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Rayos uva cuantas sesiones

Con cuantas sesiones de rayos uva te pones moreno

Muchas de nosotras nos interesa saber con cuantas sesiones de rayos uva te pones moreno. No es ningún secreto oculto que, a todas nos encanta llegar a junio con una piel morena. Hoy te contaremos cuantas sesiones son necesarias para conseguirlo.

Cuanto tardamos en ponernos morenos

Pues depende del método que utilices. Los centros de bronceado ya cuentan con las tecnologías más punteras y puedes ponerte morena en muy poco tiempo de manera segura. Desde Sun Musicexplican que puedes tener el color deseado en “solo 4 sesiones ya que nuestras máquinas son de alta presión. Eso sí, hay que dejar 48 horas como mínimo entre sesión y sesión.”

¿Qué número de sesiones necesitamos?

Pues si el centro bronceador usa máquinas de alta presión, y quieres hacerlo con tiempo, lo ideal sería empezar un mes antespara poder realizar una sesión por semana. Aunque, según Sun Music, con el tiempo recomendado de 48 horas, podrías estar morena en 15 días.

Si en tu centro de bronceado usan maquinas de baja presión, necesitarás un poco más de tiempo, entre 10 y 15 sesiones (con 24 horas mínimo entre sesión y sesión). En este caso, sí que deberías empezar a pedir hora para hacerte los rayos UVA unos 2 meses antes del verano.

Pero como todo, el tiempo que necesitamos para ponernos moreno depende mucho de la persona. Del tipo de piel, el tono que tengamos…

Pero ponerse moreno, tanto si se hace tendiéndose al sol como si se opta por aplicar la tecnología al asunto, también comporta sus riesgos. A continuación, vamos a contaros los pros y los contras de un buen bronceado y a daros unos cuántos consejos para lucirlo con seguridad.

Beneficios y contras del bronceado

Ponerse moreno o broncearse es como llamamos al oscurecimiento de nuestro cuerpo causado por el efecto del sol, que activa los productores de melanina, una activación que se da como protección, ya que la piel más oscura es más resistente a dolencias relacionadas con la exposición prolongada a los rayos solares, entre las cuáles se encuentran los siguientes:

  • Envejecimiento de la piel.
  • Alergias solares.
  • Daño celular.
  • Quemaduras.
  • Inmunosupresión.

Sin embargo, el objetivo de tomar el sol no debería ser ponerse moreno, sino favorecer la síntesis de la vitamina D, que ayuda al metabolismo óseo, nos vuelve más activos y tiene demostrados beneficios psicológicos.

Cómo ponerse moreno

Una buena alimentación es fundamental. Para conseguir un buen bronceado hay que consumir frutos ricos en vitamina C, E, licopeno y betacaroteno, como tomates, zanahorias, cerezas, arándanos, melón, aguacate, naranjas, kiwi…

Uno de los trucos para reconocer los alimentos «bronceadores» es el color, ya que la mayoría de los alimentos anaranjados son ricos en carotenos. Todos estos alimentos ayudan a activar la producción de melanina antes de tomar el sol.

Exfolia tu piel

Para que el bronceado sea uniforme y luzca bien, hay que exfoliar la piel primero con algún producto específico para ello o bien, yendo a un centro de estética donde nos puedan tratar la piel.

Protege tu piel

Ya abordamos el tema de cómo elegir el factor de protección solar con las diferentes cremas, así como los trucos y remedios caseros para utilizar en playas y piscinas que nos garantizan el cuidado de la piel. Hay que usar crema protectora para bronceado, o bronceador que incluya factor de protección, y éste nunca debe ser inferior a 15.

Cuando empezamos el proceso de bronceado nuestra piel está más sensible y el peligro es mayor, por lo que el factor de protección debe ser más alto, de entre 30 y 50. Aunque hay gente que cree que la crema impide el bronceado, no es cierto, de hecho, lo uniformiza, ya que con protección la síntesis de la melanina es más gradual y el color final queda más bonito. La crema se debe aplicar repetidamente, como mucho cada dos o tres horas, y no se debe usar sólo para la playa, sino para cualquier actividad al aire libre.

La crema de protección solar es mejor que el bronceador, aunque éste también tiene sus ventajas, como la gran cantidad de agentes hidratantes que aportan. Pero los bronceadores suelen tener un factor de protección muy bajo. Además de las cremas solares, existen protectores solares en pastilla, que se toman oralmente y que son un buen complemento de cremas o bronceadores porque suponen un incremento en el aporte de antioxidantes, extractos vegetales, omega 3 y 6, selenio y vitaminas A, C y E, entre otras sustancias que ayudan a la piel a sintetizar la melanina y luchar frente a los radicales libres.

Toma el sol sólo un rato

Los baños de sol no deberían ser de más de entre 10 y 30 minutos al día, siempre evitando hacerlo entre las 12 y las 16 horas, que es cuando los rayos tienen mayor incidencia, y deben hacerse siempre con protección. Si nos quemamos, hay que dejar de estar al sol. Aunque parezca una perogrullada, lo cierto es que la piel quemada enrojece, pero no se broncea. En cambio, sí se verá dañada, favoreciendo el envejecimiento, la destrucción de la dermis o la aparición de manchas solares y alergia, por no hablar de que favorece la aparición de cáncer de piel.

Hidrátate

Durante y tras la exposición al sol, hay que hidratarse por dentro (con bebidas preferentemente no azucaradas) y por fuera, con agua mientras estáis al sol y con cremas calmantes e hidratantes como el aloe vera o el after sun después. Si os bronceáis en la playa o en la piscina, alternad un rato al sol con un chapuzón.

Ponerse moreno sin sol

Aunque parezca una contradicción, existen varias opciones para conseguir un moreno perfecto sin sol.

Para empezar, el uso de bronceador permite ponerse moreno sin sol (o con muy poca exposición), ya que estos productos contienen en su composición una molécula llamada dihidroxiacetona (DHA), que al entrar en contacto con nuestra epidermis oxida las células muertas y da un tono bronceado a la piel. No tiene ningún riesgo para la salud y es una forma segura de broncearse sin sol, pero el ligero bronceado que produce ni se acerca a lo que entendemos por estar moreno hoy en día. Los hay en crema y spray, y también preparados para ser aplicados con unas cómodas toallitas, aunque quizás estas sean más recomendables para broncear zonas concretas.

También, obviamente, se puede recurrir a los centros de bronceado, que ofrecen básicamente dos tipos de bronceado sin sol. Por una parte, las clásicas cabinas de rayos UVA, estas cabinas someten al cuerpo a un bombardeo de rayos similares a los solares y por tanto su bronceado es el más parecido al natural que se puede encontrar. Y, por otra parte, está el autobronceado, es decir, la aplicación de una crema coloreada que se adhiere a la piel y se mantiene en ella durante varias semanas. El inconveniente es que es como el tinte, hay que renovarlo cada cierto tiempo o va desapareciendo.

Baños solares

La exposición al sol tiene uqe llevarse a cabo con la protección adecuada a cada tipo de piel. (Carmen MartA-nez BanAs / Getty)

Los rayos de sol actúan como estímulo para que los melanocitos, las células productoras de melanina, el pigmento que colorea la piel, se activen. Un bronceado natural es fruto de esta reacción y la mejor forma de conseguir un bonito moreno es dejarse irradiar cada 48 horas, el tiempo que necesitan los melanocitos para actuar.

Pero si lo que se desea es alargar el bronceado, mantenerlo más allá del verano, hay que recurrir a la disciplina solar, que varia con los meses y la posición del astro. La intensidad de los rayos no es la misma el 15 de julio al mediodía que el 23 de septiembre a las 16h.

Aunque existen formas de calcular el tiempo de exposición y la hora del día en función del tipo de piel, hay un método sencillo que permite hacerse una idea de la potencia de los rayos, la norma de la sombra.

Si la sombra que se proyecta de una persona es igual a su altura, el sol de ese momento es bueno para recrearse en él y tostarse un poco. Cuando la sombra es más corta que la persona, el sol quema y hay que huir.

