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Superar una separacion

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Las rupturas amorosas son experiencias por las que seguramente pasamos o hemos pasado todas las personas. Se trata así mismo de experiencias que pueden provocar mucho malestar, al menos para alguna de las partes involucradas. ¿Cómo podemos superar dicho malestar?

Aunque es una pregunta compleja, ya que en gran medida depende de los recursos emocionales de cada persona, y de la historia de cada pareja, en este artículo veremos algunas estrategias útiles para manejar y superar una ruptura amorosa.

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¿Por qué son difíciles las rupturas amorosas?

Es normal que cuando llega el momento de cerrar algún ciclo, por ejemplo, cuando nos tenemos que despedir de algo o alguien, nos lleguen muchas sensaciones poco agradables. Tristeza, angustia, miedo, ansiedad, enojo son algunas de las más comunes. Estas últimas se presentan sobre todo cuando el ciclo ha sido cerrado por parte de alguien más, es decir, cuando nos ha tocado aceptar una decisión que no del todo compartimos.

A pesar de que, como hemos dicho, se trata de una experiencia bastante común, lo que es también común es no saber cómo afrontarla. Esto es normal, porque estamos normalmente acostumbrados a evitar las sensaciones negativas y las circunstancias que nos provocan malestar. No obstante, creer que podemos evitarlas por completo tiene como consecuencia que difícilmente aprendemos a tolerar dichas circunstancias y las emociones que las acompañan.

Si además tomamos en cuenta que estamos frecuentemente socializados bajo la lógica del amor romántico, donde prevalece la idea de que el amor es sufrimiento; el proceso de pasar por una ruptura se complica. Así mismo, y en tanto que ruptura, este es un proceso que implica una experiencia de duelo, en donde frecuentemente pasamos por de la etapa de negar el cierre, a la de enojarnos y buscar culpables, para finalmente a aceptarlo. Pero, ¿cómo podemos pasar más fácilmente de la negación a la aceptación?

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8 claves para manejar y superar una ruptura amorosa

Afortunadamente hay varias cosas que podemos hacer, aun cuando el momento difícil ya está ocurriendo. Algunas de estas cosas pueden acomodarse a unas personas, y no a otras. Es decir, no funcionan igual para todos; se trata de probarlas y encontrar comodidad de acuerdo con nuestros propios procesos.

Dicho esto, a continuación explicamos 7 claves que pueden ser útiles para manejar y superar una ruptura amorosa.

1. Busca tu red de apoyo

Tanto en el caso de una ruptura amorosa como en cualquier proceso de duelo, es muy importante tener una red de apoyo, es decir, personas que acompañen y escuchen nuestros momentos difíciles y nos ayuden a compensar la sensación de pérdida o de soledad. Pueden ser familiares o amigos y generalmente se trata de personas que también han acompañado el proceso de enamoramiento, aunque no necesariamente.

Suele pasar que cuando nos enganchamos en el amor romántico tomamos distancia con nuestras redes de apoyo, con lo cual es a veces complicado regresar a buscarlas una vez terminada la relación. Es complicado porque implica entre otras cosas asumir nuestra vulnerabilidad y también aceptar si nos hemos equivocado. No obstante, el regreso a la familia y los amigos puede ser un paso importante para pasar por el proceso de duelo más fácilmente.

2. Realiza cambios significativos

También es común que cuando estamos en una relación de pareja acumulemos objetos, regalos, fotos, recuerdos, entre una serie de elementos materiales que simbolizan la relación y el vínculo afectivo. En tanto que se trata de objetos que significan cosas importantes para nosotros, se trata también de cosas que nos pueden alargar el proceso de negación y de enojo, y por lo mismo nos complican llegar al proceso de aceptación.

Es importante entonces tomar un tiempo de distancia con esos objetos. Esta distancia puede traducirse en deshacernos de ellas, pero también puede traducirse en cambiaras de lugar o guardarlas por un momento. Hay que tomar en cuenta que deshacerse de ellas provocará sensaciones desagradables, por lo que puede ser mejor realizar esto poco a poco. Es decir, deshacernos de una cosa a la vez, o empezar por moverlas de lugar, luego guardarlas y finalmente tirarlas; o no, según cómo nos sintamos en nuestro proceso.

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3. Crea nuevos hábitos

Relacionado con lo anterior, es común que al estar en una relación de pareja creemos nuevos pasatiempos, nuevos gustos e incluso nuevos intereses. Desprenderse de todo eso es difícil porque se trata de actividades que interiorizamos y que ponemos en práctica cotidianamente. El desprendimiento implica entonces realizar cambios fuertes, que definitivamente no pueden ocurrir de una día para otro. Es importante no dejar de mantenernos activos y de buscar cosas nuevas que hacer, aún cuando el ciclo de pareja ya haya terminado.

4. Recuperar viejos pasatiempos

No necesariamente tenemos que crear hábitos nuevos. Funciona también el recuperar los hábitos que teníamos antes de estar en la relación de pareja. Si funciona o no depende en gran medida de cuánto tiempo ha durado la relación, y de qué tanto hemos cambiado en el transcurso de ésta.

No obstante, puede ser un buen ejercicio el pensar en retrospectiva y tratar de recordar las actividades que disfrutamos antes de iniciar la relación, así como intentar acercarnos a esas actividades. Es decir, explorar un poco y ver qué podemos volver a disfrutar y qué no.

5. Respeta las decisiones

Mientras estamos en el proceso de negación y en transición hacia la aceptación es común que intentemos hacer lo que sea necesario para “recuperar” la relación. Suele pasar esto especialmente si no hemos sido nosotros los que hemos tomado la decisión. Así pues, es frecuente que nos empeñemos en hacer por posible para que la otra persona “se enamore de nuevo”, o en otras palabras, caemos fácilmente en la lógica de “luchar por amor”.

Aquí es importante no confundir “recuperar” o “enamorar” con “acosar”. Y tampoco confundir “amor” con “posesión”, “presión” u “obligación”. Aunque el proceso de duele puede ser muy difícil de aceptar, es importante respetar los cierres y las decisiones que se han tomado.

6. Practicar la tolerancia a la frustración

Hay que asumir que las relaciones y los vínculos afectivos conllevan el riesgo de sentir malestar. No podemos culpar a otros de ese malestar, es común que mientras estamos en el proceso de aceptar el fin del ciclo busquemos la responsabilidad en la otra persona, tanto de haber terminado como de hacernos sufrir o de aliviar ese sufrimiento. Para poder llegar a la aceptación hay que tomar responsabilidad sobre nuestro propio malestar e intentar buscar alternativas y herramientas más allá de la persona con la que hemos compartido una relación.

7. Escribe cómo te sientes

Algo más específico que puede funcionar a algunas personas para cerrar su proceso es despedirse escribiendo una texto a quien han tenido que dejar. Dado que muchas veces es difícil decir lo que sentimos, pero no porque sea difícil dejamos de sentirlo, una medida posible para desprendernos es escribirlo. Esto puede ser en formato de una carta de despedida, que puede ser o no entregada a la otra persona, o puede ser simplemente un texto que nos permita expresar emociones que a veces no reconocemos si sólo las pensamos o si sólo intentamos hablarlas.

8. Toma tu tiempo

Es importante recordar que procesar una pérdida o fin de ciclo requiere un tiempo. Por la misma razón no es necesario presionarnos a superar estos cambios de un dia para otro. Algunas personas pueden tomar un día y otras pueden tomar muchos más.

Muchas veces ese proceso se alarga y se vuelve más tormentoso cuando tenemos la idea de que ya hemos pasado varios días y seguimos en la misma situación. Esto no significa que no tomemos responsabilidad sobre nosotros mismos, pero sí quiere decir que cuando hemos vivido una experiencia tan significativa, es normal que nos tome un tiempo también significativo el aprender a ver esa experiencia de una manera distinta.

5 claves para superar una ruptura de pareja

Una ruptura de pareja duele, nos fragmenta y establece un antes y un después en nuestras vidas. Hacerlo del mejor modo posible, con los mejores recursos psicológicos y adecuadas estrategias, nos permitirá superar el duelo de la mejor manera. Solo entonces nos sentiremos más hábiles para iniciar una nueva etapa personal con mayor entereza y fortaleza emocional.

Quien más y quien menos ha pasado por un momento parecido. A veces el origen de esa ruptura está en una traición, otras en percibir que hay más diferencias que valores en común. A menudo, es el simple desamor o una suma concatenada de decepciones donde solo la distancia es la mejor solución. Sea como sea, hay que vivir un duelo. Ese proceso para el cual, casi nunca estamos preparados.

Ahora bien, si el duelo no se realiza de forma correcta puede traducirse en un gran bloqueo.En un estado que se perpetúa gracias a conductas como las de «momificación» -no tirar ningún objeto de nuestra expareja- o la evitación -romper con todo lo que tenga que ver con él o ella- y que en ningún caso nos ayudará a manejar adecuadamente lo que nos ha ocurrido.

Para superar una ruptura de pareja es casi obligatorio pasar inicialmente por un proceso de duelo. Dejarnos sentir todo el torrente emocional que cada etapa va a traer consigo: ansiedad, miedos, rabia, tristeza…

Las lágrimas siempre son adecuadas y necesarias en estos casos. Asimismo, el enfado o experimentar ese vacío sin forma que es echar en falta a alguien, son sin duda estados completamente normales en el duelo. Somos humanos capaces de sentir un gran dolor físico, pero también un gran dolor emocional. No nos neguemos la posibilidad de caminar de nuevo, no pongamos más resistencia e iniciemos un adecuado proceso para superar lo sucedido.

¿Cómo actuar ante una ruptura de pareja?

Hay quien lo hace: instalarse en un duelo de forma permanente. Deja pasar los días, las semanas y la vida entera esperando que la curación llegue por sí misma. Que el olvido aparezca como un velo sanador donde todo el sufrimiento quede de pronto atrás. Sin embargo, hay algo que debemos tener claro: el tiempo por sí mismo ni sana ni borra recuerdos. Es lo que nosotros hagamos durante ese tiempo lo que generará el progreso, lo que nos permitirá emerger del duelo con efectividad.

El proceso del duelo, es similar al que nos pautan cuando sufrimos una lesión muscular: tiene que haber un proceso de reposo, pero después, y en cuanto lo permitan los músculos, tenemos que comenzar con la rehabilitación. Porque la vida sedentaria empeora el proceso. Necesitamos actividad, recursos, tratamientos.

Ya no es que sientas emociones negativas congruentes con lo que está ocurriendo, sino que tu mente se ha instalado en el pasado y no deja paso al presente ni al futuro.

