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Se la mete toda

Qué sienten ellos cuando lo hacen por atrás

Alrededor del sexo anal hay un sin fin de tabúes. Muchos hombres dicen que les encanta la sensación, mientras algunos confiesan no haberlo experimentado… aún. Y es que seamos sinceras, algunas lo evitamos a toda costa por el dolor y/o la dificultad que implica

Claramente, ambos sexos tenemos opiniones encontradas al respecto. Para algunos de ellos, esta variación implica una especie de juego de tino; si anotan justo ahí, obtienen puntos extra. Mientras que nosotras gesticulamos y gritamos (Aunque no siempre de placer), sin entender cuál es la fascinación.

Por eso, te decimos qué sienten cuando lo hacen por atrás (De la boca de ellos):

1. Como una virgen. Exactamente cómo Madonna lo decía, ‘tocada por primera vez’. Así sienten ellos cuando les das el ‘boleto dorado’ hacia tu ano. Según ellos, dado que es un lugar poco convencional y al que pocas mujeres acceden, sienten como si le ‘quitaran la virginidad’ a una chica.

2. Poder. Para ellos es como el bonus extra, es un sentimiento de dominio sobre la pareja. Ojo, no es tanto una cuestión machista, sino más bien algo que tiene que ver con su ego.

3. La vista es mejor desde arriba. Para muchos, una de las partes favoritas de su pareja es el trasero, así que el placer se duplica cuando tienen un panorama completo de tus pompas y además, un acceso más inmediato a ellas. Por esto, no es extraño que quieran darte algunas nalgadas o simplemente, acariciar tu booty. De igual forma, les resulta cómodo estimular otras partes del cuerpo, como los senos.

Paso a paso… Preparáte para un anal

4. El punto G. Este punto no necesita mayor explicación. Ellos también tienen EL punto, y esta variante resulta mucho más estimulante y efectiva para alcanzarlo.

5. Se siente más. El espacio del ano es mucho más estrecho de la vagina y a diferencia de ella, no se expande ni se adapta al grosor del pene. Por ende, todo se siente con mayor intensidad.

Recuerda que si estás lista para hacerlo ‘por atrás’ y darle ese placer a tu galán, necesitas mucha, muchísima lubricación.

¿Cómo se siente un orgasmo?

Lo mejor que nos puede pasar tanto a hombres como a mujeres durante el sexo es llegar a ese punto máximo de placer llamado orgasmo, es lo que queremos lograr con esos besos, caricias, mordidas, palabras y más que nos decimos y que nos damos al estar en la cama. Pero ¿Cómo se siente un orgasmo durante el sexo?

Todos, tanto hombres y mujeres somos totalmente distintos en todos los aspectos y obviamente nuestra percepción de llegar a un orgasmo es distinta. Se dice que todo hombre llega al orgasmo, que no solo se basa en la eyaculación, sino en la percepción de distintas sensaciones por todo el cuerpo.

En las mujeres es distinto a ellas les cuesta un poco más de trabajo alcanzar el clímax, se sabe por diversos estudios que solo el 25% de las mujeres logra tener un orgasmo con penetración vaginal, esto se debe a que la vagina no tiene las suficientes terminaciones nerviosas por lo que se necesita de mucha estimulación extra o bien concéntrate en otros puntos de su cuerpo como pezones y punto G.

“Una persona normal destina unas 600 horas a tener sexo entre los 20 y 70 años de edad”

Todos o la gran mayoría por experiencia sabemos cómo se siente tener un orgasmo, pero no sabemos que es lo que el otro siente y esa siempre ha sido una gran pregunta que por morbo debemos saber y pues las respuestas son dividías y no hay una respuesta concreta de los que se siente.

Muchos hombres opinan que el llegar a un orgasmo además de la eyaculación o venirse dentro de su pareja es: reconfortante, te relaja y hace que se te olviden las presiones del trabajo, que el orgasmo te libera y físicamente es cuando todos tus sentidos se armonizan y logras estar en contacto con ellos al cien, logras sentir todo, es la fusión de dos almas y que se sienten cosquillas.

Para algunos otros lo verdaderamente relajante e interesante es al terminar el orgasmo, porque tu cuerpo se relaja y se siente satisfecho junto con una necesidad grande de dormir.

El orgasmo masculino dura entre 3 y 10 segundos

En las mujeres es todo diferente para ellas el tener un orgasmo es: sentir que el rostro se calienta, se te cierran los ojos y se te abre la boca, todo se concentra en el clítoris y a veces se siente ganas de orinar. La vagina se contrae entre 5 o 15 veces, que pueden ser detectadas por el pene, se liberan las tensiones y ansiedades. ¡Todo es una fiesta!

