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Que hacer con mi vida

Tabla de contenidos

No sé que hacer con mi vida

Este es un post invitado de Beatriz Blasco.

Tu propósito

¿Estás justo en ese momento en el que tienes que decidir cuál es el siguiente paso a dar en tu vida?

Te estás preguntado: ¿Qué hago con mi vida?

Es una pregunta que nos podemos hacer varias a veces a lo largo de nuestra vida.

Si eres adolescente seguro que te la estás haciendo.

En este post quiero contarte cosas que tal vez nunca antes hayas leído o te hayan dicho: Tu propósito.

Aunque te suene raro:

Todos tenemos un propósito en la vida…

un don único o talento especial

para ofrecer a otros

Estás aquí para descubrir tu verdadero yo,

expresar tu talento único,

dar servicio o contribuir al mundo.

Todas y cada una de nuestras vidas tienen un sentido.

Puede que nos cueste descubrirlo a algunos. Eso no quiere decir que no tengamos un propósito.

El propósito es una dirección.

Una energía que te impulsa y te motiva a seguir hacia delante.

Tu talento para llevar a cabo tu propósito puede adquirir infinitas expresiones.

Poner tu talento a disposición de la humanidad requiere que:

  • Camines hacia a ti. Dedica tiempo a conocerte con amor y aceptación.
  • Transformes los obstáculos que te trae la vida en recursos. Es posible y tú puedes.
  • Vayas más allá de los límites aceptados. Cuestiona lo que oyes y escucha a tu corazón.
  • Arriesgues y salgas de tu zona de confort. No pierdas la cuiriosidad. Haz del miedo tu aliado, no tu enemigo.
  • Desarrolla la fluidez disciplinada. Hay que ser perseverante disfrutando del momento presente, que es lo único que tenemos.

¿Cómo encontrar tu propósito?

Nunca es tarde para empezar a caminar hacia un nuevo lugar.

Así que si estás dispuesto/a a encontrar tu propósito más profundo te sugiero la siguiente práctica como exploración interior.

Vamos con un ejercicio:

  1. Busca un lugar donde puedas estar tranquilo y estés a gusto.
  2. Coge papel, lápiz, colores, acuarelas, una pizarra…Todo aquello que te ayude a expresarte
  3. Respira consciente para relajarte.
  4. Ponte música suave si te ayuda a estar más tranquilo, una vela aromática… Todo aquello que te facilite entrar en un estado de relación atenta.
  5. Deja que aparezcan momentos de cuando eras pequeño/a. ¿Qué cosas te gustaban mucho? ¿Qué soñabas que serías? Simplemente deja que aparezcan momentos no busques en tu mente. Se paciente y respira profundamente, poco a poco y a tu ritmo para conectar más cuerpo y mente.
  6. Piensa en personas significativas de tu infancia. Personas o personajes a los que admirabas. ¿Qué hacía que fuesen importantes para ti? ¿Qué admirabas en esas personas? ¿Qué cosas te decían o hacían que te impactaban?. Todas esas personas o momentos te están mostrando instantes en los que seguramente te sentías auténtico/a, pleno/a.
  7. Ves apuntando todo en el papel o dibujándolo o incluso si te gusta puedes mover el cuerpo para expresar todo lo que está surgiendoç
  8. Después haz un resumen de todo lo que ha aparecido respondiendo a las siguientes preguntas:
  • ¿Qué valores han aparecido ahí? Amor, libertad, integridad, humildad, compasión, amistad, familia, paz…
  • ¿Qué tenían en común las personas o personajes que han aparecido? ¿Qué es lo que les unía? Trata de encontrar una o dos palabras que los definan para ti.
  • ¿Qué te estaban mostrando a ti?

Una vez hecho el ejercicio déjalo reposar unos días.

Después reflexiona todo lo que te ha ido sucediendo, ideas, pensamientos… que te hayan aparecido. Es posible que tengas más claro hacia donde quieras dirigir tus próximos pasos.

Y recuerda : lo que te dicen que es evidente a lo mejor no lo es. Permítete ser explorador de la vida y confiar en ti plenamente. Nunca estamos sólos.

Escucha tu corazón. No es una frase hecha, es una posibilidad que tienes muy interesante.

No te obsesiones con el resultado

Conectar con tu propósito es conectar con una dirección.

Es saber hacia dónde tienes que dirigir tus pasos, las acciones que realizas cada día.

No te preocupes por el resultado final, ya irás viendo lo que sucede. Hay que aprender a vivir presente cada instante y manejar las emociones para no apegarnos al resultado final.

Si te obsesionas con el final y tienes prisa por llegar puedes perderte por el camino. Buscar la inmediatez no es buena compañera de viaje.

El resultado final es la suma de tu conocimiento (que son tus aprendizajes) + tu estado.

Así que céntrate en aprender de cada paso que das en el camino y de cuidar de tu estado.

Tu estado es clave. Es la actitud ante la vida.

Busca actividades que cada día te ayuden a cuidar de tu mente y de tu cuerpo.

Parar cada día un tiempo para observarte y estar en silencio es muy recomendable para descubrir tus motivaciones, tus talentos…y sobre todo para aprender a vivir presente.

Al principio te costará, como todo, pero al final disfrutarás de ese momento.

Puedes buscarte un banco en un parque o un rincón en tu casa.

También puedes estar en silencio mientras paseas en la naturaleza.

Claves para responder a la pregunta: ¿qué hago con mi vida?

Recuerda, siempre, que todos tenemos un propósito en la vida.

Cada uno de nosotros tiene su propio espacio.

Somos seres únicos, importantes y valiosos. Merecemos lo que deseamos.

Créetelo, te lo digo de corazón.

La incertidumbre asusta, da miedo enfrentarse a la vida. Es una emoción habitual. Pero aprende a manejarla.

El miedo esta para ayudarte no para bloquearte.

No pierdas la curiosidad del niño. Es fundamental para ser creativo y buscar soluciones a los problemas o retos que la vida nos trae.

Las respuestas a las preguntas importantes emergen de la tranquilidad, de un estado donde fluye la creatividad. No desde el análisis cognitivo únicamente.

Tu intuición cuenta, y mucho.

Cambia la pregunta de ¿qué hago con mi vida? por la pregunta ¿cómo puedo contribuir al mundo?

Aquí te dejo un artículo relacionado que puede servirte para seguir profundizando en el tema: cómo encontrar tu propósito.

Si te ha gustado el post y crees que puede ayudar a otras personas comparte. Estaremos muy agradecidas.

No saber qué hacer con tu vida, no es algo que deba avergonzarte. Yo también me sentí así hace algún tiempo. Fue un momento de inflexión, donde surgieron dudas e incertidumbre respecto a mi futuro.

Aunque no lo parezca, es algo cada vez más común dentro de nuestra sociedad. Generalmente le ocurre a jóvenes, al momento de elegir su carrera o al terminarla, llegando a un punto donde necesitan descubrir su camino profesional.

Sin embargo, esto no es exclusivo de jóvenes. Son cada vez más, las personas que llegan a una edad madura y tienen un problema existencial de este tipo.

Créeme, la edad no tiene nada que ver, cuando se trata de darle un significado profundo a nuestra existencia.

La mayoría de personas parecen saber exactamente qué hacer con su vida, pero el hecho de que lo parezca no significa que así sea. Muchos aprendieron a vivir en piloto automático, sin cuestionar su forma de vida. Pero afortunadamente, tú no eres uno de ellos 🙂

El no saber qué hacer con tu vida es algo bueno. Es el primer paso hacia grandes cambios. Es como los inicios de tu renacimiento a una nueva y mejor vida.

La razón por la que no sabes qué hacer con tu vida

Te lo diré sin rodeos: Estás satisfecho y cómodo, y por eso te sientes insatisfecho.

Si, suena contradictorio, pero permíteme explicarte un poco más en detalle.

La llegada de la revolución industrial, que ocurrió hace poco más de un siglo, trajo consigo muchas oportunidades, y un desarrollo acelerado.

Pasamos de tener una vida “austera”, a una vida de confort y beneficios.

Se crearon procesos para la producción de “cosas” en grandes cantidades. Se generó una mayor infraestructura, vehículos para el transporte, generación acelerada de comida, investigación científica y tecnológica, se instalaron conductos de agua potable, electricidad, servicios de salud y muchas cosas más que ya conoces.

En pocas palabras, se crearon servicios y productos que satisfacen necesidades, deseos o solucionan problemas de la gente.

Todo esto se tradujo en una vida más cómoda para ti y para mí, ya que las necesidades básicas están siendo cubiertas.

Nota: Sé que hay lugares subdesarrollados, donde hay personas que no tienen los benéficos que hay en algunos países, pero soy optimista, y creo que con el tiempo mejoraremos y crearemos un sistema de crecimiento mundial más equitativo y amigable con el medio ambiente.

¿Y si tuvieras que vivir como hace dos siglos?

Dime: ¿qué pasaría si en este momento te despojaran de todas tus bendiciones?

¿Qué pasaría si te quitarán los bares, el cine, internet, Facebook e Instagram, tu smartphone, los centros comerciales, los hospitales para pedir ayuda médica, las industrias y oficinas para pedir empleo?

¿Qué harías si te quitaran el agua, la comida en el supermercado, las medicinas en la farmacia, tu ropa y cada una de esas cosas que trajo consigo la revolución industrial?

Piénsalo, tu dinero no tendría ningún valor y tendrías que recorrer largas distancias para tomar agua y transportarla a tu familia. Tendrías que cultivar tus alimentos y producir algo de valor para hacer el trueque.

Si te quitasen tus comodidades, pertenencias y momentos que tienes ahora, entonces sabrías que hacer con tu vida; tu trabajo seria sobrevivir. Esa sería la necesidad primordial que te obligarías a cubrir.

Cuando tu vida peligra, no piensas en dejar un legado, en encontrar tu propósito de vida, o en lo injusta que es la vida a veces.

Como ahora no estás en esa situación, entonces necesitas algo más. Buscas en la vida un sentido y un propósito que te haga sentir que estas aprovechando tu vida.

Nuestra mente tiene prioridades, y mientras no estés en peligro, tengas alimentos y comodidades, entonces usaras tu mente para ir más allá. Cuestionaras tu existencia y le buscaras un objetivo más grande que simplemente comer, reproducirte y morir.

Es increíble, pero lo que hace a muchas personas vivir en una zona de confort toda su vida, es lo mismo que hace muchas otras, buscarle un sentido y un propósito mayor a su existencia.

Tenemos un nivel de razonamiento mayor que las otras especies del planeta, eso es lo que nos impulsa a pensar en grande. Esa es la raíz de tu necesidad por saber qué hacer con tu vida…

Pero no siempre fue así…

Algún día tuviste las cosas claras

No siempre te sentiste sin rumbo, alguna vez tuviste las cosas claras.

Cuando eras pequeño solo pensabas en jugar y divertirte. No pensabas en los que harías en el futuro, tan solo vivías el presente y lo disfrutabas de forma natural.

El mundo era un lugar nuevo en el que cada día aprendías algo diferente.

Conforme fuiste creciendo fuiste adoptando gustos por ciertas actividades. Tal vez por los videojuegos, la natación, el baile, leer, ver televisión, jugar con tus vecinos…

Podías pasar horas enteras disfrutando el momento presente, y eso le daba todo el sentido a tu vida.

En aquel tiempo, no te preocupabas mucho por lo que sería de tu futuro, simplemente te dedicabas a estudiar. “Ya llegará ese momento de trabajar” tal vez te dijiste a ti mismo. Después de todo ese era el camino correcto, aquel que nos enseñan a muchos desde pequeños, ¿qué podía estar mal?

El problema vino cuando elegir el camino, ahora estaba completamente en tus manos, y elegir qué hacer con tu vida dependía completamente de ti.

Tal vez elegiste algo y no fue lo que esperabas. Así tu inconformidad persistió, hasta que decidiste buscar respuestas a grandes preguntas existenciales.

¿Cómo sé todo esto?, pues porque es lo mismo que me ocurrió a mí, y que le sigue ocurriendo a muchos chicos al terminar la preparatoria o al terminar su carrera profesional.

En mi caso, termine mi licenciatura y elegí hacer una maestría porque se me presentó la oportunidad. Durante ese tiempo ya tenía la idea de ser emprendedor y más aún cuando termine de leer a Robert Kiyosaki y su padre rico. Sin embargo tome otros caminos, emprender no lo veía posible. Tenía la falsa creencia que debía ahorrar mucho dinero para poder comenzar un negocio/empresa.

Al terminar, trabaje en la industria un par de años y me di cuenta que eso no era para mí, no me gustaba trabajar en proyectos ajenos. Regrese a la universidad a continuar mis estudios de posgrado, y tuve la oportunidad de dar clases… algo muy acertado.

Durante ese tiempo, además de buscar formas de emprender, descubrí que muchos de mis alumnos no sabían hacia dónde se dirigían. No tenían idea de qué hacer con su vida.

En ese tiempo fue cuando comenzaba a nacer Vida Épica.

Lo que trato de decirte con esta historia, es que cuando eres niño no piensas en lo que harás con tu vida, simplemente vives. Pero tarde o temprano, llega un momento donde necesitas elegir; tu destino ahora está a tu cargo. Ya no hay un camino previamente marcado que te diga lo que sigue a partir de ahora.

