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Punto g hombres

Estimular el punto G en el hombre: lo que debes saber

En los últimos años, parece haber un cambio en la manera de comunicar la sexualidad. Así, parece que la sexualidad se está tratando de forma más abierta. Sin embargo, y a pesar de esto, aún existen muchos tabúes y mitos en lo que tiene que ver con el punto G en el hombre.O también llamado punto “H” o punto “P”.

El machismo imperante en la sociedad desde hace siglos ha impedido que muchos hombres descubran el placer que se genera en esta zona. El miedo a perder la “masculinidad” o el considerar el acto como algo “antihigiénico” continúa siendo un obstáculo para su disfrute.

De hecho, muchos aún dudan de la existencia de esta región erógena y se niegan a pensar que puede estimularse en pareja sin que eso sea sinónimo de desviar su sexualidad. No obstante, algunos hacen a un lado los prejuicios y se interesan mucho en el tema.

¿Qué debemos saber sobre el punto G en el hombre? ¿Cómo se puede estimular para una experiencia satisfactoria? Como sabemos que tanto ellos como ellas desean resolver estos interrogantes, a continuación compartimos en detalle los aspectos más importantes.

¿Dónde está ubicado el punto G en el hombre?

Para disfrutar de la plenitud sexual en pareja es conveniente saber, previamente, en qué región se ubica el punto G en el hombre. Por obvias razones, hay grandes diferencias anatómicas si lo comparamos con el punto G de la mujer.

El punto G masculino es, en realidad, la glándula prostática ubicada en el interior del recto, a unos 5 cm del ano y en la pared que da hacia el frente. Es un punto en el que existen muchas terminaciones nerviosas, lo cual hace la zona muy sensible y erógena.

Se puede acceder a esta a través del ano, introduciendo con cuidado un dedo. Una vez se atraviesa el esfínter anal, se llega al recto. En esta zona, a varios centímetros de profundidad es posible palpar un abultamiento de un centímetro de espeso: la próstata.

Visita este artículo: Postura de la mariposa: una pose que permite la estimulación del Punto G

¿Qué es la próstata?

La próstata es una glándula en forma de nuez que forma parte del sistema reproductor masculino. Su función principal es ayudar a producir semen y se encuentra ubicada debajo de la vejiga, casi en frente del recto.

La glándula tiende a crecer con la edad y puede sufrir varios problemas de salud. La exploración del punto G en el hombre se considera una medida preventiva, pues ayuda a detectar anormalidades.

¿Cómo estimular el punto G en el hombre?

El tema de la estimulación del punto G en el hombre puede causar muchas dudas. Mientras que algunas mujeres temen que sus parejas se nieguen a explorar esta zona, otras sienten temor de causar daño por la falta de lubricación en el área.

Pues bien, en primer lugar lo ideal sería hablar con confianza, pues es necesario que ambos estén de acuerdo para hacerlo. Como mujeres es importante hacerles saber que la situación es completamente normal y que no afecta la masculinidad.

Por supuesto, lo mejor es respetar las decisiones sexuales del otro, pues de nada sirve forzar la situación. Si él decide que quiere hacerlo, es bueno saber cómo lograr una buena estimulación.

Sexo oral

La práctica de sexo oral antes de llegar al punto G en el hombre es una gran forma de ponerlo en un estado de relajación y tranquilidad. Así, mientras él disfruta del placer generado adelante, ella puede empezar a tocar con cuidado la parte de atrás.

Consejo:

  • Trata de masajear con cuidado el perineo, es decir, la parte de la piel que hay entre el ano y los testículos. Esta zona es muy sensible y puede ayudar a prepararlos antes de intentar llegar al punto G.

Lubricante

Los hombres, como las mujeres, tienen la necesidad de relajar el esfínter anal para facilitar la penetración. Por este motivo, antes de introducir el dedo en la zona, es esencial lubricar bien con un producto adecuado.

  • Mueve el dedo alrededor de su ano y aplícale el lubricante con un masaje suave para lograr una mayor excitación.

Lee también: ¿Cómo mejorar la técnica del sexo oral?

Punto G

Una vez se logre la lubricación adecuada es el momento de introducir el dedo para encontrar el punto G. Cabe recordar que la región se siente como una pequeña “nuez”, con una textura un poco rugosa.

  • Una vez encuentres el punto G, mueve con cuidado el dedo y trata de imitar el gesto de “ven acá”. Frota a diferentes ritmos hasta que encuentres el más excitante para él.

Juguetes sexuales

Hay muchos juguetes sexuales que pueden ayudar a mejorar la experiencia al estimular el punto G en el hombre. Lo ideal es empezar a incorporarlos cuando él haya vivido lo anterior y se sienta más cómodo y preparado.

Algunas opciones divertidas son:

  • Tapones anales
  • Masajeadores de próstata
  • Esferas anales
  • Estimulador anal.

A los hombres, también es importante consultarles si se sienten cómodos o si algo no les gusta. Por esto, una vez te adentres en esta zona erógena, es bueno preguntarle “aquí te gusta” o “cómo te sientes”.Los gemidos de felicidad y sus expresiones pueden servir como indicador.

Ellos también lo tienen. Aunque sea menos conocido que el punto G de la mujer, los hombres también tienen esa especie de botón mágico del orgasmo que sabiendo estimularlo puede producir un gran placer al hombre e incluso llevarlo al orgasmo sin necesidad de manipular el pene. Así lo ha explicado la psicóloga y sexóloga Anna Gil Wittke, en una nueva entrega del espacio Hablando Claro.

Gil Wittke ha explicado dónde podemos encontrarlo y cómo estimularlo tanto manualmente o con la ayuda de juguetes eróticos. Gil Wittke ha explicado que el punto G masculino se encuentra en el ano a unos pocos centímetros de la entrada en dirección al pene. «Si introducimos aproximadamente media falange de nuestro dedo índice en forma de media curva hacia arriba (como el gesto que hacemos con la mano para decir «ven aquí»), podremos dar con ese punto tan excitante para ellos, «siempre con la ayuda de algún tipo de lubricante, ya que el recto no lubrica por sí mismo», ha dicho.

Anna Gil Wittke y Verónica Carmona / Radio Murcia

Al igual que ocurre en el caso de las mujeres, el orgasmo producido por la estimulación del punto G masculino suele ser muy placentero, aunque no hay que desesperare a la primera de cambio, «toda práctica sexual necesita de paciencia y mucha complicidad de la pareja para poder llevarla a cabo con éxito».

Anna Gil ha aprovechado para aclarar que si un hombre disfruta con la estimulación del punto G esto no tiene nada que ver con su orientación sexual. De hecho -dice Gil Wittke- el punto G masculino con la penetración anal no se estimula realmente. «La estilumación para que sea directa tiene que incluir algún tipo de curvatura a la hora de tocar esa zona. Ocurre lo mismo con el punto G fememino, no se puede estimular con la penetración, sino con la ayuda de los dedos o con algún juguete sexual específico para ello».

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Cómo hacer que un hombre ‘tiemble’ de placer… y pida más ¡Efectivo!

Hay muchas teorías acerca de lo que les gusta a los hombres en la cama, pero hay algo claro, y es que la masturbación está siempre en el top cinco de las técnicas sexuales más deseadas. Si alguna vez te has preguntado cómo masturbar a un hombre para que disfrute como nunca, te lo ponemos fácil.

La masturbación es un arte, que se puede disfrutar en pareja

Hacer que tu chico termine “manualmente” puede parecer un trabajo sencillo, pero si lo que quieres es hacérselo bien, debes tomarte un par de minutos y pensar en las complejidades de esta técnica. ¡Todo lleva su tiempo!

Los consejos que te vamos a presentar pueden parecer mecánicos y poco sensuales, pero en la práctica verás que el éxito depende de ellos, y tu pareja te lo agradecerá.

Hemos hablado con tres expertos en masturbación masculina: el Dr. Massimo Stocchi, experto en sexualidad y relaciones del Instituto de Psicología de Harley Street de Londres; Rebecca Lowrie, experta en masturbación y colaboradora de la empresa “Sextoys”; y Emma Ziff, terapeuta sexual.

¡Te enseñamos cómo hacer que tiemble de placer!

Postura

El Kamasutra no ayuda mucho en lo que a técnicas de masturbación se refiere. Sin embargo, una correcta postura marcará la diferencia entre un trabajo torpe y una experiencia que le lleve a la cumbre del éxtasis.

No tengas miedo, prueba primero distintas variantes y no tengas reparo en cambiar de posición para encontrar cuál funciona mejor.

Lo mejor de la masturbación es precisamente esa sensación de dominio que tienes sobre él: tú serás la parte activa. Tú decides qué va a pasar y cómo va a pasar, ¡y eso le va a poner mucho!

Espontaneidad

Lo mejor de la masturbación es que es fácil de llevar a cabo en cualquier momento y lugar. Por ello le hace ser la técnica perfecta en las situaciones en las que es necesaria una rápida respuesta.

Es decir, en aquéllas en las que te apetezca mimar a tu pareja dándole placer instantáneo. Puedes hacerlo en cualquier lugar: dentro, fuera, en el coche, en el cine, bajo la mesa…

No tengas miedo de sorprender a tu pareja siempre que lo desees. Para saber si en ese momento le apetece, empieza con un juego. Acaricia levemente sus muslos y abre poco a poco la cremallera de su pantalón. Si no hace nada para detenerte, significa que ¡adelante!.

Agárrale con la mano

Ya estás en posición. Ahora es el momento de averiguar cómo cogerle el pene. No es necesario utilizar los cinco dedos, según recomienda el Dr. Stocchi, ya que, tener un par de dedos libres, permite dar lugar a ciertos juegos: “Utiliza tres dedos para la parte de arriba, y los dos inferiores para los testículos”.

De esta manera tu pareja sentirá más el contacto contigo. No lo olvides, el mejor placer manual, como el sexo en general, no se centra únicamente alrededor del pene.

A la mayoría de los hombres les gusta sentir presión durante la masturbación, pero recuerda que tienes entre las manos una de las partes más sensibles del cuerpo, así que no te pases con la fuerza.

No pierdas el ritmo

Es el momento de agarrarle y empezar. Mueve la mano con un movimiento constante hasta que notes cómo le gusta. “Empieza con un lento y suave movimiento”, aconseja la experta en sexo Rebecca Lowrie. “Cambia el ritmo y hazlo un poco más rápido, pero no demasiado, a menos que veas que a él le gusta”.

