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Revista circulo de lectores 2019

 

Darse de alta en Círculo de Lectores

Círculo de Lectores desde su fundación en 1962 es la mayor comunidad de lectores de España que busca, selecciona y recomienda de forma personalizada a todos sus socios una oferta única y de gran calidad. En la actualidad forma parte de Grupo Planeta, el principal grupo de comunicación español.

Proceso para darse de alta en Círculo de Lectores

Para poder darte de alta debes hacer una compra a través de su página web con la promoción que esté en vigor en ese momento, a fecha de hoy puedes comprar 2 libros por 6€ y de regalo un cargador portátil de móvil.

Oferta Alta Circulo de Lectores

Cuando seleccionas los dos libros podrás acceder al siguiente paso donde ya debes introducir tus datos personales.

Alta Circulo de Lectores paso 1

Continuamos en el paso 2 para completar el formulario y poder seleccionar una forma de pago en el paso 3

Alta circulo de lectores paso 3

Después de rellenar los datos y aceptar los términos y condiciones de compra accederemos al último paso donde elegiremos la forma de pago.

Las formas de pago disponibles son:
PENÍNSULA Y BALEARES:
EN EFECTIVO. Contra reembolso al recoger el pedido en tu oficina de correos o directamente al asesor personal que te atiende en tu domicilio.

Dudas Servicio de Atención al Socio en el teléfono 93 366 02 96, de 9 a 20 horas de lunes a viernes no festivos.

CANARIAS:
Todos los pedidos se entregan por mensajero y la única forma de pago disponible es por tarjeta de crédito ya sea VISA o MASTERCARD.

Ventajas de darse de alta en Círculo de Lectores

  • Los autores de siempre y nuevos con las últimas novedades literarias, en Círculo de Lectores podrás encontrar desde los clásicos autores hasta los nuevos, con la mejor selección literaria y hasta un 30% mas barato que en las librerías
  • Comodidad ante todo, haz el pedido desde tu casa y compra tus obras literarias.
  • Forma parte de la comunidad Círculo e interactua con tus autores favoritos y conoce gente como tú.

Darse de baja en Círculo de Lectores

Al darte de alta adquieres el compromiso de realizar un pedido en cada revista que recibes en tu domicilio, son siete al año en total, sin importar el valor del pedido, la duración de este compromiso de permanencia en el club es de un mínimo de 2 años, por tanto para darte de baja tendrás que hacerlo después de ese periodo, aunque en las condiciones https://www.circulo.es/condiciones-circulo se puede leer que

Ser socio de Círculo de Lectores implica adquirir un único compromiso que consiste en realizar, de cada revista que recibas, una compra de libros, música o cualquier otro producto durante un periodo inicial de un año.

Que el libro electrónico no se ha comido al de papel es un hecho. Al menos eso es lo que dicen las estadísticas. Un informe reciente de PwC señala que los libros en papel no solo sobreviven, sino que aumentan las ventas y seguirán haciéndolo un 1% anual, al menos hasta 2022. Relacionar, pues, el cierre del Círculo de Lectores con la digitalización no parece excusa suficiente.

Sí parece más probable que hayan intervenido otros factores que, a día de hoy, parecen inconcebibles. Toni Fijo , experto y formador de vendedores, observa algunos de ellos. Primero: una red de agentes comerciales físicos a los que se presupone, cuando menos, una edad similar a la de los socios, esto es, bastante avanzada. Segundo: un sistema de ventas puerta a puerta basado en la visita periódica a los clientes en sus hogares, un procedimiento que, además de caro, hace tiempo que dejó de funcionar como método de captación de nuevos clientes. En tercer lugar señala la diversificación de la oferta. La irrupción del libro electrónico en el mercado alertó, como a todas las editoriales, del riesgo de una posible merma en las ventas del papel. La reacción del Círculo fue pasar del concepto de club de lectura, al de club social de manera que, a la venta de libros, sumaron contenidos musicales, cosmética y hasta artículos de cocina. Por último, pueden citarse, también, unas entregas excesivamente lentas y un modelo de suscripción que exigía cierta permanencia y de la que, según algunos comentarios en la red, no era tan fácil escapar. Un modelo que “a día de hoy, con las nuevas tecnologías y los cambios de negocio, estaba fuera de lugar”, reconocían los mismos responsables del Círculo.

Las consecuencias llegan ahora. Un comunicado remitido por el Grupo Planeta el pasado 6 de noviembre anunciaba el fin de la estructura comercial, formada por agentes no profesionales. No obstante, insistía en la continuidad del Círculo de Lectores. Es decir que el fundido a negro no anuncia un fin, sino el paso a otra secuencia con menos actores, aunque está por resolver cuál.

Un burofax enviado a los agentes comerciales les ponía en conocimiento del fin de su relación mercantil con el grupo. “Como usted bien conoce, desde hace ya bastantes años, Círculo de Lectores se ha visto muy afectado por el cambio de hábitos de consumo de los ciudadanos derivados de la fuerte implantación de las nuevas tecnologías. Pese a que hemos intentado reconducir esta delicada situación con distintas medidas, lamentablemente nos vemos en la triste obligación de tener que desactivar la red comercial”, decía el comunicado reproducido por El Correo.

Está por ver, no obstante, el alcance de la medida. El Círculo lleva más de una década hablando de un millón de socios y de cerca de 5.000 agentes comerciales, unas cantidades que hoy parecen poco probables.

Esfuerzos por reconducir la situación

Cierto que el Círculo de Lectores, antes de tomar esta decisión, ha hecho esfuerzos por reconducir el negocio. Para adaptarse a la digitalización, el Círculo participó en distintos proyectos encaminados a aprovechar las nuevas tecnologías. Entre ellos Nubico, una plataforma de comercialización de libros electrónicos en colaboración con Telefónica, y Arrobabooks, la creación del sello digital del Grupo Planeta con una gran colección de e-books.

Otro intento fue la ya referida diversificación de la oferta. El resultado, según Toni Fijo, fue que “los vendedores dejaron de ser profesionales del libro, para adaptarse y saber un poco de todo. Esto distorsiona la figura del vendedor”.

En cualquier caso, ninguna de las precauciones adoptadas parecen haber frenado la progresiva caída de las ventas hasta alcanzar unas deudas que, según algunas publicaciones, rondaba los cinco millones de euros a finales de 2017.

Una historia algo enrevesada

De origen alemán, el Círculo de Lectores nació en 1962 con la intención de propagar el hábito de la lectura entre los hogares de España. En el año 2010, el Grupo Planeta entraba con la adquisición del 50% del accionariado del entonces primer club de lectura en español, tras alcanzar un acuerdo con el propietario único, el Grupo Bertelsmann, a través de su División Direct Group Bertelsmann. Ya por entonces se hablaba del millón de socios, pero lo cierto es que eran medio millón menos que a finales de la década de los 90. Las cantidades que se publicaron a raíz de esta adquisición hablaban de 120 millones de facturación y cuatro millones de ganancias.

