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Preparar papilla cereales

Tabla de contenidos

Los padres tenemos un montón de dudas acerca de la conveniencia de hacer papillas de cereales caseras. En este artículo intentaremos responder las preguntas más frecuentes sobre papillas caseras, cómo hacerlas y almacenarlas.

Si tienes alguna duda que no ves respondida por favor contáctanos e intentaremos añadirla a la lista.

  1. Mi pediatra me ha recomendado que mi bebé empiece con los cereales ¿las papillas industriales son la única opción disponible?
  2. ¿Cuál es la forma más sencilla de hacer papillas de cereales caseras?
  3. ¿Debo cocer las harinas para preparar la papilla?
  4. ¿Puedo congelar las papillas caseras?
  5. ¿Puedo almacenar las harinas para papillas que he hecho yo misma?
  6. ¿Por qué las papillas de cereales comerciales tienen una textura tan fina?
  7. Las papillas comerciales van reforzadas con hierro ¿Puedo hacerlo yo con las caseras?

Mi pediatra me ha recomendado que mi bebé empiece con los cereales ¿las papillas industriales son la única opción disponible?

Claro que no, es muy fácil hacer papillas de cereales en casa. Y si no lo crees pregunta a las abuelas, que no tenían acceso a este tipo de productos infantiles y lo hacían todo en casa. Las ventajas de preparar las papillas para tu bebé son:

  • Sabes exactamente los ingredientes que llevan, sin azúcar o aceites añadidos. Puedes ir añadiendo cereales nuevos poco a poco y si surge algún tipo de alergia te resultará más fácil identificar cuál la ha provocado.
  • Es más barato. Una papilla industrial cuesta entre 10 y 15€/kg, mientras que las harinas de cereales cuestan entre 1 y 2€/kg. El enriquecimiento que llevan las papillas de farmacia en hierro y vitaminas no es necesario para un bebe sano, y en todo caso no justifica ese sobreprecio.
  • Controlas la textura. Puedes empezar con papillas muy líquidas cuando tu bebé es pequeño y luego ir triturando menos los cereales para acostumbrarle y que no rechace diferentes texturas más adelante.
  • El bebé aprende a comer con diferentes sabores (los preparados industriales de una misma marca siempre saben igual) y no se acostumbra al sabor demasiado dulce.

Ni siquiera es necesario comenzar con los cereales. Algunos estudios de pediatría recomiendan comenzar directamente con frutas y verduras, el aguacate, plátano y batata puede ser grandes opciones para las primeras comidas. Pregunta a tu pediatra si te gustaría comenzar con otros alimentos distintos a los cereales y te asesorará dependiendo de las necesidades de tu bebé.

¿Cuál es la forma más sencilla de hacer papillas de cereales caseras?

La forma más sencilla es moler o hacer las harinas en casa, sobre todo si no encuentras las harinas ya hechas en el supermercado (como puede ser en el caso del arroz, avena, cebada…). Para reducir los granos a harina puedes utilizar picadoras, robots de cocina o un molinillo de café (que nunca haya sido usado para moler café, claro). Luego se cuecen estas harinas entre 15 y 20 minutos con leche materna, leche de fórmula o agua hasta alcanzar una consistencia de crema o puré.

Otra opción es cocer los granos del cereal y luego pasarlos por el pasapuré o la batidora para conseguir una crema. El único problema es que se obtienen papillas algo más pastosas y no son tan fáciles de almacenar como la harina de cereales.

Consulta nuestras recetas de papillas de cereales caseras para saber cómo hacerlas paso a paso:

  • Receta de papilla o crema de arroz

¿Debo cocer las harinas para preparar la papilla?

Sí, siempre. El cereal «crudo» no puede ser digerido fácilmente por tu bebé. Las papillas de cereales comerciales son instantáneas porque sus cereales ya están precocinados.

¿Puedo congelar las papillas caseras?

Sí, puedes hacerlo. Lo más práctico es usar una cubitera para hacer cubitos congelados y guardarlos luego en una bolsa zip en el congelador. Al descongelarla puede quedar con una textura un poco «gomosa» y quizás necesites añadir un poco más de líquido.

De todas maneras acaba siendo más práctico tener almacenada la harina para papilla en un bote hermético e ir cocinado la cantidad que necesites en el momento.

¿Puedo almacenar las harinas para papillas que he hecho yo misma?

