja con ella. Sin embargo, cuando empezó en la universidad, sus compañeros de Escritura Creativa se peleaban por trabajar con ella.

“La gente me decía que era una tía genial, que les encantaba mi sinceridad”, explica Pearsall, que hoy tiene 25 años y es gerente de tienda.

MIRA:

Durante muchos años, Jud Nichols, abogado de 31 años, ha jugado al baloncesto con el mismo grupo de chicos. Al principio, nunca recibía halagos de sus compañeros de equipo. “Soy un jugador del montón”, dice riendo, “pero de un día para otro, después de los partidos empezaron a decirme lo bien que lo había hecho”.

La personalidad de Dani no había cambiado un ápice, como tampoco lo habían hecho su habilidad en la cancha. Lo que sí había cambiado era su aspecto físico.

Según un estudio de 1972, la gente tiende a pensar que las personas atractivas eran más amables, dignas de confianza y exitosas que las menos agraciadas físicamente

En 1920, el psicólogo estadounidense Edward Thorndike acuñó un nuevo término: “efecto halo”. El efecto halo es un sesgo cognitivo según el cual, cuando vemos un rasgo percibido como positivo en una persona, tendemos a sobrevalorar el resto de rasgos positivos de dicha persona (el primer rasgo crea una especie de halo que envuelve de luz a todo el individuo).

En 1972, tres psicólogos demostraron este efecto pidiendo a varios voluntarios que calificaran la personalidad de varios individuos basándose únicamente en sus fotografías. Sorprendentemente, los participantes supusieron que las personas atractivas eran más amables, dignas de confianza y exitosas que las menos agraciadas físicamente. El estudio se titulaba “Lo bello es bueno”.

Probablemente estos resultados no te sorprendan, y es que hay mucha gente que cree en el privilegio de la belleza, la idea de que la gente guapa lo tiene más fácil en la vida.

Sin embargo, a veces al efecto halo se lo conoce también como “efecto halo / cuerno” porque tiene una parte negativa. Se tiende a creer que las personas menos atractivas tienen malas cualidades, pero ¿hasta qué punto está extendido este fenómeno? ¿Cuánto daño está haciendo?

Para averiguarlo, hablo con cinco personas cuyo aspecto físico ha cambiado radicalmente desde hace unos años. Cada una de ellas ha pasado de ser convencionalmente poco atractiva a presentar una belleza considerable a ojos de la sociedad occidental.

En Occidente, los cuerpos delgados son más valorados, y varios estudios han demostrado que sobre las personas obesas pesa un estigma social. Por eso quise que en este artículo aparecieran personas que han perdido mucho peso, además de haber adoptado una serie de hábitos de acicalamiento para ajustarse más al ideal de persona atractiva que tenemos en la actualidad.

Emma, antes y después

“Si continuara estando grande y no hubiera perdido peso, nunca habría sabido que antes me trataba de forma distinta”, explica Emma Passe, ejecutiva de cuentas de 34 años. “Ahora veo claramente la enorme diferencia en el trato”.

Emma se propuso adelgazar tras muchos años de su vida adulta con sobrepeso, y especialmente cuando a los 31 empezó a sufrir apnea del sueño, palpitaciones y acné corporal. “Cuanto más peso perdía, más gente quería hablar conmigo”, recuerda, y asegura que ahora la tratan con más amabilidad que antes, se paran a charlar con ella o se interesan por cómo le va el día. “Antes la gente me parecía normalmente agradable, pero ahora me parece superamable”.

“Si continuara estando grande y no hubiera perdido peso, nunca habría sabido que antes me trataba de forma distinta”

Este cambio de actitud de la gente sorprendió enormemente a Ashley (que ha preferido no revelar su apellido), de 30 años. “Ahora, cuando establezco contacto visual con la gente, ¡veo cómo se les ilumina la cara y me sonríen!”, me cuenta en su email.

