0

Pulpo a la brasa

Entre nuestros platos favoritos, aunque son muchos, siempre mencionamos el pulpo a la gallega, el éxito está en la materia prima, en su buena cocción y el aderezo al gusto, un buen aceite de oliva virgen extra, pimentón de la Vera (para nosotros picante) y sal, es un plato muy sencillo, tanto como exquisito. En nuestro recetario tenemos varios platos con pulpo, todos muy ricos porque intentamos respetar su sabor y textura, pero de momento sólo ponemos en el mismo nivel de preferencias al Pulpo a la parrilla o a la brasa.

En Alicante también disfrutamos mucho con una tapa tradicional de pulpo seco, pero es un plato delicado, tiene que llegar a la mesa recién hecho y para disfrutar de su textura hay que degustarlo sin demora, os ilustraremos con su elaboración. Pero hoy queremos compartir nuestra receta de Pulpo a la parrilla, aunque más que receta es una propuesta para que hagáis este plato en casa. Aunque estéis habituados a comerlo sólo cuando vais a restaurantes o bares que hacen el pulpo a la brasa y penséis que en casa no podéis lograr algo parecido, no os deis por vencidos.
Igual que en el pulpo a feira, es muy importante que el pulpo esté cocido en su punto, que resulte tierno, particularmente preferimos seleccionar las patas más gruesas. Podéis comprar un buen pulpo que esté ya cocido, pero si tenéis control sobre su elaboración, podéis cocerlo vosotros, además resulta más económico. Es necesario disponer de un buen aceite de oliva virgen extra, que nos conquiste por su sabor, pues va a aderezar al pulpo una vez cocinado, se puede seleccionar un aceite de sabores herbáceos, con un toque picante…

Aprovechando que hace unos días recibimos el nuevo lanzamiento de Castillo de Canena, se llama ‘Tercero’ y es Aceite Arbequino al Humo de Roble, no dudamos en que el pulpo a la parrilla era el plato en el que lo íbamos a estrenar. El aceite es excelente, lo hacen con sus mejores arbequinas, y ofrece una fragancia ahumada sutil y elegante. Pero lo dicho, podéis hacer este plato con el mejor aceite de oliva virgen extra del que dispongáis.

El otro ingrediente indispensable será la sal, y también podéis utilizar la que más os guste, en nuestra receta veréis dos, la sal fina para asar el pulpo y un poco de sal Maldon para el emplatado.

Indispensable nos parece también la parrilla en la que se va a cocinar, ya conocéis la nuestra, es esta parrilla de hierro fundido, mejora el sabor de cualquier producto que se cocine en ella. Si este utensilio no se encuentra en vuestro menaje, comentaros que es una buena inversión, y hay muchos modelos y tamaños de parrillas de hierro que se pueden adecuar a vuestras necesidades.

Y ahora ¿cómo os explicamos una receta tan sencilla?, pues con tres pasos, ahí van.

Ingredientes (4 comensales)

  • 4-8 patas de pulpo cocidas (según tamaño y si se sirve de aperitivo o plato principal)
  • aceite de oliva virgen extra (monovarietal arbequina es buena opción)
  • sal fina
  • sal Maldon.

Elaboración

Unta la parrilla con aceite de oliva y ponla a calentar. Al ser de hierro fundido, no hace falta poner el fuego al máximo, cuando alcanza la temperatura la mantiene y transmite de forma homogénea, cocinando todo lo que se posa sobre ella por igual.

Se puede variar la temperatura del fuego según el grosor de las patas de pulpo y el resultado que se desee, es decir, si quieres que durante la cocción no pierdan mucha agua, entonces se endurecen un poco, pon la temperatura un poco más alta que si te gusta un pulpo de textura más dura y algo más seco. Es importante que queden marcadas por la parrilla, ya sabemos que este pardeamiento, el tostado, hace que resulte un bocado mucho más sabroso.

Sazona ligeramente con sal fina cuando el pulpo esté en el fuego, y da la vuelta a las patas para que se hagan por todo su contorno.

Emplatado

Cuando el pulpo hecho en la parrilla esté a tu gusto, sírvelo de inmediato en los platos aderezándolo con un hilo de aceite de oliva virgen extra y dejando caer unas escamas de sal. La guarnición para acompañar al pulpo de hoy ha sido aguacate, cebolla dulce, cilantro y shichimi togarashi, además de un toque de una suave mayonesa de ajo. Hay muchas otras posibilidades de acompañar el pulpo a la brasa o a la parrilla, pero sinceramente, como más nos gusta es solo. ¡Buen provecho!

