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Que es un pijo

El Temps a Tarragona: cap de setmana amb temperatures suaus

Choni, cani o pijo son algunas de las etiquetas que circulan entre los jóvenes. No son nuevas. Sin embargo, estos prejuicios han pasado a las redes sociales, donde se clasifica y se jerarquiza a partir, sobre todo, de la estética y de la división de género. Ellas son chonis o pijas. Ellos, pijos o canis.

Un estudio llevado a cabo por investigadoras del Grupo de Investigación en Comunicación Asterisc de la Universitat Rovira i Virgili (URV), evidencia la lectura que los chicos y chicas adolescentes hacen de sus iguales a partir de cómo se muestran en las redes sociales.

Siete grupos de jóvenes, de entre 16 y 20 años, han participado en este trabajo explicando cómo valoran sus autopresentaciones. Y, en este proceso, las etiquetas de pija y choni aparecen reiteradamente para clasificar y jerarquizar la estética y la conducta sexual de las chicas. La definición que hacen de sus diferencias huye de una explicación socioeconómica y apunta hacia los sesgos de género.

Estereotipos

Sara, Alba y Nerea, estudiantes tarraconenses lo tienen claro: chonis hay más y tienen un estilo más marcado. «Siempre van en chándal, muy pintadas pero en plan exagerado, moño, pendientes muy grandes, joyas, oros, extravagantes. Colores chillones, verde, amarillo fosforito, rosa».

Para ellas lo extravagante es combinar «un aro de dos metros de radio y un chándal, no queda bien», aseveran. Las marcas y el vocabulario también entran.

«Siempre Adidas y palabras como tronco, hermana, gorda o jambo». La otra cara de la moneda son las pijas, que «se arreglan más, con sus zapatitos, su bolsito y aunque no tiene por qué ser ropa de marca, el 80% lo es. Pero puedes ir pija y vestir de Inditex. Y no gritan tanto, no son tan escandalosas. Son más finas».

Y el cani viene a ser una choni pero en masculino. Para estas jóvenes tarraconenses es el que lleva el «pendiencito con la cruz colgadita. El cani supremo es el que lleva los pantalones con dragones, cosas muy extravagantes, el coche a la velocidad que quiere con la música a tope, piercing en las cejas, gorras y mucho tatuaje, incluso en la cara».

Se trata de unos estereotipos que se refuerzan cuando pasan a los espacios virtuales.

Desprecio grupal

Las investigadoras de la URV consideran que efectivamente las redes sociales refuerzan un doble estándar omnipresente: el doble estándar sexual que hace que las chicas sean criticadas con parámetros sexuales, a diferencia de los chicos; y también el doble estándar que atribuye mal gusto y falta de cultura a las personas que son consideradas empobrecidas o con pocos estudios.

Este doble-doble estándar genera un desprecio hacia las chicas -las chonis- a las que se les atribuyen autopresentaciones y prácticas en la red de acuerdo con este juicio de clase y género. El estudio muestra que los medios sociales son un espacio clave donde se juzgan las feminidades de clase en un lugar público compartido por los jóvenes.

Las participantes en estos grupos de discusión, preguntadas por sus estrategias de representación en las redes sociales, hablaban de dos únicos perfiles: pija y choni

Para las entrevistadas, pija es una noción neutra, un marcador de identidad estándar utilizado como contrario de la etiqueta verdaderamente despectiva que es la de choni, un estigma reconocido colectivamente. Sin embargo, el perfil de las chonis sí que lo tienen muy definido, delimitado e identificado con símbolos culturales muy específicos como, por ejemplo, pantalones muy ajustados, tangas, piercings, tatuajes, cola de caballo o moños, maquillaje excesivo y posturas provocadoras que son leídas en clave sexual.

Los discursos elaborados en las autopresentaciones reproducen estos estereotipos y no contribuyen a transformarlos. Todos los adolescentes se muestran conscientes de estos prejuicios pero manifiestan dificultad (incluso imposibilidad) para superarlos, lo cual legitima un bagaje cultural machista.

Presión por erotizar

Según las profesoras del Departamento de Estudios de Comunicación Cilia Willem, Iolanda Tortajada y Núria Araüna, también miembros del grupo de investigación Asterisc, estos marcadores de clase sirven para establecer límites entre las chicas en las redes sociales, donde la norma es la autosexualización.

Una de las preocupaciones de las chicas que han participado en los grupos de discusión ha sido evitar ser etiquetadas como chonis cuando construyen una imagen atractiva. A lo largo de la investigación, ellas han expresado la presión que sienten por erotizar, ya sea a través del refuerzo positivo del grupo de iguales o por el peso de una cultura mediática que cosifica a las mujeres. Y a la vez, son juzgadas por esta sexualización.

Los resultados del trabajo coinciden con el estereotipo con el que son cargadas las mujeres de clase trabajadora en otros contextos culturales como, por ejemplo, en el Reino Unido, donde la figura de la chav femenina es vista como una exhibición continua de falta de cultura, de estilo y de gusto.

A pesar de que hay un cierto grado de control del estilo y del gusto que proporciona a las chicas guías sobre cómo no perjudicar su reputación sexual y social, los juicios de los demás se escapan de su control.

Así, para la pija, definir a la choni es establecer la línea que no se debe pasar, aquello que justifica la propia autosexualización, presentada como una exhibición casi artística. A pesar de que pijas y chonis son susceptibles de recibir críticas de carácter sexual, la mayoría de los participantes en la investigación afirmaban que las autopresentaciones de las pijas acababan esquivando la sanción y otorgándoles popularidad y estatus.

No solo los chicos etiquetan a las chicas como chonis sino que, de manera defensiva, también lo hacen las chicas entre ellas. Obviamente, todos reconocen y aplican la dualidad, pero intentan posicionarse fuera.

Así, con el objetivo de librarse del estigma de la choni lo transfieren a otras. Esta carencia de solidaridad de clase entre mujeres, tal como expresan todas las personas que han participado en el trabajo, es un aspecto del postfeminismo muy estudiado.

A la estigmatización de género y de clase se deben añadir los juicios a las chonis como «imprudentes» por compartir o subir fotos sexualizadas en una sociedad que responsabiliza a las mujeres de las agresiones que sufren.

Después de haber estudiado las desigualdades de género y de clase social entre la población adolescente en las redes sociales desde el año 2008, este equipo de investigación de la URV acaba de poner en marcha un proyecto I+D sobre la dimensión apoderadora de las creaciones audiovisuales en red llevadas a cabo por youtubers.

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El abanico de opciones para vestir si quieres demostrar tu españolidad, tu ideología política y tu elevado estatus económico es bastante reducido. No está bien caer en los tópicos y estereotipos habituales, y menos con una minoría en problemas como es la gente con dinero (nótese la ironía), pero la uniformidad de este segmento de la población es realmente férrea. Pero, si todos tus amigos se llaman Cayetano, habrá que acostumbrarse al nuevo estilismo.

Si quieres vestir como si tuvieras nombre y apellido compuesto debes empezar a ahorrar (el Primark ni las rebajas son ya una opción para tus compras) y, quién sabe, tal vez si sigues al pie de la letra nuestras instrucciones te dejen entrar en Pachá después de tantos intentos fallidos.

En Estados Unidos lo llaman ‘trad’, y hace referencia al estilo pijo, más propio de ‘Gossip Girl’ y los uniformes de las más prestigiosas universidades estadounidenses. En España, como no podía ser de otra forma, el estilo ‘trad’ ha llegado, digamos, de una manera diferente, más propia de nuestro país. Estas son las prendas que no pueden faltar aquí si queremos vestir como un niño pijo.

Camisa azul

Si hay una prenda que define al personaje que tradicionalmente conocemos como pijo es la camisa azul. Fundamental. Durante un tiempo acostumbraron a llevarla siempre por dentro del pantalón, pero en la actualidad hay más libertad en ese aspecto. Desde luego, en época veraniega, si llevas bermudas, llévala por fuera. El azul claro es el color principal, pero también puedes variar hacia el rosa pastel, el blanco, o incluso jugártela con los cuadritos. Abascal y Sánchez Dragó cumplen al pie de la letra este primer requisito Instagram/santi_abascal Rivera tampoco se sale del guión, las camisas son sagradas Instagram/albertriveradiaz

Un detalle más: siempre, inequívocamente siempre tiene que ser de manga larga. Si tienes calor, cosa probable, comienza a desabrochar botones. Sin contemplaciones.

Camisa azul de la marca Fruit of the Loom. AmazonRepasamos los pros, beneficios y contras e inconvenientes de los productos para fijar el pelo, desde la gomina a la laca. Comprar desde 23,64 euros

Bandera de España

La bandera de España no debería poder llevarla únicamente un sector ideológico del país, pero el extraño patriotismo nacional y la apropiación de símbolos darían para otros diez artículos. No hay necesidad. Sí es necesario que lleves la bandera rojigualda en alguna parte de tu ‘outfit’ para entrar dentro de este selecto grupo. Desde las habituales pulseras y esclavas de la Virgen del Pilar, hasta camisetas, sudaderas, camisas, e incluso accesorios.

Para ocupar este nicho del mercado apenas cubierto por las marcas punteras, han aparecido numerosas pequeñas firmas que incluyen los colores españoles de todas las formas posibles. Una de las que tienen su público objetivo más enfocado en la gente joven es 1785. Esta marca ofrece el kit perfecto del buen español, pues vende polos, camisetas, camisas, sudaderas, carteras, pulseras, gemelos e incluso pegatinas para el coche y libros. Todo ello con España como motivo principal, aunque no siempre su bandera.

Camiseta con una estrella rojigualda y el lema «Made in Spain» sobre fondo blanco 1785 Comprar por 25,90€ Pulsera con los colores de la bandera de España 1785

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Chaleco

La gente que lleva el denominado sarcásticamente como ‘fachaleco’ parece que no tiene frío en los brazos. Eso no es de ser un patriota como Dios Manda. Por eso, el chaleco es una de las prendas más socorridas por este tipo de público. Combina perfectamente con las dos anteriores y se ha convertido en uno de los mayores símbolos de la moda de la derecha española. No es raro ver a los líderes políticos de PP, Ciudadanos y VOX, los únicos partidos de bien, vistiendo con la elegancia propia de sus cargos estos chalecos en tonos oscuros.

Aznar Jr. va con todo: camisa, ‘fachaleco’, americana y bandera. All in GTRES

Otras prendas

La Super Bowl LIV entre 49ers y Chiefs se disputará este domingo. Conoce el horario, dónde verla y la mejor previa para saberlo todo. Para la parte inferior, los pantalones suelen ser de color beige con cinturón de piel marrón, aunque el blanco, e incluso los vaqueros están aceptados en según qué situaciones. El polo también es muy habitual entre la ‘jet set’ española, siempre de marcas ‘top’. Si te encuentras a alguien con un polo que valga menos de 100 euros, sospecha: puede haber votado a Pedro Sánchez de ‘tapadillo’.

El calzado se resume en dos palabras: zapatos náuticos. Timberland, Martinelli o lo que toque, pero siempre náuticos. Llevar una americana y gafas de sol pueden ser el detalle perfecto para estar sublime.

Entre Felipe Juan Froilán de todos Los Santos y sus amigos no dejan una línea de este artículo sin cumplir GTRES

La moda masculina a la que va dirigida el estilo pijo español va desde los 18 hasta los 50 años o más, sin apenas cambios, salvo en lo que al estilismo capilar se refiere, donde la gomina ha desaparecido del mapa y ha dejado paso a la media melena entre los jóvenes. Los años pasan y Mario Conde ya no es el adalid de la moda y el éxito.

Solo te queda elegir cuál es la opción que más se adapta a ti. Esperamos de verdad que, gracias a nosotros, consigas ser aceptado en tu nuevo grupo de amigos de la alta sociedad.

Pequeña advertencia sin importancia: las opiniones y chascarrillos del artículo que acaban de leer parten de una perspectiva cómica, no buscan la ofensa ni demuestran ideología alguna. Esperemos no haber herido sensibilidades.

pijo

Español

pijo
Pronunciación (AFI):

Etimología

Incierta, quizás de pija, del castellano antiguo pixa

Adjetivo

Singular Plural
Masculino pijo pijos
Femenino pija pijas

1 Sociedad. Dicho de una persona, que ostentosamente pertenece o simula pertenecer a una clase social pudiente

  • Ámbito: España.
  • Uso: se emplea también como sustantivo, despectivo.
  • Sinónimos: véase Tesauro de snob..

2 Dicho de un lugar o de una cosa, propia de un pijo2

  • Ámbito: España.
  • Uso: despectivo.
  • Sinónimos: véase Tesauro de snob..

Sustantivo masculino

Singular Plural
pijo pijos

3 Órgano que presenta el macho de los mamíferos, de forma eréctil, en el que desembocan los conductos del tracto génitourinario. En algunos animales se retrae en la ingle, y sólo se extiende durante la excreción y la cópula; en el ser humano no es retráctil. Está compuesto en su mayor parte por tejidos esponjosos, llamados cuerpos cavernosos, que al saturarse de sangre producen la erección.

  • Ámbito: España.
  • Uso: malsonante.
  • Sinónimos: véase Tesauro de pene..

Locuciones

  • ni un pijo: nada en absoluto

Traducciones

Traducciones

  • Inglés: posh (en)
  • Italiano: fighetto (it)

Si haces estas cosas, es que eres pijo (o eso dicen los británicos)

19/02/2018 05:00 – Actualizado: 19/02/2018 23:13

Aunque muchos asocian ser pijo con un determinado estilo de ropa o a una manera concreta de hablar. Seguramente tampoco lo sean los que juegan al golf o se mueven por sitios distinguidos, serlo tiene que ver con lo económico, con ser rico. Pero, ¿qué nos convierte en uno de ellos? Muchos, al igual que tú, tienen muchas preguntas sobre el tema, especialmente los que se dedican a observar el sistema de clases de Reino Unido porque no están familiarizados con distinguir «servilleta» de «pañuelo», o «retrete» de «inodoro».

Lo cierto es que hay personas que ya han nacido con ello en las venas y que todo les sienta bien, pero acudir a determinados lugares puede convertirte en todo un experto en el tema.

Sitios a los que debes ir

Según un estudio realizado por YouGov, acudir a la ópera o al ballet encabezan un listado de 13 actividades culturales que los británicos consideran que te hace una persona «pija». «La ópera inglesa ha pasado años tratando de despojarse de su imagen elitista. Ya sea tratando de mejorar el acceso a las masas bajando los precios de las entradas u organizando diferentes eventos para que la industria atraiga a más al público en general», explica la investigación.

La elegancia en un concepto que se aprende y que puede obtenerse poniendo en práctica algunas sencillas premisas

Sin embargo, parece que tales esfuerzos tienen todavía un largo camino por recorrer. La investigación ha descubierto que las tres cuartas partes (76%) de los británicos ven la ópera para personas ricas, el ballet ocupa un segundo lugar con un 72%, mientras que ir a una exposición de arte está a un tercio de distancia (50%).

YouGov.

El teatro solo es visto como fino por un tercio de los británicos (36%), una proporción mucho más alta que ver una película en la pantalla grande del cine (2%). Los resultados también revelan que uno de cada ocho (12%) piensa que comer en un restaurante es una actividad distinguida en comparación con el 1% que piensa que hacerlo en un ‘pub’ es poco glamuroso.

La edad es importante

La percepción de «pijo» de cada una de las actividades no difiere según la clase. Sin embargo, el informe también descubrió que la edad juega un papel importante cuando se trata de considerar algo como pijo. Es más probable que los jóvenes piensen que ciertas actividades lo son: entre 18 y 24 años, el 58% cree que ir al teatro es lujoso mientras que solo el 22% de los mayores de 65 años lo piensan.

Las distinciones entre las generaciones también son evidentes cuando se trata de actitudes hacia las exposiciones de arte (los de 18-24 años tienen 30% más probabilidades de considerarlo pijo que los mayores de 65 años), el ballet (29%) y la ópera (27%).

18/04/2018 – 15:57

El siglo pasado Ralph Lauren construyó un imperio comercial esbozando en cada prenda su famoso estilo preppy (algo así como niño bueno o pijo). Sin embargo, en los últimos años, las ventas están cayendo de manera constante a medida que los compradores apuestan por moda más casual, por el fast fashion o incluso por nuevas marcas preppy. En este último caso, el de las marcas preppy o pijas, las firmas españolas el Ganso, Scalpers y Hutton juegan un papel fundamental.

