0

Tila en el embarazo

El embarazo es un momento muy especial en la vida de una mujer, pero es un momento también de preocupación por la nueva vida que está creciendo. Es entonces cuando los cuidados físicos, emocionales y, sobre todo, de la dieta, cobran una tremenda importancia.

Uno de los cuidados más importantes es mantener la hidratación, debido a que el agua no solo es un componente vital del organismo, sino que es necesaria para formar el líquido amniótico y para el aumento sanguíneo debido a la circulación sanguínea fetal. En ocasiones se recomienda a la embarazada tomar tés para mejorar la hidratación pero, ¿es recomendable beber tila en el embarazo?

¿Se puede tomar tila en el embarazo?

Aumentar la ingesta de agua a través de tés es algo que muchas veces se recomienda a las embarazadas para favorecer la hidratación, además de para relajarse, para combatir los antojos o para mitigar las náuseas. Sin embargo esta recomendación a veces se hace algo “a la ligera”, ya que para la mayoría de las hierbas que se usan en infusión, no hay estudios suficientes para afirmar su seguridad durante el embarazo.

En el caso del té de tilo, más comúnmente conocido como tila, su historial de uso a través de los años hace asumir que es una infusión segura, pero, como en la mayoría de los tés de hierbas, no hay información suficiente para sustentar esta afirmación. La mayoría de los estudios sobre las infusiones se centran en la cafeína del té y del café, dejando los tés de hierbas al margen, ya que se consumen en menor medida. En cualquier caso, es mejor evitar la tila en el embarazo por estas razones:

– Los efectos de la tila son muchos, aunque en general estos efectos medicinales se atribuyen a la totalidad de la planta, mientras que solo las flores se utilizan para elaborar las infusiones. La tila es un remedio popular frente al resfriado, para aliviar la fiebre y la tos e incluso para mejorar la irritación de garganta, aunque quizás su efecto más tradicional es el de reducir la ansiedad y mejorar los síntomas del ardor de estómago. El farnesol es el compuesto causante de la acción sedante de la tila, y su efecto puede ser contraproducente de cara al progreso de las contracciones.

– Un estudio realizado en una universidad americana encontró que la tila tiene un incómodo efecto sobre la sudoración, aumentándola, aumentado con ello la temperatura corporal. Si bien este efecto puede ser una ayuda de cara a combatir infecciones, durante el embarazo es negativo, ya que a la embarazada le puede resultar más difícil regular su temperatura como resultado del aumento de volumen sanguíneo.

– Además, se observó un efecto adelgazador o de dilución de la sangre tras el consumo de tila, lo cual podría ser peligroso en mujeres embarazadas particularmente en el último trimestre, por aumentar la posibilidad de un sangrado excesivo postparto.

Existe efectivamente una clara controversia en cuanto a la seguridad de la tila en el embarazo, entre otros motivos, porque no hay estudios suficientes que la avalen. Sin embargo, tampoco hay suficiente información como para prohibirla durante el embarazo, por lo que no es posible hacer una recomendación al respecto.

La tila es una de las infusiones más usadas en el mundo, sobre todo para ayudar a calmar los nervios, relajar e inducir el sueño. Es una infusión de sabor dulce y agradable, pero no se aconseja consumirla en exceso durante el embarazo ya que no hay estudios que afirmen si es buena o no (aunque tampoco que afirmen lo contrario).

Y es que durante la gestación hay que tener mucho cuidado con las bebidas y alimentos que se ingieren, ya que muchos pueden ser perjudiciales o afectar al desarrollo del embarazo o del feto. Entre estas bebidas con las que debe tener cuidado encontramos las infusiones, puesto que, aunque provienen de plantas naturales, también pueden causar efectos secundarios en la embarazada, y muchas de ellas no han sido probadas en gestantes, por lo que no se sabe si pueden causar efectos al feto o no, por eso también se recomienda evitarlas.

Por ejemplo, el boldo tiene efecto abortivo; la salvia puede causar contracciones uterinas y provocar un parto prematuro; el poleo-menta puede causar anomalías en el feto; el regaliz también es abortivo; y la manzanilla debe consumirse con mucha moderación, ya que, al ser un relajante muscular, también podría provocar aborto. Por lo tanto, debes saber que hay infusiones totalmente prohibidas en el embarazo y otras que deben consumirse con moderación, como la tila.

