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Que es la felicidad?

Hablando un día Raúl López y yo, gran arquero y bellísima persona, sobre el amor, después de nuestra sesión de psicología deportiva, me dijo una frase que siempre le dice su padre: «Si no está para ti, no estará para ti aunque te pongas, y si está para ti, estará para ti aunque te quites».

Cada persona interpreta esta frase en función de sus experiencias personales y escala de valores. La frase está relacionada con no forzar situaciones. Hay veces que la impaciencia y la prisa te llevan a forzar y meterlo todo con calzador. Pero la vida debería ser en muchas ocasiones un estado de flow, en el que poder fluir, con armonía y paciencia. A veces deseas algo y lo deseas ya, con ímpetu, sin parar a valorar si realmente es bueno para ti o no. Desatiendes muchas señales porque no te interesa ni lo que oyes ni lo que ves, y te complicas con personas y vivencias que fuerzas.

No interpretes la frase como dejadez, bajar los brazos o falta de actitud. La frase no es aplicable en ninguna situación en la que tú puedas entregarte, esforzarte, buscar soluciones alternativas, reflexionar, dar más… Pero si piensas tranquilamente, te darás cuenta de que hay muchas situaciones en la vida en que si respetaras esta frase, te ahorrarías energía, tiempo y desgaste que nadie va a valorar. Ejemplos seguro que tienes… y muchos.

  • ¿Recuerdas aquella vez que perseguiste a la persona que no te hacía ni caso? Te encandiló, te enamoraste e interpretaste cualquier señal como que la otra persona también tenía interés por ti. He visto a mucha gente en la consulta perder la dignidad y los papeles persiguiendo fantasmas, arrastrarse, ser conocedores de que el otro u otra los estaba ninguneando y aún así, agarrarse como si fuera la última oportunidad de sus vidas. Hay situaciones en las que debes saber perder y dejarlo pasar: no te quiere, o no te quiere lo suficiente como dice Greg en el libro Qué les pasa a los hombres. Que por cierto, a este libro hay que dedicarle un artículo próximamente.
  • Otras personas piensan que por comportarse de forma perfecta o intentarlo, van a conseguir que les quieran. Y tampoco es así. Puedes ser una madre ejemplar, una esposa magnífica, la trabajadora más eficaz, que si la otra persona no te quiere, no va a atender a todas estas razones que para ti son suficientes y valiosas. El motivo por el que alguien te quiere no tiene que coincidir precisamente con lo que dicta tu escala de valores. Para ti, seguramente, ser detallista, entregado, educado y culto son motivos de peso para que esa mujer que deseas se enamore de ti. Pero, ¿te has planteado qué le atrae a ella? Igual no coincide con lo que tú entiendes que son tus virtudes, igual necesita a alguien deportista, con sentido del humor y que comparta aficiones con ella que tú no tienes. No insistas, «ella, o él, no está para ti». No trates de ser lo que esa persona necesita, porque tarde o temprano tendrás que volver a ser tú mismo y entonces aparecerá el conflicto, o porque tú te cansaste de fingir para conseguirla o porque ella te dirá «tú no eres el mismo de antes». ¡Y con razón!
  • Hay partidos de fútbol en los que lo das todo, rematas a puerta, juegas con intensidad, defiendes con seriedad… y OYE… ese día no está para ti. Te entregas a fondo y no te llevas nada. Porque a pesar de saber competir y tener talento y actitud, la suerte y el rival también participan. Eso sí, quédate con la tranquilidad de haberte entregado. Si eres capaz de contestar a la pregunta ¿hay algo más que podría haber hecho por ganar? Y la respuesta es claramente «NO», descansa y piensa en la próxima competición. Y ojo, no seas perfeccionista y le des vueltas a la cabeza pensando, «siempre se puede hacer algo más». Me refiero con la pregunta a si existe algo claramente identificable que pudieras haber trabajado.
  • A veces no consigues lo que deseas porque simplemente no depende solo de ti, existen terceras personas en el proceso que torpedean u opinan de forma diferente, o tienen una escala de valores que nada tiene que ver con la tuya. Y dónde tú ves éxito y que todo tendría que salir bien, los demás ven barreras o se las inventan, pero las ponen.
  • Y qué decir de la parte de la suerte que no es controlable, tanto de la buena suerte (una persona compra solo un número de lotería y le toca y otra compra veinte décimos y no le toca nada), como la mala suerte (conduces con prudencia por tu carril y aparece un desalmado irresponsable con niveles de alcoholemia de más y te provoca un accidente).

La frase no puede servirte para desatender tus obligaciones, implicación y compromiso en aquello que sí depende de ti. Sería trivializarla y no es ese el objetivo. El objetivo es relajarte y tomar conciencia de que existen situaciones que forzarlas no va a provocar ni que ocurran, ni que mejoren. Y que normalmente esas situaciones te dan señales que no escuchas (Como mandar un mensaje detrás de otro a la persona que te interesa y la persona no te responde. Pues no lo justifiques pensando que ha tenido un accidente, piensa que puede ser que no le intereses lo suficiente, como dice Greg).

Sería mucho más constructivo dirigir la energía a aquello con lo que puedas obtener resultados. A veces no pasa nada por decir «se acabó», e iniciar un camino y objetivo nuevos, que te llenen de ilusión, que esforzarte suponga un premio, y que sea recíproco si se trata de relaciones personales.

Como dicen las abuelillas en los pueblos: «Mi niña, hazte valer».

Significado de Felicidad

Qué es Felicidad:

La felicidad es el estado emocional de una persona feliz; es la sensación de bienestar y realización que experimentamos cuando alcanzamos nuestras metas, deseos y propósitos; es un momento duradero de satisfacción, donde no hay necesidades que apremien, ni sufrimientos que atormenten.

La felicidad es una condición subjetiva y relativa. Como tal, no existen requisitos objetivos para ser felices: dos personas no tienen por qué ser felices por las mismas razones o en las mismas condiciones y circunstancias.

En teoría, el sentimiento de autorrealización y el cumplimiento de nuestros deseos y aspiraciones son aspectos importantes para sentirnos felices.

No obstante, para ser felices a veces no es necesaria ninguna condición previa, y así, hay personas que están siempre felices y que se sienten a gusto con la vida y con aquello que les fue otorgado en gracia, y personas que, pese a que tienen todas las condiciones para estar bien, se sienten profundamente infelices.

