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Psicologo y psiquiatra

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Psiquiatra

Los psiquiatras evalúan, diagnostican y tratan a pacientes con problemas de salud mental. Éstos pueden tomar muchas formas, incluyendo depresión, trastornos alimentarios, ataques de pánico y ansiedad, abuso de drogas y alcohol, fobias y esquizofrenia.
Los psiquiatras emplean una serie de técnicas para evaluar y diagnosticar a sus pacientes. Como otras clases de médicos, formulan preguntas al paciente cuidadosamente para obtener la información relevante.
Identifican cuáles son los síntomas del paciente y estudian las observaciones de su historial médico y psiquiátrico. Los psiquiatras también trabajan en estrecha colaboración con otros profesionales, como médicos de cabecera y trabajadores sociales de salud mental, para hacer un diagnóstico.
Una diferencia importante con respecto al diagnóstico de la enfermedad física es que los psiquiatras pueden, por ley, hacer cumplir el tratamiento de los pacientes en contra de la voluntad de estos. Eso ocurre únicamente cuando el paciente está en peligro de causarse daño a sí mismo o a otras personas.
Muchos problemas y enfermedades de salud mental pueden tratarse de manera muy eficaz. Debido a que los psiquiatras son médicos, pueden prescribir medicamentos, aunque hay muchos otros tipos de tratamiento.
Durante su formación, los psiquiatras pueden especializarse en psicoterapia. Eso les permite utilizar diferentes clases de terapia de conversación, como la terapia conductual cognitiva. En general, estas terapias de conversación permiten a los pacientes entender y sobrellevar su enfermedad de forma positiva.
Los psiquiatras suelen formar parte de un equipo. Por ejemplo, pueden trabajar con trabajadores sociales y terapeutas ocupacionales para mejorar la independencia del paciente y la calidad de vida en el trabajo, en casa y en sus relaciones sociales.
En la planificación y administración del tratamiento, los psiquiatras tienden a trabajar con otros médicos y personal de enfermería de salud mental. Pueden estar trabajando con el personal en lugares como centros juveniles, departamentos de trabajo social y residencias de ancianos.
En psiquiatría, hay varios campos especializados (especialidades), que citamos a continuación.

  • Los psiquiatras generales de adultos precisan un amplio conocimiento de los temas y tratamientos psiquiátricos, pese a que pueden tener un interés particular en un ámbito en particular, como los trastornos de la alimentación o la drogodependencia.
  • La psiquiatría de la vejez trata los problemas de salud mental que sufren personas mayores. El tratamiento y el cuidado de personas con demencia senil es un reto importante, aunque en este campo los psiquiatras tratan con toda la gama de problemas psiquiátricos.
  • La psiquiatría infantil y de la adolescencia tiene que ver con los problemas intelectuales, emocionales y de comportamiento de los niños desde el nacimiento hasta el final de la escuela obligatoria. El psiquiatra tiene que trabar una relación estrecha con el niño y su familia. Tratan cuestiones como trastornos alimentarios, problemas de integración escolar, abuso de alcohol y drogas, y depresión.
  • Los psiquiatras forenses trabajan con los delincuentes que tienen problemas de salud mental. Cuidan y tratan a los delincuentes en las cárceles, así como en los hospitales generales y psiquiátricos. Los psiquiatras forenses también colaboran con los tribunales de justicia, ayudando a decidir sobre cuestiones como la responsabilidad penal.
  • Los psiquiatras especializados en dificultad de aprendizaje tratan los problemas de salud mental de personas con discapacidades de aprendizaje. Por ejemplo, un paciente con dificultades de aprendizaje también puede tener depresión, ansiedad o gran frustración.

Si bien todo psiquiatra necesita conocimientos básicos de psicoterapia, algunos optan por especializarse en un ámbito. Evalúan y tratan a personas que tienen, por ejemplo, trastornos de personalidad y comportamiento, problemas sexuales e interpersonales. Utilizan terapia de conversación, como la terapia cognitivo-conductual.

Que es un psiquiatra y cuales son sus funciones , ?

Ayuda porfavor observacion psicologica, como se hace, en que consiste y ejemplos porfis Como puedo hacer una observacion psicologica que hacer, que pasos seguir y algun ejemplo AYUDA Metodo por observacion Como hacer una observacion Es una característica psicológica disposicional que remite a expectativas positivas y objetivos de futuro Diagrama causa y efecto de investigación etnografica ayúdemen por favor con un diagrama que contenga causa y efecto sobre la investigación etnografica Cuales son las mayores dificultades que se presentan en el proceso de la observación,y por tal motivo no se obtienen muchas características de un obje to persona o hecho ¿Que tipo de chico les gusta actualmente a las mujeres? La importancia de la Psicología en los distintos roles del hombre dentro de la Sociedad”. Un Ensayo por favor ayudenme si que si ayude Concepto de la amistad (sin goglear) Porque las pruebas proyectivas como instrumento de evaluacion psicologica forense?

Diferencia entre psicólogo y psiquiatra

Por su parte, los psiquiatras son personas que han estudiado la carrera universitaria de Medicina y se han especializado en Psiquiatría.

    2- Enfoque hacia el tratamiento

La diferencia en la formación recibida afecta por completo al enfoque que suelen tener tanto psicólogos como psiquiatras.

El enfoque de los psicólogos suele ser más completo en cuanto al análisis de las causas y factores que han desembocado en una conducta problema o en una situación poco adaptativa. Los psicólogos suelen tener en cuenta factores relacionados con el problema como pueden ser la personalidad del paciente, su círculo de relaciones, su situación concreta dentro de su entorno y su contexto social, el sistema de atribución del sujeto, sus patrones de experiencia emocional, sus expectativas, sus creencias y sus motivaciones.

Los psiquiatras en cambio, centran más su análisis y su diagnóstico en causas estrictamente biológicas. Dada su formación en medicina, el diagnóstico está más orientado a determinar las causas biológicas del problema a nivel bioquímico. El análisis del problema se centra principalmente en comprobar el correcto funcionamiento del sistema nervioso.

    3- Método de intervención

Los métodos de intervención también varían como consecuencia de las diferencias anteriores. Las técnicas de intervención psicológica tienen como objetivo hacer consciente al paciente de las causas que motivan el problema, dotarle de las herramientas suficientes para hacer frente a la situación a la que se enfrenta y conseguir cambios significativos en la vida de las personas que aumenten su nivel de satisfacción vital. La duración total de la terapia psicológica dependerá del enfoque psicológico por el que se opte, aunque las sesiones duran por lo general alrededor de una hora.

Sin embargo, al no realizar un análisis psicológico tan completo, los psiquiatras centran su intervención en el empleo de medicamentos para ajustar los niveles en distintos neurotransmisores. Al ser titulados médicos, los psiquiatras tienen la facultad de prescribir medicamentos, al contrario que los psicólogos. Las sesiones de psiquiatría suelen ser bastante más cortas y se centran en la evaluación fisiológica de niveles hormonales en el sistema nervioso.

    4- Tipo de problemas a tratar

Ambas disciplinas están capacitadas para abordar un amplio espectro de los trastornos mentales recogidos en el DSM V, el manual de referencia para trastornos mentales de la APA (American Psychiatric Association).

