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Receta salmorejo casero

Receta de salmorejo cordobés tradicional

Para hacer el salmorejo, me gusta ir mezclando los ingredientes paso a paso para así conseguir la textura perfecta. Comienzo lavando los tomates, retirando lo verde del pedúnculo y triturándolos. No es necesario pelar ni quitar las pepitas porque después paso el puré de tomate por un colador fino donde se queda todo pasando solamente el tomate.

En un bol coloco el pan y lo cubro con el puré de tomate dejando que se impregne durante unos diez minutos. Pasado ese tiempo, incorporo el diente de ajo y trituro bien con la batidora o con la Thermomix y obtengo una crema espesa de pan y tomate. La proporción de pan que yo uso es estupenda para esta textura, pero podéis variarla en función del agua que tengan los tomates que utilicéis y de lo consistente que sea la miga.

A continuación incorporo el aceite de oliva virgen extra. Un buen salmorejo se debería hacer siempre con aceite de la zona de Córdoba, por lo que si podéis, cualquier variedad de la D.O. Priego de Córdoba es la idónea, pero en todo caso, si no tenéis de allí, utilizad un buen aceite de oliva virgen extra que conseguirá la emulsión perfecta y un resultado cremoso y espeso.

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Tras echar el aceite volvemos a turbinar todo en el robot de cocina o a base de batidora y paciencia hasta que nuestro salmorejo sea uniforme, con un bonito color anaranjado y suficientemente compacto como para aguantar sobre su superficie los tradicionales tropezones de guarnición con los que se decora cada ración.

Con qué acompañar el salmorejo tradicional andaluz

La receta de salmorejo cordobés tradicional es ideal para tomar a todas horas. Resulta excelente como aperitivo, y también es un delicioso primer plato. Si lo hacéis bien espeso, es muy saciante por lo que un pequeño cuenco será suficiente. La tradición exije acompañar siempre el salmorejo andaluz con unas tiritas de buen jamón, huevo duro picado y unas gotitas de aceite de oliva virgen extra.

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Adoro mi tierra, Córdoba, y todo lo que en torno a ella se cuece y como no, creo que contamos con una gastronomía en mayúsculas. Uno de los platos más típicos de mi ciudad y casi ya conocido en el mundo entero es el Salmorejo Cordobés ¿Qué no lo has probado? Ah pensaba que aún no habías rozado el cielo mojando un poquito de pan en esta crema fría tan rica, manjar que no falta en ninguna mesa que se precie.

Receta de Salmorejo Cordobés

El salmorejo cordobés es un plato que ha evolucionado con el tiempo pero manteniendo la esencia de este, plato que antiguamente sólo era consumido para saciar el hambre y en los ámbitos más humildes hoy en día se ha convertido en un aperitivo gourmet versionado por los grandes chefs de nuestro país y fuera de este porque nuestro salmorejo ha cruzado todas las fronteras. Y de esto gran culpa la tiene la Cofradía del Salmorejo Cordobés que se encarga de difundirlo allá donde va y como no, de todos los cordobeses que nos sentimos orgullosos de este plato tan magnífico el cuál debe de ser conocido, nadie y digo nadie debe de perderse esta elaboración tan sencilla de hacer y tan sumamente rica.

Y yo que soy una perfecta embajadora de mi salmorejo cordobés, sí embajadora, ya tengo título aunque no tierras, la misma Cofradía nombró a compañeros blogueros y a la que escribe en embajadores del Salmorejo prometiendo llevarlo allá donde fuéramos y como lo prometido es deuda hoy te lo traigo para que puedas disfrutarlo en tu mesa.

El salmorejo es un alimento completo, entre sus ingredientes están los cereales (el pan), verduras y hortalizas (tomate y ajo) y la grasa del aceite de oliva. Se recomienda su consumo para todas las dietas ya que el aporte calórico no es excesivamente alto, además gracias a sus ingredientes forma un plato perfecto para cubrir muchas necesidades de nuestro organismo, en el caso de los niños es una manera genial para que consuman verdura, aportará hidratación y energía.

Algo que hace diferente nuestro salmorejo y no sabe igual en otras ciudades, ni siquiera cuando yo lo hago fuera de casa porque estoy de vacaciones, es el pan. Uno de los secretos y esto es algo muy personal mío es el pan, nuestro salmorejo se hace con telera, un pan típico de Córdoba.

La telera es un pan de miga dura elaborado con harina de media fuerza y compuesta por masa madre, agua, sal, levadura y mejorantes, cuya elaboración después de formar la pieza en forma de viena con picos se le practica dos cortes profundos, cociéndose a 200º durante 40 minutos. Pertenece al tipo de pan bregado o candeal y es el pan que se ha elaborado de forma tradicional en mi ciudad, se caracteriza por tener una corteza blanquecina, una miga blanca y compacta y un alveolado fino y delicado. Su forma simula la montera de un torero. Este es el mejor pan para elaborar este plato y os aseguro que no sabe igual con otro tipo de panes, ni mejor ni peor simplemente diferente, aunque yo si no es con telera no lo hago en casa.

Si quieres darle un toque diferente a este salmorejo puedes preparar estas ricas tostas de salmorejo con una combinación de ingredientes que seguro te van a sorprender, ideal para compartir con una cervecita o un rico vino de la tierra.

No te pierdas el vídeo de esta receta. Y si quieres ver más recetas entra en mi canal de Youtube.

Ingredientes para el Salmorejo Cordobés:

  • 1kg de tomates pera bien maduritos
  • 200gr de pan de telera o en su defecto pan de masa blanca
  • 100gr de aceite de oliva virgen extra
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharadita de sal
  • Huevo duro
  • Jamón serrano

Como hacer salmorejo cordobés

Os dejo dos formas con las que yo preparo generalmente el salmorejo, la primera más tradicional y la segundo con la Thermomix que deja una textura genial.

Salmorejo cordobés Tradicional:

  1. Pelamos los tomates y los ponemos en el vaso de nuestra batidora junto con el ajo, trituramos hasta que quede sin grumos.
  2. Añadimos el pan, el aceite y la sal y volvemos a poner en marcha nuestra batidora hasta conseguir una masa homogénea y lisa. No tengas prisa esto requiere su tiempo.
  3. Metemos en el frigorífico y dejamos enfriar.
  4. Colocamos en un bol y decoramos con jamón serrano del bueno, huevo duro picadito y un chorreoncito de aceite de oliva

Salmorejo cordobés con thermomix

  1. Si usas la thermomix te evitarás pelar los tomates, al menos yo ese paso me lo salto.
  2. Ponemos los tomates y el ajo en el vaso y programamos 1 minuto o minuto y medio a velocidad 10. Si ves que queda alguna piel programa unos segundos más.
  3. Añadimos el pan, la sal y programamos 30-40 segundos a velocidad 10, hasta conseguir una masa espesa y sin grumos. Si hiciera falta daríamos unos segundos más.
  4. Y ahora la parte más importante, añadir el aceite pero vertiéndolo en la tapa con el cubilete puesto, de esta manera el aceite irá cayendo a hilo y emulsionará mejor. Programamos unos segundo a velocidad 5 hasta que esté integrado.
  5. Sacamos y enfriamos en el frigorífico.
  6. Colocamos en un bol y decoramos con jamón serrano del bueno, huevo duro picadito y un chorreoncito de aceite de oliva.

Consejos para tener éxito con el salmorejo:

  • Si no tenéis thermomix no pasa nada en mi casa se ha hecho de toda la vida con la batidora tradicional, lo único que debes hacer es darle a la potencia máxima y estar el rato necesario hasta conseguir una masa cremosa.
  • El paso de incorporar el aceite poco a poco lo veo interesante y si lo haces en la batidora resulta algo más complicado para hacerlo solo por eso si pides ayuda te aseguro que lo notarás.
  • Un truco que se hace en casa es incorporar una yema de huevo cruda para dar mayor cremosidad, lo único que tienes que tener en cuenta es que te durará menos días en el frigorífico.
  • Los tomates también son un punto muy importante, los pera son mi favoritos pero eso sí que estén bien maduritos porque conseguirás un mejor sabor y ese color tan característico.

Feliz semana♥︎

El resumen de la receta por si la queréis imprimir

4.6 from 11 reviews Salmorejo Cordobés Tiempo de preparación 15 Minutos Tiempo de cocinado 10 Minutos Tiempo total 25 Minutos Autor: Raquel Carmona Ingredientes

  • 1kg de tomates pera bien maduritos
  • 200gr de pan de telera o en su defecto pan de masa blanca
  • 100gr de aceite de oliva virgen extra
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharadita de sal
  • Huevo duro
  • Jamón serrano

Instrucciones

  1. Pelar los tomates y batir junto con el ajo, triturarhasta que quede sin grumos.
  2. Añadir el pan, el aceite y la sal y volver a batir hasta conseguir una masa homogénea y lisa
  3. Meter en el frigorífico y dejamos enfriar.
  4. Colocar en un bol y decorar con jamón serrano del bueno, huevo duro picadito y un chorreoncito de aceite de oliva

Receta de Salmorejo con huevo cocido y jamón

Ingredientes (4 personas):

  • 1 kg. de tomates
  • 200 gr. de miga de pan
  • 1 diente de ajo
  • 100 gr. de jamón ibérico
  • 2 huevos
  • agua
  • aceite de oliva virgen extra
  • sal
  • perejil

Elaboración de la receta de Salmorejo con huevo cocido y jamón:

Cuece los huevos en una cazuela con agua durante 10 minutos desde el momento en que empiece a hervir el agua. Refresca y resérvalos.

