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Ravioli 4 quesos

Receta de pasta cremosa, raviolis de queso ligero, queso por dentro y por fuera, para disfrutar el doble. Aromatizadas con nuez moscada y albahaca. En otro artículo de Okdiario-recetas hicimos pasta con salmón, hoy te contamos una receta de pasta gourmet de raviolis de queso.

La pasta rellena italiana

Los raviolis son una variedad de pasta italiana que se rellena de otro ingrediente, queso, carne o verduras. Esta pasta se cuece y se sirve con una salsa o con un caldo. Existen referencias a los raviolis en libros de recetas del siglo XIII como «Liber de Coquina». Este alimento se preparaba para ocasiones especiales como bodas o banquetes. Se preparan en toda Italia.

La pasta rellena según la región de Italia cambia de forma y tamaño, en Piacenza y Parma se elaboran los Anolini que suelen ser redondos y de unos 40 mm van rellenos de carne y se sirven con caldo. En la región de Emilia-Romagna se preparan los Caeppelletti, algo más grandes que los tortellini de unos 30 cm rellenos de carne de cerdo o jamón, se sirven con caldo de pollo.

Los pansotti en la región de Liguria, son bastante grandes unos 50 mm y se hacen cortando cuadrados o círculos de masa que se doblan por la mitad. El nombre significa ‘panza grande’. Se rellenan de queso ricotta, espinacas o queso Parmigiano. Otra variedad son los casoncelli típicos de Lombardía y Brescia, son de unos 40 mm en forma de semicícrulo y se rellenan de ternera, salchichas y especias.

Recetas de raviolis de queso ligeros

Los raviolis son una variedad de pasta italiana que se rellena de otros ingredientes, queso, carne o verduras. Esta pasta se cuece y se sirve con una salsa o con un caldo. Existen referencias a los raviolis en libros de recetas del siglo XIII como «Liber de Coquina». Este alimento se preparaba para ocasiones especiales como bodas o banquetes.

Recetas de Raviolis

Luego, dependiendo de su forma y relleno, cada región del país fue dando diferentes nombres para distinguir cada una de las variedades que hoy existen. Así tenemos los agnolotti en el Piamonte, los tortellinis en Bologna, Módena y la Emilia-Romagna, los pansotti en la Liguria, los casoncelli en la Lombardía o los anolini en Piacenza y Parma. Claro está que cuando se habla de pasta rellena también se incluyen la lasaña y los canelones, pero estas son de un formato muy diferente.

De todas maneras los raviolis como más se los reconoce es con su forma de cuadrados. Eso sí, existe una gran variedad de ingredientes para elaborar el relleno y hacer la salsa para raviolis. Por eso, en esta página puedes encontrar todas las recetas, desde las más tradicionales de raviolis de queso hasta algunas para ocasiones especiales, como los raviolis rellenos de mariscos o pescado. Los ravioli son muy fáciles de preparar y con ellos siempre tienes opciones de elaborar un plato con sabores diferentes. Los puedes servir de manera muy simple, con un poco de aceite de oliva, acompañados con una rica salsa para raviolis de carne o la adecuada dependiendo del relleno que tengan.

¿Cómo hacer los raviolis caseros?

Si quieres servir unos verdaderos raviolis caseros, también la propia pasta puedes hacerla tú. No es difícil, pero te llevará más tiempo que el que necesitas para preparar el relleno. Pero, si implicas en su elaboración a tus amigos o a los familiares con quienes compartirás la mesa, puede resultar hasta muy divertido.

Solo necesitas reunir unos pocos ingredientes, en estas proporciones aproximadas: medio kilo de harina, cuatro huevos, dos o tres cucharadas de aceite de oliva, medio vaso de agua y media cucharadita de sal. Debes mezclar bien todos los ingredientes y amasar hasta obtener una bola de pasta que tendrás que envolver en papel film o cubrir con un trapo limpio y dejar reposar media hora en la nevera.

Pasado ese tiempo la retiras y estiras de manera paciente con un palo de amasar o una botella. Suponiendo que no tienes una máquina de pasta, con ella te resultaría aún más sencillo esta operación. Espolvoreando con un poco de harina el palo de amasar y la mesa sobre la que lo haces, para que no se pegue la masa, lo conseguirás. El objetivo es lograr dos láminas de pasta bien fina, unos dos milímetros de espesor, y del mismo tamaño. Sobre una debes ir colocando, con una cuchara, pequeñas porciones del relleno distribuidas de tal manera que queden unos caminos longitudinales y transversales de unos dos centímetros de ancho.

Existen moldes para marcar en la masa los sitios donde debe ubicarse el relleno. La otra lámina la usas para cubrir esas montañitas de rellenos montada en la primera lámina. Ejerciendo una suave presión con un dedo recorre esos caminos que se formaron para que, en esas partes, la lámina de pasta de arriba se adhiera a la de abajo. Repite la acción pero ahora con un rodillo para cortar, para que al recortar la doble capa de masa se vayan formando los raviolis. Ahora solo te queda comprobar que estén sellados por los cuatro costados, si no, séllalos ejerciendo presión sobre los bordes con un tenedor.

Aunque requiera de más tiempo y de algunos utensilios que no siempre están en todas las cocinas, la experiencia suele resultar muy gratificante. Pero si te falta tiempo o prefieres optar por una cocina más práctica, siempre puedes recurrir a comprarlos hechos y acompañarlos de la salsa que te apetezca. Tanto si los has hecho tú, como si has comprado los raviolis frescos, la cocción en agua hirviendo no debe ser mayor a tres o cuatro minutos, dependiendo del tamaño de los ravioli.

Una fuente de energía con diferentes texturas y sabores

Los raviolis, como toda pasta, están hechos a base de cereales, por lo tanto fundamentalmente es un alimento energético. Por lo que su consumo se considera beneficioso para aquellas personas que tienen un gran desgaste físico, ya sea para deportistas, para trabajadores de mucha actividad física y también para quienes aún se encuentra en la etapa de crecimiento, como los niños y los adolescentes. En una dieta saludable, la pasta se puede incluir hasta tres o cuatro veces por semana. Como es un alimento muy versátil esto no genera ninguna dificultad. De todas maneras el valor final, tanto de calorías como de las proteínas, vitaminas y minerales que aporta dependerá del resto de los ingredientes del plato, de los incluidos en el relleno y de los que contiene la salsa que los acompaña.

Es que unos buenos raviolis no serían tan deliciosos sin una buena salsa. Por eso en nuestras recetas puedes encontrar tanto un plato clásico con salsa de tomate como, por ejemplo, otro con una especial salsa para raviolis de queso. Experimenta elaborando rellenos con ingredientes de gustos y texturas diferentes. Para ir abriendo boca te proponemos esta receta de ravioli de carne con salsa bolognesa y salsa de queso.

En un cazo con agua y una pastilla de Avecrem pon a hervir los ravioli. Mientras tanto, en una sartén con un poco de aceite de oliva sofríe 200 gramos de carne picada hasta que quede dorada. Añádele un bote de Tomate Frito Gallina Blanca y dejálo reducir. Así ya tienes hecha la salsa bolognesa, ahora mézclala con la salsa de queso, previamente calentada siguiendo las indicaciones de su fabricante. Emplata los raviolis con dos cucharadas de esta salsa doble.

Ya lo sabes, los raviolis te ofrecen una gran cantidad de recetas diferentes. Por ejemplo, los mismos ravioli de la receta que te adelantamos puedes acompañarlos de una diferente salsa para raviolis rellenos de carne. Elige entre las decenas de opciones que te ofrecemos en esta sección y harás un plato delicioso para compartir con quien quieras.

En Italia cada pasta tiene una (o varias) salsa asociada y no es por casualidad. Aunque las reglas están para saltárselas -sobre todo en cocina- estas son las combinaciones más populares y más ortodoxas. Luego no protestes si tus amigos italianos te dicen que a los ravioli nunca se les pone pesto… Ya te lo advertimos.

Por Julia Pérez Lozano | 28 junio, 2016 |

Antes de decidir la salsa, es preciso identificar qué tipo de pasta vas a cocinar, para adjudicar a la pasta su salsa.

¿Seca o fresca? ¿Corta, larga, rellena?

Las secas, como su propio nombre indica, han pasado por un proceso de secado tras su preparación que permite que se conserven durante mucho más tiempo. Son más populares en el Sur de Italia, de donde vienen las pastas de sémola de trigo de grano duro.