Su sorpresa es evidente por la cantidad de signos de exclamación e interrogación que utiliza (“Guau, la gente sonríe?????”). Me explica también que hay gente que deja lo que está haciendo para ayudarla cuando lo pide o que se para a hablar con ella aunque no la conozcan de nada. “La gente me escucha… Siento que verdaderamente formo parte de la sociedad”.

Ashley, antes y después

Al igual que Emma, Ashley fue consciente de estos cambios tras perder peso. Recuerda que de pequeña la acosaban sus compañeros y que durante muchos años se sentía “como una basura” hasta que conoció a su marido, perdió casi 75 kg, aprendió a maquillarse y a cuidarse la piel y cambió su forma de vestir.

Aunque dice que se siente “aliviada” de que la traten mejor, todavía siente un resquicio de amargura al recordar que cuando tenía sobrepeso se burlaban de ella, la compadecían y la despreciaban.

“A veces creo que un trozo de mierda recibía mejor trato que yo”, me cuenta. “Cuando ves esta dualidad tan evidente en las personas, te cuesta apreciar a alguien de buenas a primeras, porque aunque ahora puedan ser muy majos contigo, siempre te preguntas cómo te habrían tratado cuando pesabas el doble”.

“Si quieres algo, solo tienes que sonreír y lo consigues. Es muy loco”

Dani guarda silencio durante un buen rato cuando le pregunto si su transformación ha tenido consecuencias negativas. En el instituto, vestía prendas unisex y no se maquillaba, por lo que muchos desconocidos la confundían a menudo con un hombre. En la universidad, empezó a llevar vestidos, se dejó el pelo largo y aprendió a maquillarse viendo tutoriales de YouTube. “Mmm…”, responde finalmente, “la verdad es que es todo muy positivo. Tiene muchas ventajas”.

Como la mayoría de las personas a las que entrevisté, tras su transformación, Dani empezó a llamar más la atención del sexo opuesto.

“Era la misma Dani, pero de repente, la mitad de la población se percató de mi existencia”. Además de mejorar su vida sexual, Dani vio que el trato que le dispensaban los empleados de atención al público era mucho más agradable. “Si quieres algo, solo tienes que sonreír y lo consigues. Es muy loco”. Adopta un tono de voz exageradamente femenino: “¡Holaaaa! Disculpa, pero no encuentro este libro. ¿Podrías mirar si lo tenéis en el almacén?”. Y asegura que funciona.

“Es una locura total, en serio. Yo me pregunto cómo la gente que ha sido guapa toda su vida no acaba siendo ególatra perdida, porque es muy fácil conseguir lo que quieres”.

Kameron, antes y después

La consecuencia más obvia de una “mejora” en la apariencia física es la mayor atención que recibes de las personas del sexo opuesto, pero Kameron Rytlewski, de 23 años, también lo atribuye, en gran medida, a su mayor autoestima. “Mi sobrepeso no me permitía ser quien realmente quería ser”, explica.

Antes solía sentirse ignorado o aseguraba que recibía un trato “en general negativo”. Ahora, en cambio, la gente lo trata con más amabilidad. “Las mujeres me prestan más atención y se dirigen a mí de forma más positiva. Mis amigos y familiares me tratan igual que siempre”.

MIRA:

A este respecto, quizá resulte sorprendente apreciar un cambio de actitud por parte de los familiares. Dani me cuenta que su padre criticaba su aspecto de adolescente y muchas veces le decía que se pusiera maquillaje.

Cuando años después empezó a usarlo, notó un cambio de actitud en su padre, que empezó a apoyarla mucho más en sus decisiones. Jud también asegura que su familia lo empezó a tratar mejor después de perder peso y empezar a interesarse por tener un aspecto distinto. “Incluso la gente más allegada te trata de forma un poco distinta”, cuenta.

Jud, antes y después

Al igual que Kameron, Jud hace hincapié en que la forma en que se sentía fue decisiva en el cambio de actitud de los demás (algo que me dijeron los dos hombres entrevistados, pero ninguna de las mujeres). Kameron explica que ahora la gente es mucho más receptiva a sus bromas.