Lava los tomates, córtalos y colócalos en una jarra. Tritúralos bien con la batidora eléctrica. Cuélalos para eliminar la piel y las pepitas. Pasa el puré a la jarra.

Trocea la miga de pan e incorpórala. Añade el diente de ajo picado, una pizca de sal y 100 ml de aceite. Tritura todo bien hasta que quede una crema homogénea. Enfríalo en el frigorífico.

Pela los huevos y pícalos en daditos. Pica también eljamón ibérico en taquitos.

Sirve el salmorejo y coloca encima la guarnición. Adorna con unas hojas de perejil.

Consejo:

El salmorejo se puede consumir durante todo el año, pero está especialmente indicado para el verano porque es un plato muy refrescante.

¿Qué diferencia hay entre el gazpacho y el salmorejo?

El gazpacho y el salmorejo son dos cremas frías muy refrescantes y llenas de vitaminas. Pero, ¿en qué se diferencian?

Mientras que el salmorejose hace a base tomate, ajo, aceite y pan; la lista de ingredientes del gazpacho es más variada: tomate, ajo, pan, pepino, pimiento, cebolla, aceite, vinagre y sal.

Como guarnición, a ambas recetas se pueden añadir trocitos de pan tostado, jamón ibérico, huevo duro o pimientos.

Salmorejo, receta baja en grasa

El salmorejo es bajo en calorías. Una receta rica en fibra vegetal, que favorece la digestión, en vitamina C y E, y en ácidos grasos cardiosaludables.

El chef Bruno Oteiza (1970) dejó San Sebastián a los 23 años, y desde hace 19 vive en México. Junto con su socio Mikel Alonso (Biarritz, 1971) dirige la cocina de Biko, uno de los mejores restaurantes del país y el 31 mejor del mundo, de acuerdo con la prestigiosa lista de la revista británica Restaurant. Para hablar de su cocina, insiste que probarla es un requisito ineludible. No le falta razón: hay que degustar la cocina gachupa para hablar de ella.

¿Pero qué es la cocina gachupa? La fusión entre la cocina vasca y la mexicana. La historia de Bruno Oteiza y Mikel Alonso, para ser más exactos. Llegaron por separado de Euskadi, pero se conocieron en México.

Los dos se casaron con mujeres mexicanas. Y los dos compartían las mismas inquietudes: ¿Qué pasa cuando mezclas un europeo queso de cabra con un poco de pipián, un guiso con base de cacahuete? ¿O un salmón marinado con cítricos con un tamal —una tortita mexicana envuelta con hojas— con queso? ¿O quizá un foie sellado con jocoque, un producto lácteo típico del norte de México?

De la mano del maestro donostiarra Juan Mari Arzak —buen conocedor de México—, los cocineros se han aventurado a la fusión de la cocina vasca con ingredientes locales, como la flor de calabaza, el chile de árbol o el huitlacoche.

Los resultados les han llevado a suscribir lo que llaman el Manifiesto de la cocina gachupa: “Hoy en día somos de los dos lados, y no queremos elegir”. ¿Por qué gachupa? “Por las connotaciones cariñosas que ha llegado a tener la palabra gachupín”, dicen. Por gachupín entendemos, en términos académicos, “el español que pasa y mora en las Indias”.

La fusión llega hasta la cocina. Literalmente. En la de Biko hay cocineros españoles y mexicanos; chiles y azafrán; un cuchillo jamonero y un molcajete. “Somos vascos en México y mexicanos en el País Vasco”, aseguran. Y de la disyuntiva viene el invento. “Al final del día, tenemos mucho en común”, explica Oteiza al terminar la comida. “Nos gusta disfrutar de la buena comida, la compañía. En ninguno de los dos sitios se come por comer”. El trabajo de un chef, reconoce Oteiza, “es adictivo”. “Es imposible no llevarse el trabajo a casa”, comenta. Pero las satisfacciones, asegura, son muy gratificantes. “La cocina es muy noble, porque llegas a lo más profundo de las personas. No hay nada más honesto que saber que te ha gustado un plato o que lo has aborrecido”.

La mayor ironía es que, finalizada la comida en Biko, Oteiza busca un sitio cercano para adquirir unas verduras: el día apenas está comenzando y hay muchas cenas que servir aún. “Es la hora pico de mi trabajo”.

El cocinero enumera sus sitios favoritos para comer en México (que van de un puesto de carnitas al mejor pozole de la capital) y dice que la alta cocina es la que sale natural. “Da igual si es la sopa más sencilla o es una receta de mole : el asunto es que sea honesta”. ¿Y los chefs descansan algún día? ¿En algún momento piden una pizza? “No”, sonríe. “Esos días prefiero hacerle a mis hijos un arroz”.

Entre los mexicanos y su cocina hay amor real: Chef Bruno Oteiza

NOTIMEX

San Sebastián, 29 Feb .- La cocina mexicana tiene un lugar preferente en el mundo porque entre los mexicanos y su cocina hay un verdadero amor, afirmó Bruno Oteiza, chef del restaurante Biko, considerado entre los 50 mejores del mundo.

En entrevista, Oteiza, propietario también del restaurante D.O. y asesor del restaurante del Hotel Grand Velas de Playa del Carmen (México), destacó la importancia que tiene la cocina mexicana en el mundo.

“La cocina mexicana ocupa el lugar que tiene porque entre su gente de México, la gente de México, los mexicanos y su cocina existe un verdadero amor, un amor verdadero, no es ni infiel, ni chucho, ni nada, es verdad, es una relación tan honesta y tan buena, y es la única verdad”, dijo.

“La cocina mexicana y los mexicanos tienen un verdadero amor, y por eso es lo que es. Si uno se fija, siempre es fiel, en eso es donde se entrega todo el mundo, las 24 horas del día, los siete días de la semana, siempre es a la cocina, y por eso creo que lo que ocurre es que entre su gente y su cocina existe un verdadero amor”, anotó.

Además, Oteiza, nacido en el País Vasco, sostuvo que para él, la cocina vasca es mexicana.

“La cocina vasca tiene unas connotaciones increíbles porque es un pueblo alejado y diferente, pero yo que vivo entre los dos mundos, y que llevo mucho tiempo y que soy de los dos sitios, me doy cuenta de que la cocina vasca, en muchísimas cosas es mexicana”, subrayó.

Puso como ejemplo que “una salsa vizcaína es al final un manchamanteles, unos chipirones en su tinta es como si fuera un mole negro, en el pescado, los productos cambian; las personas cambian, pero en realidad, si te fijas, y si vives entre los dos mundos, te das cuenta de que la cocina vasca es muy mexicana”.

Oteiza cocinó un cordero, con un toque mexicano, para un encuentro familiar, en una sociedad gastronómica de San Sebastián.

El cocinero explicó que “aquí y en el país vasco, y en general en San Sebastián, las sociedades gastronómicas son unos lugares donde los hombres se reúnen y cocinan, y en muchas no pueden entrar las mujeres, Bendito sea Dios, lo cual está establecido culturalmente”.

Resaltó que en el País Vasco se vive un matriarcado, los hombres se juntan y tienen ese momentito de paz, importante, a través de la comida, “que aquí es muy importante”.

Apuntó que hoy en día ya muchas son mixtas, u otras, como en las que él cocinó, en las que las mujeres entran al mediodía pero no en la noche.

“Son lugares como sagrados, aquí, y no sé por qué ellas quieren entrar siempre, será porque estamos nosotros, pero que en fin, es un tema cultural”, expresó.

Aseveró que se reúne gente que no necesariamente se dedica a cocinar, “pero la sociedad gastronómica es un tema tan cultural como por ejemplo que aquí no existen cajas registradoras, aquí el dinero de lo que tú consumes lo metes en una caja de puros vacía, un euro ahora, una peseta en otra época”.

Bruno Oteiza aseguró que “a mi padre le daría vergüenza de mí no que hiciera no sé que cosas, sino que afectara a la sociedad, y no pague lo que haya gastado, eso sí que sería un problema, es un tema cultural”.

FF

Bruno Oteiza y Mikel Alonso, cocineros vascos (aunque Mikel nació en Francia) afincados en México, son los chefs y copropietarios del Restaurante Biko, número 10 en la última edición de la lista de los Mejores Restaurantes de América Latina, en 2015. Su humildad, perseverancia, talento y buen hacer hace que sean de los cocineros más admirados del país, ahora con un miembro más, el cocinero catalán Gerard Bellver.

Hace unos días vimos una entrevista que Forbes hizo a Mikel Alonso en la que anunciaba la apertura de un nuevo restaurante, el vídeo de la entrevista podéis verlo a continuación. Parece ser que uno de los proyectos de los cocineros de Biko desde hace tiempo era abrir otro restaurante, así que próximamente la ciudad de México contará con otro establecimiento con una propuesta más informal, se llamará Lur.

En la entrevista, Mikel Alonso explica que en el Restaurante Lur trabajarán como hacen en Biko, con seriedad, pero crearán un ambiente más distendido, entendemos que será un restaurante con una cocina y un servicio de calidad, pero con menos etiquetas y con una forma de disfrutar de la comida más casera.

Haciendo un recorrido por la historia de Biko, el chef vasco-francés recuerda lo aprendido con Bruno Oteiza en restaurantes como Arzak, Teska y de la mano de Xabier Gutiérrez, cocinero del Laboratorio Arzak, así que con esos conocimientos y experiencia era con lo que iban a trabajar en Biko, lo que les ha llevado a ser admirados, reconocidos y premiados. También habla de Casa Biko, un espacio gastronómico para eventos especiales, con capacidad para unas 50 personas y que es como un comedor privado con el que quieren hacer sentir al comensal como en su casa.

Un concepto similar será el del Restaurante Lur (‘lur’ significa ‘tierra’ en vasco), un restaurante pequeño, con mesas sin mantel, con camareros vestidos con camisa y peto, ofreciendo una cocina sin identidad y sin bandera, simplemente quieren ofrecer platos ricos de todo tipo y que los comensales respiren alegría y bienestar, pudiendo solicitar en cualquier momento lo que se les antoje.

Ya disponen del local, el nombre está elegido (habían barajado también llamar Gilda al restaurante), también han discurrido sobre el concepto y estilo de cocina, sobre el ambiente… así que según Mikel Alonso, quizá en unos seis meses se pueda hablar de la inauguración del Restaurante Lur en México.

Pues no tardaremos entonces en tener nuevas noticias sobre el nuevo restaurante de Bruno Oteiza y Mikel Alonso en México, esperamos conocer pronto más detalles del local, la carta… Os iremos informando.

Foto | Forbes.com.mex

Para quien no lo conozca, teniendo en cuenta que podéis estar leyendo estas líneas desde cualquier país de fuera de España, el salmorejo es una sopa fría tradicional de la gastronomía cordobesa, por eso se habla habitualmente de Salmorejo Cordobés. Es una sopa muy sencilla y humilde, pues su receta tradicional se compone sólo de tomate, pan, aceite de oliva virgen extra, ajo y sal. Y antiguamente, antes de que llegara el tomate a nuestra tierra, se elaboraba sin él.

El caso es que esta sopa fría suele acompañarse de algunos ingredientes más, como jamón, huevo duro, hortalizas como los pimientos… que picaditos, se sirven como tropezones para su degustación. Aunque actualmente hay muchas otras variantes, tantas como desee el cocinero que lo prepara. Y si queréis algunas ideas, aquí os dejamos doce recetas de salmorejo con las que disfrutar y sorprender a vuestros comensales.

Y debemos decir que para nosotros, el salmorejo no es sólo una sopa, también es una deliciosa salsa fresca, nutritiva y sabrosa con la que se puede dar vida a un plato de pasta, a una carne, aun pescado… Algunos ejemplos los veréis a continuación. Esperamos que toméis nota de estas recetas, que las disfrutéis tanto como nosotros y que las compartáis con los vuestros. Hay mucho verano por delante para probar todas estas recetas y también las que queráis compartir con nosotros. ¿Qué receta de salmorejo nos proponéis.

Salmorejo con tosta de cecina y aceitunas

Salmorejo con queso cottage y avellanas

Salmorejo con anchoas

Salmorejo de mango con gambas confitadas

Salmorejo de papaya con queso halloumi y albahaca

Salmorejo con anguila ahumada, aguacate y manzana verde

Salmorejo con manzana y queso azul

Salmorejo con tartar de atún y mango

Salmorejo con crema de cilantro
Ensalada de tomate con salmorejo
Mozzarella de búfala con salmorejo
Pulpo a la parrilla con patatas, pimientos y salmorejo

¡¡¡Feliz Semana!!!

Receta del auténtico salmorejo cordobés

Aunque hablar de una única receta de salmorejo no sería muy justo, como nos aclaraba el chef de La Salmoreteca -restaurante especializado en este plato y con locales en Córdoba, Sevilla y Torremolinos-, ésta es la receta de salmorejo más habitual o al menos la que gusta más en Córdoba.

La base principal del salmorejo es el tomate maduro. Lo ideal es mezclar tomate en rama y de pera en una proporción de 60-40. Los primeros aportarán el sabor y los segundos el color rojo que dará más intensidad al plato. El pan, mejor usar de diario, no pan duro. Tradicionalmente se usa pan de telera pero, si no encontramos, lo suyo es emplear uno con miga compacta. Y el aceite, por supuesto de oliva virgen extra, el mejor que podamos permitirnos.

Con estas instrucciones, en unos pocos pasos tendremos listo un auténtico salmorejo cordobés que acompañaremos con una guarnición de huevo cocido y taquitos de jamón.

Ingredientes

  • 1 kilo de tomates
  • 100 ml. de aceite de oliva virgen extra
  • 1 diente de ajo (5 gramos)
  • 10 gr. de escamas de sal
  • 200 gr. de pan de telera o miga de pan
  • 2 huevos
  • 100 gr. de jamón

Salmorejo cordobés

Preparación

Lavamos bien los tomates y los partimos en 4. Los trituramos con ayuda de un robot de cocina hasta que queden lo más finos posible. Podemos colarlo para quitar cualquier resto de piel. Si tenemos Thermomix no será necesario.

Laminamos el ajo y lo añadimos al tomate triturado junto a la miga de pan, la sal y el aceite de oliva. Trituramos de nuevo. Es un plato de cuchara, así que tampoco debe de quedar especialmente líquido. Lo dejamos reposar y lo guardamos en el frigorífico.

Salmorejo cordobés

Para la guarnición, calentamos agua en un cazo. Cuando empiece a hervir añadimos los dos huevos y los dejamos durante diez minutos. Los sacamos del agua y enfriamos. Quitamos la piel y los picamos en trocitos pequeños. Cortamos el jamón en trocitos pequeños o usamos taquitos.

Hay que servir el salmorejo frío pero no demasiado, así que es mejor sacarlo del frigorífico media hora antes de servir. Servimos el salmorejo en un bol o plato hondo y por encima añadimos huevo y jamón al gusto con unas gotas de aceite.

Vamos a preparar un rico salmorejo receta tradicional; una crema fría casera muy popular en verano.

Esta crema o puré es muy fácil de preparar y se hace en pocos minutos, además lleva muy pocos ingredientes pero resulta muy sabrosa; perfecta como primer plato o entrante para comer rico, hidratarnos y refrescarnos.

Una opción perfecta para este verano que seguro hará las delicias de todos.

Vídeo receta del salmorejo receta tradicional:

Salmorejo receta tradicional

Dificultad: fácil Raciones: 6-8 personas Tiempo: 25 minutos

Ingredientes:

  • 1 kg de tomates maduros, yo he utilizado de pera
  • 1/2 diente de ajo
  • 200 gr de pan un poco duro y con buena miga (de 1 o 2 días)
  • 150 ml de aceite de oliva
  • Sal
  • Huevo duro y taquitos de jamón de guarnición (opcional)

Elaboración:

Lavamos muy bien los tomates quitando las partes que pueden estar estropeadas o en mal estado.

Los cortamos en trozos a groso modo y los echamos en un bol amplio; después los trituramos muy bien con la ayuda de la batidora, robot de cocina,… hasta conseguir una sopa de tomate.

Colamos el tomate triturado con un colador fino y haciendo presión con un cacillo; así aprovecharemos todo pero al mismo tiempo le quitaremos las pepitas y la piel.

Por otro lado cortamos el pan en trozos no muy grandes y no es necesario quitar la corteza; y se lo añadimos al tomate ya colado.

Mezclamos bien el tomate y el pan y dejamos un rato, unos 20 minutos para que el plan se ablande y nos cueste luego menor triturarlo.

Transcurrido este tiempo le añadimos el medio ajo, sin germen, una pizca de sal y el aceite de oliva; trituramos todo muy bien hasta conseguir una crema espesas y homogénea.

Si resulta muy espeso podéis añadirle un poco de agua fría.

Rectificamos el punto de sal y metemos el salmorejo receta tradicional en el frigorífico para que este bien frío, unas 2 horas aproximadamente, aunque a mi siempre me gusta dejarlo de un día para otro, así esta más bueno.

Servimos bien frío y acompañado de unos taquitos de jamón y huevo duro y a disfrutar.

Como siempre espero que os hayan gustado estas recetas de salmorejo receta tradicional.

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El salmorejo es una receta tradicional de Córdoba. Se trata de un plato económico, que se suele consumir muy fresco en forma de crema y que desde Andalucía ha cobrado mucha popularidad junto con otras preparaciones como el gazpacho.

Para preparar unas cuatro raciones de salmorejo cordobés tradicional necesitamos un kilo de tomates maduros, 300 gramos de pan duro, un diente de ajo, un vaso de aceite de oliva virgen extra y sal.

Lavamos los tomates, les quitamos el pedúnculo y los picamos en varios trozos echándolos en un bol. Trituramos los tomates con la batidora y pasamos la mezcla por un colador para retirar las pepitas o restos de piel que pueda contener.

Troceamos el pan y lo mezclamos con el tomate triturado, dejando reposar durante unos 10 minutos. De esta manera el pan habrá ablandado y podemos pasar todo por la batidora, junto con el diente de ajo pelado. Respecto a las cantidades de pan, podemos aumentarlas o reducirlas según la cantidad de líquido que liberen los tomates y adaptar la consistencia del salmorejo cordobés a nuestro gusto.

Vertemos sobre la mezcla el aceite de oliva virgen extra. Es muy importante que sea de buena de calidad, ya que condicionará el sabor de toda la mezcla. Volvemos a pasar los ingredientes por la batidora hasta que el salmorejo adquiera una consistencia cremosa y uniforme, como la de un puré o una salsa espesa.

Probamos el salmorejo y rectificamos el punto de sal. Lo metemos en la nevera durante varias horas para poder consumirlo bien frío.

Para hacer esta receta se suele recomendar el uso de pan de telera cordobés, dorado y de corteza crujiente, con una miga blanca y suave.

El salmorejo podemos acompañarlo con un poco de huevo duro picado, unos picatostes, un chorro de aceite de oliva o unos tacos de jamón ibérico. A este último podemos darle un toque de microondas durante unos segundos para que esté crujiente antes de añadirlo al salmorejo. Funciona perfectamente como aperitivo o primer plato y se disfruta, especialmente, en verano gracias a su poder refrescante.

El origen de este plato es difícil de situar, pero se trata de una receta popular, de aprovechamiento y que se realiza con ingredientes económicos. Además, se trata de un plato nutricionalmente a través de su aporte de vitamina C y licopenos, gracias a los tomates y de polifenoles y vitamina E provenientes del aceite de oliva.

Salmorejo

1) Para empezar lavamos los tomates, los cortamos por la mitad y les sacamos el pedúnculo (la parte verde). Los introducimos en el vaso batidor junto con el ajo y trituramos con la batidora.
Por otro lado, en un bol amplio colocamos el pan desmigado.

2) Una vez triturado el tomate y el ajo, vertemos el jugo del tomate en el bol donde teníamos el pan desmigado, pasándolo antes por el pasapurés para separar la carne del tomate de la piel y las pepitas.
Dejamos que se empape el pan unos 5 minutos. Pasados los 5 minutos, el pan estará empapado y será más fácil de triturar.

3) A continuación, trituramos con la batidora y añadimos a esa mezcla el aceite de oliva, la sal y pasar nuevamente por la batidora hasta tener una crema de textura uniforme.
Como el salmorejo se sirve frío, lo meteremos en la nevera hasta la hora de servir.

4) Para acompañar el salmorejo y decorar, cocemos unos huevos, los dejamos enfriar y los picamos fino. Igualmente cortamos en trozos pequeños una lonchas de jamón serrano y reservamos.

5) Para emplatar, vertemos en un plato hondo el salmorejo, añadimos un poco de huevo cocido, el jamón serrano y un hilo de un buen aceite de oliva virgen extra.

Una de las recetas que más me solicitan últimamente es el salmorejo cordobés, ya me echó la bronca el otro día mi amiga Amanda que me decía que cómo no iba a estar la receta de salmorejo en mi blog jejeje, así que aquí la tienes. Lo primero deciros que es una receta muy fácil y rápida porque es simplemente batir ingredientes. Lo único que tiene que tener son ingredientes de alta calidad para que salga un salmorejo bueno.

Ingredientes perfectos para el salmorejo

  • Los tomates: Al ser un plato en crudo tenemos que usar unos tomates de alta calidad, si usáis tomate cutres de estos baratos probablemente lo notéis mucho en el sabor. Los mejores en mi opinión son los tomates pera, eso si, que estén bien rojos pero no pasados, justo en su punto.
  • El pan: El pan lo que hace es dar textura y suavizar el tomate a la vez que espesa. El mejor pan es el tipo Telera cordobesa o mollete, con mucha miga y la corteza blanda. Podemos sustituir el pan por cualquier otro aunque ese le va perfecto. Por otra parte es mejor agregarlo con 1 o 2 días, cuando este duro.
  • El aceite, siempre de Oliva Virgen Extra: En mi opinión el ingrediente más importante ya que es el que le va a dar el gusto tan rico a nuestro salmorejo. El aceite perfecto para usar en un salmorejo tiene que ser un aceite virgen muy suave y de alta calidad. Lo mejor es que no sea muy amargo y que no tenga un sabor muy marcado. Podemos probarlo un poquito con una cucharilla y si vemos que nos deja en boca un sabor muy amargo no es ideal para hacer recetas en crudo.
  • El ajo: Uno solamente para los amantes del ajo pero mejor medio. En mi opinión es mucho mejor que el salmorejo tenga sabor a aceite y tomate ya que en muchos sitios se pasan con el ajo y mata el sabor. Lo mejor es poner medio ajo en esta cantidad de ingredientes y siempre sin el corazón para que no repita, pero como esto va en gustos podéis ponerle la cantidad de ajo que más os guste. Lo mejor es ir añadiéndolo de medio en medio.

Ingredientes para 5-6 personas

  • 1 kilos de tomates pera bien maduros, que esté rojos pero no pasados.
  • 200 gramos de pan duro. Lo mejor es usar un pan de corteza muy blanca y fina.
  • Medio diente de ajo
  • 160 ml de aceite de Oliva Virgen Extra, siempre intentaremos usar uno muy suave.
  • Agua, un chorrito (opcional para quien le guste menos espeso)
  • Sal
  • 1 huevo cocido
  • Jamón ibérico en taquitos

1.- Comenzamos lavando los tomates, le quitamos la caperuza y los trituramos. Yo no suelo quitar la piel ni las pepitas porque creo que le da un toque rico aunque ahora lo quitaremos pasándolo por un chino.

2.- Ahora lo pasamos por un chino o un colador para quitar todas las pepitas y pieles y así poder conseguir un salmorejo mucho más suave.

3.- Incorporamos al tomate batido el pan y la dejamos que se empape bien durante unos 10 minutos. Esto lo haremos para que al batir lo hagamos con más facilidad aunque podemos batir directamente si tenéis una batidora potente.

4.- Ahora incorporamos el medio ajo sin el corazón y el aceite. Como vemos en la foto es mejor incorporarle mientras estamos batiendo como si fuera un hilo. Esto lo hacemos para que el salmorejo emulsione y coja textura. La verdad que si seguís estos pasos os saldrá un salmorejo perfecto.

Receta de salmorejo cordobés.

Os presento una de mis recetas de tapas, aperitivos y pinchos preferidos durante todo el año, en especial para refrescarnos en los calores del verano, el salmorejo.

Os puedo asegurar que es una receta reciente en mi cocina pues en Galicia no somos muy dados a cremas frías tipo gazpacho o salmorejo.

Enorme error y soberana tontería, lo que me estaba perdiendo. Es verdad que no es un plato que entre a la primera, pero una vez adaptado el paladar…ummm, sólo imaginármelo con un poco de jamón picadito y crujiente del micro y empiezo a salivar.

El salmorejo tiene la consistencia final de un puré o de una salsa espesa y se suele acompañar con otros ingredientes al gusto, aunque yo me quedo con un poco de huevo duro y un buen jamón ibérico.

Lo más importante es utilizar un excelente aceite de oliva virgen extra y que los tomates lo acompañen.

Es una receta contundente, económica y muy nutritiva, que puede servir como primer plato o como único dependiendo del acompañamiento.

He probado salmorejos de todo tipo pero me quedo con la receta que os presento hoy ya que me parece la más tradicional: un salmorejo cordobés sin vinagre (al parecer así es como debe ser).

Preparación del Salmorejo

El salmorejo es una crema servida habitualmente como primer plato. Su elaboración es muy sencilla e incluye un majado o triturado de miga de pan, si es telera (pan de masa dura típico en Andalucía) mejor, ajo, aceite de oliva virgen extra, sal y tomates.

  1. Limpiamos bien los tomates y los cortamos en cuartos, los añadimos a un bol grande y trituramos con la batidora hasta que nos quede una salsa líquida.
  2. Pasamos esta salsa por un colador para retirar posibles trozos de piel y pequeñas pepitas que hayan quedado al batirlos.
  3. Cortamos el pan en trozos pequeños y los añadimos a la crema de tomate anterior. Los dejamos reposar durante unos 10 minutos.
  4. Así ayudamos a que el pan se ablande si está muy duro y será mucho más fácil de batir.

Preparación final y presentación del salmorejo

  1. Pelamos el ajo y, como lo vamos a usar en crudo, le quitamos el centro para que no repita. Lo añadimos al tomate con el pan.
  2. Echamos el aceite de oliva virgen extra y la sal.
  3. Lo pasamos todo por la batidora hasta que nos quede lo más fino posible. Probamos si esta bien de sal y si no rectificamos con un poco más.
  4. Sólo nos queda meter el bol en la nevera y dejar que se enfríe. En un par de horas lo tendréis bien fresquito y perfecto para probar el mejor salmorejo cordobés.
  5. A la hora de la presentación, lo mejor es ponerlo en un plato hondo o cuenco.
  6. Espolvoreamos con unas virutas de jamón serrano o ibérico con un punto (10 segundos) de microondas. Así conseguiréis un toque crujiente.
  7. Además el huevo cocido y unas gotitas de aove le quedan perfecto.
  8. Pero no tiene por qué quedar ahí el tema, el consejo regulador del salmorejo también nos recomienda: pepino, pimiento, cebolla, zanahoria, remolacha o melocotón. Esto os lo dejo a vuestro gusto, buen provecho.

Os animo a que visitéis más recetas del blog y que las elaboréis para una cena ligera, una fiesta o porque sí.

Una manera deliciosa de compartir la comida con los amigos y la gente a la que queréis.

Podéis seguir el paso a paso de esta receta de salmorejo en el siguiente álbum, así os aseguro que entre el vídeo, la receta y estas fotos, os saldrá perfecto.

Consejos y truquillos para hacer un gran salmorejo

  • Los tomates deben estar maduros, lo notarás al tacto y por su color. Además es importante que sean de calidad para que tu salmorejo marque la diferencia con el de los demás.
  • Yo en mi caso no tengo Thermomix, dicen que se consigue con ella un salmorejo muy fino. Yo uso batidora y os aseguro que vale perfectamente, a lo mejor no queda una crema super fina pero a mí también me gusta ver de qué está hecho y si veo un pequeño trocito milimétrico de piel de tomate me da lo mismo. En Córdoba hace 100 años no tenían Thermomix y les salía increíble, seguro.
  • El origen del Salmorejo es difícil de establecer, aunque seguro que es un plato de origen popular, muy humilde y base de muchas de las comidas de los olivareros, campesinos y pastores. Posiblemente surja como aprovechamiento de trozos de pan duro, majados con agua, sal y ajo.
  • En algún momento se le llegó a incorporar aceite y servía para dar soporte a restos de comida de otros días, nada que ver a los que le añadimos actualmente porque el jamón no solía ser para este plato.

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