No te puedes perder …

¿Puede una embarazada tomar cerveza?

Si hablamos de cerveza con alcohol, la respuesta es no, ya que durante estos meses se debe evitar totalmente el consumo de alcohol, muy perjudicial para el feto. Sin embargo, la cerveza sin alcohol sí se puede tomar y, además, puede ser beneficiosa para el embarazo.

En lo que respecta a la tila, como decíamos, no hay estudios suficientes para indicar si puede tomarse o no en estos meses, por eso se recomienda no hacerlo o beberla solo muy de vez en cuando. Si te notas estresada o nerviosa, o si te cuesta conciliar el sueño, recurre a otros medios como hacer deporte de manera regular, explicar tus problemas a tu pareja, plasmar tus preocupaciones en un diario, darte un baño relajante, escuchar música, etc. Y, si quieres tomar una infusión que te ayude a dormir, puedes recurrir a la flor de azahar, que es segura. Esta planta ayuda a relajar el organismo y conciliar el sueño, por lo que puede serte útil cuando te cueste dormir.

Se cree que la tila es una infusión segura porque su uso a lo largo de los años no ha demostrado ninguna contraindicación, pero no hay estudios suficientes que lo confirmen. Y, además, existen otros estudios que demuestran que la tila puede causar efectos secundarios. Por ejemplo, el farnesol, el compuesto que produce la acción sedante de la tila, puede ser contraproducente de cara al progreso de las contracciones, por lo que no debes tomarla antes del parto.

Además, un estudio realizado en una universidad americanas demostró que la tila aumenta la sudoración del organismo, lo que aumenta la temperatura corporal. Este efecto puede ser malo en el embarazo, ya que la mujer puede tener problemas para regular su temperatura en estos meses y, por lo tanto, deshidratarse o sufrir un golpe de calor. También se sabe que la tila tiene un efecto diluyente en la sangre, lo que puede ser peligroso en el posparto si se produce una hemorragia. Tampoco debes consumirla si tomas anticoagulantes, ya que puede interaccionar con ellos debido a este efecto. Y puede provocar una reducción de la tensión arterial, lo que podría afectar al flujo de sangre al feto.

En definitiva, no hay estudios suficientes que afirmen la seguridad de la tila en el embarazo, por lo que se aconseja no tomarla o hacerlo de manera muy ocasional.

¿Cómo tomar infusiones en el embarazo?

Entre las infusiones seguras encontramos la menta, el hinojo, la melisa, el jengibre, la hoja de frambuesa, el té de rooibos, el té de ortiga y el anís verde. No obstante, aunque sean seguras debes seguir una serie de consejos al tonarlas en el embarazo:

– Nunca bebas más de dos tazas al día de cualquier infusión.

– Elige plantas conocidas o las bolsitas preparadas comercialmente, nunca plantas que no conozcas bien.

– Busca otros remedios a tus problemas de sueño o estrés.

– No abuses de ninguna infusión y procura variar su consumo.

Contraindicaciones de la tila en el embarazo

La mayoría de las personas suele creer que las infusiones son inofensivas. Exceptuando las bebidas con teína o cafeína como el té negro, rojo, verde o blanco, que no son apropiadas para quienes sufren de condiciones gastrointestinales, migrañas, problemas nerviosos o cardíacos, las bebidas sin teína suelen ser consumidas de una manera más libre y relajada, sin preocuparnos por las contraindicaciones.

Pero, aunque lo ignoremos, las contraindicaciones están allí, no hay que olvidar que estas infusiones se preparan con plantas que están conformadas por diversas sustancias, algunas de ellas pueden tener distintos efectos en el cuerpo de la embarazada, otras no han sido probadas aún en mujeres gestantes y por lo tanto se desconoce su efecto sobre el feto, razón suficiente para evitar consumirlas.

Un ejemplo claro son aquellas infusiones que se recomienda expresamente no consumir durante el embarazo por sus efectos secundarios, algunas de ellas son:

  • Boldo: esta planta tiene un efecto abortivo, por lo que debe evitarse a toda costa.
  • Salvia: puede ocasionar contracciones uterinas y provocar un parto prematuro.
  • Regaliz: también se considera abortiva y podría afectar la continuidad del embarazo.
  • Poleo o menta-poleo: figura en la lista prohibida durante la gestación ya que estudios indican que podría producir anomalías en el feto.
  • La manzanilla, aunque no está absolutamente contraindicada, debe consumirse con extrema moderación ya que al ser un relajante muscular se especula acerca de su posible efecto abortivo. Se recomienda evitarla en el primer trimestre y, pasada esta etapa, tomarla solo cuando haya una gran indigestión o malestar estomacal, sin beber más de una taza al día.

Infusiones para embarazadas: guía práctica de cómo tomarlas

El consumo de infusiones y tés suscita muchas dudas entre las embarazas. Por norma general las infusiones de uso cotidiano –tipo manzanilla o tila- no suponen ningún problema si se toman con moderación y el médico ha dado su aprobación, mientras que los tés de colores o hierbas concretas como el mate deben evitarse durante la gestación por su alto contenido estimulante.

¿Por qué debemos moderar el consumo de infusiones en el embarazo?

Beber líquido durante el embarazo y la lactancia es muy importante y permite que madre e hijo estén perfectamente hidratados. De hecho durante este periodo se recomienda a la madre que aumente la ingesta de agua y, por lo tanto, es fácil pensar en las infusiones como un sustitutivo del agua o de otras bebidas durante el embarazo.

Sin embargo, también es cierto que las hierbas que tomamos en infusión tienen diversas propiedades relajantes, estimulantes o relacionadas con la absorción de nutrientes que las convierten en más o menos recomendables según cada persona.

Por norma general, la concentración de principios activos en las infusiones es muy baja y para percibir sus efectos secundarios de forma latente su consumo debería ser continuado y elevado. Aún así, puesto que el embarazo es un periodo que requiere cuidados especiales, es importante consultar a tu médico o ginecólogo sobre cuáles son las infusiones permitidas en el embarazo y cuáles es conveniente evitar e incluso restringir completamente (infusiones abortivas).

No todas las infusiones son buenas para el embarazo

Hay algunas infusiones que no deben tomarse durante el embarazo y la lactancia porque presentan ciertas propiedades que pueden llegar a ser perjudiciales para la madre o el feto.

A continuación, exponemos las infusiones que no deberías tomar estando embarazada y las molestias o incluso patologías que pueden favorecer y hasta provocar:

  • Salvia, poleo, té de boldo agracejo y ruda. No son recomendables porque pueden llegar a provocar contracciones uterinas.
  • La salvia y el regaliz pueden llegar a provocar hipertensión arterial.
  • El ginkobiloba puede afectar al feto, en concreto a su corazón.
  • El eucalipto favorece los sangrados en el embarazo.
  • La menta puede ser causa de trastornos gastrointestinales.
  • La menta poleo y el boldo pueden provocar toxicidad en el feto, según algunos estudios.

El propóleo y la equinácea no deberían consumirse por precaución, ya que actualmente aún no se conocen claramente sus efectos en el embarazo

Infusiones para embarazadas y cómo utilizarlas

La infusión de tomillo

Una de las mejores infusiones para el embarazo por su capacidad para aliviar la congestión nasal, lo que la hace muy recomendada cuando la mujer tiene gripe o sinusitis y no puede medicarse. Su consumo es, en general, positivo para aliviar las molestias y dolores que suelen aparecer en la primera mitad del embarazo.

Por otro lado, la infusión de tomillo en el embarazo es una excelente fuente de antioxidantes y vitaminas como: hierro, manganeso, fibra o calcio.

Infusiones de hojas de menta y de jengibre

Para evitar las náuseas durante el primer trimestre del embarazo se recomiendan infusiones de hojas de menta que ayudan a disipar los síntomas y a recobrar el apetito, e infusiones de jengibre, muy útiles para calmar el malestar estomacal.

En el caso de la menta se recomienda no dejar que la hierba se cocine mucho para que sus propiedades no se alteren. Algo similar ocurre con la hierbabuena, una de las infusiones para el embarazo, recomendada para eliminar de forma natural molestias frecuentes como el dolor de cabeza.

Infusiones de flor de azahar, pasiflora y melisa

Los cambios hormonales, físicos y de temperatura, y los nervios del embarazo hacen que, especialmente durante el último trimestre de la gestación, dormir sea complicado. Las infusiones de flor de azahar, pasiflora y melisa se convierten en infusiones relajantes para embarazadas que, además, ayudan a conciliar el sueño. La manzanilla en el embarazo, tomada en cantidades bajas y eventualmente, también ayuda a relajarse y dormir mejor.

Infusión de hojas de frambuesa

Dentro de las infusiones aptas para embarazadas destaca la de hojas de frambuesa, que ayuda a tonificar los músculos del útero preparándolos para el parto. Como siempre conviene dosificar su consumo y sin abusar de ella, y se recomienda evitar tomarla a partir de la semana 38.

Infusión de manzanilla

Se considera beneficiosa porque ayuda a combatir el insomnio, la ansiedad, las náuseas y los problemas digestivos. Pero hay que consumirla con moderación, ya que tomada en exceso puede llegar a alterar el sistema inmune y provocar problemas circulatorios.

Infusión de valeriana

La infusión de valeriana ayuda también a conciliar el sueño y combatir la ansiedad, aunque algunos expertos desaconsejan su uso durante el embarazo, por lo que si se toma hay que hacerlo con moderación.

Infusión de rooibos

El consumo de rooibos durante el embarazo es beneficioso porque contiene antioxidantes que estimulan las defensas y el sistema inmunológico, además de favorecer la circulación sanguínea.

Infusión de jengibre

Su consumo ayuda a aliviar las náuseas, una molestia extraordinariamente frecuente sobretodo en los primeros meses de embarazo.

Infusiones abortivas y otras hierbas que debes evitar durante el embarazo

En el embarazo debes evitar infusiones que contengan cafeína o que produzcan un efecto estimulante, y también aquellas que, por su composición, puedan hacer llegar al bebé ciertas sustancias nocivas o tóxicas vía placentaria.

Entre las infusiones que se recomienda evitar en el embarazo destaca el poleo menta ya que contiene un monoterpeno que se ha relacionado con abortos y con propiedades tóxicas a nivel de hígado y riñones que puede causar malformaciones en el feto.

También debes evitar aquellas que lleven salvia y perejil, ya que podemos considerarlas como infusiones abortivas. La salvia contiene una sustancia tóxica llamada tujona relacionada con el aumento de la presión arterial y los abortos. El perejil también está relacionado con los abortos .espontáneos.

Otras infusiones y hierbas que debes evitar durante el embarazo son:

  • Aloe vera
  • Diente de león
  • Artemisa
  • Caléndula
  • Ginseng
  • Consuelda
  • Ajenjo (que pueden pasar a la leche y son tóxicas para el bebé)
  • Eucalipto y Gingko biloba (ambas pueden pasar también a la leche materna)

¿Puedo tomar té si estoy embarazada?

Como siempre, depende de la variedad y de la cantidad. Algunas variedades de té impiden la absorción de hierro y calcio, pudiendo llegar a producir anemia si se toma en exceso, aunque también se trata de infusiones que nos aportan un buen número de nutrientes.

Puedes tomar té verde y té rooibos en el embarazo sin problema. El té rooibos contiene antioxidantes que estimulan las defensas, más bajas durante la primera etapa del embarazo y aligera el sistema digestivo, mientras que el té verde es rico en antioxidantes que protegen el ADN de daños y favorecen un buen desarrollo del bebé. Blanco, jazmín o jengibre son otras variedades de té que puedes tomar durante el embarazo.

Por otra parte, durante la gestación se deben evitar el té rojo y el té negro, así como otras variedades o mezclas frutales y que incluyan los anteriores.

Algunos consejos generales sobre las infusiones para embarazadas:

  • Se recomienda un máximo de 2 infusiones al día. Algunos expertos incluso recomiendan no tomar más de 4-5 infusiones a la semana.
  • Elige siempre infusiones descafeinadas.
  • Se recomienda no dejar mucho tiempo la bolsita o las hierbas en el agua caliente ya que así se evita que amarguen el sabor demasiado y que aumente el nivel de cafeína o teína.
  • Procura no tomar siempre el mismo tipo de infusión para evitar que aparezcan efectos secundarios.
  • La mayoría de las hierbas que normalmente se usan para cocinar se pueden tomar como infusiones en el embarazo.
  • Descarta aquellas infusiones entre cuyas propiedades se encuentre la estimulación del útero. Por ejemplo: anís, muérdago, flor de Jamaica, hierba Luisa, raíz de regaliz, romero, ortiga, hinojo o poleo.
  • Intenta comprar tus infusiones en tiendas de confianza.
  • Antes de tomar cualquier combinado de hierbas, revista su composición y consulta a tu médico si tienes cualquier duda al respecto.

¿Cómo asegurar que tu embarazo está yendo bien?

Tomar precauciones en la alimentación durante la gestación es muy importante para asegurar la tranquilidad en tu embarazo y estar más segura. Si buscas la seguridad de que todo está yendo bien es esencial realizarse las pruebas precisas para garantizar tu tranquilidad. Un ejemplo de ello es el Test NACE, una prueba prenatal no invasiva que analiza las alternaciones cromosómicas más frecuentes sin poner en riesgo en el embarazo. Encuentra más información aquí y vive un embarazo con tranquilidad.

Infusiones no permitidas durante el embarazo

Los tés e infusiones son bebidas completamente naturales, por lo que tendemos a pensar que resultan inocuas. La verdad es que algunas plantas tienen propiedades muy potentes, por lo que pueden resultar negativas tanto para la salud de la madre como la del bebé. Si estás embarazada o acabas de tener un hijo, ten en cuenta que no puedes tomar las siguientes infusiones.

Infusiones no recomendables para embarazadas

El anís y la hierba luisa son dos plantas con propiedades abortivas, por lo que es mejor que las evites durante todo el periodo de gestación. En este sentido, aún es más peligroso el poleo – menta, ya que una de sus propiedades es la activación de los músculos del útero. En consecuencia, favorece la aparición de contracciones.

Efectos parecidos tiene el agracejo, una planta que estimula tanto el útero como el sangrado, lo que puede conducir a un parto prematuro o a un aborto espontáneo.

Otra de las infusiones que puede ocasionarte problemas es la salvia, porque contiene una sustancia tóxica que aumenta el riesgo de abortos y de aumento de la tensión arterial para la madre.

Asimismo, el té de gingko biloba puede ser la causa de problemas gastrointestinales en la madre e, incluso, de trastornos del corazón en el feto. La infusión de eucalipto tiene también efectos de náuseas, vómitos y diarreas en la mujer embarazada.

Infusiones a reducir

Algunas infusiones no tienen un efecto tan negativo como las que te hemos citado hasta ahora, por lo que no hace falta que las elimines de tu día a día. Eso sí, es recomendable que reduzcas su consumo diario para evitar cualquier tipo de problema.

De esta manera, es importante tener presente que el té normal dificulta la absorción del hierro y el ácido fólico, dos elementos fundamentales para la salud de la futura madre y del bebé. Por lo tanto, es mejor que no tomes más de un par de tazas al día.

Lo mismo sucede con el té verde, aunque tomado con moderación resulta muy positivo para el control de la diabetes gestacional y el colesterol.

Asimismo, la manzanilla resulta una buena aliada para calmar la ansiedad y las molestias digestivas, pero es importante que no tomes más de una al día para evitar el riesgo de trastornos en tu sistema inmunitario.

Infusiones beneficiosas en el embarazo

No pienses que todas las infusiones son negativas durante el periodo de gestación. De hecho, algunas pueden ayudarte a superar algunos pequeños trastornos durante el embarazo y mejorar tu calidad de vida, sin tener que tomar medicamentos.

La tila es una excelente ayuda para conciliar el sueño y mitigar el dolor de cabeza. En el caso de que estés resfriada y tengas sinusitis o mucosidad, el tomillo te ayudará a acabar con la congestión nasal.

Además, la manzanilla tienen propiedades digestivas y es fuente de calcio y magnesio, sin tener ningún efecto negativo en el organismo.

Consultar con el médico

En esta lista hemos recogido las principales infusiones que pueden ser dañinas para una mujer embarazada o que está dando el pecho, pero no son ni mucho menos estas las únicas plantas con consecuencias negativas para la maternidad. La hierba de San Juan, el boldo o la ortiga también pueden provocarte efectos adversos.

Antes de tomar un té específico, es recomendable que consultes con tu médico si se trata de una de las infusiones no recomendadas durante el embarazo. Recuerda que la prevención será tu mejor aliada en estos meses para evitar cualquier tipo de trastorno tanto en tu organismo como en el de tu hijo.

admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *