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Spinning todos los dias

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#Spinning: 6 razones por las que no consigues resultados

El otro día leía un artículo que me hizo mucha gracia con consejos para triunfar en la vida siendo políticamente [email protected] No deja de ser un disparate, pero sin duda hay gente a la que le funciona (los ejemplos que ponen son preclaros). Todos nos marcamos metas y nos proponemos llegar a ellas. Sin embargo, muchas de las cosas que aplicamos para llegar no tienen siempre el alcance deseado. Algo estamos haciendo mal. En spinning puede que te pase algo así. Conoce las 6 razones por las que no consigues los resultados que esperabas.

Ya sabes cómo son los comienzos de cada año. Muchos de nosotros nos planteamos introducir algún cambio en nuestras vidas con el fin de parecernos un poco más a lo que nos gustaría ser. Una vez superada la fase de exposición (donde haces la lista de cosas que quieres cambiar), has elegido gimnasio y deseas empezar a ir a las clases colectivas de las que tanto has oído hablar a tus [email protected] Estás deseando empezar a notar los cambios en tu propio cuerpo.

Sí, no lo vas a negar, en tu lista de novedades para el año está en mayúsculas «hacer deporte». Está de moda verse bien, eso de entrenar, ir al gimnasio, el running, el spinning… Pues vale, venga, a por ello.

Has oído y leído que el ciclo indoor es una actividad perfecta para conseguir tus pretensiones, que hay un montón de razones que hacen de ella la actividad ideal. Y encima, llegas a tu nuevo gimnasio y ves la clase, la gente está animada, lo pasan bien… ¿qué más quieres? Vale, quizá vencer un poco ese miedito que suele dar el primer día, que realmente será el único difícil, el resto será coser y cantar (o lo que es lo mismo, pedalear y disfrutar).

Ir a spinning para cambiar de aspecto

La experiencia en esto del deporte, especialmente en gimnasios, me dice que la mayoría de los usuarios se apuntan por tres razones: por salud (cuando su médico hace alguna recomendación), por entretenimiento (esto es menos frecuente de lo que creemos) y para adelgazar y cambiar de aspecto.

Por supuesto, en función de la causa que origine la motivación para empezar en el deporte, del físico en cuestión de la persona, y del deporte que haya practicado a lo largo de su vida (hay gente que no ha entrenado jamás), se lograrán con más o menos éxitos los objetivos que nos marquemos.

Lo cierto es que la mayoría de los nuevos usuarios que llegan a clase de ciclo indoor, lo hacen por todas esas bondades que han leído u oído acerca de la actividad. Buscan quedarse [email protected], fibrar sus piernas, tornearlas, y claro, empiezan las clases con ganas, con mucha energía y ánimo por darlo todo.

Y sí que es verdad que todo eso se consigue con el tiempo, sobre todo entre aquellas personas que no han entrenado nunca antes y tienen unos kilos de más: los primeros meses haciendo spinning suelen arrojar buenos resultados en poco tiempo. Como les digo a los alumnos, «el ciclo indoor es muy agradecido, los resultados se notan pronto».

Sin embargo, suele pasar, y esto es muy frecuente, mucha gente se estanca y no evoluciona en sus entrenamientos. Al cabo de un año, llega la pregunta: ¿por qué no consigo resultados, si al principio parecía que iba bien?

Razones por las que no logras tus objetivos

  • El sobreentrenamiento. Más habitual de lo que pensamos, el sobreentrenamiento suele llegar cuando una persona empieza a ir a clase de spinning y resulta que ha descubierto una píldora de la felicidad. Se siente bien entrenando y ve cómo su cuerpo se modifica. ¿Qué hace entonces? acudir a cuantas más clases pueda: error!

    Cuando nos sometemos a un estrés físico excesivo, nuestro cuerpo reacciona y a pesar de que seguimos entrenando, nuestra capacidad de rendimiento disminuye. Con la idea de que compensaremos esa apatía, incrementamos el entrenamiento, y con ello fatigaremos y nos sobreentranaremos aún más.

    Lo mejor es descansar y tomar tiempo también para el reposo, dale una tregua a tu cuerpo y no te tomes las clases de ciclo indoor con ansiedad, ‘cuantas más mejor’ no es la premisa. Lo ideal es entrenar tres o cuatro días por semana.

    Nota: no todos los días estamos igual de fuerza o ánimo, de manera que si un día te sientes agotado, eso no significa que hayas entrenado de más. Eso sí, vigila que no te pase de manera continuada.

  • No comer lo suficiente. No será la primera vez que tengo [email protected] [email protected] que empieza en el gimnasio con un «plan integral» para adelgazar y tratar de estar en tres meses como nunca antes estuvo. Va a sus clases de ciclo indoor, dos o tres por semana, pero considera que comiendo mucho menos adelgazará a todo trapo. Y sí, claro que adelgazará, pero a qué precio!!!

    Igualmente, no será la primera vez que veo cómo algún [email protected] se desploma en clase de spinning precisamente por no alimentarse correctamente. Al pasar hambre, el metabolismo se ralentiza, perdemos reservas energéticas y con ello nuestro organismo se debilita. ¿Así vas a mejorar? Recuerda que el alimento es la gasolina de tu cuerpo.