Una decisión que marca tu vida

A muchos nunca nos enseñaron a tomar decisiones. Cuando eres pequeño sabes lo que tienes que hacer… estudiar. Pero eso no es decidir, solo es seguir una serie de pasos definidos con antelación. Eso no te ayuda a aprender a tomar decisiones.

Pasas los años, hasta que llegas a una etapa donde necesitas tomar la primera gran decisión de tu vida; elegir a que dedicarte, ¿que carrera estudiar?… ¿qué camino tomar?.

Pero ¿cómo?… Si nunca tomaste decisiones importantes, ¿cómo pueden pretender que sepas elegir qué hacer con tu vida al llegar a tu juventud, sí solo seguiste un camino previamente definido por tus padres y por la sociedad?

En ese momento no tienes las herramientas ni unas bases solidas para tomar decisiones adecuadas. Nunca has estado expuesto al mundo, no lo conoces y no sabes qué esperar de él. Dime, ¿cómo elegir que hacer de tu vida?

Estoy de acuerdo, la vida es para experimentar y equivocarse, pero creo que con la debida instrucción, una buena dirección y con los consejos adecuados, cualquier persona desde los 20’s, podría hacer grandes hazañas, comenzar a crear la vida a su manera y con ello un mundo mejor.

No llegarías a los 30 o 40 con problemas existenciales, tendrías tus objetivos definidos y sabrías cambiar de dirección conforme tu vida evoluciona.

13 claves para saber qué hacer con mi vida

El problema ya está, entonces enfoquémonos en soluciones.

Si estás leyendo este artículo, entonces lo más probable es que estés viviendo algo parecido a lo que yo viví, y seas alguien que no tuvo la dirección adecuada. Seguiste el camino predefinido sin cuestionarlo, y cuando fue momento de tomar las riendas de tu vida, no supiste hacia dónde ir.

Por eso a continuación, quiero darte algunos consejos que te ayudarán a tomar una mejor decisión, con respecto a tu futuro personal y profesional.

1. Detente y piensa el tiempo que sea necesario

El tiempo vuela, y si no sabes a donde ir, entonces puedes pasar tus días haciendo algo que no te gusta. Desperdiciando tu talento y siendo infeliz solo por una recompensa económica a final de mes.

Si te sientes perdido y sin rumbo, entonces deja de avanzar. Debes detenerte, y analizar un momento tu situación. Si no lo haces, serás como un barco a la deriva, sin rumbo fijo.

Podrás pasar décadas, o un vida entera viviendo inconforme e insatisfecho, pensando que pudiste hacer algo diferente con tu vida. Evita llegar a tu vejez llena de arrepentimientos.

Debes realizar una introspección personal y tomarte el tiempo que sea necesario, sin ninguna prisa.

Piensa en ti; en lo que quieres ser, lo que te gustaría dar y lo que quisieras recibir. En ese orden de importancia.

2. Conócete a profundidad

No vas a descubrir qué hacer con tu vida mirando afuera, debes primero buscar dentro de ti.

El mundo tiene infinitas posibilidades que ofrecerte, y para elegir debes conocerte a profundidad.

Tal vez te suene algo sencillo y básico pero la realidad es que la mayoría de personas no se conocen. No saben que les apasiona o que disfrutan. No conoces sus valores, sus creencias, ni sus intereses… no se conocen absolutamente nada. Bueno, tal vez estoy exagerando, posiblemente conocen su color, su platillo y su música favorita. 😀

Para conocerte mejor y descubrir qué hacer con tu vida, entonces haz lo siguiente:

  • Descubre tus fortalezas, aquello que haces y se te da de forma natural.
  • Descubre tu propósito de vida. Conoce tus gustos, interés y pasiones. No es lo mismo lo que puedes hacer, que lo que quieres hacer. Define algo que quieras hacer que al conseguirlo te haría sentir tremendamente orgullosa(o).
  • Descubre tus valores. Define aquello que más te importa y valoras por encima de cualquier cosa.
  • Imagina un futuro emocionante. Encuentra tus necesidades personales y deseos motivantes que quieres satisfacer.

3. No busques qué hacer con tu vida, muévete

Puede sonar contradictorio pero no es así.

Saber qué hacer con tu vida, contiene una palabra clave: “hacer”. Esto quiere decir que no vas a descubrir qué hacer con tu vida solo pensando; no es suficiente.

No puedes saber si deseas ser biólogo marino, instructora de ballet profesional, youtuber, o profesor de artes plásticas, si solo lo piensas y lo imaginas. Necesitas tomar acción.

Esto nos lleva al siguiente punto.

4. Experimenta y explora

Puedes conocer tus gustos y pasiones, sin embargo aún no los conoces todos. Hay actividades que te podrían gustar, pero que aún no descubres o no has probado. De igual forma, hay actividades que has idealizado y que posiblemente no sean lo que esperas.

Para saber qué hacer con tu vida, debes experimentar y explorar diferentes caminos.

Crea hipótesis y valídalas. No hay forma de que sepas si algo gusta, si no lo has probado antes.

Comienza probando las actividades que conoces y disfrutas. Toma el papel de experto.

Por ejemplo, imagina que te gustaría ser baterista profesional y lo pruebas. Practicas diariamente en un horario definido y te aburres seis meses después…

¿Es malo? No, claro que no. Validaste tu hipótesis, ahora sabes que formar parte de una famosa banda de rock internacional como baterista, en realidad no encaja contigo. Puedes saltar a lo siguiente.

Date cuenta que desear algo, varía mucho antes y después de probarlo, por eso es tan importante la validación.

De igual forma debes considerar que si algo quieres, algo te cuesta. No confundas la falta de pasión con la flojera o la apatía. Cualquier cosas que valga la pena no será fácil.

5. Define un objetivo claro y congruente contigo mismo

Muchas personas se equivocan al definir sus objetivos de vida. Centran sus decisiones entorno al dinero, al confort y mantener las apariencias ante sus conocidos.

Es común ver a muchos jóvenes estudiando una carrera, solo porque al terminarla creen que van a ganar mucho dinero, o que van tener muchos días de vacaciones, pero eso no funciona a largo plazo. Si eliges así solo te convertirás en un esclavo moderno.

Si quieres vivir una vida feliz, abundante y satisfactoria, entonces debes olvidarte del dinero, de lo que piense la gente y de tus deseos de comodidad. Recuerda que ser feliz no es lo mismo que estar cómodo.

Tus objetivos y tu enfoque deben centrarse en aportar valor al mundo, convertirte en la persona que quieres ser, dar buenos momentos a tus seres queridos y disfrutar cada instante. De esta forma podrás traer abundancia a tu vida.

No hay manera de que recibas lo que quieres, viviendo de forma pasiva. Debes fijar un objetivo con fecha de caducidad para concretarlo, aplicar ingeniería inversa y comenzar a actuar sin pensarlo demasiado. Mucho análisis genera parálisis.

6. Piensa en la gente que admiras y observa a los líderes del sector

Si te quieres convertir en:

  • Contador.
  • Emprendedor digital.
  • Médico cirujano.
  • Fotógrafo profesional.
  • Profesor de colegio.
  • Arquitecto.
  • O cualquier otra profesión u oficio.

Entonces observa a los referentes del sector y a las personas que admiras. Busca a profesionistas expertos que ya hayan conseguido aquello a lo que te gustaría aspirar.

Si te es posible, entrevístalos. Invítalos a cenar y pregúntales cómo es su vida personal y laboral. Pregúntales por qué se dedican a eso. Qué les gusta y qué nos les gusta de su trabajo.

Si tienes la oportunidad también pregunta cómo llegaron a la posición donde se encuentran ahora y pídeles consejo. Estoy seguro que será una plática de mucho valor para tomar las decisiones más acertadas.

Cuando tengas sus respuestas, no olvides preguntarte a ti mismo, ¿eso es lo que quiero para mi vida? ¿En eso quiero consagrar mi único más valioso tiempo en el mundo?

Podría ser que sigas a líderes inadecuados, evítalo a toda costa.

7. No viniste al mundo solo a ser feliz

Si quieres crear una vida con sentido, entonces busca dejar un legado.

No le darás a tu vida un propósito solo consumiendo y siendo espectador. No es algo profundo y valioso que llene tu vida con significado. La vida no es solo ganar dinero para hacer compras y ser consumidor. Cambia tu mentalidad.

Piensa de qué manera te gustaría aportar al mundo, hacer la diferencia, y cómo te gustaría ser recordado.

No viniste al mundo solo a ser feliz, también a dar felicidad a otros.

8. Coloca tus sueños en lo más alto

Pensar solo en ti, es pensar en pequeño.

Al definir el futuro que deseas, debes pensar más allá de ti mismo y elevar tus expectativas.

Cubrir tus deseos personales es una tarea relativamente sencilla, y cuando esto suceda, volverás a encontrarte en la situación de no saber qué hacer con tu vida.

Es por eso que debes fijar tus sueños en algo grande. Tal vez debes involucrar a tu familia, a tu comunidad, a tus amigos o al medio ambiente.

Define un propósito de vida que te haga ir más lejos que solo conseguir dinero, fama o alguna cosa material.

Que el dinero no sea un fin, sino un resultado por el valor enorme que estás aportando al mundo.

9. Redefine tu concepto de vivir

Con todo lo que te he dicho hasta ahora, es momento de redefinir tu manera de ver la vida.

Para mí, vivir significa: posibilidades, movimiento, entusiasmo, aventura, arriesgarse, mente abierta, afrontar miedos, vivir el ahora, adoptar buenos hábitos, crear buenos momentos.

Piensa en lo que significa vivir tu vida a partir de ahora.

Para ello hazte las siguientes preguntas: ¿Para mi qué significa vivir? ¿Cuáles son sus sinónimos?

Cuando lo sepas, elige la opción que contemple todo eso y prueba.

10. Necesitarás hacer sacrificios

Al tomar un nuevo rumbo, lo más probable es que lo que vives al inicio no se parezca nada a lo que imaginaste, es normal, estarás en un proceso de cambio. Sin embargo, debes asegurarte de que las acciones que hagas día con día te acerquen a la vida que deseas.

Por ejemplo, si tu sueño es tener una vida con libertad, es probable que te tengas que sacrificar algunos años de trabajo intenso para obtenerla. Aquí lo importante es que te encamines hacia allá y seas perseverante.

Hay personas que sueñan con ser libres, pero no hacen nada para conseguirlo ¡Eso no te ocurrirá a ti!

Si das pequeños pasos de forma constante, poco a poco comenzaras a ver resultados y tendrás la sensación de estar construyendo tu vida.

11. Prepárate antes de dar el salto

Dependiendo tu edad y tus responsabilidades, puede ser más o menos complicado darle a tu vida una nueva dirección. Por eso antes de dar el salto, primero debes trazar un plan.

Por ejemplo, si quieres dejar tu trabajo para emprender, o para buscar algo mejor, pero tienes deudas, tal vez lo primero que debes hacer es saldarlas. Esto te quitará mucha presión en el futuro. Te dará más tranquilidad y podrás tomar mejores decisiones.

Prepararte no significa que debas esperar a que todo se alinee para comenzar. ¡Debes hacerlo ahora!

Muchos pensamientos negativos podrían rondar tu mente y llenarla de suposiciones falsas, pero esto no te puede hacer aplazar tus planes.

No hagas suposiciones, tu mente te puede mostrar más obstáculos que oportunidades cuando miras la situación desde un enfoque pesimista.

12. Sigue tu intuición más que la razón

Puede llegar un momento donde tengas varias opciones y no sepas cuál elegir.

Tal vez haya una opción que crees que te dejará mucho dinero, y la eliges por encima de aquellas que te apasionan más. Cuando estés en un momento así, mi consejo es que elijas con el corazón.

Trata de elegir la opción que te cause miedo y a la vez excitación y entusiasmo. Sigue tu intuición. Permite que tu interior sea la brújula que le de dirección a tu vida.

13. Cuidado con los pesimistas

Encontrarás gente pesimista que te intentara cortar las alas. Te dirán cosas como: “De que vas a vivir si te dedicas a eso”, “Ya hay mucha competencia”, “Ya estas viejo para eso”, “Deja de soñar y trabaja en algo que te deje dinero”, “Estas loco, eso no es posible”, “No lo vas a lograr”…

Estos comentarios incluso pueden venir de gente que amas y que te ama. Claro que no quieren hacerte daño, su intención es protegerte y alejarte de la incertidumbre.

Sin embargo debes tener cuenta dos cosas:

  • Muchos de estos comentarios surgen a partir de creencias. Algunas de ellas no son ciertas o no funcionan.
  • Hay cosas que pueden ser imposibles de lograr, pero la distancia entre lo verdaderamente imposible y lo que crees que es imposible, es muy larga. No puedes saber que algo es imposible para ti, si no lo intentas.

Una aventura te espera

Nuestra vida puede ser muy corta para no aprovecharla. Dedica tiempo para descubrir qué hacer con ella.

Si luchas por conseguir tus sueños, a lo mejor no consigues exactamente lo que buscas, pero estoy seguro que en el trayecto descubrirás grandes experiencias y momentos inolvidables dignos de recordar.

Elige una vida consciente y congruente con tus valores.

Crea tu destino y no temas equivocarte, recuerda que no hay un camino correcto si no una infinidad de posibilidades.

Ninguna persona que haya alcanzado su éxito o hecho algo memorable, lo ha logrado sin cometer errores.

Tampoco tengas miedo a arriesgarte, para eso naciste, para experimentar, aportar y disfrutar.

Busca una ocupación, proyecto o profesión que te aporte felicidad, trascendencia y la sensación de ser útil al mundo. Conviértete en la persona que quieres ser.

Si solo tienes una vida, entonces haz con ella la mejor vida que puedas. Que esa sea tu principal tarea desde ahora y para siempre. 🙂

La mayoría de nosotros no sabemos qué hacer con nuestra vida. Incluso después de terminar la escuela. Después de tener un trabajo. Ni siquiera cuando ganamos suficiente dinero para tener la vida que queremos.

Entre los 17 y los 22 años cambiaba de propósito en la vida más de lo que cambiaba mi ropa interior.

Incluso después de iniciar mi primer negocio, no fue hasta los 23 años cuando realmente decidí qué quería ser y hacer.

Las mayores posibilidades son que tú seas como yo y no tengas tampoco ni idea de qué hacer. Y parte de ese problema viene del propio concepto de “propósito de vida” en sí.

La idea de que cada uno hemos nacido para alcanzar grandes cosas se ha convertido en una misión para encontrar ese propósito.

A diario recibo emails y comentarios aquí en Gananci de lectores diciéndome que no saben qué ser en la vida, a qué quieren dedicarse, o cuál sería el negocio ideal para ellos.

Pero no puedo contestar a eso. Cada uno debe guiarse por su corazón, y yo no soy nadie para decirte qué es importante para ti o qué deberías hacer con tu vida.

Sin embargo, quiero compartirte algunas preguntas que a mí me ayudaron a decidirme para saber qué hacer con mi vida.

Te ayudarán a encontrar por ti mismo qué es importante para ti y qué puede darle significado a tu vida.

1. ¿Cuál es el precio que estás dispuesto a pagar?

Sé que para ser la primera pregunta que debes hacerte, puede sonarte algo pesimista.

Pero te voy a contar una verdad que nadie te dirá en la escuela ni en las clases preparatorias para entrar en la universidad:

Todo tiene su lado malo a veces.

Todo implica un sacrificio e incluye algún tipo de coste. No hay nada que sea agradable o placentero todo el tiempo.

Así que esta pregunta se convertiría en esta otra: ¿qué problemas o sacrificios estás dispuesto a aguantar?

Después de muchos años, me he dado cuenta de que lo que de verdad hace que no abadonemos algo que nos importa es nuestra habilidad para manejar los obstáculos en el camino.

Si quieres ser un emprendedor brillante, pero no aguantas el fracaso, no vas a llegar muy lejos.

Si quieres ser un artista profesional, pero no estás preparado para que rechacen tus obras cientos de veces, estás acabado antes de empezar.

Si quieres ser abogado de juicios, pero no soportas trabajar 50 horas a la semana… tengo malas noticias para ti.

¿Qué experiencias desagradables eres capaz de soportar? ¿Estás dispuesto a aguantar toda la noche despierto escribiendo? ¿No te importa retrasar 10 años el formar una familia?

2. ¿Qué haría llorar ahora a tu “yo” de 8 años?

Cuando era un niño solía escribir historias. Me sentaba en mi habitación solo durante horas y escribía, y escribía sobre alienígenas, guerreros, superhéroes…

No lo hacía para impresionar a nadie, ni siquiera a mí mismo: lo hacía por la pura felicidad que me daba.

Y un día, sin ninguna razón, dejé de hacerlo. Ni siquiera recuerdo por qué.

Lo que quiero decirte es que todos tendemos a perder el contacto con lo que amábamos cuando éramos niños. En la adolescencia nos enseñan que la única razón para hacer algo es recibir a cambio una recompensa.

No fue hasta muchos años después cuando volví a descubrir lo que me gustaba escribir.

Estoy seguro de que si mi “yo” de 8 años le hubiese preguntado a mi “yo” de 20 años por qué no seguía escribiendo, le hubiese contestado cosas como:

Creo que no soy lo suficientemente bueno escribiendo. O habría dicho Porque no se gana dinero haciendo eso.

Lo peor de todo es que no sólo habría estado equivocado, sino que mi “yo” de 8 años probablemente habría empezado a llorar.

Así que pregúntate: ¿qué cosas te apasionaban cuando eras pequeño y dejaste de hacer hace mucho tiempo? ¿Por qué no vuelves a intentar hacerlas ahora?

3. ¿Qué te hace olvidar comer e ir al baño?

Todos hemos tenido esa experiencia en la vida en la que estábamos tan sumergidos que los minutos se convirtieron en horas, y las horas se convirtieron en un “¡me he olvidado completamente de comer!“.

A mí me pasaba con los vídeojuegos. No era algo bueno; de hecho, llegó a convertirse en un pequeño problema. Me sentaba y jugaba horas y horas, y olvidaba estudiar para mis exámenes e incluso comer.

Cuando por fin me dí cuenta que aquello no era del todo sano, descubrí que mi pasión no eran los vídeojuegos. Mi pasión era superarme a mí mismo, ser bueno en algo y luego intentar mejorar en eso.

Y cuando apliqué esa obsesión y competición conmigo mismo a mis negocios y mi pasión por escribir, conseguí algo grande.

Quizás para ti es otra cosa distinta. Puede que lo tuyo sea organizar algo al detalle, o perderte en un mundo de fantasía, enseñar algo a alguien o resolver problemas técnicos.

Sea lo que sea, no mires sólo a las actividades que te hacen perder el sueño, sino a las habilidades que usas para ejecutar esas tareas que tanto te gustan.

Porque esos talentos seguro que puedes aplicarlos en cualquier cosa que además te apasione.

4. ¿Cómo puedes avergonzarte a ti mismo aún más?

Antes de poder ser bueno en algo y hacer algo importante, debes empezar haciéndolo mal y no teniendo ni idea de qué estás haciendo.

¿De verdad crees que cuando Steve Jobs pensó en crear el primer iPhone, le salió bien a la primera? Tuvo que realizar muchos modelos y hacer muchos cambios con sus ingenieros para lanzar al mercado el producto final.

Y cuando lo hizo, le llovieron las críticas.

¿Un teléfono sin teclado? Este tipo está loco. ¿Quién va a querer llevar un celular tan grande encima a todas partes?

El punto de toda esta historia es que si evitas hacer algo que quieres porque no estás seguro o porque te da vergüenza lo que digan de ti, nunca harás nada importante.

Ahora mismo seguro que hay algo que deseas hacer, algo con lo que fantaseas, pero no lo haces. Tienes tus razones para pensar así, no lo dudo.

¿Pero cuáles son? Porque te lo digo: si una de esas razones está basada en lo que otros piensen de ti, estás malgastando tu tiempo.

Si tus razones son tipo “no puedo iniciar un negocio ahora porque pasar más tiempo con mis hijos es más importante”, vale, suena razonable.

Pero si son del tipo “a mis padres no les gusta eso“, “mis amigos se reirán de mí” o “si fracaso, me sentiré como un idiota“, seguramente estarás evitando hacer algo que te importa de verdad.

Y lo haces porque esa cosa que te importa te asusta demasiado.

Por naturaleza, los grandes logros son únicos e inusuales. Y para lograr el éxito, debemos ir en contra de la mentalidad tradicional.

Y eso da miedo.

Así que acepta la vergüenza. Sentirse tonto es parte del camino para conseguir algo importante, algo que tenga sentido.

Cuanto más te asuste una decisión en la vida, probablemente más necesario sea tomarla.

5. ¿Cómo vas a salvar el mundo?

Por si no has visto las noticias últimamente, el mundo tiene unos cuantos problemas.

Y para vivir una vida feliz y sana, debemos tener en cuenta valores mucho más importantes que nuestro propio placer y satisfacción. Hay muchos estudios que ya demuestran esto.

Así que escoge un problema y empieza a salvar el mundo. Hay muchos entre los que elegir.

Por ejemplo, los horribles sistemas educativos, el desarrollo de la economía, la corrupción de los gobiernos…

Si no sabes qué hacer con tu vida, quizás ayudar a otros con sus problemas sea el propósito que llevas buscando desde hace tiempo.

Encuentra un problema que te preocupe y empieza a resolverlo. Obviamente no vas a resolver los problemas del mundo tú solo, pero puedes contribuir y hacer una diferencia en ellos.

Y ese sentimiento de marcar la diferencia es lo que al final será más importante para tu propia felicidad y satisfacción.

6. Si te obligan a estar fuera de casa todo el día, ¿qué harías y a dónde irías?

Aquí el enemigo es nuestra propia comodidad. Nos acostumbramos a la rutina. El sofá es un sitio cómodo. Nuestro programa favorito en la tele nos distrae siempre. Y así, no pasa nada nuevo.

Esto es un gran problema.

Lo que la mayoría de gente no entiende es que la pasión es el resultado de la acción, no la causa.

Descubrir qué te apasiona en la vida y qué es lo que realmente te importa es un deporte de contacto que tienes que practicar a diario.

Ninguno de nosotros sabe exactamente cómo nos hace sentir una actividad hasta que la probamos.

Pregúntate a ti mismo: si alguien te pusiese una pistola en la cabeza y te forzara a salir de tu casa cada día durante 16 horas, ¿qué elegirías hacer para estar ocupado?

Y no me respondas que quieres irte a una cafetería a revisar tu Facebook; probablemente eso ya lo hayas hecho.

Imaginemos que no hay celulares, ni radio, ni televisión. Tienes que estar todo el día fuera y sólo volverías para dormir en casa. ¿Qué harías y a dónde irías?

¿Te apuntarías a una clase de baile? ¿A un club de lectura? ¿Estudiarías en la universidad? ¿Inventarías un nuevo sistema para llevar agua a África y salvar la vida de miles de niños?

¿Qué harías con todo ese tiempo?

Si quieres que te sea más sencillo, piensa en algunas cosas, apúntalas en un papel, y luego sal a la calle y hazlas.

Sentado ahí en tu habitación sin mover un dedo no vas a cumplir ninguno de tus sueños.

7. Si en un año murieses, ¿qué harías antes y cómo querrías ser recordado?

A la mayoría de nosotros no nos gusta pensar en la muerte, o en qué cosas debemos hacer antes de morir.

Pero pensar en nuestra propia muerte tiene muchas ventajas prácticas. Y una de ellas es que nos fuerza a meditar sobre qué es lo realmente importante y qué hace que malgastemos nuestro tiempo en frivolidades.

Sé que puede parecerte una pregunta un poco fuerte, pero es necesario que pienses en ella.

¿Cuál va a ser tu legado? ¿Qué historias contará la gente cuando te hayas ido? ¿Quieres que digan que siempre estabas sentado viendo la tele, o que eras feliz con lo que hacías cada día?

Y eso que te hacía tan feliz, ¿cómo puedes empezar a trabajar en ello HOY para conseguirlo? Haz una lista con las cosas que te gustaría hacer antes de morir y toma acción.

Cuando la gente no sabe qué hacer con su vida, no sabe qué dirección tomar, ni cuál es su propósito, suele ser porque no saben qué es realmente importante para ellos, ni conocen cuáles son sus valores.

Y cuando no sabes cuáles son tus valores, empiezas a tomar los de otras personas y a vivir según las prioridades de otros y no las tuyas propias.

Así que piensa: ¿qué te haría feliz antes de morir?

Además de hacerte estas 7 preguntas, lo más importante que debes recordar cuando intentes saber qué hacer con tu vida es que sin moverte nunca conseguirás nada.

Debes tomar decisiones y probar nuevas cosas, incluso aunque termines odiando esas actividades o queriendo hacer otra cosa.

Al final de tu vida no te arrepentirás de haber probado algo y haber fallado, sino de ni siquiera haberlo intentado.

¿Te has hecho estas 7 preguntas ya y sabes por fin qué hacer con tu vida? Entonces déjame un comentario aquí abajo y ¡dime qué has decidido!

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Andrés Gananci es un emprendedor y aventurero apasionado de la vida que fundó su primer negocio online con tan sólo 17 años. 12 años después, sigue viajando por el mundo mientras trabaja desde casa.

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No sé que hacer con mi vida.

Esa era la frase que más se repetía en una de las épocas más confusas de mi vida.

Acababa de terminar mi carrera universitaria y me sentía perdido, muy perdido.

Recuerdo la sensación de vacío y malestar por no encontrar mi lugar en el mundo.

¿De verdad esto era lo que me esperaba vivir?

Si estás aquí leyendo este artículo es porque de alguna forma sientes algo parecido…

Pero tranquilo, no eres el único y sé lo que estás sintiendo.

Tus padres seguramente querían lo mejor para ti y te recomendaron que estudiases algo con “salidas”

Querían que te fuese bien en la vida y sus intenciones eran buenas.

El sistema educativo te encajó en un proceso que tenía la misma estructura para todos.

Da igual que tuvieras cierta sensibilidad para los números o buen ojo para el arte.

Lo importante es que fueses a través de un camino que te tenían preparado.

Al sistema educativo le importa un carajo tu felicidad y tu propósito de vida, así que tendrás que hacerte cargo TÚ de estos dos aspectos. Clic para tuitear

Nunca se interesó especialmente en ayudarte a detectar tus talentos, a enseñarte a ser feliz y descubrir quién eres.

Desafortunadamente esto ha hecho que sólo el 13% de la población mundial se sienta satisfecha con su trabajo.

Un dato que me produce escalofríos cada vez que lo miro.

Y finalmente, te das cuenta que estamos en una sociedad que tiene más ansiedad que nunca, más estrés que nunca y que asume como normal estos efectos.

Esto ha hecho que muchas personas empiecen a experimentar su propia crisis existencial.

Ahora la pregunta es:

¿Podemos hacer algo para solucionarlo?

La respuesta rápida es SÍ.

Y la solución la tienes a lo largo del artículo.

¿Me acompañas? 😉

(También si eres de los que no le gusta leer puedes verte el siguiente vídeo donde te resumo lo principal)

“No sé que hacer con mi vida”: sus escenarios típicos

Antes de pasar a posibles soluciones vamos identificar algunos escenarios típicos para saber dónde nos encontramos.

Ya que ninguno sabe qué hacer con su vida y lo viven desde perspectivas muy diferentes.

Escenario 1: me siento perdido

Esta es una de las situaciones que yo viví, el claro ejemplo de persona que se siente perdida.

No sabe qué le gusta o si lo sabe es muy vagamente.

Desconoce cuáles son sus talentos.

Si se le ocurre algo tampoco tiene ni idea de como darle una dirección profesional.

Bueno, suele pasarle a la gente que termina sus estudios y se da cuenta de que no le gusta lo que estudió.

Pero puede ocurrir realmente a cualquier edad, no es únicamente en esa situación.

Si te sientes reflejado en este escenario te recomiendo leer mi artículo: Me siento perdido para complementar a este.

Escenario 2: Odio mi trabajo

Esta persona puede que haya empezado en el mundo laboral, dejándose arrastrar “por lo que tenía que hacer” y se ha dado cuenta de que no le gusta su trabajo.

Seguramente se siente quemado, atrapado y su vida empieza el Viernes y acaba los Lunes.

También puede darse perfectamente en personas que llevan muchísimos años estancados en un trabajo que odian. No únicamente en personas que llevan poco tiempo.

Escenario 3: Me gustan muchas cosas

Esto se da en personas que son muy curiosas y además algunas de las cosas que les gustan se les da bien.

Claro, aquí el dilema es el siguiente: no sé elegir entre tantas opciones tentadoras.

Entonces, aunque no se sientan tan frustrados como los casos anteriores se sienten perdidos porque no saben que elegir.

Suelen caer en la parálisis y al final nunca llegan a hacer nada.

Escenario 4: siempre he trabajado de lo mismo

“Es que he trabajado toda mi vida como contable y no sé a qué otra cosa podría dedicarme”.

Comentarios como este suelo escucharlo muchas veces entre mis clientes.

Esto suele ocurrirles a personas que llevan muchos años ejerciendo el mismo tipo de trabajo y que han perdido la ilusión por lo que hacían.

Suelen ser personas de entre 40 y 50 años y no necesariamente odian su trabajo.

Existen más situaciones y escenarios, pero a grandes rasgos podríamos clasificar al 90% en estos cuatro.

Bueno, si sigues aquí es porque te estás tomando en serio encontrar tu camino, así que sigue conmigo que empieza la acción.

Dos fases IMPRESCINDIBLES para saber qué hacer con tu vida

Lo que te voy a comentar no es negociable, son muchos años ya tratando perfiles diferentes y viendo resultados de todo tipo.

Podría resumirse que existen dos etapas por las que has de pasar para tener claridad y certeza para saber qué hacer con tu vida.

¿Estás preparado?

La primera etapa es conocerse a uno mismo y la segunda etapa es el descubrimiento.

Empecemos por el principio.

Primera etapa: conocerse a uno mismo

Es más fácil decirlo que hacerlo.

Quizá tendríamos que preguntarnos: ¿Qué es eso de conocerse a uno mismo?

Para mí conocerse a uno mismo es conocer sus manías, rarezas, fortalezas, tus propios límites, tus actitudes y comportamientos más recurrentes, los principales rasgos de tu personalidad, etc…

Quizá te esté dando dolor de cabeza de tan solo pensar todo el trabajo que puede llevar eso.

Pero recuerda: hay que pasar por las dos etapas.

La mala noticia es que esto deberías saberlo al dedillo y tanto el sistema educativo como tu propia familia deberían haber estimulado esta parte tan olvidada.

La buena noticia es que estás a tiempo y es una aventura increíble.

Te voy a dar tres herramientas por las que empezar y que tú mismo tendrás que investigar con más profundidad.

Pero te aseguro que si lo haces las cosas van a empezar a coger perspectiva.

1. Conoce los valores que dirigen tu vida

Los valores vienen a ser como tus principios en la vida.

¿Qué cosas son lo que más te mueven?

¿El dinero?

¿El reconocimiento?

¿La familia?

¿La inteligencia?

¿La comodidad?

¿La paz?

¿El amor?

¿La amistad?

Entiendes por donde van los tiros, ¿verdad?

Se trata de que sepas las 3 principales cosas que dan forma a tu vida y que además la movilizan.

Esto lo que va a hacer es inevitablemente darte más información sobre la clase de persona que eres.

Imaginemos lo siguiente:

Una mujer es Manager en una multinacional, es una persona ambiciosa y le gusta lo que hace.

Sin embargo, el precio de tener ese puesto de trabajo supone hacer muchas horas extras y dedicarle una media de 10/12h al día.

Curiosamente lo más importante en su vida es su familia, razón por la que hace unos años tuvo un hijo.

Pero la situación que está viviendo no le permite disfrutar a penas de esta faceta de su vida.

Llega agotada a casa, sin fuerzas y no le es posible disfrutar de su familia.

¿Crees que va por el buen camino?

La respuesta es obvia, no.

El conocer tus valores te va a permitir ver si estás siendo incoherente en tu vida y además saber las bases de la persona que eres.

2. Practica la teoría del espejo

Esta recomendación me fascina.

Básicamente porque yo la he utilizado muchísimas veces y lo sigo haciendo.

Se trata de darse cuenta de como proyectamos nuestras necesidades, carencias, miedos e inseguridades en los demás.

Esto nos va permitir saber más sobre nosotros mismos, nos va a dar más información que nos servirá para saber qué hacer con nuestras vidas.

Te recomiendo verte el siguiente vídeo en el que explico brevemente en qué consiste esta práctica y cómo llevarla a cabo.

3. El Eneagrama para descubrir tu tipo de personalidad

Si hay una herramienta de autoconocimiento sorprendente sin duda es el Eneagrama.

Te presenta diferentes tipos de personalidades que además se entremezclan entre ellas y dan muchísimos resultados diferentes.

No veo tan importante el hecho de que te identifiques en una personalidad en concreto para autodefinirte.

Sino más bien reconocerte y verte reflejado en todos los rasgos de personalidad, actitudes y comportamientos que se explican.

Porque esto te va a dar una cantidad de información inmensa y te aseguro que vas a ser consciente de muchísimas cosas que no te dabas cuenta.

Si tuviese que recomendarte algún lugar para empezar, podrías echarle un vistazo a los libros La sabiduría del Eneagrama y 27 personajes en busca del ser.

4. Aplica el arte de la mayéutica

Esto consiste en hacer exactamente lo que hacía Sócrates para desvelar la verdad de las cosas.

HACERSE PREGUNTAS.

Yo siempre digo una cosa: menos respuestas y más preguntas.

Muchas veces queremos la respuesta a nuestros problemas inmediatamente y que además nos la de otro.

Esto es un comportamiento muy infantil y neurótico.

Aunque tú no lo creas tú eres la persona que más sabe sobre sí mismo y que más se auto conoce.

Pasas 24 horas al día contigo mismo. ¿Quién sino iba a saber más que tú?

Por este mismo motivo el Coaching lo que invita es a hacerse preguntas para obtener tus propias respuestas y soluciones.

Tú deberías hacer lo mismo.

Ante cualquier situación desagradable o que te desequilibre mental y emocionalmente hazte preguntas.

Es fantástico porque lo que hace es disociarte de la situación que estás viviendo, es decir, te separa y te permite convertirte en observador y no en una víctima.

Y además a través de la pregunta te permite encontrar soluciones.

Vamos a poner un ejemplo:

Imaginemos que alguien me ha dicho un comentario que me ha sentado mal y me acompaña ese comentario a lo largo del día.

Podría ocurrir algo así en mi mente…

Alberto neurótico: Este tío es un imbécil, ¿quién se cree para decirme que tengo un cuerpo escombro? Estoy yendo todas las semanas al gimnasio religiosamente. ¿Quién se cree que es?

Alberto socrático: ¿Qué emoción estás sintiendo?

Alberto neurótico: Pues no sé, ira, mucha rabia…

Alberto socrático: ¿Y dónde la sientes esta emoción?

Alberto neurótico: la estoy sintiendo en el pecho.

Alberto socrático: ¿Y a qué crees que es debido que sientas esta emoción y estés enfadado?

Alberto neurótico: Pues porque Enrique me ha dicho que soy un tirillas y me jode mucho.

Alberto socrático: ¿Enrique es el poseedor de la verdad absoluta o tiene su punto de vista como cualquier otra persona?

Alberto neurótico: No… es su punto de vista.

Alberto socrático: Y si es solo su punto de vista y no la verdad absoluta, ¿por qué te afecta tanto?

Alberto neurótico: Bueno, pues porque me esfuerzo mucho, voy 4 veces a la semana con la intención de mejorar físicamente y él que no tiene ni idea me suelta eso.

Alberto socrático: Entiendo, pero si no tiene ni idea de lo que dice porque desconoce tu situación y además es únicamente su opinión. ¿Qué despierta en ti esta emoción tan fuerte?

Alberto neurótico: No sé, supongo que me gustaría que apreciasen mis esfuerzos.

Alberto socrático: Ah vale, ¿entonces me estás diciendo que necesitas la validación externa para sentirte mejor?

Podríamos seguir y hacerlo más extenso, pero en este punto yo ya me habría dado cuenta que lo que estoy haciendo es buscar validación externa para sentirme valioso.

Lo que supondría que estoy vendido y cada vez que me menosprecien me sentiré fatal.

Como ves con tan solo unas preguntas he podido detectar la causa y me permite conocerme con mucha más profundidad.

Tú deberías hacer lo mismo.

Segunda etapa: el descubrimiento

Una vez hemos profundizado en conocernos a nosotros mismos viene una parte de exploración y descubrimiento.

Te recomiendo tomártelo con calma, sin forzar las situaciones y dejándote sentir porque sino te bloquearas.

Desde mi punto de vista tienes dos formas de saber qué hacer con tu vida:

  • La forma relajada
  • La forma sistematizada

La forma relajada consiste en explorar y experimentar haciendo diferentes acciones en tu vida.

Te voy a mostrar algunas que puedes aplicar hoy mismo si quieres.

Forma relajada

1. Haz cosas nuevas

Sé que suena muy obvio, pero… ¿lo estás haciendo?

Los seres humanos solemos ser animales rutinarios y además buscamos la comodidad y lo predecible.

Cuanto más mayor te vuelves a menos experiencias nuevas te ves expuesto.

Esto hace que entres en una espiral repetitiva y si desde un principio tu vida no te gustaba… seguramente no va a mejorar.

Es normal que en este contexto acabes perteneciendo al club de los “No sé qué hacer con mi vida”.

Muchas veces por el simple hecho de hacer algo nuevo se abren muchos otros caminos que antes no veías porque en la monotonía nunca se te presentarían.

Mi pregunta para ti: ¿Qué cosa nueva vas a experimentar HOY?

2. Conoce a gente nueva

Este apartado está ligadísimo al anterior, digamos que es una consecuencia.

Normalmente en lo que se refiere a lo social también nos volvemos cómodos.

Si siempre estás quedando con Pepito, Menganito y Fulanito. No pretendas que tu vida vaya a ser un festival de nuevas experiencias.

Básicamente porque casi seguro haréis las mismas cosas una y otra vez.

Esto nuevamente te va a llevar al estancamiento. No quiere decir que debas deshacerte de tus círculos sociales, simplemente que los amplíes.

Vas a conocer a gente con nuevas inquietudes, perspectivas y que te van a brindar un abanico diferente de experiencias.

Esto se logra haciendo algo tan fácil como apuntándote a alguna actividad que te despierte interés o que te parezca curiosa.

Es facilísimo.

3. Quédate solo

Esta es una de mis favoritas siempre y cuando elijas estar solo y no por obligación.

Estamos en una sociedad qué está mal visto dedicir pasar tiempo contigo mismo a solas. Clic para tuitear

No queremos parecer unos marginados.

Por eso hacemos fotos de lo bien que lo pasamos en un concierto que no nos gusta…. de ese viaje que pasamos todo el tiempo discutiendo y que damos a entender que lo pasamos con nuestros seres queridos, etc.

Es una hipocresía pero parece que si estas solo y encima decides estar solo, eres un rarito.

Tomar la decisión de estar solo en silencio contigo mismo, con tus cosas… es una de las mejores formas de que salgan a flote descubrimientos.

Simplemente porque empiezas a pensar y salen cosas, desde aquellas que no te gustan hasta ideas que no se te habían ocurrido.

Esto ocurre porque no estás expuesto a tanto estímulo ni a ajetreo.

Entonces mi propuesta para ti es que te reserves unos minutos u horas al día para pasarlo contigo mismo. Nadie más.

Experiméntalo y me cuentas 😉

4. Viaja

Es cierto que es algo muy de moda ahora mismo, parece ser que hay que viajar mucho para tener una vida excitante y que valga la pena.

Pero al margen de que eso sea cierto o no, lo que sí logra el viaje es relajarnos, fluir con lo que ocurre y en muchos casos extasiarnos.

Viajar nos lleva a un estado muy creativo, llenos de esperanzas, ideas y cosas por hacer. Clic para tuitear

No necesariamente tiene porque ser un viaje a Tailandia, Egipto o un lugar exótico.

Puede ser una simple excursión de unos días por tu sierra más cercana o un viaje planificado a unos pueblos con unos monumentos interesantes.

Pero mi recomendación, sin duda, es que recurras más al viaje como forma de exploración y descubrimiento.

Considero que es una ayuda fantástica para todos los que se sienten perdidos y no saben qué hacer con sus vidas.

Por cierto, ¿me dices cual es tu próximo viaje?

5. Identifica los problemas que estás resolviendo

Muchas veces ocurre que tu mayor infortunio y desdicha acaba por convertirse en tu mayor bendición.

¿Cuántas veces no habrás visto el ejemplo de una persona que pasa por la obesidad y tras diagnosticarle problemas de salud se transformó en alguien saludable y en forma?

Pues este tipo de ejemplos pasan constantemente.

El obstáculo se ha convertido en el camino.

Por esa misma razón si te pillas sufriendo por algo muy importante para ti y que a su vez estás intentando solucionar… tiene todo el potencial para que puedas ayudar a otras personas en el futuro.

Forma sistematizada

La siguiente forma que te sugiero quizá no sea tan accesible y seguramente necesites la ayuda de otro.

No quiere decir necesariamente que tengas que contratar los servicios de alguien.

Pero sí podría ser que tuvieses que comprar algún libro o formación que te diese unas pautas o un sistema, ya que de esta forma a través de un orden lógico vas a ver las cosas más claras.

Mucha gente es reticente en invertir en estas cosas porque creen que de manera natural ellos deberían descubrir qué hacer con sus vidas.

Pero la realidad es que pasan los años y siguen igual de perdidos, incapaces de tomar ningún camino y frustrados por la situación que están viviendo.

Yo para aportar mi granito de arena te voy a dejar el siguiente vídeo en donde te animo a hacer unos cuantos ejercicios.

Conclusiones

A lo largo de este artículo hemos estado viendo los distintos escenarios que afectan a las personas perdidas, que no saben qué hacer con sus vidas y que incluso están pasando por crisis existenciales.

Como he comentado para encontrar solución en este contexto es esencial conocerse a uno mismo y tener recursos para el descubrimiento.

Este es un proceso que tienes qué vivir tú y del cuál tú eres responsable, por lo que nadie te va a poder decir exactamente qué deberías hacer con tu vida.

Como máximo podrían acompañarte y guiarte con algunas pautas para que tú mismo descubras esa verdad que íntimamente ya sabes (aunque tú la desconozcas ahora).

Si te ha gustado este artículo me gustaría que lo compartieses, mucha gente se encuentra en esta situación y este post podría traerles más claridad.

Muchos de nosotros al llegar a una cierta edad nos empezamos a cuestionar ciertas cosas de la vida, nos pasa por la cabeza infinidad de preguntas y cuestiones que en ese momento podemos responder con la famosa respuesta “después me preocuparé por eso” una de ellas es “no sé qué hacer con mi vida”.

Desde pequeños nos han enseñado a seguir una línea recta la cual en muchas ocasiones nos genera una gran seguridad y estabilidad, pero otras y esto les pasa a muchas personas, nos agobian de una manera de la cual nos hace replantearnos y reflexionar acerca de algunas situaciones, reflexiones de vida que sólo nos estresan.

Oye, no te preocupes, es completamente normal, no sabes qué hacer con tu vida, son cosas que pasan, nadie sabe realmente y mientras más lo pensamos y le damos vuelta en nuestra cabeza se convierte en algo más agobiante. ¿Qué hago con mi vida? quizá la pregunta más difícil de nuestra existencia terrenal.

Hace mucho tiempo un amigo acudió a mi porque no sabía qué hacer con su vida, en aquel momento no pude darle el consejo que necesitaba, después de un tiempo me di cuenta que como él, existen una infinidad de personas que en algún momento de nuestras vidas entramos en esa duda de no saber qué hacer con nuestras vidas.

No escribo esto para decirte que estarás bien y lo resolverás algún día o que tengo la fórmula mágica para saber en dónde estarás en unos años, sin embargo, puedo darte algunos consejos que te ayudarán y te darán un mejor panorama de cómo encarrilar tu vida hacia la felicidad.

¿A qué venimos al mundo?

Descubrir el propósito en la vida se reduce esencialmente a encontrar esas una o dos cosas que son más grandes que tú y más grandes que las que te rodean. No se trata de un gran logro, sino simplemente de encontrar una manera de pasar bien tu tiempo limitado.

Y para hacer eso, debes levantarte de la cama para actuar, y tómate el tiempo para pensar más allá de ti mismo, para pensar más que tú y, paradójicamente, para imaginar un mundo sin tí mismo.

Si estás leyendo este artículo, hay algo dentro de ti que no está satisfecho. Tienes una lucha interna con tu yo interior, estás cansado de este mundo y su gente. Hay algo que te araña, que te incita a hacer más y a ser más; sabes que no estás a la altura de tu verdadero potencial.

Mira con qué luchas más, supera esa lucha y luego ayuda a otros a hacer lo mismo. No tiene que ser por su trabajo, pero te garantizo que le dará mucho sentido y satisfacción a tu vida.

De seguro te sientes vacío por dentro, pero ¿por qué nos pasa esto?

Puede que no lo hayas notado antes, pero cuando te sientes perdido y vacío por dentro, estás pasando por la vida en modo de piloto automático.

Te despiertas, te lavas los dientes, te lavas la cara y haces todo lo que necesitas hacer sin realmente pensar en ello porque es muy familiar para ti, en resumen, has caído en la monotonía de la vida.

Ya no eres un ser humano, ahora eres un robot que ya no puede sentir la sensación de felicidad, simplemente estás programado para las tareas diarias las cuales haces en modo automático, es decir por una inercia a la cual ya estás acostumbrado.

“¿En qué se ha convertido mi vida?” Podrías preguntarte. «¡No vine a la tierra sólo para vivir una vida tan monótona como esta!» “estoy cansado de este mundo y su gente” “No soporto la rutina”

Para poder «llenar el vacío» que te persigue y mantenerte alejado de disfrutar realmente de la vida. Debes ser capaz de comprender el problema de la raíz o la causa de ese llamado vacío.

Sin embargo, la mayoría de las veces, tienes que aprender a amarte más y practicar esto conscientemente entendiendo que son cosas de vida a las cuales estamos expuestos.

Tal vez pienses que este consejo no te ayudará mucho, pero realmente vale la pena intentarlo.

Cuando estás meditando y reflexionando acerca de la vida, estás allí solo con tu verdadero yo, tu verdadero yo, sin la mente de mono que siempre suele estar allí, constantemente te está molestando incluso antes de que estés a punto de quedarte dormido. Esto te dará una mejor perspectiva de ti mismo.

Comprende que esta mente de mono es parte de tu ego, y no el verdadero «tú». Tu ser central está dentro de ti, solamente hay que encontrarlo.

Además de meditar, hay ciertas cosas que también puedes hacer para asegurarte de que recibas suficiente amor y cuidado propio de ti mismo, porque es lo que más necesitas en momentos como este, estos son algunas cosas que te podrían aclarar la mente:

  • Mantente activo.
  • Come saludable.
  • Descansa adecuadamente.
  • Pasa tiempo de calidad contigo mismo.
  • Aprende a perdonarte; nadie es perfecto.

Este artículo trata realmente de mostrarte un proceso paso a paso para aclarar la incógnita de no sé qué hacer con mi vida, pero como siempre digo, el cambio está en uno mismo, bien, comencemos.

1. Descubre tu estilo de vida ideal

Para empezar, deberías hacerte algunas preguntas a ti mismo ¿te gusta tu trabajo? ¿estás satisfecho con lo que haces? ¿estás ganando el dinero que quieres? ¿te sientes realizado? ¿te sientes vacío? ¿sientes que algo te falta?

Si respondiste sinceramente y piensas que la mayoría de ellas son respuestas negativas, empieza por encaminar tu vida hacia la persona que podría contestar esas preguntas en positivo.

2. Sé honesto contigo mismo

Arreglar tu vida hasta puede ser difícil si no asumes que está rota. No finjas que todo está bien cuando no lo está. Es necesario que asumas toda la responsabilidad de tu vida hasta este punto. Admite que has tomado malas decisiones. Admite que no has estado trabajando tan duro como deberías.

No puedes volver a empezar hasta que seas honesto contigo mismo acerca de dónde estás ahora.

3. Sal de tu zona de confort

Tal vez no sepas lo que quieres hacer con tu vida porque todavía no has intentado lo que debes hacer. Y no sabrás si eso es cierto o no hasta que salgas y comiences a descartar las cosas.

En serio, es fácil entrar en una rutina y sentir que no tienes opciones además de lo que estás haciendo en este momento. Sin embargo, si das un paso fuera de tu zona de confort, es posible que te sorprendas de lo mucho que termina por gustarte algo que nunca en un millón de años imaginaste hacer.

Reflexiona acerca de esto: Imagina que eres bueno para el fútbol pero nunca lo has intentando si quiera jugarlo, nunca sabrás si eres bueno o no hasta que lo intentes, nunca le digas que no a una oportunidad.

4. Fallar está permitido y es necesario

Nada te ralentizará más en tu búsqueda para averiguar qué hacer con tu vida que tener miedo al fracaso. Sí, has escuchado esto antes, pero eso es porque es verdad. Nunca serás capaz de concretar lo que te hace feliz si descartas todo porque suena difícil.

Aguantamos todo este tiempo porque continuamente cometemos errores, lo que nos hace conscientes de lo que se necesita cambiar para mejorar.

Y es precisamente por eso que cometer errores es realmente importante para aprender en la vida. En la escuela, se nos enseña a no cometer errores, lo que nos deja preocupados constantemente por cada movimiento que hacemos.

5. Tus valores son lo primero

Tus valores son lo más importante en tu vida, son lo que te van a definir como la persona que quieres llegar a ser, también serán el reflejo de lo que las otras personas percibirán en ti y cuando no sabes cuáles son tus valores, entonces esencialmente estás asumiendo los de otras personas y viviendo las prioridades de otras personas en lugar de las tuyas.

Este es un boleto de ida a las relaciones malsanas y eventualmente a la miseria. Y por si te lo preguntas, será más difícil descubrir qué hacer con tu vida.

6. Sé paciente y disfruta del camino

Estoy seguro de que si existiera un artículo en el cual sepas exactamente cómo será el resto de tu vida no te gustaría leerlo ¿o sí? Supongamos que lo lees y te enteras de que estarás en el mismo trabajo por 40 años, con la misma rutina, el mismo modus operandi durante 4 siglos, sería muy triste ¿no?

Entonces deja de preocuparte y empieza a disfrutar al máximo los días, nunca sabes qué sorpresa te puede dar la vida, solamente hay que dejarse llevar como bien nos dice el famoso tópico literario “carpe diem”.

7. Identifica tus fortalezas y habilidades

Cuando era niño me encantaba dibujar, dibujaba de todo desde paisajes hasta personajes de caricaturas, lo hacía porque me apasionaba, era feliz haciéndolo, no me importaba que las demás personas me dijera que no les gustaba lo que hacía, era simple, para mi era un juego, de eso se trata, al paso del tiempo lo dejé, quizá porque caí en el error de escuchar a la gente, la famosa presión social, cuando cumplí 20 años lo retomé y me di cuenta la felicidad a la que había renunciado solo por no seguir mis pasiones.

A lo que voy es que si tienes una pasión la cual te haga feliz trata de seguir con ella, si eres bueno en ella, empieza por pulir tus imperfecciones y mejorarla día a día, sigue tus convicciones hasta el fin del mundo, tus habilidades son diferentes de tus fortalezas porque las aprendes con el tiempo, no naces con ninguna de ellas, eso tenlo muy en cuenta.

8. Identifica qué no te aporta nada y elimínalo de tu vida

Decidir lo que queremos puede ser difícil.

Hay literalmente un número infinito de opciones, y como seres conscientes, tendemos a sufrir de una sobrecarga de elección, un sesgo cognitivo en el que nos agotamos mentalmente cuando se nos dan demasiadas opciones.

Esto puede llevar a la dilación, la ansiedad, la distracción y un montón de otras cosas poco saludables. La mayoría de las personas tienen algo improductivo al que les gusta cuando se sienten abrumados con las opciones … ya sea comida, videojuegos, navegación por internet, redes sociales, siestas, etc.

En lugar de comenzar con lo que queremos, comencemos por identificar lo que NO queremos.

Hagamos un ejercicio, apunta en una libreta una lista de las cosas que sabes que no quieres, tomate 5 minutos para escribir. Aquí hay algunos ejemplos: «No quiero»

  • Estar atrapado en una relación tóxica
  • Tener que vivir a base de medicamentos
  • Estar rodeado de personas que no me gustan
  • Tener una vida repetitiva e insatisfactoria
  • Vivir en un área geográfica determinada
  • Vivir en un estado constante de escasez financiera
  • Trabajar en algo que no me gusta por falta de opciones
  • Saber que no estoy viviendo en conexión con mis valores
  • Desaprovechar mi potencial y llevar una vida vacía

Una vez que pasen los 5 minutos, revisa tus respuestas y haz un balance de tu vida ahora mismo.

¿Estás experimentando en este momento alguna de las cosas de tu lista?

Por ejemplo, ¿estás en una relación poco saludable en este momento? ¿Trabajas en un trabajo que no te satisface o para un jefe que odias?

Resalta las cosas que no deseas que estás experimentando actualmente.

Además, pregúntate si algo que estás haciendo ahora te llevará a algo que no quieres.

Por ejemplo, digamos que no quieres estar encadenado a un escritorio durante 80 horas a la semana. ¿Estás en un trabajo donde ser promovido resultará en que te encadenan a un escritorio durante 80 horas a la semana?

Resalta las cosas por las que no deseas que te diriges actualmente a través de tu trayectoria de vida actual.

Si no sabemos exactamente lo que queremos evitar en la vida, es muy probable que los caminos que escojamos (o los que estamos recorriendo actualmente) resulten en una situación que odiamos. Por eso empezamos identificando lo que no queremos para empezar a movernos de manera activa y consciente en la dirección que nos traerá felicidad.

9. Identifica qué quieres exactamente

Una vez que ya hayas identificado qué es lo que no quieres puedes pasar al siguiente paso que es identificar lo que si quieres en tu vida. Comenzar con lo que no deseas hace que las ideas fluyan y limita nuestras opciones un poco más para combatir el parálisis del análisis por exceso de “posibilidades”.

Es hora de averiguar lo que realmente queremos. Olvídate de cualquier limitación, como el dinero, el tiempo o el estado en tu realidad actual. Si pudieras tener un genio mágico y pedir lo que quieras, independientemente de lo que sea, ¿qué sería?

Esta parte puede ser complicada y requiere un poco de autoconsciencia. Lo que a menudo realmente queremos no es lo que creemos que queremos.

Por ejemplo, puedes pensar que quieres ser un multimillonario, pero en realidad solo quieres tener la capacidad de no preocuparte por el dinero. Esta es una distinción importante, porque el camino que debes seguir para construir una empresa multimillonaria puede incluir muchas cosas que no quieres en la vida, mientras que el camino hacia el nivel mínimo de riqueza requerido para no preocuparse no lo hace.

Del mismo modo, puedes pensar que quieres ser un empresario, cuando en realidad, realmente odias a tu jefe y quieres trabajar para alguien mejor. El espíritu empresarial puede conllevar muchos aspectos negativos que quizás no quieras en la vida, y si no lo entiendes, podrías terminar en una situación en la que las personas que te rodean te consideren exitosa, pero en realidad te sientes miserable.

Está bien, vamos a intentarlo.

Hagamos el mismo ejercicio del paso anterior, 5 minutos para escribir una lista de las cosas que quieres. Aquí hay algunos ejemplos: «Yo quiero»

  • Tener dinero suficiente para vivir sin preocupaciones
  • Viajar por todo el mundo cuando quiera
  • Una familia unida
  • Disfrutar de mi trabajo todos los días
  • Aprender nuevas habilidades: bailar, cantar, un idioma nuevo
  • Comprar una casa de verano

¡Diviértete con eso y no te contengas! Busca cosas que realmente te llenen de pasión, emoción y energía. No dejes que el sentido del (pseudo) realismo se interponga aquí.

Una vez que acaben los 5 minutos revisa tus respuestas y haz un balance de tu vida ahora mismo.

Resalta todos los elementos de la lista que estás viviendo actualmente, así como los elementos que crees que eventualmente lograrás si continúas en tu camino actual.

10. Encuentra algo en lo que seas bueno y desempéñalo

De pequeño me encantaba narrar partidos de fútbol, aprovechaba cualquier ocasión para hacerlo, ya sea en la tele o en los videojuegos, sabía a lo que me quería dedicar, el periodismo deportivo era mi vida, estudié la carrera de comunicación con especialidad en periodismo, desafortunadamente por cuestiones de la vida me dediqué a otra cosa y terminé en un trabajo que no me gustaba, no me apasionaba en lo más mínimo y lo que es más me estaba cambiando comiéndome lentamente por dentro, tal vez fue la misma rutina o el ambiente tan pesado en el que me encontraba inmerso.

Así estuve por 4 años hasta que me harté y decidí actuar por mi salud, sin pensarlo encontré un Máster de periodismo deportivo en España y mi vida cambió para siempre, hoy hago lo que me gusta y estoy plenamente feliz en ello.

Lo que te quiero decir es que nunca es tarde para hacer lo que te gusta, si eres bueno en ello, aprovéchalo, trata de mejorar día con día y lánzate a la aventura, el mundo es para los valientes y recuerda, el que no arriesga no gana.

11. Cambia vicios por hábitos saludables

Un vicio nunca será positivo en tu vida, debes poder cambiar, por ejemplo, tu estilo de vida podría definirse como una persona fiestera, lo cual no es malo, siempre y cuando se tenga la medida adecuada, empieza por hacer ejercicio, cuida tu salud, un cuerpo y mente sana son importantes, dan estabilidad, poco a poco verás como empieza a mejorar tu forma de vida.

12. Lee libros que te inspiren

Un gran libro puede cambiar toda tu vida. Los libros pueden inspirarte, expandir tu mente y abrir tus ojos a lo que es posible. Los grandes libros a menudo contienen años o décadas de conocimiento del autor. Si hay un camino determinado que estás buscando, hay un libro de alguien que ya lo ha hecho. Lee su historia, aprende de sus errores e internaliza sus conocimientos, reflexiona acerca de las cosas que han llevado a estas personas al éxito. Aquí te dejo un artículo con los mejores libros recomendados.

13. Motívate con otras personas

Los modelos positivos pueden tener un gran impacto en tu vida. Encuentra a personajes con los que te identifiques y aprende todo sobre ellos: su historia, lo que hicieron para tener éxito, sus puntos altos y bajos, te darás cuenta de que nada es imposible e incluso te motivarás con sus historias de éxito y superación, ejemplos: Michael Jordan, Elon Musk, Jack Ma, Carlos Slim, Muhammad Ali, Stephen Hawking etc.

Tener a alguien a quien mirar para mantenerte inspirado. Sus historias te darán poder porque son personas normales como tú. Ver dónde comenzó alguien y qué hicieron para lograr grandes cosas lo motivará a hacer lo mismo.

Cuando lo hagas reflexiona qué cualidades tienen esas personas que te gustaría tener a ti, e intenta moldearlas según tu personalidad y carácter.

14. Toma alguna forma de acción

Habrá mucha gente que se queja de sus vidas, pero luego no hacen nada al respeto, no seas uno de ellos. Es fácil culpar a las circunstancias, sucesos externos, suerte y azar, genética… culpar a otras personas. Es más difícil hacer algo al respecto aunque duela y tengas que hacer muchos sacrificios que vivir en una ilusión. Ser exitoso no es un misterio.

Todos sabemos qué hacer, pero la mayoría de nosotros no lo hacemos. Si quieres ser escritor, escribe mínimo 30 minutos diarios y ve incrementando ese tiempo poco a poco. Si quieres ponerte en forma, haz diez flexiones todos los días nada más levantarte de la cama. ¡Haz algo! Aunque a principio te pueda parecer poco, irás desarrollando el hábito y poco a poco, tu cuerpo te irá pidiendo más de manera totalmente natural.

15. Recuerda que no eres el centro del universo

No eres el núcleo del planeta y la tierra no gira alrededor de ti, de hecho según la NASA, hay más de 2500 estrellas (piensa en algo parecido al sol) con planetas orbitando a su alrededor así que deshazte de esa idea egocéntrica tan común en nuestra sociedad actual; si te va mal es porque no estás haciendo lo suficiente para mejorar, no hay una deidad que controle nuestras vidas, si quieres tener éxito pon manos a la obra y empieza a cambiar tu vida.

16. Reinvéntate constantemente

Tu pasado no tiene que dictar tu futuro. Puedes reinventarte cuando lo desees. Te reinventas aprendiendo nuevas habilidades, cambiando tu forma de pensar y creando nuevos objetivos y temas para tu vida, busca nuevos horizontes, empieza a hacer actividades nuevas que antes no habías considerado como algún deporte de riesgo, hablar con un desconocido o escribir un libro.

17. Toma el control de tu vida

Tienes control sobre las decisiones que tomas. Tú y sólo tú tienes el control de tu filosofía de guía en el futuro. Controlas tus reacciones a las cosas que las personas dicen sobre ti y a los obstáculos que encuentra.

Tienes el poder de diseñar tu vida. Puedes moverte libremente en la dirección correcta. Tendrás contratiempos y las cosas no irán a tu manera. Pero si tomas el control del tipo de persona que quieres ser, no importará. Nunca controlarás tus circunstancias, pero si eres paciente, persistente y vives lo suficiente, puedes tomar el control de tu destino.

Y LO MÁS IMPORTANTE: DESCUBRE TU VOCACIÓN

Si no sabes lo que quieres ¿quién lo va a saber? Lo que quieres depende exclusivamente de ti, empieza a trabajar en ti y redescúbrete, tu viaje hacia la felicidad comienza ahora. A lo largo del camino intentarás cosas que no te gustan y trabajarás con personas no muy gratas, pero mientras aprendas de ellas, estarás avanzando. Y de eso se trata la vida, mejorar un uno por ciento cada día.

Muchas veces nos sentimos incapaces de saber que hacer con nuestras vidas pero si ponemos un poco de determinación, empeño y actitud, poco a poco se irán marchando esas dudas que nos hacen perder nuestro camino hacia la felicidad.

A través de pequeños cambios podemos llegar a crecer enormemente. Las cosas de la vida pueden ser traicioneras a veces pero el chiste es saber darles la vuelta y ponerlas a nuestro favor.

Supera tu estrés mental para tener paz interior y claridad con la guía gratuita:»5 herramientas para tener más confianza hoy»

En octubre de 2015 volvía a casa después de 11 meses de viaje en solitario por el todo el sudeste asiático, poniendo punto y final a un viaje muy enriquecedor a nivel personal. La foto es en un templo de Mandalay (Myanmar) jugando con mi debilidad: los niños.

Estoy de vuelta en casa, y si bien pensaba que iba a verlo todo diferente, la verdad es que lo veo igual. He necesitado tiempo para asimilar lo vivido, y de hecho cuesta procesarlo todo. Todavía no sé qué hacer con mi vida pero no me preocupa tanto ya que tengo un rumbo.

En este artículo quiero explicarte mi experiencia personal y es que recibo muchos emails tipo «no sé qué hacer con mi vida», La verdad es que no hay que tomárselo tan en serio, ya que el mundo entero sufre también una crisis existencial y al final eres tú el que debe tomar las riendas de tu vida.

Antes de comenzar con el post, te comento que si como yo quieres sacarle partido a tu vida, te recomiendo “5 herramientas para tener más confianza hoy”.

Durante mucho tiempo hice baloncesto, y con 10 años ya medía 1’70cm y tenía pelos ahí abajo. Mi superioridad era aplastante: a veces metía más puntos que todos mis compañeros juntos.

Además, con el tiempo descubrí también que corría mucho. En los campeonatos interescolares que se celebraban en el Estadio Olímpico de Barcelona conseguía cada año la medalla de oro y batía todos los récords. Así que, con 14 años, decidí probar suerte con el atletismo.

Me apasionaba. Quería emular a grandes de los 100 metros lisos como los míticos Carl Lewis o Usain Bolt.

En ese primer año ya participé en los campeonatos de España. Fueron 6 años de luces y sombras.

Apogeo… y declive

Dos años más tarde, después de dejar el baloncesto porque no podía dedicarme al 100% a los dos, conseguiría mi gran hito: tercer puesto en el campeonato de mi región, Cataluña, y clasificarme para el campeonato de España con el 8º mejor tiempo del país.

Este es uno de los pocos vídeos que conservo, el de blanco soy yo:

¿Por qué te explico todo esto? Porque por aquél entonces tenía clarísimo lo que quería: entrenar duro cada día para competir en un par de años en los campeonatos del mundo y prepararme para los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

Y una mierda.

En ese Campeonato de España, en 2007, me lesioné un dedo del pie, pero a pesar de ello conseguí acabar en la 9ª posición.

Esa lesión acabó provocándome otros dolores musculares y así estaría más de 2 años, sin recuperarme del todo. Tuve 3-4 roturas de fibras en el mismo isquiotibial o bíceps femoral, el enemigo de todo atleta.

Al cabo de 3 años conseguiría volver a otro campeonato de España, esta vez en categoría sub-23, Sin embargo, volví a romperme y nunca me curaría del todo.

Además, con el tiempo fui perdiendo aquella pasión genuina por la competición.

Estaba sacrificando mi salud física, mental y emocional persiguiendo un sueño que se diluía. Me sentía totalmente desorientado. Quizá me estaba equivocando de camino…

Pasé varios años así, sin saber qué demonios hacer con mi vida, hasta que entendí que mi foco lo tenía puesto en el problema y no en la solución.

Decidí aceptar la beca que me concedieron para estudiar en Alemania. Empecé a abrirme a nuevas ideas que me ayudaron a conocerme a mí mismo, a experimentar y a descubrir que mis verdaderas pasiones son viajar y el autoconocimiento.

Sigo sin saber exactamente qué quiero hacer con mi vida, pero eso no me impide actuar y tener claro mi rumbo.

Formas parte del 99% de la población

Tú ves a las personas de tu alrededor y parece que lo tienen todo clarísimo, ¿no? Lo cierto es que no eres el único con crisis existencial, ni mucho menos.

La mayoría de personas no tienen ni puta idea de lo que quieren hacer con su vida.

Pero lo común es ocultarlo, hacer ver como que lo sabes e ir como un pollo sin cabeza.

No pasa nada si no lo tienes claro, ¿te gustaría de verdad saber lo que vas a hacer para el resto de tu vida? A mí, si te soy sincero, no me gustaría ser funcionario o tenerlo todo planeado. Quiero poder decidir lo que quiero hacer.

Eso sí, deberías asumir algunas verdades ineludibles:

  1. Aunque algunos se empeñen en demostrar lo contrario, hemos nacido en la mejor época de la historia, ya que tenemos infinidad de oportunidades a nuestro alcance y podemos elegir. Sí, esto es un cambio de época y hay que aprender a nadar en la incertidumbre.
  2. También has nacido en un lugar privilegiado, ¿crees que en gran parte de los países africanos tienen las mismas oportunidades que tú?
  3. Si no eres tú quien asume la responsabilidad y dejas en manos de los demás tu futuro, mal asunto.
  4. Si sigues con la misma actitud de siempre, te pasará lo mismo de siempre.

Si sigues con la misma actitud de siempre, te pasará lo mismo de siempre Clic para tuitear

En este artículo te planteo algunas cuestiones que yo medité seriamente en su momento y me sirvieron para encontrar mi camino:

1.- ¿Has pensado realmente en lo que quieres?

Normalmente, al cumplir los 18 nos dejamos llevar por lo que dicen nuestros padres o la sociedad. Pero por suerte tienes elección, hay muchas opciones a tu alcance.

Sí, la vida no consiste sólo en trabajar en un lugar que odias que simplemente te aporta un sueldo para malvivir sin rumbo.

Te presento una idea muy potente que podrías encontrar en uno de mis eBooks:

  • Ve a cualquier lugar que te guste alejado del ruido a pasar la tarde, el día o el fin de semana (tú solo).
  • Escribe cómo sería tu vida ideal con todo lujo de detalles (estilo de vida, trabajo, pareja, amigos, casa, etc.), cuantos más mejor.
  • Sé sincero contigo mismo: escribe lo que TÚ quieres, no lo que los demás esperan de ti.

Lo más seguro es que después de hacer este ejercicio notes una sensación de alivio y cierto bienestar, porque estás haciendo algo muy importante: estás siendo transparente contigo mismo.

En mi opinión no deberías obsesionarte demasiado con eso, simplemente tenerlo en cuenta para trabajar en esa dirección. Tendrás algo que la mayoría no tiene: un rumbo definido.

A partir de ahí sencillamente disfruta del proceso y ten en cuenta que todo cambia.

2.- ¿Tienes habilidades, pasiones, talentos o aficiones?

Como decía anteriormente, la mayoría de personas se dedican a ir por la vida sin una dirección clara y desde luego no conocen sus virtudes, porque nunca se han parado a pensar en ellas.

En mi opinión, nada es más importante que descubrir lo que realmente te apasiona o aquello que te gusta y/o se te da bien. Si te rodeas de las personas adecuadas, puedes hacer de ello tu medio de vida.

Y no es necesariamente algo con lo que has nacido y algún día te despiertas y se te enciende la bombilla. No.

Tampoco vas a descubrir tus pasiones y talentos si te quedas todos los días durante horas en el sofá viendo la TV o metido en Facebook.

«¿Entonces cómo puedo saberlo?»

Experimentando, no hay más. Prueba cosas que te gusten y por las que tengas un interés genuino.

No hay mejor profesor que el error. Clic para tuitear

Da una oportunidad a aquello que no tienes claro si te gusta lo suficiente, dedicándole algo de tiempo puede darte una grata sorpresa 😉

Por otro lado, aun no siendo pasiones o talentos, deberías cultivar algunas habilidades y actividades que pueden ser muy útiles para tu vida. Lo ideal sería convertirlas en aficiones:

  • Conocer personas sabias y aprender idiomas. El inglés es fundamental para tu vida, y lo sabes.
  • Leer, especialmente libros de desarrollo personal (aquí tienes 44). Las novelas están bien, pero si son el 5-10% del total es más que suficiente.
  • Practicar deporte aunque sólo sea media hora al día. Una de las muchas formas de cultivar tu energía vital.

La idea es que de con todas esas aficiones, talentos, pasiones y habilidades que tengas o hayas desarrollado puedas aportar valor y ponerlo al servicio de los demás, pero…

3.- ¿Cómo se hace eso de aportar valor a los demás?

Cuando aportas valor a los demás, estos obtienen un beneficio. Pero como el concepto «valor» es relativo y depende de cada persona, primero de todo vamos a intentar definirlo con algunos ejemplos:

  • Trabajas para una empresa y al final de cada mes te pagan un salario porque a esa empresa le aportas valor solucionándole un problema o varios.
  • Pagas la cuota mensual del gimnasio para ir a entrenar. Tu puedes ponerte en forma y ellos reciben a cambio tu dinero: intercambio de valor. Lo mismo cuando te tomas una cerveza en un bar.
  • Conoces a una persona y le caes bien. ¿Por qué? Porque de alguna forma le aportas valor.

¿Y si te dijera que el creador de esa empresa, el dueño de ese gimnasio o de ese bar, algún día también tuvo los mismos pensamientos autosaboteadores que tú?

La educación que hemos recibido está basada en la era industrial, que en occidente ya ha acabado.

Nunca nos enseñaron a utilizar el dinero, ni siquiera cómo ganarlo. Y obviamente, tampoco cómo aportar valor a los demás. Ni siquiera habilidades sociales, vitales para tu desarrollo personal.

De hecho, desde pequeños nos han educado a ser empleados obedientes, sin cuestionarnos nada.

Un trabajo rutinario de oficina o en una tienda no aporta demasiado valor real ya que mucha gente puede hacerlo, por eso los sueldos son bajos ahí. Pero seguro que hay algo que te diferencia.

No te estoy diciendo que dejes tu trabajo, porque podría ser contraproducente si es tu única fuente de ingresos.

Lo que sí está en tu mano es decidir cómo tomarte ese trabajo. Mejor sacar el lado positivo de lo que haces, ¿no crees?

Pon el foco en tu actitud, en tus hábitos y en qué quieres conseguir.

Tú eres la persona más importante de tu vida

En el post he hablado primero sobre la crisis existencial que viven la mayoría de personas (incluido yo), de modo que no pienses que eres el único que no sabe qué hacer con su vida. Forma parte de la incertidumbre de nuestra existencia y tiene un lado positivo: puedes decidir.

Como dije, hay una forma simple pero muy efectiva para saber realmente lo que quieres, que es ir a un lugar sin ruido ni distracciones a pasar un día o el fin de semana y escribir en un papel cómo sería tu vida ideal, extendiéndote lo que creas necesario.

En el segundo punto has visto la importancia de descubrir tus habilidades, aficiones, talentos o pasiones. Estoy seguro de que, aunque no lo creas, hay varias cosas en las destacas por encima del resto o te apasionan.

Para acabar, he explicado cómo se puede aportar valor a los demás, pero como el concepto puede ser un poco ambiguo y depende de cada persona, he dado algunos ejemplos ilustrativos como trabajar en una empresa, ir al gimnasio o a un bar, y conocer a alguien.

En este blog hago mucho hincapié sobre viajar solo, y es que realmente no hay mejor manera de conocer gente y abrirte a nuevas ideas que haciéndolo. Plantéatelo.

Por lo tanto, mi conclusión sería que tomes el mando de tu vida. Debes entender que nadie es más importante que tú, así que dedícate el tiempo necesario.

Toma el mando de tu vida, nadie es más importante que tú así que dedícate el tiempo necesario. Clic para tuitear

Si trabajas lo que comenté en el punto 2, también deberías empezar a invertir en ti mismo, formarte para dar un enfoque práctico a aquello en lo que destacas y/o desarrollar tus talentos o pasiones.

No intentes cambiar a otros (amigos, familia o sociedad) porque eso es imposible. Cámbiate a ti mismo y cambiarán tus circunstancias.

Hasta de tus acciones más rutinarias se pueden sacar lecciones valiosas. Nunca dejes de aprender.

Siéntete agusto en tu piel y vive una vida que merezca la pena vivir.

**********

Y tú, ¿tienes claro lo que quieres hacer con tu vida?

¿Qué acciones has implementado o piensas implementar de ahora en adelante?

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NO SÉ QUÉ HACER CON MI VIDA

El famoso no sé qué hacer con mi vida, me recuerda justo a mí hace 3 años. Así que si tú tampoco sabes qué hacer con la tuya, te invito a seguir leyendo para contarte mi experiencia y de paso, te regalo algunos consejos que me funcionaron.

CUANDO BUSCAS UN CAMBIO DE VIDA, PERO NO SABES POR DÓNDE EMPEZAR

Seamos sinceros. Son pocos los que tienen la suerte de descubrir su pasión desde muy temprano, y es que la mayoría se enteran más tarde en la vida, muchas veces por “casualidad”, de qué es lo que realmente aman hacer, tal y como me sucedió a mí.

Nota: en mi caso, fue gracias a unos completos extraños, que descubrí que no tenía que resignarme a un trabajo que no me llenaba.

Pero hay algo que muchos vivimos por igual, y es cuando llega el momento en el que nos asalta la duda de: y de ahora en adelante, ¿qué es lo que debo hacer? ¡No sé qué hacer con mi vida!

La mayoría de las veces, esta incertidumbre aparece en momentos muy puntuales: al escoger una carrera universitaria, si nos despiden del trabajo o peor aún, si descubrimos que odiamos la carrera para la que tanto estudiamos.

En mi caso, trabajar en algo que no me gustaba (además de las horas interminables que pasaba entre la oficina y el tráfico), fue precisamente el motivo por el que decidí dejarlo todo para dedicarme a viajar.

En París, 1 año después de haber encontrado mi camino

TE ASEGURO QUE NO ESTÁS SOLO

No logro entender cómo la sociedad pretende que a los 18 años (e incluso menos), los chicos decidan qué es lo que lo que harán por el resto de sus vidas.

Cómo van a saberlo si mientras tanto, adultos que casi les doblan la edad y que hasta hoy creían llevar una buena vida y tener un buen trabajo, empiezan a dudar si a través de donde están, llegarán a donde quieren.

Y surgirá la misma duda cuando debamos elegir entre varias oportunidades laborales, cuando a quien amamos deba mudarse lejos por cualquier motivo, después de un divorcio, al morir un ser querido, si nos despiden, e incluso cuando llegue el momento de la jubilación.

En resumidas cuentas, ese “’¿y ahora qué?” puede presentarse a cualquier edad o en cualquier época, por lo que quisiera compartirte algunos consejos que personalmente me ayudaron a aclarar la mente y tomar decisiones importantes en momentos muy difíciles, para lograr vivir la vida de mis sueños.

RENUNCIÉ A MI TRABAJO PARA VIAJAR

Esta es mi historia…

Una chica común y corriente, sin fondos, becas, propuestas de empleo en el extranjero, padres ricos, ni nada que pudiera hacer posible su sueño de recorrer el mundo algo fácil de lograr… ¡Pero aún así lo hizo!

“NO SÉ QUÉ HACER CON MI VIDA” – ALGUNOS CONSEJOS PARA ENFRENTARLO

DATE UN RESPIRO Y DESCONÉCTATE

Disfruta todo y trata de ser feliz.

Todo fue parte de ti y del camino que te formó, desde las malas elecciones, el corazón roto y el tiempo perdido. No es posible que tengamos el completo control de nuestra vida, ni planear nuestro futuro al 100%.

Y mucho ojo, que esto no lo digo para desanimarte, sino para que entiendas que el futuro es incierto para todos. Es excelente que hagamos planes para lo que viene a continuación, pero no existe forma de saber lo que la vida te deparará en los próximos días.

INTENTA ALGO NUEVO

Quizá no sabes lo que quieres, simplemente por el hecho de que no has intentado hacer aquello que te encanta. Y nunca lo sabrás hasta que pruebes diferentes cosas y vayas descartando las que no funcionan para ti.

Para perseguir nuestros objetivos, muchas veces nos tocará salir de la zona de confort y adaptarnos. No debes rendirte solamente porque es necesario que te mudes a un nuevo entorno o dejar atrás a tus amigos y familiares.

Esto también funciona de manera inversa, ya que a veces pensamos que algo nos gusta, pero, al intentarlo, nos damos cuenta que realmente no nos interesa.

Es una muy buena idea obtener experiencia en diferentes campos, ya que esto te ayudará a definir qué es lo que en verdad quieres.

¿QUIERES GANAR DINERO DESDE CASA?

En este curso gratuito (valorado en cientos de dólares), te enseñaré a definir una idea de negocio, elegir el nombre de tu proyecto y a crear una página web profesional como esta, en tan solo 1 hora.

ACEPTA LOS CAMBIOS

Nada demorará más tu búsqueda para descubrir qué hacer con tu vida, que el miedo al fracaso. Aun cuando pueda parecerte que no es lo adecuado, todo lo malo realmente es una oportunidad para hacer que algo bueno suceda.

Quizá esto no sea fácil de asimilar, pero te aseguro que, si en lugar de lamentarte te dedicas a buscar soluciones, las cosas van a mejorar.

El éxito de todos mis emprendimientos se lo debo precisamente a esto, porque de hecho hubo momentos cuando sucedieron cosas fuera de mi control, en los que sentí mucho miedo. Pero debido a lo motivada que estaba, me empeñé en encontrar otras alternativas.

Fue precisamente gracias a las circunstancias desfavorables que se presentaron de repente, que tuve que buscar nuevas opciones que al final fueron las que ayudaron a que mis negocios crecieran muchísimo más de lo que originalmente había planeado (cuando una puerta se cierra, otras más grandes se abren).

Sin los cambios no planeados que me vi obligada a hacer, probablemente no hubiese encontrado esas excelentes oportunidades de mejora (o por lo menos, seguramente no las hubiese visto tan rápido).

TRATA DE APROVECHAR LAS OPORTUNIDADES CUANDO SE PRESENTEN

A veces esas oportunidades se presentan en un momento que creemos no es el adecuado, pero eso no debe importarte. Precisamente por eso se les llama “oportunidades”, y toca aprovecharlas antes de que lo haga alguien más.

Debes tomar decisiones y probar, incluso si terminas odiándolas o deseando haber hecho otra cosa. Créeme cuando te digo algo: Al final de tu vida no te arrepentirás de intentar y fallar, sino de no haberlo intentado nunca.

RENUNCIÉ A MI TRABAJO PARA VIAJAR

Esta es mi historia…

Una chica común y corriente, sin fondos, becas, propuestas de empleo en el extranjero, padres ricos, ni nada que pudiera hacer posible su sueño de recorrer el mundo algo fácil de lograr… ¡Pero aún así lo hizo!

HAZ LO QUE TE GUSTA

¡Siempre, siempre, siempre, debes encontrar tiempo para hacer lo que te gusta hacer! Si no tienes el trabajo de tus sueños, puedes buscar mejores opciones, o simplemente, disfrutar de tus hobbies en tu tiempo libre.

Si existe algo que te causa mucho placer y además, eres bueno haciéndolo o enseñando a otros a hacerlo, puedes intentar desarrollarlo. Nunca se sabe y quizá un pasatiempo, al final pueda convertirse en un negocio exitoso.

DESPIERTA TU MENTE

Lamentablemente y la mayor parte de las veces, en casa y desde pequeños nos inculcan creencias que muchas veces se convierten en bloqueos que nos limitan y no nos permiten avanzar.

En lugar de darle a la creatividad infantil la libertad que necesita, el sistema en cambio castiga con notas bajas a los niños que piensan de una forma diferente. Al crecer, esto hace que de forma casi inconsciente nos decidamos por las opciones más “seguras”, aunque quizá en el fondo lo que deseamos es ir por otro lado.

Superar esas creencias limitantes es difícil pero no imposible. Si nos enfocamos en encontrar la motivación suficiente, tomamos las medidas necesarias y damos pasos pequeños cada vez, lo podemos lograr.

MOTÍVATE, PIDIENDO CONSEJOS

Hablar con alguien que ya haya transitado el mismo camino que intentas iniciar, siempre es una buena idea. Hacerlo te ayudará a entender tanto los pros como los contras y al tiempo, verás las luces necesarias sobre cuál es la mejor forma antes de tomar una decisión y emprender en algo nuevo.

Y si no conoces a nadie que pienses que pueda ayudarte, eso no es una excusa. Si es tu caso, entonces busca por otros medios.

Así como diariamente trato de encontrar una manera de motivar a mis lectores, a la vez busco historias sobre superación personal que también me inspiren y motiven, especialmente cuando no estoy segura de cuál es el siguiente paso.

Soy humana y a pesar de todo el éxito de mis emprendimientos, siempre me surgen dudas al iniciar un nuevo proyecto o probar una nueva estrategia. Esas historias y frases motivadoras, me ayudan a aliviar la confusión y a seguir adelante.

DA PEQUEÑOS PASOS

Ya hablamos acerca de que lograr grandes cambios en nuestra vida suele ser una tarea difícil, especialmente si se trata de cambiar hábitos que están muy arraigados debido a los años. Así que dar pequeños pasos, es algo muy importante.

Anota 3 objetivos que quisieras obtener para el próximo mes (cosas que creas que mejorarán tu vida). Sólo recuerda que son metas a muy corto plazo, por lo que debes mantener un pensamiento realista.

Si por ejemplo, quieres bajar de peso y perder 2 libras durante el primer mes, puedes inscribirte en el gimnasio y tomar tu primera clase de aeróbicos, o bien correr una hora diaria en una ruta cercana a tu casa.

Estos logros a corto plazo te darán el impulso para seguir avanzando y acercarte a metas cada vez más grandes.

MANTENTE EN MOVIMIENTO

No me refiero solo a los físicos cuando te digo que está comprobado que una dieta balanceada y el ejercicio diario logran cambios increíbles.

Después de unos días, lograrás ver pequeños avances tales como dormir mejor y sentirte con más energía durante el día, por lo que serás mucho más productivo. Igualmente, el ejercicio físico es una de las formas más efectivas de tratar el dolor emocional, y de mantenernos enfocados.

Volviendo al punto de los “pequeños pasos”, fijarte metas de ejercicios leves podría ayudar a conseguir un sentido de propósito.

Ponte como objetivo levantarte todas las mañanas a la misma hora e iniciar con 5 minutos/repeticiones del ejercicio de tu preferencia. Al día siguiente haz 7 minutos/repeticiones y así sucesivamente, hasta que logres alcanzar el tiempo total recomendado.

La dieta también puedes hacerla por pasos buscando por ejemplo reemplazos para las bebidas azucaradas, intentando tomar un vaso extra de agua al día, cambiando un postre de dulce por una fruta, etc.

DISFRUTA DEL PRESENTE

El objetivo más importante que todos debemos tener es el de vivir felices y saludables.

Si nos pasamos el día planificando nuestro futuro y preocupándonos por él, nunca vamos a disfrutar de la vida. Olvídate por un momento de las presiones sociales e intenta estar en contacto con las personas que amas y hacer las cosas que te gustan. Te comparto este secreto.

DA SIEMPRE LA MILLA EXTRA

Si tienes algo que realmente quieres lograr, entonces debes ser capaz de vivir con alguna incomodidad para poder conseguirlo.

Muchas veces deberás quedarte en casa sin salir con tus amigos o dejar de ir seguido al salón de belleza o a comprarte ropa nueva, para poder ahorrar el dinero necesario e invertirlo en algo que te ayudará a dar un paso más para llegar donde quieres.

Al principio muy probablemente lograrás dormir sólo un par de horas diarias para poder hacer las tareas pendientes para tu proyecto, ya que durante el día no tienes el tiempo pues debes cumplir con otro trabajo de 8 horas (tal como hice yo al inicio).

Sin embargo, mientras esto suceda ten siempre presente que a través de esos sacrificios vas a acercarte cada vez más a tu objetivo.

AHORRA

Si para ir tras tus metas necesitas mudarte a otra ciudad o país, o empezar a estudiar una carrera u oficio y no tienes cómo hacerlo, podrías conseguir un trabajo extra y empezar a ahorrar.

Trabajé años para guardar lo suficiente para poder pagar la carrera que quería, en la universidad que quería, y aun hoy ahorro el 60% de mis ingresos para lograr jubilarme antes de los 40.

Mi sueño era viajar por el mundo y en ese momento nadie me iba a pagar por hacerlo (al menos, no literalmente). Pero investigué, decidí crear mi blog de viajes y luego conseguí patrocinios de vuelos y hospedajes, a cambio de publicidad.

Actualmente ya no hago canjes, sino que mantengo distintos proyectos web que me permiten pagar un estilo de vida en el que me mudo cada tres meses a un destino diferente, recorriendo y disfrutando el mundo con calma y a mi ritmo. Yo logré mi sueño de vivir viajando y si te esfuerzas, tú también puedes lograr los tuyos.

PIENSA MENOS Y EJECUTA MÁS

Un hecho verídico es que no te estás volviendo más joven. Lo siento mucho, pero es la realidad y si no empiezas ya a hacer algo para vivir como quieres, es posible que al final lamentes no tener nada que mostrar al mundo antes de irte, viendo cómo gente increíble sí tomó la decisión, fue por sus metas, y las cumplió.

Si realmente quieres perseguir un sueño, ya sea diseñar para una gran marca o crear la tuya propia, escribir un libro, viajar alrededor del mundo o simplemente ser rico y famoso, será mejor que empieces pronto.

¡Da el primer paso, desactiva tus notificaciones de Facebook y empieza a trabajar! Porque no llegarás a ningún lado sentado frente al computador, investigando eternamente y pensando en lo increíble que podría ser, ya que todas las ganas del mundo no te ayudarán si no decides ir y (como dicen por ahí) ensuciarte las manos.

No se puede lograr experiencia leyendo un artículo o viendo documentales. ¡Tienes que actuar!

CONÓCETE A TI MISMO

Toma un tiempo para ti y hazte preguntas de todo tipo para que puedas descubrir quién eres realmente, entender cuáles son tus pasiones y descubrir tu propósito. Si no te conoces, muy difícilmente sabrás lo que de verdad quieres. Conocerte y descubrir cómo deseas vivir tu vida, es la base para construir la autoconfianza.

Aprenderás más sobre ti si escribes qué cosas son las que te interesan y qué quisieras estar haciendo, si los factores tiempo y dinero no fueran un problema. ¡No tengas límites y sueña en grande!

PARA AYUDARTE CON ESTE PROCESO DE AUTODESCUBRIMIENTO, TE SUGIERO LO SIGUIENTE:

DEFINE TU ESTILO DE VIDA IDEAL

Estos cuestionamientos te ayudarán a tener una idea más clara del tipo de vida que quieres llevar:

¿Cuántas horas quieres trabajar diariamente? ¿En qué tipo de entorno deseas hacerlo? ¿Con qué tipo de personas quieres estar? ¿Cuánto dinero quieres ganar? ¿En qué lugar quieres estar (ciudad o país)? ¿Qué quieres hacer para divertirte? ¿Qué deseas hacer para lograr tu crecimiento personal? ¿Qué necesitas hacer por tu salud?

RENUNCIÉ A MI TRABAJO PARA VIAJAR

Esta es mi historia…

Una chica común y corriente, sin fondos, becas, propuestas de empleo en el extranjero, padres ricos, ni nada que pudiera hacer posible su sueño de recorrer el mundo algo fácil de lograr… ¡Pero aún así lo hizo!

DEFINE TUS VALORES

¿Qué es lo más importante para ti en la vida? La mejor forma para que definas tus valores, es recordar un momento en donde hayas vivido una experiencia casi perfecta y luego describe con palabras (valores) lo que sentiste. Por ejemplo, si nadaste solo en mar abierto o te lanzaste en paracaídas, tus valores podrían ser: independencia, fuerza, determinación y aventura.

CONOCE TUS FORTALEZAS

¿Para qué eres naturalmente bueno? A muchas personas les cuesta definir sus fortalezas, debido a que las cosas suelen dárseles tan fácilmente que piensan que para todo el mundo debe ser igual.

Una de tus fortalezas podría ser la facilidad para comunicar tus pensamientos/sentimientos y precisamente por eso quizá te parezca algo sencillo. Sin embargo, para otros, puede ser todo un desafío.

Disfrutar de lo que hacemos utilizando nuestras fortalezas, es algo que no debería ser negociable y a lo que todos debemos aspirar.

CONOCE TUS HABILIDADES

La diferencia entre una habilidad y una fortaleza, es que la primera no es algo innato (algo con lo que naces), sino que lo adquieres y perfeccionas con el tiempo y la práctica.

Un buen ejercicio para conocerlas, es hacer un listado de todos los trabajos que has tenido (incluyendo proyectos, voluntariados, etc.), y escribir qué habilidades piensas que has adquirido durante cada una de esas experiencias.

DESCUBRE TU PROPÓSITO

Para definir cuál es tu propósito, podrías preguntarte: ¿Qué quieres lograr con tu vida? ¿Qué impacto deseas tener en el mundo? Y, si, por ejemplo, te dieran un minuto para dirigirte a la población mundial, ¿sobre qué hablarías?

Luego de haber contestado lo anterior, pregúntate: ¿Por qué lo harías? ¿Por qué ese tema específico te mueve tanto? Y allí podría estar la respuesta.

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