Cuatro años después, en junio de 2014, Planeta se hace con el 100% del Círculo de Lectores. “Con esta operación -se afirmaba en un comunicado de Planeta- Círculo de Lectores saldrá reforzado al beneficiarse de la experiencia y las complementariedades que le aportará el Grupo Planeta y podrá afrontar con una mayor garantía de éxito los actuales retos que plantea un mercado en constante transformación”. Otra vez volvían a relucir el millón de socios en distintos medios de comunicación.

Lo chocante de la compra de Planeta es que, poco antes, el Grupo Bertelsmann se había desentendido de su filial en Estados Unidos e Italia, entre otros. El responsable del club en Alemania, el español Fernando Carro, declaraba ya entonces: “a pesar de los intensos esfuerzos por desarrollar el modelo del club, es evidente que este modelo de negocio ya no tiene ninguna perspectiva económica viable. El descenso de la disposición de los clientes a establecer compromisos de compra se ha incrementado”.

Con dichos antecedentes, se comprende que ahora muchos afirmen que “el cierre se veía venir”. Lo que no se está claro es por qué se ha demorado tanto, pero Toni Fijo abre una serie de interrogantes que invitan a la reflexión: “¿Cuál era el plan de vida que habían trazado para la compañía?; ¿Qué se ha hecho durante todos estos años para captar a un público joven y adaptar la comunicación a este target? ¿Que han hecho para identificar nuevos perfiles de clientes y adaptar la formación de los vendedores para superar el servicio de dan las máquinas?

CIRCULO DE LECTORES: 35 AÑOS DE CULTURA Y ENTRETENIMIENTO

Por eso, al llegar a su nuevo aniversario Círculo Colombia pone en marcha un proceso de modernización dirigido a optimizar las actividades del Area Comercial, para aumentar así la captación de Socios y ofrecer un servicio más ágil y eficiente a los socios activos.

En el país, el Círculo de Lectores cuenta con 250.000 socios, atendidos por 2.100 distribuidores a lo largo y ancho de la geografía nacional, con una cobertura de más de 350 municipios; vende anualmente 1.000.000 de libros y 150.000 videos y DVD y es la única empresa con el sistema club en territorio colombiano.

Durantesus 35 años también ha entregado a sus afiliados más de 44 millones de libros, en todas las regiones del país.

Por otra parte, en el 2003 sus exportaciones alcanzaron los 800 mil libros y la proyección para el presente año es exportar 1.100.000 unidades\ Cómo afiliarse a Circulo de Lectores\ Nuestros difusores están permanentemente visitando su hogar. !brale la puerta a Circulo de Lectores También podrá afiliarse, llamando al telefóno 018000-111113 o visitando las librerias Círculo de Lectores\ Las librerías Círculo, a la medida de los socios\ Existen lectores que encuentran placer en la compra directa, que necesitan sentir en sus manos la textura y apreciar por si mismos el contenido de un libro antes de adquirirlo. Para ellos, Círculo de Lectores ha diseñado librerías especializadas, con todos los títulos que ofrece el Club de lectura.\ La empresa ofrece un servicio adicional mediante siete librerías en el país, cinco en Bogotá, una en Medellín y otra en Cali. Todas ellas tienen asesores especializados y en todas se puede disfrutar además, de una sala de lectura, tan apacible como el ambiente que se respira en todas ellas. .\ Para disfrutar al máximo de todos los beneficios que otorgan estos siete centros de lectura, sólo tiene que convertirse en parte de la familia Círculo de Lectores.\ Ubicación de las librerías:\ BOGOTA\ Unicentro.Avenida 15 No. 123 – 01. Teléfono: 4813565\ Centro.Carrera 7 No. 27 – 70. Teléfono: 2832237\ Country.Carrera 15 No. 84 – 36. Teléfono: 6163191\ World Trade Center.Calle 100 No. 8 A – 37. Local 143. Teléfono: 6225502\ Bulevar.Centro Comercial Bulevar Niza. Local 145. Teléfono: 2265078\ CALI\ Calle 25 NA No. 5 – 63. Local 23. Teléfono: 6684120\ MEDELLIN\ Carrera 49 No. 52 – 81. Orquídea Plaza. Local 9935. Teléfono: 2518166\ Qué es el sistema Club?\ El Círculo de Lectores nació en Alemania; a Bogotá llegó hace 35 años y su fundación estuvo bajo la asesoría del Círculo de España, del grupo Bertelsmann.\ En 1990, Círculo de Lectores entra a formar parte de Casa Editorial El TIEMPO. En la actualidad todavía recibe asesoría del grupo económico fundador.\ El grupo Bertelsmann, creado en 1835, es uno de los conglomerados de comunicaciones más poderosos del mundo. Es líder en la publicación de libros y revistas en Europa y Estados Unidos, y uno de los mayores productores de discos.\ Cuenta además, con la mayor red de clubes de venta de libros y discos, así como con grandes fábricas de impresión en Europa y América; su facturación supera los 13.000 millones de euros y emplea a cerca de 80.000 trabajadores en el mundo.\ En Colombia, el sistema de Círculo de Lectores sigue siendo único, y a través de él, los clientes reciben el carácter de socios, el cual les permite acceder a beneficios exclusivos y adquirir compromisos del club de lectura al que pertenecen.\ Círculo de Lectores comercializa sus productos sólo a sus afiliados, que cuentan con precios por debajo del mercado, en libros de excelente calidad, tanto en los contenidos como en su presentación.\ Los productos a su vez, son comercializados a través de una amplia red de asesores culturales, que prestan servicio personalizado y a domicilio a cada uno de los socios.

Círculo de Lectores – Códigos Promocionales, Catálogos y Descuentos

Conociendo Círculo de Lectores

Disfruta de la mayor selección de libros con Círculo de Lectores. Los socios Círculo de Lectores pueden comprar todos los productos del club con grandes descuentos respecto a los comercios tradicionales. La revista del Círculo de Lectores recopila más de 600 libros, CDs y DVDs cada mes. El Círculo de Lectores ofrece muchas ventajas a todos sus miembros; ofertas de libros exclusivas, lecturas recomendadas, descuentos en comercios amigos, encuentro con autores, espacios en librerías, clubs de lectura, libros abiertos, concursos… etc. Vale la pena destacar las ediciones de los libros Círculo de Lectores, impresiones de gran calidad y algunas obras recopiladas para disfrutar de la mejor narrativa.
El catálogo Círculo de Lectores se publica y renueva cada mes y medio. También es posible consultar el catálogo online Círculo de Lectores y navegar por sus secciones de narrativa, misterio, romántica, divulgación, cocina, círculo juvenil/infantil, música, dvds… etc. Las colecciones Círculo de Lectores son una buena forma de conseguir las mejores obras literarias. Círculo de Lectores te proporciona la manera más sencilla y barata de leer.

