0

Rayos uva crema protectora

Protección solar para solarium

Las cabinas de UVA, emiten solo radiación ultravioleta A y en menor proporción UVB, están destinados a usos médicos o en centros de bronceado.

Antes de utilizar las cabinas UVA es importante conocer nuestro fototipo y respetar los tiempos de bronceado recomendados para el mismo.

No es conveniente utilizar protección solar ni bronceadores o inductores del bronceado. Solamente recomendaría utilizar una protección solar oral (nutricosmético), para preparar la piel el exceso de radiación UVA, ya que protegen la totalidad de la piel.

Como “fotoprotección oral” recomendaríamos nutricosméticos que contengan:

  • Extracto de la planta Polypodium leucotomos: rica en polifenoles, con propiedades antioxidantes. Es protectora frente a las reacciones fototo?xicas y los cambios histológicos y pigmentarios inducidos por los UVA.
  • Polifenoles del té verde: han demostrado ser efectivos en animales de experimentación reduciendo los tumores cutáneos inducidos por radiaciones UV, por sus propiedades antioxidantes, inmunoprotectoras y reparadoras del DNA celular.
  • Beta Caroteno: con efecto antioxidante, disminuye la fotosensibilidad.

Como recordatorio para los que van a ir a cabinas UVA, es importante que eliminen cualquier producto cosmético de su piel, sobre todo los que contengan mucho perfume y maquillaje (para evitar manchas en la piel). Es recomendable no llevar joyas u otros objetos metálicos ni lentillas. Utilizar unas gafas especiales.

También, utilizar fotoproteccion tópica en zonas sensibles, sobre todo en la cara. Si la persona esta tomando algún medicamento fotosensibilizante, es preferible no exponerse a radiaciones ultravioleta para evitar posibles reacciones de hipersensibilidad. Además, se recomienda el empleo de fotoprotección tópica en zonas genitales o evitar la exposición en esta zona.

Si va a tomar el sol al día siguiente, se ha de evitar tomar rayos UVA. Después del bronceado en cabina UVA, es recomendable hidratar la piel, y respetar el intervalo de 48 h entre las dos primeras sesiones, y no exponerse al sol.

Escoja el protector solar adecuado

El verano está a pleno auge. Y si bien debe usar protector solar todos los días del año, es aún más importante durante el verano cuando los días son más largos, el sol más potente y es más fácil pasar más tiempo al aire libre. Al escoger el protector solar, asegúrese de leer la etiqueta antes de comprarlo. Los reglamentos de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) requieren que las etiquetas cumplan con determinadas pautas. Nuestra guía puede ayudarle a entender los términos.

  • Escoja un protector solar con protección de “amplio espectro”. Los protectores solares con esta etiqueta brindan protección tanto contra rayos ultravioleta tipo A (UVA) como los del tipo B (UVB). Todos los productos de protección solar brindan protección contra los rayos UVB, los cuales son la causa principal de las quemaduras de sol y cánceres de piel. Sin embargo, los rayos UVA también contribuyen al cáncer de piel y al envejecimiento prematuro de la piel. Únicamente los productos que pasan una determinada prueba pueden etiquetarse como de “amplio espectro”. Los productos que no son de “amplio espectro” deben tener una indicación que solo brindan protección contra quemaduras de sol, no contra cáncer ni envejecimiento de la piel.
  • Asegúrese de que su protector solar tenga un factor de protección solar o SPF (por sus siglas en inglés) por lo menos de 30. El número SPF (o FPS) es el nivel de protección que el protector solar brinda contra los rayos UVB. Entre más elevado sea el SPF mayor es el nivel de protección, pero cuanto más alto es el número, menor es la diferencia. Los protectores solares con SPF 15 filtran aproximadamente 93% de los rayos UVB, mientras que los protectores solares con SPF 30 filtran aproximadamente el 97%, los protectores solares con SPF 50 filtran alrededor del 98% y los que tienen SPF 100 aproximadamente el 99%. Ningún protector solar le brinda protección total. La FDA requiere que todos los protectores solares con SPF por debajo de 15 tengan una advertencia que indique que protegen únicamente contra las quemaduras de sol, no contra cáncer ni envejecimiento de la piel.
  • “Resistente al agua” no significa “a prueba de agua”. Ningún protector solar es a prueba de agua ni “a prueba de sudor”, no está permitido que los fabricantes afirmen que lo son. Si la etiqueta frontal de un producto afirma que este es resistente al agua, la misma debe especificar si dura por 40 minutos u 80 minutos al nadar o transpirar. Para obtener mejores resultados, vuelva a aplicar al menos cada 2 horas e incluso con mayor frecuencia si está nadando o transpirando. El protector solar por lo general es eliminado al secarse con la toalla, de modo que necesitará aplicar más protector.

