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Sexo anal como

Sexo anal no es sólo penetración. No nos cansamos de repetirlo en las reuniones que organizan las asesoras de Kleido. Existen muchas formas de disfrutar del sexo anal que no implican penetración.

Sexo anal sin penetración

Una de las prácticas de sexo anal más habituales sin penetración es la que se denomina “Beso Negro“. El “beso negro” es una prácitca erótica que consiste en lamer y besar el ano de tu pareja. Es habitual practicar el beso negro durante el cunnilingus. Basta con seguir deslizando la lengua desde los labios de la vagina hasta el ano. La estimulación oral del ano y el períneo es una práctica altamente placentera y tiene la capacidad de conseguir un alto grado de estimulación sexual en la persona que no recibe. Doblar la lengua en forma de “canutillo” para introducirla y lubrical el orificio anal genera sensaciones de excitación y placer sin necesidad de recurrir a la penetración anal.

Otra forma de disfrutar del sexo anal sin penetración es la lubricación y estimulación de la zona del ano y el perineo usando un pequeño vibrador o un juguete masajeador. La sensación se centra en la zona estimulada como punto central, expandiéndose de forma uniforme por el resto del cuerpo, como si el ano fuese el centro de emisión de ondas de placer.

Sexo anal con penetración

Disfrutar de la estimulación anal sin penetración es una forma muy agradable de relajarse descubrir la gran fuente de placer que puede proporcionar una de las zonas más tabú del cuerpo humano. Tan intenso es, que puede que te pique la curiosidad por saber cómo sería la penetración anal.

La principal preocupación de muchas personas a la hora de experimentar con el sexo anal es el dolor. ¿Duele? ¿No duele? Si nunca has practicado sexo anal, puede que duela sí, pero todo es cuestión de relajación y lubricación.

Un buena forma de iniciarse para explorar la zona anal es durante un baño o ducha. Respira profundamente, relájate y deja que tus dedos o los de tu pareja se desplacen por tu ano. Utiliza un lubricante de base silicona para mayor sensación y reducir la fricción (que a veces puede confundirse con dolor). Si pruebas a explorar la zona anal con tu pareja, hazlo de forma lenta y pregúntale qué siente. Pídele que te indique qué zonas le resultan más placenteras y cuales más incómodas.

Antes de iniciar la penetración, prueba suavemente a introducir sólo un poquito del dedo meñique de forma suave, dejando que el ano y el esfinter se relajen y se adapten al dedo. También puedes probar con un pequeño tapón de silicona o con el eslabón más pequelo de una bolas tailandesas. Tu asesora de reuniones Kleido te puede recomendar cuales son las más adecuadas.

Placer anal para hombres y mujeres

Una vez hayas conseguido la penetración anal sin dolor, has de tener en cuenta que cuando se estimula el ano de un hombre internamente, también se está estimulando la próstata. Estimular la próstata favorece el orgasmo anal, una forma de placer muy diferente y mucho más intensa que el placer que se siente durante la eyaculación.

En el caso de las mujeres es más difícil obtener un orgasmo sólo con la penetración o estimulación anal, pero no debemos olvidar que el ano es una de las partes del cuerpo con mayor cantidad de terminaciones nerviosas, que producen mayor sensibilidad, y al ser estimuladas crean una gran sensación de placer. Combínalas con carícias y toqueteos en el clítoris y obtendrás una torrente de placer.

El sexo anal es una alternativa durante el encuentro sexual. Incluye desde besos y caricias alrededor del ano hasta la penetración del recto por los dedos, juguetes sexuales o pene. En la actualidad el sexo anal es una de las prácticas sexuales más extendidas tanto en parejas heterosexuales como homosexuales, siendo la práctica más común tras el sexo vaginal y oral.

¿En qué consiste el sexo anal?

El sexo anal es una práctica desconocida y rechazada por muchos, pero si se conocen sus misterios puede ser tan placentero como el sexo vaginal ya que la región anal es una de las más sensibles del cuerpo humano. Hoy por hoy todavía es una práctica con bastantes tabúes en nuestra sociedad; al ser el ano el lugar por donde se excretan los desperdicios del sistema digestivo, se suele asociar a una zona del cuerpo sucia y contaminada, es por eso por lo que para algunas personas esta experiencia sexual se sale de lo normal y aceptable, aunque para otras sin embargo es una práctica habitual y placentera dentro de su repertorio sexual. Todo dependerá de los valores y creencias de la persona.

La estimulación del ano puede ser muy placentera ya que es una zona con múltiples terminaciones nerviosas. Podemos estimularlo a través del recto, el punto G y el clítoris en las mujeres y la próstata en los hombres.

Hay gente que piensa que no es placentero ni que pueden existir orgasmos, pero se ha averiguado y comprobado científicamente que sí, ya que en las ramificaciones nerviosas del ano, siempre con sumo tacto y delicadeza, existe el llamado punto P que puede producir orgasmos placenteros. También antes, por falta de higiene, solía ser una práctica atribuida sólo a parejas estables, algo que hoy en día cualquiera realiza con personas que sean su pareja estable amorosa sexual o en un coito casual.

Dentro de los juegos anales se incluye la penetración, esta la puede realizar tanto el hombre como de la mujer. Aunque solemos asociar a la mujer con un papel pasivo en la penetración, una mujer puede penetrar analmente a un hombre o a otra mujer por medio de un dildo sujeto a su pubis por medio de un arnés. Esta variante sexual recibe el nombre de pegging.

El sexo anal en la historia

Es una práctica que era habitual en Grecia y Roma, en caso de los griegos era muy habitual la penetración por atrás en las prácticas heterosexuales tanto con el sexo anal como vaginal, aunque en la actualidad cuando se hace referencia “al griego” hablamos de la penetración anal. En la antigua Roma el coito anal era habitual entre ciudadanos romanos varones y esclavos.

Durante la Edad Media el sexo anal fue rechazado por la Iglesia como todas aquellas prácticas sexuales que no tenían finalidad reproductiva. Ya a principios del siglo XX Freud lo clasificó dentro de las perversiones sexuales, lo que todavía ayuda más a afianzar el estigma del sexo anal como una práctica desviada. Esta estigmatización nos ha llegado hasta nuestros días.

Consejos para disfrutar de esta práctica

El sexo anal es, como toda práctica sexual, una opción y solo se debe practicar si realmente apetece hacerlo y no para complacer a nadie. Si al final la persona se decide a practicarlo le ayudará a enriquecer su vida sexual pero también hay quienes siempre serán reacios a practicarlo y su decisión ha de ser respetada. Si se decide probar o iniciarse hay una serie de consejos básicos a tener en cuenta:

Limpiar la zona

La zona anal debe de estar lo más limpia posible, sobre todo si ese día no se ha ido al baño. Un enema o limpiar el interior con una toallita húmeda y los dedos en principio será suficiente. De todos modos, es bueno tener toallitas húmedas cerca por si ocurriera un percance. Es muy recomendable usar métodos de protección de barrera como el preservativo, tanto si la penetración es con el dedo como si es con el pene a fin de evitar el contacto con la materia fecal y una posible infección además esto protegerá contra enfermedades de transmisión sexual. No se recomienda tras la penetración anal realizar el coito vaginal a no ser que el pene se lave a conciencia (incluso aunque se haya usado preservativo) ya que el riesgo de infección vaginal es muy elevado.

También recordar que al pasar de una penetración anal a una bucal o vaginal cambiar de preservativo debería ser una norma de higiene recomendada y practicada lo máximo posible, e incluso, puede dar juego a nuevas diversiones saludables. Por ejemplo, usamos el preservativo extra fino en la penetración anal y luego nos ponemos el preservativo de sabores para la práctica de sexo oral, siempre y cuando se pueda… Por supuesto, la estimulación previa e incluso durante o posterior a la penetración es necesaria, somos humanos y no robots, y más en una zona como ésta.

