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Radiadores frios por abajo

El radiador no calienta entero, por abajo calienta menos.

Esta una duda muy recurrente que nos comentan nuestros clientes que no han tenido nunca un sistema de calefacción mediante emisores térmicos o como los conocemos todo el mundo radiadores de calefacción.

Aunque existe todavía a día de hoy la idea generalizada por parte del usuario, de que un radiador de calefacción, el calor que el transmite al habitáculo donde este instalado lo hace por sistema de radiación como su nombre así lo indica esto no es del todo correcto, ya que es importante saber que un radiador de calefacción aporta el calor que genera al hueco en un 80% mediante convección y el 20% restante por sistema de radiación.

¿Porqué calienta mas el radiador por arriba que por abajo?

Los radiadores de calefacción están diseñados de fábrica para poder disipar el calor que generan mediante la convección natural de el aire. Dentro de los emisores térmicos o radiadores , el sentido del agua caliente de calefacción que nos proporciona nuestra caldera, el flujo mas caliente o bien denominado la ida de calefacción, discurre por la parte de arriba del radiador y una vez que se enfría o disipa el calor retorna a la caldera por la parte inferior del radiador con el agua menos caliente.

Este proceso favorece para que el aire que esta en contacto con la parte externa del radiador se caliente de forma natural por convención y nos aporte ese calor homogéneo a nuestro hogar.

Por este motivo la parte de abajo de los radiadores siempre va esta un poco menos caliente que la parte de arriba del radiador, a este proceso le llamamos salto térmico que es la diferencia de temperaturas entre la ida de la calefacción y el retorno de la calefacción hacía nuestra caldera, con esta diferencia podemos saber que aporte de calor estan entregando nuestro radiador a el habitáculo donde este instalado.

Consejos para sacar el máximo calor de tus radiadores

Una marea sencilla de mantener los radiadores en buenas condiciones ,es realizar el purgado de aire de los radiadores de manera regular al menos, una vez al año. Pero, además, para que estos emisores de calor funcionen siempre en las mejores condiciones, hay que tener en cuenta los siguientes consejos:

  • Procura no tapar los radiadores, si los cubres con muebles, cortinas ,telas o elementos parecidos, estás limitando que el radiador pueda transmitir el calor
  • No pintar los radiadores en exceso. Ten en cuenta que cada capa de pintura añadida, haces mas difícil la transmisión de calor del metal del radiador con el aire exterior.
  • controla las manchas de óxido. Esta es una señal de deterioro y conviene llamar a un profesional si se detecta para evitar un daño mayor en el radiador y la instalación

Evitar la aparición de lodos en los radiadores

El mantenimiento y cuidado de tu sistema de calefacción por radiadores es vitales vital para alargar la vida útil de tu sistema y contribuye al ahorro energético, por consiguiente al ahorro en tus facturas de energía consumida.

Con un mantenimiento periódico de la instalación de radiadores, evitas la formación de lodos en el circuito, con la consiguiente obstrucción, y garantizas una óptima circulación del fluido calo-portador por el circuito. Además consigues alargar la vida útil de los componentes de tu instalación, como son los elementos principales como la caldera o bomba recirculadora.

¿Por qué debemos realizar limpieza interiores del circuito de calefacción y los radiadores?

Con el paso de tiempo y su uso, nuestra instalación de calefacción, que es un circuito cerrado, el fluido de su interior (normalmente agua) se acaba pudriendo y se convierte en lo que denominamos lodos, producidos por la oxidación interior de las paredes de las tuberías que conforman nuestra instalación. Estos lodos en un circuito de calefacción, producen:

  • Pérdida de la transmisión del calor y obstrucciones por lodos lo que produce una deficiente recirculacion del agua y baja el rendimiento de nuestra instalación, con el consabido aumento energético.
  • Posibles averías en caldera, radiadores, bombas, llaves de calefacción y detentores.

Para más información sobre calderas de gas y radiadores de calefacción, aquí te dejamos algunos de nuestros artículos que te pueden interesar:

  • Tipos de calderas de gas,pinche aquí.
  • Como purgar un radiador de agua pinche aquí

¿Quieres instalar una calefacción nueva de radiadores en Asturias?

