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Que es un orgasmo femenino

Las claves para conseguir el orgasmo femenino

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por Adrián Martín Publicado en 28 de enero de 2019

Las claves para conseguir el orgasmo femenino
Alcanzar el orgasmo femenino supone llegar al clímax sexual. Sin embargo, hay mujeres que no llegan a conseguir el placer absoluto con sus orgasmos debido a veces al desconocimiento. La sexualidad debe ser un tema abierto , y del que tengamos conocimiento para poder mantener relaciones sexuales con nuestra pareja con control. Conocer nuestro cuerpo es importante, y también el de nuestra pareja en cualquier relación.
Te damos algunos consejos para que tu pareja y tú disfrutéis al máximo de vuestras relaciones en el día a día. Pero antes debes conocer qué es el orgasmo femenino exactamente. La palabra «orgasmo», proviene de «orga», cuyo significado es «arder, hervir». El orgasmo femenino se alcanza tras un periodo de excitación intenso dando lugar a sensaciones muy placenteras para la mujer. Una sensación que hace a las mujeres disfrutar mucho y llegar al placer absoluto. Para llegar al orgasmo femenino, no hace falta la penetración.Únicamente, con que la mujer esté excitada puede experimentar la sensación de placer, e incluso tener múltiples orgasmos sin llegar al coito. Es, al igual que sucede con los hombres, la culminación de un fuerte estado de excitación les produce la erección de su pene, y posterior eyaculación sin realizar ningún tipo de penetración. Por eso es de vital importancia que tanto hombre como mujer estén excitados para poder alcanzar el clímax máximo de placer en la relación.
El orgasmo femenino son contracciones que se producen en el exterior de la vagina, en el cuello del útero y en el ano. Estas contracciones irán variando según la intensidad del orgasmo. Si se trata de un orgasmo muy intenso, llegará hasta los 13 o 15 espasmos, mientras que si es un orgasmo más suave, tendrá entre 3 y 5 contracciones. Igualmente, variará la velocidad a la que se producen. Al principio será una contracción por segundo, y hacia el final se producira de forma más aleatoria. Además, es beneficioso para el corazón debido a que durante el orgasmo aumenta la adrenalina y se liberan hormonas como la oxitocina. Esto ayuda a la prevención de enfermedades cardiovasculares ya que durante este instante los vasos sanguíneos se dilatan evitando así la formación de coágulos en la zona del corazón.
Pero, ¿cómo puedes conseguir el orgasmo con tu pareja? Por lo general, la mujer logra el orgasmo cuando las zonas que se estimulan se hacen a través de: caricias preliminares, cunnilingus, masturbación o penetración. Es bueno que intentes llegar al orgasmo también tu sola. Hay varios juguetes sexuales que ayudan a encontrar el orgasmo femenino. Esto hará que fortalezcas esta zona, y también conozcas más tu cuerpo ante tu pareja.
Lo más importante de este proceso es que afloran las terminaciones nerviosas a lo largo de nuestro cuerpo y experimentamos una mayor sensibilidad, y por tanto más placer, en la piel, que se denomina miotonia. También suele aumentar la frecuencia cardiaca y los músculos del cuerpo se pueden contraer para relajarse después. Los orgasmos femeninos son mayores cuando los preliminares se intensifican. Antes de mantener sexo, es importante la estimulación con movimientos consecutivos a nuestra pareja. De esta forma, si luego mantenemos relaciones sexuales el placer será mayor para ambos. Los preliminares son técnicas sexuales que ayudan también a experimentar en una relación. Ayudan a estimular nuestro cerebro, y que la excitación aumente. Podemos realizar estos preliminares con la ayuda de las manos simplemente, o con juguetes eróticos.
¿Existe un orgasmo clitoriano y otro vaginal? El orgasmo femenino es solamente uno, pero hay mujeres a las que les gusta ser estimuladas desde el clítoris y a otras desde la vagina. Lo que hay que tener en cuenta de esto es que el equivalente del pene en la mujer es el clítoris, no la vagina.
El clítoris tiene incluso más terminaciones nerviosas que el miembro masculino, por lo que sin estimular esta zona, al igual que si no se estimula el pene en un hombre, es muy difícil conseguir placer y más aún alcanzar un orgasmo. Y siendo conscientes de la necesidad de estimularlo, hay que buscar un equilibrio y aprender a disfrutar con todas las partes de nuestro cuerpo. Te dejamos con un vídeo de Femxy, para que puedas conocer más al detalle y en pocos segundos, el orgasmo femenino, un tema al que se enfrenta la mayoría de las mujeres.
Además:

  • La eyaculación femenina y el punto G
  • ¡Explora tus zonas erógenas!
  • El orgasmo femenino: 5 claves para alcanzarlo

El orgasmo femenino es un misterio. También para los científicos, que desde los tiempos de Aristóteles tratan de buscar una explicación -evolutiva- a esa sensación de euforia que ni es necesaria para la reproducción ni, además, es experimentada por muchas mujeres durante la cópula, pero que, en cambio, es un proceso neuroendocrino tan complejo que hace imposible que sea, simplemente, un ‘accidente’ evolutivo.

Dos científicos de los Estados Unidos, Mihaela Pavlicev, del Hospital pediátrico de Cincinnati, y Günter Wagner, biólogo evolutivo de la Universidad de Yale, llevan años centrados en estudiar este fenómeno y en 2016 lanzaron ya una posible respuesta: ¿y si fuera una especie de spin-off de nuestro pasado evolutivo, cuando la segregación de hormonas que acompañan el éxtasis sí era crucial para la reproducción? Les faltaba aprobar pruebas que demostraran que estaban en lo cierto.

Ahora, esta pareja de científicos, en un estudio realizado con conejos cuyas conclusiones se publican en PNAS, aportan precisamente lo que consideran que son pruebas para demostrar esa hipótesis: que el orgasmo femenino seguramente se originó como un mecanismo en mamíferos para liberar los óvulos durante la cópula, pero que, más adelante en la evolución, cuando apareció la ovulación espontánea en algunos animales, como los humanos y los grandes primates, el orgasmo quedó despojado de su función reproductiva originaria y pudo adquirir otras, como por ejemplo ayudar a fortalecer el vínculo emocional en la pareja.

Los resultados de este estudio, apuntan los autores, pueden ayudar a interpretar algunos aspectos de la sexualidad femenina, como por ejemplo la baja tasa de orgasmos femeninos experimentados durante la cópula.

Durante el orgasmo, el cerebro se inunda de oxitocina y dopamina. (Jacob Wackerhausen / Getty)

Que el orgasmo femenino genere tanto interés en los científicos y no el masculino es porque su importancia biológica no se acaba de entender. Es un proceso neuroendoncrino muy complejo, lo que hace muy poco probable que deberse al azar. Los hombres necesitan tener un orgasmo para liberar esperma, pero las mujeres no para quedarse embarazadas.Y durante la penetración la tasa de incidencia es sumamente variable entre las hembras humanas.

Esos factores desconciertan a los científicos porque una “característica con una función tan importante se espera que sea más estable, ya que la selección natural ha favorecido su ejecución o implementación”, alegan los autores.

En algunos mamíferos como gatos, hurones o conejos el orgasmo sirve para producir una descarga hormonal que provoca que los ovarios segreguen óvulos que pueden ser fecundados. En cambio, en otros mamíferos, como los humanos y otros grandes primates, las hembras ovulan cada mes, por lo que la cópula sirve solo para fertilizar, desde el punto de vista reproductivo.

Pavlicev y Wagner en el estudio anterior analizaron 41 especies de mamíferos y los tipos de ovulación existentes en el árbol evolutivo de este tipo de animales. Vieron que la ovulación a partir de la cópula es ancestral en los mamíferos y que la ovulación endógena aparece más tarde, hace unos 75 millones de años, en el ancestro común de primates y roedores.

Como los investigadores sospechaban que el orgasmo femenino podría haber tenido en sus inicios la función de provocar la ovulación, pensaron, debería mantener características químicas en común con la ovulación a partir de la cópula de animales como el conejo. Así es que decidieron estudiar qué ocurría cuando se administraba a los animales fluoxetina, un antidepresivo (el famoso Prozac) que funciona como inhibidor de recaptación de la serotonina que en las personas es capaz de reducir considerablemente la capacidad para alcanzar el orgasmo en las personas.

Los hombres necesitan tener un orgasmo para liberar esperma, pero las mujeres no para quedarse embarazadas.