Relajarse en fundamental

Para disfrutar del sexo anal es necesario relajarse y empezar poco a poco debido a que el esfínter anal es muy fuerte cuando está saludable y no existe incontinencia. Por eso es importante comenzar a dilatar de manera muy delicada ya que si no estamos acostumbrados el solo hecho de tocar el esfínter puede desencadenar un fuerte reflejo de contracción. Una buena técnica es acariciar toda la zona con mucha suavidad, empezando por el perineo con los dedos para luego acariciar el exterior del ano. Si las caricias resultan agradables entonces se puede empezar a introducir con lentitud el dedo meñique e ir avanzando con cuidado hacia dentro.

La comunicación con la pareja es fundamental en este momento para que sepa si necesita que pare porque resulta doloroso o molesto. Si se hace correctamente la sensación inicial de incomodidad pronto se convertirá en placer.

Cuando el ano se haya acostumbrado a la penetración con los dedos se pueden empezar a utilizar dildos y juguetes diseñados para el sexo anal. Es muy importante utilizar únicamente juguetes diseñados para tal fin ya que estos llevan un tope con lo que nunca llegan a entrar totalmente dentro del cuerpo y hace muy fácil sacarlos, tenemos que tener en cuenta que a diferencia de la vagina el ano no tiene fondo y el juguete podría acabar entrando en el intestino.

Una vez acostumbrado el ano a la penetración con juguetes, entonces se puede penetrar con el pene. Esta penetración se hará con un ano muy relajado y con muchísima suavidad y una lubricación generosa será fundamental. La pareja se podrá ir estimulando el clítoris o pene para aumentar la excitación.

Posiciones sexuales recomendadas

Hay múltiples posiciones para practicar este tipo de coito, es bueno adoptar posturas en las cuales la pareja receptiva puede controlar los movimientos y se sienta menos vulnerable, por ejemplo la del misionero pero con la persona penetrada arriba o sentados en una silla. Lo importante es que la postura sea cómoda para ambos y que permita disfrutar de esta práctica sexual.

Las posturas de la práctica del sexo anal pueden ser similares o las mismas que algunas que usamos en coitos vaginales, como el perrito, la silla, el misionero, desde atrás, o la cuchara suelen ser las mejores para alcanzar buenos orgasmos.

Otras formas de sexo anal

Hemos de saber que no sólo existe la penetración, también hay otras técnicas conocidas como el beso anal o annilingus y la masturbación. En lo que es el beso anal, puede ser muy estimulante y recordar que allí sí que los mordiscos no suelen ser bien recibidos, pero el hecho de besar el ano sí que aumenta el riesgo de infecciones venéreas, quizás mucho más que la penetración, aparte de que puede haber accidentes un tanto no deseados en dicha práctica (olores, problemas gastrointestinales, etc.). Y no, no todo el mundo que realiza el annilingus lo hace por amor verdadero, sino por placer, a veces por morbo y a veces por probar. Como otras prácticas, ni todo el mundo está abierto a ello, ni todo el mundo repite, ni se es más por hacerlo, ni se es menos.

Reflexiones finales

Hoy en día existen una serie de juguetes como vibradores, dildos, anillos, lubricantes, cremas específicas, y otro tipo de productos que pueden ser divertidos introducir en la variedad de sexo anal.

Hay que recordar que el consumo abusivo de laxantes puede ser dañino para el ano, ya que es algo que mucha gente usa para poder tener relaciones sexuales anales, y recordar que existen alternativas en la dieta más saludables. También hay que tener cuidado con los desgarros anales, ya que no es difícil sufrir un accidente sexual.

Pero como todo, en la variedad está el gusto.

Precauciones que debes tomar antes de hacer sexo anal

Foto: Doctissimo

El sexo anal es tal vez uno de los más grandes tabúes que existen en cuanto a sexo se refiere. Muchas personas lo juzgan y lo asocian solamente con el sexo entre homosexuales. Sin embargo, muchas parejas heterosexuales también practican la estimulación del ano en su vida sexual. De hecho, algunos lo utilizan para evitar un embarazo indeseado. Aquí te contamos qué es el sexo anal y cuáles son los riesgos que trae para la salud.

Cualquiera pensaría que el ano es la parte del cuerpo menos atractiva. Por ahí salen los desechos del intestino y no es algo que a primera vista pueda parecer excitante. Sin embargo, cuando se trata de sexualidad, el ano es también protagonista en la vida de muchas parejas. Para algunos, el tener sexo anal, es una forma de experimentar y otros lo encuentran realmente placentero. Puede ser que algunas parejas lo hayan intentado por tener deseos de innovar en su vida sexual, y no les haya gustado. Pero como dicen por ahí, “por lo menos lo intentaron”.

El sexo anal involucra estimulación manual, oral o penetración en el ano. Cuando un hombre inserta su pene en el ano de su pareja, puede que sea placentero, pero también puede causar incomodidad a la pareja, e incluso dolor. El músculo que se encuentra en el recto se aprieta ante la estimulación, lo cual hace que a pesar de que el pene se introduzca suavemente y despacio, cause molestia. Si la penetración en el ano se hace de manera forzada, puede causar una lesión. Por eso, es aconsejable usar un lubricante para no causar heridas.

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El sexo anal, como se menciono al principio, es quizá la práctica sexual que más duramente se juzga. La religión dice que va en contra de la naturaleza y mucha gente lo considera como algo “sucio” o inapropiado. Pero acá no estamos para emitir juicios ni morales ni religiosos, sino para explicar de qué se trata esta otra expresión de la sexualidad, que existe, como el sexo oral o el sexo vaginal.

Por eso, si te recordamos cuáles son los riesgos de tener sexo anal y qué precauciones debes tomar si lo vas a practicar:

-Para prevenir infecciones, evita tener penetración vaginal o sexo oral luego de que tu pareja ha retirado el pene de tu ano. En el ano se encuentran bacterias que son peligrosas si entran en la vagina y en la boca. Lo mejor es usar un condón o lavarse bien el pene antes de tocar otras áreas.

-Usa un lubricante para facilitar la penetración. El sexo anal conlleva fricciones que pueden ocasionar rasgaduras dentro de la cavidad del ano y romper las delicadas membranas. En el mercado puedes encontrar diferentes tipos de lubricantes para esto. No uses nunca los que están hechos a base de aceite, como el aceite para niños.

-El sexo anal es un factor de riesgo para contraer las Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS). El Virus de la Inmunodeficiencia Humana VIH, virus que causa el SIDA, se transmite con frecuencia a través del sexo por penetración anal. Es más: el riesgo de transmisión por esa vía es mucho más alto que por el sexo vaginal. Por eso, si decides tener sexo anal, hazlo

SIEMPRE con un condón de látex para reducir el riesgo de contraer VIH y otras ETS.

Si tienes dudas acerca del sexo anal, quítate de la pena y consulta con tu médico.

Si no te sientes cómodo(a) con esta práctica, habla con tu pareja. El sexo idealmente debe de ser placentero para las dos personas involucradas. Si por el contrario la disfrutas, hazlo tomando las medidas de precaución necesarias para no atentar contra tu salud.

¿Qué es el sexo anal?

El sexo anal es la práctica sexual en la que se introduce el pene (o un juguete sexual en el caso de la masturbación anal) en el ano y en el recto de la pareja con la que se está practicando el coito.

Desde la Edad Media el sexo anal se ha considerado un tema tabú y a lo largo de los siglos casi todas las religiones lo han condenado. Las razones de este rechazo son variadas, por un lado, el sexo anal era una de las medidas naturales más utilizadas para controlar la natalidad; por otro, la práctica de este sexo tenía altos riesgos higiénicos. Esta desaprobación se ha mantenido hasta la actualidad. En Estados Unidos, por ejemplo, en 2007 el sexo anal era delito en algunos estados, incluso si se practicaba en matrimonios legales. A día de hoy el sexo anal es una de las prácticas sexuales más extendidas entre las parejas homosexuales.

Como normalmente el esfínter se encuentra cerrado, el sexo anal podría ser doloroso si previamente no se ha distendido este músculo.Para conseguir que la práctica sea placentera para la pareja la penetración puede ir acompañada de la masturbación, que ayuda a que la musculatura anal se relaje y facilita y mejora la penetración anal.

Sexo seguro

Esta práctica sexual no está exenta de riesgos. La mucosa rectal es sensible y un lugar propicio para que se desencadenen infecciones. Además, esta mucosa cumple una función absorbente, función que puede aumentar ante una penetración fuerte por el ano que puede provocar a su vez que se generen heridas pequeñas en la zona y hemorragias.

Los riesgos más frecuentes son:

  • Posible propagación de infecciones de transmisión sexual, como el VIH (virus de inmunodeficiencia humana), la sífilis, herpes genitales o la gonorrea, entre otros.
  • Detonador de enfermedades como el VPH (virus del papiloma humano) y todos los tipos de hepatitis.
  • Desgarros, lesiones y hemorragias si se practica con demasiada fuerza.
  • Genera infecciones si no se utiliza protección y se practica con mala higiene.

Higiene

La primera precaución que debe tomar la pareja que quiera practicar sexo anal es utilizar preservativo. Además, es imprescindible mantener el máximo nivel de higiene en el recto y en el ano antes de efectuar la penetración. Conviene que la buena higiene también se realice en el pene y/o en los juguetes sexuales, si los hubiera.

Lubricación

El ano y el recto no generan de forma natural una lubricación que facilite las relaciones sexuales como la vagina. Además, al contrario que la vagina, los músculos de esta zona no son tan elásticos e impiden la dilatación. Esto puede provocar que en muchos casos se produzcan heridas y desgarros.

Para evitar esto, las parejas que quieran practicar sexo anal deben usar algún tipo de lubricante que favorezca la penetración. Los lubricantes naturales, como la saliva, se evaporan rápidamente por lo que es recomendable utilizar un lubricante sintético.

Masturbación anal

La masturbación anal es la estimulación de la zona del ano con el fin de intensificar el orgasmo. Las formas más comunes de masturbación son la inserción de uno o más dedos o de algún tipo de juguete sexual.

En los hombres, la masturbación anal puede ser placentera porque puede llegar a tocar la próstata, que contiene terminaciones nerviosas. En el caso de las mujeres, con la masturbación también pueden llegar a estimular la vagina.

Las técnicas más utilizadas incluyen tocar el orificio anal mientras se masturban los genitales propios o de la pareja o la estimulación del ano de la pareja mientras se realiza el coito para aumentar la excitación durante la práctica sexual. Introducir paulatinamente los dedos o el objeto ayuda a que la sensación de dolor no sea tan intensa ya que la dilatación de los músculos será gradual.

Introducir un objeto en el interior del ano también tiene unos peligros asociados. Esta zona es sensible y, además, las paredes intestinales no causa dolor cuando se introducen objetos. Esto implica que en ocasiones los objetos se introduzcan demasiado y luego no se puedan volver a sacar. En estos casos muchas veces la solución es someter a la persona a una cirugía para poder extraer el objeto que ha introducido. Por este motivo no es recomendable introducir objetos en el ano que no están diseñados con ese fin.

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«¿Es malo para los músculos del ano la práctica del sexo anal?»

Soy un chico gay de 21 años y todavía no he tenido ninguna experiencia sexual completa, tan solo pequeñas caricias y masturbaciones mutuas. Yo querría tener más experiencias sexuales, porque tengo una pareja a la que quiero mucho y con la que me siento muy unido, pero no me atrevo a ir “más allá”. Mi pregunta es ¿es cierto eso de los desgarros si se practica el coito anal? ¿Es malo para los músculos del ano? ¿Duele mucho? Y en caso afirmativo ¿Hay algún método para mitigar el dolor?

Evidentemente, el coito anal, sin preparación ninguna y a “lo bruto” no solamente produce desgarros en la musculatura del ano, sino que el dolor es tan desagradable que la próxima vez que se intente posiblemente se produzca una contracción muscular y sea mucho más difícil y doloroso. Lo primero que quiero que desmitifiques es el coito o la penetración como máxima expresión del amor de una pareja, esto no es así, el amor, la pasión y el sexo puedes manifestarse a través de cualquier vía sensorial, la masturbación, la caricia en todo el cuerpo, los masajes etc… son prácticas muy sensuales y muy gratificantes. Una vez dicho esto, no obstante si queréis hacer penetración lo mejor es que empecéis lubricando convenientemente toda la zona del ano, masajeándola y acariciando para que la musculatura se relaje. Ten en cuenta que el ano es un esfínter que está preparado para dejar salir, no para permitir la entrada y hay que ir enseñándole despacito y desde el placer, no desde el dolor. Después y en un buen estado de excitación, nunca en frío, introducir un dedo y moverlo dentro haciendo un círculo para que el cerebro registre la sensación y la codifique como placentera. Repetir el ejercicio anterior en sucesivas ocasiones hasta que notéis que el esfínter se abre él solo ante el contacto o la “llamada” cuando esto suceda se puede introducir el pene bien lubricado. Lo que suceda después ya depende de vosotros. Pero es conveniente recordar la regla de oro del sexo. Todo lo que se haga tiene que moverse en el espacio del placer sino no funciona.

Llevamos 5 años casados y yo creía que teníamos una vida sexual muy satisfactoria por los menos para mí, pero desde un tiempo a esta parte mi marido ha empezado a hacer cosas raras. Antes consensuábamos armoniosamente lo que hacíamos, pero ahora es como si le hubiera dado por tomar todas las iniciativas sin decirme nada y me desconcentra. También le gusta besarme el sexo y luego la boca y me da bastante asco. ¿Ese esto normal? ¿Es necesario cambiar tanto para disfrutar del sexo? ¿Quiere decir que se aburre conmigo?

Lo bueno que tiene el sexo es que afortunadamente no hay nada ni normal ni anormal, pero es muy importante ponerse de acuerdo por que no es bueno que uno de los miembros de la pareja imponga sus criterios sobre el otro porque puede llevar a que el que se siente dominado deje de tener ganas. Los cambios son buenos porque impiden que la rutina, que es el enemigo mayor del sexo, se instaure, pero la falta de acuerdo, como tú dices, impide la concentración. Creo que lo que subyace en vuestra conducta sexual es una lucha por quién manda en la relación y si es así, no es nada bueno para la misma. Algunas parejas lo que suelen hacer en estos casos es alternar en la propuesta, es decir un día mandas tú y otro manda él y tú te abandonas, que también es muy gratificante. Respecto a lo de los besos en el sexo si te da asco no se lo consientas.

Tengo varias preguntas. La primera sobre la erección. En las películas pornográficas y en charlas con amigos me he dado cuenta de que en muchos hombres, cuando tienen una erección, el pene se les pone derecho y hacia arriba, es decir, formando un ángulo agudo con el abdomen. Mi erección no es así, el mío se pone hacia delante, es decir, formando un ángulo recto con una pequeña curva hacia abajo. ¿Por qué pasa esto? ¿Cual es más común? ¿Cual es la más placentera para las mujeres?

Todos los penes son distintos y por lo tanto todas las erecciones son diferentes. Desde el punto de vista evolutivo el pene está formado por dos medios tubos que se sueldan durante la gestación, las curvaturas del pene y su orientación en estado de erección dependen de la forma del pene y por ello en cada hombre tiene su expresión y su propia peculiaridad. Lo más común es que en la primera juventud el pene forme un ángulo agudo con el abdomen, después va decayendo hasta terminar mirando hacia los pies pero, siempre que la turgencia permita la penetración, lo demás no importa. Para algunas mujeres la visión de un pene magnífico mostrándose en todo su esplendor puede ser muy erótico como lo son unos buenos senos, bien puestos, para los hombres, pero lo que ellos y ellas prefieren es una persona activa y muy enamorada y las peculiaridades físicas suelen pasar a un segundo plano.

Todo sobre el sexo anal: ¿dispuesta a probarlo?

Más allá de los prejuicios, el sexo anal puede ser una práctica muy excitante y enriquecedora. Por un lado, es tremendamente placentero si se hace bien. Por otro, puede ayudarte a conseguir un nuevo nivel de intimidad con tu chico. Lo primero que debes hacer es informarte sobre esta práctica y, por ello, te vamos a explicar paso a paso todo lo que tienes que tener en cuenta antes de comenzar a practicar sexo anal.

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Si ya has cumplido unas cuantas fantasías con tu pareja o fuera de tus relaciones, puedes ver el sexo anal como una nueva forma de cumplir tus fantasías. ​Si es así, solo necesitas unas cuantas ideas para empezar a practicar. Aquí te dejamos 20 increíbles posturas para practicar sexo anal. ¿Dispuesta a probarlas todas?

Sexo anal: las caricias anales

  • Descripción: Las caricias anales son una buena manera de iniciarse con suavidad en la práctica del sexo anal ya que las puede hacer cualquier miembro de la pareja y es un modo de descubrir con rapidez si practicar sexo anal te interesa o no. Además, se pueden convertir en los preliminares o hacerlas como complemento de cualquier otra práctica, como por ejemplo el sexo oral.
  • Placer: La zona anal está plagada de nervios y es una de las zonas erógenas importantes. Por eso las caricias o el roce suelen ser el inicio de un estado de excitación.
  • ¿Duele?: Siempre que las caricias se hagan con delicadeza no tiene por qué doler.
  • Precauciones: La higiene, como en cualquier otro tipo de relación sexual, es básica. La proximidad del ano y del clítoris y las caricias entre los miembros de la pareja pueden provocar una propagación de bacterias.
  • ¿Y él?: La zona anal del hombre es de una sensibilidad nerviosa comparable a la del pene, por eso a muchos les gustan los tocamientos anales: a los heterosexuales también. Sin embargo, esta parte de la anatomía suele asociarse con el concepto de dominación, y por eso muy pocos son los que se dejan hacer.

Si tras probar con las caricias sigues pensando que el sexo anal no es lo tuyo, puedes seguir descubriendo el coito vaginal con las 100 mejores posturas del kamasutra.

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Sexo anal: juguetes sexuales

  • ​Descripción: la penetración anal puede llevarse acabo con la ayuda de variados objetos: vibradores anales, perlas anales, plugs anales, penes vibradores… La gracia del juguete sexual es que puede ser de diferentes y originales formas y lo pueden utilizar ambos miembros de la pareja.
  • Placer: suele considerarse agradable ya que estimula las terminaciones nerviosas del ano y el movimiento dentro-fuera del coito anal puede llevar al orgasmo.
  • ¿Duele?: este tipo de penetración produce una sensación nueva y sorprendente, aunque el primer reflejo sea el de contraerse. El movimiento dentro-fuera puede ser doloroso si se hace con demasiada violencia o profundidad. Por eso es importante prestar siempre atención al cuerpo y no dudar en lubricar en abundancia cuando se utilicen juguetes. Por otro lado es super recomendable en este punto usar lubricantes sexuales especiales para sexo anal para facilitar la penetración.
  • Precauciones: el coito anal es tres veces más peligroso que las relaciones vaginales en lo que a la transmisión de enfermedades infecciosas se refiere ya que la zona está directamente en contacto con las bacterias del recto. Por eso es tan importante limpiar bien los juguetes antes y después de utilizarlos, sobre todo si se utilizan primero en la zona anal y después en la vaginal.
  • ¿Y él? Aunque nunca se sabe si hay que proponer este tipo de penetración a la pareja, lo cierto es que el punto G masculino se encuentra en la pared anterior del recto, en contacto directo con la próstata. Por eso también existen juguetes sexuales especiales para el ano masculino.

Descubre: 100 juguetes eróticos para aumentar la pasión, ¡que suba la temperatura!

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Sexo anal: analdigitus

  • Descripción: es la penetración de los dedos en el interior del ano.
  • Placer: es una práctica extendida en la masturbación femenina y suele complementar las caricias anales que estimulan dicha zona erógena. Hay mujeres que comparan esta penetración con la vaginal.
  • ¿Duele?: con los dedos suele ser menos doloroso que con el pene o los juguetes sexuales. Las caricias que se dan previamente hacen que la zona se relaje, además humedecerla con un lubricante hidrosoluble evitará que se irrite y que duela. Otra opción es la saliva, aunque si no eres una experta en la materia, el lubricante siempre será mejor opción.
  • Precauciones: las manos son portadoras de muchas bacterias, por lo tanto es importante tenerlas limpias antes de cada relación, sobre todo en las anales.
  • ¿Y él? Puede ser un primer paso antes de iniciarse en los juguetes sexuales. Como hemos explicado en apartados anteriores, la penetración rectal es para el hombre sinónimo de placer y el hecho de no utilizar objetos externos hace que sea algo más íntimo.

Descubre aquí cómo estimular el punto G masculino

El sexo anal: la sodomía

  • Descripción: es la penetración fálica del ano.
  • Placer: una vez desaparece el miedo, si la pareja se muestra relajada la excitación puede alcanzar el orgasmo. Esta postura es muy preciada por los adeptos a las relaciones dominante/dominado.
  • ¿Duele? Siempre que se haga con delicadeza no hay razón para hacerse daño. Sin embargo, el uso de lubricante está altamente aconsejado porque evita riesgos de microrroturas y sangrados. Antes de realizar esta práctica, empieza con caricias o introduciendo los dedos en el ano para que la zona dilate poco a poco.
  • Precauciones: como en el caso de la mayoría de relaciones sexuales es extremadamente importante utilizar preservativo desde el inicio de la penetración para evitar el contagio de bacterias y, sobre todo, la transmisión de ETS.
  • ¿Y él? Para el hombre la sodomía suele ser agradable de practicar porque el pene fricciona más en el ano que en la vagina y el movimiento dentro-fuera es más eficaz.

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El sexo anal: el anulingus

  • Descripción: es el contacto oral en la zona anal.
  • Placer: hay muchas personas que pueden alcanzar el orgasmo por medio de esta práctica ya que estimula una zona reactiva sin pasar por la penetración. La postura más adecuada es la del galgo porque permite acceder a la zona anal con más facilidad.
  • ¿Duele? No hay dolor pero si posibles molestias pues es una zona delicada.
  • Precauciones: hay quienes optan por una ducha a dos antes de empezar porque en este caso la higiene es primordial y los riesgos sanitarios son mayores. Sin protección, esta práctica puede contagiar herpes, condiloma, hepatitis y VIH.
  • ¿Y él? Si no dudas sobre la higiene de tu pareja y éste no tiene prejuicios con respecto a esta práctica podéis llevarla a cabo, ya hemos dicho que la zona rectal masculina es extremadamente reactiva.

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Y ¿qué pasa cuando queremos entrar por la puerta trasera? Bueno, pues no siempre vamos a ser bien recibidos, a veces podemos parecer como visita no deseada. Exactamente lo mismo sucede con el sexo anal, así que me les dejo ir con algunos tips con Lubricantes Prudence que les pueden servir y evitar dolores innecesarios a la mera hora de la pasión.

1. Coloca un poco de lubricante en tus dedos (medio + anular ó medio + índice)

Para que puedas poner el lubricante en la zona anal y masajeas sólo por afuera. Recuerda que puedes usar un guante de látex para mayor higiene.

2. Pregunta si puedes entrar

Si te autorizan entra poco a poco con un dedo revisando que siempre esté lubricado.

3. Estimulación previa

Otra opción es relajar el esfínter colocando lubricante debajo y sobre un dique de látex para que tu pareja lo pruebe con sus labios y lengua, es lo que se conoce como beso negro o rimming. No olvides tu dique de látex para evitar ITS.

4. Usa siempre condón

Recuerda usar siempre condón y procura que tu condón esté bien lubricado, te recomiendo ponerle mucho Lubricante Prudence base agua, no escatimes en cantidad.

5. Déjate llevar

Relaja tu zona pélvica, incluso antes de que entre puja un poco y disfruta la sensación, hay dos anillos musculares por pasar y cada uno debe ser tratado con cuidado, una vez dentro pueden moverse poco a poco hasta que sientan que pueden aumentar la intensidad.

Sabían ustedes que en la antigüedad el sexo anal era solo pensado entre homosexuales, no cabía en esa época en la cabeza que parejas heterosexuales lo practicaran, era mal visto todo un pecado. Pero ahora es totalmente diferente es más parece estar de moda entre parejas de diferente sexo aunque para muchos todavía siga siendo un misterio.

Aunque la creencia que se tiene es que las mujeres que practican el sexo anal muchas veces lo hacen solo para complacer a sus parejas, hoy en día parejas heterosexuales practican esta forma de sexo, ya sea por que les gusta, por salir de la rutina o por complacer al otro y sigue siendo una práctica en un porcentaje muy bajito, tan solo un 10% de parejas hetero lo hacen por detrás.

Las razones del por qué a las mujeres no nos suele gustar el sexo por detrás se debe a:

  • Es una práctica dolorosa, por el ano no se lubrica y si se hace sin ayuda a esto se lástima y puede hasta sangrar.
  • Por aseo, por el ano sale la materia fecal y por más limpieza que se tenga puede llegar a salir ciertos olores desagradables.
  • Es una actividad que todavía sigue siendo u tabú, en donde todavía se piensa que por el ano solo salen cosas no entran o que es una práctica homosexual.

Consejos:

Practicar el sexo anal no es un pecado y tampoco es solamente de los homosexuales, toca es tener ciertas precauciones y ayudas para también disfrutarlos:

  • Usar condón: este método anticonceptivo esta lubricado y ayuda a que la penetración por el ano no sea traumática, además es una barrera para prevenir infecciones en el pene y se recomienda cambiarlo antes de penetrar la vagina. El ano tiene sus bacterias que pueden contaminar los órganos sexuales de ambos.
  • Lubricantes: son una ayuda para que no duela en el momento de la penetración, aunque no previene las bacterias si ayuda a la práctica de sexo anal.
  • Pareja que amas realmente: si decides tener sexo anal lo más recomendable es que lo hagan con una pareja estable, que aman y que tengan mucha confianza para que sea una experiencia bonita y se disfrute.
  • Placer: aunque el sexo anal sea más de disfrute para el hombre que para la mujer, es muy cierto que nosotras también disfrutamos ver a nuestra pareja disfrutando sexualmente con uno.
  • La condición es que hombres si la mujer accede al sexo anal ella no lo disfruta igual, así que, luego la tienen que recomenzar con una buena dosis de sexo oral.

Sexualidad: ¿Qué significa que tu pareja te pida sexo anal?

Es muy común que en una relación se pruebe distintas poses sexuales que resultan placenteras para los dos; sin embargo, cuando llega el momento de experimentar y tu pareja te pide una de las practicas sexuales más difíciles de concebir, sexo anal. resultan algunos interrogantes.

En el caso de las mujeres resultan preguntas como: ¿Será que ya no le gusta la penetración vaginal? ¿Lo ha probado con otra? ¿quiere experimentar conmigo? ¿Dolerá?.

Pero cuando la mujer es quien le propone al hombre, en ocasiones cuando él no ha tenido esa experiencia, resulta interrogantes como: ¿Ya no siente satisfacción con la penetración vaginal? ¿Cómo debo hacerlo? ¿Podré mantener la erección?

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Pues aunque resulten estas preguntas, lo cierto es que cuando alguno de los dos pide tener sexo anal, no es porque ya no disfrutan las anteriores practicas sexuales, por el contrario quieren experimentar nuevas sensaciones.

Pues de acuerdo a distintos expertos los hombres piden sexo anal por estas razones:

– Aman los traseros

– La sensación es totalmente diferente a la del sexo vaginal

– No todo el mundo ha estado allí, símbolo de exclusividad

– Significa confianza

Más sobre ¿Por qué los hombres piden sexo anal?

Son muy pocas las que piden sexo anal, pues hay muchos tabú alrededor de esta practica; sin embargo, quienes se atreven a pedirlo según expertos son por estas razones:

– Sienten confianza con su pareja

– Quieren explorar su cuerpo

– Esperan tener otro tipo de placer

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Índice del post

El sexo anal es un mito, aún en este siglo donde hay libertad de expresión, donde ves sexo en todas partes y donde se supone que cada vez estamos más seguras a la hora de expresar nuestros gustos y preferencias.

Pero algo pasa con el sexo anal, porque resulta que no encuentras con quién hablar de ello.

Tus amigas se cierran en banda y cambian de tema cuando mencionas el asunto. Con conocidos da un poco de corte y a veces con tu pareja llega a ser hasta incómodo porque no sabes cómo tocar el tema.

Resulta que el sexo sigue siendo un tema tabú en muchos sentidos y en el sexo anal lo es aún más.

Por eso te quiero compartir 11 razones para amar el sexo anal o al menos intentar darle una oportunidad en tu vida, ya sea para que hables abiertamente con tus amigas, para que lo compartas con tu pareja o para que investigues y salgas de dudas de una vez por todas.

Antes de empezar debo confesarte que no soy una experta en esta área, pero he tenido una experiencia bastante positiva y nada traumática, y es es a partir de ella que te voy a hablar en este post.

Te invito a que abras tu mente, dejes los prejuicios a un lado por un ratico y no te tragues todo lo que te cuento. Pero por favor, no te cierres en banda y dale una oportunidad al tema, evalúa a consciencia cómo te sientes con respecto a el sexo anal y saca tus propias conclusiones.

11 razones para amar el sexo anal

Porque puede ser muy divertido

El sexo debe ser un juego divertido para compartir en pareja o en grupo, según como lo practiques, y resulta que el sexo anal puede ser muy divertido si das con una pareja que sea paciente, que le guste jugar y sobre todo que no quiera ir directo al grano.

Puedes hacer del juego anal algo entretenido y que la experiencia sea agradable para ambos.

Porque hay que tener en cuenta que el sexo anal puede ser muy placentero no solamente para el hombre, sino también para la mujer.

Y para sentir placer se requiere que la persona que está penetrando sepa cómo hacerlo, porque no es sencillo, al menos no lo será las primeras veces, así que ten paciencia, buena disposición y tiempo, porque esto no es para hacer a las carreras y menos en un “rápidito”.
Disfruta de la doble penetración

Bueno, bueno, aquí vamos a entrar a tocar palabras mayores. Así que toma asiento.

Resulta que un deseo oculto de las mujeres es ser penetrada por dos hombres. Sí, ya lo sé mírame raro y mal si quieres, pero es la verdad. No estoy generalizando, no le pasa a todas las mujeres, pero sí a muchas 😉

En algún momento de tu vida lo has pensado y si no lo has hecho lo harás, porque puede ser muy divertido, además de excitante, prohibido y bastante sucio.

Pero no tenemos que irnos a hacer un trío para llegar a la doble penetración, aquí los juguetes eróticos pueden jugar un papel importante.

Si tu pareja es habilidoso o tu puedes manejar bien las sensaciones, tal vez puedas también jugar al mismo tiempo que te penetran un lado, penetrarte con un consolador el otro.

Uhmmm no te diré lo bueno que puede ser, porque es algo que tienes que vivir para saberlo.

Simplemente te diré que en la variedad está el placer y que en el sexo buscar hacer cosas divertidas debería ser una tarea obligatoria en tu vida.
A las mujeres les gusta penetrar también

Como verás este posts va de romper mitos y aquí vamos a destrozar uno más.

Resulta que a las mujeres, en algún momento, les gustaría penetrar a su pareja. Sí, llámame loca, pervertida o lo que quieras, pero es verdad. Vuelvo y digo, no a todas, pero sí a algunas.

Y no me digas que nunca, nunca se te ha pasado por la cabeza lo que sería penetrar a tu pareja. Bueno, si no lo has pensado, seguro ya lo empezarás a pensar jajaja

Yo confieso que sí tengo mucha curiosidad por este tema, porque me parece fascinante que ellos tengan un punto de placer justo donde más vulnerables se sienten y eso me parece muy, muy caliente.