1. Para superar una ruptura, cambia tu mentalidad

Lauren Howe y Carol Dweck, psicólogos de la Universidad de Stanford, realizaron un interesante trabajo sobre cómo superar una ruptura de pareja. Tras realizar centenares de entrevistas y de sesiones a pacientes que estaban en pleno proceso de duelo afectivo, se dieron cuenta de un aspecto clave.

  • Hay personas que quedan estancadas en un diálogo interno basado en el «por qué». ¿Qué es lo que he hecho mal? ¿Por qué nos ha pasado esto? ¿Cómo voy a querer a alguien después de esto, por qué me ha tenido que pasar a mí? ⇔ Es lo que los investigadores denonimaron como «mentalidad fija2.
  • En cambio, los perfiles que lograban superar su periodo de duelo en menos tiempo y de manera resiliente habían aplicado otra estrategia ⇔ Habían aplicado una «mentalidad de crecimiento2. No incidían en esas preguntas donde quedar atrapadas en un rol de víctimas, en una estado donde uno se limita a alimentarse del sufrimiento. Aplicaban un enfoque basado en el avance: he terminado una etapa de mi vida y ahora debo centrarme en mí. No busco culpables, pienso aprender de lo vivido y voy a seguir adelante.

2. Sí al apoyo social, sí a conocer gente nueva

Las relaciones sociales son una fuente de bienestar y curan el alma. Los amigos, los compañeros, la familia ytoda aquella persona con la que nos sintamos a gusto tiene un poder enorme que hará que nuestra negatividad disminuya. Si estamos en compañía, haremos más planes, conversaremos, nos divertiremos, conoceremos a gente nueva y, en definitiva, abriremos puertas nuevas en nuestra vida.

Si bien es cierto que en el inicio del duelo siempre preferimos pasar un tiempo a solas para favorecer el desahogo emocional, es importante que no nos aislemos durante demasiados días. Asimismo, hay personas que encuentran un gran beneficio en el hecho de conocer gente nuevas. Es un modo de iniciar nuevas etapas, de reiniciarse en todos los sentidos.

La compañía también ayuda a desviar nuestro foco de atención. En estos momentos, la soledad y la introspección en grandes dosis son un alimento muy nutritivo para nuestros pensamientos negativos.

3. Que la vida no se detenga, múevete con ella

No te pares tras una ruptura de pareja. Quizás no te apetece realizar todas las actividades que antes hacías, pero no importa. Hazlas de todas formas, es más, date la oportunidad de iniciar nuevos proyectos, de ampliar tu círculo social, de establecer nuevas metas en tu horizonte. Para ello solo tienes que salir de tu cama, asearte, vestirte y hacerlo.

Ten en cuenta que la inactividad también nos ancla en nuestros pensamientos negativos y se crea el círculo vicioso pensamientos negativos-inactividad, inactividad-pensamientos negativos.

4. Niégate a adoptar el rol de víctima: no lo eres

Puede que te hayan dejado, que hayas experimentado una dura traición o decepción. El dolor puede ser inmenso, no hay duda, y a instantes emerge el enfado y la rabia, más tarde una noche entera de lágrimas. Sin embargo, piénsalo bien… ¿de verdad mereces vivir de este modo durante mucho tiempo?

Niégate a ser víctima. Di no a continuar alimentando ese dolor que te hace cautivo/a. La humanidad, lo creas o no, ha sobrevivido a estas adversidades, ha rehecho su vida y ha conseguido ser feliz a pesar de ello. No eres diferente del resto de personas que han superado una ruptura de pareja. En tu interior hay una fuerza llamada resiliencia que puede borrar en ti ese rol de víctima para alzarte como esa persona que eres de verdad: alguien fuerte que puede ser feliz de nuevo.

A pesar del contratiempo que nos ha tocado experimentar, el único camino que nos queda es seguir viviendoy para ello has de verte a ti mismo como un ave fénix, que es capaz de renacer de sus cenizas y nunca como una víctima desesperanzada. Que una ruptura de pareja no detenga todo lo que te queda por descubrir.

5. Agradecer lo que tienes, eres valioso

No todo es la pareja. En nuestra vida existen muchos más elementos importantes: la salud, el trabajo, la familia, el ocio, los amigos, las aficiones…¿Por qué enfocarnos solamente en aquello que hemos perdido? Lo ideal es revertir ese enfoque, valorar lo que somos y ante todo, agradecer todo aquello que sí que poseemos.

Cada día,escribe en un papel lo agradecido que estás por todo lo que tienes. Te darás cuenta de que en realidad dispones de auténticos tesoros.

6. No necesitas una pareja para ser feliz

El ser humano, contrariamente a lo que podamos pensar, necesita muy poco para ser feliz. Francisco de Asís decía: «Cada día necesito menos cosas y las pocas que necesito las necesito muy poco». Nadie necesita a una pareja para estar bien, y mucho menos a alguien en particular.

Millones de personas en todo el mundo son solteras y están plenas y felices. Siempre que podamos seguir haciendo cosas valiosas por nosotros mismos y por nuestro entorno, podemos sentirnos completos y verle el sentido a la vida.

La pareja ha de sumar y se debe elegir en libertad, no en base a un vacío interior que no sabemos cubrir de otra manera. Si lo hacemos así, no podríamos considerarlo un amor verdadero y al cabo del tiempo es muy probable que la relación no termine de funcionar.

Si estás pasando por esta situación y has notado que el duelo tenía que haber terminado hace tiempo, no dudes en reflexionar en estas claves. Superar una ruptura de pareja no siempre es fácil, pero cuando te percates de que vas mejorando, felicítate por los logros y sobre todo, sigue siendo constante. Ayudarse a uno mismo es un trabajo costoso, pero es de los que más merecen la pena.

20 Cosas que debes tener en cuenta para superar una ruptura

Reunimos los mejores consejos para sanar un corazón roto.

Ese estereotipo de «mujeres comiendo helado en la cama llorando después de una ruptura» está out (y siendo honestas es un poco sexista). De hecho, no hay mejor momento que después de una ruptura para darle una renovación total a tu vida. Pero primero: a sanar ese corazón roto.

1. Volverás a amar/a salir en citas/a tener sexo, eventualmente. Parece casi imposible en este momento, pero con el tiempo las mariposas volverán.

2. Apóyate en tus amigas, pero no para siempre. Un corazón roto sana a su debido tiempo y nadie puede controlarlo. Por eso, cuentas con un tiempo para depender de tus amigas, pero luego debes ponerte otra vez de pie. Claro, ellas podrán estar ahí para apoyarte, traerte helado, y hasta para quemar sus cartas y fotografías cuando estés preparada, pero si un tiempo después tu ex aún domina cada conversación que tienes es hora de ponerle un alto. No estamos diciendo que no puedas desahogarte, pero tal vez hablar solo con tus amigas no sea suficiente para curar tus heridas y puedas empezar a considerar hablar a oídos de alguien más experto y profesional.

3. No hay un límite de tiempo para superar a alguien. Todas tenemos esa amiga que nos exige recuperarnos porque ya ha pasado “X” cantidad de tiempo, y tal vez a ella y su corazón de hielo pueda servirle. Pero realmente si te afanas puede ser peor, deja que tu tristeza y corazón roto convivan, respira, y tómate tu tiempo.

4. Además, es saludable. Cualquiera que lo niegue ha olvidado por completo lo que es romper con alguien.

5. Está bien odiar a tu ex por un minuto, pero trata de no aferrarte a esa rabia para siempre. Negar cómo te sientes en el momento es inútil: si te fueron infieles o te hicieron daño es normal que provoquen este tipo de respuesta emocional. Solo trata de sanar y soltar esos sentimientos negativos.

6. Es increíblemente fácil mentirte a ti misma varias veces acerca de haberlo superado, pero si te lo sigues repitiendo a ti misma, una y otra vez, lo más probable es que aún no estás del todo ahí. También conocido como «Estoy perfectamente bien, ahora podemos ser amigos, cuentame de ti, de ti y de tu novia, quiero saberlo todo, cuéntame de ella, tu novia, tu nueva n-o-v-i-a, ¿es ella? Wow, es muy guapa, ¿está haciendo calor? siento que está haciendo calor, uf, estoy sudando…”. ¿Sabes a lo que nos referimos? Sí, la actitud positiva es clave, pero pilas, no juegues con tus sentimientos.

7. Unfollow. A veces es necesario cortar todos los lazos sociales y de redes sociales con la persona (al menos por un tiempo) para poder seguir adelante. Si te preocupa que el piense que “aún le importas” (o lo que sea, pff whatever, ¿a mí?: vuelve al punto 6), créelo, lo mejor es evitar la tentación de stalkearlo.

Hablando de eso:

8. Estar pendiente de cada uno de sus movimientos, incluso solo de vez en cuando, hace que sea más difícil superarlo. Hazte un favor, y ahorrate ver esa foto suya con esa camisa que le regalaste en la que se ve tan guapo, cargando un bebé, que adorable… ¿Alguien tiene licor?

9. No es tu culpa. Deja de pensar que no eras lo suficientemente buena para él, de ninguna manera. No existe tal cosa. Eso es falso

Y no nos odies, pero:

10. A veces tampoco es culpa de él. En el momento en que entiendas que la ruptura no es blanco y negro (uno de ustedes fue un estúpido, y el otro es una princesa) sino que también hay motivos en gris, será un buen comienzo, aunque inicialmente esto puede ser demasiado doloroso para procesar.

11. Un tequila, dos tequilas, tres tequilas, ¿enviar? ¡No!, olvídate de establecer comunicación con él tras haber tomado. Y no, no basta con solo eliminar su número, pues es probable que lo hayas memorizado (sí, ahí en ese espacio de tu memoria, al lado de la letra de la canción ‘Aserejé’ que se ilumina tras unos tragos de más) en cuyo caso lo mejor que puedes hacer es darle tu teléfono a tu amiga (la responsable) cada vez que te emborrachas. Desafortunadamente, es posible que tengas que aprender esto de la manera difícil: abrir los ojos y ver que te ha respondido al otro día “¿estás bien?”, con eso seguro bastara.

12. La mayoría de las veces, el “cierre” es un mito. Probablemente no tengas ese momento perfecto del último adiós, mágico y romántico que ves en las películas. No permitas que Hollywood te engañe y haga creer que tras la ruptura necesitas continuar comunicándote con esta persona. Si no fue, no fue.

13. No te enojes con su nueva novia. Lo cierto es que odiarla sería “Mean Girl-ish” y mal karma. Si algo, permítete dos segundos para pensar que su pelo es un poco plano, o que su maquillaje no le conviene, pero criticar a otra mujer nunca está bien (y si piensas lo contrario tal vez te sirva esta lección de Jennifer Lawrence).

14. Reconocelo y respira: si pasaste la mayor parte del tiempo molesta, nerviosa o desconfiando de tu pareja lo mejor es que hayan terminado. La gente debería felicitarte por haber salido de una mala relación, y tu en realidad, deberías sentirte algo aliviada. ¡A celebrar!, o algo parecido. (¿“Me divorcio y estas cordialmente invitada”?)

15. El horrible y desgarrador proceso de sanar un corazón roto sacará tu #GirlPower interior. Te darás cuenta de lo que quieres y de lo que definitivamente no quieres en tu próxima relación.

16. Tu valor y felicidad no empieza ni termina con él. Eres quien eres gracias a ti, y nada ni nadie puede quitarte eso.

17. Y él no es tan increíble e inolvidable como crees que es.

18. A veces no pueden seguir siendo amigos, y eso está bien. Ni que fueras el Dalai Lama. Además, no poder hablar sobre la dieta paleo con alguien que has visto sin ropa no te convierte en una persona mezquina e inmadura.

19. Convertir las emociones de la ruptura en un impulso positivo (por ejemplo, hacer ejercicio, trabajar en ese proyecto o oportunidad extra, organizar tu closet) es mucho mejor a largo plazo, en lugar de un impulso negativo (beber, fumar, quedarse metida en la cama hasta no saber ni qué día es).

20. Si no funcionó es porque algo no estaba bien. Y como dirían nuestras abuelas, “lo que es para uno, es para uno”. Esta es la lección más importante, porque te ayudará a avanzar y encontrar al chico ideal para ti.

Mi marido me ha dicho que ya no me quiere, que ya no siente nada por mí y que quiere el divorcio. Tenemos dos hijos mellizos. ¿Qué debo hacer? Gracias de antemano.

Las separaciones, cuando hay hijos por medio, suponen una disrupción en la trayectoria vital de las personas. iStockphoto

Más de 100.000 matrimonios se divorcian cada año en España. El perfil mayoritario de estas parejas es de personas de edades comprendidas entre los 40 y los 50 años y con hijos. Solo tenemos estadística de los divorcios, ya que de las separaciones no hay manera de obtener un registro, pero estos datos nos pueden reflejar qué está ocurriendo a nivel de rupturas de pareja.

Una separación con hijos significa que la vida familiar, tal y como la conocíamos, se rompe. Tocará hacer dos duelos al mismo tiempo: la pérdida de la pareja y la pérdida de la familia.

Consejos y recomendaciones

Afrontar la nueva etapa

Además, la ruptura, no solo afecta a la pareja, sino que también afecta a los hijos, unos niños que no han decidido sobre ello pero que deben aceptar el nuevo panorama. La ruptura les generará un cambio de hábitos y de rutinas diarias, además de aceptar que tendrán dos casas y sus cosas repartidas y que verán a sus padres por separado, y un 50% del tiempo en la mayoría de los casos (custodia compartida).

Por lo tanto, ¿Qué hacemos cuando nos dicen que nos vayamos de casa después de varios años de relación? El escritor Nicholas Lezard ha vivido, en primera persona, la experiencia y ha querido compartir sus vivencias.

1. Frenar las emociones

Lo más importante, dice, es no tomar decisiones radicales ni trascendentales justo después de la separación, ya que puede aparecer la sed de venganza. Por lo tanto, lo mejor es esperar un poco para gestionar los papeles y cuando sea el momento, intentar negociar y buscar un acuerdo entre las dos partes. Hay que esperar que las emociones se calmen, se pongan en su sitio y podamos tomar decisiones desde la parte más racional.

Recuperar la vida social es una de las manera de superar el trauma de una separación. wundervisuals / Getty Images

2. No precipitarse con las relaciones

Se tiene que potenciar la vida social, pero recomienda que no se inicie ninguna relación de pareja. Durante la fase del duelo se está muy triste y desmotivado y conocer gente nueva ayuda a recuperarse del golpe y a no estar encerrado pensando en todo lo ocurrido, sino desconectar y distraer la mente, aparte de buscar amistades para ocupar ese tiempo que se le dedicaba a la pareja.

Una vez se ha superado la fase de duelo se tiende a caer en el error de volcarse, de nuevo, en la primera relación sentimental que aparece debido a las ansias de volver a recuperar la vida de pareja. Esto puede comportar tomar decisiones precipitadas. Por tanto, hay que ser paciente, aprender de la experiencia, y dedicarse tiempo a uno mismo y a saber gestionar la soledad.

3. Crear nuevos vínculos con los hijos

Los hijos se convierten en lo más importante. El shock provocado por la separación ayuda a centrarse mucho más en los hijos, y no en el trabajo y en el día a día como pasaba antes. Esto comporta una mejora en el vínculo emocional con ellos y en la calidad del tiempo compartido. Hay que crear un vínculo nuevo, generar una nueva dinámica y saber escuchar las necesidades de los hijos. No nos tenemos que olvidar que la familia no se rompe, se rompe la pareja y, por tanto, para seguir educando a los hijos es importante comunicarse con la ex pareja y conseguir el mayor bienestar hacia ellos, ir coordinados y hacerles ver que la parte familiar sigue adelante con un nuevo formato.

Las madres a menudo se vuelcan en sus hijos cuando sufren una decepción amorosa. GYI

4. Aceptar la nueva realidad

Toca aceptar las limitaciones económicas y valorar el día a día. Se tiene que asumir una nueva etapa con condiciones diferentes. Hay que intentar no pensar en lo que se tenía, sino en cómo vivir el momento actual, buscar soluciones, herramientas para poder afrontar los gastos.

5. Aprender de la experiencia

Es importante reflexionar y aprender sobre lo que ha pasado. Se acostumbra a cambiar la manera de vivir y de ver las cosas. Se hace un crecimiento personal y se aprende que no tiene sentido intentar cambiar a las personas. Toda experiencia es un aprendizaje y lo bueno es sacarle partido al malestar y a la vivencia dolorosa.

6. Disfrutar de uno mismo

Los gustos vuelven a ser parecidos a los de la juventud. La mayoría de aficiones compartidas con la pareja tienden a eliminarse con la separación. Se recuperan las aficiones previas a la relación. Es un momento donde uno mismo tiende a encontrarse de nuevo. Se ofrece un espacio donde conectar con uno mismo, saber qué se quiere, pensar en las necesidades, miedos, inseguridades… Y si se aprovecha puede ser una gran fuente de bienestar y crecimiento.

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4 formas en las que tu enfoque mental puede ayudarte a superar una separación

Atravesar una ruptura amorosa es, en muchos de los casos, una situación muy difícil. Sin embargo, tus propios pensamientos son los limitantes más grandes para continuar con tu vida en paz. Por eso el día de hoy comparto contigo 4 formas en las que tu enfoque mental puede ayudarte a superar una separación.

Pero antes de empezar, te contaré una historia.

«Hace más de dos meses que la relación con su ex terminó definitivamente. En realidad la noticia no fue sorpresa para nadie, pero aún así le cuesta aceptar que ocurrió.

Con la mirada perdida en el vacío sus ojos se llenan de lágrimas y me atrevo asegurar que su mente está llena de recuerdos.

Pensará en aquella noche hace años en la que sentados en el jardín hacían los planes para irse a sus primeras vacaciones juntos. Quizá piensa en todas las promesas que se hicieron y en todo el amor que dedicó a su ex.

Después de varios minutos veo que su postura cambia, se limpia las lágrimas y automáticamente su mirada se vuelve penetrante.

Ahora puedo asegurar que los pensamientos que tiene están cargados de frustración. Seguramente piensa en todo lo que perdonó, en el tiempo que ahora siente que perdió y todo aquello que asegura que nadie más aguantará de su ex. Ansiará que se arrepienta y que se dé cuenta lo que perdió.

¿Que cómo puedo saber todo eso?

Porque es de lo único que ha hablado los últimos meses en cada oportunidad que ha tenido.

Ahora todos sabemos la historia completa…

Conozco todo lo bueno por lo que ansía que su ex regrese, pero también he escuchado todo lo malo de aquella relación. He visto la terrible confusión de sentimientos que tiene, pero lo que más me preocupa es que se niega a dejar de mirar al pasado.»

¿Te parece esta historia familiar?

Es el común comportamiento que dificulta enormemente superar una separación.

Y para que no te ocurra lo mismo a ti, a continuación tienes 4 soluciones para cambiar tu enfoque mental y ayudarte a ti mismo a superar una separación de una forma más saludable.

1. Cambiar recuerdos por metas

¡Qué difícil es pedirte que dejes de pensar en tu ex! Lastimosamente mientras más te lo pida y más lo quieras intentar, más lo seguirás haciendo… Y es que hacerlo es una reacción completamente normal y se debe principalmente a que estás acostrumbrado a ello.

Durante el tiempo que estuviste en una relación era normal que dediques tantos pensamientos y energías a tu ex, pero ahora todo es diferente. Para dejar atrás una ruptura amorosa es indispensable que busques alternativas para sacar a tu ex de tu mente. Y la mejor forma de hacerlo es concentrándote en ti misma.

¿Cómo lograr concentrarte en ti con todas las emociones que causa una separación?

Planteando nuevas metas en tu vida. Cambiarás el nombre de tu objetivo principal. Tu deseo ya no será dejar de pensar en tu ex, sino mantenerte ocupada. Aprovecha el tiempo y mantente concentrada en actividades que sean positivas y productivas para ti.

A partir de ahora, en lugar de sumergirte en recuerdos y pensamientos sobre lo que fue aquella relación, procurarás mantener tu mente activa y concentrada en tu vida presente. Empieza con las actividades que más te guste hacer. Ya sea que lo tuyo es el deporte, o el cine, o la lectura, etc. Y define metas cortas en las cuales concentrar tu día.

¡Mucha atención! La intención no es que te sobrecargues de trabajo y de posibles futuras frustraciones. Sino que te mantengas activa, que te esfuerces por lograr desafíos y te regales la satisfacción de logro. Además, como toda actividad extra, tendrá los beneficios adicionales de interactuar con otras personas y de hablar sobre diferentes temas.

2. Reemplazar culpas y fracasos con aceptación y aprendizaje

Yo siempre digo que las experiencias son aquello que decidimos tomar de ellas. Y te aseguro que aprender de las experiencias es una decisión. De una relación pasada te pueden quedar las culpas, los remordimientos, las iras, etc.

O pueden quedarte también los miedos, la desconfianza en otros e inseguridades en ti misma. Y todo esto con el amargo sabor de un fracaso. Sin embargo cargar con todo significará un peso demasiado grande en tu vida. Cosa que no solo afectará tus futuras relaciones amorosas, sino que también afectará la valoración que tienes de ti.

Por eso debo insistirte en que dejes atrás las culpas y te quedes con los aprendizajes positivos que te deja la experiencia de una ruptura amorosa.

¿Qué debes hacer si crees que no te quedaron aprendizajes positivos?

Descubre y define lo que de ahora en adelante SI quieres tener en tu vida y lo que NO quieres. Y con esto no me refiero a lo que quieres recibir de otros, sino a la persona que tú quieres ser y al entorno en el que desearás desarrollarte. Que los recuerdos te sirvan para aprender cómo quieres reaccionar en situaciones futuras similares. Que aquello de lo que te arrepientes te sirva como motivación para actuar mejor en el futuro.

Y lo más importante, debes saber que el fracaso de una relación amorosa no significa un castigo perpetuo, sino una oportunidad de tener algo mejor para ti.

No permitas que una ruptura amorosa afecte permanentemente tu autoestima.

Recuerda cómo Ana te enseñó a no desacreditar todo cuando vales y permanece positivo hacia ti mismo.

No olvides que tú eres una persona merecedora de felicidad. Que tienes la capacidad (y obligación) de hacerte feliz y que hay un abanico entero de oportunidades para lograrlo. Ahora será tu decisión.

  • Opción # 1: Poner en pausa tu vida y estancarte en los sentimientos provocados por la separación.
  • Opción # 2: Tomar lo positivo de la experiencia y continuar con tu vida con paz interior.

3. Darte a ti misma en lugar de buscar obtener de otros

El tercer cambio de enfoque mental que te ayudará a superar una ruptura amorosa es clave. Y no sólo porque es lo que más te ayudará en este momento, sino porque es la base para que te conviertas en la dueña y creadora de tu propia felicidad.

En las charlas de Coaching que brindo a mujeres que han vivido una ruptura amorosa me encuentro frecuentemente con una confesión; Son muchas las que me han dicho que extrañan sentirse amadas y ser parte de ‘algo’.

En realidad estas mujeres no extrañan a la persona o a la relación que tenían, sino que extrañan a un ideal bajo el cual colocaban sus necesidades más esenciales. Sin embargo la verdad es que la felicidad no te la da una pareja. No debes depender de otros para sentirte amada, ni mucho menos tener una rutina ocupada sólo gracias a la existencia de un tercero.

Tú tienes la capacidad de darte todo el amor y felicidad que necesitas.

Sí, lo más enriquecedor de la vida es tener con quién compartir tu vida. Sin embargo para llegar a ello tienes que tener tu propia vida para compartir y no esperar que alguien más llegue a llenar todos tus vacíos. Por eso es tan importante que antes, durante y después de una relación amorosa, tengas presente que tú eres quien construye tu felicidad y quien está a cargo de darte amor.

Sé que tras vivir una separación sientes que la mitad (o más) de tu vida se fue junto a esa persona. Pero no puedes permitir que este sentimiento se quede permanentemente, ni dejar que esa mitad se quede vacía. Convierte la experiencia de la separación en una oportunidad de descubrimiento y aprende a darte aquello, que hasta hace poco esperabas de otros.

Para motivarte a lograrlo comparto contigo la historia de lo que Paola hizo para superar la separación con su ex: Ella se atrevió a vivir nuevas experiencias, incluso los días en los que no tenía ganas. Ella se concentró en generar experiencias propias para llenar aquel espacio vacío que la separación había dejado en su vida. Y ahora es momento que tú hagas lo mismo:

  • Pregúntate cuántas actividades estás acostumbrada a hacer por ti misma.
  • Analiza si tus necesidades están al principio de tus prioridades.
  • Y finalmente, acostúmbrate a darte el amor y la atención que esperas de otros.

4. Conversaciones enriquecedoras como antídoto a las nostálgicas

Hemos llegado al final de los cambios de enfoque mental que te ayudarán a superar una separación. Y este último punto en realidad puede también ser aplicado a los 3 anteriores.

¿Has escuchado alguna vez la frase que dice que «tu boca habla lo que tu corazón dicta»? Es una frase que ha sido tomada de la Biblia y aunque en realidad se refiere al incumplimiento de las leyes del cristianismo, la utilizaré también en esta ocasión para que comprendas la importancia de concentrarte en algo diferente a tu anterior relación.

Mientras más hables de tu ex, más presente estará en tu corazón

Si deseas superar la ruptura amorosa y continuar en paz con tu vida debes dejar la relación pasada atrás. Y esto significa dejar de incluir a tu ex en todas tus conversaciones presentes.

Cambia tu enfoque mental y reemplaza el tema de tu última relación con temas más enriquecedores. Mantén conversaciones que incrementen los lazos con aquellas personas que si están en tu vida presente. Aprende a comportarte de una forma emocionalmente saludable hacia ti misma.

Busca informarte de temas que desarrollen tu intelecto, que mejoren tu calidad de vida y que te enriquezcan. De esta forma, mientras más te acostumbres a mantener tu concentración enfocada en temas positivos que nada tengan que ver con tu ex, más se llenará tu corazón de sentimientos positivos.

Al hacerlo seguramente descubrirás nuevas pasiones, quizá un nuevo pasatiempo, o algo que te permita desarrollarte laboralmente. Tendrás un estilo de vida más diverso gracias al cual definirás automáticamente más metas y sin lugar a duda, llenarás tu vida presente de información enriquecedora para ti.

En resumen…

Los pensamientos que tengas tras una ruptura amorosa pueden ser los encargados de ayudarte a superarla o los limitantes más grandes. Por eso la importancia de mantener un enfoque mental saludable para ti.

Regálate la oportunidad de superar la separación concentrándote en ti, en lo que deseas de ti mismo y en lo que deseas construir para ti.

Define metas cortas que te motiven a mantenerte concentrado en ellas.

Atrévete a descubrir y desafiar tus capacidades físicas y mentales y construye un estilo de vida que no sea concentrado en tu ex.

Toma la decisión de quedarte con aprendizajes positivos tras la separación.

Las culpas, remordimientos, incógnitas y decepciones son un peso demasiado grande para quien quiere continuar en paz con su vida.

En lugar de ahondar en el pasado, aprende de él para decidir qué quieres y que no quieres en tu vida futura.

Confía en ti y en tus capacidades para darte el amor y la felicidad que deseas.

Una vez construyas tu propia vida, tendrás más para compartir de una forma saludable con otras personas, incluso con futuras parejas.

No permitas que tu vida presente traiga consigo lo malo de las relaciones pasadas.

Llena el espacio vacío que quedó tras la separación con actividades y conversaciones que sean enriquecedoras para ti y para tu vida futura.

Ahora la decisión está en tus manos ¡Te deseo mucha suerte!

La mejor forma de superar una ruptura amorosa, según la ciencia

Muchos de los que lean esto seguramente hayan pasado por una ruptura amorosa. La mayoría son dolorosas, literalmente hablando, existen un componente real en lo que se conoce como corazón ‘roto’, que se somatiza en el cuerpo, aseguran neurocientíficos. ¿Existe algún remedio efectivo para superar este mal trago?

Investigadores de la Universidad de Colorado sugieren que superar una ruptura sentimental es tan sencillo como convencerse de que se ha superado. Para ello realizaron un experimento utilizando un placebo que hizo creer a los participantes que estaban tomando un remedio para calmar sus males.

«Solo el hecho de creer que estamos haciendo algo por superarlo puede ayudarnos a hacerlo», explicaba Tor Wager, autor principal del estudio y profesor de psicología y neurociencia de la Universidad de Colorado. Los placebos suelen ser remedios efectivos en otros ámbitos de la medicina y se utilizan en multitud de casos en los que se trata de calmar fuerte dolores físicos. Todo está en creer que lo que estamos haciendo conducirá a una pronta solución del problema.

Investigaciones anteriores han encontrado que simplemente el hecho de pensar que algo (generalmente un placebo) ayudará a aliviar el dolor hace que el cerebro libere más endorfinas, que actúan como analgésicos naturales.

Wager ha estudiado sus efectos durante 15 años y ha llegado a la conclusión de que también son efectivos, clínicamente hablando, cuando se trata de dolor emocional provocado por una ruptura. En el estudio, publicado en el Journal of Neuroscience, el equipo de investigación examinó a un grupo de 40 voluntarios que experimentaron una «ruptura romántica no deseada» en los últimos seis meses. Se pidió a los participantes que trajeran una foto de su ex y una foto de un buen amigo del mismo género a un laboratorio de imágenes cerebrales en el que Wager y sus colegas realizarían exploraciones por resonancia magnética funcional.

Primero, se les mostró a los participantes fotos de su ex y les pidieron que recordaran la ruptura Acto seguido se les mostraba la imagen del amigo que habían traído. Durante todo este espacio de tiempo, los investigadores administraron dolor físico a través de un estímulo de calor en el antebrazo izquierdo de forma repetida mientras realizaban un seguimiento de la actividad cerebral de los pacientes. La conclusión fue que las regiones activadas durante el dolor físico y emocional eran similares.

Entonces, los investigadores pasaron a la siguiente fase del experimento: probar el efecto placebo. Para ello, dieron a los participantes un aerosol nasal; A la mitad se les dijo que era un «poderoso analgésico efectivo en la reducción del dolor emocional» y la mitad de ellos se les dijo que era una solución salina simple. La resonancia reflejó que el placebo tuvo un poderoso efecto sobre la ‘cicatrización’ de la angustia. Los participantes mostraron un aumento de actividad en la corteza prefrontal dorsolateral del cerebro (un área involucrada en la regulación de las emociones) al mismo tiempo que las áreas del cerebro vinculadas al rechazo mostraron menos actividad.

Después de tomar el placebo, los participantes se mostraron más felices cuando la sustancia gris central o sustancia gris periacueductal del mesencéfalo mostró mayores niveles de actividad. Esta es conocida por regular los niveles de opioides (analgésicos químicos del cerebro) y la dopamina, junto con otros neurotransmisores que provocan que las personas se sientan bien. Wager cree que el placebo es lo que llevó a la liberación de estos productos químicos en el cerebro.

En definitiva, el estudio nos ayuda a reconocer que la angustia es real y que junto a las emociones exite un dolor físico real, pero que puede ser aliviado. Wager y sus colegas proponen con su investigación que una de las mejores maneras de superar una ruptura es engañarnos para superarlo. En otras palabras, hacer lo que creemos que nos ayude a mejorar seguramente funcionará

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