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Reduccion pecho seguridad social

Tienes que cumplir ciertos requisitos para incluso ser considerado

Es poco probable que la Seguridad social te acepte una reducción de senos a menos que hayas tenido un IMC de 25 o menos durante más de dos años, hayas usado un sujetador ajustado profesionalmente y hayas visto a un fisioterapeuta por tu dolor de espalda y sufras de intertrigo o enrojecimiento e infección debajo de tus pechos, básicamente, solo si puede demostrar que realmente lo necesitas, y has agotado todas las otras vías posibles.

Una opción para saber si entras dentro de los baremos que maneja la seguridad social para la intervención de reducción de senos, es medir la longitud entre el pezón y el final del esternón. Si dicha medida es inferior a 30 cm es complicado que te puedan aceptar. Además existen otras medidas o baremos, hay que superar un tribunal médico que autorice la intervención…

Si optas por el sector privado, tu cirujano tratará de determinar contigo cuales son los motivos por los que deseas la cirugía, y manejar tus expectativas en consecuencia. Es un procedimiento serio y deben asegurarse de que sea la opción más adecuada en cada caso.

  1. La copa de sujetador no tiene por qué descender una letra.

Probablemente imagines que tu cirugía de reducción de senos dejará caer un tamaño de copa, si es una D, irá a una C, por ejemplo, pero no es tan simple como eso. “Tener una imagen en mente de cómo quieres parecer y compartir la visión con tu médico es una buena idea. Pero querrás ser flexible cuando imagines el tamaño de tu copa, porque la verdad es que es muy difícil predecir el tamaño de copa que obtendrás después de una reducción”. Pietro Mulas, cirujano plástico, estético y reparador, especializado en las cirugías de reducción de senos en Plastic-clinic.es, explica. “Tu tamaño de copa no es tan importante como asegurarte de que tus nuevos pechos sean simétricos, equilibrados y complementen tu figura“.

  1. Es doloroso, pero no insoportable.

Según el Dr. Pietro Mulas, “puedes esperar sentir algo de dolor los primeros días después de tu procedimiento, pero no habrá un dolor intenso“, pero recuerda que los efectos posteriores de la cirugía no son el final. Muchos pacientes dicen que son las pequeñas cosas las que te atraparán: la sensación de que se te han caído los puntos de sutura, por ejemplo, o la picazón de las costras en las cicatrices, aunque también suelen decir que es manejable, y pensaron que valió la pena al final.

  1. Necesitarás unas seis semanas para recuperarte.

“Tu cirujano plástico acreditado por la SECPRE, AECEP, SCPRECV…. te aconsejará cuánto tiempo necesitarás estar sin ir a trabajar (esto será aproximadamente de dos a cuatro semanas dependiendo de tu trabajo), cuánto tiempo necesitarás usar tu sostén postoperatorio y cuándo podrás comenzar a hacer actividades “, dice Pietro. Necesitarás a alguien que cuide de ti para hacer tus tareas habituales, como compras, tareas domésticas y cuidado de niños. Te sentirás cansada durante las primeras semanas después de la cirugía de reducción de senos y te aconsejamos que evites el ejercicio durante 6 semanas después de la cirugía. También deberás usar un sostén postoperatorio o sujetador deportivo durante tres meses después de la operación , día y noche.

  1. No lo debes hacer para conseguir tus “pechos soñadas”

Las reducciones de mamas se llevan a cabo para reducir el dolor de espalda, cuello y hombros y mejorar tu calidad de vida, en lugar de por razones estéticas, y aunque muchas mujeres son mucho más felices con sus pechos después, cada cuerpo es diferente y es posible que no salgas 100 % emocionada con tu nueva apariencia.

Los cirujanos siempre advierten que tendrás cicatrices, y que una reducción significativa puede alterar tanto la forma como el aspecto de tu pecho, y aún tendrán una tendencia a caer con el tiempo. Además, tus senos aún pueden verse afectados por el embarazo y la pérdida o ganancia de peso, por lo que merece la pena darse cuenta de que tus senos inmediatamente después de la cirugía podrían no ser los pechos que tendrás para siempre.