“Tengo un humor bastante sarcástico… Cuando tenía un aspecto menos saludable, creo que la gente tenía menos predisposición a entender que estaba de broma, y ahora en cambio parecen entenderlo perfectamente”.

“Para mí la mayor sorpresa ha sido que he perdido amistades”

De todas las personas a las que entrevisté, Emma es quien parece haber experimentado más desventajas: “Para mí la mayor sorpresa ha sido que he perdido amistades”, asegura, refiriéndose a amigos con sobrepeso que dejaron de tener contacto con ella.

Otra de las “desgracias” de perder peso, para Emma, es que ahora le entran muchos hombres, pese a estar casada, sobre todo en el trabajo. “Siempre me invitan a tomar un café, a comer o me dicen lo guapa que estoy”, asegura. “es horrible sentirse así a todas horas, o saber que alguien está hablando contigo solo porque quiere ligar y no porque le gustaría conocerte como persona… es descorazonador”. Estas experiencias demuestran que ser atractiva también tiene sus desventajas.

En 1843, Hans Christian Anderson publicó un cuento titulado El patito feo. La historia cuenta las desgracias de un patito al que todos repudian por ser muy feo y, al no poder soportarlo más, decide suicidarse. Pero ¡sorpresa! El patito luego se convierte en cisne y todos los cisnes lo adoran. Esta historia resulta un tanto incómoda para los adultos, pues habla de la necesidad de encajar para evitar la discriminación y el acoso, reafirma nuestro sesgo cognitivo innato que nos hace ver con mejores ojos a la gente guapa y, lo más ofensivo de todo, insta a cambiar a las personas equivocadas.

@ameliargh

Ojos vendados.

Narra Vegeta:
Era algo mayor que yo lo que me guiaba a sus labios, no podía verla, pero si percibirla, su piel, sus labios, su pelo.

Bulma: Vegeta. Dijo en voz baja cuando me separe de sus labios.

Vegeta: Azulada. Dije en voz baja.

Bulma:Me voy. Intento pararse pero no la deje.

Vegeta: No te vallas por favor. Dije en voz baja…

Bulma: Esto no esta bien Vegeta, no podemos estar así tu encima de mi besándome, sin ser novios… Eso es horrible.

Hice un instante de silencio y luego con dificultad me separe de ella, eso no debió pasar, no debí entregarme a sus encantos nunca.

Bulma: Me voy. Dijo cabizbaja.

Vegeta: No vuelvas.

Bulma: No pensaba hacerlo. Dijo saliendo corriendo de la alcoba.

Sr. Vegeta: Hijo tu institutriz acaba de renunciar.

Vegeta: Te dije que lograría que se fuera. Di una sonrisa.

Sr. Vegeta:!Me hartas te Vegeta¡ te complacido en todo!! He tratado de hacer todo lo que quieres, he relagado mi felicidad por ti, pero ya no, de hoy en adelante harás lo que yo diga, por eso mañana iras a la clínica para tu próxima operación… Y no acepto reproches.

Vegeta: No voy a ir. Dije serio.

Sr. Vegeta: Si vas a ir!!! Mi padre me grito y yo me quede serio de verdad estaba enojado, nunca antes me había gritado.

Mi padre salio de mi alcoba y yo solo pensé de nuevo en la peliazul y en ese beso que le di…

Narra Bulma:
Vegeta me había besado fue horrible…
Fue delicioso Bulma.
Callate conciencia.

Mi primer beso y con un ser tan detestable.
Pero que te gusta, es muy guapo.
Te dije que te calles, se que es lindo y que su cuerpo es perfecto y su sonrisa es bella, además sus ojos son oscuros como la noche, me hace temblar tiene un aspecto tan masculino y cuando se me acerca siento que me mueve el piso.