“La mejor manera de encontrar el ritmo adecuado es dejar que tu pareja ponga su mano sobre la tuya y te guíe haciendo el movimiento que él prefiera”, recomienda el Dr. Stocchi. Cuando hayas alcanzado el “punto de no retorno”, es importante no perder el ritmo ni la fuerza, ya que es este movimiento realizado repetidamente el que le hará llegar al clímax.

Utiliza las dos manos

Si quieres ser una profesional del arte manual, debes explotar tus capacidades multitarea. Puede parecer difícil, pero lo cogerás enseguida. Presta atención a sus testículos: “acariciar y masajear los testículos puede llevar a tu pareja a un orgasmo muy intenso”, asegura el Dr. Stocchi.

Los testículos, por ejemplo, son una zona muy sensible que debe tratarse con sumo cuidado, de lo contrario, más que gritos de placer, lo que oirás serán quejas de dolor: “agárralos, acarícialos suavemente, o con mucho cuidado tira de ellos…cada hombre tiene sus preferencias”, como afirma la terapeuta sexual Emma Ziff.

Cuanto más excitada esté tu pareja, más regulares deben ser tu movimientos con las manos. Recuerda: un ritmo constante es la clave para hacer que tu chico llegue al orgasmo y hacerle gritar de placer.

Lubricación

Todo aquello que reduzca la fricción entre tus manos y su pene debe ser considerado. Utilizar aceite o lubricante reducirá cualquier molestia que tu chico pueda sentir y aumentarás el deseo y las ganas de jugar. Si optas por lubricar su pene con gel o aceite, lograrás que tus movimientos sean más intensos y agradables, mayor sensibilidad y menor esfuerzo con mejores resultados.

Un consejo del Dr. Stocchi: “lo realmente emocionante es probar lubricando una sola mano y alternarla con la otra”, así conseguirás descubrir nuevas y excitantes experiencias.

Juegos y juguetes

Sé creativa y aplica todo tu potencial al arte del sexo manual. Los juguetes sexuales, o ciertos accesorios cotidianos te ayudarán mucho a estimular distintas zonas. ¿Te atreves?

“Lleva siempre un collar de bolas en el bolso”, aconseja Emma Ziff. “Sujétalo con la mano y enróllalo alrededor del pene hasta cerrar en la punta. Después muévelo de forma circular”. Esto deleitará a tu chico con una explosión de estímulos sensoriales.

“Prueba también a acariciar la punta y la raíz con unos guantes de terciopelo”. Todo es cuestión de sensaciones.

Descubre sus zonas erógenas

No hay dos hombres iguales o dos hombres a los que les guste exactamente lo mismo. No obstante, existen un par de zonas de placer comunes a todos que debes conocer. La experta Rebecca Lowrie nos cuenta que la punta del pene es, en cualquier caso, una de estas zonas. “Préstale mucha atención”, nos aconseja.

Crea el ambiente perfecto

De acuerdo: masturbar a tu chico puede parecer a primera vista un acto unidireccional, ya que estás dando lo mejor de ti, mientras él es el único que disfruta. Sin embargo, para que él disfrute al máximo, necesitarás algo más que un toque de varita mágica.

“Tu energía sexual es tan importante como la suya”, afirma Rebeca Lowrie. “Intenta crear el ambiente perfecto antes de empezar a tocarle”. Tu pareja se dará cuenta de inmediato de cómo te sientes frente al hecho de darle placer en un acto no recíproco, y esto afecta a su disfrute. Es muy importante que ambos estéis mentalizados y concentrados y en especial tú debes tomártelo en serio. Si no, es mejor dejarlo.

Cuando termines: ¡pregúntale!

No es ningún secreto que los hombres son los que más saben en materia de masturbación, ya que tienen mucha experiencia. Emma Ziff aconseja: “Obsérvale mientras se masturba. ¿Qué hace?, ¿cuánto tarda y con qué frecuencia lo hace?”. Esto puede resultar muy excitante para los dos, y, además, te dará muchas pistas de lo que le gusta a tu chico.

“No tengas miedo”, asegura Emma Ziff, “no son actores porno y no tienes que comportarse como tal”. La masturbación es un arte; pero con cariño, una mente abierta y algo de humor, seguro que consigues dominarlo. Lo más importante es que se diviertan el uno con el otro.

enfemenino.com

6 consejos para estimular al hombre

Estimular al hombre, recorriendo toda su anatomía y poniendo en práctica algunos trucos puede ayudarle a experimentar un gran placer. ¿Has notado que tu pareja ya no se excita como antes? ¿Quieres darle una sorpresa en la intimidad? ¡Sigue leyendo!

Al igual que la mujer, el hombre posee numerosas zonas erógenas; es decir, puntos corporales que una vez estimulados, conllevan a la excitación sexual. Aprende a conocerlos para explorarlos mejor y ofrecerle a él un encuentro lleno de pasión y placer.

6 consejos para estimular a un hombre

Seducir, provocar y excitar son palabras clave que debes considerar al momento de compartir un encuentro sexual con un hombre. Para conseguir el máximo disfrute de principio a fin, comienza a poner en práctica estas recomendaciones y hazlo estallar de placer.

1. Expectativa

Antes de empezar a estimular al hombre, haz que espere un poco, pero de manera inteligente. Procura seducirlo sutilmente y luego, provocarlo con intensidad.

2. No te apresures

Elige un buen momento para estimularlo. Cuando consigas su erección,puedes utilizar tus manos y acariciar suavemente su miembro viril.