Pulpo a la parrilla o a la brasa. Pies en la cabeza

El pulpo a la parrilla o a la brasa es uno de los platos típicos de una de las gastronomías más clásicas y antiguas: la griega.

Su nombre original sería Oktapodi sta Karvouna o Oktapodi sta Karvuna.

En mi humilde opinión, tanto la cocina como la interpretación de los ingredientes y materias primas, es muy similar a la nuestra. No en vano nos parecemos tanto o más que los italianos. A saber:

“Productos buenos y frescos, equilibrio en las especias, el aceite de oliva virgen extra y elaboraciones sencillas que respetan la materia prima.

Pulpo a la parrilla y la dieta mediterránea

Si bien el pulpo a la parrilla no es el plato más representativo sí podríamos decir que está en el TopTen de sus elaboraciones junto a la spanakopita, tzatziki, dolmades…

Una receta típica de la dieta mediterránea. Sin apenas grasas, lo que significa que a pesar de lo sabroso que resulta, lo tentador del plato y el impactante aroma que desprende, no afectará a la operación bikini.

El pulpo a la parrilla ¿Primero o segundo? y no me refiero a la planta

Cuando preparé este plato por primera vez me preguntaron si era un primer plato o un segundo plato. Lo cierto es que en Grecia no existe esta costumbre tan española.

Así que lo que se hace es presentar primero unos aperitivos para compartir que reciben el nombre de “mesèdes” y después carne, pescados o lo que se tercie, siempre con buenas hortalizas y verduras.

Si tenéis la suerte de contar con unas brasas de carbón, el pulpo a la parrilla quedará de lujo.

Siempre podéis recurrir a una sal con toques ahumados o incluso aceites con toques de humo, pero para mí esto no es muy ortodoxo, prefiero usar una sartén o una parrilla de hierro fundido y no añadir sabores que realmente no son los aportados por la leña o el carbón sino que se añaden de forma artificial.

Los ocho odiosos y famosos tentáculos. cómo los cocinaría

Antes de meterme en la parrilla os dejo algunos de los más famosos tentáculos y cómo los prepararía:

1.- El pulpo Paul lo cocino a la gallega, el inefable oráculo de origen inglés ya casi olvidado por los noticiarios y las redes sociales.

2.- Calardo el amigo de Bob Esponja en salpicón, con nombre de calamar pero en realidad es un pulpo calvo en toda regla.

3.- El kraken, esa bestia de la mitología nórdica en guiso marinero.

4.- Kang y Kodos. ¿Cómo que no los conocéis?, Sí, son los extraterrestres de los Simpson que se empeñan en colonizarlos. Estos en empanada.

5.- Úrsula, la villana de Disney, esa de pelo cano, tez azul y cuerpo de pulpo. Esta va en salsa americana.

6.- Davy Jones, el malo, malísimo de Piratas del caribe (da un asquito). Este en paella o como diría un valenciano, arroz en paella.

7.- Octopus, doctor y lunático archienemigo del Hombre Araña. Me encanta en ceviche, es mi perdición. Sustituir el pescado por pulpo cocido finamente cortado como en el tiradito.

8.- Por último, el más frikie. Sólo lo conocerás si eres fan de las novelas oscuras de Howard Phillip Lovecraf: “Cthulhu” la deidad… en caldeirada.

Ingredientes para el pulpo a la parrilla para 4 personas

  • 4 patas de pulpo de 200 g cada una o un pulpo de 2 kg.
  • 50 ml de aceite de oliva virgen extra (AOVE).
  • El zumo de un limón.
  • 500 g de cachelos o patatas.
  • 15 g de cebollino fresco (Opcional).
  • Sal en escamas al gusto.
  • Unas hojas de laurel.
  • 2 dientes de ajos.
  • 30 g de cebolla (media cebolla).
  • 30 g de pimentón de la Vera.
  • 5 litros de agua.
  • 150 g de sal marina.

Si tenéis dudas sobre medidas os dejo este artículo. “Vamos a tomar medidas”

Elaboración del pulpo a la parrilla. Primer paso: La paliza o el frío

Como la mayoría de los pescados procedentes del mar, este octópodo no está libre de contener ese maldito parásito llamado “anisakis”. Podemos congelarlo no sólo para librarnos de él, también sustituye al antiguo proceso de darle la “paliza”.

Para aquellos que no lo sepáis, las fibras musculares de este cefalópodo son en extremo duras y para que salga tierno debemos romperlas bien pasando por el congelador o bien con la ayuda de somanta de golpes.

Antiguamente cuando se apresaba a un pulpo se le daba la vuelta a la cabeza y se les flagelaba contra una pared, roca o el suelo de la embarcación. Pero esta acción no sólo la realizan los humanos, sorprendentemente los delfines también los martirizan contra la superficie del agua antes de comérselos.

¿A los delfines les gusta el pulpo gallego o a la gallega?

En el caso de los cetáceos no sólo lo hacen para ablandarlos, les va en ello la vida, pues una de las curiosidades de los pulpos es que aún después de muertos sus tentáculos siguen actuando como si tuvieran vida y pueden llegar a asfixiarlos. Lo que no creemos es que lo elaboren a la gallega con sus cachelos y su pimentón.

Al agua hirviendo de mar o nuestro simulacro

Ahora debemos cocer el pulpo en abundante agua con sal marina. Os recomiendo que intentéis representar el agua del mar y para ello, la proporción aproximada es de 30 g de sal por cada litro de agua. Como utilizaremos una olla grande de aproximadamente 5 litros, tendremos que usar 150 g. Mi consejo es no añadir la sal hasta que el agua no comience a hervir (si lo hacéis juntos, al ser mayor la densidad tardará más en alcanzar ese punto de ebullición, temas de física).

Os dejo el enlace a un vídeo.

No sólo de damos la paliza ahora le asustamos

Cuando el agua empiece a burbujear meter el pulpo y dejarlo en el agua durante 1 minuto, sacarlo, mantenerlo fuera 1 minuto y volver a empezar, 1 minuto hirviendo y 1 minuto fuera. Repetir esta operación 4 o 5 veces, a la última dejarlo en el agua, añadir el laurel y que hierva a fuego medio durante unos 45 minutos.

Sacamos, seccionamos las patas y esperamos a que se enfríe. Dejándolas en una fuente con aceite y zumo de limón para que marine durante una hora como mínimo.

Vamos con las patatas

Lavamos la piel con abundante agua, ya que no la vamos a pelar. Intenta siempre que sean todas de un tamaño similar pues evitaremos que unas se hagan más y otras menos.

En el mismo agua en el que hemos preparado el pulpo, metemos las patatas que debemos dejar a fuego vivo.

La pregunta del millón ¿Cuánto tiempo?

Entre 20 y 40 minutos, no podemos ser más precisos ya que depende fundamentalmente de lo grandes que sean, por regla general si son pequeñas estarán cerca de los 20 y si son enormes como 40. Para confirmar que está en su punto, debemos pinchar con un palillo o brocheta una de las patatas y que no presente resistencia tanto para entrar como para salir.

Sacamos las papas, escurrimos y quitamos la piel tan pronto la temperatura nos lo permita.

Meneemos las patatas

Ponemos en una sartén un poco de aceite y los dientes de ajo hasta que comiencen a dorar, entonces retiramos. Apartamos de fuego y añadimos el pimentón que debemos mezclar bien para que no se queme y quede disuelto.

A esta mezcla debemos añadir las patatas que tendremos que machacar con la ayuda de un tenedor evitando dañar la sartén, podéis hacerlo en una fuente aparte. Añadir un poco de sal y mezclar hasta que quede una textura y color homogéneo.

Doremos las patas al fuego imprescindible en el pulpo a la parrilla

Unta ligeramente la parrilla de hierro fundido con AOVE y ponla a calentar a fuego fuerte. Si las patas son grandes puedes realizar cortes de forma paralela y sin llegar a separarla del todo. Además de facilitar la penetración del calor y el sabor, ganas una apariencia impresionante.

Deja que se creen las marcas de la parrilla fruto de la reacción Maillard que tanto nos gusta, retira del fuego, añade un poco de AOVE sin calentar, el cebollino y un toque de sal en escamas.

Pon las patatas y a disfrutar.

Una receta para disfrutar de pulpo ya cocido, con un toque en la plancha o parrilla, y acompañado de dos aliños diferentes: con ajo y perejil, o con una ajada “a la gallega”.

Si os gusta el pulpo, esta receta os va a encantar, ya que tenemos todo el sabor y textura del pulpo cocido, con un toque de parrilla/plancha, y por otro lado el acompañamiento de dos salsas que le van de maravilla.

Para ello necesitaremos los “rabos” o patas del pulpo ya cocido. En otras recetas del Blog os explico cómo cocer el pulpo. También es una buena receta de aprovechamiento si os ha sobrado algún “rabo” de un pulpo que habéis cocido para otra receta.

Para hacer en casa, el que no disponga de una parrilla, puede hacerlo en una plancha o incluso en una sartén. Lo que sí es importante es que el pulpo sea de buena calidad, preferiblemente de Galicia.

Ingredientes:

1 rabo (pata) de pulpo por persona
Sal en escamas (o sal gruesa)

Para el aliño*:
1 diente de ajo
Perejil fresco
Aceite de oliva virgen extra

Para la ajada*:
2 diente de ajo
50 ml. de aceite de oliva virgen extra
1 cucharadita (café) de Pimentón de la Vera

* Cantidades para 2 personas

Dificultad: fácil
Tiempo: 15 minutos

Preparación de la receta

Comenzamos por cortar cada pata de pulpo (ya cocido) en 3 partes, dos más gruesas en la parte superior y la restante dejando la parte enroscada del final del tentáculo. Las porciones más gruesas, las cortamos a la mitad longitudinalmente, justo por la línea que separa las filas de ojos o ventosas. La parte final del rabo la dejamos entera.

Prepararemos ahora la salsa que más os guste para acompañar el pulpo, o podéis preparar las dos como en mi caso.

El aliño: picamos el diente de ajo pelado y el perejil bien finitos. En un pequeño cuenco, vertemos 5 cucharadas de aceite de oliva y añadimos la picada de ajo y perejil. Mezclamos bien y reservamos hasta el momento de servir.

La ajada: pelamos los dientes de ajo. Picamos uno en finas láminas y el otro lo dejamos entero. Ponemos el aceite a calentar (fuego medio) y echamos a freír todo el ajo. Cuando comience a dorarse, retiramos la sartén del fuego y dejamos que se temple el aceite.

Añadimos una cucharadita de Pimentón de la Vera, y removemos sin parar para que se integre por completo con el aceite. Colamos, pasamos a una taza/salsera y reservamos.

El pulpo: En una parrilla, plancha o sartén, bien calientes, echamos un poco de aceite de oliva. Incorporamos los trozos de pulpo y los vamos haciendo vuelta y vuelta, hasta que vemos que cogen color tostado. Procurad no pasaros, con 3-4 minutos bastará para que esté en su punto.

Pulpo a la brasa o a la parrilla

INGREDIENTES para 4 personas

  • Entre 4 y 6 patas o rejos de pulpo cocidas (según tamaño)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal gruesa

Consejos previos

  • Recuerda que esta receta se prepara con el pulpo ya cocido. Lo puedes comprar cocido o hacerlo en casa siguiendo estos consejos para cocer bien el pulpo.
  • No queremos que el pulpo pierda agua (y con ello jugosidad) así que tenemos que brasear poco tiempo y a fuego fuerte.
  • Es importante que el pulpo no suelte agua en la parrilla para que no se cueza y se endurezca, así que hay que secar bien las patas con papel de cocina.
  • No elimines la piel porque hace de barrera contra esa pérdida de humedad.
  • Hay que usar una plancha o sartén que reparta el calor por igual.

ELABORACIÓN del Pulpo a la Brasa

  1. Untamos la plancha o parrilla con aceite de oliva o la rociamos con un spray de aceite. Tiene que estar engrasada muy ligeramente.
  2. Ponemos a calentar la plancha y cuando vemos que está bien caliente ponemos el pulpo y dejamos unos segundos por cada lado dando la vuelta con unas tenacillas de cocina. En cuanto vemos que está marcado y dorado ya lo podemos retirar.
  3. Servimos de inmediato porque el pulpo al enfriarse puede endurecerse. Sazonamos con sal gruesa (o unas escamas de sal Maldon) en el momento de emplatar. Podemos poner un hilo de aceite de oliva y acompañar con unas patatas cocidas, perejil o cilantro picados y un toque de pimentón.

Parmentier de patata (receta de Cata 50 en Sevilla)

Para 1/2 kg de patatas: 250 ml de nata líquida de cocina espesa, 50 gr de queso Parmesano rallado, sal, pimienta blanca

  • Cocemos las patatas con su piel durante 20 minutos. Las pelamos y las ponemos en una batidora o en la Thermomix junto con el resto de ingredientes. Tiene que quedar como una crema. El pulpo se sirve sobre la parmentier, regado con aceite (perfecto el aceite de trufa) y un toque de sal, perejil y pimentón.

En la foto inferior la versión del Restaurante Perro Viejo, donde lo sirven con unas migas al pimentón y un huevo poché. Merece la pena ir hasta allí para probarlo!!

Descarga nuestra app gratuita


¿Te ha gustado? Síguenos en Facebook y consigue las mejores recetas!
ResumenNombre Pulpo a la brasa Autor Divina Cocina Publicado el 2015-08-08

PULPO A LA BRASA CON CREMOSO DE PATATA TRUFADO

¡Carballiño, la capital gallega del pulpo, está de fiesta! Desde 1964, cada segundo domingo de agosto se celebra aquí la “Festa do pulpo”, uno de los eventos gastronómicos del año en Galicia declarado de Interés Turístico Nacional y en el que ayer 7 se batió el record del mundo de la tapa de pulpo más grande: 450kg cortados en 10 minutos y 8 segundos… ¡Necesitaron un plato de madera de 5 metros de diámetro!

¿Te apetece probar algo nuevo con el pulpo? ¡Sigue esta sencilla receta de pulpo a la brasa y sorprende a tus invitados!

Ingredientes para 2/3 personas:

  • Pulpo cocido al vapor en su jugo 1 pata
  • Aceite de oliva virgen extra ecológico Arbequina saborizado trufa.
  • Puré de patata con trufa 250 g.
  • Aceite saborizado pimentón 250 ml.
  • Flor de sal delta del Ebro 200g.
  • Pimentón de la Vera

CÓMO PREPARAR EL PULPO A LA BRASA:

  1. En una cazuela incorpora el puré de patata, caliéntalo y añádele un chorrito de leche o nata liquida. Ponlo a hervir removiendo el conjunto hasta que el puré quede homogenizado pero dejándolo ligeramente cremoso. Sácalo del fuego y añádele un chorro generoso de aceite de olive virgen extra eco. Arbequina. Remueve bien para incorporarlo al puré y resérvalo caliente.
  2. Aparte, sumerge el pulpo en agua muy caliente, sin abrir la bolsa, durante 5 minutos.
  3. Una vez caliente, abre la bolsa, escurre el jugo, saca el pulpo e incorpóralo a una sartén, parrilla o barbacoa bien caliente junto con un chorro de aceite de oliva.
  4. Dóralo ligeramente por los dos lados teniendo cuidado al darle la vuelta.
  5. En un plato hondo incorpora el cremoso de patata, añade el pulpo troceado por encima y termina con un chorro de aceite de pimentón.
  6. Para terminar puedes incorporarle un poco de pimentón espolvoreado por encima.

COMPRAR PATA DE PULPO COCIDA EN SU PROPIO JUGO

Viaja a Galicia sin moverte de tu casa comprando nuestra pata de pulpo cocida al vapor en su propio jugo.

#RECETA Pulpo a las brasas

Tips para cocinar pulpo como todo un chef

Tips básicos para limpiar mariscos de todo tipo

Ingredientes (para 4 porciones)

  • 1 kilogramo de pulpo
  • 1 cucharada de sal de mesa
  • 1 de chile serrano
  • 1 cucharada de pimienta entera
  • 3 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
  • 3 litros de agua
  • 2 dientes de ajo
  • 1/2 puño de laurel hojas
  • 1/2 cebolla
  • Paprika o pimentón

Procedimiento

Hervir 2 litros de agua con las hojas de laurel, media cebolla, los dientes de ajo, sal, pimienta, chile serrano.

Al soltar el hervor, “espantar al pulpo” —meter en lapsos de 4 segundos al agua hirviendo y sacarlo del agua y repetir tres o cuatro veces—, esto sirve para que la piel no se despegue de la carne, y cocer durante 40 minutos.

Apagar el fuego y enfriar el pulpo en el líquido de cocción.

Sacar del agua, barnizar con el aceite de oliva y rociar con el polvo de pimentón o paprika, poner en el asador con brasas blancas durante 10 minutos volteando periódicamente.

Si deseas leer la receta original, haz clic aquí o bien sigue este link para aprender nuevos platillos hechos con pescados y mariscos.

Otra receta:

#TradiciónYucatán: Pulpo al tikin xic

Pulpo a la brasa

Se cuece el pulpo. Siempre se cuece igual. Vamos a recordarlo.
Se debe ablandar el pulpo antes de cocinarlo. Esto se consigue congelando el pulpo durante dos días para matar el nervio, ya que al transformarse el agua del propio alimento en hielo, éste ocupa un mayor volumen y hace que se rompan los tejidos y por tanto la carne queda más tierna. Si se ha decidido congelar el pulpo, un día antes de cocinarlo, se descongela en el frigorífico sobre una fuente para que escurran los jugos. Si no deseas congelarlo, deberás de dar una buena paliza al pulpo.
Poner al fuego una cazuela con agua y cuando rompa a hervir se añade el pulpo. A continuación se sujeta por la cabeza y durante tres veces seguidas, se mete y se saca de la cazuela, antes de soltarlo definitivamente; a esta técnica se le conoce como «asustar el pulpo».
El tiempo de cocción depende del tamaño de la pieza; así por ejemplo, un pulpo de 2 kilos se cocinará durante cincuenta minutos, es decir, unos 25 minutos por kilo. Para saber si el pulpo está bien cocido, deberás de pinchar la parte más gorda del pulpo con una aguja de madera y que entre suavemente. El pulpo estará cocido. Si te pasas de cocción estará demasiado blando.
Una vez cocido retiramos del fuego.

En la misma agua de cocer el pulpo, cocemos las patatas, peladas y cortadas en rodajas gruesas. Cuando estén tiernas sacar de la cazuela, escurrir y reservar. También puedes cocer a la vez el pulpo y las patatas. Las patatas al cocerlas con el mismo agua del pulpo, tendrán muchísimo más sabor.
Una vez cocido el pulpo, se abren las patas de arriba a abajo. Se abren de esta manera para que al brasear no se cierren las ventosas. Una vez abiertas se pasan por las brasas para que se doren. Si no tendríamos brasas se puede pasar por la plancha o en su defecto por el horno.

Una vez braseados se sirve el pulpo igual que a feira o a la gallega, es ecir, espolvoreando el pimentón dulce, el pimentón picante, la sal gruesa y el aceite de oliva.
Una forma disntinta de servir el pulpo en el que sus invitados quedarán encantados ya que es un plato exquisito y totalmente diferente.
Buen provecho. Os gustará.

Desde que descubrí el pulpo al brasa me enamoré de este plato. Siempre lo había probado a feira pero nos centramos siempre en lo típico y un día alguien se le ocurrió ponerlo en unas brasas y triunfó.

Como en mi casa no tengo brasas lo he hecho en una plancha, sé que no es lo mismo jejeje, pero con la plancha a fuego fuerte podemos crearle esa costra crujiente tan rica que se le forma al pulpo. Si tenéis jardín donde podáis hacerlo a la brasa quedará mejor pero la cuestión es crearle al pulpo la costra tan rica que le sale al pasarlo por la plancha o brasas.

El pulpo debe de estar cocido siempre. Lo he acompañado de unas patatas revolconas pero sin los torreznos para que fuera un puré con un sabor a pimentón muy suave, riquísimo.

Vamos con las receta de pulpo a la brasa (en casa) con patatas revolconas.

Ingredientes

  • 1 pata de pulpo
  • 2 patatas
  • 1 cucharada de pimentón de la vera
  • 1 ajo
  • Aceite de oliva
  • Sal en escamas
  • Leche

Elaboración

1.- Comenzamos cociendo las patatas. Una vez cocidas las aplastamos con un tenedor en un bol.

2.- En una sartén ponemos un poco de aceite y doramos unos ajos en láminas.

3.- Quitamos la sartén del fuego y rehogamos la cucharada de pimentón.

admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *