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Tos con flemas bebe

Tabla de contenidos

En plena época de gripe y de resfriados, los niños están sufriendo ya los síntomas más típicos de estos virus: tos, mocos y en algunos casos fiebre.

Para la fiebre, que es un síntoma y no una enfermedad, tenemos ya algunas guías para actuar con sentido común; para los mocos, nada mejor que sacarlos con suero fisiológico o similar (o con el pañuelo si ya saben); y para la tos, vale la pena saber cuándo hacer algo y cuándo no, y tener en cuenta que hay algunos remedios naturales para la tos que nos pueden ser útiles.

¿Qué es la tos?

Antes de entrar en materia es importante definir qué es la tos, para que entendáis que lo habitual es que sea mejor no hacer nada por evitarla.

La tos es un mecanismo de defensa que tiene como objetivo expulsar algo del cuerpo, normalmente algo que ha llegado a las vías respiratorias por error, o algo que sería mejor que no estuviera ahí, como la mucosidad. Con esto quiero decir que la tos tiene la finalidad de expulsar el moco, y por eso no se considera un problema, sino un beneficio en el proceso de curación.

Los tipos de tos que puede tener una persona son:

  • Tos seca: cuando no mueve el moco ni expulsa nada. Sucede porque hay una inflamación en las vías respiratorias y el cuerpo cree que hay algo que expulsar. Es una tos molesta que, al no ser eficaz, sí podría intentar paliarse o disminuirse de algún modo.
  • Tos laríngea o de perro: también conocida como tos ronca. Es una tos característica de aquellas afecciones que suceden allí donde están las cuerdas vocales, es dolorosa y puede incluso dificultar la respiración al limitar el paso del aire por la inflamación.
  • Tos productiva o tos blanda: es la tos que acompaña el movimiento del moco. Al toser el niño se escucha cómo está moviendo las flemas en su sistema respiratorio, llevándolas al exterior o habitualmente hacia la garganta para que el niño las trague. Esta tos es muy útil y se recomienda permitir que suceda, no limitarla.
  • Tos convulsa: que es la manera de hablar de los «ataques de tos». Si suceden de repente, podría ser a causa de algún objeto que el niño ha aspirado, y que está intentando expulsar. Si sucede dentro del cuadro de una enfermedad, puede ser signo de tos ferina, que puede ser grave en los más pequeños y requiere visita médica.

¿Qué tos hay que tratar?

Dicho esto, la única tos que debería considerarse tratar es la tos seca, porque es molesta y no ayuda demasiado a nada. Si la tos es productiva lo ideal es no hacer nada, para que el niño pueda ir moviendo el moco, aunque si por la noche no descansa por dicha tos, el pediatra podría considerar la posibilidad de indicar algún jarabe antitusivo o recomendar algún método natural.

¿Qué hay que saber acerca de los jarabes para la tos?

Tal y como explicamos hace un tiempo, los jarabes para la tos están contraindicados en niños menores de dos años porque pueden provocar convulsiones, taquicardia, disminución de los niveles de conciencia e incluso la muerte.

Por esta razón, la agencia del medicamento de EE.UU. (FDA) recomienda no utilizar dichos jarabes en menores de cuatro años, y sobre todo no hacerlo en menores dos años, según leemos en la página de la Asociación Española de Pediatría EnFamilia. En Canadá, de hecho, parece que van un poco más lejos y recomiendan que no se usen en menores de 6 años.

Y es que se consideran poco efectivos para tratar la tos y relativamente peligrosos si se dosifican erróneamente o si se utilizan con niños pequeños.

¿Cuáles son los métodos naturales para tratar la tos?

Una vez el niño está tosiendo, si se considera oportuno tratar la tos y no se puede o no se quiere hacer uso de jarabes antitusivos, se puede hacer uso métodos naturales, como son la miel y la cebolla.

Uso de la miel para tratar la tos

La miel es relativamente efectiva para tratar la tos (parece ser mejor que el placebo, aunque algo peor que algunos jarabes antitusivos) y por eso se puede utilizar en niños mayores de 12 meses. Esto es así porque la miel puede contener esporas contaminadas de C. botulinum y hasta el año de vida es peligroso darlo a los bebés.

El tema está en darla mezclada con un poco de leche o agua caliente, teniendo en cuenta el cepillado de dientes posterior (y evitando eso de mojar el chupete con miel).

Uso de la cebolla cortada para aliviar la tos

El método de la cebolla cortada en la habitación es uno de los «remedios de la abuela» que todo el mundo conoce, que la mayoría dice que funciona, pero que no está avalado por datos científicos. Es decir, no hay estudios que digan que funciona para algo, pero tampoco que digan que no lo hace, así que mientras se demuestre una u otra cosa, y dado que es un método seguro, se suele recomendar porque mucha gente explica que les va bien.