  • Tener una mala alimentación. Igual que comer poco produce un efecto negativo y nos lleva al agotamiento cuando vamos a clase de spinning, comer mucho y mal también tiene un efecto en nuestra progresión en busca de los mejores resultados.

    Si después de hacer una clase y consumir unas 600-800 kcal, te metes para cenar una hamburguesa o dos de un fast food, mal apaño estás haciendo. Ya, lo sé, seguramente salgas de la sesión de ciclo indoor con más hambre que un león, pero ten en cuenta que si comes mal, no conseguirás tus metas. Sin obsesionarse, debes regular y controlar lo que comes.

  • No hidratarse correctamente. Quizá pueda sonarte a cosa de poco. Es más, muchísima gente acude a las sesiones de ciclo indoor sin un bote con líquido para beber durante la clase. Y además dicen que ya han bebido antes.

    Siempre hay que recordar a los usuarios que se hidraten, y realmente tiene una explicación: el agua es el elemento que se encarga del transporte de nutrientes hacia los músculos que intervienen en el entrenamiento. Si no te hidratas durante la clase, y estás perdiendo líquido (y electrolitos) a través del sudor , no facilitarás la llegada de ‘energía’ a tus músculos, de manera que te fatigarás pronto, y con ello tu rendimiento.

    Nota: lectura recomendada de cómo hidratarse correctamente.

  • No ajustar la bici correctamente. Esta es una de esas razones por las que no se progresa en el ciclo indoor. Bueno, en realidad esta cuestión es aplicable a cualquier ámbito de la vida. Es decir, si creemos que estamos haciendo algo bien y nadie nos ayuda a mejorar, raramente podremos evolucionar.

    Hace unos meses cambiaron las bicicletas del gimnasio y algún que otro alumno ha dejado de venir con la frecuencia con la que asistía por decir que no se adaptaba a la bici. Pero es que eres tú quien debe adaptar la bici a tu posición de pedaleo óptima.

    Si haces una clase tras otra con la postura inadecuada, tu cuerpo entrenará de forma deficiente, cada vez irás a peor e incluso puede que antes o después empiecen a llegar lesiones.

  • No trabajar con la resistencia adecuada. Otra de las causas frecuentes de no encontrar resultados en clase de spinning después de meses o años de entrenamiento está en el parámetro de la carga de trabajo. Hay usuarios que empiezan muy bien, pero con el tiempo se estancan. Siempre llevan la misma carga de trabajo y no la incrementan. Con ello, el cuerpo se adapta a ese nivel de estrés y no evoluciona.

    No se trata de pedalear más rápido, si no de la carga que puedas desplazar, los vatios que puedas mover a una cadencia determinada (en el umbral de la fatiga). Si en cada clase no aplicas la resistencia que marca el instructor, no vas a lograr tus objetivos. Evidentemente, cada persona es de una manera y cada uno tiene una potencia diferente, pero hay que tratar de seguir la pauta del instructor e ir incrementando la carga, no te acomodes!!!

Este artículo se ha escrito porque, en varias ocasiones, los alumnos han lanzado la pregunta ¿por qué no mejoro si vengo con frecuencia? Ahora que lo sabes, empieza a poner remedio. Espero que el artículo te haya resultado útil. Si es así, ¿por qué no lo compartes con tus [email protected]?

Salud y muchos pedales. EC!

Todas las respuestas a todas las preguntas sobre el spinning que siempre quisiste hacer

A menos que hayas vivido en alguna aldea aborigen durante los últimos años sabrás que el spinning es una actividad en bicicleta estática enfocada al trabajo cardiovascular que se puso de moda hace relativamente poco. Se realiza en grupo y esta es una de sus principales ventajas porque el sufrimiento colectivo siempre resulta menos amargo, aunque a tu lado tengas al típico usuario que cree que está coronando el Alpe D’huez . En algunos gimnasios la actividad se realiza con la luz atenuada y el pedaleo sigue el ritmo de canciones que podrían formar parte de la lista de Spotify del DJ de tu discoteca de referencia. Así que, a priori, lo tiene todo a favor. Pero con matices. Vamos a responder unas preguntas básicas que nos han enviado nuestros lectores (esto puede que sea una licencia poética).

“¿Es el spinning como montar en bicicleta a lo ‘Verano Azul’? porque yo montaba en bicicleta de pequeño y ahora me he sacado el abono de BiciMad”

No.

“¿Es el spinning como las películas de Disney, para todos los públicos?”

Si te matriculas en el gimnasio con menos forma que un árbol de Navidad de plástico del bazar chino de tu calle ten cuidado con meterte en spinning a lo loco el primer día. Que uno no se pone en forma por por arte de birlibirloque. Marco Moreno, entrenador personal del gimnasio madrileño Body Factory nos lo cuenta: “Es una actividad que va a suponer un gran estrés para el cuerpo, porque el 70% de la clase se está trabajando con pulsaciones entre 130 y 170, dependiendo del nivel de cada usuario. Una persona que entra el primer día al gimnasio y no tiene una correcta exposición sobre la bici o la carga tiene que tener cuidado porque se puede lesionar”. Por una correcta exposición sobre la bici se entiende que cada usuario debe regular correctamente la altura de su sillín y manillar (un ejercicio que de entrada ya quema unas cuantas calorías). Y lo más importante: la persona debe regular la carga (esta frase la escucharás unas cien veces a lo largo de la clase, LA CARGA, LA CARGA, ¡MÁS CARGA!), es decir la resistencia que le pongas a la bici. Cuanto mayor sea mayor será la seguridad en el pedaleo. Si vas ligero como un colibrí lo más normal es que la rodilla te empiece a hacer spoilers del final de Lost.

“Entonces, ¿para quién es recomendable el spinning?”

Para “aquellas personas que ya están más o menos preparadas, que llevan días yendo al gimnasio, y que realizan algún trabajo de fuerza complementario”.

“¿Es el spinning la mejor forma de aligerar la cartuchera que se empieza a notar más cuando sube el termómetro en la página web de la AEMET?”

Con el spinning se adelgaza pero no es la única forma viable. “Una persona puede perder peso perfectamente andando o haciendo una actividad con intensidad media o baja, para perder peso no hace falta trabajar a tantas pulsaciones”, nos cuenta Marco.

“¿Cuántas calorías puedo llegar a quemar en una clase de spinning?”

Esto como unas oposiciones, cuanto más preparado vayas mejor. Marco asegura que “una persona que entra nueva y se adapta bien a la clase puede llegar a quemar unas 600 calorías en una hora, de 600 a 700. Una persona que no está preparada quemará sobre 300 o 400”.

“¿Cuántas clases al mes debe dar una persona preparada?”

Según el objetivo. Si el objetivo es mantenerse Marco recomienda “un par de clases a la semana o tres”. Aquí de nuevo entra el estrés al que te sometes en este tipo de clases, por lo que conviene que tu bendito cuerpo tenga un tiempo de recuperación para que no te arrastres como una larva pero, sobre todo, para que no te lesiones.

“¿Es recomendable una clase de ciclo diaria?”

Depende del caso pero no. “Es verdad que el cuerpo se puede adoptar pero a la larga va a suponer un desgaste muy fuerte”, afirma Marco. Y qué necesidad.

¿Es recomendable el spinning para la operación bikini, operación triunfo, puesta en forma, puesta a punto, operación “este año estaré decente en la playa y no solo tumbado”?

Sí, es recomendable incorporarla una o dos veces por semana y siempre seguida de alguna actividad de fuerza.

“¿Cuáles son las ventajas del spinning?»

Sales de la clase creyendo que puedes coronar la Torre Trump escalando con los dientes. “Es muy gratificante, sales cansado pero habiendo generado muchas endorfinas y sintiéndote fuerte”, resalta Marco.

“Si practico spinning, ¿cuál debe ser mi dieta?”

Raúl Padilla, fisioterapeuta, entrenador personal y técnico en nutrición deportiva nos cuenta que depende de varios factores: el usuario, los horarios en los que practique deporte, los horarios vitales, el metabolismo y sobre todo el objetivo. Si éste es perder peso o materia grasa “habría una primera fase más restrictiva que una fase de mantenimiento. La alimentación es una balanza, tú necesitas tanto si quemas tanto, si pretendes perder debes tener un déficit calórico. Es decir, eliminar azúcares simples, grasas saturadas, fritos, o bollería industrial”, nos cuenta. Raúl recomienda también que “cuando se realizan pérdidas de peso lo complementemos con un programa de tonificación, porque haciendo cardiovascular sólo no se tonifica. Cuando más volumen se pierda mayor será la flacidez que quede después. El edifico cardiovascular es importantísimo pero también tonificar”, finaliza.

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Por qué el ‘spinning’ es peligroso para tu salud: los daños colaterales

27/07/2017 05:00 – Actualizado: 04/08/2017 00:58

“Te va a encantar, lo prometo”, le dijo su amiga. Pero Patricia García no estaba del todo convencida. Para ella el ejercicio se limitaba a subir las escaleras del metro cada mañana y alguna que otra clase ocasional de yoga, nada más. No era una chica de grandes esfuerzos, no salía a correr por el parque ni levantaba pesas en gimnasios, pero debido a la cantidad de personas obsesionadas con las clases de ‘spinning’, incluida su amiga, decidió darle una oportunidad.

Desde el momento en el que sus pies tocaron los pedales se convenció de que aquello había sido un error. Música atronadora, sprints, gritos motivacionales, el ruido de las bicicletas a su alrededor… odió cada uno de los 45 minutos que duró la clase, según relata en la revista ‘Vogue’. Pero la pesadilla no terminó ahí. Además de las habituales agujetas del día después, sintió dolores musculares severos, náuseas, mareos (“todo se volvió negro”), y orinó más oscuro que de costumbre. Algo no iba bien. La hipocondríaca que habitaba en ella salió a flote y, tras una búsqueda frenética en internet, dio con una dolencia que se ajustaba a sus síntomas: rabdomiólisis.

La gente publica selfies desde la cama del hospital. Es como una medalla de honor que muestra su dedicación al ejercicio

Aunque ha de ser el médico el que diagnostique y no internet, la búsqueda fue certera. Un estudio reciente publicado en el ‘American Journal of Medicine’ advierte de que el trastorno se produce cuando cuando los pacientes superan sus límites físicos y se fuerzan a ir más allá de su zona de confort. Coincidencia o no, los tres casos que analizan los investigadores del Westchester Medical Center de Nueva York se originaron tras su primera clase de ‘spinning’.

Conoce tus límites

La rabdomiólisis por esfuerzo es, en definitiva, una patología provocada por el exceso de ejercicio, el cual depende de la tolerancia y la experiencia de cada uno. Los incidentes graves tienden a ocurrir al inicio de un programa de entrenamiento y suele estar acompañado de estrés, calor y deshidratación. Entre otras causas, se caracteriza por la destrucción de músculo estriado y muerte celular, que libera al torrente sanguíneo sustancias presentes en el interior de estas como, por ejemplo, la mioglobina, la proteína culpable de oscurecer la orina. Dichas sustancias pueden dañar los riñones y, si no se trata a tiempo, poner en peligro la vida de quien la sufra.

Pedaleando juntos. (iStock)

Pese al evidente riesgo para la salud, hay médicos que aseguran que los casos de rabdomiolisis han aumentado por algo tan absurdo como la búsqueda de ‘likes’ y reconocimiento en las redes sociales. “La gente publica selfies desde la cama del hospital cuando han sido diagnosticados con ella. Es como si fuera una medalla de honor que muestra su dedicación al ejercicio”, asegura el doctor Rob Eley, director de investigación en la Universidad de Queensland, en ‘The Times’. En la zona de Brisbane, asegura, han incrementado los casos desde los seis anuales hace una década hasta los 40 ahora.

Aún estamos tratando de resolver el enigma sobre cuánto ejercicio es suficiente y quizá haya que centrarse en cuánto es demasiado

El ‘spinning’, o las sesiones intensas de bicicleta estática, es una de las clases colectivas más demandadas en los gimnasios. Desde sus inicios en los años 90, el número de adeptos a esta actividad ha ido aumentado. Y hay razones que lo explican: es un ejercicio excelente para piernas y glúteos, mantiene el corazón fuerte, mejora la respiración y, de paso, el bienestar mental. Sin embargo, no es para todo el mundo. Bien porque lo de pedalear, sudar y sufrir rodeado de gente no va contigo o, más importante, porque tu cuerpo no está acostumbrado a semejante tute, como le pasó a García.

No es que sea un trastorno provocado exclusivamente por el ‘spinning’ (también hay casos tras clases de zumba, crossfit, maratones o entrenamientos de alta intensidad), pero sí es la actividad que más lo causa. ¿La razón? Además de la epidemia de selfies de hospital de la que habla Eley, los autores del estudio conjeturan que el ‘spinning’ es una actividad a la que suele ir todo tipo de gente, muchos de ellos sin preparación ni conocimiento sobre sus capacidades físicas.

La cultura del esfuerzo

García no estaba acostumbrada al ejercicio y sometió a su cuerpo a una buena ración de intensidad. Pasó una semana en el hospital, conectada a una plétora de tubos y monitores. En concreto, medían la creatina quinasa, una enzima cuya concentración aumenta cuanto más dañadas estén las fibras musculares. Según le dijeron los médicos, la ruptura de estas células junto con la insuficiencia renal puede alterar los niveles de electrolitos, lo que puede conducir a ritmos cardíacos anormales y, por ende, peligrosos. “Ahí estaba yo, preocupada por no hacer suficiente ejercicio, y nunca se me ocurrió que probar algo nuevo podría tener un efecto adverso en mi cuerpo. Y cuando aún estamos tratando de resolver el enigma sobre cuánto ejercicio es suficiente, quizá deberíamos centrarnos en otra cuestión más importante: ¿cuánto es demasiado?”, se pregunta la joven.

Usa el sentido común, no tienes por qué seguir su ritmo. (iStock)

Menos de uno de cada diez casos de rabdomiólisis se diagnostican, principalmente porque el enfermo considera que con descansar es suficiente y pocos acuden al hospital. Aunque se recupere de manera natural, la dolencia puede generar una sobrecarga renal que a largo plazo puede pasar factura. Es por ello que si alguien sospecha que sufre esta dolencia lo primero que debe hacer es acudir a su médico y, de camino, beber agua para reducir los niveles de las sustancias que podrían dañar los riñones. Ante todo, tener clara la importancia de la progresividad y, a fin de cuentas, el sentido común a la hora de hacer ejercicio.

Dentro de la amplia elección de actividades aeróbicas que ofrece cualquier gimnasio el ‘ciclo indoor’ es una de las más valoradas para perder peso. ¿El motivo? Es bastante evidente: se trata de una actividad motivante, a la que es fácil engancharse; ya que subirse a la bicicleta casi todos los días no tan sacrificado como otros deportes. Y eso, con el tiempo, da sus resultados. ¡Si no que se lo digan a Jessica Alba!

Una foto publicada por Jessica Alba (@jessicaalba) el 17 de Oct de 2015 a la(s) 11:10 PDT

¿Cuántas calorías se queman?

Una sesión de ‘ciclo indoor’ de 45 minutos puede ayudar a consumir entre 500 y 800 kilocalorías; lo cual es un buen gasto energético. Máxime si somos conscientes de que sólo estamos activando el tren inferior, lo que hace que limitemos al 60% el trabajo de gimnasio. ¿Qué tal entonces si vamos un paso más allá y empleamos pesas de aeróbic o tensores? A la larga, ese trabajo con las extremidades superiores nos lleva a aumentar el metabolismo basal y, de ese modo, nuestro organismo estará consumiendo más en reposo que antes de que tomásemos la sabia decisión de empezar a hacer ejercicio.

¿Cuántas clases de ciclo indoor a la semana?

Lo aconsejable son 3 ó 4 días a la semana, tres cuartos de hora por sesión. ¿Un truco? Calentar previamente 10 minutos, ya que te ayudará a que el glucógeno muscular se acabe con antelación y el consumo de grasas se inicie un poco antes.

En la variedad está el secreto

Debes ser consciente de que cualquier actividad física que llevemos a cabo en las mismas circunstancias y durante similar periodo de tiempo termina por conseguir que el cuerpo se adapte y se emplee cada vez menos energía para lograr los mismos resultados. ¡Y no queremos eso! Da igual que sea ‘ciclo indoor’ que el ‘aerobic’, el ‘aquabics’, el ‘bailaka’… Los primeros días nos va permitir quemar esas calorías durante las siguientes semanas, pero, si no espabilamos y nos quedamos ahí, la curva va a llegar un momento en el que empiece a ser descendente. Por eso conviene cambiar de actividad o compaginarlo con otros ejercicios, sean grupales –si necesitamos una motivación extra– o individuales.

¿Conseguiré perder esos kilos de más?

Y un último detalle, no menos importante: si practicas regularmente el ‘ciclo indoor’ y conservas intacta tu dieta puedes llegar a perder en torno a los dos kilos de grasa cada mes. Pero, después de empezar a “machacarte”, te sugiero la consulta con un nutricionista, que te va a ayudar a diseñar un menú que te ayude a conservar todo lo que has ganado subida a la bici.

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El lado oscuro del spinning

Una clase de spinning puede parecer casi lo mismo que dar un paseo en bici por la montaña o pedalear por tu cuenta en una bici estática. Sin embargo, es un entrenamiento mucho más intenso y es muy fácil pasarse de rosca. Lo primero es que no hay muchos descansos en una clase de spinning. Cuando vas en una bici la propia realidad te obliga a aminorar la marcha de vez en cuando para esquivar obstáculos como los coches, pero en la clase de spinning no hay coches, no hay peatones, y tienes a un profesor delante y a muchos compañeros entusiastas dándolo todo y animándote a que cada vez vayas más lejos y aprietes más los pedales.

Es fácil salir baldado de la clase, haber quemado muchas calorías y haber practicado un ejercicio de altísima intensidad. Algunos aseguran que se pueden quemar hasta 700 calorías en una clase de 45 minutos. Esto pone al spinning a la cabeza de los entrenamientos más intensos que se pueden encontrar en un gimnasio. Un estudio realizado en el University Hospital de Suecia asegura que una hora de spinning es suficiente para liberar en la sangre los componentes químicos que se asocian con el estrés del corazón. La presencia de estos biomarcadores en la sangre son un símbolo de que se ha entrenado bien.

Es el tipo de hallazgo que también se encuentra en los corredores habituales de maratones y se cree que estos componentes tienen un papel en la reparación de los vasos sanguíneos. Además, pueden variar la composición del cuerpo, disminuyendo la grasa y disminuyendo la tensión arterial. En todos los estudios se ha visto que los que practican spinning habitualmente mejoran su capacidad cardiaca y pulmonar. Los que están a favor del spinning aseguran que se puede alcanzar la misma intensidad del running o del hiking con un menor impacto y menos riesgo de lesiones.

El lado oscuro del spinning está en que a pesar de que es posible regular la intensidad y la fuerza del ejercicio, también es muy fácil dejarse llevar por el entusiasmo y terminar sobreentrenando. Y las consecuencias pueden ser graves. El spinning se ha relacionado con el desarrollo de una enfermedad llamada rabdomiolisis, que se caracteriza porque los músculos se debilitan al punto de liberar una proteína que puede dañar a los riñones.

Se ha observado en personas que sienten inflamación en las piernas, problemas para caminar y dolores musculares en las 48 horas siguientes a una clase de spinning. El riesgo aumenta porque durante una clase de spinning se suelen consumir al menos un litro de agua . Incluso en atletas entrenados el spinning puede ser problemático. Un estudio publicado en la revista Journal of Strength and Conditioning Research concluye que el spinning puede arrastras a mucha gente a pasarse del punto en que el ejercicio deja de ser beneficioso para empezar a causar perjuicios. “Si fuera usado como un entrenamiento diario es posible que la intensidad extrema y demasiado alta causara problemas funcionales”, dicen los autores.

Lo que nadie discute es que el spinning es un ejercicio extraordinario pero hay que dosificarlo. Hay que dar tiempo a los músculos para adaptarse a la intensidad del entrenamiento, incluso si eres un atleta experimentado llevarte hasta tus límites de rendimiento en la primera o segunda sesión de spinning te puede dar problemas. E incluso una vez que has conseguido un buen nivel y una buena capacidad pulmonar practicar spinning a diario puede ser arriesgado. En cambio si lo que buscas es un entrenamiento para practicar algunos días de la semana, y especialmente si tienes que dejar el running por lesiones, el spinning puede ser una buena opción. Como en casi todo el secreto está en la dosis.

Qué Esperar De Una Clase De Spinning

Por: Gloria Granados, Entrenadora Personal

El spinning es una disciplina de ejercicio que ha tenido mucha aceptación por ser una práctica deportiva muy efectiva y divertida. Por lo general, se imparte en un salón que cuenta con varias bicicletas para las personas que asisten a la clase y una para el instructor. La bicicleta del instructor está instalada en una tarima con el fin de que sea más visible para las personas que asisten a las clases.

La clase también cuenta con un equipo de sonido donde el encargado de impartir la clase controla la música y a su vez programa la rutina de cada clase.

Las personas que asisten a la clase deben llevar sus implementos deportivos, como un calzado apropiado, ropa cómoda, una toalla y una bebida hidratante de su preferencia.

¿Qué podemos esperar de una clase de spinning?

El spinning ayuda a mejorar la condición física tanto a nivel cardiovascular como a nivel muscular. Ayuda a tener una mayor concentración, ya que la persona debe estar atenta a las indicaciones que el instructor le indique.

A nivel cardiovascular ayuda a regular los niveles de grasas en las arterias y a controlar la presión arterial; nos ayuda también a mejorar el ritmo cardiaco. Por ser tan entretenido, las personas se divierten en dichas clases, ya que la persona encargada de impartirla los motiva con diferentes tipos de música.

A nivel muscular, a diferencia de otros ejercicios, el spinning ayuda a tonificar los músculos, dándoles un aspecto fuerte, ya que se disminuye el porcentaje de grasa corporal. Por ejemplo, se logra una disminución de grasa a nivel de los músculos del tren inferior, es decir, glúteos, piernas, pantorrilla y cadera. También ayuda a tonificar la parte superior del cuerpo como el abdomen, brazos y espalda. En otras palabras, el spinning nos ayuda a tornear el cuerpo en general y a nivel estético, sentirnos y vernos mejor.

Beneficios del Spinning

– Nos mantiene más activos, tanto mental como físicamente, por ser un ejercicio aeróbico.
– Ayuda a controlar el peso y disminuir masa grasa.
– Ayuda a tonificar los músculos y mantener la masa muscular.
– Mejora la condición física y el sistema respiratorio.
– Estimula las glándulas sudoríparas, mediante las cuales eliminamos toxinas del organismo.

¿Cada cuanto se recomienda hacer una clase de spinning?

Se recomienda hacer una clase de spinning por lo menos tres veces por semana para poder ver resultados. Para las personas que no cuentan con el tiempo necesario, por lo menos dos veces a la semana, tratando de acomodar los horarios tanto laborales como personales.

¿Cuántas calorías se pueden quemar?

El spinning es una excelente elección de disciplina deportiva, ya que las clases solamente duran 45 minutos y los resultados que se obtienen son múltiples.

En promedio, una persona puede quemar entre 350 y 500 calorías en una clase de 45 minutos, sin embargo es muy relativo ya que depende del nivel deportivo de cada persona y de la capacidad del organismo para quemar grasa y por consiguiente calorías.

Tome en cuenta

A la hora de buscar una clase de spinning es importante que usted tome en cuenta que la persona que imparta las clases tenga su debido conocimiento del tema. En todos los países existen diferentes escuelas que capacitan y certifican a estas personas para que puedan dar un servicio profesional.

Los instructores tienen la obligación de enseñarles a los principiantes la práctica de este deporte, tanto posiciones como ayudarles a acomodar la bicicleta a su respectiva altura, adecuándose a cada persona. El instructor también debe chequear la respiración de sus alumnos y corregir la postura corporal, para evitar lesiones.

El spinning es una práctica deportiva que la pueden disfrutar personas de todas las edades, siempre y cuando sean mayores de 14 años, esto más que todo es por las dimensiones de altura y posiciones en la bicicleta.

Es importante para cualquier tipo de ejercicio, primero hacerse un chequeo médico general para saber la condición física de cada persona. Para las personas que inician esta práctica, tal vez suele ser un poco cansado pero conforme pasan los días, hay una adaptación positiva hacia el ejercicio.

Cualquiera que sea tu objetivo, mejorar tu condición física, perder peso, aumentar o tonificar musculatura, considera información de entrenadores especializados sobre cuantos días se recomienda hacer Spinning a la semana, y adopta un plan que funcione para ti.

El spinning es un ejercicio cardiopulmonar, que puede practicarse en grupo y al mismo tiempo trabajar de forma individual, cada quien lleva su ritmo y lo adapta a sus capacidades. La promesa principal es la pérdida de peso, debido a que es posible quemar hasta 650 calorías en una sola sesión.

También es considerado un ejercicio de bajo impacto para las articulaciones, reduce el riesgo de lesiones, mejora la calidad del sueño, fortalece el ritmo cardíaco y disminuye la presión arterial.

Ahora bien, ¿crees que el spinning podría ser útil para ti? Los planes de ejercicio que funcionan se caracterizan porque en su mayoría:

  1. Son divertidos: Encuentras ejercicios que te gusta hacer, ya sea porque te entretiene o te relaja.
  2. Inviertes tiempo en ti mismo: Mantienes una rutina con disciplina, para mejorar tu salud.
  3. Logras hitos: Cumples pequeñas metas para conseguir lo que deseas y ves resultados en corto plazo.
  4. Te hace feliz: Durante el ejercicio, aumenta la segregación de hormonas (endorfinas y serotoninas). De manera que mejora el humor.

Si consigues estos factores, será fácil mantener una rutina de cardio, que te ayude a disminuir el estrés, la ansiedad, controlar el peso, conservar un cuerpo sano y tonificado.

Por lo general, dependiendo de tu objetivo y condición individual, al comenzar, se recomienda el spinning de leve a mediana intensidad 3 veces por semana en intervalos no mayores a 30 minutos por sesión.

Una vez alcanzado un nivel de resistencia y disciplina, puedes elevar a periodos de 45 minutos 3 o 4 veces por semana. Otra opción es ejercitarse en 2 sesiones de 30 min., descansar 15 e iniciar otro ciclo de 30 minutos más. No es recomendable exceder de 2 fases en un día.

Para lograr mejores resultados, se sugiere combinar las sesiones de spinning con ejercicios de baja intensidad.

Toma en cuenta que cada organismo es diferente, si tu cuerpo es de piernas, muslos y glúteos desarrollados, el spinning podría aumentar su volumen, tonificar un poco más esas zonas y mejorar tu resistencia aeróbica y anaeróbica.

A medida que vayas acostumbrándote y obteniendo resultados, es posible que caigas en la tentación de aumentar el tiempo de spinning. Sin embargo, se sugiere un máximo de 60 minutos cada día, con sus respectivos intervalos de descanso, debido a los riesgos asociados a la sobre ejercitación que incluyen:

  • Sensación de hambre: tu rutina debe ir acompañada por una dieta balanceada para evitar el aumento de volumen.
  • Al exceder el tiempo, el cuerpo tomara la energía de los músculos, no de la grasa acumulada, perdiendo masa muscular.
  • Aumenta el riesgo de desgaste de las articulaciones y lesiones.

Como podrás imaginar, no existe una simple fórmula para todas las personas con relación las sesiones de entrenamiento; El Spinning es un ejercicio que puede ser practicado por cualquier persona sana, solo debes tener en cuenta la cantidad de tiempo a invertir, la forma de tu cuerpo, el ritmo y la intensidad.

Las 8 razones que hacen del ‘spinning’ el ejercicio más sexy

10/03/2015 05:00 – Actualizado: 10/03/2015 10:19

No se le escapa a nadie que uno de los mejores ejercicios para ponerse en forma y que además está al alcance de cualquiera es la bicicleta. Una práctica deportiva ideal tanto para el hombre como para la mujer y uno de los ejercicios más efectivos para mejorar la condición cardiovascular y para potenciar el tono muscular en general y las piernas en particular.

Como la práctica diaria de la bicicleta tiene sus limitaciones por razones obvias de espacio y de tiempo (cosas de las que no todo el mundo dispone), el spinning o ciclismo de interior ha ido ganando adeptos por la facilidad con la que se puede practicar, por lo efectivo de sus sesiones y por razones que anidan en el subconsciente, pero que también nos influyen, y que hacen del spinning el ejercicio más sexy de todos, y si no lo creen, sigan leyendo.

1. Música, ritmo y poca luz

El spinning se practica en una sala en la que se atenúa la luz, se suben los decibelios a tope, suena buena música con ritmos que se marcan muy acusadamente y que hacen que tu cuerpo vibre con ella. Tus colegas lucen cuerpos musculados y en forma, visten mallas ajustadas y si, además, existen pantallas de televisión en las que se reproducen vídeos subidos de tono, lo normal es que note el ambiente caliente y sexy. No se preocupe, a todos nos ha ocurrido y se pasa pronto, el nivel de exigencia de la clase hará que de inmediato se olvide de ello y se centre en seguir el ritmo exigente que el monitor impone.

2. Si le pone el ‘maso’, disfrutará sufriendo y, si lo prefiere suave, disfrutará con calma

No todos los días uno ha descansado igual ni se encuentra en la misma buena forma, por eso habrá sesiones y clases en que con la adrenalina a tope, forzará el regulador exigiendo a sus músculos el máximo y otras en que le parecerá que está subiendo un puerto de primera y aflojará la rueda.

El spinning es un ejercicio con el que siempre encontrará su nivel de exigencia y satisfacción óptimo para disfrutar mientras se pone en forma, cómodo y tranquilo o exigente y sufriendo.

3. Camisetas mojadas

Mucha gente haciendo deporte en una sala cerrada, aunque esté bien ventilada, y con unas docenas de atletas con las pulsaciones a tope, la sudoración se dispara hasta empapar las camisetas en apenas unos minutos. El hecho de ejercitarse en una sala cerrada, hace que la transpiración sea mucho mayor que si practican el mismo ejercicio en el exterior. El efecto inmediato pues, es camisetas y mallas empapadas que se peguen y adhieren al cuerpo para producir ese efecto de ‘camisetas mojadas’ que obliga a beber e hidratarse cada poco tiempo.

4. Glúteos en forma

La propia dinámica de la clase, los cambios de ritmo que fuerza el profesor para incrementar el pulso cardiaco y asimilar el entrenamiento por intervalos obligan a levantar el cuerpo del sillín y pedalear como si del mejor escalador se tratara, dejando al descubierto unos glúteos firmes, fuertes y tonificados, que hacen que después de clavar la vista en el compañero o la compañera de delante se redoblen las fuerzas para, más animado, «seguir» tras ellos.

5. Cuerpos musculados

El spinning es un ejercicio con un nivel de exigencia considerable,en el que independientemente del estado de forma en el que se llegue, notará como sus músculos se tonifican y fortalecen a las pocas semanas. Le bastará con echar un ojo a sus compañeros de sala, cuerpos cincelados y musculados.

6. Sube y baja

La propia dinámica del spinning obliga a subir y levantar el cuerpo para pedalear cuando el nivel de exigencia es máximo y bajar y sentarse más cómodamente para imitar la postura de rodaje. Como hemos dicho arriba, el spinning trabaja con el principio de entrenamiento por intervalos que implica cambios de ritmo continuos y elevaciones y descensos del ritmo cardíaco cada pocos minutos.

Si ajusta la resistencia a su punto más exigente lo normal es que levante el cuerpo para pedalear ayudándose de todo él, pero si permanece sentado, contribuirá a fortalecer mucho más sus piernas y progresar en menos tiempo.

7. Cuerpos moldeados

Un ejercicio eficaz y de resultados sorprendentes. En poco tiempo se verá sorprendido por los cambios que irá notando en su cuerpo, cómo poco a poco su musculatura se irá tonificando y potenciando, eliminando grasas superfluas. Si practica este atractivo y sexy deporte dos o tres veces por semana, comprobará más pronto que tarde la efectividad del mismo. Si su objetivo es adelgazar, podrá comprobar casi cada día cómo quema grasas y, si sus pretensiones se ciñen a mejorar su estado de forma, no se extrañe si al cabo de pocas semanas, su aspecto es otro mucho más saludable.

8. Es barato

Cuando algo es eficaz, tiene cierto punto sexy y atractivo, solo necesita un componente más para que la experiencia sea redonda: que no nos cueste mucho. El spinning es un ejercicio barato y económico. Una cuota media de un gimnasio en el que las clases de ciclo indoor estén incluidas puede salir por unos 30€ al mes. Solo le harán falta unas mallas, una camiseta y unas zapatillas. Aunque en muchos sitios las bicicletas ya llevan incorporadas las calas, esos anclajes que permiten pedalear de una forma mucho más efectiva que con los pedales antiguos, no es necesario que desde un principio adquiera unas zapatillas de este tipo. Comience sin más a ponerse en forma y a disfrutar de uno de los ejercicios más sexy que existen.

¿Cuántas veces por semana debo tomar clases de ciclismo?

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Spinning poco frecuente

Asistir a una clase de spinning una vez por semana o hasta una vez cada dos semanas te aporta un entrenamiento aceptable. El spinning es una gran fuente de actividad cardiovascular, y la mayoría de las personas puede quemar 500 calorías o más durante una sesión. Dependiendo de cuánto tiempo necesites para recuperarte y con qué rapidez quieras formar tu cuerpo, quizás desees tomar más de una clase por semana.

Spinning frecuente

El spinning promueve un estilo de vida activo, pero no debes sobrepasarte. Asistiendo a clases de spinning muchas veces por semana puedes dañar varias partes de tu cuerpo, particularmente las rodillas y caderas. Hasta existe la posibilidad de que desarrolles una tendinitis.

Línea de base

Sería suficiente con tomar dos o tres clases por semana. Ese nivel de actividad mejora la resistencia y promueve la pérdida de peso y la tonicidad, mientras reduce las posibilidades de sufrir una lesión. El hecho de que también es relativamente fácil para tus articulaciones significa que no deberías tener problemas practicando un par de veces por semana.

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