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Tamaño saco gestacional 5 semanas

Semana 6 de embarazo: evolución del embrión y síntomas

Durante la semana seis de embarazo, el embrión implantado en el útero empieza a crecer de manera muy rápida y todos sus órganos empiezan a desarrollarse a partir de estructuras primitivas.

El evento del desarrollo embrionario más importante durante esta sexta semana es la formación del corazón primitivo, el cual empieza a latir y bombear la sangre por todo el cuerpo del feto.

El cuerpo de la futura madre también continúa sufriendo grandes cambios para adaptarse al embarazo. No obstante, es posible no sentir ningún síntoma de embarazo todavía.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

Desarrollo del bebé

Aunque al inicio de la sexta semana de embarazo el embrión aún es muy pequeño (mide unos 2-4 mm), empieza a sufrir grandes cambios y a aumentar su tamaño rápidamente. Al final de esta semana, ya medirá alrededor de 5-6 mm y podrá verse en una ecografía.

Estas medidas corresponden a la longitud cráneocaudal (LCC), que es la longitud desde la cabeza hasta el final de la columna vertebral. No se tiene en cuenta la medida de las piernas, ya que están dobladas y esto podría llevar a un sesgo en la medida.

Además, el corazón de este pequeño bebé también empieza a formarse durante esta semana 6 de embarazo. Solamente tiene dos vasos sanguíneos, pero ya empieza a latir de manera muy enérgica.

El corazón del feto late muy rápido, mucho más que en un adulto. En la primera ecografía, es posible escuchar el latido cardíaco a unas 150 pulsaciones, lo cual es totalmente normal.

El aspecto del embrión durante la semana 6 de embarazo es un poco extraño. Su cabeza es muy grande y aparece encorvada hacia su cuerpo.

El resto de cambios que sufre el feto durante su desarrollo se comentan a continuación:

  • El tubo neural, a partir del cual se forman el cerebro y la médula espinal, se empieza a cerrar.
  • En la parte media del embrión se esboza un intestino, origen de todo el aparato digestivo.
  • En el interior del embrión empieza la formación de los pulmones y las fibras musculares.
  • Se forman los primordios del ojo y del oído, que se observan como unas manchas negras a ambos lados de la cabeza.
  • Las extremidades no se aprecian bien, pero aparecen unas pequeñas protuberancias que formarán los brazos en primer lugar y, posteriormente, las piernas.

Durante esta etapa embrionaria se forman la mayoría de órganos de todo el cuerpo. Por tanto, existe una mayor susceptibilidad a sufrir malformaciones en el feto si la mujer sigue unos hábitos de vida poco saludables o no se cuida desde el inicio de su embarazo.

La placenta todavía no se ha formado del todo y el cordón umbilical aún no aporta el alimento necesario para el desarrollo del feto. Este aporte nutricional viene dado por la vesícula vitelina, un anexo embrionario que desaparecerá cuando se forme la placenta.

Síntomas normales en la sexta semana

En este momento de la gestación, el feto va evolucionando y experimentando grandes cambios, como la formación del sistema circulatorio.

Todo este desarrollo y crecimiento tan rápido en el vientre materno hace que la mujer sienta síntomas evidentes de embarazo, como los siguientes:

  • Náuseas o vómitos matutinos
  • Mayor cansancio y debilidad
  • Intolerancia a algunos olores o sabores
  • Estreñimiento
  • Oscurecimiento de la piel
  • Ganas de orinar frecuentes
  • Sensibilidad y aumento de los senos
  • Aparición de antojos
  • Dolor de cabeza
  • Congestión nasal
  • Salivación excesiva
  • Ardor de estómago
  • Cambios de humor constantes

Es importante destacar que no todas las mujeres tienen los mismos síntomas. De hecho, algunas mujeres afirman no tener síntomas en la sexta semana de embarazo.

Lo que sí sucede en el interior del cuerpo de la mujer son cambios para adaptar su estructura ósea y órganos a su nuevo estado de embarazo.

Estos cambios hacen también que se modifique, de manera más o menos perceptible, el ritmo de la respiración, el metabolismo de la mujer, la circulación sanguínea, el funcionamiento del hígado y de los intestinos.

Además, el cambio que va a empezar a ser más significativo a partir de esta semana 6 es la ganancia de peso y el crecimiento de la barriga.

La primera ecografía

La ecografía del primer trimestre que confirma el embarazo debe hacerse a partir de la semana 6 o 7 de embarazo. No es recomendable hacerla antes porque es posible que aún no se vea el embrión dentro del saco gestacional, lo cual genera cierto estrés en la mujer al pensar que algo va mal.

La mayoría de mujeres ya pueden visualizar el embrión con una ecografía abdominal a la sexta semana, así como escuchar los latidos del corazón que acaba de formarse. No obstante, hay veces que los latidos cardíacos no se escuchan hasta la semana 7 de embarazo.

La reproducción asistida, como cualquier tratamiento médico, requiere que confíes en la profesionalidad de los médicos y la clínica que elijas. Lógicamente, no todos son iguales.

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Cuando no es posible ver el embrión y/o escuchar sus latidos cardiacos, la mujer tendrá que repetirse la ecografía de ultrasonido pasadas una o dos semanas para descartar la posibilidad de que se trate de un embarazo anembrionado.

También es posible descubrir en la ecografía de las 6 semanas que se trata de un embarazo gemelar o de mellizos. En el caso de los mellizos, se observarán dos sacos gestacionales en el útero. Si son gemelos, es decir, resultan de la división de un embrión, pueden estar en una misma bolsa o en dos diferentes.