En psicología clínica, los problemas más comunes tienen que ver con ansiedad, depresión, trastornos de personalidad y trastornos de conducta, como las adicciones o los trastornos de la conducta alimentaria. Al ser una disciplina que tiene en cuenta muchos más aspectos relativos al comportamiento humano, es la opción recomendable para problemáticas cuyo principal componente sean los aspectos situacionales o del contexto social de la persona a tratar, que pueden abordarse mediante técnicas de terapia de pareja, terapia familiar, etc. La evidencia científica que se recoge en las distintas guías de tratamiento muestra que el tratamiento psicológico es la mejor opción, por ejemplo, en los trastornos de ansiedad y del estado de ánimo, como la depresión, en los problemas de la infancia y la adolescencia, y en general en todo lo que tiene que ver con las implicaciones interpersonales de nuestro comportamiento.

La psiquiatría, al estar más ceñida a los componentes químicos cerebrales de la conducta humana, es recomendable cuando el análisis del problema revela que sus causas son principalmente intrínsecas al paciente, la gravedad del mismo hace que se considere una enfermedad mental, y existe tratamiento farmacológico eficaz.

No obstante, tanto la psicología como la psiquiatría son disciplinas que pueden e incluso deben ser complementarias para tratar distintos trastornos, como ocurre por ejemplo en el caso de la depresión mayor.

La importancia del inconsciente

El enfoque técnico y metodológico que usa el psicoanalista es el análisis, normalmente con el paciente tumbado en el diván o en un sillón situado frente al terapeuta. La principal diferencia con las demás aproximaciones terapéuticas es que el psicoanálisis trabaja con el inconsciente del individuo.

Por tanto, uno de sus fundamentos teóricos es que los seres humanos no tenemos un control consciente sobre muchos de nuestros recuerdos y pensamientos, con lo cual es imprescindible que realicemos un análisis riguroso y profundo sobre nuestro inconsciente si queremos resolver los problemas psicológicos actuales.

El tratamiento basado en el psicoanálisis investiga acerca de la relación entre estos aspectos inconscientes que influyen en nuestras relaciones interpersonales y en los patrones de pensamiento, así como en nuestra conducta y en nuestros sentimientos. En cualquier caso, siempre será preferible contar con un licenciado en psicología con especialización en psicoanálisis a la hora de confiarle nuestro bienestar emocional.

No te pierdas este post sobre el padre del psicoanálisis: “Sigmund Freud: vida y obra del célebre psicoanalista»

¿Cuál es la diferencia entre Psicólogo, Psiquiatra, Psicoterapeuta y Psicoanalista?

En todo caso, tanto para psicólogos como para psiquiatras el Psicoanálisis es una opción terapéutica más entre otras orientaciones, en la que la formación es larga y rigurosa.

¿Qué es el Psicoanálisis?

El Psicoanálisis terapéutico es un método de búsqueda de verdad individual más allá de los acontecimientos; la realidad de éstos, para un sujeto, sólo adquiere sentido por la forma en que han participado y se ha sentido modificado por ellos.

El psicoanalista

La diferencia más notable del Psicoanalista con otro tipo de intervenciones radica en que, no está orientado hacia el descubrimiento y la curación de una deficiencia instrumental. Ni responden a nivel del fenómeno manifiesto, del síntoma -angustia de los padres, dificultades escolares o características específicas y observables- mediante la utilización de dispositivos de ayuda específicos, como medidas terapéuticas o correctoras reeducativas que funcionan como aparto ortopédico, externas y ajenas al sujeto que sufre.

Para el psicoterapeuta (psicólogo o psiquiatra) de orientación psicoanalítica, lo que importa no son los síntomas aparentemente positivos o negativos en sí mismos, no es la satisfacción o la angustia de los padres- que, por otra parte, puede ser completamente sana y justificada- ante un niño del que se sienten responsables, sino lo que el síntoma significa para el que, con tal o cual conducta, actualiza el sentido fundamental de su dinámica, y las posibilidades de futuro que, para este sujeto, el presente prepara, preserva o compromete.

El psicoanalista – a diferencia de otras líneas teóricas – no interviene a nivel de lo manifiesto, ni utiliza cuestionarios o test sino que sino que busca los orígenes del malestar. Para ello se vale de la técnica de la asociación libre para ayudar al paciente a reconocer los aspectos de sí mismos que han sido velados. Para que así, sea el paciente mismo quien pueda dar solución a lo que le aqueja.

La gran herramienta con la que cuenta el Psicoanalista es su escucha particular. La escucha específica y atenta del psicoanalista le permitirá al paciente hablar sobre sus teorías sobre lo que le sucede. Le dará un lugar donde reflexionar y meditar sobre lo que le sucede en una búsqueda conjunta de lo desconocido del paciente. Desconocido porque ha sido reprimido por el inconsciente, ha sido aislado, ocultado al propio sujeto debido a la intensidad de lo sentidos, vivido.Y que el propio paciente, con la ayuda del psicoanalista, poco a poco pueda ir descubriendo, elaborando, asumiendo, aceptando de esas verdades dolorosas de sí mismo y su historia. Será a través de las interpretaciones que el psicoanalista permitirá al paciente conocer lo desconocido de sí mismo.

¿Cuál es la formación del Psicoanalista?

El psicoanalista para poder mostrar lo que siente y percibe su paciente -pero que el paciente no sabe que siente- debe haber pasado por su propia vivencia de un análisis personal para tener la sensibilidad de captar a través de la mirada, de los actos, de las palabras, los gestos, de los lapsus, de los sueños que el paciente trae lo que está en juego.

También el psicoanalista debe ser un estudioso del método psicoanalítico de investigación del inconsciente y de los modos de intervención en psicoterapia psicoanalítica que requiere supervisiones con otros psicoanalistas de mayor experiencia.

Debe realizar un aprendizaje de casos clínicos supervisados por un Psicoanalista experimentado durante un tiempo extenso.

Los tres aspectos que requiere la formación del psicoanalista: análisis personal, supervisiones y formación, permitirán al médico psiquiatra o psicólogo ayudar desde el psicoanálisis.

El psicoanalista puede ser psicólogo, pero no todo psicólogo ha hecho su formación analítica ni ha realizado una cura analítica. Y lo mismo ocurre con el médico psiquiatra. Tanto en el caso del médico como del psicólogo la formación en Psicoanálisis puede iniciarse durante la formación universitaria, pero únicamente la formación especializada post universitaria llevada a cabo a través de alguna de las numerosos instituciones en el mundo podrá garantizar su adecuada formación.

Éstas instituciones están englobadas en la ( IPA/API) -fundada por Freud en 1910- y la Asociación Mundial de Psicoanálisis fundada por Jaques Lacan en 1992- (AMP/WAP), con sus respectivas asociaciones e institutos de formación en todo el mundo. En España la IPA está presente a través de dos asociaciones: La Sociedad Española de Psicoanálisis (SEP) y la Asociación Psicoanalítica de Madrid (APM).

Caminos conjuntos

Las distintas miradas desde cada línea de intervención psicoterapeutica pueden ser complementarias enriqueciendo el conocimiento del funcionamiento afectivo emocional. En la actualidad existen trabajos de investigación interdisciplinarios muy interesantes entre neurólogos psicólogos cognitivos y psicoanalistas. (Otto Kernberg, Peter Fonagy, Eric Kandel -quién obtuvo el premio nobel en Fisiología y Medicina en el año 2000- son algunos de los referentes con gran reconocimiento en esta área).

