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Quitar pelo enquistado

Cómo quitar un pelo enquistado en la ingle

  1. Antes de comenzar el proceso, es importante limpiar toda la zona íntima con abundante agua y jabón antibacterial. Este paso es ideal para que los poros de la piel se abran con mayor facilidad y, al mismo tiempo, ayuda a evitar infecciones o que empeoren las mismas si ya existen. Luego, se debe secar la zona con una toalla limpia de forma suave y sin presionar ni friccionar, solo realizando pequeños toques.
  2. Si sucede que el pelito enquistado en la ingle hace crecer un grano en ese mismo lugar, es fundamental que no lo revientes, sino dejar que explote por si solo para que el pelo pueda salir al exterior y retirarlo con más facilidad. Para estos casos, se puede aplicar una compresa de agua caliente directamente en el grano y dejarla actuar durante 5 o 10 minutos para obtener grandes resultados.
  3. Cuando el pelo se encuentra totalmente encarnado, es decir, muy profundo y difícil de manipular, es recomendable no intentar eliminarlo por cuenta propia. Para estos casos, se aconseja acudir a un profesional para que utilice las herramientas necesarias y eliminarlo sin provocar infección ni mayores complicaciones.
  4. Si en caso contrario, el pelo no se encuentra profundo y se logró hacerlo salir a la capa más superficial, es importante seguir instrucciones de forma cuidadosa, por lo que se necesitará una pinza para las cejas correctamente esterilizadas. Luego, se debe agarrar con firmeza el pelo con esta pinza y retirarlo cuidadosamente, pero asegurándose de eliminarlo de raíz.
  5. Una vez retirado el pelo enquistado en la ingle, se aconseja utilizar productos antisépticos para disminuir los riesgos de que se infecte la zona. Si bien existen numerosas opciones que podrás encontrar en cualquier farmacia, también puedes optar por productos naturales que sirvan para estos casos, como el aloe vera.

Ante el enclavamiento del pelo en la piel, nuestro cuerpo actúa como si nuestro propio pelo fuese un cuerpo extraño, por lo que inmediatamente genera una inflamación en los tejidos que van acompañado de dolor, enrojecimiento y aparición de pus.

Las personas más expuestas a sufrir pelo enquistado son aquellas que recurren a métodos de depilación que consistan en arrancar el pelo, como la cera, depiladoras eléctricas o las pinzas.

Por qué se enquista el pelo

En la mayoría de los casos esto viene determinado por el tipo de depilación. El pelo no crece de forma perpendicular a la piel, sino un poco inclinada, si utilizamos un método de depilación que no elimine la raíz y parta el pelo, hará que la inclinación en el nacimiento sea mayor y por tanto se clave en la piel.

Cuando utilizamos la cuchilla para depilarnos las ingles, corremos el riesgo de, al realizar un rasurado muy apurado, que el vello salga con una punta afilada que se clavará en la piel, produciéndonos dolor.

Qué hacer ante el pelo enquistado

Lo más importante cuando nos encontremos con un pelo enquistado es no tocarlo, el hecho de manipularlo y apretarlo para intentar sacar el pelo puede que solo agrave el problema y la infección cada vez sea más dolorosa.

Para ello es importante, aplicar cada día una buena hidratante para evitar que la zona se reseque y se endurezca, la protección solar, en caso de que el pelo se encuentre en una zona que va a ser expuesta al sol, no debe faltar para evitar un oscurecimiento de la zona afectada.

Es importante no continuar con el tratamiento de depilación que nos ha producido esta infección, para evitar que se repita el problema.

En caso de enfrentarnos ante una infección dolorosa, podremos aplicarnos un antibiótico tópico que ablandará el granito facilitando la expulsión del pelo y la desaparición de la inflamación a los pocos días.

Depilación láser para evitar pelos enquistados

Hay muchas mujeres que a pesar de seguir los consejos que arriba he citado, se ven afectadas por los pelos enquistados a menudo, esto depende del tipo de piel y el tipo de pelo de cada una. Aquellas, sabrán que es muy molesto y doloroso, sobre todo en determinadas zonas del cuerpo que nos rozan con la ropa interior, la mejor forma para acabar con esto es someternos a una depilación láser en la zona afectada para evitar que volvamos a sufrir estos molestos síntomas.

