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Se puede congelar huevo cocido

¿Se pueden congelar huevos?

La respuesta es sí y no. Todo depende de la “forma” en la que estén esos huevos. Lo explicamos:

  • Huevo entero crudo (en cáscara): NO. Cuando un alimento se congela, se expande, y eso haría que se rompiera la cáscara.
  • Huevo entero crudo (sin cáscara): SÍ, pero sólo si está batido.
  • Huevo duro / cocido: SÍ. Aunque no es muy recomendable porque el huevo pierde calidad, textura y gusto.
  • Yemas: NO porque pueden reventar al congelarse y pierden su textura y propiedades funcionales (se espesan con zonas que se congelan irreversiblemente). SÍ si las congelas batidas con una pizca de sal o una cucharadita y media de azúcar por cada 4 yemas, si ya sabes si las utilizarás para una receta salada o dulce.
  • Claras: SÍ. Las puedes congelar batidas ligeramente (pierden un poco de funcionalidad).
  • Yemas cocidas: SÍ. Coloca con cuidado las yemas en una sola capa en una cazuela y agrega agua hasta cubrirlas. Tapar y llevar rápidamente a ebullición. Retira del fuego y deja reposar las yemas, tapadas, en el agua caliente unos 12 minutos. Retira las yemas con una espumadera, escurre bien y congela.

Asegúrate de que el recipiente es hermético. También es muy útil que apuntes en el envase la fecha de congelación y la cantidad de huevo. Pueden durar hasta un año.

Y recuerda, nunca se debe volver a congelar un alimento que ya ha sido descongelado. Para descongelar es mejor hacerlo en la nevera la noche anterior, nunca a temperatura ambiente. Una vez descongelados, utilízalos inmediatamente.

En la imagen puedes ver un huevo duro congelado.

¿Se pueden congelar los huevos?

(Foto GTres)

Se acercan las vacaciones, toca dejar la nevera despejada y resulta que hemos calculado mal y sobran demasiados huevos. La opción de tirarlos, por supuesto, ni se plantea, así que toca hacerse una de esas preguntas que seguro todos nos hemos hecho alguna vez, ¿se pueden congelar los huevos?

Pues aunque pueda sorprender un poco, la respuesta es un contundente sí. Aunque, claro, hay que seguir algunas normas para congelarlos, guardarlos en condiciones y luego poder utilizarlos para cocinar. Primera norma básica y aplicable a absolutamente cualquier cosa que se quiera congelar: mejor hacerlo cuando estén frescos y en perfecto estado. Así que nada de apurar hasta el último segundo y cuando ya están un poco pochos, tirar de congelador.

¿Pero los congelamos así tal cual? No, nunca hay que congelarlos con la cáscara, básicamente porque explotarían al crecer el volumen del contenido interior, con lo que a la vuelta tendríamos una bonita decoración en el congelador y un montón de huevos que tirar.

Por tanto, para congelar huevos lo primero que hay que hacer es abrirlos y ponerlos en un recipiente tipo cubitera para hielos (que sea un poco amplio cada espacio para que entre un huevo entero), o mejor aún, en un recipiente para magdalenas.

Tras unas horas, y cuando ya estén congelados, se pasan a una bolsa hermética para que no absorban todos los olores y no acabemos con huevos que huelen y saben a esas gambas que están escondidas al fondo de uno de los cajones del congelador. De todos modos, no todo el mundo está muy convencido con los resultados de este sistema, y proponen alternativas para conservar textura y sabor original.

Así, según los consejos de la asociación de productores de huevos de Estados Unidos (American Egg Board), mucho mejor que congelarlos así es separar las claras y las yemas antes, y congelarlas por separado.

Con las claras no hay mayor problema y se puede recurrir sin más al sistema de las cubiertas y luego a la bolsa hermética. Para las yemas se recomienda romperlas, batirlas y añadir una pizca de azúcar o de sal, según vayamos a usarlas para una receta dulce o salada. De esta forma será más fácil mantener su textura una vez descongeladas.

Además, se recomienda que a la hora de utilizar estos huevos se mezclen siempre antes con ingredientes sólidos (azúcar, si es un dulce, por ejemplo) que con líquidos, puesto que en caso contrario será muy complicado conseguir que se integren bien en la mezcla.

Si no queremos liarnos, otra buena opción es congelarlos enteros, pero batiéndolos antes para mezclar la clara y la yema. Una vez descongelada esta mezclar se puede usar para recetas tipo huevos revueltos o quiches, por ejemplo.

En cualquier caso, para descongelarlos, lo mejor es dejarlos unas cuantas horas en la nevera para que la temperatura vaya subiendo poco a poco. Hay que consumirlos lo antes posible una vez descongelados, y siempre en recetas en las que estén bien cocinados para evitar cualquier riesgo.

Por cierto, ¿se pueden congelar los huevos una vez cocidos? Poder se puede, pero los resultados dejan bastante que desear. La única opción en estos casos es separar la yema del huevo ya cocido y congelarla sola, puesto que ésta soporta mucho mejor la congelación que la clara cocida.

Tags: congelar, huevos, trucos | Almacenado en: Actualidad

Volvemos a retomar el tema de la congelación de los huevos para mostraros un truco que puede resultaros útil y práctico. Pero antes de nada, para quienes descubran ahora que se pueden congelar los huevos, recomendamos retomar la lectura del post ‘Congelar huevos’, y que no infunda a error el decir que se pueden congelar huevos enteros, pues no nos referimos al alimento íntegro, con su cáscara, sino a la yema y a la clara juntos.

Como ya os contamos en su momento, los huevos no se pueden congelar en su cáscara porque se rompería, así que si se necesita congelar este alimento, lo primero que hay que hacer es sacarlo de la cáscara y pasarlo a un recipiente hermético en el que se pueda congelar. También hay que tener en cuenta otras cosas, así como la clara se puede congelar tal y como sale de la cáscara, y después utilizarla normalmente, aunque pierden algo de capacidad para montar, no sucede lo mismo con la yema.

La yema de huevo se debe batir antes de congelarla, pues en caso contrario quedará dura una vez que se descongela. Por lo tanto, cuando se congelan yemas o huevos enteros, al tener que batirse previamente, el uso culinario deberá ser en base a unos huevos batidos, como una tortilla, crepes, bizcochos, etc. En el post referenciado anteriormente os proporcionamos también detalles sobre el añadido de azúcar o sal para mejorar su textura y conservación.

En su momento también os hablamos de cómo congelar claras de huevo, podéis recordarlo aquí. Puede haber diversos motivos por los que se hace necesario congelar huevos enteros, claras o yemas, quizá porque se tiene mucha cantidad y se pueden estropear antes de consumirse, tal vez porque han quedado unas claras sin usar después de haber hecho flan de huevo, también puede darse el caso de que vayas a preparar una receta y por error has batido los huevos enteros cuando había que separar yemas y claras…

A todo esto hay una rápida solución, que puede pasar por hacer un bizcocho, una tortilla (incluso sólo de claras), una crema pastelera… pero si no se dispone de tiempo o no se está organizado para un imprevisto, antes de tirar comida hay que pensar en congelar. Así que, como ya sabéis que se puede congelar este alimento completo o por separado, vamos con un truco para que sea aún más práctico si cabe.

Este truco para congelar huevos enteros es, principalmente, para poder disponer de un huevo congelado de forma individual, pues a menudo, cuando se congelan huevos pensando en que después se utilizarán para hacer tortillas o bizcochos, por ejemplo, se congelan de tres en tres o de cuatro en cuatro. Pero, ¿y si hiciera falta sólo un huevo para una receta? Vale, se podrían descongelar estos huevos agrupados y pesarlos para coger sólo la cantidad necesaria, pero ya no se podrían volver a congelar el resto.

Así que lo mejor es congelar los huevos de forma individual y así siempre se podrán descongelar tantos como se necesiten. Para ello, puede resultar muy práctico utilizar un molde multicavidades, como el molde para magdalenas, sea rígido o de silicona. En la foto que ilustra el post podéis ver la idea.

No hace falta batir los huevos de uno en uno para después verterlos en el molde de forma individual, se pueden batir cuatro huevos a la vez y posteriormente repartirlos en cuatro moldes o cavidades. Recordad el tema del azúcar o la sal que se puede añadir, y también que no es necesario batir mucho los huevos, pues no interesa que cojan aire.

Dos o tres horas (depende del congelador, si es antes mejor) después de haber introducido los huevos en el congelador, se podrán retirar del molde y pasarlos a una bolsa de congelación para que ocupen menos espacio y estén más protegidos, pues deben estar aislados del frío. Así, cuando se necesite un huevo (o dos o tres), sólo habrá que coger un ‘cubito’ de huevo y descongelarlo.

Este truco para congelar huevos enteros de forma individual también se puede utilizar para congelar sólo las claras o sólo las yemas, y se pueden utilizar otros tipos de molde, más pequeños que los de las magdalenas, como los de los cubitos de hielo o de pequeños bizcochitos.

Foto | PopSugar

Alimentos que están prohibidos bajo cero

Según exponen los expertos, no se deben congelar los huevos duros con cáscara ni las verduras para la ensalada, como la lechuga, los berros, el tomate, el pepino o la cebolla. Someterlos a muy bajas temperaturas hace que se agrieten y pierdan su textura. Tampoco se puede hacer lo propio con la pasta, el arroz, los alimentos con contenidos altos en grasa (nata u otras salsas), alimentos ya fritos o guisos con patatas (la fécula se deshace al ser descongelada). «En el caso de congelar verduras, es recomendable blanquearlas antes –técnica culinaria que consiste en semicocinar algún alimento–: así se evita la proliferación de bacterias y aguantan más tiempo», sostienen desde yocomobien.es.

Tres apuntes que conviene recordar

1. «En comparación con los frigoríficos, los congeladores funcionan mejor si están muy llenos y los alimentos pegados unos a otros», dicen desde yocomobien.es.

2. «Tenga la puerta cerrada de los equipos de mantenimiento en frío el mayor tiempo posible, para evitar las fluctuaciones de temperatura», informa la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

3. «Si se consume pescado crudo en casa, hágalo después de haberlo mantenido congelado durante días», recuerda la OMS, para evitar la infección por anisakis. La anisakidosis es la enfermedad causada por las larvas de unos pequeños gusanos redondos de la familia Anisakidae. Cuando se ingiere un pescado crudo o que no se ha cocinado suficientemente, la larva del gusano, todavía viva, puede penetrar en el organismo y fijarse en las paredes del tubo digestivo.

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Congelar huevos no es una de las prácticas más habituales en nuestra cocina, pero es una solución igual que se la damos a otros productos perecederos. Los huevos congelados bien envasados pueden conservarse varios meses, sólo hay que saber cómo hacerlo según la finalidad que tengan una vez los descongelemos para consumirlos.

Lo primero que hay que tener en cuenta a la hora de congelar huevos es que debemos sacarlos de su cáscara, ésta se rompería a causa de la expansión del huevo en la congelación. Debemos introducirlos en un recipiente hermético teniendo en cuenta que debe quedar espacio libre por el mismo motivo, el volumen del huevo aumenta.
Con el fin de evitar o minimizar que el congelado queme el huevo mostrando esa decoloración que se aprecia en algunos alimentos como la carne, conviene cubrirlos con film transparente.

Los huevos se pueden congelar con la yema y la clara por separado o juntas. Seguramente muchos habréis congelado claras cuando os han sobrado después de hacer alguna receta en la que sólo se necesitaban las yemas. Las claras congeladas, cuando se descongelan se presentan casi igual que cuando estaban frescas, sólo pierden un poco de su capacidad para montar. Pero las yemas, si se congelan tal cual, se endurecen. De este modo también tienen aplicaciones culinarias que iremos viendo en adelante, pero para utilizar esas yemas congeladas en la elaboración de tortillas o en recetas reposteras por ejemplo, es necesario realizar lo que explicamos a continuación.

Para congelar huevos que después queramos usar para tortillas u otra elaboración con huevos batidos, debemos batirlos ligeramente (sin que lleguen a espumar) antes de congelarlos. Para evitar que la yema se endurezca ofreciendo después una consistencia demasiado pastosa, es necesario adicionar con sal, azúcar o un componente ácido que impedirá que las proteínas de la yema se endurezcan, así cuando descongelemos los huevos, se conservarán fluidos y en buen estado para cocinar y combinarlos con otros ingredientes.

Lo ideal es saber el destino de los huevos antes de congelarlos, así, si vamos a utilizarlos para hacer bizcochos, magdalenas u otras elaboraciones dulces, al batir los huevos añadiremos azúcar en una proporción que dependerá del tamaño de los huevos. Si lo que queremos es utilizarlo para hacer tortillas u otros platos salados, añadiremos sal. Obviamente, deberemos marcar el recipiente de conservación indicando si son huevos dulces o salados, o si por el contrario los hemos acidificado.

Se calcula que por cada medio litro de huevo se deben añadir 5 gramos de sal, 15 gramos de azúcar o 60 mililitros de zumo de limón. Y finalmente, para descongelar los huevos conviene seguir las mismas pautas que con el resto de alimentos, pasándolos del congelador al frigorífico y dándoles su tiempo.

Foto | Gep

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