El orgasmo femenino puede durar entre 10 y 25 segundos, más tiempo que el de un hombre (y lego ellas son las que no quieren). De igual manera un estudio realizado por la en la Universidad Emory revelo que el 72% de las mujeres han fingido un orgasmo y sus parejas se han dado cuenta.

El sexo más orgásmico de las chicas es el solitario (masturbación), en segundo lugar el oral y en tercer lugar el vaginal.

Sin duda el orgasmo es una sensación distinta para cada persona, lo importante aquí es conocer tu cuerpo y saber lo que te gusta, centrarte en el placer de ambos y no en el propio. Disfruten de su sexualidad y tengan muchos y felices orgasmos.

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Orgasmos falsos – ¡ hemos fingido! Aquí.

Ellos también lloran después del orgasmo. Aquí.

7 técnicas para alcanzar el orgasmo en pareja. Aquí.

Esto es lo que siente un hombre cuando le meten los dedos por el ano

Los genitales no son el único medio para obtener placer sexual. Cuando un hombre es penetrado por el anoadquiere mayor placer en la medida en que es estimulado en la próstata. Si la relación sexual -o, en su caso, la masturbación- se lleva a cabo de manera apropiada, existe la posibilidad de que los hombres puedan lograr un orgasmo con la estimulación de la próstata y/o la base del pene.

De la misma manera, tanto hombres como mujeres deben estar lo suficientemente relajados ya que, de lo contrario, por la estrechez y la poca flexibilidad del ano, el acto puede ser doloroso.

Es conveniente que la pareja estimule por medio de caricias y poco a poco vaya introduciendo uno o más dedos o algún objeto con mucho cuidado. Los lubricantes son un buen auxiliar para que de manera paulatina se origine una dilatación de los músculos. Asimismo hay quienes recurren al anilinguis previo a la penetración para relajar las terminaciones nerviosas.

En los hombres, es probable que un masaje pueda desencadenar la contracción de los músculos que rodean la próstata y, como consecuencia, la excitación produzca la salida de líquido prostático y se den contracciones de tal forma que estimulen el reflejo eyaculatorio del pene.

Las personas que son penetradas suelen masturbarse lo cual aumenta el placer al relajar los músculos Para la persona que penetra, también es un acto de placer debido a que siente mayor presión por parte de la zona anorrectal al momento que la persona penetrada siente el orgasmo y contrae con fuerza la musculatura de dicha zona.

Más del 90 por ciento de las mujeres que han tenido sexo anal expresan tener mayor placer en la penetración analque en la vaginal y esto se debe a que en la zona anorrectal existen más terminaciones nerviosas que causan excitación que en la vagina.

Chicos que no saben dedear, estos consejos son para ustedes

No me gusta jalársela a los hombres. Aprendí con el tiempo y algunas experiencias que a cada hombre le gusta de una manera diferente. Entonces, cada que se la jalo a un güey estoy compitiendo contra la otra persona que sabe más sobre el tema de jalar pitos —el tipo al que se la estoy jalando.

Para ser honesta, jalársela a un güey no es difícil y por lo general una vez que te dice cómo le gusta, es fácil seguir el ritmo que desea (una pista: repetitivo, muy repetitivo). La técnica se puede enseñar y aprender, pero al final del día nunca serás mejor que el dueño del pene y tal vez ésa es la razón por la que Dios inventó las mamadas.
Si jalársela a un hombre es intimidante, no puedo imaginar el miedo que siente un tipo al momento de dedear a una chica, ya que las diferencias entre vaginas y preferencias femeninas son demasiadas y mucho más complejas que los penes (bueno por lo menos en mi experiencia). Además, las mujeres tenemos un montón de otras partes ahí y los güeyes sólo tienen una erección notoria.

Realmente no puedo decir exactamente qué hacer para que la próxima vez que vayas a dedear te salga perfecto, pero sí te puedo decir lo que la mayoría de mujeres no quieren que les pase a su perfecto capullo. Ahí te va.

CÓRTATE LAS UÑAS

Toma tu dedo. Métetelo a la boca. Pasa el dedo por la parte interna de tu boca. ¿Puedes sentir eso? Ahora imagínate ese dedo en la parte más sensible de nuestras vaginas.
Haznos un favor, ¡córtate las pinches uñas! Nos vale madres que las necesites para tocar la guitarra o por cualquier otra razón pendeja. La neta eres un puerco. Córtate las uñas, así de sencillo. No hay nada sexy en un hombre que te mete las uñas largas.

