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Que colores me favorecen

ABCdesevilla

Muchas mujeres se encuentran alguna vez en la misma tesitura. Saben que quieren cambiar de color de pelo, pero no se atreven a dar el paso por no estar seguras de qué tono de melena les favorecerá.

Si te ha asaltado alguna vez la duda o estás decidiendo precisamente ahora cómo cambiar tu look, aquí te damos las claves para acertar al elegir tu color de pelo.

Según tu color de ojos

Uno de los elementos que determina qué color de pelo te sienta mejor es el tono de tus ojos:

Ojos negros: los ojos negros combinan bien con tintes color chocolate, castaños, negros. En el caso de los ojos marrones oscuros también el caoba suele sentar bien. Si es tu caso, pero tienes la tez muy blanca, prueba con una melena chocolate con mechas «babylight» en tonos castaños para no endurecer tanto el rostro.

Ojos marrones: los colores castaños encajan perfectamente con este tipo de color de ojos, aunque si la piel es blanca también se puede optar por rubios ceniza o rubios cobrizos. Una base castaña con unas mechas doradas puede ser una opción muy favorecedora para las mujeres con ojos marrones o miel.

Ojos verdes: las pieles más pálidas con este color de ojos suelen verse favorecidas por tintes rubios (ceniza o con mechas), mientras que las pieles bronceadas con ojos verdes encajan bien con melenas castañas, bronde o rubias cobrizas.

Ojos azules: las melenas rubias irán mejor con las pieles más pálidas, mientras que las pieles bronceadas con ojos azules se ven favorecidas con tonos dorados y bronde de cabello. Asimismo, las pieles muy pálidas con ojos azules muy claros pueden sacar partido a los morenos oscuros y tonos chocolate, porque generan un bonito contraste con la tez y el color del iris.

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Según tu tono de piel

¿Qué color de pelo me favorece según mi piel?

Pieles claras: son esas pieles que tienden a quemarse bajo el sol con facilidad, se sonrojan de forma evidente. Pueden presentar subtonos fríos (como violáceo o verde) o cálidos (como dorado o anaranjado) que determinan que tonos de maquillaje y cabello le sientan mejor. Puedes descubrir qué subtono de piel tienes repasando qué colores te favorecen más a la cara con la ropa. Observarás si dominan las prendas de la gama fría (azul, morado, fucsia, etc.) o las de la gama cálida (naranjas, rojos, o amarillos).

Para este tipo de pieles se puede optar tanto por la gama de rubios más claros, como por los dorados, caoba (sobre todo para ojos claros), bronde y castaños más claros. Siempre teniendo en cuenta el color de los ojos para encontrar el tono más favorecedor. Un aspecto a tener muy en cuenta en el caso de las pieles claras es el del tono de las cejas: han de ir acorde con el color del cabello, ya que de lo contrario, contrastarán demasiado sobre la tez. A veces merece la pena teñir también las cejas para conseguir un resultado más uniforme y favorecedor.

Pieles medias: los castaños con reflejos cálidos acompañan bien a este tipo de pieles. Si se prefiere optar por un tinte rubio, mejor escoger uno dorado o con matices cobrizo y evitar los rubios más oxigenados. Los colores caoba y castaños chocolate también pueden favorecer a este tipo de pieles, siempre en función del color de ojos que las acompañe.

Pieles bronceadas o aceitunadas: toda la gama de tintes castaños, chocolate, negro e incluso violín favorecen a este tipo de pieles, aunque dependiendo del color de ojos el rostro se verá con las facciones más o menos endurecidas. Para dulcificar el rostro, lo mejor es combinar el tinte con una buena técnica de «hair contouring» que combine tonos dorados en las capas más superficiales de la melena.

Combinación de ojos y pelo

Si tienes la piel clara y los ojos claros (azules o grises) te favorecen los rubios nórdicos o los tonos cobrizos. En cambio, no te sentarán bien los colores demasiado oscuros (descartado el negro azabache) ya que endurecen los rasgos. Si en cambio tu combinación es de piel clara con ojos marrones, miel o verdosos, deberás optar por tonos de rubio más dorados y no tan fríos, así como por castaños claros como el «bronde», con matices caramelo.

Cuando hablamos de pieles oscuras con ojos claros, podemos jugar con la amplia gama de los castaños o bien optar por un tono caoba si preferimos la gama rojiza. Si en cambio hablamos de una piel oscura con los ojos también oscuros es preferible optar por colores de pelo oscuros, desde el castaño hasta el negro. En estos casos cabe recordar que se puede dar luz a la melena con tonos dorados de medios a puntas aplicando técnicas como el «balayage».

«Bronde», el tono que mejor se adapta

Una apuesta segura y, además, de tendencia es optar por un tono «bronde» de cabello, más luminoso para las pieles más blancas, y más caramelo para quienes tengan un tono medio u oscuro de tez. Como ya te contamos, el este tono de tendencia surge de la mezcla del rubio y el castaño y permite iluminar todo tipo de pieles de manera muy favorecedora.

Así, si tienes un color castaño de pelo, podrás combinarlo con unos reflejos dorados y si tienes el pelo completamente rubio, podrás obtener favorecedores matices para tu rostro si te aplicas unas mechas informales en tonos caramelo o avellana.

Ni rubio, ni moreno: «bronde», el color de pelo del verano 2015

Si te tiñes en casa…

Los tintes caseros, si bien funcionan y son muy prácticos, para cualquier cambio de look te aconsejamos que acudas a tu peluquería de confianza para que los profesionales te den su opinión sobre el color de pelo que mejor te puede sentar también en función de tu tono natural.

Además, debes tener en cuenta que, cuando te tiñes en casa, el color de la caja nunca es el que queda finalmente sobre tu melena. De hecho, si tienes el pelo oscuro o castaño y quieres aclararlo, es muy posible que acabes con un inesperado tono cobrizo. Por el contrario, si lo que quieres es oscurecerte el pelo, probablemente consigas un tono más pardo y neutro del que buscabas.

Test: ¿qué color de pelo me favorece?

Además del color de ojos y el tono de la piel, otros factores como el color de pelo natural, o lo bronceada que te pones en verano, pueden ayudarte a descubrir el tono ideal para cambiar tu coloración. Sal de dudas con este sencillo test:

  1. Mi color de pelo natural es…
    a. Negro
    b. Castaño / moreno
    c. Rubio / castaño claro
  2. Mis ojos son…
    a. Negros / marrones
    b. Marrones / verdes (pardos)
    c. Azul claro u oscuro / verde claro
  3. Mi tono de piel es…
    a. Moreno / oliva
    b. Dorado / cetrino
    c. Claro / normal
  4. En verano…
    a. Me bronceo con facilidad sin quemarme.
    b. A veces me quemo, pero me bronceo.
    c. Me quemo a menudo y apenas me bronceo.

Mayoría de respuestas A: tus rasgos encanjan a la perfección con tonos morenos como el chocolate o el marrón café. Puedes iluminar tu melena con unos toque de «balayage» en tono miel o castaño claro, pero dejando que el color dominante sea el que más te favorece de manera natural. Otra opción pueden ser los reflejos rojizos sutiles que den movimiento a tu cabello.

Mayoría de respuestas B: elige coloraciones medias, ni muy claras, ni muy oscuras para favorecer tu rostro. Los tonos caramelo te favorecen, especialmente si juegas con mechas balayage que establezcan puntos de luz. También puedes optar por coloraciones castañas con sutiles reflejos cobrizos.

Mayoría de respuestas C: los tonos rubios te favorecen naturalmente. Puedes probar desde un platino hasta un tono dorado. Lo mejor es que juegues con destellos más claros y oscuros, dentro de la gama de los rubios, para a dar movimiento a tu melena.

Según tu color de pelo actual

Si lo que buscas es un cambio de look, podemos ofrecerte algunas propuestas para sacar partido a tu imagen. ¿Cómo tienes ahora el pelo?

– Rubio rosa: el rubio más atrevido con destellos rosados, «pink blonde» puede tener una excelente transición en el un tono coral veraniego que potencie el bronceado de tu piel.

– Rubio platino: si actualmente llevas el rubio más de moda de las últimas temporadas, puedes optar por un rubio rosa para cambiar de imagen.

– Rubio sucio: el conocido «dirty blonde» es ese en el que si bien el cabello está bastante decolorado, las raíces permanecen oscuras de manera evidente. Si ese es tu look actual y deseas cambiar, puedes pasarte al platino por completo.

– Castaño: si tienes la melena en un tono marrón, prueba a darle vida con un tono «bronde» que combine mechones chocolate, con dorados y rubio crema en puntos estratégicos para iluminar la mirada.

– Cobrizo: añade matices a tu melena rojiza con destellos en tono caramelo mediante la técnica del «balayage». La idea es imitar el efecto de aclarado del sol.

– Caoba: cambia de look por completo coloreando tu melena con una base chocolate oscura y dando luz con mechas en tonos jengibre de medios a puntas.

– Negro azabache: puedes dar un cambio total a tu imagen optando por una coloración violeta que añada destellos y matices a tu melena.

Tono de piel y color de tu ropa: sácate el mayor partido

La paleta cromática en la que se realizan las prendas de vestir es infinita. A la hora de elegir, solemos tener en cuenta nuestro estilo y gusto personal, las tendencias de la temporada o la época del año. Sin embargo, es importante conocer qué colores nos sientan mejor según la tonalidad de nuestra piel. De este modo, podremos mejorar cualquier look y conseguir un rostro con un aspecto más saludable.

Cómo saber que tono de piel tengo

¿Piel fría o cálida?

Antes de saber qué colores favorecen más a cada tonalidad de piel, es importante conocer cuáles son las tipologías que existen y cuál es la nuestra. A grandes rasgos, podemos hablar de dos tipos de pieles: las frías y las cálidas. Las frías son las pieles blancas y rosáceas con subtonos azulados, mientras que las cálidas son las de colores dorados con subtono amarillo.

Existen tres formas básicas para distinguir a cuál de las dos grandes tipologías pertenece la nuestra:

Hay tres formas de distinguir los tipos de piel

  1. Color de las venas. Debemos observar el color de nuestras venas. Si tienden a los tonos azulados o violáceos, tenemos la piel fría. Si, por el contrario, son verdosas, nuestra piel es cálida.
  2. Oro o plata. Otra forma de asegurarnos de nuestro tipo de piel, es probarnos complementos (un collar, por ejemplo) de oro y de plata. Si nos vemos más favorecidas con el tono plateado, nuestra piel es fría, pero si nos sienta mejor el dorado, es cálida.
  3. Rosa o naranja. Por último, debemos crear un look con una prenda superior rosa (una camiseta, por ejemplo) y otro con una naranja. Si la que mejor nos sienta es la camiseta rosa (notaremos que las imperfecciones de nuestro rostro no se ven tan marcadas), nuestra piel es fría. Si por el contrario nos queda mejor la prenda naranja, es cálida.

¿Qué estación del año soy?

Una vez que ya sabemos si nuestra piel es cálida o fría, es conveniente hacer otra diferenciación que nos ayudará a afinar más en cuánto a los colores que más nos favorecen y que mejorarán nuestro estilo. Para eso, es necesario conocer una subdivisión denominada ‘las cuatro estaciones’.

Puedes ser invierno, verano, primavera, otoño

Si tu piel es fría, pertenecerás a la subdivisión de invierno o verano.

  • Invierno. ‘Eres invierno’ si tu piel es de una tonalidad blanca, crema, ceniza u olivácea; tu pelo es moreno, grisáceo o castaño oscuro y tus ojos son negros, marrones oscuros, azules (oscuros o cenizas) o verdes (oscuros o agrisados).
  • Verano. Para identificarte dentro de este grupo debes tener la piel, los ojos (azules, grises o verdes) y el pelo claros (rubios, cenizos, castaño claros o medios…).

Si eres de piel cálida, te encontrarás en la subdivisión de primavera u otoño.

  • Primavera. ‘Eres primavera’ si tu piel es de tono claro con base amarilla (vainillas, cremas, pieles de apariencia delicada); tus ojos son también claros (azul, verde, ámbar, oliva…) y tu pelo es rubio claro o dorado, cobrizo o rubio rojizo.
  • Otoño. Perteneces a esta estación si tu tono de piel es marfil, canela, moreno, dorado o si tienes pecas; tus ojos son de tonos café o miel y tu cabello es pelirrojo, chocolate o rubio cobrizo.

¿Qué colores me favorecen más?

Conocer si nuestra piel es fría o cálida y a qué estación pertenecemos, nos ayudará a descubrir qué colores nos sientan mejor y cuáles deberíamos evitar. Por supuesto, no quiere decir que no puedas volver a crear un look con tu color favorito si no aparece en la lista, ya que debes ser fiel a tu gusto y estilo, pero es importante que sepas que no será el que más justicia te haga.

Invierno

Los colores que te sientan bien si tienes la piel de tipo invierno son los fríos y oscuros: negro, azul marino, morado, rojo, verde botella o esmeralda y magenta. También te favorecen los tonos neón y los colores claros como el blanco, el amarillo o los grises. Por el contrario, es mejor que evites los beiges, el naranja, el verde militar o el dorado.

Los colores quedan mejor en función de color

Verano

Los colores que más te favorecen si tienes la piel de tipología verano son los pasteles: amarillo pálido, morado, violeta, rosa palo, verde menta o plata. También los tonos neutros como el blanco o el gris. Los que menos justicia te hacen son los tonos tierra y los naranjas.

Primavera

Tus aliados cromáticos si tienes la piel de tipología primavera son: amarillo dorado, salmón, azul vibrante, naranja, caramelo, dorado, marrón, marfil y verde limón. Por el contrario, los colores que debes evitar son los muy oscuros y/o apagados como negro, gris oscuro, ocres o azul oscuro.

Otoño

Tus colores fetiche si tienes la piel de tipología otoño son los tonos tierra: naranja, mostaza, coral, amarillo, terracota, dorado, camel, caqui o marrón. No has nacido para vestir colores pasteles, gris, vino y verde botella.

Tu ‘estación’ va a ser siempre la misma (ya que tu tipo de piel o el color del pelo o los ojos no cambia) y por lo tanto los colores que mejor te sientan, también. Sin embargo, existe un factor que no podemos obviar: el sol. En verano, debido al bronceado y al moreno que vamos cogiendo, es necesario tener en cuenta que las pieles más claras pueden pasar a ser intermedias y las morenas oscurecerse aún más.

Como normal general, a las pieles intermedias les sientan bien infinidad de colores (rojo, azul, blanco, negro, verde…); y a las oscuras, sobre todo, tonos que las resalten como el blanco, el amarillo, el fucsia o el verde. Además, una tonalidad de piel moreno siempre endurece las facciones, por lo que conviene no utilizar ropa demasiado oscura si no se quiere conseguir un estilo un tanto serio o agresivo. Un buen truco es que, dentro de la paleta de colores que te favorecen según qué estación seas, elijas los más alegres y radiantes para tus looks estivales y reserves los más oscuros de la lista para otoño e invierno.

Qué colores te favorecen según tu piel, cabello y ojos

La tonalidad de la piel tiene mucha importancia a la hora de elegir los colores que mejor realzan tu rostro. No es igual el efecto que produce una prenda de un determinado color sobre una piel morena que sobre una más pálida. Según tengas la tez más o menos oscura te sentarán mejor unos tonos u otros. Ten en cuenta que además del rostro, el tono del cabello también influye.

Según la Teoría del color de las 4 estaciones teniendo en cuenta el tono de piel, cabello y ojos puedes ser primavera, verano, otoño, invierno. Las pieles cálidas pueden ser primavera (pelo claro) u otoño (pelo oscuro) y las pieles frías pueden ser verano (pelo claro) o invierno (pelo oscuro).

Colores según tu tono de piel, cabello y ojos

Invierno

– Características: Tonalidad de piel fría (clara), pelo oscuro (negro pero también rubio oscuro, castaño ceniza, canoso). Ojos negros, marrón oscuro o azul glacial.

– Colores: Colores fríos e intensos, claros y oscuros de contraste, como negro, blanco, gris, rosa glacial, plata, y toda la gama de azules.

Primavera

– Colores: Colores cálidos como verde, rosado, morado, naranja, azules, amarillo, albaricoque, rojo anaranjado y los tonos florales.

Verano

– Colores: Colores cálidos, suaves y pasteles como rojo, naranja, fucsia, frambuesa, azul cielo, amarillo, lavanda y toda la gama de los verdes.

Otoño

En la galería de imágenes vemos los 4 estaciones de color y los colores que le favorecen.

El manual del estilista: la guía perfecta para usar color (según tu tono de piel) y no cometer un faux pas

Ha llegado el momento de admitirlo: le temes al color. Y no es tu culpa, es que elegir el cromo que más te favorezca puede ser un tanto complicado. Después de todo, el arcoíris es infinito y tu armario no lo es, entonces vestir todos los días de negro se vuelve más fácil y práctico. ¿Te declaras culpable? No te juzgamos, pero es momento de una intervención.

Si has decidido dejar los colores fuera de tu armario por miedo, es momento de que comiences a pensarlo de nuevo. Tal vez has cometido un par de faux pas y aquellas veces en las que quisiste atreverte no resultaron como querías. No te preocupes, todos cometemos errores y, para ayudarte a no repetirlos, consultamos a las expertas. Hablamos con Fernanda Ortega y Pamela Madero de La Consultoría, quienes con su increíble pericia en imagen pública y colorimetría, te darán las herramientas adecuadas para **aprender a usar color según tu tono de piel. **

© Aldo Decaniz

Empecemos por lo básico, ¿por qué es importante identificar qué colores son los que más te favorecen? En palabras de Fernanda y Pamela:

“Usar los colores que mejor van con tus características naturales pueden ayudarte a verte más sana y radiante, aun sin maquillaje. Cuando un color no nos va bien, nos puede sacar ojeras, rojetes en la piel e inclusive crear sombras en la cara o marcar más las líneas de expresión, dándonos un aspecto enfermo o cansado”.

Ok, entonces… ¿cómo identificarlos? Según las expertas, deberás prestar atención a tres elementos: tu tono de pelo, ojos y, principalmente, cómo reacciona tu piel al sol. Este último punto es muy importante, pues te ayudará a definir si tu complexión es fría o cálida. La regla es la siguiente, si adquiere un tono bronceado con el sol, es cálida; si se pone roja, se quema o se opaca, es fría.

“Las personas cálidas tienen una piel amarillenta que puede incluir distintas tonalidades. Desde tonos claros (blanco con pecas y marfil), medios (beige claro y durazno), y morenos (beige, dorado o moreno). Los ojos cálidos pueden ir desde el azul turquesa o con manchas verdosas, pasando por los verdes, ámbar o miel, hasta los castaños oscuros. Siempre tienen alguna veta o mancha amarilla o dorada. Y el pelo cálido puede tener tonos desde el rubio dorado hasta el rojo profundo, pasando por los castaños y cafés oscuros con rayos rojizos o dorados”, explican las expertas.

© Aldo Decaniz

Por su parte, “las personas frías tienen una piel que puede ser rosada, azulada o verdosa, no importa si es muy clara o de color. Pueden ser tonos claros (blanco porcelana, pálido o beige rosado), medio (beige neutro, café verdoso o piel olivo) o morenos oscuros (café oscuro). Los ojos fríos van desde el gris y azul hielo, pasando por los verdes grisáceos, hasta los cafés o marrones oscuros, incluso negros. El pelo frío siempre es cenizo (sin rayos dorados o cobrizos) y en tonos azulados desde el rubio platinado, hasta el negro o gris”.

Para definir correctamente tu tipo de tez, deberás identificar tus características (piel, ojos y pelo). “_Puedes tener 3 de 3 características cálidas o frías. En caso de tener una diferente

ganará lo que predomina; es decir, si tienes pelo cálido, piel cálida y ojos frío, serás cálida”._

Ahora, una vez que has logrado definirlo, es momento de comenzar a tomar toma. Estos son los Do’s y Dont’s en cuanto a colorimetría.

© Aldo Decaniz

Los colores que mejor le quedan a las personas frías son:

  • Morado
  • Rosa mexicano
  • Azul rey
  • Rojo brillante
  • Gris
  • Verde bandera
  • Tonos pastel
  • Plata y oro rosado (en joyería)

Deben evitar:

  • Naranja
  • Beige
  • Café
  • Mostaza
  • Verde militar
  • Camello

Candace Marie

© Aldo Decaniz

Los colores que mejor le quedan a las personas cálidas son:

  • Naranja
  • Beige
  • Café
  • Mostaza
  • Verde militar
  • Salmón, coral
  • Camello
  • Dorado y cobre (en joyería)

Deben evitar:

  • Colores muy brillantes
  • Rosa mexicano
  • Azul rey
  • Morado
  • Gris

© Jonathan Daniel Pryce

Como reglas generales, Fernanda y Pamela aconsejan:

  • Para un evento de noche, los tonos oscuros siempre serán más adecuados, puedes agregar acentos de color o complementar con metálicos para hacerlo más interesante. Evita combinaciones demasiado claras, como tonos pasteles o neutros como beige y café. Un look blanco total será muy adecuado también, sólo dependerá de la textura de las prendas; no es lo mismo llevar un vestido playero de lino, que un power suit en total look.
  • Durante el día, según tu estilo, juega más con colores brillantes o tonos pastel. Evita combinaciones demasiado obscuras como rojo y negro, telas brillantes o tonos metálicos.
  • No tengas miedo a combinar colores. Prueba cerca del rostro cuales son los que te hacen ver más brillante, con rubor natural.

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