Sí, guárdalas en un bote o tarro de cristal bien cerrado y déjalas en un lugar fresco y seco. Como se trata de harinas hechas de grano entero los aceites naturales del cereal pueden ponerse rancios si se almacenan mucho tiempo sin refrigeración. Intenta no hacer más harina de la que vas a gastar en un par de semanas y asegúrate de que la harina no huele a rancio antes de preparar la papilla.

¿Por qué las papillas de cereales comerciales tienen una textura tan fina?

Las papillas comerciales también están hechas de arroz, avena, maíz, trigo y cebada, pero usando harinas refinadas. La harina integral conserva el pericarpio, la cascarilla del grano (conocida comúnmente como “salvado”), el germen y el endosperma. En la harina refinada, el germen y el salvado se descartan, y con ellos gran parte de los nutrientes, de manera que las papillas comerciales necesitan ser «fortificadas» añadiendo estos nutrientes a posteriori.

Los cereales de las papillas comerciales también están precocinados y deshidratados.

Las papillas comerciales van reforzadas con hierro ¿Puedo hacerlo yo con las caseras?

No, no es posible reforzar las papillas caseras con hierro, aunque si las preparas con leche de fórmula seguramente llevarán todo el hierro necesario.

Muchos niños se ha criado con papillas caseras sin sufrir de anemia o necesitar suplementos de vitaminas. Es algo que deberías hablar con tu pediatra para que te indique cual es la mejor opción en el caso de tu bebé.

La papilla de cereales es un plato muy frecuente en la alimentación del bebé, ésta le aporta gran parte de los nutrientes y vitaminas que los bebés necesitan para crecer y desarrollarse adecuadamente entre los que se pueden encontrar incluso el hierro.

Lo más frecuente es comprar esta papilla ya preparada pero, ¿Qué tal si preparamos nuestra propia papilla de cereales casera, con ingredientes 100% naturales?. Esta opción tiene muchas ventajas, la primera es que podremos seleccionar los cereales que más nos gusten según el aporte nutritivo que nuestro bebé necesite y, además, podremos elegir si queremos la papilla con o sin gluten.

Que nuestra papilla casera tenga gluten o no dependerá de los cereales elegidos, por ejemplo, el arroz, la avena y la tapioca no tienen gluten y, por tanto, los podremos incorporar a la alimentación de nuestro bebé desde el principio (a partir de los 4-5 meses, excepto si el pediatra te da otras indicaciones). Puedes comenzar con un solo cereal y, más adelante, hacer una mezcla de varios.

Cómo preparar la papilla de cereales casera

Ingredientes

  • 1 taza de cereales (como decía anteriormente, puedes elegir los que prefieras)
  • 3-4 tazas de agua mineral

Preparación

Muele los granos de cereales hasta que quedeb en polvo. Puedes usar un molinillo o una picadora. Hierve el agua y añade los cereales molidos, mezcla y listo. Se conserva en la nevera en un bote herméticamente cerrado durante 72 horas.

Puedes añadir leche materna o de fórmula o mezclarla con un puré de frutas.

Más información – Dieta antiestrías, alimentos que te ayudan a prevenirlas

Foto – Nestlé

Cuando nosotros éramos bebés lo más habitual era que tomáramos leche artificial, por lo que cuando nuestras madres empezaban a darnos cereales, hacia los cuatro meses, prepararlos era muy simple: echaban leche artificial en un bol, no sé cuántas cucharadas de cereales, le daban vueltas y ya tenían una papilla.

Por eso cuando ahora le preguntamos a nuestras madres cómo preparar una papilla de cereales nos dicen que es facilísimo: leche y cereales en polvo. Sin embargo, hoy en día no todos los niños toman leche artificial a los 4-6 meses (siguen siendo mayoría, pero el porcentaje ya no es tan alto) y muchos niños llegan a cumplir la recomendación que dice que los bebés deberían tomar leche materna en exclusiva hasta los 6 meses de edad.

Entonces, cuando el bebé llega a los seis meses y la madre quiere darle cereales llega la gran pregunta: ¿Cómo le preparo los cereales si no me saco leche? ¿Los preparo con leche de vaca? ¿Los hago con leche artificial? ¿Con qué leche? ¿Y si no le doy cereales?

Los cereales se pueden hacer con leche materna

Lo primero que debe tener en cuenta una madre que da el pecho es que los cereales se pueden preparar con leche materna. Parece obvio, parece lógico, pero sé de muchas madres que dan el pecho y que utilizan leche artificial para hacer los cereales porque el pediatra le dijo que “ahora que empiece a tomar cereales, que se preparan con leche artificial”.

Con la leche materna cuesta un poco más conseguir una densidad de papilla, pero se acaba consiguiendo con más cantidad de cereal. A nivel nutricional siempre será mejor, lógicamente, que la combinación leche artificial+cereales.

Los cereales no se pueden preparar con leche de vaca

Como ya dijimos hace pocos días, la leche de vaca no se recomienda hasta al menos los 12 meses de edad, por el bajo contenido en hierro, por el riesgo de que provoque microhemorragias y porque contienen muchas proteínas, así que los cereales, si el bebé tiene entre 6 y 12 meses, no se pueden preparar con leche de vaca.

Pueden prepararse con leche artificial

Por supuesto, los cereales pueden prepararse con leche artificial, esto lo sabemos todos, pero se trata de una recomendación que sólo debería darse a las madres que dan leche artificial a sus bebés.

La leche artificial, aunque es leche de vaca modificada y por lo tanto adaptada para que los bebés la toleren, sigue llevando muchos de los componentes de la leche de vaca y por lo tanto es potencialmente alergénica.

Si un bebé no ha probado ningún lácteo derivado de la leche de vaca lo más recomendable es que no lo haga al menos hasta el año, para evitar el riesgo de alergia. No olvidemos que la leche de vaca es el alimento que más alergias produce hasta los cinco años de edad de los niños.

Por otra parte, puede ser irrespetuoso decirle a una madre que ha escogido la lactancia como modo de amamantamiento y que podría haber incluso luchado contra viento y marea para lograr establecer su lactancia que ahora tiene que dar leche artificial cuando puede preparar los cereales con su propia leche o incluso con agua.

Los cereales pueden prepararse con agua y con caldo

¿Con agua? Dicen muchas madres cuando les dices que pueden preparar los cereales con agua. Si un niño mama varias veces durante el día y la noche y no depende de una toma para recibir la cantidad de leche que más o menos necesita, los cereales se pueden preparar perfectamente con agua.

Sin ir más lejos, los primeros cereales que se le ofrecen a un bebé son los que no llevan gluten, que son los que llevan arroz y maíz. Los adultos, cuando comemos arroz, solemos cocinarlo con agua, y no con leche (aunque el arroz con leche está buenísimo – salivando…-).

Cuando el bebé tiene ya seis meses y está tomando verduras, podemos aprovechar el caldo que nos queda para preparar los cereales. No es que vaya a sumar muchos nutrientes, pero siempre llevará algo más que el agua. Otra cosa será el sabor, que lo modificará, pudiéndole gustar igualmente o no.

¿Y si no le doy cereales?

Los cereales son un invento moderno. Antiguamente no existían las cajas con cereales dextrinados o hidrolizados, así que preparar una papilla de cereales es algo de ahora. Esto no quiere decir que sea malo o absurdo dar cereales, sino que no es estrictamente necesario.

Si le damos cereales, perfecto. Son una enorme fuente de calorías y además vienen enriquecidos con hierro. Si no le damos, pues tampoco pasa nada, muchos niños a los seis/siete meses ya toman arroz, chupan galletas e incluso pan y, como además en esa edad empiezan también con la carne, pues ya tienen una fuente fiable de hierro. Yo solo les di a los míos los cereales de las muestras que llegaban a casa, y dárselos es ofrecérselos, otra cosa es que se los comieran.

Foto | Bencloceck en Flickr
En Bebés y más | Alimentación complementaria: los cereales, Alimentación complementaria: los cereales (II), Cereales hidrolizados ¿qué son?

PREPARAR CEREALES CON AGUA

Hola! yo compro los cereales del supermercado y me parecen buenos, he probado los de Nestle y los de Hero Baby. Los de Nutriben (de farmacia) tb los probe al principio pero se disolvian peor… Tendras que comprar sin gluten al principio.

Y en cuanto a mezclarlos, puedes mezclarlos con cualquier cosa! puedes echarlos en la fruta, como empezarás con zumo de naranja puedes espesarlo con los cereales y probar la cuchara. Ademas asi queda mas dulce y es posible que le guste mas.

En esos 2 dias que vas a trabajar, vas a estar fuera muchas horas? porque para que no pase hambre podriais intentar con un biberon, que no pasa nada porque se tome uno en tu ausencia (si quiere) y si quieres evitar el biberon igual pueden darle alguna papilla con leche y cereales, mejor si la leche es tuya pero si no tampoco pasa nada porque le des un par de días leche artificial. Lo unico que puede ocurrirte es que si estas muchas horas fuera se te congestionen los pechos y lo pases regular… lo mejor es utilizar un estractor pero entiendo que no tienes ninguno…

Yo al principio estuve superagobiada con que si tomaba biberones ya no querria mi pecho y creo que tenemos un miedo injustificado, pq cuando ya son mayorcitos (5 meses o mas) ya saben perfectamente lo que es la teta y lo que no. Mi bebe ahora toma todos los dias 2 biberones en la guarderia y cuando me ve llegar quiere teta, no he tenido ningun problema.

Espero que te sirva, mucha suerte

PD. Para meter las verduras espera un poco… son muchas cosas juntas, hay que ir poco a poco introduciendo cosas con cuchara y la leche sigue siendo lo principal…

Los cereales con agua de niña, la terapia por los abusos de Nassar… el duro camino de Simone Biles

  • Crónica. Simone Biles redondea la historia: ya es la gimnasta más laureada de todos los tiempos
  • Opinión. Biles: talento, potencia y riesgo

En el proceso de escritura de su biografía, Courage to Soar (Sin miedo a volar, Palabra, 2017), Simone Biles volvió a un sabor olvidado, un sabor de infancia: los cereales con agua. La leche era demasiado cara para su madre, Shanon, que con cuatro hijos de menos de siete años a su cargo (Ashley, Tevin, la propia Simone y Adria) sufría una grave adicción a las drogas, y a los niños no les quedaba más remedio que bañar los copos de maíz bajo el grifo. «No recuerdo mucho más de Shanon. Sí recuerdo haber perseguido a un gato al que todos alimentaban. En esa época pasaba mucha hambre y me cabreaba con el gato con eso», escribía Biles en aquel relato del milagro, el que le llevó de una situación muy precaria a descubrir su don: la gimnasia.

Porque si Biles es hoy el prodigio que es, la mujer con más medallas en los Mundiales, es sólo por una serie de coincidencias y por su capacidad para elevarse ante las adversidades.

Adoptada a los tres años por una pareja, Doris y Leo, y meses más tarde por su abuelo materno, Ron Biles, y su segunda mujer, Nellie, su mudanza desde Columbus, en Ohio, al pueblo de Spring, cerca de Houston, fue clave para sus inicios: a los seis años, fue a una excursión al gimnasio Bannon.

Allí, la entrenadora Aimee Boorman advirtió su talento y en poco tiempo ya era parte de la selección de Estados Unidos. Allí, en el conjunto nacional, conoció el durísimo régimen de Marta Karoly, ex entrenadora de Nadia Comaneci, que le prohibía bromear y reír durante los entrenamientos -y mucho menos en competición- y que le incitó a hacer una pirueta peligrosa, la Amanar, para la que no estaba preparada. Allí, en el conjunto nacional conoció el horror del médico Larry Nassar, que la agredió sexualmente, como hizo con otras 300 gimnastas durante más de dos décadas.

Volver a lo grande

«Yo también soy una de las muchas supervivientes que sufrieron abusos sexuales por Larry Nassar», escribió Biles en Twitter en enero de 2018 cuando ya había sido campeona de todo (cinco medallas, cuatro de ellas de oro, en los Juegos de Río 2016) y cuando se hallaba en tratamiento para deglutirlo todo.

Su infancia, su camino al éxito y, sobre todo, los abusos de Nassar -y el proceso judicial por el que se le condenó a cadena perpetua- obligaron a Biles a hacer un parón que le llevó a anunciar su retirada en 2017, con sólo 20 años, y que le exigió mucha preparación para volver a lo grande el año pasado en el Mundial de Doha. Entonces confesó que estaba medicándose y acudiendo a terapia. Entonces ya advirtió que en los próximos años, rumbo a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, ofrecería el espectáculo que está ofreciendo.

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Papilla de cereales casera, más allá de productos procesados

Las papillas de cereales son preparados alimenticios hechos a base de cereales o harinas de cereales diluidos en agua o leche, y de textura y consistencia variables; pueden ser líquidas o más espesas y cremosas. Por ello suelen usarse como alimento para los más pequeños, aunque en determinadas circunstancias también pueden tomarlas los adultos y las personas mayores, sobre todo en caso de problemas de salud o de masticación.

Cómo preparar papillas de cereales caseras

Las papillas de cereales son muy fáciles de preparar en casa. ¿No sabes cómo hacerlas? Muy fácil, lo primero es escoger el cereal con el que preparar la papilla: arroz, avena, quinoa, maíz, trigo, mijo… ¡hay tantos cereales! Y aunque no sean cereales, también puedes añadir patata o boniato. Así que cuece los cereales y el resto de ingredientes con agua, escúrrelos y tritúralos solos o con un poco de leche hasta obtener la textura que desees.

Receta de papilla de cereales casera

Ingredientes:

  • 1 taza de cereales: granos de arroz integral, avena, cebada, maíz… ¡o una mezcla de varios!
  • 4 tazas de agua mineral o de caldo de verduras

Preparación:

  1. Muele el grano: lo puedes hacer con un molinillo de café (asegúrate de que esté perfectamente limpio) o una picadora, pero la idea es que el cereal quede en polvo.
  2. Cuece el agua o el caldo de verduras en un cazo y, cuando hierva, añade los cereales molidos. Remueve durante 3-4 minutos.
  3. Como opción, puedes añadir leche de infantil o incluso mezclar la papilla con fruta.

¡Tu bebé ya puede disfrutar de unas deliciosas papillas de cereales hechas en casa! Pero ¿quién ha dicho que tú no puedas disfrutar de ellas?; ¡sírvete un plato!

¿Por qué es mejor preparar papilla de cereales en casa que comprarla hecha?

La introducción de papillas de cereales se da a partir de los 6 meses, y no antes. La alimentación de los primeros meses debería ser exclusivamente leche materna o leche de fórmula.

La recomendación general tanto para pequeños como para mayores es evitar los productos procesados. En el caso de los preparados de papillas de cereales, estos suelen contener azúcares añadidos o harinas dextrinadas que convierten los hidratos de carbono complejos en simples, lo cual supone un aumento aún mayor del aporte de azúcar. Así pues, los preparados de papilla son productos mucho más dulces que las papillas caseras, y no es bueno acostumbrar al paladar a gustos poco reales, pues después será más difícil prescindir de ellos.

Los pequeños no necesitan cereales dextrinados, ya que a partir de los 6 meses su sistema digestivo ya está preparado para digerir las cantidades de cereales que se le añaden en las papillas. Asimismo, las papillas preparadas están complementadas con vitaminas y minerales, y un bebé bien alimentado no necesita suplementos ni dosis extra de nutrientes. Las papillas de cereales caseras no solo son más saludables, sino que también son más económicas. Así que, ya sabes, olvídate de papillas procesadas y prepáralas en casa para asegurarte de que elaboras un producto de calidad y sin azúcares añadidos para tus pequeños, para tus mayores y para ti, que la papilla está muy rica y no hace falta encontrarse mal para disfrutar de esta delicia. Cuida de ti y de los tuyos y ¡a disfrutar de una comida saludable!

En la revisión de los 6 meses comenzamos a hablar de la introducción de la alimentación complementaria. A veces incluso un poquito antes si la mamá se tiene que incorporar a trabajar. Algo que os suele interesar bastante a las familias es el tema de la papilla de cereales. ¿Es necesaria? ¿Qué otras formas tenemos de dar cereales a los bebés?

¿Son necesarios los cereales para un bebé? ¿Desde cuándo?

Los cereales, como grupo de alimentos, son necesarios para los bebés, ya que les aportan hidratos de carbono. Pero también para los niños, adolescentes y adultos. No son ni más ni menos necesarios que cualquier otro grupo de alimentos que debemos comer dentro de una dieta saludable y variada.

Pero, ¿es necesario que le demos papilla de cereales?

NO. Claramente no. El bebé debe tomar cereales, pero tenemos otras formas más saludables de dárselos.

¿Por qué las papillas de cereales no son la mejor opción?

