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Problemas en las uñas

Tabla de contenidos

¿Sabes cuáles son los problemas más frecuentes de las uñas de los pies?

Artículo elaborado por Juan Carlos Montero Vocal de Publicidad, Comunicación y Redes de COPOMA

No es raro que las uñas de los pies adquieran con el paso del tiempo un aspecto mucho más deteriorado. Una uña sana es la que podemos percibir aparentemente rosada, brillante y dura. De lo contrario, si no la percibimos de esta manera, es probable que nuestra tenga una serie de problemas que debemos detectar para evitar problemas mayores.

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Agentes como el calzado que acostumbramos a llevar, problemas vasculares o algún tipo de traumatismo en los pies pueden condicionar el crecimiento y, por consiguiente, afectar a las propias células que conforman las uñas de nuestros pies. De este modo, se ve afectada la forma, el color y la textura, que son los principales factores que nos señalan que algo no anda bien. Por ello, desde COPOMA, te hablamos de las afecciones más comunes que pueden darse en tus uñas y las señales que te permitirán poner solución a los problemas.

Hongos

Existen casos en los que las uñas de los pies se ven afectadas por un hongo conocido como Onicomicosis. Se trata de una infección de lo más contagiosa y propia de los meses de verano en los que se frecuentan zonas húmedas o en las que las altas temperaturas nos provocan exceso de sudoración.

Uña encarnada

La uña encarnada es una de las alteraciones que se dan con mayor frecuencia. El límite de la carne del dedo que rodea la uña se incrusta sobre ella, provocando enrojecimiento y dolor en la zona debido a la inflamación que se genera a su alrededor. Esta afección suele darse, sobre todo, en la uña del dedo gordo. Aunque tiene un fuerte componente genético, puede evitarse con la utilización de un calzado correcto y las visitas periódicas a los profesionales de la Podología. Es decir, la prevención es esencial en este caso.

Uña atrófica

En ocasiones más reducidas, debido a traumatismos o infecciones, así como por consecuencia de una alteración congénita de las uñas, puede darse lo que se conoce como uñas atróficas. Las uñas afectadas no llegan a crecer del todo, por lo tanto, su tamaño es mucho más reducido que el de un uña normal y tu textura suele ser demasiado blanda.

Problemas de salud relacionados

  • Muchos de los problemas que se dan en nuestras uñas son el reflejo de un problema de salud pueden ser relacionados con:
  • Si padecemos diabetes o fiebre muy alta, pueden aparecer unas líneas con dirección horizontal a lo largo de toda nuestra uña.
  • Las uñas frágiles en exceso pueden ser sinónimo de padecer algún tipo de problema en las glándulas tiroides.
  • El color amarillento que adquieren nuestras uñas está ampliamente asociado con problemas en el riñón o en caso de que adquieran un tono marrón podemos hablar de fallo renal.
  • Muchas personas que padecen anemia padecen las conocidas uñas cuchara, que han adquirido una forma curva debido a la fragilidad que adquieren las mismas. No obstante, esta forma también tiende asociarse con problemas cardiovasculares y de hipotiroidismo.

Por todo ello, en el momento que percibamos que nuestras uñas se ven alteradas y no disponen su estado natural, debemos prestarles especial atención. De hecho, es recomendable que acudamos al Profesional de la Podología para que pueda indicarnos donde está la raíz del problema del estado de nuestras uñas. Además, acorde con el diagnostico, nos implantará un tratamiento que ponga punto y final a nuestros problemas.
Debemos tomar conciencia de la importancia de mantener nuestros pies siempre atendidos y en manos de profesionales que eviten que se desarrollen alteraciones más graves que puedan desencadenar en la necesidad de llevar a cabo una reconstrucción o intervenciones quirúrgicas.

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Las uñas de las manos y los pies no son solo un complemento decorativo para nuestro cuerpo, sino que puede ser una enorme fuente de información médica e incluso psicosocial según las características que presenten.

Las posibilidades son múltiples, pero un mal aspecto de las uñas a nivel médico puede dar cierta información de interés, dado que no dejan de ser una parte más del órgano más grande del cuerpo humano, la piel.

Esencialmente, las uñas no son más que células muertas y endurecidas formadas de queratina, cuya finalidad es protectora -para el lecho ungueal- y práctica -rascado corporal, para ayudar a trepar al ser humano y también defenderse. Sin embargo, si cambian de forma, color o grosor sin razón aparente, podrían estar indicando problemas a nivel sistémico.

Lo que tu ADN dice de ti

Surcos en las uñas

Conocidos médicamente como líneas de Beau, los surcos en las uñas suelen asociarse con haber sufrido determinados tipos de infecciones o al hecho de haber sometido las uñas a muy bajas temperaturas. En ambos casos la matriz que conforma la uña carece de aporte nutricional por lo que no crece adecuadamente, dando lugar a malformaciones que no son más que una especie de «parón» en el crecimiento.

Así mismo, existen otras causas para que aparezcan las líneas de Beau, como afirmó un trabajo publicado en 2010 en DCMQ. Según este estudio, realizado con más de 100 individuos con estos surcos, la causa más frecuente era el tratamiento con fármacos, seguido de la insuficiencia renal crónica, la diabetes mellitus tipo 2 y la cirugía, entre muchas otras causas.

La solución para que desaparezcan estos surcos es el tiempo; las uñas se regenerarán poco a poco y el nuevo crecimiento irá sustituyendo a los surcos en un periodo aproximado de seis meses en manos, y entre seis y doce meses en los pies.

Las uñas con estrías o huecos se relacionan de forma común con algunas enfermedades dermatológicas conocidas, como son la psoriasis ungueal o el eczema. En el caso de la psoriasis, suelen asociarse otros signos como las llamadas «manchas de aceite» en la uña, o el engrosamiento de las mismas. En algunos casos pueden llegar a confundirse con infecciones por hongos.

En ocasiones puntuales, estas estrías pueden relacionarse con otro tipo de enfermedades, como las artritis inflamatorias -donde el sistema inmune ataca al mismo organismo- entre otras enfermedades autoinmunes.

Decoloración ungueal

Otro de los signos que pueden encontrarse en unas uñas patológicas es un cambio de color, desde el blanco hasta el azul o morado, pasando por coloraciones negras, amarillas e incluso verdes. En estos últimos casos, es posible que un hongo sea la causa de todo el problema, pudiendo llegar a provocar la caída de la uña.

En el caso del color blanco, azul o incluso morado, la causa podría ser una mala perfusión de oxígeno general, es decir, que no llegue correctamente el oxígeno a la sangre del cuerpo. En estos casos se suelen asociar otros signos como labios de color morado y dificultad respiratoria en general.

Además, existen casos más raros, como es la enfermedad de Raynaud, donde las uñas inicialmente se vuelven blancas, posteriormente azules o moradas, y finalmente rojas, asociando dolor de los dedos de las manos. Dicha enfermedad puede originarse sin razón aparente o asociarse a otras enfermedades de tipo reumatoide.