Vea también 15 frases para definir la felicidad.

La infelicidad, por su parte, ocurre cuando nos enfrentamos a frustraciones en el intento por alcanzar nuestras metas, cumplir nuestros anhelos o lograr nuestros propósitos. En este sentido, lo aconsejable para mantener un estado de equilibrio propicio a la felicidad es alimentar pensamientos positivos y evitar a toda costa caer en el pesimismo.

Etimológicamente, la palabra felicidad proviene del latín felicĭtas, felicitātis, que a su vez se deriva de felix, felīcis, que significa ‘fértil’, ‘fecundo’.

Felicidad en la Psicología

Para la psicología, la felicidad es un estado emocional positivo que los individuos alcanzan cuando han satisfecho sus deseos y cumplido sus objetivos.

La felicidad, como tal, viene medida por la capacidad que hay en cada persona de dar soluciones a los variados aspectos que conforman su vida cotidiana. En este sentido, las personas que tengan cubiertos estos aspectos deberían ser más felices, sentirse autorrealizadas y plenas.

No obstante, para Sigmund Freud la felicidad es algo utópico, pues considera que, para que sea posible, no podría depender del mundo real, donde los individuos están expuestos constantemente a experiencias desagradables, como el fracaso y la frustración y, en este sentido, sostiene que a lo máximo que podría aspirar un ser humano es a una felicidad parcial.

Vea también Autorrealización.

Felicidad en Filosofía

Para Aristóteles, la felicidad estaba relacionada con el equilibrio y la armonía, y se conseguía mediante acciones encaminadas a la autorrealización. Epicuro, por su parte, señalaba que la felicidad suponía la satisfacción de los deseos y los placeres.

Los estoicos, en cambio, consideraban que la felicidad se alcanzaba dominando las pasiones y prescindiendo de las comodidades que impiden la aceptación de una existencia determinada. Mientras que para Leibniz, defensor de la tesis racionalista, la felicidad es la adecuación de la voluntad humana a la realidad.

Por su lado, filósofos chinos, como Lao Tzu, apuntaban que la felicidad se podía lograr teniendo como modelo la naturaleza. Mientras que Confucio era de la opinión de que la felicidad venía dada por la armonía entre las personas.

Felicidad en religión

Las religiones teístas suelen coincidir en que la felicidad es un estado de paz que solo se alcanza en la comunión con Dios. Los budistas, por su parte, afirman que la felicidad únicamente se consigue a través de la liberación del sufrimiento y la superación del deseo, a lo cual se accede mediante el entrenamiento mental.

El secreto de la felicidad, según 12 de los filósofos más sabios de la historia

04/07/2016 05:00 – Actualizado: 07/05/2018 20:32

¿Qué es la felicidad? Es una pregunta que todos nos hemos formulado alguna vez en la vida. Cómo decía Séneca en su ‘De vita beata’, “todos los hombres, hermano Galión, quieren vivir felizmente. Aspiramos a ser felices y para ello intentamos descubrir qué es. Sin embargo, cada persona posee una respuesta, una definición de felicidad diferente, y es precisamente esa disparidad de opiniones ante una cuestión tan trascendental en la existencia del ser humano una de las razones de la aparición de la ética en la antigua Grecia.

Son muchos los pensadores que a lo largo de la historia han reflexionado sobre los secretos de la felicidad y cómo conseguirla. A continuación recopilamos las opiniones de doce de los filósofos más importantes de la historia. ¿Cuál es la que encaja más contigo?

“No hay un camino a la felicidad: la felicidad es el camino.” Buda Gautama

Muchas veces nos obcecamos en llegar a la meta, en conseguir el trabajo deseado, en ganar un partido, en tener el coche que anhelamos… y es precisamente todo lo que hacemos para conseguirlo lo que aporta la felicidad. Según el budismo, esta reside en las experiencias enriquecedoras que se viven para lograr un objetivo, ya que una vez se consigue lo que deseábamos la satisfacción es muy breve.

Según la Real Academia Española de la lengua la felicidad es un “estado de grata satisfacción espiritual y física”

“El secreto de la felicidad no se encuentra en la búsqueda de más, sino en el desarrollo de la capacidad para disfrutar de menos”. Sócrates (470 a. C. – 399 a. C)

Para el filósofo griego la felicidad no viene de recompensas externas o reconocimientos, sino del éxito interno. Al reducir nuestras necesidades, podemos aprender a apreciar los placeres más simples.

Conocerse a uno mismo

“El hombre que hace que todo lo que lleve a la felicidad dependa de él mismo, ya no de los demás, ha adoptado el mejor plan para vivir feliz”. Platón (427 a.C. – 347 a. C.)

Según la Real Academia Española de la lengua, la felicidad es un “estado de grata satisfacción espiritual y física”. Esta definición encajaría bastante con la versión de Platón, ya que para el filósofo griego, alumno de Sócrates, radica en el crecimiento personal y es fruto de la satisfacción conseguida a través de pequeños logros.

“La felicidad depende de nosotros mismos”. Aristóteles (384 a.C. – 322 a.C.)

Ser feliz significa autorrealizarse, alcanzar las metas propias de un ser humano. Aristóteles, discípulo de Platón, sostenía que todos los hombres perseguían la felicidad. Unos son felices ganando dinero; otros, recibiendo honores, y otros viajando. Cada cual posee el secreto de su propia felicidad. Pero para eso hay que conocerse bien a uno mismo, claro está, y saber qué se quiere.

Busto de Aristóteles en Roma. (CC/Jastrow)

“Las grandes bendiciones de la humanidad están dentro de nosotros y a nuestro alcance. El sabio se contenta con su suerte, sea cual sea, sin desear lo que no tiene” Séneca (4 a. C.- 65 d. C.)

El filósofo estoico creía firmemente en lo que los psicólogos llamaran ahora el “locus de control”. Un concepto ampliamente usado en psicología que afecta al punto de vista de un individuo y a la manera que este tiene de interactuar con el entorno.

Para algunas personas, el locus vive en el exterior; sienten como fuerzas externas guían sus acciones. Para otros, como Séneca, el locus reside dentro.

La felicidad como obligación

“Si estás deprimido, estás viviendo en el pasado. Si estás ansioso, estás viviendo en el futuro. Si estás en paz, estas viviendo el presente”. Lao Tzu (601 a. C – 531 a. C.)

