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Quitar olor ropa deporte

A muchos runners les ocurre que, con el paso del tiempo y la práctica deportiva constante, su ropa de entrenamiento va cogiendo un olor persistente a sudor y a humedad que no desaparece ni con los lavados. Es una situación muy incómoda, pues a parte de ser molesta, ocurre con ropa de deporte también recién estrenadas y por tanto, genera un malestar personal que provoca preocupación y malestar.

A continuación os damos algunos consejos para que vuestra ropa de deporte no llegue a oler mal y esté siempre en perfecto estado.

¿Cómo evitar el mal olor de tu ropa de deporte?

  1. Compra ropa deportiva, diseñada específicamente para ese fin, como por ejemplo camisetas técnicas de running. La ropa normal está confeccionada con tejidos que están preparados para un uso cotidiano, donde la transpiración suele ser menor. No hace falta que sea cara, pero sí adecuada para la actividad que vas a desarrollar.
  2. Es recomendable que la camiseta técnica de running sea DRY-TEC +, de Máxima Transpiración y rápido secado como nuestras colecciones Nexus y Matrix
  3. Lávala lo antes posible y no la dejes en el cesto de la ropa sucia durante días. Esa es la mejor manera para que el olor se asiente a sus anchas en tus prendas. Como lo normal es tener bastante ropa para hacer la colada, en este caso te recomendamos que dejes las prendas en remojo con bicarbonato o con un poco de jabón neutro.
  4. No utilices la misma ropa dos días seguidos, (lavándola antes claro). Es mejor ir alternando prendas para darles un cierto respiro, que las mantendrá más frescas.
  5. Cuando el olor a humedad es general en una colada, vuelve a introducirla en la lavadora y sustituye el detergente por un vasito de vinagre de manzana, medio vasito de zumo de limón y una taza de bicarbonato de sodio. Puedes añadir también suavizante como lo haces normalmente.
  6. Si es una sola prenda la que acumula el olor, ponla a remojo toda la noche en una mezcla de los ingredientes mencionados anteriormente. Al día siguiente, lava la prenda a mano o en la lavadora normalmente.
  7. Si el olor no es muy intenso, prueba a doblar normalmente las prendas secas e introducir bolas de algodón del tamaño de un puño pequeño humedecidas con agua con bicarbonato. Déjalas reposar un par de horas y comprueba si el mal olor se ha disipado.

Fuente foto post: Planeta.com

¡Adiós a la ropa deportiva maloliente!

Si eres un deportista activo o asistes regularmente al gimnasio probablemente has experimentado un fuerte mal olor proveniente de tu ropa una vez finalizas los entrenamientos. ¡Tranquilo! Esto no tiene que ver con tu higiene personal y, por supuesto, no eres el único al que le ha pasado.

La mayoría de las piezas deportivas posee telas con tecnologías avanzadas que, por lo general, requiere de mucho más cuidado y mantenimiento que la camiseta de algodón. No basta con comprar el mejor detergente o tener la lavadora más moderna, sino más bien seguir una serie de recomendaciones que garantizan sacar de una vez por todas las bacterias que se alojan en las telas y causan el mal olor.

Existen muchas alternativas sobre qué hacer y cuáles cosas evitar. Sin embargo, el primer paso y el más seguro es leer la etiqueta sobre el modo de lavado y secado que trae la pieza. Si esta viene descrita con símbolos, puedes utilizar una plataforma como Google para buscar su significado. Pero, si cortaste la etiqueta, como usualmente hago, quizás te sirvan algunas de las siguientes recomendaciones:

Remojo en vinagre blanco

El vinagre ayuda a desprender las bacterias de la tela y a eliminar el mal olor.

Mezcla una parte de vinagre blanco destilado con cuatro partes de agua fría y sumerge tu ropa de entrenamiento en ella durante15 ó 30 minutos antes de lavarla.

Si no vas a lavarla el mismo día, luego del remojo, enjuágala y deja que se seque antes de ponerla en el cesto de ropa sucia.

Otra forma de usar el vinagre es agregarlo en el proceso de lavado como parte de los detergentes.

Usar detergente neutro o especial para ropa deportiva

Aunque el instinto te diga que si está sucio y hediondo deberías lavarlo con mucho detergente, no es así. Los químicos que contienen los productos de lavado que normalmente utilizamos, con el tiempo dañan las propiedades de los tejidos deportivos.

La mayoría de la ropa para entrenar está hecha de licras o telas elásticas que repelen el agua. Esta cualidad es excelente cuando estás realizando alguna actividad física, pero cuando se trata del lavado, hace que el sucio se quede encapsulado y evita que el agua penetre en ella.

Mientras menos detergente utilices es mejor.

Evita el suavizante

Cuando agregas suavizante a un tejido deportivo se crea una capa sobre las fibras que cubre el mal olor y las bacterias, lo que evita que las prendas se limpien completamente. Además, debilitan la elasticidad de las mismas.

Una sugerencia sería la de agregar vinagre blanco destilado en el compartimiento del suavizante en la lavadora.

No dejes la ropa sudada apilada en el piso

Probablemente te ha sucedido que llegas corriendo del gimnasio para irte a trabajar y dejas en el piso la ropa sudada que acabas de quitarte. Cuando haces esto ayudas a la formación y crecimiento de bacterias, lo cual a su vez hace que el mal olor sea aún más intenso. Si no tienes tiempo de lavarla, al menos cuélgala donde le de aire fresco.

Agua caliente

Las altas temperaturas en el agua ayudan a matar las bacterias. Si tienes la opción de ajustar la lavadora para que use agua caliente en el ciclo de lavado, aprovéchalo.

Sécala al aire libre

El secado al aire libre es ideal, siempre y cuando tengas acceso a esta opción. De lo contrario, puedes utilizar la secadora a una temperatura media. En este caso, es importante tomar en cuenta los tejidos y sus instrucciones de secado. Algunas prendas requieren que se laven y se sequen con el lado interior hacia fuera, mientras que otras poseen detalles en malla transparente que no puede ser sometida a las altas temperaturas de una secadora.

Otra recomendación es tomar en cuenta los diseños impresos, ya que muchos son engomados y se derriten al contacto con el calor.

Las bacaterias

Las bacterias que causan el mal olor en la ropa deportiva pueden pasar a tu piel si no te cambias la ropa sudada por una fresca cuando terminas de entrenar.

No es nada placentero andar oliendo a vestidor de un equipo deportivo mientras realizas diligencias luego de ir al gimnasio. Por esta razón, si no puedes tomar un baño inmediatamente terminas de ejercitarte, te recomiendo quitarte toda esa ropa y ponerte una limpia.

Importante:

Aunque estas instrucciones van dedicadas a la ropa deportiva, recuerda que tanto tus zapatillas de entrenar, como el bulto que siempre utilizas, deben ser lavados con regularidad.

Truquitos para quitar el olor a sudor de tu ropa

Con la pronta llegada del verano es probable que te preocupe el olor corporal, sobre todo en la zona de las axilas. Ese aroma desagradable, muchas veces se queda en la ropa, por ello, te compartiremos algunos truquitos para quitar ese mal olor.

Lo primero que debes saber es que el sudor no es el responsable del olor pestilente, sino las bacterias Staphylococcus hominis las cuales viven en las axilas. Además, algunas personas huelen peor que otras por genética.

“Solo se necesita un pequeño número de estas bacterias para generar esta reacción química tan maloliente”, apuntan los expertos. Por una cuestión genética algunas personas tienen mayor número de estas bacterias y, por tanto, huelen peor”, refieren científicos de la Universidad de York (Reino Unido).

¿Por qué el mal olor se queda en tu ropa?
El mal olor se presenta de manera habitual en la ropa deportiva, puesto que se usa con un único propósito: sudar. Sin embargo, estas prendas suelen estar hechas con tejidos sintéticos, que absorben los aceites corporales, pero rechazan el agua. Esto genera un caldo de cultivo para las bacterias y propicia que el olor persista durante más tiempo.

Truquitos caseros para quitar el mal olor en tu ropa


Primero que nada, separa tu ropa deportiva de resto para que no se mezclen y ‘contaminen’. Para la deportiva, enjuágalas nada más usarlas. Después, toma nota de algunos truquitos que menciona el portal La Vanguardia para que tu ropa huela rico:

1. Bicarbonato de sodio: haz una pasta con bicarbonato de sodio, agua tibia y después frótala en la zona problemática. Deja la mezcla durante 15 minutos o toda la noche. Después a la lavadora.

2. Sal: si no tienes bicarbonato de sodio, disuelve varias cucharas de sal de mesa en un cubo o en un tazón de agua tibia. Remoja la prenda afectada y luego directa a la lavadora.

3. Luz del Sol: si puedes, intenta colgar tus prendas recién lavadas al aire fresco y bajo la luz del sol, ya que la secadora favorece que el olor se asiente. Dejarlas al aire libre ayudará a eliminar el mal olor, eso sí, no las dejes por mucho tiempo porque el Sol puede desvanecer los colores.

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Trucos para eliminar el olor a humedad de las toallas de baño

Las toallas de baño de algodón 100% son las que mejor atrapan la humedad, puesto que se trata de un tejido muy absorbente que asegura un óptimo secado. Sin embargo, por su composición y al estar expuestas continuamente al agua y al ambiente del baño, tienden a acumular humedad fácilmente, llegando a desprender un olor desagradable. Atento porque a continuación te damos las claves para mantener tus toallas de baño con un aroma agradable.

Prevenir antes que curar

La mejor forma de evitar que las toallas de baño huelan es prevenir la humedad. Habitualmente utilizamos varias veces cada toalla antes de lavarla, una buena costumbre que supone un ahorro de agua y una acción responsable con el medio ambiente.

Tras cada uso, seca las toallas de baño lo antes posible: puedes tenderlas al sol (si el tiempo lo permite) o dejarlas sobre un radiador o toallero eléctrico.

La costumbre de colgarlas detrás de la puerta del baño incrementa la concentración de humedad, ya que no corre el aire entre la puerta y la pared. Si además dejas más de una, aumentan las posibilidades de que cojan mal olor. Otro consejo muy útil es ventilar siempre el baño para que la humedad no se concentre en el interior.

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Eliminar el mal olor

Si no has podido evitar que las toallas huelan a humedad, hay que tomar otra serie de medidas. Primer paso, nunca las pongas en el cesto de la ropa sucia, porque se intensificará el mal olor. La mejor opción es dejarlas airear hasta que puedas lavarlas.

Para lavarlas utiliza detergente y suavizante y asegúrate de mantener tu lavadora siempre a punto, evitando la acumulación de cal o restos de detergente tanto en el cajetín como en la goma de alrededor de la puerta.

