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Tipos de lechugas

Tabla de contenidos

Tipos de lechugas para tu ensalada

Dieta, recetas y consejos de cocina

  • 15 alimentos que estás comiendo mal
  • Alimentación para potenciar tus defensas
  • Alimentos termogénicos
  • Alternativas para una barbacoa vegetariana
  • Blue Majik, mitos y verdades del ‘mágico’ ingrediente azul
  • Calorías vacías
  • Cenas ligeras para el verano
  • Cocinar al vapor
  • Cocinar con el horno
  • Cocinar con el microondas
  • Cocinar con flores
  • Cocinar con olla a presión
  • Cócteles light, un placer que no engorda
  • Comer fuera de casa sin engordar
  • Comidas navideñas saludables
  • Comidas picantes
  • Cómo engordar de forma saludable
  • Cómo mantenerse hidratado
  • Cómo preparar el smoothie perfecto
  • Cómo reducir el consumo de azúcar libre
  • Cómo seguir una dieta (y no abandonarla)
  • Consejos para aliviar el reflujo gástrico efectivamente
  • Cremas de verduras caseras: trucos y recetas
  • Desmontando la dieta Dukan
  • Dieta Atlántica
  • Dieta DASH
  • Dieta paleo
  • Dieta Post Navidad
  • Dietas milagro
  • Dieta vegetariana
  • Dieta y sexo
  • El desayuno perfecto
  • Ensaladas frescas para el verano
  • Falsos mitos en alimentación
  • Fast food saludable
  • Flexitarianos, los ‘casi’ vegetarianos
  • Ghee, virtudes de la mantequilla clarificada
  • Golden milk, la leche dorada ayurvédica
  • Granola casera saludable
  • Ideas saludables para comer en la playa
  • Kimchi, el fermentado más sano del mundo
  • La dieta del verano
  • La Dieta Mediterránea
  • Meal Prep
  • Método del plato
  • Milkshake saludable, cómo preparar batidos más sanos
  • Mindful Eating
  • Mood food
  • Pandan, la fotogénica planta que da sabor y color a tus platos
  • Picoteo saludable, deja K.O. al gusanillo
  • Platos de cuchara saludables
  • Poké, cómo preparar tu bol hawaiano
  • Principiantes en la cocina
  • Raw food o crudismo
  • Salsas ligeras saludables
  • Té de queso, la impensable bebida que querrás probar
  • Torrijas alternativas sin azúcar
  • Umami, el quinto sabor

Os presentamos las variedades de lechuga más comunes y sus características y aplicaciones

Las ensaladas son platos rápidos y sencillos de elaborar, pero también tienen sus secretos. Para empezar, es conveniente conocer los distintos tipos de lechuga que podemos encontrar en el mercado. Aquí os presentamos diez de las variedades más habituales:

  • Iceberg: Se trata de una de las lechugas más consumidas. Es compacta y crujiente, ideal para guarniciones, ensaladas simples o cócteles de gambas.
  • Romana: Se identifica fácilmente por sus hojas alargadas, de un verde intenso. Además, tiene dos virtudes muy notables: es barata y es una de las lechugas que más vitaminas contiene, muy adecuada para todo tipo de ensaladas saludables. Es la variedad que se usa para elaborar la célebre ensalada César, a la que se añaden picatostes aliñados, queso parmesano y una salsa blanca a base de ajo. También se puede añadir en sopas.
  • Hoja de roble: Si queréis dar un toque estético y personal a vuestras ensaladas, esta variedad de color morado es perfecta. Tiene una consistencia firme y un sabor ligeramente dulce, que combina muy bien con quesos y frutas. En el recetario de Family os proponemos como entrante una deliciosa ensalada de membrillo

  • Trocadero o lechuga francesa: Su textura es más suave que la de las lechugas anteriores, mientras que su sabor es algo mantecoso. Es una variedad muy versátil, que se puede utilizar en todo tipo de ensaladas. Nosotros os proponemos una ensalada con trufas o con cebolleta y granada.
  • Rúcula: Muy común en los países mediterráneos, tiene una textura suave y un sabor relativamente picante, aunque no en exceso. La recomendamos especialmente en ensaladas con queso parmesano o con grana padano. En Italia es habitual añadirla a las pizzas después del horneado.
  • Escarola: Destaca por su sabor amargo y es un ingrediente fundamental de la ensalada de xató, un plato muy típico en las comarcas catalanas del Penedès y el Garraf.
  • Lollo rosso: Originaria de Italia, sus rasgos más notorios son su color morado y sus hojas rizadas. Dentro de la misma familia, también encontramos la variedad lollo bionda, de un verde amarillento. Ambos tipos de lechuga combinan perfectamente con los tomates cherry y con el jamón de pato.
  • Maravilla: Tiene una textura blanda, un color rojizo y un sabor intenso. Queda bien en todo tipo de ensaladas, pero os sugerimos que la combinéis con bacón, higos y una vinagreta de mostaza.
  • Radicchio: De color morado y con franjas blancas, muy atractiva visualmente, es pariente de la lechuga. Se puede consumir cruda; y si queréis rebajar su sabor amargo y algo picante, también podéis cocinarla.
  • Endivias: Aunque no sean técnicamente un tipo de lechuga, se le parecen mucho. Al tratarse de un alimento con un marcado sabor amargo, recomendamos que en vuestras ensaladas lo acompañéis de ingredientes dulces, como las uvas o las fresas. Otro ingrediente que tradicionalmente se asocia a las endivias es el roquefort.

Recetas para preparar ensaladas sencillas

Os proponemos tres recetas de ensaladas fáciles que tendréis listas en pocos minutos y que seguro que os encantarán. Se trata, además, de tres ensaladas nutritivas, para las que utilizaremos algunas de las variedades de lechuga que ya os hemos presentado.

  • Ensalada de pinzas de cangrejo con frutas tropicales y salsa rosa:
    • Comprad media lechuga trocadero, limpiadla y cortadla en tiras finas.
    • Cortad en trozos pequeños un mango, una papaya, una rodaja de piña y el cangrejo de lata.
    • Para elaborar la salsa rosa, mezclad 200 gramos de mayonesa, 20 gramos de kétchup, el zumo de media naranja y una cucharadita de coñac.
  • Ensalada de alcachofas con jamón de bellota y vinagreta:
    • Para esta receta, hay que limpiar bien 50 g de rúcula, una endivia y un poco de escarola, de hoja de roble, y de lollo rosso.
    • Después, cortad en láminas 200 gramos de jamón de bellota y saltead un par de alcachofas, cortadas en cuartos, en una sartén con aceite y sal.
    • Aliñad la ensalada con una vinagreta hecha con 200 gramos de aceite virgen y 60 gramos de vinagre cabernet.
  • Ensalada de otoño:
    • Limpiad y cortad media escarola y media lechuga de hoja de roble.
    • Añadidle tomates confitados, piñones garrapiñados.
    • Hacer una vinagreta con una cuarta parte de vinagre, tres cuartas partes de aceite y una cucharadita de mostaza de Dijon y añadirla a la ensalada.

Otros tipos de ensalada

Pero el mundo de las ensaladas no empieza y acaba con la lechuga. Hay otros ingredientes que podéis utilizar como base de vuestras ensaladas. Por ejemplo, las legumbres, ya sean lentejas, alubias o garbanzos. Y también el pollo puede ser el ingrediente predominante en una ensalada.

Otros ingredientes habituales de la ensalada son la patata, la remolacha, el pepino, el tomate, el aguacate, las frutas, la quinoa, la col, la pasta, el arroz y el cuscús.

Las lechugas son vegetales que muchas veces tenemos en el refrigerador, pero que no valoramos tanto como merecen. Bien utilizadas, proporcionan texturas, colores y sabores deliciosos a ensaladas, sopas o entremeses, además de ser una gran fuente nutritiva y con mucha agua.

De acuerdo con el portal Taste of Home, consumirlas provee de fibra dietética y vitaminas A, C y K. Además es dietética: aporta menos de 10 calorías por taza rallada y, aunque existen distintos tipos, cabe hacer la precisión de que las más verdes son las que generalmente tienen más nutrientes concentrados.

Puedes consumirlas crudas (pero bien lavadas y desinfectadas), hervidas y hasta salteadas. Sólo procura que no pasen demasiado tiempo al fuego, ya que esto puede hacer que se marchiten, pierdan sus propiedades y reduzcan mucho su tamaño, quedando inservibles.

Cada variedad de lechuga es única. Elegir cuál usarás para tus platillos depende de tus gustos, lo que quieras obtener de ellas y la disponibilidad que haya de la especie.

A continuación te hablamos de los siete tipos principales que existen, para que explores el universo de posibilidades culinarias que ofrecen:

Romana

Foto cortesía de .com

Es la más común y la más socorrida para ensaladas. Se reconoce fácilmente porque es alargada y tiene un talo fuerte y crujiente en el medio de la hoja. Suele ser de un color verde intenso, es muy barata y cuando sele cultiva de forma orgánica adquiere un sabor amargo muy tenue.