Vello enquistado: los remedios más eficaces para acabar con este problema

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Vello enquistad: las causas principales

El problema de los pelos enquistado aparece normalmente tras la depilación con cera y otros métodos de depilación. Se da cuando un pelo empieza a crecer por debajo de la piel, causando rojez e inflamación. Entre de los principales responsables del vello enquistado están las cuchillas o las depiladoras eléctricas. A causa de la excesiva presión que estos instrumentos ejercen sobre la piel, la raíz del pelo tiene a quedarse por debajo de la piel. La depilación con pinzas puede también causar este problema cutáneo, en este caso, el pelo no es arrancado por completo, y la parte que queda bajo la piel empieza a crecer sin llegar a salir a la superficie.
Existen otras causas del vello enquistado, por ejemplo, la obstrucción de un poro. Si esto ocurre y el poro está obstruido por células muertas, el pelo no es capaz de encontrar un camino más allá de la epidermis, y empieza a crecer bajo esta capa de la piel.
Además de ser molestos, un pelo enquistado puede generar granitos infectados y, en el peor de los casos, quistes. En algunos casos, un pelo enquistado puede dar lugar a una infección, conocida como foliculitis.

¿Vello enquistado en la zona de las ingles? Te contamos cómo evitarlo

Una de las partes del cuerpo donde más común es la aparición de pelos enquistados es en la zona inguinal, eso se debe, en parte, a que esta zona está especialmente expuesta al uso de prendas de ropa muy ajustadas que no dejan que la piel transpire. Pero, ¿qué hacer para eliminar el vello enquistado de una vez por todas?
Una buena higiene y el uso frecuente de un exfoliante ayuda sin duda a preparar la piel para una buena depilación, el primer paso para evitar el vello enquistado, el enrojecimiento y la foliculitis. Una buena elección del método de depilación es también imprescindible, es aconsejable evitar la cuchilla o la cera fría, especialmente si tienes la piel delicada y con tendencia al vello enquistado.
El uso de cremas y otros cosméticos comedogénicos puede también llevar a la aparición de pelos enquistados.

Los remedios más eficaces contra el vello enquistado

¿Cuáles son los mejores remedios para eliminar el vello enquistado? Te proponemos una serie de métodos naturales, fáciles de hacer y que tendrán grandes resultados sobre tu piel.

Depilación física: utilizando unas simples pinzas de depilar o una aguja de coser, intenta romper la piel que estña sobre el pelo para permitir que este salga a la superficie. Haz esto solo si el pelo está muy visible y es fácil sacarlo, si no, puedes causar alguna infección o herida indeseada.
Exfoliación: elige un producto delicado y respetuoso con tu piel. Tan solo tienes que dar un masaje con el exfoliante en todo el cuerpo para eliminar las células muertas y conseguir que el final del pelo salga al exterior. Puedes usar también un guante de crin de caballo o un guante de kessa, ambos productos son más agresivos, por lo que serán también más eficaces, pero es recomendable evitarlos si tienes la piel sensible. Repite esta misma operación con constancia, de esta forma prepararás tu piel para evitar el vello enquistado de forma permanente.

Algunas recomendaciones:

  • Guante Exfoliante Kessa natural.
  • Guante exfoliante de crin y rizo de algodón.
  • Exfoliante corporal de sal del mar Muerto mezclado con aceites de mango y kiwi.

Exfoliante natural de azúcar blanco y agua: la combinación de estos dos ingredientes permite crear una pasta suave y rugosa capaz de eliminar la piel muerta y dejar salir al vello enquistado.
Sal: la sal también es un óptimo remedio natural exfoliante, elimina los restos de piel muerta que están impidiendo que tu vello salga al exterior. Utilízala siempre combinada con agua y extiende suavemente la pasta sobre la zona interesada. La sal, además, tiene un poder antibacteriano y antiiflamatorio que ayuda a prevenir las infecciones creadas por culpa del exceso de sebo.

Recuerda siempre hidratar tu piel en profundidad, especialmente después de exfolialar, para recuperar la barrera cutánea y protegerla de las agresiones externas. Una loción nutritiva o un aceite natural son excelentes opciones para devolver la suavidad e hidratación a las zonas más castigadas.