Descubre: Las formas de lograr más placer al tener sexo

3. Estimula zonas erógenas

Las zonas erógenas son partes del cuerpo quepresentan mayor sensibilidad o terminaciones nerviosas, en comparación con el resto. Entre estas están:

  • Nuca.
  • Orejas.
  • Labios.
  • Cuello.
  • Párpados.
  • Pectorales.
  • Vientre bajo.
  • Muslo interno.
  • Cuero cabelludo.

4. Lencería

Compra lencería atrevida sin miedo ni timidez. Tu chico te lo agradecerá y te concebirá como una mujer confiada y segura tanto de tu cuerpo como de tu sexualidad.

5. Practícale sexo oral

Es uno de los secretos para mantener una relación sexual placentera y duradera. Tu saliva hará que su pene se mantenga erecto, pero si no te gusta, tambiénpuedes utilizar lubricantes de sabores.

6. Mastúrbalo

Para masturbarlo, debes sujetar con delicadeza su pene desde el tronco. Seguidamente, procedes a masajearlo, subiendo y bajando, alternando el ritmo (puede que él te indique que vayas más rápido en algunos momentos). A su vez, puedes acariciar sus testículos.

Anatomía del pene

Repetir el mismo movimiento, de arriba y abajo todo el tiempo ya es más que suficiente. Funciona, pero eso es aburrido. Hay muchas partes de la anatomía masculina, y especialmente de su anatomía genital, quese pueden tener en cuenta para llevarlo al máximo deleite.

  • A la raíz, le gusta que se mantenga bien con las manos.
  • El cuerpo aprecia todo tipo de masajes y caricias.
  • La corona (pequeño reborde entre el tronco y el glande), es una zona extremadamente sensible.
  • El glande, extremo del pene, es muy receptivo a las caricias bucales y manuales.
  • Para algunos, los testículos son buenas zonas para masajear.
  • El periné es una piel muy fina y sensible entre el ano y las partes genitales.
  • El ano es una parte tabú para unos, mientras que para otros supone un placer intenso, aunque ¡cuidado! Debes detenerte si, por el contrario, ves que le causa incomodidad.

El punto H

El punto G de un chico, también conocido como el punto H, es su glándula prostática. Esta es la responsable de producir la mayoría del semen, pero también es una zona erógena muy sensible. Puedes buscar su próstata unos 7 centímetros dentro de su ano, cerca de sus genitales. Es aproximadamente del tamaño y la forma de una nuez.

Prueba a masajear el perineo. Después mueve el dedo alrededor de su ano, toma un poco de lubricante e introdúcelo cuidadosamente. Una vez que estés dentro, intenta mover tus dedos arriba y abajo. Esto lo excitará.

Tips

En primer lugar, cada vez que te adentres en una de esas zonas calientes pregúntale si le gusta y ve observando y aprendiendo de sus respuestas. Adicionalmente, los pequeños gemidos de felicidad te servirán de buen indicador para vayas descubriendo los gustos de tu pareja.

  • Dúchate con él.
  • Usa lubricante.
  • Mantén tus uñas limpias, cortas y lisas.
  • Los juguetes sexuales ayudan.
  • Si tu chico quiere que experimentes con su punto H, eso no significa que sea gay. Así que no te preocupes por ello. Intenta hacerle ver que es absolutamente natural y normal querer experimentar.

Si bien todos somos diferentes, existen ciertos rasgos comunes que nos caracterizan, especialmente cuando de sexualidad se trata. Sigue estas recomendaciones para estimular al hombre en cada uno de sus sentidos y que logre tener una mejor experiencia íntima contigo.

Muchos hombres se han preocupado considerablemente por descubrir el punto G femenino y por aprender a estimularlo para que una mujer goce del sexo. Pues aquí va un dato más que interesante que algunos no deben saber: los hombres tienen su propio punto G.

Vale decir que la próstata es el equivalente masculino del punto G de la mujer. El placer que puede brindar la estimulación de la próstata puede ser increíble, sin embargo, antes de emprender este viaje hay que soltar los prejuicios.

Descubrir el punto G

El punto G masculino no es difícil de encontrar, pero requiere un poco de paciencia. A continuación explicaremos la forma más sencilla de encontrarlo, puedes hacerlo solo o pedirle a tu pareja que lo haga.

Para comenzar se recomienda acostarse de espaldas sobre una cama o sofá cómodo, y mantener las piernas arriba apoyadas contra la pared. Luego habrá que comenzar a masajear suavemente el área del ano con la mano, utilizando lubricante.

Cuando estés lo suficientemente cómodo puedes ingresar con tu dedo, muy suavemente y de a poco, hasta entrar en contacto con el punto G, el cual se presenta como una protuberancia pequeña, situada a unos cinco centímetros hacia el interior.

Estimular el punto G

Una vez listo para la estimulación, hay una serie de métodos que puedes utilizar, aunque para comenzar, un dedo será suficiente.

Una vez localizada la próstata puedes comenzar a jugar con movimientos suaves y realizar cierta presión sobre la zona de acuerdo con tus gustos. La clave está en dar al cuerpo la oportunidad de reaccionar y responder, de descubrir lo que le gusta. Vale aclarar que la primera vez que se realiza la estimulación del punto G puede que no sea la mejor, solo hace falta práctica y animarse a conocer el propio cuerpo.

