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Speed dating barcelona opiniones

Mesitas de Nou Racó preparadas para el ’speed dating’ de BeDazzling, con fichas donde apuntar observaciones. / Jordi Cotrina

Esto es un ‘speed dating’. Citas rápidas de 7 minutos. Un ‘First dates’ a contrarreloj. Hay quien lo llama «nueva moda», aunque existe desde los tiempos mozos de Jordi Hurtado. Entre la plaga bíblica de ‘apps’ de contactos, se mantiene irreductible a lo aldea gala toda una red de ‘singles’ analógicos que aún se conocen en persona. «Internet es una mierda», justifican ellas y ellos las citas cara a cara. «Esto es un Tinder real», añade su ideólogo. Este enero ha sentado en mesitas a un 15% más de singles que el año pasado, asegura. «Me voy a desdoblar en dos locales porque ya no me caben».

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1.500 nuevas parejas

Jordi Martínez es el del gong. No lleva arco ni flechas. Nadie diría a simple vista que está ejerciendo de Cupido. Hace cinco años que presenta a potenciales tortolitos desde BeDazzling. Habrá formado 1.500 parejas, calcula. «Y seguro que me quedo corto». Por sus manos pasan entre 100 y 120 solteros cada semana. Dos grupos cada viernes y otros dos cada sábado. Al mes son 500. 6.000 al año. «No descanso ninguna semana del año», promete. «Y paso estadísticamente un 50% de móviles de gente que tiene coincidencias», detalla. Los participantes del ‘speed dating’ votan al día siguiente las mini citas que repetirían. Y, si hay coincidencia, ambos reciben los datos de contacto. «De chicas, suele haber un 70-75% de coincidencias –apunta Jordi–. Y de chicos, un 40-45%».

Ser ‘single’ ha pasado de ser un estigma a convertirse en un estado civil ‘mainstream’. Los solteros ahora son multitud y sacan pecho. El «orgullo single» es una de las tendencias del 2019. Moraleja: este año hay tantas actividades de San Valentín como Sin Valentín.

Qué hacer por San Solterín

El mismo día 14 se celebrará «el speed dating más grande que hayas visto», anuncian por internet. Será improbable no encontrar aquí una media naranja, ni que sea un gajo. «Nuestra idea es llegar a 500 personas», adelanta Jesús Sáenz, de Fever, la ‘start-up’ de planes de ocio que lo organiza. Es el tercer evento de citas rápidas que montan en Barcelona. Será en la sala Oak e incluye ‘singles party’. Las entradas que más les cuesta vender, por cierto, son las de chicos, dicen.

El Día de San Valentín habrá ‘speed dating’ hasta en la Casa de les Punxes. Si das una patada en internet, saldrán citas rápidas, fiestas ‘singles’ y talleres de seducción.

En amigosbarcelona.com, hay una cena prevista, de momento (día 14, restaurante Market), pero quienes organizan los eventos son los usuarios –hay más de 105.000– y suelen colgarlas pocos días antes, explica el CEO, Alexandre Mora. Con y sin Valentín, quedan los sábados en el bar Butyklan.

LO+

Bastan 7 minutos cara a cara para saber quién te puede gustar y, sobre todo, quién no.

LO-

A veces bastan 30 segundos.

Los miércoles toca ‘afterwork single’ en Nubar. Es la quedada habitual de los solteros de Gruppit (en diciembre celebraron la «fiesta de los 400.000 usuarios»). El día 14 harán un taller sobre el código de la atracción en el Institut Holistic.

El buscador eventossingles.com montará su fiesta de San Valentín el día 15 en Parodia Bar. El 16 es el Especial San Solterín de Sex Academy: con ‘speed dating’ y taller sobre afrodisiacos. Hasta habrá un intercambio de idiomas solo para solteros: lo organiza The Friday Language Exchange, el sábado, 16, en Docket Barcelona. Y eso sin contar las quedadas de Meetup. De momento, el 16 hay fiesta ‘single’ en el Niu. Hasta la familia Addams al completo encontraría qué hacer en compañía este San Valentín.

Aún se liga cara a cara

26.08.2019 00:00 h. 7 min

En la era de Internet, la tecnología y las redes sociales aún hay tiempo –y ganas– para conocer a quien podría ser nuestra alma gemela en un evento no virtual. El fenómeno de los speed dating crece en las grandes ciudades, sobre todo en Barcelona y Madrid, y cada vez son más usuales este tipo de citas en los que decenas de personas se concentran en un local con el único propósito de conocer a su próximo amor.

El speed dating consiste en reunir a un grupo de solteros con unas características similares para que mantengan citas de menos de 10 minutos con personas que no conocen. Un formato sencillo que los promotores de este tipo de encuentros respaldan como efectivo y que interesa, cada vez más, a los asistentes.

Citas por rangos de edad

La mayoría de las empresas que crean los eventos de citas rápidas a ciegas ofrecen diferentes grupos diferenciados por rangos de edad. De esta forma, las personas interesadas en asistir pueden encontrarse con hombres y mujeres de su misma generación. Además cada persona cuenta con varios grupos y fechas a las que puede asistir dependiendo de su disponibilidad y también de sus gustos. Eso sí, previo pago de la inscripción, que suele rondar entre los 10 y los 25 euros aproximadamente.

Cuando llega la fecha del speed dating, el momento de la verdad, todos los asistentes deben identificarse –normalmente, con una pegatina con su nombre– y prepararse para conocer a entre 10 y 15 personas. El sistema que suele utilizarse es el de la rotación de sillas, es decir, la mitad de los asistentes estarán sentados en mesas y la otra mitad irán rotando para conocer a aquellos que están sentados. No se permiten comentarios salidos de tono, se respeta el espacio de la otra persona y, sobre todo, hay que estar atento al tiempo: solo tendrán entre cinco y siete minutos para conectar.

Hay demanda para el ‘speed dating’

¿Los solteros y solteras creen en las citas a ciegas? El responsable de speed dating de Fever Original, Jesús Sáenz, no lo duda y da un dato para sostener su opinión: «Nuestras citas a ciegas empezaron con una media de entre 15 y 20 asistentes y ahora son muchos más, hay más demanda». Él fue el que impulsó el «Sin Valentín Speed Dating», el evento de citas rápidas más numeroso de Barcelona que se celebró el 14 de febrero. Aquel día se llegaron a realizar 300 citas simultáneas y más de 700 personas asistieron a la «fiesta de solteros» posterior.

Una pareja conversa en un ‘speed dating’ / FEVER

Montse Iserte, psicóloga especializada en terapia sexual y de pareja, estuvo durante tres años creando eventos de speed dating y reconoce que, aunque algunos tienen reservas, los solteros y solteras que lo prueban suelen quedar contentos e incluso repiten. Hace un año que dejó de crear estos eventos «por falta de tiempo» para su preparación, pero asegura que «aún hay personas que me llaman y animan a que los vuelva a convocar».

Lo más difícil: romper el hielo

Tanto Iserte como Sáenz aseguran que los primeros minutos –es decir, las dos o tres primeras citas del día– son los más complicados para los participantes. «Pero una vez que has conocido a varios te sueltas y te parece hasta divertido», explica Sáenz. «Al principio llegaban con mucho nerviosismo, preguntándose: ‘Pero ¿qué hago yo aquí?’. Así que yo les daba un poco de apoyo moral e intentaba que se relajaran», apunta la psicóloga catalana.

Pasar por más de una decena de primeras citas en una hora y media aproximadamente no es fácil, por lo que no siempre se conoce a la persona adecuada. Este fue el caso de Ana , quien acudió con una amiga a una speed date que le pareció «aburrido». También ella reconoce que muchos de los presentes tenían «problemas de comunicación» y timidez y, para divertise un poco, decidieron hacer citas dobles. «Aquello fue algo más divertido, era más fácil hablar», aunque no consiguió «conectar con nadie».

«Como la vida misma»

Iserte admite que, en ocasiones, es complicado encontrar a esa media naranja y el formato de cita rápida no es el mayor escollo. «Aunque conozcas a bastantes personas en poco tiempo, sea cara a cara y sepas que todas ellas están allí para ligar, sigue siendo difícil, es como la vida misma». Preguntada por su opinión sobre este tipo de prácticas y otras virtuales, como por ejemplo las app de citas Tinder, ella es fiel defensora de conocer a otras personas de forma presencial.

«Al no verse las caras no sabes bien quién hay detrás de esa cuenta», argumenta. «En un minuto, si ves a la otra persona, obtienes mucha más información de la otra persona que chateando. El poder ver al otro facilita tanto reconocer que no hay afinidad como justo lo contrario».

Opiniones de Speed Dating en Madrid

Llevamos desde 2009 organizando eventos y veladas de citas rápidas en Madrid. Somos pioneros en la organización de Speed dating en Madrid y algunas ciudades de España como Murcia. A pesar de llevar más de 9 años llevando a cabo estos eventos, nos damos cuenta de que sigue habiendo muchas dudas con respecto a su funcionamiento, sus resultados y el tipo de personas que asiste a ellos.

No todos conocemos a gente que haya participado en el Speed dating y nos encontramos que no tenemos amigos de los que obtener información de primera mano.

Preguntas sobre Speed dating

Por eso, hemos realizado una sección de preguntas frecuentes sobre el Speed dating y el funcionamiento de nuestras veladas. En ella podrás encontrar toda la información de forma práctica

También hemos preguntado su opinión a nuestros participantes. Los hay que encuentran el amor, los hay que hacen amigos nuevos, los hay que pasan un poco de corte antes de llegar, los hay que han repetido…Incluso hay quién se ha casado después de conocerse en La Dolce Cita.

Lo cierto, es que en los eventos de citas rápidas en Madrid nuestros participantes se lo pasan bien, se ríen, y siguen después de fiesta. Las chicas vienen a veces en grupos de amigas y muchos asistentes vienen con un amigo o una amiga.

Aquí os dejamos algunas de las opiniones que nos han dejado por escrito:

“Nunca había intentado conocer gente de esta manera, jamás podía pensar lo que era speed dating y la verdad, lo recomiendo,es muy natural.”

María (Informática, 23)

“La segunda vez que asistí conocí a Jimena y ahora estamos juntos. Para ella fue su primera vez.”

Jime (33) y Julián (38)

“Fui con una amiga, y en toda la noche ni nos juntamos a hablar un rato. El hablar y hablar con gente nueva nos mantuvo muy ocupadas.”

Mariana (Auxiliar administrativo, 38)

“Me divertí muchísimo, además conocí gente interesante.”

Juan (47)

“Mucho mas interesante que salir a una discoteca una noche, además después nos fuimos de fiesta.”

Raúl (Monitor sociocultural, 26)

“Al principio me daba algo de reparo, pero la verdad es que se pasa bien y conoces gente”

Pablo García (Administrativo, 56 años)

Citas en Madrid

En definitiva, no nos cansamos de decirlo. El Speed dating es simplemente una forma divertida de hacer amigos y encontrar el amor. Se trata de una forma segura de tener varias citas a la vez, con personas que no conoces de nada. Son citas a ciegas de 5 minutos de duración cada una. Encontrarás personas de todo tipo. Todos teneis algo en común: ganas de conocer gente nueva y de pasar una tarde divertida de fin de semana ¡Te esperamos!

Mi experiencia con el Speed Dating

Un viaje. A Roma. Gratis.

¿Mola eh? Yo desde luego lo quería, y por eso hice algo que nunca antes había hecho: asistir a un speed dating. Si no sabéis lo que es, tranquilos, yo tampoco lo sabía hasta que me vi metida en el ajo.

Resulta que un día estaba navegando (o cotilleando) por Facebook cuando vi que una conocida marca de restauración lanzaba un concurso en el que si te seleccionaban podrías acudir a un “speed dating” y ganar un viaje. Pensé: “oye, que guay, un viaje, por apuntarme no pasa nada, si no creo que me cojan”. Bien, pues me tocó, que no el viaje, ojalá, sino la plaza en el evento mencionado y con ello, el acceso al viaje. Lo mejor era que me dejaban llevar amigos, que daban la cena (y las cervezas) gratis y que había regalos.

Entonces, el panorama era el siguiente: se me presentaba una tarde con amigos, haciendo algo diferente y pasando un buen rato a la vez que se podía conocer nuevas amistades, con bebida y comida incluidas, regalos y además, la oportunidad de ganar un viaje a Roma. Y todo gratis, claro. Sonaba bien ¿no? PUES NO. La cosa no terminó siendo como esperaba.

Para empezar y al contrario de lo que me imaginaba, no fue fácil conseguir compañía para ir, de hecho, no conseguí que viniera nadie conmigo. “Me da vergüenza”, “No puedo, trabajo”, “Yo iría, pero no estaría bien por tal y tal…” fueron algunas de las respuestas que tuve ante la invitación. Dada la situación y la temática del susodicho evento, una persona cuerda (o cobarde) pensaría: “Bueno, pues como no viene nadie, yo tampoco” pero como estamos hablando de mí, que cosas como estas no me paran y de vez en cuando me dan ataques de valentía (o de locura) allí me presenté, sola.

Llego y lo primero que veo son las mesas dispuestas y decoradas con ambientes románticos para acoger a las almas solitarias que en breve llegarían al local con la esperanza de encontrar a su alma gemela o por lo menos, algo que se le parezca.

La gente (variada y para todos los gustos) fue llegando y el intercambio de conocimiento empezó. Bien, si a estas alturas todavía no sabéis lo que es un speed dating, os diré que se trata de una “reunión social” en la que se dan cita hombres y mujeres de edades similares para conocerse, todos entre todos, en rondas de tres minutos. Admito que al cuarto de hora de llegar ya me había dado cuenta del despropósito que era eso. Poca gente buscaba el amor y mucha el viaje (me salió competencia).

Speed Dating

Y con todo, allí estábamos, unas veinte personas postureando. Oye, que no digo yo que alguien no fuera allí a enamorarse, pero me da a mí que la inmensa mayoría más que amor, buscaba cerveza gratis, comida gratis, el viaje, o todo a la vez. Que no pasa nada, es algo lógico, pero tampoco neguemos lo evidente. En mi caso admito que el viaje me cegó (y luego lo hicieron las cervezas).

Así que nada, allí estábamos las chicas, cada una sentada en una mesa, esperando a que empezara la pasarela, porque en realidad consistía en eso. Tú te sientas, esperas, y se van sentando enfrente diferentes chicos, de uno en uno, con los que tienes tres minutos para hablar. Al pasar el tiempo te avisan con un relojito y todo. También te dan un papel en el que apuntar tus impresiones por si se te olvidan, porque claro, mucha información junta en poco tiempo. A mí ahora me preguntan y no me acuerdo ni lo que me dijeron. ¡Ah! y al principio te ponen una pegatina para que escribas tu nombre y un número, para que todo sea más ordenadito.

Bueno, pues luego el viaje se lo llevaba la pareja más compatible (era un viaje doble para cada uno o sea, que si te tocaba no había necesidad de irse con él/ella, tú te ibas por tu cuenta con quien quisieras y ya si te había molado el muchacho/la muchacha ya era cuestión de ponerse de acuerdo para cuadrar horarios y fechas). Así que hice un esfuerzo por ser compatible con alguien (difícil cuando no había ni rastro de compatibilidad, ni tampoco ganas de tenerla, para que nos vamos a engañar) y esperé a ver si la fortuna me sonreía y me permitía volver a la ciudad eterna.

¿Me tocó el viaje?

¿Me fui con las manos vacías?

¿Salí con novio?

¿Me emborraché y acabé bailando sobre la mesa?

Bien, pues todo a la vez. ¿O no?

Estábamos en el punto en el que las citas habían pasado, habíamos escrito las personas con las que supuestamente habíamos sentido compatibilidad y el “jurado” estaba “decidiendo” a los afortunados.

Bien, pues mientras esperábamos la decisión (uf, qué nervios, apréciese la ironía) nos dejaron un rato para interactuar entre nosotros. Y aquí, tampoco hace falta entrar en detalles, simplemente, y para curarme en salud, diré aquello de: “Había de todo, como en botica”. Pero vamos, que igual me daba, yo lo que quería era que se resolviera ya la cosa (y no era la única me parece) y dijeran a quién narices le había tocado el viaje.

Después de no sé cuántas conversaciones inútiles y forzadas, por fin el comité desveló la incógnita y atención, en vez de decir quién había ganado, empezaron a enumerar parejas que “habían sido compatibles”, que a falta de una, fueron seis o siete nada menos y por supuesto… adivina adivinanza… yo no estaba entre ellas. JODER. Ya no me tocaba el viaje.

Pero atentos, porque los finalistas tenían que dar un discurso de por qué se merecían el viaje, en conjunto claro. Pero a ver, señores, ¿qué posibles razones van a existir entre dos personas que han hablado tres minutos? Ay, ay…

Menos mal que no salí finalista porque si tengo que dar yo el discurso… mi negativa a la hora de hacerlo hubiera sido épica. Que a una le gusta viajar pero no tanto. Así dejé la jarra de cerveza vacía en la mesa, cogí mi tacita (que eran “los regalos” que nos iban a dar), y sin viaje y sin haber conocido al amor de mi vida (menos mal) me encaminé de vuelta al nido.

Y una vez vivido esto… pues bueno, no me arrepiento de haber ido porque hubiera sido peor el quedarse con la incertidumbre de que hubiera pasado y además, una experiencia conocida más, que nunca viene mal. Además reconozco que lo que es el evento en sí estuvo bien, era buena iniciativa hombre, y dentro de todo al final unas risas (y una cena gratis) sí que me eché, pero también digo que sólo repetiría si hubiera otro viaje de por medio, si fuera con compañía o si fuera pero en calidad de coordinadora, es decir, no como sujeto de cita, sino como personal trabajador de este tipo de cosas porque vamos, tiene que molar un cacho.

Speed dating, la moda de concertar citas rápidas para no perder el tiempo

  • La inscripción: suele hacerse por Internet y el coste varía en función de quién la organice pero de media son unos 30 euros, normalmente con consumición incluida. La organización suele hacer una criba entre los candidatos para reunir gente de edades similares, categorías socioculturales parecidas, etc.
  • El gran día: hombres y mujeres se encuentran, por parejas, y se sientan uno delante del otro, con su consumición, preparados para iniciar un acercamiento de seducción rápido. Se hacen preguntas, se presentan y conversan un poco. ¡Atención! Una de las claves de este tipo de citas es que está totalmente prohibido darse los datos personales y decirse si se tiene la intención de volverse a ver. El suspense está en el aire… Cuando es hora de finalizar el primer encuentro se oye una pequeña señal que indica que hay que cambiar de compañero. Los participantes (normalmente los hombres) pasan a la siguiente silla y se instalan enfrente de una nueva soltera. ¡Es como el juego de las sillas en versión amor!

  • Al final de la velada, todos los participantes entregan al organizador una ficha que deben rellenar a medida que se van sucediendo los encuentros. En ella se indican los números (nombres o apodos) de las personas a las que al participante le gustaría volver a ver. A partir de ahí el anfitrión de la velada los pondrá en contacto si ambos participantes están de acuerdo.

Ventajas del speed dating

Deberías participar en el speed dating porque…

  • Es un modo rápido de encontrar a un soltero que responda a los criterios de selección del juego.
  • No hay ambigüedad: todos los participantes saben a lo que van.
  • En cuanto al aspecto social: se descubren nuevos lugares y rostros.
  • Es una ocasión para probar tu lado más seductor.
  • Es un buen modo de aprender a hablar de uno mismo, a presentarse, y de aprovecharlo para otras ocasiones.
  • Si te apetece algo de sexo desenfadado y sin compromiso, es fácil conseguirlo en este tipo de citas, donde tú te puedes presentar como quieras y mostrar lo que quieras de ti. Seguro que podrías acabar haciendo alguna de estas posturas…

Descubre: Kamasutra: las 100 mejores posturas del Kamasutra

© iStock

Inconvenientes del speed dating

Piénsatelo dos veces si alguno de estos puntos chocará demasiado con tu forma de ver las relaciones…

  • El lado exprés de los encuentros no da cabida a la magia del destino y saca el lado más superficial y formal del juego de la seducción.
  • El tiempo limitado para conocerse. ¡A veces falta tiempo pero otras también sobra!
  • El tráfico que hay que gestionar: a veces se tiene la impresión de ser un producto expuesto al que se compara con otros productos.
  • El ego puede salir tocado si nadie te apunta en su ficha.
  • Una selección que no siempre está a la altura de las expectativas de los participantes: perdedores, depredadores que sólo asisten para alargar la lista de sus cazas, graciosillos, etc.

¿Y el speed dating está de moda?

Como sucede con todos los fenómenos sociales, este nuevo sistema de encuentros se inspira un poco en la forma tradicional de ligar y va evolucionando con el paso del tiempo. Por eso han surgido nuevas y sutiles formas de ligar que se podrían considerar primas del speed dating y que van ganando popularidad:

  • El wine-dating: un curso de enología entre solteros en el que casi sin querer se conoce a otras personas entre elixires de amor.
  • El cook-dating: se aprende a cocinar y al mismo tiempo sabes que estás rodeada de solteros que compartirán tu afición por la cocina.

Si consigues tu media naranja en alguno de estos eventos, ahora solo queda recordar algunos consejos para hacer que esa relación dure mucho tiempo. ¿Lo repasamos?

Descubre: 25 consejos muy útiles para que tu relación funcione

Speed dating Madrid

F.A.Q – Preguntas frecuentes Speed dating

  • ¿Por qué una cita rápida?
  • ¿Cómo se organiza un speed dating?
  • ¿Cómo puedo hacer la votación?
  • ¿Qué duración tienen las citas?
  • ¿Unos minutos es suficiente?
  • ¿12 conversaciones iguales?
  • ¿A quién tengo que dar la oportunidad?
  • ¿Y si no me ha gustado nadie?

¿Por qué una cita rápida?

Un speed dating es la forma más rápida, real y divertida de conocer gente como tú. El objetivo que bien seguro cumplirás es pasar un buen rato, y si además, podemos ayudarte a filtrar tu primera cita de forma más eficiente, pues ya será genial. Un speed dating es el mejor plan para conocer gente nueva, y la diversión está asegurada;) ¡Garantizado!

¿Cómo se organiza un speed dating?

Al llegar te entregamos una identificación y una ficha, para que puedas apuntar toda la información que creas importante de las personas que conozcas. Concretamente, las chicas se sientan en diferentes mesas, los chicos se añaden después, y las parejas tienen unos minutos para presentarse, y empezar a conocerse. Cuando los organizadores hacen una señal, los chicos tienen que cambiar de mesa y sentarse con la siguiente chica.

¿Cómo puedo hacer la votación?

Selecciona online a las personas que quieres conocer mejor. Al día siguiente, cuando votas mediante nuestra web, puedes filtrar personalmente a las personas con las que has estado más a gusto. Si ha habido coincidencia, en este caso te pasamos el teléfono para que contactes. En ningún otro caso cedemos tus datos personales.

¿Qué duración tienen las citas?

5 minutos es el tiempo mínimo que dispondrás, a veces son 7 minutos, a veces 9, el tiempo varía en función del número de citas en tu grupo de edad. La duración total del evento siempre es de 1:30h aproximadamente, y se divide entre el número de participantes.

¿Unos minutos es suficiente?

Aunque puede parecer que unos minutos es poco tiempo, es más que suficiente para recibir una primera impresión, descubrir si puede haber química, y saber si quieres volver a ver a la otra persona. 5 minutos es suficiente para valorar tu comodidad relacional. Si estás có[email protected], a gusto con esa persona, y te sientes bien a su lado, lo sabrás. 5 minutos es suficiente para valorar una primera impresión, es muy importante, y muchas veces es un filtro definitivo, sobre todo para descartar, lo sabrás. 5 minutos es suficiente para detectar esta atracción mínima necesaria. Si al finalizar tu conversación te gustaría disponer de 5 minutos más, es el momento de votar … lo sabrás.

¿12 conversaciones iguales?

5 minutos es suficiente para hacer unas pocas preguntas para detectar afinidad, pero no pierdas mucho el tiempo, no es una entrevista de trabajo… una sonrisa y un chiste valen más que mil palabras… Encontrarás personalidades muy diferentes, y tus conversaciones nunca serán iguales, deja fluir tus sensaciones. Si hay match, en la primera cita ya harás todas las preguntas que sean necesarias.

¿A quién tengo que dar la oportunidad?

Habrá personas que, por su personalidad, no serán capaces de captar tu atención en unos minutos, en cambio serían capaces de generar química en 30 minutos, o en 60? o en unas cuantas citas? nunca sabes! De tu flexibilidad dependerá todo, buscar pareja en Madrid o hacer nuevos amigos nunca ha sido tan fácil. El número de oportunidades que crearás dependerá de ti, el 75% de las chicas obtiene coincidencias en sus votaciones, y un 45% de los chicos.

¿Y si no me ha gustado nadie?

Si no eliges votar a nadie, tendrás una segunda oportunidad, podrás asistir de nuevo gratuitamente al nuevo evento que elijas, si hay plazas disponibles. Las gratuidades en cada evento sólo son válidas con reserva el mismo día del evento, si quedan plazas disponibles te asignaremos una gratuita. No se puede reservar plaza en este caso, y tienen una caducidad de 2 meses. Siempre tienes que avisar a la organización si te corresponde una gratuidad, no incluye consumición.

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