Traducido literalmente como «viejo», Lao Tzu es una personalidad china cuya existencia histórica se debate, aunque se le considera uno de los filósofos más relevantes de la civilización china.

Lao Tzu sostenía que la razón de su felicidad era vivir el presente. Quienes siempre piensan en el mañana o recuerdan con nostalgia el ayer solo generan ansiedad, estrés, y dejan de disfrutar el momento y la verdadera existencia.

“La felicidad; más que un deseo, alegría o elección, es un deber”. Immanuel Kant (1724-1804)

La felicidad es uno de tantos deberes del ser humano, un deber último y supremo que nos obliga a ser dignos de merecerla. La felicidad en el mundo kantiano no depende del destino ni de los demás, sino de uno mismo, de la persona, es decir, de su propio comportamiento y carácter.

Cuando comprobamos que hemos superado aquello que nos oprimía, según Nietzsche, es cuando somos felices

“Es el sentimiento de que el poder crece, de que una resistencia ha sido superada”. Friedrich Nietzsche (1844-1900)

Según el filósofo nihilista la felicidad es una especie de control que uno tiene sobre su entorno. El autor de ‘El Anticristo’ cree que existe la llamada voluntad de poder, una fuerza que nos da la vida y que nos ata a ella y que al mismo tiempo la convierte en atractiva, ya que es la que nos hace enfrentarnos a todas las adversidades.

Cuando experimentamos que la fuerza aumenta en nosotros y nos sentimos con mucha vitalidad, cuando comprobamos que hemos superado aquello que nos oprimía, según Nietzsche, es cuando somos felices.

La huida del dolor

“He aprendido a buscar mi felicidad limitando mis deseos en vez de satisfacerlos”. John Stuart Mill (1806 -1873)

John Stuart Mill, uno de los principales autores del utilitarismo, mantenía que el deseo de ser feliz por encima de todos los demás deseos (eudemonismo) se presenta en todo ser humano. Mill consideraba la felicidad como la búsqueda del placer y la huida del dolor, aunque no todos los placeres tienen el mismo valor, ya que los hay superiores e inferiores, y nuestras acciones deben dar preferencia a los primeros.

“De todas las formas de precaución, la cautela en el amor es tal vez la más mortal de la verdadera felicidad”. Bertrand Russell (1872 – 1970)

El autor de ‘La conquista de la felicidad’, ganador del Premio Nobel de Literatura y conocido por su influencia en la filosofía analítica, concibe el amor como un instrumento para conseguir la felicidad. Para el filósofo británico el amor ayuda a romper el ego y a superar la barrera de la vanidad que impiden ser felices.

Thoreau, fotografiado por Benjamin D. Maxham.

“La felicidad es como una mariposa, cuanto más la persigues, más te eludirá. Pero si vuelves tu atención a otras cosas, vendrá y suavemente se posará en tu hombro”. Henry David Thoreau (1817 – 1862)

En 1845 Thoreau abandona su casa familiar para instalarse en la cabaña que ha construido junto al lago Walden. Se marcha a los bosques para vivir una vida más intensa. Es a raíz de esta experiencia cuando escribe uno de los clásicos fundamentales del ensayo moderno: ‘Walden’, un libro escrito contra toda servidumbre y a favor de la felicidad como única riqueza del ser humano, una felicidad que proviene de vivir intensamente el momento.

La felicidad se produce cuando coincide lo que queremos ser con “nuestra vida efectiva”, eso que somos en realidad

“Felicidad es la vida dedicada a ocupaciones para las cuales cada hombre tiene singular vocación”. José Ortega y Gasset (1883 – 1955)

Ortega y Gasset mantenía que la felicidad que sentimos es directamente proporcional a la cantidad de tiempo que pasamos ocupados en actividades que absorben completamente nuestra atención y nos agradan.

En palabras del propio Ortega: “Si nos preguntamos en qué consiste ese estado ideal de espíritu denominado felicidad, hallamos fácilmente una primera respuesta: la felicidad consiste en encontrar algo que nos satisfaga completamente”. Para este filósofo y ensayista madrileño la felicidad se produce cuando coinciden lo que él llama “nuestra vida proyectada”, que es aquello que queremos ser, con “nuestra vida efectiva”, que es lo que somos en realidad.

La felicidad se puede definir como una combinación entre la satisfacción que una persona tiene con su vida personal (familiar, de pareja, trabajo) y el bienestar mental que siente en el día a día.

Ser feliz significa encontrarse en un estado mental de bienestar compuesto de emociones positivas, desde la alegría hasta el placer. El concepto de la felicidad es difuso y su significado puede variar para distintas personas y culturas. Términos relacionados son bienestar, calidad de vida, satisfacción y plenitud.

¿Alguna vez has intentado definir la felicidad o has buscado su definición en el diccionario? Si la respuesta es sí, te habrás percatado de lo difícil que es encontrar una definición de este concepto que no incorpore un sinónimo de la misma palabra. Por si fuera poco, también nos resulta casi imposible medir exactamente el grado de felicidad que siente una persona.

¿Qué significa y en qué consiste la felicidad?

En la actualidad y debido a la gran cantidad de infelicidad que existe con el desarrollo del mundo moderno, la ciencia que estudia la felicidad ha cobrado una gran importancia porque ¿a quién no le gustaría ser feliz?.

Desde el origen de los tiempos filósofos, líderes religiosos, escritores y famosos pensadores como Aristóteles se han hecho esta pregunta, a la cual han intentado dar respuesta. Para éste la felicidad tenía dos aspectos: la Hedonia (placer) y la eudaimonia (una vida vivida).

En la psicología contemporánea, este concepto se torna aún más elaborado si nos centramos en la forma que tiene el Dr. Seligman (2011) de entenderlo. Para él, además de entender la felicidad como vida placentera, significativa y de compromiso, también incorpora las ideas de que la felicidad se sustenta además, por las relaciones de calidad que una persona tiene así como por sus éxitos y logros.

Por otro lado, también sabemos la fórmula matemática o los factores que determinan nuestra felicidad, “El bienestar Subjetivo” o SWB sus siglas en inglés:

  • Nuestros genes determinan nuestra felicidad en un 50% sobre 100.
  • Por otro lado, el 10% está determinada por las circunstancias que nos rodean.
  • Y el 40% restante está desencadenado por las actividades que hacemos a diario (Lyubomirsky, Sheldon y Schkade, 2005).

