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Sujetador para pecho caido

Balconnet. El sujetador Balconnet redondea, junta y realza el pecho, proporcionando un escote sensual en cualquier talla gracias a su copa especial de altura media. Pueden usarlo tanto las que tienen un pecho con volumen pequeño, medio o grande; además, si es flácido, se recomienda apostar por uno con copa de esponja ultrafina.

Balconnet Alto. Es igual que el Balconnet, pero con el esternón más alto. Se recomienda para aquellas mujeres cuyo pecho es del tipo pesado, por el extra de sujección que ofrece.

Bandeau. Es el tipo de sujetador sin tirantes, perfecto para las prendas sin tirantes. Puede lucirlo cualquier tipo de mujer, aunque se recomienda para aquellas con el pecho pequeño. Para el resto, se aconseja optar por una versión reforzada del mismo, conocida como ‘en tres secciones’.

Quienes poseen un pecho asimétrico -que puede ser al mismo tiempo firme, pesado o flácido– pueden permitirse lucir todos los tipos de sujetador anteriores. Sin embargo, para acertar seguro, deben apostar por los modelos que tienen la parte superior de la copa elástica, ya que se adaptan perfectamente al seno.

En todas estas categorías puedes encontrar modelos con copa elástica, moldeada (foam), de espuma ultrafina, push up e incluso triple push up. Para el pecho de tamaño medio y grande se recomiendas las tres primeras, mientras que para aquellas que lo tiene pequeño y su máximo deseo es pronunciarlo, no hay nada mejor que las copas con relleno.

Consejos para escoger el brasier para los pechos caidos

1- La idea de comprar uno un talle menor de la que te corresponde para buscar así una mayor elevación es un grave error. No aplastes ni oprimas el pecho, sólo conseguirías empeorar la situación.
2- Elige un corpiño con aros, tipo wonderbra o push up. Visualmente resultan fantásticos y poco a poco irán colocando tus senos en el lugar que les corresponde.
3- Es muy importante la longitud de los tirantes. Si son demasiado largos, el sujetador no estará realizando correctamente su función y si por el contrario son muy cortos, la prenda te resultará incómoda y subirá el pecho de manera forzada, poco natural.
4- Te pueden favorecer los corpiños que se abrochan por delante, sobre todo si además de tener los pechos caídos, están muy separados. Este tipo de sostén suele contar con un refuerzo en la parte inferior, ideal para subir el pecho y mantenerlo en su postura correcta sin resultarte molesto.
5- Siempre es recomendable acudir a una corsetería o tienda especializada y solicitar asesoramiento sobre la prenda más adecuada para tu caso, ya que hay muchos productos novedosos que podrán ayudarte.
6- En cuanto a la vestimenta, procura evitar los escotes en V demasiado pronunciados. Te favorecerán mucho más los redondos o con forma de corazón.
7- A la hora de elegir tu ropa, procura desviar la atención de tu pecho. Las blusas de alegres estampados o las de rayas horizontales (nunca verticales) te sentarán especialmente bien.
8- Otra buena idea es recurrir a los complementos como pañuelos si lo que pretendes es “camuflar” y restar protagonismo a tu pecho. Una gargantilla o un collar corto (nunca largo porque acentuaría visualmente la verticalidad de los senos caídos) conseguirán un efecto similar.

¿Qué tipos de sujetadores hay?

Según la banda bajo los aros

Bandless o sin banda

Este tipo de sujetador no lleva banda bajo los aros. La ausencia de la banda hace al sujetador más ligero a la vista y es ideal para mujeres con el torso pequeño y/o mucha barriga. De esa manera la banda no se enrolla por culpa de la barriga.

La ausencia de banda suele ir acompañada de aros más cortos bajo la axila y un puente central más corto; aunque no más bajo. En este caso, el puente central acaba a la misma altura sobre los aros que un balcony o un full cup, pero empieza un poco más arriba, para dejar más espacio libre a la barriga.