En un primer experimento, pues, trataron a las conejas con fluoxetina durante dos semanas. Luego, las aparearon con un macho. Un día después de la cópula, los científicos analizaron el número de ovulaciones que habían generado y se percataron de que eran un 30% menores que en el grupo control de conejas que no habían sido tratadas con esta sustancia química. La fluoxetina había afectado negativamente a la ovulación de las conejas. Este resultado refuerza la idea de que tanto la ovulación inducida por la cópula y el orgasmo comparten circuitos cerebrales y hormonas.

A continuación, realizaron un segundo experimento en el que, tras administrar a las conejas fluoxetina, trataron de inducirles la ovulación inyectándoles la hormona gonadotropina coriónica humana (la famosa hCG de los tests de embarazo), que, entre sus diferentes funciones, en las mujeres estimula la maduración del óvulo. Comprobaron que la tasa de ovulación solo se había reducido un 8%, lo que “estadísticamente es insignificante”.

Según los autores de esta investigación, probablemente el orgasmo femenino surgiera para provocar una descarga hormonal que instigara la ovulación y con la aparición de la ovulación endógena, el orgasmo quedara liberado de funciones para adquirir nuevas, como tal vez, fortalecer el vínculo emocional en la pareja.

Las doce clases de orgasmos distintos que tienen las mujeres

05/08/2018 05:00 – Actualizado: 05/08/2018 11:57

Audrey Andrews, experta en relaciones, ha revelado que el cuerpo femenino es capaz de experimentar doce orgasmos diferentes, uno incluso ocurre mientras duermes. Siempre bromeamos con que los hay positivos («sí, sí, sí…»), matemáticos («más, más, más…»), gritones («OHHH, AHHHH») y de otros muchos tipos, pero esta británica ha explicado qué tipos de clímax esperimentan las féminas realmente y cómo obtenerlos.

Si quieres que tu pareja, especialmente si es una mujer, consiga llegar a uno, debes aplicarte. Las áreas altamente sensibles y erógenas pueden llevar a gozar muchísimo, si se les da la estimulación correcta. Definitivamente vale la pena aprender cosas nuevas para hacer que el otro disfrute de su cuerpo y ayudar a investigar cómo funciona para que las sensaciones sean completamente satisfactorias.

Clitoriano

Estimúlalo. Este es el camino directo hacia el orgasmo. Gracias a sus 8.000 terminaciones nerviosas, el clítoris es un órgano diseñado para dar placer a las mujeres. La sensación, según un estudio publicado en ‘NeuroQuantology’, es “localizada, aguda, potente y de corta duración”. La estimulación se dispara a través del roce, el sexo oral, el uso de juguetes sexuales (un vibrador) o ciertas posturas que favorecen la fricción del pubis, como el misionero.

Las terminaciones nerviosas de los pezones iluminan la misma parte del cerebro que las de la vagina

Cuanto más se haga, más sensible y erecto se vuelve este particular centro del placer del cuerpo humano. No obstante, esta modalidad resulta más placentera si no te limitas a excitar solo esa zona, así que prueba con el resto. La investigación ha encontrado que las mujeres que tienen un clítoris que se encuentra más cerca de su abertura vaginal tienen una mayor probabilidad de alcanzar el clímax durante el coito que las que tienen una mayor distancia entre estas dos partes del cuerpo.

Vaginal

El punto G (o de Graffenberg, para ser precisos) es el nombre que se le da al área pequeña y rica en nervios sobre la pared vaginal frontal. Es un tema controvertido porque algunos expertos en sexo insisten en que es un mito. Los orgasmos se pueden lograr masajeando esa área en un movimiento circular de «ven aquí».

Alrededor de un 30% de las mujeres consigue alcanzar el orgasmo a través de la penetración. Situarlo, acariciarlo y masajearlo suavemente con los dedos o algún juguete sexual (como un vibrador curvado) antes de lanzarse a la penetración puede ser de lo más útil. Dicha sensación se suele describir, según el mismo estudio citado anteriormente, como un placer por todo el cuerpo y suele ser más duradero que la que proporciona el éxtasis clitoriano.

Mixto

Estos ocurren cuando se tocan y complacen varias áreas de tu cuerpo simultáneamente. Pueden ocurrir cuando estás en medio de un sexo acelerado o cuando has ido poco a poco calentando mucho la zona, sin prisas. Esta es una gran manera de obtener placer en muchas zonas erógenas que se encienden a la vez.