Por lo que dicho lo anterior, podemos llegar a la conclusión de que nuestra felicidad está regida por estos tres elementos y de que aunque exista un 60% de nuestra felicidad que no podamos controlar aún nos queda un 40% del que si somos responsables en las actividades que forman parte de nuestra vida diaria.

La felicidad según los antiguos y sabios modernos

Una forma interesante de entender mejor el concepto de felicidad es observar qué decían sobre ella los filósofos y sabios Antiguos y algo más modernos.

Como podrás ver, hay numerosas definiciones y opiniones de lo que es este concepto. Algunos piensan que depende de uno mismo, otros que no hace falta mucho para ser felix, otros que depende del deseo, otros que con sabiduría se es feliz.

Algunas de las definiciones más interesantes son:

-La sabiduría es la parte suprema de la felicidad.-Sófocles.

-Solo puede ser feliz siempre el que sabe ser feliz con todo.-Confucio.

-La felicidad consiste en ser libre, es decir, no desear nada.-Epicteto.

-La palabra felicidad perdería su significado si no fuese equilibrada por la tristeza.-Carl Jung.

-El pato es feliz en su sucio charco porque no conoce el mar.-Antoine de Saint-Exupéry.

-La felicidad depende de nosotros mismos.-Aristóteles.

-La verdadera felicidad es disfrutar el presente, sin dependencia ansiosa sobre el futuro.-Marco Aurelio.

-La mayoría de las personas son tan felices como ellas mismas deciden ser.-Abraham Lincoln.

-El dinero nunca ha hecho a un hombre feliz, ni lo hará, no hay nada en su naturaleza que produzca felicidad. Cuanto más se tiene más se quiere.-Benjamin Franklin.

Pero… ¿Qué es la felicidad según la Psicología?

Un buen comienzo para definir la felicidad tal vez sea empezar por aquello que sabemos que no es. Para muchas personas la felicidad radica en pasarlo bien con los amigos en una fiesta o incluso en deleitarnos con una buena comida o acompañada de la persona a la que amas.

Estas son experiencias maravillosas que nos hacen sentir muy bien pero realmente no nos da una definición del concepto en sí, dado que definen lo que es el placer. Por lo tanto, si la felicidad no es lo mismo que el placer, entonces, ¿qué es la felicidad?.

Tal y como hemos podido comprobar en las ideas de Seligman la felicidad es cuando nuestra vida satisface plenamente nuestras necesidades. Es decir, viene cuando nos sentimos satisfechos y realizados. Es un sentimiento de satisfacción, en el que nos parece que la vida es como debe ser. La felicidad perfecta, la iluminación, viene cuando todas nuestras necesidades están totalmente cubiertas.

Esto nos lleva a concluir lo que podría ser este concepto en palabras de Sonja Lyubomirsky, investigadora de psicología positiva, la cual concibe la felicidad como:

“la experiencia de la alegría, satisfacción o bienestar positivo, combinados con una sensación de que la vida de uno es buena, significativa, y que vale la pena”.

Felicidad y cerebro

Por su puesto, las conexiones neuronales, neurotransmisores y el funcionamiento del cerebro humano tienen una importancia fundamental a la hora de entender la felicidad.

En este sentido tiene una importancia fundamental la serotonina, neurotransmisor sintetizado en el sistema nervioso central con funciones de vital importancia para el bienestar y la estabilidad emocional.

El aumento de esta sustancia produce de forma casi automática sensación de bienestar, incremento de autoestima, relajación y concentración.

Déficits de serotonina se asocian a la depresión, los pensamientos suicidas, el trastorno obsesivo compulsivo, al insomnio y a estados agresivos.

¿Cuáles son nuestras necesidades esenciales para ser feliz?

Una vez que ya sabemos lo que es la felicidad y los factores que la componen, nos queda dar respuesta a otra pregunta ¿Cuáles son las necesidades esenciales que tengo que cubrir para ser feliz?.

Nuestras necesidades individuales varían en función de nuestra genética, la forma en que fuimos criados, y nuestras experiencias de vida. Esa combinación compleja es lo que hace que cada uno de nosotros seamos únicos, tanto en nuestras necesidades exactas, y en todos los demás aspectos que forma la persona que a día de hoy somos.

Cada uno de nosotros podemos llegar a ser muy complejos, pero todos somos humanos y esto proporciona la base sobre la que podemos descubrir nuestras necesidades humanas esenciales.

Basándonos en lo que entiende por felicidad el Dr. Seligman y las necesidades básicas que se proponen en la pirámide de Maslow. Hemos realizado una lista con las principales necesidades esenciales que puede tener el ser humano y que, si se cumplen con totalidad les llevará a ser felices:

  • Tener bienestar. Entendido como las conexiones que se realizan entre el cuerpo y la mente y que afecta a nuestro estado de ánimo y viceversa. No podremos sentirnos bien si no satisfacemos nuestra primera y esencial necesidad básica, la fisiológica (Vázquez y otros, (S/F).
  • Vivir en un medio ambiente adecuado. Se refiere a los factores externos, como la seguridad, la disponibilidad de alimentos, la libertad, el clima, la belleza, y su hogar. El ser humano necesita sentirse protegido para poder ser feliz.
  • Placer. Todos los seres humanos tienen que vivir experiencias temporales como la alegría, el sexo, el amor y la alimentación para sentirse bien.
  • Tener relaciones. Por otro lado, dado que somos una especie social, las relaciones sociales que tengamos serán la base de la construcción de nuestra personalidad y tal y como dice Seligman (2011) deben de ser positivas.
  • Afán de superación. Necesitamos tener metas y la motivación necesaria para luchar por ellas y cumplirlas. Es decir, tenemos que vivir aventuras, elaborar planes y ser curiosos con el mundo que nos rodea.
  • Compromiso. Nuestro interior necesita implicarse en aquella actividad que está realizando prestando atención a sus actitudes internas y no basándose sólo en las circunstancias externas. Por lo que, para ser feliz hay que estar comprometido en lo que se hace de forma activa.
  • Éxito y logro. Toda persona necesita establecerse metas con las que perseguir sus sueños y además sentirse competente y autónomo. Gracias a ellas podemos seguir creciendo como personas e incluso de forma profesional. Para ello la confianza en uno mismo será muy importante.
  • Estima. Como ya sabemos, también necesitamos que nos quieran y sentirnos queridos para tener una valoración positiva de nosotros mismos y de nuestra labor profesional. Si no conseguimos tenerla puede afectar a nuestra autoestima y por ende a nuestra felicidad. (Vázquez y otros, S/F).
  • Flexibilidad. También tenemos que tener la capacidad de adaptarnos a los cambios que la vida pone en nuestro camino y saber superarlos de forma positiva.