Como alternativa natural para eliminar el olor a humedad de las toallas de baño lo mejor es usar vinagre blanco. Solo hay que programar la lavadora con prelavado y poner una taza de vinagre cuando comience a cargar el agua. El vinagre neutraliza los olores debido a que actúa contra las bacterias de la humedad, además de suavizar el tejido. Si no quieres echar el vinagre directamente en la lavadora, puedes poner las toallas de baño a remojo con agua caliente y una taza de vinagre blanco, luego lávalas como haces habitualmente.

En caso que el olor sea muy intenso, puedes hacer un segundo lavado con agua caliente añadiendo 125 gramos de bicarbonato sódico. Este compuesto disuelve la suciedad y la grasa, además de neutralizar el olor. El vinagre y el bicarbonato no se pueden mezclar así que hay que usarlos siempre en lavados distintos.

Guardar y mantener

Una vez eliminado el mal olor, hay que mantener el aroma. El secado es un paso clave ante la humedad. Tanto si usas secadoras como si las tiendes al aire libre, asegúrate que antes de doblar y guardar las toallas de baño estén bien secas.

Si incluso huelen cuando las coges limpias, revisa el lugar donde las guardas, ya que en épocas de lluvia es común acumular humedad en los armarios. En el mercado existen productos antihumedad que pueden ayudarte a mantenerlo seco. Si prefieres usar un producto natural, puedes hacer unas bolsitas de arroz, ya que es un buen absorbente. Haz o compra pequeñas bolsitas de tela que puedan cerrarse, introduce unos 40 gramos de arroz y colócalos entre la ropa. Cambia el arroz una vez al mes o cada 15 días en las épocas más húmedas (otoño e invierno).

Juego de toallas de algodón blanco Juego de toallas malva con cenefa jacquard Juego de toallas velour en turquesa

Llevas tiempo buscando la forma de que tus toallas huelan bien, que mantengan el olor y los colores, que estén suaves, esponjosas, que sequen estupendamente y que además sean duraderas.

Vamos, como las toallas de hotel que es un auténtico placer usarlas por la sensación de limpieza y pureza que tienen.

Pues es mucho más fácil de lo que piensas. Sigue estos tres pasos muy sencillos para conseguirlo:

PASO 1: ¡Olvídate del suavizante!

Ese producto que nos venden como solución a todos los problemas de la colada es innecesario. Hará que tus toallas no sequen y queden con un tacto extraño, artificial. Además, acumularán olores debidos a la humedad y a residuos que no se eliminan con la colada. Evita el suavizante por todos los medios.

PASO 2: Lava tus toallas separadas

Para evitar que el tejido de las toallas absorba bacterias de suciedad de otras prendas, debes lavarlas por separado a temperatura media/alta (entre 40º y 60ºC apróximadamente en programa de algodón). Si te da miedo que destiña, utiliza toallitas antidesteñidos de usar y tirar que venden en muchos supermercados.

PASO 3: La fórmula mágica

La fórmula mágica consta de dos pasos:

  1. Pon un poco de percarbonato o de bicarbonato en el cajetín del jabón. Así contribuyes a blanquear el tejido, eliminando manchas. Además quitarás los olores que puedan haber acumulado tus toallas.
  2. Pon vinagre en el cajetín del suavizante hasta la señal de máximo. Para obtener un olor a limpieza agradable, te recomendamos que evites el vinagre común de vino y lo uses de manzana o específico de limpieza.
    Utilizar vinagre tiene numerosas ventajas: desinfecta, fija los colores, desodoriza y suaviza. Además potencia el olor del jabón. Por eso es mejor que utilices un detergente de calidad, ya que tu ropa olerá como huela el jabón.

Finalmente, ten en cuenta que el agua de la zona influye muchísimo en cómo van a quedar tus toallas tras la colada. La cantidad de cal determina su dureza. Si vives en una zona en la que el agua tiene mucha cal, puedes añadir al jabón un poco de antical. Con esto y siguiendo estos tres consejos, el aspecto y uso de tus toallas mejorará muchísimo.

Si necesitas renovar las toallas de tu hogar o quieres probar estos trucos en toallas completamente nuevas, puedes echar un ojo a nuestra sección de toallas Algodonea y de toallas sueltas, 100% algodón de alta calidad. Más de 25 colores y modelos para que pongas en práctica estos estupendos consejos.

¿Qué te parecen estos consejos? ¿Los conocías? ¿Nos cuentas otros trucos que utilices habitualmente?

Estos son los posibles culpables:

Pocas cosas me resultan tan desagradables como un paño o toalla que huela a humedad.

Y que huela feo, no significa que esté sucia. A veces, por más que las lavamos, siempre queda ese olor desagradable, que parece intensificarse en cuanto las usamos una sola vez.

Entonces, van de nuevo a la lavadora, ojalá con más jabón y más suavizante para telas… ERROR!!

Primero hablemos de por qué se les pega a los paños o toallas ese olor feo a humedad.

  • Puede ser que no se hayan puesto a secar completamente luego de usarse.
  • Puede ser que estén siempre en un baño o ropero demasiado húmedo.
  • Puede ser culpa de la humedad climática del área o región donde vives.
  • Talvez se te olvidó sacarlas de la lavadora luego de lavarse (sucede hasta en las mejores familias).
  • Talvez tu lavadora está sucia (sí… se ensucian! si es de carga superior o doble tanque, o aquí si tu lavadora es de carga frontal).
  • O talvez es culpa del mismo detergente y suavizante para ropa que utilizas.