Más sol = más arrugas

La zanahoria, rica en betacaroteno, ayuda a mantener color.. (MarynaVoronova / Getty)

Los baños de sol quincenales, sin embargo, tienen un efecto no deseado para la epidermis: contribuyen a su envejecimiento. “En una piel estimulada continuamente los melanocitos, no paran de trabajar generando melanina”, lo que estropea la piel, señala el doctor Garcés.

Por el contrario, el sol es bueno para la absorción de vitamina D y otros componentes necesarios para el organismo, sin pasarse. “El sol que puede irradiar la palma de la mano durante 15 minutos es suficiente para obtener la cantidad de vitamina D que necesitamos”, advierte el experto.

Lo mismo sucede con los alimentos ricos en betacaroteno, como la zanahoria, la calabaza o el pimiento rojo, a los que tradicionalmente se les ha atribuido un poder bronceador. No tuestan la piel, sino que le proporcionan otro tipo de coloración. Y cuidado con los excesos, porque consumirlos en abundancia puede ser tóxico.

No existen alimentos ni bebidas ni tratamientos que alarguen el bronceado natural”

Ni las exfoliaciones ni hidratarse bebiendo agua ni tomar té verde ni comer alimentos ricos en tirosina favorecen la permanencia del moreno. Los melanocitos ni se inmutan ante estos comportamientos, de forma que la melanina no tiñe la piel.

“Las cremas hidratantes, al engrasar la piel, tratan de mantener la queratina y el agua de la epidermis, pero no la pigmentan”, asegura el doctor. Solo los autobronceadores funcionarían como colorante, “al tener componentes que reaccionan con la queratina y la tuestan”, destaca Garcés.

¿Qué es un centro de bronceado artificial?

Los centros de bronceado artificial son establecimientos que utilizan comercialmente un banco solar o una máquina de emisión de rayos ultravioleta que permiten oscurecer la pigmentación de la piel. Pueden ser centros exclusivos de bronceado, pero también podemos encontrarnos este tipo de servicios a centros de estética, peluquerías, gimnasios.

¿Qué son los aparatos de bronceado?

Son aparatos que llevan lámparas que emiten radiaciones ultravioletas para la exposición de la piel y están destinados a uso médico o en centros de bronceado.

Qué es la radiación ultravioleta?

Es un tipo de energía propagada en forma de onda electromagnética. Estas radiaciones actúan sobre los seres vivos de manera que se producen una serie de alteraciones y efectos biológicos que, en ciertos casos pueden ser nocivos, aunque en otros son beneficiosos. Hay dos tipos de ultravioletas:

  • Rayo UVA: es una radiación de ultravioleta de onda larga, siendo los rayos de menor frecuencia y energía. Este tipo de radiación penetra más profundamente en el tejido aunque no es tan perjudicial biológicamente como la UVB y UVC.
  • Rayo UVB: es una radiación de ultravioleta de onda media. Este tipo de radiación es biológicamente más perjudicial para la piel y los ojos.

¿Me puedo quemar tomando UVA?

Sí, los rayos UVA también pueden quemar, por lo que es importante que se deje aconsejar por los trabajadores del centro de bronceado sobre la intensidad y el tiempo de exposición.

¿Cómo se clasifican los aparatos de bronceado?

  • Horizontales: Permiten al usuario estar en posición estirada durante la sesión de bronceado.
  • Verticales: El usuario está colocado de pie. Son similares a las duchas.
  • Faciales: Se utilizan para broncear la zona facial y el torso.

Obligaciones del centro

Los centros de bronceado artificial deben realizar una ficha a cada usuario donde deben figurar sus datos, así como las características de las exposiciones, aparatos utilizados, frecuencia, número de sesiones, número máximo de exposiciones indicado en un año y, deben disponer de un registro de todos los usuarios del centro.

La persona titular del centro garantizará la confidencialidad de los datos de las personas usuarias.

Antes de recibir la primera exposición la persona usuaria deberá suscribir obligatoriamente su conformidad en un documento de carácter informativo, sobre las consecuencias de la exposición a radiaciones, para la piel y los ojos, especialmente en usuarios de piel muy blanca, así como las precauciones que deben tomarse.

¿Qué tipo de fototipo tengo?

Fototipos Color Cabellos Color Piel Tendencia a quemarse Bronceado
I Albino / Pelirrojo Muy pálido Siempre Nunca
II Pelirrojo Claro Muy fácilmente Muy ligero
III Castaño claro Claro Fácilmente Ligero
IV Castaño oscuro Moreno Raramente Bastante
V Muy oscuro Moreno Excepcionalmente Mucho
VI Negro Negro Nunca Negro

Las personas con fototipo de piel I y II no deberían utilizar los aparatos de bronceado artificial.

Tiempo de exposición

Tiempos máximos para evitar el riesgo de quemaduras. También puede variar dependiendo de la potencia de los equipos.

El tiempo de exposición variará de una persona a otra en función de su fototipo de piel y es importante respetar estos.

Fototipo Tiempo máximo de exposición por día Número máximo de exposición por año
I i II 0 minutos. No se recomienda la exposición 0
III 10 minutos 50
IV 15 minutos 100
V i VI 20 minutos 100

Las exposiciones deben estar suficientemente separadas como mínimo 48 h y no complementarse con exposiciones solares.

Recomendaciones para un bronceado responsable:

1. Antes de la exposición:

  • Conoce tu fototipo de piel y respeta los tiempos de bronceado recomendados para éste.
  • Limpia la piel de cualquier producto cosmético, especialmente de perfumes y maquillajes.
  • Retira lentillas, joyas y objetos metálicos.
  • No utilices cremas de protección solar.
  • Utiliza siempre gafas de protección.
  • Respeta 48 horas entre las dos exposiciones.
  • No ir a la playa ni tomar el sol el mismo día que has hecho UVA.
  • No te expongas a rayos UVA si está tomando medicamentos y / o sustancias que aumenten la sensibilidad de la piel, ya que se pueden producir reacciones de hipersensibilidad no deseables. Consulta a tu médico o farmacéutico.

2. Durante la exposición a los UVA:

  • No entrar nunca mojado en el aparato de bronceado artificial.
  • Detener el aparato si la temperatura corporal sube mucho.
  • Si la piel se pone roja, detener la sesión, dejar enfriar el cuerpo y reducir el tiempo de exposición.

3. Después de la exposición:

  • No te expongas al sol.
  • Consulta con tu médico ante cualquier duda y en especial si aparecen zonas rojas, ampollas o heridas después de una o varias sesiones de rayos UVA.
  • Respetar el intervalo de 48 horas entre dos sesiones de UVA.
  • El centro debe tener expuesto al público el documento que acredite la comunicación de puesta en funcionamiento a la Generalidad de Cataluña de los bancos solares que dispone.
  • Los aparatos de rayos UVA deben haber pasado el inspección anual correspondiente. Cada banco solar debe disponer de una etiqueta visible con la fecha de la próxima inspección.
  • En el centro siempre debe haber como mínimo una persona que tenga la formación técnica adecuada para manejar los aparatos de bronceado.
  • Antes de hacer una sesión con rayos UVA debe firmar conforme ha leído y está enterados de los riesgos del mal uso y de las medidas de protección a adoptar.
  • El centro debe elaborar una ficha con nuestros datos, recomendaciones específicas, fototipo de piel, sesiones recibidas y el tipo de exposición de dosis totales recibidas.
  • El centro debe tener en un lugar visible de la recepción o sala de espera un cartel informativo sobre los riesgos y las precauciones a adoptar por parte de los usuarios.
  • Nos deben proporcionar de manera gratuita gafas de protección adecuadas (limpias y homologadas por la Comunidad Europea).
  • El centro debe estar dotado de vestuario/s y aseo/s con agua potable fría / caliente dispensador de jabón y secamanos eléctrico o toallas de un solo uso.
  • El centro debe disponer de botiquín de primeros auxilios.
  • El local, los instrumentos, las gafas y camas solares deben estar limpios a la vista. Las gafas y las camas solares debe ser sometidos después de cada sesión a tratamientos de desinfección.
  • Deben tener a nuestra disposición hojas de reclamaciones oficiales.

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