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Tos y embarazo

Durante el embarazo nos cuidamos al máximo, pero llega el frío y con él aumentan los catarros, de modo que no es extraño que un buen día empiece el picor de garganta, la tos, la mucosidad… Estoy embarazada y me he resfriado: ¿qué puedo hacer (y qué no)?

En cualquier otra etapa de la vida recurrimos a determinados fármacos para mitigar los síntomas del resfriado (que no curarlo), pero durante el embarazo es importante no automedicarse. Porque si bien un catarro no afecta a la salud del feto, el hecho de que tomes medicinas por tu cuenta sí puede perjudicarle.

¿Qué hay de los analgésicos, antitusivos, antihistamínicos… y otros productos para aliviar los síntomas? Ninguno de estos medicamentos puede ser tomado sin prescripción médica durante el embarazo. Muchos fármacos (ojo al paracetamol o al ibuprofeno, por ejemplo) sí podrían afectar al feto.

En el caso del paracetamol, es considerado seguro durante el embarazo, pero recomiendan evitarlo en la medida de lo posible y sino, hacerlo únicamente en las dosis mínimas recomendadas. Por su parte, los antiinflamatorios (como el ibuprofeno) están relacionados con un aumento del riesgo de aborto. Tampoco puedes tomar algunos antihistamínicos, jarabes para la tos, descongestionantes… Consulta siempre al médico.

Por supuesto, los antibióticos tampoco sirven para el resfriado ni la gripe, por lo que hay que evitarlos. No funcionan contra los virus y, tomados innecesariamente, pueden hacer que sea más difícil al cuerpo luchar contra infecciones bacterianas en el futuro.

Además, recuerda que ningún medicamento cura el resfriado sino que este seguirá su proceso natural. El resfriado común no suele durar más de siete días (tal vez un poco más durante el embarazo).

Aliviar los síntomas del resfriado durante el embarazo

Entonces, muchas os estaréis preguntando, ¿tengo que pasar el resfriado sin ninguna «ayuda»? Si los síntomas son leves, con secreción nasal y molestias en la garganta, hay ciertos trucos que te ayudarán a pasar del mejor modo posible el catarro.

  • Toma mucha agua y líquidos para ayudar a reponer líquidos y a eliminar el virus.
  • Descansa lo que puedas y no dejes que te afecte el estrés: esto ayudará a que te sientas mejor.
  • Toma leche templada con miel o limón y agua templada con miel para aliviar el picor en la garganta y la tos.
  • Evita ambientes excesivamente secos o cargados de humo.
  • Haz vahos de eucalipto o utiliza un humidificador en el baño para favorecer la expulsión de la mucosidad de las vías respiratorias.
  • Utiliza limpiadores nasales de suero fisiológico o agua marina que venden en la farmacia.
  • Si no te molesta el olor, puedes probar un remedio clásico: colocar una cebolla cortada junto a la cama por la noche.
  • Descansa con la parte superior del cuerpo algo elevada para ayudar a respirar mejor.

Si te duele la cabeza, repetimos que durante el embarazo es mejor evitar los medicamentos en la medida de lo posible, pero ciertos remedios naturales podrían ayudarte: mantén una alimentación saludable y un buen descanso, toma un baño relajante con agua tibia, mantente bien hidratada…

Si los síntomas son agudos, acude al ginecólogo para ver si puede prescribirte algún fármaco adecuado para aliviar los síntomas, aunque muchos doctores son partidarios de no dar medicamentos en el embarazo a no ser que sean absolutamente imprescindibles.

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Prevenir el resfriado

Como no hay una vacuna contra el resfriado de forma global (la vacuna contra la gripe previene solo determinadas cepas), lo que podemos hacer es intentar prevenirlo.

  • Una estrategia preventiva es evitar la exposición a personas acatarradas para no contagiarnos.

  • El lavado de manos frecuente y minucioso es uno de los mejores hábitos para evitar la transmisión de enfermedades infecciosas.

  • Evita tocarte los ojos, la nariz y la boca con las manos sin lavar. Los virus que causan los resfriados pueden entrar al cuerpo de esta manera y hacer que enfermemos.

  • Evita los cambios bruscos de temperatura y no permanezcas expuesta al frío durante mucho tiempo.

Finalmente, recordemos que no es lo mismo un catarro que una gripe, y mientras que para el resfriado no existe vacuna, sí la hay para la gripe, que se recomienda a las embarazadas. Si junto a las molestias comentadas tienes fiebre y dolor muscular, lo más probable es que tengas la gripe. Acude al médico para que determine el tratamiento más adecuado que no perjudique al bebé.