Otras maneras de mantenerse protegido del sol

Además de escoger el protector solar adecuado y de usarlo correctamente, siga estos pasos para ayudarle a proteger su piel del daño solar que puede causar envejecimiento prematuro y cáncer de piel.

  • Cúbrase. Al estar al aire libre bajo el sol, use ropa y un sombrero de ala ancha para proteger la mayor cantidad de piel posible. Proteja los ojos con lentes de sol que bloqueen como mínimo el 99 por ciento de la luz ultravioleta (UV).
  • Busque la sombra. Limite su exposición directa al sol, especialmente entre el horario de las 10 a.m. y las 4 p.m., cuando los rayos UV son más fuertes.
  • Evite las cabinas de bronceado y las lámparas solares. Ambas alternativas pueden causar daños graves en la piel a largo plazo y contribuir al cáncer de piel.

Para que la aplicación sea afectiva, la crema debe ser aplicada media hora antes de la exposición y es necesario repetir el procedimiento cada dos horas. Además, debemos adquirir uno cuya etiqueta explicite protección ante los rayos UVA, que penetran en la piel y generan daño a largo plazo como manchas, piel seca y melanomas, y también los UVB, que generan enrojecimiento y quemaduras.

¿Qué factor solar me conviene?

Los factores de protección solar no son lineales, es decir, si usamos un protector que diga 50 y después otro que diga 60 no significa que nos proteja el doble. Particularmente, la Sociedad de Dermatología Argentina asegura que un protector factor 30 protege la piel en un 96% de los rayos UVB que recibe, los cuales son los más fuertes energéticamente.

“Un protector solar 99 no nos va a cubrir el 99% de los rayos ultravioleta, sino que existe un rango que queda ´libre’, en el cual un protector solar +50 cubre un 97,5%, y un 80 un 98% y un poquito más”, aseguró el dermatólogo, por lo que recomienda usar al menos +30. De todos modos, resaltó que la protección que recibimos también depende de la aplicación, ya que es fundamental la cantidad de crema por centímetro cuadrado de piel que nos coloquemos. “La eficacia de un protector factor 30 es significativa si nos ponemos mucha cantidad, pero como nos ponemos poco se recomienda subir un poco el factor de protección según el color de la piel de cada uno”, explicó Togo.

En este sentido, detalló que el tipo de color de la piel determina el fototipo, es decir, la capacidad que tiene nuestra piel de asimilar la radiación solar, y a partir de él se determina el protector más adecuado para cada persona.

Eso sí, es indispensable que nos apliquemos la crema media hora antes de la exposición y luego cada tres horas o inmediatamente después de una inmersión en pileta, mar o realizar ejercicio, ya que la transpiración también disminuye la protección. Si es molesto el tinte blanquecino que dejan los protectores más consistentes, también se puede tener en cuenta aquellos que presentan una emulsión transparente o con color,
principalmente para el rostro. “El +30 protege bastante, pero lo importante es la frecuencia de colocación”,
enfatizó el médico.

“Si me pongo protector, no me bronceo”

Si la intención es broncearse pero sin exponerse a los riesgos que presentan los rayos, el dermatólogo recomienda contar con dos productos con factores de protección diferentes: uno de mediana potencia como un 20, y otro alto +50. “A los pacientes les permitirá jugar con los factores de protección asociados al color de la piel y al horario. De todos modos, se mantiene la recomendación de no exponerse entre las 10 y las 16 de la tarde porque ingresan la mayor cantidad de rayos dañinos. Al iniciar la jornada se usa un protector bajo, en horarios pico uno mayor, y al final del día volver a 20”, sugirió. De esta manera, la piel está cubierta ante la presencia de los rayos UBV y, al mismo tiempo permite un bronceado en forma gradual y con cuidado.