Pero el piensa que soy fea. Me pare y me miro al espejo, yo soy muy bonita ¿Lo soy? Pero el piensa que soy fea… No se quizás soy fea y no me he dado cuenta y quien no, con el cabello azul y esos ojos del mismo color, vellos y cejas iguales y el cabello tan lacio, además esta cintura tan pequeña que tengo.

Soy muy fea…

Bulma fue al otro día a la escuela con un moño echo y cubrís su cabello con una gorro unos pantalones anchos y una camisa.

Quería quería cubrir al máximo sus supuestas imperfecciones.

Vegeta, cruzó por su lado y se y tomo por el abrazo al sentir su olor.

Bulma: Oye!! Dijo molesta al sentir su brazo bien apretado.

Vegeta:Porque renunciaste?

Bulma: Me dijiste que no volviera… No no quise hacerlo.

Vegeta puso la mano en cabeza de Bulma, aunque lo negara amaba sentir su cabello.

Vegeta: Que tienes en la cabeza??

Bulma:He, es un gorro. Dijo algo nerviosa.

Vegeta: Eso es horrible. Dijo arrancándole el gorro de su cabeza.

Bulma Ay!! Me halaste el pelo. Gruño mirándolo molesta.

Vegeta:Agradeceme. Quizás te arregle el pelo,no te sientas mal.

Bulma: Estúpido. Dijo Bulma sonriendo.

Vegeta: No te pongas eso, no me gusta… Te ves mas hermosa así.

Bulma: No me ves. Dijo la peliazul mirándolo.

Vegeta: Tienes razón… Entonces sigues siendo fea.

Bulma:Eres un grosero. Dijo una Bulma sonrojada.

Vegeta: Gracias peliazul. Dijo sonriendo.- Sabes por tu culpa mi padre me va a enviar a operar de nuevo.

Bulma: Que bueno!!!

Vegeta: Si tu lo dices…

No sé si os acordáis, pero en La bella durmiente de Disney, la primera de las hadas madrinas, Flora, le da a la princesa el que resulta ser el regalo más preciado:

Mi don especial será la belleza

Por supuesto, éste no es el único ejemplo que tenemos en nuestra particular mitología contemporánea sobre la importancia de la belleza, sobre todo si eres mujer. Pero lo pongo porque justo ayer estaban poniendo esta película en la televisión y me sorprendió haber conservado aquella secuencia intacta en la memoria.

Con 13 años, me besaron por primera vez. Fue un chico que me gustaba y, aunque la experiencia no fue ni parecida a la que me habían vendido en las películas, atesoré ese recuerdo. Pensaba que a él también le gustaba yo porque, si no, ¿por qué me había dado un beso? Después de ese primer beso, estaba yo haciendo cábalas más cercanas al culebrón de Santa Bárbara (sí, sois muy jóvenes y ni os suena) que a la realidad de lo que había pasado y lo que podría pasar. Y, por eso, me sorprendió y me dolió cuando días después me dijo una frase que se me clavó en el corazón:

“Patricia, tienes que admitir que no eres guapa”

¡¡BOOM!! Pese al impacto de la frase, recuerdo que no solo no lloré sino que le miré y le dije un “Ya lo sé”, como lo más natural del mundo. Más allá del análisis sobre qué entendemos por ser guapa (la belleza es algo subjetivo y está sujeta a unos cánones socialmente construidos y aceptados), yo me preguntaba “¿Pero tú te has mirado a un espejo?”. A mí este chico me gustaba pero tampoco era guapo. Más bien era feo según los estereotipos con los que hemos crecido, pero no me importaba, ni su apariencia era lo que había hecho que me gustara. Pero lo que para mí no era importante en él sí lo era para él en lo relativo a mí.