En RMT montajes empresa instaladora ubicada en Asturias somos expertos en instalación de calefacción por radiadores y sistemas de suelo radiante de Oviedo, Gijón y toda Asturias.

¿te ha sido útil?

Tras unos meses de parón y antes de poner en marcha la calefacción es conveniente revisar la instalación de los radiadores. Aun así, a veces surgen problemas: ¿Qué hacer cuando un radiador no calienta o calienta menos que el resto?

Este problema es más común de lo que crees. En este post repasamos cómo regular los radiadores de la calefacción y solucionar problemas cuando algunos dan menos calor del esperado.

En la distribución de radiadores que tenemos en casa es habitual que los radiadores de agua más cercanos a la caldera se calienten antes que los que se encuentran más alejados. La explicación es sencilla: el agua caliente del circuito llegará antes a los más cercanos. Si al cabo de unos minutos de poner en marcha la calefacción, todos los radiadores emiten la misma intensidad de calor, podemos confirmar que el circuito funciona correctamente.

Cómo purgar radiadores

El primer paso para poner en marcha la calefacción es purgar o eliminar el aire de los radiadores. La tarea es sencilla: coloca un recipiente debajo del purgador y abre la rosca del purgador. Si el radiador tiene aire en su interior, este será lo primero en salir del purgador. Si el radiador no tiene aire en su interior saldrá agua, lo que significa que el radiador está bien purgado.

Una vez hecha la purga, pon en marcha la caldera hasta que caliente todos los radiadores de la casa. Es posible que los radiadores más cercanos a la caldera calienten más que los ubicados más lejos. Esto es debido a que la presión es más fuerte en los primeros. Este procedimiento es también recomendado cuando surgen problemas o averías en la instalación como por ejemplo cuando un radiador calienta menos que el resto.

El radiador no calienta

Recuerda que los radiadores más alejados de la caldera tardarán más tiempo en calentarse, espera unos minutos antes de comprobar el calor que emiten todos los radiadores.

Aun así, en ocasiones algunos radiadores calientan menos que el resto y es necesario regularlos para obtener un calor uniforme en el hogar. Si identificas radiadores que no emiten el calor deseado prueba primero con eliminar el aire de los radiadores, lo que habitualmente se conoce como purgar los radiadores.

Detentor de radiador

Cómo modular la potencia de los radiadores

Puedes modular la potencia de los radiadores a través del detentor, que es la llave que regula la entrada de agua en el radiador.

  1. Cierra levemente el detentor en los radiadores que más calienten. Con media vuelta hacia la derecha habrá suficiente.
  2. Abre el detentor en los radiadores que no calientan bien. Si ya están abiertos al máximo, sigue cerrando aquellos radiadores que se hayan calentado antes.

Esta operación lleva cierto tiempo pero en el caso de instalaciones antiguas o mal diseñadas es la única manera de nivelar el circuito de la calefacción.

La llave del radiador no funciona

Por otro lado, asegúrate de que las llaves del radiador funcionan correctamente.

Si las llaves del radiador son termostáticas, puede que no cierren bien y el paso del agua no abra correctamente. En este caso, desmonta el cabezal termostático y comprueba que el vástago se mueve sin problema. Ayúdate de unas alicates si es necesario.

Si tras realizar estas operaciones de mantenimiento, el radiador no calienta como debería, te recomendamos que contactes con un profesional para que revise el estado de tu instalación.

Para más información sobre radiadores de agua, entra en el post Cómo funciona un radiador de agua >

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Individualización de calefacción central: ¿Por qué el radiador está frío en la parte inferior?

Es invierno. En el exterior hace frío. Y en casa, los radiadores funcionan a pleno rendimiento, sin embargo, a pesar de que la temperatura de la vivienda es confortable y los radiadores están calientes en la parte superior, permanecen fríos en la inferior. ¿Existe algún problema? ¿Es normal esta situación? Si se detecta en el hogar, ¿qué se debe hacer?

¿En qué estado se encuentran los radiadores?

Existen múltiples causas por las que los radiadores pueden funcionar de manera defectuosa: rotura, deterioro, una instalación deficiente… O que no se hayan purgado los radiadores antes de la temporada de calefacción.