Son sujetadores pensados para las mujeres de tamaño más reducido pero con una gran delantera, pero sientan bien a todas.

Media banda

Los sujetadores de media banda están a medio camino entre los bandless y los que sí tienen banda.

Tienen una pieza de tela más estrecha de lo habitual bajo los aros. Se recomiendan especialmente a mujeres de tamaño medio, pero realmente lo pueden llevar todas (salvo las más chiquititas).

Con banda

Es el tipo de sujetador más común dentro de esta clasificación. La banda es otra de las piezas que se encargan de la sujeción del peso del pecho, por eso la mayoría de las veces no se elimina.

Según la posición de los tirantes

Los tirantes son más externos que en los sujetadores full cup o balcony. Dejan la clavícula despejada para poder llevar escotes redondos o cuadrados más profundos.

Este tipo no se recomienda para mujeres con los hombros muy estrechos o caídos, ya que al llevar los tirantes muy en los extremos, se caerán.

Internos: full cup y balcony

Los tirantes van colocados un poquito más interno tanto en la copa como en la espalda para que queden más dentro de los hombros.

Multiposicionales y sin tirantes

Los voy a colocar juntos porque los de sin tirantes son multiposicionales.

Los tirantes se pueden colocar en varias posiciones, en unas ocasiones porque llevan un gancho en J en la espalda para poder juntar los tirantes y que de la impresión de que van cruzados. Y en otra porque los tirantes se pueden desmontar y colocar en distintas posiciones sobre el sujetador. Sobre los hombros, cruzado en la espalda, un solo tirante halter sobre el cuello, un tirante sí y uno no sobre el hombro, sin tirantes…

La mayoría de los modelos sin tirantes llevan la posibilidad de enganchar los tirantes en dos puntos diferentes tanto en la copa como en la espalda, por lo que resultan ideales para las mujeres con los hombros muy estrechos.

Según la colocación del pecho

Push up

Este tipo de sujetador empuja el pecho de abajo hacia arriba, generando una prominencia mayor en la parte alta de las mamas y juntando ligeramente el pecho.

Reductores

Los sujetadores reductores tienen los aros más anchos y desplazan el pecho hacia los laterales, bajo la axila. De esta manera el pecho se proyecta menos y parece más pequeño. Aunque es posible que tú te veas más ancha.

Soporte Lateral

Tienen una tela de refuerzo o una costura en el lateral para centrar el pecho; por lo que el efecto es el contrario al del sujetador reductor.

Se recomienda a las mujeres que necesitan disciplinar el pecho en la zona de la axila, ya sea porque tienen la raíz muy externa, las mamas muy separadas o un gran volumen de pecho comparado con la anchura de su espalda.

En este caso, vista de frente te verás más delgada.

Resto

Cualquier tipo de sujetador de los anteriores: full cup, balcony, media copa, puede diseñarse como push up, reductor o soporte lateral. Si no tiene ninguna de esas características, simplemente sujeta y realza el pecho sin desplazarlo, entraría en este tipo.

Cada época tiene su obsesión. En la Edad Media a los alquimistas les daba por sacar oro de cualquier pedrusco que se cruzara en su camino. En nuestro tiempo, nos empecinamos en hacer subir lo que, por aquello de la gravedad y el paso del tiempo, tiende a bajar. Ya sean aviones o el busto femenino. “Hay que ser realista: salvo en quirófano, el pecho no se puede subir. Tonificar, darle un mejor aspecto y evitar que se desplome, sí, pero que tienda al cielo, no”, zanja rotunda Natalia de la Vega, directora del centro de estética Tacha. Le explicamos qué medidas tomar para que su busto no decaiga (e incluso suba), sin rascarse demasiado el bolsillo ni pasar por el mal trago de la anestesia.