Esperamos que no tengas síntomas más graves y que por lo que estás pasando sea simplemente un resfriado en el embarazo: ya sabes cómo actuar para sentirte mejor y qué es lo que no se puede hacer durante el proceso catarral. Paciencia, porque en pocos días empezarás a sentirte mejor…

Fotos | iStock
En Bebés y más | ¿Resfriada durante el embarazo? Consejos para aliviar los síntomas, Los catarros no se curan con medicinas

Resfriada en el embarazo: qué medicamentos puedes tomar

Es casi inevitable que durante el embarazo nos enfrentemos a algún tipo de proceso vírico como el resfriado común, sobre todo en otoño e invierno, la época de mayor prevalencia. La gripe también es la gran protagonista de la época invernal, una dolencia que preocupa más en las mujeres embarazadas –por el mayor riesgo de ingreso y complicaciones asociadas–, los enfermos crónicos y los ancianos.

En el caso de la gestación, lo más recomendable es la vacunación de la futura madre, pero si no ha sido posible, para aliviar los síntomas de la gripe, al igual que los del resfriado común, es importante no automedicarse y controlar los fármacos que se consumen, ya que pueden afectar al desarrollo del feto.

Catarro o gripe en el embarazo: evita la automedicación

Tanto en el caso del resfriado común, como de la gripe, no existe un fármaco que cure estos procesos, tan sólo encontramos medicamentos que pueden aliviar los síntomas habituales como son el dolor de garganta, la fiebre o la mucosidad. Cuando la mujer embarazada se enfrenta a este tipo de dolencias puede tener dudas en torno a qué medicamentos son seguros durante la gestación para mitigar dichos síntomas.

En caso de fiebre durante la gestación, evita automedicarte y acude a tu médico.

En cuanto a si debes acudir al médico si tienes síntomas catarrales o gripales, Ainhoa Azuara, matrona en Atención Primaria y vocal de la Asociación de Matronas de Madrid (AMM), explica a Webconsultas que si una embarazada padece un proceso vírico, y con mayor celeridad si presenta fiebre, “debe ser valorada por su médico de referencia con el fin de poder hacer un diagnóstico claro y descartar la existencia de otra patología asociada, ya que las probabilidades de desarrollar complicaciones derivadas de la gripe son mayores durante el embarazo”.

La matrona incide en que no se debe tomar ninguna medicación sin antes consultar a un profesional sanitario “independientemente del momento de la gestación en que se encuentre”, debido a los daños que puede producir en el feto el empleo de algunos medicamentos.

Y es que, un gran porcentaje de fármacos pueden llegar al feto a través de la placenta, de igual forma que lo hacen los alimentos o el oxígeno, y perjudicar su normal desarrollo, o incluso, en los casos más graves, provocar su muerte. Los riesgos dependen en gran medida del grado de madurez del feto, aunque los expertos señalan que son aún mayores durante las ocho primeras semanas.

Medicamentos para aliviar los síntomas catarrales o gripales en la embarazada

Para afrontar un proceso catarral o gripal en esta etapa, Miriam Al Adib Mendiri, ginecóloga y obstetra, explica a Webconsultas que todo medicamento, hasta el más seguro, tiene sus posibles efectos secundarios, por lo que solo deben ser tomados en casos de verdadera necesidad. “La mayoría de los fármacos utilizados en el embarazo no tienen estudios suficientes para clasificarlos como seguros al 100% para el feto. Se considera que los más seguros son los que según la agencia estadounidense de la Administración de Alimentos y Medicamentos (conocida por sus siglas en inglés, FDA), pertenecen a la categoría A. Éstos son aquellos que tienen estudios controlados realizados en mujeres embarazadas que han demostrado no aumentar el riesgo de anormalidades fetales en ningún trimestre del embarazo”, matiza Miriam.

Sin embargo, dado que de categoría A hay muy pocos medicamentos, añade la experta que los profesionales sanitarios utilizan con frecuencia, por considerarlos bastante seguros, los de la categoría B: “Los de esta categoría B son utilizados a menudo porque tienen estudios realizados en animales demostrando que no hay evidencia de daño en el feto, pero, no hay estudios adecuados y bien controlados realizados en mujeres gestantes”.

Antes de tomar un fármaco para la gripe durante el embarazo conviene valorar los riesgos y beneficios.

Dado que la gripe y el resfriado son cuadros víricos autolimitados, y no hay medicamentos destinados a matar el virus, todo tratamiento irá enfocado a aliviar los síntomas y siempre hay que valorar los riesgos-beneficios junto a nuestro médico. El paracetamol, perteneciente a la categoría B, suele ser la opción de analgésico más segura y el fármaco de elección en estos casos. Vuelve a insistir la ginecológoca que si los síntomas son muy molestos, se puede tomar de manera puntual sin que tenga por qué tener ninguna consecuencia negativa, pero que actualmente no hay ningún medicamento completamente seguro.

Añade que si con la gripe se tiene congestión nasal se pueden administrar corticoides tópicos nasales. Advierte, eso sí, que los vasoconstrictores están contraindicados en las embarazadas. En cuanto a los antihistamínicos, la ginecóloga señala que “la FDA clasifica la Clorfeniramina, Cetirizina y Loratadina como fármacos de categoría B, al igual que los AINEs, en la misma clasificación. Los antiinflamatorios no esteroides también son de categoría B pero sólo hasta las 30 semanas, ya que a partir de entonces pasan a categoría D, siendo perjudiciales”.

Fármacos y hierbas poco seguras durante el embarazo

Entre los medicamentos menos seguros para afrontar un proceso catarral o gripal en esta etapa, y según la recomendación de la agencia estadounidense de la Administración de Alimentos y Medicamentos (conocida por sus siglas en inglés, FDA), se encuentran los antiinflamatorios no esteroideos, como el diclofenaco o el ibuprofeno. Es especialmente importante, según la FDA, evitar este último analgésico antes de la octava semana de embarazo por el riesgo de aborto espontáneo, según señalan los últimos estudios disponibles.

Aunque se usan con frecuencia hay muchas infusiones que no son seguras en esta etapa.

Recuerda que, en caso de dolor o fiebre, fármacos como los antibióticos no son efectivos contra los virus, por lo que independientemente de que exista embarazo, o no, habría que evitarlos.

Señala Ainhoa Azuara que, además de los medicamentos contraindicados durante la gestación, hay algunos tipos de hierbas o infusiones que podrían no ser seguras. Así lo afirma también la Food Standards Agency, la agencia de normas alimentarias de Reino Unido, que advierte acerca de la escasa información con evidencia científica sobre la seguridad del té o de las infusiones durante el embarazo que en ocasiones se emplean para aliviar estos síntomas, por lo que consideran que lo más recomendable es tomarlas con moderación o, en caso de duda, valorar siempre junto al profesional sanitario su consumo.

La mujer, por el hecho de estar embarazada, es más vulnerable a cualquier tipo de infección debido a que su sistema inmunológico está disminuido. “Esto significa que puede tener más probabilidad de contraer virus como el de la gripe, y, si sucede, puede desarrollar complicaciones más graves que una mujer que no esté gestante”, afirma Nuria Izquierdo Méndez, de la Unidad de Obstetricia del Instituto de Salud de la Mujer José Botella Llusiá, perteneciente al Hospital Clínico San Carlos, de Madrid.

“Las mujeres embarazadas se consideran un grupo de riesgo para el desarrollo de infección por el virus de la gripe al igual que los niños, los ancianos, los pacientes con enfermedades crónicas o que conlleven inmunosupresión y los profesionales sanitarios, entre otros”, explica Tamara Alonso Pérez, neumóloga del Hospital Universitario de La Princesa, en Madrid. ¿Por qué son grupo de riesgo? Izquierdo responde contando que “el diagnóstico de gripe durante el primer trimestre del embarazo se ha asociado a un aumento de malformaciones cardiacas, labio leporino y defectos del tubo neuronal. En el segundo y tercer trimestre se ha vinculado a un aumento del número de abortos, partos prematuros y una disminución del peso al nacimiento. Por ello, deben vacunarse si su embarazo coincide con la campaña de vacunación antigripal (de octubre a marzo)”.

Ambas expertas señalan que el riesgo de que la vacuna contra la gripe cause un daño grave es extremadamente pequeño. El efecto secundario más frecuente tras la administración de la vacuna es escozor, sensibilidad, enrojecimiento y/o dolor en el lugar de la inyección. También se han descrito casos de cefalea, dolor muscular y fiebre, náuseas y astenia; sin embargo, siempre estos efectos secundarios son más leves que la propia gripe estacional. Estas reacciones locales, en general, duran menos de 48 horas y no suelen requerir ningún manejo específico.

Si hay efectos secundarios se aconseja tomar analgesia, tipo paracetamol, y aplicar frío local en la zona donde se ha administrado la vacuna.

Más riesgo de complicaciones respiratorias

La infección por el virus de la gripe cursa de forma característica con “fiebre que se acompaña de malestar general, mialgias, cefalea, congestión nasal, molestias faríngeas, pérdida de apetito y/o tos seca”, enumera la neumóloga de La Princesa. En la mayor parte de los ocasiones estos síntomas ceden en una o dos semanas, sin embargo, en determinados grupos de riesgo, como las mujeres embarazadas, pueden desarrollarse complicaciones más graves como son la neumonía, sinusitis, otitis y algunas complicaciones neurológicas menos frecuentes.

Según la ginecóloga del Clínico de Madrid, en el embarazo existe un riesgo algo aumentado de presentar complicaciones por una infección gripal, sobre todo respiratorias. “Cuando una embarazada se infecta por el virus de la gripe el riesgo de hospitalización por procesos respiratorios se incrementa. La complicación más frecuente en la madre es la neumonía, con un porcentaje de 2 a 3 mujeres por cada 1.000 embarazadas, pero no hay que alarmarse, ya que en la mayoría de los casos es un cuadro leve”.

¿La gripe puede afectar al feto?

Las mujeres embarazadas que se infectan por el virus de la gripe pueden desarrollar complicaciones graves que afecten a su gestación, como son el aborto espontáneo o el parto prematuro, entre otras. En este sentido, “la prevención es fundamental y la vacunación es el método más eficaz, ya que disminuye el riesgo de gripe y sus complicaciones, protegiendo a la gestante y a su recién nacido hasta los 6 meses de edad”, indica Alonso. Izquierdo añade que la gripe no produce malformaciones fetales.

Recomendaciones para aliviar los síntomas durante el embarazo

  • El descanso es fundamental.
  • Medidas físicas, higiénicas (como el lavado de manos) y medicamentos.
  • Antitérmicos que bajen la fiebre. Es importante controlarla, siempre que sea superior a 38 grados, con analgésicos como el paracetamol.
  • Antitusígenos y expectorantes para la tos.
  • Analgésicos para el dolor muscular.
  • Beber abundantes líquidos para reponer lo que se pierde por la fiebre.

Por último, menciona Alonso, “la administración de fármacos antivirales como oseltamivir en las mujeres gestantes, siguiendo las recomendaciones de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, requiere una valoración individualizada que evalúe el grado de afectación materna o la presencia de otros factores de riesgo que puedan propiciar la aparición de complicaciones. La gestante deberá ser informada y la decisión de iniciar o no el tratamiento será compartida”.

La gripe es una enfermedad del aparato respiratorio producida por el virus de la influenza. En el embarazo, el sistema inmunitario de la mujer está algo más deprimido y, por tanto, las embarazadas son más proclives a contagiarse con el virus de la gripe.

No obstante, hay que decir que este virus tiene una capacidad de contagio, es decir, puede pasar con mucha facilidad de una persona a otra a través de las gotitas de saliva que se expulsan al hablar, toser o estornudar. El contagio por contacto de manos u objetos contaminados también supone una rápida vía de infección.

Síntomas de la gripe en el embarazo

La gripe en el embarazo tiene unos síntomas muy parecidos a los del catarro, pero lo que hace distinguirla rápidamente es que los síntomas se presentan de una forma súbita, y en apenas unas horas el malestar es evidente. Los síntomas de la gripe en el embarazo suelen ser:

  • Dolores musculares
  • Malestar general
  • Dolor de cabeza
  • Fiebre de más de 38 ºC, que puede durar cuatro o cinco días.

Es poco frecuente que aparezca un fuerte dolor de garganta, sin embargo la gripe suele dar molestias en los bronquios, que se perciben en la parte alta del pecho y que suelen estar acompañadas de una tos fuerte expectorante, de un gran cansancio e inapetencia generalizada.

Una vez pasada la fase aguda, cuando remite la fiebre, las secuelas como el cansancio y la tos pueden durar dos semanas más.