Neurocientíficos de la talla de LeDoux, Damasio, Bechara, Cahill, Gazzaniga, entre otros, aportan pruebas de la importancia de los procesos inconscientes, el concepto Freudiano por excelencia mostrando la gran influencia que Psicoanálisis aún tiene en la comprensión del sufrimiento humano.

Los trabajos conjuntos de el biólogo Pierre Magistretti y el psicoanalista François Ansermet son otro claro ejemplo del camino complejo pero posible de entendimiento entre disciplinas y posiciones teóricas que parten de supuestos diferentes.

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¿Cuál es la diferencia entre Psicólogo, Psiquiatra, Psicoterapeuta y Psicoanalista? Puede compartir este artículo en

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    Las diferencias entre psicólogo, psicoterapeuta y psicoanalista

    Los enfoques más populares incluyen la psicoterapia cognitivo-conductual (que busca modificar pensamientos y conductas y síntomas a corto plazo), la psicoterapia humanista (un acercamiento más profundo que trabaja sentidos de vida y el desarrollo de la personalidad, pero con menos base científica) o la terapia sistémica, cuyo foco son las relaciones interpersonales y especialmente las familiares.

    • Tratamiento para la depresión: la terapia de activación conductual

    ¿Qué hace un psicoanalista?

    En términos estrictos, un psicoanalista no es ni un psicólogo ni un psicoterapeuta, porque su aproximación teórica y ética toma distancia de la psicología científica y de la psicoterapia.

    No obstante, en términos prácticos, el psicoanálisis también ofrece una intervención individual que busca acompañar el malestar de las personas y ayudarlas a encontrar alivio.

    Un psicoanalista no necesariamente es un psicólogo o un psicoterapeuta: hay psicoanalistas que han estudiado, por ejemplo, filosofía, o medicina y la intervención se caracteriza porque la persona que va al análisis, más que recibir una terapia, recibirá acompañamiento y un espacio para reflexionar profundamente sobre sus síntomas.

    ¿Cuál es la diferencia entre un psicólogo, un psicoterapeuta y un psicoanalista?

    En conclusión, el psicólogo es un científico que puede ejercer su práctica en distintos espacios, según la especialidad que elija; así, existen psicólogos sociales, educativos, industriales, del deporte, etc.

    El psicoterapeuta es un psicólogo que realiza intervenciones terapéuticas porque se ha especializado en psicología clínica o de la salud.

    Finalmente, el psicoanalista es un profesional especializado en teoría y práctica psicoanalítica que está preparado para acompañar a una persona en su malestar, para identificar sus síntomas y para guiarla en la búsqueda de alivio.

    • Primeros auxilios emocionales: 7 claves para emergencias

    7 señales de que necesitas un psiquiatra

    Existe la creencia (aunque gracias al cielo ya no es tan extendida) de que las personas que van al psiquiatra están locas. Lógicamente esto es falso. Al psiquiatra realmente puede ir todo el mundo que tenga un problema en su vida y quiera solucionarlo. Al igual que nuestro cuerpo, nuestro salud mental también tiene que ser revisada de vez en cuando y que mejor manera que acudiendo un psiquiatra.

    Hay personas que notan que últimamente están perdiendo el control de su vida y tienen dudas sobre si acudir o no. 3 son los motivos principales por los que se pospone la cita:

    -Tienen vergüenza de contar su problema, como si el psiquiatra fuese a juzgarles duramente por algo que no pueden controlar. ¿Te da vergüenza ir al médico cuando tienes fiebre? ¿Entonces por qué al psiquiatra si?

    -El factor económico: desgraciadamente no son baratos.

    -Piensan que el problema es temporal. Cuando se dan cuenta de que el problema no se va solo muchas veces es demasiado tarde. O puede que no lo sea pero ha pasado gran parte de su vida con un problema que podría haber desaparecido desde un principio.

    ¿Psicólogo o psiquiatra?

    Es importante diferenciar entre psicólogo y psiquiatra. Los dos trabajan con la salud mental de las personas. Por un lado, el psiquiatra es la persona que se ocupa de tratar los trastornos mentales más problemáticos porque el enfoque con el que trabajan es biologicista, es decir, se centra en los aspectos químicos del cerebro y mediante la prescripción de fármacos intenta paliar los síntomas del paciente.

    No es lo mismo un psicólogo que un psiquiatra

    El psicólogo por su parte se centra en tratar el trastorno desde un enfoque más comportamental, poniendo énfasis en las relaciones interpersonales e historia del paciente. El psicólogo no puede recetar medicación pero es obligatorio para los pacientes que una vez que estén tomando los fármacos quieran recuperar el rumbo de sus vidas, pues salvo casos extremos no podemos depender para siempre de la medicación para «estar bien». Por otro lado, los psicólogos también actúan con las personas que tienen problemas graves aunque no requieran medicación previa.

    Por eso, dependiendo del problema que tengas, plantéate recurrir a uno u otro. De todos modos, dependiendo de a la consulta que vayas, si ven que es más adecuado el otro enfoque, ellos mismos deberían decírtelo.

    Señales de que debes de ir al psiquiatra

    1-Una emoción negativa que dura más de lo normal. Todos sufrimos ansiedad de vez en cuando, por ejemplo presentarnos a unas oposiciones o ser víctimas de un robo nos puede producir estrés y ansiedad en un momento dado.

    También sufrir un divorcio, que se muera un ser querido o dejarlo con la pareja nos producirá dolor, sufrimiento y profunda tristeza. Son emociones que vamos a tener necesariamente porque son parte de la superación de un duelo. Sin embargo, debemos preocuparnos cuando duran más de lo normal. Por ejemplo, estar un año deprimido sin salir de casa durante unos meses porque te has separado de tu pareja puede ser normal, cuando en vez de eso es un año deja de serlo.

    Otro ejemplo, estar preocupado porque tienes un examen la semana que viene es normal, estar preocupado porque tienes miedo de que te caiga una maceta en la cabeza al bajar a la calle ya no. Por otro lado, si esa emoción no tiene una causa que la justifique (estar triste o ansioso continuamente sin motivo aparente) es aun más importante que vayas al psiquiatra.

    2- Has sufrido uno o varios ataques de pánico. Cuando se sufre un ataque de pánico la persona suele ir en primer lugar al médico de cabecera, buscando una explicación orgánica, pero en realidad la explicación es psicológica. Tener miedo a ir a determinados lugares (metro, supermercado, cines, conciertos…) o a hacer una actividad concreta por si se sufre una de estas crisis es un síntoma claro.

    3- Si has acudido varias veces al médico general porque tienes la sensación de que tienes una enfermedad. Si él no puede encontrarte nada físico tal vez te recomiende acudir a un psiquiatra, no porque piense que estés loco ni mucho menos, si no porque los síntomas que tienes los considera psicosomáticos (intervienen factores psicológicos) y no puede atenderte adecuadamente, ya que un médico se ocupa de la parte fisica del cuerpo y no de la salud mental.

    4- Las personas que conviven contigo sufren. Hay veces que la propia persona no se da cuenta de sus síntomas pero se está haciendo daño tanto a si misma como a los demás. Por ejemplo, en el caso de niños con TDAH (trastorno de déficit de atención e hiperactividad), que casi que lo sufren más los padres que ellos mismos. Otro ejemplo son los trastornos hipomaníacos, que son aquellos en los que la persona vive en un estado de continua euforia que alterna con enfado cuando las cosas no salen como ellos quieren. Por último, hay delirios que la propia persona se cree reales y que hacen sufrir tremendamente a los que conviven con ella (delirios de celos, persecutorios…).