El método consiste en cortar una cebolla en dos o más trozos y situarla en un plato cerca de donde el bebé o niño duerme, para que pueda respirar el gas que emite al ser cortada (sulfóxido de tiopropanal, conocido como factor lacrimógeno). Dicho gas es el que nos hace llorar cuando la cortamos, y según la teoría a los niños les hace «llorar la garganta», de manera que queda más humedecida, menos reseca y por lo tanto tienen menos tos.

¿Y los humidificadores?

Otro posible método natural es utilizar elementos que aumenten la humedad en la habitación donde duerme el bebé, pero su uso es controvertido. En casos de tos seca porque el ambiente sea seco, los humidificadores pueden ayudar, y en caso de moco, podrían ayudar a que las secreciones sigan siendo líquidas y el niño las pueda sacar mejor.

Sin embargo, hay que limpiarlo y secarlo bien todos los días para evitar que se contamine de bacterias o moho y acabe siendo peor el remedio que la enfermedad. Además, un uso excesivo puede provocar humedades y moho en las paredes y techo de la habitación, y podría ser contraproducente para la salud del bebé.

Por otro lado, si la tos tiene como causa una bronquitis o es de origen asmático, el uso de un humidificador está contraindicado.

Hidratación y suero fisiológico

Para ayudar a que el niño tosa menos, lo ideal es que pueda ir sacando la mucosidad que le genera el resfriado, y para ello es importante que esté bien hidratado (no hace falta que beba incluso si no tiene sed, pero sí que vaya tomando líquidos) y que tenga posibilidad de ir sacando los mocos, normalmente con los llamados «lavados» con suero fisiológico, que le ayudarán a respirar mejor y probablemente a toser menos, al tener menos mocos que mover.

Fotos | iStock
En Bebés y más | El niño tiene tos, ¿cuándo ir al pediatra?, Repitamos todos: «La fiebre es nuestra amiga»‏, Se confirma lo que recomiendan las abuelas: la miel es un gran remedio para la tos

Tos en bebés


Si decides darle a tu pequeño un medicamento para la tos de venta sin receta médica, asegúrate de que sea apropiado para su edad, y mide cada dosis cuidadosamente, siguiendo al pie de la letra las instrucciones.
Lee nuestro artículo sobre los medicamentos que no debes darle a tu bebé.

¿Cuál podría ser la causa de la tos de mi bebé?

Hay muchas causas posibles, y en algunos casos será conveniente que pongas sobre aviso al médico de tu bebé. A continuación te indicamos algunas de las causas más comunes de la tos:
El resfriado común
Si tu bebé está resfriado, puede ser que tenga los siguientes síntomas:

  • Congestión o goteo nasal
  • Estornudos
  • Tos
  • Ojos llorosos
  • Menos apetito
  • Fiebre baja

Lee más acerca de los resfriados.
Virus sincitial respiratorio
El virus sincitial respiratorio es común en los bebés y los niños pequeños. Los síntomas se asemejan a los de un resfriado, pero la tos empeora y tu pequeño podría tener dificultad para respirar.
El virus sincitial respiratorio por lo general está activo entre noviembre y mediados de marzo, y a veces no es más problemático que un simple resfriado. Pero también puede derivar en enfermedades respiratorias más graves, tales como la bronquiolitis (inflamación de los conductos respiratorios pequeños) y la neumonía (inflamación de los pulmones), especialmente en los bebés menores de un año.
Lee más acerca del virus sincitial respiratorio.
Crup
Una tos profunda que suena como un ladrido es la marca inconfundible del crup. En los bebés, usualmente la causa un virus de la parainfluenza que estrecha la tráquea. La tos del crup suele empeorar durante la noche.
Por más horrible que te parezca el sonido de esta tos, en la mayoría de los casos no es muy grave y se puede tratar en casa. De todos modos, deberías consultar con el médico.
Escucha cómo suena la tos del crup:
¿No escuchas? Haz clic aquí.
Lee más acerca del crup.
Alergias, asma y agentes medioambientales irritantes
Un niño que sea alérgico a algo de su entorno (como por ejemplo a las escamas liberadas por la piel de los gatos o a los ácaros del polvo) puede parecer que tiene un resfriado que nunca se le pasa.
Las alergias pueden producirle congestión o goteo nasal (con mucosidad clara) y también tos como resultado del goteo posnasal (mucosidad que baja por la parte posterior de los senos paranasales hacia la garganta).
Los niños que padecen asma también suelen toser mucho, especialmente por la noche. Si tu pequeño tiene asma, posiblemente presente además congestión en el pecho, sibilancia y dificultad para respirar. Y puede ser que tenga alergias o antecedentes familiares de alergias o asma.
Otro indicador de que el asma podría ser el culpable de la tos de tu hijo es si empieza a toser después de haber corrido, que es una condición llamada asma inducida por el ejercicio.
Otra posibilidad es que la tos de tu hijo se deba a un agente irritante del medioambiente, como el humo del cigarrillo o la contaminación, y no a un alérgeno. Por supuesto, en este caso lo más conveniente será identificar y eliminar la fuente del problema, siempre que se pueda.
Lee más acerca de las alergias y el asma.
Neumonía
Muchos casos de neumonía (infección que afecta a los pulmones) empiezan como un resfriado. Si tu bebé tiene un resfriado que parece empeorar, tos persistente, dificultad para respirar, fiebre y escalofríos, consulta con su médico.
Lee más acerca de la neumonía.
Sinusitis
Si tu bebé tiene tos y goteo nasal durante diez o más días sin manifestar ningún signo de mejoría, y el médico ya descartó la posibilidad de una neumonía, puede ser que tenga sinusitis. Esta infección bacteriana de las cavidades sinusales produce tos persistente dado que la mucosidad drena permanentemente por la parte posterior de la garganta, desencadenando el reflejo de la tos.
Si el médico diagnostica que tu pequeño tiene sinusitis, le recetará un antibiótico. Una que vez que los senos paranasales se encuentren nuevamente limpios, la tos debería desaparecer. Sin embargo, muchos médicos no creen que los bebés más pequeños puedan tener infecciones sinusales debido a que sus senos paranasales están todavía inmaduros y, por lo tanto, adoptarán un enfoque de «esperar y ver» en lugar de recetar medicamentos.
Tragarse o aspirar un objeto (aspiración)
Una tos que persiste durante una semana o más sin que se manifieste ningún síntoma de enfermedad relacionado (goteo nasal, fiebre, letargo) o bien la secreción nasal clara que indica alergias, puede ser signo de que tu bebé tiene algo atascado en la garganta o los pulmones.
Aspiración es el término que utilizan los médicos cuando alguien se traga o aspira un objeto. Este escenario es más común en los bebés que tienen movilidad y acceso a objetos pequeños, y a quienes les gusta llevarse cosas a la boca.
«Algunos de estos niños llegan en busca de atención semanas después de la aspiración debido a que desarrollaron neumonía», señala Richard Scarfone, médico de la sala de emergencias del Hospital de Niños de Filadelfia. «Puede ser que hayan aspirado una partícula de alimento o plástico, la cual se haya dirigido hacia los pulmones y generado allí una situación de infección», añade.
Si el médico de tu bebé sospecha que la tos es causada por un cuerpo extraño, ordenará una radiografía de tórax. Si la radiografía muestra que hay algún objeto extraño en los pulmones, se lo tendrán que extirpar quirúrgicamente. Si a raíz de ello tu pequeño desarrolló neumonía, se la tratarán, además, con antibióticos.
Fibrosis quística
Uno de los síntomas más claros de que un niño puede haber heredado fibrosis quística, una enfermedad que afecta a aproximadamente 1 de cada 3000 niños en los Estados Unidos, es tos persistente con mucosidad espesa y pegajosa, de color amarillo o verde. (Otros síntomas incluyen piel con gusto salado, heces grasientas, expulsar muchos gases y no aumentar de peso).
Lee más acerca de la fibrosis quística.
Tos ferina
La tos ferina, también conocida como pertusis, tos convulsa o convulsiva, es ahora menos común gracias a la vacuna DTaP contra la difteria, el tétanos y la tos ferina, pero aún se producen brotes en Estados Unidos y otros países.
Un niño con tos ferina generalmente tose sin parar durante 20 a 30 segundos, y notarás que le cuesta mucho respirar antes de que comience el siguiente acceso de tos. Tu hijo podría tener síntomas de un resfriado como estornudos, goteo nasal, ojos y una tos suave durante un par de semanas antes de desarrollar los ataques de tos fuertes.
Si tu pequeño tiene síntomas similares, llama en seguida a su doctor. La tos ferina puede ser muy peligrosa, especialmente en los bebés menores de un año.
Lee más acerca de la tos ferina.
Hábito
Algunas veces, un niño que ha tenido tos a causa de una enfermedad continúa tosiendo por hábito, aunque ya esté sano. Si tu hijo tose por hábito, no lo hará mientras duerme o mientras habla, pero si podría hacerlo en la escuela, por ejemplo. Revisado en septiembre 2017

Referencias

AAP. 2013. La tos y el resfriado: ¿medicamentos o remedios caseros? American Academy of Pediatrics. www.healthychildren.org/spanish/health-issues/conditions/chest-lungs/paginas/coughs-and-colds-medicines-or-home-remedies.aspx
CDC. Undated. Cough illness/bronchitis: Physician information sheet (Pediatrics). U.S. Centers for Disease Control and Prevention. www.cdc.gov/getsmart/community/materials-references/print-materials/hcp/child-cough-illness.html
CDC. Undated. Fast stats: Whopping cough or pertussis. U.S. Centers for Disease Control and Prevention. www.cdc.gov/nchs/fastats/whooping-cough.htm

La tos seca en niños

La tos seca en niños puede presentarse con mucha frecuencia a lo largo del año, para ello, lo mejor es estar preparados. Si recientemente te has preguntado por qué tu hijo tose sin que parezca que nada lo provoque, al levantarse o al acostarse, deberías considerar que pueda que se trate de tos seca.

Se considera como tos seca aquella en la cual no hay expectoración. En otras palabras, es una tos improductiva, puesto que se tose pero no existe salida de mucosidad alguna. También se le conoce como: tos irritativa o nerviosa.

La tos seca en niños no es algo extraño. De hecho, se estima que un niño puede llegar a padecer alrededor de ocho gripes al año, por lo que la tos seca será una molestia común. No obstante, siempre se debe acudir al pediatra y seguir sus instrucciones antes de proceder a medicarlo por cuenta propia.

Diferencias entre tos productiva e improductiva

Imagina que algo se te queda en las vías respiratorias. La mucosa que tenemos en ellas se irritaría, provocándonos el reflejo de toser para expulsar aquello que está entorpeciendo el coger aire. Esto sería una tos productiva porque impide que nos ahoguemos, expulsando así aquello que nos impide respirar.

La tos seca también busca recuperar la libertad plena de las vías respiratorias, pero, a pesar de que la mucosa está irritada, no hay algo allí que esté interfiriendo. Se trata entonces de una tos compulsiva, que busca rascar la irritación de las vías respiratorias, pero consigue lo contrario.

Causas de la tos seca en niños

Hay muchos factores que pueden provocar tos seca en niños:

  • Reacciones alérgicas.
  • Polvo en suspensión en el ambiente o factores químicos.
  • Ambientes muy secos, aires acondicionados.
  • Enfermedades por reflujo gástrico.
  • Irritación debido a un resfriado, gripe, laringitis o bronquitis.

Tipos de tos seca en niños

Dependiendo sobre todo de la duración de la tos seca en niños, podemos hablar de dos tipos:

  1. Tos aguda. No tiene una duración mayor a 2 semanas, y suele deberse a una infección vírica de vías altas.
  2. Tos seca crónica.Pasa de las 3-4 semanas de duración. Puede ser específica o inespecífica, dependiendo de si existe algún otro problema subyacente.

Es difícil interpretar qué tipo de tos es o cuál es la causa, por lo que no dudes en acudir a tu pediatra cuando veas a tu hijo con estos episodios de tos.

Remedios para la tos seca en niños

Dado que la tos seca puede resultar muy molesta para los niños –e incluso extenuante– lo mejor que podemos hacer es darle solución una vez hayamos consultado con el pediatra lo que podemos hacer. Estas suelen ser las recomendaciones más comunes para tratar la tos seca en niños:

  • Bebidas frías (agua o zumos de frutas no cítricas). Piensa en las irritaciones de la piel, ¿a que no pones cosas calientes sobre ellas? No es necesario que estén congeladas, simplemente a temperatura ambiente o algo más frías.
  • Vaporizador. Un vaporizador en su habitación aumentará el nivel de humedad, lo cual humedecerá las mucosas de las vías respiratorias y reducirá la irritación.
    • Le puedes añadir aceites de diferentes componentes: eucalipto, laurel, entre otras similares.
  • Baños de vapor. El vapor también abre las vías respiratorias. Lo ideal para que haga efecto es que tu hijo esté, como mínimo, 20 minutos en un baño de vapor. Se realizan con agua muy caliente.
  • 1 cucharada de miel con limón antes de dormir. Antes de dormir y justo después de levantarse, tu hijo tendrá mayor probabilidad de ataques de tos seca.
    • Esto es por la posición horizontal, que aumenta la sensación de irritación y ahogamiento. Para ello, lo mejor es una cucharada de miel, que impregnará su garganta y suavizará la mucosa irritada, con lo cual cesarán los ataques de tos.
    • Cuando los niños son muy pequeños, apenas podrán controlar el impulso de toser ante la irritación, para estos casos lo mejor es darles una buena cucharada de miel con limón.

Además de estos remedios caseros, no olvides acudir al médico,es importante para cuidar de la salud del pequeño adecuadamente.

Guía de la tos del niño: cuándo llamar al pediatra

No existe un solo tipo de tos (¡todas las mamás lo saben!), ni una única causa. Normalmente, las más comunes son:

1. Resfriado u otras enfermedades respiratorias de origen vírico: provocan golpes de tos a causa de un exceso de moco procedente de la nariz, que el niño, demasiado pequeño todavía para sonarse, deja fluir hacia la garganta. El golpe de tos se convierte en la defensa que el organismo utiliza para evitar que los virus y las bacterias lleguen a los bronquios.

2. Inflamación de la laringe: en general, se debe a un virus. En este caso, la tos tiene un sonido similar al ladrido de un perro y puede acompañarse de una dificultad respiratoria muy evidente, debida a la inflamación y al espasmo de las cuerdas vocales (estridor laríngeo).

3. Inflamación de los bronquios y de los pulmones: la tos representa un intento del organismo por expulsar las secreciones provocadas por los gérmenes responsables de bronquitis, neumonías y bronconeumonías (en general, de naturaleza vírica).

4. Asma: se manifiesta con una contracción de los bronquios debida, normalmente, a una reacción alérgica. En este caso, la tos representa el intento del cuerpo por combatir el cierre de los bronquios.

5. Sinusitis maxilar: en los niños menores de seis años, los senos frontales no están completamente desarrollados, pero sí los maxilares, dos pequeñas cavernas situadas a los lados de la nariz que pueden llenarse de mucosidad en caso de resfriado prolongado. En esta situación, la tos puede deberse a la presencia de mucosidad en la garganta, que se produce, sobre todo, cuando el pequeño está en posición horizontal, durante el descanso.

CUÁNDO LLAMAR AL PEDIATRA

Es aconsejable acudir enseguida al pediatra o a un servicio de urgencias si el niño:

– Respira con dificultad, se muestra apático y desganado (incluso cuando no tose), y tiene un color pálido o azulado alrededor de la boca o en las uñas: significa que el bebé no logra introducir en los pulmones el oxígeno que necesita.

– Cuando inspira, el niño sufre “hundimientos” en la base del esternón (entre el tórax y la barriga), así como en la fosa yugular (garganta) y entre las costillas.

– Cuando tose, expulsa un poco de sangre junto con el moco.

– Se queja de un dolor continuo en el pecho.

– Está apático (no responde a los estímulos externos).

– Puede haber aspirado un cuerpo extraño (llamar al 112 inmediatamente).

– Tiene fiebre alta y demuestra sufrimiento e inquietud.
Es aconsejable ir al pediatra durante las horas de visita si el niño:

– Hace al menos 48 horas que el pequeño tiene la temperatura alterada.

– La tos persiste desde hace dos semanas.

– La tos viene acompañada de dolor en el pecho en algunos momentos.

– La tos continua no le deja dormir.

– Los golpes de tos le provocan vómito.

– En cualquier caso, si el bebé tiene menos de tres meses.

Qué es la tos y qué la causa en los niños

La tos, tanto en adultos como en niños, es un mecanismo de defensa del aparato respiratorio. Tiene como misión principal expulsar mocos, flemas y posibles cuerpos extraños situados desde la nariz hasta el bronquio más pequeño. De esta manera se consigue respirar mejor y dificultar la aparición de complicaciones como consecuencia de la retención de mocos y flemas, entre ellas las sobreinfecciones por bacterias.

Siempre hay que diferenciar entre tos aguda y tos crónica. Se llama tos aguda a aquella que no dura más de tres semanas.

¿Qué causa la tos?

La tos es un síntoma inespecífico, es decir, no se puede asociar una sola enfermedad a la tos. Las causas que la provocan pueden ser numerosas:

  • La mayoría de los procesos que conllevan tos aguda se deben a infecciones de la parte alta de la vía respiratoria (nariz, garganta, oídos y laringe) como son los catarros y resfriados.
  • También aparece tos cuando hay una infección de la vía respiratoria baja (pulmones) como neumonías, bronquitis, bronquiolitiso gripe.
  • La tos no se produce sólo por infecciones. Las alergias, en forma de rinitis o asma son causa frecuente de tos.
  • El atragantamiento con un cuerpo extraño (frutos secos, por ejemplo) provocará tos que en muchas ocasiones será capaz de eliminarlo.
  • Lesiones pulmonares crónicas, tumores o malformaciones vasculares también pueden ser causa de tos crónica.