Para no hacer trampas, te voy a mostrar comparación de distintas marcas de la misma papilla de cereales, «8 cereales».

Los cereales que vienen en caja, que se usan para preparar la papilla verás que, en la mayoría, pone «cereales hidrolizados». ¿Qué significa que estén hidrolizados? Los hidratos de carbono pueden ser más o menos complejos. El almidón, que es la molécula más grande o compleja, se parte o se hidroliza en trocitos más pequeños. Al partir esta cadena más grande, lo que obtenemos son hidratos de carbono más sencillos como la sacarosa, es decir, azúcar.

¿Cuánto azúcar tiene la papilla de cereales? Pues depende. Aquí te pongo el caso de una de las marcas de papilla de cereales en cuya información consta como segundo ingrediente (tras harina de cereales) el azúcar tal cual. Si sacas cuentas, el porcentaje de azúcar se eleva a un 37% en este caso.

«Pero las que yo compro pone sin azúcar añadido, contiene azúcar naturalmente presente. Esas no van a llevar azúcar» puedes pensar. No te están mintiendo. No tienen porqué haberle añadido azúcar a los cereales. Pero ya has visto que al hidrolizarlo (por el mismo proceso industrial) se libera azúcar. En estos casos la proporción de azúcar es mejor, sobre un 20%.

¿Hay alguna opción mejor de papilla de cereales? Algunas marcas ya están viendo la preocupación de las familias por la alimentación de sus hijos. Es por esto que estas marcas comienzan a disponer de otras líneas en las que puedes ver que el cereal no se hidroliza, sino que es de grano completo. Mira el contenido de azúcar, disminuye hasta poco más de un 1% del total.

«¿Pasa algo si le doy papilla de cereales a mi hijo?»

¡Obviamente NO! Serás una madre o un padre maravilloso, de hecho, el mejor que puede tener tu hijo. La misión de esta entrada no es juzgar lo que haces, sino que tengas toda la información disponible y que con ella puedas decidir. Pero te recomiendo que, si puedes, leas etiquetas. Le estarás haciendo un gran favor a tu bebé.

«Y si no le doy papilla, ¿cómo le doy cereales?»

La primera pregunta que te haría es: ¿qué cereales conoces? Pues seguro que de los que van en las etiquetas de la cajas de la papilla de cereales conoces alguno. Tenemos el trigo, la cebada, el centeno, el arroz, la avena, el maíz, el mijo, la espelta u otros tantos de los que igual ni has oído hablar. A partir de los 6 meses le puedes dar cualquiera de ellos, por debajo (que te recuerdo que lo mejor es que tu bebé sólo tome leche) sólo los sin gluten.

¿Cómo le podemos dar cereales de una forma más saludable y más parecido a nuestra alimentación? Piensa en alimentos que tengan trigo: le puedes dar a tu bebé pan o pasta. El pan no tiene mucho misterio, le das que lo chupe y lo mordisquee poco a poco. Hay panes de cebada, centeno u otros cereales que también podrá tomar sin problemas. La pasta cocida la puedes meter en su puré del mediodía. Si has decidido alimentarlo en trocitos, los macarrones son una buena opción, tienen el tamaño perfecto para coger y que sobresalga de su mano para ir chupándolo.

Con respecto al arroz es sencillo, tanto si le das triturado como si has decidido hacer baby led-weaning, lo cueces y se lo das.

Maíz, si le vas a dar, mejor triturado. Quizás es muy pequeño y de forma redondeada. Nada adecuado para que siendo pequeño lo tome en trocitos. Hay riesgo de que se pueda atragantar.

¿Y la avena? Pues en los supermercados venden copos de avena integrales sin ningún tipo de azúcar. Puedes ponerlos con leche o agua y hacer un tipo gachas si os gusta tomarlo a vosotros o piensas que a tu bebé le pueda gustar.

¿Qué tipo de cereales le damos?

Una vez, un papá en una revisión de 2 años me preguntó si su hijo «ya» podía tomar pan, arroz o pasta integral, porque era lo que los mayores tomaban en casa. No hay una edad a partir de la cual los niños «puedan» tomar cereales integrales. Cualquier edad es buena. Los cereales integrales, de grano completo o entero son mucho más saludables, ya que llevan las tres partes del cereal: el germen, el endospermo y el salvado. Aquí te lo explica todo muy bien mi compañera Lucía Galán.

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