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Sangrado de implantacion duele

Síntomas de implantación: ¿se puede saber si se está embarazada antes de que el test dé positivo?

Muchas mujeres que intentan quedarse embarazadas se preguntan si hay algún síntoma de implantación al cual deben estar atentas. Si de verdad estás en armonía con tu cuerpo durante las dos semanas de espera, ¿es posible que detectes síntomas prematuros de embarazo —como dolores agudos, calambres o manchado— que puedan deberse a que hay un embrión incipiente implantándose en tu útero?

Cuidado que vienen spoilers: la verdad es que no (y el sangrado por implantación en realidad no existe). Entender el proceso de implantación ayudará a explicar por qué es imposible saber si el embrión se ha implantado con éxito hasta que un test de embarazo te lo confirme. También te ayudará a entender por qué no aparecerán la mayoría de indicios tempranos de embarazo hasta que no te haya venido la regla.

¿Qué es la implantación?

Solemos creer que el embarazo empieza al concebir —cuando el espermatozoide entra en el óvulo. Pero tiene más sentido considerar como verdadero inicio de embarazo el momento en el que el óvulo fertilizado se implanta con éxito en la pared uterina.

¿Por qué? Pues porque la implantación es un obstáculo más difícil de superar que la fertilización. Según estudios recientes hasta dos tercios de los óvulos fertilizados no consiguen implantarse, indicando que los embriones están ya predestinados a sobrevivir o morir incluso antes de que ocurra la primera división celular.

¿En qué consiste el proceso de implantación?

Digamos que has tenido sexo en los días previos a ovular. Cuando se libera el óvulo, ya hay espermatozoides esperando en las trompas de Falopio y uno de ellos consigue fertilizarlo. El óvulo fertilizado empieza a dividirse al viajar por las trompas de Falopio hacia el útero.

Cuando entra en el útero, empieza el proceso de incrustación en la pared uterina, o implantación. No hay mucho que puedas hacer durante la implantación para influir en los cambios del embarazo. Si no se da la implantación, lo más probable es que el embrión no tuviera posibilidades de convertirse en un embarazo viable.

El proceso de implantación se completa a los 8-10 días después de ovular1. Desde que se completa la implantación, el embrión empieza a producir hCG, la hormona que detectan los tests de embarazo. La hCG envía un mensaje al cuerpo lúteo para que siga produciendo progesterona.

En un ciclo normal sin embarazo, el cuerpo lúteo a estas alturas ya está quedándose sin progesterona. Ya que la progesterona es la hormona que da estructura al revestimiento uterino, cuando caen los niveles de progesterona, empieza la regla. Pero la hCG que produce el embrión recién implantado «rescata» al cuerpo lúteo, dándole un impulso para ayudarle a seguir produciendo progesterona. El revestimiento uterino permanece intacto y no empieza el periodo.

¿Se puede sentir la implantación?

¿El proceso mediante el cual el embrión se incrusta en la pared uterina produce algún síntoma físico que puedas notar? En una palabra: no. Aunque prestes atención a tu cuerpo y notes pequeños dolores agudos, es muy improbable que estén relacionados con el proceso de implantación.

El embrión es la mitad de grande que un ácaro del polvo y nada de lo que pasa en tu cuerpo a ese nivel celular se puede notar más de lo que notas cómo se dividen las células o te crece el pelo.

¿Puedes ver los síntomas de implantación en la gráfica?

La implantación suele ocurrir siempre entre 8 y 10 días después de la ovulación. El embrión no produce hCG hasta que se completa la implantación. Incluso una vez se ha completado la implantación, los niveles de hCG tardan unos días en llegar al nivel necesario para que los tests de embarazo lo detecten.

Es decir, que no esperes ver ningún síntoma de embarazo en tu gráfica —ni sentirlos en tu cuerpo— hasta que hayan pasado como mínimo 10 días desde la ovulación. Nada de lo que salga en tu gráfica ni en tu cuerpo antes de esa fecha tiene significación alguna en tus posibilidades de estar embarazada.

Si no estás embarazada, el cuerpo lúteo acaba quedándose sin progesterona, caen los niveles de esta hormona y te llega el periodo. El descenso de los niveles de progesterona hace que caigan la temperatura y la frecuencia del pulso en reposo. En algunas mujeres, el descenso de la temperatura y de la frecuencia del pulso en reposo coincide con el día de la menstruación o el día de antes. Si es tu caso, tener la temperatura y la frecuencia del pulso en reposo elevadas podría ser síntoma prematuro de embarazo.

Sin embargo, muchas mujeres responden más tarde al descenso de los niveles de progesterona y su temperatura y frecuencia del pulso en reposo no empiezan a caer hasta que ya lleven varios días de su siguiente ciclo. Si es tu caso, no habrá diferencias entre tu gráfica de embarazo y la de no embarazo.

Básicamente, recuerda que si estás lo suficiente embarazada como para tener síntomas y señales de embarazo (ya sea en tu cuerpo o en la gráfica), lo estás también para que la prueba de embarazo te dé positiva.

De Lindsay Meisel | Oct 4, 2017 Tags: ciclo irregular, concepción, consejos embarazo, early pregnancy, embarazo, esperma, fase folicular, fertilidad, hormonas, infertilidad, moco cervical, mujer, ovulación, pulsera Ava, regla, sexo, SOP, trying to conceive

Lindsay Meisel

Muchas mujeres, cuando están intentando quedarse embarazadas, notan un pequeño sangrado, de color marrón o rosado, unos días antes de que les tenga que venir la regla, lo que pueden confundir con la menstruación. Sin embargo, es el sangrado de implantación, un sangrado ligero causado por la implantación o anidación del blastocisto (nombre que se da al embrión en su primera fase) en la mucosa del endometrio, donde se alojará para crecer y desarrollarse.

Al llegar a la pared del útero, este blastocisto produce unas enzimas que erosionan la pared del útero para anclarse a ella, lo que puede producir una leve hemorragia a medida que el blastocisto se va introduciendo en ella.

Asimismo, en estos días aumenta la cantidad de vasos sanguíneos y la irrigación al útero, lo que hace que sea más fácil que se produzca la hemorragia.

No obstante, este proceso de implantación no es doloroso, de hecho, muchas mujeres ni siquiera lo notan ya que no siempre se sangra.

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Sangrado durante el embarazo

La mayoría de las mujeres experimenta un leve sangrado vaginal en las primeras semanas de gestación que no suele tener ninguna importancia, ya que el útero está muy irrigado durante esta etapa y sangra con facilidad. Sin embargo, si es abundante, de color intenso, duradero y va acompañado de otros síntomas, puede indicar un problema mayor.

Lo que sí es posible es que se noten unas ligeras molestias abdominales, similares a las de la menstruación, que pueden darse en el momento de la implantación o unos días después. Este dolor no tiene que ser fuerte ni durar mucho tiempo.

Por último, para distinguir el sangrado de implantación de la menstruación debes saber que este sangrado es más ligero y claro. Suele ser de color parduzco, sin coágulos de sangre, y se produce entre 6 y 12 días después de haber mantenido relaciones sexuales.

Asimismo, no dura más de 1 o 2 días y puede ir acompañado de otros síntomas propios de las primeras semanas de embarazo como cansancio, sueño, náuseas, aumento de ganas de hacer pipí, hinchazón, etc.

Para salir de dudas y saber si era el sangrado de implantación o un sangrado vaginal causado por otros motivos (regla, quistes, problemas hormonales…), lo mejor es hacerse un test de embarazo en torno a la fecha de la regla. Los test actuales en seguida reaccionan a la hormona del embarazo, la hCG, por lo que rápidamente se puede saber si se ha logrado el embarazo o no. No obstante, deberás esperar al menos al día de la regla para hacerte una prueba de orina; los análisis de sangre detectan cantidades menores de hCG y pueden hacerse un poco antes.

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El sangrado de implementación es un sangrado muy ligero y uno de los primeros síntomas que experimentan algunas mujeres embarazadas.

Reconociendo los síntomas de sangrado de implantación

Seis a 12 días después de la fertilización del óvulo, este se implantará en el útero. A medida que esto ocurre, una pequeña cantidad del revestimiento uterino puede alterarse o liberarse. Esta pequeña cantidad de sangre puede aparecer como manchado o sangrado. La mayoría de las mujeres no experimenta sangrado de implantación, y no se considera un signo obvio de embarazo; los médicos estiman que menos de 1/3 de las mujeres experimentarán sangrado por implantación. Si no te encuentras entre las mujeres que experimentan este sangrado, no lo interpretes como una señal de que no está embarazada; Es posible que debas esperar y ver si aparecen otros signos de embarazo o verificar el embarazo realizando una prueba de embarazo.

Descargas ligeras

Si se produce el sangrado de implantación, a menudo es muy ligero. Algunas mujeres experimentan solo una ligera mancha durante algunas horas, mientras que otras pueden experimentarlo durante varios días. El sangrado no es tan pesado u oscuro como un período, y muchas mujeres pueden confundirlo con la mancha que a veces puede ocurrir entre los períodos. La secreción suele ser de color rosa claro o marrón y muy escasa; algunas mujeres solo pueden notarlo en el papel higiénico, mientras que otras pueden necesitar un pantiprotector.

Calambres de implantación

Con frecuencia, la hemorragia de implantación se acompaña de una sensación de calambre de leve a moderada a medida que el huevo se adhiere a la pared uterina. Este calambre de implantación es común y puede ocurrir tan pronto como siete días antes de la fecha en que esperabas tu próxima menstruación. Los calambres de implantación pueden variar en severidad, algunas mujeres lo describen como similar a los cólicos menstruales o la sensación de que tu período está a punto de comenzar. Con frecuencia, estos calambres continuarán más allá del tiempo en que tu período se debería haber manifestado ya que tu útero comienza a estirarse.

Sangrado antes de que te hubiese tocado tu período

La implantación puede ocurrir entre 6 y 12 días después de la ovulación. Esto significa que puedes experimentar sangrado de implantación hasta una semana completa antes de que te hubiese tocado tener tu período. La hemorragia por implantación también puede ocurrir justo cuando se acerca el período. De hecho, algunas mujeres pueden confundir la ligera mancha como un período ligero cuando se acompaña con calambres de implantación.

Confirmando tus síntomas

Si has experimentado lo que crees que es una hemorragia de implantación, espera hasta al menos un día después del momento en que crees que tu período debería haber comenzado, para realizarte una prueba de embarazo. Debido a que el sangrado de implantación puede ocurrir tan pronto en tu ciclo, es posible que no tengas suficiente de la hormona del embarazo aún para obtener una prueba positiva en el momento en que experimentes el sangrado. Siempre haz un seguimiento con tu médico después de una prueba de embarazo positiva.

¿Cuándo preocuparse por tu sangrado de implantación?

Las mujeres embarazadas deben preocuparse por el sangrado si es pesado, de color rojo brillante, contiene coágulos o está acompañado de calambres o molestias intensas. El sangrado de implantación también puede ocurrir después de la inseminación artificial. Si el sangrado es persistente, comunícate con tu médico lo antes posible. También debes contactar a tu médico si tienes inquietudes, preguntas o sentimientos de malestar que acompañan a la hemorragia.

Relájate

El sangrado durante el inicio del embarazo puede ocurrir en un 20 a un 30 por ciento de todos los embarazos. Si crees que estás embarazada y has experimentado un sangrado leve o manchado, relájate; puede ser solo un signo normal de un embarazo saludable.

Sangrado de implantación

Sangrado de implantación

Uno de los síntomas habituales (aproximadamente en tres de cada diez mujeres) del embarazo es el llamado sangrado de implantación. Aunque en un primer momento puede causar preocupación en la embarazada, suele ser algo normal y que a priori, no implica que exista alguna complicación o riesgo relacionado con el embarazo.

Se produce aproximadamente entre el día décimo y catorceavo tras la concepción y está relacionado con el proceso de formación y desplazamiento del embrión hacia el útero.

Te contamos en qué consiste, por qué se produce, qué síntomas tiene y cuándo es necesario que acudas a tu médico.

¿Cómo es y por qué se produce?

Una vez formado el embrión, este comienza un proceso de desplazamiento desde las trompas de Falopio hacia el útero, con el objetivo de adherirse a la pared interna de este. Este proceso se realiza durante las primeras semanas de gestación.

La adherencia del embrión al útero debe ser firme, ya que su conexión con el tejido endometrial será la que posibilite que se lleve a cabo un correcto intercambio de nutrientes.

Las paredes del útero son zonas muy irrigadas de sangre, es decir, allí encontramos gran cantidad de vasos sanguíneos, por lo que es muy posible que cuando se produzca esta unión del embrión con el tejido endometrial se rompan algunos vasos y se produzca el sangrado.

Esta ruptura de vasos facilita que se produzcan a su vez unos nuevos que favorezcan la unión del embrión con la futura placenta.

Así que, la sangre que podremos observar durante estos primeros días de gestación muy probablemente se deba a este proceso natural, que no entraña ningún riesgo ni para la madre ni para el futuro feto.

No siempre es fácil distinguirlo de otros (que no tienen por que entrañar tampoco riesgo) aunque generalmente se trata de un tipo de sangrado que notaremos diferente al menstrual, de corta duración y con una textura más “ligera”.

Suele venir acompañado de otros síntomas relacionados con el embarazo, lo que te será de mucha utilidad para poder identificarlo con mayor claridad.

Algunos de los síntomas habituales que pueden acompañar a este sangrado son:

Cólicos: habitualmente son dolores de carácter leve que se producen durante el proceso de implantación del embrión en el útero.

Espasmos abdominales: se producen debido a los cambios que está empezando a experimentar tu útero. No solo él, sino toda la zona pélvica está comenzando a cambiar para adaptarse a todos los cambios que están por venir.

Náuseas: se trata de un síntoma muy habitual, que además suele producirse poco después del sangrado. También la sensibilidad excesiva a algunos olores.

En general, puedes experimentar algunos de los síntomas habituales asociados al embarazo como pesadez de piernas, hinchazón de senos etc.

La presencia del sangrado, junto con otra serie de síntomas, serán bastante aclaratorios, sobre todo si sospechas que puedes estar embarazada.

¿Cuánto dura?

Cómo se produce el sangrado de implantación, en qué momento podremos observarlo y su duración nos ayudará a determinar que efectivamente es debido al inicio de la gestación.

Habitualmente, dura muy poco tiempo, en torno a los dos días. Este periodo puede prolongarse como mucho a uno más. Esto en cuanto al tiempo máximo, ya que, en ocasiones, puede ser puntual de unos minutos o muy pocas horas.

Esta es una de las principales características, que te ayudará a distinguirlo claramente.

¿Cómo distinguir el tipo de sangrado según su color?

Uno de los aspectos que nos ayudará a determinar si lo que estamos experimentando es un sangrado por implantación o de otro tipo es su color.

El color del sangrado de implantación suele ser de color más bien rosado, o también de tonalidades café. Un color más rojo intenso sería más atípico.

¿Es posible que sea rojo brillante?

No es habitual que la tonalidad de la sangre sea rojo brillante. Como decíamos, los colores suelen variar más bien entre el rosado y el marrón. Esto es debido a que:

  • El flujo suele ser muy escaso, lo que produce que muy poca cantidad de sangre y, en consecuencia, la tonalidad de este sea más bien rojo claro y roso.
  • Por otro lado, se produce en el útero, por lo que el recorrido que debe hacer hasta que sale es amplio. Esto significa que durante este recorrido irá perdiendo la “viveza” de color, y por eso no es probable que sea rojo brillante, si no más bien con tonalidades marrones.

Un sangrado de color rojo más vivo puede deberse a otra causa, que no necesariamente tiene que implicar un problema o riesgo para el embarazo. Pero, si tienes alguna duda, no tienes más que consultar a tu médico para salir de dudas.

¿El sangrado por implantación duele?

Como explicábamos anteriormente, el sangrado por implantación es la consecuencia del proceso de adhesión del embrión al útero. Este proceso puede producir algunas molestias en algunos casos. Estas molestias pueden traducirse en cólicos de carácter leve. También es posible que aprecies espasmos abdominales, habituales durante los inicios del proceso de embarazo.

En cualquier caso, muchas mujeres no experimentan ni siquiera dolor durante este proceso, y, en caso de darse, este será muy similar al que se puede experimentar en los días previos a la menstruación.

Además, como es de duración muy corta, en caso de producirse molestias, estas durarán muy poco.

¿Es normal que sea abundante en algunos casos?

Debemos tener en cuenta que este tipo de sangrado se produce por la implantación del blastocito (primera fase del embrión), que tiene un tamaño realmente muy pequeño. Por tanto, la cantidad que puede producir es muy pequeña y eso, en el supuesto de que se produzca.

Por tanto, es muy poco frecuente que pudiera producirse un sangrado abundante.

Si llegas a experimentar un sangrado abundante y, además, este viene acompañado de otra serie de síntomas, entonces si es necesario que acudamos a nuestro médico.

Estos síntomas que aparecen pueden ser: dolores severos, mareos y malestar general. Este tipo de síntomas, pueden indicar que se ha producido un embarazo ectópico.

El embarazo ectópico es aquel que se produce fuera del útero. En un embarazo normal, tras la fecundación, el óvulo se dirige desde las trompas de Falopio hacia el útero, donde se implantará ya como embrión en estado primario. El embarazo ectópico se produce en las trompas de Falopio o incluso los ovarios u otras zonas abdominales.

Se trata de un tipo de embarazo potencialmente arriesgado para la mujer, por lo que debe recibir tratamiento médico lo antes posible.

¿Qué sucede si contiene coágulos?

La presencia de coágulos en este sangrado no es nada habitual, aunque no imposible. La textura normalmente es más bien ligera, más que la del flujo menstrual.

En algunos casos, se producen hematomas intrauterinos, que, al desprenderse pueden producir la presencia de algunos pequeños coágulos.

En cualquier caso, si hay una abundante presencia de estos acompañada de mucho flujo e incluso molestias, es aconsejable que acudas a tu médico lo antes posible para averiguar el origen del problema.

¿Cómo distinguir el sangrado de implantación de la regla?

Ya hemos ido explicando que se trata de sangrados con causas muy diferentes y, por ello, suele ser relativamente fácil distinguirlos.

Cada mujer conocemos exactamente cómo es nuestra menstruación, qué síntomas experimentamos previamente a ella, si tenemos cólicos previos o durante la misma, calambres y, además sabemos qué tipo de flujo menstrual tenemos, en cuanto a color, textura, cantidad…

El sangrado por implantación suele ser muy fácilmente identificable ya que:

  • La cantidad de sangre es muy escasa debido a que se produce por la ruptura de unos pocos vasos superficiales en nuestro útero, lo que no produce un gran sangrado.
  • El color de la sangre no es un color rojo vivo, como el que si podemos observar en nuestra menstruación. El color habitual tiende desde el rosado, cuando es un muy escaso, hacia el marrón oscuro, debido a toda la distancia que ha de recorrer la sangre hasta salir.
  • La duración del sangrado es muy corta. En comparación con la menstruación, este pequeño sangrado puede durar desde unas horas hasta dos o tres días a lo sumo.

A no ser que tus reglas habitualmente sean de duración muy corta y con un flujo muy escaso, te será muy fácil distinguir el origen de este, por lo que es muy difícil confundirlo con el sangrado menstrual.

En conclusión…

Que se produzca algún manchado de sangre durante el embarazo puede deberse a causas muy diferentes.

En el caso del sangrado de implantación de embrión se trata de una causa identificada y que no supone ningún riesgo, ni para la madre, ni para el embrión.

Pero existen otros casos en los que un manchado puede indicar que existen problemas durante el embarazo. Sobre todo, si es un manchado abundante y acompañado de dolor y malestar fuertes.

Por ello, debes consultar siempre con tu médico, acerca de cualquier síntoma que no sea habitual.

Si estás sufriendo un sangrado de muy corta duración, con una coloración y una textura que no se corresponden con la habitual de tu menstruación, y además estás buscando el embarazo, casi con toda probabilidad se trate de un sangrado de implantación.

En este caso, lo más recomendable es que te hagas un test de embarazo para salir de dudas.

Aunque la medicina reproductiva avanza cada día y cada vez los profesionales médicos manejan más información acerca del proceso de embarazo, cada mujer y embarazo es único. A pesar de que muchos síntomas son comunes en muchos casos, en otros, estos pueden presentarse o no, e incluso variar en cuanto a sus características.

Por eso, es muy importante que durante todo tu embarazo cuentes con un equipo médico profesional, con experiencia y muy cercano, que haga un seguimiento adecuado y que resuelva cualquier consulta y duda que puedas tener, que sabemos que son muchas.

En Clínica Aísa, Clínica de reproducción de Zaragoza, encontrarás a los mejores profesionales en esta área que te ayudarán durante todo tu embarazo y te asesorarán sobre todo lo que quieras saber. No dudes en consultar con nosotros.

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