Técnicas y juguetes

Dedo

Si estás haciendo el amor, puedes pedirle a tu pareja que estimule tu punto G lo cual te ayudará a alcanzar un orgasmo tanto más intenso. Cuando te practiquen sexo oral, también pueden estimular tu próstata.

Lengua

Así como puedes disfrutar del sexo oral, también disfrutarás de recibir estimulación con la lengua en la zona del ano. Consejo: si practicas el 69 pueden hacerlo mutuamente con tu pareja.

Juguetes

Hay muchos juguetes para utilizar en la zona anal. Uno de los más comunes son lo tapones, que pueden ser utilizados durante una relación sexual y vienen en diversas formas y colores.

Fuente: Ask Men

En busca del placentero ‘punto P’: todos los secretos del masaje prostático

Y el clímax es intenso, por lo menos distinto a lo que cualquier hombre haya experimentado teniendo relaciones sexuales tradicionales. Explica Bruno Martínez, sexólogo al frente de la Escuela Sexológica, que «hay quienes experi-mentan sensaciones más fuertes durante la orgasmación cuando ésta se consigue ayudada por la estimulación prostática o incluso sólo gracias a ésta» por razones como «la irrigación nerviosa del esfínter anal y por lo simbólico del acto en sí».

Conviene recordar que los orgasmos no son iguales y cada uno tiene los suyos pero, sobre todo, es importante tener presente -lo señala Rotella- que a menudo «la intensidad de un orgasmo no depende tanto de la zona donde se estimule como de la vivencia que se tenga en ese momento, la intensidad de la excitación, el nivel del deseo…». «De forma subjetiva», admite, «sí hay personas que manifiestan que son orgasmos diferentes».

Para conseguirlo, sin embargo, hay que superar frentes variados. Dice el sexólogo Iosu Azqueta Chocarro, al frente del gabinete Sexcucha, que «existen muchísimos condicionantes que hacen que la experiencia se viva con más o menos satisfacción y mayor o menor intensidad». «La relación de un hombre con su ano puede estar marcada por el miedo a ser clasificado como homosexual, por el prejuicio de verlo como una práctica no apta o ilegítima, y entonces le resultará muy difícil conseguir una experiencia sexual satisfactoria, independientemente de que el masaje prostático se realice adecuadamente. Dicho todo esto, los hombres que de alguna manera logran vencer todos estos condicionantes refieren tener orgasmos más intensos y prolongados que los obtenidos por otros medios».

Es decir, adentrarse en el masaje prostático requiere, por lo pronto, un profundo conocimiento de uno mismo y una complicidad y confianza plena con la pareja. Hay que sentirse cómodo, bastante libre y con el deseo de «probar cosas nuevas», algo que sin duda sucede en esta época. Tanto que, si en las mujeres existe hoy bastante interés por masajear próstatas, en los hombres sucede, según refiere Sergio Fonsela, que haberse adentrado ya en la práctica otorga un plus a la hora de seducir.

Estigma

«Que te hayan metido un dedo por el culo, lo admitas y digas que te gusta es sinónimo de morbo y la posibilidad de ligar aumenta, porque eres un ‘tío abierto sexualmente’. Donde quizás aún siga el estigma es en si te masturbas tú mismo la próstata», ahonda este profesional.

Sin embargo, las prácticas sexuales se manifiestan normalmente de forma gradual, y es aconsejable practicar uno solo antes de hacerlo con otra persona, al igual que es algo ya común que alguien aprenda a conocerse, y a conocer sus gustos, a través de la masturbación.

El estigma se mantiene sobre todo en relación a la orientación sexual de ese hombre que desea que le hagan un masaje prostático. Recuerda Bruno Martínez que «el deseo se nutre de la transgresión y el hecho de que sea una práctica relativamente denostada culturalmente también hace que algunos sujetos se acerquen a ella dado que la ruptura de las reglas estimula su deseo».

Claves para que todo salga bien

Algunas recomendaciones para quienes tengan interés en conocer el masaje prostático responden al sentido común, como una higiene excelsa, unas uñas cuidadas y una buena dosis de lubricante. Otras inciden en la necesidad de generar una situación relajante en un espacio que acompañe y de una gran complicidad entre partenaires. En la práctica, la sexología aconseja comenzar gradualmente, primero relajando periné y ano -«e ir siendo conscientes de las sensaciones que se producen»- y después acercarse a la próstata pues, como señala el sexólogo Sergio Fonsela, «es un órgano que, aunque pueda proporcionar mucho placer, es delicado al tacto y también puede producir mucho dolor». También conviene iniciar el masaje «digitalmente» y después probar con juguetes diseñados para la estimulación anal. El mercado está repleto de ellos.

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  • Sexo

¿Cuál es el punto G del hombre? Pon toda tu mente y tus manos en el punto H

  • Situado cerca de la uretra y de la próstata,
  • Al interior del recto,
  • Sobre la parte que separa el cuerpo del pene y el ano.

No siempre resulta fácil de alcanzar, pero con un poco de entrenamiento y lubricante sexual, nada es imposible.

Excitar a un hombre, ¿cómo dar en el clavo?

Es mejor que intentes encontrar su punto H mientras le practicas sexo oral, para que él esté tranquilo y relajado. Así que, mientras le estás haciendo disfrutar por delante, intenta centrar toda tu atención con tus manos en la parte de atrás.

  • Prueba a masajear la parte de piel que hay entre su ano y sus testículos (el perineo). Es una zona muy sensible y explosiva para los chicos, por lo que es perfecta para prepararle.
  • Después mueve el dedo alrededor de su ano.
  • Coge un poco de lubricante e introdúcelo, ¡con cuidado!
  • Intenta meter tu dedo unos 7cm hasta que sientas una pequeña “nuez”.
  • ​Cuando llegues ahí, estarás en el lugar indicado.
  • Al principio os sentiréis un poco raros, pero no tardaréis en disfrutarlo.
  • Probablemente vuestro chico alcance el orgasmo muy rápido cuando encontréis su punto H.
  • ​Os recomendamos que estéis relajados, ambientad la habitación con un poco de música y al lío.

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¿Cómo estimular el punto G del Hombre?

  • Una vez que estés dentro intenta imitar con tus dedos el movimiento de “ven acá”.
  • Esto masajeará la zona y, ¡le volverá loco!
  • Intenta pensar en lo que te gusta cuando tu pareja estimula tu punto G y haz lo mismo.
  • Hacer los mismos movimientos que haces para estimular tu propio punto G es lo ideal.
  • Pon el mismo cuidado y tiempo que usarías para ti misma en lo que respecta a presión y velocidad.
  • ​​Hazlo despacio al principio.

Ahora que estás en el lugar adecuado, puedes probar diferentes cosas con tu chico como los juguetes sexuales para ellos, porque no solo son para las mujeres, hazte con uno y explora con su pene para saber lo que os gusta. A lo mejor podéis usar:

  • juguetes como plugs o tapones anales, descubre una gran variedad de plugs anales aquí.
  • masajeadores de próstata, encuentra el mejor para tu pareja haciendo clic aquí.
  • anillos vibradores para hombres, descubre las mejores aquí.

Usar estos juguetes cuando tengáis sexo conseguirán animar las relaciones sexuales y divertirán mucho a tu pareja. También puedes usar tu boca alrededor de esta zona, pero eso sí, recordad daros una ducha antes.

¿Cómo excitar a un hombre con sus zonas erógenas?

Al igual que la mujer, el hombre no se limita a su sexo y posee numerosas zonas erógenas. Estas zonas son puntos anatómicos que una vez estimulados, provocan una excitación sexual. De hecho se suele quejar que no nos ocupamos lo suficiente de ellos. Aprende a conocerlos para explorarlos mejor. No olvides poner en práctica ciertos verbos para excitarle:

  • besar,
  • acariciar,
  • mordisquear,
  • chupar,
  • lamer…

Todo (¡o casi!) salvo sus óganos genitales…
Estas zonas de su cuerpo se pueden transformar en auténticos detonadores de placer:

  • los labios,
  • el cuello,
  • para algunos las orejas,
  • el interior de los muslos donde la piel es muy fina,
  • los pezones,
  • sus nalgas…

que nos encanta mirar- también merecen que nos ocupemos de ellas ¡y haz que estremezca de placer!

Excitar a un hombre con todas sus partes íntimas
Evidentemente su pene es un concentrado de pequeños nervios extremadamente sensibles. ¿Pero lo conoces con detalle?

  • La raiz (¡pegada al resto del cuerpo para las que tengan un problema de orientación!), a la que le gusta que se mantenga bien con las manos.
  • El tronco o cuerpo que parte de la raíz (en la que nos focalizamos generalmente) y que aprecia todo tipo de masajes y caricias.
  • La corona (pequeño reborde cutáneo entre el tronco y el glande), una zona extremadamente sensible.
  • El famoso glande, al extremo del pene y una zona que se encuentra siempre al descubierto si el hombre está circunciso o que se descubre bajo el prepucio. Es muy receptivo a las caricias bucales y manuales y se puede comparar bastante con nuestro clítoris, ¡por lo que hay que manipularlo con precaución y atención!
  • En cuanto a los testículos, a algunos les gusta que se masajeen o se metan en la boca. ¡Pero otros no soportan que se les acerque a su sacro-santo scrotum!
  • El ano, es una parte tabú para algunos mientras que para otros supone la entrada a un placer intenso. Pero cuidado: no te pierdas en esta zona si sientes que él se encuentra molesto. Podría bloquearle.
  • La membrana del perineo: es una piel muy fina y sensible entre el ano y las partes genitales. Se pueden ejercer pequeñas presiones o círculos con la pulpa de los dedos durante la felación o una masturbación ¡el éxtasis estará asegurado!

El consejo enfemenino: Cada vez que te adentres en una de esas zonas » calientes » pregúntale » y aquí… te gusta «? Sus pequeños gemidos de felicidad te servirán de buen indicador.

Nuestros mejores consejos para excitar a un hombre

1. Usa lubricante. Meter el dedo en una zona privada de tu chico no irá bien a no ser que tengas un poco de cuidado. Usa siempre un poco de lubricante.
2. Uñas cuidadas. Si prefieres usar tus dedos en vez de juguetes o un masajeador de próstata, asegúrate de que tus uñas estén limpias, cortas y completamente lisas.
3. Daos una ducha. Daos una ducha e “id al baño” antes de cualquier acción anal por razones obvias.
4. No te asustes. Si tu chico quiere que experimentes con su punto H, eso no significa que sea gay ni ninguna otra tontería, así que no te asustes. Lo mismo para tu pareja, si cree que es raro, intenta hacerle ver que es totalmente natural y normal querer experimentar con algo explosivo.
5. Los juguetes son bienvenidos. Hay infinidad de juguetes dedicados a estimular su punto H, por lo que nuestro consejo es que inviertas en alguno de ellos.
Te dejamos por aquí algunas ideas de juguetes sexuales para hombres que les harán volverse locos de placer, y disfrutar de experiencias nuevas en el sexo, ¡toma nota!

Algunas ideas de juguetes sexuales para hombres:

Juego de 4 plugs anales. Kit de iniciación con diferentes tamaños.

Masajeador de próstata y vibrador con 10 modos de vibración distintos.

Juguete sexual para hombres. Vibrador para el cuerpo del pene con estimulación, resistente al agua.

Anillo estimulador y vibrador para el pene con 10 modos de vibración distintos.

Vibrador de mano con cabezal giratorio con 7 modos de vibración distintos.

Juguete 2 en 1: vibrador anal con balita vibradora y con anillo vibrador todo en uno.

Descubre: 100 juguetes eróticos para aumentar la pasión, ¡que suba la temperatura!

¿Dónde encuentro y cómo estimulo el punto G masculino?

Se le ha llamado el punto G masculino, aunque en realidad se trata de la próstata, una glándula que genera el líquido seminal.

Muchos hombres no quieren descubrir este punto por considerarlo antihigiénico o por miedo a perder algo de su masculinidad, pero la realidad es que quienes lo han probado no dudan en repetir esta experiencia extremadamente satisfactoria.

La primera recomendación es que hay que dejar atrás todos los prejuicios que generalmente se adjudican a esta práctica en los hombres.

¿Dónde se encuentra el punto G masculino?

El punto G de los hombres se encuentra en el interior del recto, a unos 5 cm del ano y en la pared que da hacia el frente, hacia la vejiga. Puede accederse a la próstata a través del ano, introduciendo un dedo. Traspasado el esfínter anal, se llega al recto. A unos cuatro o cinco centímetros de profundidad, en su pared anterior se encuentra un abultamiento como de un centímetro de espesor: es la próstata.

Hay una forma de estimular el punto G masculino externamente, es presionando o masajeando el perineo, ya que existen aquí también gran cantidad de terminaciones nerviosas que hacen a esta zona absolutamente sensible y muy erógena.

La próstata es una glándula del tamaño y forma de una nuez, parte del sistema reproductor masculino. Se ubica abajo en la pelvis, debajo de la vejiga y casi enfrente del recto. La función principal de la próstata es ayudar a producir el semen.

La glándula de la próstata tiende a crecer con la edad, causando malestares como la opresión de la uretra y no dejar pasar la orina. Los hombres de 30 y 40 años pueden empezar a tener estos síntomas. La exploración del Punto G masculino es otra manera de ejercer medidas de prevención. Si notas algún cambio, no dudes contactar tu médico para descartar cualquier trastorno.

El punto G masculino: todo lo que deberías saber sobre el centro del placer

04/05/2017 05:00 – Actualizado: 27/06/2018 18:15

Culo veo, culo quiero, como se suele decir. O, expresado de otra forma, una vez se comenzó a hablar del punto G femenino, ese centro exacto de placer inigualable que, en teoría, permitiría a la mitad de la población que sale perdiendo en la división de tareas de la cama disfrutar por fin, el hombre también quiso subirse al carro. Sobre la existencia del punto G masculino se ha escrito o, mejor dicho, elucubrado mucho.

Desde un punto de vista médico, pero un tanto laxo (“vale, aceptamos pulpo como animal de compañía”), podemos considerar que sí. Las glándulas de Skene, que se encuentran en la pared anterior de la vagina alrededor del orificio externo de la uretra, son consideradas en ocasiones como el punto G femenino. Ya que en el año 2001 el Comité Internacional Federativo de Terminología Anatómica aceptó que estas glándulas podían ser consideradas como la “próstata femenina”, haciendo una sencilla regla de tres, llegaremos a la conclusión de que la próstata de los hombres sería su punto G… sobre todo teniendo en cuenta que es una de las zonas erógenas más potentes del organismo masculino.

Desde el año 1982 se popularizó el término “punto G” referido a las mujeres; pronto, los hombres empezaron a buscar el suyo propio

Así es. Si hay algún lugar que pueda considerarse el punto G masculino, esa es su próstata (hay quien se refiere a él como punto P). De ahí que el masaje prostático, aunque siga siendo tabú, se haya convertido en una socorrida herramienta para obtener o, mejor dicho, multiplicar (ellos no tienen tantos problemas para alcanzar el clímax) el placer masculino. A veces, de manera externa, a través del perineo –la zona que se encuentra entre el ano y los testículos–, pero de manera mucho más sencilla, a través de la penetración, que puede llevarse a cabo de muy distintas maneras, según gustos, inclinaciones o preferencias.

No cabe duda de que la mayor parte de discursos sobre el punto G participan de la mistificación de dicha zona. Lo aseguraba una investigación publicada en el ‘American Journal of Obstetrics & Gynceology’: desde su irrupción en el léxico sexual a principios de los años 80 en el libro ‘The G Spot’ se ha convertido en un concepto muy utilizado, a pesar de que la evidencia sobre su existencia no haya sido concluyente. Aún peor si se trata del masculino: hay que poner mucho de nuestra parte para creer en él. Pero no tanto para disfrutarlo, se llame como se llame.