Finalmente, resaltó que el daño solar llega cuando se toma sol abruptamente y el cuerpo se pone colorado. Incluso, comentó que la mayor cantidad de sol se toma durante la adolescencia, aunque sus daños se visibilizan durante la edad adulta. Pero si uno toma sol de forma gradual, en términos de horario y protección, se obtiene un bronceado
progresivo y no se produce tanto daño.

Nota proporcionada por :

La crema reparadora que necesitas tras una sesión de rayos UVA

Efectos de los rayos UVA sobre la piel

Los rayos UVA son una fracción de los rayos ultravioleta, que se dividen principalmente en UVA, UVB, UVC. Tanto los rayos UVA como los UVB se relacionan con el daño de la piel y el cáncer de piel, siendo los UVB los más peligrosos.

Los rayos UVA dañan el ADN de las células provocando mutaciones genéticas que causan cáncer de piel (tanto de tipo melanocítico como no melanocítico). El daño en las células es acumulativo aunque no sea causa de carcinoma; provoca un aceleramiento del envejecimiento natural porque aumenta la atrofia cutánea, favorece la aparición de lesiones como manchas o pecas e incrementa las arrugas.

Si es tan perjudicial la radiación UV ¿por qué dicen que es saludable tomar el sol? Resulta que la piel necesita de la radiación UV para metabolizar la vitamina D que consumimos en la dieta y transformarla en la forma activa que se encarga de la absorción intestinal de calcio, un elemento indispensable para nuestro organismo. Ahora bien, solo lo realiza la UVB, no la UVA. La radiación UVA provoca una estimulación en los melanocitos, las células encargadas de la fabricación de melanina. Al aumentar la producción de melanina la piel adquirirá el bronceado que buscamos.

Blastoactiva, crema para después de una sesión de rayos UVA

Tras una sesión de rayos UVA nuestra piel puede mostrarse dolorosa, enrojecida e inflamada. Es importante un buen cuidado de la piel agredida con una hidratación adecuada. Entre las cremas que podemos utilizar para cuidarla, encontramos Blastoactiva de Almirall.

Blastoactiva es un reparador dermocelular que contiene Asiaticósido y Ácido Asiático, ingredientes que favorecen la migración de fibroblastos y la regeneración de la epidermis. Estos compuestos provienen de la Centella Asiática, una planta medicinal utilizada desde hace siglos para combatir la lepra o la disenteria. Al tener efecto reepitelizante favorece la reparación natural y de esta manera, ayudamos a nuestra piel y evitamos que los daños se agraven. Su aroma neutro a nenúfar nos proporciona un efecto refrescante sobre nuestra piel agredida, que puede mostrarse tirante y caliente.

En conclusión, las sesiones de rayos UVA nos permiten lucir una piel bonita y bronceada, pero también la agreden, por lo que es importante llevar a cabo unos buenos cuidados de ésta para reparar nuestras células y evitar lesiones indeseadas. Además, al acelerar este proceso con la ayuda de cremas específicas como Blastoactiva tras la exposición, los síntomas se reducirán con mayor rapidez y nuestra piel lucirá de forma natural y sana.