Las frescas, por los ingredientes que contienen -huevo, sobre todo- y por el método que se utiliza para elaborarlas, no aguantan mucho tiempo sin refrigerar. Son propias del Norte de la península. Por una cuestión de clima en el Sur tradicionalmente la pasta se secaba, mientras que en el Norte, no.

Tradicionalmente se rellenaban las pastas frescas, que se servía con salsa con en caldo, como los famosos tortellini in brodo de la región Emilia Romagna, donde se encuentran ciudades gastronómicamente tan importantes como Bolonia o Módena. Hoy en día también se encuentran pastas rellenas secas, aunque eso no influye a la hora de elegir la salsa. Una vez decidida la pasta, hay que pensar en la salsa.

En el principio las salsas fueron blancas

Los primeros aliños eran blancos, a base de queso, y dependían mucho de la situación geográfica, climática y social de quienes los consumían. Cuando llegaron las especias de Oriente, los más ricos las incorporaron en las recetas. Hay que esperar al Renacimiento para ver la llegada de la carne y las verduras a la cocina de la pasta. Por ejemplo, las pappardelle al principio se cocían en caldo de liebre por eso lo tradicional es acompañarlas con una salsa a base de liebre. Es también en esta época cuando aparecen referencias a salsas regionales como ocurre con el pesto alla genovese que se prepara majando albahaca fresca, ajo, aceite y queso.

El tomate que llegó de América

Las recetas en blanco dominaron la cocina de la pasta hasta la llegada del tomate. La salsa de tomate, el sugo di pomodoro, aparece mencionada como acompañante de platos de pasta en recetarios regionales de la segunda mitad de 1800. Aunque hay recetas de salsa de tomate anteriores, por ejemplo la del libro del cocinero español Juan de la Mata (1747), pasa por ser la primera de cuantas se han conservado.

Sea blanca, de carne, de verdura, de marisco o de setas, la salsa tiene que esperar a la pasta. Ha de estar lista en el momento que se escurre la pasta. La pasta se puede aliñar removiéndola en el recipiente de la salsa, fuera del fuego, o salteándola unos minutos en una sartén.

1.- Pastas secas largas

Los más conocidos para los no italianos son los espaguetis (spaghetti); pero muchas otras variedades también entran en este grupo: spaghettini, vermicelli, capellini, bucatini, ziti, trenette o linguine.

Su acompañamiento ideal son las salsas densas, pero suaves y aterciopeladas que se adhieren a la pasta. Cualquiera a base de verduras o con pescado y marisco, pero siempre con una base de sofrito. Otra posibilidad es aliñarlas con aceite de oliva. Nunca una salsa de carne. Aunque parezca increíble, en Italia, la bolognesa (que no se llama boloñesa, si no ragú) nunca acompaña a los espaguetis, porque se quedaría en el fondo del plato, se emplea siempre con pasta fresca plana (fetuccini, etc) que es la que mejor la recoge y arropa.

Salsa densa para pasta

Spaghetti Salsas a base de sofritos, verduras, pescados y mariscos. También aliños grasos, como mantequilla o aceite de oliva.
Spaghettini Salsas livianas y picantes.
Vermicelli Salsas ligeras, frescas, a base de tomate y mariscos.
Capellini Servidos en sopa.
Bucatini Maridaje perfecto con la salsa amatriciana, pero combinan también muy bien con salsas contundentes (muy fuertes y densas) del sur y centro de Italia que giran en torno al tomate. En Sicilia, se los acompaña con una salsa a base de sardinas frescas.
Ziti Salsas densas y contundentes. Para preparar timbales, se les añade trozos de huevo cocido, jamón, setas y otros ingredientes.
Linguine Salsas a base de aceite y ajo. También con sofritos de tomate.

2.- Pastas secas cortas

Las pastas cortas son las que tienen una mayor variedad de tamaños y formas; la pasta puede ser liscia («lisa») o rigata («rayada»). La superficie con surcos finos ayuda a recoger la salsa. Son pastas firmes que se impregnan bien por lo que combinan con gran variedad de salsas. La más común es el macarrón (cilindro hueco de unos 3 cm, macheroni) pero también están los penne (rallados), rigatoni, pacceri, fusilli (espirales).

Pasta seca corta

Combinan a la perfección con salsas contundentes, sobre todo con carne, que rivalizan en textura con la propia pasta. Algunas, por su forma, permiten recoger y mantener la salsa en el interior. Admiten salsas con mucha sustancia y gran variedad de ingredientes entre los que destacan los pescados azules, hortalizas como la berenjena o el calabacín, todos ellos productos típicos del Mediterráneo.

Salsa contundente con carne, perfecta para pasta

Maccheroni/ Rigatoni Combinan con muchos tipos de salsa como guisos de carne o salchicha y requesón, sofritos, etc. Su forma les permite recoger la salsa.
Rigatoni Salsas a base de carne.
Paccheri Por su tamaño, son ideales para platos al horno.
Penne Combinan muy bien con salsas de gran sustancia; la más popular es all’arrabiata.
Fusilli Con verduras como el calabacín, la coliflor, etc., además de salsas de tomate y otras que sean ligeras.

3.- Pastas secas medias

Este tipo de pastas suelen emplearse para rellenar o como condimento en sopas, pues sus características formas cóncavas capturan cualquier salsa. Dependiendo del tamaño: los conchiglie o tofarelle, suelen emplearse para sopas cuando son pequeños y los de tamaños intermedios, se sirven con salsas de verduras cortadas en trozos gruesos. Los lumache, grandes, se utilizan para rellenar.

Conchiglie o tofarelle Por su forma cóncava, capturan cualquier tipo de salsa. En formato pequeño, se suele emplearlas para sopas; en tamaño intermedio, con salsas de verdura o carne (porque se meten en sus cavidades); se rellena las más grandes.
Lumache Se utiliza las más grandes, llamadas lumaconi, para rellenarlas.
Farfalle Salsas a base de nata o con tomate.
Ruote Salsas con mucho cuerpo.

4.- Pastas frescas con huevo largas

Por lo general, se utilizan salsas grasas, con nata y mantequilla (influencia del Norte), pues al ser unas pastas muy porosas, absorben los sabores muy bien. Los tagliatelle, que conocemos mejor en España como ‘nidos’, son los que, ahora sí, se acompañan de boloñesa (ragú) mientras que los fetuccini prefieren la suavidad de la nata o el huevo en salsas como la carbonara. Las que tienen una forma ancha, al ser más resistentes, se aprovechan para servir con salsas a base de carne o caza.

Pasta fresca

Fetuccini

Tagliolini/Taglierini Salsas ligeras del tipo de mantequilla y trufa.
Fettuccine Se adaptan mejor a las salsas a base de crema.
Tagliatelle Lo tradicional para este tipo de pasta son las salsas de carne y la más reconocida es la boloñesa (Bolonia es la tierra de las tagliatelle). También se suele servirlas con salsas a base de tomate y/o nata.
Pappardelle/ Lasagnette Salsas a base de carne o caza. Son muy anchas y recogen bien estas salsas.
Spaghetti alla chitarra/Tonnarelli Con salsas a base de huevo, queso, panceta, guanciale o marisco.

5.- Pastas frescas con huevo cortas

Este formato es el menos habitual de todos. No son muy populares las pastas frescas cortas, y menos fuera de Italia, pero cuando llegan a la mesa lo hacen acompañadas generalmente con salsas de carne y verduras.

Maltagliati Formato para sopas y menestras de verduras.
Farfalle Salsas a base de verdura o carne que adhieran bien.
Garganelli Salsas cremosas, con nata; también con salsas de carne.
Quadrucci Sopas con caldo de carne.

6.- Pastas frescas rellenas

Deben cumplir una sencilla norma: que el sabor de la salsa no eclipse a la del relleno de la pasta, por eso el aceite, la mantequilla o la nata (aunque esta se usa en Italia menos de lo que pensamos). Dependiendo del sabor del relleno pueden acompañarse con salsas a base de queso, por ejemplo si el interior es de espinacas, o de nueces, etc o simplemente de tomate, cuando el relleno es de carne como en el caso de los ravioli clásicos. Los tortellini y cappelletti se preparan comúnmente con caldo y no con salsa.

Tortellini

Tortellini

Tortellini/ Cappelletti Se aconseja tomarlos en un caldo de carne o aliñados con mantequilla y parmigiano o salsas de tomate o nata.
Tortelloni/ Ravioli Combinan con mantequilla y queso parmigiano rallado o mantequilla y tomate.

Una receta sencilla de pasta rellena tortellini con salsa de tomate casera. Los tortellini los puedes escoger a tu gusto, los más típicos son los rellenos de queso o carne, pero también hay exquisiteces como los de setas, o queso y nueces. Para elaborar la receta solo tendremos que cocer los tortellinis y darles nuestro toque personal con una salsa de tomate. En otro artículo de Okdiario-recetas hicimos farfalle a la carbonara, hoy otra receta de pasta fácil y deliciosa.

Historia de los tortellini

Lo tortellini son pasta seca rellena en forma redondeada, suelen ir rellenos de distintos ingredientes como quesos, carne o verduras. No se sabe con exactitud cuándo surgió esta pasta. Su creación se disputa entre Bolonia y Módena. Parece que hacia el año 1200 existía una pasta con forma similar a la de los tortellini pero no iban rellenos.

En Italia la historia gastronómica no menciona los tortellini rellenos hasta el año 1300. Aparecen en un recetario una receta de ‘tortellini de enula’, (la eula es una hierba tradicional de la región de Emilia Romana). Siglos más tarde en el 1500 también hay documentación que en el Senado de Bolonia se reunieron 16 tribunos del pueblo y cenaron ‘sopa de tortellini’.

En el 1664 Vicenco Tanara en el libro ‘La economía de la ciudad en Villa’ menciona los ‘tortellini cocidos en mantequilla’. Casi do siglos más tarde en 1842 Antoine-Claude Pasquín un biógrafo francés también menciona los tortellinis, un tipo de pasta que ha seguido formando parte de la gastronomía italiana.

Receta de tortellini con salsa de tomate casera

  • 400 g de tortellini
  • Para la salsa de tomate casera

    • 500 g de tomates maduros
    • Una cebolla
    • 2 dientes de ajo
    • Un trocito de pimiento verde
    • 1 cucharadita de azúcar
    • ½ cucharadita de orégano seco
    • Pimienta negra
    • Sal
    • Aceite de oliva virgen extra

    Preparación

    Lo primero es comenzar con la salsa de tomate casera que tarda más en cocinarse que la pasta. También puedes tenerla ya preparada del día anterior o usar salsa de tomate comprada. La salsa de tomate ‘casero’ comprada no está igual que si lo preparas tú pero es un recurso cuando no se tiene tiempo. En este caso comenzarías por el paso 4 que es cocer la pasta.

    Para hacer la salsa de tomate casera

    1. Puedes usar tomate natural tamizado de lata o tomates maduros que te sobren en casa. Si usas tomates maduros te digo cómo pelarlos.
    2. Pica la cebolla y los ajos, añade a una sartén varias cucharadas de aceite de oliva, y sofríe la cebolla dos minutos. A continuación añade los ajos y el orégano junto con los tomates maduros cortados en trozos. Remover y añadir el azúcar que ayuda a neutralizar la acidez del tomate.
    3. Cocinar a fuego lento la salsa uno 20-25 minutos removiendo de vez en cuando, añade sal y pimienta. Transcurrido el tiempo de cocción añade la salsa en un vaso de batidora y tritura hasta lograr una textura suave. ¡Lista tu salsa de tomate casera!

    Preparamos la pasta

    1. Llena una olla grande con 4 litros de agua, un litro por cada 100 gramos de pasta y una cucharada sopera de sal sobre 20-25 gramos, esto es lo que recomienda a Academia Barilla de la pasta.
    2. El tiempo de cocción de los tortellini es de unos 10-11 minutos, pero para asegurarnos mira en el paquete de pasta suele venir el tiempo recomendado por el fabricante. Cuando el agua de la olla hierva entonces añade la pasta y la sal. El tiempo cuenta desde este momento.
    3. Una vez ha transcurrido el tiempo de cocción recomendado, apaga el fuego y escurre la pasta en un colador o escurre-verduras.
    4. Verter la pasta en una fuente o en cada plato y agrega por encima la salsa de tomate, no remuevas ya que los tortellinis cocidos son frágiles y se rompen con facilidad.

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    Estos tortellinis de queso con tomatitos y albahaca son muy rápidos y sencillos de preparar. Además, suponen una manera muy divertida de presentar la pasta, sobre todo para los más pequeños, que disfrutarán de lo lindo con esta receta.

    Así lo cocinamos

    Pon a cocer los tortellini en una olla con abundante agua hirviendo y sal.
    Mientras se cuece la pasta, pica la cebolla y sofríela en una cazuela baja con un poco de aceite de oliva. Una vez la cebolla esté bien pochada, incorpora a la cazuela los tomatitos lavados, sin pedúnculos y cortados por la mitad. Ahora agrega la nata y las hojas de albahaca cortadas en juliana. Cocina el conjunto a fuego suave durante un par de minutos. Pon a punto de sal y pimienta y añade los tortellinis “al dente”. Cocina durante 5 minutos más y sirve acompañando el plato con unas hojas de albahaca fresca.

    Trucos y Consejos

    En el mercado puedes encontrar tortellinis rellenos con multitud de alimentos. Los que vienen rellenos de espinacas y ricota son también estupendos para esta receta.

    Información Nutricional

    La pasta es una excelente fuente de energía, pues es rica en hidratos de carbono. En este caso los tortellinis van rellenos de queso, lo cual va a incrementar el contenido proteico y graso del plato.
    La nata que hemos empleado para elaborar la salsa aumenta en gran medida el aporte energético de la receta ya que contiene una elevada cantidad de grasa.
    Por su parte, los tomatitos van a enriquecer el plato con multitud de vitaminas, minerales y sustancias de acción antioxidante.
    Esta receta supone una buena fuente de diferentes nutrientes,y se podría acompañar con una ensalada sencilla y una fruta para complementar el menú.

    ¡Un plato de pasta con fundamento, raviolis con salsa de carne! Cocinada a fuego lento con verduras carne de ternera y vino tinto, ¿te imagina el sabor? En otro artículo hicimos pizza calzone, hoy otra receta con sabor a italia, raviolis con salsa de carne.

    Historia delos raviolis

    Los raviolis son un tipo de pasta de forma cuadrada rellena de carne, queso, setas u otros ingredientes. Es la única pasta rellena de la que hay registro ya en la Edad Media. Según los historiadores gastronómicos detrás del término ‘raviolis’ hay una cierta confusión. Según la interpretación de textos del medievo, ‘raviolis’ podría ser el sinónimo de ‘tortello’ un relleno envuelto en pasta, un tipo de masa formado por albóndigas cocida en caldo o grasa.

    Al parecer el término raviolis no tiene una única interpretación sino varias. Por ejemplo que se deriva de ‘rabiola’ un pequeño nabo o que deriva de ‘ravigliolo’ o maraña en italiano. Otra teoría aunque no existen documentos que la confirmen es que los raviolis fueron creados en Gavi Ligure, una zona del país que pertenecía a la ‘República de Génova’. Un cocinero de la zona apodado ‘Ravioli’ (sobrenombre de las familias que aún viven en la zona) sería quien los preparó por primera vez y se quedaron con su nombre.

    Receta de raviolis con salsa de carne

    Ingredientes para 4 personas

  • 300 g de raviolis rellenos de carne
  • 350 ml de tomate tamizado
  • 60 g de carne picada de ternera
  • 100 ml de vino tinto
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • ½ zanahoria
  • ½ pimiento verde
  • 1 cucharadita de perejil picado
  • Una pizca de nuez moscada
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 60 ml de caldo de carne
    1. En una cazuela ponemos 3 litros de agua y una cucharadita de sal. Cuando el agua rompa a hervir añadir la sal y la pasta. Cocer durante 4 minutos o el tiempo recomendado en la parte trasera del paquete. Una vez finalizado el tiempo de cocción escurrir y reservar.
    2. Cortar la cebolla fina, así como los ajos, la zanahoria y el pimiento verde. Sofreír la verdura durante tres minutos.
    3. Añadir la carne picada, el vino tinto y el tomate tamizado. Dejar que la salsa se vaya cocinando durante 8-10 minutos para que reduzca.
    4. Añadir a mitad de cocción la nuez moscada y la cucharadita de perejil picado y 60 ml de caldo de carne.
    5. Terminar el tiempo de cocción, dejar reposar unos minutos.
    6. Colar la salsa por un chino, de esta forma separas los trocitos del carne picada , el resto de la salsa lo pasamos por la batidora hasta obtener una textura fina.
    7. Coloca la pasta en platos añadir los trocitos de carne picada y regar con la salsa de carne.

      Raviolis con salsa de carne

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    Tres salsas ideales para ravioles

    Salsa: Crema Caprese.

    2 tomates grandes maduros.
    125cm3 de crema
    2 dientes de ajo
    1/2 paquete de albahaca

    Saltear el ajo en aceite de oliva. Agregar los tomates en cubos pequeños. Dejar cocinar hasta que el tomate se vuelva una salsa uniforme. Agregar la crema. Procesar hasta lograr una crema si grumos. Agregar albahaca cortadas en tiras en el momento de servir.
    Ravioles para combinar esta salsa: Raviolones sorrentinos de ricotta, mozzarella y jamón.

    Salsa: Pesto Rosso.

    150 gr de tomates secos en aceite de oliva.
    Aceite de oliva
    50 gr Queso parmesano
    30 gr Almendras

    Hidratar los tomates durante seis horas en mitad agua, mitad vino tinto. Colarlos bien y macerarlos en aceite de oliva con orégano, pepperoncino, paprika y ajo durante tres días. Procesarlos y agregar el queso rallado y las almendras, dándole el punto con más aceite de oliva virgen extra.

    Ravioles para combinar esta salsa: ravioles de ricotta, queso y nuez.

    Salsa: Cuatro quesos.

    100gr Queso mascarpone.
    100gr Queso gruyere.
    100gr Queso roquefort.
    100gr Queso Holanda.
    800cm3 Crema
    1 cebolla grande
    Manteca
    Nuez moscada
    Pimienta blanca
    Tomillo

    Se saltea la cebolla picada en manteca. Una vez se transparenta la cebolla, se agrega la crema. Cuando la crema alcanza el punto de ebullición se agregan los quesos, previamente cortados en cubos pequeños. Se cocina, revolviendo constantemente hasta lograr una crema uniforme. Se agrega la nuez moscada, la pimienta blanca y el tomillo.

    Ravioles para combinar esta salsa: Super Juvenil (pollo, jamón y variedad de quesos)

    Gentileza receta y fotos: La Juvenil
    Fotos

    Esta receta nos la trae una lectora enamorada de los ravioli y que quiere compartir con todos nosotros. Una receta exquisita y muy fácil de hacer. Comencemos.

    PREPARACIÓN: 45 minutos INGREDIENTES: (4) PARA LA MASA: 500 gr. de harina 4 yemas 1 cucharadita de sal 1 cucharada de aceite Agua PARA EL RELLENO: 300 grs. de carne de ternera picada 1 cebolla 1 ajo 2 huevos Sal Pimienta PARA LA SALSA: 120 grs. de pimientos del piquillo 200 ml. de nata Sal Pimienta negra Una cucharada de orégano/albahaca/eneldo

    Para empezar, lo haremos como siempre, preparando la masa delos ravioli. Para ello, sigue los pasos que explico en el enlace «Cómo preparar masa para los ravioli». Reserva la pasta bien tapada, y procede a iniciar el relleno de los ravioli.

    Para hacer el relleno de los ravioli sigue los siguientes pasos:

    1. En una sartén con un poco de aceite, dora el ajo con la cebolla bien picado todo, en trozos muy pequeños para que sea más meloso.
    2. Remueve bien hasta que quede doradito, siempre a fuego medio.
    3. Introduce la carne picada de ternera bien desmenuzada, y sube la temperatura del fuego, removiendo hasta que ésta quede dorada.
    4. Retira los ingredientes del fuego, e incorpora los huevos, removiendo bien hasta que quede todo mezclado.
    5. Reserva.

    Coloca las tiras de la masa de los ravioli, formando montoncitos con la mezcla que recién habías preparado y monta los ravioli, poniendo especial cuidado en sellarlos bien, con ayuda de un tenedor y un pincel mojado con huevo que ayudará a sellar mejor los bordes. A continuación, en una olla con abundante agua, sal y un chorrito de aceite, incorpora los ravioli cuando el agua esté en ebullición, y deja cocer los ravioli durante 6 minutos. Retíralos y déjalos sobre papel absorbente para que la humedad sea absorbida.

    Para la elaboración de la salsa:

    1. En un batidora, bate los pimientos de piquillo junto a la nata hasta formar una salsa homogénea.
    2. En una sartén con un poco de aceite, introduce la mezcla y a fuego suave deja que reduzca.
    3. Salpimienta al gusto y retira la salsa.

    Emplata los ravioli en platos que habrás precalentado, y agrega la salsa sobre los mismos. Espolvorea a continuación con orégano, albahaca o eneldo, al gusto de cada uno.

    ¡Que aproveche!

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