Cabe destacar, para finalizar, que en el caso de ver una uña de color azul o morado realmente el cambio de color se produce en el lecho ungueal -la piel por debajo de la uña- y no en la uña como tal. En el caso de las coloraciones negras, amarillas o verdes sí está afectada la uña, dado que el causante suele ser un hongo de las uñas.

Líneas de Beau.

Uñas en cuchara

Las uñas en forma de cuchara o coiloniquia son uñas excesivamente delgadas y frágiles, aplanadas y con cavidades, por lo que es fácil que acaben cambiando su forma, doblarse y adaptar una «forma de cuchara». Este caso puede ser normal en niños, pero no lo es en adultos.

Cuando se produce un cambio de forma de estas características, más común en mujeres que en hombres, puede ser indicativo de problemas sanguíneos como la anemia por falta de hierro, o por hemocromatosis o exceso de hierro en algunos órganos del cuerpo.

Líneas negras en las uñas

Finalmente, cuando se producen unas líneas negras en la uña y un ennegrecimiento generalizado como el caso de los hongos anteriormente comentado, es conveniente vigilar la evolución de dichas marcas.

En ocasiones, puede ser el inicio de un cáncer de piel denominado melanoma subungueal, que generalmente afecta a una única uña y a la piel de alrededor, algo que haría destacar dichas líneas. Cabe destacar, por otro lado, que este tipo de melanoma maligno es un subtipo muy raro del melanoma acral, el cual a su vez suele detectarse en individuos de raza negra o raza asiática y tiene una incidencia muy escasa en España, representando el 1-2% de los casos de melanoma en la raza caucásica a nivel mundial.

En otras ocasiones puede ser el inicio de una infección por hongos que aún no ha progresado, por lo que requiere observación. Generalmente, las anomalías en las uñas suelen darse de forma más común en niños y personas de edad avanzada, siendo los medicamentos uno de los principales causantes de estas anomalías, por lo que echar un vistazo a los prospectos en algunos casos podría servir de ayuda.

Frágiles, amarillentas o con manchas blancas: cuáles son las anomalías y problemas más frecuentes de las uñas

Derechos de autor de la imagen Thinkstock Image caption Las uñas saludables tienen un color rosado.

Una uña saludable debería ser de color rosado, con un toque más blanquecino cerca de la base.

Pero a veces las uñas sufren alguna alteración o anomalía, que puede deberse a múltiples causas.

«Siempre que se observe una alteración de la uña que no mejore de forma espontánea, es recomendable ir al médico», le dice a BBC Mundo la doctora Leire Aguado, dermatóloga de la Clínica Universitaria de Navarra (España).

«La alteración más común de las uñas es que se vuelvan frágiles», explica Aguado.

A medida que envejecemos, tienden a volverse quebradizas.

Y con el paso de los años, muchas se debilitan debido al contacto continuado con el agua o con productos químicos como detergentes o esmaltes.

Por eso, es recomendable usar siempre guantes para cualquier actividad en contacto con el agua y aplicar con frecuencia crema hidratante, explica el Servicio Nacional de Salud de Reino Unido (NHS) en su página web.

Derechos de autor de la imagen Thinkstock Image caption Las estrías verticales son bastante comunes con la edad y no deben ser causa de preocupación.

Si la uña está debilitada, puede fortalecerse con suplementos de vitamina B7.

Con la edad pueden aparecer también estrías verticales, desde la cutícula hasta el final de la uña.

Las estrías verticales son bastante comunes y no hay que preocuparse por ellas.

No hay un tratamiento específico para las estrías, aunque sí existen algunos geles cosméticos que aportan uniformidad a la uña.

Hongos y psoriasis

Pero no siempre la edad es la causa de que nuestras uñas se vuelvan quebradizas o frágiles.

Otro factor común es el déficit de vitaminas o minerales.

«En estos casos, la debilidad de las uñas suele ir acompañada de la pérdida de cabello», dice Aguado.

Derechos de autor de la imagen Thinkstock Image caption Con la edad, las uñas se vuelven quebradizas y también puede aparecer sequedad.

Si las uñas presentan alteraciones de color, como por ejemplo verse amarillentas, las causas más comunes suelen ser las infecciones por hongos.

Mucha gente desarrolla una infección por hongos o bacterias en algún momento de su vida.

Estas infecciones no suelen ser graves, aunque pueden ser incómodas y difíciles de tratar.

Las infecciones por hongos se desarrollan poco a poco y provocan que la uña se vuelva descolorida, amarillenta, engrosada y distorsionada.

Esto es más común en las uñas de los pies que en las de las manos.

Derechos de autor de la imagen Thinkstock Image caption Las infecciones causadas por hongos pueden dejar las uñas descoloridas, amarillenta, engrosada o distorsionadas.

El nombre médico para estas infecciones es onicomicosis y la mejor forma de prevenirlas es lavar adecuadamente los pies, secándolos bien e intentando que permanezcan secos a lo largo del día.

Otro tipo de infecciones son las causadas por bacterias, hongos o virus herpes que infectan la piel que rodea la uña debido a cortes o fisuras en la cutícula, por ejemplo.

Esta condición, denominada paroniquia, puede ser aguda, si se desarrolla en solo unas horas, o crónica, cuando dura más de seis semanas.

En cuanto a la psoriasis, esta afección provoca que las uñas se vuelvan amarillas o que se vuelvan frágiles.

«También puede hacer que las uñas aparezcan picadas», afirma Aguado.

De hecho, según la página web del Servicio Nacional de Salud de Reino Unido (NHS), entre el 10 y el 50% de los pacientes con psoriasis presentan también uñas picadas.

Traumatismos

Una de las causas de que la uña esté alterada en su forma puede ser un traumatismo. A menudo, las uñas reciben pequeños golpes contra el zapato durante la vida diaria.

Derechos de autor de la imagen Mayo Image caption Las uñas picadas son comunes en personas con psoriasis.

Esto hace que, al cabo del tiempo, la uña se vuelva muy gruesa y adopte una forma rara.

«Al final, la uña puede sufrir un cambio total», le explica a BBC Mundo la doctora Aguado.

Esto suele suceder en el dedo gordo del pie o en el dedo que más sobresale.

Los microtraumatismos pueden suceder también al practicar algunos deportes como correr o tenis, y generar rayitas violáceas o amarillentas, afirma el doctor Vicente Delgado, dermatólogo de la Academia Española de Dermatología y Venereología, en un artículo disponible en la página de la academia.

Otra causa frecuente de alteraciones en la forma es el liquen plano, una enfermedad de la piel que puede afectar a diversas áreas del cuerpo, como el cuero cabelludo o las uñas.

La Alopecia areata, una condición que provoca caída del cabello, puede también causar una apariencia de uñas picadas o con abolladuras.

Uñas con manchas blancas

En ocasiones surgen manchas blancas en las uñas, una condición que se llama leuconiquia y que se debe a la decoloración de la lámina ungueal.

«La leuconiquia tiene algunas variantes», le explica a BBC Mundo por correo electrónico Julio Sartori, dermatólogo de la Clínica Mayo, en Estados Unidos.