Gripe en el embarazo, riesgos para el bebé

El virus de la gripe no atraviesa la barrera placentaria, por lo que la gripe en el embarazo no se transmite al feto. La buena noticia es que el virus que se queda en el epitelio respiratorio de la madre. Sin embargo, los síntomas, algunos de ellos, si pueden afectar al bebé en desarrollo. Normas para que la gripe afecte lo menos posible a tu bebé:

1. Inapetencia materna
Es importante, a pesar de la falta de apetito, que la mujer embarazada siga cuidando su alimentación a pesar de su enfermedad y tome los alimentos que necesita para el buen desarrollo de su embarazo.

2. Deshidratación
Reponer líquidos, a base de caldos calientes, zumos de frutas ricas en vitamina C y purés de verduras es fundamental para nutrir el organismo no solo de agua, sino de las vitaminas que necesitas para combatir al virus, al mismo tiempo, que refuerzas tu sistema inmunológico.

3. Control de la fiebre
Conviene controlar la fiebre y bajarla, siguiendo las instrucciones de tu médico. Se desconoce cuál es el riesgo de bienestar fetal según la temperatura materna. Es recomendable que la fiebre no supere los 38 ºC o los 38,5 ºC.

4. Síntomas respiratorios
La congestión nasal debe evitarse realizando lavados nasales con agua marina para evitar el acúmulo de mucosidad y que la gripe pueda complicarse con una sinusitis. El enrojecimiento y malestar en la garganta puede aliviarse con caramelos. Evita tomar cualquier medicación que no esté prescrita por tu médico, como los jarabes para la tos.

El peligro de la gripe es que se pueda complicar con una neumonía, cuando las defensas de la futura mamá embarazada están bajas. Por eso, es muy importante que sigas los controles que marca tu médico o ginecólogo, que no te automediques y que guardes reposo en casa. La gripe debe pasarse en la cama, el descanso es el mejor remedio y una buena recomendación para recuperarse lo antes posible.

Las vacunas de la gripe en el embarazo

Nadie está a salvo de contraer la gripe cuando llega el frío y las temperaturas bajan, por eso la mejor forma de protegerse de este virus es siendo precavidos y tomando ciertas medidas de higiene diaria como pueden ser lavarse las manos, no tener contacto con personas que ya la tengan y vacunarse contra la gripe.

En este último punto muchas mujeres embarazadas tienen miedo por las ‘posibles’ consecuencias que pueda tener para el desarrollo de su embarazo y para el propio bebé. A continuación te vamos a contar las recomendaciones que hacen al respecto desde la Asociación Española de Pediatría alrededor de las vacunas en el embarazo y, en concreto, la de la gripe.

– La vacunación de la gripe en embarazadas ofrece muchas ventajas para mujer (evita posibles complicaciones e ingresos hospitalarios), pero también para el bebé ya que no solo la mujer se protegerá sino que ‘le transmitirá los anticuerpos que fabrique como consecuencia de su vacunación y le proporcionará una barrera de protección contra la gripe durante los primeros meses de vida’, explican desde la AEP.

– Además, otro de los beneficios es que cuando el bebé ha nacido y, debido a esta protección que le ha ofrecido su madre, el recién nacido tiene menos probabilidades de sufrir infecciones respiratorias graves (asma, neumonía, bronquitis, bronquiolitis…).

– Esta vacuna de la gripe es apta y seguro para todas la mujeres, incluso para aquellas que presentan alergia al huevo. Las únicas reacciones adversas que se han podido observar son las típicas: dolor y enrojecimiento de la zona donde se pone o quizás algo de fiebre o malestar general.

– Al comienzo del otoño es cuando suele comenzar la campaña de vacunación en todos los países y es el periodo ideal para que la embarazada reciba la administración de la vacuna, independientemente de que se encuentre en el primer, segundo o tercer trimestre de gestación. La gripe en el primer trimestre se ha asociado con problemas desarrollo fetal y, en los siguientes, con parto prematuro y bebés con bajo peso.

– Si es tu segundo o tercer embarazo y ya has estado vacunada, puede que creas que ya eres inmune y que no hace falta acudir al enfermero, pero no es así. Debes vacunarte en cada uno de tus embarazos.

– A la hora de recibir la dosis necesaria, esta se pondrá en un brazo (inyectable), evitando las que se administran por spray (intranasales) porque contienen virus vivos debilitados.

– Por último, si quieres protegerte a ti y a tu pequeño y pasar un embarazo sin sustos, entre las semanas 27 y 32 de gestación es también recomendable la vacuna de la tosferina (si hay riesgo de parto prematuro se podría administrar antes). Se trata de una enfermedad grave, e incluso, mortal.

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