Cómo que culpa del jabón???

Correcto! El exceso de jabón mal enjuagado, más el suavizante de ropa, se van acumulando en las fibras, y además de disminuir la absorción del tejido, promueven el desarrollo de malos olores en la tela.

Já, quién lo diría.

Ahora que ya sabemos cuáles podrían ser las causas de ese mal olor, vamos a ver…

Cómo eliminar el olor a moho o humedad de los paños o toallas?

No laves muchas toallas a la vez, dales espacio para moverse con libertad =)

Si tienes agua caliente en la tubería, lava tus paños o toallas con el ciclo de agua más caliente. Si quieres, incluso puedes hervir una olla de agua y echarla a la lavadora, para calentar el agua aún más (mucho cuidado eso sí).

Esto, si fuera posible hacerlo. De lo contrario (como en mi caso que no tenemos agua caliente en la tubería), ni modo, se lavan en frío.

1. Método con cloro para paños o toallas blancas

Para sanitizar los paños o toallas blancas y eliminar ese olor a humedad, llena la lavadora en su totalidad con agua, ojalá caliente, agrega una taza de cloro, y sumerge los paños en esa agua (sin jabón). Déjalos en remojo toda la noche. Al día siguiente, a esa misma agua agrégale la mitad de la medida de detergente indicado para ese tamaño de carga (si siempre usas una taza, agrega sólo media taza de detergente), y lava como de costumbre. Y si tu lavadora tiene ciclo de «enjuague extra», úsalo también. No uses suavizante o acondicionador para telas, ni líquido ni en toallita. Seca en secadora de ropa completamente, o mejor aún, seca al sol. Si después de secar notas que no se les ha ido el olor feo, repite el proceso.

2. Método SIN CLORO para paños o toallas blancas y de color

Este método, y el siguiente, son mis preferidos, porque aunque se use con poca frecuencia, el cloro siempre daña un poco las telas. Llena la lavadora con agua caliente si puedes, luego agrega una medida (o la cantidad indicada para esa cantidad) de potenciador de detergente, del tipo Oxyclean, de estos cuyo ingrediente principal es el peróxido de hidrógeno. En Costa Rica tenemos uno que se llama Vanish, y otro marca Clorox, y vienen granulados y en líquido. Ambos funcionan igual para los paños o toallas. Ok, disolvemos el potenciador de detergente en el agua, agregamos los paños, y dejamos en remojo toda la noche. Al día siguiente, agregamos la mitad de la medida indicada de detergente habitual y lavamos normalmente, sin agregar suavizante para telas.

3. Método CON PRODUCTOS NATURALES para quitar los olores en paños o toallas de cualquier color

Este método es especial para aquellas personas muy sensibles a los detergentes, para personas alérgicas, o simplemente para quienes prefieren limpiar con productos naturales y de paso cuidar el ambiente, además es súper efectivo, y barato!. Igual que en los métodos anteriores, llenamos la lavadora con agua bien caliente de ser posible, y vamos a agregar la mitad de la medida indicada de detergente, y además, un puñado (puede ser una media taza) de bicarbonato de sodio. Disolvemos, agregamos las toallas o paños, y dejamos remojar toda la noche. Al día siguiente, sin agregar nada más, terminamos el ciclo de lavado. Cuando haya terminado, repetimos: agua caliente, detergente, y bicarbonato en las mismas medidas, y damos un ciclo de lavado completo (si puedes remojar perfecto, si no puedes, tranquila).

Último paso para los 3 métodos: enjuagar con vinagre

Para los 3 métodos, dales a tus toallas o paños una última enjuagada antes de secarlos, con 1 taza de vinagre blanco para una carga grande de lavado. El vinagre tiene la cualidad de ayudar a remover los restos de jabón y suavizante de ropa que se hayan depositado en las fibras, además ayuda a «suavizar el agua» y a que ésta limpie mejor los tejidos.

No mezcles vinagre con cloro. Esta mezcla produce gases que pueden ser letales. Si vas a usar el método #1, agrega el vinagre hasta que haya terminado completamente el ciclo de lavado, y se haya ido toda el agua con cloro. Llena la lavadora con agua fresca, y entonces sí, agrega el vinagre.

Y no te preocupes por el olor del vinagre. Te juro que tus toallas o paños no quedarán oliendo a vinagre!

La preocupación por tu olor corporal se acrecienta con la inminente llegada del verano. Con esto no queremos decir que el resto del año no exista, pero en verano sudas más, ergo tus posibilidades de ‘apestar’ son más elevadas.

Lo curioso es que el sudor en sí no es el responsable de ese hedor pestilente, sino las bacterias Staphylococcus hominis que viven ‘la mar de bien’ en tus axilas (lugar húmedo, calentito, oscuro y perfecto para su proliferación).

Según microbiólogos de la Universidad de York, las moléculas inodoras del sudor actúan con la microbiota activa, de manera que las bacterias descomponen el sudor en tioalcoholes, compuestos responsables de olores comparables al azufre, cebolla o carne.

Los científicos identificaron los genes que codifican las proteínas responsables de producir los tioalcoholes libres no solo en la Hominis, sino también en otras dos especies más de Staphylococcus que los producen. “Solo se necesita un pequeño número de estas bacterias para generar esta reacción química tan maloliente”, apuntan los expertos. Por una cuestión genética algunas personas tienen mayor número de estas bacterias y por tanto, huelen peor.

Cómo deshacerte del olor persistente

El problema está cuando lavas la ropa, pero tu nariz aún detecta ese ‘olorcillo residual’ enmascarado por el perfume del suavizante, así como persiste el famoso cerco amarillento tan antiestético alrededor de la axila.

Este handicap es aún más habitual en la ropa deportiva, puesto que nos la ponemos con un único propósito: sudar. Lee Silverman, director general de la marca de detergente WIN, asegura que las fibras de las camisetas de algodón tienen forma de cuerda, con muchos rincones y grietas, perfectas para absorber el agua y repeler el sudor.

Sin embargo, las prendas para hacer deporte suelen estar hechas con tejidos sintéticos, similares al hilo de pescar, con una serie de productos químicos que convierten la tela en ‘hidrofóbica’, de manera que sí absorbe los aceites corporales, pero rechaza el agua. Esto genera un caldo de cultivo para las bacterias y propicia que el olor persista durante más tiempo.

Por ello, tanto para la prendas deportivas como aquellas en las que notas que el ‘tufillo’ no se va, como primera regla debes separarlas del resto para que no se mezclen y ‘contaminen’ el resto. Para la deportiva, enjuágalas nada más usarlas. Después, toma nota de algunos trucos para que tu ropa huela fresca de una vez por todas:

1. Aspirina y crema tártara. Mezcla tres aspirinas blancas sin recubrimiento en un cuenco junto a una taza de agua tibia y una cucharada de crema tártara. Frota con un cepillo de dientes la pasta en el área de las axilas en la ropa y deja que la mezcla permanezca durante al menos 20 minutos. Después, lávalo normal. Repite hasta tres veces, en caso de que sea necesario.

2. Bicarbonato de sodio. Haz una pasta con bicarbonato de sodio, agua tibia y después frótala en la zona problemática. Deja la mezcla durante 15 minutos o toda la noche. Después a la lavadora.

3. Sal. Disuelve varias cucharas de sal de mesa en un cubo o en un tazón de agua tibia. Remoja la prenda afectada y luego directa a la lavadora.

4. Vinagre. Llena la lavadora con agua y luego agrega 1/3 de taza de vinagre. Remoja la prenda durante al menos 10 minutos y luego lava de forma usual. En caso de ser necesario agrega 1/3 de taza de vinagre durante el ciclo de lavado.

5. Luz del sol. Siempre que puedas, intenta colgar las prendas recién lavadas al aire fresco y bajo la luz del sol, en lugar de ponerlas en la secadora que favorecen que el olor se asiente. Ayudará a eliminar el olor persistente, aunque ten cuidado porque el sol puede desvanecer los colores.

Acabar con los cercos amarillos

Es típico encontrar estas manchas enormes de color amarillento, en especial en camisetas blancas. Este desagradable fenómeno se debe a una reacción entre los ingredientes antitranspirantes y las sales en el sudor. La mayoría contienen compuestos de aluminio para reducir la humedad, lo cual provoca el amarilleo de los tejidos.

Estas manchas no aparecen de la noche a la mañana, por lo que es primordial atajar el problema a tiempo antes de que sea demasiado tarde. El éxito para erradicarlas dependerá del tejido de la prenda -el algodón es más fácil de blanquear- y de la antigüedad de las manchas.

1. Mezcla carbonato de sodio, peróxido de hidrógeno y agua (1/4 taza de cada uno). Después, frota la mezcla con una toalla o un cepillo de dientes suave. Déjalo reposar al menos media hora. Luego debes lavarlo en agua tibia o fría.

2. También se puede usar un blanqueador basado en oxígeno junto a una parte de amoníaco doméstico. Pero ha de tenerse mucho cuidado con esta mezcla, ya que puede producir vapores muy peligrosos para la salud. Por ello, ha de realizarse en una habitación con buena ventilación y usar guantes de goma. Mezcla alrededor de 2 cucharadas de cada ingrediente por camisa en un tazón no metálico.

Protege la encimera o superficie de trabajo con una toalla blanca gruesa y frota la solución sobre las manchas con un cepillo de cerdas suaves durante al menos 30 segundos. Deja reposar durante cinco o 10 minutos. Lava como de costumbre en agua tibia o fría.

3. Una manera de prevenirlas es tratar de utilizar desodorantes sin aluminio o poner una camiseta interior para formar una doble capa, aunque esta solución solo puede ser viable en invierno.

4. Otro truco es, nada más aplicar el desodorante, esperar a que se seque antes de que entre en contacto con la tela. Si no dispones de ese tiempo, da un par de golpes de secador a tus axilas para acelerar el proceso de secado. Esto también ayudará a evitar las antiestéticas líneas blancas que deja el desodorante.

5. No dejes que las manchas se sequen, para ello ten a mano un spray con vinagre blanco destilado sin diluir y rocía la zona de las axilas antes de meter la camisa en la lavadora.

6. Aunque en las camisas de color oscuro dichas manchas no son tan evidentes como en las blancas, ahí están. Deja en remojo la camisa en un barreño con agua fría y una taza de vinagre destilado blanco durante al menos 30 minutos. Después, a la lavadora.

Por último, recuerda que algunas prendas solo tienen una puesta –no, no puedes llevarla toda la semana o dejarla sudada en el armario– y tampoco debes dejar la colada durante mucho tiempo dentro de la lavadora, puesto que esto es uno de las principales causas que provocan mal olor.

Así hay que lavar la ropa de deporte para quitar las manchas de sudor y el mal olor

El sedentarismo en España no deja de bajar año tras año, y es que cada vez son más los que saben disfrutar de una jornada deportiva (y de sus múltiples beneficios a corto, medio y largo plazo). Así, la práctica de actividad física ayuda a mejorar la condición física y la autoestima, a prevenir las enfermedades cardiovasculares o a reducir los dolores crónicos, entre otros. Claro que no todo podían ser ventajas: la ropa diseñada para practicar deporte tiene la capacidad de absorber el aroma a humedad y, también, la de generar manchas en zonas delicadas (como la de las axilas o la espalda). ¿Existe algún modo de que esto no ocurra?

Los tejidos seleccionados para fabricar la ropa de deporte son especiales, ya que están pensados para que transpiren, se amolden al cuerpo sin molestar y, además, tengan tendencia a un secado rápido para evitar que el sudor nos impida seguir con la rutina de ejercicio. Por eso mismo, a la hora de lavarlos, hay que seguir una rutina ordenada y precisa que evite un deterioro precoz, con la aparición de antiestéticos cercos blancos de sudor o ese olor intenso a humedad que se potenciará en el momento que nos pongamos a practicar ejercicio.

Cómo mantener la ropa deportiva

1

Lavar cuanto antes (o airear)

Aunque por temas de consumo responsable y ahorro no suele ser posible (a no ser que coincida con que tenemos que poner otra lavadora), lo mejor es lavar la ropa deportiva justo después de usarla. En caso de no hacerlo, para asegurar que los cercos de sudor no se quedan de forma permanente en camisetas y pantalones, lo mejor es dar con un poco de agua sin jabón en la zona manchada y airearlos en un lugar donde el sol no incida directamente.

2

Leer bien las etiquetas

Es importante entender lo que significan los símbolos que acompañan las etiquetas interiores de la ropa, ya que serán los que nos confirmen la forma óptima de lavado. Así, nos avisarán qué programas son más adecuados, la forma de secado o los productos que hay que evitar para no acelerar su deterioro.

3

Programas de agua fría

La temperatura de la lavadora es clave para asegurar un buen resultado, ya que ayuda a que las fibras textiles no se apelmacen ni se debiliten. Además, es conveniente lavarla por separado de toallas o jerséis gruesos que puedan empeorar la calidad del aclarado, de tal manera que no se elimine por completo el olor o las manchas.

La sudoración excesiva puede causar que ciertas partes del cuerpo estén húmedas de forma permanente, puede dejar antiestéticas manchas en la ropa que nos obligan a mantener los brazos pegados al cuerpo de manera permanente, y causa olores muy desagradables. Por eso, a continuación, os vamos a presentar una serie de trucos y remedios caseros para el olor a axilas que de seguro os van a resultar útiles.

Cómo quitar el olor a sudor

Lo principal para que el olor a sudor no se enquiste en la ropa es la rapidez, ya que si evitamos que el sudor se seque en la ropa la limpieza será más sencilla y la posibilidad de que el tejido amarillee será menor. Por eso, tras haber sudado mucho lo mejor es lavar inmediatamente la prenda y esperar a ver si solo con eso desaparece por completo el olor.

Si se trata de un olor fuerte podemos intentar usar un lavasuelos de pino (sin lejía) en lugar del detergente de ropa, porque el fuerte olor a pino de los lavasuelos acaba con cualquier otro olor. Y si no se consigue podemos emplear estos remedios caseros:

  • Bicarbonato de sodio. Es uno de los limpiadores más potentes que existen. Mezcla una cucharada de bicarbonato con un vaso de agua y aplícalo sobre la zona maloliente, dejándolo actuar toda la noche. Otra opción es añadir la cucharada de bicarbonato directamente en la lavadora para potenciar la acción del detergente, pero de esa manera la acción del bicarbonato será más general y perderá cierta potencia. Si mezclas bicarbonato con peróxido de hidrógeno (una cucharada de cada uno) en un vaso de agua, obtendrás un producto similar a los quitamanchas con oxígeno activo, muy eficaz contra las manchas de sudor y su olor ácido.
  • Vinagre. Mezclado con agua en partes iguales también tiene una potente acción limpiadora y desodorizante. Debe ser vinagre de vino, no de manzana, y se debe aplicar sobre la zona afectada con un pulverizador y dejar actuar 10 minutos antes de lavar la prenda.
  • Limón. Una mezcla del zumo de un limón con la misma cantidad de agua aplicada en la prenda con la ayuda de un trapo o una esponja también puede ayudar, aunque hay que tener en cuenta que el limón puede apelmazar las fibras del tejido, por lo que hay que lavarlo muy bien tras su uso, asegurándose de que no quedan restos.
  • Enjuague bucal. Si el olor no es muy fuerte, se puede intentar quitarlo con un poco de enjuague bucal aplicado durante 30 minutos sobre la zona antes del lavado.
  • Tomate natural triturado. Es completamente cierto que el tomate destruye el mal olor, pero el problema es que mancha, y por tanto solo se puede usar en prendas que sean fáciles de limpiar o que permitan lavados a altas temperaturas.
  • Aspirina. La aspirina disuelta en agua actúa como quitamanchas. Se pueden usar aspirinas normales o efervescentes, y hay que usar varias con 100 ml de agua para que sea efectiva. La solución debe estar sobre la prenda al menos dos o tres horas.
  • Vodka. El vodka debe mezclarse con agua y aplicarse sobre la prenda.

Hay que tener en cuenta que ninguno de estos tres métodos es infalible y que no solo pueden combinarse, sino que a veces hacerlo potencia sus efectos. Es muy importante, en todo caso, que las prendas con mal olor se sequen al aire y no en la secadora, ya que la temperatura del aire dentro de ésta, lejos de airear la prenda, fija los olores en ella. De hecho, lo ideal es airear la prenda antes de lavarla y después de lavarla, ya que así parte del olor ya no llegará a la lavadora.

Aparte de todos estos trucos, existen otros que van orientados a evitar el mal olor de las axilas, es decir, a hacer que los trucos anteriores no sean necesarios, y que empiezan por conocer la razón por la que sudamos de más e intentar ponerle remedio. Ya abordamos este problema en nuestro artículo cómo evitar el sudor excesivo, ahora te indicamos otros trucos.

Los más efectivos son:

  • Cuidar la alimentación. Hay que evitar aquellos alimentos que aumenten la temperatura corporal o que provoquen sudoración, y también es bueno controlar el peso corporal, ya que es habitual que a más peso más sudoración.
  • Evitar los cambios bruscos de temperatura. La sudoración se activa con más fuerza cuando se pasa de una zona fría a una calurosa de forma brusca, así que la estabilidad ambiental es clave.
  • Usar ropa transpirable. Evitar que el sudor se pegue a la ropa es posible si usamos prendas que dejen que la piel respire y, por tanto, se airee. Aprovechar nuevos tejidos como la microfibra, que no solo deja respirar al cuerpo, sino que además casi no absorbe la humedad y se seca en cuestión de minutos.
  • Utilizar desodorantes antitranspirables eficaces. Aunque muchos desodorantes prometen evitar el exceso de transpiración, pocos productos cumplen esa promesa, así que, si tendéis a sudar mucho, pasad por la farmacia y comentadlo. Existen desodorantes extremos en roll on para personas con problemas de sudoración, y si ninguno funciona siempre queda tratar las axilas como si se tratase de pies, aplicándoles alguno de los tratamientos desodorantes podológicos que existen.

En todo caso, es importante que la sudoración no nos estrese, porque el estrés, a fin de cuentas, puede hacernos sudar aún más. Tomaoslo con calma, respirad y pensad que todo lo que se mancha se puede limpiar.

Cómo eliminar el olor de la ropa deportiva

Es inevitable que si practicamos cualquier tipo de deporte con frecuencia nuestra ropa deportiva termine adquiriendo cierto olor relacionado con este tipo de prácticas. Incluso después de lavarlo todo, el olor de la ropa a humedad y a sudor es habitual.

Para intentar eliminarlo un poco tenemos que saber cómo lavar nuestras prendas de la forma más apropiada puesto que no toda la ropa se lava igual, depende del uso que la demos, los tejidos de los que esté compuesta, etc.

En el caso de la ropa deportiva, la mejor manera de eliminar el olor es:

  • Procura airear la ropa: para que no adquiera olor lo primero que debemos hacer es procurar que la ropa esté el menor tiempo posible en la bolsa o mochila que utilizamos. Saca la ropa de la bolsa nada más llegar llevar a casa y tiéndela en vez de almacenarla con el resto de ropa sucia, que se ventile hasta que la laves.
  • Huye de las secadoras: seguro que lo has oído un millón de veces, la secadora es la peor enemiga de la ropa, pero claro, es un electrodoméstico muy útil y eficaz. En el caso de la ropa deportiva esto es aún más cierto porque la secadora desgasta mucho más los tejidos, haciendo que la ropa nos dure menos. Seca la ropa de forma natural en un sitio bien ventilado y al sol si es posible.
  • Detergente delicado: el jabón que utilizamos con nuestra ropa también es determinante. Debe tratar las prendas con delicadeza y a la vez eliminar su mal olor. Para ello os recomendamos el detergente Lagarto Aloe.
  • Saca la ropa de la lavadora lo antes posible: evita en la medida de lo posible que la ropa pase demasiado tiempo húmeda dentro de la lavadora porque olerá aún más a humedad. Lo mejor es tenderla nada más terminar la lavadora. En el caso de que se trate de prendas hechas a partir de fibras naturales como el algodón más aún porque enseguida cogerán el olor.

Todo amante del deporte sabe que tiene varios enemigos, en su búsqueda de un cuerpo sano y en forma. En primer lugar, tenemos que decidir cuál es el camino que queremos tomar. Hay diferentes formas de llegar a la meta, mediante las artes marciales, el crossfit, usando el gimnasio de forma independiente o simplemente saliendo a correr y patear el asfalto todo lo que podamos.

En segundo lugar, debemos preocuparnos de seguir una dieta adecuada a nuestro cuerpo y entrenamiento. Muchos estudios confirman que la alimentación es igual o más importante que el régimen de entrenamiento.

En último lugar, hay que elegir la ropa para hacer ejercicio y el equipamiento para la práctica deportiva que hayamos elegido que vamos a utilizar. Existe todo un abanico de tejidos que podemos elegir, y una vez completado el entrenamiento te encuentras con un enemigo persistente, el mal olor de la ropa de deporte.

Este mal olor tiene la capacidad de persistir en la ropa usada incluso después de varios lavados. La ciencia puede explicarte por qué ocurre esto.

Lee Silverman, director general de la marca de detergente WIN, explica que la causa de este hedor persistente la tiene una bacteria productora de gases. Todo basándose en un hecho científico básico, el aceite y el agua no se mezclan.

Las fibras de las camisetas de algondón tienen muchos huecos y recovecos perfectos para absorber el agua y rechazar los fluidos corporales. El equipamiento de alta tecnología, por otra parte, está hecho de tejidos sintéticos similares al hilo de pescar, que reflejan el agua permitiendo al sudor evaporarse de la piel.

Oler la comida engorda

Los químicos en esta tela hacen que la ropa sea «hidrofóbica», es decir, que no transpire. Esto se traduce en que la tela absorberá mejor los fluidos corporales, lo que implica el principio del problema del mal olor persistente en la ropa de deporte.

Según vamos usando nuestra ropa deportiva, esta se convierte en un campo de gérmenes que los detergentes al uso no pueden limpiar. ¿Hay alguna forma de mitigar o quitar el mal olor de la ropa deportiva? Existen unos cuantos trucos que te permitirán evitar un verano maloliente y disfrutar de un ejercicio más agradable a la nariz:

  • Si enjuagas tu ropa inmediatamente después de usarla evitaras que parte del sudor penetre en la prenda. Tras remojar la ropa en agua corriente, presiona la ropa para evitar el exceso de humedad, y por ende evitar crear un ambiente que genere más gérmenes. Ojo, no retuerzas ni exprimas la ropa, ya que puede dañarse en el proceso.
  • Hacer la colada una vez a la semana contribuirá a un equipamiento deportivo limpio, evitando una vez más, la generación de bacterias que producen el mal olor.
  • Si eres de los que prefiere usar remedios caseros, poner toda la ropa deportiva con mal olor en un cubo lleno de agua con una taza de vinagre blanco, dos cucharadas de peróxido de hidrógeno y dos cucharadas de levadura funciona muy bien. Dejad que la ropa repose más o menos una hora antes de llevar todo el equipamiento a la lavadora con otra taza de vinagre blanco y otras dos cucharadas de levadura.
  • En cuanto al secado las bacterias que producen el olor viven en la humedad, por eso no hay que dejar que tus ropas se queden húmedas. El mejor método es que se sequen al aire libre usando cualquier tipo de percha.
  • Por último, y como es lógico, os recomendamos alternar vuestra ropa deportiva en vez de acumular sudor con la misma camiseta todos los días, si alternáis el equipamiento conseguiréis extender la vida útil de la ropa y evitar la acumulación de más sudor en la misma.

La línea de ropa de Metal Gear Solid by Insert Coin

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Sportswear Detergente Especìfico

«Cada vez que lavo mis prendas deportivas no quedan perfectas como me gustaría…» ¿Cuántas veces hemos oído esta frase?

¡Pero existe una solución y se llama Nuncas Sportswear! Las fibras modernas de tipo sintético, utilizadas sobre todo para los indumentos deportivos, son completamente diferentes de las fibras tradicionales y necesitan ser lavadas e higienizadas con productos que por un lado mantengan el color y eviten la eliminación de los tratamientos superficiales (impermeabilizantes, aislantes, etc.), y por el otro las limpien a fondo a bajas temperaturas, quitando las manchas (hierba, barro, etc.) y eliminando malos olores y bacterias. En la línea Sportswear, Nuncas ha unido tres productos de nueva generación para todas sus prendas deportivas.

Sportswear Detergente Específico es el único detergente líquido estudiado para lavar y regenerar los indumentos y los accesorios deportivos de fibras sintéticas y técnicas. Toda la ropa deportiva resulta limpia y perfectamente higienizada incluso a bajas temperaturas, gracias a su fórmula especial eficaz para las manchas típicas del deporte (tierra, hierba) y combate además el desagradable olor a sudor. Elimina las bacterias higienizando los tejidos y manteniéndolos elásticos. No ataca su estructura especial, dejando inalterados los filtros UV y las películas impermeabilizantes.

DESCRIPCIÓN:

DH XTREMO ES UN DETERGENTE ESPECÍFICO para lavar y regenerar los indumentos y los accesorios deportivos de fibras sintéticas y técnicas. Toda la ropa deportiva resulta limpia y perfectamente higienizada incluso a bajas temperaturas, gracias a su fórmula especial eficaz para las manchas típicas del deporte, y combate además el desagradable olor a sudor. Elimina las bacterias de los tejidos y los mantiene elásticos. No ataca su estructura especial, dejando inalterados los filtros UV y las películas impermeabilizantes. Recomendación no utilice nunca suavizante de telas en su ropa deportiva.

USO

Se utiliza para lavar en máquina con un programa específico para prendas deportivas o delicadas a una temperatura no superior a 40°C. Coloque la ropa en la lavadora y añada por cada 10kg de ropa 60ml de detergente y siga el procedimiento usual de lavado. Para lavar a mano, disolver en agua serena, dejando las prendas en remojo durante 30 minutos y aclarar con abundante agua. Aplicar algunas gotas de producto sobre las manchas más resistentes antes de proceder con el lavado.

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