Del desacuerdo al ‘eres fea’ hay un paso

Desde que estoy en Twitter, he ido viendo y analizando cómo se pasa de una diferencia de opiniones al insulto con una facilidad pasmosa. En muchas de las discusiones en las que participo (no os olvidéis de mi condición de pendenciera), más tarde o más temprano aparece la descalificación. No por mi parte: procuro no insultar aunque sí sea irónica, sarcástica e irritante. A compañeros míos les llaman demagogos, mentirosos, … Pero lo que más me llama la atención es que a las mujeres se nos acaba atacando por nuestro físico.

Son muchas las veces en las que indistintamente hombres y mujeres acaban llamándome fea. Se considera un ataque. De hecho, un buen ataque. Para estas personas, llamarme fea supone un disparo en mi línea de flotación porque, al parecer, si soy fea mi función en la vida (como mujer que soy) ha fracasado: nadie me querrá, no podré tener pareja ni procrear. Ser fea es la muerte en vida.

Desde que nacemos, recibimos todo tipo de mensajes que nos ayudan a configurar nuestra personalidad y la posición que ocupamos en el mundo. En el caso de las mujeres, la apariencia física es la clave de todo: si eres guapa, conseguirás que un hombre te quiera y esa es la clave del éxito. Aunque sea una simplificación, esa forma de entender el mundo y nuestro papel como mujeres en él sigue siendo una realidad y la temática de una gran parte de la ficción que consumimos y de la publicidad con la que nos bombardean a todas horas.

En la mayoría de las ocasiones, el descrédito de los hombres pasa por minar su intelecto y en el caso de las mujeres, su físico. Con esto no quiero decir que no haya hombres a los que se les intente descalificar por su aspecto o que a las mujeres no se nos trate de machacar por nuestra capacidad intelectual.

Gracias por el refuerzo, pero no lo necesito

La siguiente consecuencia a hacer un retuit de alguien que me llama fea es que seguidores míos contestan defendiéndome de ese ataque y me dicen lo guapa que soy para ellos. En la última de estas situaciones escribí este tuit para aclarar para qué difundo esos mensajes sobre la apariencia:

ACLARACIÓN: hago RT si me dicen que soy fea para mostrar que a las mujeres nos insultan por el físico no porque necesite que me piropeéis.

— Patricia Horrillo (@PatriHorrillo) December 25, 2015

De nada sirvió porque seguí recibiendo valoraciones en positivo hacia mí o insultos hacia las personas que me habían llamado fea usando ese mismo argumento contra ellas. Lo que intento transmitir es que la apariencia física no debería de ser en ningún caso un elemento de descalificación en una discusión.

Aquella frase que me dijo aquel chico cuando era una adolescente me descolocó. Para qué os voy a engañar. Y me marcó algún tiempo, aunque aprendí a relativizarlo cuando empecé a salir con chicos a los que gustaba pese a no ser guapa. Y llegó un momento en el que lo asumí sin ninguna clase de dramatismo. No ser guapa o incluso ser fea para otras personas es algo que no me preocupa: me siento bien con cómo soy, me gusto y las valoraciones de los demás sobre mi aspecto no me importan. Sería estupendo que a vosotros tampoco =)

El trastorno psiquiátrico que lleva a esta joven a verse fea cada vez que se mira en el espejo

Derechos de autor de la imagen Alanah Image caption Algunos días, Alanah ha llegado a tomarse hasta 200 selfies y luego los ha borrado todos.

Alanah piensa que es fea, lo que no podría estar más lejos de la realidad.

Sufre de Trastorno Dismórfico Corporal (BDD, por sus siglas en inglés), una condición que hace que la gente se obsesione con los defectos que percibe en su apariencia.

Se estima que una de cada 50 personas sufre de BDD, aunque muchos de nosotros -incluyendo algunos médicos- no tienen conciencia de su existencia.

«Pensé que era una crueldad para los demás tener que ver mi rostro, que es realmente chocante», explica Alanah, de 20 años de edad.

«Veo marcas alrededor de toda mi cara, que mi mamá me dijo que ella no ve. Veo mi piel llena de bultos y manchas. Veo mi nariz muy grande y torcida, sobresaliendo demasiado; y mis ojos son demasiado pequeños».

