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Salsa pimienta sin nata

Salsa a la pimienta para carnes sin nata

Vamos a preparar una salsa a la pimienta para carnes sin nata, una receta que se preparar muy rápida y que es de lo más sencilla.

Es fácil cocinar una salsa de pimienta casera, no tiene ningún tipo de complicación y por supuesto tiene que ser aromática con el sabor característico de la pimienta pero no tiene por que picar.

Una salsa cremosa que va genial con las carnes y las pastas y aunque es bastante calórica por eso vamos a sustituir la nata por leche evaporada o agua y harina para espesar.

En cualquier caso ya veréis que esta buenísimas y en un momento la vas a poder preparar.

  • 1 cucharada de aceite de oliva o mantequilla
  • 1 cucharadita de café de pimienta negra en grano, unos 10-15 granos
  • 1/2 cucharadita de café de pimienta negra molida
  • 1 chorrito de coñac o brandy, unos 20 gr
  • 200 gr de leche evaporada, crema de leche o agua con harina
  • 1/2 vasito de caldo de carne concentrado o 1/2 pastilla de carne
  • 1 pizca de sal
  • Pimienta negra recién molida

Elaboración:

En una sartén a se posible antiadherente echamos el aceite o la mantequilla junto con los granos de pimienta, cuando empiecen a borbotear le añadimos el brandy o coñac, cuidado porque salta bastante.

Dejamos que se evapore al alcohol, lo hace casi inmediatamente y si tenemos el caldo de carne se lo añadimos y dejamos que reduzca un poco, si vais a usar una pastilla saltaros este paso.

Seguido le añadimos la leche evaporada o la nata o crema de leche y dejamos que hierva unos minutos, si usáis pastilla echarla ahora.

Movemos constantemente ya que es una salsa que suele agarrarse a la sartén.

Le añadimos una pizca de sal y la pimienta molida, de poco en poco, ir probando es mejor que os quedéis cortos a que os paséis.

Por último le añadimos un poco de pimienta negra recién molida y servimos con la carne.

Si no vais a usar la salsa inmediatamente, ponerle un poco de papel film, papel transparente de cocina. por encima tocado la superficie para que no le salga costra.

Espero que os haya gustado esta salsa a la pimienta para carnes sin nata.

Una de las clásicas salsas con las que se acompañan cortes nobles de carne que se cocinan a la plancha, parrilla o brasa, es la salsa a la pimienta o salsa pimienta. Quizá ahora sea una olvidada para algunos, pero no suelen faltar el entrecot o el solomillo con salsa a la pimienta (como sucede con la salsa roquefort o al café de París) en las cartas de restaurantes tradicionales, y seguro que todos lo habéis comido alguna vez, a pesar de que una buena carne es mejor comerla sin salsas.

Nosotros preferimos disfrutar de esta salsa en casa, por eso es una de las salsas básicas en nuestro recetario, pues además de estar rica, es muy fácil de hacer. A continuación os dejamos con nuestra receta de salsa a la pimienta para carnes, veréis que en lugar de nata utilizamos leche evaporada porque tiene menos grasa, pero se puede hacer igual con nata para cocinar. Esta misma salsa la podéis hacer con pimienta negra o pimienta verde, recordad que es la misma baya pero se ha recolectado en momentos diferentes y ha recibido distinto tratamiento.

Ingredientes para la salsa a la pimienta para carnes (4 comensales)

  • 1 c/s de aceite de oliva virgen extra (también se puede usar mantequilla)
  • 1 y ½ c/s de pimienta negra en grano (o 1 c/s de pimienta verde)
  • 40 gramos de coñac
  • 400 gramos de leche evaporada
  • 1 c/c aprox. de pimienta negra recién molida
  • 15 gramos de concentrado o glacé de carne
  • c/n de sal.

Elaboración

Pon una cazuela baja o sartén a calentar con el aceite de oliva virgen extra e incorpora la pimienta negra en grano. Cuando empiece a crepitar, incorpora el brandy y baja el fuego, deja reducir y evaporar el alcohol, y cuando quede un tercio del contenido inicial, añade la leche evaporada.

Sube a fuego medio y condimenta con la pimienta negra recién molida, el concentrado de carne y sal al gusto. Deja que rompa a hervir y baja el fuego.

Cuece hasta que la salsa empiece a espesar, sin dejar de remover con una espátula o cuchara de madera. Si vas a servir la salsa pimienta inmediatamente, redúcela hasta conseguir la densidad deseada, pero si va a reposar un rato antes de servirla, retírala del fuego antes de que esté tan espesa como deseas, pues con el calor residual se continuará cocinando y reduciendo.

