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Sensacion de ahogo ansiedad

La tos es un síntoma
Tanto la tos aguda como la crónica son síntomas de enfermedades que pueden requerir atención médica. Cientos de enfermedades pueden causar tos, pero alrededor de una docena representan la mayoría de los casos:

Síndrome del goteo posnasal
El síndrome del goteo posnasal es una causa frecuente tanto de tos aguda como de tos crónica. En la tos crónica puede estar implicado este síndrome junto con una o varias enfermedades más, como el reflujo gastroesofágico.

En el síndrome del goteo posnasal, además de la tos, los otros síntomas son:

  • Una sensación de algo que gotea en la garganta
  • La necesidad de aclararse la garganta constantemente
  • La congestión y la descarga nasal
  • Ronquera o carraspera

La persona que padece este síndrome generalmente tiene o ha tenido un resfriado recientemente, padece de rinitis crónica o padece de sinusitis aguda o crónica.

El tratamiento de la tos debida a este síndrome viene determinada por el diagnóstico del propios síndrome y de la o las enfermedades subyacentes, como la sinusitis.

Asma
El asma es una causa común de tos crónica tanto en niños como en adultos. En algunas personas, la tos crónica es el único síntoma del asma; en otras, además de la tos hay sibilancias (pitos), disnea (acortamiento dela respiración) y una sensación de tirantez en el tórax.

El asma es una enfermedad médica que requiere control y tratamiento con medicamentos cuidadosamente seleccionados. Cuando la tos es debida al asma, en general desaparece cuando el asma tiene un tratamiento eficaz.

Enfermedad por reflujo gastroesofágico
La causa de la enfermedad por reflujo gastroesofágico (RGE) es reflujo del contenido del estómago al interior del estómago. El RGE es una causa común de tos crónica en adultos y en niños. Además de la tos, el RGE puede producir complicaciones respiratorias graves como la bronquitis crónica, el empeoramiento del asma bronquial y otras enfermedades pulmonares.

El RGE es difícil de diagnosticar. Más de la mitad de las personas con tos a causa del RGE no notan que tienen reflujo, ya que no padecen de los típicos síntomas gastrointestinales, como pirosis (acidez gástrica), mal sabor de boca o regurgitación. Para el diagnóstico del RGE suele ser necesaria la monitorización durante 24 horas de la acidez del esófago por medio de un catéter.

En ocasiones el RGE es una de las «otras» causas de tos crónica cuando esta tos crónica se debe a más de una causa. El RGE y la tos pueden formar un círculo vicioso, junto con otras causas de tos: la tos debida a otra causa precipita el reflujo desde el estómago, lo que a su vez causa tos debida a RGE, de manera que el paciente acaba teniendo dos causas de tos crónica.

El tratamiento de la enfermedad por RGE incluye restricciones dietéticas y fármacos antirreflujo, y ocasionalmente, cirugía. El tratamiento de la tos debida a RGE también incluye el tratamiento de cualquier otra enfermedad que cause tos.

Bronquitis crónica
La bronquitis crónica es una causa frecuente de tos crónica, especialmente en fumadores. El humo del tabaco causa inflamación de las vías aéreas, excesiva secreción de moco y deterioro del aclaramiento normal del moco. Es importante que el fumador tenga una tos eficaz, de manera que le ayude a eliminar (aclarar) el exceso de moco de las vías aéreas.

Dejar de fumar es el único tratamiento completamente eficaz para la tos crónica debida a la bronquitis crónica en un fumador.
Dado que los fumadores «saben que tienen tos», pueden no acudir al médico por la persistencia de la tos. Sin embargo, los fumadores deben ser conscientes de que la tos también es un síntoma importante del cáncer de pulmón, que es una enfermedad principalmente de fumadores.

Bronquiectasias
La tos es uno de los síntomas más importantes de las bronquiectasias, une enfermedad pulmonar en la que el árbol bronquial se encuentra dilatado y está colonizado de forma crónica por bacterias. Las bronquiectasias son más frecuentes en personas con fibrosis quística y en personas que tienen múltiples infecciones respiratorias, especialmente si las han tenido en la infancia.

Para las personas con bronquiectasias es esencial una tos eficaz, La fisioterapia respiratoria y los medicamentos que estimulan la eliminación del moco suelen estar acompañados de cursos intermitentes de antibióticos para mantener libre de infección las vías aéreas.

Tos postinfecciosa
La tos que persiste durante 3 o más semanas como único síntoma tras una infección vírica del tracto respiratorio superior puede ser una tos postinfecciosa, Esta tos es debida a la persistencia de la inflamación tras la infección y normalmente desaparece con el tiempo, aunque el tratamiento médico suele proporcionar una mejoría de las molestias.

La tos postinfecciosa es más importante si ha existido contacto con un caso conocido de tos ferina. En estos casos, habría que administrar tratamiento antibiótico a las personas con esta infección bacteriana así como a todas las personas expuestas a la tos ferina.

Carcinoma broncogénico
El carcinoma broncogénico, o cáncer de pulmón, es una causa infrecuente de tos crónica en no fumadores. El peligro para los fumadores y los exfumadores recientes es que «saben que tienen tos» y no prestan atención a una tos que puede ser un síntoma del cáncer de pulmón.

La sospecha de cáncer de pulmón es una indicación para realizar técnicas diagnósticas como la radiografía de tórax, la broncoscopia y el examen del esputo en busca de la presencia de células cancerosas.

Tos inducida por los fármacos IECA
Los fármacos IECA, o inhibidores de la enzima conversora de la angiotensina, son medicamentos para bajar la presión arterial que pueden producir tos crónica, como efecto secundario, en hasta el 10% de las personas que los toman. Esta tos, típicamente, es seca y cortante. La interrupción de la administración de estos medicamentos produce la mejoría o desaparición de la tos en alrededor de un mes.

Tos nerviosa
La tos nerviosa o por hábito es un ruido que realizan algunas personas con objeto de aclararse la garganta cuando están nerviosas. El tratamiento médico no suele ser necesario, si bien, ocasionalmente la tos nerviosa puede coexistir junto con el síndrome del goteo posnasal, que sí tiene tratamiento.

Tos psicogénica
La tos psicogénica no tiene causa física aparente. Los problemas emocionales y psicológicos parecen las causas más probables. Sin embargo, antes de confirmar este diagnóstico hay que excluir otras enfermedades.

Se cree que la tos psicogénica es más frecuente en niños que en adultos. Un ejemplo posible y real es el desarrollo de tos psicogénica en un niño que tiene un hermano o hermano con una enfermedad crónica.

Enfermedad pulmonar intersticial crónica
En este grupo de enfermedades pulmonares se encuentra la fibrosis pulmonar idiopática, que se caracteriza más por dificultad respiratoria que por tos. Antes de asumir que la tos es debida a una enfermedad pulmonar intersticial, hay que haber descartado las causas más comunes de tos crónica, puesto que pueden actuar como factores predisponentes o desencadenantes. En caso de enfermedad pulmonar intersticial, si la tos persiste a pesar del tratamiento específico, puede ser necesario el empleo de medicación inespecífica, como la codeína (un antitusígeno) para suprimir la tos y aliviar las molestias.

¿Sientes que te ahogas?

Sentir que te ahogas es síntoma de estrés y ansiedad

Puede ser que sientes que te ahogas al comer o al respirar, cualquiera que sea tu caso, si sientes algo raro en esta área de tu cuerpo es probable que tu sistema nervioso autónomo (el que regula estas funciones de manera automática) esté atravesando por un momento de estrés o quizás de ansiedad.

¿Y por qué tu sistema nervioso se estresa?

Porque cuando te estresas tensas tu cuerpo, aprietas garganta, aceleras y entrecortas tu respiración, segregas adrenalina y alteras tu ritmo cardiaco junto con tu respiración.

De esta forma, te preparas para sobrevivir.

Y cuando haces esto por mucho tiempo, de forma prolongada o vives algún suceso muy estresante, pues es lógico que estas funciones autónomas te manden el aviso de que es necesario liberar tensión. (15 acciones diarias para ahorrarte grandes cantidades de estrés)

El punto es que llegaste a este lugar de sentir que te ahogas, porque llevas algo de tiempo acumulando tensión física y emocional alrededor de tu pecho y garganta, activando de más tu sistema nervioso que te prepara para la lucha o la huída, y con esto, alterando tu respiración. (lo cual no es peligroso).

La tensión es la principal causa

Como psicóloga especializada en temas de estrés y ansiedad, te puedo decir que existen tres fuentes principales de estrés y tensión que se acumulan, y que empiezan a alterar tu respiración o tu deglutación, estas son:

  • tensión física (estar en posturas de tensión, descuidos físicos, apretar mucho tu cuerpo)
  • tensión emocional (haber perdido un ser querido, acumular enojos y frustraciones)
  • tensión mental (tener muchas presiones, pensamientos negativos y estrés laboral)

Cuando acumulas tensión en alguna de estas partes, es normal que tu sistema nervioso empiece a mandarte señales de que necesita liberarse y re equilibrarse, de ahí que algunas funciones empiezan a «alterarse» por así decirlo, como es el acto natural de tragar o de respirar.

En este artículo puedes revisar estrategias de cómo reducir la tensión.

Físicas

Tienes tensión acumulada en tu garganta, ocasionada por apretar por mucho tiempo la quijadaTu manera de respirar es acelerada o a nivel de pecho pero no a nivel de diafragmaTienes tensión en tu espalda y tu pecho que generan que se aprieten los músculos alrededor de tu caja torácica y te hace sentir que no puedes respirarTienes mucosidad acumulada en tus vías respiratorias, principalmente por no sonarte cuando lloras o simbólicamente, por no dejar ir lo que te pone triste y aferrarte a esoEstás acostumbrado a dejar de respirar por pequeños momentos en los que experimentas un pico de estrés o ansiedad y esto genera un patrón en el que simplemente no respiras adecuadamente

Emocionales

Tienes emociones de dolor o tristeza acumuladas, literalmente, traes un nudo atorado que necesita salirTe quedas callado por mucho tiempo sobre lo que piensas o sientesTe enojas constantemente apretando tu quijada, garganta y pecho, pero no haces realmente mucho con ese enojo

Mentales

Tu mente está obsesionada con asegurarse que respiras y que tragas bienTuviste una mala experiencia ahogándote al tragar algo, y ahora crees que no tienes control sobre tu garganta y que puedes ahogarte de nuevo o en cualquier momentoTe sientes en peligro, estás con tu mente en alerta y esto acelera tu respiración y tensa los músculos de tu cuerpoQuieres controlar tu respiración y tu acto de tragar (ambos los realiza tu cuerpo de manera automática, al querer controlarlos los tensas)Sientes que tu cuerpo no funciona bien, y que necesitas auto observarte constantemente y controlar hasta tu respiración

Metafóricas

Yo he encontrado una relación entre el no poder respirar, con situaciones específicas en la vida que tienen que ver con eso.

Por ejemplo, en el caso de que sientas que no puedes tragar por bloqueo en nariz o garganta… ¿Te sientes ahogado por alguna persona? ¿Te ahoga alguna situación que estás viviendo? ¿Qué sientes que no puedes tragar? ¿En qué sientes que no estás logrando sobrevivir o superar? ¿ Qué te asusta? ¿Qué cosas te tragas y no dices? ¿Cuántos sentimientos te aguantas sin expresar?

Y si sientes que no puedes respirar por tensión en el pecho… ¿Qué dolores o penas no has logrado superar? ¿Por qué no te sientes amado en tu vida? ¿Se te dificulta demostrarle tu amor a los demás? ¿Qué desilusiones no has logrado dejar atrás? ¿Por qué sientes que no vale la pena vivir? ¿Quién te ha lastimado, y por qué no te animas a perdonar?

¿De qué manera sientes que te ahogas?

Hay muchas formas en las que puedes sentir que te ahogas, las principales son las siguientes:

  • Te cuesta trabajo tragar saliva
  • De repente te falta el aire y sientes oprimido el pecho
  • Sientes que no puedes tragar agua, pastillas o comida
  • Sientes taquicardia y con esto, la respiración agitada y falta de aire
  • Te falta el aire al hablar
  • Sientes un bloqueo en tu garganta que te genera presión y dolor
  • Te obsesionas con pensar si puedes pasar saliva o no
  • Simplemente sientes que te ahogas

¿Tuviste una experiencia de sentir que te ahogabas?

Es probable que hayas tenido una experiencia en la que sentiste que te ahogabas, y que te quedaras con miedo de que volviera a suceder, y de cierta forma, tienes miedo a que te vuelva a suceder y entonces empiezas a controlar todo lo que está a tu alcance para que no suceda, desconfías de tu cuerpo y entras en un círculo vicioso que te mantiene con esto.

Pues al aumentar la tensión y el miedo, sigues activando de más tu sistema nervioso, y con esto aumentando esta sensación.

Por eso es muy importante que comprendas qué te está sucediendo y puedas hacer cosas para relajarte y sentirte mejor.

Si la experiencia que tuviste fue muy fuerte, quizás te está generando un estrés postraumático, y en este audio puedes encontrar recomendaciones para sanar.

Tener miedo a ahogarte aumenta la sensación

Ahora, tener miedo a ahogarte, normalmente te lleva a generar más tensión y con esto ansiedad, entonces, este síntoma también es parte de los cuadros elevados de ansiedad. Inclusive muchas personas llegan a obsesionarse con el tema, ya que respirar es un acto fundamental para sobrevivir, y es lógico que si sientes que te ahogas, tengas miedo y te asustes, pero es importante que no permitas que este miedo siga avanzando, y si ya avanzó, de todas formas estás a tiempo de ponerle reversa.

Pues en los niveles altos de ansiedad, podemos llegar a evitar comer, tener miedo a tragar saliva o inclusive a respirar profundo, con tal de no sentir la sensación incómoda de ahogarnos. Lo importante es que necesitas saber que es una sensación que no es peligrosa y que tu cuerpo sabe perfectamente lo que está haciendo.

Revisa si tienes más de 3 sensaciones, quizás el sentir que te ahogas se deba a la ansiedad.

Mi experiencia y la de otros con la sensación de ahogo

Te platico que en mi crisis de ansiedad en general sentía que algo en mi cuerpo no estaba funcionando bien, y que en cualquier momento podría pasarme “lo peor”. Y una de estas cosas que yo sentía que no funcionaban bien…era mi respiración y mi acto de “tragar”.

Me la vivía tratando de controlar mi respiración, mi pulso cardíaco y la manera en la que tragaba saliva o comida, para evitar sentir que me ahogaba, pero no me funcionaba, y después, de la nada, volvía a sentir que no podía respirar bien y el pecho apretado, frustrándome cada vez más.

De cierta forma me seguía generando la sensación de ahogo, al obsesionarme con el tema.

Por esto mismo, de la nada sentía una opresión en el pecho, cierta angustia por sentir que no podía pasar el aire profundo, y cuando lo intentaba, nada más me dolían más los músculos y me frustraba por no poder hacerlo bien, era como si toda mi caja torácica estuviera apretada y no pudiera expandirse para respirar bien.

También recuerdo estar hablando con alguien más y sentir que me faltaba el aire entre frases y palabras. Y en otras personas he escuchado de cómo sienten que al comer y tragar la comida sienten que se ahogan, al caminar o al subir las escaleras, al hacer ejercicio o simplemente de la nada.

En general, cuando tenemos altos niveles de estrés o tensión física y emocional, sentimos que no podemos respirar bien, que se nos aprieta el pecho y que estamos a punto de ahogarnos, y esto nos pasa de diferentes formas y por diferentes causas que te quiero compartir.

¿Cuáles son los factores de riesgo más importantes?

Las lesiones de aterosclerosis son más frecuentes e importantes en las personas que presentan determinadas características, conocidas como factores de riesgo vascular (FRV), que es una característica biológica o una conducta que aumenta la probabilidad de padecer una enfermedad vascular o de fallecer a causa de ella.

Es posible tener uno o varios FRV, en cuyo caso la probabilidad no se suma, sino que habitualmente se multiplica.

Recuerde: Los factores de riesgo que incrementan el riesgo de que se forme ateromatosis y de que aparezca en personas más jóvenes son:

  • Un estilo de vida inadecuado:
    • Fumar.
    • Ausencia de actividad física (vida sedentaria).
    • Obesidad.
    • Una dieta no saludable (rica en grasa y proteínas).
    • Excesivo consumo de sal.
    • Excesivo consumo de alcohol.
  • Factores de riesgo tratables con fármacos o modificables:
    • Tensión arterial elevada.
    • Colesterol elevado.
    • Triglicéridos elevados.
    • Glucosa elevada/Diabetes.
    • Insuficiencia Renal.
  • Factores de riesgo no modificables – no se pueden cambiar:
    • Antecedentes familiares.
    • Sexo masculino.
    • Menopausia precoz.
    • La edad. Cuanto mayor eres es más probable la formación de placas de ateroma.

Uno de los factores de riesgo es la edad, y así las placas de ateroma se van formando y son más frecuentes según las personas se van haciendo mayores, pero la presencia de los otros factores de riesgo provoca que se generen precozmente en personas más jóvenes.

Por otra parte, los factores de riesgo favorecen que las placas de ateroma se rompan, provocando cierres bruscos y la formación de trombos. La rotura de las placas de ateroma son la causa de la mayoría de los problemas graves de salud de origen vascular.

Existen factores de riesgo vascular que no se pueden modificar, como la edad, el sexo y los antecedentes familiares.

Otros son modificables y están más relacionados con los estilos de vida y con el entorno, como es el caso del exceso de peso, la falta de actividad física y el consumo de tabaco.

Los factores de riesgo más importantes incluyen la hipertensión arterial, el tabaquismo, la dislipemia (exceso de colesterol y otras grasas en sangre), la diabetes y el exceso de peso.

Estos son básicamente los que tienen una asociación más fuerte con la enfermedad vascular y, además, son más frecuentes en la población, aunque es relativamente frecuente que las personas desconozcan que presentan uno o más factores de riesgo.

Hipertensión arterial (HTA)

Es la elevación persistente de la presión de la sangre en las arterias y su diagnóstico tiene que ser llevado a cabo por un profesional sanitario mediante tomas repetidas de la presión arterial (PA) en varias ocasiones, siguiendo unas condiciones adecuadas para la medida de la PA.

En la mayoría de los casos (90% o más), la hipertensión no tiene una causa conocida, y se llama HTA esencial. En el resto puede haber alguna causa que se puede corregir. Los factores que facilitan la aparición de la HTA son entre otros la edad, la herencia, la obesidad, el estrés, el consumo excesivo de alcohol y el consumo excesivo de sal.

Tabaco

El consumo de tabaco es un FR de primer orden y está considerado como el principal factor de riesgo modificable en la EV. El tabaco contiene sustancias que afectan directamente a la pared de las arterias produciendo aterosclerosis, pero también provocan la producción de trombos en su interior. Es importante resaltar que el tabaco no sólo produce efectos perjudiciales a quienes fuman sino también a las personas que respiran el aire contaminado con el humo del tabaco.

Dislipemias

El colesterol y otros tipos de grasas pertenecen a un grupo de moléculas del organismo que se conocen como lípidos, de ahí que las alteraciones de las grasas, se llamen dislipemias.

De todas las grasas, es el colesterol el que tiene un papel protagonista en el desarrollo de aterosclerosis y, por tanto, de EV. Existen varios tipos de colesterol, pero fundamentalmente hay que conocer dos: el colesterol HDL (lipoproteínas de alta densidad) y el colesterol LDL (lipoproteínas de baja densidad).

El colesterol HDL se encarga de recoger el exceso de colesterol de los tejidos y la circulación y transportarlo al hígado, para que desde allí sea eliminado después a través de la bilis. Por eso, el colesterol HDL tiene un efecto protector (beneficioso) sobre el desarrollo de la EV, y tener un nivel bajo de C-HDL también aumenta el riesgo de EV.

Existen varios tipos de colesterol, pero fundamentalmente hay que conocer dos: el colesterol HDL (lipoproteínas de alta densidad) y el colesterol LDL (lipoproteínas de baja densidad)

El colesterol LDL lleva el colesterol a través de la circulación sanguínea desde el hígado a los distintos tejidos del cuerpo para nutrir a las células. Cuanto mayor sea el nivel de colesterol LDL en la sangre, mayor es la posibilidad de que éste se deposite en las arterias (aterosclerosis) y, por tanto, mayor es el riesgo de padecer una EV.

Existen dislipemias primarias, que suelen ser familiares, y otras secundarias, que se deben a factores como la alimentación, la toma de algunos medicamentos o el exceso de peso, o de enfermedades como la diabetes.

Diabetes

La diabetes es una enfermedad crónica que se caracteriza por un aumento de la concentración de glucosa (un tipo de azúcar) en la sangre, como resultado de problemas en la producción o el funcionamiento de la insulina.

Cuando esta situación se mantiene durante años, las arterias empiezan a sufrir daños y puede dar lugar a problemas de pérdida de visión, de la función renal, infartos de miocardio, ictus cerebrales y amputaciones de las piernas. Es decir, la diabetes es una enfermedad que se comporta como un factor de riesgo.

El principal factor no modificable que predispone a la diabetes es la edad.

Hay otros que en su mayoría son modificables, como el sobrepeso y la obesidad, el tipo de alimentación y la falta de actividad física.

Obesidad

Está aumentando en las sociedades desarrolladas como una epidemia, al mismo tiempo que lo hace la diabetes tipo 2. Ambos procesos están íntimamente ligados al estilo de vida actual. La obesidad tiene un efecto multiplicador sobre la EV, de manera que multiplica por 2 la probabilidad de tener un ictus, por 2,8 la muerte súbita y por 1,5 la cardiopatía isquémica según el estudio Framingham. La mayor frecuencia de obesidad se ha atribuido a factores genéticos, a los estilos de vida sedentarios y a la amplia disponibilidad de alimentos con alto contenido en grasas. Es beneficioso consumir los alimentos recomendados en la dieta mediterránea. El indicador que se utiliza de forma universal para definir el sobrepeso y la obesidad es el Índice de Masa Corporal (IMC). Este valor se obtiene al dividir el peso de una persona en kilogramos por su talla en metros al cuadrado. Teniendo en cuenta el IMC, se clasifica como normopeso (IMC menor de 25), sobrepeso (IMC entre 25 y 30) y obesidad (IMC superior a 30).Existe otro marcador de riesgo relacionado con la obesidad, que es el diámetro de la cintura (perímetro abdominal). Su importancia radica en que es un buen indicador de la cantidad de grasa depositada en los órganos internos (grasa visceral). La piedra angular para reducir y controlar el exceso de pe- so es combinar una alimentación que disminuya la ingesta total de calorías, con la práctica regular de actividad física.

Especialistas en Disnea

  • Porque cuando me acuerdo de la respiración siento que no puedo respirar?
  • Llevo desde primeros de año presentando síntomas de alergia aunque no se me ha realizado ninguna prueba para concluir si tengo y a qué, aunque cuando comencé creía que se debía a la exposición al moho que se produjo en mi habitación. He tomado antihistaminicos,broncodilatadores, corticoides nasales y…
  • Soy deportista y el informe del cardiólogo dice: IM ligera,ondas P negativas en cara inferior, BIRDHH, eso último que es? Me noto al entrenar disnea, me hace mal el deporte?
  • Puede desaparecer de repente la disnea?
  • que estudios necesito para descartar una disnea organica? me han hecho en estos 4 años desde que la tengo ecg, ecocardiograma, rx de torax, prueba de esfuerzo trotando en la cinta, analisis de sangre, tiroides y hace una semana espirometria y todo bien, puede ser algo psicologico?
  • Cuando salgo a la calle y empiezo a caminar me cuesta respirar, tengo que tomar aire muy fuerte, pero luego en casa no tengo esa sensación, ¿por qué puede ser? Es muy desagradable y me esta afectando a la calidad de vida. Muchas gracias
  • ¿Es posible que por una hipersensibilidad de un diente, el cual me tiene inflamado y sensible un lado del paladar, llegue hasta la faringe dificultando el paso del aire? Ya que al mover la lengua cerca del conducto de la boca, tengo dificultad para respirar, como si se hubiese estrechado.
  • Sufrí una miopericarditis aguda hace un año ahora me han repetido resonancia por persistencia de disnea resultado leve fibrosis y leve derrame pleural, no hay insuficiencia cardíaca pero tengo tos, duermo con dos almohadas, me ahogo si hablo, andando, ¿Que hago?
  • Qué causas tendría la dificultad para respirar (profundamente) que se alivia al estar acostado? Porque es de lo más raro que he oído, de hecho, a veces puedo hacer una respiración profunda pero solo de vez en cuando, el resto noto como si los pulmones no de expandieran. Acostado puedo más veces.
  • Que tipo de afecciones provocan disnea sólo para respirar profundamente? Es decir, noto como si al intentar respirar profundamente mis pulmones no se expandieran o no pudiera llenar mi pecho de aire. No tengo otros sintomas, ni me cuesta terminar frases ni me ahogo. Es solo eso y es muy molesto.

MyTherapy

La sensación de ahogo o falta de aliento es mucho más común de lo que te imaginas. El ahogo puede producirse incluso cuando no realizas deportes o actividades que impliquen un gran esfuerzo físico. Además, la sensación de que te falta el aire puede ir acompañada de bostezos o suspiros.
Generalmente, estos síntomas suelen asociarse a pacientes asmáticos o que sufren enfermedades cardiovasculares. Pero en algunos casos, la causa es mucho más inesperada: ansiedad.

¿A qué se debe el ahogo constante?

La sensación de ahogo constante se refiere a una condición clínica llamada respiración de Kussmaul. La respiración de Kussmaul es un patrón respiratorio en donde el paciente respira de forma forzada y profunda. En los países anglosajones, esta sensación de ahogo es descrita por quienes la padecen como hambre de aire.

Respira tranquilo con MyTherapy

Uno de los indicadores más importantes del hambre de aire, es que no importa que hagas para aliviar el ahogo, éste vuelve al cabo de unas horas.

Los biomarcadores que suelen acompañar un cuadro de ahogo incluyen la sensación de presión en el pecho, palpitaciones cardíacas aceleradas y ansiedad generalizada. Como es de esperarse, es común que los médicos sospechen que un paciente que sufre de ahogo padezca enfermedades respiratorias o cardiovasculares, como asma, neumonía o falla cardíaca congestiva.

Pero una vez que los estudios de laboratorio y la exploración física realizada por el profesional de la salud descartan el padecimiento de estas condiciones, la causa podría no ser física sino psicológica. A continuación te explicamos un poco más al respecto.

La respuesta de lucha o huida

Si sufres una constante sensación de ahogo, es posible que también padezcas un cuadro de ansiedad. La ansiedad es una respuesta perfectamente natural del ser humano ante amenazas o peligros. Esta se debe a la reacción hormonal que desencadena una respuesta de *lucha o huída**. Cuando tu mente percibe algún peligro, por ejemplo, una figura desconocida al final de un callejón oscuro, éste responde con los siguientes signos:

  • Pupilas dilatas
  • Visión de túnel
  • Temblores
  • Sequedad bucal
  • Pérdida de audición

Todos estas reacciones corporales se deben a que tu cuerpo necesita preparse par enfrentar la supuesta amenaza, ya sea huyendo lo más rápido posible o peleando. Pero además de adaptar tus ojos y tus músculos para este evento, tu cuerpo se hiperventila. Esto quiere decir que comienzas a respirar de forma rápida y forzada. En principio, esto debería aumentar los niveles de oxígeno en tu cuerpo.

Sin embargo, dado que la respiración es tan rápida, tu cuerpo no tiene tiempo de retener el oxígeno y al final terminas aspirando mucho más dióxido de carbono. Los niveles excesivos de dióxido de carbono son los responsables de la sensación de ahogo que padecemos en periodos de ansiedad.

Es común que cuando hablamos de hiperventilación, las personas piensen que se trata de una reacción dramática. Esto es cierto en algunos casos, como cuando se tiene un ataque de pánico. Pero existen casos en que la hiperventilación se convierte en la forma habitual de respirar para el paciente.
La mayoría de las personas tienden a pensar que la hiperventilación es una reacción bastante repentina y sobre todo dramática. Esto puede ser cierto en algunos casos, como por ejemplo un ataque de pánico. Pero también puede volverse una forma habitual de respirar.

Cuando esto ocurre, el paciente tiende a bostezar y suspirar de manera excesiva para calmar la sensación de ahogo. Pero estas medidas no solucionan el problema. Por el contrario, lo aumentan.

Por si fuese poco, cuando la hiperventilación se vuelve crónica, el ciclo es muy difícil de romper, ya que la sensación de ahogo continúa alimentando la ansiedad subyacente. A esto se le llama, síndrome de hiperventilación.

¿Cómo acabar con el síndrome de hiperventilación causado por ansiedad?

A pesar de que no existe una fórmula mágica para contrarrestar el síndrome de hiperventilación crónica, si que hay un par de técnicas que pueden contribuir a minimizar los síntomas.
El Centro Nacional de Salud del Reino Unido, o NHS por sus siglas en inglés, recomienda las siguientes técnicas para calmar la respiración:

1: Antes de empezar, asegúrate de que te encuentras en una posición cómoda. Cuando estés listo, imagina que tus pulmones están divididos en tres partes. Aspirando por la nariz, visualiza cómo las tres fracciones de tus pulmones se llenan de aire lentamente. Es posible que tus hombros se eleven un poco. Una vez que sientas que tus pulmones se han llenado de aire por completo, exhala lentamente por la boca. Repite el ejercicio tres o cuatro veces.

2: Aspira profunda y suavemente. Mientras lo haces, procura contar hasta 4. Cuando sientas que tus pulmones se han llenado de aire, espera unos segundos antes de exhalar. Cuando estés listo, exhala, nuevamente contando hasta 4. Repite el proceso tres o cuatro veces.

Además de estas dos técnicas, existen muchas otras. Por ejemplo, la famosa técnica de respiración de Buytenko. Todas ellas varian ligeramente. Pero por lo general, coinciden en los siguientes consejos:

  • La respiración nasal es mucho más efectiva que cuando intentamos aspirar por la boca.
  • Es importante utilizar el diafragma y no sólo el pecho.
  • Cuando respiramos, es importante seguir un ritmo para evitar respiraciones asincrónicas o forzadas.
  • Si no te encuentras en una posición cómoda y relajada, será casi imposible regular tu respiración.
  • Evita la respiración superficial.

Es normal que te parezca extraño poner tanta atención en algo que realizas normalmente sin pensar, como es la respiración. Sin embargo, una respiración inadecuada es mucho más común de lo que te imaginas. Siguiendo los consejos mencionados anteriormente, es posible calmar gradualmente la hiperventilación. Al final, respirar profundo y con calma se volverá instintivo.

¿Cuándo deberías ver a un médico?

El síndrome de hiperventilación crónica no es mortal. Pero no es una mala idea visitar al médico las técnicas de respiración pausada no funcionan o si sufres una sensación de ahogo que no te permite ser productivo en el día a día.

Recuerda que el síndrome de hiperventilación puede ser el resultado de un periodo largo de estrés y ansiedad. Aunque hay distintos tipos de desórdenes de ansiedad, algunos de los síntomas más comúnes entre todos ellos son los siguientes:

  • Dificultad para concentrarse
  • Inquietud
  • Irritabilidad
  • Desórdenes de sueño
  • Tensión muscular

Si padeces estos síntomas, una visita al médico no está de más. Para detener la sensación de ahogo constante lo más importante es un disgnóstico temprano.

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