La ruta hacia el orgasmo

Todo mito requiere de sus evangelistas. En este caso, las revistas y medios destinados a la sexualidad, al bienestar o al mero disfrute entre las sábanas. Escuchemos, entonces, las palabras de ‘Cosmopolitan’, clásico entre los clásicos: “La próstata de un tío –la glándula de tamaño de una nuez al lado de su vejiga– es el botón mágico definitivo que quieres pulsar si quieres que su cabeza explote en la cama”, explica el medio relanzado por Helen Gurley Brown.

Una recomendación habitual es comenzar a investigar los misterios del punto G por nuestra cuenta para conocer nuestros límites

El medio ofrece también una breve guía de cómo estimular este punto delicado: “Para excitarlo, ya sea a través del sexo oral o del coito, apoya dos dedos sobre la franja de piel que hay entre sus testículos y su ano”, explica el doctor Ian Kerner. “Ahí está la próstata”. Es el camino más fácil o, al menos, el que menos probabilidades tiene de ser recibido con un “¡ni se te ocurra!” si a una mujer se le ocurre intentarlo con otro hombre entre las sábanas. El resultado es que la excitación sea aún mayor y que “se intensifiquen las contracciones pélvicas, magnificando su orgasmo diez veces”. Puede ser que en lugar de diez sean once o nueve, nos gustaría aclarar. No es una ciencia exacta.

Veamos qué tienen que decir en ‘AskMen’ (“aprende a ser un mejor hombre” es su lema) sobre el tema. “Piensa en el cosquilleo que sientes en tu estómago cuando estás sorprendido, se levanta un poco de brisa o te asustas”, anima el articulista. “Estos cosquilleos proceden de un movimiento en tus terminaciones nerviosas, y cuando el objetivo es el punto G de tu cuerpo, estás ejerciendo presión en la parte más sensible”. Su consejo a la hora de explorar en nuestro cuerpo es ir con cuidado. ¿Hasta dónde? “Detrás de la pared anal en el lado de tu ombligo (entre dos y cuatro pulgadas desde el esfinter)”.

Ahí está para el que la quiera tocar. (iStock)

Una recomendación habitual es comenzar a investigar en los misterios del punto G por nuestra cuenta para conocer nuestros límites. Está al alcance de nuestra mano (valga la redundancia). Y parece ser que el tema da para mucho: hasta hay un libro sobre el tema titulado ‘La guía definitiva para el placer de próstata’ escrito por el doctor Charlie Glickman y Aislinn Emirzian, que promete “trucos útiles sobre masajes, posiciones, ‘pegging’, juguetes y más”. La utilización de juguetes y lubricante puede ser particularmente útil a la hora de experimentar nuevas sensaciones.

Experimentando con el deseo

Todo muy bonito, pero como sugiere un artículo sobre el tema recientemente publicado en ‘The Guardian’, durante mucho tiempo esta clase de prácticas han sido consideradas como tabú. Como recuerda el periodista y locutor Gareth McLean, “los traseros, meter cosas en ellos, y el placer derivado de tal actividad era considerado ‘gay’”. Si no se ha explorado más esta vía de placer es porque era considerado algo propio y exclusivo de homosexuales. ¿Recuerdan la soez reafirmación de virilidad de Luis Aragonés? “No me cabe por el culo ni el pelo de una gamba”.

Como zona erógena, es puntuada por detrás de pene, labios, testículos, muslos, cuello y pezones. ¿Sigue siendo tabú?

Nuestra orientación sexual no está determinada por aquello que nos gusta hacer en la cama; es decir, que probemos otras vías no pone en duda ni nuestra heterosexualidad, ni virilidad, ni nada parecido. Por eso muchos hombres se han negado a admitir (o a rechazar) que obtienen placer sexual de la estimulación de la próstata o de dicha zona. “No olvidemos que no hace tanto tiempo que los hombres no solo se dejaban los calcetines puestos para hacer el amor sino que apenas se quitaban los pantalones”, recordaba el artículo.

La búsqueda del placer es completemente legítima. Y en ella no hay que olvidar otras zonas erógenas del hombre. Un estudio publicado en la revista ‘Cortex’ ya demostró que los cuerpos de hombres y mujeres mantienen un gran parecido en sus zonas erógenas, y que entre las zonas destacadas en el cuerpo masculino se encuentran el pene (puntuación de 9 sobre 10), los labios (7), los testículos (6,5), la parte interna de los muslos (5,8), el cuello (5,6), los pezones (4,8), el perineo (4,8), la nuca (4,5) y las orejas (4,3).

Los datos contradicen, en apariencia, lo que acabamos de ver, ya que tanto pezones como cuello o muslos parecen más determinantes. Sin embargo, el perineo es la única parte del cuerpo a la que los hombres le dan más importancia que las mujeres, lo que demuestra su carácter único en la anatomía masculina. Especialmente porque no suele encontrarse dentro de nuestro repertorio. sexual La compañía Durex afirma que “no todos los hombres disfrutan la estimulación de la próstata, pero merece la pena independientemente de tu sexualidad”. Y aunque puede que tengan cierto interés comercial en este mercado por explotar, nada se pierde “si se intenta de forma lenta, lubricada y segura”.

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