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Pero si no puedes resistir la tentación de hacerlo o necesitar quitar uno porque tienes una cita importante o lo que sea, es mejor que lo hagas bien.

Zara Mohsin, experta en cuidado de la piel de Nueva York , explicó a la revista InStyle la manera correcta de remover un punto negro.

1. Aplica un poco de vaselina en el punto negro y déjalo por dos minutos al vapor de la ducha o lava la cara con agua caliente (a una temperatura que no queme, por supuesto).

2. Luego, toma un cepillo de dientes y frota suavemente el área con movimientos circulares para exfoliar.

3. Toma una herramienta removedora de espinillas y presiona suavemente sobre el punto negro para eliminarlo. Puedes encontrarlos en farmacias y tiendas de productos de belleza. Si lo haces con los dedos es más probable que rompas los vasos sanguíneos y te quede una marca o herida.

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4. Lava la zona con agua y luego pon suavemente un tónico para cerrar el poro.

5. Finalmente puedes aplicar un producto antibacteriano o un poco de ácido salicílico o peróxido de benzoilo para evitar infecciones.

Cómo remover espinillas

Para las espinillas el proceso es similar. La dermatóloga neoyorquina y doctora en medicina, Debra Jaliman, indica que “a veces hay que hacer estallar un grano, pero hay que hacerlo correctamente”.

Para ello, aconseja seguir 3 pasos:

1. Limpiar la zona afectada con alcohol.

2. Si hay pus debes presionar suavemente la espinilla con un extractor de comedones (como el de la foto de arriba o bien, el que aparece bajo este párrafo). Éste último es una herramienta de acero inoxidable que tiene una parte redondeada con un agujero al centro, que se ajusta alrededor de una espinilla y permite extraerlo mediante el uso de presión.

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3. Tras reventar la espinilla, aplica un producto antibacteriano o un poco de ácido salicílico o peróxido de benzoilo.

La doctora Jaliman aclara que este procedimiento se puede realizar sólo de vez en cuando, pues hacerlo de forma regular es una pésima idea porque pueden aparecer manchas rojas debido a la inflamación crónica y dejar cicatrices profundas en la cara, además del inminente riesgo de contraer una infección.

Cabe destacar que las espinillas se forman cuando el aceite natural de la piel se queda atrapado bajo la superficie. Esto se puede mezclar con células muertas de la piel y forman un tapón que puede reaccionar con P. acnes , una bacteria que se encuentra en los folículos del cabello y que inflama la piel rápidamente.

Cuando exprimes esa protuberancia, rasgas la piel y a medida que presionas, ingresa la suciedad y las bacterias presentes en los dedos a la cara, la cual queda roja y propensa a infectarse, además de aumentar las probabilidades de que queden marcas permanentes.

Por ello, los dermatólogos extraen las espinillas con instrumentos especiales y estériles, para luego limpiar la zona afectada, en un procedimiento similar al descrito.

Para prevenir y tratar las imperfecciones de la piel, es recomendable usar exfoliantes con agentes antibacterianos, tales como el ácido salicílico, peróxido de benzoilo y retinol. También se puede recurrir a medicamentos y procedimientos dermatológicos que incluyen exfoliaciones con ácido glicólico, láser o tratamientos de luz.

La forunculofilia es experimentar placer o tener la pulsión de explotar cualquier tipo de grano o espinilla, ya sea propia o ajena. Para algunos algo tremendamente repulsivo, no obstante, para una sorprendente mayoría se trata de una afición lúdica y morbosa. Al menos así lo demuestra la cantidad de seguidores del canal de Youtube del médico indio, Vikram Yadav, un profeta que surte de grandes dosis de ‘droga visual’ para todos los forunculofílicos.

Tanto si tu perteneces a este club como si tienes el clásico amigo que se lanza sobre tu cuello nada más verte o que se jacta de haber explotado un punto negro que llevaba mil siglos enquistado, Román Barabash Neila, miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología y dermatólogo del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, nos cuenta lo que se esconde bajo estas ‘pequeñas montañas’ de nuestra piel, que tantos adictos intentan extraer como si de oro negro se tratase.

Atento, porque lo que hay dentro depende del tipo de grano que estemos hablando:

1. Espinillas o comedones

Bromas aparte, el acné es la enfermedad cutánea más frecuente. Afecta a un 80% de la población joven y produce una alteración en el funcionamiento de los folículos pilosebáceos.

Lo que conocemos como ‘espinillas’ son un tipo de lesión no inflamatoria característica del acné, cuyo nombre científico es comedón. Se da una oclusión del folículo pilo-sebáceo (poro), lo que provoca una retención de la secreción sebácea. Es en esta fase, cuando aparecen los denominados comedones cerrados y abiertos, es decir, las clásicas espinillas blancas y negras. Por ello encontramos:

A. Puntos negros o comedones abiertos. No, no es suciedad ni falta de higiene. Se deben a la compactación de restos celulares en el ducto de la unidad pilosebácea –el tallo del pelo, el folículo piloso, la glándula sebácea y el músculo erector del pelo–, a la oxidación de la melanina y la secreción grasa.

B. Puntos blancos o comedones cerrados. Suelen ser más difíciles de visualizar, se trata de microquistes o pequeñas elevaciones de la superficie de la piel, duras y de color blanco o amarillento. Cuando evolucionan y crecen, se transforman en pápulas, más grandes, enrojecidas, inflamadas y dolorosas.

¿Por qué no debes toqueteártelas o dejar que tu mejor amigo lo haga? Barabash Neila advierte que “por lo general, la manipulación de las lesiones debe evitarse, ya que es una causa importante de cicatrices permanentes. Sin embargo, en ocasiones, las lesiones no inflamatorias (comedones) sí se pueden extraer de forma manual, pero solo debe hacerlo personal capacitado”.

Además, asegura que para tratar cualquier tipo de comedón, ya sea abierto o cerrado, debes utilizar productos tópicos con acción queratolítica como son: peróxido de benzoilo, ácido azelaico, ácido salicílico o retinoides.

2. Pústulas

Es una lesión inflamatoria de acné, una elevación de la piel de contenido purulento que produce escozor o dolor. La secreción purulenta (en la mayoría de los casos pus) a veces rompe la epidermis y se elimina de forma espontánea. Es el típico grano enrojecido con cabeza blanca de toda la vida. La buena noticia es que no suelen dejar cicatriz.

En peores casos de acné en los que aparecen este tipo de lesiones, además de los tratamientos queratolíticos, hay que utilizar antiinflamatorios, antibióticos orales, anticonceptivos hormonales o en casos graves administrar isotretinoína (conocido por todos como Roacután). Consejo: no dejes que nadie se acerque a tus pústulas a menos de un kilómetro, ni siquiera tú mismo.

3. Quistes y nódulos

Son las lesiones de tipo inflamatorio más graves y son características del acné severo. Representan la inflamación de todo el folículo o unidad pilo sebácea y de la dermis circundante. Suelen dejar secuelas estéticas, tipo cicatrices deprimidas e hiperpigmentación post inflamatoria. La diferencia fundamental entre ambas es que, el quiste, tiene un poro u orificio de apertura que en ocasiones es apreciable a simple vista.

Aquí ‘no hay tu tía’, jamás te los toques o dejes que nadie lo haga. Al igual que las pústulas, los quistes también pueden infectarse y contener pus en su interior. Barabash Neila explica que, si no hay ningún tipo de contradicción, se suele administrar isotretinoína oral (Roacután). Al ser un derivado de la vitamina A, su principal efecto es disminuir la actividad de las glándulas sebáceas y por tanto, inhibir la producción de grasa de forma prolongada y muchas veces definitiva.

Aunque no todo es color de rosa ya que también tiene efectos secundarios como provocar malformaciones en el feto, por lo que la toma de este fármaco obliga a realizar una anticoncepción adecuada y eficaz en mujeres en edad fértil. Moraleja: acude a un dermatólogo para que trate tu acné y ten paciencia, mejor ‘hínchate’ a ver vídeos de Youtube antes que calmar tu sed de forunculofílico sobre tu piel.

¿Cómo deshacernos de los granos ciegos?

Los granos ciegos son aquellos que causan una gran inflamación de la piel y, por ende, enrojecimiento y molestia. Se trata de poros inflamados que, a diferencia de las espinillas, son más difíciles de remover.

Lo primero que se debe hacer cuando se tiene uno o varios granos ciegos es no apretar la zona; esta acción podría ser sumamente contraproducente ya que podría hacer que los granos se inflamen aún más y la infección sea más grave.

Tratamiento para los granos ciegos

1. Lavar el rostro

Para comenzar el tratamiento de los granos ciegos es fundamental lavar el rostro con agua y un buen jabón antibacterial. De esta manera se eliminará todo tipo de suciedades externas de la piel, como el sudor, los excesos de grasa e, incluso, ciertas bacterias.

2. Aprovecha el vapor

Para ayudar a que el poro se abra y se forme una cabeza en el grano, lo mejor que se puede hacer es aprovechar el vapor del agua caliente. Se puede obtener colocando una olla de agua a hervir, a la cual acercaremos el rostro a una distancia prudente, con una toalla puesta sobre nuestras cabezas para maximizar el efecto «sauna».

También se puede abrir el poro con ayuda de un vaporizador. Por lo general, en los centros estéticos y dermatológicos ofrecen, dentro de su servicio de limpieza, el uso de este aparato que arroja vapor caliente al rostro durante un tiempo determinado.

Otra forma de ayudar a la formación de una cabeza en el grano consiste en aplicar una compresa caliente sobre la piel. Cabe destacar que, no hay que precipitarse para obtener buenos resultados.

Es preferible aplicar, progresivamente, sesiones de calor y vapor cortas que intentar acelerar el proceso y conseguir solo el maltrato de la piel.

3. Realizar una exfoliación

Una vez que la cabeza del grano esté bien formada, no hay que apretarlo para que salga. Con ayuda del vapor debería salir por sí solo. Por supuesto, la limpieza de los residuos debe realizarse apenas el poro supure, ya que así se evitará que se vuelva a taponar.

Una vez el poro haya sido limpiado, se puede proceder a realizar una exfoliación suave. Esto ayudará a eliminar las impurezas y las células muertas de la piel.

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4. Aplicar bicarbonato de sodio

¿Sabías que el bicarbonato de sodio es uno de los remedios más eficaces para acabar con los granos ciegos? Este compuesto absorbe el exceso de grasa y ayuda a eliminar la suciedad de la piel.

Para esto lo único que debes hacer es formar una pasta, con partes iguales de bicarbonato de sodio y agua, y luego extenderla sobre la zona afectada. Una vez aplicada, se deja allí durante unos 20 minutos y luego, se retira con agua tibia.

5. Ponte una compresa de hielo

Una vez extraídos los granos ciegos, aplica una compresa de hielo para ayudar a combatir la inflamación. Recuerda envolver la compresa en un paño o tela fina para evitar que la piel se queme con el contacto.

Se recomienda aplicar la compresa de hielo durante unos 10 minutos, luego descansar unos 20 minutos antes de volver a aplicarla sobre los granos ciegos. De esta manera, evitaremos sobreexponer la zona al frío.

Mascarilla para los granos ciegos

La siguiente mascarilla resulta muy favorecedora para refrescar, limpiar e hidratar la piel a profundidad. Al contener aceite de árbol de té, un poderoso antibacterial, esta mascarilla ayuda a combatir los excesos de grasa y, por ende, las impurezas. Para prepararla necesitarás lo siguiente:

Ingredientes

  • ½ pepino.
  • ¼ de taza de cilantro picado.
  • 2 cucharadas de aceite de árbol de té.
  • Agua fresca (cantidad suficiente).

Procedimiento

  • Lava y corta en rodajas medio pepino.
  • A continuación, coloca las rodajas de pepino en la licuadora junto con un poco de agua fresca. También añade 2 cucharadas de aceite de árbol de té y cilantro.
  • Licúa todo durante un par de minutos hasta obtener una especie de pasta homogénea, sin grumos.
  • Vierte en una jarra la pasta y llega al refrigerador durante 1 hora, aproximadamente.
  • Aplica directamente sobre la piel y déjala actuar durante 20 minutos.
  • Enjuaga con un jabón antibacterial y agua fría.

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Si tienes uno o varios granos ciegos que no ceden con este tratamiento, es recomendable que acudas a tu dermatólogo para una evaluación más exhaustiva.

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