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Que es el peting

Petting, la técnica sexual que te hará redescubrir el placer

¿Recuerdas cuando eras tan solo una adolescente y comenzabas a descubrir tu sexualidad? Probablemente, las primeras veces no fuera más allá de unos besos, unos interminables abrazos o unos roces por encima de la ropa. ¿Y si te dijéramos que esa puede ser una de las claves principales de tu bienestar sexual? Y es que lejos de la infinidad de posibilidades del kamasutra o de las nuevas y dispares técnicas sexuales, el back to basics que supone el petting puede ser, para muchos, el verdadero redescubrimiento del placer. ¡Olvídate de estas posturas de momento!

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El petting tradicionalmente se asocia a «hacer el amor con ropa», es decir, darse besos y caricias de manera que suba la temperatura sin que nunca se produzca el coito. Hoy el día, sin embargo, se considera petting a todas aquellas prácticas que no conlleven penetración, por lo que la masturbación, el frotamiento o incluso el sexo oral podrían entrar dentro de esta categoría.
Vale, ¿entonces básicamente es tener relaciones sin llegar a practicar la penetración? Sí, pero tal vez aquí lo que haga de esta práctica algo especial es el deseo de que sí haya coito, cohibiéndoos de ello como dos adolescentes. A partir de aquí entran en juego numerosos factores que pueden suponer un revulsivo para relaciones sexuales monótonas o para aquellos que, simplemente, quieren probar algo diferente. Aquí tienes cuatro geniales motivos por los que practicar petting.

1. Sexo seguro

Partimos de algo bastante evidente: es una forma de practicar sexo seguro. El petting puede ser una gran idea cuando no tengas mucha confianza con tu pareja sexual o cuando no tengáis preservativo o algún otro anticonceptivo que utilizar. Obviamente impedirá algún embarazo no deseado pero también puede prevenir algunas enfermedades que se contagian a través del coito.

2. Imaginación al poder

El hecho de no tener que ir al grano de mantener relaciones sexuales convencionales, os ayudará a estimular vuestra imaginación en la búsqueda del placer. Búscalo con caricias, masajes, susurros, abrazos… Y también mediante la masturbación o el sexo oral. Puedes hacer alguno de estos juegos eróticos o probar a excitaros con diferentes posturas y técnicas. Aquí tienes unas cuantas (algunas no valen, ¡recuerda que nada de penetración!)

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3. El morbo de lo prohibido

Saber que no podéis practicar la penetración bajo ningún concepto hará, de hecho, que os apetezca hacerlo más que nunca. No falla: deseamos lo que no podemos tener. Así que si os ponéis como condición que no haya coito, la próxima vez que practiquéis sexo disfrutaréis de ello más todavía. Por lo tanto, jugad a dejaros la ropa interior puesta, por ejemplo, durante un largo rato, y simplemente disfrutad frotando vuestros cuerpos. Seguro que al día siguiente repetís con más intensidad.

4. Vuelta a los besos

Cuando va pasando el tiempo, normalmente descuidamos en nuestras relación cosas tan sencillas como darnos un beso apasionado como antes. Como esos interminables besos que os dabais las primeras veces que os veíais y estabais juntos. Así que te recomendamos que vuelvas a ello gracias a esta técnica y disfrutes de una larga sesión de besos en la boca, en el cuello, por todo el cuerpo… Es una manera de sentir renacer la pasión y recordar lo mucho que os deseabais cuando os conocisteis.

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Petting, conocé la clave de una buena previa

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Todos sabemos que una buena noche depende de una gran previa y la clave para lograrlo es está técnica sexual que se basa en la estimulación sin penetración, inspirada justamente en el «franeleo».

Sin duda, la imaginación juega un rol elemental en la intimidad y hoy te contamos TODO lo que podés hacer antes de tener relaciones íntimas, desde el primer paso hasta el último.

Aprendé cómo hacer una buena previa en la cama con este paso a paso y disfrutá más del sexo.

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Camino al clímax

Un beso, una caricia en el lugar correcto o una palabra clave pueden desatar la pasión entre dos personas. Cuando hay química, cualquier cosa puede producir el chispazo que enciende la llama, incluso un suspiro.

Muchas parejas empiezan por besarse pero esta vez vamos a evitarlo. La propuesta de petting incluye la masturbación, tocar los senos y todo lo que podamos hacer con las manos y la boca. Los besos son parte de esta técnica pero te retamos a olvidarte de ellos por ahora.

Hay varias formas de preparar el cuerpo para tener sexo y el petting es el elegido de hoy. ¡Arranquemos!

1. La boca

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Los labios y la lengua son clave para encender la pasión si sabés como utilizarlos. Desnudá a tu pareja (que quede en ropa interior) con delicadeza y ayudala a recostarse en la cama. Colocá un almohadón en su cabeza para que el torso superior esté un poco elevado. Ahora sí acercate a su cadera y comenzá a dibujar círculos con tu lengua húmeda por el borde de su ropa interior.

Luego bajá por sus piernas. A medida que avances, suspirá aire tibio por tu boca. Si el ambiente está frío, mejor: la mezcla de las dos temperaturas le causará sensaciones muy placenteras.

2. Los manos

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Cuando tu lengua esté cerca de su entrepierna, respirá sobre la tela de su ropa interior. Esto aumentará la excitación de tu pareja. Es un simple gesto que nos enciende porque nos genera una idea de prohibición.

¿Seguimos? Ahora es el turno de las manos. Rozá ahí abajo. Si es hombre, apretá suavemente su miembro y mové la mano de arriba a abajo. Si es mujer, buscá el clítoris y tocalo, como si estuvieras masturbándola, pero nada de sacar la ropa todavía (aunque te lo pida de rodillas). ¡Todavía falta!

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3. El tren superior

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De la cintura para abajo, las cosas están a punto. Ahora vamos para arriba. Tomá sus pezones entre tus dedos y subí de a poco por su abdomen con tu lengua, igual que hicimos antes. Pellizcá primero uno y el otro con tus dientes sin lastimar pero no dejes de acariciarla con tus manos. Usá tu boca para humedecerlos y, entre cada mordisqueo, soplá un poco. El cambio de aire frío-cálido activará la sensibilidad de la zona.

Aunque suene extraño, la mayoría de los hombres también tiene los pezones sensibles y sienten placer cuando los estimulamos. ¡Comprobá si tu pareja es uno de ellos en este paso!

4. Los besos

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Llegó el momento de lucirte. La lengua está marcando el ritmo de esta sesión de petting, ¿te diste cuenta? Recorré los omóplatos de tu pareja hasta llegar al cuello siempre dibujando líneas cálidas con la punta de la lengua.

Antes de que tus labios toquen los suyos, sostené su rostro a pocos centímetros de los tuyos y gemí despacio sobre su boca. Verás la excitación en tus ojos. ¡Qué no espere más! Humedecé tu boca y besala con suavidad pero firmeza. Primero solo con labios y luego con la lengua. Ya queda poco…

5. Ahora, vamos juntos

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Quitá su ropa interior sin dejar de besarlo y usá tus manos para estimularlo. Asegurate de que estén a temperatura ambiente para no cortar el clima que venís generando. A esta altura, su cuerpo debe estar más caliente que lo normal. Ahora es cuando tu pareja se sumá a este paso a paso para practicar petting. Dejá que participe de las caricias y los toqueteos. Volvé a tocarlo ahí abajo. Repitan todo, pero esta vez, entre ambos.

No van a pasar muchos minutos hasta que se produzca la penetración. El mejor tip para una buena previa es aprender a manejar los tiempos. Si nos apuramos, se pierde la magia del momento. No necesitamos media hora, pero sí dedicarle lo necesario a cada parte del cuerpo y no saltearnos ningún paso.

Sin duda, la clave está en las técnicas sexuales de estimulación que te permiten encender la pasión y hacen de una noche de sexo algo memorable. ¿Estás listo para probar el petting? ¡Vamos!

No dejes de leer: ¿Te cuesta llegar al orgasmo? Esta es la técnica que deberías probar

En el petting lo que sucede es que no hay penetración, en español es lo que conocemos como faje, este varía de acuerdo a la persona que lo práctica, puede ir de simples besos y caricias, hasta sexo oral, también es una ayuda para comenzar tu exploración, conocer mejor nuestro cuerpo y deseos, pero se debe tener cuidado, pues también tiene sus riesgos.

Esto te puede ayudar a crear una conexión con tu pareja, los podrá ayudar a conseguir el orgasmo, muchas veces cuando tienes relaciones sexuales puede que sólo uno logre culminar el acto, mientras que la otra persona no puede descargar toda la tensión sexual que tiene, es por eso importante llevar por buen camino el acto sexual, buscar quedar satisfechos los dos.

Muchas veces el sexo se convierte en una simple rutina, donde hay besos, se quitan la ropa y seguido la penetración, pero puedes usar esta práctica a tu favor, buscar nuevas maneras de llevar tus relaciones sexuales y disfrutar aún más sin necesidad de que haya penetración,cada uno puede tener sus nuevas técnicas para excitar a su pareja, es por eso que será más divertido, incluso llegar al orgasmo sin necesidad de hacer siempre lo mismo.

Pero si necesitas ayuda con el tema, te dejamos algunas de las caricias que pueden tener en pareja, algunas posiciones que de seguro los harán disfrutar:

Los besos sorpresa

Debes vendar los ojos de tu pareja, después recorrer todo su cuerpo con delicados besos, esto hará que la excitación aumente, llegado el momento debes subir al rostro y besar el cuello, mientras que con el pene estimulas el clítoris, probablemente la mujer alcance primero el orgasmo.

Ahora somos uno solo

Debes lubricar muy bien las partes íntimas, pues por la fricción puede resultar doloroso, la mujer se coloca de rodillas, el hombre se pone detrás de ella, pega su pecho a la espalda de ella, por la forma en la que se encuentra el pene tendrá contacto con el clítoris, puedes también estimular esa parte con tus dedos.

Frío y caliente

Los cambios de temperatura pueden ser un buen método de excitación pues el cuerpo los percibe de manera distinta, busca algunos elemento como agua, cubos de hielo, lo colocan en sus partes íntimas, aquí ambos se pueden masturbar jugando con los cambios de temperatura.

Ella arriba, él abajo

El hombre se debe colocar sobre la cama con las piernas estiradas, la mujer colocará su cintura a la altura de la pelvis del hombre, quedando así en una posición de V invertida, de esta manera ambos se podrán estimular sus órganos sexuales, el puede usar sus dedos, ella sus manos, el placer subirá de nivel.

Por si no te quieres desnudar

También lo puedes hacer con ropa, así es, no es necesario que te desnudes, la fricción sobre la ropa los puede llevar al orgasmo, el punto de este juego es que no haya penetración, pero pueden usar su posición favorita, aunque tengas ropa la excitación va a incrementar.

Pero te debes cuidar de los riesgos que esto pueda tener, para muchos puede parecer algo inofensivo, incluso no considerarlo sexo, pero recuerda que es importante que ambos lo quieran llevar a la práctica, también presta atención a las enfermedades de transmisión sexual, pues hay mucho contacto libre, si deseas usar un preservativo no estaría mal, un embarazo no deseado, aunque no hay penetración, si eyaculas cerca de la vagina alguna cantidad de ese semen puede llegar al interior y provocar un embarazo, sobre todo, te debes saber controlar, el nivel de la excitación aumenta y debes estar preparado para eso.

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¿Qué es el petting?

El petting es una de las prácticas sexuales más famosas entre los jóvenes. Esta práctica sexual, que no es más que lo conocido como «magreo», lleva esta forma de ponernos a tono a un nivel superior.

En BIENERGY estamos siempre atentos al mundo del placer. Por eso mismo, queremos que conozcas todo sobre esta práctica.

El petting es la vuelta a lo que había antes de la penetración. Besos, caricias, lametones… todo lo que nos ponga a 100 pero sin que llegue a producirse el coito. Es decir, obviar esa fase por completo durante la experiencia sexual.

El concepto viene del verbo en inglés to pet, que significa frotar o manosearse, muy en consonancia con su finalidad.

Todo lo que sea dar caricias, mimos y besos está permitido. Claro está, permite tener una relación sexual placentera sin arriesgarnos a sufrir un embarazo.

Por qué probar el petting

Además de eliminar de golpe el riesgo de embarazo, podemos descubrir nuevas zonas erógenas de nuestra pareja y de nosotros mismos. Por otro lado, acciones como masturbar, hacer sexo oral o frotar los genitales puede estar dentro del petting.

Una de las cosas más interesantes de esta práctica es que potencia el deseo de forma incontrolable. Son preliminares pero sin un fin concreto. Bueno sí, potenciar orgasmos distintos y en ocasiones más intensos.

Debido a la intimidad y privacidad de esta técnica, es muy usada por los jóvenes cuando empiezan a descubrir su sexualidad. Sin embargo, también es muy recomendable en adultos.

Tiene muchas ventajas (después te las comentamos) y cuenta con adeptos, sobre todo en el área del BDSM y del exhibicionismo.

Cómo practicar petting

Como hemos dicho, usar los genitales no es la única forma de obtener placer sexual. Gracias al petting usamos otras partes de nuestro cuerpo. Manos, lengua, labios u otra parte de nuestro cuerpo (pies, para los fetichistas, por ejemplo).

Todo lo que permita una caricia está permitido. Por eso mismo, tú y tu pareja descubriréis zonas erógenas ignotas como los lóbulos de lar orejas, el cuello o la parte interior de los muslos.

No solo puedes hacerlo en la cama. También podéis probar un relajante y sensual baño de espuma o un masaje erótico que os ponga a tope.

Por supuesto, la boca juega un papel fundamental. Lamer, besar o morder os servirán para estar a 100 durante todo el rato. Una buena forma de saborear a tu pareja puede ser usar lubricantes de sabores o algunos alimentos (nata).

Por qué practicar petting

El petting tiene muchas ventajas y razones para ser practicado. Claro está, puedes quedarte con las que quieras para convencer a tu pareja 😉

  • Previene embarazos no deseados. No hay penetración, por lo que es una buena forma de prevenir embarazos y mantener relaciones sexuales de forma segura.
  • Aumenta la confianza en la pareja. Al existir una comunicación durante todo el rato (bésame aquí, ahí no me acaricies que no siento nada), se fortalecen los lazos en la pareja.
  • Evita el temor a la eyaculación precoz. En el sexo tradicional, al eyacular, se acaba la fiesta. Con el petting esto no ocurre, ya que podemos seguir recibiendo placer más allá del orgasmo. También aumenta el control sobre nuestro orgasmo.
  • Descubrís otras zonas erógenas. Al besar, rozar y acariciar todo centímetro cuadrado de vuestros cuerpos, descubrís nuevos puntos calientes con los que disfrutar.
  • Claro está, disminuye (que no elimina) las posibilidades de tener enfermedades de transmisión sexual.

¿Ya lo has probado? Recuerda que el peeting por sí solo no ha de tener ninguna finalidad en concreto. Es una práctica sexual muy segura, placentera y que no tiene que desembocar en la penetración.

De hecho, el petting está estrechamente relacionado con el método Karezza, una práctica sexual para regular la eyaculación y mejorar las relaciones sexuales.

Qué es el petting y cómo puedes aplicar esta práctica con tu pareja de forma segura

Según expertos, es una práctica sexual sana que te ayuda a tener un momento placentero sin necesidad de tener sexo, es decir sin establecer contacto directo con el pene.

El petting como tal, ofrece en algunos casos el mismo placer que el sexo y permite dedicarle más tiempo a las caricias y los besos (algo que con el sexo se suele dejar a un lado).

Es una de las maneras más seguras de evitar enfermedades de transmisión sexual, y claro un embarazo no deseado.Sin embargo, como en todo, existen reglas que debes de seguir para hacer del petting una actividad sexual segura y placentera. Aquí tienes las 5 principales:

Lo bueno del petting es que no necesitas planearlo. Se da cuando se puede y se quiere y, los besos son el primer paso para que esto suceda.

Sin duda, el arte de besar puede hacer toda la diferencia: te acelera el pulso, te roba el aliento e indica que es el momento de tocar e iniciar el petting.

No se trata de despojarse de la ropa. La finalidad es acariciarse para conocer cómo te gusta que tu pareja te toque y las zonas erógenas de tu cuerpo. ¡Además de explorar de pies a cabeza al otro!

¡Atención con esto! Esta es la regla de oro y no debe romperse. Para que un petting sea sólo eso, no hay ningún tipo de sexo: ni anal, oral o vaginal.

Si no te mantienes presente durante el petting, podrías dejarte llevar por la emoción y terminar teniendo sexo sin ningún tipo de protección. Tampoco permitas que te presionen.

Con el petting no significa que debas tener relaciones sexuales después de hacerlo. Esta es una práctica independiente que no necesariamente terminará en penetración. ¡Déjalo bien claro!

Se vale que ambos logren llegar al orgasmo por medio del tacto y las caricias, pero la vagina no debe tener contacto con el semen. Esta es la única manera en la que evitarás el riesgo de un embarazo.

Los juegos del deseo como el “petting” permiten despertar la sexualidad dormida y, en términos psicoanáliticos, se disfruta mucho cuando se rompen las represiones inconscientes.

“El deseo en todas sus manifestaciones nos hace sentir vivos. Genera esa tensión vital que te mantiene en movimiento y cuando se satisface, vuelve a renacer. El cuerpo despierto también activa el deseo por la vida”. Gabriela Goldstein

El “petting”, una práctica sexual que suma cada vez más seguidores

“El ‘petting’ es una vuelta a una forma de sexualidad. Acerca de manera pausada a la sexualidad sin ir directamente al coito, como es habitual hoy”, aclara Goldstein. Y agrega: “Hay placeres que rodean al acto sexual que permiten llegar a una erotización y alcanzar la ternura, la fantasía”.

El problema que existe en la actualidad, según Fridman, es que “el autoerotismo no está legitimado y las prácticas sociales son muy impuestas. Por lo que este altruismo egoísta genera tensión en la pareja y en el deseo propio”. En los tiempos que corren, todo es más rápido: “Hay mucha sociabilización, pero menos comunicación y una enorme dificultad de apego con el otro. Entonces, los sentimientos de erotismo terminan siendo especulares”.

Los juegos del deseo como el “petting” permiten despertar la sexualidad dormida y, en términos psicoanáliticos, se disfruta mucho cuando se rompen las represiones inconscientes. Para Goldstein:

“El deseo en todas sus manifestaciones nos hace sentir vivos. Genera esa tensión vital que te mantiene en movimiento y cuando se satisface, vuelve a renacer. El cuerpo despierto también activa el deseo por la vida”.

Sexo con ropa: Descubre la forma de llegar al orgasmo sin penetración

Puede considerarse que son parte de los preliminares de la relación sexual, sin embargo se puede disfrutar de eso y nada más. Esto debido a que es igualmente gratificante y placentero sin tener que llegar a algo más.

¿Cuáles son los beneficios?

La sexóloga precisa que está práctica puede traer beneficios como:

  • Las parejas pueden disfrutar de su sexualidad sin riesgos. Se evitan las infecciones de transmisión genital. Sin embargo, hay algunas infecciones que sí se pueden transmitir si es que no se usa ropa interior y los roces son piel con piel; pero la mayoría de ellas no son así.
  • Se utiliza todo el cuerpo, lo que nos permite descubrir otras zonas erógenas además de los genitales.
  • Debido a que en esta práctica no involucra la penetración, entonces no hay riesgo de embarazo no deseado.

La sexóloga recomienda que si quieres poner en práctica el famoso petting, pero consideras que hay algún riesgo de que se te vaya de las manos, es mejor tener un preservativo a lado.

Datos extra

El petting se puso de moda en los años 70´, tras darse a conocer un estudio realizado por los sexólogos estadounidenses Master y Johnson. El petting se desarrolla en forma natural y progresiva, no necesita manual, y crece a medida que la pareja tiene más confianza.

A continuación el video de la sexóloga Nayara Malnero en el que brinda detalles del tema:

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¡Ten cuidado! Estos son los accidentes sexuales que puedes sufrir en la cama https://t.co/kd1akgIinLPor liz_saldaa pic.twitter.com/q2UMhJY01T— Diario Perú21 (peru21noticias) 6 de abril de 2017

Qué es el petting y cómo se practica

El término petting es un anglicismo derivado del verbo to pet que significa mimar y acariciar, y en su acepción sexual: manosearse o toquetearse. Se ha traducido al español como magreo, aunque el término no capta en su plenitud la esencia de esta práctica sexual. En otros países de habla hispana se refiere como faje, caldeo, franela… Pero como dice el refrán: Traduttore, Traditore.

Al final, cada persona elegirá el término que más le guste o le sugiera; aunque lo que de verdad importa no es el vocablo que se utiliza para definirlo, sino el disfrute que se obtiene de la experiencia del sexo sin penetración.

Cómo se practica el petting

El petting es una práctica sexual basada en caricias íntimas que no implican la penetración vaginal ni anal. Por supuesto, puede incluir un amplio repertorio de posibilidades como besos apasionados, roces sensuales, desenfrenados, cuerpo con cuerpo, con o sin ropa, miradas seductoras y provocativas, la masturbación y mucho más. Así que, dejando volar la imaginación, puede incluir también aceites para masajes, juegos de rol, disfraces y juguetes eróticos.

Todas estás posibilidades están abiertas a la creatividad y a los deseos de quienes practican el petting, pues éste no tiene pasos específicos a seguir. Los límites los pones tú junto a tu pareja, ya sea ésta estable o esporádica.

Aunque se asocia a la época de la adolescencia y los primeros pasos en el sexo, no debe circunscribirse a esa etapa, ya que cualquiera puede disfrutar y adaptar el faje o magreo a su vida sexual en pareja. Eso sí, el petting no debe confundirse con los preliminares, ya que estos implican aquellas prácticas previas al coito o la penetración y, como se ha comentado, la regla de oro del petting es que no hay penetración.

Además, es importante destacar que es una práctica placentera y plenamente satisfactoria en sí misma, en la que puedes alcanzar una gran excitación y orgasmos intensos y que, por tanto, no es, en modo alguno, una práctica deficitaria o incompleta. En definitiva, al petting no nos acercamos desde la carencia, sino desde la plenitud.

Esta práctica evoluciona y se enriquece conforme la pareja va construyéndola de forma compartida desde la confianza mutua, la complicidad y el fluir gratificante entre caricias y sensaciones placenteras.

Grados de petting

Algunos autores hablan de grados de petting, considerando que existen tres grados fundamentalmente. Cada grado es acumulativo de las prácticas que incluye el anterior.

Así pues, a continuación y en términos generales –ya que tu imaginación y tu creatividad en sinergia con la de tu pareja sabrán poner los matices personales– se presenta el tipo de contacto físico que incluye cada grado. A saber:

  • Petting de grado I: incluye cogerse de la mano o la cintura, besos, abrazos y caricias.
  • Petting de grado II: incluye lo anterior además de caricias más íntimas sobre la ropa.
  • Petting de grado III: incluye caricias íntimas y sexuales bajo la ropa o estando completamente desnudos, sexo oral, masturbación mutua y prácticas como el tribadismo (frotar los genitales femeninos entre mujeres) y el frot (estimular el pene frotándolo con el pene del compañero sexual en hombres)

El sexo seguro dependerá del grado de petting que se practique, ya que en grado tres el riego de infección por ETS existe si no se usa la protección adecuada.

5 posturas sexuales excitantes sin penetración

Las relaciones sexuales no siempre deben terminar con el coito propiamente dicho. En ocasiones, por ciertas circunstancias o bien porque queremos, se toma la alternativa del sexo sin penetración. Por su puesto, elegir esto no significa que no haya posibilidad de obtener placer.

Existen diferentes maneras de estar sexualmente plenos, sin penetración. Por ejemplo, el petting es una práctica en la que ambos pueden disfrutar mucho del del contacto con el otro, el roce, las caricias… sin llegar al coito como tal.

Abrirle la puerta a este tipo de prácticas permite explorar alternativas y por ende, aprovechar de una forma diferente y placentera, los encuentros con la pareja. Veamos más a continuación.

5 posturas sin penetración que debes conocer

Más allá de la penetración, existen diversas prácticas que pueden generar placer y hacer el encuentro sexual muy agradable para ambos. Algunas de ellas son las siguientes a detallar.

1. Sexo oral

Seguramente es la primera opción que viene a la mente de todos cuando saben que no pueden recurrir al coito. Saber utilizar labios y lengua es fundamental para generar el mayor éxtasis en el compañero o compañera.

Existen diversas técnicas como el clásico 69 con todas sus variantes. Recuerda intentar hacerlo en un lugar cómodo. La desnudez de los cuerpos y la predisposición de ambos, aseguran un encuentro muy erótico.

Descubre: El 69: cinco formas de hacer esta postura sexual

Ahora bien, si uno de los integrantes no quiere participar por algún motivo especial, están otras opciones para otorgar placer a un solo participante. Según sean los gustos, pueden optar por el 68 o el 42.

2. De pie en la ducha

Meterse juntos al baño bajo el agua tibia cayendo sobre sus cuerpos es muy sensual y relajante. Ambos deben tener esponjas enjabonadas para pasar por el cuerpo de su compañero suavemente. Cada parte del cuerpo debe ser receptora de masajes y besos.

Cuando el hombre tenga una erección fuerte se colocarán mirando hacia el mismo lado, él por detrás se acercará y friccionará su pene contra la mujer. Después ella se inclinará hacia adelante y acompañarán con movimientos de cadera llegando hasta la puerta de la vagina pero sin penetración.

3. Masajes eróticos

Las manos pueden ser tan poderosas en el cuerpo, que los mejores orgasmos son fáciles de conseguir con ellas. No es necesario ser un profesional en masajes, sino quese trata de expresar con el tacto todo el deseo.

La mujer puede acostarse boca abajo y él, semidesnudo, se sienta sobre ella para acariciar cada punto de su piel. Lo hace lentamente y ejerciendo mayor presión en algunas zonas para insinuar un poco más.

Luego la chica se da vuelta y los masajes continúan de frente mientras ella lo masturba. También puede utilizar una mano para el pene y otra para su clítoris. El final, tienen que experimentarlo ustedes.

4. Misionero vestido

Las más común de las prácticas sexuales, se convierte en una postura sexual sin penetración de las más excitantes cuando lo hacemos con ropa. El hombre acostado encima de su pareja sexual, realiza los movimientos típicos del coito. Durante este acto se miran a los ojos y se dicen todo lo que desean hacer.

Las fantasías verbalizadas mientras cambian de ritmo en la fricción, elevan la temperatura. Abrir y cerrar las piernas, o cambiarlas de posición para obtener mayor presión vuelve loco a cualquiera.

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5. Sentados en la oficina

Sorprender a la pareja en su lugar de trabajo o cuando está rodeado de personas que podrían verlo, es muy erótico.

Primeramente, procura cerrar las cortinas de la habitación para crear una atmósfera de intimidad y misterio. A continuación, comienza a guiar a tu pareja hacia la cama o una silla para que se siente, subirte la falda y sentarte sobre su regazo, con las piernas bien abiertas mientras procedes a dirigir sus manos hacia los genitales.

Las caricias, los besos, las palabras dichas al oído generan un ambiente que lleva directo al clímax. Y el complemento de estar haciéndolo a escondidas como si fuese un pecado capital lo hace todavía más divertido.

El petting o juegos eróticos pueden ser incorporados como un hábito en las relaciones de pareja. La comunicación entre ellos se mejora considerablemente cuando se permiten fantasear juntos. Incluso, la seguridad en sí mismos va en aumento.

No significa que únicamente deben tener sexo sin penetración, pero combinar es una gran idea para comenzar a cambiar. Alternar lugares de los encuentros íntimos, probar nuevas posturas y elegir la ropa adecuada para cada ocasión; todo es importante.

El sexo en la pareja debe cuidarse tanto como los otros aspectos. No dejarse atrapar por la rutina de los horarios, los días o las formas, es un desafío para los que llevan muchos años juntos. Más allá de que no haya dificultades, a veces es bueno llegar al orgasmo sin penetración.

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