¿Se puede medir la felicidad?

La felicidad es inmaterial, no se puede poner en un bolsillo y guardarla para usarla cuando nos apetezca. Pero, ¿crees que puede ser medida y estudiada de forma científica? Pues según algunos científicos si podemos ser capaces de ello.

Un estudio de 2015 publicado en el Asian Journal of Psychiatry midió la felicidad de los estudiantes y el bienestar psicológico en una muestra de 403 de una escuela de educación secundaria.

Se evaluaron en los estudiantes el estado de salud general, la felicidad, la autoeficacia, la percepción de estrés, la esperanza y la satisfacción con la vida que tenían a través de cuestionarios de forma escrita.

Se concluyó que había una relación significativa entre la felicidad y el bienestar psicológico. Según este estudio , «Aquellos estudiantes con buena relación y aquellos que habían informado de disfrutar de asistir a eventos sociales indicaron un mejor estado de salud mental.»

Bajo la dirección del Dr. George Vaillant, se realizó otro estudio con algunos hombres, los cuales ahora tienen 90 años y siguen siendo estudiados en la actualidad. A finales de los años treinta y principios de los años cuarenta, los investigadores del Estudio de Desarrollo de Adultos de Harvard comenzaron a estudiar la salud y el bienestar de los 268 estudiantes varones más prometedores de la Universidad de Harvard.

Llamado el «Estudio Grant», éste examina las vidas de estos hombres a través de la guerra, de la carrera, el matrimonio y el divorcio, así como en la paternidad y en su rol de abuelos y la vejez. Algunos de los contenidos conservados del estudio se han publicado en The Atlantic.

Un estudio social reciente y similar es el documental de la BBC para niños de nuestro tiempo. El documental es presentado por el profesor Robert Winston y tiene previsto examinar los primeros 20 años de la vida de 25 niños británicos nacidos en 1999/2000.

Algunos consejos para ser feliz (infográfico)

Aunque la felicidad engloba mucho más estos consejos pueden ayudar a conseguirla y a sentir más bienestar en la vida.

Curiosidades científicas sobre la felicidad

-La temperatura importa: la investigación ha demostrado una relación clara entre climas cálidos y un mejor estado del ánimo. Tanto demasiado calor como demasiado frío son perjudiciales para el bienestar.

-En parte se hereda: varias investigaciones han demostrado que los genes son responsables al menos en un 50% de lo feliz que sea una persona.

-Lo que hueles es importante: «los olores a flores te pueden hacer más feliz, ya que fomentan las interacciones sociales» según el Dr. Jeannette Haviland-Jones, un profesor de psicología de la Universidad de Rutgers.

-Ser bueno en algo ayuda a ser feliz: ya sea tocar un isntrumento o aprender ajedrez, ser bueno en una habilidad ayuda a ser feliz. Aunque al principio es duro y puede ser estresante, en el largo plazo da sus beneficios.

Tipos de felicidad

Según el psicólogo Martin Selingman, habría 5 tipos distintos de felicidad:

  • Emociones positivas o vida placentera.
  • Compromiso o vida comprometida.
  • Relaciones.
  • Significado o vida significativa.
  • Éxito y sentido de logro.

Ver artículo completo.

Conclusiones

Como hemos podido comprobar a lo largo de este artículo, no es poco lo que se conoce en la actualidad sobre el concepto de la felicidad.

Sin embargo, aún nos queda un gran camino que recorrer para terminar de comprenderla e incluso de definirla de forma exacta. Por otro lado, también tenemos que seguir trabajando para conseguir medir este sentimiento aunque de momento los estudios que se están realizando no tienen ningún desperdicio.

¿Y para ti qué es la felicidad?

Referencias

¿Qué es para ti la felicidad?

¡Hola [email protected]! Hace unos días pregunté en Facebook y en el Foro Prosperidad ¿Qué es para ti la felicidad? Las respuestas fueron tan numerosas y acertadas que he decidido compartirlas con todos ¡muchas gracias por vuestra colaboración!

Y qué podemos decir “qué es la felicidad” pues que tiene que ver con aspectos como:

  • Disfrutar con las pequeñas cosas.
  • Apreciar los momentos felices.
  • La felicidad depende de nosotros.
  • Tiene mucho que ver con vivir en paz, en armonía.
  • Felicidad y Dios.
  • Es el camino, más que la meta.
  • La familia es fuente de felicidad.
  • La salud ayuda.

Aquí te dejo las reflexiones: Una verdadera lectura positiva sobre qué es la felicidad ¡que la disfrutes!

DISFRUTAR CON LAS PEQUEÑAS COSAS

“La felicidad, es algo intangible, es maravillarse con las pequeñas cosas, las más simples, como dar gracias por tener paz, que comer, casa, familia, trabajo, o el torbellino de los hijos, etc, buscar el como si, ser feliz, con lo que tenemos y seguir en la lucha para alcanzar pequeñas y grandes victorias en la vida.” Danilo.

“La felicidad para mi es el aceptar las cosas que tenemos, el disfrutar de las cosas sencillas que nos da la vida, el disfrutar de un amanecer o de un anoche, estar con los seres queridos y, sobre todo, el aceptarnos tal y como somos; el simple y solo hecho de estar vivos el agradecer a Dios por habernos creado: eso para mi es la felicidad. Mucha gente se confunde y dice que la felicidad es tener mucho dinero, casas, carros… en verdad uno puede tener todo y no ser feliz…” Andy.

“Para mi la felicidad es libertad de pensar, de sentir y de amar. La felicidad es un sentimiento que está en mi cerebro y en mi corazón, es poder disfrutar todo lo maravilloso de la vida desde lo mas simple como despertar, caminar, trabajar, la felicidad para mi es la búsqueda de una vida mejor, la felicidad es amar. Khorana

“Es sentirse lleno con lo que haces, con las personas con quienes compartes. Lo sencillo me ha provocado muchos sentimientos de felicidad, ¡ver la naturaleza y admirar su belleza! es sentirte bien y tranquilo tal cual como eres. Y eso nos lleva a darle las gracias a Dios, por ese sentimiento de felicidad. Francia.

APRECIAR LOS MOMENTOS FELICES

“En mi opinión la felicidad, son momentos felices o bien compartidos que vivimos al lado de nuestros seres queridos, amigos, compañeros de trabajos etc.” Marianella Gasco.

“Sentirme viva: que me besen y abracen sin falluteos; que pueda sentir en un beso el amor verdadero.” Marianella.

“La felicidad son momentos gratos y de satisfacción que uno disfruta a lo largo del día y el tiempo. No es un estado permanente si no que son episodios diarios.” Alba.

“Que no existe completamente, que sólo tenemos momentos felices y quien logra entenderlo y aceptarlo puede decirse que es una persona bendecida.” Socorro.

“Estar en armonía.” Patrick.

“Hacer las cosas que nos gustan lo mejor posible y vivir al máximo cada momento.” Javier.

LA FELICIDAD DEPENDE DE NOSOTROS

“Es ser positiva para que todo salga bien porque hay que estar bien para tener buena vibras siempre.” Jeanmari.

“Yo soy, declaro que soy feliz, próspero y exitoso.” José Luis.

“La felicidad es un estado de ánimo. Es algo que no se ve. La felicidad se siente. Es una decisión. Es un estar bien, independientemente de la circunstancias en que uno se encuentre. La felicidad no está en las cosas que tenemos o no tenemos. La felicidad está dentro de nosotros. Y de nosotros depende ser felices. Muchos la buscan sin éxito en el mundo exterior, cuando en realidad sólo basta buscar dentro de nosotros. Y sintiendo felicidad por dentro, por fuera también se exteriorizará si mantenemos esa felicidad. En pocas palabras, la felicidad, está en nuestras manos.” Rubinski.

“Vivir en la verdad.” Rosana.

“Es el estado perfecto que uno crea desde que abre los ojos y decide como vivir.” Rosita.

“La actitud que tomo ante las cosas que suceden, es una decisión, es mi decisión porque yo decidí ser feliz, porque yo nací para ser feliz, porque soy parte de Dios y de su plan y él quiere mi felicidad, la desea y me la obsequia, Amén, amén y amén. Gracias Padre que así es.” Zuheyl.

VIVIR EN PAZ, ARMONÍA

“La felicidad es vivir en paz, armonía, con todas las energías puestas en nuestras metas. No desperdiciar nuestra vida en cosas banales que no traen cosas buenas a nuestras vidas.” Victoria.

“Estar donde quieres con quien quieres o a veces incluso solo. Cuando estás en tus lugares preferidos con la compañía adecuada, se convierte en momentos únicos y entrañables.Y luego hay pequeños flashes de felicidad, leyendo un libro, escuchando una canción, viendo una buena película. Pero la felicidad siempre es, primero, quererse mucho y estar a gusto con uno mismo, sino difícilmente puedes estar feliz.” Amparo.

“Para mi la felicidad es ser feliz.” Felipe.

Para mi la felicidad es cuando llego a mi cama, apoyo la cabeza en la almohada y siento dentro de mi un bienestar con el que me quedo dormida con mi alma en paz.” Rosalinda.

“La felicidad es poder acostarse a dormir en paz con el alma tranquila.” William Jairo.

“La felicidad es tener un balance en todas las áreas de tu vida. Felicita.

FELICIDAD Y DIOS

“Tener a Dios en mi corazón.” Princes.

“La verdadera felicidad es estar con Dios,y en paz con todos.” Alba Lucy.

“Para mi es amar a Dios con todas mis fuerzas, tener un propósito cada día, estar feliz con lo que tengo, tener paz en las adversidades y en armonía con quienes me rodean. Disfrutar cada instante.” Fernando.

“Que cada día Dios se glorifique en mi vida, siendo mejor cada vez en mi empleo, tener a mis padres con vida y salud y que los alimentos nunca falten en mi mesa, esa es para mi la felicidad. Ser mas que bendecida por mi Dios.” Eme.

“La felicidad esta dentro de nosotros; es lo que reflejamos cada día; es Dios en nuestro corazón con cada aliento que nos da Él de vida y con las bendiciones de su Hijo Nuestro Señor Jesucristo, vivamos en armonía y paz.” Martha.

“Contar con la gran bendición de Dios y su compañía …en todo…” Guadalupe.

“Es sentirte completo en cada pequeño ámbito de la vida, es saber agradecer a Dios por lo que tenemos sin pensar en lo que nos falta porque… Él proveerá. Margaret.

LA FELICIDAD ES EL CAMINO, MÁS QUE LA META

“La felicidad debe de ser el camino, no una meta.” Jorge.

“Para mi la felicidad es estar satisfecho con lo que tengo y no con lo que me falta.” Jorge.

“Para mi Felicidad es sinónimo de agradecimiento de todo lo que va ocurriendo en tu vida. Cuando empiezas a entender y aceptar que la vida te pone a prueba permanentemente y tu actitud supera los obstáculos normalmente sentís por dentro que esa actitud asume la forma de felicidad de saber que uno vale por uno mismo y felicidad, paz interior y agradecimiento permanente van de la mano.” Jorge.

“Para mi la felicidad es libertad. También juegan un papel muy importante los amigos y tu familia, amén de que en tu trabajo seas tratado con respeto.” Ibeth.

“La felicidad para mi es trabajar, luchar, amar, reír, escuchar música y tener muchos sueños y realizarlos, por que si no te frustras… y tener unos hijos muy amados…” Guadalupe.

“La felicidad para mi es hacer lo que más me gusta, disfrutar de la linda vida. Vicky.

“La felicidad es disfrutar de la vida, y sentirme feliz de estar en este mundo. Aprovechar cada día al máximo, para alcanzar mis metas y nuevos proyectos. Enfrentarme a mis miedos y vencerlos, para ser cada día mejor.” Elizabeth.

“La Felicidad esta en el ser, no en el tener. Pasamos mucho tiempo fuera de nuestra realidad tratando de obtener cosas para ser felices, y resulta que entre más tenemos más infelices somos, en pocas palabras hay que estar en el ahora viviendo lo bueno y lo malo, de todo se aprende.” Niurka.

LA FAMILIA: FUENTE DE FELICIDAD

“Imagino que como todos los padres, yo soy feliz cuando veo a mis hijos reír a carcajadas, sin preocupaciones… Eso es la felicidad.” Ángel.

LA SALUD, AYUDA

“Es estar bien de salud física, emocional y económicamente.” Patricia.

“Tener salud y billete.” Erika.

“Sentirme bien.” Jaime.

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Un abrazo, tu amigo Pascual.

About the author

Soy de Valencia (España), felizmente casado y me encanta todo lo que tenga que ver con el Pensamiento Positivo, el Éxito y la Prosperidad.Pascual Hernandez

¿Qué es para ti la felicidad?

Qué es para ti la felicidad

Si observamos a nuestro alrededor nos daremos cuenta de la gran diversidad de personas que nos rodean.

Gente muy distinta a nosotros con sus propias prioridades, valores, ilusiones y miedos. Aunque son muchas las cosas que nos separan, una nos une de un modo singular: el deseo de ser felices.

Pero esa dicha en ocasiones nos puede resultar un tanto esquiva. Seguimos sin saber qué nos acerca o nos aleja de ella, por lo que acabamos confundidos, empleando grandes cantidades de energía en cuestiones que poco aportan a nuestro bienestar.
Como decía Aristóteles, “todos estamos de acuerdo en que queremos ser felices, pero en cuanto intentamos aclarar cómo podemos serlo empiezan las discrepancias”.

“Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas.”
Pablo Neruda

La felicidad está dentro de ti

Desde mi punto de vista (y puedo estar totalmente equivocado), la felicidad permanente no puede encontrarse en las situaciones externas, por el simple hecho de que todo, absolutamente todo, es transitorio. Si tu felicidad depende de aspectos externos (familia, trabajo, pareja, dinero, etc.), estos pueden desaparecer en cualquier momento, y con ellos esa aparente felicidad.

Yo solía creer que la felicidad pasaba por tener posesiones, por cumplir con las expectativas de la sociedad que garantizaban la plenitud: pareja + hijos + dinero + trabajo + casa + etc. Sin embargo, esta fórmula, al menos en mi caso, no funcionó.

Creí erróneamente que la felicidad estaba en las pequeñas grandes cosas como irónicamente dijo Groucho Marx: “Hijo mío, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: Un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna…”

Entonces, si la felicidad permanente no puede encontrarse fuera, tiene que estar dentro de nosotros. No quedan más lugares donde buscar. Lo expresó muy bien Henry Van Dyke: “La felicidad es interior, no exterior; por lo tanto, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos.” Y lo reforzó simple y rotundamente John Locke: “Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias”.

Receta para la felicidad

¿Y cuál es esta disposición de la mente que nos hace felices? Considero que al menos hay dos componentes indispensables, dos actitudes mentales que favorecen en gran medida esa sensación de plenitud. En mi receta particular de la felicidad, el primero de los ingredientes es la plena aceptación, estar satisfechos con lo que tenemos o carecemos. Aceptar lo que eres, con tus defectos y virtudes. Dar lugar y cabida a todo lo que sientes.

Por ejemplo, la aceptación es fundamental en la gestión de nuestras emociones. Existe una malsana obsesión por tener que estar siempre alegres y contentos, y esto es sencillamente imposible. Todas nuestras emociones son necesarias y tienen su momento y sentido.

Si pretendemos estar siempre alegres, cuando por ejemplo en nuestro entorno se produzca la muerte de un ser querido, la tristeza que bañará las situación nos hundirá. Todo aquello que rechazas, te somete. Y más aún cuando se trata de tus emociones. Aceptar que ni nosotros ni la vida somos perfectos, es una gran paso para sentirnos felices.

El segundo de mis ingredientes fundamentales es la gratitud. Reconocer de corazón todo lo maravilloso que ya tienes y eres. Algo tan simple, pero al mismo tiempo tan profundo y transformador, y sobre todo, tan escaso en nuestra sociedad. Porque a nosotros, en vez de agradecerlo que de verdad nos gusta es quejarnos. Parece que es el deporte nacional, quejarnos del tiempo, de la pareja, de los hijos, de la política, de todo, da igual! Lo que sea! De hecho, los seres humanos somos los únicos animales capaces de aumentar nuestro sufrimiento a través de los pensamientos. Y lo hacemos tan a menudo a través de la queja continua.

Deja de quejarte

Y lo malo es que las quejas, de tanto repetirse, se convierten en un estilo de vida. Un pésimo estilo de vida que deja preso al quejoso. Mental y emocionalmente la queja te autocondiciona para estar atento a todo lo malo que puedas encontrar en el camino. Es como si cerraras las compuertas a lo bueno; dejas de percibirlo, no le das importancia. Y así, es muy difícil ser feliz.

“Si tu mal tiene remedio, ¿por qué te quejas?
Si no lo tiene ¿por qué te quejas?”
Proverbio oriental

Este mensaje de la gratitud aparece en muchas religiones y practicas espirituales a lo largo de la historia de la humanidad y no es casualidad. A través del agradecimiento se consigue disfrutar de la vida pase lo que pase y tu mente se perfecciona en encontrar la belleza y la magia en todo que sucede. Parece difícil, pero es el único camino.

Cómo lograr una vida feliz

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Todos queremos ser felices. Pero muchas veces pensamos que la felicidad es algo que simplemente ocurre o no; de la cual no tenemos control. Es fácil conectar la idea de felicidad con la situación en la que nos encontramos. Es posible que nos digamos a nosotros mismos, «Si las cosas fueran diferentes, sería feliz».

Pero esa no es la manera en la que la felicidad ocurre. Los estudios de investigación indican que solamente una pequeña parte de la felicidad (aproximadamente un 10%) depende de la situación en la que se encuentra una persona. Entonces, ¿de dónde proviene la mayor parte de nuestra felicidad?

¿Se nace feliz?

En parte, la felicidad depende de la personalidad. Algunas personas son felices por naturaleza. Todos hemos conocido a alguna persona que es alegre y optimista la mayor parte del tiempo. Tener este tipo de personalidad hace más fácil ser feliz.

Entonces, ¿qué sucede con las personas que, por el contrario, han nacido con una tendencia a ser más bien malhumoradas? Es posible que estas personas vean lo malo en la gente y las situaciones en vez de lo bueno. Posiblemente estas personas sean más tristes que alegres, pero si desean ser más felices (¿quién no quisiera?), es posible serlo.

