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Se me baja la ereccion

La disfunción eréctil: un problema muy común para el que hay solución

31/01/2016 05:00

La disfunción eréctil es un trastorno frecuente, que afecta considerablemente a la calidad de vida de los hombres que lo padecen. Su prevalencia varía considerablemente según su definición, pero se conoce que oscila entre el 10 y el 52%, especialmente en hombres entre 40 y 70 años. Con una incidencia de 30 casos nuevos por cada 1.000 habitantes por año.

En líneas generales, se refiere a la incapacidad sostenida para poder mantener o conseguir una erección lo suficientemente firme, que posibilite realizar el coito de forma satisfactoria. Es muy importante poder diferenciar la pérdida de la erección de forma puntual, de la incapacidad consistente y mantenida para conseguirla, en cuyo caso pudiera tratarse de una posible disfunción eréctil.

La dificultad ocasional para poder lograr una erección puede darse de forma natural en cualquier hombre. En algunas ocasiones puede ser producto del cansancio, el consumo de alcohol u otras sustancias, o por alguna incomodidad del lugar en el que se intenta realizar el acto sexual. Detectar y atender estos elementos de forma temprana, puede ayudar a prevenir que se desencadene una disfunción eréctil.

La combinación de causas psicológicas y orgánicas se presenta en el 70% de los casos

A su vez, la disfunción eréctil puede diferenciarse según su posible origen, que puede ser de tipo orgánico o psicológico. Entendemos que ésta es de origen psicológico cuando el hombre es capaz de tener erecciones de forma espontánea y sin buscarlas. A su vez, cuando puede conseguir erecciones superiores en la masturbación que en el coito, o en determinadas prácticas sexuales o con parejas específicas.

Por otro lado, se habla de una disfunción eréctil de tipo orgánico, cuando hay una causa fisiológica que impide que se produzca cualquier tipo de erección. La combinación de causas psicológicas y orgánicas se presenta en el 70% de los casos, mientras que únicamente causas físicas ocurren en el 30% de los hombres que padecen de disfunción eréctil.

Los factores que lo ocasionan

En los casos en los que subyace un origen psicológico, existen múltiples razones que pueden estar asociadas a su aparición. Entre éstas se encuentran, no recibir suficientes estímulos para poder tener una erección, que impide que el hombre esté lo suficientemente motivado. Esto puede suceder, por ejemplo, en casos en los que hay poca atracción física o la pareja no realiza las conductas necesarias que permitan estimularle lo suficiente. Puede darse también que el hombre no perciba los estímulos que disparan la erección por estar poco disponible para el acto, debido a preocupaciones, problemas emocionales, etc., que le impiden percibir los estímulos sexuales de su pareja.

Pueden ser frecuentes, las ocasiones en las que la práctica sexual en sí misma, no facilita la excitación, por estar el varón acostumbrado a otras o debido simplemente a que no le resultan satisfactorias. Asimismo, puede ocurrir una disfunción eréctil debido a la saciación, en la que el hombre ha practicado el sexo de forma tan habitual que ha generado aburrimiento.

Sin embargo, lo más común en todos los casos asociados a un origen psicológico, es que exista una elevada ansiedad relacionada con la actividad sexual. Muchas veces, relacionada con una interpretación catastrofista sobre las posibles experiencias negativas para conseguir la erección, que en ocasiones condiciona los siguientes encuentros. Es decir, como el varón, de forma natural ha podido sufrir algún episodio de pérdida de erección, puede empezar a pensar que esa pérdida de erección le puede volver a ocurrir. Esta es la vía más común pada desarrollar una disfunción eréctil: anticipar que te va a ocurrir. Como el varón enfrenta la relación sexual pensando que puede no funcionar, ese pensamiento le dispara la ansiedad, y es esa ansiedad precisamente, la que bloque a la respuesta sexual, produciéndose la temida pérdida de erección. De esta manera se crea un círculo vicioso, del cual, puede ser difícil salir.