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Alanah es una joven y bella mujer, pero cuando se mira en el espejo no ve lo que otros ven.

Cuando su condición empeora se mira una y otra vez en el espejo, y se esfuerza en intentar ocultar cualquier defecto que ella crea haber visto. Su rutina de maquillaje puede durar hasta cuatro horas y, aún después de eso, con frecuencia se siente demasiado ansiosa como para salir de casa.

«Mi rutina requería cuatro o cinco capaz de base y de corrector de ojeras. Los ojos siempre tenían que estar muy bien maquillados. Yo seguía retocando cada pequeña imperfección una y otra vez», señala.

Además se empeñaba en eliminar cualquier mancha hasta que su piel se rompía.

Cuando era una niña pequeña de cabellos rizados era feliz al dejarse fotografiar y al aparecer en el álbum de fotos familiar, pero cuando cumplió los 14 años las cosas empezaron a cambiar, por razones que nunca llegó a entender.

Derechos de autor de la imagen Alanah Image caption Cuando era pequeña se dejaba fotografiar y le encantaba ver sus fotos en el álbum familiar.

«No lo noté en ese momento, pero mirando en retrospectiva me doy cuenta de que era los síntomas del BDD. Por ejemplo, yo estaba en el colegio y estaba muy atenta del entorno. Miraba alrededor para ver si había alguien mirándome, ver si había alguien riéndose, ver quién estaba hablando», dijo.

«En mi colegio había grandes ventanas y yo me miraba en ellas para verificar cómo lucía. Cada vez iba más al baño para mirarme en el espejo», recordó.

Cuando cumplió los 15 años dejó de ir al colegio.

Su madre, Scarlett, la llevaba cada día pero Alanah -pese a su deseo de estudiar- se negaba a bajarse del auto.

Entonces, su madre conduciría de vuelta hasta la casa para luego ir nuevamente a la escuela, pero Alanah seguía negándose a entrar al colegio. Podían hacer hasta ocho intentos cada día.

Esto llevó a la joven a aislarse cada vez más y fue devastador para su madre ver cómo cambiaba su carácter.

«Durante los primeros dos o tres años no sabíamos qué ocurría», dijo Scarlett.

«De ser una estupenda estudiante, con mucha confianza en si misma, simplemente colapsó. No podía salir. Yo tenía que bañarla, darle la bebida. Ella simplemente estaba todo el día en la cama», agregó.

«Es descorazonador porque yo sé que toda madre cree que sus hijos son hermosos, pero es que no hay nada malo en Alanah y creo que cualquiera puede darse cuenta de ello. Lo peor es que como madre, se supone que debes proteger y ayudar a tus hijos, pero yo me sentía inútil al no ser capaz de hacer nada por ella».

Derechos de autor de la imagen Alanah Image caption Su rutina de maquillaje podía durar hasta cuatro horas, intentado ocultar sus supuestas imperfecciones.

Pero Scarlett aprendió.

«Ahora sé que no tengo que luchar con ella si ella dice que es fea. Simplemente debo no seguir con el tema. Eso es lo que ella y yo debo dejarlo así e intentar poner el foco en otras cosas», explicó.

Alanah se molestaba si su madre colocaba alguna fotografía suya en la sala de la casa, por lo Scarlett no tenía ninguna imagen de su hija que mostrarle a los amigos que llegaban de visita a la casa.

Diagnóstico tardío

Pasó mucho tiempo hasta que Alanah fue diagnosticada con BDD. Muchas veces los médicos dijeron erradamente que tenía angustia adolescente o problemas de ansiedad.

Finalmente su condición fue diagnosticada correctamente en la Clínica Maudsley, en Londres. Su recuperación comenzó con una estancia de cinco meses en un centro médico y ahora sigue tratamiento con sesiones regulares de terapia cognitivo-conductual.

Pese a no haber querido que nadie la fotografiara desde su temprana adolescencia, Alanah decidió hacer frente a su condición para una nueva serie de la BBC llamada «No Body’s Perfect» (Ningún cuerpo es perfecto).

Así, posó para el fotógrafo de moda Rankin con el fin de contribuir a crear conciencia sobre el BDD y ayudar a otros a reconocer síntomas de esa condición.

Aseguró que lograr el diagnóstico de BDD es difícil porque hay muy poca conciencia sobre la existencia de este tipo de condición, pero además porque quienes la sufren están tan avergonzados por su apariencia que no hablan de ello abiertamente.

«Mi principal preocupación con mi imagen es mi nariz, pero me tomó tres años de terapia para decirle a mi familia o a mi terapista qué eso era lo que tenía», dijo.

La sesión de fotografías no iba a ser algo fácil para Alanah, quien normalmente se niega a ser retratada. Algunos días, ella era capaz de hacerse más de 200 selfies y luego los borraba todos.

Image caption Alanah aceptó ser fotografiada por el reconocido fotógrafo de moda Rankin.

Rob Wilson, terapista cognitivo-conductual y director de la Fundación sobre Trastorno Dismórfico Corporal, dijo que es frecuente que alguien son BDD intente evaluar su apariencia haciéndose autoretratos, pero dejar que otro les fotografíe les puede causar angustia porque es algo que está fuera de su control.

Según Wilson, el BDD con frecuencia comienza en la adolescencia y en ocasiones puede ser una respuesta al acoso y a las burlas.

También se puede relacionar con algo que hace que la persona se sienta diferente. Así, por ejemplo, alguien que sufre de acné puede sentirse expuesto por ello.

«Siendo adolescentes, a todos nos preocupa cómo nos vemos. Lo que distingue al BDD de esa preocupación común es que la persona tiene que pasar preocupada por su apariencia al menos una hora al día», dijo.

«Debe causar niveles significativos de sufrimiento, con altos grados de ansiedad, vergüenza o depresión y, además, tiene que ser tan fuerte como para perturbar la vida normal de esa persona», agregó.

Las redes sociales empeoraron la condición de Alanah porque ella constantemente se comparaba con otras personas de su edad, pero Wilson explicó que aunque la obsesión con la imagen que caracteriza la cultura actual ha cambiado nuestro comportamiento poniéndonos a todos a tomarnos selfies en lugar de mirarnos en un espejo, no se puede echar la culpa a las redes sociales.

Derechos de autor de la imagen BBC/Reef TV/Rankin Image caption Fotografía de Alanah hecha por el fotógrafo de moda Rankin.

«Hay muchos otros factores -genéticos, sociales, experiencias en los primeros años de la vida, variables de la personalidad- que se van juntando hasta crear un problema tan severo como en BDD», dijo el experto.

Indicó que la naturaleza de este desorden significa que una persona cree que tiene un problema físico, en lugar de un problema psicológico, por lo que gastan un montón de dinero en maquillaje y cirugía estética.

Advirtió, no obstante, que sin un tratamiento adecuado puede llegar a tener consecuencias devastadoras.

«Este es uno de los desórdenes psiquiátricos de mayor riesgo, con una tasa de riesgo de suicidio de las más altas, discapacidad funcional y sufrimiento», concluyó.

El proceso terapéutico de Alanah va avanzando favorablemente. Ella ahora estudia Psicología en la universidad y espera luego cursar un doctorado y hacer una investigación sobre el BDD.

El día que hizo la sesión de fotografía para el programa de la BBC debió hacer un esfuerzo al permitir por primera vez que alguien la maquillara y la peinara, además de dejarse fotografiar.

«Hacia el final de la sesión me sentí un poco más cómoda y estoy contenta de haberla hecho», dijo sobre la experiencia.

Una de las fotografías que le tomaron en esa sesión está ahora colgada en la sala de su casa.

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