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Tipos de violencia

Tabla de contenidos

Una mujer llega al hospital debido a una serie de lesiones. Un moretón en el ojo, quemaduras, arañazos en la espalda, la muñeca fracturada, daños en el aparato genital, un historial de visitas al hospital por supuestas caídas… Si bien pueden deberse a muy diversas causas, la presencia combinada de estos factores hace sospechar de la existencia de violencia de género.

Este tipo de violencia es un problema que aún permanece en la sociedad actual y que se ha llevado por delante la vida de numerosas personas, asesinadas a manos de su pareja. Pero la violencia de género no se reduce a la agresión física. Existen diversos tipos de violencia de género, el cual desvirtúa y menoscaba la situación de una persona a causa de su género.

El concepto de violencia de género

Se entiende por violencia de género (o violencia machista, según otras fuentes) a todo aquel tipo de violencia que se lleva a cabo vulnerando el bienestar físico, psíquico o relacional de una persona debido a su sexo o identidad de género. Se usa de manera intencional la agresión, sea mediante la fuerza física o, con el propósito de causar daños, coaccionar, limitar o manipular a la persona objeto de violencia.

Este tipo de violencia puede provocar efectos demoledores en las víctimas. A nivel físico pueden producirse lesiones serias que pueden llevar a la incapacitación, al coma o incluso a la muerte. A nivel psicológico es frecuente que las personas que sufren violencia de género no sean capaces de denunciar, generalmente debido al miedo de posibles repercusiones para ellas o sus seres queridos, la presencia de incredulidad o la creencia de que no van a ser apoyadas.

Tampoco es infrecuente que las víctimas se sientan culpables o responsables de la situación o que teman producir dolor en otras personas (por ejemplo, ante la presencia de hijos). Incluso, según el tipo de educación recibida o el tiempo que la víctima haya podido ser manipulada, se puede llegar a pensar que se trata de una conducta normal y/o que se sientan merecedoras de ella.

Causas

Generalmente la parte agresora actúa movida por el deseo de poder y dominación, y es frecuentemente influenciada por los estereotipos de género. Generalmente detrás de ello hay sentimientos de inseguridad y poca autoestima que se intenta suplir a través de la dominación de quien el individuo considera inferior o incapaz de hacerle frente.

También es posible que haya una autoestima exagerada con tintes narcisistas que produzca que se consideren los propios derechos por encima de los del resto. Puede encontrarse en algún caso un maltrato instrumental dirigido a un objetivo concreto. Por último, la ausencia de empatía es un fenómeno y/o una impulsividad no controlada pueden facilitar la agresión.

Distinguiendo tipos de agresiones

Cuando hablamos de violencia de género solemos pensar en situaciones en que se dan agresiones dentro de una pareja. La situación de violencia de género más común es la de un hombre que comete una serie de abusos continuados y sistemáticos una mujer por el hecho de ser mujer, a la cual considera inferior o pretende dominar.

Es por ello que frecuentemente la violencia de género es confundida con la violencia machista o contra la mujer. Sin embargo, no se ha de olvidar que también existen varones que sufren este tipo de violencia por parte de sus parejas. Además, si bien no se suele considerar violencia de género al no basarse en el sexo o la identidad sexual, no se ha de olvidar la existencia de violencia en la pareja en parejas de personas del mismo sexo. Es por ello que hoy en día, más que violencia de género debería hablarse de violencia de pareja.

Tipos de violencia de género

Tal y como se ha indicado anteriormente, el concepto de violencia de género incluye una amplia variedad de actitudes y actuaciones que pueden dañar a la persona desde diferentes dimensiones. A fin de cuentas, existen muchas maneras de dañar a una persona.

Si bien no en todos los casos se agrede a la persona desde todos los ámbitos, dentro de la violencia de género podemos encontrar los siguientes tipos de violencia.

La más visible y reconocida como violencia de género, se considera violencia física todo aquel acto en que se inflige un daño físico a la víctima que a través de la agresión directa. Dicho daño puede ser temporal o permanente.

Dentro de este tipo de violencia se incluyen golpes, heridas, fracturas, arañazos. Si bien en ocasiones se pueden llegar a trivializar o considerar que pueden producirse durante una discusión, empujones y zarandeos también entran dentro de la categoría de violencia física. Se pueden producir una incapacitación física debido a las consecuencias de las agresiones, e incluso según el nivel de daños causados puede llevar a la muerte.

Este tipo de violencia se caracteriza porque, si bien a nivel físico puede no existir una agresión, la víctima se ve humillada, minusvalorada y atacada psicológicamente. Dicho ataque puede ser directo y realizado activamente en forma de insultos y vejaciones o bien llevado a cabo de un modo más pasivo, desvalorizando a la pareja sin que ésta considere que está sufriendo un ataque.

La violencia psicológica incluye la presencia de humillaciones, amenazas y coacciones (utilizándose en algunos casos la amenaza de agresión física a la víctima o a allegados), desprecio y desvalorización. También hacer que la persona se sienta indefensa, obligada a hacer determinadas acciones y dependiente del agresor, culpable de la situación de abuso y merecedora de un castigo.

Debido a que en muchas ocasiones no se percibe una agresividad directa en el mensaje, muchas víctimas no son conscientes de estar siendo maltratadas y no emprenden acciones contra el agresor. Se puede considerar que prácticamente en todos los casos de violencia de género, independientemente del tipo y motivo de ésta, hay violencia de tipo psicológico.

  • Artículo relacionado: «Perfil del maltratador psicológico: 21 rasgos en común»

3. Violencia sexual

Si bien de algún modo podría considerarse dentro de la violencia física, la violencia sexual se refiere concretamente a aquel tipo de situaciones en que una persona es forzada o coaccionada para llevar a cabo actividades de índole sexual en contra de su voluntad, o bien en que la sexualidad es limitada o impuesta por otra persona.

No es necesario que exista penetración ni que se produzca el acto sexual. Incluye la presencia de violaciones dentro de la pareja, la prostitución forzada, forzar la concepción o el aborto, mutilaciones genitales, acoso sexual o tocamientos indeseados entre otros.

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4. Violencia económica

Este tipo de violencia se basa en la reducción y privación de recursos económicos a la pareja o su prole como medida de coacción, manipulación o con la intención de dañar su integridad. También se considera como tal el hecho de obligar a depender económicamente del agresor, impidiendo el acceso de la víctima al mercado laboral mediante amenaza, coacción o restricción física.

5. Violencia patrimonial

Se considera violencia patrimonial la usurpación o destrucción de objetos, bienes y propiedades de la persona víctima de violencia con intención de dominarla o producirle un daño psicológico. En muchos sentidos, estos bienes son el fruto de décadas de trabajo, y destruirlos es una manera de hacer ver que todos esos esfuerzos no han servido de nada. Sin embargo, hay que señalar que este tipo de agresiones pueden afectar a la vez a otras personas, especialmente a los vecinos.

La violencia social se basa en la limitación, control y la inducción al aislamiento social de la persona. Se separa a la víctima de familia y amigos, privándola de apoyo social y alejándola de su entorno habitual. En ocasiones se pone a la víctima en contra de su entorno, produciendo que o víctima o entorno decidan desvincularse.

Por ejemplo, los ataques contra la fachada del hogar son muy característicos de este tipo de violencia, ya que permiten dejar signos visibles por todo el mundo de que la víctima merece ser atacada a la vista de todos.

7. Violencia vicaria

Un gran número de parejas en las que se produce violencia de género tienen hijos. En muchas ocasiones el agresor decide amenazar, agredir e incluso matar a dichos hijos con el propósito de dañar a su pareja o ex-pareja.

Este tipo de violencia es denominada violencia vicaria, que también incluye el daño causado a los menores por la observación de malos tratos entre los progenitores. El impacto psicológico es lo que se busca, a través del control, el sometimiento y las agresiones a personas que no están directamente involucradas en el núcleo del conflicto.

Cuidado: la violencia de género no es solo en la pareja

Cuando pensamos en violencia de género en lo primero que pensamos es la existencia de malos tratos en situaciones de pareja. Pero la violencia de género no es específica del ámbito de la pareja, sino que puede darse en múltiples ámbitos sin necesidad de que quien la lleve a cabo sea un cónyuge. Las instituciones, la familia y la sociedad en general también pueden ser lugares donde aparezcan situaciones de violencia de género como las anteriores.

Es necesario trabajar de cara a prevenir y concienciar a la ciudadanía, educando en diferentes aspectos como la tolerancia a la diversidad, la igualdad de derechos y oportunidades y la educación emocional de cara a evitar nuevas situaciones de violencia de género.

Referencias bibliográficas:

  • Durán, M. (2004). Análisis jurídico-feminista de la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género. Artículo 14. Una perspectiva de género. Boletín de Información y Análisis Jurídico. Instituto Andaluz de la Mujer.
  • Kilmartin, C; Allison, J. A. (2007). Men’s Violence Against Women: Theory, Research, and Activism. Routledge.
  • Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género de 28 de diciembre de 2004, BOE de 29 de diciembre de 2004.
  • Lorente, M. (2001). Mi marido me pega lo normal. Agresión a la mujer: realidades y mitos. Ares y Mares, Editorial Crítica, Madrid.

Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, Presidencia de la Nación.

Violencia de Género

Tipos y Modalidades de Violencia

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Tipos de violencia

La ley Nº 26.485 conceptualiza distintos tipos de violencia categorizándolas en:

Física:

La que se emplea contra el cuerpo de la mujer produciendo dolor, daño o riesgo de producirlo y cualquier otra forma de maltrato o agresión que afecte su integridad física.

Psicológica:

La que causa daño emocional y disminución de la autoestima o perjudica y perturba el pleno desarrollo personal o que busca degradar o controlar sus acciones, comportamientos, creencias y decisiones, mediante amenaza, acoso, hostigamiento, restricción, humillación, deshonra, descrédito, manipulación o aislamiento.

Sexual:

Cualquier acción que implique la vulneración en todas sus formas, con o sin acceso genital, del derecho de la mujer de decidir voluntariamente acerca de su vida sexual o reproductiva a través de amenazas, coerción, uso de la fuerza o intimidación, incluyendo la violación dentro del matrimonio o de otras relaciones vinculares o de parentesco, exista o no convivencia, así como la prostitución forzada, explotación, esclavitud, acoso, abuso sexual y trata de mujeres.

Económica y patrimonial:

La que se dirige a ocasionar un menoscabo en los recursos económicos o patrimoniales de la mujer, a través de la perturbación de la posesión, tenencia o propiedad de sus bienes, pérdida, sustracción, destrucción, retención o distracción indebida de objetos, instrumentos de trabajo, documentos personales, bienes, valores y derechos patrimoniales.

Simbólica:

La que a través de patrones estereotipados, mensajes, valores, íconos o signos transmita y reproduzca dominación, desigualdad y discriminación en las relaciones sociales, naturalizando la subordinación de la mujer en la sociedad.

Modalidades de Violencia:

Además la ley señala que según las formas que se manifieste en los distintos ámbitos las Modalidades son:

Violencia doméstica:

Aquella ejercida contra las mujeres por un integrante del grupo familiar, independientemente del espacio físico donde ésta ocurra, que dañe la dignidad, el bienestar, la integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial, la libertad, comprendiendo la libertad reproductiva y el derecho al pleno desarrollo de las mujeres. Se entiende por grupo familiar el originado en el parentesco sea por consanguinidad o por afinidad, el matrimonio, las uniones de hecho y las parejas o noviazgos. Incluye las relaciones vigentes o finalizadas, no siendo requisito la convivencia;

Violencia institucional:

Aquella realizada por las/los funcionarias/os, profesionales, personal y agentes pertenecientes a cualquier órgano, ente o institución pública, que tenga como fin retardar, obstaculizar o impedir que las mujeres tengan acceso a las políticas públicas y ejerzan los derechos previstos en esta ley. Quedan comprendidas, además, las que se ejercen en los partidos políticos, sindicatos, organizaciones empresariales, deportivas y de la sociedad civil;

Violencia laboral:

Aquella que discrimina a las mujeres en los ámbitos de trabajo públicos o privados y que obstaculiza su acceso al empleo, contratación, ascenso, estabilidad o permanencia en el mismo, exigiendo requisitos sobre estado civil, maternidad, edad, apariencia física o la realización de test de embarazo. Constituye también violencia contra las mujeres en el ámbito laboral quebrantar el derecho de igual remuneración por igual tarea o función. Asimismo, incluye el hostigamiento psicológico en forma sistemática sobre una determinada trabajadora con el fin de lograr su exclusión laboral;

Violencia contra la libertad reproductiva:

Aquella que vulnere el derecho de las mujeres a decidir libre y responsablemente el número de embarazos o el intervalo entre los nacimientos, de conformidad con la Ley 25.673 de Creación del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable;

Violencia obstétrica:

Aquella que ejerce el personal de salud sobre el cuerpo y los procesos reproductivos de las mujeres, expresada en un trato deshumanizado, un abuso de medicalización y patologización de los procesos naturales, de conformidad con la Ley 25.929.

Violencia mediática:

Aquella publicación o difusión de mensajes e imágenes estereotipados a través de cualquier medio masivo de comunicación, que de manera directa o indirecta promueva la explotación de mujeres o sus imágenes, injurie, difame, discrimine, deshonre, humille o atente contra la dignidad de las mujeres, como así también la utilización de mujeres, adolescentes y niñas en mensajes e imágenes pornográficas, legitimando la desigualdad de trato o construya patrones socioculturales reproductores de la desigualdad o generadores de violencia contra las mujeres.

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Cuando escuchamos hablar sobre violencia de género o violencia machista, lo primero que pensamos es en maltrato físico, en golpes, puñetazos y cualquier tipo de acción que hiera físicamente a la mujer. Pero lamentablemente existen más tipos de violencia de género, situaciones que se dan, sin ser tan visibles como la agresión física, y por tanto más difícil de detectar.

Antes de conocer los diferentes tipos, es importante saber qué se entiende por violencia de género:

«Todo aquel tipo de violencia que se lleva a cabo vulnerando el bienestar físico, psíquico o relacional de una persona debido a su sexo o identidad de género. Se usa de manera intencional la agresión, sea mediante la fuerza física o, con el propósito de causar daños, coaccionar, limitar o manipular a la persona objeto de violencia.»

El concepto de violencia de género incluye una amplia variedad de actitudes y actuaciones que pueden dañar a la persona desde diferentes aspectos. Existen muchos tipos de violencia de género:

Violencia física

Como dijimos anteriormente, es el tipo de violencia de género más visible y más representativa de violencia machista. Se considera violencia física todo aquel acto que conlleva un daño físico a la víctima a través de la agresión directa. Se incluyen golpes, heridas, fracturas, arañazos, puñetazos, patadas… Se puede producir una incapacitación física e incluso la muerte, en función de la intensidad de la agresión.

Violencia psicológica

En este tipo de violencia la víctima se ve humillada, minusvalorada y atacada psicológicamente, mediante insultos y vejaciones, o bien llevado a cabo de un modo más pasivo, desvalorizando a la pareja sin que ésta considere que está sufriendo un ataque. El objetivo es hacer que la persona se sienta indefensa, manipularla y controlarla psicológicamente.

Dentro de la violencia psicológica hay que destacar la Luz de gas o Gaslight, es una forma de maltrato psicológico. ¿Cómo reconocerlo?:

  • No existe una agresión física clara, por lo que no se relaciona directamente como violencia de género.
  • Se discute, se pone en duda, se menosprecian o se anulan los puntos de vista de la pareja frente a cualquier situación.
  • Se pierde la capacidad de toma de decisiones por miedo a no satisfacer las expectativas de la pareja.

Violencia sexual

Se refiere a aquel tipo de situaciones en que una persona es forzada o coaccionada para llevar a cabo actividades de índole sexual en contra de su voluntad. Incluye la presencia de violaciones dentro de la pareja, la prostitución forzada, forzar la concepción o el aborto, mutilaciones genitales, acoso sexual.

Violencia económica

Se basa en la reducción y privación de recursos económicos a la pareja. También se considera como tal el hecho de obligar a depender económicamente del agresor, impidiendo el acceso de la víctima al mercado laboral mediante amenaza, coacción o restricción física.

Violencia patrimonial

Se considera violencia patrimonial la usurpación o destrucción de objetos, bienes y propiedades de la víctima con intención de dominarla o producirle un daño psicológico.

Violencia social

Se basa en la limitación, control y la inducción al aislamiento social de la persona. Se separa a la víctima de familia y amigos, alejándola de su entorno habitual.

Violencia vicaria

Un gran número de parejas en las que se produce violencia de género tienen hijos. En muchas ocasiones el agresor decide amenazar, agredir e incluso matar a dichos hijos con el propósito de dañar a su pareja o ex-pareja.

A parte de estos tipos de violencia de género podríamos hablar de uno más, ya que cada vez está más presente en la sociedad, sobre todo entre la población adolescente.

Se trata de la Violencia Digital, se caracteriza por un excesivo control y dominación a la víctima en Internet y las nuevas tecnologías. ¿Cómo detectarla?:

  • Acosar o controlar a tu pareja usando el móvil.
  • Interferir en relaciones de tu pareja en Internet con otras personas.
  • Espiar el móvil de tu pareja.
  • Censurar fotos que tu pareja publica y comparte en redes sociales.
  • Controlar lo que hace tu pareja en las redes sociales.
  • Exigir a tu pareja que demuestre dónde está con su geolocalización.
  • Obligar a tu pareja a que te envíe imágenes íntimas.
  • Comprometer a tu pareja para que te facilite sus claves personales.
  • Obligar a tu pareja a que te muestre un chat con otra persona.
  • Mostrar enfado por no tener siempre una respuesta inmediata.

>> ¿Cómo detectar la Violencia de Género?

Te explicamos qué es la violencia de género y los tipos de violencia que existen. Además, qué hacer ante un hecho de violencia de género.

La violencia de género incluye amenazas y privación de las libertades políticas y civiles.

  1. ¿Qué es violencia de género?

La violencia de género es la violencia que ejerce alguien sobre una persona sólo por su género. Las acciones que consideramos violentas son todas aquellas que afectan de forma negativa a la identidad, la sexualidad y libertad reproductiva, la salud física y mental y el bienestar social de una persona.

El concepto de violencia de género, en algunas legislaciones, se reduce a la violencia ejercida hacia las mujeres, pero es más complejo que eso. Este tipo de violencia incluye dinámicas de dominación, incluyendo las amenazas y la privación arbitraria de las libertades políticas y civiles, independientemente del ámbito en el que sucedan.

Entre los actos más aberrantes de violencia de género podemos encontrar ablación de clítoris, el infanticidio femenino, las violaciones, la prostitución forzada, los abortos en función del sexo del no nato, la violencia contra las prostitutas, la castración, el tráfico de personas, el acoso y hostigamiento dentro de organizaciones, y ataques homolesbofóbicos.

Ver además: Machismo.

Los actos de violencia psicológica producen sensaciones de desvalorización y sufrimiento.

  • Física: este tipo de violencia implica un accionar que produzca dolor y lesiones, o que tenga riesgo de producirlos. Este tipo de agresión afecta la integridad física de la persona. Puede darse en relaciones laborales, personales o familiares por igual y variar desde empujón hasta un intento de homicidio. Este tipo de maltrato es el que resulta más sencillo de demostrar en una corte.
  • Psicológica: los actos de violencia psicológica son todos aquellos que producen sensaciones de desvalorización y sufrimiento. Estos actos pueden ir desde insultos, a actitudes extremas de control y reproches, humillaciones, autoridad, falta de respeto, imponer un aislamiento o incomunicación, entre otros. Si bien sus secuelas son difíciles de detectar, sus efectos a largo plazo pueden afectar la estabilidad mental y emocional de la víctima.
  • Sexual: en este caso las acciones que vulneren la libertad de elegir cuando, como y de qué manera tener relaciones sexuales serán denominadas violencia sexual. Aún si no se vulnera esta libertad por la fuerza, si no con amenazas o chantajes e intimidación. La violencia sexual incluye violaciones, abusos e interferencias en las elecciones reproductivas.
  • Económica: las acciones que impliquen la retención, destrucción o sustracción de bienes o dinero ilegítimamente por parte del victimario serán denominadas violencia económica. Este tipo de agresión produce la disminución o la eliminación total del bienestar físico y mental de la víctima y sus hijos.
  • Simbólica: este tipo de opresión se ejerce a través de mensajes, medios de comunicación y estereotipos de fuercen a alguien a tomar una posición inferior en relación a otro género.
  • Doméstica: un hecho violento es considerado doméstico si lo realiza un integrante del grupo familiar, no en necesario convivir con el agresor. Dentro del grupo familiar podemos encontrar a parientes sanguíneos y a miembros por afinidad como una pareja.
  • Institucional: este tipo de actos son perpetuados por funcionarios y personal pertenecientes a alguna institución u organización pública. Lo que caracteriza estos actos es que su finalidad consiste en obstaculizar el ejercicio de los derechos y la obtención de beneficios públicos en cuanto a salud u otras cuestiones.
  • Obstétrica: este tipo de accionar violento se da desde trabajadores del sector de la salud hacia las mujeres embarazadas y no embarazadas. Se considera violencia obstétrica tanto el abuso de la medicalización y el trato deshumanizado como la intervención ilegal en los derechos reproductivos.
  1. ¿Qué hacer ante un hecho de violencia de género?

Muchas veces las situaciones de violencia no pueden ser previstas, pero en el caso de que se seamos víctimas de un hecho de ese tipo hay una serie de acciones de emergencia que debemos seguir:

  • Dar aviso: En primer lugar, debemos llamar inmediatamente a la policía.
  • Guardar documentación: Luego debemos guardar nuestra documentación y la de nuestros hijos en un lugar seguro.
  • Atención médica: El siguiente paso es acudir a un centro de atención médica, el parte que emitan desde esa cede será remitido a la corte local en el caso de ser necesario para acciones judiciales. En el centro de atención médica puede un psicólogo tomarnos pericias con el fin de dejar registrado nuestro estado psicológico en el momento del ataque.
  • Recolectar evidencias: Finalmente, no debemos olvidarnos de tomar fotografías de las lesiones y conseguir testigos que puedan confirmar haber visto o escuchado los hechos de violencia.

Violencia machista

La violencia machista se refiere a todas aquellas acciones que contribuyen al menoscabo sistemático de la dignidad, el estima y la integridad física y mental de las mujeres, niñas y personas con una identidad de género y/o sexualidad distinta a la normativa. Es un tipo de violencia estructural, ya que se encuentra presente en todas las sociedades y todos los espacios sociales, aunque se da en distintos niveles y mediante diferentes mecanismos dependiendo de diversas cuestiones de raza, clase y pertenencia a determinado grupo étnico.

Esta violencia es una expresión de la desigualdad que impone el patriarcado y, a su vez, es el instrumento que garantiza su continuidad. Se arma a través de tres ámbitos: la violencia simbólica, que genera los prejuicios y el ideario; la violencia estructural, con todas las instituciones que garantizan la discriminación; y la violencia material, en todas sus expresiones concretas de violencia directa. Asimismo, es un medio que ayuda a reforzar, legitimar y reproducir la supremacía de “lo masculino” sobre “lo femenino” y sobre todas aquellas identidades de género que no se encuentran circunscritas dentro de estas dos categorías.

La violencia machista que se da en el ámbito privado es una de las más extendidas e invisibilizadas, a pesar de que en los últimos años se pueden encontrar una serie de esfuerzos para identificarla y afrontarla. Suele darse en el seno de la familia o dentro de una relación afectiva, siendo el perpetrador aquel que asume un papel masculino dominante, basando los actos de violencia que comete en este rol. Puede tomar la forma de violencia física, psicológica, económica, laboral y/o sexual.

Así mismo, cabe destacar cómo la violencia machista ejercida contra la población LGTTBI penetra con gran intensidad los espacios sociales y adquiere un fuerte nivel de aceptación, siendo muchas veces ignorada o abiertamente incentivada por las instituciones estatales y por la sociedad en general.

Uno de los problemas más graves de la sociedad en la que vivimos es la violencia de género. Este problema tiene sus raíces en la cultura actual, machista y patriarcal, que sin darnos cuenta nos enseña valores que acaban perpetuando a esta situación.

Este tipo de violencia, conocida también como violencia machista, a veces no llegamos a comprender en qué consiste realmente; una buena información sobre este tema es muy importante, ya que nos ayudará a detectar cualquier tipo de señal de violencia machista.

Ten en cuenta que no toda la violencia machista es igual, ya que podemos diferenciar por ejemplo entre la física y la psicológica. A continuación, te explicamos todos los tipos de violencia de género que hay y en qué consisten.

¿Qué es la violencia machista?

Conocida como violencia machista o violencia de género, es cualquier acto de tipo violento que afecta a una persona, tanto físicamente como mentalmente e incluso en su manera de relacionarse, por su identidad de género o por su sexo biológico.

Este tipo de violencia es muy grave, ya que tiene consecuencias en la víctima que pueden llegar hasta la muerte o el coma. No es sólo una violencia física, ya que mentalmente también provoca secuelas que pueden llegar hasta a impedir que la víctima denuncie lo que está pasando.

Violencia de género fuera de la pareja

Al pensar en violencia machista o violencia de género solemos pensar inmediatamente en una pareja, pero esto es un error. La violencia machista puede aparecer en cualquier parte, y no es necesario que dos personas sean pareja para que se forme.

Tanto en las instituciones como en nuestro círculo social o familiar pueden darse casos de este tipo de violencia, ya que está presente en toda la sociedad en general. Es por esta razón que es tan importante concienciar a todos los ciudadanos desde que son pequeños, educando en emociones, tolerancia e igualdad para que no aparezcan.

¿Por qué existe la violencia de género?

Las causas de la violencia de género residen principalmente en nuestra cultura, ya que vivimos en una sociedad patriarcal con una cultura machista que todavía discrimina a la mujer en muchos aspectos, como por ejemplo con la brecha salarial, el techo de cristal o los cánones de belleza imperantes.

Todo esto hace que las mujeres tengan que enfrentarse a lo largo de su vida a muchas más trabas de las que tiene que enfrentarse un hombre, lo que puede llegar a afectar a la seguridad en una misma, la autoestima y, en general, al empoderamiento femenino.

Aunque la falta de seguridad y autoestima puede ser un rasgo que aparece en muchos casos de violencia machista, no es una de las causas que lo provocan. El problema y la causa es este comportamiento machista combinado con una falta de empatía y una impulsividad que no se controla por parte del individuo que ejerce este tipo de violencia, tanto física como psicológica.

Como decíamos anteriormente, todo esto tiene sus raíces en la cultura. Una educación con valores machistas también hace que los niños entiendan ciertas cualidades como importantes para ser hombres de éxito en la vida, haciendo que aparezca esta masculinidad tóxica, que empieza a formarse con frases como “no llores como una nenaza”.

Perfil del maltratador

Los maltratadores que ejercen algún tipo de violencia de género suelen seguir siempre un mismo perfil. En el caso de la violencia física, veremos a una persona agresiva, sin empatía y que se deja llevar por impulso, pero es más difícil distinguir a un maltratador que ejerce violencia sólo de forma psicológica.

Por esa razón, te explicamos qué rasgos suelen aparecer en este tipo de personas:

No toleran

Son personas que creen que su versión es la forma correcta de ver la vida, y no suelen tolerar las de los demás. Suelen ser personas muy sexistas y machistas que actúan de formas muy negativas cuando la gente no actúa como ellos creen que deben de hacerlo.

Rigidez

Esta falta de tolerancia va estrechamente unida a una enorme rigidez mental. Al no comprender otras opiniones no dialogan, sino que discuten. Esto también influye en su empatía con los demás.

Autoritarismo

Al ser personas que toleran tan poco que las personas no actúen como ellos quieren que actúen, tienden a mandar y enfurecerse cuando no se les obedece desde el principio.

Son simpáticos

En un primer momento son personas que atraen por su simpatía. En un primer momento no vemos cómo son realmente, ya que necesitan cierta confianza para empezar a mostrar cómo se comportan realmente.

Usan el chantaje

Una vez ha aparecido su verdadero “yo”, empiezan las primeras muestras de maltrato emocional. Este tipo de personas no duda en usar cualquier tipo de chantaje para conseguir lo que quieren, culpando a la víctima y haciendo que ésta se incomode y hasta sienta miedo.

Formas de violencia de género

La violencia de género es una situación en la que podemos encontrar diferentes tipos, aunque muchas veces ocurren varios al mismo tiempo. Estos tipos se clasifican normalmente según la actitud de la persona que está ejerciendo este tipo de violencia, y son los siguientes:

Es lo primero en lo que se suele pensar cuando se habla de violencia machista. Se relaciona con el daño físico directo que hace el maltratador a la víctima, y que puede llegar a provocar hasta su muerte.

Por violencia física se entiende desde los empujones hasta los puñetazos, ya que es todo tipo de agresión que ponga en riesgo la salud física de la víctima.

La violencia física es una situación que tristemente sigue ocurriendo día a día a lo largo del mundo, provocando situaciones muy graves para la persona que la sufre.

Violencia de tipo sexual

Muchas personas la introducen dentro de la violencia física, aunque es considerada como otro tipo a parte al abarcar todo tipo de agresiones que afectan de alguna forma sexual a la víctima.

La violencia sexual no se refiere solamente al acto sexual ni a la penetración, ya que también incluye tocar a una persona sin su permiso o acosarla de forma sexual, lo que también puede ocurrir por las redes.

Violencia psíquica

No es necesario que una persona golpee a otra para que exista violencia. Cuando una persona está siendo minusvalorada, sufre vejaciones y la humillan, también sufre un tipo de violencia. La violencia psíquica es más difícil de distinguir, sobre todo cuando los actos se comenten de una forma más indirecta que directa.

Dentro de este tipo de violencia encontramos los siguientes actos:

  • Insultos
  • Vejaciones
  • Humillar
  • Amenazar
  • Ejercer coacción
  • Desvalorizar
  • Despreciar

Todo esto puede llegar a provocar una gran inseguridad a la víctima, que no sabe cómo defenderse ante estos ataques. Es más, este tipo de violencia es el que suele llegar a provocar que la víctima no denuncie al maltratador ni tome ningún tipo de medida.

Violencia de tipo social

Se relaciona con la violencia psicológica, aunque afecta sólo a la vida social de la víctima, a su manera de relacionarse y a cómo la perciben las personas que la rodean.

En estos casos el agresor hace que la víctima se quede aislada, sin las personas que siempre le han apoyado. Sin este apoyo, que suele ser imprescindible para tomar el paso de denunciar al maltratador, la persona afectada se siente mucho más indefensa y dependiente.

En el caso de creer que alguien está sufriendo algún tipo de violencia, la desvinculación con el círculo más cercano suele ser la primera señal para percatarse de lo que está ocurriendo.

Violencia de tipo vicaria

Un tipo de violencia que aparece cuando hay hijos dentro de la pareja y el maltratador los usa para coaccionar a la madre y hacerle daño, llegando incluso a hacerles daño o provocar su muerte para demostrar el poder que puede llegar a ejercer si no se cumplen sus objetivos.

Este tipo de malos tratos por tanto no acaba afectando a la madre, sino que los hijos también se vuelven víctimas de la situación, lo que tiene un gran efectivo psicológico negativo sobre ellos.

Violencia de tipo económico

Cuando a una persona se le quita su derecho a ser libre económicamente y deja de ser solvente, el maltratador aprovecha la situación para conseguir lo que se propone. Es un tipo de coacción y de manipulación, por lo que también podría entrar dentro de la violencia psicológica.

Manipular a una persona aprovechándose de su falta de solvencia económica es una forma muy ruin de dañar toda su integridad como persona, llegando incluso a no poder buscarse un trabajo porque esto haría que fuese independiente económicamente.

Violencia de tipo patrimonial

Relacionada estrechamente con la violencia económica, aunque se relaciona más con las posesiones que con el dinero en sí. Cuando a una persona se le quita o se le destruye algo de su propiedad, como puede ser un patrimonio, se ejerce este tipo de violencia.

Al igual que la económica, este tipo de violencia de género sirve para que la víctima se vuelva más dependiente del maltratador y se vea indefensa ante la situación.

Dañar la fachada de una casa, o el coche de la víctima, también entra dentro de violencia patrimonial.

¿Qué hacer ante la violencia machista?

Cuando somos conscientes de que alguien de nuestro entorno está sufriendo violencia de género puede ocurrirnos que no sabemos cómo actuar; muchas veces ni sabemos si la víctima es consciente de la situación.

Por esa razón, puedes seguir estas indicaciones que te ayudarán a saber qué hacer cuando te encuentres ante uno de estos casos, tanto en el caso de que seas víctima como si eres alguien de su entorno:

No presiones

En el caso de no ser la víctima directa que sufre esta situación, sé consciente de que no tienes que presionarla para que denuncie y tome medidas inmediatamente. Tiene que sentirse apoyada por ti, sobre todo para que no se sienta culpable por lo que ocurre; que la escuches es el primer paso para que vea que no está sola en esa situación.

Los teléfonos de asistencia

El 016 funciona las 24 horas del día y es confidencial, ya que no deja ningún tipo de rastro. Este teléfono es de gran ayuda para saber cómo actuar, tanto para las personas que creen que alguien de su entorno sufre este tipo de violencia como para la víctima en sí.

En este teléfono de asistencia te informarán de todo lo que puedes hacer, incluyendo los recursos que hay y cuáles son tus derechos. En general, todo esto incluye información sobre ayuda económica, asistencia y acogida y sobre los servicios sociales.

Los teléfonos de emergencia

También es importante conocer el teléfono de emergencia: el 112. Este teléfono es al que tienes que marcar en el caso de encontrarte ante una situación de riesgo y necesitar ayuda inmediata.

Llama a la policía

Si crees que alguien de tu entorno está sufriendo violencia machista como, por ejemplo, haber oído gritos a menudo en casa de tus vecinos, también puedes llamar a la policía para que te indique qué puedes hacer a continuación.

Denuncia el caso

En el caso de sufrir algún tipo de violencia, puedes acudir al Juzgado de Violencia sobre la Mujer o a una comisaría de policía para denunciar. En caso de que lo creas necesario, además de denunciar puedes pedir un orden de alejamiento para que tu agresor no pueda acercarse a ti.

Sé testigo

Si uno de estos casos de violencia ha ocurrido delante de ti, recuerda que puedes acudir como testigo al juicio para que se haga justicia. En el caso de ser familiar directo de la víctima, también puedes solicitar una orden de alejamiento.

La orden de protección

Una orden de alejamiento, o una orden de protección, puede ser solicitada en Fiscalía, en la Guardia Civil, en los servicios sociales o en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer. Una vez solicitada, un juez decidirá qué hacer en unas 72 horas como máximo.

Tipos de violencia de género, definición y sus características

1. Violencia de Género Física

Probablemente, el tipo de Violencia de Género más reconocido, esta implica el uso del cuerpo u otros objetos que puedan causar daños en el cuerpo de la víctima. Distinguimos agresiones como puñetazos, empujones, bofetadas o arañazos hacia la mujer. Este tipo de violencia puede dejar marcas visibles que, en ocasiones, las víctimas de violencia de género tapan o mienten acerca de su origen por miedo a posibles represalias.

2. Violencia de Género Psicológica

Este tipo de maltrato es más común de lo que nos podamos imaginar. Son actos que causan daños emocionales y psicológicos a la víctima, suelen tener secuelas como ansiedad, depresión y una autoestima muy baja. Hablamos de actos como los insultos, las burlas, los gritos y las amenazas.

El maltrato psicológico es muy peligroso y anula completamente a la mujer, haciendo que esta viva en el miedo y se sienta sola, sin esperanzas y crea que nadie la puede ayudar.

3. Violencia Sexual

Este tipo de violencia abarca todos aquellos actos de tono sexual que no impliquen el consentimiento de la víctima, o que si esta ha accedido es porque ha recibido amenazas e intimidación. El tipo de violencia sexual más evidente es la violación. Normalmente, hablamos de abusos fuera de la pareja pero, a veces, puede producirse violencia sexual dentro de esta.

4. Violencia Económica/Patrimonial

Hablamos de violencia económica cuando nos encontramos barreras, impuestas por el maltratador, para poder acceder a nuestro dinero o a nuestros recursos para conseguirlo. Que nos coaccionen para no trabajar y quedarnos en casa o que nos controlen las tarjetas de crédito son ejemplos muy claros de violencia económica.

5. Violencia Simbólica

En algunos países se ha reconocido la violencia simbólica como un tipo más de violencia de género. Utilizamos este término para hablar de todos los actos que, indirectamente, contribuyan a mantener a la mujer en una posición de inferioridad en la sociedad. Un ejemplo que nos ayuda a ver este tipo de violencia de género es la imposición de unos cánones de belleza que debemos seguir. Esto, en ocasiones, puede generar malestar y secuelas psicológicas muy graves.

6. Violencia Social

Entendemos por violencia social, cuando el agresor humilla, ataca y deja en evidencia a la víctima en un ámbito público. También consideramos violencia social aislar a la víctima de sus amigos y familiares ya que, de ese modo, se aleja de todo su entorno habitual. Está fuertemente relacionada con la violencia de género psicológica ya que también causa graves secuelas en la salud mental de la mujer.

7. Violencia Obstétrica

Este tipo de violencia de género se da en los hospitales y otras instituciones de la salud. Ocurre cuando los médicos o el personal de salud nos señala como patológicos o malos algunos procesos naturales de nuestro cuerpo. Al señalarlos como malos, proceden a hacer intervenciones dolorosas e innecesarias en nuestros cuerpos. Suele ser durante el embarazo y encontramos ejemplos como.

  • Hacer una cesárea sin justificación médica
  • El uso innecesario de fórceps
  • Críticas al estado de la mujer embarazada
  • Negarle información sobre su estado de salud
  • Acelerar el parto sin consentimiento de la mujer embarazada

8. Violencia Vicaria

En este tipo de violencia de género interviene un tercer factor: los hijos.

La violencia vicaria consiste en utilizar a los hijos para dañar a sus madres, ya sea mediante amenazas, insultos a los mismos o incluso agresiones físicas. Los agresores buscan controlar y dominar a la mujer para que no se separe de ellos, o no denuncie sus actos, mediante el miedo a que les pase algo malo a sus hijos.

Tipos de violencia de género: aprende a identificarlos

Existen muchos tipos de violencia que podríamos ceñir solo al sexo femenino. Muchas veces se trata de agresiones evidentes pero otras muchas no somos conscientes de que la sufrimos. Existen límites para los que una mujer que psicológicamente está dañada son imperceptibles. «El peligro de este tipo de violencia es que es difícil de detectar porque comienza de una manera muy sutil porque aquí entra en juego el amor romántico.
Se disfrazan conductas muy peligrosas como la posesión, los celos y el control con la apariencia del amor romántico. Es decir, si yo te llamo 20 veces al día es porque te quiero mucho y necesito oír tu voz. En realidad si te llama tantas veces es porque quiere saber dónde estás, qué haces y con quién en cada momento. Es puro control, no amor», explica Marisol Rojas, psicóloga especializada en violencia de género en el Servei d’informació i Atenció a la Dona (SIAD) del Ajuntament de Sant Boi de Llobregat y colaboradora de la Fundación Mujeres Felices.

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​La violencia se convierte en una forma de vida y muchas veces el miedo a su pareja o a pensar que nadie la creerá hacen que silencie su dolor. «Cuando la violencia se manifiesta de una manera más expresa, es cuando la relación ya ha avanzado más y el vínculo emocional es más fuerte, llegando incluso a adquirir compromisos como casarse, tener hijos/as, una hipoteca… lo que dificulta poder romper esta relación».

Pero la psicóloga insiste en decir que la violencia de género se trata de un problema social que solo es sostenible en una base de cultura patriarcal que se podría solventar a través de la educación en igualdad. La sociedad es quien tiene que plantar cara a este problema y «son los gobiernos quienes han de erradicar esta lacra social a través de medidas contundentes», afirma rotunda. Por su parte, los profesionales que tratan de forma personal estos problemas «intentamos trabajar la parte emocional y empoderarlas para que logren salir de esa situación con los recursos de los que disponemos», añade.

1. Violencia física

Son las que se dirigen al cuerpo de la mujer. Agresiones por parte de su pareja que se traducen en un daño bien sea temporal, o bien permanente. Hematomas, fracturas, golpes, arañazos, heridas, lesiones de órganos… En este tipo de violencia no debemos pasar por alto los «empujones y zarandeos», según nos cuenta Marisol: «Cuando pregunto a mis pacientes por la violencia física, muchas mujeres me contestan que no la han sufrido, pero si les digo: ‘¿alguna vez te ha empujado o zarandeado?’… enseguida me contestan que sí. Un empujón se normaliza dentro de una discusión acalorada y no debería ser así. Muchas mujeres no tienen consciencia de que esto también es violencia física. Suelen reducirse al ámbito privado o doméstico, lugar donde los hombres se sienten legitimados para llevarla a cabo».

2. Violencia psicológica

Son aquellas que afectan a su estado emocional o psicológico: humillaciones, amenazas, insultos, vejaciones, aislamiento social, ridiculización, anulación de autoestima, rechazo, chantaje emocional, el abandono… acciones que convierten a la mujer en un blanco fácil de agresiones físicas. «Normalmente son los amigos, amigas y familiares de la mujer quien detectan antes estas conductas, ya que ven la situación desde fuera y sin ningún vínculo emocional con el agresor que pueda justificarlas. Por ello «cuando tu mejor amiga o amigo o un familiar próximo que te quiere, te dicen que no les gusta cómo te trata tu pareja, hazles caso porque probablemente tengan razón», advierte la psicóloga.

3. Violencia laboral

Se reducen a aquellas situaciones de discriminación, acoso o abuso sexual… es decir, puede ejercerse por abuso u omisión y realizarse como una agresión física, acoso sexual o violencia psicológica.

4. Violencia sexual

Es aquella conducta que implique cualquier acto de naturaleza sexual no consentido por la persona (conyugal, de pareja o de parentesco) que lo sufre, aunque no implique contacto sexual: exhibicionismo, gestos y palabras obscenas, mensajes obscenos, acoso sexual, voyerismo, posturas denigrantes para la persona… Y todo aquello con lo que la persona pueda herir la sensibilidad de la persona que lo sufre. Asimismo, el tráfico de personas (mujeres y niñas) con fines de explotación sexual.
Las violaciones sexuales puede darse además de las siguientes formas:

  • Tráfico de personas (mujeres y niñas) con fines de explotación sexual.
  • Mutilación genital femenina
  • Violencia de los derechos sexuales

5. Violencia económica

Es la privación intencionada y no justificada legalmente de recursos para el bienestar de la mujer y de los hijos.

6. Violencia social

Es la humillación, mal trato a familiares y/o amigos, la seducción de otras mujeres en su presencia, descalificación, burla… en público.

7. Malos tratos ambientales

Conductas agresivas como romper o golpear objetos o cosas… tirar cosas que son de la pertenencia de la mujer.

Saber detectar estas conductas al principio de una relación es muy importante para no caer en este tipo de relaciones tóxicas. Por ello, «es necesario desmitificar el amor romántico y optar por un tipo de amor sano basado en la libertad y el respeto». Una vez detectado el problema y que la mujer sea consciente de que está sufriendo violencia de género hay que «trabajar la rabia, la culpa, la vergüenza, el miedo, el asco… son emociones comunes en mujeres que han sufrido este tipo de violencia. También trabajamos la autoestima y el empoderamiento personal para que ellas vuelvan a coger las riendas de su vida». Aquí tienes algunos ejemplos de testimonios que muestran que se puede salir de esta situación.

Descubre: 20 frases inspiradoras para empoderar a las mujeres

Violencia de género

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Introducción.

Definición.

En ocasiones, las distintas denominaciones de los malos tratos lleva a confusión: Violencia de Género, Violencia Doméstica, de pareja, hacia las mujeres, masculina o sexista…

La violencia doméstica hace referencia a aquella que se produce dentro del hogar, tanto del marido a su esposa, como de la madre a sus hijos, del nieto al abuelo, etc. Excluye aquellas relaciones de pareja en las que no hay convivencia.

La violencia de género tiene que ver con “la violencia que se ejerce hacia las mujeres por el hecho de serlo”, e incluye tanto malos tratos de la pareja, como agresiones físicas o sexuales de extraños, mutilación genital, infanticidios femeninos, etc.

Algunas definiciones:

Todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública o privada (“Artículo 1 de la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Naciones Unidas, 1994).

Susana Velázquez (2003) amplía la definición de violencia de género: Abarca todos los actos mediante los cuales se discrimina, ignora, somete y subordina a las mujeres en los diferentes aspectos de su existencia. Es todo ataque material y simbólico que afecta su libertad, dignidad, seguridad, intimidad e integridad moral y/o física.

Tipos de violencia.

· Física. La violencia física es aquella que puede ser percibida objetivamente por otros, que más habitualmente deja huellas externas. Se refiere a empujones, mordiscos, patadas, puñetazos, etc, causados con las manos o algún objeto o arma. Es la más visible, y por tanto facilita la toma de conciencia de la víctima, pero también ha supuesto que sea la más comúnmente reconocida social y jurídicamente, en relación fundamentalmente con la violencia psicológica.

· Psicológica. La violencia psíquica aparece inevitablemente siempre que hay otro tipo de violencia. Supone amenazas, insultos, humillaciones, desprecio hacia la propia mujer, desvalorizando su trabajo, sus opiniones… Implica una manipulación en la que incluso la indiferencia o el silencio provocan en ella sentimientos de culpa e indefensión, incrementando el control y la dominación del agresor sobre la víctima, que es el objetivo último de la violencia de género.

· Dentro de esta categoría podrían incluirse otros tipos de violencia que llevan aparejado sufrimiento psicológico para la víctima, y utilizan las coacciones, amenazas y manipulaciones para lograr sus fines.

· Se trataría de la violencia “económica”, en la que el agresor hace lo posible por controlar el acceso de la víctima al dinero, tanto por impedirla trabajar de forma remunerada, como por obligarla a entregarle sus ingresos, haciendo él uso exclusivo de los mismos (llegando en muchos casos a dejar el agresor su empleo y gastar el sueldo de la víctima de forma irresponsable obligando a esta a solicitar ayuda económica a familiares o servicios sociales).

· También es habitual la violencia “social”, en la que el agresor limita los contactos sociales y familiares de su pareja, aislándola de su entorno y limitando así un apoyo social importantísimo en estos casos.

· Sexual. “Se ejerce mediante presiones físicas o psíquicas que pretenden imponer una relación sexual no deseada mediante coacción, intimidación o indefensión” (Alberdi y Matas, 2002). Aunque podría incluirse dentro del término de violencia física, se distingue de aquella en que el objeto es la libertad sexual de la mujer, no tanto su integridad física. Hasta no hace mucho, la legislación y los jueces no consideraban este tipo de agresiones como tales, si se producían dentro del matrimonio.

MITOS.

Habitualmente se justifica y se trata de dar explicación a este tipo de violencia atendiendo a:

  • Características personales del agresor (trastorno mental, adicciones), ·
  • Características de la víctima (masoquismo, o la propia naturaleza de la mujer, que “lo busca, le provoca, es manipuladora…”),
  • Circunstancias externas (estrés laboral, problemas económicos),
  • Los celos (“crimen pasional”),
  • La incapacidad del agresor para controlar sus impulsos, etc.
  • Además existe la creencia generalizada de que estas víctimas y sus agresores son parejas mal avenidas (“siempre estaban peleando y discutiendo”), de bajo nivel sociocultural y económico, inmigrantes… Es decir, diferentes a “nosotros”, por lo que “estamos a salvo”.

Aquellos hombres que son alcohólicos y maltratan a sus mujeres, sin embargo no tienen, en su gran mayoría, problemas o peleas con otros hombres, con su jefe o su casero. El estrés laboral o de cualquier tipo afecta realmente a mucha gente, hombres y mujeres, y no todos se vuelven violentos con su pareja.

En el fondo, estas justificaciones buscan reducir la responsabilidad y la culpa del agresor, además del compromiso que debería asumir toda la sociedad para prevenir y luchar contra este problema.

CICLO DE LA VIOLENCIA FÍSICA.

Lenore Walker definió el Ciclo de la violencia a partir de su trabajo con mujeres, y actualmente es el modelo más utilizado por las/los profesionales.

El ciclo comienza con una primera fase de Acumulación de la Tensión, en la que la víctima percibe claramente cómo el agresor va volviéndose más susceptible, respondiendo con más agresividad y encontrando motivos de conflicto en cada situación.

La segunda fase supone el Estallido de la Tensión, en la que la violencia finalmente explota, dando lugar a la agresión.

En la tercera fase, denominada de “Luna de Miel” o Arrepentimiento, el agresor pide disculpas a la víctima, le hace regalos y trata de mostrar su arrepentimiento. Esta fase va reduciéndose con el tiempo, siendo cada vez más breve y llegando a desaparecer. Este ciclo, en el que al castigo (agresión) le sigue la expresión de arrepentimiento que mantiene la ilusión del cambio, puede ayudar a explicar la continuidad de la relación por parte de la mujer en los primeros momentos de la misma.

Este ciclo pretende explicar la situación en la que se da violencia física, ya que la violencia psicológica no aparece de manera puntual, sino a lo largo de un proceso que pretende el sometimiento y control de la pareja.

CONSECUENCIAS PSICÓLOGICAS PARA LA MUJER MALTRATADA.

El síndrome de la mujer maltratada, definido por Walker y Dutton se define como una adaptación a la situación aversiva caracterizada por el incremento de la habilidad de la persona para afrontar los estímulos adversos y minimizar el dolor, además de presentar distorsiones cognitivas, como la minimización, negación o disociación; por el cambio en la forma de verse a sí mismas, a los demás y al mundo. También pueden desarrollar los síntomas del trastorno de estrés postraumático, sentimientos depresivos, de rabia, baja autoestima, culpa y rencor; y suelen presentar problemas somáticos, disfunciones sexuales, conductas adictivas y dificultades en sus relaciones personales.

Enrique Echeburúa y Paz del Corral equiparan estos efectos al trastorno de estrés postraumático, cuyos síntomas y características, sin duda, aparecen en algunas de estas mujeres: re-experimentación del suceso traumático, evitación de situaciones asociadas al maltrato y aumento de la activación. Estas mujeres tienen dificultades para dormir con pesadillas en las que reviven lo pasado, están continuamente alerta, hipervigilantes, irritables y con problemas de concentración.

Además, el alto nivel de ansiedad genera problemas de salud y alteraciones psicosomáticas, y pueden aparecer problemas depresivos importantes.

Desarrollo del síndrome de la mujer maltratada

Marie-France Hirigoyen diferencia entre dos fases en las consecuencias, las que se producen en la fase de dominio y a largo plazo.

En la primera fase, la mujer está confusa y desorientada, llegando a renunciar a su propia identidad y atribuyendo al agresor aspectos positivos que la ayudan a negar la realidad. Se encuentran agotadas por la falta de sentido que el agresor impone en su vida, sin poder comprender lo que sucede, solas y aisladas de su entorno familiar y social y en constante tensión ante cualquier respuesta agresiva de su pareja.

Marie-France Hirigoyen habla de consecuencias a largo plazo refiriéndose a las etapas por las que pasan las víctimas a partir del momento en que se dan cuenta del tipo de relación en la que están inmersas. Durante esta fase, las mujeres pasan un choque inicial en el que se sienten heridas, estafadas y avergonzadas, además de encontrarse apáticas, cansadas y sin interés por nada.

TRATAMIENTO

En muchas ocasiones es necesaria una intervención previa, que la mujer pase por un período de reflexión y quizá varios intentos de salir de esa relación violenta, con ayuda terapéutica o sin ella, hasta que tome la decisión definitiva. A partir de entonces, el apoyo psicológico se centrará en varios aspectos, valorando previamente las necesidades y demandas individuales de cada paciente.

Deberemos evaluar cuáles han sido las secuelas concretas que ha dejado la situación vivida en esa persona, y graduarlas para establecer un orden para el tratamiento.

Algunas de las intervenciones más habituales y básicas para su recuperación serían:

  • Información sobre la violencia de género, causas y origen, mitos, etc.
  • Reducción de la activación y la ansiedad en las formas en que se manifieste (insomnio, agorafobia, crisis de pánico, etc).
  • Fomento de la autonomía, tanto a un nivel puramente psicológico, a través de un cambio de ideas distorsionadas sobre sí misma y el mundo, como a nivel social, económico, etc, orientándola en la búsqueda de empleo, recuperando apoyos sociales y familiares,…

PREVENCIÓN

El principal camino para acabar con la violencia de género es la prevención. Esto incluye, por supuesto, un cambio global en la forma de ver las relaciones entre mujeres y hombres, un cuestionamiento de los roles sociales y estereotipos, del lenguaje, etc. Estos cambios deben partir de las personas adultas con el objetivo de que se transmitan eficazmente a niños y niñas.

Además, tu puedes prevenir y evitar implicarte en una relación que puede llegar a ser violenta:

· En primer lugar, detectar manipulaciones, aproximaciones no solicitadas, desconfiar de promesas que no tienen sentido en un momento de la relación, tener claro que decir que “no” a algo no es negociable, alejarse cuando esa persona que se te acerca tratando de hacerte ver que tenéis mucho en común o que le debes algo. Para todo esto es muy importante confiar en tu intuición, en las sensaciones de desasosiego que te producen. Cuando conoces a alguien le evalúas igualmente, valoras si esa persona encaja contigo; solo es importante que a partir de ahora incluyas también estos puntos si quieres prevenir encontrarte en una relación violenta. Valora sus ideas sexistas, cómo fueron sus relaciones anteriores (si rompió él o no, cómo habla de ellas…), etc.

· Además, valora tus propias ideas respecto al amor y la pareja, el papel de la mujer en la misma, a qué se debe renunciar por amor.., etc.

· Y ante todo, conociéndote a ti misma y teniendo claros tus valores. Si los valores de la otra persona entran en conflicto con los tuyos, debes saber reconocerlo y no aceptar en ningún caso renunciar a aquello que es importante para ti.

RECURSOS:

Instituto de la Mujer – www.mtas.es/mujer

Dirección General de la Mujer – www.madrid.org

Instituto Andaluz de la Mujer – www.junta-andalucia.es/iam

Instituto Vasco de la Mujer – www.emakunde.es

Instituto Canario de la Mujer – www.icmujer.org

Federación de Asociaciones de Mujeres Separadas y Divorciadas – www.separadasydivorciadas.org

Fundación Mujeres – www.fundacionmujeres.org

Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres – www.malostratos.org

Recursos en diferentes provincias españolas: http://www.malostratos.org/cindoc/140%20cindoc%20recursos.htm

RECURSOS EN LATINOAMÉRICA

México

Taller de Reflexión sobre la Violencia en casa, de Cidhal: www.lanela.apc.org/cidral

Argentina:

Consejo Nacional de las Mujeres: www.cnm.gov.ar/recursos/rec04_01.htm

Venezuela:

– FUNDAMUJER (Fundacion para la Prevencion de la Violencia Domestica hacia la Mujer) Aptdo. Postal 63268 Chacaito 1067- A Caracas Venezuela Telefono/Fax: (02) 952 7664 e-mail: [email protected]

– Oficina de Atencion a los Derechos de la Mujer de la Fiscalia General de la Republica. Esqns. Manduca a Ferrenquin Edif. Fiscalia General de la Republica. Piso 5 La Candelaria Caracas Telefonos: (02) 5063377 – 5-63378

Peru:

Ministerio de Promoción de la Mujer y del Desarrollo Humano. Línea de Emergencia ante la Violencia Familiar. www.promudeh.gob.pe/Gpm/AyudaAmiga.htm

Colombia :

Casa de la Mujer
A.A. 36151 – Santafé de Bogotá, DC, Colombia
E-mail: mailto:%[email protected]
Entre sus objetivos principales está el de promover la transformación de la situación de la mujer mediante estímulos y acciones que posibiliten la toma de conciencia, la autoestima y el control sobre sus condiciones de vida.

Julio 2005

admin

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