El purgado es un proceso que consiste en expulsar todo el aire que se haya podido acumular en los meses en los que la instalación ha permanecido inactiva. Para conocer cómo hacerlo en instalaciones de calefacción central, aconsejamos consultar el artículo ¿Por qué se deben purgar los radiadores?

Si el radiador está bien instalado, en buenas condiciones y se ha purgado correctamente, lo más probable es que si permanece caliente por arriba y frío por abajo se deba al funcionamiento habitual de la válvula termostática.

¿Cómo es posible que el radiador esté frío por abajo y que el sistema funcione bien?

Para entender por qué se produce esta diferencia de temperatura entre la parte superior y la inferior de un radiador es necesario comprender cómo funciona y por qué fases atraviesa este emisor de calor.

Válvulas termostáticas

Instaladas en los radiadores, las válvulas termostáticas regulan el caudal de agua caliente que entra en el radiador. A más caudal de agua que circule por el interior del radiador, más calor se emite pero también se consume más energía. (Por cada grado centígrado extra se consume alrededor de un 7% más de energía).

Una vez que el usuario selecciona los grados centígrados que desea alcanzar en la estancia*, la válvula dispone de un sensor capaz de identificar si la temperatura ambiente se corresponde con la que el usuario ha seleccionado.

En invierno, la temperatura recomendada es de 21 grados centígrados, lo que en una válvula con cabezal termostático suele corresponderse con la posición 3.

  • Si la temperatura de la habitación es inferior a la seleccionada en la válvula termostática, la válvula abrirá paso al caudal de agua para aumentar el aporte térmico del radiador y conseguir así elevar la temperatura de la habitación.
  • Si la temperatura de la habitación es igual a la elegida la válvula mantiene su posición.
  • Si la temperatura de la habitación es superior a la temperatura elegida por el usuario, la válvula cierra el paso de agua al radiador para reducir el aporte térmico y conseguir así que baje la temperatura de la habitación.

* En instalaciones de calefacción central, la temperatura interior del hogar no podrá ser superior a la temperatura de consigna ambiente fijada por la Comunidad de Propietarios. Es decir, que si la temperatura ambiente fijada por la comunidad es de 23 grados centígrados, en el interior de los hogares nunca se podrá superar dicha temperatura.

Fases de funcionamiento de un radiador con válvula termostática

Estas son los estados que atraviesa un radiador durante las diferentes fases de funcionamiento:

  • Fase de arranque: Para alcanzar la temperatura seleccionada por el usuario, la válvula permite la entrada de caudal máximo del agua y se calienta toda la superficie del radiador.
  • Fase normal: Una vez alcanzada la temperatura deseada, la válvula aumenta y disminuye la entrada de caudal para mantener la temperatura de la habitación. Es en esta fase cuando puede que la parte superior del radiador esté caliente y la inferior permanezca fría, ya que para mantener la temperatura de la habitación no es necesario permitir una entrada máxima de caudal de agua. En algún extremo, puede que el radiador llegue a quedar totalmente frio si la temperatura de la habitación es siempre superior a la temperatura seleccionada.

Siempre hay que tener en cuenta que la temperatura de la vivienda nunca podrá superar la temperatura de consigna ambiente fijada por la Comunidad de Propietarios, ya que eso no es técnicamente viable.

Teniendo eso en cuenta, si al regular la calefacción no se alcanza la temperatura deseada en la habitación, es posible que exista un mal funcionamiento en el sistema y que sea necesario avisar a la empresa mantenedora.

¿Y si hay factores que hacen que baje la temperatura?

Imaginemos que la calefacción funciona en fase normal y se abre, por ejemplo, una ventana, lo que hace que la temperatura de la habitación descienda. Entonces el radiador entraría en la fase de arranque y la válvula permitiría de nuevo una entrada máxima de caudal de agua, para tratar de compensar el calor perdido.

Y, posteriormente, cuando la ventana se cierre, y la temperatura interior comience a recuperarse, el radiador entraría en fase de funcionamiento normal, donde la válvula empezaría a limitar la entrada de caudal de agua, por lo que es posible que el radiador comience a enfriarse en la parte inferior.