Múltiples

Durante años, la comunidad médica sostuvo que no había ninguna distinción entre el orgasmo vaginal y el del clítoris. Por fortuna, hoy se sabe que son dos cosas diferentes y que combinadas forman el combo perfecto para ti y tu pareja. ¿Cómo se alcanza esta intensidad? O con una postura que permita el roce de la penetración a la vez que la estimulación del clítoris (como el misionero o cualquier posición a horcajadas sobre el cuerpo del hombre) o bien mediante el uso de un vibrador de dos cabezas o en forma de u.

Muchas mujeres pueden alcanzar el orgasmo durante el sexo anal, simplemente no se habla mucho en la cultura popular. Las paredes anales son ricas en terminaciones nerviosas y entre las zonas erógenas más sensibles del cuerpo.

La respuesta sexual expandida está provocada por los nervios pudendo, pélvico, hipogástrico y vago

Como explica la experta, “la estimulación del nervio pélvico a través del recto también puede conducir al placer en algunos aspectos sorprendentes”. Incluso algunas mujeres consiguen disfrutar más del sexo anal que del vaginal una vez lo dominan. Para practicarlo es fundamental una buena estimulación previa, relajación y lubricar la zona. Un juguete erótico puede ser la mejor herramienta para empezar a practicarlo.

Sleep-gasm

El cerebro de la mujer es capaz de tener un orgasmo mientras duerme gracias a la relajación. Mientras descansan, están más relajadas, no les preocupa nada. Cuando aparecen los pensamientos negativos durante el sexo, se los conoce como ‘espectadores’ y pueden convertirse en una gran barrera.

En su sueño, la mente puede explorar libremente sus fantasías sexuales sin sentirse juzgada. Esto puede excitarte tanto que puedes terminar teniendo un orgasmo e incluso despertandote.

Cervical

Por su nombre, quizás estés pensando que se trata de estimular el cuello uterino, pero no. Se trata del cérvix. Concretamente, de la zona que comunica la vagina y el útero y por el cual los espermatozoides y los ovarios se cruzan en sus respectivos caminos. Mide unos 3 centímetros de longitud y 2,5 de diámetro, y se encuentra en la parte final de la vagina.

También conocido como el orgasmo profundo, el clímax en esta zona tan solo se puede conseguir mediante una penetración profunda, de ahí que aquellas mujeres que tengan este área demasiado sensible posiblemente puedan sentir más dolor que placer si se ejerce demasiada presión.

Punto U

La uretra no es solo para orinar. En realidad está rodeada por algunas de las partes ocultas del clítoris. Cuando se estimula, la sangre se precipita hacia el tejido eréctil que rodea la abertura, lo que puede provocar eyaculación a «chorros». Aunque puedes comprar vibradores uretrales internos, también puedes estimular el área externamente con un vibrador cltoriano estándar. Esta zona puede ser muy propensa a la infección, por lo que debes investigar antes de meterte cualquier cosa. ¡Ah!, y asegúrate de tener una toalla a mano.

Punto A

Es la zona vaginal interna, también conocida como el fondo de saco anterior. Se encuentra en la pared vaginal frontal hacia el área del ombligo y la presión adecuada sobre la zona es similar a la estimulación indirecta del punto G. Es una zona ideal para explorar cuando la mujer está muy excitada y sus músculos totalmente relajados.

Lo mejor es llegar después de que haya tenido lugar un juego previo considerable, y con una cantidad generosa de lubricante, así que tómate tu tiempo antes de apuntar a este tipo de clímax.

Pezoneros

Jugar con los pechos y los pezones ilumina la misma parte del cerebro que responde a la estimulación genital y del clítoris. Acariciarlos, masajearlos o lamerlos también desencadena la liberación de oxitocina. Si quieres tener un orgasmo en esta zona, rozarlos con saliva es la clave. En primer lugar, masajea el área alrededor de los senos, torso y estómago para provocar y estimular la circulación alrededor del pecho.

El cerebro de la mujer es capaz de provocar un orgasmo mientras duerme gracias a la relajación

Luego, mueve tu lengua en círculos y acaricialos con un toque parecido a una pluma. No toques la aureola ni los pezones hasta que estés muy excitado. Una vez que sientas que no puedes esperar más, pasa los dedos y comienza a pellizcar suavemente desde la base hasta la punta.

Coregasmos

Sí, ocurren cuando haces ejercicio. Es real. Mencionado por primera vez por el famoso sexólogo Alfred Kinsey en 1953, estos orgasmos tienden a ocurrir cuando estás trabajando en tus músculos centrales. Un coregasmo comenzará en algún lugar alrededor de tus abdominales y puede ocurrir durante o poco después del entrenamiento.

Las mujeres que experimentan una respuesta sexual expandida (ESR) pueden tener orgasmos múltiples, prolongados e intensos. Aunque la comunidad científica aún no lo entiende del todo, los investigadores creen que es causado por la activación simultánea de los nervios pudendo, pélvico, hipogástrico y vago.

Las mujeres que lo han experimentado han informado haber visto destellos de luz y color durante el orgasmo, tener experiencias extracorporales e incluso sentir que se está produciendo un terremoto.

Lo que nunca le contaron sobre el orgasmo femenino

Se ha dicho muchas veces que más de 8.000 terminaciones nerviosas están involucradas en el complejo proceso fisiológico del orgasmo en las mujeres, en una suerte de saber popular. Pero lo cierto es que algo tan natural se ha caracterizado por un tabú que infortunadamente se desliza hacia la ignorancia y el mal entendimiento del mismo.

El orgasmo es más que un evento genital y los conocedores prefieren ahondar la explicación indicando que es una respuesta fisiológica integrada que involucra a todo el organismo. Además de la sensación del placer, se acompaña de elevación del útero, lubricación vaginal, dilatación de la vulva, aumento en las secreciones de las glándulas pélvicas y del riego sanguíneo, contracciones musculares intermitentes, mayor presión arterial, capacidad pulmonar y ritmo cardiaco, así como variación de la temperatura, disminución del dolor y erección del clítoris.
Y aunque este entramado provoca un placer único y las sensaciones que produce pueden ser variables, el clítoris, que es el único órgano humano diseñado para dar placer, es el centro de este proceso.
De ahí que muchos expertos coinciden en que todo orgasmo proviene de la estimulación de este órgano y no de la vagina, lo que de paso aclara el mito sobre la existencia de varios tipos de clímax.

Para ser exactos, un estudio hecho por la Universidad de California demostró que las neuronas que se encargan de disparar el reflejo orgásmico en las mujeres se ubican solo en el clítoris. Sin embargo, en algunas mujeres ciertas terminaciones nerviosas del área pueden estar conectadas con el clítoris, de ahí que se piensa que la estimulación en zonas adyacentes es la responsable.
Y es que el clítoris normalmente puede llegar a medir hasta 12 centímetros, lo que le otorga una extensa área a estimular y por eso algunas personas que creen estar tocando el llamado punto ge en realidad están frotando el órgano del placer. Lo mismo con quienes juran que la penetración genera orgasmos específicos en la vagina, según explica la psicóloga clínica Sandra Herrera.
La experta aterriza, en ese sentido, que hablar de orgasmo vaginal es una manera curiosa de justificar la penetración, pero se sabe que para que esto conduzca a un orgasmo se requiere de una excitación muy elevada, un proceso en el que el clítoris nunca puede faltar.
Y por eso Herrera insiste en que no hay diversos tipos de orgasmo, sino solo el producido por el clítoris en una alta colaboración del cerebro, que modula los mecanismos de excitación.

La masturbación no es más placentera

Otro mito que se ha construido alrededor del placer femenino es que los orgasmos producidos por la masturbación son más intensos, cosa que a juicio de la evidencia no es cierto, pues no hay soporte científico en ello.
En realidad, no hay dos orgasmos iguales. La intensidad no depende del origen de la estimulación sino de las condiciones previas, de la actitud de la mujer y de la excitación, apunta Herrera, estudiosa de estos procesos.
También es cierto que las mujeres, a diferencia de los hombres, pueden tener orgasmos a repetición, el llamado multiorgasmo, que se presenta dependiendo de cada mujer, según un estudio de la Escuela de Sexología de París.
Por otra parte, si bien algunos autores sugirieron que durante el orgasmo se apagaban algunas áreas cerebrales, la investigación de los científicos franceses encontraron que esta afirmación no tenía evidencia y que por el contrario existe una mayor actividad neuronal durante este periodo, que en ellas puede durar entre 13 y 51 segundos, en contraste con los 3 u 8 segundos del masculino.
También es importante aclarar, al tenor de la evidencia, que toda mujer sana está en capacidad de producir orgasmos satisfactorios en cualquier etapa de su vida y que aquellas que dicen no haberlo experimentado solo necesitan conocerse más a sí mismas, concluye la psicóloga Herrera.

Toda mujer puede tener los orgasmos que desee siempre para un goce pleno de la sexualidad, siempre y cuando esto no afecte su cotidianidad

Con la estimulación adecuada se acumulan en el cerebro una serie de neurotransmisores (endorfinas, oxitocina, prolactina, adrenalina, testosterona y feniletilamina) que cuando alcanzan suficiente desatan una tormenta química que el cuerpo identifica como placer.
“Siempre un orgasmo es saludable y sus beneficios se han descrito innumerables veces. Toda mujer puede tener los orgasmos que desee siempre para un goce pleno de la sexualidad, siempre y cuando esto no afecte su cotidianidad”, manifiesta para finalizar la psiquiatra Olga Albornoz.

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Further

Mucho se ha hablado sobre el orgasmo femenino, pero aunque se conoce con más frecuencia el que se alcanza mediante la estimulación del clítoris, hay muchas otras vías de llegar a ese máximo de placer sexual. Las mujeres alcanzan más fácilmente el orgasmo cuando reciben múltiples estimulaciones, según un estudio de The Journal of Sex Research, por esta razón, ampliar el espectro y las opciones puede permitir una vida sexual mucho más amplia y, por qué no, placentera.

Clitoridiano

Comenzamos por el primero y más conocido. Es el centro del placer sexual femenino: el orgasmo del clítoris. El clítoris es una estructura pequeña, densa de los nervios, asentada en la parte superior de la abertura vaginal. «Si nunca has tenido un orgasmo antes, debes comenzar con el clítoris», ha dicho para Women’s Health Vanessa Marin, una terapeuta sexual y creadora de Finishing School, un curso online para orgasmos femeninos.

Para tener un orgasmo de clítoris lo primero es averiguar es si se prefiere la estimulación directa o indirecta, es decir, tocar el clítoris en sí, o a través de los labios y zonas que rodean el clítoris. Marin sugiere frotarlo con los dedos (en lugar de un juguete sexual) al principio, «yendo en forma de espiral alrededor de su clítoris».

Del punto G

La pregunta más repetida en Google sobre sexo entre adultos de 18 a 65 años, según un estudio de Durex de 2017, es ¿dónde está el punto G? No hay consenso a la hora de situar la zona exacta en el que se encuentra el «punto Gräfenberg» o punto G, nombre que toma del ginecólogo alemán que empezó a investigar al respecto en los años 50.

Foto: Sarah Diniz Outeiro | Unsplash

Se repite a menudo que las mujeres tienden a sentir más placer en la pared vaginal frontal y que el punto G está, supuestamente, entre 5 y 8 centímetros en el interior de la vagina en la parte frontal de la pared que está tocando con el ombligo. El punto G es descrito como ovalado y del tamaño de una alubia. Además, es una zona altamente erógena y, para los expertos, el equivalente femenino a la próstata. Para lograr un orgasmo en el punto G lo primero es encontrarlo y estimular la zona.

Mixto o múltiple

Los orgasmos combinados se dan cuando se mezclan la estimulación del clítoris con algún otro tipo de estimulación. Entonces, teóricamente, se podría lograr un orgasmo combinado al estimular los pezones y el punto G simultáneamente, aunque la combinación más común es la del clítoris y del punto G.

Anal

Hay nervios compartidos entre la pared anterior del ano a la vagina, por ello hay mujeres que pueden sentir excitación sexual mediante la estimulación rectal. La estimulación del nervio pélvico a través del recto también puede conducir al placer. Algunas mujeres disfrutan más del sexo anal que del vaginal cuando lo dominan.

Foto: Romi Yusardi | Unsplash

Del punto A

Ubicado hacia el final del canal vaginal, el punto A se encuentra cerca de la entrada al útero. Es decir, en la pared vaginal frontal hacia el área del ombligo. También es conocida como el fondo de saco anterior. La presión adecuada sobre la zona es similar a la estimulación indirecta del punto G.

Aunque algunos expertos se muestran escépticos en cuanto al potencial erógeno supuesto del punto A, los creyentes dicen que si se inserta un dedo hasta el punto G, y luego continúa más profundo, hacia el cuello uterino, puede alcanzar un clímax poderoso al estimular el área como lo haría con su punto G.

Del punto C

El punto C está en el cuello uterino e involucra terminaciones nerviosas ubicadas allí y alrededor del útero. Las diferencias anatómicas y el historial quirúrgico, es decir, una histerectomía que involucra la extracción del cuello uterino, pueden afectar la capacidad de una persona para alcanzar el orgasmo cervical. Hay mujeres heterosexuales a las que les duele la penetración cuando toca esta zona, pero cuando no es así, puede ser uno de los mejores orgasmos a tener.

Del punto U

La uretra –sí, el orificio de orinar– puede ser una zona propicia al orgasmo femenino. Esa área está rodeada por el clítoris hasta por tres zonas ya que éste es en realidad mucho más grande de lo que se piensa.

Cuando se estimula la uretra, el tejido eréctil que rodea la abertura se llena de sangre, lo que desencadena que las glándulas de Skene produzcan líquido prostático (el protagonista de la eyaculación femenina) y la mujer se excite hasta alcanzar el clímax. Para encontrarlo, encuentre su uretra (justo debajo del clítoris) y toque la superficie inmediatamente superior a esta.

De los pezones

Probablemente ya sepa dónde y qué son los pezones, pero lo que quizás no sepa es que algunas personas pueden llegar al orgasmo únicamente por su estimulación. Cuando se estimulan los pezones, se libera oxitocina, la hormona que causa las mismas contracciones uterinas y vaginales asociadas con el orgasmo.

Coregasmo

Un coregasmo es cuando haces ejercicio y tienes orgasmos por la actividad física. No es algo para lo que se pueda entrenar el cuerpo. ¿Por qué suceden? Pueden ocurrir de correr, debido a que los muslos al frotarse entre sí pueden estar generando estimulación indirecta del clítoris.

Pero el más común es el de los entrenamientos centrales. Algunas mujeres los tendrán simplemente haciendo abdominales, otras mujeres debido a algunas posturas o movimiento de yoga o al estar en una posición de puente.

Foto: Lena Bell | Unsplash

De la piel

Suena extraño pero es tan literal como llegar a un orgasmo simplemente por estimulación de la piel. Es impredecible que suceda, pero suele estar acompañado de otro tipo de motivaciones como palabras al oído o incluso música.
Orgasmo al dormir

El cerebro puede llegar a producir un orgasmo al dormir debido a la relajación. Los pensamiento suelen ser los principales enemigos del orgasmo. Por esta razón, en el sueño, la mente puede explorar libremente de las fantasías sexuales sin sentirse juzgada y llevar a tal excitación que lleve al clímax (y, quizá, a despertarte).

Respuesta sexual expandida

La respuesta sexual Expandida (RSE) es un fenómeno definido recientemente, explica la Escuela Latinoamericana de Medicina Sexual. Se conoce como la capacidad de alcanzar orgasmos de larga duración, prolongados, múltiples o sostenidos o el estatus orgasmus que dura más tiempo y es más intenso que los patrones de orgasmos clásicos que se definen en la literatura. Durante la detallada encuesta preliminar para investigar el supuesto fenómeno RSE en algunas mujeres, también se estudiaron los sentimientos subjetivos y estados alterados de conciencia (EAC) durante orgasmos muy intensos y prolongados en mujeres con RSE. Durante la encuesta preliminar 72 tipos de sentimientos subjetivos diferentes y patrones de EAC se describieron en 47 mujeres con RSE. Entre estos se encuentran: despersonalización, experiencia fuera del cuerpo, volar, sentimiento de morir (petit morte), éxtasis, rapto, sensación de explosión, temblor, sensación de terremoto. Se concluyó que en algunas mujeres con RSE, algunos orgasmos muy intensos y prolongados inducen una forma de EAC cuyo mecanismo aún no se explica.

Orgasmos cerebrales

Conocidos como ASMR, en español Respuesta Sensorial Meridiana Autónoma, producen una intensa sensación de relajación que puede estar acompañada por un hormigueo que va desde la cabeza hasta el final de la espina dorsal. No es un orgasmo como los anteriores, sino que se produce por escuchar sonidos particulares o ver cosas que producen relajación. Los vídeos de personas susurrando, pasando una pluma por un micrófono, haciendo ruidos con una pequeña caja o chasqueando los dedos están de moda en YouTube y producen un “masaje cerebral” que conlleva a estos orgasmos cerebrales.

Orgasmo femenino: siete datos sobre el clítoris y su importancia en la sexualidad de las mujeres

Las relaciones sexuales, por sus diversos beneficios para la salud, no son más un tabú; sin embargo, aún quedan algunos remanentes en cuanto al orgasmo femenino y la forma en la que las mujeres disfrutan su sexualidad.