Esta es la ideal para preparar una buena ensalada César. No obstante, cualquier preparación en la que le adiciones queso parmesano será un éxito.

Rizada, o Lollo Rosso

Foto cortesia de .com

Existen en color rojo o verde muy claro, y su característica principal es que sus hojas son muy rizadas y suelen presentar muchos pliegues. Es común encontrarla en mercados y supermercados y se le consume bastante porque sus sabores son bastante neutros.

Cuando la consumas, de preferencia quita las dos primeras hojas que la envuelven, ya que son más duras y un poco difíciles de masticar. Va muy bien con vinagretas dulces y en caldos. También se recomienda como guarnición para bandejas de pinchos con quesos y embutidos.

Radicchio

Foto cortesía de .com

Se le identifica por su color morado encendido, o a veces marrón. Cuando se le consume cruda es amarga; no obstante, si la cueces se vuelve dulce y va perfecto con quesos y en combinación con otras lechugas verdes de sabores más neutros.

Este tipo de lechuga es buscada por sus propiedades antioxidantes.

Francesa o mantequilla

Foto cortesía de .com

Es también muy común y, tal como lo dice su nombre, su consistencia es bastante tersa y mantecosa. Esto hace que combine con todo y dote de una textura suave al platillo en donde se use.

Esta sea quizá la más cara de los distintos tipos de lechuga, pero vale la pena consumirla porque hace de cualquier ensalada una experiencia muy agradable. Se recomienda comerla con mariscos: ya sea con atunes, camarones o cangrejos.

Arúgula

Foto cortesía de .com

El uso de este tipo se extiende cada vez más. Sin embargo, a mucha gente no le gusta porque su sabor es muy fuerte, muy amargo. Esto hace que el ingrediente, al que también se le conoce como rúcula, dote de fuerza a los platillos en que se sirve.

La arúgula es invariablemente de un verde muy intenso y de hojas pequeñas y alargadas. Va perfecto en ensaladas con verduras encima, acompañando quesos blancos o de cabra de sabor no tan imponente, o consumida con pesto.

Iceberg

Foto cortesía de .com

Sí, es la que por antonomasia todos ubican como “lechuga”. Es de uso común en restaurantes y hoteles porque es barata y tiene un sabor muy ligero. También es la que aporta menos nutrimentos.

La lechuga Iceberg es protagonista de muchas ensaladas y sopas calientes orientales, así como cobertura de wraps veganos y base de muchos platos que necesitan un soporte físico comestible.

Se recomienda comer en sándwiches, hamburguesas y en combinación con otras lechugas y vegetales o lácteos que tengan mayor aporte nutrimental.

Escarola

Foto cortesía de .com

Este tipo es inconfundible, ya que sus hojas son diminutas, como filamentos. Se le usa en ensaladas de invierno, pues su sabor es amargo y funciona perfecto como una especie de brote que compagina bien con quesos muy grasosos.

Las hojas son verdes y muy crujientes, mientras que su centro (que es una parte que mucha gente desecha, porque no sabe cómo utilizar) es blanco o amarillo pálido y sabe delicioso si se le rebana en rodajas delgadas y se le aliña con aceite de oliva y una pizca de sal.

La escarola es conocida por auxiliar a no retener líquidos.

Fuentes: Huertos de Soria | Epicurious | Taste of Home

Encuentra el tipo de lechuga ideal para que tus ensaladas sean perfectas

Ensaladas templadas, ensaladas en frasco, ensaladas con pasta o legumbres… Algunas recetas contundentes y otras más ligeras. Sea cual sea la combinación de ingredientes, tenemos claro que las ensaladas son las protagonistas indiscutibles de nuestro día a día cuando las altas temperaturas acechan. Por eso, hoy queremos profundizar algo más en los tipos de lechuga que existen, como la escarola, y cuáles son las características de cada una de ellas para que puedas encontrar una variedad que encaje con tu plato estrella.

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Pero antes de entrar en materia, ¿qué te parece si echamos un vistazo a estas ensaladas del mundo para encontrar algunas buenas ideas?

Descubre: La vuelta al mundo en 30 ensaladas

© iStock

Algunos datos sobre nutrición

Agua y vitaminas es el resumen (casi) perfecto de la ensalada. Compuesta por un 92 % de agua, es muy poco calórica; sólo aporta 13 kcal por cada 100 g aproximadamente. En el 8 % restante se incluyen las vitaminas de todos los grupos, los minerales, los oligoelementos y la clorofila (excelente antioxidante). Nutricionalmente hablando, lo más interesante son las hojas verdes del exterior, las que contienen también cantidades bastante abundantes de vitamina C, provitamina A y clorofila, como ya hemos comentado.

¿Cuál es la mejor forma de conservar la lechuga?

Lo más recomendable es que la guardes en el cajón de verduras de la nevera, ya que está especialmente pensado para esta finalidad y será la mejor forma de conservarlo. Hay variedades más resistentes que otras, pero conviene saber que no suelen aguantar más de tres días, sino queremos que pierda el sabor y el frescor. Nuestra recomendación para que se conserve aún mejor es meterla en una bolsa apta para la nevera entreabierta para que la lechuga pueda respirar. Además, como imaginarás, queda terminantemente prohibido congelarla.

Preparación de la lechuga para ensalada

Para empezar, debes lavarla siempre con cuidado para quitarle la tierra. Además, separa las hojas, tira las marchitas y corta los trozos que se hayan estropeado. Ponla en remojo en agua con vinagre y remuévela. A continuación, aclárala en agua limpia. No te excedas con el tiempo de remojo si no quieres que pierda todo su valor nutricional. Después, retira el agua con ayuda de un escurridor para ensalada. Y a la hora de servir, ten en cuenta que no es recomendable que la aliñes tiempo antes de elaborarla.

Variedades de lechuga

Batavia: Variedad de lechuga con unas hojas que van desde tonalidades verdes a rojas, crujientes y tiernas, ligeramente dulces. El corazón suele ser verde o verde amarillento. A la hora de elegirla, decídete siempre por una base blanca que garantizará la frescura del producto.

Berros: Crecen en terreno húmedo. Sus hojas son pequeñas, muy verdes y carnosas. Tienen un ligero sabor ácido.
No consumas berros salvajes, intenta que siempre sean cultivados para evitar los parásitos. Lávalos bien antes de comerlos, preferiblemente con agua con unas gotas de vinagre. Ponlos en ensaladas, sopas, picados (como el perejil) o como las espinacas.

Endibias: Variedad de asterácea. Se consumen incluso los brotes que suelen ser entre blancos y amarillos pálido. Tiene un sabor amargo y se puede consumir cruda o cocida, en ensaladas, o gratinadas. Las nueces, la manzana o el roquefort son su mejor guarnición.

Hoja de roble: Variedad de lechuga. Se distingue por sus hojas crujientes y fuertes, en forma de hojas de roble. Su color se sitúa entre el verde y el rojo. También se puede consumir cruda o cocida (asada o en rellenos). En el caso de que te decidas por un relleno, las nueces también son un gran acompañamiento.

Rizada: Variedad de asterácea. Sus hojas son verdes y rizadas y su sabor, amargo. Se cultiva sobre todo en verano y otoño. Combina muy bien con los productos otoñales como los higos, las castañas o las nueces. Es perfecta como base para la ensalada rústica con tocino, molleja, magret, etc.

Milamores: Planta herbácea. Ensalada de invierno con pequeñas hojas verdes y redondas, con sabor a avellana y rica en Omega 3. Te recomendamos que aliñes con aceites vegetales y combínala con quesos y frutos secos.

Escarola: Variedad de asterácea. El corazón suele ser blanco o amarillo pálido y las hojas verdes y crujientes. Más bien amarga, se trata de una ensalada de otoño. Combina muy bien con los productos otoñales: como los higos, las castañas o las nueces y es ideal para aliñarla con algún aceite aromatizada, por ejemplo, con sabor a ajo.

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Es posible que la lechuga sea uno de los alimentos que casi nunca falta en la comida. Cualquier comida que se haga en un restaurante lleva de entrante una buena ensalada cuyo ingrediente principal es la lechuga. Sin embargo, existe infinidad de tipos de lechuga que podemos utilizar y cada una varía no sólo en sabor, textura y apariencia, sino que también en los nutrientes que nos aporta y los beneficios que posee. En este artículo vamos a analizar algunos de los mejores tipos de lechuga aptas para una buena alimentación.

¿Quieres saber qué tipo de lechugas son y qué propiedades tienen? Sólo tienes que seguir leyendo 🙂

Características principales

Aunque parezca un tópico la persona que va a ponerse a dieta y quiere perder peso poniéndose a comer ensaladas de lechuga, este alimento tiene unas propiedades estupendas y más importantes de las que creemos. Por ello, es necesario introducirlas en nuestra dieta para aprovechar al máximo estos beneficios. No solo posee propiedades alimenticias, sino que también se emplea para la medicina y la cosmética.

Principalmente nos encontramos la lechuga más en la época de verano por ser refrescante en una deliciosa ensalada bien aliñada. No solo en ensaladas sirve la lechuga, la podemos encontrar como acompañamiento en bocadillos, legumbres, en diversos platos, etc. En todos estos casos, la lechuga sirve como componente que ayuda a ir cambiando el sabor para no hacer repetitiva la comida y aporta una frescura y sabor dignas de introducir en el paladar.

Tipos de lechugas

Ahora vamos a pasar a enumerar y describir los tipos de lechuga más importantes que deberías introducir en tu dieta dada sus propiedades y sabor.

Lechuga romana

Esta es la más conocida por ser aquella que se emplea en la mayoría de ensaladas. Su tallo es bastante vigoroso y posee una cabeza larga. Se diferencia fácilmente de otras especies ya que las hojas son largas y crujientes. El color verde intenso sirve para promover los anuncios publicitarios dando a entender que es muy sano lo que nos estamos comiendo. Una lechuga más blanca no aporta el mismo marketing que una lechuga verde.

Al ser la más utilizada y vendida es la más barata que nos podemos encontrar en el mercado. Contiene grandes cantidades de vitaminas y minerales y es perfecta para todo tipo de ensaladas. Hay una variedad de lechuga romana de un tamaño más pequeño para aquellas personas que no la comen muy a menudo. De esta forma evitan que se deteriore con el paso del tiempo.

Esta es otro tipo de lechuga que, probablemente, conozcas por haberla visto en numerosos platos. Y es que se trata de una lechuga muy empleada en todas las ensaladas de invierno.

Su hoja es del tipo dentado y el sabor es más amargo. Todos los que han probado la escarola saben que pueden combinar con muchos alimentos de temporada. El corazón de esta variedad suele ser de color amarillo pálido o blanco. Las hojas son bastante crujientes.

Es común verla introducidas en muchas dietas bajas en calorías y que es una buena opción para ir eliminando ese exceso de retención de líquidos que tenemos. El sabor amargo no agrada a lo mejor a tanta gente como se podría esperar de su apariencia, pero hay a quienes le encanta.

Esta variedad no es muy conocida por este nombre. En España la llamamos achicoria y posee un alto valor en antioxidantes. Esto ha hecho que se convierta en una buena opción para llevar una dieta sana y rica en nutrientes.

Su forma le ayuda a ser versátil en la cocina. Puede ser preparada tanto cocida como guisada. El sabor es algo amargo y su temporada va desde los meses de enero a abril.

Trocadero

Esta lechuga francesa si es más conocida y tiene más presencia en lugares de compra de verduras. Las hojas son más lisas que en otras lechugas pero el sabor es más mantecoso. La textura es bastante adaptable a todo tipo de alimentos, por lo que es una buena opción para combinar casi con cualquier cosa.

Seguro que esta lechuga no se te pasa desapercibida. Es otra de las más conocidas al ser la más barata. Tanto en los supermercados como en los hoteles es la que más se vende y se sirve ya que su precio es reducido. Esto se debe a que es la lechuga con menos valor nutricional a nuestro cuerpo.

Rúcula

Este tipo de lechuga tiene su origen en el Mediterráneo. La época más abundante de esta lechuga es el verano. Su sabor refrescante y amargo la hacen perfecta para utilizar en distintos tipos de ensalada y pesto.

Canónigos

Los canónigos son aquellas hojas verde que se comen durante el invierno. Es la lechuga que más hierro contiene. Para los que no la comen se suele decir que “cómo son capaces de comer hierba”. Y es que literalmente parece que estamos cogiendo una hoja de cualquier planta y comiéndola.

Endibias

Esta lechuga se consume entera, incluyendo los brotes. Estos suelen ser de color amarillo y blanco y su sabor es amargo. Esta lechuga tiene gran versatilidad a la hora de cocinar, puesto que se preparan tanto en ensaladas, cocidas, como gratinadas. Uno de los alimentos más ideales para combinar son las nueces, manzana y los quesos.

Propiedades y beneficios de los tipos de lechuga

La lechuga posee gran cantidad de beneficios para la salud, entre los que nos encontramos el retraso en el envejecimiento de la piel y el organismo. La lechuga posee grandes cantidades de antioxidantes que nos ayudan a que el organismo siga joven durante más tiempo.

Este alimento puede proporcionar algunos aspectos mejorados en tu día a día. Por ejemplo, es ideal para aquellas personas que son nerviosas de por sí dado que tiene algunos principios sedantes que ayudan a calmar los nervios.

Otras propiedades son:

  • Ideales para los que tienen problemas para dormir.
  • Libera de la retención de líquidos.
  • Una infusión de 100 gramos de hojas de lechuga es perfecto para los dolores menstruales.

Espero que con esta información puedas disfrutar conociendo todas las propiedades de la lechuga.

5 variedades de lechuga para poner el toque verde en tu mesa

TIPOS DE LECHUGAS

La lechuga es un alimento nutritivo y completo, pues aporta vitaminas A, B, C y E, minerales como magnesio, potasio, calcio, sodio, hierro o selenio, flavonoides (buenos para cuidar del corazón, el hígado, proteger de enfermedades degenerativas…) y es diurética, entre otros beneficios de su consumo habitual.

En nuestro país, podemos consumir lechuga fresca a lo largo de todo el año. Si quieres conservarla adecuadamente, recuerda que estará mejor en la nevera (en concreto, en la parte menos fría) y siempre separada del resto de verduras.

Lechuga Batavia

La lechuga Batavia es una variedad muy similar a la lechuga francesa y se caracteriza por su cogollo suelto, sus hojas rizadas y por tener una textura mantecosa en boca. La lechuga es laxante, ayuda a facilitar las digestiones y es muy apreciada por ser diurética y depurativa. Añade un buen puñado de frutos secos (mejor crudos que tostados o con sal) a tus ensaladas, junto con la lechuga, el tomate y las aceitunas. Aportarán más nutrientes esenciales a tus entrantes y además les darán una textura y un sabor que tus comensales no se esperan y que les encantará.

Lechuga Iceberg

La lechuga Iceberg es la verdura más rica en aporte de nutrientes. En cuanto a vitaminas, destaca la presencia de vitamina A, vitamina C y betacaroteno o provitamina A. Esto la convierte en un alimento especialmente indicado para evitar, por ejemplo, trastornos respiratorios y dolor en las articulaciones. La lechuga Iceberg es de una ternura y sabor sin igual en este grupo de alimentos. Su forma redondeada hace que sus hojas sean grandes y fáciles de partir, lo que la convierte en la candidata perfecta para las ensaladas más suaves. Además, aguanta bastante tiempo en el frigorífico, por lo que puedes guardarla ya cortada en bolsas y usarla cuando la necesites.

Lechuga Romana

La romana es una riquísima variedad de lechuga que posee una hojas robustas, alargadas. Al contrario que otras lechugas, es más tolerante al calor. El American Institute for Cancer Research incluye la Lechuga romana entre los alimentos anticancerígenos. El sabor de la lechuga romana es ligeramente amargo, por lo que es una de las lechugas más empleadas en ensaladas. Te proponemos una ensalada con queso de cabra, queso roquefort, jamón tostado un poquito a la sartén, trozos de mango y salsa de mango por encima. Perfecta para combinar con la lechuga romana.

Lechuga Hoja de Roble

La lechuga Hoja de Roble se caracteriza porque su hoja se asemeja a la de la escarola, al ser del mismo tipo. Posee pocas proteínas, por lo que es un alimento poco energético pero, a cambio, aporta muchos minerales. Prepara una ensalada por colores: en el centro, salmón ahumado. A continuación, taquitos de queso. El siguiente círculo prepáralo de frutos secos. El siguiente, de pasas. El penúltimo, de tomate cherry partido por la mitad o picado muy fino. En el borde, la lechuga Hoja de Roble, como si fuera un volante. Vistosa y deliciosa.

Cogollos de Tudela

La planta de la que se obtienen los cogollos de Tudela es una variedad distinta a la lechuga. Dentro de la misma familia de esta planta, los cogollos corresponden a la parte interna, por lo tanto, a la más tierna y apreciada en gastronomía. Son famosos por sus propiedades diuréticas y depurativas, además de por su calidad y sabor. Corta los cogollos en cuatro partes, distribúyelos en un plato llano en forma de corona y riégalos generosamente con aceite de oliva y un poco de sal. Si quieres un extra, puedes poner en el centro una lata de atún o un poco de salmón marinado con tomillo y romero. Delicioso.

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Características y variedades en lechugas hidropónicas

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Características y variedades en lechugas

hidroponicas

La lechuga es una hortaliza que se consume todo el año, es una fuente de vitaminas y agua con muy pocas Kcal (Kilo calorías) . El 92% de su estructura es agua, entre sus propiedades destaca su facultad para combatir el insomnio, alteraciones nerviosas y la acidez estomacal. Es un elemento básico para elaborar diversos platillos.

Para conseguir una buena ensalada la lechuga debe de estar bien escurrida, se sugiere añadir hasta el último momento para evitar que la lechuga se ponga “lacia”.

Todas las lechugas pertenecen a la misma especie Lactuca Sativa la cual tiene más de 100 variedades. Para saber qué tipo de lechuga sembrar necesitamos conocer más sobre cada tipo. A continuación te mencionamos las más comunes para cultivar y que se pueden encontrar durante todo el año.

Lechugas de cabeza

Tienen una superficie un poco tosca o grande, de color verde intenso, hojas grandes y envolventes que adquieren características de repollo; su tamaño es de 15 o más centímetros de diámetro. Por lo general se ubican dos tipos principales: uno de hoja suelta y otro formando cogollos (acogolladas o arrepolladas).

Este tipo de lechugas son exclusivamente manejadas en sustrato, ya que por el peso que llegan alcanzar muchas veces rompen las placas de unicel en la técnica hidropónica de raíz flotante y en NFT y NGS, provocando que se deformen por no tener un buen soporte.

Especie: Lactuca Sativa

Características: Su forma es redonda con hojas grandes, alargadas y espatuladas, verdes por fuera y más blancas conforme se acercan al tronco. Tolerante al frío, cabezas muy firmes y grandes. Aproximadamente se tarda 95 días para su maduración.

En la Acogollada, sus hojas están dispuestas en roseta al principio y desplegadas después; en la Arrepollada las hojas crecen de manera envolvente una sobre otra como en el Repollo o col que aloja la yema terminal (donde se generan las hojas). Estas lechugas tienen un sabor crujiente y son excelentes selecciones para ensaladas y emparedados.

Lechuga Iceberg var. Great Lakes 407 (Arrepollada)

Tipo de semilla: Criolla

Tipo de siembra recomendada: Indirecta

Técnica hidropónica recomendada: Sustrato

Lechuga Romana var. Climax (Acogollada)

Tipo de semilla: Criolla

Tipo de siembra recomendada: Indirecta

Técnica hidropónica recomendada: Sustrato

Lechugas de hoja suelta

Apropiada para huertas caseras, escolares y mercados locales. El hábito de su crecimiento es vertical. Dentro de estas existen 2 clases:

Hojas crespas o rizadas: Son grandes, rectas y compactas. Las hojas por lo general son de color verde claro pero también existen con tonalidades rojas, onduladas y de bordes muy crespos (Ej. Lechuga vulcan).

Hojas Suaves: Como su nombre lo indica, son de hojas muy suaves al tacto. Sus hojas son rizadas, de color verde amarillento y de sabor muy agradable. Son frágiles y florecen a veces prematuramente.

Se recomienda su cultivo en sistemas de NFT y NGS pero se puede cultivar también en Sustrato o Raíz Flotante.

Lechuga Simpson Var. Black Seed Simpson (De hojas suaves) Debido a su fragilidad se recomienda tener cuidado al momento del trasplante y de la cosecha para no romper las hojas.

Características:

Hojas grandes y de color ligeramente verde-amarillo. Crece rápidamente alcanzando su plena madurez en solo 45 días después de la siembra de la semilla, aunque puede comenzar a cosecharse desde las tres semanas.

Lechuga Vulcan var. Vulcan (De hojas crespas o rizadas) Poseen tintes rojizos, debido al contenido de antocianinas de sus hojas, estas son muy onduladas, tiernas y de gran sabor. Da color a las ensaladas y son muy llamativas a la vista del consumidor.

Características: Color rojo brillante sobre fondo verde pálido. Planta grande y vigorosa, ofrece mejor color que otras variedades de tipo de hojas rojas.

Lechugas COS

Es un tipo intermedio de lechuga, entre la lechuga de cabeza y la de hoja suelta. Tiene hojas alargadas que forman una bola tipo repollo (cogollo), pero de una manera más suelta que las lechugas de cabeza. Sus hojas son suavemente apretadas, rígidas y frágiles.

A nivel comercial se pide que tenga cogollo, por lo que suelen amarran con una liga para que dicho cogollo se forme. Estas lechugas bajo nuestra experiencia son más productivas en cultivo sobre sustrato.
Especie : Lactuca Sativa
Lechuga Orejona var. Parris Island

También conocida como lechuga romana, es sin duda, uno de los vegetales más amigables debido a su fresco sabor, facilidad para combinar con toda clase de verduras y su fácil acomodo con distintos sabores.

Características: Hojas muy largas, de color verde oscuro, con la superficie un poco rugosa y el nervio central muy pronunciado. Textura crujiente. Forma cogollos largos, de buen tamaño.

Tipo de semilla: Criolla Tipo de siembra recomendada: Indirecta

Lechuga Boston Var. Cortesana

También conocida como mantecosa, su nombre deriva del sabor que posee. Para probar que tan fresca está puedes rascar la base del ramo, huele la base y si el olor es dulce, la lechuga será dulce. Si la lechuga huele amarga, mejor descarta ese ramo.

Características: Es de cogollo redondo, hojas finas, crocante y textura mantecosa; tiene un sabor delicado pero intenso.

Tipo de semilla: Mejorada

Tipo de siembra recomendada: Directa/Indirecta

Lechuga Italiana Var. Topicana M1

Utilizada para dar un toque original a tus ensaladas y platillos. Es una lechuga en forma de cono, que posee hojas rizadas, robustas y alargadas, las cuales se unen libremente en un tallo. Es una lechuga muy atractiva gracias a su forma y color característicos

Características: Ofrece una textura crujiente y un sabor intenso. Es uniforme y tiene amplia adaptación de climas, constantemente produce plantas pesadas con hojas de color verde medio obscuro y márgenes rizados, sus costillas son blandas y ayudan a minimizar el daño causado por el manejo de cosecha, de esta manera ayudan a mejorar la calidad; tienen buena tolerancia a Tip-burn (enfermedad común en lechugas) y a floración, no es recomendable para etapas de calor extremo.

Tipo de semilla: Mejorada

Tipo de siembra recomendada: Directa/Indirecta

Lechugas tipo “baby”

Son pequeños brotes tiernos, que se recolectan con un tamaño entre 8 y 12 cm. Éstas verduras son atractivas por su frescura, por su diversidad de formas, colores y sabores. Los ciclos de producción son muy rápidos teniendo recolecciones entre los 20 y 35 días de la siembra. La lechuga baby es una hortaliza considerada especial, orientada al segmento de mercado gourmet. Se ha convertido prácticamente en un requerimiento de lechuga a nivel mundial. Se ofrecen como “delicatessen” en platos ornamentales.

Especie: Lactuca Sativa

Lechuga Baby var. Defender

Es una lechuga romana vigorosa, produce hojas medianas verdes, con textura de hoja lisa, redondeadas en lo alto y en biseladas hacia el tallo (forma de V). Los márgenes de hoja son sobre todo lisos con la dentadura leve. Tiene Resistencia al Moho Suave (pathotypes yo, IIA, III, IV, V).

Lechuga Baby var. Escuadra

Lechuga Baby Leaf clasificada como tipo variedad Lollo Verde; produce hojas de textura gruesa de márgenes dentados y color verde lima oscuro. Es resistente a hongo Bremia (BL 1-16,19, 21, 23).

Lechuga Baby var. Fortress

Color triple rojo en las hojas, con un nivel más alto de resistencia para moldear y todas las funciones necesarias para hoja de bebé; en medio reduce la marcha el efecto, las hojas son cortas, amplias y con márgenes súper escritos; produce una cosecha uniforme de las hojas de vino tinto con una textura y la lámina ligeramente con ampollas; DMR yo a VIII / BL 1-26.

Lechugas que no son lechugas

Algunas plantas por sus características de forma y color parecen similares a las lechugas, sin embargo pertenecen a especies diferentes, ya que como hemos visto, todas las plantas mencionadas anteriormente pertenecen a una sola especie Lactuca Sativa la cual se divide en distintas variedades o distintos tipos de lechugas.

Entre las especies que no pertenecen a este grupo, pero que se consideran dentro de las hortalizas que nombramos como Lechugas están las siguientes.

Especie: Cichorium endivia

Lechuga Escarola Var. Ruffec

Es originaria del Mediterráneo o de Asia, no se sabe con exactitud porque se cultivan en las dos partes desde la antigüedad. Se sabe que en Egipto, Grecia y Roma ya la tomaban como ensalada. En algunos lugares la llamaban «endivia», es de la familia de las Asteráceas y necesitan más de climas templados o fríos, que de cálidos para crecer sin problemas.

Tiene contenidos moderados en vitaminas A y B, es rica en potasio, ácido fólico, hierro, calcio, magnesio y antioxidantes. Los principios amargos la hacen indicada para estimular la secreción de la bilis y prevenir los cálculos biliares. Se suele consumir fresca en ensaladas. La escarola tiene un toque amargo, que desagrada a muchos, igual que la endivia, sin embargo es ese toque amargo la clave de su exquisitez cuando se combina con otras hortalizas. Forma parte de las hortalizas que complementan una ensalada, aporta más sabor y su consistencia es delicada y finamente rizada.

Especie: Eruca sativa

Arúgula

Es un tipo de hortaliza, para fines culinarios un tipo de lechuga, Su origen es Mediterráneo y es una de las plantas aromáticas más apreciadas por ser considerada como una delicadeza gastronómica. Sus hojas pueden utilizarse frescas que por su sabor picante; se utilizan en ensaladas, decoración de platos y cocidas. Es una fuente excelente de vitamina A, C, ácido fólico, calcio, manganeso y magnesio.

Es también una gran fuente de potasio, hierro, zinc, riboflavina, cobre y clorofila. Su cultivo puede darse todo el año, se da mejor en climas templados y cálidos, no resiste temperaturas heladas.

Características: Es una planta herbácea, anual, con hojas abiertas en los márgenes y punta redonda. Las hojas miden hasta 15cm y la planta puede llegar a medir de 15 a 50cm. Sus hojas, tallos y semillas son comestibles.

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La lechuga es el ingrediente básico para las ensaladas, o al menos en la mayoría de los casos, pero qué tipos de lechugas hay y cómo manipularlas o conservarlas correctamente para que no pierdan su frescura y consistencia “crunchy” cuando vamos a consumirlas?.

La otra vez estaba en el supermercado y un señor se me acercó a preguntarme ¿cuál de todas era la lechuga escarola?, no es la primera vez que alguien se me acerca a preguntarme lo mismo, y por tal razón les preparé esta breve descripción de los tipos de lechugas más comunes para preparar en la cocina.

Tipos de Lechuga

1. Lechuga Romana: también llamada Escarola, es una variedad de lechuga que crece con una larga cabeza y que posee una hojas robustas, alargadas y con un acentuado nervio central. Al contrario que otras lechugas es más tolerante al calor. Su sabor es ligeramente amargo, por lo que es una de las lechugas más empleadas en ensaladas como la famosa ensalada César o combina con una ensalada de sandía y queso feta.

Lechuga Romana

2. Lechuga Iceberg: pertenece a las variedades de hoja crujiente, su forma es redonda y muy similar a la del repollo, sin tener el mismo sabor. Suele ser la lechuga más común o corriente y es utilizada en la mayoría de los casos en ensaladas simples, tacos, flautas de pollo, tingas de pollo, burritos o bien dentro de sándwiches y hamburguesas.

Lechuga Iceberg

3. Lechuga Francesa: o también conocida como lechuga colocha, es de cogollo redondo, hojas finas y textura mantecosa; tiene un sabor delicado pero intenso. Se la conoce también como Boston y es ideal para ensaladas de origen oriental o tropical.

Lechuga Francesa o Boston

4. Lechuga Batavia: dentro de esta variedad habrá ejemplares con hojas más o menos rizadas y con una gama de colores que van del marrón al rojizo. Similar a la francesa, de cogollo suelto, hojas rizadas y textura mantecosa.

Lechuga Batavia

5. Lechuga Hoja de Roble Roja: sus hojas son onduladas y sus tonalidades van del verde al marrón. Es una de las lechugas más apreciadas dentro de las ensaladas variadas conocidas como mezclum o bouquet. Además de proporcionar un bonito colorido al plato que va del verde al morado (aunque también hay lechuga hoja de roble completamente verde) y una presentación voluminosa por sus hojas rizadas, ofrece una textura tierna y ligeramente crujiente, además de un sabor delicado y dulzón. Ideal para una ensalada de melocotón con queso feta.

Lechuga Hoja de Roble

6. Lechuga Frissé Fino: parte de las lechugas que complementan una ensalada, no para hacer una ensalada en sí misma, aporta más sabor y su consistencia es delicada y finamente rizada.

Lechuga Frisse Fina

Limpiar y mantener la lechuga fresca:

  • Para lavarlas bien (especialmente las de hoja suelta) corta el tronco, separa las hojas con la mano y lávalas de una en una bajo el grifo de agua, luego métalas un instante en agua con un chorrito de limón, o vinagre, o desinfectante de vegetales. Así, desaparecerán todos los bichos que estuvieran en su interior.
  • Elimina todo rastro que quede de agua excedente, de manera que esto evitará que se pudran en el refrigerador.
  • Para conservarlas en el refrigerador, envuélvalas en un paño fino y bien limpio o métalas en una bolsa de plástico fina de las que se utilizan para congelar.
  • La lechuga es alimento muy presente en nuestra cocina.
  • Existen múltiples variedades, pero la más conocida y utilizada suele ser la Icerberg.
  • De escaso valor nutricional, la lechuga destaca por su aporte de vitamina K y antioxidantes. Según el color de sus hojas, la acción de estos sobre los radicales libres será distinta.
  • Descubre más historias en Business Insider España.

La lechuga es una de las verduras más populares de nuestra mesa.

Su cultivo se conoce desde hace tiempo, y prácticamente todo el mundo la consume de manera más o menos habitual en ensaladas. Y no solo en España, uno de los principales exportadores de este producto. Países como Estados Unidos o Italia destacan por su cultivo.

La más conocida de todas es la lechuga iceberg. Pero, más allá de esta existen múltiples variedades, que aportan distintas texturas, sabores y colores a los platos.

En lo relativo a su valor nutricional, todas ellas, independientemente del tipo, aportan similares nutrientes al organismo.

La lechuga se caracteriza por su alta cantidad de agua. Lo que hace que no sea un alimento muy nutritivo. Es escasa en hidratos, proteínas y grasas, por lo que a su vez es muy baja en calorías.

En cuanto a los beneficios de la lechuga en la salud, esta verdura sobresale por un aporte significativo de antioxidantes, esencialmente vitamina C y flavonoides.

Además la lechuga destaca en vitamina K, —esencial para la coagulaicón de la sangre y el mantenimiento correcto de huesos y tejido óseo junto con el calcio— y folatos, aunque está lejos de ser un alimento rico en ácido fólico. También incorpora cierta cantidad de minerales como potasio, hierro, calcio o fósforo.

Leer más: Los 8 mejores alimentos para incorporar fibra a nuestra dieta

Sigue leyendo para conocer algunas variedades de lechugas con las que enriquecer tus ensaladas.

Encuentra tu hortaliza favorita con los distintos tipos de lechuga

Si año tras año plantas lo mismo, al final acabas aburriéndote. A parte de que no estarías mejorando las propiedades del suelo mediante la rotación de cultivos y la asociación de plantas, nadie quiere comer una y otra vez lo mismo. Como en la variedad está el gusto, te mostramos un montón de tipos de lechuga para que elijas tu favorita. Atento a los colores y las formas, ¡porque abre un abanico importante a nuestra imaginación!

Todo hay que decirlo, las variedades que se plantan también va por la zona que vivas. Y lo triste es que en muy pocos casos es por el clima. Aquí, en esto de la agricultura intensiva, poca gente arriesga y hace lo que ve del vecino. «Si caigo yo, que caiga el también». Claro, luego están los problemas de monocultivos que tienen un precio bajísimo por el superávit de producción.

¡No señores» En la variedad está el gusto. Y al ser un cultivo de famoso, encontraremos una gran variedad de tipos de lechuga.

¿No te sorprende esta imagen?

Parcela con distintos tipos de lechuga. Fuente: zaleza

Lo primero de todo es decidirte por cultivar lechugas, una de las verduras más típicas presente en la casi totalidad de las ensaladas. En Agromática hicimos un artículo sobre su cultivo. ¡No te lo pierdas!

¡Y ojo! Ahora que ya tienes pensado cultivar tus lechugas, ten a mano este artículo sobre plagas y enfermedades de la lechuga, no vaya a ser que las orugas, pulgones y hongos se pongan las botas. 🙂

Veamos los distintos tipos de lechuga

En variedades no hay nada escrito, y aunque ahora la tendencia de las casas de semillas es mejorar la resistencia a la climatología, aumentar la producción y ofrecer mejores rendimientos dependiendo del tipo de suelo, también encontramos distintas variedades de lechugas que satisfacen a todo el personal.

En algunas de estas veremos tipos de lechuga convencionales y otras más raras, con cambios de sabor para mezclar en ensaladas y dar un salto de calidad.

1. Lechuga Iceberg

Lechuga iceberg. Fotografía: Pascual®

Es un tipo de lechuga muy conocido en España. Forma una esfera compacta con una gran cantidad de hojas verdes. Son finas, largas y van unidas al tallo principal. Es típica de primavera.

Dentro del tipo de lechuga «grandes lagos» encontramos subvariedades que han ido sacando las casas de semillas año tras año.

  • Época de siembra: de enero a junio.
  • Marco de plantación: 30 cm entre plantas y 50 cm entre líneas.
  • Profundidad de siembra: de 0,5-1 cm de profundidad, colocando varias semillas por hoyo.
  • Exposición lumínica: crece bien en todas situaciones.
  • Época de recolección: en clima mediterráneo, entre junio y agosto. En clima continental, se retrasa a julio a septiembre.

Grandes Lagos 118 (tipo Iceberg)

De entre estos tipos de lechugas de ciclo tardío, una que destaca es esta variedad. Es bastante resistente al espigado y está adaptada tanto al cultivo de primavera como verano y otoño. Forma cogollos bastante uniformes y redondeados de gran peso, y tiene un marco de plantación de 0,4 x 0,3 m.

Grandes Lagos California

Suele guardar características físicas muy parecidas con otras variedades de lechugas tipo «grandes lagos».

Fecha de plantación:

Clima mediterráneo: enero a julio.

Clima continental: marzo a mayo.

La siembra en semillero se realiza desde enero.

Fecha de recolección:

Clima mediterráneo: mayo a agosto. Noviembre a diciembre

Clima continental: julio a septiembre. Noviembre y diciembre.

2. Tipo Batavia

Una clase de lechuga también muy conocida. Presenta un cogollo suelto, hojas medianamente rizadas y una textura mantecosa que nos recuerda al tipo trocadero (que veremos a continuación). Un hándicap de su cultivo es que, una vez cortada, se oxida con gran facilidad y se hace incomible.

Algunas variedades interesantes del tipo de lechuga Batavia son Venecia, Floreal, Triatlon Boavista, Vico y Matinale. Estas tres últimas para invierno.

3. Trocadero

Lechuga tipo trocadero

Tenemos ante nosotros un tipo de lechuga de hoja lisa y hojas con sabor mantecoso que tiene gran aceptación en el mercado anglosajón. Puede plantarse a partir de agosto hasta febrero y prefiere suelos sueltos, con buen drenaje y buen contenido en materia orgánica, para favorecer su enraizado.

4. Lechuga Romana

De la romana podemos encontrar variedades tanto de verano como de otoño. Suelen tener gran tamaño, hojas robustas y alargadas y un nervio central blanco bastante pronunciado.

La lechuga romana tiene una gran composición nutricional (por eso es una de las más usadas y consumidas en el país) y resiste un gran abanico de temperaturas, por lo que se puede cultivar durante todo el año.

5. Tipos de lechuga Simpson

Lechuga tipo Simpson. Fuente: guthriesplace

Es una variedad de lechuga de tipo rizado y cultivo de mayor dificultad. Tiene un ciclo de 90 días con un marco de plantación de 30 x 30 cm (70.000-80.000 plantas/ha).

6. Variedad Hoja de Roble

Esta peculiar variedad de lechugas, que no la encontramos en muchos supermercados, es fácilmente reconocible por sus hojas arrugadas y su color rojizo. A la boca es crujiente, sabrosa y de sabor dulce. Aporta un gran color a tus ensaladas tanto primaverales como veraniegas.

7. Lollo Rosso

Tipo de lechuga Lollo Rosso. Fotografía: 4028mdk09

Esta lechuga no tan común es de tipo rizado y con un sabor amargo característico, en comparación con otros tipos de lechugas. Como puedes suponer por su nombre, su origen es italiano 🙂 Estupenda para mezclar con otras lechugas y formar una apetitosa ensalada llena de color.

Este tipo de lechuga es apto para diversos platos culinarios:

  • Para mezclar con otras lechugas en ensalada (más crujiente y cambio de color visual)
  • En sandwiches o hamburguesas
  • Como guarnición de carnes y pescados.

Por ejemplo, la ensalada italiana suele llevar esta variedad Lollo Rosso, o la combinación de queso gorgonzola, nueces, alguna fruta (pera o manzana) y Lollo Rosso.

Como ves, es una lechuga propia de la cocina italiana.

8. Kagraner Sommer

Lechuga Kagraner Sommer. Fuente: houzz

Esta variedad de lechuga es de color verde en su totalidad, y presenta gran tamaño y uniformidad, aunque menor volumen que otras del mismo tamaño. Se recolecta en torno a los 40 días desde su plantación y es bastante resistente a las altas temperaturas (entre 20 y 30 ºC).

También se conoce como lechuga de verano, aunque no por ello requiere que se plante sólo en esa fecha. Suele plantarse en zonas tropicales durante todo el año y presenta un repollo voluminoso, con hojas que pueden llegar hasta los 25 cm de longitud.

La mejora genética ha hecho de los tipos de lechuga Kagraner Sommer resistencia al calor para poder ser cultivada en zonas cálidas y evitar el famoso espigado, que desecha por completo la planta.

9. Tipos de lechuga Baby

Se conocen así por su tamaño en comparación con el resto de variedades. Tiene un tiempo de recolección corto, en torno a los 45 días desde su plantación y se siembra con un marco de plantación de 20 centímetros entre lechuga y 30 cm entre surcos. Según tu clima, esta variedad de lechuga podrás plantarla todo el año.

Es quizás una de las más conocidas y usadas en España, ya que por su tamaño es perfecto para solitarios o familias pequeñas. Puedes usar un brote de lechuga para acoplarlo a una ensalada, sin necesidad de quitar hojas o dejar el resto en el frigorífico.

Suelen servirse en bandejas de varias, normalmente de 3 lechugas (como en la foto).

Suele conocerse también como Little Gem, y prácticamente en sabor y aspecto es como una romana, pero evidentemente mucho más pequeña de tamaño.

10. Butterhead o mantecosa

Lechuga butterhead. Fotografía: Brian Gardner

Suele ser muy parecida en color y forma a la iceberg, aunque desarrolla un tamaño menor. Su sabor es agradable, dulce y suave al paladar. De entre este tipo de lechuga destacan la variedad Bibb y Boston.

Dentro de la lechuga mantecosa encontramos otros tipos, como la mantecosa 4 estaciones (color más violáceo). Se cosecha a partir de los 60 días y su periodo de plantación es de enero hasta abril.

11. Variedad de lechuga Reina de Mayo

Lechuga reina de mayo. Fuente: agroforestaldelosrios

Lechuga tipo repollo, bastante apretada y con gran densidad de hojas. Es de color verde en su totalidad (como trocadero), tierna y crujiente cuando se muerde y de gran sabor (dentro de lo que una lechuga puede ofrecer). Se recoge a los 3 o 4 meses desde el inicio de la siembra, según el clima.

  • Origen: asiático (a partir de el subtipo Lactuca serriola).
  • Siembra en semillero: en clima mediterráneo, sembrar entre enero y marzo. Clima continental. enero-febrero y octubre y noviembre.
  • Profundidad de siembra: de 0,5 a 1 cm de profundidad. Poner varias semillas (entre 3 y 4) por hoyo y realizar posteriormente repicado.
  • Marco de plantación: 20 y 30 cm entre plantas y 40 a 50 cm entre líneas.
  • Exposición solar: adaptable a todas las situaciones.
  • Riego: frecuente y regular.
  • Periodo de recolección: clima mediterráneo desde abril hasta junio. Clima continental desde mayo a junio y febrero-marzo.

12. Maravilla 4 estaciones

Lechuga maravilla 4 estaciones. Fuente: elhuertodellopez

13. Cogollitos de Tudela

Los cogollitos de tudela son unos tipos de lechuga pequeños, como la baby, apta para el consumo en pequeñas familias y preparación de ensaladas.

No destaca por su color pero sí por su sabor, con un característico dulzor.

Podréis encontrar distintas variedades de semillas de lechuga para plantar en el huerto o en el jardín y quedaros con vuestras favoritas. Lo ideal, para ensaladas es la mezcla de distintas variedades.

  • Época de siembra: siembra directa entre todo el año (clima mediterráneo) y enero y febrero (clima continental).
  • Profundidad de siembra: entre 0,5 y 1 cm de profundidad. Poner varias semillas en el mismo hoyo y posteriormente realizar repicado.
  • Recolección: abril y mayo en clima mediterráneo y mayo y junio en clima continental.

Adquiere gran tamaño cuando se realiza la recolección. Tiene colores oscuros, verdes y rojizos y es bastante uniforme en cuanto a densidad. De entre sus ventajas destaca su gran sabor y su contenido en nutrientes y vitaminas. Si estás buscando una variedad no tan común con gran contenido nutricional, la Maravilla 4 estaciones puede ocupar un sitio en tu huerto. 🙂

¡Ojo! Aquí no están todos, pero si la gran mayoría. Luego hay muchísimas variedades de entre estos tipos de lechugas. 🙂

Algunos consejos de última hora para los que se hayan animado a cultivar la lechuga:

Semillas recomendadas

Un saludo. Agromática.

Las lechugas se pueden agrupar en cuatro variedades botánicas, aunque comercialmente se distinguen otros tipos según el cogollo, tipo de hojas, color, etc. Algunos de estos tipos están formados por la lechuga ‘Romana’, ‘Iceberg’, ‘Trocadero’, ‘Minirromanas’, etc. Continuamente aparecen nuevas variedades dentro de estos tipos, con mejores características: resistencia a enfermedades, mejores cogollos…
Dentro de la especie Lactuca sativa se pueden distinguir cuatro variedades botánicas:
Lactuca sativa var. longifolia, que engloba las lechugas que se aprovechan por sus hojas, aunque no forman un cogollo verdadero. Las hojas son generalmente ovaladas.
Lactuca sativa var. capitata: son las lechugas que forman un cogollo apretado de hojas que pueden presentar formas variables.
Lactuca sativa var. intybacea: son lechugas que poseen hojas sueltas y dispersas.
Lactuca sativa var. augustana, que engloba unas lechugas que se aprovechan por sus tallos, presentando hojas puntiagudas y lanceoladas. Se cultivan frecuentemente en China, y se conocen como ‘lechugas espárrago’.
Las dos primeras variedades son las más extendidas en el mundo occidental.
Las lechugas también se agrupan en diferentes tipos comerciales según algunas características agronómicas, como la capacidad de formar cogollos, la consistencia de las hojas o la adaptación a una determinada estación. Dentro de los tipos más tradicionales están la lechuga ‘Romana’, la lechuga ‘Iceberg’ y la lechuga ‘Trocadero’. Otros tipos más recientes son el de las lechugas ‘Minirromanas’, las lechugas ‘Little Gem’ o cogollitos, el ‘Lollo Rosso’, ‘Hoja de Roble’ y ‘Lollo biondo’.
La lechuga tipo ‘Romana’ se encuentra englobada dentro de la variedad botánica longiflora y es una lechuga que no forma un verdadero cogollo. La hoja tiene forma oblonga y presenta un nervio central muy ancho. Dentro de este tipo se engloban a su vez otros tipos según la forma, color, abullonado, borde de la hoja y comportamiento:
Valladolid: es un tipo adaptado a cultivo de invierno. Da piezas compactas, de 1kg de peso medio. Suelen ser de color verde oscuro, ligeramente abullonadas, de hojas brillantes y borde de la hoja liso.
Inverna: las lechugas de este tipo son más voluminosas, de color verde claro, hojas anchas, finas y con el borde ligeramente dentado. Algo abullonadas, forman repollos menos prietos que las del tipo Valladolid.
Parrish Island o Cos: las variedades del tipo Cos dan lechugas de color verde intenso, con hojas muy abullonadas, gruesas y crujientes.
Romana del Prat: son lechugas de hoja más estrecha, fina, de color verde intenso. El borde de la hoja es liso. Arrepollan muy mal, aunque son muy apreciadas por su sabor y textura.
El grupo de las lechugas ‘Iceberg’ es el que ha experimentado un Mayor crecimiento en los últimos años. Estas lechugas pertenecen a la variedad botánica capitata y hay variedades comerciales con diferencias en cuanto al color, abullonamiento y borde las hojas. Al igual que ocurre con la lechuga ‘Romana’, dentro de este tipo se han formado otros:
Empire: es un tipo adaptado a épocas calurosas. Su color es verde medio, con hojas poco abullonadas y de bordes rizados.
Grandes Lagos: forma hojas de color verde brillante, no abullonadas y de borde muy rizado, y da cogollos de tamaño mediano. Este tipo prácticamente ha desaparecido.
Calmar: son variedades de hoja verde brillante, algo abullonadas y con bordes rizados. También es un tipo casi desaparecido.
Salinas: es el tipo más difundido, ya que forma mejor los cogollos y presenta un mejor sabor. Las hojas son de color verde mate, algo abullonadas y con el borde liso. El cogollo es esférico.
Vanguard da plantas vigorosas, con hojas oscuras, abullonadas y de bordes lisos. Se cultivan en invierno.
Otro grupo de variedades de lechuga es de las variedades Trocadero. A estas lechugas se las conoce como mantecosas, y forman parte del grupo de lechugas que acogollan (variedad capitata). Algunas variedades de este tipo son Remco, Dominó y Ventura.
El tipo Batavia se engloba dentro de la variedad botánica capitata. Forma cogollo y tiene la hoja crujiente, con un dentado más o menos profundo. Dos variedades de este grupo son Maravilla de Verano y Dorada de Primavera.
Las lechugas tipo Minirromana son de reciente aparición. Su tamaño es uniforma y adecuado para una ensalada familiar. Forman cogollo, son crujientes y tienen buen sabor. La altura es de unos 20cm, y el peso del cogollo varía entre los 250 y los 450g. Algunas variedades son Lincoln, Livro, y Doncella.
Otro tipo es el de los cogollitos o lechugas Little Gem. Son variedades de hoja larga que forman un cogollo compacto de unos 10-15cm de altura y 8-10cm de diámetro. Algunas variedades son Ferro, Bambi y Serwood.
Otros tipos recientes de variedades que no llegan a formar cogollo son:
Lollo Rosso: estas lechugas tienen hojas rojas de textura suave. Algunas variedades son Lotto, Valeria y Malibú.
Hoja de Roble: son lechugas de hoja roja y textura fuerte, con el borde ondulado. Magalie es una de las variedades de este tipo.
Lollo biondo: son lechugas de borde muy rizado, de color verde amarillento y textura suave. Una variedad es Cireo.
Por la importancia comercial de esta especie continuamente están apareciendo nuevas variedades como resultado de la selección que se realiza para obtener lechugas con cogollos más compactos y mejor formados, adaptadas a determinadas condiciones climatológicas, resistencia enfermedades, etc.

Lechuga tipo romana. Las lechugas romanas no acaban formando cogollo, y a menudo se atan con una goma elástica. Fuente: Elaboración propia

La lechuga (Lactuca sativa) es un cultivo presente en todas las huertas. Muy apreciada en ensaladas, la posibilidad de consumir una lechuga recién cortada es de esos placeres que hacen que valga la pena el esfuerzo de cuidar un huerto.
Existen multitud de tipo de lechugas: Diferentes colores, formas de las hojas, acogolladas o de hojas sueltas… Eso hace que a veces, cuando compramos semillas o plantel, surjan dudas razonables que hoy intentaremos aclarar.
La lechuga es una planta de la familia de las compuestas que presenta tres variedades cultivadas en nuestro país:

Tipo Romana: (Lactuca sativa var. Longifolia):

Generalmente de hoja ovalada y alargada que no llega a formar verdaderos cogollos. Es la que se conoce como “romana”.

De la variedad de lechuga romana son las que vemos atadas con una goma en los mercados, precisamente porque no tienden a formar cogollo y así también se consigue blanquear las hojas más internas.
Ejemplos: Los diferentes cultivares de Romana, Oreja de mulo, Valladolid, cogollos de Tudela etc..

Tipo Acogolladas: (Lactuca sativa var. Capitata):

Variedades seleccionadas por su capacidad de formar cogollos. No necesitan atado. De entre estas, se diferencian las de hojas consistentes (Batavia, Iceberg, Grandes lagos, Maravilla de verano) de las de hojas flácidas o mantecosas como la Trocadero o la Reina de mayo
Ejemplos: La conocida iceberg, las de la variedad Maravilla, Batavia, trocadero

Tipo Hojas sueltas: (Lactuca sativa var. Intybacea):

Variedades de hojas sueltas, cortas y de diferentes formas que no forman cogollos. Son ideales para recolectar poco a poco por hojas y sin cortar la planta, ya que sufren de mala conservación una vez cosechadas. Son muchas de las que encontramos en las bolsas de preparados de 4ª gama.
Ejemplos: Hoja de roble, Lollo rossa, Red salad Bowl
Existen centenares de cultivares seleccionados para poder cultivar lechugas todo el año. Así, de cada variedad, en cada estación existen en el mercado planteles adaptados a la época del año que se van a desarrollar. Encontraremos pues romanas de verano o de invierno, acogolladas de verano o de invierno etc..
Principalmente, el accidente más frecuente en el cultivo de la lechuga es la subida a flor prematura, por lo que debemos asegurarnos que sembramos o plantamos ejemplares de la variedad adecuada para cada estación.
Así que ahora, cuando compremos semillas o plantel, ya podremos pedir según nuestras preferencias, al menos a nivel del tipo de lechuga, si queremos una lechuga romana, una lechuga acogollada o una lechuga de hojas sueltas.

Lechuga morada

Nombre Científico: lactuca sativa L
Reino: Plantae

Lechuga Morada Tiene escasa cantidad de calorías y un alto contenido en fibra. Los bordes rojos de este tipo de lechuga se deben a un pigmento llamado antocianidina, que es un antioxidante que ayuda a mantener flexibles las paredes de las arterias y venas y colabora, de este modo, con la prevención de enfermedades cardiovasculares.

  • La lechuga hoja de roble debe su nombre a su similitud a las hojas del árbol con el mismo nombre, y algo curioso resulta que no se trate de una variedad de lechuga L. sativa, sino que pertenece a la especie de las achicorias (Chicorium intybus).

Habitad

Su origen se situa en Asia,apartir de la especie lactuca serriola,se encuentra ampliamente en todo el mundo,presentando diversa variedades,algunas veces aparece asivestrada.

Otras caraterísticas

bordes rojos de sus hojas se deben a un pigmento llamado antocianidina, sustancia también encontrada en el vino, que lleva a cabo una actividad antioxidante en el organismo, por lo que todos los alimentos que contienen este pigmento son de interés terapéutico, tal es el caso de la frambuesa, zarzamora y el arándano. Su alto exceso alcalino hace a la lechuga italiana, un fuerte neutralizador de ácidos, por consiguiente, útil para combatir distintas enfermedades.

Historia

Uno de los tradicionales alimentos de nuestra civilización: persas, griegos y romanos ya la cultivaban y se beneficiaban de sus propiedades alimenticias. Es un ingrediente de nuestra alimentación por antonomasia y su sabor fresco combina muy con casi todos los ingredientes de nuestras ensaladas.

Propiedades

Su hoja tiene un alto contenido en fibra, la sabiduría popular le confiere propiedades para la anemia y debilidad en general, diurético, favorecedora del sueño (recomendada para los que padecen de insomnio) e incluso para la cura de bronquitis leves o. incluso, la caspa…. ;muy aconsejable para dietas de pérdida de peso.

Componentes

La lechuga es un buen diurético, ayuda en el aparato digestivo: libera al organismo de flatulencias, evitando la sensación de llenado del estómago. Mejora la circulación, previene la arteriosclerosis y disminuye el colesterol. La lechuga también tiene un efecto tranquilizante, ayuda a calmar los nervios, controlar las palpitaciones y a dormir mejor. Ayuda a combatir los ataques de asma y los espasmos bronquiales.

  • Es una base ideal para ensaladas

Con las primeras ensaladas que se comen en la infancia, es fácil decantarse por las hojas más claritas de la lechuga, en casa la que se consumía era la lechuga romana, y siempre preferíamos el corazón, su sabor es más suave y dulzón, y su textura más crujiente que las hojas del exterior. Muchos habremos escuchado cuando éramos niños que las hojas de lechuga que más alimentan, son las más oscuras.

Actualmente, la variedad de lechugas que se consumen es mucho más amplia, podemos acceder a lechugas casi blancas como son la iceberg, a las de hoja verde como la mencionada romana, la trocadero, la hoja de roble… y las que tienen las puntas rojizas o moradas, como la maravilla o la otra variedad de hoja de roble, entre otras. Muchas veces se escoge una u otra variedad según nos agrade por la textura o por el sabor, aunque también se eligen en ocasiones por la vistosidad que dan al plato, pero lo interesante es saber qué variedades de lechuga son más nutritivas.
Aunque la tendencia actual es comprar las ensaladas envasadas que combinan distintas variedades de lechuga, podríamos asegurar que muchas personas desconocen el sabor de cada una de las variedades que componen la ensalada, se mezclan y no se reconocen cuáles son más dulces, más astringentes… siempre recomendamos que de vez en cuando se compren las lechugas enteras, se conozcan, se limpien, se troceen y se saboreen, además algo se ahorra.

De todas formas, las ensaladas de cuarta gama siempre son un buen fondo de nevera por varios motivos, uno de ellos es que al haberla comprado, hay que consumirla pronto, por lo que las personas que no tengan facilidad para disfrutar de una ensalada, se obligan un poco. También tiene gran valor lo cómodo que es preparar una ensalada variada en pocos minutos, y si hablamos de los nutrientes, cuanta más variedad de hojas, más variedad de nutrientes, aunque su aporte sea similar.

La cuestión es que hemos encontrado una pequeña infografía que muestra qué valores nutritivos destaca en cada variedad de hortaliza, sólo hay cinco, pero es suficiente para tomar consciencia de que comer una ensalada puede nutrirnos más si seleccionamos las mejores variedades de lechuga.

En la imagen superior podréis ver que la lechuga iceberg es la menos rica en nutrientes. Ya lo sabemos, desde niños, las hojas más oscuras han recibido más luz y sintetizan más vitaminas y minerales, ganando también más valor, no sólo la variedad de lechuga, también de una misma pieza, son más nutritivas las hojas externas.

Beneficios y propiedades de las diferentes variedades de lechuga

10 septiembre, 2019 8:48

Hay muchas variedades de lechuga, y cada una de ellas, además de distinto sabor, tiene diferentes cantidades de nutrientes y vitaminas.

Cada variedad de lechuga, además de distinto sabor, tiene diferentes cantidades de nutrientes y vitaminas.

La lechuga es el complemento ideal para cualquier carne, y la base de la mayoría de las ensaladas. Es económica, sabrosa y fácil de preparar.

Ingrediente sorpresa: una familia encontró una rana viva en una ensalada envasada

Tiene poquísimas calorías, por lo que es muy usada en dietas para adelgazar. Pero también tiene muchas otras propiedades beneficiosas para nuestra salud, que no son tan reconocidas.

Pero también hay muchas variedades de la misma planta, con sabor diferente y diversas cualidades, por lo que hay que aprender a elegir qué tipo de lechuga nos conviene.

Natalia Calvet, coach y experta en hábitos saludables, valora esta verdura: “Es un alimento muy refrescante por su gran contenido en agua y nos aporta minerales y vitaminas interesantes aunque no en grandes cantidades, como potasio, magnesio, calcio, vitamina A en forma de betacaroteno y vitaminas del grupo B, especialmente ácido fólico y vitamina C”.

En cuanto a la manera de utilizarlas, Natalia reconoce: “Son las reinas de las ensaladas pero también se pueden incorporar en cremas de verduras; y una utilidad fantástica es como sustituto del pan en wraps, tortitas mejicanas, hamburguesas y demás”.

Por su parte, Gema Cabañero, nutricionista y experta en antiaging, explica: “Decir que todas las lechugas son iguales sería como decir que todos los quesos son iguales, cuando sabemos que el queso de Burgos es más sano que un queso de cabra”.

Aunque si revisamos los libros de botánica encontraremos más de cien tipos de lechuga, solo unas pocas están disponibles en las verdulerías. Te mostramos las más conocidas.

Lechuga romana

Es la más común, y más barata, la que viene en el restaurante cuando pedimos una “ensalada mixta”. También es la que aporta mayor cantidad de vitaminas y minerales, Omega 3 y hierro.

Escarola

Su hoja es dentada y tiene un sabor fuerte y amargo. Se utiliza en las ensaladas de invierno, y es ideal para las dietas de bajas calorías: está compuesta por un 95% de agua.

Rúcula

Esta variedad es especial por su contenido de vitamina K, que ayuda a combatir la posteoporosis. Tiene sabor amargo y es ideal para combinar con pesto.

Endivias

Auanque no lo parece, es un tipo de lechuga. Sus hojas son amarillas o blancas, se come cruda o cocida. Es rica en fibras y posee acción antiinflamatoria.

Lechuga Iceberg

Es la que menos valor nutricional tiene, se debe combinar con otros vegetales y hortalizas. Es de color claro, hoja crujiente y sabor delicado. Por su gran cantidad de agua, es buena para mantenernos hidratados.

Lechuga morada

Sus hojas de color rojizo aportan visualmente a las ensaladas, pero por su sabor dulzón es ideal para combinar con queso. Tiene alto contenido de hierro, zinc y cobre.

Para elegir la lechuga, debes tener en cuenta que las hojas deben estar firmes y crujientes, y los bordes no deben estar oscurecidos ni ajados.

Lo más importante a tener en cuenta es una correcta higiene: debe lavarse con abundante agua, y lo ideal es dejarla sumergida durante cinco minutos con unas gotas de vinagre o lavandina.

El consumo frecuente de lechuga previene el sobrepeso, el envejecimiento, la hipertensión, la osteoporosis. También ayuda en enfermedades cardíacas u oculares. Si se la consume cocida, es buena para combatir el asma, la tos o los espasmos bronquiales.

Si bien es ideal en las dietas de bajas calorías, su consumo excesivo puede ser perjudicial: “Más de una ración al día, puede producir un decrecimiento de los niveles de potasio, lo que puede influir en la velocidad del metabolismo”, apunta Gema Cabañero. “Al mismo tiempo, esto puede hacer que se retengan más líquidos y aumente el peso”.

Fuente: Elle

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