Complicaciones de la tos en niños

La tos en los niños tiene pocos problemas y siempre son menores que los que supondría suprimirla. Es evidente que la tos puede interrumpir el sueño y el descanso, obligando a que el niño haga más siestas para compensar ese sueño perdido.

También se pueden producir vómitos, sobre todo en niños pequeños que no saben escupir las flemas. En estos casos, las flemas y mocos que se mueven por la tos van al estómago y se vomitan, pero la tos ha cumplido con su objetivo de limpiar de secreciones el aparato respiratorio.

Cómo manejar la tos: qué hacer cuando mi hijo tose

La tos es un síntoma habitual en los niños y casi nunca indica un problema de salud importante. El aparato respiratorio irritado o con moco desencadena este reflejo para mantener limpias y abiertas las vías aéreas.

La tos es causa frecuente de consulta. Es molesta, puede ser duradera y afecta al sueño y a las actividades diarias de niños y padres.

¿Por qué la tos de mi hijo no siempre suena igual?

La tos suena diferente según la zona de las vías aéreas que esté afectada, la causa de la misma y el tiempo que dure. Conocer los diferentes tipos de tos, le ayudará a saber qué hacer y cuando ir al pediatra.

En las infecciones respiratorias altas (nariz y faringe) la tos será irritativa (como de picor). Si afectan a la laringe, la tos será más profunda y metálica (tos perruna). Si su hijo tiene un silbido o pitido al expulsar el aire, significa que la infección está en las vías respiratorias inferiores, tiene asma o un cuerpo extraño que bloquea las pequeñas vías aéreas.

Al principio la tos es seca, después se hace blanda, con moco y aparece el “esputo” o “flema”. En los primeros años de la vida, los niños no saben eliminar el moco con la tos, se lo tragan. Muchas veces tosen tanto que terminan vomitando.

Mi hijo tiene tos ¿cuándo consultar con el Pediatra?

La mayoría de las veces no hay por qué preocuparse por la tos de los niños. Pero, debería consultar con el pediatra si su hijo tiene:

  • Dificultades para respirar o respira más deprisa de lo habitual.

  • Los labios, la cara o la lengua de un color azulado u oscuro.

  • Estridor (un sonido fuerte o un silbido agudo) al inspirar.

  • Sibilancias al expulsar el aire (excepto si su médico ya le ha dado unas pautas para el tratamiento del asma en casa).

  • Fiebre y menos de 3 meses de edad.

  • Fiebre que persiste más de 72 horas (especialmente si su hijo tose pero no tiene goteo o congestión nasal).

  • Dolor o supuración de oídos, irritabilidad o decaimiento.

  • En las primeras 72 horas de su inicio cuando el niño tiene menos de 6 meses, especialmente en los meses fríos (noviembre-marzo).

  • Si la tos aumenta y dificulta las actividades del niño (sueño, comida, escuela…).

  • Si se acompaña de mucosidad y dura más de 10-14 días.

  • Si tiene dudas o su sentido común se lo aconsejan.

Tratamiento en casa ¿qué puedo hacer para ayudarle a encontrarse mejor?

La tos es un síntoma. Hay que tratar la causa que la produce. En muchas ocasiones será una infección respiratoria habitualmente de origen viral, para la que no hay un tratamiento específico.

La tos irá cediendo poco a poco, según el niño vaya venciendo la enfermedad. Puede durar varias semanas.

Estas medidas pueden ayudar a que su hijo se encuentre mejor:

  • Las bebidas frescas y dulces, como los zumos y también la miel, pueden suavizarle la garganta. Pero no le dé refrescos con gas o zumo de naranja, pueden molestar en la garganta si está irritada por la tos.

  • Los lavados nasales con suero fisiológico y la humedad. Un humidificador de vapor frío en la habitación puede ayudarle a dormir.

  • Para la tos «de perro» típica de la laringitis es eficaz el vapor que sale al abrir el grifo del agua caliente de la ducha, durante unos 20 minutos.

  • En los niños mayores de 4-5 años con tos que les impide dormir y descansar se puede usar un medicamento simple (no mezcla de varias medicinas), antes de dormir. Sólo el tiempo necesario para aliviar la tos molesta. Este tratamiento puede no ser eficaz y tener efectos secundarios. Estas medicinas no tratan la causa de la tos.

  • Si su hijo tiene asma pida a su médico que le dé por escrito las pautas para su tratamiento. Esas normas le servirán para saber cómo actuar y qué medicamentos darle.

Documentos de interés en Internet:

1. En ésta web Familia y Salud:

2. En Famiped: García Merino A, Carvajal Urueña I. La tos, en el catarro ¿tiene tratamiento?.

3. En Kidshealth: La tos de su hijo.

La tos

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La tos es uno de los síntomas más frecuentes de las enfermedades propias de la infancia. Aunque la tos pueda sonar fatal, no suele indicar una afección grave. De hecho, toser es un reflejo saludable e importante que ayuda a proteger las vías respiratorias de la garganta y el pecho.

¿Cuáles son los distintos tipos de tos?

De todos modos, a veces hay toses que requieren atención médica. Conocer los distintos tipos de tos lo puede ayudar a saber cuándo tratarla en casa y cuándo llamar al médico.

Los tipos más frecuentes de tos son los siguientes:

  • Tos “de perro”
  • Tos ferina
  • Tos con sibilancias
  • Tos nocturna
  • Tos diurna
  • Tos con fiebre
  • Tos con vómitos
  • Tos persistente

Tos “de perro”

Este tipo de tos se suele deber a una inflamación de las vías respiratorias superiores. Casi siempre, la tos de perro se debe al crup, una inflamación de la laringe y la tráquea. Los niños pequeños tienen las vías respiratorias más estrechas y, si se inflaman, pueden dificultar la respiración. Los niños que no han cumplido los tres años corren un mayor riesgo de padecer crup por la estrechez de sus vías respiratorias.

La tos causada por el crup puede empezar de golpe, a menudo a media noche. La mayoría de niños con crup también presentarán estridor, una respiración ruidosa y chirriante que se oye al inspirar.

Tos ferina

La tos ferina (o pertussis) es una infección de las vías respiratorias causada por la bacteria Bordetella pertussis. Los niños con pertussis tienen ataques de tos consecutivos sin poder respirar entre uno y otro. Cuando dejan de toser, inspiran hondo y emiten un sonido sibilante y aspirado. Otros síntomas son la secreción nasal, los estornudos, la tos leve y la febrícula.

La tos ferina puede presentarse a cualquier edad, pero es más grave en los bebés menores de un año que no hayan recibido la vacuna contra la tos ferina, que forma parte de la vacuna DTPa, contra la difteria, el tétanos y la pertussis acelular. La tos ferina es muy contagiosa, por lo que todos los niños deben recibir las dosis de la vacuna a los 2, 4, 6 y 15 meses y entre los 4 y los 6 años de edad.

Tos con sibilancias

Si su hijo emite un sonido sibilante (hace «pitos») al espirar, esto podría indicar que las vías respiratorias bajas de los pulmones están inflamadas. La inflamación puede ocurrir con el asma o con una infección vírica llamada bronquiolitis. También pueden oírse sibilancias cuando un cuerpo extraño está obstruyendo las vías respiratorias bajas. Un niño que empieza a toser después de inhalar algo, como comida o un juguete pequeño, debe ir al médico.

Tos nocturna

Muchas toses empeoran por la noche. Cuando su hijo está resfriado, la mucosidad de la nariz y de los senos nasales le puede bajar por la garganta y provocarle tos mientras duerme. Esto solo será un problema si la tos no lo deja dormir.

El asma también puede desencadenar tos nocturna porque las vías respiratorias tienden a estar más sensibles y más fáciles de irritar por la noche.

Tos diurna

El aire frío o la actividad pueden empeorar la tos durante el día. Trate de asegurarse de que no hay nada en su casa, como un desodorante de ambientes, mascotas o humo (sobre todo el del tabaco) que está haciendo toser a su hijo.

Tos con fiebre

Lo más probable es que un niño con tos, fiebre baja o febrícula y secreción nasal tenga un o resfriado común. Pero la tos con 102 °F (39 °C) de fiebre o más se puede deber a una pulmonía, sobre todo si el niño está débil y respira deprisa. En tal caso, llame al médico de inmediato.

Tos con vómitos

Los niños a menudo tosen tanto que se les activa el reflejo de la náusea, lo que les hace vomitar. Asimismo, un niño que tose por un resfriado o por una crisis asmática puede vomitar si le llega una gran cantidad de mucosidades al estómago, que le provoca náuseas. Por lo general, esto no es motivo de alarma a menos que los vómitos no cesen.