La decisión de ser feliz o no depende de nosotros

Los investigadores han demostrado que más de la mitad de la felicidad depende de cosas que están bajo nuestro control. Esto es una noticia fabulosa ya que significa que todos podemos ser felices.

Una parte importante de qué tan felices somos depende de nuestra actitud, de los hábitos que tengamos y de la manera en la que vivimos cada día. Al saber cuáles son los ingredientes fundamentales de la felicidad, podremos usarlos para ser felices.

¿Por qué es tan importante la felicidad?

La felicidad es más que un sentimiento hermoso o un dibujo de una cara sonriente. Es el sentimiento que indica que realmente estás disfrutando de la vida y que deseas aprovechar esta vida al máximo. La felicidad es el «condimento secreto» que nos puede ayudar a desarrollarnos plenamente.

Los investigadores llegaron a la siguiente conclusión al estudiar a la gente que es feliz:

  • Las personas que son felices son más exitosas.
  • Las personas que son felices son más capaces de lograr sus metas.
  • Las personas que son felices tienen mejor salud.
  • Las personas que son felices viven más años.
  • Las personas que son felices se relacionan mejor con otras personas.
  • Las personas que son felices aprenden mejor.

Los ingredientes de una vida feliz

La felicidad es tan importante en nuestras vidas que existe un campo de investigación llamado psicología positiva. Los expertos en este campo indican que hay ciertas cosas que hacen a las personas felices:

Emociones positivas

Además de hacernos sentir bien, las emociones positivas son buenas para nuestro cerebro y nuestro cuerpo. Reducen la cantidad de hormonas que producen estrés, ayudan a mejorar la ansiedad y la depresión y refuerzan el sistema inmunológico.

Sentir todos los días emociones positivas tiene un efecto importante en nuestra felicidad y bienestar. Por eso es tan importante que hagamos cosas que nos brinden estas emociones positivas. Hasta el simple acto de dar un paseo o jugar con un niño o con una mascota puede darnos emociones positivas.

Saber cómo controlar nuestras emociones negativas es la clave de la felicidad. Hay emociones que son difíciles, pero son parte natural de la vida.

Fortalezas e intereses

Nuestras fortalezas son las cosas que hacemos bien y que nos gusta hacer. Todos tenemos fortalezas, aún si todavía no las hemos descubierto.

Ejemplos de fortalezas son los siguientes:

  • las cosas en las que estamos interesados —por ejemplo, la música, el arte, la ciencia, construir cosas, cocinar, leer
  • cualquier capacidad que tengamos —como pintar, tocar un instrumento, o hacer un deporte
  • nuestras cualidades —ser buena persona, tener buen humor o ser líder

La felicidad aumenta cuando descubrimos una fortaleza y la practicamos. Cuanto más practicamos una fortaleza, más la mejoramos.

Cuando hay algo que hacemos muy bien y disfrutamos, podemos perdernos dentro del mundo que rodea a esta actividad; nos dejamos llevar. Al dejarnos llevar, aumenta nuestra felicidad. Saber encontrar maneras de usar nuestras fortalezas todos los días es la clave para nuestra felicidad.

Buenas relaciones

Las personas que forman parte de nuestra vida son importantes. Tener buenas relaciones con estas personas es una de las mejores maneras de disfrutar nuestra felicidad, nuestra salud y nuestro bienestar.

Desarrollar ciertas aptitudes emocionales puede ayudarnos a formar y mantener relaciones. Cuando somos capaces de apoyar a las personas que forman parte de nuestras vidas —y cuando estas personas nos apoyan a nosotros— somos más fuertes, capaces y exitosos.

Las siguientes son algunas de las aptitudes que nos ayudan a tener buenas relaciones:

  • aprender a comprender y expresar nuestras emociones
  • tener empatía para poder comprender cómo se siente la otra persona
  • ser bondadoso
  • mostrar gratitud
  • actuar con certeza para expresar o decir lo que se desea o necesita

La búsqueda del propósito de la vida

Nuestras vidas están llenas de actividades y responsabilidades diarias. Muchos de nosotros hacemos varias tareas al mismo tiempo, para estar al día o adelantar trabajo, pensando siempre en el próximo lugar donde tenemos que estar. Pero al darnos más tiempo para prestar atención en los que estamos haciendo y en por qué lo estamos haciendo, puede ayudarnos a ser más felices.

Presta atención a las consecuencias de tus acciones. Nota las maneras (pequeñas o grandes) en la que puedes crear un impacto positivo. Vive tu vida siguiendo los valores que crees importantes. Dedica un tiempo para pensar qué cosas consideras importantes (como ayudar a otros o proteger el planeta).

¿De qué manera deseas mejorar el mundo? Trata de identificar las cosas que puedes hacer cada día que te encaminen hacia esa dirección. Hacer esto le dará más sentido a la vida y aumentará tu felicidad.

Los logros

Cuando nuestra vida cuenta con emociones positivas, buenas relaciones, fortalezas que ponemos en práctica y un propósito, estamos listos para lograr cosas.

Establecer y lograr metas nos permite poner nuestra energía en lugares específicos. Nos deja ver de qué manera generamos un impacto positivo.

Pon esfuerzo en las cosas que crees que son importante. Pon todo el esfuerzo posible en cada cosa que intentes hacer, sin la necesidad de ser perfecto. Si algo que intentas hacer no resulta bien, mantente optimista e inténtalo nuevamente. Ten confianza en ti mismo y no abandones tus sueños.

Establece metas y pasos razonables para lograr tus metas. Haz que tu éxito sea aún más espectacular; disfrútalo con las personas que amas.

Sé más feliz

Sabes que puedes aprender a ser más feliz controlando tu actitud, tranquilizando tu mente, teniendo más confianza en ti mismo, usando tus fortalezas, fortaleciendo tu autoestima, haciendo cosas de las que disfrutas y estableciendo buenas relaciones. ¡Son muchas cosas en las que debes pensar! No puedes hacerlas todas al mismo tiempo. Debes comenzar de a poco seleccionando una en la que te concentrarás.

La mejor manera de lograr tus metas es comenzando con algo pequeño y específico. Después de hacer esto por un tiempo, se convierte en un hábito —cosas que hacemos todos los días sin pensar mucho en ellas. Ese es el momento donde puedes comenzar a trabajar en un nuevo hábito. ¡El logro de metas pequeñas y definidas te lleva a lograr la felicidad!

Revisado por: D’Arcy Lyness, PhD

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