Si quieres guardar la salsa pimienta, déjala enfriar a temperatura ambiente moviendo de vez en cuando para evitar que se forme una fina película oscura y seca, o cúbrela a piel con film de cocina. Después puedes introducirla en un tarro con tapa hermética y reservar en el frigorífico.

Para recuperarla, puedes calentarla al baño maría, es el método menos agresivo y que mejor tratará a esta cremosa salsa, pero también puedes calentarla en un cazo a fuego suave. Si está demasiado espesa puedes añadir un poquito de leche normal o de leche evaporada, antes de servir prueba por si es necesario rectificar de sal.

Abreviaturas
c/s = Cuchara sopera
c/p = Cuchara de postre
c/c = Cuchara de café
c/n = Cantidad necesaria

Un medallón de lomo de ternera cubierto con salsa de pimienta. ¿Se les antoja? A mí sí, y por eso hoy vamos a preparar esta receta de salsa a la pimienta.

Esta receta puede prepararse con dos tipos de granos de pimienta: los de pimienta negra o los de pimienta verde. Lo importante es que se trate de pimienta en granos.

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Receta de salsa a la pimienta para carnes

Esta salsa de pimienta para carnes los dejará con ganas de chuparse los dedos y de limpiar el plato con un pedazo de pan para que no se pierda una gota. Plato Salsas Cocina Casera Keyword receta facil Tiempo de preparación 5 minutos Tiempo de cocción 25 minutos Tiempo total 30 minutos Raciones 4 Calorías 65kcal Autor Lola

Ingredientes

  • 1 cucharada de granos de pimienta
  • 2 cucharadas soperas de mantequilla
  • 40 ml de cognac o brandy
  • 200 ml de crema de leche
  • 100 ml de caldo de carne de res
  • Sal
  • Pimienta molida sí, ¡más pimienta!

Elaboración paso a paso

¿Cómo hacer salsa a la pimienta?

  • Hay que comenzar por calentar un sartén y usarlo para fundir la mantequilla. Es importante que no esté demasiado caliente para no quemar este ingrediente.
  • Con la mantequilla fundida y bien esparcida por toda la superficie de por la superficie del sartén, agregar los granos de pimienta y dejarlos cocinar un par de minutos. Hay que removerlos de vez en cuando.
  • Verter el alcohol en el sartén y darle un minuto de cocción para que se reduzca un poco.
  • Luego añadir el caldo de res y enseguida la crema de leche. Mezclar bien todo para lograr una consistencia uniforme.
  • Añadir también un toque de sal y mezclarlo bien para que se integre. Esta cocción después de añadir la crema va a tomar unos 5 minutos, durante los qué hay que remover constantemente y la salsa espesará un poco.
  • Ahora llegó el momento de tomar dos decisiones según el gusto del cocinero. Una es la consistencia de la salsa. Si todavía no es suficiente, se puede dejar cocinar unos minutos más, para que se torne más cremosa.
  • La otra es la sazón, así que hay que probar la salsa y corregirla si hace falta, con un poco más de sal. La pimienta en polvo forma parte de los ingredientes de esta lista porque también hay quienes consideran que sin un toque adicional de este condimento, el sabor de la salsa queda muy suave. Si eres uno de ellos, este es el momento de agregar ese toque.
  • Si ajustas el sabor de la salsa, revuelve muy bien y vuelve a probar.

Ya está. Tu salsa a la pimienta está lista para servirse.

Salsa a la pimienta sin nata

Vamos a suponer que leíste nuestra receta de salsa a la pimienta y te interesó mucho, pero:

  1. No te gusta la nata
  2. Eres intolerante a la lactosa
  3. Quieres probar otra versión de esta salsa

En ese caso, esta salsa a la pimienta sin nata es para ti.

Para prepararla, vamos a conservar los ingredientes de la receta de base, menos la nata, obviamente. Lo que vamos a añadir para compensar la receta es un par de cucharadas de harina, bien servidas. Yo también recomiendo sumar otro par de ingredientes, pero son totalmente opcionales: un diente de ajo y media cebolla blanca. Si deciden utilizar estos dos últimos, hay que picarlos en trocitos muy pequeños y sofreírlos en la mantequilla, antes de agregarle los granos.

En el caso de la harina, hay que poner dos o tres cucharadas del caldo en una tacita, y utilizarlo para disolverla. Una vez obtenida una mezcla homogénea, sin nada de grumos, podemos incorporarla a los ingredientes que ya están en el sartén (después del paso en donde se mezcla el alcohol). Luego ya puedes ir agregando el resto del caldo y continuar con la cocción.