A pesar de que existen muchas fuentes de información, la sexualidad en las mujeres siempre genera muchas preguntas, sobre todo en relación a la forma en la que llegan a los orgasmos.

PUEDES VER: Orgasmo femenino: claves para entender cómo se da el clímax sexual en las mujeres

Las mujeres alcanzan el orgasmo de diversas formas, aunque la práctica más difundida es aquella que se logra al estimular el clítoris, uno de los órganos más importantes en el placer femenino.

El clítoris, a diferencia de otros órganos, es el único dedicado exclusivamente al placer de las mujeres e influye mucho al momento de llegar al orgasmo femenino; no obstante, es poco considerado durante las relaciones sexuales.

¡Nunca es tarde para aprender! Aquí te presentamos siete datos sobre el clítoris que te permitirán conocer más sobre la sexualidad de las mujeres y cómo hacer para sentir más placer durante el sexo.

Tamaño del clítoris

El clítoris es más grande de lo que uno puede imaginar. A pesar de que sola es visible una pequeña parte, se trata de un órgano completamente interno y es más que una simple bolita en la parte superior de la vulva.

El clítoris presenta dos extensiones amplias que se ubican debajo de la piel, comparada con el pene, es como si la parte externa fuera el glande y el resto, la extensión del órgano reproductor masculino.

La longitud del clítoris es tal que, durante las relaciones sexuales, se puede estimular la parte interna presionando desde el monte de Venus o desde el propio canal vaginal.

Clítoris

Rol del clítoris en el orgasmo femenino

De acuerdo a expertos en sexualidad, la mayoría de mujeres llegan al orgasmo a través de la estimulación del clítoris, una práctica más común que la que se da en la vagina.

El clítoris cumple un rol importante en el orgasmo femenino, independientemente de la edad que tenga la mujer, debido a que está muy relacionado al cerebro en la generación de placer.

Estimulación del clítoris

El proceso de excitación es distinto en las mujeres y los hombres, siendo las primeras quienes demoran más. Si se desea alcanzar el orgasmo femenino, el ‘juego previo’ o estimulación sexual.

No todo es penetración durante las relaciones sexuales, el sexo oral también influye mucho a la hora de llegar al clímax.

PUEDES VER: Coregasmo: ¿Qué es y cómo lograr el máximo placer sexual al hacer ejercicios?

¿Cómo estimular el clítoris?

El clítoris presenta dos zonas: la interna y la externa. Esta última es muy sensible, por lo que debe tratarse con sumo cuidado. Mediante movimientos circulares lentos y constantes alrededor se da el primer paso para llegar al orgasmo femenino, de modo que lo ideal es que la zona esté lubricada para que el contacto sea suave.

Los expertos en sexualidad, además, recomiendan realizar los ejercicios Kegel para estimular el suelo pélvico con movimientos musculares que se generan al apretar, sostener y liberar los mismos, como si se tratara de retener las ganas de orinar.

Al momento de sentir que el clímax está por llegar, se deja de estimular el clítoris y se debe empezar a acariciar las paredes vaginales internas de forma suave, dentro y fuera o en círculos. Esta práctica puede realizarse en pareja o a solas, aunque la masturbación es ideal para empezar a experimentar el placer propio y la sexualidad.

Erección del clítoris

Al igual que el pene, el clítoris también tiene irrigación sanguínea y, por ende, erecciones. De acuerdo a los niveles de excitación en las mujeres, este órgano puede aumentar y luego, disminuir de tamaño.

En algunos casos, la parte externa del clítoris sobresale, pero es importante resaltar que el tamaño no depende proporcionalmente de los niveles de placer que se pueden alcanzar en las relaciones sexuales.

Clítoris

El clítoris envejece

Con el paso de los años, el clítoris envejece y puede mostrar signos de pérdida de sensibilidad, aunque esta situación puede revertirse con hormonas recetadas por el ginecólogo.

Ejercicios para el clítoris

A veces, de forma involuntaria, se ejercitan los músculos de la vagina, por ejemplo: al retener la orina. A estas contracciones se les denomina ejercicios Kegel y consisten en apretar, sostener y liberar la musculatura interior.

Estos ejercicios no solo son recomendables para mejores resultados al llegar al orgasmo femenino, sino también para prevenir problemas de incontinencia urinaria.

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