Las manchas pueden ser como pequeños puntos blancos, en uno o varios dedos, un fenómeno asociado con pequeños golpes o mordeduras de la uña que suele desaparecer al cabo de unos meses y es más frecuente en niños.

O puede tratarse de líneas blancas trasversales, cuyas causas más frecuentes son traumatismos, como golpes o la manicura.

No tiene tratamiento, salvo esperar que crezca la uña.

Si las manchas son difusas y la decoloración es completa, esto puede estar asociado a condiciones hereditarias y es un fenómeno muy poco frecuente.

Enfermedades más graves

Con menos frecuencia, las anomalías en las uñas pueden ser consecuencia de una enfermedad más grave.

Derechos de autor de la imagen Mayo Foundation for Medical Education and Research Image caption Uñas con líneas de Beau.

La aparición de líneas profundas que van de izquierda a derecha de la uña, conocidas como líneas de Beau, pueden ser el resultado de una enfermedad previa o surgir como consecuencia de la quimioterapia.

Algunas condiciones asociadas con estas líneas son la diabetes u otras enfermedades vinculadas a fiebres elevadas.

Los problemas de la glándula tiroides se han asociado con fragilidad de las uñas.

Las uñas amarillentas se han asociado con enfermedades como la bronquiectasia (una enfermedad pulmonar), la sinusitis, la tuberculosis, la ictericia o el linfedema.

Cuando las uñas son mitad blancas, mitad marrones, esto puede ser una señal de fallo renal, aunque el vínculo entre ambos no está bien entendido científicamente.

Una teoría, según el NHS, es que el fallo renal produce cambios químicos en la sangre que provocan que se libere melanina al lecho ungular.

En Reino Unido se estima que hasta el 40% de personas con fallo renal tiene este tipo de uñas.

Otra condición muy poco frecuente son las uñas de Terry, que aparecen blancas con una punta enrojecida y están vinculadas con muchas enfermedades, como la cirrosis o la anemia.

La anemia por falta de hierro está asociada también con las conocidas como uñas cuchara, o Coiloniquia.

Anomalías de la uña

Lesión:

  • Aplastar la base de la uña o el lecho ungueal puede producir una deformidad permanente.
  • Quitarse o friccionarse la piel por detrás de la uña de una forma crónica puede causar distrofia ungueal mediana, la cual le da a las uñas de los pulgares una apariencia de estar divididas o con crestas a lo largo de estas.
  • La exposición prolongada a la humedad o al esmalte para uñas puede hacer que las uñas se pelen o descascaren y se vuelvan frágiles.

Infección:

  • Los hongos o cándidas producen cambios en el color, la textura y la forma de las uñas.
  • La infección bacteriana puede causar un cambio del color o zonas de infección dolorosas debajo de la uña o en la piel que la circunda. Las infecciones graves pueden causar la pérdida de la uña. La paroniquia es una infección alrededor del pliegue de la uña y la cutícula.
  • Las verrugas virales pueden ocasionar un cambio en la forma de la uña o la encarnación de piel debajo de esta.
  • Ciertas infecciones (especialmente de la válvula del corazón) pueden producir líneas o vetas rojas en el lecho ungueal (hemorragia lineal subungueal).

Enfermedades:

  • Las enfermedades que afectan la cantidad de oxígeno en la sangre (como problemas del corazón y enfermedades pulmonares, incluso cáncer o infecciones) pueden producir dedos hipocráticos.
  • Las enfermedades renales pueden provocar una acumulación de productos de desecho nitrogenado en la sangre, lo cual puede causar daño a las uñas.
  • La enfermedad hepática puede dañar las uñas.
  • Las enfermedades de la tiroides, incluso el hipertiroidismo o el hipotiroidismo, pueden producir uñas quebradizas o separación del lecho ungueal de la lámina ungueal (onicólisis).
  • Una enfermedad grave o una cirugía puede producir depresiones horizontales en las uñas (líneas de Beau).
  • La psoriasis puede producir hendiduras, separación de la lámina ungueal del lecho ungueal y la destrucción crónica (largo plazo) de dicha lámina (distrofia de la uña).
  • Otros problemas de salud que pueden afectar la apariencia de las uñas incluyen amiloidosis sistémica, desnutrición, deficiencia de vitaminas y líquen plano.
  • Los cánceres de la piel cerca de la uña o la yema de los dedos pueden deformar la uña. El melanoma subungueal es un cáncer potencialmente mortal que normalmente aparecerá como una veta oscura que baja a lo largo de la uña.
  • El signo de Hutchinson es el oscurecimiento de la cutícula asociado con una veta pigmentada y puede ser un signo de un melanoma agresivo.

Tóxicos:

  • La intoxicación con arsénico puede causar líneas blancas y crestas horizontales.
  • La ingestión de plata puede ocasionar coloración azulada de la uña.

Medicamentos:

  • Ciertos antibióticos pueden causar levantamiento de la uña del lecho ungueal.
  • Los medicamentos de quimioterapia pueden afectar el crecimiento de la uña.

El envejecimiento normal afecta el crecimiento y desarrollo de las uñas.

Hongos en las uñas: causas

Loshongos en las uñassuelen ser la consecuencia de una infección por hongos en la piel o de los resultados de los daños causados en la uña, pero ciertas enfermedades que suprimen el sistema inmunológico también pueden exponerle a un mayor riesgo.

  • Infección de la piel por hongos. El pie de atleta, que hace que la piel entre los dedos se enrojezca, se escame y pique, es una de las causas más comunes de infecciones por hongos en las uñas. De todas las personas que padecen el pie de atleta, aproximadamente un tercio se ven afectadas también por hongos en las uñas. Tanto el pie de atleta como la onicomicosis están causados por dermatofitos y la infección puede propagarse fácilmente de la piel a las uñas de los pies.
  • Daño a las uñas o la piel. Comerse las uñas, la ocurrencia de traumatismos repetidos, viejas lesiones y pequeños cortes en la piel alrededor de las uñas también pueden aumentar el riesgo de infección por hongos. Sus cutículas también pueden dañarse y ser más susceptibles a la onicomicosis si mantiene las manos en el agua durante largos períodos de tiempo, por ejemplo, si su trabajo implica el lavado de una gran cantidad de platos a mano.
  • La exposición a la humedad y la humedad en sí. Los hongos se desarrollan muy bien en los ambientes cálidos y húmedos y crecen en piscinas y duchas. De hecho, los nadadores tienen el triple de probabilidades de contraer la enfermedad en comparación con la población en general. Los hongos en las uñas también son contagiosos, por lo que el uso de duchas públicas y caminar descalzo por el suelo en un vestuario le hace correr el riesgo de contagiarse la enfermedad de otras personas.
  • Calzado ajustado. La onicomicosis es más común en las uñas de los pies que en las uñas de las manos, en parte debido a que el ambiente oscuro, húmedo y cálido del calzado proporciona el clima perfecto para los hongos. El calzado también restringe la circulación en los pies, lo que hace más difícil que el sistema inmunológico detecte y combata la infección. El uso de calzado muy ajustado y sin buena transpiración y, al mismo tiempo, someter a las uñas de los pies a factores traumáticos constantes, es probablemente una de las razones por las que los atletas se ven afectados en una proporción mucho mayor por las infecciones por hongos.
  • Enfermedades y medicamentos. Si su sistema inmunológico está debilitado debido a una enfermedad o al uso de medicamentos como los esteroides o antibióticos, será más vulnerable a una infección por hongos de las uñas. La psoriasis, las enfermedades inflamatorias intestinales, el SIDA, la diabetes, el cáncer o la mala circulación se han relacionado con un mayor riesgo para padecer infecciones por hongos en las uñas.
  • Edad. La onicomicosis se vuelve más frecuente con la edad y hasta el 50 por ciento de las personas mayores de 70 se ven afectadas. Esto es probablemente debido al hecho de que las personas mayores tienen peor circulación y unas uñas más gruesas que tardan más en crecer hacia fuera.
  • La historia familiar. Los hongos en las uñas no son hereditarios, pero su composición genética puede hacer que sea más susceptible a contraer la infección o más apto para luchar contra ella. Si un miembro de la familia tiene onicomicosis, otros también pueden contraer la enfermedad debido al uso de la misma ducha o compartir artículos personales como toallas.
  • Otros factores. Fumar, usar uñas artificiales y la sudoración excesiva se han asociado con un mayor riesgo de infección por hongos en las uñas. También es más común entre los hombres que entre las mujeres.