Si quieres que esta versión de la salsa quede totalmente liquida, puedes pasarla por un robot o licuadora. Ah, y con esta receta de la salsa, difícilmente necesites agregar pimienta en polvo 😉

¿Con qué se come la salsa a la pimienta?

Esta es la reina de las salsas para acompañar carnes. Ya habíamos hablado del medallón de lomo a la ternera bañado en salsa de pimienta, ¿cierto? ¿Qué opinan de prepararse un solomillo a la pimienta? ¿O de usar esta salsa para un entrecot? Y ni hablar de hacer un delicioso pollo bañado con esta salsa.

A mí también me encanta esta salsa acompañando un buen corte de carne de cerdo.

Si están pasando por ese momento gastronómico en el que experimentan con diferentes salsas para aderezar sus platos, les recomiendo varias de nuestras recetas:

  • Nuestra salsa roquefort
  • La receta de salsa agridulce
  • Una absolutamente deliciosa salsa de champiñones
  • Nuestra salsa barbacoa para chuparse los dedos
  • Una salsa roja mexicana con la que pueden ponerse muy creativos
  • Y también, una salsa tártara casera, buenísima.

Buen provecho.

Cómo hacer salsa a la pimienta verde

Dominar el terreno de las salsas da muchísimo juego en la cocina. Siempre se ha tenido la creencia de que las salsas servían para enmascarar platos cuya base es de poca calidad, pero nada más lejos de la realidad. Una buena salsa en su justa medida es el mejor complemento para una carne o pescado de gran calidad, y por supuesto también van genial con verduras y los platos de pasta.

La salsa a la pimienta verde es una de las salsas más sencillas a la par que sabrosas que se pueden elaborar, y a mí me gusta especialmente con carnes y con pasta. Se trata de una salsa que se sirve caliente, es muy cremosa, y se elabora con pimienta verde hidratada que nada tiene que ver con la habitual pimienta negra que solemos moler. De hecho, es una pimienta que puedes comértela entera sin problemas, pues su picor es bastante suave.

Sin duda alguna esta salsa queda espectacular con solomillo de cerdo, y para muestra un botón: nuestra deliciosa receta de solomillo de cerdo a la pimienta verde con patatas aromatizadas. Como comentaba, es una de esas salsas que me la imagino acompañando carnes, por ejemplo hamburguesas gourmet caseras, o incluso un buen plato de pasta.

Otras salsas que le van genial a las carnes son la salsa barbacoa o la salsa roquefort (nuestra versión es sin nata y está riquísima). Para muestra, el increíble solomillo de cerdo con salsa roquefort, una apuesta segura para sorprender a los más queseros. Y si optas por una guarnición, las patatas con salsa de queso cabrales están de… ¡escándalo!

Manos a la obra, ten lista tu salsa a la pimienta verde en apenas 15 minutos y dale un toque gourmet a tus platos 😉

Ingredientes para hacer salsa a la pimienta verde (cantidad para acompañar el plato de carne de 4 personas, unos 300gr):

  • 200 ml de nata para cocinar.
  • 1 cebolleta o 1 cebolla pequeña.
  • 1/2 pastilla de caldo concentrado (de carne o de pollo, ambos sirven).
  • 1 cucharada de pimienta verde. ¡Importante! Se trata de la pimienta verde que venden en un tarrito con líquido, por lo que no está seca ni deshidratada. El tarrito, aunque suele parecer pequeño, será suficiente para preparar muchas veces esta salsa a la pimienta verde.
  • 1/2 vasito de vino blanco o jerez.
  • Aceite de oliva, pimienta negra molida y sal.

Preparación, cómo hacer la salsa a la pimienta verde:

  1. Prepara la cebolleta. Para ello, lávala bajo el chorro de agua fría y sécala. Córtale el rabo (toda la zona verde) y las raíces, y pícala finita.
  2. Pon una sartén a fuego medio, échale un poco de aceite y sal, y saltea en ella la cebolleta durante 5 minutos, hasta que esté ligeramente transparente.
  3. Desmenuza con tus propios dedos la pastilla de caldo concentrado encima de la sartén, y añade el vino blanco. Revuelve bien y deja que el alcohol se evapore, tardará un par de minutos.
  4. Añade la nata y una cucharada de pimienta verde. Remuévelo todo bien y déjalo que se cocine y espese durante unos 5 minutos (no debe hervir, así que ponlo a fuego flojito).
  5. Si espesa demasiado, puedes añadir un poco de leche hasta dar con la textura que más te guste. Pruébala y rectifícala de sal si es necesario.

    Cómo preparar la salsa a la pimienta verde

Tiempo: 15 minutos

Sirve y degusta:

Asegúrate de utilizar la salsa bien caliente, por lo que puedes prepararla en el último momento, o tenerla previamente hecha y darle un golpe de calor de nuevo en el fuego, con un par de minutos es suficiente. Al recalentarla puede espesarse un poco, así que puedes añadirle leche hasta dar con la textura que más te guste.

Salsa a la pimienta verde

Riega tus platos de pasta (con unos espaguettis y un poco de bacon crujiente quedaría espectacular), o tus recetas de carne. Para ir abriendo apetito, mira cómo queda el solomillo de cerdo a la pimienta verde con patatas aromatizadas.

Solomillo de cerdo a la pimienta verde con patatas aromatizadas

Variaciones de la receta de salsa a la pimienta verde:

Si prefieres las salsas sin nata, existe una alternativa muy buena basada en leche y harina de maíz (como si fuera una bechamel), y puedes tomar como ejemplo nuestra salsa roquefort sin nata. Simplemente en vez de agregar nata, incorpora una mezcla de leche y harina de maíz (previamente diluídas en frío), y sigue con el resto de la receta.

La cebolleta o cebolla es opcional para la preparación, aunque en mi opinión le aporta una textura y sobre todo un sabor que le queda genial. Solo prescindiría de ella si tengo muy poco tiempo para cocinar. Y si la añades y quieres que la salsa quede finita, puedes triturarla con una batidora.

Consejos:

Prueba siempre la salsa antes de servirla, para que esté perfecta para ti en cuanto a textura y sabor. Si te queda muy espesa, puedes ir añadiendo un poco de leche. En cuanto a la sal, ten en cuenta que el propio caldo concentrado aporta bastante, por lo que debes probarla antes de hacer cualquier cambio.

Puedes conservarla 2-3 en la nevera en un recipiente hermético (preferiblemente un tarro de cristal).

RECETA FACIL DEL SOLOMILLO A LA PIMIENTA

El solomillo a la pimienta es una receta de esas de toda la vida. Puedes hacerlo de cerdo o de ternera, si quieres permitirte algo más lujoso. También puedes hacerlo con pimienta negra, o verde. O mezcla de ambas. Elijas lo que elijas, seguro que no fallas con esta receta de cocina. Es muy fácil de hacer ¡y muy rica! Veamos la receta del solomillo a la pimienta:

INGREDIENTES para 2 personas

  • 1 Solomillo de unos 500g
  • 100ml de coñac, ron o coñac
  • 250g de nata para cocinar (crema de leche)
  • 30g de pimienta negra o verde. Puedes añadir más o menos cantidad en función de lo que te guste el picante
  • sal

COMO HACER SOLOMILLO A LA PIMIENTA

1.- Con un cuchillo bien afilado, quitamos las vetas de grasa y nervios que pueda tener el solomillo. No es necesario que quede totalmente limpio de ellas pero al menos, sí que hay que quitar las partes más grandes.

2.- Después lo salpimentamos y lo sellamos en una sartén a fuego fuerte, con un chorrito de aceite. Si puedes sellarlo sin cortar el solomillo, mejor que mejor. La idea es cocinarlo por fuera, dejándolo crudo por dentro.

3.- Una vez esté sellado, lo ponemos en una fuente de horno y metemos todo al horno a 200ºC. Calor arriba y abajo. Alrededor de 15 minutos

4.- Mientras se cocina, preparamos la salsa. En un mortero ponemos la pimienta en grano y la molemos. La mayoría debe quedar bien molido pero, no pasa nada si quedan granos enteros o casi enteros.

5.- Añadimos la pimienta al aceite donde habíamos sellado el solomillo y la tostamos durante unos 30 segundos, removiéndola constantemente

6.- Pasado el tiempo, añadimos el licor que hayamos elegido (Whisky, coñac, ron) y dejamos cocinar un minuto más, que se evapore el alcohol.

7.- Después echamos la nata y una pizca de sal, para que la salsa no sepa sosa. Dejamos cocinar a fuego suave unos 10 minutos.

8.- Pasado el tiempo, sacamos el solomillo del horno, lo cortamos en rodajas y lo servimos con unas cucharadas de salsa por encima…

Así de fácil es hacer nuestro solomillo a la pimienta. Si quieres hacerlo más fino, puedes utilizar ternera. Si quieres más económico, cerdo. Sea cual sea la pieza que prefieras, ¡quedará bien rico!

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