Una de las áreas más importantes a trabajar es la autoestima debido a que se puede generar una cadena de pensamiento que empeore la situación

Cuanto antes sea posible abordar la disfunción eréctil, más fácil será encontrar una solución. Buscar ayuda profesional, como la psicoterapia, es una herramienta muy poderosa para poder afrontar este problema de forma segura y eficiente. Desde este contexto, una vez que se ha identificado que existe un origen psicológico, es necesario identificar la posible causa, para poder atenderse de forma específica, desde el trabajo de lo cognitivo y lo sensorial. De esta manera, es posible fortalecer la regulación emocional de la ansiedad, que puede dificultar el estado de relajación necesario para conseguir la erección.

Fomentar estrategias que permitan mejorar el grado de estimulación proporcionada en el acto sexual, así como, atender los posibles elementos de preocupación que impiden focalizarse en la relación. Una de las áreas más importantes a trabajar a nivel terapéutico, es la autoestima. Principalmente, debido a que se puede generar una cadena de pensamiento en la que la dificultad para conseguir la erección se traduzca en falta de valía o incapacidad para satisfacer las expectativas, así como, miedo al abandono o rechazo de la pareja.

Sin embargo, no se trata únicamente de eliminar la causa de la disfunción eréctil, sino también promover que el hombre reenfoque el objetivo de las relaciones sexuales, que le permita, en lugar de enfocarse en el logro de la erección, centrarse en el placer y el disfrute de la relación sexual.

Si sospechas que puedes tener este problema, es importante que busques ayuda. Cuanto antes sea abordado, más fácil será poder ponerle solución. Tanto la comunicación y el apoyo de la pareja es importante, así como, poder contar con el recurso de la psicoterapia, los cuales son apoyos fundamentales que permitirán salir adelante.

*Mariana Luque Santoro es psicóloga de Centro de Psicología Arganzuela

Parece mentira, pero todavía vivimos en una sociedad en la que algunos temas relacionados con la salud física o emocional continúan siendo tabú. Es una lástima, porque este hecho que estamos comentando no permite que se traten y que por lo tanto se puedan solucionar. Uno de ellos es la impotencia sexual masculina, que impide a muchos hombres disfrutar plenamente de su vida sexual, y en algunos casos de la vida general. Por eso vamos a ver una serie de problemas para mantener la erección y las soluciones.

¿Qué son los problemas para mantener la erección?

Cuando hablamos de problemas para mantener la erección lo hacemos de aquellos hombres que no consiguen culminar una relación sexual de manera satisfactoria. En los casos de impotencia o de disfunción eréctil nos podemos encontrar con dos situaciones bien diferenciadas. Por un lado, hay hombres que no consiguen la erección, con independencia del deseo o de las ganas de mantener relaciones, por otro lado están aquellos que sí logran la erección, pero esta no dura lo suficiente para culminar el acto.

¿La impotencia tiene edad? Es una pregunta que es posible que muchos se hagan, sobre todo si nunca han tenido un problema de este tipo. La respuesta es sí y no. Sí porque es cierto que a medida que el hombre va cumpliendo años aumentan los casos de manera exponencial. Pero también podemos decir que no, ya que hombres muy jóvenes también sufren impotencia. Lo que sí es cierto es que es un problema muy frecuente.

Por fortuna, la mayoría de las veces la impotencia es puntual y una vez pasado el momento, el hombre puede volver a tener relaciones sin ningún problema. Pero hay un porcentaje más pequeño que no lograrán reanudar su vida sexual con normalidad.

A partir de ese momento, su vida sexual se complica, sobre todo si tienen pareja. Tratan de evitar los instantes de intimidad e inventan un sinfín de excusas para conseguirlo.

¿Sufres disfunción eréctil? Seguro que si está leyendo estas líneas es porque quieres encontrar la solución, pero ante de hacerlo. Sería importante que conocieses las causas de lo que te esta sucediendo. Es posible que en las próximas líneas consigas averiguar el origen de tu problema, pero también puede que no. Sea como sea, no te preocupes, lo que es seguro es que encontrarás la solución.

¿Cuales son las causas habituales de la disfunción eréctil?

Vamos a repasar a continuación las causas más habituales de los problemas para mantener la erección.

Enfermedades

Hay una serie de enfermedades que pueden esconderse detrás de la impotencia, estas son algunas:

  • Presión arterial alta.
  • Problemas de corazón.
  • Problemas de tiroides.
  • Diabetes.
  • Aterosclerosis, obstrucción de las arterias.
  • Problemas del sistema nervioso.
  • Depresión.
  • Alcoholismo.
  • Drogadicción.

Uso de medicamentos

Debes saber que hay algunos medicamentos que puede provocar problemas para mantener la erección:

  • Medicamentos para tensión alta.
  • Medicinas para el corazón.
  • Barbitúricos.
  • Tratamientos para úlcera péptica.

Problemas emocionales

Los problemas emocionales sin duda están detrás en muchas ocasiones de la disfunción eréctil:

  • Situaciones de estrés o tensión,
  • Problemas de pareja.
  • Sensación de haber fracasado en algún campo de la vida.
  • Problemas económicos.
  • Expectativas sexuales difíciles de cumplir.

Problemas de origen diverso

En algunos casos la impotencia puede deberse a ciertos problemas de otra índole, como estos:

  • Tabaquismo.
  • Lesión en la médula espinal.
  • Bajos niveles de testosterona.
  • Dieta inadecuada.
  • La contaminación ambiental.

Aunque no es una regla fija, sí que es habitual que los problemas relacionados con la salud se den más hombres de mayor edad, al mismo tiempo las causas emocionales suelen ser las que provoquen más casos de impotencia entre la población joven.

Una prueba que suele servir para determinar si el origen es físico o no, es comprobar si existen erecciones nocturnas, ya que si se dan, lo normal es que los problemas para mantener la erección suelan tener un motivo emocional.

Soluciones para los problemas para mantener la erección

¿Sabes cuál es el motivo más habitual por el que no se consigue mejorar la impotencia? Que no se va al médico. De hecho, algunos estudios apuntan que los hombres suelen tardar unos 8 meses desde que empiezan a percibir que tienen disfunción eréctil hasta que van al médico.

De hecho, muchos pacientes acuden al médico gracias a su pareja. Una vez que la persona con la que convives sabe tu problema, y después del shock inicial, seguro que encuentras su ayuda. No solo te animará a buscar la solución, sino que es muy posible que se ofrezca a acompañarte al médico.

¿Qué pasa si la causa de la impotencia es precisamente una mala relación de pareja? Entonces sí que es el momento de abordar el tema de forma conjunta, siempre que se desee seguir juntos. Seguramente cuando consigáis solucionar ese tipo de problemas, volverán las erecciones.

En estos casos, es conveniente acudir también al médico, para que descarte problemas físicos. Pero sobre todo será fundamental intentar superar los problemas que estáis atravesado. Para conseguirlo hay varias opciones, una de ellas es acudir a terapia de pareja.

Cuando la causa sea la toma de un medicamento, será necesario evaluar si es conveniente suspender el tratamiento o cambiarlo por otro, en algunos casos será necesario esperar a que finalice para intentar reanudar la vida sexual.

¿Llevas una vida sana? De no hacerlo, los problemas sexuales aumentarán. Trata de alimentarte bien, de hacer algo de deporte y de descansar las horas que tanto tu cuerpo como tu mente necesitan.

Por supuesto, si tienes malos hábitos, como el tabaco, las drogas o el exceso de alcohol, déjalos ya. Porque además, algunos de ellos pueden producir efectos a largo plazo, incluso una vez que los dejas.

La disfunción sexual puede ser prueba de un problema de salud física, emocional o de hábitos poco recomendables. Lo más importante es que acudas al médico cuanto antes, pide cita ya con tu urólogo y no descartes pedir también ayuda psicológica. Verás como muy pronto los problemas para mantener la erección desaparecen de tu vida.

Conozca las causas del ‘Gatillazo’, cuando el hombre falla en el sexo

¿Qué deben hacer él y ella para superar este impasse que obedece más a un factor sicológico que físico? El País le da las recomendaciones.

El ‘gatillazo’ nunca avisa. Suele presentarse en momentos de alto voltaje sexual. Cuando el hombre lleva semanas esperando acostarse con alguien, ya sea porque se trata de una relación a distancia o porque hace mucho tiempo que esa persona le atrae. O cuando está ante una mujer muy atractiva y ‘hot’, que hace que su ‘arma’ se desactive sorprendentemente. Él entonces se flagela con la idea de que “no está dando la talla” y ella se autoreprocha: “¿Qué estoy haciendo mal?”, “¿Será que no le gusto?”. Estamos hablando de cuando la erección sí sucede, pero luego desaparece y el pene “se desinfla”. Lo que ocurre físicamente es que el cuerpo cuando se siente amenazado, segrega adrenalina, sustancia que genera la contracción vascular, y con ella la pérdida de erección. No se trata de una disfunción -si la situación no es persistente- si no algo situacional, esporádico y transitorio, de fácil recuperación. Por eso también se le llama “impotencia situacional”. Es normal que esto alguna vez en la vida sexual de los hombres ocurra por razones como cansancio, fatiga o falta de concentración. Los sexólogos también lo atribuyen al estrés, la falta de sueño prolongado, el sentimiento de culpabilidad, la información sexual inadecuada, la falta de interés por la pareja, el miedo al embarazo, la autoexigencia y la inseguridad. También pueden incidir factores externos, como problemas laborales, un ambiente antierótico y la poca pericia de la pareja al estimular al hombre.Se vuelve patológico cuando la ansiedad bloquea tanto la mente, que es imposible pensar en fantasías sexuales y disfrutar de la relación sexual, y la persona es espectadora de su propia erección. “Muchos problemas de la erección son causados por factores emocionales fáciles de corregir, como la ansiedad al desempeño, el miedo al rechazo femenino, la anticipación de la impotencia a causa de algún episodio pasado y momentáneo de dificultad en la erección, excesiva preocupación por la satisfacción de la mujer y culpa inducida culturalmente acerca del goce sexual”, dice Frauky Jiménez Maso, psicóloga clínica. Es normal que durante el acto sexual se produzcan pérdidas de tensión en la erección o desvanecimientos por causas naturales. Por ello, el sexólogo Ezequiel López Peralta recomienda que no hay que pensar que se está sufriendo de un problema de disfunción eréctil más serio que un ‘gatillazo’. Mas bien aplique el consabido dicho “relájese y disfrute”. Aquí unos consejos.Cómo recargarloPracticar diversas técnicas de relajamiento y liberación de estrés puede ser muy útil. Si las causas del gatillazo son debido a nervios, estrés, presión o mucha inseguridad, se debe buscar despejar la mente de preocupaciones y miedos.Es fundamental conocer su propio cuerpo y la manera en que este reacciona. Hay que encontrar el momento y el lugar oportuno para tener una erección más cómoda y segura.El ‘gatillazo’ también puede ocurrir como consecuencia de una alimentación pobre y un alto consumo de drogas y alcohol, por lo cual se deben cambiar los hábitos y convertirlos en saludables. Existen también productos que pueden ayudar a no fallar a su pareja que actúan tomándolas 30 minutos antes de mantener relaciones. Pero es recomendable antes de acudir a estos, consultar a su médico.“Si el ‘gatillazo’ se vuelve frecuente lo más conveniente es buscar ayuda con un terapeuta sexual. Los estímulos psicógenos incrementan un pensamiento o fantasía erótica y se visualizan escenas excitantes de contenido sexual”, aconseja la teraupeta de pareja, Frauky Jiménez.Consejos para ellas‘El gatillazo’ se relaciona con la seguridad y la autoestima masculina. Cualquier aspecto relacionado con este tema puede dañar e incrementar el problema. Por eso, se aconseja a la mujer que si su pareja padece este impase, lo trate a él con mucho tacto. ya que sino se podría incrementar. Se recomienda dejar pasar un rato y volver a intentarlo, pero sin presión ni nerviosismo. Los sexólogos dicen que se puede ‘volver al ring’ y conseguir un momento ideal. Si se supera este ‘impase’, las otras oportunidades serán mejores, debido a que crecerá el nivel de confianza en la pareja.La mujer no debe tomarse la situación como algo personal. Según Ezequiel López Peralta, “esto no sucede porque ella no sea atractiva o excitante, al contrario, quizás él se siente tan atraído o incluso enamorado que se preocupa demasiado por no fallar… y su pene no funciona”. El experto dice que resultan letales los comentarios y preguntas del tipo “A ninguna pareja mía le había pasado esto”, “¿Será que yo te gusto?” y ni hablar del “¿a tí te atraen las mujeres?”. La clave para ella es ayudarlo a que se relaje, buscar juegos que persigan ese objetivo como una ducha juntos, unas cuantas caricias en todo su cuerpo y no centrarse en la erección. Consejos para ellosLos hombres, en su mayoría, le dan más importancia al ‘gatillazo’ de la que se merece, porque lo asocian con la falta de hombría y se culpan a sí mismos. Recuerde que el mayor estimulante es el cerebro, mantenerse concentrado en lo que se está haciendo y saborear cada caricia es la clave para evitarlo. Ante la aparición de un ‘gatillazo’, algunos pueden reaccionar con tanta inseguridad que se condicionan cada vez que tienen relaciones sexuales, entrando en un círculo vicioso. El miedo al nuevo fracaso es el que impide la erección, anticipando la dificultad y, al mismo tiempo, creándola.Obsesionarse con sostener la erección aumenta la posibilidad de que esto vuelva a ocurrir, porque el factor sicológico prima y si el hombre no se deja llevar en la relación sexual, pensando en conseguir la erección.No hay que enfocarse en mantener la erección para complacer, sino comunicarle a la pareja las preferencias, manteniendo la complicidad y la confianza suficientes para decir que hoy no apetece y no hacerlo “por cumplir”.“Hablar con su pareja y expresarle lo que de verdad siente hará que no caiga en problemas de baja autoestima. Es clave el apoyo de la mujer”,dice la sexóloga Frauky.CausasEl estrés es uno de los factores más comunes para fallar. Si él ha estado sometido a mucha presión, o la situación es incómoda, o está pensando problemas laborales o familiares.En hombres jóvenes es común que esta situación ocurra por ansiedad más que por una condición médica. La erección es un reflejo que se activa con un estímulo sexual, ya sea visual, imaginario, de tacto, entre otros, y cuando por la ansiedad de “no fracasar” se está muy pendiente del pene, la respuesta no se produce. Los hombres de menos experiencia sexual y de baja autoestima están tan preocupados por satisfacer a la mujer y no quedar mal ante ellas, y en vez de disfrutar de los juegos eróticos están monitoreando su erección.También a medida que se avanza en años hay otro tipo de factores los circulatorios, los daños vasculares, la hipertensión, las enfermedades neurológicas, la diabetes o de tipo hormonal que influyen.El consumo de alcohol, cigarrillo o de alucinógenos puede incrementar aún más el problema.

La mayoría de los hombres tienen problemas con las erecciones de vez en cuando. Pero algunos hombres sufren de disfunción eréctil, o ED, por sus siglas en inglés. Es cuando hay dificultad para mantener una erección que sea lo suficientemente firme para tener relaciones sexuales.

Si usted sufre de ED, tal vez crea que el tratamiento con testosterona le ayudará. La testosterona es una hormona sexual masculina. Después de los 50 años de edad, los niveles de testosterona de los hombres van disminuyen-do y la ED se hace más común. Pero a menos que usted tenga otros síntomas de testosterona baja, debería pensar dos veces acerca del tratamiento. A continuación se da la razón:

Por lo general, el tratamiento con testosterona no ayuda a la ED.

El tratamiento con testosterona no mejora las erecciones en hombres con niveles normales de testosterona. Y la investigación muestra que no ayuda a los hombres con bajos niveles de testosterona si la ED es su único síntoma.

Por lo general, la ED tiene otras causas.

Casi siempre, es el bajo flujo de sangre al pene lo que causa la ED. Este es el resultado de otras condiciones como el endurecimiento de las arterias, la alta presión arterial y el colesterol alto. Estas condiciones estrechan los vasos sanguíneos y reducen el flujo de sangre al pene.

Es posible que la testosterona baja afecte el deseo sexual, pero rara vez causa la ED.

La terapia de reemplazo de testosterona tiene muchos riesgos.

El tratamiento con testosterona puede causar que el cuerpo retenga demasiado líquido. Además, puede causar acné, una próstata agrandada y pechos agrandados. Entre otros efectos secundarios se incluyen una fertilidad más baja; un aumento en glóbulos rojos, que puede provocar una enfermedad cardíaca; un aumento en síntomas de apnea durante el sueño; y un mayor riesgo de que el cáncer de próstata crezca más rápida-mente. Las mujeres y los niños deberían evitar tocar áreas de la piel sin lavar o descubiertas, en donde un hombre se haya aplicado gel de testosterona. Esta puede transferirse a través del contacto con la piel.

Aunque los datos disponibles son contradictorios, la Administración de Alimentos y Fármacos (Food and Drug Administration, FDA) ha concluido que el mayor riesgo cardiovascular (problemas del corazón y de los vasos sanguíneos) asociado con el uso de testosterona es una posibilidad. La Asociación Estadounidense de Urología (American Urological Association, AUA) recomienda que únicamente deben usarse medicamentos aprobados por la FDA y que una evaluación física y seguimiento son importantes.

La terapia de reemplazo de testosterona puede ser costosa.

El tratamiento con testosterona puede ser en forma de una inyección, gel o parche que se aplica a la piel. Todas estas formas son costosas. Estas pueden costar cientos de dólares al mes, dependiendo del tratamiento.

Los hombres que usan un tratamiento de testosterona tienen que usarla indefinidamente para obtener y mantener el efecto completo.

¿Cuándo debería usted considerar el tratamiento con testosterona para la ED?

Si ha tenido problemas para tener erecciones durante tres meses, hable con su médico. Su médico le preguntará acerca de todos sus síntomas y le hará un examen médico.

Los síntomas de testosterona baja pueden incluir menor apetito sexual, pérdida del vello en el cuerpo, crecimiento de los pechos, necesitar razurarse con menos frecuencia, una reducción en el tamaño y fuerza de los músculos y huesos que se fracturan más fácilmente.

Si usted tiene alguno de estos síntomas, es posible que su médico pida que le hagan una prueba de sangre para medir sus niveles de testosterona. La prueba de sangre debería realizarse más de una vez. Es mejor realizarla por la mañana, cuando los niveles de testosterona están más altos.

Si las pruebas muestran que usted tiene niveles bajos de testosterona, su médico debería buscar posibles causas. Por ejemplo, un problema en las glándulas pituitarias podría causar los niveles bajos.

Si no se encuentra ninguna otra causa, usted puede probar el tratamiento con testosterona.

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