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Tomas biberon bebe

No hay fórmula mágica para cuánta fórmula necesita su bebé. Mucho depende del peso de su bebé, edad, apetito, y, una vez que se introducen los sólidos, cuánta comida que su pequeña está comiendo.

Pero hay algunas instrucciones básicas y extremidades generales que pueden ayudarle a imaginar (áspero) cuánto — y cuantas veces — para alimentar su pequeño.
Cuando usted está amamantando, imaginandosi su bebé que consigue la cantidad correcta para comer es un cálculo bastante simple — si bastante que sale en el pañal, bastante que entra.

Ninguna medición, cuenta de onzas, o colada requerida. Con la crianza con biberón, sin embargo, hay una cierta matemáticas a hacer.

Con todo usted querrá saber cuánto usted puede esperar que su pequeño trague, o cuánta fórmula conseguirá, a la niñera durante el día – o usted con la semana. Cuál es porqué las instrucciones ásperas para las cantidades de la fórmula son tan prácticas.

Pero estas instrucciones también vienen con algunas advertencias. Los bebés criados con biberón, apenas como bebés amamantados, saben cuándo han tenido bastantes.

Pero porque la entrega de la fórmula es regulada por la mamá y papá (y no madre naturaleza) , es posible que el empujar parental —pinchando a su pequeño individuo para toma resas onzas últimas — puede dar lugar a su bebé criado con biberón que consigue demasiado de una buena cosa.

Y demasiado de una buena cosa puede llevar a veces a un bebé demasiado – rechoncho.

Tome tan sus señales del hambre de su bebé y alimente para hacer juego su apetito en vez a un número especificado de onzas.

Mientras su bebé esté ganando bastante peso, sea de mojado y “dirtying” de bastantes pañales, y sea feliz y sano , usted puede estar seguro que usted está en blanco.

Recuerde: Deje su pequeña una llamada los tiros — y lláme la abandona — cuando se trata de alimentaciones.

Pautas generales para la alimentación de la fórmula

¿Así pues, dado esas advertencias, usted puede todavía preguntarse cuánta fórmula en general necesita su bebé?

En general, los niños bajo seis meses que todavía no han comenzado los sólidos deben tomar 2 a 2 onzas del ½ de la fórmula por la libra de peso corporal durante un período de 24 horas.

Así pues, si su bebé pesa 10 libras, que traduciría a 20 a 25 onzas del día de la formula; en un período de 24 horas usted alimentará a su bebé cerca de 3 a 4 onzas cada cuatro horas.

Pero recuerde, cada bebé es diferente — bebés más grandes tienden a beber a bebés más que más pequeños , y el apetito de su bebé puede variar cotidiano y la alimentar-a-alimentación.

Trate tan estas instrucciones como aproximaciones ásperas — no hay absolutos cuando se trata de cuánta fórmula para alimentar su pequeño en cada comida —y tomar siempre sus señales de su bebé.

Si él se nervioso o se distrae fácilmente durante una alimentación, probablemente lo tienen bastantes. Si él drena la botella y comienza a relamerse sus labios para más, él puede ser que todavía tenga hambre.

Crianza con biberón de Edad-por-edad

Recién nacidos: La panza de su paquete adorable es minúscula (el tamaño de un puño— el suyo, no el suyo), así que es el mejor comenzar lentamente cuando se trata de alimentaciones.

Para los recién nacidos, ofrezca a penas una onza o dos en cada uno que alimenta cada tres a cuatro horas (o a pedido). Gradualmente hacia arriba las onzas, el adición más como la demanda llega a ser mayor, pero nunca empuja a un bebé para tomar más que él quiere.

Dos a cuatro meses: Una vez que los bebés fórmula-alimentados alcanzan la marca de 12 libras , generalmente entre los meses dos y cuatro, necesitan no más de medio-de-una alimentación de night (y ésa podría significar el sueño de una mejor noche para usted!)

Su bebé admitirá más de su terraplén durante el día y sus modelos durmientes quieren(cruce sus dedos!) llegado a ser más regulares.

Su capacidad del estómago ha aumentado, también, que los medios él estirará probablemente hacia fuera el tiempo entre las alimentaciones diurnas — de vez en cuando hasta cuatro o cinco horas entre las alimentaciones — así como entre la alimentación pasada de la noche ( diga, en la media noche) y la primera alimentación de la madrugada (que no pudieron ser necesarias hasta 6am).

Seis meses: Una vez que los sólidos se añaden a la mezcla, el número de onzas de la fórmula se debe escalar detrás un pedazo. Su bebé puede beber hasta 6 a 8 onzas de la fórmula por la alimentación — sino limitar en esta etapa su toma total a no más que 32 onzas por período de 24 horas.

Ésa es la toma diaria de la parte superior para los bebés seis meses y más jovenes, según la Academia Americana de Pediatría. Si su bebé parece constantemente querer más que esos, discútala con su doctor.

Qué a hacer sobre comer excesivamente

Los bebés sanos, cuando son permitidos beber ( y comer eventual) a sus apetitos sin pinchar por los padres, crecerán en la tarifa que es normal para ellos.

Si su pequeño está aumentando en un clip constante y está siguiendo una curva familiar, no hay necesidad de preocuparse que él está comiendo excesivamente.

Pero si su botella de bebé se convierte en el equivalente del líquido de una comida fría de la todo-usted-poder-consumición, hay una ocasión que él puede conseguir fácilmente demasiado. Aquí están las muestras de buscar que pueden indicar que su bebé está admitiendo más fórmula que él necesitan:

  • Escupitajo frecuente. La Sobre-alimentación puede llevar para desbordar, bajo la forma de escupitajo – para arriba excesivo. Puesto demasiado en su pequeña panza, y le ha limitado para venir respaldo.
  • Aumento de peso excesivo. Si el peso de su bebé parece moverse constantemente hacia arriba más rápidamente que su altura, compruebe con el doctor. Él puede coger demasiadas libras demasiado rápidamente porque él está admitiendo demasiada fórmula.

Si su pediatra le dice que su bebé parece comer excesivamente, hay algunas cosas que usted puede hacer para retrasar su toma de la fórmula (y el índice de aumento de peso):

  • Alimente por la razón correcta… la razón correcta que es , porque él tiene hambre. No porque él es infeliz, o porque él ha agujereado, o porque él consiguió una metida de pata, o porque él está anhelando la atención. Considere que él puede apenas necesitar un eructo , no una segunda porción . ¿Usted está demasiado ocupado jugar? Apóyelo delante de una barra de la actividad en vez de apoyarlo para arriba con una botella.
  • Ofrezca a su bebé un pacificador para satisfacer su necesidad de chupar. Algunos bebés apenas necesitan el suplemento que chupa (no una botella adicional) entre las comidas o después de un alimentación.
  • Pregunte a doctor si usted puede ofrecer su agua del bebé. No recomendado generalmente antes de que los sólidos se comiencen en seis meses, algunos sorbos de agua podrían apagar su sed sin llenarlo. Pero no sobre fórmula diluída con agua reduzca en su consumo de calorías sin el consejo de un doctor — esto puede llevar a un desequilibrio del sodio.

¿Qué cantidad de leche debes poner en cada biberón?

Si das biberón a tu bebé, puede que te surjan alguna dudas sobre la cantidad de leche que debes poner en cada toma. Cada bebé es un mundo, no hay un criterio que valga para todos, pero te contamos qué puedes tener en cuenta para calcularlo. ¡Fíjate bien!

¿Quién dijo que dar el biberón es lo más fácil? Es frecuente oír consejos como «Se queda con hambre, dale más», «Siempre hay que poner un poco más de lo que te dicen», etc. Y al mismo tiempo, muchas mamás y papás se angustian porque su bebé no se acaba los biberones en cada toma, o regurgita parte de la leche que ingiere…

Esto sucede por una sencilla razón: cada bebé es diferente y también lo son sus necesidades y patrones de alimentación. No existe una «tabla universal» de cantidades que valga para todos los bebés: lo que para unos es poco, para otros es demasiado. Por eso, conviene tomar como punto de partida las indicaciones del pediatra y las cantidades que recomiendan en los botes de leche, para luego ajustarlas a tu peque.

La mejor forma de calcular cuánta leche hay que poner en cada biberón es tener en cuenta que la capacidad del estómago de un bebé es aproximadamente 30 mililitros por kilogramo de peso, según recuerda la Asociación Española de Pediatría. Por lo tanto, un bebé de 2 kg puede tomar unos 60 ml en cada toma, uno de 3 kg hasta 90 ml, etc.

A partir de esto, puedes usar como referencia las siguientes cantidades:

  • Recién nacido: 30-60 ml
  • Dos semanas: 60-90 ml
  • Un mes: 90-120 ml
  • Dos meses: 120-180 ml
  • Cuatro meses: 180-210 ml
  • Seis meses: 210-240 ml

* Cantidades por biberón. Los datos son orientativos. Consulta con tu pediatra y recuerda que la cantidad puede variar según las tomas diarias que haga tu bebé.

A partir de estas recomendaciones, lo más recomendable es que seas flexible: si tu bebé se acaba deprisa el biberón, se muestra inquieto, llora, etc. significa que se queda con hambre y puedes probar a aumentar la cantidad de leche en la siguiente toma; en cambio, si el bebé tarda mucho en terminar el biberón, no se lo toma entero o regurgita parte del contenido, puedes reducir la cantidad que pones en cada toma y darle más tomas al día. Lo que no tiene ningún sentido es forzar al bebé a terminarse el biberón o aumentar las cantidades aunque no se acabe el biberón. ¡El bebé come lo que necesita!

¿Qué cantidad de leche le das a tu peque en cada biberón? ¿Cómo la calculas?

Imagen cortesía de Philips Avent.

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Cuando alimentas a tu hijo con biberón, puedes saber la cantidad exacta de leche que ha bebido y, así, controlar lo que come. Sin embargo, cuando se da el pecho es imposible saber la cantidad exacta de alimento que ha ingerido, que además nunca es la misma ya que puede tener más o menos hambre en cada toma y, por lo tanto, no siempre comerá lo mismo.

Esto pone nerviosas a muchas mamás que no saben si su hijo está comiendo lo suficiente o no, por lo que necesitan indicaciones de cada cuánto tienen que dar el pecho al bebé para asegurarse de que come bien. Sin embargo, al preguntar al pediatra este les dice (o debería decirles): «Tienes que darle el pecho a demanda», lo cual deja a las mamás igual. Y es que se ha descubierto que lo mejor para los bebés es alimentarlos a demanda, es decir, cuando tienen hambre, lo cual varía mucho de unos bebés a otros.

Algunos bebés comen cada 2 horas y otros cada 4. Tampoco la frecuencia entre las tomas diurnas y las nocturnas es siempre la misma ya que, generalmente, la primera toma nocturna suele ser unas 4 o 5 horas después, mientras que las diurnas suelen ser más frecuentes. De igual modo, los bebés no tienen siempre la misma hambre, por lo que un día pueden comer cada 3 horas y, al día siguiente, cada hora y media. Así que debes prepararte para una falta total de horarios en sus primeros meses, sobre todo en las primeras semanas de vida.

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¿Qué puede comer un niño de 6 meses?

Los 6 meses de vida es una etapa importante en la vida del bebé debido a que su sistema digestivo está listo para comenzar la alimentación complementaria.

En torno a los 2 meses los bebés suelen tener bien establecida la lactancia materna y es normal que las tomas se vuelvan un poco más regulares. Así, a esta edad lo habitual es que coman cada 3 horas por el día y espacien un poco más las tomas por la noche. Pero, como decíamos, no es algo igual para todos los bebés ni para todos los días, así que no debes preocuparte si tu hijo come más o menos a menudo siempre que engorde regularmente.

Y es que los papás primerizos se preocupan por no controlar lo que come el bebé, pero realmente las cantidades no son lo importante, sino su crecimiento, desarrollo y estado. Un bebé que engorda y crece de acuerdo a sus percentiles y que está feliz y satisfecho come bien, y eso es lo que tiene que importarte. En cada toma, comprueba que ya no quiere comer más antes de quitarle el pecho. Cuando se suelte, si ha mamado menos rato de lo habitual, ponle de nuevo al pecho o cambia de pecho si ese ya está vacío. Si se engancha y sigue comiendo, tiene más hambre. Si gira la cabeza y rechaza el pecho, ya está lleno y no debes seguir insistiendo.

Las crisis de lactancia

Además, debes tener en cuenta que los bebés atraviesan diversas crisis de lactancia o de crecimiento que pueden hacer que la alimentación de un bebé cambie de un día para otro. En estas “crisis” se produce un cambio en la relación alimenticia que existe entre el niño y la madre y se produce una en torno al mes y medio o los dos meses.

Esta crisis tiene que ver con un aumento de las necesidades del lactante, pero no en términos cuantitativos. El bebé necesita acostumbrarse a más sabores y la leche materna adquiere uno más salado para favorecer este desarrollo del gusto. El problema es que al principio este nuevo sabor puede generar rechazo en el niño, pero una vez adaptado todo volverá a la normalidad.

Si notas que de repente tu bebé rechaza al pecho a todas horas y se pone nervioso al ponerlo a mamar, puede que esté atravesando esta crisis. Para superarla no debes cambiar a la leche de fórmula ni hacer nada más que tener paciencia y seguir poniendo al bebé al pecho con regularidad para que se vaya acostumbrando. En unos días se le pasará y seguirá mamando como siempre.

Huelga de lactancia

Otra situación que puede hacer que el bebé mame de manera irregular durante unos días son las huelgas de lactancia, periodos transitorios en los que el bebé rechaza el pecho por diversos motivos, incluso se enfada y llora cuando lo pones al pecho. En estos casos debes averiguar la causa para poder buscar la mejor solución y seguir con la lactancia sin problemas.

En torno a los 2 meses el problema puede estar causado por algún tipo de interferencia con el uso de chupetes o biberones. Si has empezado a darle algunas tomas de tu leche con biberón, puede que esto afecte al enganche al pecho ya que el biberón siempre es más fácil de succionar que el pecho. Pero puede haber otros motivos como cambios en la dieta materna, enfermedades en el bebé, la vuelta de la menstruación que puede alterar el sabor de la leche, la salida de los dientes de leche, cambios en la rutina, etc.

En estos casos, es fundamental que no pienses que el bebé rechaza el pecho porque tienes poca leche o ya no es suficiente para él para no abandonar la lactancia. Ten paciencia y sigue ofreciéndole el pecho como siempre ya que en unos días todo volverá a la calma.

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Durante los 4 primeros meses de vida la mejor alimentación para el bebé es la leche materna que se realizará de forma exclusiva y sin necesidad de introducir ningún otro alimento. En caso de que la madre no pueda amamantar al bebé, el bebé habrá de tomar biberones elaborados con leche de fórmula.

La leche materna ha de administrarse a demanda durante las primeras semanas, aunque si el bebé no se despierta por la noche, es conveniente levantarle para que coma ante el peligro de que se deshidrate. En cuanto a la fórmula de inicio-1 se administrará cada 3-4 horas.

Lo que la madre no debe ingerir durante la lactancia

Para que la lactancia materna sea cómoda para ambos, la mamá debe sentarse con la espalda bien apoyada y recta, el ambiente tranquilo, con la luz adecuada y si es posible siempre en el mismo lugar de la casa. El bebé debe estar en posición incorporada, podemos ayudarle para que abra bien la boca y tome todo el pezón para una correcta succión.

La madre debe suprimir durante toda la época que dure la lactancia materna el tabaco, alcohol, té, café y medicamentos sin receta médica. Una buena técnica de lactancia materna consistirá en dar un pecho durante unos 7-8 minutos y pasar al segundo hasta que el niño se canse y quede satisfecho. En la siguiente toma se empezará por éste ultimo y así sucesivamente, para evitar a que el bebé se canse, trague aire y le cause cólicos.

1) Bebidas estimulantes: Café, té, bebidas con cola, chocolate y cacao

2) Bebidas alcohólicas: Vino, aperitivos, cerveza (incluido las denominadas sin alcohol) y licores en general. El alcohol ingerido pasa a la leche materna y perjudica al niño.

3) Vegetales: Coliflor, col, alcachofas, espárragos, pepino, pimientos ya que pueden cambiar el sabor natural de la leche materna.

4) Medicamentos: No debe automedicarse, solo los estrictamente recomendados por su médico.

Fuente consultada
– Pediatriaynutricioninfantil.com

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