    El psiquiatra te ayuda atratar los diferentes trastornos del sueño

    5- Trastornos del sueño. El sueño está muy relacionado con la salud mental. Si notas que llevas una o más semanas que te cuesta conciliar el sueño, mantenerlo o que por el contrario duermes demasiado es una señal de que hay algo que no va bien.

    6- Aislamiento social. Gran parte de los trastornos mentales por unos motivos u otros, tienden al aislamiento de los demás. La persona pasa cada vez más tiempo sola por diversos motivos, aburrimiento, apatía, desconfianza, pensar que se le va a juzgar duramente… No es normal que repentinamente una persona deje de salir con sus amigos y familiares de la noche a la mañana.

    7- Cambios marcados en el estado de ánimo y en el carácter. Los cambios de humor repentinos que se mantienen bastante en el tiempo son un síntoma claro. Por otra parte, las personas a las que le suele cambiar el carácter o la forma de ser junto con algunos de los síntomas antes mencionados son una muestra de que algo raro está pasando. El carácter es estable a lo largo del tiempo y un cambio muy radical (irascible, impulsivo cuando siempre fuiste reflexivo, etc) es síntoma de algunos tipos de depresión, psicosis e incluso algunas demencias.

    Si has experimentado recientemente estos síntomas deberías ir a un psiquiatra o psicólogo, no te esperes a ir cuando sea demasiado tarde. Si por otro lado, conoces a alguien que tiene estos y otros síntomas como sufrir alucinaciones o abusar de las drogas es necesario que le convenzas para ir. La mayoría a las que les pasa esto no son conscientes de hasta que punto tienen un problema, ya que las alucinaciones parecen reales y el adicto es difícil que reconozca el problema.

    Por lo general, la gente piensa en el psicólogo como un mecánico al que visita la gente loca (“la cabeza ya no le funciona bien”) buscando ser arregladas. ¿La verdad? Ojalá tuviéramos esa capacidad, nuestra labor sería aún más gratificante de lo que es, pero la realidad debe corregirse en dos puntos aquí y, aquellos que deseen estudiar esta hermosa carrera o que ya lo están haciendo, deben ser los primeros en comprender este importante detalle.

    Como recientemente presentara Jennifer Kunst en su columna de Psychology Today, las personas que recurren al psicoterapeuta no están locas y los psicoterapeutas no arreglan a sus pacientes. Aunque es comprensible este error en el concepto de la psicología pues, por lo general, el paciente recurre al psicoterapeuta cuando se siente funcionando mal, buscando una solución a su problema, esperando que con unos pocos consejos del tipo “piensa esto y no aquello” (cuál herramientas introducidas en un auto), los problemas desaparezcan y vuelva todo a la normalidad. Pero esto no funciona así.

    El paciente o cliente (para quitarle esa suposición de herido o enfermo) no es una persona loca que necesita ser arreglada, no es como el auto, el lavarropas o la heladera, al que cuando empieza a funcionar mal se le meten unas herramientas y ¡puff! comienza a andar bien. No, la persona es un ser interesante, un sujeto dinámicamente complejo y activamente comprometido con el proceso de mejora, se podría decir que no se trabaja “en el sujeto”, sino que con el sujeto, quien debe hacer su parte.

    Otros ven al psicoterapeuta como un cirujano al que se acude con el fin de que extirpe aquel “tumor” que tienen en su vida, aquella parte tóxica de su personalidad o aquel malestar que está sufriendo, quedando como nuevo luego de una terapia/cirugía y llevándose a casa sólo las “partes sanas de su personalidad”. Sería hermoso poder hacerlo, que con sólo un par de ejercicios todo en la vida del paciente/cliente mejorara pero, desafortunadamente, el aparato psíquico no funciona de esa manera, no se puede separar en partes y funcionar sólo con unas, es un todo inquebrantable, aunque puede llegar a cambiarse la forma en que funciona, jamás podrás cambiar “la pieza” ni quitar el “órgano” que no te gusta.

    Sin embargo, una mejor manera de pensar lo que hace el psicoterapeuta, es verlo como un asistente de rehabilitación, quizás un kinesiólogo o quiropráctico de la mente. El psicoterapeuta ayuda a su paciente/cliente a desarrollar fuerzas, le enseña a trabajar con sus debilidades. Todos tenemos limitaciones (por nuestra personalidad, nuestra genética, nuestra crianza, nuestras experiencias de vida, etc.) y mientras tratamos de hacer lo mejor que podemos con lo que tenemos, quizás necesitemos ayuda para poder hacerlo aún mejor, el psicoterapeuta puede entregar esa guía para encontrar nuevas formas de hacer las cosas, para ganar nuevas fuerzas o, incluso, para recuperar esas que se habían perdido.

    El trabajo del psicoterapeuta es lento, es un proceso doloroso, pues el paciente/cliente es quien debe hacer el trabajo, nadie más puede hacerlo por él, por tí, allí estará el psicoterapeuta guiándote en ese proceso, animándote y presentandote nuevos desafíos. La rehabilitación física es desarrollar el cuerpo poco a poco, paso a paso, lentamente, una buena psicoterapia debería ser un proceso similar para con la mente, ayudando a desarrollar músculos mentales y emocionales como la paciencia, la tolerancia, la persistencia, el valor y la aceptación. Lo más importante es que, al final, cada paciente debe desarrollar por sí mismo el trabajo, así, un buen terapeuta promoverá el autodesarrollo, ayudando a crear fuerzas y habilidades para toda la vida.

    Seguramente hay muchas otras formas de ver al psicoterapeuta y su labor, pero estas son las que ofrece Jennifer en su publicación, algo a tomar en cuenta como pacientes y como terapeutas (o futuros terapeutas). Creo también es importante observar que la labor del psicólogo no se restringe solamente a la psicoterapia, pero eso puede ser material de un nuevo artículo.

    Fotografía por p.Gordon en Flickr

    ¿Qué es la psicoterapia?

    Definición: su significado, para qué sirve

    La psicoterapia es una relación particular en la que un profesional formado a la escucha y a la comprensión de problemas psicológicos propone, en un marco concebido para ello, abordar estos problemas de manera específica y diferente a la nuestra y a la que nuestros cercanos puedan proponernos. De este modo, el terapeuta y el paciente generan a través de esta relación particular un espacio en el que se trabajarán las distintas dificultades que presente el paciente.

    El psicólogo escucha el sufrimiento, las dificultades, las dudas, y favorece la expresión de lo que la experimentamos realmente, y nos ayuda a poner en palabras lo vivido, utilizando diferentes técnicas: preguntas abiertas, reformulación de problemas, ejercicios de puesta en situación, espacios de silencio. El terapeuta nos lleva a confrontarnos por tanto con nosotros mismos (con nuestras debilidades), en un cara a cara con nosotros mismos en un ambiente de confianza, en un marco que provee seguridad.

    La psicoterapia es un espacio que se construye por un terapeuta y un paciente, un espacio con determinadas herramientas, de evaluación, de análisis, de comprensión, de intervención, y que es puesto al servicio de una persona que requiere ayuda; un espacio que se conecta con los esfuerzos de una persona, o de una pareja o de una familia, para atender una situación que se ha salido de control. La psicoterapia tiene que ver en primer lugar con un acto de darse un momento para ocuparse de sí mismo y atender lo que ocurre en la vida, lo que no marcha bien o lo que se ha complicado.

    La psicoterapia es un espacio en el que se acoge sin aconsejar ni juzgar. Para lograr esto, el psicoterapeuta a sabido adquirir la calidad de escucha necesaria, al llevar antes y durante su formación un trabajo psicoterapéutico sobre sí mismo. La alianza terapéutica, es decir el vínculo de confianza que nace y se desarrolla entre el paciente y su terapeuta, es la base necesaria para el trabajo efectivo. Es este vínculo el que permite la posibilidad para el paciente de hablar íntimamente de su sufrimiento y de sus dificultades existenciales, de lo que ocurren en su vida, de los cuestionamientos que se plantea.

    ¿Cuál es la finalidad de la psicoterapia?

    La finalidad de la psicoterapia es poner al servicio de las personas que lo soliciten un conjunto de técnicas bien precisas, que permiten a estas personas confrontadas con dificultades personales que lo agobian y debilitan, encontrar una salida y liberarse de un malestar innecesario y poder así tener una vida más satisfactoria. Esto no quiere decir que la psicoterapia elimina el malestar en la vida, sino únicamente el sufrimiento que se origina de la impotencia o imposibilidad de atender problemas no resueltos que arrastramos en la vida. Es este sufrimiento el que decimos que es innecesario.

    El proceso de la psicoterapia

    Para entender qué es la psicoterapia es necesario entender que se trata de un proceso. Cuando uno inicia una psicoterapia, se emprende un proceso de cambio que requiere una colaboración estrecha con el psicólogo. Es un camino en el que uno puede permitirse dejarse ir, decir lo que uno piensa y sienta realmente sin tener miedo de ser juzgado o criticado. La psicoterapia es enriquecedora, aunque también exige lo mejor de cada uno.

    Durante el proceso de psicoterapia, el paciente es llevado a realizar ejercicios o tareas fuera de las sesiones, a atender situaciones o emociones actuales que le afectan, a hablar de cosas que se ha guardado y no le ha dicho antes a nadie, a constatar que los vínculos que sostiene con su entorno se transforman a medida que se avanza en el proceso, a darse cuenta que es necesario modificar ciertas ideas, ciertos puntos de vista y ciertos comportamientos, pues ha dejado de tener sentido sostenerlos. No solo ha dejado de tener sentido, sino que empieza a chocarnos, a causarnos incomodidad y malestar: esa incomodidad nos motiva a reacomodarnos.

    La primera etapa de una psicoterapia es la evaluación. Primero se trata de determinar el problema y establecer la mejor forma de tratamiento para atender el problema.

    ¿Para qué sirve la psicoterapia? ¿A quién se dirige?

    En primer lugar, la psicoterapia es una manera de la que disponemos para atender nuestras dificultades y problemas en la vida. La psicoterapia sirve poder ir más de lo que habitualmente podemos alcanzar, de modo que podamos mirarnos de otra manera, tomar conciencia de nuevas cosas, abordar nuestros problemas de manera diferente, encontrar por fin respuestas y soluciones eficaces, que nos hagan sentir bien con nosotros y en nuestras relaciones. De este modo, la psicoterapia sirve para liberarnos del sufrimiento innecesario que pesa en nuestras vidas. Nos ayuda a confiar no solo en los demás sino en nuestras capacidades. La psicoterapia nos ayuda a confiar en el mundo.

    Última modificación: 11 marzo, 2019

    ¿Qué es la psicoterapia?

    Cuando hablamos de psicoterapia nos referimos a una gama de tratamientos que nos pueden ayudar con dificultades emocionales y algunos trastornos psiquiátricos, mediante el uso de técnicas verbales psicológicas.

    Según la Asociación Americana de Psicología (APA), la psicoterapia se puede definir como un “tratamiento de colaboración entre un individuo y un psicólogo” donde el psicólogo utiliza “procedimientos científicamente validados para ayudar a las personas a desarrollar hábitos más saludables y más efectivos”, en otras palabras la psicoterapia es un tratamiento psicológico para abordar una variedad de trastornos de salud mental que pueden o no realizarse en combinación con un tratamiento farmacológico.

    Durante este proceso un psicoterapeuta capacitado ayuda al consultante a abordar problemas específicos o generales, tales como una enfermedad mental particular o a afrontar una fuente de estrés en su vida personal.

    Su objetivo fundamental es permitir que los pacientes o consultantes, entienden sus sentimientos y aquello que los hace sentir pesimistas, ansiosos o deprimidos, lo cual puede brindarles herramientas para hacer frente a las situaciones difíciles de su vida de una manera más adaptable.

    Teniendo en cuenta el enfoque clínico utilizado por el terapeuta se pueden utilizar una amplia gama de técnicas y estrategias.

    En la gran mayoría de casos la duración de la psicoterapia es menor a un año, sin embargo, eso también depende del compromiso particular del consultante, quienes se comprometen y esfuerzan con el proceso a menudo reportan buenos resultados.

    La psicoterapia puede ser útil en una gran variedad de dificultades tales como la depresión, baja autoestima, adicciones, disputadas familiares entre otras. Cualquier persona que se sienta abrumada por sus problemas e incapaz de hacer frente a ellos puede beneficiarse de la psicoterapia.

    En general casi todos los tipos de psicoterapia implican desarrollar una relación terapéutica, comunicarse, crear un diálogo y trabajar para superar pensamientos o comportamientos problemáticos.

    Actualmente hay una tendencia a que la psicoterapia sea una profesión en sí misma, en algunos países como Estados Unidos es una especialidad en la cual participan psicólogos clínicos, psiquiatras, trabajadores sociales e inclusive enfermeras psiquiátricas, mientras que en algunos países de habla hispana se requiere además del título de psicólogo una especialidad en psicología clínica para poder ejercer.

    ¿Sirve la psicoterapia?

    La psicoterapia es básicamente un tratamiento verbal, porque emplea la palabra el lugar de los fármacos.

    En algunos casos la psicoterapia puede durar tan sólo unas pocas sesiones mientras que en otros pueden durar un poco más, dependiendo de su dificultad y del enfoque terapéutico, puede extenderse hasta el periodo de algunos meses o inclusive años. Las sesiones de terapia pueden durar aproximadamente una hora, una vez a la semana y siguen un proceso cuidadosamente estructurado.

    Las sesiones pueden ser individuales, en parejas o en grupos; las técnicas empleadas pueden incluir además de la comunicación verbal, dependiendo del enfoque teórico, técnicas como el drama, el relato narrativo o inclusive la música.

    Las investigaciones demuestran que la mayoría de las personas que reciben psicoterapia experimentan un alivio en sus síntomas y tienen una mayor capacidad de funcionar en su vida cotidiana.

    Combinada con la medicación la psicoterapia puede desempeñar un papel importante para el tratamiento de trastornos mentales tales como el trastorno bipolar y la esquizofrenia.

    Cerca del 75 por ciento de las personas que son tratadas por medio de la psicoterapia muestran algún beneficio (APA, 2016). Se ha demostrado que la psicoterapia puede mejorar las emociones y los comportamientos, además está relacionada con cambios positivos a nivel cerebral e inclusive corporal. Sus beneficios también incluyen reducción de los días de incapacidad por enfermedad, disminución de la discapacidad y de problemas médicos y aumento de la satisfacción laboral.

    A través del uso de técnicas de imágenes cerebrales (MRI), los investigadores han podido observar cambios en la estructura cerebral luego de que una persona se ha sometido sesiones de psicoterapia. Numerosos estudios han identificado cambios cerebrales en personas con enfermedades mentales, tales como depresión, trastorno de pánico, trastorno de estrés postraumático y otras afecciones, como resultado de recibir un tratamiento psicoterapéutico. En la mayoría de los casos, los cambios fueron similares a los obtenidos como resultado de la medicación (Karlsson 2011).

    ¿Quién puede beneficiarse con la psicoterapia?

    La psicoterapia puede ser útil para ayudar a una variedad de personas que enfrentan una gran variedad de sentimientos o síntomas, la siguiente lista puede ser de ayuda para saber si alguien requiere uno de ayuda:

    • Sentimientos abrumadores de tristeza e impotencia.
    • Una sensación de incapacidad para hacer frente a los problemas cotidianos.
    • Dificultades para concentrarse en el trabajo o en el estudio la mayor parte del tiempo.
    • Abuso de alcohol, drogas, problemas de agresividad que tan afectan a sí mismos o a los demás.
    • Sensación de que los problemas nunca mejorarán, a pesar de recibir ayuda de amigos y familiares.
    • Sentirse constantemente al borde o preocuparse innecesariamente.

    Tipos de psicoterapia

    Muchas personas se imaginan cuando escuchan la palabra psicoterapia, a un paciente acostado en un sofá hablando mientras un terapeuta se encuentra sentado en una silla detrás de él tomando notas en un bloc amarillo.

    Sin embargo, la realidad muy diferente de esta imagen, existen actualmente una gran variedad de técnicas y prácticas utilizadas en la psicoterapia. El método puede variar dependiendo de una gran variedad de factores, los cuales incluyen la capacitación y la experiencia del psicoterapeuta, las preferencias del consultante y la naturaleza exacta del problema actual que se esté tratando.

    Algunos de los principales enfoques contemporáneos de la psicoterapia incluyen:

    Terapia Psicoanalítica

    Este es quizás uno de los enfoques más antiguos de la psicoterapia, si bien la palabra para tratar dificultades psicológicas se practicó de diversas formas desde la época de los antiguos griegos, sólo inició a consolidarse con los aportes de Sigmund Freud, el cual empezó a utilizar el diálogo con sus pacientes como una forma de tratar sus trastornos psicológicos.

    Este método se le conoció como psicoanálisis, algunas de las técnicas empleadas por Freud incluían el análisis de la transferencia, la interpretación de los sueños y la asociación libre. El enfoque psicoanalítico consiste básicamente en tratar de profundizar en los pensamientos y experiencias pasadas del paciente tratando de buscar pensamientos, sentimientos y recuerdos inconscientes que puedan estar influyendo en su comportamiento.

    Terapia Conductual

    Luego que el conductismo se convirtiera en la escuela de pensamiento más prominente durante la primera parte del siglo XX, técnicas tales como los diferentes tipos de condicionamiento comenzaron a jugar un papel importante en la psicoterapia.

    Si bien el enfoque conductista actualmente no es tan dominante como lo fue antes, muchos de sus métodos siguen siendo muy populares en la actualidad. El enfoque conductual a menudo utiliza técnicas tales como el condicionamiento clásico, el condicionamiento operante y el aprendizaje social para ayudar a los consultantes a modificar sus comportamientos problemáticos.

    Terapia Humanista

    en la década de 1950 la escuela de pensamiento conocida como psicología humanista comenzó a influir en la psicoterapia. El psicólogo humanista Carl Rogers desarrolló un enfoque conocido como terapia centrada en el cliente, el cual ponía énfasis en la relación que en la que el terapeuta proyectaba una consideración positiva e incondicional hacia el cliente.

    En la actualidad los supuestos fundamentales de ese enfoque aún siguen siendo ampliamente utilizados. El enfoque humanista de la psicoterapia se centra en ayudar a las personas a maximizar su potencial, enfatiza en la importancia de la autoexploración, el libre albedrío y la autorrealización.

    Terapia Cognitiva

    La revolución cognitiva de la década de 1960 también tuvo un gran impacto en la práctica de la psicoterapia contemporánea, ya que los psicólogos empezaron a centrarse cada vez más en cómo los procesos mentales influyen en el comportamiento humano y su funcionamiento.

    La terapia cognitiva se centran la idea de que nuestros pensamientos tienen una poderosa influencia en nuestro bienestar mental. Por ejemplo, si un individuo tiende a ver los aspectos negativos de cada situación, probablemente tendrá una perspectiva más pesimista y un estado de ánimo general más sombrío.

    El objetivo de la psicoterapia cognitiva es identificar las distorsiones cognitivas que conducen a este tipo de pensamientos y reemplazarlos por otros más realistas y positivos, al hacerlo, las personas pueden mejorar su estado de ánimo y su bienestar general.

    Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

    Este enfoque es un tipo de tratamiento psicoterapéutico que ayuda a los pacientes a comprender mejor sus pensamientos y sentimientos y cómo influyen en sus comportamientos.

    La Terapia Cognitivo-Conductual generalmente se usa para tratar una amplia gama de trastornos que incluyen fobias, adicción, depresión y ansiedad. La TCC es un enfoque que involucra técnicas cognitivas y conductuales para cambiar los pensamientos negativos y las conductas desadaptativas. Lo cual implica cambiar los pensamientos subyacentes que contribuyen a la angustia y modificar comportamientos problemáticos que resultan de dichos pensamientos.

    La psicoterapia también puede tomar diversos formatos según el estilo del psicoterapeuta y las necesidades particulares del paciente, algunos tipos de psicoterapia según el tipo de consultante son:

    Psicoterapia individual

    Esta es seguramente el tipo de psicoterapia más común, consiste básicamente en trabajar individualmente con un psicoterapeuta.

    Psicoterapia de pareja

    Como su nombre lo indica involucra un trabajo conjunto entre el terapeuta que interviene con una pareja para ayudar a mejorar cómo funcionan los dos en su relación.

    Psicoterapia familiar

    Un psicoterapeuta familiar analiza los síntomas en el contexto familiar, algunas condiciones requieren un tratamiento de la relación familiar, por ejemplo, cuando el paciente padece de depresión a causa de problemas conyugales.

    La terapia cognitiva, la terapia conductual y especialmente la terapia interpersonal pueden ayudar.

    La identificación de patrones familiares que contribuyen a los trastornos de conducta o a la enfermedad mental puede ayudar a los miembros de una familia a romper dichos hábitos y patrones negativos.

    Con frecuencia la terapia familiar se enfoca en mejorar la comunicación dentro de la misma, los participantes aprenden nuevas formas de escuchar, cómo preguntar y responder a las preguntas abiertamente en lugar de estar a la defensiva.

    La terapia familiar nuevamente implica sesiones de discusión y resolución de problemas con el consultante y su familia, como grupo, en pareja o individualmente.

    Psicoterapia grupal

    Una sesión de psicoterapia grupal usualmente involucra de 6 a 12 personas y su terapeuta. Los participantes generalmente tienen problemas similares, por tanto, se benefician mutuamente de la intervención del psicoterapeuta, de la observación de cómo los demás manejan sus propias dificultades y la respuesta a los comentarios propios y de los otros participantes.

    Compartir la experiencia con otras personas con problemas similares puede brindar una nueva perspectiva y ayudar a facilitar el cambio.

    Esta perspectiva grupal puede ayudar aquellas personas que tienen una sensación de aislamiento debido a su problemática.

    Aunque participar en un grupo puede parecer intimidante, ayuda a las personas a darse cuenta de que no están solos y que los demás comparten problemáticas similares. La sensación de apoyo puede ser muy poderosa y gran parte los participantes de la psicoterapia grupal encuentran la experiencia gratificante.

    Eficacia de la psicoterapia

    La psicoterapia tiene el beneficio de posibilitar que los consultantes tengan alguien con quien hablar. Puede crear una nueva forma de ver los problemas difíciles y ayudar a las personas a avanzar hacia una solución.

    Los consultantes pueden obtener una mejor comprensión de sí mismos y sus propios objetivos y valores, además pueden desarrollar habilidades para mejorar sus relaciones.

    Puede ayudar a superar problemas específicos tales como un trastorno alimentario o una fobia.

    Para que la psicoterapia funcione, la persona debe participar activamente y trabajar durante la sesión, así como entre las sesiones, por ejemplo, practicando nuevas habilidades o realizando las tareas que le haya asignado el psicoterapeuta.

    Función de la psicoterapia

    La psicoterapia es un proceso de dos vías y por tanto debe existir una relación de confianza entre el consultante y el psicoterapeuta.

    Para que haya un beneficio en ese proceso, la persona debe primero querer participar voluntariamente sin ningún tipo de coerción, luego debe asistir a las citas según se ha establecido, debe ser honesto al describir sus síntomas y estar dispuesto a completar cualquier conjunto de tareas.

    Algunos consultantes pueden experimentar algunos cambios que no esperaban o no querían.

    Por ejemplo, algunas personas tendrán que revivir eventos desagradables, sin embargo, esto no ocurre con todos los enfoques y técnicas de psicoterapia.

    Ningún psicoterapeuta puede predecir cuándo volverá a aparecer un recuerdo desagradable, pero si esto ocurre, alguien experto y con buena formación será capaz de enfrentar manejar adecuadamente dicha situación.

    La psicoterapia puede parecer costosa y requerir mucho tiempo, sin embargo, si el tratamiento se considera necesario, en algunos países los seguros de salud pueden cubrirlo, al igual como ocurre con la atención médica.

    Si bien podemos darnos cuenta de que la psicoterapia puede ayudarnos con nuestras problemas de la vida, en ocasiones puede ser difícil buscar ayuda o inclusive reconocer cuando es el momento apropiado para hablar con un profesional.

    Lo más importante es reconocer que entre más pronto se busque ayuda, más pronto se comenzará a resolver el problema y experimentar alivio. En lugar de esperar hasta que nuestros síntomas se salgan de control, debemos considerar obtener ayuda tan pronto como comencemos a reconocer que tenemos una dificultad de la cual es necesario hablar.

    Algunas señales claves que podrían indicar que es hora de acudir a un psicoterapeuta incluyen:

    El problema está causando una gran angustia o una interrupción significativa en su vida. Si siente que el problema o la dificultad a la cual se enfrenta interrumpe una serie de áreas importantes en su vida como en el estudio, el trabajo o las relaciones interpersonales puede ser el momento indicado para acudir a un psicólogo que lo pueda ayudar.

    Necesita de mecanismos de enfrentamiento o supervivencia poco saludables o peligrosos. Si necesita recurrir al cigarrillo, al alcohol comer en exceso o descargar su frustración con otras personas, la psicoterapia puede ayudarlo a encontrar estrategias de afrontamiento más saludables y benéficas.

    Sus amigos o familia están preocupados por su bienestar. Si ha llegado al punto en el cual otras personas están preocupadas por su salud emocional, pues el momento indicado para acudir donde un psicólogo que pueda ayudarlo con su estado mental.

    Nada de lo que ha intentado hasta el momento le ha ayudado. Si ha leído libros de autoayuda, explorado algunas técnicas sobre las que buscas en línea o inclusive se intentado ignorar el problema, pero todo parece seguir igual o incluso peor, recuerde que no tiene que esperar hasta que sus problemas se vuelvan tan abrumadores que parezcan imposibles de resolver. La ayuda está disponible y cuanto antes la solicite, más pronto estará en la dirección de resolver sus problemas y volver al buen camino hacia un estado mental más sano y feliz.

    ¿Cómo elegir el enfoque terapéutico y profesional adecuado?

    Siguiente que tienen problema que pueda beneficiarse de la psicoterapia, su primer paso podría ser discutir sus inquietudes con su médico familiar, el cual puede comenzar por descartar primero cualquier enfermedad física que pueda estar contribuyendo con sus síntomas.

    Si no existe ninguna causa física, el primer paso es una remisión a un profesional de la salud mental que se calificado para el diagnóstico y tratamiento de los síntomas que está experimentando.

    Sus síntomas a menudo desempeñan un papel en el tipo de tratamiento y en el tipo de profesional que requiere. Si el diagnóstico determina que padecen una condición que puede requerir el uso de medicamentos recetados además de psicoterapia, puede remitirlo a un psiquiatra.

    Un psiquiatra es un médico que puede prescribir medicamentos y en algunos casos poseen capacitación específica en el tratamiento de afecciones psicológicas y psiquiátricas.

    Si sus síntomas sugieren que podría beneficiarse de algún tipo de psicoterapia sin la necesidad de medicamentos, es posible que los remitan donde el psicólogo clínico.

    Solicitar referencias amigos o familiares también puede ser una excelente manera de encontrar un psicoterapeuta que pueda ayudarlo abordar sus inquietudes.

    Sin embargo, actualmente la psicoterapia es tanto un arte como una ciencia. Si el tratamiento parece no funcionar, o simplemente no parece congeniar con su psicoterapeuta actual, no tenga miedo de buscar otro profesional hasta que encuentre a alguien con quien pueda conectarse.

    Cuando evalúe a cualquier psicoterapeuta, considera alguna de las siguientes preguntas:

    • ¿el psicoterapeuta es un profesional calificado?
    • ¿Se siente cómodo compartiendo sus sentimientos y experiencias personales?
    • ¿Le gusta el estilo de conversación del psicoterapeuta?
    • ¿Está satisfecho con los logros obtenidos en la interacción con su psicoterapeuta?
    • ¿Parece que él o ella entiende lo que está sintiendo?

    Conclusión

    la psicoterapia es un tratamiento relativamente reciente el cual tiene muchos enfoques y formas de presentación además de técnicas de intervención, sin embargo, todas están diseñadas para ayudar a las personas a superar sus problemas psicológicos y a vivir una vida mejor.

    Si sospecha que puede ser experimentando los síntomas de un trastorno psicológico o psiquiátrico, considere seriamente en buscar una población de un profesional adecuadamente capacitado y con experiencia en evaluación, diagnóstico y tratamiento de dichas afecciones.

    Usted puede obtener los posibles beneficios de una psicoterapia, inclusive si siente que hay algo “fuera de lugar” en su vida que podría mejorarse consultando con un profesional de la salud mental.

    La remisión a un psicoterapeuta puede realizar a través de un médico familiar, sí las personas así lo necesitan también pueden buscar en el directorio local o en Internet.

    Psicologo o psiquiatra para depresion (¿Porque?)

    ¿Psicologo o psiquiatra para depresion, ansiedad y desestabilización emocional?

    ¿Dónde acudir ante un problema de ansiedad, tristeza o depresión?

    ¿Se ha de acudir a un psicologo o psiquiatra para depresion, ansiedad u otros trastornos?

    La sociedad en general suele tener muchas dudas al respecto sobre las diferencias existentes entre psicólogos y psiquiatras.

    Cuando se sufre de trastornos como la depresión, la ansiedad o la desestabilización emocional, entre otras dolencias, es clave acudir en primera instancia a un psicólogo, ya que estos profesionales no tienen la misión de recetar medicación y los psicologos buscan solucionar dichos trastornos atacando el problema desde la raíz, algo que no logran los fármacos por sí solos.

    Si el psicólogo ve que el trastorno del paciente presenta una extrema gravedad y que el tratamiento se ha de combinar con medicación, entonces derivará al paciente a un psiquiatra para lograr que durante el tratamiento o la terapia los síntomas se reduzcan. Los psiquiatras tienen la misión de recetar medicación, pero no podrán llevar a cabo la terapia psicológica del paciente.

    El psicólogo buscará siempre el origen o raíz del problema para ayudar a cada paciente a recuperar el equilibrio emocional perdido mediante técnicas y métodos avalados científicamente. Ello lo conseguirá con ayuda del paciente, sin importar el trastorno que se presente.

    Principales diferencias entre psicólogo y psiquiatra

    Ambos profesionales se encuentran capacitados para diagnosticar cualquier trastorno mental, pero la atención al paciente se llevará a cabo desde enfoques completamente distintos.

    Los psicólogos buscarán corregir y rehabilitar el funcionamiento del cerebro de cada paciente a través de un proceso de aprendizaje y rehabilitación denominado psicoterapia, para lo cual deberán valorar todos los aspectos de la persona (psicológicos, sociales, comportamentales, etc.).

    A través de técnicas y ejercicios, el psicólogo irá modificando y rehabilitando todas aquellas conductas, pensamientos o emociones que han llevado al paciente a sufrir el trastorno que le afecta. Por otro lado, se encargará de llevar a cabo un análisis completo el entorno social y emocional del paciente para de este modo centrarse en eliminar las variables que mantengan o favorezcan la enfermedad.

    Si nos centramos en la misión del psiquiatra debe decirse que éste se centrará y valorará los aspectos biológicos del paciente. Por norma general, los tratamientos buscan atacar el problema desde la vertiente fisiológica para lo cual se ayudarán de fármacos u otra clase de intervenciones médicas para lograr que el cerebro de la persona recupere nuevamente el equilibrio.

    Ahora que conoces si acudir a un psicólogo o psiquiatra para depresión, ansiedad u otros trastornos similares, en nuestro centro te esperan profesionales altamente cualificados que te ayudarán a abordar el problema desde el origen para ayudarte a recuperar el bienestar en tu vida.

    Psiquiatra o psicólogo: ¿a quién consultar?

    1) Si tengo un problema leve o moderado voy al psicólogo, mientras que si es grave voy al psiquiatra.

    Falso. Tanto psicólogos como psiquiatras atienden problemas leves, moderados y graves, y como ya he apuntado antes, sus intervenciones se complementan.

    De hecho, la mayor parte de los problemas de salud mental se pueden beneficiar de intervenciones conjuntas de psicólogos clínicos y psiquiatras.

    Tener que tomar medicación no significa que un problema sea más grave, simplemente significa que en ese momento es necesario reequilibrar la química cerebral, ya sea para evitar sufrimiento o para que se asimile la terapia psicológica más rápidamente.

    En otras ocasiones como, por ejemplo, en un trastorno de personalidad, que puede ser un problema psicológico grave, es necesaria una intervención psicológica a largo plazo, pues las medicaciones no han demostrado ser eficaces en su tratamiento.

    2) Es preferible ir al psiquiatra porque simplemente tomando las pastillas que me mande solucionaré mis problemas.

    Falso. Muchos de los psicofármacos que se recetan para problemas de salud mental sólo alivian los síntomas, pero no eliminan el problema psicológico de fondo.

    En muchos casos es necesario un tratamiento psicológico que actúe para solucionar el origen del problema, haciendo que la persona entienda que es lo que la pasa de verdad y, de esta forma, poder rehabilitar el malfuncionamiento cerebral.

    Como he comentado antes, en muchos casos lo ideal es combinar la “pastilla” con la terapia psicológica para tratar eficazmente la raíz del problema.

    3) Me niego a ir al psiquiatra porque prefiero solucionar mis problemas con terapia psicológica en vez de con medicamentos.

    Error. Algunos problemas de salud mental requieren necesariamente medicación para evitar que los síntomas afecten al bienestar de la persona o a su entorno familiar o social.

    En ocasiones los psicofármacos posibilitan que la persona tenga un control sobre sus emociones o estado de ánimo que sin la medicación es imposible de conseguir.

    4) Me niego a ir al psicólogo porque sólo vamos a hablar y eso no solucionará mis problemas.
    Falso. Las técnicas terapéuticas utilizadas por los psicólogos cuentan con gran respaldo científico en cuanto a su efectividad para solucionar muchos problemas de salud mental.

    Es cierto que en las sesiones de terapia se habla y a veces se habla mucho, ya que la palabra es uno de los medios (pero no el único) que tiene el psicólogo para modificar el funcionamiento cerebral.

    Una sesión de terapia psicológica no consiste en hablar por hablar, sino en diagnosticar, entender, evaluar y tratar el problema.

    Es decir el psicólogo en las sesiones de terapia realiza psicodiagnósticos y análisis psicológicos científicos que posibilitan el autoconocimiento.

    De este autoconocimiento se deriva un incremento del autocontrol y la autoestima.

    En las de terapia, además del autoconocimiento, se entrena al paciente a identificar pensamientos erróneos y a corregirlos, se enseña y se hace practicar ejercicios diseñados especialmente para corregir y rehabilitar el funcionamiento disfuncional del cerebro, se entrena a la persona a adquirir nuevas habilidades en el ámbito social o emocional, se le instruye y se le entrena en técnicas de autocontrol emocional y cognitivo, se le enseña a identificar y controlar conductas, pensamientos y emociones desajustados que actúan como factores desencadenantes o como factores de mantenimiento del problema psicológico presentado, etc.

    ¿Necesitamos psicólogo o psiquiatra?


    Ambos se encuentran capacitados para poder diagnosticar una enfermedad mental y ya hecho el diagnóstico proporcionar o derivar para la realización del tratamiento adecuado.

    No se trata de dos áreas de trabajo en competencia, sino complementarias.

    Lo que hay que contemplar :

    1. La percepción de la gente siempre es más “noble” hacia el área de la psicología probablemente por el estigma del uso de los medicamentos.
    2. Siempre será más adecuado acudir al psiquiatra cuando los síntomas que me molesten se relacionen con síntomas o una enfermedad física asociada.
    3. La idea al acudir al psicólogo debe de ser ir para ser diagnosticado, evaluado y pensando en un probable manejo con psicoterapia.
    4. Siempre es muy adecuado al iniciar un manejo de psicoterapia con el psiquiatra o con el psicólogo preguntar a que corriente de psicoterapia está entrenado ya que para cada tipo de enfermedad hay un tipo de psicoterapia.
    5. En algunas enfermedades de las más comunes en la salud mental como la depresión o los trastornos de ansiedad, se ha demostrado que los manejo farmacológicos y de psicoterapia son igual de efectivos en las intensidad leves a moderadas, no así en las intensidades moderadas a severas donde es mandatorio el manejo farmacológico.

    Quieres saber ¿ cómo se siente la depresión?

    enero 21, 2016

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