Además de la ecografía, durante esta primera visita al ginecólogo, la mujer tendrá que responder a algunas preguntas para incluirlas en su historia clínica. Por ejemplo, si ya ha tenido un parto previamente, si ha sufrido abortos voluntarios o involuntarios, las posibles alergias a medicamentos, los antecedentes familiares, si tiene hábitos tóxicos, etc.

Cuidados y recomendaciones

Cuando una mujer descubre que está embarazada, son muchos los cambios que tiene que hacer en su estilo de vida para no comprometer la salud del bebé ni la suya.

En este apartado, nos vamos a centrar en las recomendaciones para combatir las molestias durante la sexta semana de embarazo, así como los cuidados más importantes que la mujer debe tener en cuenta:

  • Es importante seguir tomando ácido fólico ya que el tubo neural del embrión está empezando a cerrarse.
  • Llevar una dieta sana y equilibrada con legumbres, pescados, lácteos, carnes, frutas y cereales.
  • Eliminar de la dieta las carnes poco hechas o crudas, los embutidos y la leche y los quesos sin pasteurizar, con el fin de evitar la toxoplasmosis y la listeriosis.
  • No es recomendable utilizar laxantes para combatir el estreñimiento. Éste se puede combatir bebiendo mucha agua, haciendo ejercicio de manera diaria y con los alimentos ricos en fibra.
  • Si los vómitos son frecuentes durante estas semanas, la mujer debería llevar una dieta a base de alimentos fáciles de digerir, realizar entre 5 y 6 comidas al día y beber mucha agua para la hidratación.
  • Intentar no beber mucha agua antes de ir a dormir para evitar levantarse varias veces por la noche.
  • Descansar de manera adecuada. Si es posible, es recomendable hacer una pequeña siesta para estar más activas por la tarde.
  • Practicar deportes y ejercicio de manera moderada como el yoga, el pilates, la natación o los paseos.
  • Para evitar las molestias de los pechos, es recomendable comprar un sujetador cómodo, sin aros y de algodón.
  • Dejar los hábitos poco saludables como el café, alcohol, el tabaco u otras drogas.

Si quieres saber más consejos para cuidar tu embarazo y llevar una vida saludable, te recomendamos seguir leyendo en el siguiente post: La salud en el embarazo.

Preguntas de los usuarios

¿Ya es posible escuchar los latidos cardiacos del feto en la semana 6?

Por Dra. Blanca Paraíso (ginecóloga).

Efectivamente, a partir de la semana 6 de embarazo se podrá oír el latido cardiaco fetal.

El corazón y los principales vasos sanguíneos comienzan a desarrollarse aproximadamente 16 días tras la fecundación (a las 4 semanas de embarazo aproximadamente), y el corazón comienza a bombear líquido por los vasos sanguíneos en torno al día 20 postfecundación.

Así, sobre las 6 semanas, ya es posible ver este latido por ecografía e incluso escucharlo utilizando la tecnología Doppler. El ritmo del latido a las 6 semanas suele estar a 120 latidos por minuto, incrementándose en las semanas posteriores.

¿Cuánto mide el embrión con seis semanas de embarazo?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

Normalmente, la LCC del embrión (medida desde el cráneo hasta el final de la columna vertebral) es de 2-4 mm en la sexta semana de embarazo. En esta etapa, el embrión crece a razón de 1 o 2 mm a la semana. Es todavía muy pequeño y, aún así, ya tiene corazón y éste empieza a bombear su sangre.

¿Es normal sangrar en la sexta semana de embarazo?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

Al inicio del embarazo es posible tener pequeñas pérdidas de sangre sin que se relacionen con ningún problema. No obstante, el sangrado puede ser debido a un embarazo ectópico o a una amenaza de aborto por algún hematoma intrauterino. Por tanto, es recomendable acudir al médico en caso de tener pérdidas de sangre durante la sexta semana de embarazo.

Para obtener más información sobre los tipos de sangrado y su significado durante el embarazo, puedes visitar el siguiente post: ¿Es normal sangrar en el embarazo?

Tengo 6 semanas de embarazo y ahora el test me sale negativo, ¿qué puede ser?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

Si después de confirmarse el embarazo con un test o prueba en sangre positiva, la hormona beta-hCG empieza a disminuir o directamente la prueba de embarazo resulta negativa, se debe a que la mujer ha sufrido un aborto bioquímico o microaborto. El embrión detiene su desarrollo en sus primeras semanas y es expulsado con un sangrado que, a veces, incluso se confunde con la menstruación.

¿Es posible ver el embrión a la sexta semana de embarazo?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

Sí. En la mayoría de casos, es posible ver el embrión dentro del saco gestacional en una ecografía de ultrasonido con 6 semanas de embarazo, tanto natural como por fecundación in vitro (FIV). No obstante, en algunas ocasiones, se observa el saco gestacional sin embrión, lo cual puede indicar dos cosas: el embrión aún es muy pequeño y no se puede ver o, por otra parte, se trata de un embarazo anembriónico o huevo huero.

En caso de duda, será necesario repetir la ecografía pasada una o dos semanas, momento en el cual es posible confirmar que hay latido cardiaco y que el embarazo es evolutivo. Si, lamentablemente, el saco gestacional estuviera vacío y se tratara de un embarazo anembrionado, sería necesario hacer un legrado en caso de no expulsar el saco gestacional con un sangrado espontáneamente.

Tengo 6 semanas de embarazo, ¿puedo tener relaciones sexuales?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

Sí, siempre y cuando no estén contraindicadas por el médico debido a un embarazo de riesgo o algo similar. En los embarazos que evolucionan de manera normal, no hay problemas en mantener relaciones sexuales como de costumbre. El feto no sufre ningún daño ya que está protegido por el líquido amniótico y, además, el útero se encuentra sellado por el tapón mucoso.

Lectura recomendada

Próximamente estarás en la séptima semana de embarazo y el embrión seguirá aumentando su tamaño. Si quieres seguir leyendo sobre esto, puedes visitar el siguiente post: Siete semanas de embarazo.

Si acabas de descubrir que tienes un embarazo múltiple y vienen dos bebés en camino, es posible que te interese leer el siguiente artículo: ¿Qué diferencia el embarazo de gemelos del embarazo de mellizos?

Evaluación del primer trimestre del embarazo.

El inicio del primer trimestre del embarazo se produce dos semanas después de la última menstruación que es donde se produce la concepción. El primer trimestre se puede dividir en cuatro etapas: ovulación, concepción, embrionaria y fetal.

La ovulación ocurre dentro de las primeras dos semanas posteriores a la última menstruación, la embrionaria ocurre entre las terceras y quinta semana y es donde ocurre la implantación del blastocisto en el endometrio. Al final de la quinta semana se ha formado el saco gestacional y normalmente mide 5mm de diámetro. En la sexta semana el embrión se hace visible ecográficamente, comienza la organogénesis y la actividad cardiaca al final de la décima semana se termina el periodo embrionario y las próximas dos semanas se llama periodo fetal donde se presenta un continuo crecimiento y desarrollo.

La ecografía transvaginal ayuda a una mejor visualización y se realiza con un transductor de 3 a 7 MHz o más. Durante el estudio también se debe realizar una visualización del útero y sus anexos. Buscar la presencia del saco gestacional y del saco vitelino, proporcionar la edad gestacional midiendo la longitud el embrión si esta no se puede realizar entonces se tomara el diámetro del saco. Se debe reportar la presencia o ausencia de la actividad cardiaca, si hay gestación múltiple se deben observar los amnios y el corión.

Hallazgos normales ecográficos en el primer trimestre.

El primer hallazgo que indica un embarazo es la presencia del saco gestacional el cual se observa como un anillo ecogénico un saco que mide de 2 a 3mm corresponde a una edad gestacional de 4 semanas y 5mm a 5 semanas.

El doble saco decidual es útil para confirma un embarazo intrauterino, el saco vitelino es una estructura anecoica con un reborde ecogénico y es la primera estructura que confirma la presencia de un verdadero saco gestacional presenta un diámetro de 5-6mm a la décima semana y posteriormente disminuye gradualmente.

El embrión es visible entre la quinta y sexta semana con una medición de 5-12mm. La actividad cardiaca es detectada cuando embrión tiene una longitud de 1.6mm se detecta un diámetro de 13-18mm que corresponde a 6-6.5 semanas. La frecuencia cardiaca fetal es de 100-115 latidos por minuto entre las 6ª y 9ª semana, para la 8ª semana aumenta entre 144-159 latidos por minuto.

En el ultrasonido se pueden observar imágenes anormales como útero vacío debido a algún aborto, un endometrio desidual o un embarazo ectópico. Un saco intrauterino vacío se observa cuando el embarazo es muy reciente, en un embarazo anormal o en un pseudosaco gestacional por un embarazo ectópico.

Hay algunas imágenes que son sugestivas de la perdida del embarazo como: sangre intrauterina, un rango cardiaco bajo de 100 latidos por minuto en la sexta semana es indicador de la posible perdida del embarazo, un saco gestacional pequeño, un saco vitelino o amnióticos anormales, factores maternos si hay alguno presente son factores de mal pronóstico para el embarazo.

En un embarazo gemelar el ultrasonido es útil para observar cuantos sacos amnióticos y coriónicos existen.

Conclusión

Es de suma importancia el adecuado empleo del ultrasonido para el adecuado diagnóstico de un adecuado embarazo y también para poder detectar cualquier tipo de anormalidad que se presente y que aun no este presentando síntomas en la paciente para poder ser tratada a tiempo y poder evitar complicaciones durante el primer trimestre. Y esta claro que es el estudio más completo para poder saber la edad gestacional con las adecuadas mediciones del saco gestacional, vitelino, la longitud embrionaria y frecuencia cardiaca.

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Pasada la cuarta semana del calendario de embarazo notarás que tu período debería haber llegado y no lo ha hecho. Puede que se haya producido el llamado sangrado de implantación, pero suele ser menos abundante que una menstruación. Es el momento de hacer un test para confirmar el embarazo o repetirlo si lo has hecho demasiado pronto con resultado negativo.

Lo primero que debes hacer nada más saber que estás esperando un bebé es pedir una cita con tu ginecólogo. Si no lo haces aún, también debes comenzar a ingerir un suplemento de ácido fólico cuanto antes, aunque lo ideal es tomarlo desde dos meses antes de quedar embarazada, ya que cuando te enteras de que estás embarazada puede ser tarde para prevenir problemas pues el tubo neural ya se está formando.

Es posible que ya hayas empezado a experimentar en menor o mayor medida los primeros síntomas de embarazo y que sientas algunas de las molestias típicas de las primeras semanas como náuseas, mareos, hinchazón y sensibilidad en los pechos, cansacio y sueño.

Semana 5 de embarazo

En la semana 5 de embarazo el embrión tiene 3 semanas de vida y su tamaño es de poco más de 1mm. Aunque aún no tiene forma humana empieza a diferenciarse la cabeza que es mucho más grande que el resto del cuerpo y comienzan a formarse las pequeñas protuberancias que luego serán los brazos y las piernas.

Como dije antes, el tubo neural que conecta el cerebro con la espina dorsal se cierra y comienza a formarse el corazón que a partir de la 6ta semana comienza a latir espontáneamente de forma regular.

Semana 6 de embarazo

En la semana 6 de embarazo el embrión mide entre 2 y 4 mm, el tamaño de una lenteja y comienzan a desarrollarse las vesículas ópticas a los costados de la cabeza, que luego formarán los ojos que se ubicarán al frente. Los órganos están en una etapa inicial de desarrollo por lo que es muy importante que no ingieras ningún fármaco ni alcohol ni tabaco que pudiera afectar su desarrollo.

Semana 7 de embarazo

A partir de la 7 semana de embarazo ya se puede ver el embrión en una ecografía y escuchar los latidos de su corazón. Ha crecido el doble de su tamaño, alcanzado casi el centímetro de largo desde la cabeza hasta la cola. En esta semana ya se ha formado el cordón umbilical que pasará los nutrientes al bebé a lo largo del embarazo. El aparato digestivo y respiratorio continúan desarrollándose. Se empiezan a formar la vesícula biliar, el estómago, los intestinos, el páncreas y los pulmones.

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Semana 8 de embarazo

Hacia la 8 semana de embarazo de embarazo los cambios son asombrosos. Su tamaño total es de entre 1,4 y 2 cm, pero ya pueden distinguirse, los ojos, los párpados, la boca, las orejas en la cabeza y pueden reconocerse las piernas y los brazos que sobresalen del tronco, así como los dedos de las manos y los pies. Comienzan a crecer las vértebras y las costillas y su piel es una fina capa translúcida. A su vez, los órganos principales como el hígado y el corazón van perfeccionando su funcionamiento.

Es fundamental que en estas semanas del calendario de embarazo visites al ginecólogo para que a través de la primera ecografía confirme el buen estado del embarazo, así como la cantidad de embriones que se están formando. Es una etapa crítica de la gestación en la que cualquier señal de alarma como si sufres pérdidas de sangre o dolores intensos debes comentarlas con el médico pues podría tratarse de un embarazo ectópico, un aborto espontáneo o de un embarazo anembrionario.

Igualmente, te pedirá un análisis de sangre completo para confirmar grupo y factor, descartar el HIV y saber si tienes anticuerpos de ciertas enfermedades como la toxoplasmosis, la rubéola o la hepatitis que pueden ser perjudiciales durante el embarazo, o saber si eres portadora de alguna enfermedad genética. También te hará preguntas sobre tu historia médica y antecedentes de enfermedades en la familia.

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Ecografía del embrión de la semana 5: Crece 1 milímetro por día

Al comienzo de la semana 5 de embarazo el embrión mide aproximadamente 2 milímetros. En este tiempo, el tamaño embrionario se estima midiendo su longitud total. Un poco más adelante, cuando el embrión ya empieza a tener forma y distinguimos las extremidades, medimos la longitud cráneo-caudal (CRL), es decir, la distancia que existe entre la cabeza y la nalga.

  • Inicialmente el embrión se ve anclado en la periferia del saco vitelino y crece aproximadamente un 1 milímetro por día.

Embarazos de cinco semanas. Podemos apreciar dos gestaciones de 5,1 (A) y de 5,2 semanas (B) en una ecografía de dos dimensiones. Se identifican dos embriones, de 1 y de 1,7 milímetros respectivamente (situados entre las marcas), en los que todavía no se aprecia latido cardiaco. Durante la quinta semana, el embrión aparece en íntimo contacto con el saco vitelino (SV), adosado a uno de sus bordes. El saco gestacional (SG) aloja ambas estructuras.

Gestación de 5 semanas en 2D y 3D. Presentamos el mismo embarazo de 5,3 semanas visto por ecografía 2D (A) y 3D (B) para que podamos apreciar las diferencias. Las siglas significan lo siguiente: – SG: saco gestacional. – SV: saco vitelino. – E: embrión, que en este caso mide de 3 milímetros de longitud.

Ecografía de 5 semanas con sonda vaginal. Este examen ecográfico de un embarazo de 5,6 semanas está realizado con sonda vaginal. A la derecha (A), se aprecia el saco gestacional (SG), la zona de las vellosidades coriales (P) que dará lugar a la futura placenta, el saco vitelino (SV) y el embrión (E), que mide 5 milímetros y ya tiene latido cardiaco visible por ecografía. A la izquierda (B), se observa una vista panorámica del útero con el embarazo (*), alojado en la zona del cuerno derecho uterino.

El latido cardiaco puede apreciarse hacia la quinta semana y cuatro días. Un embrión de 5 milímetros (correspondiente al inicio de la sexta semana) o más debe tener siempre latido cardiaco.

Embrión de dos semanas en ecografía Doppler. En esta ecografía 2D se aprecia un embrión de 2 milímetros y 5,2 semanas de gestación. La ecografía Doppler color puede ayudarnos a apreciar con mayor claridad la vitalidad del embrión. Las manchas de color rojo y azul ponen en evidencia el latido cardiaco; lo que se colorea es la sangre en movimiento.

Ecografía en 4D de un embarazo de 5 semanas.

Esta ecografía tridimensional en rotación muestra una gestación de cinco semanas. Las estructuras que pueden apreciarse dentro del corte del útero son muy primarias: un saco gestacional, un saco vitelino (más pequeño, dentro del saco gestacional). Dentro de éste último se aloja el embrión, que tan sólo mide tres milímetros. Por ello, es prácticamente inapreciable en estas imágenes.

Ecografía en 4D de un embarazo de 5 semanas con sonda vaginal.La ecografía vaginal es muy utilizada para detectar el embarazo precoz, como éste de 5,3 semanas que podemos observar en un examen ecográfico en tres dimensiones. Se aprecia el final de la vagina, el cuello del útero y el propio útero con forma de corazón. En la parte superior izquierda es visible el saco gestacional y el vitelino. En este caso, el embrión, que es casi imperceptible, mide 5 milímetros y la ecografía ya aprecia el latido cardiaco.

Valoración ultrasonográfica de la gestación precoz anormal: Conceptos básicos actualizados

Aproximadamente 25% de las gestaciones diagnosticada tempranamente son anómalas (aborto, embarazo ectópico, enfermedad trofoblástica gestacional – ETG). La ecografía temprana en el embarazo muchas veces permite un diagnóstico incluso antes de que se presenten síntomas, e incluso muchas veces de la ecografía dependen las decisiones clínicas a seguir en las pacientes, pero no debe olvidarse que es fundamental contar también con el conocimiento de la edad gestacional por FUR y la tasa de B-HCG sérica. La ecografía transvaginal permite mejorar la resolución de la imagen y obtener diagnósticos más precisos y precoces. En este artículo se revisó el papel diagnóstico y predictivo de la ecografía transvaginal al evaluar la gestación precoz anormal.

GESTACIÓN PRECOZ NORMAL
Aún en el caso de no conocer la edad gestacional por FUR, el identificar ciertas estructuras embrionarias y su correlación con el tamaño del saco gestacional nos orienta a la edad de la gestación.
Ecográficamente se observa: decidua, saco gestacional, corion, vesícula vitelina, embrión. El cuerpo lúteo se observa en aproximadamente 90% de las pacientes. Por orden cronológico, las estructuras visibles son: Saco gestacional. (SG) Se observa desde los 2-3 mm de diámetro, a las 4-5 sem de amenorrea. Área anecoica en el espesor de la decidua, generalmente de localización excéntrica. Se delimita de la decidua por un lado hiperecogénico que corresponde al corion precoz. Crece aprox 1 mm por día. Vesícula vitelina. (VV) Primer estructura que puede verse en el interior del SG. Estructura quística redondeada de pared fina dentro del saco cuando el SG mide 6-8 mm, a partir de las 5.5 sem de amenorrea. Crece aprox 1 mm por semana hasta alcanzar 6 mm en la semana 10, a partir de la cual regresa para no ser visible a las 12-13 sem.
Embrión. Identificable como estructura ecogénica de 2-3 mm, junto a la vesícula vitelina. Latido cardiaco. Detectable desde el momento en que el tubo cardiaco empieza a latir, aunque en 10-20% de embirones de LCC <5mm no se aprecia. Identificarlo establece la viabilidad de la gestación. Su ritmo aumenta con la edad gestacional, a las 5-6 sem es de 100-115 latidos/min y a las 9-10 sem es de aprox 140-150 latidos/min. Cuerpo lúteo. Apariencia variada, su tamaño se mantiene igual durante las primeras 10 semanas, luego involuciona hasta ser una estructura residual en el ovario en la sem 13. Gestación precoz intrauterina viable. Consiste en paciente asintomática, gestación intrauterina con embrión visible, latido cardiaco identificable, garantizando evolución normal hacia el 2° trimestre.

GESTACION PRECOZ ANÓMALA
Las diferentes formas clínicas de la gestación precoz anómala son la amenaza de aborto, el aborto diferido, el aborto completo/incompleto y la gestación ectópica. Las pacientes pueden estar asintomáticas o tener manifestaciones como sangrado y/o dolor. Se asocian a aborto espontáneo: un saco gestacional de tamaño menor,; una vesícula vitelina de tamaño anormal, principalmente grande; una longitud cráneo caudal (LCC) menor de la esperada (diferencia >7 días); la bradicardia, con una FCE <85 latidos/min entre las 6-10 sem. Un corion de

espesor fino, o con el embrión localizado en el lado del corion leve, tiene mal pronóstico.El sangrado vaginal en una mujer gestante antes de las 20 semanas de gestación puede deberse a gestación viable amenazada, aborto diferido, aborto completo o incompleto, gestación ectópica y
ETG.
Gestación viable amenazada. Se detecta latido cardíaco embrionario. Debe buscarse la existencia de hematoma retrocorial, que es una colección sonoluscente entre el corion y el miometrio, es de mal pronóstico y debe diferenciarse del líquido intracavitario que procede de secreciones deciduales.
Aborto diferido. Cuando se observa el embrión y no se identifica actividad cardíaca durante 2-3 min lo que es diagnóstico de muerte embrionario o fetal (aplicable en embriones >5mm). O puede ya no observarse el embrión.
Gestación anembrionada. Se visualiza un saco gestacional >15mm de diámetro sin visualizar polo embrionario. O se observa un saco de 10 mm sin identificar vesícula vitelina.
Aborto completo e incompleto. Es difícil por ecografía el diagnóstico diferencial, pero es crucial, pues en el incompleto hay que decidir el tipo de tratamiento a seguir.
Aborto incompleto. Se identifica un saco intrauterino, quizá desestructurado y en el canal. Cuando no se identifica el saco, debe diferenciarse si hay restos trofoblásticos intracavitarios o no. Algunos definen como útero vacío un espesor endometrial <15 mm, pero puede haber falsos positivos. Un endometrio heterogéneo es altamente sugestivo de restos retenidos, un endometrio homogéneo y fino <5mm es indicativo de un útero vacío, pero la heterogeneidad puede ser producida no por restos trofoblásticos, si no por coágulos o restos deciduales, por lo que hay que poner doppler, y un foco de vascularización llamativa con flujo de alta velocidad y baja resistencia se asocia con presencia de restos.
Embarazo ectópico. Pueden hallarse: visualización del saco gestacional con el embrión y/o vesícula vitelina extrauterina, “anillo tubárico”, una masa anexial o líquido en el saco de Douglas.; >6sem de amenorrea con un útero vacío sin saco visible y una B-HCG sérica >1 000 UI/ml. Puede encontrarse en el interior de la cavidad uterina un pseudosaco gestacional que corresponde a acúmulo de fluidos intracavitarios, que suele ser de localización central y al no ser un verdadero SG no tiene doble anillo decidual.
En conclusión debe hacerse un estudio detallado con localización de todas las estructuras para un diagnóstico en embarazo normal o anormal y el correcto seguimiento y/o tratamiento.
COMENTARIO: El ultrasonido del primer trimestre es el más importante del embarazo para calcular la fecha probable de parto y el correcto seguimiento del embarazo, ya que el margen de error en esta etapa es menor, así mismo, al igual que la ecografía para cualquier órgano, en el embarazo debe hacerse un estudio minucioso y detallado, así como la realización de un claro reporte, siendo fundamental en el reporte del ultrasonido del primer trimestre la imagen de la localización del latido cardiaco embrionario que sustente la viabilidad del embrión. Así mismo es fundamental la medición de las estructuras para poder detectar tempranamente los riesgos de aborto, y en el caso de sangrado vaginal, la ec

Problemas del embarazo intrauterino no viable al comienzo del primer trimestre

En este trabajo se examina el diagnóstico del embarazo intrauterino temprano no viable, el embarazo de viabilidad incierta y el embarazo temprano de localización desconocida, principalmente sobre la base de la ecografía inicial (o única) realizada durante el embarazo. Los autores informan que las recomendaciones aquí vertidas están destinadas a ser aplicadas en cualquier práctica, subespecialidad o servicio de la comunidad que cuente al menos con un criterio de calidad mínimo para la ecografía pélvica.

Diagnóstico de embarazo fallido en un embarazo intrauterino de viabilidad incierta

La secuencia de eventos en el embarazo temprano, como lo muestra la ecografía transvaginal, sigue un patrón bastante predecible. Aproximadamente a las 5 semanas de gestación, lo primero que se visualiza es el saco gestacional, cuyo aspecto es el de una colección líquida quística pequeña, (por ej., dentro de la decidua).

Los signos ecográficos previamente descritos en el embarazo temprano – el “signo del doble saco” y el “signo intradecidual” – fueron definidos mediante el uso de la ecografía transabdominal, pero con la ecografía transvaginal se ha comprobado que esos signos están ausentes en el 35% de los sacos gestacionales.

Por lo tanto, la mayoría de las veces, cualquier colección líquida redonda u oval en una mujer con un test de embarazo positivo representa un saco gestacional intrauterino y debe ser informado como tal; la posibilidad de que se trate de un saco seudogestacional o de un quiste decidual, hallazgos que pueden estar presentes en una mujer con un embarazo ectópico, es mucho menor.

La presencia de saco vitelino, una estructura de unos 3-5 mm de diámetro, corresponde a una gestación de 5 semanas y media. A las 6 semanas el embrión se ve primero adyacente al saco vitelino, y en ese momento ya existe el latido cardíaco como un movimiento parpadeante.

Las variantes del patrón de desarrollo esperado son preocupantes o, si son importantes establecen el diagnóstico de embarazo temprano fallido. Los criterios más frecuentemente utilizados para este diagnóstico son la ausencia de actividad cardíaca correspondiente a la longitud que ha alcanzado el embrión (longitud occípito-coxígea), la ausencia de embrión visible correspondiente al crecimiento del saco gestacional en ese momento (diámetro medio del saco) y la ausencia de un embrión visible en un momento determinado de la progresión del embarazo.

Longitud occípito-coxígea como criterio de embarazo fallido

Hacia mediados de la década de 1980, una vez que se difundió el uso de la ecografía transvaginal, varios estudios procuraron determinar el valor de corte de la longitud occípito-coxígea por encima del cual, en la ecografía transvaginal de un en un embarazo viable debe verse la actividad cardíaca. Los valores de corte identificados en esos estudios fueron 4 mm y 5 mm.

A pesar del número pequeño de pacientes que intervino en esos estudios, para el diagnostico de un embarazo fallido se optó por recomendar la longitud occípito-coxigea de 5 mm y la ausencia de actividad cardíaca. Aunque los datos crudos de algunos de esos estudios indican que un punto de corte de 5 mm de longitud occípito-coxígea tiene una especificidad del 100% y una sensibilidad de casi el 50%, una revisión sistemática concluyó que, debido al número pequeño de pacientes, el intervalo de confianza de 95% para la especificidad fue bastante amplio: 90 a 100%.

Esto indica que hay una posibilidad sustancial de que un punto de corte de 5 mm pueda dar como resultado un diagnóstico positivo falso de embarazo fallido. Por lo tanto, no sorprende que estudios recientes con un número más elevado de pacientes hayan descrito casos de embriones que tenían una longitud occípito-coxígea de 5 a 6 mm sin actividad cardíaca que posteriormente resultaron pertenecer a un embarazo viable.

También se ha comprobado que la medición de esa longitud sufre una variación interobservador ±15%. Por lo tanto, un profesional puede informar una longitud occípito-coxígea de 6 mm (el límite superior), y otro, informarla con una medida 15% mayor, es decir 6,9 mm.

Estudios recientes indican que para el diagnóstico de embarazo fallido es apropiado utilizar un punto de corte de 7 mm para la longitud occipito-coxígea y ausencia de actividad cardíaca, lo que brinda una especificidad y un valor predictivo positivo del 100% (o casi 100%). Debido a que la actividad cardíaca suele ser visible tan pronto como el embrión se hace detectable, el hecho de no hallar latidos cardíacos con una longitud <7 mm es sospechoso de embarazo fallido, aunque no establece el diagnóstico.

Diámetro medio del saco como criterio de embarazo fallido

El tamaño del saco gestacional, es decir, el diámetro medio del saco (el promedio de los diámetros sagital, tranversal y anteroposterior del saco), aumenta a medida que progresa el embarazo. Algunos estudios han examinado el valor de corte del diámetro medio del saco por encima del cual, en un embarazo normal, el embrión es visible en la ecografía transvaginal.

Los primeros estudios con un número pequeño de pacientes pero con un valor de corte de 16 mm y 17 mm hicieron que se difundiera el uso de un diámetro medio del saco de 16 mm como criterio positivo para el diagnóstico de embarazo fallido.

Los datos crudos de esos estudios indican que ese valor de corte de 16 mm tiene una especificidad del 100% y una sensibilidad aproximada del 50%, pero una revisión sistemática de la literatura concluyó que, debido al número pequeño de pacientes, el intervalo de confianza de 95% para la especificidad es bastante amplio: 88 a 100%. Algunos estudios han descrito que sacos gestaciones de 17 a 21 mm de diámetro medio sin embrión visible en la ecografía transvaginal posteriormente correspondieron a embarazos viables.

Por otra parte, la variación interobervador en la medición del diámetro medio del saco gestacional es ±19%, de manera que un diámetro de 21 mm (el límite superior) medido por un observador puede ser 19% mayor, o de 25 mm, cuando es medido por otro observador.

En su conjunto, estos estudios indican que para hacer el diagnóstico de embarazo fallido es conveniente utilizar como punto de corte la medición de 25 mm (y no de 16 mm). Esto brindaría una especificidad y un valor predictivo positivo del 100% (o casi 100%, como ha sido determinado). Cuando el diámetro medio del saco es de 16 a 24 mm, la falta de embrión es sospechosa aunque no diagnóstica de embarazo fallido.

Criterio para el diagnóstico de embarazo fallido basado en el tiempo

No todos los embarazos fallidos no llegan a tener un embrión de 7 mm o un saco gestacional de 25 mm, de manera que para el diagnóstico de embarazo fallido es importante tener en cuenta otros criterios. El más utilizado es la no visualización de un embrión en un determinado momento del embarazo. Se ha demostrado que la predicción de un embarazo fallido basada en el crecimiento subnormal del saco gestacional y del embrión es poco confiable.

La falta de visualización de un embrión con actividad cardíaca, 6 semanas después del último período menstrual, hace sospechar un embarazo fallido, pero la identificación de la fecha de la última menstruación (en un embarazo concebido sin asistencia médica) es demasiado poco confiable como para establecer el diagnóstico definitivo de embarazo fallido.

El momento durante el embarazo temprano en el que se producen los eventos—saco gestacional a las 5 semanas, saco vitelino a las 5 semanas y media y embrión con latidos cardíacos a las 6 semanas—es seguro y reproducible, con una variación de alrededor de ±1∕2 semana; esta lista de componentes explica el criterio de embarazo fallido basado en el tiempo. Por ejemplo, si la ecografía inicial muestra un saco gestacional con saco vitelino y el seguimiento ecográfico obtenido al menos 11 días después no muestra un embrión con actividad cardíaca, queda establecido el diagnóstico de embarazo fallido.

Otros signos sospechosos

Al comienzo del primer trimestre se han hallado varios signos ecográficos anormales, como el amnios “vacío”, el agrandamiento del saco vitelino y un saco gestacional pequeño. Debido a que ninguno de ellos ha sido estudiado en forma exhaustiva, se los considera sospechosos pero no diagnósticos de embarazo fallido.

¿Cómo se diagnostica y descarta el embarazo intrauterino no viable en una mujer con un embarazo de localización desconocida?

La evaluación y el manejo de un embarazo de localización desconocida han recibido una atención considerable, habiéndose propuesto varios diagramas de flujo y modelos matemáticos para ser usados en este contexto. En este trabajo, los autores se dedicaron a analizar el papel del nivel de la GCh para confirmar o rechazar el diagnóstico de embarazo intrauterino viable y orientar las decisiones para la atención de las pacientes.

Los niveles de GCh en los embarazos intrauterinos viables, embarazos intrauterinos no viables y embarazos ectópicos se superponen mucho, de manera que una sola determinación de la concentración de esa hormona no permite hacer el diagnóstico diferencial.

Durante los últimos 30 años se han hecho muchísimas investigaciones para determinar el nivel distintivo de la GCh, es decir, el valor por encima del cual se puede ver el saco gestacional en la ecografía de las mujeres con embarazos normales. En un estudio previo basado en ecografías transabdominales se eligió el nivel de GCh de 6.500 mUI/ml.

Con el perfeccionamiento de la técnica ecográfica y la aparición de la ecografía transvaginal, el saco gestacional comenzó a ser detectado más temprano y por lo tanto, el nivel discriminatorio de la GCh utilizado se bajó a 2.000 mUI/ml. Sin embargo, como sucedió con la longitud occípito-coxígea y el diámetro medio del saco, las investigaciones más recientes mostraron que los valores previamente aceptados del valor discriminatorio de la GCh no son tan seguros como se pensaba para descartar un embarazo viable.

Hoy en día, una razón para explicar la menor confianza que se tiene del nivel discriminatorio de la GCh, la cual ya fue formulada en el pasado, puede ser que las gestaciones múltiples, asociadas a niveles de GCh más elevados en el mismo estadio que el embarazo de un solo feto, ahora son más comunes que hace 20 o 30 años.

Sin embargo, el fracaso del nivel discriminatorio de la GCh para descartar un embarazo intrauterino viable también ha sido observado tanto en los embarazos únicos como en los múltiples. Varios estudios han hallado casos en los que en la ecografía inicial no se había encontrado el saco gestacional con un nivel de GCh de 2.000 mUI/ml y después, en la ecografía de seguimiento, se documentó la presencia de un embrión con actividad cardíaca.

En una mujer con un embarazo de localización desconocida y un nivel de GCh de 2.000 mUI/ml, el diagnóstico más probable es el de embarazo intrauterino no viable, con una frecuencia aproximada que duplica a la del embarazo ectópico. A su vez, cuando el nivel de GCh es de 2.000 a 3.000 mUI/ml y el útero está vacío, el embarazo ectópico ocurre aproximadamente 19 veces más frecuentemente que el embarazo intrauterino viable y. esta frecuencia aumenta a 70 veces cuando el nivel es >3.000 mUI/ml con el útero vacío.

Según estos valores, las mujeres con un embarazo de localización desconocida y niveles de GCh de 2.000 a 3.000 mUI/ml tendrán 19 embarazos ectópicos y 38 embarazos intrauterinos no viables por cada embarazo intrauterino viable. Por lo tanto, la posibilidad de un embarazo intrauterino viable para cada mujer es , o aproximadamente el 2%. Los autores expresan que si se utiliza el mismo razonamiento para las mujeres con un embarazo de localización desconocida y niveles de GCh >3.000 mUI/ml, la posibilidad de un embarazo intrauterino viable es , o aproximadamente 0,5%.

Los autores reconocen que estos estimados de la posibilidad de un embarazo intrauterino viable en una mujer con un embarazo de localización desconocida cuyo nivel de GCh es ≥2.000 mUI/ml no son de una precisión elevada, dadas las limitaciones de los datos disponibles, pero existen algunas razones por las cuales consideran inapropiado hacer el tratamiento del embarazo ectópico presuntivo con metotrexato u otro medio farmacológico o quirúrgico si la mujer está hemodinámicamente estable.

Primero, existe la posibilidad de dañar un embarazo intrauterino viable, especialmente si los niveles de GCh son de 2.000 a 3.000 mUI/ml.

Segundo, el diagnóstico más probable es el de embarazo intrauterino no viable (por ej., embarazo fallido) y el metotrexato no es el tratamiento apropiado para una mujer con este diagnóstico.

Tercero, hay un riesgo limitado de retrasarse algunos días en hacer el diagnóstico definitivo en una mujer con un embarazo de localización desconocida que tiene signos o síntomas de ruptura y en la ecografía no hay evidencia de embarazo ectópico.

Cuarto, la progresión de los valores de la GCh en un período de 48 horas brinda una información valiosa para el diagnóstico y la toma de decisión terapéutica.

Por lo tanto, en general, es conveniente hacer exámenes adicionales antes de llevar a cabo el tratamiento del embarazo ectópico en una mujer hemodinámicamente estable.

Las mujeres con embarazo ectópico y niveles de GCh variables pero elevados suelen tener <1.000 mUI/ml y por lo tanto, dicho nivel no es predictivo de un embarazo ectópico roto. Es decir, un solo valor de GCh, aun si es bajo, no descarta un embarazo ectópico roto con peligro de muerte, de modo que en toda mujer con un test de embarazo positivo con sospecha de embarazo ectópico está indicada la ecografía.

Conclusiones

Un diagnóstico positivo falso de embarazo temprano no viable en el primer trimestre—incorrectamente diagnosticado como embarazo fallido en una mujer con saco gestacional intrauterino o, rechazado el diagnóstico de embarazo intrauterino viable en una mujer con un embarazo intrauterino de localización desconocida—puede promover intervenciones que dañan un embarazo que podía haber tenido un resultado normal.

Investigaciones recienten han mostrado la necesidad de adoptar criterios más estrictos para arribar al diagnóstico de no viabilidad, con el fin de minimizar o evitar resultados positivos falsos de la prueba.

Los autores opinan que si la guía que se presentó en este trabajo alcanzara una amplia difusión entre los profesionales de las diferentes especialidades que intervienen en el diagnóstico y el manejo de los problemas en el embarazo temprano, mejoraría la atención de la paciente y se reduciría el riesgo de dañar inadvertidamente a un embarazo potencialmente normal.

♦ Traducción y resumen objetivo: Dra. Marta Papponetti

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