JOSÉ PASCUAL ALBERT

Farmacéutico – N.º COLEGIADO 9818

20 de Junio de 2002 – 17:33 CEST by hola.com

Con la llegada del verano, se multiplica la gente que busca un color dorado para su piel, recurriendo en muchas ocasiones al bronceado artificial y, las precauciones han de extremarse. Antes de que se dieran a conocer la última normativa que el Ministerio de Sanidad está tramitando sobre el uso de las máquinas de rayos UVA, la Asociación Española del Bronceado ya marcaba las pautas que consideraba fundamentales para disfrutar de un bronceado responsable. Éstas son sus recomendaciones:
Antes de iniciar el bronceado
-El cliente deberá conocer su fototipo de piel y respetar los tiempos de bronceado recomendados para el mismo.
-Una limpieza profunda de la piel para eliminar cualquier producto cosmético, especialmente perfumes y maquillajes.
-Quitarse lentillas, joyas y objetos metálicos.
-No utilizar cremas de protección solar.
-No exponerse a los rayos UVA si se están tomando medicamentos y/o substancias que aumenten la sensibilidad de la piel a los rayos UV, ya que se pueden producir reacciones de hipersensibilidad no deseables.
-Nunca exponerse a dosis mayores de las recomendadas según el tipo de piel, ni con una frecuencia inferior a 48 horas entre sesiones.
-Evitar la exposición del área genital.
-Utilizar siempre gafas de protección.
-Hidratar la piel después del bronceado.
Durante el bronceado
-Evitar quitarse las gafas de protección solar.
-Si la piel se pone roja inesperadamente durante el bronceado, debido a una vasodilatación, probablemente nos encontramos ante un eritema térmico. En éste caso, se dejará enfriar el cuerpo, se reducirán los tiempos de radiación y se evitará sudar.
Después del bronceado
-Al final del bronceado, se recomienda tratar la piel con una crema hidratante.
-Si después del bronceado la piel está roja y tirante, hay que retrasar la siguiente exposición un mínimo de 48 horas.
-Evitar exponerse al sol y al solario el mismo día.

Elegir el protector solar adecuado puede ser un gran dilema. Con todos los nombres y abreviaturas (SPF, PPD), no siempre es sencillo encontrar lo que necesitas: ¿qué necesitamos saber para conseguir la mejor protección?

Di adiós a las quemaduras solares

Para protegerte de las quemaduras solares, necesitas elegir el SPF (Sun Protection Factor o Factor de Protección Solar) adecuado. Está indicado en todos los protectores solares y hay cuatro niveles de protección: bajo (del factor 6 al 10), medio (del 15 al 25), alto (del 30 al 50) y muy alto (50+).

Dependiendo de tu fototipo, tu piel reaccionará más o menos rápidamente al sol.

Algunas pieles se broncean de forma natural, pero otras son más frágiles o necesitan un factor de protección más alto constantemente. Con un factor de protección alto, tu piel está mejor protegida. Sin embargo, después de dos horas debes reaplicar el producto generosamente.

Es bueno saber: ¿cuál es mi fototipo?

Este fototipo clasifica a los individuos dependiendo de la forma en la que su piel reacciona al sol. Hay seis tipos:

  • Fototipo I: piel muy blanca (pelirrojos), siempre se quema, nunca se broncea, con muchas pecas.
  • Fototipo II: piel clara, siempre se quema, a veces consigue un ligero bronceado, con muchas pecas.
  • Fototipo III: piel de clara a oscura, a veces se quema, siempre se broncea (bronceado medio), puede tener algunas pecas.
  • Fototipo IV: piel oscura, nunca se quema, siempre se broncea (bronceado oscuro), sin pecas.
  • Fototipo V: piel marrón, nunca se quema, siempre se broncea (bronceado muy oscuro), sin pecas.
  • Fototipo VI: piel negra, nunca se quema, sin pecas.

Frena el envejecimiento prematuro

Como de los rayos UBV, hay distintos niveles de protección frente a los rayos UVA, conocidos como PPD (Persistent Pigment Darkening u Oscurecimiento Pigmentario Persistente). La protección solar con un PPD alto proporciona una mejor protección del daño causado por los rayos UVA responsables de las intolerancias al sol, el envejecimiento prematuro de la piel, la aparición de manchas o simples granitos y puede provocar un riesgo mayor de cáncer de piel.

Un protector solar con un buen ratio SPF/PPD ofrece la mejor protección contra los rayos UV (o en otras palabras, una protección de amplio espectro). La gama Anthelios proporciona una protección contra los UVB y UVA efectiva gracias a su ratio de SPF/PPD, más estricto que el recomendado por la Comisión Europea. Anthelios está disponible en SPF 30 (protección alta) y SPF 50+ (protección muy alta).

admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *