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Que es fetiche

Significado de Fetiche

Qué es Fetiche:

Un fetiche es un objeto material de culto al que se conceden propiedades mágicas o sobrenaturales y llega a ser venerado como un ídolo. Este tipo de objetos se utilizaban especialmente en tribus y civilizaciones antiguas.

La idolatría y la práctica del culto de los fetiches se conoce como fetichismo. Este tipo de culto aparece en diferentes lugares del mundo.

Se han asociado, generalmente, a creencias y prácticas religiosas especialmente animistas y es objeto de estudio de la antropología también como una manifestación cultural.

En el fetichismo animista aparece en algunas religiones primitivas africanas y caribeñas. En ellas, se considera al fetiche como un representante de un ser superior y que tiene sus mismas características y poderes.

Estos fetiches son objeto de adoración, gratitud y ofrecimientos ya que éstos, debido a su carácter sobrenatural, se les considera capaces de conceder gracias y castigos.

Se considera también un fetiche un objeto relacionado con la superstición y al que se le asocia con la buena suerte. Por ejemplo, una pata de conejo o una herradura. En este caso, se puede identificar con la palabra ‘amuleto’.

También se utiliza en psicología, aplicado al campo de la sexualidad, para referirse a un objeto o una parte del cuerpo no relacionada con el sexo y que provoca excitación.

Procede del latín facticius (artificial, inventado) y habría evolucionado en el portugués feitiço para referirse a los objetos de culto que encontraban los navegantes en sus viajes. Esta palabra, a su vez derivaría en lengua francesa como fétiche y de ahí al español.

En algunos pueblos antiguos se utilizaba como fetiche y amuleto partes del cuerpo de los enemigos vencidos como el cabellos o los dientes.

Vea también Fetichismo.

Fetiche sexual

El término de ‘fetichismo sexual’ fue creado por Sigmund Freud. En Psicología es una manifestación sexual considerada una parafilia que consiste en tener alguna parte del cuerpo humano, una prenda o cualquier otro objeto como estímulo sexual que provoca deseo y excitación.

Este tipo de objetos se utilizan, por ejemplo, en la práctica sexual del sadomasoquismo.

Ejemplos de fetiches sexuales

Algunos ejemplos de fetiche sexual pueden ser cierto tipo de vestuario como lencería, el calzado en general (retifismo), los zapatos de tacón alto (altocalcifilia) o partes del cuerpo como los pies (podofilia). No se suele considerar un fetiche sexual los objetos destinados a la estimulación física (por ejemplo, vibradores).

De acuerdo al diccionario de la Real Academia Española (RAE), un fetiche es un elemento de culto al cual se le atribuyen determinadas cualidades místicas o mágicas. En pueblos de la antigüedad, los fetiches eran ídolos materiales.

Puede decirse que un fetiche es un objeto que se considera que acarrea un poder sobrenatural. De este modo, aquel que porta el fetiche se encuentra protegido o dispone de alguna facultad extraordinaria.

La veneración de un fetiche se denomina fetichismo. Hay pensadores que sostienen que el fetichismo supone un estado primitivo de las religiones: de la devoción hacia un objeto, con el tiempo, se pasó al pensamiento abstracto.

Un ejemplo de fetiche son los amuletos. Más allá de las religiones, muchas personas siguen confiando en el “poder” de determinadas cosas que deciden llevar siempre con ellas o atesorar en su casa. Un trébol de cuatro hojas, una gema o una herradura, por ejemplo, pueden ser fetiches: aquel que tiene un trébol, por citar un caso, cree que la suerte le favorece. Otra persona puede confiar en una gema para alejar las malas energías de su vivienda.

Para Sigmund Freud, un fetiche es una parte corporal o un elemento se convierte en el objeto de deseo sexual de un individuo. El fetichismo, en este sentido, es una desviación sexual (una parafilia).

El término parafilia se define como un patrón de comportamiento sexual que centra el placer en fuentes poco comunes, entre las que se incluyen diferentes objetos, actividades, situaciones o incluso individuos. Dado que la mente es tan amplia y que cada persona se desarrolla de una forma diferente, no hay un consenso con respecto al límite entre la sexualidad normal y la parafilia; tanto es así que algunos expertos cuestionan la supuesta gravedad de este cuadro.

El fetichismo de pies, que tiene a esta parte del cuerpo como fetiche, es uno de los más conocidos: el sujeto se excita sexualmente al mirar o tocar los pies. Incluso el calzado (botas, zapatos, etc.) puede convertirse en un fetiche.

Si estudiamos la etimología de la palabra fetichismo encontramos raíces latinas y portuguesas, que hacen referencia a «lo artificial» y a «la magia», respectivamente. Precisamente, se trata de la excitación sexual e incluso del orgasmo por medio de un fetiche, un objeto o una parte del cuerpo que no sean los genitales u otras zonas generalmente asociadas a las relaciones íntimas.

Es importante señalar que tener un fetiche sexual no se considera una práctica grave o peligrosa, a menos que genere un malestar significativo desde un punto de vista clínico, ya sea al individuo como a los que lo rodean. Si ocurre esto último, entonces el fetichismo pasa a formar parte de los trastornos patológicos y requiere un tratamiento.

Dado que la sexualidad está enmarcada en los borrosos límites del tabú, la gente no suele tener suficiente información acerca de estos temas, más allá de lo que investigue en su intimidad o de lo que hable con sus amigos más cercanos. Esto da lugar a un sinfín de concepciones erróneas, como por ejemplo que los juguetes sexuales y los vibradores son fetiches: precisamente, dado que estos productos se fabrican con el objetivo específico de causar placer sexual no son atípicos, y por eso no entran en esta categoría.

Según el Manual de diagnóstico y estadística de trastornos mentales, el fetichismo es una enfermedad solamente en aquellos casos en los cuales la persona que lo padece no puede llevar una vida social o laboral normal; además, debe atravesar este trastorno por un período mínimo de seis meses. Si no cumple estos requisitos, entonces su fetiche no es más que una característica de su sexualidad.

¿Qué es fetiche?

Definición de fetiche

En cuanto a la definición de esta palabra se refiere a un objeto, ídolo a la que se le presta excesiva atención o reverencia.

Dentro del Ocultismo se llama de esta manera al objeto al cual se le otorga el poder de traer buena suerte, protección, ayuda, o producir agrado y complacencia a su propietario. Por extensión también se refiere a aquel que recibe demostración de confianza o veneración supersticiosa o estrafalaria.

En ocasiones, designa a una mascota como algo que se cree que trae suerte.

Para la Etnología se refiere al ídolo u objeto de culto supersticioso dentro de los pueblos primitivos, al que se le atribuye un poder mágico o sobrenatural. Este poder puede ser positivo o negativo.

Originalmente este vocablo fue utilizado por los portugueses para aludir a imágenes religiosas y cultos mágicos de los pueblos africanos. Tal fue el caso del vudú en el cual un fetiche es un objeto que ha sido fabricado por alguien para imponer su poder sobre otra u otras personas.

Luego, también fue usado para referirse a algunos elementos empleados por las religiones de la América indígena.

Tanto en unas como en otras el fetiche es un representante de un ser superior al que simboliza y tiene sus mismos poderes y características. Por esa razón se los adora, se les agradece y se les hace ofrecimientos. Por su poder sobrenatural, se considera que pueden conceder favores y gracias o castigos.

Esta clase de culto se conoce como fetichismo y aparece aun hoy en diferentes lugares del mundo. Está asociado a creencias particularmente animistas.

En Psicología es cualquier objeto inanimado como una prenda de vestir, generalmente íntima o que ha estado en contacto con las zonas íntimas de una persona, o una parte del cuerpo que no tiene carácter sexual que sustituye a una persona produciendo sentimientos eróticos o una fijación erótica, y permite llegar al orgasmo.

Se lo considera una práctica inofensiva siempre y cuando esto no provoque un malestar manifiesto o un problema a quien lo padece o a otras personas.

Sin embargo Sigmund Freud (1856-1939) lo considera como una manifestación perversa. Para otros psicoanalistas tiene que ver con un núcleo perverso, así lo cree Guy Rosolato (1924-2012) que lo supone como una manifestación de los problemas que una persona tiene con las normas, que se puede exteriorizar inclusive en otros estadios como travestismo, sadomasoquismo, etc.

Y para Piera Aulagnieur (1923-1990) es la última barrera antes de la psicosis ya que la fijación por el objeto se debe a la necesidad de mantenerse dentro de los límites de la neurosis.

Estos son los nueve fetiches más comunes de los varones

La mayoría de la gente solo quiere saber si entran en normal sexual de lo “normal”, generalmente para justificar lo que pasa por su mente cuando están fantaseando.

La verdad es que no hay algo “normal” con respecto al sexo, las únicas constantes son la diversidad y variación, porque somos diferentes en nuestros deseos sexuales. Siempre y cuando haya consentimiento mutuo, no importa no si parece normal.

Así que, ¿cuál es la diferencia entre fantasía y fetiche? Una fantasía es algo en lo que inviertes mucho tiempo mientras tienes sexo o te masturbas.

Algunas de estas fantasías están muy altas en el la lista de cosas por hacer y algunas preferirías que no vean la luz del día. Un fetiche es algo que tiene que estar presente para que alcances la excitación o el orgasmo.

1. Fetiche de pies: Si el olor de pies descalzos no te hace nada más que querer tomar una ducha fría, no entras en este grupo. cada detalle sobre los pies puede encender a esta persona. La mayoría de los fetichistas de pies son hombres y les gusta oler, lamer o probar los pies y requieren algo de interacción con el pie para experimentar un orgasmo o satisfacción sexual.

2. Voyeurismo: El voyeurismo es un fetiche que gira alrededor de ver a gente teniendo sexo o viendo desnudos, donde sea que los encuentres. mucha gente tiene este fetiche por observar, sólo tal vez no estén conscientes. pero desde el hecho de que el 30% de la información transferida en internet el año pasado fue sólo porno, podemos decir que el fetiche de voyeurismo está más en voga que nunca.

3. Latex: Este fetiche describe a aquellos que experimentan un enorme placer sexual cuando su pareja viste latex, hule, vinil u otros materiales brillantes y ajustados. Para algunos, lo importante es sentir este material, para otros, con sólo olerlo tienen más que suficiente.

4. Dominación y sumisión: La dominación y sumisión son parte del imaginario más común gracias a la explosión de 50 shades of grey. Para que estos juegos que implican el sadismo o el sadomasoquismo sean considerados un fetiche.

5. Piercings en el cuerpo: Este es un fetiche muy popular e incorpora todo desde ombligos perforados hasta cejas, penes y pezones. La gente que tiene piercings generalmente se siente atraída a otros con piercings provocativos. Solo ver a otra persona con piercings puede ser suficiente para excitarse, pero también puede ser la sensación de un objeto frío y metálico contra el cuerpo que incrementa la adrenalina.

6. Senos y traseros: ¿Acaso una apreciación saludable de éstos te hace un fetichista? Investiguémoslo. Evolutivamente, los hombres están programados para enfocarse en esas áreas como un símbolo de fertilidad. Mientras que cualquier hombre puede apreciar estos atributos, los hombres con fetiches específicos puede encontrar muy difícil el alcanzar el clímax sin tener contacto directo con senos o traseros.

7. Cabello: El cabello es otro popular fetiche. ya sea en una trenza o cola de caballo, en una rubia o castaña, cada hombre tiene su preferencia específica. Al final: la sensualidad del cabello funciona para muchos hombres en muchos sentidos. El fetiche se puede enfocar en algún estilo específico. de igual forma, el cabello es sinónimo de la juventud, de forma que una mujer con trenzas puede ser un fetiche de mujeres jóvenes.

8. Trasvestismo: Este es mucho más común de lo que imaginarías e involucra que el fetichista necesita o usar ropa del sexo opuesto o se siente sexualmente atraído a alguien que lo hace. Este fetiche es común entre hombres hetero y homosexuales. Para muchos, saber que están vistiendo aunque sea sólo una prenda prohibida, puede elevar el factor de excitación.

9. Agua, rayos y truenos: El agua es un fetiche popular para hombres y mujeres. solo escuchar el sonido de agua corriendo es toda la magia que necesitan. Una ducha, un grifo o hasta las tormentas, pueden funcionar en este fetiche. Algunas mujeres incluso se pueden encontrar excitadas por el sonido de los relámpagos. Estos actos azarosos que se presentan en forma de enormes flashes de luz en el cielo, puede ser suficiente para incrementar el deseo sexual.

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Significado de Fetichismo

Qué es Fetichismo:

Fetichismo es un término que se emplea para referirse a la idolatría o devoción a diversos objetos materiales considerados fetiches.

La palabra fetichismo deriva del portugués feitiço, que significa ‘hechizo’.

El fetichismo está asociado a diversas prácticas de creencias o cultos religiosos característicos de diversas culturas primitivas, en las cuales se tenía por costumbre otorgarle a los objetos algún tipo de poder sobrenatural o mágico.

Asimismo, el fetiche era considerado por algunas culturas como una representación de alguna divinidad o ser superior con dones asombrosos. Por tanto, los fetiches eran apreciados como amuletos de protección y buena suerte que acostumbraban a usar las personas.

Desde la antropología se estudia el fetichismo como un tipo de creencia que forma parte de las expresiones culturales de diferentes comunidades primitivas.

En este sentido, se toma el fetiche como aquel objeto al cual se destinan acciones de adoración porque le era asignado algún poder sobrenatural.

Fetichismo en psicología

A partir de los estudios psicológicos, el fetichismo es considerado como una conducta de tipo sexual característico de las personas que alcanzan la excitación a través de la manipulación u observación de ciertos objetos o partes del cuerpo.

Sigmund Freud consideraba el fetichismo como un tipo de parafilia, un tipo de conducta sexual, donde el individuo se ve afectado por un objeto o una parte del cuerpo humano que le provoca la excitación.

Por ejemplo, los zapatos, los pies, la ropa interior, diversos accesorios del vestuario, entre otros objetos.

El fetichismo no es considerado una enfermedad excepto en los casos que esta conducta se vuelve constante, implique algún trastorno sexual o afecte las actividades sociales y laborales del individuo.

Vea también Fetiche.

El fetichismo

El término se acuña a finales de 1800. Se origina de la palabra portuguesa feitiço, que significa fascinación obsesiva. Cualquier persona puede tener cierto grado de excitación fetichista hacia algún objeto, situación o parte del cuerpo, sin embargo esto no es un trastorno fetichista.

El fetichismo se considera un trastorno cuando esta excitación sexual interfiere en el funcionamiento sexual normal, en este caso la excitación sexual es imposible sin el objeto “fetiche”.

Conducta fetichista

El fetichismo se convierte en un trastorno cuando hay una fijación patológica a tener fantasías o impulsos sexuales hacia objetos (con frecuencia prendas de ropa, zapatos de tacón, objetos de cuero.) Los actos sexuales de los fetichistas suelen ser despersonalizados y centrados en el foco de su atención, el fetiche.

El fetichista solo logra obtener excitarse y llegar al orgasmo a través del uso de este objeto. Generalmente se mantiene, frota o huele el objeto o le pide a su pareja que se el objeto durante los encuentros sexuales.

Criterios diagnósticos oficiales según DSM IV

  • Durante al menos 6 meses, tener fantasías, impulsos o comportamientos sexuales recurrentes que implican el uso de objetos no vivos para alcanzar la satisfacción sexual.
  • Las fantasías o conductas sexuales causan un significativo malestar o deterioro social, laboral o de otras áreas de la vida personal.
  • Los objetos fetiches no son solo ropa femenina como medias o lencería, típicamente usadas en el travestismo, y no son objetos diseñados para la estimulación táctil genital como un vibrador.

Tipos comunes de fetichismo

  • Fetichismo del acto de mamar
  • Fetichismo del pie
  • Fetichismo de corsé
  • Toonophilia (fetichismo hacia un personaje de comic o dibujos animados)
  • Fetichismo del guante
  • Agalmatofilia, excitación con maniquíes
  • Fetichismo travestida
  • Fetichismo de cuero
  • Fetichismo del caucho
  • Fetichismo del pañal
  • Fetichismo del embarazo
  • Fetichismo médico
  • Brontofilia, excitarse con tormentas

Fetichismo: qué es y tipos 3.88 / 5

A pesar de esto, por lo general, es una simple manifestación de la sexualidad tanto en los hombres como en las mujeres.

Según Pacas, estos son seis de los fetiches más comunes:

1.Cabello

El fetichismo por el cabello, conocido como tricofilia, es bastante común, sobre todo en los hombres. Quienes tienen este fetiche sienten excitación por el contacto directo con el cabello, o bien, por un color, un peinado, un estilo particular e incluso por el olor.

Las mujeres, por su parte, pueden sentirse fascinadas por la barba, el bigote o vello en el pecho.

2.Perforaciones (piercing)

Consiste en todo tipo de perforaciones y joyas de diversos tamaños, formas y colores que suelen adornar partes del cuerpo. Las personas que se sienten atraídas por estos objetos pueden sentir una fuerte exaltación sexual con tan solo verlos en la otra persona.

3.Zapatos

Este es uno de los fetiches inanimados más populares del mundo. La altocalcifilia se refiere específicamente a la excitación sexual por el calzado femenino. Los hombres pueden llegar al máximo al mantener una relación íntima sin que la mujer se quite sus zapatos.

4.Cuero

Usar elementos hechos con este material durante las relaciones íntimas es uno de los fetiches más conocidos. Hoy en día el cuero, sobre todo el negro, es considerado un símbolo sexual universal, relacionado con las prácticas de dominación y sadomasoquismo.

5.Disfraces

Este es uno de los fetiches más curiosos y uno de los más comunes. Al usar disfraces se pueden asumir roles o distintas personalidades, dependiendo de la creatividad de cada uno.

6.Ropa interior

La ropa interior atractiva y sexy suele producir cierta excitación. Estas prendas están diseñadas para resaltar la sensualidad. En el caso de los hombres, inclusive, prefieren que su pareja tenga puestas unas medias, ligueros o sostenes de lencería mientras están en un acto íntimo.

De la misma manera que en otras ocasiones hemos desmentido mitos sobre el sexo, hoy vamos a hablar de prácticas que tal vez te parecerán surrealistas pero que están más al día de lo que crees. Y es que, aunque puedan parecer de Marte, los fetiches nos ayudan a conocer nuestros límites y a disfrutar del sexo de una manera distinta a la que conocemos. ¿Te apuntas? 😏

Fetiche sexual. ¿Y esto qué es?

En la cama hay cosas que te gustan más y otras que no tanto, ¿no? Pues un fetiche sexual también consiste en sentir una excitación muy fuerte por algo. Con la diferencia de que ese ‘algo’ es una parte del cuerpo supuestamente NO erógena, como pueden ser los pies👣; o bien un comportamiento socialmente NO reconocido como excitante, como por ejemplo compartir ropa íntima o sentir dolor.

Pero, precisamente por el hecho de ser algo poco conocido, o supuestamente poco practicado, los fetiches resultan aún más excitantes para quienes los practican.

Llevar los fetiches en secreto resulta más excitante

La filia o parafilia, primas hermanas de los fetiches

Ojo, no debemos confundir fetiches con filias o parafilias, ya que, aunque la relación entre estos es muy estrecha, son dos cosas muy distintas:

Explicado de manera sencilla, hablamos de filia o parafilia cuando alguien necesita el fetiche (lamer un pie, por ejemplo) para excitarse. Es decir, que si la persona que padece esta filia no lame el pie de su pareja sexual, no se va a excitar. Como ves, la diferencia no es menor.

Ahora que ya está todo más claro, ¡vamos allá! 👇

5 tipos de fetiches

Aunque la lista de fetiches puede ser interminable porque la imaginación es el límite en el sexo, hemos seleccionado aquellos que creemos que pueden inspirarte y conseguir excitarte como nunca. Y es que no conocer estas prácticas no es un argumento suficiente para no probarlas.

Pero, antes que nada, debes saber que para llevar a la práctica cualquier tipo de fetiche solo tienes que dejarte llevar, no juzgar a tu pareja sexual ni, por supuesto, a ti [email protected] Es más, probarlo será una muestra de confianza que os unirá aún más. ¡Una aventurilla!

Probar fetiches en pareja no significa que deje de quererte

1. Juego de roles y BDSM

El clásico juego de roles y el BDSM son los fetiches por excelencia que con el tiempo van ganando popularidad. Es más, no es nada raro encontrarte con alguien que quiera practicarlos en el primer encuentro sexual. Así que no te asustes si te pasa y disfrútalo.

Además del placer de sentirte dominante o que te dominen, otra ventaja de los roles de dominación/sumisión es que para llevarlos a la práctica no necesitas nada más que tu imaginación. Si se hace bien, puede ser muy excitante, pero para ello es importantísimo no tener vergüenza y concentrarse en el papel🤓

Para este último requisito, concentrarse en el papel, es mucho más fácil hacerlo con juguetes pensados para ello, como por ejemplo un látigo o unas pinzas para pezones para castigar a quien se porte mal 😠; una mordaza para cerrarle el pico a quien hable demasiado 🤐… O directamente aprovechar un kit bondage que lo tenga todo y se adapte a cualquier escena sexual en la que tú seas protagonista 🎬

Ciérrale al pico a quien hable demasiado VER MÁS ❯

2. Tickling o fetichismo de cosquillas

Puede ser que te creas lo que dicen por ahí que las personas adultas no tenemos cosquillas. Eso es MENTIRA. Y es que, ¿a quién no le gusta un suave lamido o caricia que le ponga los pelos de punta? 🤤 Las terminaciones nerviosas serán tus aliadas principales para conseguir erizar la piel de tu pareja sexual.

Las orejas, el cuello, los labios, las manos, el abdomen, las nalgas, los pies… Recorre estás zonas tan sensibles con tu boca y tus dedos mientras inmovilizas a tu pareja con unas cuerdas de restricción o unas esposas. ¡Será mucho más divertido!

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3. Lamer los pies es más placentero de lo que parece

Los pies son una de las partes del cuerpo con más terminaciones nerviosas. Es más, ¿sabías que hay estudios que demuestran que podemos excitar cualquier parte del cuerpo a partir de los pies? 😱 Pero por desgracia, los pies son los grandes olvidados en el sexo. Y es que el pudor nos impide disfrutar del placer que pueden llegar a darnos.

Para que puedas darle placer a tu pareja sin tener que pasarlo mal 🤢 te recomendamos hacerlo en la ducha o justo después. O bien usar un aceite para masaje comestible del sabor que más te guste que también podrás usar por otras partes del cuerpo. ¿De qué lo quieres: coco, fresas con cava, chocolate…? ¡Tienes hasta 11 sabores para elegir!

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4. Compartir ropa interior

El tacto y el olor son los sentidos que priman en este fetiche. El tocar unas bragas usadas o ponerte los calzoncillos de tu pareja es muy excitante. Y es que tener una prenda de tu compi sexual es perfecto para darle juego a tu imaginación y fantasear tanto como quieras. ¡Si cierras los ojos parecerá que está a tu lado! 🙈

Nota: si tienes una relación a distancia no dudes en intercambiar ropa interior (o ropa en general, como por ejemplo un jersey), ¡os encantará!

Si pueden ser más sexys que la braga-faja de Bridget Jones, mejor

5. Jugar con líquidos

En el sexo sudamos, desprendemos líquidos viscosos al eyacular… Por lo que ensuciarnos, a veces, es inevitable. Pero si eres de esas personas a las que les gusta explorar y jugar con estos líquidos, este fetiche te va como anillo al dedo.

Saliva, semen, flujo, sudor… Si no lo has probado nunca y te da un poco de vergüenza, puedes dar el primer paso tirándole un hilito de saliva en la boca mientras estáis en la cama, tú arriba. Y si a [email protected] os gusta, probad en otras zonas y con otros fluidos 😋

Como en la vida, también en el sexo podemos probar y aprender cosas nuevas cada día. Que la vergüenza no te impida disfrutar de tu sexualidad.

Fetiches sexuales

Los fetiches sexuales son una práctica a través de la cual las personas obtienen la excitación u orgasmo a través de un objeto, talismán, sustancia o parte particular del cuerpo. En general, y a pesar de que su nombre pueda resultar intimidante, esta práctica es segura y no se considera un peligro. Cuando esta conducta es recurrente e indispensable para alcanzar la excitación, puede considerarse una enfermedad que puede afectar la vida social o laboral del paciente, pero de lo contrario es simplemente una de sus caras sexuales.

Estos son algunos de los fetiches sexuales más comunes:

Piercings: Preferidos en la población menor de 40 años, las joyas de diversos tamaños, formas y colores que adornan ciertas partes del cuerpo como lengua, labios, pezón y las zonas genitales presentan un gran atractivo ya que están ubicadas en partes de interacción sexual.

Cabello: Aunque no sea para nada su único atractivo, hay una razón por la que las modelos de Victoria’s Secret suelen tener largas y sedosas cabelleras. El fetiche del cabello suele ser más un asunto femenino y dispara el atractivo sexual despendiendo de las preferencias de color, largo, textura, etc. A muchas mujeres, por su parte, suelen encantarles cosas como la barba, bigote o vello en el pecho.

Cuero: Este es quizás uno de los fetiches sexuales más conocidos, y en el mundo existen tiendas, clubes y convenciones dedicadas enteramente a la exploración de este material dentro de los juegos sexuales. El cuero, especialmente negro, se ha convertido en un símbolo sexual universal, sobre todo cuando lo viste una mujer de manera ceñida o un “chico malo” mientras viaja en su moto. El fetiche no se detiene ahí e incluye látigos, máscaras, correas y demás objetos para el placer de quienes los compran y usan.

Zapatos: Dentro del mundo de los fetiches inanimados este es quizás el más común, siendo los tacones altos la preferencia para la mayoría de los hombres. Muchos tienen como fantasía sexual hacer el amor con una mujer que lleve puesto sólo un par de estos zapatos.

Pies: Esta zona del cuerpo que parece no recibir mucha atención no sólo contiene una infinidad de nervios conectores que, estimulados de la manera apropiada, pueden llevar la experiencia sexual a un nivel completamente nuevo, sino que sólo observarlos puede resultar tremendamente atractivo tanto para hombres como para mujeres.

Podofilia: qué es el fetiche por los pies (y qué tiene que ver con la nueva película de Tarantino)

A todos nos pueden gustar distintas cosas durante una relación sexual, pero, según explica Rosero a BBC Mundo, quienes tienen una parafilia a veces «dependen de manera obsesiva y permanente de ese fetiche» para lograr placer o excitación.

Rosero explica que en general las parafilias son mucho más comunes en hombres que en mujeres, en una proporción de 4 a 1.

Una de las razones que podrían explicarlo son las diferencias hormonales entre ambos sexos, dice Rosero.

Límites

Derechos de autor de la imagen Getty Image caption En algunos casos las parafilias pueden ser un problema.

Según Rosero, no se puede identificar una única causa por la cual una persona desarrolle podofilia.

Pueden ser desde experiencias pasadas que hayan marcado a la persona, hasta causas neurológicas.

Para Rosero, lo importante es saber en qué momento una afición o un gusto particular se vuelve un problema.

Si la persona depende exclusivamente del fetiche para lograr placer, si le hace sentir remordimiento y si ese remordimiento lo llevan a volver a buscar el fetiche, pueden ser señales de que hay que buscar ayuda profesional, explica el médico.

«Lo importante es saber que hay tratamientos», dice Rosero, «que pueden ir desde terapias hasta medicamentos».

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