Los orígenes de Círculo de Lectores

Desde su fundación en 1962, Círculo de Lectores ha llevado la lectura a millones de hogares. En la actualidad forma parte de Grupo Planeta, el principal grupo de comunicación español. Su misión consiste en buscar, seleccionar y recomendar de forma personalizada los mejores libros a sus socios.

En sus casi 60 años de historia, el Círculo de Lectores ha llenado de libros las estanterías de muchos hogares españoles. Pero la editorial Planeta, su dueña desde 2014, ha decidido cerrar este club de lectura, que en los años 90 llegó a tener más de un millón de socios. Un sistema de distribución algo anticuado frente al empuje digital de gigantes como Amazon y el cambio de hábitos de los lectores.

Algunos de ellos comparten su sentimiento de nostalgia a través de las redes sociales, mostrando en sus perfiles imágenes de las características portadas de estos libros y anécdotas asociadas a un servicio que, a menudo, conocen a través de sus padres y que supuso su primer acercamiento a la lectura. .

Mi madre ha sido socia de Círculo de Lectores desde el inicio. El señor y luego la chica del círculo me vieron crecer. Tolkien, Albert Cohen, Umbral, Delibes, Kundera, Landero… Decenas de referencias personales llegaron así. Seguíamos decidiendo juntos qué pedir cada dos meses pic.twitter.com/7ues16vhSp

— Juan J. Gómez🏳️ (@jujo_jazz) November 7, 2019

Qué triste la noticia del cierre del Círculo de Lectores. Asocio mi afición a la lectura con esa revista periódica en la que me encantaba bucear, con ese libro con olor a nuevo que recibía con ilusión de cumpleaños. Gracias por todas estas décadas.

— Ibán García (@Ibangarciadb) November 7, 2019

¿Alguien más tiene estas figuras del Círculo de lectores? pic.twitter.com/pmsBwlNBLV

— 🦋Margencia🦋 (@margencia) November 7, 2019

Creado en 1962, Círculo de Lectores llegó poco después a América Latina. “Era una España deprimida social y culturalmente y nadie creía en que los españoles leyeran”, recordaba en 2012 Hans Meinke, quien fuera su director entre 1980 y 1997, con motivo de su 50 aniversario.

Pero no fue así. Por su funcionamiento, se convertía en un ritual en muchas familias. Después de que un comercial visitara tu casa con una oferta inicial bajo el brazo para lograr que te hicieras socio, recibías un catálogo/revista en el buzón o en persona, que incluía todas las ofertas y novedades.

Como socio, te comprometías a hacer una compra periódica, generalmente cada dos meses, y un agente te visitaba en ese tiempo para entregarte el libro o los libros elegidos y recoger tu nueva petición. De esa labor de distribución personal se encargaban a menudo amas de casa o jubilados en busca de un dinero o una ocupación extra. Con ella se llevaban una pequeña comisión por cada socio de larga duración que mantenían dentro del círculo bibliófilo.

Además de charlar un rato, estos agentes te recomendaban novedades o joyas ocultas y se convertían en librerías humanas para aquellas familias que, por una razón u otra, no acudían de forma habitual a estos establecimientos.

Muchos ejemplares de todo tipo de bestsellers, como Caballo de Troya de J. J. Benítez y El señor de los anillos de Tolkien, llevan en sus portadas el sello del Círculo de Lectores, que ha llegado a lo largo de su historia a 19 millones de hogares españoles.

La noticia de su cierre llega un día después de que se anunciara que más de 700 librerías independientes de España se han unido para crear a partir de 2020 una plataforma de venta digital que compita con las grandes compañías como Amazon.

El Círculo de Lectores era muy importante en pueblos como en el que yo viví de pequeña. Te daba acceso a un montón de libros, de películas, de discos. Internet lo ha dejado obsoleto, pero tuvo su importancia.

— Marina Such (@MissMacGuffin) November 7, 2019

Viva Círculo de Lectores! pic.twitter.com/kueB8A71vx

— Reediciones_Anomalas (@RAnomalas) November 7, 2019

Llegaban de tres en tres a casa, mensualmente, y aquello era una fiesta. Con ellos aprendimos a leer y a amar los libros. Se va un pedazo de infancia con el cierre de Círculo de Lectores. pic.twitter.com/5f2Db5jUaY

— Miss Grape (@Miss_Grape_) November 7, 2019

Estas son algunas de las novelas románticas que tengo por casa de mi época en Círculo de Lectores 📚 (Que yo recuerde me faltan unas cuantas que yo creía tener conmigo, pero que probablemente se encuentren en posesión de mi hermana🤦🏻‍♀️)#ContrabandoHermanalDeLibros🤷🏻‍♀️ pic.twitter.com/qxHj4bVgFn

— Beatriz Manrique (@BeatrizManMar) November 8, 2019

Círculo de Lectores echa el cierre. Una noticia melancólica, ya que durante años fue mi fuente principal de lectura y esos libros componen gran parte de mi biblioteca personal. Los tiempos cambian y es algo que se veía venir. pic.twitter.com/3yFprUn8CO

— Paco Garrido (@PacoGarrD) November 7, 2019

Tristeza al enterarme del cierre de Círculo de Lectores; algunas de sus portadas, legendarias, forman parte de las estanterías de tres generaciones de familias españolas. Y sus lecturas ayudaron a hacer más sabios a todos ellos. pic.twitter.com/Ru61zHhlQD

— José Vilaseca (@josevilaseca) November 7, 2019

Otra prueba de la agonía de una época: cierra el Círculo de Lectores. Estas ediciones de Tolstoi y Dostoievski tienen 50 años. La de S. King menos, pero la calidad es la misma. Pero qué más da si casi nadie valora eso y los lectores son una especie en peligro de extinción. pic.twitter.com/mZllR5CksJ

— Pérez Domínguez (@aperezdominguez) November 7, 2019

Como hacía muchos años que no miraba la colección de #libros de Agatha Christie de «Círculo de Lectores», me acabo de dar cuenta que tradujeron «El asesinato de Roger Ackroyd» como «Rogelio Ackroyd». No sé si reír o llorar. pic.twitter.com/QtRsjhsZFi

— Lucía Pradillos (@LuciaPradillos) November 7, 2019

Y una de las joyas de mi biblioteca, una edición de Círculo de lectores de 1962, que me firmó #MarioVargasLlosa en el 2002. pic.twitter.com/WTLFiFJ6r9

— MaribelPF (@maribel_pf) November 7, 2019

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Este viernes es el Día de las Librerías, una efeméride que se ha tornado triste para muchos de los que empezaron las suyas gracias al Círculo de Lectores. La red nació en 1967 como un club literario a domicilio réplica del Círculo que había fundado el gigante empresarial Bertelsmann varios años antes en Alemania.

Lo que hizo grande al Círculo de Lectores es precisamente lo que cavó su tumba en la era de los catálogos online: la venta puerta a puerta. Como recuerdan los nostálgicos, «no se le abría el portero a ningún comercial menos a los del Círculo».

Se sentaban en el sofá de las familias y, a veces con un café y otras con un vino de la tierra, repartían recomendaciones con la cordialidad de un librero. Iban a comisión, pero conseguían que eso no se notase.

Ayer, ante la noticia de su cierre por parte de Planeta, Twitter se inundó de historias personales que dejaban patente lo que supuso la red literaria para generaciones muy distintas de españoles. Había de todo: becarios del Círculo, editores, hijos de agentes, escritores que descubrieron su pasión gracias al catálogo y ciudadanos rurales cuya única opción de acceder a un libro llegaba de la mano de ese señor o señora trajeada.

La noticia del cierre del Círculo de Lectores me da muchísima pena. Recuerdo los sábados por la mañana, cuando era pequeña, y venía el del Círculo con la revista y mi madre compraba libros y libros. Vivíamos en un pueblo. Pero ¿a quién le importa la pena en el negocio editorial?

— Belén Bermejo (@BelenBermejo) November 7, 2019

«Esta es la cuadratura que consiguió milagrosamente el club: situarse en un mercado ya formado, afectando a todos sus componentes, pero sin crear suspicacias y muchas veces en régimen de colaboración», dice hoy el lingüista y editor José Antonio Millán. Sin embargo, en los últimos años los rutilantes agentes habían dado paso a «jubilados que repartían el pedido con carritos de la compra», como admitió el Círculo a El País. Habían llegado tarde a un mercado monopolizado por Amazon.

Entre las teorías corporativas y las razones empresariales del cierre, ayer destacaron las fotografías de enciclopedias, estanterías y ediciones -unas con portadas más acertadas que otras-, que muchos rescataron para despedirse de la red. También hubo algunos que criticaron las formas de comunicar el despido por parte de Planeta y otros que no mostraron ni pizca de compasión, pues hacía mucho que se habían dado de baja.

Pero, ante todo primó la nostalgia, más que por el cierre del Círculo de Lectores, por un futuro cada vez menos esperanzador para los negocios libreros de siempre. Aquí una breve muestra de recuerdos cedidos por los socios y extrabajadores.

Roberto Ruíz Robles, técnico medioambiental y exbecario del Círculo.

Recuerdo, cuando era pequeño, tener la casa llena de cajas de libros que luego mi padre tenía que repartir a los socios del Círculo del barrio de Usera. Además, era muy fácil ver las tendencias de los más vendidos porque nos llegaban cajas y cajas del mismo libro, cuando el catálogo tenía cientos.

Mi padre lo ejercía como segundo trabajo para ahorrar un poco más y ,años después, en mi primer año universitario, yo mismo lo estuve realizando en Loeches. La pena también es que se acaba un modelo que ya está obsoleto pero que era mucho más sostenible a nivel medioambiental que Amazon, que genera muchas más emisiones contaminantes y de gases de efecto invernadero.

Belén Bermejo, fotógrafa y editora de Espasa.

Los primeros libros que conservo en la memoria y que leí eran todos del Círculo de Lectores. Mi madre fue socia toda su vida y, cuando era pequeña, recuerdo los sábados en que venía el agente del Círculo, con la revista llena de tesoros. Vivíamos en un pueblo.

Los tiempos han cambiado, sí, y ahora tenemos todo al alcance de la mano, pero hace años esto no era así. La labor que hizo por la lectura Círculo de Lectores, con sus libros puerta a puerta, fue encomiable. Con los años, yo también fui socia. Me ha dado mucha pena su cierre, porque aunque los modelos de negocio cambian, creo que todavía podía tener su razón de ser.

Lara Hermoso, periodista de RNE y redactora en Librotea.

Los libros del Círculo, así los llamábamos en casa, eran la única forma de acceder a títulos que no estaban en una biblioteca rural desactualizada y un tanto descuidada. En un radio de 30 km a la redonda apenas había una librería que tampoco tenía grandes novedades, y Círculo de Lectores cubría esa carencia.

Los primeros libros de ‘adultos’ que leí fueron ediciones del Círculo de Lectores. Siempre recordaré que gracias a ellos descubrí a Milan Kundera, un autor que me ha acompañado a lo largo de los años. Y aún guardo esa edición de ‘La insoportable levedad del ser’.

Jorge Carrión, autor del libro Contra Amazon.

Como cuento en ‘Librerías’ (Anagrama), mi padre trabajaba como agente de Círculo de Lectores cuando yo era adolescente, y yo lo ayudaba. Gracias quizá a esa experiencia quizá descubrí que había gente que gastaba dinero en comprar libros y tenía grandes bibliotecas en casa y me convertí en lector primero y después en escritor.

Pero es obvio que en el nuevo ecosistema del libro una lógica de venta basada en un catálogo o revista tiene menos sentido que en el siglo XX. No lo tiene en cambio el sistema de suscripción y no me extrañaría que las librerías, como los diarios, opten por él. Hay sistemas obsolescentes y el de Círculo lo era.

Laura Olías, periodista.

Era un acontecimiento cuando llegaba a casa la revista del Círculo de Lectores. Mi afición a la lectura de niña llega de la mano de la suscripción de mi madre a este «club». La emoción era mayor cuando te tocaba elegir libro (somos tres hermanas y nos repartíamos por turnos). Si no era tu pedido, doblabas la esquinita del catálogo y a esperar a que llegara tu mes para hacerte con el fichaje.

Era parte de un ritual en el que la espera alimentaba la ilusión. Ahora que todo es tan inmediato creo que la nostalgia llega también por la añoranza a ese reposo. Nos quedan nuestras bibliotecas infantiles –esas con ejemplares de ‘Harry Potter’ con distinta portada– para recordarlo.

Silvia Sesé, adjunta a la dirección de Anagrama. Declaraciones ofrecidas a Lara Hermoso en su entrevista para Jot Down.

Empecé en el departamento de corrección literaria y al poco tiempo pasé al departamento de edición, donde había distintos editores que entre todo lo que se publicaba en el mercado español hacían una selección con nuevas ediciones. Intentábamos mejorar el texto si era necesario, con correcciones, añadiendo otros elementos, por ejemplo, prólogos, apéndices, ilustraciones…

Creo que, a los que trabajamos en Círculo durante esa época y después, nos ha dado una visión bastante precisa de lo que es la edición en España porque teníamos que estar, no solo de oteadores de lo que se hacía, también analizábamos qué podía interesar al socio y para eso rastreábamos todo lo que se hacía en las editoriales españolas.

Y eso, claro, te daba un conocimiento del país y del mundo editorial brutal. Sabíamos perfectamente cuál era la línea de las distintas editoriales, qué estaba haciendo Tusquets, qué estaba haciendo Anagrama, qué estaba haciendo Lumen, Plaza, Grijalbo o Alfaguara.

Roberto González, periodista cultural.

¡Qué pena que Planeta cierra el Círculo de Lectores! Mamá es socia de las de toda la vida. Cuando con 9 años me rompí la rodilla, fue con la revista del Círculo que empecé a elegir por mí mismo los libros que leía. Hacíamos turnos en casa para ver las novedades que venían cada vez, y compramos muchas colecciones completas.

Todos los de Astérix, y poco a poco me ayudaron a acercarme a la literatura de adultos: el primero de Parque Jurásico, y otros autores más clásicos como Salvador de Madariaga, Robert Graves, Arturo Uslar Pietri, la Saga de Caballo de Troya, Isaac Asimov, Mika Waltari… Me da mucha pena que desaparezca, ya que las nuevas librerías online, aunque son cómodas, no te ayudan a seleccionar los autores o las colecciones tan bien como los asesores del Círculo de Lectores o las librerías de proximidad.

Alberto Santamaría, autor y profesor de la Universidad de Salamanca. Declaraciones ofrecidas en Twitter.

Yo crecí en una casa sin libros. Y fui feliz, mucho. No hacían falta. Odio ese fetichismo. Mis padres curraban como desgraciados en curros de mierda durante los años ochenta y cuando la cosa fue poquito mejor, entre las cosas que hicieron, fue hacerse de El Círculo de lectores.

En 7º de EGB había que llevar un libro a clase para compartir. En la mía, de pronto, había dos: uno de Mario Puzo y ‘La colmena’. Nada más. Nunca supe por qué. Quien llevaba el libro a clase debía leerlo previamente para comentarlo. Me lo leí. No me enteré de nada. Lo disfruté y sin saber de qué iba. El sonido de las palabras, decía Wallace Stevens. Literatura es algo que hacemos a las palabras.

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A los cinco años de hacerse con su control Planeta cierra Círculo de Lectores. Durante 57 años -de los que he sido socio 50- ha escrito una de las mejores páginas de la historia de la difusión de la lectura y los libros de calidad en nuestro país. Calidad en la selección de títulos, en la presentación -desde el papel al formato y el diseño de portadas- y en la encuadernación. Tengo libros del Círculo con muchas décadas de vida y de lecturas que están intactos.

Puede que algunas de las razones que sea han dado de su cierre tengan fundamento. Están cambiando los hábitos de lectura y adquisición de libros. Las víctimas son las librerías y los libros de verdad. Los mal llamados libros electrónicos no son libros, sino dispositivos para textos que permiten formas alternativas de lectura. Aunque la RAE admite que se llame libro no solo al conjunto de hojas de papel que, encuadernadas, forman un volumen, sino también a las obras que pueden aparecer en otro soporte, vería más ajustado a la realidad llamar libro al de papel y lectura electrónica al otro. Porque un libro es mucho más que el texto que contiene: posee las gustosas realidades materiales de su tacto y su olor.

El caso es que se puede comprender que estas realidades hayan afectado al Círculo de Lectores. Pero es menos comprensible la vertiginosa caída de la calidad de su oferta desde que lo controló Planeta. Y esto, estoy seguro, hablo por mí pero también por muchos amigos socios, ha debido incidir en su declive.

Gracias a Círculo, allá por los años 60 y 70 del pasado siglo, leí por primera vez a Mann, Hugo, Gogol, Clarín, Tolstoi o Papini en la colección de clásicos de magnífica presentación que identificaba las nacionalidades de los autores a través de colores en el lomo: rojo para España, gris para Rusia, azul para Francia, verde para Italia… Gracias a Círculo leí a los grandes autores de bestsellers -Lee, Uris, Buck, Crichton, Passuth, Van Der Meersch, West, Levin, Forsith, Benchley, Le Carré, Goldman o Godey- además de tener espléndidamente editadas las obras completas de Baroja y Kafka o la magnífica colección de filosofía dirigida por Emilio Lledó. Sin olvidar su brillante asociación con Galaxia Gutenberg. Esto fue Círculo de Lectores. Esto y sus estupendos agentes que tras tantos años de visitas se convertían en amigos. A lo peor ya no hay sitio para las realidades físicas de los libros y las personas.

Planeta cierra Círculo de Lectores cinco años después de hacerse con el control total

Una agente, en una foto de archivo. / E. C.

El mayor club de lectura de España nació en 1962 y llegó a tener a finales de los años 90 más de un millón y medio de socios que adquirían sus libros

LUIS ALFONSO GÁMEZ Jueves, 7 noviembre 2019, 01:02

El Grupo Planeta puso este miércoles el punto final a los 57 años de historia de Círculo de Lectores. El gigante editorial español avisó por la mañana a sus vendedores del cierre del sello y de su red comercial mediante un burofax que incluía «una hoja anexa con el cálculo que le corresponde como indemnización-preaviso, debido a la extinción anticipada de su contrato de agencia».

Círculo de Lectores nació en 1962 y llegó a ser el mayor club de lectura del país. Pocos son los hogares españoles del último medio siglo largo en cuyas estanterías no hay un libro de ese sello. A finales de los años 90 la compañía tenía más de un millón y medio de socios que recibían puntualmente el catálogo de novedades, y en 2010 contaba con una red de más de 5.000 agentes repartidos por toda España. Planeta adquirió hace nueve años a Bertelsmann, su único propietario entonces, la mitad de la sociedad y se hizo con el control total de esta en 2014, tras comprar al grupo alemán el resto de su participación. Para entonces, el mayor club de lectura de España llevaba ya tiempo en crisis.

«Como usted bien conoce desde hace ya bastantes años, Círculo de Lectores se ha visto muy afectada por el cambio de hábitos en el consumo de los ciudadanos derivados de la fuerte implantación de las nuevas tecnologías», reconoce la compañía en el burofax que recibieron ayer sus agentes. «Pese a que hemos intentado reconducir esta delicada situación con distintas medidas, lamentablemente nos vemos en la triste obligación de tener que desactivar la red comercial», continúa. Tras agradecer el esfuerzo hecho por el vendedor, se le informa de «la finalización de su actividad como agente de Círculo de Lectores con efectos del día 6 de noviembre de 2019».

«Se veía venir»

«Era algo que se veía venir, aunque creía que íbamos a llegar Navidad», lamentaba este miércoles por la tarde un comercial de Bizkaia, donde Círculo de Lectores tenía en la actualidad unos 5.000 socios y unos 50 agentes. En el conjunto del país, el millón y medio de clientes de finales del siglo pasado se había reducido considerablemente, según algunas fuentes hasta los 300.000. Cifras aproximadas porque, pese a los intentos de este periódico, fue imposible este miércoles recabar información sobre el cierre tanto del propio sello como de la dirección del Grupo Planeta.

Aunque Círculo de Lectores empezó vendiendo libros, pronto se incorporaron a su oferta discos y películas. Y en la pasada década se sumaron a su catálogo productos de parafarmacia, cosmética, juguetes, y artículos de higiene y del hogar. «Había gente que se sorprendía cuando me veía con sartenes y perchas por la calle», reconocía este miércoles un agente. Poco a poco fueron cayendo del catálogo todos esos productos, hasta que en las últimas revistas solo quedaban los cosméticos, junto con los libros, discos y películas.

La dirección de Círculo de Lectores trató en los últimos años de introducir el libro digital entre su clientela. No lo consiguió. «Se dieron de baja muchos socios. La gente seguía prefiriendo el libro papel. Últimamente, por cada doscientos libros de papel, podían pedirte dos o tres digitales». Los vendedores recibieron el martes instrucciones de facturar inmediatamente todos los pedidos pendientes y enviar la mercancia, y entonces ya se temieron lo peor. De la noche a la mañana, el gran club de lectura español ha pasado a la historia.

Los agentes de Círculo de lectores ya no llamarán a tu puerta

El Grupo Planeta ha decidido cerrar la estructura comercial de Círculo de Lectores, adquirido al 100% hace cinco años, por tratarse de un negocio que debido a «las nuevas tecnologías y los cambios de negocio» ya está «fuera de lugar».

Así lo han confirmado a Efe fuentes de Círculo de Lectores, quienes han matizado que «Círculo no cierra», pero sí su estructura comercial, formada por agentes «no profesionales» que visitaban los hogares con un catálogo, el cliente les hacía el pedido y una semana después se lo llevaban a casa y les realizaban el pago de la compra.

«Ese era el modelo de Círculo, y este modelo a día de hoy con las nuevas tecnologías y los cambios de negocio estaba fuera de lugar. Se ha intentado el hacer cincuenta mil cosas para mejorar este modelo, pero se ha decidido cerrar la estructura comercial, no cerrar Círculo, para entrar en un proceso de la estructura futura (aún sin estudiar)», han confirmado.

Según ha podido saber EFE, esta información ha sido notificada a la red de agentes a través de un burofax en el que el Grupo Planeta les dice que irán cobrando la indemnización conforme se vayan «cerrando sectores».

«Me cuesta muchísimo decir estas palabras —dice el documento enviado este miércoles— pero hoy Circulo de Lectores cierra toda su red comercial, su página web y todos sus canales de venta. Se ha terminado una etapa maravillosa, inolvidable, rodeado de todos vosotros, que os considero parte de mi familia. A partir de este momento no podéis entregar ni un solo libro que os quede en casa».

Círculo de Lectores se fundó en 1962 con la «vocación de llevar la lectura a todos los hogares de España», reza la página web de este negocio.

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Casi seis décadas después, el Grupo Planeta da por concluida la historia del Círculo de Lectores. Cinco años después de hacerse con su control, la multinacional editorial avisó ayer miércoles a sus vendedores del cierre del sello y de su red comercial. Según fuentes de Planeta, han mandado un burofax en el que se anuncia la extinción anticipada de su contrato de agencia. Dicha red había mermado mucho en los últimos años por la caída de la oferta de libros y de su venta. “Hemos ido perdiendo el canal de venta por los nuevos hábitos de consumo digital”, reconocen los responsables de la empresa, que de momento mantiene abierta Nubico, la tienda en internet de ebooks.

“El modelo puerta a puerta ya no funciona y lo vincularemos a la compra digital”, indican desde Círculo de Lectores, que aseguran que sus clientes compraban por Amazon o puntos de venta online antes de esperar el reparto físico tradicional. Sin embargo, los agentes comerciales consultados por este periódico señalan a la merma de la oferta de libros en el último año y medio como principal causante del cierre. La empresa resta importancia a su red de agentes, que estaba compuesta “en su mayoría por jubilados”, que acudían a los domicilios con “carritos de la compra” a entregar los pedidos.

Círculo de Lectores se fundó en 1962 y fue la mayor red de lectores que abastecía a los hogares españoles cada mes. A principios del siglo XXI la idea entró en declive y empezó a perder socios, que en su mejor momento llegó a sumar un millón y medio, según datos de la propia empresa. Planeta adquirió hace nueve años a Bertelsmann la mitad de la sociedad y en 2014 se quedó con el control absoluto al comprarle la mitad restante al grupo alemán. De hecho, en una auditoría de 2014 se descubre que al cierre del ejercicio de 2013 la empresa cerró con 5,9 millones de euros de pérdidas. Por tal motivo, tanto Planeta como Bertelsmann se comprometieron, en junio de 2014, a hacer una aportación de capital de casi 20 millones de euros.

Las cuentas no salen

En el burofax enviado a estos empleados de calle con contrato mercantil puede leerse el argumento de cambio de costumbres, con el que coinciden los últimos estudios e informes del sector editorial: “Como usted bien conoce desde hace ya bastantes años, Círculo de Lectores se ha visto muy afectado por el cambio de hábitos de consumo de los ciudadanos derivados de la fuerte implantación de las nuevas tecnologías. Pese a que hemos intentado reconducir esta delicada situación con distintas medidas, lamentablemente nos vemos en la triste obligación de tener que desactivar la red comercial”, explica el comunicado, que da por concluida la actividad de los comerciales el 6 de noviembre.

En las cuentas de Círculo de Lectores a las que ha accedido EL PAÍS se desvela una deuda, que crece a ritmo imparable desde 2013. Entonces, él último año antes de que Bertelsmann vendiera el total de la compañía a Planeta, el negocio principal todavía era la edición de libros, CD y DVD y generó un agujero de 5,9 millones de euros de pérdidas. De ellos 3,5 millones de euros correspondieron a pagar las indemnizaciones el despido de 92 personas (de 477 a 385 trabajadores). Ese año Planeta toma la decisión de cambiar de modelo y diversificar productos en sus revistas bimestrales. Además de la oferta literaria, con libros de ediciones de calidad, así como música, cine, multimedia, añaden los complementos de hogar y bienestar y llevan a casa cosmética natural, complementos alimenticios y artículos de ocio.

Círculo cerrado

Las pérdidas no dejaron de crecer y en 2016 sumaron 2,3 millones de euros. Un año después, la cifra alcanzó casi los tres millones de euros. Los ingresos por ventas reflejan el agotamiento del modelo, que ha mantenido desde hace 57 años: en 2016 ingresaron 42,8 millones de euros y en 2017 fueron 37,4 millones de euros, una caída del 15%. La deuda acumulada a final de 2017 fue de casi cinco millones de euros. Ese año la empresa tenía 143 empleados fijos.

En los últimos años, la venta de libros suponía un 70%. El resto de productos representaban un 30% de la facturación, de los cuales 11,9% son cosmética de Bottega Verde. El 94% de la venta se hacía por agente y el 6% por distancia. «El descenso a la caída de ventas se debe principalmente a la caída en el número de socios y a la menor actividad compradora de los socios alta», puede leerse en el informe de gestión de las cuentas del ejercicio 2017, depositadas en el Registro Mercantil.

En 2018 los accionistas tuvieron que realizar una ampliación de capital de seis millones de euros para ajustar la situación de la compañía que ya caminaba hacia el cierre. Planeta ya tenía en 2018 el cierre en mente y su reconversión a una nueva fórmula de captación. Redujeron la plantilla de promoción y búsqueda de nuevas vías de captación, simplificaron la oferta para centrarse en las líneas de negocio que les daban mayor margen y finiquitaron la venta de CD y DVD. En los últimos años trató de ampliar su oferta en el mundo digital con proyectos que aspiraron a aprovechar las nuevas tecnologías, como la creación de Nubico, una plataforma de comercialización de libros electrónicos. El Círculo de Lectores que llama a su puerta ya es historia.

Portal Informativo y Comercial de Campo de Criptana

Petri Amores, 13 años entre libros

“Círculo de Lectores nos ha acercado la lectura a cientos de criptanenses”

Laura Figueiredo.-Empezó como agente de Círculo de Lectores hace trece años. Ha vivido años de esplendor de la empresa cuando en el pueblo había más de 600 socios y años de cuesta abajo para llegar a la agonía en estos últimos meses. Años que ha disfrutado de su trabajo y de manera especial de sus clientes, algunos pasaban a ser amigos y a muchos se les cogía cariño. Ha tenido en sus manos lo mejor de la literatura contemporánea y los títulos más vendidos, libros que entregaba a domicilio al poco de ser publicados.

Es Petri Amores Lucerón, antes de ser agente fue socia y lo ha seguido siendo hasta hace unas semanas cuando Círculo de Lectores comunica el cierre de la empresa. Algo que se veía venir pero que de alguna manera se aceleró y llegó antes de lo previsto. Así nos lo cuenta Petri Amores quien no puede dejar de sentir pena por el final de una iniciativa que empezó y se creó con la vocación de llevar lectura a los hogares españoles. Y eso es lo que ha hecho durante décadas en Criptana donde seguro que aún quedaban socios fieles desde esos años 60 y 70 cuando Círculo empezó a dar sus primeros pasos en el pueblo.

“A la vuelta de la esquina” entrevista a Petri Amores por ser la última agente en Criptana de Círculo de Lectores pero antes ha habido muchos más. Una labor que fue pasando de unos a otros: Amador, Santiago el cartero, Jero Olivares y su mujer Conchi Muñoz y muchos más.

Conchi Muñoz dejaba Círculo de Letores hace año y medio tras quince como agente. Llegó a tener junto a su marido más de 600 socios y terminó con poco más de 100. Entre ellos, personas de toda la vida en el Círculo. Nos cuenta que estuvo a gusto en su trabajo y que era un sistema que funcionaba muy bien hasta que hace ya un tiempo lo comprara Planeta que cambió la filosofía de la empresa. Cada dos meses aproximadamente llegaba la revista con todas las novedades y al poco ya estaba Conchi o Jero llamando a la puerta para recoger un nuevo pedido entre tantas novedades. El mes de diciembre era excepcional y los Reyes Magos llegaban llenos de libros del Círculo de Lectores. Era una forma fácil de tener en casa las novedades sin moverse del sitio.

Una historia parecida nos cuenta en la entrevista Petri Amores quien repasa con nosotros títulos, autores… y sobre todo lo que el club de lectura más grande de España significó para Campo de Criptana.

-Petri, ¿sientes doble pena con el cierre de Círculo de Lectores? Has sido agente y socia durante muchos años.

Era algo que se veía venir pero eso no quita que me dé mucha pena. Era un trabajo que me proporcionaba un dinerillo pero sobre todo me ha traído muchas amistades y era una buena forma de salir de casa y tratar con la gente. Claro que me ha dado pena por lo que me ha supuesto laboralmente y la nostalgia de muchos años en Círculo de Lectores y por lo que ha supuesto en Criptana.

“Era algo que se veía venir pero eso no quita que me dé mucha pena”

-¿Qué ha supuesto Círculo de Lectores para Campo de Criptana?

Ha sido el llevar la lectura a la gente, creo que sí. Era una manera de que tuviéramos libros más fácilmente, de una forma cómoda, a la puerta de tu casa sin tener que moverte cuando no existía la compra por internet. El Círculo ha acercado títulos y autores a nuestro pueblo y a tantos otros. La verdad es que era toda una institución. Por supuesto estaban las librerías donde encargabas los libros o la propia biblioteca pero Círculo era otra cosa porque te ponían los libros en bandeja. Ahí están las revistas, 7 al año, con libros para todas las edades y gustos. La selección de libros era muy buena. Todos los libros iban con su resumen, opiniones y críticas y eso te ayudaba a seleccionar y te parecían todos interesantes. Muchas veces no sabías cuáles elegir.

“El Círculo ha sido toda una institución. Ha acercado títulos y autores a nuestro pueblo y a muchos otros”

-¿Cómo conociste Círculo de Lectores?

Pues desde que era un mico porque mi hermano, Álvaro, ya era socio también desde bien jovencillo. Yo ya me hice socia con 17 o 18 años.

-¿Por qué te haces agente de Círculo de Lectores?

Cuando yo empecé había solo un agente. Jero Olivares y su mujer Conche Muñoz, que llevaban más de 600 socios en el pueblo. Se pone en contacto conmigo a través de mi marido y me parece estupendo así que tras pasar la entrevista entro a formar parte de Círculo de Lectores como agente. Esto fue en junio de hace 13 años y me quedo con unos 300 socios tras repartir el listado con mis compañeros. No sé cuántos agentes habrán llegado a haber en tantos años pero yo he conocido a unos cuantos.

-¿Con cuántos socios has terminado?

En febrero tenía unos 130 pero no te piden todos los meses todos. En mayo o junio cambian la forma de pago y se obliga a que sea domiciliado por el banco. Una ocasión que muchos aprovecharon ya para borrarse, a otros no les gustó el tener que pasar por cuenta el recibo y otros, los menos, sí hicieron el cambio. El caso es que bajan los socios y el último pedido fue de 30. Por mí, desde luego era mejor pagar por banco porque, me quitaba de manejar dinero y hacer cuentas. Era lo más lógico pero hay gente de todas las opiniones.

-Lo de domiciliar el pago fue la gota que colmó el vaso.

Efectivamente, estaba anunciado. Se quitaron socios y la revista cada vez iba más fina con menos ofertas. Hacía pedidos y me decían que se habían agotado. En los últimos meses estaban limpiando el almacén. El caso es que yo no me esperaba que esto fuera tan deprisa Cuando lo cogió Planeta pensamos que esto mejoraría y se intentó, se hizo un esfuerzo grande. Está claro que no le era rentable o desde un principio ya lo compraron con otra idea. Se cierra porque, aparte de los intereses de la empresa que se me escapan, la forma de venta ya no tiene sentido.

“La revista cada vez llegaba más fina y se veía que en los últimos meses estaban limpiando el almacén”

-¿Dejó de tener sentido Círculo de Lectores hace tiempo?

No creo que se sumaran socios nuevos, los que había eran ya personas de Círculo desde hace años. Y es que la forma de venta ya no es la de ahora. Lo de ir casa por casa se ha quedado un poco obsoleto hoy en día pero el ir casa por casa también hacía más fácil la venta y sobre todo tiene el encanto de tratar cara a cara a las personas.

“Lo de ir casa por casa se ha quedado un poco obsoleto pero tiene el encanto de tratar cara a cara a las personas”

-¿Y el libro digital quitó socios?

Pues la verdad es que pocos socios serán los que se han quitado por pasar al ebook. A la gente le sigue gustando el libro de papel.

“A la gente le sigue gustando el libro de papel”

-¿Has sido la última agente?

Pues había otra chica, Carmen Jesús, y lo hemos dejado a la vez. Ella llevaba año y medio y entre las dos no creo que sumáramos más de 200 socios.

-Pero a través de Círculo de Lectores a Criptana han llegado otros productos no solo libros.

Cuando yo empecé como socia junto a los libros se vendían siempre discos y cassetes. Fue mucha la música que entraba en las casas a través del Círculo. Luego en Navidad poco a poco metían algún regalillo, juegos educativos para niños y cuando se ve que baja la venta se meten productos de belleza.

-¿Y dio resultado?

Pues la verdad es que mucha gente no se borró por la cosmética. Ayudó a mantenerse.

-¿Qué tipo de lectura te pedían principalmente los socios?

Narrativa y los últimos títulos. Luego había gente con preferencia por romántica, intriga, historia… ¡Puff! Si tengo que decirte títulos… son tantos en estos trece años. Recuerdo que se vendió mucho “La Catedral del mar” de Idelfonso Falcones y el último título también me lo pedían “El pintor de almas”. Y no te puedes hacer una idea de todo lo que se vendió de las “Cincuenta sombras de Grey” y de los siguientes títulos de la saga; llegué a cogerle manía de todo lo que vendí. Otros títulos que me vienen a la cabeza… “El tiempo entre costuras” de María Dueñas o las novelas de Matilde Asensi y Julia Navarro o más recientemente Dolores Redondo. Y cocina, libros de cocina e infantiles se pedían mucho. En las casas donde había niños los pedidos eran para ellos. Se vendían también muchas colecciones y de todo tipo. En enero aparecían las colecciones y me acuerdo de vender muchas. ¡Ah! y en Navidad no faltaba algún libro de Paolo Coelho.

“Creo que el título más vendido ha sido “Cincuenta sombras de Grey”, se vendió muchísimo y llegué a cogerle manía”

-¿Los hábitos de lectura han cambiado?

Pero mucho. Leemos menos. A lo largo de los 13 años lo he podido ver. Pasé de tener torres de libros y liarme a repartir libros a recibir pedidos de cremas. Al final repartía más cremas que libros.

“Al final repartían más cremas que libros”

-Pero el motivo puede estar en que el número de socios bajaba y hay otras vías para comprar libros.

Bueno, pero al margen del ir a menos en Círculo de Lectores creo que los hábitos de lectura han cambiado. Y hablo por mi misma y como a mí le pasa a mucha gente. Yo he devorado libros y ahora leo bastante menos. Me acuerdo que antes nos íbamos a la cama con un libro y ahora lo hacemos con el móvil liados con las redes sociales. Y esto lo he constatado con muchos socios.

“Antes nos íbamos a la cama con un libro y ahora lo hacemos con el móvil y las redes sociales”

-¿Más mujeres que hombres?

Más socias que socios. Creo que hay más lectoras que lectores.

-¿Qué es lo que más te ha gustado de tu trabajo?

Pues el salir de casa, el organizarte y sobre todo el tratar con la gente. He hecho incluso buenas amistades. También tengo que decirte que me he enfadado más de una y dos veces porque el trato con el público no siempre es fácil. Hay que tener asumido que hay que tener mucha paciencia y que había que acoplarse al horario de cada socio pero eso a mí nunca me ha importado. No había horario, el horario es el del socio.

-Me dices que has tirado todas las revistas ¿no te ha dado pena?

Al principio cuando nos dijeron que se terminaba empecé a tirar todas las revistas, estaba muy enfadada sobre todo por la forma en que nos lo comunicaron, por carta y de un día para otro.. Luego, ya más tranquila y asumido, lo que ya sabíamos de alguna manera, pues me dio penilla y dejé l última revista de recuerdo. Y tengo una carpeta llena de papeles. No pensé que iba a ser tan deprisa, noviembre ha sido el último mes.

-¿Qué has aprendido?

Paciencia. He aprendido lo que es la venta cara al público de tal manera que cuando voy a comprar ya no exijo tanto al dependiente. Hay días buenos y malos y hay que sonreír siempre y es duro el estar al otro lado del mostrador.

-¿Y los socios cómo han reaccionado al cierre de Círculo?

Pues les ha dado pena. Mandé un whatsapp a cada uno de los socios y algunos me contestaron y otros no. Incluso más de uno me llamó por teléfono. Les ha dado pena a unos; para otros no ha dejado de ser también una liberación que ya no tienen que estar pendientes de pedir y es verdad que podía llegar a agobiar.

-Círculo de Lectores era de alguna forma una red social.

Sí, pero nos veíamos las caras y había una relación humana.

«Círculo de Lectores era una red social humana»

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