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¿Cómo se deben purgar los radiadores de casa? Si lo haces de una forma correcta, conseguirás mejorar el rendimiento de tu calefacción en un 80% y reducirás el consumo de energía de tu hogar. Si no sabes cómo hacerlo en Bricolaje 10 te vamos a ayudar realizar esta tarea que, si sigues nuestras indicaciones, es muy sencilla.

En anteriores post os hemos ayudado a desatascar las tuberías de tu casa. Hoy te ayudaremos a saber cómo purgar los radiadores de tu casa.

El purgado de los radiadores de tu casa es una práctica muy sencilla que ayuda a mejorar notablemente el rendimiento de nuestro sistema de calefacción. Este proceso debemos realizarlo en todos los radiadores de nuestra casa con el objetivo de sacar todo el aire acumulado en el interior de los aparatos. Si esto no se hace, se puede interrumpir la circulación del combustible y nuestro radiado no calentará de forma homogénea.

Cómo se usa un purgador

El purgador es un pequeño aparato que se encuentra siempre en uno de los extremos superiores de nuestro radiador. Este puede ser manual o automático. Es un elemento necesario para poder sacar el aire del circuito de agua caliente de cualquier sistema de calefacción.

Tipos de purgador

Purgador Manual

Si es manual, debemos girarlo con un destornillador plano si tiene un hendidura en el centro o con una llave especial si tiene otra forma. Durante esta operación, debemos colocar debajo un recipiente (un pequeño bol será suficiente) para recoger el agua que pueda caer una vez se haya escapado todo el aire. Tan sólo bastará un ligero movimiento de la válvula de purgador. Ten cuidado: Si se gira demasiado, podría escaparse el agua en abundancia.

Purgador Automático

Cuando disponemos de un purgador automático, suelen emplearse en radiadores de aluminio porque se genera una cantidad mayor de aire durante el proceso de descomposición del agua. Este resulta muy cómodo ya que no debemos estar pendientes del purgado funcionando correctamente, siempre, los radiadores gracias a que expulsa el aire sobrante de forma automáticamente. Pero te aconsejo que no te descuides, por si acaso…

Purgador de Calefacción Central

Aunque cada vez es menos común, en los edificios antiguos se suele compartir el circuito de calefacción y cubre todos los pisos de la comunidad de vecinos. En este caso, sólo habrá purgadores en los finales de cada línea de calefacción. Si tu radiador está lleno de aire y no tienes un purgador, tienes que hablar con el presidente de la comunidad o con el vecino de arriba porque será quien sí tenga los purgadores para poder sacar el aire del sistema.

Cuándo se hace la purga de los radiadores

Cuando tenemos el purgador automático el aire es expulsado por el mismo aparato, este es un sistema recomendado para los radiadores que son de aluminio. Sin embargo, si el purgador es manual, hay que realizar este proceso cada vez que se vuelva a poner en funcionamiento tras estar un temporada sin utilizarlos. El secreto está en abrir un poco el purgador de una manera muy lenta.

Las bajas temperaturas que estamos acostumbrados en Invierno, invitan a que encendamos la calefacción. Pero después de tenerla durante mucho tiempo parada, los radiadores suelen coger un poco de aire en su interior. Dos síntomas o señales lo confirman:

Cuando nuestro radiador está frío en la parte superior y cuando lo encendemos se escucha un ruido que es muy característico, como un goteo, cada vez que la calefacción se pone en marcha. Este aire se forma en el propio circuito de calefacción y, en el modelo de calefacción de aluminio, se produce durante la descomposición del agua. La presencia de agua provoca que nuestro radiador no calienta de forma correcta, por lo que debemos expulsar/purgar este aire al exterior.

Cuando purgar según el tipo de viviendas

Si tienes una vivienda que tenga mas de una planta, con radiadores en todas ellas, lo más común es que la mayor cantidad de aire se acumule en los radiadores de los pisos más altos. Por lo que te vamos a decir por dónde debes comenzar:

  • Viviendas con plantas altas: Incluso, en ocasiones, en las plantas más bajas no es necesario purgarlos. Si durante el proceso de este purgado, si sale continuamente aire y muy poca agua, hay que poner en marcha nuestro sistema de calefacción antes de seguir purgando, para que los radiadores de nuestra casa vuelvan a coger de nuevo agua.
  • Vivienda de una única planta: Cuando nuestra vivienda se distribuye en solo una planta, conviene comenzar el purgado de los radiadores que estén más cerca de la caldera. Estos son los primeros a los que les llega el combustible y, si esto no ocurre, será casi imposible mantener el recorrido y que el resto de radiadores hagan el trabajo de calentar.