No te diré que será sencillo, claro que no. Si ellos no tienen experiencia con la penetración anal puede costarles un poco siquiera imaginarlo porque aún hay muchos mitos asociados a la hombría masculina y el ano.

Pero no te desanimes, no todo está perdido y hay hombres curiosos en el mundo que están dispuestos a explorar y dejarse explorar. Así que todo dependerá de cómo se lo propongas y cómo luego lo ejecuten.

Mi recomendación aquí es tener la mente abierta, ser muy clara, hablar a cada momento, ser cuidadosa y sobre todo disfrutarlo, para que él también pueda disfrutarlo.

Si no te excita el tema, no lo intentes por favor. #SexoAnal – Piopíalo

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Explorar tu cuerpo y el de tu pareja es ir un paso más allá en la intimidad

El sexo es algo muy intimo y especial pero es cierto que hoy en día las personas lo practican como si el mundo se fuera a acabar mañana.

Ya no se piensa en conexiones o se mezclan sentimientos, lo que la gente ahora quiere es un desfogue, cero compromiso y pare de contar.

Por eso existen tantas modalidades de relaciones, por eso la gente tiene miedo a enamorarse, nadie quiere ser vulnerable, nadie quiere exponerse ante otra persona, sin embargo se olvidan que cuando comparten sexo comparten intimidad y se crean conexiones que van mucho más allá de un buen momento.

Mi recomendación es que sigas disfrutando del sexo como te apetece, pero no olvides que puedes aprovechar para explorar tu cuerpo y el de tu pareja.

Eso es lo bonito de estar desnudos, tener la posibilidad de compartir realmente la intimidad que eso significa y si puedes aprovechar para explorar el sexo anal con alguien que te gusta, mejor que mejor.

No es fácil, porque una cosa es tener un buen polvo y otra intimidad. Así que si eres de las que necesita conexión para poder abrirse (literalmente) pues tendrás que generarla y cuando lo hagas explora y déjate explorar.

El sexo anal es mucho más que un fetiche

Muchas personas creen que el sexo anal es un fetiche, una parafilia o algo por el estilo. De hecho, hay quien asocian su practica a las personas que están en el BDSM, exclusivamente.

Pero no es así, no hay que ir a clubs especiales, ni buscar personas especificas en páginas como hotvalencia.es para tener sexo anal. Ojo que si no hay de otra, y tienes curiosidad, bien podrías buscar una persona experta en el tema.

Pero no es una cosa de fetiches o de que seas un desviado o una rara porque te gusta que te den o dar por el culo.

El sexo anal no es más que otra manera de tener sexo, como el sexo oral, el vaginal, la masturbación con juguetes eróticos, manos, pies, pecho, o el roce de ambos sexos.

El sexo anal es otra manera de disfrutar de tu sexualidad. No es mala, no es de pervertidos, no es pecado tampoco. Es un tema de gustos.

Te gusta o no te gusta, pero no por ello eres especial, ni diferente.
A las mujeres nos gusta un poco de dominación

Nosotras podemos ser muy dominantes, poderosas, independientes y seguras de nosotras mismas en la vida, pero una cosa es cierta un hombre que lleve la voz cantante puede ser muy excitante.

Porque cuando jugamos en la cama, las cosas son diferentes y bueno, cuando se trata de meter el sexo anal a la ecuación, un poco de dominación es necesaria.

Porque hablando claro, tu pareja tiene que saber lo que hace cuando te penetra analmente.

Además, no olvides que ser dominadas es una fantasía recurrente en muchas mujeres, que no en todas, ojo.
Fomenta la confianza

Con el sexo anal se fomenta la confianza en la pareja y se afianza mucho más la relación y el vínculo que se crea, porque lo cierto es que es necesario tener mucha confianza en tu pareja para disfrutar realmente del sexo anal.

¿Por qué? porque resulta que el ano es una parte muy vulnerable del cuerpo, a la que no estamos acostumbradas a relacionar con el placer, por eso es importante tener confianza para poder disfrutarlo realmente.

Esto no quiere decir que siempre sea necesaria, tal vez no, tal vez cuando ya estés acostumbrada y lo hayas hecho muchas veces se te de genial con cualquier persona, pero quizás necesites un poco más si eres primeriza en este tema.

Porque si lo haces con alguien en el que no confías puedes pasarla realmente mal, no disfrutarlo y puede ser bastante doloroso para ti.

Así que mucho cuidado y elige bien con quién vives la experiencia, al menos las primeras veces.
El tamaño del pene no importa, pero…

Mucho cuidado si el pene es muy grueso porque puede ser molesto. Si es muy largo la penetración puede ir muy profunda. Si es corto puede ser mejor, pero si es corto y ancho ya te digo..

A la final más que estas características lo que importa es cómo lo hace tu pareja. Lo delicado que sea, lo paciente y lo bien que maneje el tema.

Si él no tiene experiencia, tendrás que hablar claramente y tener mucha paciencia ambos porque esto no se hace a la primera, no se hace rápido, requiere mucha práctica y puede ser divertido, pero también doloroso. Así que no te desanimes.

Hacerlo por primera vez con alguien es genial y una experiencia que pueden disfrutar mucho los dos, sobre todo si hay buen rollo y confianza.
A ellos también les gusta (así digan que no)

Un amigo dice que la mejor forma de superar el miedo a la homofobia es metiéndote algo por el culo.

Me causa mucha gracias su expresión, pero lo cierto es que el sexo anal no es exclusivo del mundo gay, a los hombres heterosexuales también les gusta, así les cueste reconocerlo o sientan miedo de que duela o que su hombría se vea perjudicada.

Tremenda estupidez, la verdad. Porque resulta que ellos podrían disfrutar mucho, mucho del sexo anal si abren su mente, si confían en su pareja para que les de placer de esta manera.

No es sencillo para ellos, pero tampoco lo es para nosotras.

Y si realmente queremos hacer algo diferente y disfrutar del sexo en todas sus dimensiones, bien merece la pena intentarlo, al menos una vez en la vida o cinco para que tengas más margen para comparar, que con una vez no es suficiente 🙂

Y no te asustes, ni juzgues a tu pareja si te dice que quiere ensayar el sexo anal. Siéntete afortunada y sácale el máximo provecho a esta situación, porque puede ser una experiencia única y maravillosa para ambos y lamentablemente a muchos chicos les cuesta reconocer la curiosidad que sienten por tener sexo de esta manera.

Así que por favor no espantes a tu chico si saca el tema, necesitamos más hombres que quieran probar cosas nuevas.
Si el periodo te fastidia bien puedes tener sexo anal

Hay mujeres que con el periodo no les gusta tener sexo pero se ponen realmente calientes, cachondas, excitadas o como quieras que le llames.

Y el sexo anal podría ser la solución a su situación.

Aunque claro, no me imagino una mujer que no le gusta tener sexo durante su menstruación dejándoselo meter por el culo. Pero tengo una amiga que le encanta, así que por ella incluyo este punto.

Mi amiga se enamoró del sexo anal porque una vez que tenía la regla su pareja se lo sugirió y la experiencia fue genial y de hecho ella es de las que lo recomienda para los cólicos menstruales, el malestar de esos días y porque dice que realmente es caliente.

A mí es algo que me falta probar, así que ya te contaré si de verdad que es tan maravilloso como ella dice, o ya me contarás tú si lo has probado 😉
Hay muchas más posturas que la del perrito para el sexo anal

Como dije antes, el sexo anal puede ser muy divertido y aunque la postura favorita por excelencia para esta practica es el perrito, la verdad es que para empezar puedes hacerlo con otras más divertidas y menos difíciles.

Si eres novata te recomiendo que empieces con una postura diferente, porque en la postura del perrito tú no tendrás control y eso puede ponerte algo nerviosa.

Te propongo a continuación varias posturas para el sexo anal que seguro te encantará probar (da clic al +):

Aquí puedes ver 7 posturas

La cucharita

Postura – La cucharita

Esta postura es relajante e íntima. El truco está en saber meter el pene bien, porque después todo irá como la seda: suave y tranquilo. Como debe ser cuando se está empezando con el sexo anal.

Nada de salvajismo, al menos no al principio, a no ser que quieras que la experiencia sea un poco traumática y nada placentera.

Autobús de dos pisos

Esta postura es bastante interesante y va de la siguiente manera: el chico está tumbado boca arriba, mientras tú haces lo mismo sobre su pecho.

Es una postura algo complicada si no sabes ubicar bien los codos, arquear la espalda y mantener las piernas dobladas.

Funciona bien con un pene grande, con uno pequeño tal vez no de muy bien la maniobra y también hay que tener en cuenta la curvatura ya que no con todos podría funcionar bien.

La fusión

Postura – La fusión

Es una postura para el sexo vaginal que funciona muy bien en el anal si tienes maña.

La postura va más o menos así: los dos deberán estar sentados en la cama o en el suelo con las piernas estiradas hacia el otro, los brazos deberán estar apoyados hacia hacía atrás.

Tus caderas deberán estar situadas entre sus piernas abiertas, sentada casi en sus muslos. Él levantará tus piernas sobre sus hombros para aumentar un poco más la tensión muscular.

Al mantener tu culo en posición elevada será más fácil para él empujar y, por tanto, llegar más profundo dentro de ti.

Cowgirl de espaldas

Postura – Cowgirl de espalda

Es una buena postura para el sexo anal y tú podrás tener el control. Es como la vaquera, de toda la vida, pero dándole la espalda a él (vaquera invertida que llaman).

Con ambas posturas puede haber penetración anal, todo está en hacerlo bien, porque dependiendo la curvatura y el tamaño del pene requieres un poco más de práctica 🙂

El rompecojines

Postura – El rompecojines

Debes acomodarte en la orilla del sofá con medio cuerpo afuera. Deberás buscar una posición donde estés cómoda y no pierdas el equilibrio, principalmente. Él desde atrás tendrá acceso a tu culo y podrá hacer lo que quiera.

Es una postura de mucha confianza y puede ser muy divertida.

El tenedor

Postura – El tenedor

Esta postura puede ser interesante porque estarán viéndose la cara y eso puede estimularte mucho a la hora de practicar sexo anal.

Para hacer la postura, deberás estar boca arriba y levantar la pierna derecha sobre su hombro. Él deberá colocar sus piernas entre las tuyas, para formar así un ángulo de 90ºC.

La penetración puede ser interesante y todo el control lo llevará él y además tendrá muy buen acceso a tu clítoris y pecho.

El repartidor

Postura – El repartidor

Deberás tumbarte boca arriba en el borde de la cama y apoyar tus piernas contra el pecho de él. Él deberá agarrar tus tobillos y penetrarte con suavidad.

Cuando te sientas cómoda con esta posición podrás pedir que aumente la intensidad de la penetración.

Lo mejor es que en esta postura podrás tocar tu clítoris y además si deseas tener algo de control en la penetración, solamente deberás flexionar un poco tus piernas en su pecho y dominar el movimiento.

Una cosa es clara y me remito a lo que me dijo un amigo, el sexo anal es mental, si no tienes curiosidad, si tienes más reticencia que ganas de explorar puede que no llegues a disfrutarlo realmente y para que de verdad haya placer tiene que existir ganas y deseo, sino se puede tener una muy mala experiencia.

Esto significa que si no tienes algo de morbo o excitación al pensar en la idea de hacerlo, seas hombre o mujer, no lo hagas por complacer al otro, por miedo a que te deje o busque en otra persona lo que tu no le das.

Hay muchas maneras de disfrutar del sexo.

Mi recomendación es que si es algo que a ti te gusta o te da curiosidad lo hables con tu pareja y lleguen a un acuerdo, como dicen en mi tierra: “le puedes vender la moto, si sabes cómo”.

No te quedes con las ganas, pero tampoco obligues a nadie a hacer algo que no quiere o que le sienta mal.

Sin embargo, nunca olvides que la curiosidad mató al gato y que si tú o tu pareja tienen ciertas inclinaciones y gustos y no los puede satisfacer con la persona con la que está llegará un momento, un día, donde buscará un desfogue en otro lado, y no hablo de que se consiga otra mujer, hablo de peleas, frustraciones, mala vibra…

Por eso es importante la comunicación. Porque somos humanos, necesitamos algunas cosas para estar satisfechos y cuando no estás satisfecha sexualmente, algo en la mesa cojea.

No te cierres en banda, ten presente tus preferencias y comunícate con tu pareja #SexoAnal – Piopíalo

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Lo que no debes olvidar si te animas a practicar el sexo anal

Si algo te ha convencido lo que has leído hasta el momento, te voy a presentar un par de puntos importantes que no deberías olvidar si de verdad quieres practicar el sexo anal:
Abrir la mente

Es importante tener una mente abierta cuando se trata de tener sexo anal. ¿Por qué? porque el ano esta asociado con una parte de nuestro cuerpo que es muy sucia y hay personas que tienen reparos de tocar esta zona.

Así como hay muchas personas que les encanta, a otras no tanto. Por eso es importante abrir la mente antes de pensar siquiera en intentarlo.

Investiga, pregunta, busca información y habla con tu pareja.

Higiene

Precisamente por el tema anterior, este punto es importante.

La higiene es indispensable para que te sientas segura, a gusto y tranquila cuando practicas el sexo anal. Ya sea que te lo vayan a meter a ti o que tú le vayas a meter algo a tu pareja.

Mi recomendación es una buena ducha antes de todo esto y si eres un poco más quisquillosa bien podrías pensar en hacerte un enema para limpiar todo el conducto y así no tener sorpresas que puedan dañar el momento.

Eso sí, importante el siguiente punto en caso de que quieran pasar del sexo anal al vaginal o al oral en una misma ronda, hay que tener precaución en este tema.

Como dice el Paul Joannides en la entrevista que le hizo Gwyneth Paltrow:

“pequeños trozos de materia fecal pueden alojarse en la uretra del hombre. Así que si la pareja tiene relaciones sexuales vaginales después del coito anal sin condón, el compañero masculino debe orinar primero, además de lavar su pene con agua y jabón.”
Preservativo

Las ITS están siempre presentes, pero sobre todo deberías hacerlo con condón por un tema de higiene. Así ambos se pueden sentir más cómodos si tienen sexo oral o vaginal más adelante.

“El sexo anal sin protección, se considera la actividad más riesgosa para las enfermedades de transmisión sexual debido al diseño físico del ano: estrecho, no auto-lubrica y la piel es más frágil y con tendencia a desgarrarse, permitiendo que las ITS como el VIH y la hepatitis pasen fácilmente al torrente sanguíneo” Paul Joannides

Así que protección, siempre, así sea con tu pareja habitual.
Lubricante

En el sexo anal el tema del lubricante es indispensable. Nada de que “con tus jugos o los míos es suficiente”.

Siempre, siempre es mejor tener lubricante a mano y utilizar todo el que sea necesario para que haya comodidad y no dolor cuando se este penetrando.
Confianza

La confianza es sumamente importante cuando tienes sexo con alguien y más aún si es sexo anal.

Debes confiar en tu pareja, en que no te va a hacer daño, en que va a parar si se lo dices, en que será delicado y cuidadoso contigo. En que hará todo lo posible y más para que tú disfrutes realmente del juego.

Si tu pareja no te da la suficiente confianza, si piensas por un segundo que puede ser brusco y un poco animal, no te sentirás a gusto y esa vocecita en tu cabeza no te dejará disfrutar realmente el momento.

Así que lo mejor es no intentarlo si no confías, y mejor esperar un poco más a que la relación se fortalezca o que tú te sientas más segura con él.
Excitación

La excitación es sumamente importante cuando se practica el sexo anal. Si no estás excitada, si no te produce morbo y deseo, no lo intentes porque puede ser bastante molesto, incomodo y puedes pasar un mal rato

La mejor forma de practicar sexo anal es cuando estás muy excitada, cuando sientes tu cuerpo en ebullición, sobre todo porque también estarás más receptiva al pequeño dolor que sentirás al principio 🙂
Comunicación

La comunicación en una relación es sumamente importante y en el sexo anal lo es muchísimo más. Por eso siempre, siempre es importante hablar.

Desde que planean tener sexo anal hasta el momento en el que están en ello. Cada paso, cada movimiento es necesario irlo comunicando, que la persona sienta que puede hablar a cada segundo y sobre todo que pueda decir “no” en cualquier momento y no pase nada.

“Las parejas que no tienen una excelente comunicación sexual, que no dan libremente y reciben comentarios sobre lo que se siente bien y lo que no, y que no tienen un alto nivel de confianza no deben tener sexo anal.” Paul Joannides
Relajación

Estar excitada y relajada al mismo tiempo no parece que sea muy sencillo y la verdad es que no lo es, pero se puede lograr con un par de respiraciones y teniendo la mente abierta y los sentidos en el lugar presente.

Conseguir relajar los esfínteres del ano no es sencillo, pero te puede ayudar mucho para disfrutar de lo que están haciendo y sobre todo puede llevarte a sentir mucho placer mientras estás teniendo sexo anal, así que inténtalo y trabaja en ello si realmente quieres disfrutarlo.

“Una de las primeras cosas que una mujer o un hombre necesita hacer si quieren estar en el extremo receptor del sexo anal es enseñar a sus músculos del esfínter a relajarse lo suficiente como para que un pene pueda pasar. Esto requiere mucha práctica.” Paul Joannides
Volver a intentarlo

Si la primera vez no se logra no te desanimes, inténtalo nuevamente. Esto es algo que requiere de practica para que realmente guste.

Algunas personas afortunadas logran disfrutarlo a la primera u odiarlo a la primera también.

Mi recomendación es que no te cierres en banda si tienes una mala experiencia o, si te frustras porque no lo logras en el primer intento.

Sigue intentándolo, seguro llegará un momento en que lo disfrutarás, si das con la persona adecuada que sepa qué teclas tocar en ti, claro.
No hacerlo si estás ebria o drogada

El sexo anal no debería practicarse si estás bajo los efectos del alcohol o una droga. Lo mejor es hacerlo con tus cinco sentidos alerta, sobre todo para que puedas identificar claramente si te está gustando o no y puedas comunicarlo a tu pareja.

Cuando estás bajo los efectos de una droga, puedes alterar tu realidad y no queremos que eso pase cuando estés teniendo sexo anal.

Lo malo de el sexo anal

Todo no podía ser tan bueno ¿cierto? Como cualquier otra practica, el sexo anal tiene cosas malas y vamos a ver aquí algunas de ellas:

Higiene

Si tu pareja o tú no tienes una buena higiene, tener sexo anal puede ser bastante incómodo y hacer que la experiencia sea realmente mala.

Así que recuerda, si quieres disfrutarlo un baño antes podría ser una buena y recomendable opción en este caso.

Dolor

El dolor creo que es lo que más nos aterra cuando pensamos en el sexo anal. El hecho de que te metan algo tan grande por el ano puede chocar un poco y puede hacer que nos sintamos un poco invadidas e incomodas.

Si tu pareja no sabe cómo hacerlo puede causarte mucho dolor. Por eso si no tiene practica, lo mejor es una buena comunicación, tiempo y paciencia para intentarlo muchas veces sin que sea frustrante para ninguno.

Pero una cosa es cierta, el dolor estará presente, es inevitable. Puede ser placentero: sí, pero algo doloroso también (al menos las primeras veces).

Incomodidad

Si solamente intentas tener sexo anal en la postura del perrito puedes sentirte incómoda, por eso es recomendable ensayar otras posturas e intentarlas para hacer la dinámica algo más divertida.

Además de que bien podrías disfrutarlo mucho más, hay posturas donde tú tienes el control y eso puede ayudar a que la experiencia sea mejor para ti mientras te acostumbras.

Vergüenza

La vergüenza a la exposición y el sentirte vulnerable es un factor a tener en cuenta y algo que desde luego está en el listado de lo malo del sexo anal, porque si no te gustan estas emociones aquí te vas a sentir al descubierto.

Lo cual, también es bueno porque podrás revisar el tema y hacer algo con esto de la vergüenza que no deberías tener si es tu pareja habitual y tienes confianza con ella.

Vencer estos miedos es importante para crecer en pareja, así que te recomendaría que intentes enfrentarte a ellos y sobre todo que revises qué te pasa para que sientas esa vergüenza de exponer tu culo a otra persona.

No sentir placer

Cuando hacemos algo nuevo, en cualquier área de nuestra vida, el miedo es una emoción imposible de alejar. Todos lo sentimos.

Desde luego, cuando pensamos en tener sexo anal, el miedo a no sentir placer, a que duela, a que sea incómodo, a que nuestra pareja nos haga daño, a tantas otras cosas, hace que nuestra cabeza esté a mil y que a la final no logremos disfrutado, lo que puede hacernos sentir muy mal, no solamente con nosotras mismas sino con nuestra pareja.

No saber cómo pedir lo que quieres

Que esto es igual a no saber comunicarte. Si no sabes decir que no, que sí, que siga, que pare, que lo haga más lento, más rápido, que te acaricie o bese más, que necesitas hablar ciertas cosas… En fin.

Si no sabes cómo pedir lo que quieres, necesitas y deseas, el sexo anal puede hacerte sentir aún más perdida.

Así que mi recomendación es que primero trabajes el tema de la comunicación, para que así te sientas más segura de ti y de tu pareja.

Rompiendo mitos: El sexo anal en el mundo homosexual

Te voy a compartir dos mitos asociados al sexo anal y los homosexuales que me han parecido muy curiosos:

Las mujeres lesbianas lo practican

¿Creías que las lesbianas solamente utilizaban juguetes eróticos, los dedos, la lengua y la famosa “tijera”?

Pues no señoras, dos mujeres pueden disfrutar del sexo anal perfectamente y puede ser un juego bastante divertido e interesante para ellas.

De hecho, hace poco estuve en un Tuppersex y descubrí con bastante asombro que muchas parejas de lesbianas disfrutan jugando al sexo anal con su pareja y eso me pareció curioso y muy genial, si te digo la verdad.

No todos los hombres gays tienen sexo anal

Aunque parezca increíble hay un alto porcentaje de hombres gay que prefieren dar y recibir mamadas antes que tener sexo anal y eso seguro no te lo imaginabas.

Porque tenemos la falsa creencia de que si eres gay te gusta que te den o dar por culo y resulta que no siempre es así. Un tema curioso y súper interesante si me preguntas.

Así que dejemos los estereotipos a un lado y seamos más libres, honestas y sobre todo abiertas en estos temas.

Que no nos gusten, que no lo aceptemos, que no lo conozcamos o comprendamos es una cosa, pero juzgar a otras personas por sus preferencias no debería ser el camino.

Cada uno en su sexualidad que haga lo que quiera, siempre que no haga daño a nadie y no te afecte directamente a ti ¿Por qué opinar mal o en contra de algo que no entiendes?

Para finalizar te recomiendo que si de verdad quieres incluir el sexo anal en tu repertorio sexual te asegures de tener una buena y maravillosa comunicación sexual con tu pareja, además de confianza. Estos dos puntos son muy importantes.

Adicionalmente, ten claro que ambos deben querer hacerlo, no lo hagas por complacer a tu pareja, ni tampoco permitas que él lo haga por complacerte a ti. Ambos deben estar seguros que esto es lo que quieren y ser honestos con este tema.

No lo hagas cuando estés bajo efectos de una droga, utiliza mucho lubricante, recuerda utilizar condón y siempre, siempre di lo que quieres y lo que no quieres que te hagan.

Por lo demás, a disfrutar que hacerlo es una experiencia maravillosa si hay buena química y confianza. Recuerda que el sexo es para explorarlo, no dejes que algo tan pequeño se interponga en tu camino y disfruta.

¿Cuál es tu experiencia con el sexo anal? ¿Alguna anécdota para compartir?

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Diana Garcés

Me considero una persona curiosa, apasionada, llena de vida y con unas ganas enormes de descubrir cosas nuevas cada día…
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