NO TE OLVIDES DEL CLÍTORIS

Sé que es muy obvio, pero estoy segura que muchos hombres no prestaron atención a sus clases de educación sexual y tampoco cuando sus ex novias tomaron sus manos y las PUSIERON EN EL LUGAR CORRECTO DE LA VAGINA. Creo que puedo hablar por la mayoría de las mujeres cuando digo que los hombres nos hacen sentir como niñas de 15 años cuando nos tocan de manera incorrecta. Cuando pasa eso, te pones a pensar cosas como: «Bueno tal vez no está buscando mi clítoris sino mi muslo».
¡TOMA EL CONSEJO!

Cuando una mujer te enseña lo que debes hacer, es porque a ella le gusta eso. Ahora —esto es lo más importante— cuando una chica se detiene para mostrarte qué hacer, entonces tú aprendes y ella podrá recostarse y disfrutar. POR NADA DEL MUNDO SEAS UN PENDEJO Y REGRESES A LAS PENDEJADAS QUE ESTABAS HACIENDO. ELLA YA TE ENSEÑÓ. TÚ NO TIENES LA RAZÓN.

PREGUNTA ANTES DE METERLO EN OTRA PARTE

Ok, tienes el dedo en un lugar, pero eso no significa que puedas meterlo en otro. Te puede sorprender, pero meternos el dedo al ano no es algo que le guste a todas las mujeres. Y tal vez un día le gustó, pero no significa que será así para la próxima vez. Antes de meterte con el cucu, primero pregunta.

NO ESTÁS DESTAPANDO EL BAÑO

Culpo a la industria del porno por este «truco» (nota: si a los juegos sexuales les dices trucos, mejor no cojas). Por lo regular esto sucede cuando estoy muy caliente: quiero sentir algo dentro de mi, así que el güey con el que estoy me mete el dedo y después de todo el cachondeo y de chuparme las tetas, de repente me siento como un escusado que están destapando de manera violenta. Que un tipo lo meta y saque de manera rápida suena bien, pero si fuera un pene y no tu pinche dedo. Puede que no esté hablando por la mayoría de las mujeres, pero la sensación es horrible, la fricción que usan ciertos hombres es la misma que usan los boy scouts para prender fuego con dos palos.

NO ME ESTÁS HIDRATANDO LA VAGINA CON CREMA

Darle masajes en forma circular a nuestros labios vaginales con tus manos se siente de la misma manera que untar crema en el cuerpo. En otras palabras, no me está excitando.

DI NO A LOS MANOTAZOS

¿También aprendieron esto del porno? Porque yo nunca he disfrutado que un güey me haga eso. Mientras me está dedeando, siente la necesidad de abrir la mano y darle un manotazo a mi vagina. Así como si nada. A veces es sólo un manotazo, en otras ocasiones son unos manotazos rápidos. No entiendo, es como que quiere balancear que me dejó la vagina ardiendo y herida después de meterme el dedo de manera violenta y ahora quiere manotear. No me gusta el manoteo cuando me están dedeando. Si alguien me quiere explicar el placer detrás de esto, órale chido, díganme.

NO TE CHUPES LOS DEDOS

Puede ser que viste esto en una película donde la mujer seduce al hombre y se chupa los dedos. Tú no lo hagas. Es incomodo y de cierta manera forzado. Nada sexy.

METISTE LA CABEZA EN LA CUEVA, AHORA USA LAS MANOS

Cuando ya estés chupando la linda miel de una mujer, o sea cuando ya metiste la cara y la lengua, no se te olvide usar las manos. Chupas, metes el dedo y con la otra mano juegas con un pezón. Créeme es la formula perfecta. Las mujeres no estaremos decepcionadas. Y por mujeres, me refiero a mí.

Lee más de Kat Georde y sus aventuras sexuales aquí.

¿Por qué los hombres sienten tanta curiosidad por el sexo anal?

Tras el coito vaginal y el sexo oral, los hombres lo tienen claro. Aunque a veces no lo digan en voz alta, están dispuestos (y deseosos) a practicar el sexo anal con una mujer. ¡Alegría! O bueno, igual no. Pero antes de comenzar a indagar en esta cuestión, como fémina que soy, reconozco que me he encontrado con muchos chicos a lo largo de mi vida que han querido visitar la puerta trasera de mi anatomía. Por decirlo finamente.