El purgado se tiene que realizar en todos los radiadores de la vivienda, independientemente del combustible que usen. Cuando terminemos el proceso de purgar, debemos comprobar que la presión sea de 1 bar.

Tipos de radiadores en el mercado

  • Chapa: Unos de los radiadores más económicos pero no admite instalación por módulos. Aunque su rendimiento es óptimo, ya no se utilizan en las vivienda actuales.
  • Hierro: Radiadores muy pesados, nos exigen una colocación sobre una pared que tenga una gran resistencia. Mantienen muy bien el calor, incluso después de que se haya apagado. El pero, tardan mucho en coger calor.
  • Aluminio: El modelo de radiador más demandado. Se puede instalar en módulos y esto le permite adaptarse a cualquier anchura y altura. Cogen el calor rápidamente. Su desventaja es que se enfrían muy rápido.
  • Acero: El modelo más caro, calientan muy rápido sin embargo, el calor tarda más en irse.

Consejos para purgar radiadores

Para terminar, y un poco a modo de recopilación de lo que hemos visto a lo largo del artículo, veremos 5 consejos importantes que hemos de tener en cuenta para purgar los radiadores y tenerlos siempre en perfecto estado.

En primer lugar, recuerda que es importante purgar los radiadores periódicamente para evitar que acumulen agua o aire en su interior. Sobre todo, es básica que realices la purga de todos los radiadores de tu casa cuando vaya a comenzar la época de frío, antes de poner en marcha por primera vez la calefacción en tu casa. De esta forma te garantizas que los radiadores están en perfecto estado y eliminarás el agua que se haya ido acumulando por la falta de uso durante los meses de más calor.

Purgar los radiadores es muy sencillo y para ello tan solo vas a necesitar una destornillador plano o una llave especial, También puedes purgar radiadores con otro tipo de utensilios que encajen en la hendidura y te permitan aflojar la rosca.

Ten en cuenta que también es muy importante purgar los radiadores de aquellas casas en las que llevemos mucho tiempo sin ir, o por ejemplo en una casa de alquiler, ya que no sabemos el uso que el anterior inquilino le dio a la calefacción o con qué periodicidad realizó purgas a lo radiadores.

Purgar los radiadores no es complicado, pero en determinadas ocasiones (por ejemplo, en radiadores que llevan años pidiendo a gritos una purga) puede resultar un poco incómodo ya que el agua puede salir literalmente a presión, aunque suelen ser los casos más raros.En cualquier caso, es imprescindible que uses algún recipiente (un caldero, por ejemplo) para recoger el agua que caerá durante el proceso de purgado y evitar poner el suelo perdido. Cuando hayas terminado, asegúrate de que la presión esté entre 1 y 1,5 bares.

Para saber si debes purgar el radiador, tan solo comprueba que no calienta como es debido y que está frío en la parte superior. Muchos radiadores también suelen hacer un ruido característico, como una especie de gorgoteo.

Si sigues estos consejos y las instrucciones que te hemos dado a lo largo del artículo, conseguirás que la calefacción de tu casa funcione a pleno rendimiento.

Vídeo: Cómo purgar los radiadores

Si después de toda la información que te hemos dejado todavía hay algo que no tienes claro sobre cómo y cuándo purgar los radiadores de tu casa, con este video se resolverás definitivamente todas tu dudas. Y no te preocupes, que purgar los radiadores es muy sencillo y es algo que todos hemos tenido que hacer alguna vez cuando llega el frío del invierno y queremos poner la calefacción.

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En Bricolaje 10 tenemos muchos otros artículos relacionados con el hogar que te pueden resultar muy útiles a la hora de aprovechar los recursos energéticos de tu casa o para ahorrar en tus reformas.

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Purgar los radiadores de casa: cómo hacerlo, cuándo, tipos de radiadores y consejos 5

Cómo preparar los radiadores de tu hogar para el frío

19 enero 2018

El buen estado de tus radiadores repercute tanto en el calor de tu casa como en tu bolsillo, ya que mantener su buen funcionamiento es una de las medidas más eficaces para ahorrar en gas natural pero… ¿Sabes cómo mantener tus radiadores para que funcionen correctamente?

Lo primero que tienes que tener en cuenta sobre el mantenimiento de tus radiadores es que siempre conviene que los revises antes de que empiece la temporada de invierno. Así, cuando comience el frío los tendrás a prueba de fallos.

Debes saber, eso sí, que cuando hablamos del mantenimiento de radiadores nos referimos a los que funcionan con agua caliente. Existe una gran variedad de radiadores de diferentes, según su material de fabricación y la fuente que utilizan para calentar. Pero, en la mayoría de hogares españoles los sistemas de calefacción conectan con radiadores de agua.

Estos radiadores son los que utilizan el agua caliente que proviene de la caldera (de gas o eléctrica) para calentar la habitación. Por lo general son los que necesitan más mantenimiento (aunque, como veremos, es muy sencillo de realizar).

Purgar los radiadores para optimizar el consumo

La principal tarea de mantenimiento de los radiadores es el purgado. Purgar el radiador consiste en eliminar el aire que puede existir dentro del circuito para permitir que el agua lo recorra sin dificultad. Este aire se forma por el vapor que se desprende del agua caliente y genera una especie de bolsas que impiden que el agua llegue a cada rincón de las tuberías.

Esto hace que el calor no sea homogéneo y que, por tanto, te veas tentado a subir la temperatura de la caldera para conseguir la misma sensación de confort en casa. De hecho, puedes hacer una rápida comprobación para saber si ya te toca purgar los radiadores. Si con la calefacción encendida el radiador está frío por la parte superior, probablemente tenga aire acumulado.

Purgar tus radiadores es muy sencillo y lo puedes hacer tú mismo con ayuda de un pequeño destornillador y un recipiente:

  1. Abre poco a poco la llave de tu radiador con ayuda de destornillador plano.
  2. Coloca el recipiente debajo para recoger el agua que caiga.
  3. Si el radiador tiene aire dentro, saldrá emitiendo un ligero silbido. Cuando casi no quede, empezarán a salir gotitas de agua junto a él.
  4. Cuando ya solo salga agua como un hilo continuo, puedes volver a cerrar la válvula de tu radiador.

Es interesante que esta operación la hagas en todos los radiadores del circuito y que, de paso, compruebes que no hay ningún punto de óxido en su superficie. Esto sería señal de que el aire ya ha podido estropear alguna parte de la pieza o de que está saliendo agua del radiador.

Ahorrar con radiadores a baja temperatura

Para ahorrar en los recibos de la calefacción, además de purgar tus radiadores, puedes poner también en práctica otros consejos en tu instalación. Uno de ellos es dimensionar los radiadores correctamente para poder disfrutar de la calefacción a baja temperatura.

Esta operación consiste en reformular la instalación de los radiadores en el hogar para que puedan trabajar con agua a un máximo de 60°C. Este tipo de instalación es mucho más eficiente, ya que permite ahorrar en el suministro de gas que hace falta para calentar el agua. Además, de esta forma se consigue un calor más homogéneo en toda la casa.

Por otro lado, es imprescindible controlar el gasto energético de nuestros radiadores con una correcta limpieza exterior (ya que el polvo depositado impide que el calor se transfiera adecuadamente) y con ayuda de válvulas y termostatos. Con estos dos elementos se puede regular tanto la apertura y cierre de radiadores en las habitaciones que estén vacías, como la temperatura del sistema de calefacción de toda la vivienda.

Por último, recuerda que, si tienes una caldera de gas natural, debes pasar la Inspección Obligatoria del Gas cada cinco años (cuatro en el País Vasco) y la revisión de la caldera cada dos años. De esta forma, garantizarás el óptimo funcionamiento de tu calefacción para olvidarte del frío en casa durante todo el invierno.

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