El Ganso, un preppy deportivo con ganso

Fundada en 2004 por los hermanos Álvaro y Clemente Cebriá, esta empresa española se ha hecho mundialmente conocida gracias a su estilo preppy británico con un marcado matiz deportivo. La firma, que ha crecido de la mano del inversor de LVMH, cuenta con hasta 200 puntos de venta por todo el mundo

Se hicieron muy reconocibles gracias al diseño de unas zapatillas inspiradas en el ejército eslovaco. Sin embargo, el Ganso se sitúa como un referente de moda en el armario masculino, a pesar de que también tiene línea femenina. Entre sus diseños más icónicos están las gabardinas, las americanas clásicas con coderas, y por el uso de estampados, rayas y cuadros. También es muy icónico el uso de colores llamativos y en contraste como la combinación de blanco, azul y rojo; los colores de la bandera británica.

El precio de los polos y camisetas ronda entre los 30 y 40 euros. Las camisas alcanzan entre los 60 y 75 euros. Los jerséis están sobre los 65 euros, los pantalones cuestan unos 75 euros. Y las americanas alcanzan una media de 160 euros.

Scalpers, un preppy elegante con calavera

Esta empresa española nació en Sevilla en el año 2007 de la mano de Rafael Medina, Duque de Feria, y Borja Vázquez. Su público objetivo es el hombre de negocios preocupado por una imagen elegante y de estilo británico. En un primer momento, se pensó que el nombre de esta marca venía de la término económico scalping. Sin embargo, Scalpers explica el nombre viene de los indios que cortaban cabelleras para reclamar su libertad. «Ese espíritu de rebeldía y sentimiento de identidad es la razón de ser de la firma y se plasma en el logo, la calavera», asegura la compañía.

Esta firma destaca por sus diseños de líneas clásicas pero modernizadas y las tonalidades azules, grises y los estampados de cuadros. Las camisetas son la prenda más desenfadada y que destacan por sus motivos deportivos y por la famosa calavera Scalpers.

La marca cuenta más de 130 puntos repartidos por toda Europa, Sudamérica y Qatar y Dubai. Rafael Medina, tras su marcha a Massimo Dutti, ya no forma parte de esta marca. Su mujer, Laura Vecino, ha asumido la participación de Medina en Scalpers.

Hutton, un preppy hipster con coche

Fundada en 2015 por Álvaro Arroyo, Carlos Regatero y Enrique Suárez, Hutton destaca por su estilo inglés de corte clásico sin olvidar que su público objetivo son los jóvenes treintañeros. En sus colecciones destacan el punto de gran calidad, las sudaderas con motivos deportivos y las denominadas poleras, una especie de camisa sport que tiene un cierre similar a los polos porque solo tiene botones hasta el final del esternón. Su logo es un coche.

Actualmente la firma tiene cinco establecimientos -Alicante, Las Plamas, Santa Cruz de Tenerife y dos en Madrid- y está presente en el canal multimarca de ciudades como Sevilla, Valladolid, Melilla y Las Palmas, localidad en la que se tantea abrir una tienda propia.

El precio de las camisas, poleras, jerseys de punto y sudadera rondan entre los 40 y 60 euros. Las camisetas rondan entre los 20 y 30 euros. Y las chaqueteas varían entre los 30 y 60 euros.

Abordamos en Sevillamagazine la segunda parte de los estilismos masculinos con cuatro sevillanos muy populares e igualmente dispares en su forma de vestir. Todos ellos tienen una marcada personalidad y son hombres de éxito en todo aquello que emprenden con lo que no podríamos hacer jamás una comparación entre ellos pero sí contar a nuestros lectores cómo vemos sus estilismos, en qué ocasiones van más acertados y en cuáles necesitan mejorar.

Olga Herrera

FRAN RIVERA

Sin ser un tipo de hombre muy musculado ni de gran altura, Fran Rivera tiene muy buena percha. Podríamos encuadrarlo en lo que se suele llamar estilo “pijo”. De talante clásico, en raras ocasiones desentona porque no suele arriesgar mucho en sus estilismos. Le damos un notable alto porque de él nunca puede decirse que “vaya mal vestido” aunque a algunos pueda parecerle algo aburrido.

ALFONSO DÍEZ

Uno de los rostros más populares por haberse casado con la Duquesa de Alba. Un señor de los que puede decirse que es un “tipo elegante”, bien cuidado para su edad, muy atractivo aunque no guapo. En definitiva, que casi nunca falla pues, igual que Fran, domina lo clásico. Otro notable para él. Consejo, sólo uno. Que se cuide mucho, porque Doña Cayetana es mucha señora y podría llegar a parecer más joven cuando menos lo espere…

FALETE

Falete es un personaje dificilísimo de analizar. No obedece a patrones, no tiene ningún estilismo más que ser él mismo, no podemos decir que usa ropa masculina o femenina. Para unos resulta incómodo su estilo y para otros, libre e independiente. Nos decantamos por lo segundo, porque alguien que se arregla que él lo hace, es de aplauso. Aconsejar a Falete es en balde puesto que nunca dejará de ser él mismo…y esperemos que por mucho tiempo.

PACO LEÓN.

Sevillano, actor de éxito, director de cine, divertido, inteligente y con una chispa que pocos poseen. Se nota que lo admiramos profundamente. En sus estilismos va y viene, unas veces bien y otras regular, unas clases para mejorar no le vendrían mal. Pero es que en él lo menos importante está por fuera, a pesar de ser guapote. Le damos un Bien… a veces un Regular y un Sobresaliente en su profesión.

Sin complejos: los pijos detrás de las marcas favoritas de la jet set

08/06/2017 05:00 – Actualizado: 09/06/2017 10:01

Las marcas pijas de toda la vida están pasando a un segundo plano gracias a un nuevo fenómeno: el de los ‘emprendedores posh’. Una nueva avalancha de firmas de moda en la que los cachorros de la jet set han puesto el ojo: no solo las consumen ellos mismos de forma exclusiva (y masiva), sino que, además, son ellos mismos los encargados de ponerlas en marcha. Una especie de endogamia estilística en la que hijos de políticos y empresarios se convierten en los personal shopper de otros como los hijos de Gallardón o Ana Boyer​, o incluso de marcar la tendencia de los uniformes de calle de colegios tan elitistas como Los Agustinos o El Recuerdo. Todo queda en casa.

Aunque muchos son los vástagos de la alta sociedad que se han aventurado a emprender su propia carrera en este competitivo mercado de la moda, lo cierto es que pocos son los que han conseguido consolidarse y convertirse en un ‘must have’ en todo armario pijo que se precie.

Uno de los mejores ejemplos es el de Laura Corsini con su tienda Biombo 13 o los cuatro socios que arrasan con sus zapatillas Pompeii, pero no son los únicos que han conseguido hacerse un hueco (y un nombre). Te presentamos a los precursores de este fenómeno que ha desbancado en estos exclusivos vestidores a los zapatos de Castellanos, las camisas de Burberry o los bikinis de Banana Moon (por ahora).

El Steve Jobs de los sastres

Emilio Colomina.

Emilio Colomina se ha convertido en uno de los productores de camisas por excelencia entre las grandes familias de la alta sociedad madrileña. La oferta de La Fábrica de Camisas ha conseguido colarse en consejos de administración de empresas del Ibex 35, en los despachos de las grandes consultoras y en los exclusivos armarios de los cachorros de la jet. Él es uno de ellos: su padre fue uno de los fundadores de Alianza Popular y su madre es la dueña de una de las imprentas más importantes de España, en concreto de la encargada de imprimir las papeletas de todos los procesos electorales habidos y por haber en nuestro país. Casi nada.

Además, fue consultor durante seis años en uno de los gigantes del sector, pero en 2012 y al más puro estilo Steve Jobs, comenzó en un garaje a confeccionar las camisas que llevarían sus compañero y jefes hasta convertirse en una de las más demandadas del sector.

Su tienda, ubicada en pleno paseo de La Habana se ha convertido en parada obligatoria de empresarios y políticos que viven en la cercana urbanización de El Viso y que llevan a sus hijos a colegios como El Recuerdo o Los Agustinos. De hecho, a pesar de llevar uniformes de lunes a viernes, muchos son los hijos que ya llenan sus armarios con prendas de Colomina. Una nueva generación que prefiere esta firma a otras de renombre como Burberry o Polo Ralph Lauren.

Corbata de seda estampada con tonos veraniegos a juego con pañuelo. Americana desestructurada con tejido de kimono azul marino. Camisa #thomasmason personalizada con la firma del cliente. #silkhandkerchief #silkties

Una publicación compartida de La Fábrica de Camisas (@lafabricadecamisas) el 29 de Mar de 2017 a la(s) 8:48 PDT

Diplomatic. Los zapatos del PP

Este fenómeno de los trajes y camisas a medida también puede aplicarse al mundo de los zapatos. Florentino Pérez, los Oriol, los Ruiz-Gallardón e incluso Willy Bárcenas (hijo de Luis Bárcenas y líder de Taburete) ya confían en los diseños y hormas de Diplomatic, tanto para invierno como para verano. El Santa María Polo Club de Sotogrande, Santander, Comillas o Sancti Petri se llenarán durante las próximas semanas de los diseños de alpargatas de Rodrigo Fernández González-Moñux, otro cachorro de la jet set que encontró el éxito emprendiendo en este sector.

Fog. Fog. #diplomaticbrand #diplomaticespadrilles

Una publicación compartida de DIPLOMATIC (@diplomaticbrand) el 14 de May de 2017 a la(s) 4:34 PDT

Rodrigo es hijo del empresario y consultor Ricardo Fernández Gil y su mujer, la diputada del PP Elena González-Moñux, protagonista de todo un vodevil en las filas de su partido hace unos meses.

‘Y esto ya se acaba y esto ya se cierra, la gente ya se marcha, cerrad la puta puerta’. Thanks Barcelona. Guillermo B. with @diplomaticbrand Shirts @hutton_official Acustic @taburetegram #diplomaticbrand #diplomaticshoes

Una publicación compartida de DIPLOMATIC (@diplomaticbrand) el 13 de Dic de 2015 a la(s) 1:40 PST

Un mundo, el de las intrigas político-económicas, del que este joven se ha desligado a pesar de conservar excelentes contactos que le han posicionado como una de las marcas de zapatos que no faltan tampoco en los vestidores más exclusivos de la capital, como el de Esperanza Aguirre, el expresidente de Colombia o Helen Svedin (mujer de Luis Figo) entre otras. Como curiosidad, Rodrigo ha relatado a Vanitatis que Palomo Linares era uno de sus clientes asiduos.

Las gafas ecológicas y benéficas

Las gafas de sol es otro de los éxitos de esta nueva corriente ‘posh’. Con unos expedientes académicos brillantes y una trayectoria profesional intachable, los dos cachorros de la alta sociedad detrás de esta marca que triunfa en internet no solo se han aprovechado de sus contactos familiares, sino también de los propios cosechados durante sus años en BBVA, Royal Bank of Scotland, Morgan Stanley, Merrill Lynch, JP Morgan, Accenture o Sacyr para que su marca, Parafina, triunfe.

Socios de Parafina.

El respaldo económico es inmejorable ya que ambos descienden de grandes fortunas internacionales. Samuel Soria Santos pertenece a la familia Santos, una saga vinculada al negocio hotelero desde 1970 y que posee 11 exclusivos hoteles repartidos a lo largo de la geografía española y cuya clientela se caracteriza por su elevado poder adquisitivo. La familia materna de Alfonso de Luján, los Said, son propietarios de uno de los grupos económicos más importantes de Chile (abarca el comercio minorista, la banca, la salud y son dueños de la principal embotelladora del país).

Stay weird. Wear Parafina. ⠀ #Eco #ParafinaCo #Sunglasses

Una publicación compartida de Parafina Co. (@parafinaco) el 22 de May de 2017 a la(s) 3:06 PDT

Sus gafas se han convertido en un auténtico must have este verano y no hay un perfil de Instagram de estos hijos de la alta sociedad en el que no presuman de tener estas gafas ecológicas y benéficas (donan un 5% de todas las ventas). Raquel Sánchez Silva es una de las que ya se han apuntado a esta moda que ya vende 300.000 unidades en más de 40 países.

Los trajes de baño de Ana Boyer

Sin duda, la ropa de baño presente en prácticamente todas las piscinas de la jet. Desde el club de Puerta de Hierro hasta el de Sanxenxo (donde tienen su barco el Emérito y los amigos de Rajoy), los bikinis y bañadores de Cotton Crown se han convertido en los favoritos de las madres más pijas de la capital.

Nos encanta Eugenia Silva con nuestro Biquini y camiseta Tie&Dye para @eustyleweb !!

Una publicación compartida de Cotton Crown By AGG (@cottoncrown_) el 3 de Sep de 2016 a la(s) 12:00 PDT

Disponibles en multitud de pop ups y desde hace poco tiempo en tiendas ubicadas en las zonas más exclusivas (barrio de Salamanca, Aravaca…), sus conjuntos para que puedan ir a juego con los pequeños de la casa (y los no tan pequeños) se han convertido en el reclamo estrella que ha colocado a Ángela González Gil en el mapa del ‘emprendimiento posh’.

Sus contactos fruto de su infancia acomodada han sido la clave de un éxito que ya comparten multitud de influencers, famosas e ‘hijas de’ en sus redes sociales. No faltan sus diseños en los armarios de Ana Boyer y sus amigas, las modelos Estefanía Luyk y Eugenia Silva o Sara Carbonero.

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– Ir a Las Rozas Village a por camisas de Polo Ralph Lauren no le hace a una pija. No es suficiente.

– La gente se cree que los pijos son estirados y que siempre miran por encima de la nariz, pero no es así, lo que les pasa es que están estupefactos. No entienden de ninguna de las maneras por qué el resto vivimos tan mal y nos complicamos tantísimo la vida. Y no entienden por qué trabajamos tanto y seguimos siendo pobres. Eso no les entra en la cabeza.

– Los pijos tienen una fórmula que les permite ver, saborear, vivir en definitiva, siempre de la misma manera. No es una cuestión de estilo, lo suyo es un destino. Por eso no tienen conflictos generacionales. Ni tampoco de género.

– Los pijos te miden no porque quieran excluirte de su círculo, si no para ver si les sirves para perpetuar su particular especie. Si eres ameno o divertido, te dejarán pasar, otra cosa es que te dejen, literalmente, que les engendres un minipijo, porque quizás, al medirte, resuelvan que no tienes suficiente pedigree. Para medir te preguntarán por: la clínica en la que has nacido, el colegio al que has ido, el despacho de abogados o de consulting o de alguna cosa similar en la que trabajas (ejem), tu club o clubes, la peluquería a la que vas (puntúa más si es la misma desde hace muchos años, no tanto el barrio en que está, mi mamá me llevaba a esta desde que tengo cuatro años).

– El Club es el epicentro de la vida pija: de él vienen siempre y a él siempre regresan.

– Los pijos son exagerados en la adjetivación todo es fenomenal o un asco.

– Son herméticos, se les puede haber quemado la casa pero te dicen que todo va bien, que todo está fenomenal.

– De todos modos se desesperan y te lo haran saber si se quedan sin «chica» (de servicio):

– No tener «chica» es la tragedia pija por excelencia.

– Siempre se lo pasan divertido, superdivertido o diver. Siempre.

– Son muy del ¿por qué no?: ¿Por qué no poner un mueble decó en la cocina? ¿Por qué no ir a Marruecos antes de pasar por Santander?.

– No se avergüenzan de ser incultos o de estar desconectados de la actualidad. Es la misma razón por la que no siguen la moda ni las tendencias, al tener una fórmula, ¿para qué necesitan más? Las preguntas clásicas de la filosofía contemporánea: quién soy, dónde voy, por qué esto o lo otro, no forma parte de la mentalidad pija, ellos no necesitan respuestas porque no se hacen preguntas. La fórmula que, como un testigo, se pasan de padres a hijos y de madres a hijas, les da todas las soluciones.

7 looks que sacarán a la pija que llevas dentro

No está exento de ironía el hecho de que algunas de las firmas más subversivas de la moda hayan rescatado del olvido el inmenso atractivo del estilo clásico. Y es que, como apuntaba Suzy Menkes acerca del desfile de otoño 2017 de Balenciaga, Demna Gvasalia ha conseguido “encontrar el equilibrio entre lo antiguo y lo nuevo, e impulsarlo hacia el futuro”. O dicho de una forma más prosaica, quitarle el adjetivo “rancio” a todos esos conjuntos de sastrería y a esas camisas con lazada que asociamos a un estilo más conservador.

Porque son muchas (muchas) las tendencias del otoño que llevan el clasicismo impreso en su ADN : de los tejidos de pana y terciopelo al estampado de cuadros, pasando por las boinas o las camisas con chorreras y volantes. Y qué decir de ese gesto tan recurrente en el pasado, recuperado por la generación millennial, de llevar el jersey sobre los hombros a modo de bufanda. Hasta los mocasines y los zapatos con puntera en contraste se han convertido en una opción contemporánea por obra y gracia de firmas como Gucci o Chanel, que ahora venden sus productos icono a las nuevas generaciones cambiando la forma del mensaje pero no su contenido.

Las imágenes de ‘street style’ también son definitivas : sí, se pueden llevar vestidos de aspecto decimonónico o trajes de pantalón y chaqueta con zapatillas pero también se puede apostar el todo por el todo y no dejar que ningún aspecto del look indique una estética contraria. O, lo que es lo mismo, no escudarse en esa única prenda o accesorio que, supuestamente, hará que ese look parezca renovado. Sacar a la pija que llevas dentro, sin censuras ni dobleces, como ocurre con estos 7 looks que pasamos a analizar. ¿Tendrá algo que ver que este año se cumplan 20 años de la muerte de Lady Di ?

La estilista danesa Emili Sindlev con un look clásico de manual.

© Diego Anciano / @collagevintage2

Vestirse como mamá

A pesar de que Emili Sindlev es capaz de combinar bucólicos vestidos florales con unas zapatillas de running, este look de la estilista danesa es clásico al 100%. Empezando por el blazer de pana –tejido estrella de la temporada– y terminando en ese bolso de la firma Shrimps hecho a base de… sí, perlas. ¿Acaso hay una joya más tradicional que esta? Tampoco pasamos por alto los salones amarillos con pedrería de Manolo Blahnik –la reina del Upper East Side, Olivia Palermo, se casó con ellos en azul–, la camisa con lazada XL, ni la falda con el clásico estampado de cuadros.

Un look clásico, femenino y lleno de encanto.

© Diego Anciano / @collagevintage2

«Niña bien»

Sin resultar abrumador, digamos que el clasicismo de este look se siente especialmente en los detalles. Construido sobre dos prendas básicas, un jersey azul marino y unos jeans oscuros, la camisa romántica con volantes en cuello y puños asoma a través de la prenda de punto dando con esa combinación tan recurrente y característica de las «niñas bien». Si a esto le añadimos las bailarinas destalonadas con puntera oscura de Chanel, tenemos una aproximación bastante discreta al look pijo de toda la vida.

Definición de clásico: diadema de terciopelo, pantalones de cuadros de tiro alto y mocasines.

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Pija ochentera

La vuelta de esta estética también viene acompañada de cierto cáriz ochentero y no siempre tiene que haber hombreras en la ecuación. Este look tiene muchos elementos que nos recuerdan a esa década: la diadema de terciopelo de color granate, los pantalones de cuadros de tiro alto –y esa silueta que comparten con los ‘mom jeans’–, los mocasines con hebilla de Gucci, el jersey de punto rojo de aires retro e, incluso, los aros dorados. Pijo (e inspirador) hasta decir basta.

Lauren Santo Domingo, con una rebeca de Gucci.

© Diego Anciano / @collagevintage2

Aires aristocráticos

Nadie mejor para representarlo que Lauren Santo Domingo, «la princesa espiritual de un país sin monarquía», tal y como la definía Carla Sierra en un reportaje publicado en Vogue España. La socialité más reclamada de la Gran Manzana representa ese look clásico y sin grandes estridencias cimentado en firmas de lujo y alguna que otra tendencia discreta. La rebeca con tribanda y pedrería de Gucci y el bolso con asas metálicas de Roksanda son una clara muestra de ese fino equilibrio entre los diseños icónicos y las piezas de insider.

Gala González, con minifalda plisada y boina de color blanco.

© Diego Anciano / @collagevintage2

Colegiala francesa

Este look de Gala González tiene muchas referencias que podríamos considerar clásicas de libro: nos recuerda a Alicia Silverstone en la película Clueless (1995) –la propia Gala hizo referencia a este filme en su cuenta de Instagram–, evoca el look tenista de toda la vida –deporte tradicional donde los haya– y está plagado de logos de Tory Burch –¡un clásico!–. Los accesorios, por otra parte, son incontestables: boina blanca y zapatos de cordones con calcetines. What else?

Leandra Medine, con el jersey sombre los hombros a modo de bufanda.

© Diego Anciano / @collagevintage2

Posh-moderna

Aunque Balenciaga ha rescatado este gesto tan 90s en versión off-the-shoulder para su colección de primavera 2018, llevar el jersey sobre los hombros a modo de bufanda se ha convertido en tendencia por obra y gracia de Gigi Hadid, Victoria Beckham y Leandra Medine. Esta última encarna precisamente a esa pija moderna que sigue las tendencias y que adora las piezas icónicas pero reinventadas. ¿Un ejemplo? En vez de hacerse con dos bestsellers de Chanel, como el 2.55 en cuero negro y las bailarinas con puntera, apuesta por este mismo bolso en versión terciopelo con bordados y por unos botines-calcetín de la maison. No en balde, la creadora de The Man Repeller ha confesado inspirarse en Lady Di en su cuenta de Instagram.

El clásico dos piezas de tweed en tonos rosados.

© Diego Anciano / @collagevintage2

Clásica 100%

Tras años y años asistiendo a la constante reinvención del traje de tweed –Karl Lagerfeld tiene mucho que decir al respecto–, por fin empezamos a ver looks de ‘street style’ que no tratan de modernizar este tejido sino que son simplemente lo que son: clásicos. Ni zapatillas hi-tech, ni mochilas añadidas: lo que pide esta falda entubada a gritos es un jersey con cuello bebé de color rosa, unos slingback bicolor de Chanel y un bolso tipo maletín en tonos empolvados. ¿O no?

La pieza clásica (aprobada por ‘influencers’) que hay que buscar para el entretiempo

Lo sentimos por Vetements: lo que de verdad se lleva es ser una clásica de las de toda la vida

Sí, se lleva el jersey sobre los hombros, pero no de cualquier manera

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Diez rasgos inconfundibles con los que pod铆as identificar a un pijo en los 80s

Es imposible no tenerles cari帽o. Los pijos son uno de esos grupos sociales que, lejos de extinguirse, han mutado y se han perpetuado en el nuevo milenio. S铆: puede que no exista un 芦orgullo de pijo禄, y que muchos renieguen del adjetivo. Pero haberlos, hailos; y gozan 聽ya de una tradici贸n que podemos estudiar para entonar un 芦隆que nostalgia los pijos de antes!禄.

Pero… 驴eran tan diferentes? 驴C贸mo identific谩bamos en los 80 y 90 a los ni帽os de pap谩, cuando no hab铆a Abecrombie? Ten铆amos otras marcas, otras modas, otras m煤sicas. Y el padre del pijo con el que sale tu prima llev贸 na煤ticos y pesqueros en pleno Madrid, tuvo un Golf… y una pegatina de Snoopy con la bandera de Espa帽a.

Los Martinelli n谩uticos

No diga na煤tico, diga 芦Martinelli禄. No hay pocholo sin su zapatito de marca que, por supuesto, hab铆a que llevar sin calcetines. Los aspirantes se conformaban con unos Pielsa.

Ideales para… Pasear por el club naval.

El pantal贸n pesquero para 茅l…y para ella

El eterno complemento ideal de los na煤ticos. MC Randy y DJ Jonko se re铆a de ellos en el cl谩sico 芦Hey pijo芦. Y con raz贸n: verlo en ciudades del centro era algo rid铆culo.

Ideales para… Complementar con aquellas pulseritas de pl谩stico de Gucci.

Las chaquetas austriacas (para 茅l y…隆para ella!)

Para cuando empezaba a venir el fr铆o, estas caras chaquetas abrigaban y dejaban claro que uno era de 芦familia con posibles禄. En tono verde eran lo m谩s, pero tambi茅n mutaron en moradas. Y dejaban m谩s pelusilla que un Collie barbudo.

Ideales para… Combinar con unas gafas de sol Lotus, para completar el cuadro. O con un gorro de monter铆a.

El polo Lacoste con la camisa por fuera

Los Lacoste se identifican inmediatamente como la elecci贸n del joven pudiente de las d茅cadas pasadas: su fama es tal que no hay disfraz de carnaval de pijo que no incluya uno de estos polos .

Ideales para… Ir a perfeccionar tu swing a tu campo de golf favorito.

El Snoopy con bandera de Espa帽a

Por alg煤n motivo, el personaje de la deliciosa tira de Schulz fue adoptado por las clases m谩s adineradas sin que hubieran le铆do ni una sola de sus tira. Simplemente, el perro de Carlitos les hac铆a gracia y quedaba bien en camisetas y complementos para ellas.

Ideales para… tu coche. Una pegatina del can con la bandera del pa铆s siempre quedaba bien.

El pelo engominado聽

El pijo tiene pelazo, y hay que mantenerlo a raya. Nada mejor que tenerlo hacia atr谩s y bien engominada: siempre bajo el control, como debe ser.

Ideal para… Lucir en los pasillos de alguna facultad privada de empresariales.

El Golf

El coche pijo por excelencia durante a帽os. Si ya era GTI, la leche. Que no os enga帽en Hombres G: el Ford Fiesta, en principio, era bastante m谩s modesto.

Ideal para… Llevarse a Piluca a ver un partido de alg煤n S谩nchez-Vicario.

El jersey rosa al cuello (Privata, a poder ser)

驴Hace demasiado calor para llevar Jersey? No importa: los pijos hac铆an de su necesidad una virtud y convirtieron esa imagen en el s铆mbolo de la clase pudiente. Mejor de rombos, claro est谩.

Ideal para… fans de Carlton Banks, nuestro pijo televisivo favorito.

El pop nasal

Hombres G marcaron el camino, y Modestia Aparte y Terapia Nacional tomaron su relevo a principios de los 90 para convertirse en los grupos que sonaban m谩s en los radiocas de los Golf, junto con alg煤n cl谩sico como Los Secretos o Mecano, tambi茅n muy apreciados en esos entornos.

Ideal para: Escuchar en el coche camino de la estaci贸n de esqu铆.

Baqueira

En los 80, s贸lo esquiaban los pijos. Y si estos quer铆an ver y dejarse ver, ten铆an que peregrinar al menos una vez en la vida a esta estaci贸n.

Ideal para: Impresionar a alguna incauta invit谩ndola un fin de semana. Ca铆a seguro.

Im谩genes de聽KM77,聽El Economista,聽Guielez,聽Agustinrrr,聽Coveralia,聽Best selling car,

O sea, 驴no?

–Veinte falsificaciones que no lograr铆an enga帽ar ni al osito de Mimos铆n

–鈥淰itorio y los Chinos鈥\x9D: Los mejores carteles de los mercadillos

–El Museo de los Productos Fracasados

–Por su paquete lo conocer谩s: los bancos de semillas seg煤n su packaging

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