1. Lleve sujetador las 24 horas del día

Como su nombre indica, los del tipo push up (empujar hacia arriba) elevan a las alturas el escote. Si lo suyo no es la exuberancia, elija otro modelo, pero sepa que renunciar a esta prenda íntima influye en la caída de esa parte de su anatomía, según apunta el cirujano Antonio J. Pineda Sierra, de Clínica Londres. Ojo: no abuse de los de aro. “Suelen ser los más atractivos y los que dan una forma más bonita a la mama, pero pueden marcar mucho el surco mamario y dificultar la vascularización de la zona. Esto, a la larga, merma su firmeza”, añade. El experto sugiere optar por modelos más cómodos para estar por casa, así como por uno específico para hacer deporte y para dormir, «en especial, si se descansa de lado o bocabajo”. En la Universidad de Wollongong (Australia) han diseñado un sostén biónico que hace el trabajo de los músculos para mantener el busto en su sitio. La tediosa sensación de encorsetamiento es otra historia.

Si ni el bisturí ni la bancarrota le dan miedo, las posibilidades de alzar el busto son algo mayores, aunque tampoco se crea que esto es jauja. Memorice este palabro: polidioxanona, familiarmente conocido como PDO. Es un material reabsorbible y biocompatible (no causa rechazo) que estimula la formación de colágeno. Hechas las presentaciones, sepa que dar unas puntadas con hilos PDO pueden devolver la alegría a un busto mustio. “En los pechos pequeños y con poca caída, se consigue una elevación y un efecto lifting excelente. Podría decirse que es idóneo para senos de hasta una talla 85 y copas AA, A o B como máximo. Si son más voluminosos no se logra un ascenso de la mama, pero mejora muy notablemente la textura y elasticidad de la piel”, aclara la doctora Elvira Ródenas, de Slow Life House. El milagro no acontece de hoy para mañana. Hay que dejar que el colágeno brote y eso no se empieza a notar hasta pasados 40 días. Los efectos duran de 18 a 24 meses y cuesta entre 750 y 1.500 €. Más parecido a llevar las dos manos al pecho e impulsar hacia arriba es el internal bra, una especie de columpio subcutáneo con dos anclajes que se enganchan a las costillas y se introduce en quirófano. Luego, por supuesto, está la operación clásica, que puede hacerse para aumentar volumen o solo para elevar. No le vamos a engañar: por muy buenos que sean los resultados, no son eternos. Ya antes de que los puntos hayan cicatrizado la fuerza de la gravedad y los procesos naturales del envejecimiento andarán enredando para atraerlos al suelo. La radiofrecuencia, por su parte, no requiere de operación pero tampoco es barata: cada sesión cuesta 60 euros y hay que someterse a más de diez. “Consiste en crear una corriente de alta frecuencia que incrementa la temperatura de los tejidos de la piel. Esto estimula la oxigenación de las células y acelera la producción de colágeno y elastina”, declara Isabel Lostao, del Centro de Estética Lostao.

2. Olvídese del topless

No es por puritanismo, pero sepa que los rayos solares son el peor enemigo de su pecho. “Deterioran la piel, que es, en definitiva, la que sujeta antigravitatoriamente el pecho”, advierte el doctor Miguel Chamosa. Si lo va a practicar, protéjase.

3. Haga pesas

Póngase a ejercitar la musculatura como si no hubiera un mañana. “Trabajar los músculos pectorales contribuye a endurecer el pecho”, declara Sergio Llull, entrenador en el gimnasio Holmes Place Palacio de Hielo. No espere una elevación ultrasónica, pero combatirá el efecto alicaído. Correr, jugar al baloncesto, al tenis, a pádel o montar a caballo (durante los saltos se pueden producir desplazamientos de hasta 21 centímetros, de arriba abajo y lateralmente) no es conveniente sin sujetador deportivo de alto impacto. Según un estudio de la Universidad de Edimburgo, un sujetador deportivo debería reducir el movimiento del pecho en un 50% para prevenir su caída. Sin él, el traqueteo de estos deportes debilita las fibras de colágeno (también llamadas de sostén). Como explica Jorge Planas, director médico de la clínica Planas, centro que cuenta con una unidad especial de senología: “Estos ligamentos ayudan a dar soporte a la glándula mamaria, uniéndola con la piel, dándole forma y sujetando el tejido”. Una vez que se han dado de sí, es imposible volver levantar el pecho, salvo pasando por el quirófano.

Sin la sujeción debida, todas las mamas corren peligro. “Las más susceptibles de relajarse son las que tienen forma de péndulo, de gran volumen graso y poca estructura conectiva”, apunta Planas. Pero ni las pequeñas ni las prótesis viven al margen de la ley de la gravedad. Según Antonio de la Fuente, cirujano plástico: “Depende del plano en el que se haya colocado la prótesis. En el submuscular está sujeta por el músculo pectoral mayor, por lo que es más resistente a la caída”.

4. Camine erguida

Enderécese y ganará, ópticamente, unos centímetros de pecho. “Muchas mujeres tienden a caminar encorvadas. Sobre todo, aquellas con un busto exuberante. Este hábito es fatal para las cervicales, pero no lo es menos para el pecho, ya que agrava aún más la posición de caída” (recuerde: la gravedad siempre está al acecho, no se lo ponga fácil). “Para andar con la espalda recta no basta con proponérselo, hay que fortalecer la musculatura de la espalda, los hombros y los abdominales”, añade Antonio de la Fuente.

Tejido. “El tejido transpirable libera el sudor y se seca de inmediato, evitando la concentración de humedad, irritaciones o la proliferación de bacterias en los pliegues”, señala Mónica Fritzsche, personal shopper del gimnasio Boutique Gym. Para Paloma García-Valdecasas, del gimnasio Holmes Place, los sujetadores con doble tejido de algodón son indispensables para una buena contención en deportes de alto impacto: “El algodón absorbe la humedad rápidamente y tiene alto nivel de sujeción y compresión. Los que se etiquetan con las marcas ‘coolmax’ o ‘algodón dry’ son transpirables”.

Talla. Para acertar hay que medir dos veces: primero, el contorno bajo el pecho y sumarle 15 al resultado. Obtendrá entonces 85, 90, 95… equivalente al que aparece en la etiqueta. Después, mida el contorno sobre el pecho por encima del pezón. Reste la cifra anterior (sin sumar el 15). Un resultado de entre 12 y 14 equivale a una copa A; entre 14 y 16, B; de 16 a 18, C; 18 – 20, D; 20-22, E; 22-24, F…“Es recomendable probárselo y realizar los movimientos del deporte que se practique habitualmente para asegurarse de su idoneidad y comodidad”, añade García- Valdecasas.

Tirantes. Fritzsche aconseja tirantes fijos de sujeción más ligera para entrenamientos de bajo impacto y alta intensidad. El tirante ajustable, señala García-Valdecasas, “es más cómodo si el material y la compresión son los adecuados, porque permite adaptarlo mejor al contorno”.

Compresión. La elección, explica Fritzsche, “debería depender del volumen del pecho (copa). Para las copas pequeñas, los de compresión tipo ‘top’ son los más adecuados, y para las grandes, los de recogimiento, que llevan copas individuales”.

Sin rellenos ni aros. Habrá quien piense que con relleno estará más protegida en caso de golpes o caídas, “pero su función es meramente estética y tiene sus incomodidades, ya que hace que el pecho sude más”, explica Fritzsche. “Si además el sujetador tiene aros, peor aún, ya que corremos el riesgo de hacernos daño con ellos o con las costuras”, sentencia la personal shopper.

De estreno. Por último, Fritzsche invita a “estrenar un sujetador cada tres o cuatro meses aproximadamente, ya que con los lavados y el sudor los tejidos van perdiendo su cualidad de sujeción”.

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