“¿Y si un día probamos a hacerlo por detrás?”, me dijo Mr. Back Door, al que llamaré así para preservar su intimidad. Mi cara, la verdad, es que fue un auténtico poema. Lo cierto es que nunca me había planteado esa posibilidad y el miedo y el desconocimiento me hicieron responder con otra pregunta: “¿Pero por qué a todos los tíos os da siempre por lo mismo?”.

“Pues no sé”, me dijo él, pero defendió su postura nunca mejor dicho: “Supongo que me da mucho morbo porque es algo como prohibido”. ¡Bingo! He de decir que Mr. Back Door lo clavó.

“Un poco hartas.”

1. El imperio del morbo

Para todo aquel que no lo sepa, el morbo es “el atractivo que despierta una cosa que puede resultar desagradable, cruel, prohibida o que va contra la moral establecida”. Vaya, que los hombres quieren sentir que están saltándose las normas de lo socialmente aceptado en la cama. Fantasean con la posibilidad de explorar nuestro garaje del amor y dejarse de misioneros, perritos y/o carretillas.

Y aquí llega la cuestión… © D.R.

2. La prohibición como aliciente

¿Está prohibido el sexo anal? Por más que me he pasado Internet dos veces, no he encontrado nada al respecto. Por lo tanto, ¿por qué lo consideran como algo ‘ilegal’ sexualmente hablando? “Histórica y socialmente, los hombres que querían tener relaciones sexuales anales era tachados de homosexuales”, responde a mi pregunta Carlota Villanueva, sexóloga y amiga.

Así que ya tenemos aquí a nuestros amigos los prejuicios. “Aunque las mujeres también hemos contribuido mucho a que el sexo anal en los encuentros heterosexuales sea un tema tabú. Fíjate en la respuesta que le diste tú a Mr Back Door. Censuraste y juzgaste su deseo como si de algo malo se tratase”, me explica.

Ahí me ha dao’.

No puede ser más cierto que yo respondí a la defensiva, pero es que la idea de que me penetrasen por el ano (hablemos claro de una vez) no me parecía la mejor manera de pasar el sábado noche. “Bueno Carlota, es que si fueran ellos los que tuviesen que dilatar esa parte de su cuerpo, ¡otro gallo cantaría! Además, que si ya tienen la vagina, ¿para que quieren el ano?”, le contesté un poco airada.

“Pura cuestión de espacio, querida. El ano, lo queramos o no, tiene un diámetro menor que el de la vagina y la presión que ejerce sobre el pene es mayor. Por lo tanto, hay mayor sensación de recogimiento, por decirlo de alguna manera”, me explicó.

Tranquilidad que aún no hay nada decidido, querida Scully.

No contenta con las respuestas que me había dado Carlota, decidí hablar con un buen amigo que presume de mantener relaciones sexuales anales con mujeres con bastante frecuencia. “La verdad es que yo no noto mucha diferencia entre el ano y la vagina. De hecho, te confesaré que el sexo anal es bastante más incómodo que el vaginal porque hay que utilizar, sí o sí, lubricación artificial y tener mucho cuidado para que no se produzcan heridas”, me dice Mr Back Door 2.

“¿Y entonces por qué narices lo haces?”, le pregunté. “Puro y simple morbo. Probar algo nuevo, diferente. Además, el sexo anal es tabú en nuestra sociedad y pensar que estoy haciendo algo que la mayoría no aprueba me da vidilla”, sentenció.

La verdad es que la pregunta no me salió rana, Gustavo.

Llegados a este punto, una cuestión me perturba. ¿Y si es verdad que nosotras misma hemos contribuido a que el sexo anal sea visto como algo prohibido y eso es lo que les hace desearlo tanto? Como bien sugería Carlota, por normal general actuamos a la defensiva cuando nos proponen practicarlo. ¿Acaso hubiese insistido tanto en llegar tarde a casa si mis padres me hubiesen dejado a la primera?

Recordando conversaciones subiditas de tono con mis amigas, el sexo anal rara vez aparece en ellas. Y cuando lo hace, el contacto visual entre nosotras se reduce a mínimos y comienzan las risitas tontas, las caras de asco y el mirar de un lado a otro para comprobar que nadie nos está oyendo.

Algunas incluso comienzan a sudar a chorros.

Y lo cierto es que solo dos de nosotras lo hemos practicado. Entre las que me incluyo. Sí, finalmente lo hice y no me importa hablar de ello públicamente. Reconozco que tenía curiosidad, la sacié y ya sé a lo que atenerme si otro hombre me lo propone. ¿Me gustó? Ni sí ni no. ¿Disfruté? Tampoco mucho. ¿Repetiría? Nunca digas nunca.

En resumen, como todo lo que tiene que ver con el sexo, los hombres y las mujeres, aunque a veces intentemos negarlo, nos sentimos atraídos hacia lo desconocido. Somos unos Iker Jiménez en cuestiones de cama. Asumámoslo.

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Las 20 perversiones más soñadas (III): la automutilación y el placer

A veces los caminos por los que discurre el placer son inexplicables y las formas de obtenerlo también lo son, algunas prácticas de las que voy a exponer son peligrosas y no deberían hacerse en soledad pero la mayoría de las personas que buscan estos tipos de satisfacción se avergüenzan de sus prácticas y no quieren compartirlas con nadie.

9.Asfixia autoerótica. La reciente muerte del actor que encarnó al protagonista de la serie Kung-Fu, ha puesto sobre la mesa esta práctica. La asfixia autoerótica es la estrangulación que se producen las personas durante la masturbación para aumentar las sensaciones orgásmicas. J. Money estima que entre 250 y 1000 personas mueren en USA por está causa. Esta práctica parece que se remonta a la antigüedad. El profesor Leopold Beitenecker, director del Instituto de Medicina Forense de Viena sostenía que «esta técnica ya era practicada por los esquimales y orientales antes de que fuera traída a Europa por miembros de la Legión Extranjera Francesa a su regreso de las guerras de Indochina, donde esta práctica la llevaban a cabo prostitutas para aumentar las sensaciones orgásmicas de sus clientes.

Esta práctica era el tema principal de la película japonesa, basada en un hecho real, El Imperio de los Sentidos. Todavía está en la mente de todos la imagen de aquel noble súbdito de su majestad británica que apareció colgado del techo, con esposas, medias, corsé y una bolsa de plástico en la cabeza. De todos modos se sabe que la asfixia en sí misma provoca excitación y finalmente euforia a causa de la adrenalina liberada cuando el cuerpo percibe que está en peligro de muerte.

La asfixia también provoca falta de oxigeno en el cerebro lo que mejora la afluencia de sangre a los genitales magnificando las sensaciones sexuales, asociada a la sensación de poder que puede producir el control de la propia muerte. La persona tiene una sensación de poder o control al llegar hasta el límite y después soltar el dispositivo. Pero para la mayoría de los humanos (no sólo lo hacen los hombres también hay casos documentados de mujeres) que se masturban estrangulándose posiblemente lo hacen porque descubren que de este modo su orgasmo es mayor.

10.Automasoquismo. Consiste en la acción consciente de provocarse dolor con el fin de provocar a través de este un orgasmo o un estado alterado de conciencia que a veces actúa como sustituto del orgasmo. Algunos ejemplos de automasoquismo son tumbarse sobre una cama de clavos, flagelarse, quemarse, danzar sobre ascuas. Los que practican estas acciones para aliviar el estrés o para una gratificación sexual subliminal se denominan automutiladores. Las razones fundamentales relativas al automasoquismo y la automutilación podrían ser similares.

Muchos mutiladores tienen una autoestima baja, sentimientos de culpa y de autodenigración, depresiones, dificultad para expresar o verbalizar las emociones o tiene padres emocionalmente distantes o abusivos. Las personas que se lesionan compulsivamente parecen seguir una pauta de cinco etapas siempre igual: el factor desencadenante (puede ser una pérdida amorosa), aumento significativo del desequilibrio emocional, avisos reiterados sobre la futura autolesión y la automutilación y finalmente el alivio temporal de la tensión. El automasoquismo tiene los mismos efectos neurológicos que los del masoquismo. Van desde la excitación sexual, la euforia, la despersonalización, hasta los estados alterados de conciencia. Los que llevan a cabo una automutilación para acabar con la fase de despersonalización del ciclo del estrés podrían recuperarse con mayor rapidez. Ciertas especulaciones sugieren que causar un dolor o lesión desencadena o aviva el ciclo de recuperación o el sistema neurológico del sufriente.

11.Cera caliente.En el juego sexual la cera caliente sirve para aumentar el nivel de adrenalina y, por lo tanto, la excitación. El caso más conocido es el de Santa Pazzi. Una monja del siglo XVI que hacía que sus compañeras derramaran cera caliente sobre su cuerpo desnudo mientras permanecía atada a una cama, a través de esta práctica sentía un placer inmenso que ella interpretaba como la unión mística con Cristo. El juego de la cera caliente consiste en sostener una vela encendida por encima del cuerpo de la pareja y dejar que gotee, a veces en las zonas más sensibles como pezones, glande, labios mayores, monte de Venus. Si se utilizan velas de parafina han de usarse sin perfumes, pinturas metálicas o cera de abejas porque aumentan la temperatura del producto, también puede regularse la temperatura controlando la distancia que hay entre la vela y el cuerpo. Es conveniente disponer de compresas heladas (se consiguen metiendo en el congelador paños de algodón mojados) para aliviar la quemadura y para alternar las sensaciones extremas.

12.Fisting.Esta práctica sexual consiste en introducir el puño en la vagina o el ano. Tanto los heterosexuales como los gays lo practican. Rara vez se menciona el fisting en la literatura histórica; sin embargo, en Calígula, la película de Tito Brass, hay una escena donde el emperador practica el fisting con uno de sus súbditos en el día de su boda después de haber violado a la novia delante de él. Las sensaciones placenteras de las personas que gustan de esta práctica dicen que varían según la profundidad, la anchura y el «bombeo». La profundidad se logra introduciendo el puño al fondo de la cavidad vaginal o hasta el colón transverso atravesando el ano, el recto y el colón ascendente. Desde esta postura se percibe en la mano el bazo y la aorta descendente; la mayoría lo confunde con el latido del corazón. El bombeo se refiere a las caricias lentas y rítmicas o la penetración repetida del puño en estas cavidades.

Información para personas sexualmente activas

Los hombres homosexuales, bisexuales y los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres (HSH)† están en riesgo de contraer infecciones por shigelas.

Las bacterias causantes de la shigelosis (las shigelas) se encuentran en las heces (la caca) de las personas enfermas mientras estas tengan diarrea y por hasta dos semanas después de que la diarrea haya desaparecido. La infección por shigelas, o shigelosis, se propaga cuando las personas se meten algo a la boca (como los dedos, comida u objetos) o tragan algo que haya entrado en contacto con las heces de una persona enferma. Esto incluye la exposición a heces mediante el contacto sexual. Los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres (HSH) tienen más probabilidades de contraer una infección por shigelas que sea resistente a los antibióticos que normalmente se usan para tratar a los adultos con shigelosis 1-6. Consulte la página sobre la resistencia a los antibióticos para obtener más información.

Protéjase durante las relaciones sexuales

Las siguientes recomendaciones pueden ayudar a prevenir la transmisión de shigelas durante las relaciones sexuales.

Las personas enfermas pueden tener shigelas en la piel del área anal y genital; esto incluye los muslos y las nalgas. Con solo mirar a una persona no se puede saber si tiene shigelas en esas partes del cuerpo. Protéjase y proteja a sus parejas de la shigelosis tomando las siguientes medidas:

  • Espere una semana después de que ya no tenga diarrea para tener relaciones sexuales (vaginales, anales u orales). Debido a que las heces pueden contener shigelas por varias semanas, siga prácticas seguras durante las relaciones sexuales o, idealmente, no tenga relaciones sexuales por varias semanas después de que usted o su pareja se hayan recuperado.
  • Reduzca el contacto con la caca durante las relaciones sexuales al:
    • Lavarse las manos, los genitales y el ano con agua y jabón antes y después de la actividad sexual.
    • Usar métodos de barrera durante las relaciones sexuales. Los métodos de barrera incluyen los condones, los diques dentales y el uso de condones abiertos. Las relaciones sexuales incluyen el sexo oral (contacto entre la boca y el pene, la boca y la vagina, o la boca y el ano), el sexo anal (contacto entre el pene y el ano) y el sexo vaginal (contacto entre el pene y la vagina).
    • Usar guantes de látex para la penetración anal con los dedos o el puño.
    • Usar condones de la manera correcta cada vez que tenga relaciones sexuales anales o vaginales. Esto también ayudará a prevenir el contagio de otras infecciones de transmisión sexual.
    • Lavarse las manos con agua y jabón inmediatamente después de tocar un condón u otro método de barrera usado.
    • Lavar los juguetes sexuales con agua y jabón después de cada uso y lavarse las manos después de haber tocado los juguetes sexuales usados.

† El término “hombres que tienen relaciones sexuales con hombres” se usa en los sistemas de vigilancia de los CDC porque se refiere a los hombres que adoptan comportamientos que podrían transmitir la shigelosis, y no a cómo se identifican en términos de sexualidad.

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