Tos persistente

La tos debida a resfriados causados por virus puede durar semanas, sobre todo si un niño contrae un resfriado tras otro. El asma, las alergias o una infección crónica en los senos nasales o las vías respiratorias también pueden provocar tos persistente. Si su hijo sigue tosiendo después de llevar haciéndolo 3 semanas, llame al médico.

¿Cómo se diagnostican los distintos tipos de tos?

Si le preocupa la tos de su hijo, llame al médico. Dependiendo del tipo de tos, otros síntomas y el tiempo que dure, es posible que quiera visitarlo.

Hoy en día, muchos profesionales de la salud ofrecen telemedicina, o visitas médicas por vía telemática, lo que puede ahorrar a los padres muchos desplazamientos a la consulta (sobre todo, cuando se trata de tos nocturna). Las “vídeo-llamadas” permiten a los médicos ver y oír la tos de un niño, lo que suele bastar para hacer un diagnóstico o descartar un problema grave. Oír la tos ayudará al médico a decidir si hay que tratarla y cómo.

¿Cómo se trata la tos?

En la mayoría de casos, la tos está provocada por virus, y solo tiene que seguir su curso. A veces, puede durar hasta dos semanas. Por lo general, los médicos no recetan antibióticos porque estos solo son eficaces contra las bacterias.

A no ser que la tos no deje dormir a su hijo, los medicamentos para la tos no son necesarios. Es posible que lo ayuden a no toser, pero no tratan la causa de la tos. Si decide administrar un medicamento para la tos de venta sin receta médica, llame al médico para saber cuál es la dosis correcta y para asegurarse de que es seguro para su hijo.

No administre medicamentos combinados de venta sin receta médica (como “Tylenol Cold”): contienen más de un medicamento, y los niños pueden tener más efectos secundarios que los adultos y es más fácil que tomen una sobredosis.

Los medicamentos para la tos no son recomendables para niños menores de seis años.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo a encontrase mejor?

Para aliviar la tos de su hijo:

  • En el caso de que su hijo tenga “tos de perro” o tos seca, abra el agua caliente de la ducha y cierre la puerta para que el baño se llene de vapor. Luego, quédese sentado dentro del baño con su hijo durante unos veinte minutos. El vapor debería ayudarlo a respirar mejor. Prueben a leer un libro los dos juntos para que se les pase más deprisa el tiempo.
  • Tener un humidificador de vapor frío en la habitación de su hijo lo puede ayudar a dormir.
  • A veces, exponerlo brevemente al aire fresco puede aliviarle la tos. Asegúrese de vestirlo adecuadamente antes de salir según el tiempo que haga y pruébelo durante diez a quince minutos.
  • Las bebidas frías, como los jugos, le pueden calmar la tos, y es importante mantener a su hijo bien hidratado. Pero no le dé refrescos ni jugo de naranja, que podrían lastimarle la garganta si ya la tiene irritada por la tos.
  • No debe dar a su hijo (sobre todo si es menor de tres años) medicamentos para la tos de venta sin receta médica sin el visto bueno de su médico.
  • Si su hijo tiene asma, asegúrese de que dispone de un plan de acción contra el asma desarrollado por su médico. Este plan debería ayudarlo a elegir los medicamentos adecuados para el asma.
  • Está bien que los niños mayores tomen pastillas o caramelos para la tos, pero los niños menores de tres años se pueden atragantar. Es mejor evitarlas a menos que el médico le asegure que son seguras para su hijo.

¿Cuándo debería llamar al médico?

Llame siempre al médico si su hijo tose y:

  • tiene dificultades para respirar o lo hace con mucho esfuerzo
  • respira más deprisa que de costumbre
  • tiene los labios, la cara o la lengua azules o de una tonalidad oscura
  • tiene fiebre alta (sobre todo, si tose pero NO tiene secreción nasal ni la nariz tapada)
  • tiene fiebre, por poca que sea, y menos de tres meses de edad
  • tiene menos de tres meses y ya lleva varias horas tosiendo
  • emite un sonido sibilante y aspirado cuando inspira después de toser
  • escupe sangre al toser
  • presenta estridor (un sonido chillón o agudo) al inspirar
  • hace sibilancias al espirar (a menos que el médico ya le haya dado un plan de acción contra el asma)
  • está débil, malhumorado o irritable
  • está deshidratado; entre los signos de la deshidratación, se incluye el mareo, la somnolencia, la boca seca o pastosa, los ojos hundidos, llorar con pocas lágrimas o sin lágrimas, u orinar con menos frecuencia de la normal (o mojar menos pañales)

Revisado por: Patricia Solo-Josephson, MD Fecha de revisión: mayo de 2018

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