  1. Puedes perder la sensibilidad del pezón.

Siempre hay riesgos asociados con cualquier tipo de cirugía: infección, coágulos de manchas, una reacción alérgica a la anestesia, pero las reducciones de senos también tienen su propio conjunto particular de factores de riesgo, y uno de ellos es perder parte o la totalidad de la sensibilidad en los pezones.

Por lo general, la pérdida de la sensibilidad es temporal, aunque en los casos más raros, es permanente; generalmente tienes que esperar uno o dos años para estar segura. De vez en cuando, puedes tener hipersensibilidad, que es totalmente lo contrario; de cualquier manera, puede tener un impacto en tu vida sexual, por lo que vale la pena hablar con tu médico si tienes alguna inquietud.

  1. Puede afectar tu capacidad de dar pecho a tu bebé

“Esto dependerá del alcance de la cirugía, pero la reducción de senos influenciará la lactancia“, dice Ester García, también cirujano plástico en Plastic-Clinic. Con la reducción de senos, por lo general, hay un tejido mamario que se elimina y el pezón y la areola deben ser movidos hacia arriba. Cuando el tejido se divide, lleva a una reducción de los conductos lácteos y de las glándulas productoras de leche y, en consecuencia, una menor producción de leche. Es la reducción de la leche lo que puede dificultar la lactancia después de la cirugía. Algunas mujeres incluso optan por esperar hasta que sientan que su familia está completa antes de pasar por el quirófano.

Se puede establecer un procedimiento objetivo y de aplicación fácil que permita incluir o descartar a una paciente para efectuar una mamoplastia reductora en las instituciones públicas; se basaría en lo siguiente:

• Distancia Yúgulo-Pezón ≥ 28 cm.. Se aplicaría la fórmula correctora para minimizar el sesgo que produce la estatura de la paciente.

• No intervenir a pacientes menores de 18 años, salvo en casos excepcionales.

• No intervenir quirúrgicamente a pacientes con I.M.C. superior a 30.

Esto permitiría ofrecer al Ministerio de Sanidad una propuesta para poner en marcha en las diferentes Comunidades Autónomas, evitándose así la variación de actuaciones que se dá en la actualidad.

Dirección del autor

Dr. Luis F. Rioja Torrejón
Avda. del Brillante 67
14012 Córdoba (España)
e-mail: [email protected]

Bibliografía

7. Goldwyn RM.: «Breast reduction absurdum». Plast. Reconstr. Surg. 1998; 102: 246

8. Sommer NZ, Zook, EG, Verhulst SJ.: «Prediction of breast reduction weight». Plast. Reconstr. Surg. 2002, 109: 506.

11. Tykkä E, Asko-Seljavara S y Hietanen H.: «Patients satisfaction with breast reconstruction and reduction mammaplasty». Scand J Plast Reconstr Hand Surg. 2001; 35: 399.

12. Dirección General de Asistencia Sanitaria: «Criterios de inclusión de determinadas patologías en la Oferta de Servicios de la especialidad de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora». Servicio Andaluz de Salud. Circular 1/03 11 Julio de 2003.

13. Chao JD, Memmel HC, Redding JF y cols.: «Reduction mammaplasty is a functional operation, improving quality of life in symptomatic women: A prospective, single-center breast reduction outcome study». Plast. Reconstr. Surg. 2002, 110: 1644.

Comentario al trabajo «Hipertrofia mamaria, ¿una deformidad estética? Cuándo debe sufragarse por la Seguridad Social»

Dr. Alberto Sánchez Olaso
Cirujano Plástico
Hospital Ramón y Cajal
Madrid (España)

«El tratamiento quirúrgido de la hipertrofia mamaria proporciona beneficios físicos, psicológicos y sociales, mejora el estado de salud, y la calidad de vida de las pacientes». Este párrafo corresponde a la discusión de la exposición preliminar de este trabajo durante el Congreso de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética en A Coruña el 3 de Junio de 2005, donde ya suscitó el interés de los asistentes y que ahora vemos publicado.

La hipertrofia mamaria tiene un impacto significativo en el estado de salud y en la calidad de vida (1). Las pacientes sufren física y psicológicamente, con limitación de la actividad y de la vida de relación. El dolor es el síntoma más característico y la reducción mamaria puede proporcionar un alivio definitivo, que no se consigue con medidas conservadores como reducción de peso, ejercicio, fisioterapia o mediación analgésica y antiinflamatoria. El coste sanitario y social del proceso en términos de visitas médicas, medicación y bajas laborales es considerable.

El trabajo presentado por el Dr. Rioja y colaboradores cruza la frontera entre las indicaciones estética y funcional, actualmente mal delimitada al carecer de criterios objetivos. Los síntomas referidos por las pacientes están sujetos a la asubjetividad y a la posibilidad de simulación. Es suficiententemente conocido que el alivio de los síntomas es independiente de la masa corporal, de la superficie corporal y por ello del índice de masa corporal y de la cantidad de tejido resecado en la reducción.

Dada la gran variedad de biotipos, constituciones y de cambios que se producen con la edad es difícil determinar el tamaño a apartir del cual una hipertrofia se puede considerar patológica (2). De este modo carecemos de la suficiente información objetiva de cara a la inclusión de la hipertrofia mamaria en el catálogo de prestaciones del Sistema Público de Salud o de las compañías aseguradoras (3-4). En este sentido es de agradecer la publicación de los criterios de inclusión por parte de la Junta de Andalucía.

La cuantificación del beneficio obtenido en la serie aquí presentada apoya la experiencia de otros centros, donde las pacientes con sintomatología relevante que solicitan tratamiento quirúrgico de su hipertrofia mamaria parecen constituir un grupo específico de patología, relacionada más con la hipertrofia que con el sobrepeso (5), y la comparación de pacientes intervenidos con controles no operados, con y sin hipertrofia mamaria, demuestra la efectividad del tratamiento quirúrgico (6).

Por otra parte, creo necesario comentar algunos aspectos metodológicos relevantes encaminados a dotar al texto de una mejor compresión y mayor rigor.

Los criterios de inclusión de las pacientes en el estudio parecen suficientes, aunque sería muy útil disponer además de las medidas adicionales habituales, como distancia del hueco supraesternal a la base de la mama y al surco submamario – en la evaluación del patrón de ptosis y pseudoptosis – así como la copa del sujetador – medición habitual en las series anglosajonas. Se hubiera agradecido asimismo la realización de un cuestionario estándar de calidad de vida.

El artículo merece una exposición más detallada del método, insistiendo en la definición de escala analógica visual (EAV), así como un desarrollo del método estadístico. En este sentido la EAV de dolor presenta una gran utilidad al constatar cambios longitudinales y es menos valorable en las comparaciones transversales, aunque puede preferirse un análisis de rangos para evitar una lectura exacta del valor proporcionado por los pacientes (8).

La exposición de los resultados debiera incluir los intervalos de confianza para las medias calculados a partir de los estudios descritos, a la vez que es preferible ir abandonando toda mención a la «p», ya que expresa una probabilidad de rechazo de una hipótesis nula correcta, no ayudando a la elaboración de criterios objetivos (9). Los autores proponen un criterio básico, «armonizable» en función de la estatura, según una fórmula sencilla, que puede simplificarse, dado que la relación de las distancias propuestas es 28/160=0.175. Por lo tanto, la «distancia armonizada» en centímetros equivale a la altura (cm) multiplicada por 0.175. Por ejemplo: 30.1 cm para 172 cm de altura, o 27,1 cm para 155 cm de altura.

En resumen, el estudio del Hospital Reina Sofia presenta un gran interés y un valor añadido al favorecer e impulsar el desarrollo de protocolos y guías clínicas de tratamiento, elementos fundamentales para la buena práctica, la regulación de la financiación y el peritaje.

Bibliografía

3. Seitchik, M.W.: «Reduction mammaplasty: Criteria for insurance coverage» Plst Reconstr. Surg. 1995, 95:1029.

4. Position Paper: «Reduction Mammaplasty: Recommended Criteria for Third-Party Payer Coverage». Socioeconomic Committee, American Society of Plástic and Reconstructive Surgeons, June, 1994.

5. Netscher DT, Meade RA, Goodman CM, Brehm BJ, Friedman JD, Thornby J. «Physical and psychosocial symptoms among 88 volunteer subjetc compared with patients seeking plastic surgey procedures to the breast». Plast. Recons. Srug 2000, 105:2366.

6. Collins ED, Kerrigan CL, Kim M, Lowery JC, Striplin DT, Cunningham B: «The effectiveness of surgical and nonsurgical interventions in relieving the symptoms of macromastia» Plast Recons Surg 2002, 109:1556.

7. Wewers ME & Lowe NK (1990)»A critical review of visual analogue scales in the mesasurement of clinical phenomena». Research in Nursing and Health 1990; 13:227.

8. Gardner MJ, Altman DG.: «Confidence intervals rather than p values: estimation rather than hypothenesis testing» BMJ 1986;292:746.

Respuesta al comentario del Dr. A. Sánchez Olaso

Dr. L.F. Rioja Torrejón

Nos parecen interesantes los comentarios que realiza a nuestro trabajo el Dr. Sánchez Olaso, habiendo ya conversado en otra ocasión con él, sobre la problemática que suponen las pacientes con Hipertrofia mamaria, al haber aumentado las demandas para solucionar estos procesos dentro del ámbito de la Seguridad Social.

Los Servicios de Cirugía Plástica, fundamentalmente en Hospitales Públicos, tienen inconvenientes para gestionar a las pacientes que acuden para que sea solucionado su malestar físico/psíquico debido al incremento del volumen mamario. Una buena parte de ellos tienen algún tipo de protocolos para incluir o no en la listad de espera quirúrgica a estas pacientes. En el trabajo se propone por una parte el beneficio de realizar este tipo de tratamiento en las pacientes indicadas y por otro, se intenta instaurar una norma fácil que unifique los criterios en todos los Servicios de Cirugía Plástica, al menos en España. En todo caso hay que estar vigilantes puesto que otras especialidades – Cirugía General y Ginecología preferentemente – recogen a enfermas que previamente han sido rechazadas por los Cirujanos Plásticos, siendo intervenidas por ellos, sin más criterios que el adiestrarse en técnicas que para ellos les puede parecer a todo punto interesantes.

En cuanto a los comentarios críticos que efectúa es conveniente referir que al trabajo se podrían haber añadido parámetros diferentes posiblemente de validez equiparable a los expuestos, pero en cualquier trabajo se deben plantear aquellos que se consideran más interesantes. Se refiere a la copa del sujetador como medida de volumen mamario más eficaz y que es la norma de medición de países anglosajones, efectivamente, pero el trabajo está realizado en un país que esa medida la desconocen la mayoría de las mujeres y que la norma más utilizada es la talla numérica del sujetador que se corresponde con el perímetro torácico.

La escala analógica la hemos empleado en la comparación de distintos parámetros tanto en su opción visual como de valoración de dolor y coincidimos en que es una herramienta adecuada, fiable estadísticamente y muy útil en nuestra Especialidad.

En cuanto a la no mención de los intervalos de confianza de las medias nos ha parecido que no era imprescindible para considerar la validez de las muestras y que la comparación de medias, con el reflejo del índice de dispersión real de los valores de la muestra, daba suficiente veracidad al estudio (1). Muchos estudios estadísticos de trabajos no reflejan los intervalos de confianza y no por ello dejan de tener validez. No estamos de acuerdo en que se tenga que abandonar el dato de la probabilidad de error(p), puesto que refleja fielmente la significación estadística.

Hemos empleado una fórmula matemática sencilla para poder armonizar la distancia Yúgulo – Pezón, sabiendo que se podía simplificar tal y como describe el Dr. Sánchez Olaso, pero nos parece más académico y matemáticamente más formal realizarlo mediante esta formulación.

El trabajo pretende unificar criterios de actuación y obviamente crear foros de discusión en que se pueda llegar a tener guías de actuación con esta importante problemática.

Bibliografía

1. Carrasco JL. «El método estadístico en la investigación médica». Ed. Ciencia 3 Madrid 1989.

Buenas noticias para muchas mujeres que sueñan hacerse una cirugía de reducción de senos por causas de salud y no tienen los recursos económicos para el proceso.

La Unidad Médica del Plan de Asistencia Social de la Presidencia realizará una “Jornada de Reducción y Reconstrucción de Senos”, solo para personas de escasos recursos que estén padeciendo problemas de salud por el excesivo peso de los senos. “No es algo por belleza estética” informó el cirujano Orlando Vargas Almonte.

Entre los motivos físicos más recurrentes por los que una mujer se somete a una plastia mamaría de reducción son los siguientes:

· Dolor en la parte superior de la espalda, cuello o los hombros
· Erupciones recurrentes debajo de las mamas
· Estrías en los senos
· Problemas respiratorios
· Infecciones recurrentes de quistes mamarios
· Perfil del paciente
· Problemas nerviosos crónicos causados por la mala postura, que ocasionan entumecimiento u hormigueo en brazos o manos

Según informó el doctor Orlando Vargas, las fechas para las evaluaciones son:
–Lunes 16 de octubre (Evaluación socioeconómica)
–Miércoles 18 de octubre (Evaluación médica)

Luego de ser evaluadas, el sábado 28 de octubre se realizaran las cirugías en el Hospital de la Mujer, detalló la presentadora Arisleyda Villalona (La Condesa) en el programa “Pégate y Gana con El Pacha”.

Para más información llamar al 809-592-4810 Ext. 351 o seguir la cuenta @OrlandoVargasAlmonte

Las mejores candidatas para una mamoplastia de reducción son mujeres de peso normal, en buen estado físico y mental y con expectativas realistas de los resultados.

Es recomendable esperar que el pecho se haya desarrollado completamente, antes que la paciente se someta a una cirugía de reducción, si los problemas físicos vinculados al tamaño de las mamas son importantes puede operarse aunque no esté totalmente desarrollada.

La plastia de reducción mamaria está desaconsejada en pacientes alcohólicos, fumadores o con adicción a sustancias estupefacientes; pues en estos casos existe un mayor riesgo denecrosis del tejido tras la intervención.

Tampoco está recomendada a mujeres que pretendan dar el pecho en el futuro o que estén o pudieran estar embarazadas en el momento de la intervención, pacientes con debilidad en el sistema inmune, con alteraciones en la coagulación de la sangre o la cicatrización de los tejidos, o en pacientes con enfermedades mentales en tratamiento.

Fuente: ImagenesDominicanas

¿Es usted una buena candidata para la reducción de mama?

reduccionLa reducción de pecho es una intervención quirúrgica que sirve para reducir el tamaño del pecho de las pacientes la que, en la mayoría de casos, tiene un volumen excesivo con relación al cuerpo. Normalmente, esta operación es solicitada por mujeres descontentas con el tamaño de su pecho, que pueden padecer problemas médicos como dolores de espalda y cuello, problemas de respiración o deformidades en el esqueleto, además, también se realiza en hombres que sufren de ginecomastia (tejido mamario super desarrollado). Con esta técnica se elimina el tejido graso, tejido mamario y piel y se eleva la posición de las mamas. El tamaño de la aureola también puede ser reducido si este es excesivamente grande. La finalidad de esta intervención es proporcionar unos pechos más pequeños y con una forma más proporcional al resto de su cuerpo.

¿Quién es buen candidato?

Como os hemos comentado anteriormente, más que por motivos estéticos, la mayoría de la gente acude a este tipo de cirugía por problemas físicos. En la mayoría de los casos se espera hasta que el pecho se haya desarrollado completamente, aunque también puede realizarse antes si estos problemas físicos son muy importantes. Este procedimiento no está recomendado en mujeres que quieran dar el pecho después del embarazo.

Los motivos más frecuentes por los que una mujer se somete a esta intervención de reducción son:

  • Dolores en la parte superior de la espalda, en el cuello o los hombros.
  • Erupciones recurrentes debajo de las mamas.
  • Problemas nerviosos crónicos causados por la mala postura, que ocasionan entumecimiento u hormigueo en brazos y manos.
  • Estrías en los senos.
  • Problemas respiratorios.
  • Infecciones recurrentes de quistes mamarios.

Además, las mamas no son únicamente una fuente de alimento. También son un rasgo distintivo de la sexualidad humana y por ello, puede suponer una gran carga emocional para aquellas mujeres que tienen senos grandes, especialmente para las más jóvenes. Por ello existen varias motivaciones psicológicas que llevan a las mujeres a una intervención de reducción:

  • Atención indeseada que la hace sentirse avergonzada.
  • Limitaciones para poder realizar deportes al aire libre.
  • Traumas derivados de su sexualidad.

La mejor solución para saber si eres un buen candidato para una reducción de pecho es consultar con un cirujano, el cual evaluará el tamaño y la forma de las mamas y el estado general de salud. Se explicarán las distintas técnicas quirúrgicas, se discutirá el tamaño y forma que tendrán las mamas después de la operación y todos los procedimientos que sean mejores para ti. También le explicará que tipo de anestesia se utilizará y la necesidad o no de ingresar en la clínica donde se realice la cirugía. Alguna de la información que debes decirle a tu cirujano es si eres fumador o no, el número de embarazos previos y si está en tu mente volver a quedarte embarazada o dar de mamar.

Reducción de pecho: preguntas frecuentes

¿Cuánto pecho has de tener para que te operen?

No lo sé, yo tenía una 85 H. Espalda muy pequeña y pechos enormes.

¿Has perdido sensibilidad en los pechos?

No, nada. Al principio sí perdí sensibilidad en los pezones, luego mi sensibilidad aumentó tanto que cualquier roce me dolía y ahora mismo los tengo como siempre.

Al final vais a saber más de mis tetas que de mí.

¿Puedes dar de mamar a tu bebé, en caso de que lo tuvieras, después de una cirugía de reducción de pecho?

A mí me dijeron que en mi caso no podría dar el pecho si tenía un hijo, porque tuvieron que reconstruirme prácticamente todo el pecho, así que todas las conexiones con los conductos de leche se perdían.

¿Te miden desde la clavícula hasta el pezón?

Sí, me midieron durante las pruebas y justo antes de la operación, pero no sé qué números miran.

¿Tuviste muchas complicaciones post-operatorias?

Ninguna. Tuve un pequeño susto porque en un punto de unión entre tejidos apareció un poquito de pus, pero como digo, sólo fue un susto porque al ir a Urgencias me dijeron que no era trascendente dado que la infección era superficial. Se solucionó rápido, seguí con mis curas y la pus desapareció sola.

He pensado en irme a otro país a operarme porque me sale más barato, ¿es fiable?

Podéis hacer lo que queráis pero yo soy de las que piensa que lo barato siempre sale caro, y más si se trata de la salud. A mí no se me ocurriría irme a otro país a hacerme una reducción u operarme de nada teniendo en cuenta que en España tenemos un profesional sanitario estupendo en la pública y en la privada.

¿Cuánto tardaste en poder hacer deporte?

Empecé poco a poco, a partir de los 3 meses. Cuando digo poco a poco, me refiero a que probaba ejercicios y comprobaba que no me dolía. No os reventéis a levantar pesas así de golpe porque podéis liarla.

¿Cuánto tardaste en poder ponerte un sujetador normal?

  • Sujetador especial: 1 semana
  • Sujetador normal pero sin aros: 1 mes
  • Sujetador normal con aros: de 1 a 3 meses
  • Sujetador “Push up”: No me he puesto de eso en mi vida, pero después de una operación así tampoco creo que se necesite un sujetador de este tipo.
  • Sujetador con relleno: Tampoco me lo he puesto nunca, de hecho, les quito el relleno hasta a los bikinis. Si me dices que te operas de reducción de pecho para ponerte un sujetador con relleno…

¿Puedes coger un avión a los X de la operación?

No, un avión pesa demasiado como para poder cogerlo, con o sin operaciones.

Ahora en serio, no tengo ni idea.

¿Se te ha caído el pecho después de la operación?

No, está todo en su sitio.

Es cierto que las primeras semanas el pecho está más inflado y parece que las tetas van a despegar y echar a volar, pero es por la inflamación, poco a poco ésta va bajando y el pecho empieza a recuperar su forma normal.

¿Te ha crecido el pecho después de la operación?

No, nada. Sólo se me hincha un poco cuando me tiene que bajar la regla, pero vamos, lo normal. Lo que sí he percibido es que aún me quedan cicatrices internas por sanar. Esto lo noto al tocarme el pecho, que lo encuentro durísimo en según qué zonas. Tengo pequeños quistes, pero nada alarmante, mi ginecóloga dice que es lo normal después de una reducción y que los revise de vez en cuando.

¿Te ha gustado el resultado?

Sí. Estoy encantada con mi reducción de pecho. Al principio cuando las vi recién operadas me asusté un poco porque se ven ultra espachurradas e inflamadas, sin forma ninguna, pero conforme fueron pasando las semanas vi que el pecho iba cogiendo forma. Han pasado 3 años y estoy suuuper contenta con todo. No se me notan apenas las cicatrices, mis pechos están perfectos y lo más importante: puedo hacer vida normal.

Tratamientos de cirugía estética que cubre la Seguridad Social

Según la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética, nuestro país es el 12º del mundo con más intervenciones estéticas. Además, podemos encontrar determinados tratamientos de cirugía estética cubiertos por la Seguridad Social. Y aunque no todos los casos puedan ser aceptados, siempre se puede recurrir a la medicina privada para atender necesidades estéticas.

Qué tratamientos cubre la Seguridad Social

Dentro de la cirugía plástica encontramos de dos tipos: la cirugía plástica estética y la reconstructiva.

Ambas pueden ser cubiertas por la Seguridad Social pero siempre hay restricciones, ya que, este organismo público se centra en velar por la salud y el bienestar de la sociedad y no tanto en corregir problemas estéticos como puede ser un lifting facial, provocado por el envejecimiento natural de la piel.

Entre los tratamientos que cubre podemos encontrar los siguientes:

Cirugía abdominal

Se trata de una reducción de estómago, pero solo se realiza si la persona tiene un peso igual o superior a los 150 kg, tiene dificultad para moverse o el exceso de grasa en la zona abdominal causa heridas, irritación, dolores en la espalda o en las piernas.

Cirugía mamaria

El tipo de cirugía estética que cubre la Seguridad Social en estos casos es muy variada, incluye: una reducción de pecho, corregir una asimetría mamaria, hacer una reconstrucción de la mama después de un cáncer o eliminar una ginecomastia (agrandamiento de las glándulas mamarias en hombres).

Otoplástia

Una otoplastia es una cirugía de orejas, este tratamiento podría considerarse un defecto estético que no tendría porqué ser cubierto por la seguridad social, pero si es con la intención de solucionar un problema producido por accidentes, enfermedades, malformaciones o que ocasione trastornos psicológicos, sí que sería una cirugía estética cubierta por la Seguridad Social.

Rinoplástia

Es una operación de nariz y al igual que el caso anterior, solo sería cubierto por la seguridad social en el caso de que su realización solucione traumas psicológicos o corrija deformidades provocadas por accidentes o enfermedades, que no dejan que el paciente respire correctamente.

Blefaroplástia

Este tipo de intervención se refiere a una cirugía de párpados tanto inferiores como superiores. Es una cirugía estética que cubre la Seguridad Social en el caso de la persona tenga dificultad para ver porque esa parte del ojo esté demasiado caída. Si por lo contrario, supone un problema estético, el paciente tendría que recurrir a la medicina privada.

Cirugía facial

Como venimos diciendo, la Sanidad Pública vela por el bienestar y la salud de la sociedad por lo que no nos estaríamos refiriendo a un lifting, sino más bien a solucionar problemas de deformidades en la cara y el cuello.

Requisitos para solicitarlo

Por todo lo que hemos podido ver en el apartado anterior, los requisitos que se deben de cumplir para que la cirugía estética esté cubierta por la Seguridad Social son claros: solo se aceptarán los casos de personas que tengan deformidades visibles, daños psicológicos producidos por un complejo o condiciones físicas que puedan suponer una dificultad médica más adelante.

A pesar de esto, la decisión de rechazar o aceptar las operaciones de estética es una decisión que toma el equipo médico de Cirugía Plástica del hospital, por lo que, el problema que tenga cada persona se trata de forma individualizada.
Para que tengáis más claro cuando se rechazaría o no un caso por la SS, a continuación os aportamos una tabla resumen:

Tratamiento Caso aceptado Caso rechazado
Cirugía abdominal Reducción de estómago cuando el paciente tiene un peso igual o superior a 150 kg Reconstitución del abdomen por motivos estéticos
Cirugía mamaria Corregir asimetría, construcción mamaria después de un cáncer o ginecomastia Aumento de senos por motivos estéticos
Otoplastia En el caso de que la causa del problema se deba a una deformidad congénita o causada por un accidente y si supone un trauma psicológico severo para el paciente Por verse mejor físicamente
Rinoplastia Si puede causar un trauma psicológico, tiene problemas respiratorios o su malformación es derivada de un accidente Por motivos estéticos
Blefaroplastia Si con la caída del párpado se pierde visibilidad Para corregir las consecuencias del envejecimiento
Cirugía facial Cuando el problema es consecuencia de una enfermedad, accidente o malformación congénita Para poner solución al envejecimiento facial

¿Hablamos de cirugía estética o reparadora?

Después conocer qué tipo de cirugía estética cubre la Seguridad Social tenemos que hacer una pequeña aclaración. Como hemos podido ver en muchos de los tratamientos mencionados, los que implican una reconstrucción son los que con mayor seguridad serán aceptados. Esto es lo que se conoce como cirugía plástica reparadora o reconstructiva.

La finalidad de una cirugía plástica reparadora o reconstructiva es la de arreglar o reconstruir la zona del cuerpo que ha sufrido algún daño derivado de quemaduras, accidentes graves, deformidades hereditarias o de nacimiento.

Si bien es cierto que la línea que marca la diferencia entre una cirugía estética o reparadora en algunos casos se difumina, por ejemplo: una nariz de águila, que podría considerarse como una malformación congénita, si tiene el tabique desviado el paciente tendría también problemas respiratorios y a su vez el aspecto físico de la persona deriva muchas veces en complejos que afectan psicológicamente al paciente.

Después de todo la valoración y la decisión final la hace el equipo médico de la Seguridad Social, así que lo mejor es exponer tu caso y ver si es viable o no. Pero si no lo es, siempre se puede recurrir a la medicina privada para deshacerte de tus complejos.

Casos reales

Finalmente para que tengas algo más de información a la hora de tomar una decisión, queremos aportante algunos casos reales de personas que han pasado por este proceso. Con ello, esperamos que te animes a decir adiós a tus complejos ya sea en un centro médico público o privado. Algunos de los casos reales con cirugía estética cubierta por la Seguridad Social son los siguientes:

Hola, me llamo paula, tengo 25 años y siempre he tenido muchos problemas de espalda porque tenía mucho pecho y siempre me recomendaron hacerme una reducción pero no tenía dinero para ello. Una amiga me habló de que podía solicitar en la Seguridad Social este tratamiento y ahora que ya me lo he hecho estoy muy contenta.

– Paula, 25 años-

Mi nombre es Paco, tengo lo que se conoce como orejas de soplillo y siempre he tenido mucho complejo. Nunca he tenido el pelo corto, a la mínima que se me movía me creaba ansiedad de que alguien me viera las orejas. Lo consulté con el centro de salud pero me dijeron que en mi caso, como no tenía problemas de socializar, no suponía un problema psicológico tan grave. Después de ahorrar he recurrido al médico privado y ahora estoy mucho más agusto.

-Paco, 29 años-

El sobrepeso que tenía hacía que mis piernas estuvieran hinchadas, me dolían las rodillas y me movía con dificultad, además los pantalones me rozaban la barriga y a me tenía que poner faja para evitar heridas. Como no disponía de dinero suficiente para el privado, lo consulté con el medico y me han aceptado la operación. Espero que puedan solucionar mi problema.

-Gloria, 40 años-

Buenas, mi historia es la siguiente: tengo una hija que cuando era pequeña (3 años) tuvo un accidente con la puerta y uno de sus dedos quedó afectado. No lo dudé y fuimos al Servicio público para que la atendieran y ahora su dedo está completamente reconstruido y funciona como cualquier otro. Ella no se acuerda del momento porque era muy pequeña pero yo estoy muy agradecida con la Seguridad Social por cómo solucionaron el problema.

-Amparo, 50 años-

Hola, mi nombre es Carla, a los 26 años desarrollé cáncer de mama y tuvieron que extirparme gran parte del seno izquierdo. En mi caso, tenía mucho complejo y decidí hacerme una intervención para recuperar mi pecho. Lo hice a través de la Seguridad Social y ahora me siento mucho más agusto conmigo misma. Espero haber ayudado compartiendo mi experiencia.

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