¿Cómo eliminar los hongos de las uñas rápidamente?

Una vez que se ha diagnosticado la enfermedad, es necesario ponerle tratamiento.

Para eso, el dermatólogo es el que mejores opciones te dará para tu caso particular. Porque la gravedad de la situación puede requerir tratamientos orales con pastillas o jarabes.

También puede ser que sólo con tratamientos tópicos se pueda solucionar el problema. Con cremas fungicidas, por ejemplo.

Desde hace unos años, también el láser está demostrando ser muy efectivo a la hora de eliminar los hongos de las uñas de tus pies.

Pero nuestro consejo es que sea un profesional el que diagnostique el problema, la gravedad de la infección y que te ponga el tratamiento adecuado a tu caso particular.

Nosotros sí te podemos aconsejar una serie de cosas que harán que el tratamiento que te ponga el facultativo sea más efectivo y tu infección por hongos sea eliminada lo más rápidamente posible:

#1 Seguir el tratamiento que te pongan de principio a fin

No servirá de nada si cuando comiences a ver un poco de mejoría lo abandonas.

El hongo volverá a la carga y con más fuerza que antes. Así que ¡cuidado!

Imagen: .com

#2 Mantener lo más limpia posible la zona

Ya sabes que que este tipo de bacterias crecen más y mejor en un ambiente húmedo y cálido. Procura mantener seco y fresco el pie.

Y si fuese necesario, lávalo y sécalo muy bien y con frecuencia.

#3 Usa calcetines de algodón

Esta medida preventiva es para que absorban el sudor, mucho mejor el algodón que la lycra o cualquier otra fibra sintética.

Si necesitas cambiarte de calcetines varias veces al día, hazlo.

Para este consejo, nada mejor que cualquiera de nuestras sandalias.

¡Llevarás el pie fresco y no necesitarás calcetines!

#4 Polvos antifúngicos

Cada vez que uses un calzado, estaría muy bien que usaras varios modelos al día, tratándolos con polvos antifúngicos.

Es tan importante tratar la infección de hongos de tus uñas como el calzado donde se han podido quedar, a la espera de un poco de uña más que “comer”.

#5 Esterilizar todo lo que usemos para cortarnos las uñas infectadas

Este es un factor muy importante y que apenas nadie lleva a cabo.

Por supuesto, no usar las tijeras o las limas usadas con las uñas infectadas en las uñas sanas (aunque estén desinfectados).

#6 Después de la pedicura, no te pongas esmalte de uñas

Otro de los errores más comunes a la hora de paliar el del de la onicomicosis…

Taparás la infección, para disimular lo “poco atractiva” que puedas tener la uña, pero ayudarás al hongo a crecer y multiplicarse.

Imagen: .com

#8 Lavar en profundidad los enseres

Lava con agua caliente y lejía la toalla y la alfombrilla de baño que uses cuando te limpies los pies infectados. Usa también una toalla para cada pie.

Siguiendo el tratamiento que te ponga el doctor y nuestros consejos para no extender la infección, seguro que lucirás unas uñas bonitas todo el verano.

Pero ahora queremos terminar este artículo explicándote qué tienes que hacer para prevenir la infección por hongos en tus uñas.

Así no tendrás que ponerte en tratamiento y disfrutarás de las vacaciones en lugares paradisíacos como bien te mereces.

Recomendaciones para prevenir los hongos en las uñas

Teniendo en cuenta todo lo dicho en este artículo, es bastante sencillo saber lo que no debemos hacer para prevenir la infección.

  • Si los hongos salen en ambientes húmedos y calurosos, debemos evitarlos.
  • Deberíamos usar calzado abierto siempre que nos sea posible, usando en la medida en que el clima nos lo permita, unas sandalias cómodas o chanclas.
  • Cambiar de zapatos la mayor cantidad de veces posible, dejando que se seque y ayudando a eliminar el sudor con productos específicos. Así, cada vez que usemos el calzado, sabremos que no hay hongos en su interior.
  • Lo mismo con los calcetines. Nada de fibras sintéticas. El plástico, en cualquiera de sus formas, no absorbe el sudor tan bien como el algodón o el lino.

También es aconsejable cambiarse de calcetines la mayor cantidad de veces posible. Un calcetín húmedo por el sudor acumulado en el calzado ya sabes que es un medio perfecto para que los hongos crezcan a su antojo.

  • El playas, piscinas, hoteles, gimnasios…así como en los vestuarios o servicios que puedan tener esas instalaciones debes usar siempre calzado. Unas simples chanclas serán suficiente para hacer de barrera y dificultar la infección.
  • El aseo diario es importante, y en verano puede que más, porque se suele hacer más actividades y se suda mucho más. A la hora de lavarse hay que poner especial atención a los espacios entre los dedos.
  • Y secarse muy bien toda la zona, no dejar humedad entre los dedos o en la planta de los pies.

Aunque no seas de sudar demasiado, sí te vendría bien usar productos para tratar la sudoración. Te los aplicas tanto en los pies como en el calzado. Eso mantendrá tu pie más seco por más tiempo.

Como ya hemos dicho antes, los hongos se alimentan de las propias uñas (si nos lee un médico nos dirá que eso no es del todo cierto, pero lo decimos para que nos entendamos).

  • Por tanto, mantener las uñas lo más cortas posible hará que los hongos no tengan más espacio para crecer y “comer”.
  • Hay que economizar y ahorrar recursos, pero compartir toallas, calzado, calcetines… con personas que no sabes si tienen una infección en los pies es la mejor manera de contagiarse.

En los días de playa, piscina o excursiones es mejor ir más cargado, cada uno con lo suyo que compartir materiales como la toalla y terminar contagiado o contagiando.

  • Y nuestro último consejo es que te hidrates bien los pies todos los días. La piel muerta, reseca o dañada es un buen aperitivo para los hongos de tus pies (y nuevamente que los doctores no se enfurezcan mucho con nosotros, por no ser todo lo académicamente correctos a la hora de hacernos entender…)

Conclusiones

Pues eso es todo lo que nosotros tenemos que decir sobre cómo eliminar hongos de las uñas de los pies. Ahora te toca a ti:

  • Ponerlo en práctica
  • Contarnos otros trucos efectivos para prevenir o curar la infección.

Enfermedades comunes en las uñas que toda manicurista debe conocer

Conoce las principales enfermedades de las uñas que pueden poner en riesgo la salud de tus clientes

Desde hace varios años, las uñas han cobrado gran protagonismo en nuestros looks. Nos sentimos incompletas si lucimos la chaqueta más linda pero llevamos las uñas hechas un desastre, total, también hacen parte de nuestra imagen y reflejan nuestro estilo.

Resulta que las uñas hablan del cuidado de una persona por su apariencia, pero también muchas veces, las uñas también reflejan el estado de salud, pues estas se enferman a causa de malos hábitos o anomalías genéticas.

¿Conoces las enfermadas que sufren las uñas? Uñas escamadas, con hongos, estrías o secas, son síntomas de alerta para prevenir o atajar enfermedades.

A continuación, te presentamos los síntomas de algunas enfermedades en las uñas para que puedas detectarlas y dar a tus clientes los mejores consejos.

6 problemas en las uñas y cómo solucionarlos

1. Onicofagia

Del griego “onyx” y “phagein”, la onicofagia es el hábito de “comerse las uñas”, una práctica que aunque parezca inofensiva, puede estar ligada a profundo estrés, nerviosismo o inseguridad.

Un gran riesgo para la salud que se desencadena a partir de la mordedura de uñas, es el arrancar la cutícula; la capa protectora que resguarda la uña de posibles infecciones y traumatismo.

Es importante saber que sin la cutícula, hay mayores probabilidades de infecciones bacterianas, hongos o víricas.

Expertos afirman: “A veces incluso, si la persona se muerde las uñas de forma muy agresiva, se puede producir la lesión de la matriz de la uña que está debajo de la cutícula y del tejido periungueal. Si esa matriz se daña, no tiene ninguna capacidad de reparación y se trata de una alteración irreversible. La uña va a crecer de manera distrófica, es decir, de forma irregular, más gruesa, con estrías o rasguños”. Así que si tienes de este tipo de clientes, te invitamos a leer este artículo con toda la información para que asesores a tus clientes.

¿La solución? Aplica a tu cliente un esmalte endurecedor a base de ajo o de algún componente con sabor desagradable al llevar a la boca.

Así mismo, procura no retirar la cutícula durante el procedimiento y aplicar crema hidratante en las manos al terminar el servicio.

2. Blandas y quebradizas

Imagen tomada de sonailicious.com

Las uñas quebradizas pueden ser el resultado de procesos químicos agresivos o manicuras permanentes que han eliminado varias capas de queratina, vitaminas y minerales de nuestro organismo.

También, pueden darse como consecuencia de un factor genético o debido a enfermedades crónicas y reumáticas.

¿La solución? Si tu cliente presenta uñas quebradizas, no sumergas por mucho tiempo sus manos en agua -también puede causar separación por capas-, y en especial, nunca limes ni cortes sus uñas después del contacto con el agua.

De igual manera, no olvides aplicar una base endurecedora que fortalezca las uñas y evite que estas se dividan en capas.

3. Hongos

Imagen tomada de: https://belleza.uncomo.com

Esta enfermedad se conoce comúnmente como onicomicosis y es una infección que afecta tanto uñas de las manos como de los pies.

Contrario a lo que piensan muchas personas, no solo se produce por una mala higiene, también puede darse al practicar algún deporte o al haber sufrido algún traumatismo a lo largo de los años.

¿La solución? Como manicurista no tienes la formación para medicar a tus clientes, por esto, es esencial que cuando veas a un cliente con hongos en sus uñas -de manos o pies- lo remitas al médico general o al dermatólogo para iniciar un tratamiento lo antes posible.

Es indispensable que evites ofrecer el servicio si tus pacientes presentan hongos, pintar las uñas no solucionará nada si no están sanas desde adentro.

4. Manchas blancas

Por mucho tiempo se mantuvo la creencia que la causa era falta de calcio, sin embargo, los médicos lo desmienten. Lo que si advierten es que las manchas grandes podrían tener relación con una insuficiencia renal o cirrosis.

Así mismo, se conoce que pueden deberse a leves microtraumatismos cerca de la cutícula, como los que se producen al meter las manos a los bolsillos de un pantalón ajustado.

5. Hipertrofia

La hipertrofia también conocida como onicogrifosis, hace referencia al crecimiento excesivo de las uñas, en especial las de los pies.

Se evidencia en uñas con mucho grosor o con forma dispareja, y suele ocasionarse por hongos o por enfermedades como artrosis, psoriasis o problemas circulatorios.

¿La solución? se aconseja comenzar a utilizar una técnica física abrasiva para reblandecer la uña.

6. Uñas encarnadas

Imagen tomada de: https://www.tuasaude.com

Se presenta cuando la uña se clava en la carne, inflamándola. ¡De seguro has tenido muchos clientes con esta molestia! Así que ten en cuenta dejar los bordes y no recortar los picos de la uña del dedo gordo del pie, más bien lima en forma cuadrada.

La recomendación es que en lugar de hacer manicura, ofrezcas un spa de pies para que sus uñas descansen y comiencen a sanar.

Durante ese procedimiento, empapa un algodón en antiséptico y aplícalo entre los bordos de la uña y la carne. Recuerda que la longitud adecuada de la parte “blanca”, debe ser de un milímetro.

Consejos para manicuristas

Recomendaciones adicionales:

  • Realiza la manicura sin eliminar la cutícula.
  • Remueve el esmalte cada semana, si se tiene por más tiempo, los hongos son más propensos a aparecer en la superficie de las uñas.
  • Las uñas enfermas, gruesas o amarillas deben limarse de forma dorsal al menos una vez a la semana.
  • Tener estricta higiene con los instrumentos de trabajo.

Si tienes clientes que en algunas ocasiones hacen su manicura o quizá en tu centro de uñas tienes aprendices que cometen los errores que a continuación se enumeran en el siguiente video, realiza una retroalimentación y dales a conocer la importancia de hacer un buen procedimiento, para evitar enfermedades en las uñas de las que hablamos anteriormente.

Por último, te presente hacer recomendaciones a tus clientes de una correcta alimentación y un consumo prudente de manicuras permanentes para lucir unas uñas además sanas además de hermosas.

Antes de irte, te invitamos a conocer las últimas tendencias en decoración de uñas para que estés al tanto de lo que buscan tus clientes.

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Hola a todos. Esta semana vamos hablar de un tema bastante interesante. Y que además debemos conocer para poder prevenir o poder tratar a tiempo cualquiera de las lesiones que se puedan presentar. Este tema al que nos referimos son las diferentes patologías o problemas que pueden llegar a presentar las uñas de nuestros pies.

Pues bien, comencemos entonces a desarrollar el artículo.

Antes de comenzar es importante que sepamos un poco sobre la uña.

Las uñas de los pies es una parte de nuestro cuerpo, que tiene como característica ser consistente. Además, la uña es una zona que se caracteriza por ser suave y lisa.

La dureza o la consistencia de la uña, viene dada gracias a la queratina y el calcio que hay en ella.

Muchas veces no prestamos mucha atención a nuestras uñas. Pero hay que decir que es una parte de nuestro cuerpo muy importante y juegan un gran papel.

Decimos que es una parte importante, ya que las uñas de los pies tienen varias funciones:

  • La más importante, es la función protectora que ejerce sobre todas las terminaciones nerviosas de la extremidad inferior.
  • Otra función de nuestras uñas de los pies, es proteger los vasos sanguíneos de nuestros dedos.
  • Por otro lado hay que decir que la gracias a las uñas de los pies se incrementa la precisión y sensibilidad de los dedos.
  • Pero además las uñas de los pies, nos van a ayudar a la hora de caminar. Ya que van a aumentar la superficie de apoyo de los dedos respecto al suelo.

Partes de las Uñas de los Pies

Las uñas de los pies constan de varias partes. Pero cada una de ellas es fundamental para cumplir la principal función de las uñas. Que cómo hemos comentado anteriormente es la de proteger.

Partes de una uña son las siguientes:

1.- LÁMINA UNGUEAL

Esta lámina se va a localizar sobre los ligamentos interóseos.

La lámina ungueal tiene la función de protegernos de todas las presiones externas. Es decir, cuando caminamos y apoyamos los dedos sobre el suelo, todos los tejidos se trasladan hacia arriba, debido a la presión.

Pero además, la lámina ungueal tiene otra función, que es la de ayudarnos a la propulsión del pie en la última fase de la marcha.

2.- LA MATRIZ

La matriz es la parte más importante de la uña. Decimos esto, ya que es dónde se producen las células para la formación de la uña. Estas células, están formadas por una proteína que se llama queratina.

Al proceso de formación de la uña se le conoce por el nombre de queratinización.

Por lo que la matriz es una parte muy importante de la uña. Y por ello hay que prestarle cierta atención. Pero además debemos evitar que reciba cualquier golpe, ya que esto provocaría que la uña no creciera de forma correcta.

3.- CUTÍCULA

La cutícula es la parte de la uña que está formado por células muertas. Las funciones de la cutícula son dos:

  • Sellar la matriz.
  • Proteger a la matriz de la uña.

4.- EPONIQUIO

La función principal de esta parte de la uña, es ejercer de barrera protectora. Evitando con ello que las bacterias entren en la matriz y así evitar que se produzcan infecciones en la uña.

5.- PARONIQUIO

Esta parte de la uña se sitúa en los lados laterales de la misma. Y tienen dos funciones principales:

  • Sellar la uña, para evitar la entrada de bacterias, y con ello impedir infecciones.

6.- LÚNULA

Esta es la única parte de la matriz, que es visible. Corresponde a la parte blanca de la uña. Esta es sólo visible en la infancia, pero a lo largo de los años tiende a desaparecer. La lúnula, es la pate más suave y delgada de la uña.

7.- LECHO UNGUEAL

El lecho ungueal es la prolongación de la matriz. De esta parte de la uña va a depender la textura y el color de la uña.

El lecho ungueal está formado por tejido epidérmico, que está compuesto de la epidermis y de la dermis.

Hay que decir que la dermis es la envoltura inferior de la piel. Y además no se mueve.

Mientras que la epidermis se mueve a medida que la uña crece.

8.- HIPONIQUIO

El hiponiquio es el borde más distal o externo de la uña y se encuentra debajo del borde libre. Tiene como objetivo o función sellar la uña para protegerla de la entrada de cualquier bacteria.

9.- BORDE LIBRE

El borde libre de la uña, corresponde a la zona que no está unida al lecho de la uña. Es decir, es la parte que tenemos que cortar, para obtener una buena higiene.

Como habéis comprobado la uña consta de varias partes y cada una de ellas cumple una función muy importante para mantener la salud de las uñas de los pies. Por ello es muy importante que prestemos atención a cada una de ellas para evitar sufrir lesiones o patologías sobre las uñas de los pies.

Enfermedades de las Uñas

A continuación, vamos a explicar las diferentes patologías o problemas que pueden presentar las uñas de los pies. Pero además vamos a ir comentando cómo es la mejor manera de poderlas tratar.

Antes de empezar con ello, es muy importante saber o diferenciar, si la lesión o la patología que tenemos frente a nosotros, es debido a una causa u origen congénito o adquirido.

  • ENFERDADES DE ORIGEN CONGÉNITO. – Este tipo de lesiones que parecen en las uñas de los pies, se observan desde que el niño es bastante pequeño e incluso en algunos casos ya son visibles desde el nacimiento del niño.

En estos casos es muy importante que el niño se le realice una correcta y buena Quiropodía. Es decir, es muy importante que se le corte al niño la uña de una manera correcta.

  • ENFERMEDADES DE ORIGEN ADQUIRIDO. – En este caso son aquellas enfermedades o lesiones que sufren las uñas de los pies, debido a agentes externos. Como por ejemplo, un golpe o traumatismo, por el uso inadecuado del calzado, hongos bacterias o virus.

En este caso se observarán cambios significativos en la uña tales como por ejemplo cambios en el color de la misma, o cambios en su estructura.

Aquí es muy importante hacer un rápido y correcto diagnóstico, para poder realizar un tratamiento efectivo.

Pues bien, ahora vamos a ir desarrollando y explicando las enfermedades o lesiones más comunes de las uñas de los pies, que se pueden presentar en una consulta de Podología.

1.- ONICOMICOSIS

Es una infección de la uña provocado por un hongo. Se suele dar entre las uñas de los pies y debajo de esta.

Es una patología que suele ser muy contagiosa, por lo que se recomienda al paciente que extreme la higiene de los pies.

El tratamiento más habitual que se suele aplicar para estos casos, es un tratamiento basado en la toma de medicamentos antifúngicos. Pero en los casos más extremos se hace uso del láser.

2.- ONICOCRIPTOSIS

Este tipo de lesiones, también son conocidas por el nombre de uñas incarnada o “encarnada”.

Este tipo de lesiones son muy comunes, provocando en el paciente bastante molestia en el dedo.

Esta patología se produce cuando la uña se clava en los tejidos blandos del dedo. Provocando en muchos casos inflamación y cómo hemos comentado anteriormente también producen bastante dolor.

El tratamiento que suele realizar el Podólogo en estos casos, es la eliminación de la parte de la uña que está provocando esta molestia.

Pero además el Podólogo, debe realizar un seguimiento de la uña, para evitar que vuelva a suceder y recaer en el problema.

Este seguimiento del que estamos hablando, es referido a que el Podólogo debe ir vigilando y cortando la uña de manera correcta, para que su crecimiento sea lo más idóneo posible para evitar recidivas.

3.- UÑAS NEGRAS

Este tipo de lesiones son muy frecuentes encontrarlas en las consultas de Podología. Suelen padecerlas aquellas personas que realizan una actividad deportiva que produce un gran impacto sobre los pies.

Pero no sólo lo padecen los deportistas, si no que además es muy habitual encontrarlas en aquellos pacientes que utilizan un calzado inadecuado.

4.- UÑAS ATRÓFICAS

Las uñas atróficas, son lesiones que producen en la uña del pie un engrosamiento de la uña y un crecimiento de la misma de manera irregular.

Es muy frecuente encontrarla en personas mayores.

El tratamiento que e realiza en estos casos, es muy simple y sencillo. Sólo basta con realizar un corte de la uña correcto y un fresado (limar la capa superficial de la uña) adecuado.

5.- ONICODISTROFÍA

Esta patología de la uña consiste en la rotura o incluso en la caída de la uña. Esto es debido o provocado a se ejerce sobre la uña una presión constante. Sobre todo, viene dada por el uso inadecuado del calzado.

En estos casos el tratamiento más adecuado y el que mejor resultados da, es la reconstrucción de la uña, mediante materiales como puede ser la resina o geles.

Consejos para evitar que las Uñas de los Pies tengan lesiones

Una vez que hemos comentado las cinco lesiones o patologías más frecuentes que un Podólogo se encuentra en la consulta. Os vamos a dar una serie de consejos, para que podáis evitar el sufrir cualquiera de las lesiones anteriormente descritas.

  • Es muy importante que se realicen visitas periódicas al Podólogo, con el único objetivo de vigilar la salud de los pies.
  • Por otro lado hay que decir que es fundamental tener una buena higiene en los pies. Con este tipo de consejos evitaremos el contagio de patologías. Por ello cuando estés en zonas públicas cómo por ejemplo un gimnasio, en piscinas públicas, ten cuidado dónde pisas. Para ello evita el andar descalzo y siempre utiliza zapatillas, para evitar coger hongos o cualquier bacteria.

  • Vigila el corte de las uñas de los pies. Con este tipo de precaución sobre todo se evitarán el riesgo de sufrir uñas incarnadas o “encarnadas”. El corte siempre debe ser recto y utilizando por supuesto los utensilios correctos.

  • Se debe prestar gran importancia al calzado que utilizaremos. Es recomendable que el calzado tenga una horma ancha, para evitar con ello que el pie y las uñas de los pies, sufran presiones y roces.

Respecto al calzado que suelen utilizar las mujeres, hay que decir y aconsejar que se utilice en la medida de los posible los zapatos que tengan mucho tacón.

  • Por otro lado hay que hacer mención a un consejo que también es muy importante. Y es a la hidratación. Debemos tener una buena hidratación en las uñas del pie, pero también en general en todo el pie. Utiliza cremas que hidraten los pies y las uñas y con ello evitarás, que aparezcan callosidades, ampollas y grietas. Y por lo tanto también se impedirán que aparezcan infecciones en las uñas de los pies.

Pero no sólo evitaremos que nuestros pies sufran cualquier tipo de lesión, si no que además evitaremos la aparición de durezas y callosidades.

Por lo tanto, en resumen a lo que hemos ido describiendo a lo largo de este artículo, las uñas de los pies, es una parte de nuestro cuerpo que no les prestamos gran atención. Pero hay que decir que juegan un papel muy importante en la salud de los pies. Y por ello debemos tener y seguir ciertas recomendaciones o consejos.

Es decir, es muy importante que hagamos una prevención para evitar que aparezcan lesiones o problemas en nuestras uñas de los pies.

Por este motivo, debemos cuidarlas y realizar revisiones periódicas con el Podólogo.

El Podólogo no sólo te guiará, y te dará consejos, sino que además en el caso que aparezcan lesiones o patologías te podrá realizar el tratamiento más adecuado para que luzcas y tengas unas uñas de los pies sanas y saludables.

Los problemas más frecuentes.
-Estrías.
1) Longitudinales: Son las más habituales, y uno de los primeros motivos de consulta. En realidad no tienen ningún significado patológico. Aparecen a menudo con la edad, a partir aproximadamente de los 60 años, y su origen es, habitualmente, hereditario. No existe un tratamiento específico y eficaz para acabar con las estrías, aunque algunas casas cosméticas cuentan con geles que forman una pequeña capa que ópticamente aporta uniformidad a la uña. Sin embargo, este producto no puede cambiar su naturaleza.
2) Transversales o Líneas de Beau: se dan tras una alteración en el crecimiento de la uña. Las causas pueden ser procesos febriles agudos, alteraciones nutricionales o utilización de fármacos citotóxicos, aunque también por enfermedades graves.
-Blandas y débiles.
1) Finas, sin consistencia. Puede deberse a enfermedades crónicas, reumáticas, etc.
2) Se rompen con facilidad o les sale una “rajita” (Onicorresis). Ocurre a menudo por meter, de forma repetida, las manos en agua, sobre todo a partir de una edad.
-Separación por capas.
Llamada Onicosquisis Lamelar, se produce a partir de los 50 o 60 años, por el mismo motivo antes expuesto: un exceso de lavado de manos. Excepto el eliminar este exceso, no existe remedio.
-Color amarillo.
Se puede deber al abuso de lacas, a infecciones por hongos o bacterias, o también por Psoriasis.
-Uñas encarnadas.
Una patología asociada a menudo a los jóvenes, su causa es eminentemente hereditaria, como la mayoría de las enfermedades ungueales. Ocurre cuando la uña se “clava” en la carne, inflamándola. La solución es llevar un zapato menos apretado y evitar los que acaban en punta; no recortar los picos de la uña del dedo gordo del pie, hay que dejar los bordes y cortarla preferentemente en forma cuadrada; empapar un algodón en antiséptico y colocar en dichos bordes, entre la uña y la carne. La longitud adecuada de la parte “blanca”, sobresaliente, debería ser de 1 milímetro.
-Hongos (Micosis).
Un error muy común es pensar que todas las enfermedades de las uñas están producidas por hongos, aunque sí son la causa más frecuente. Incluso para los mismos dermatólogos puede resultar difícil en ocasiones el diagnóstico de micosis en esta parte de la anatomía.
Posibles pistas de una uña infectada por hongos:
-Cambio de color distal (de la parte libre o “blanca”). A menudo puede aparecer una zona amarillenta o blanquecina.
-Hiperqueratosis. La uña se separa, debido a engrosamiento en algunas zonas de la uña.
-Formación de un polvo debajo de la uña. Pueden darse las tres causas o de forma aislada, e incluso estas manifestaciones no tienen por qué indicar hongos en todos los casos.
-Microtraumatismo.
Por presión con el calzado o por realizar algunos deportes agresivos, como correr o jugar al tenis, en ocasiones las uñas “mudan”, o aparecen rayitas violáceas o amarillentas. La única repercusión es estética y el problema desaparece por sí solo si abandonamos ese hábito o deporte.
-Manchas blancas.
Que el origen es una falta de calcio es falso. Las pequeñas manchitas blancas se deben a leves microtraumatismos cerca de la cutícula, por gestos tan sorprendentes como meterse las manos en los bolsillos de unos vaqueros ajustados. En cambio, cuando hablamos de manchas blancas grandes, puede ser síntoma de insuficiencia renal o cirrosis.
-Uñas mordidas (onicofagia).
Además de los problemas estéticos que ocasiona, morderse las uñas puede alterar la forma de los dientes o afectar a la salud ungueal: estas no crecen bien por el continuo mordisqueo al que son sometidas, y se crean microtraumatismos a lo largo de todo el lecho ungueal (la parte que se encuentra bajo las uñas), alterándose así su anatomía. También se ocasionan daños alrededor de la uña, pequeñas heridas que hacen que el dedo se inflame y duela.
-Falta de proteínas.
En realidad, si seguimos una alimentación correcta, no haría falta tomar suplementos nutricionales para reforzar las uñas, el problema es que actualmente comemos mal: en ese caso la nutricosmética para cabello y uñas débiles puede ayudar. El calcio, que siempre se ha pensado interviene en la dureza de la uña, no tiene relevancia en la misma: en cambio sí la tienen las proteínas: hay que tomar la cantidad adecuada de las mismas para lucir unas uñas saludables.

No te pierdas Manchas blancas en las uñas.

Los tratamientos suelen ser a base de cremas o lociones con corticoides de ahí que se necesite la prescripción médica.

Consejos para cuidar nuestras uñas

Para cuidar nuestras uñas debemos llevar a cabo una serie de recomendaciones como las que a continuación facilitamos:

  • La higiene juega un papel muy importante: a la hora de lavarnos las manos o ducharnos debemos secarnos muy bien y con cuidado ya que con la humedad pueden aparecer los hongos o infecciones.
  • Usar calzado ancho sobre todo en las puntas, usar calcetines de algodón y cambio frecuente de calcetines.
  • Usar calcetines de goma cuando vayamos a la piscina, zapatillas de goma en el gimnasio o baño público.
  • Proteger nuestras manos con guantes cuando vayamos a utilizar productos de limpieza o en labores de jardinería.
  • Debemos cortar las uñas con cuidado y de forma cuadrada.
  • No utilizar limas metálicas.
  • No debemos mordernos las uñas.

Siguiendo estos consejos básicos puedes conseguir prevenir muchos problemas y afecciones comunes de las uñas, dado que el primer paso es cuidarlas.

Las uñas son una lámina convexa formada por capas de una proteína endurecida denominada queratina; cuyo proceso recibe el nombre de queratinización, lo cual significa el endurecimiento de la epidermis.

Función evolutiva de las uñas

Las uñas corresponden en el desarrollo filogenético a las garras; siendo su principal función la de proteger. La mayoría de vertebrados las poseen, un animal sin uñas difícilmente sobreviviría. Son armas de defensa, ataque, permiten sujetar la presa, agarrarse o sostenerse, avanzar e impulsarse. En los seres humanos desempeñan similar función, claro, con un diferente contexto. Las uñas protegen nuestros dedos y a su vez, manos y pies de un contacto peligroso, permiten sujetar cierto tipo de objetos, bastantes tipos de labores serian de difícil ejecución sin las uñas, por ejemplo, cocinar, lavar, rascarse, calzarse, etc.

Las enfermedades o conflictos en las uñas representan en su generalidad desprotección. Encarnan por su origen evolutivo defensa y ataque. La localización del síntoma define la esencia del problema emocional que la persona presenta. Las uñas de los pies expresan la relación con la madre, el avance y la “madre tierra” y las de las manos, la relación con el padre, la actividad y el trabajo. La precisión sobre el tipo de conflicto lo determina el dedo al que pertenece la uña.

Tipos de conflictos emocionales y problemas con las uñas

A continuación, esbozaremos una lista de las desordenes y su posible conflicto, no sin antes recalcar que cada caso requiere un análisis y aplicación particular:

  • Uñas quebradizas: cuando las uñas se rompen manifiestan un conflicto de desvalorización e impotencia con respecto a su propia agresividad, es decir, se viven problemas para defenderse, sea debido a que, no quiero defenderme, no puedo defenderme, no me defienden o no puedo defender a alguien.
  • La Onicofagia (comerse las uñas): la persona vive de forma inconsciente un desarme, no quiere atacar, se prohíbe el ataque, se margina de la pelea. Es una dificultad que se inicia con frecuencia en la infancia y adolescencia. Se trata presumiblemente de un hijo que no quiere defenderse de su padre o madre o la representación de autoridad.
  • Uñas encarnadas: significa una rabia, rencor, ira o agresión hacia uno mismo o dirigida según su ubicación, por ejemplo, en el primer dedo del pie (dedo gordo) manifiesta ira, rabia o rencor con respecto a la madre real o simbólica.
  • Hongos: su presencia guarda vínculos con la muerte; ya sea de forma real o simbólica, por ejemplo: “la muerte” de un trabajo o una oportunidad que termina, una última ilusión o esperanza que se desvanece.
  • Uñas pico de loro: se caracteriza porque a medida que crecen se van encorvando hacia dentro. Dicha clase de uña se puede llegar a encarnar con cierta facilidad; por tanto, estaríamos hablando de idéntico contexto que el anterior, con la salvedad que es más profundo. Es decir, rencor, rabia, ira, resentimiento. Asimismo, puede significar un fuerte apego o a dejar soltar.

En todos los casos mencionados se requiere tener en cuenta la ubicación, o sea, el dedo y si está en la mano o en el pie.

La expresión médica de las enfermedades internas a través de las uñas

Las uñas desde el punto de vista médico expresan enfermedades internas del cuerpo. El color, la forma y su aspecto denotan fenómenos como la desnutrición, procesos febriles, el uso de fármacos, psoriasis, etc.

Esta parte del cuerpo a pesar de su tamaño es una ventana a nuestro estado corporal, psíquico y emocional. Un síntoma o enfermedad en la uña nos muestra que requerimos hacernos conscientes de un conflicto con respecto a nuestra defensa, que nos sentimos desprotegidos, desvalorizados o que no deseamos defendernos o nos sentimos imposibilitados para conseguirlo.

Recordemos que el sentirse atacado desde el punto de vista emocional no significa que en realidad lo estemos. Una persona puede sentirse atacada cuando su jefe le da una orden o un padre cuando su hijo le pide dinero, etc. Una acción cualquiera llega a significar un ataque en el momento en que la persona conecte con un suceso que previamente lo representó. Continuando con los ejemplos anteriores, en el primer evento, es posible que el padre del individuo le agrediera cada vez que le daba una orden y en el segundo caso, que la persona tuviera que trabajar de niño para el sustento de su familia.

La sanación de un síntoma o enfermedad en las uñas al igual que cualquier otro síntoma, requiere detectar la emoción oculta que origina el desorden y mantener un estado de atención consciente que permita la sanación física, emocional y psíquica. En casos de un avanzado estado de gravedad, la atención medica resulta imprescindible.

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