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Trabajar en linea erotica

Cómo es en realidad el trabajo de una teleoperadora erótica (sí, aún existen)

15/08/2016 05:00 – Actualizado: 16/08/2016 12:50

Después del auténtico estallido en los 90 (¿se acuerdan de aquello de «903 333 333, ¡atrévete a llamar!») los servicios telefónicos de ocio no han vuelto a despertar tanta expectación. Aún mucho más importante fue internet, desde los primeros chats anónimos hasta las redes sociales y los canales personales de YouTube de hoy, que ha dejado en segundo plano a estos trabajadores a caballo entre el teleoperador-oficinista y el ‘entertainer’ sexual.

Sin embargo, sigue siendo un negocio extendido, con vídeo o sin él. Las personas, sobre todo los hombres, buscan a otras, sobre todo mujeres, para poblar fantasías con sus voces, y es llamativo lo poco que les afecta saber que todo ello, o casi todo, es ficción. Un autoengaño placentero.

‘Business Insider’ ha publicado una serie de interesantes testimonios en primera persona que nos dan una buena idea de cómo es el día a día en esta ocupación. Ventajas e inconvenientes, preocupaciones sobre el futuro y algunas satisfacciones que nunca se hubieran imaginado. Ahora puedes ponerte en su piel desde la seguridad de tu ordenador, mientras ellos se parapetan tras su teléfono en la primera línea de fuego.

Anton

No tiene un trabajo corriente, pero casi nada en él lo es. Nació mujer y ahora es hombre y, para mitigar la vergüenza que le daba hablar con extraños, construyó un kit de efectos de sonido como los de los estudios de doblaje. Preparó unas sandalias para imitar el ruido de los azotes y una banda de caucho que sonaba a bofetada.

Desde esa noche, dormía con los auriculares puestos y cuando su portátil recibía llamadas le despertaba. Su voz es femenina, así que puede jugar a varias bandas, algo que es muy común en el sector. Pero prefirió ser honesto e identificarse como hombre, aunque en las fotos de las redes sociales su personaje aparece con peluca. Finge lo que ellos necesiten: que tiene miedo, que está «portándose mal» y poniéndose ropa de mujer…

Otra chica anónima dice que fue agredida sexualmente y tiene estrés postraumático. Su agresor la acosa, así que le viene bien quedarse en casa

Las primeras semanas, ganó unos 200 dólares, pero al menos podía pagar las facturas y era mejor que su anterior «trabajo», donde ganaba poco más de un dolar en varias horas haciendo clic en anuncios web. Dice que tiene problemas de salud mental, ansiedad y escoliosis severa, así que le duele mucho moverse. Tuvo que dejar su trabajo en un refugio para víctimas de violencia doméstica (algunas de las crisis que se vivían allí eran superiores a sus fuerzas) y la paga por su discapacidad no era suficiente. El sonido del teléfono le distrae de sus problemas con la transición de género y los achaques de su espalda; es mucho peor cuando pasa horas, o días, en el cuarto escuchando solo el sonido del ventilador.

Es un caso representativo: se trata de un trabajo con mucha mejor accesibilidad que otros para personas con discapacidades y madres con hijos pequeños (solo tienen libres las noches y no pueden dejarles solos). No hay que tener estudios, hay opciones reales de llegar a ganar bastante dinero y hay flexibilidad de horarios, aunque no todos pueden organizarse para tener horas fijas libres. Cuando falta el apoyo de la familia o las ayudas del gobierno, es una salida lógica. Y no todos los clientes buscan imágenes, el audio es ideal para los que prefieren imaginarse las cosas a su modo.

Isabel

«Muchos hombres experimentan placer al escuchar la voz de una mujer sin una pantalla brillante de ordenador. Que las voces son sexys por sí mismas se sabe al menos desde que apareció el teléfono. Hay artículos de prensa de principios del siglo XX donde se hablaba de cómo las operadoras recibían propuestas de matrimonio de extraños».

Hoy, muchos de los que llaman no buscan exactamente sexo. Como ocurre habitualmente en los trabajos de tipo sexual, las cosas suelen estar más mezcladas. El que trabaja en estas líneas durante un tiempo suele tener menos problemas con las conversaciones de sexo duro que con los clientes que necesitan, más que una operadora erótica, una psicóloga o una amiga.

Lynn

«El sexo telefónico es muy liberador. El que llama puede imaginar que mide dos metros y que la tiene como un semental». Lynn dice que tiene clientes a los que conoce de años y que le cuentan cómo ha ido su día, o a los que consuela si se les muere un ser querido. Lynn es una chica de compañía reconvertida en teleoperadora erótica, y asesora a otros, entre ellos Anton, al entrar en el negocio.

Esto es lo que en realidad pasa. (iStock)

Como explica el articulista, Alex Mayyasi, el sexo telefónico ofrece algo diferente al porno y las webcams. No ha caído con su llegada, sino que se adaptado y sigue creciendo. De hecho, ahora es más fácil que nunca ser autónomo, sin necesidad de depender de las empresas que ofrecen servicios sexuales, a menudo poco escrupulosas. Solo necesitas una conexión a internet.

Lynn disfruta de su trabajo y dice que, por ejemplo, tiene clientes fieles que le envían regalos por su cumpleaños. Sin embargo sabe que «la mayoría son mujeres que buscan una salida, desesperadas por el dinero», por ejemplo tras un divorcio, o tras el despido de su marido. Ha visto casos en que los ex despechados utilizan esta ocupación para quitarles a estas mujeres la custodia de sus hijos. Insiste en que no es dinero fácil, «el marketing es muy importante. La gente que tiene éxito tiende a disfrutar del trabajo y a no concebir su vida sin él. Un niño hambriento es una gran motivación».

Kate

Kate D’Adamo es una activista en contra de la criminalización del trabajo sexual que lucha por los derechos de este colectivo. Dice que a menudo es una fuente de ingresos para personas con problemas financieros o que no pueden acceder al mercado laboral. «No tienen tiempo libre, tienen que estudiar, o tienen hijos…» Comparado con ser prostitutas, strippers o hacer porno, el sexo telefónico es mucho más práctico.

Las ventajas más claras son poder trabajar desde casa y que no requiere de esfuerzo físico. Otra chica anónima dice que fue agredida sexualmente y tiene estrés postraumático. Su agresor la acosa, así que ella agradece la oportunidad de quedarse en casa y poder interactuar con seguridad en su propio territorio.

Puede ser una terapia ocupacional útil para personas depresivas o que tienen que cuidar a familiares enfermos (una vez más, son sobre todo mujeres las que tienen esta papeleta). Las horas pico del sexo telefónico no exigen madrugar y es posible hacer el trabajo aunque pasen agotadas la mayor parte del día.

Los precios de los autónomos varían mucho según lo solicitados que estén, y hay que gastar mucho en anunciarse en páginas web

Además, la apariencia y la edad no son un problema, como sí ocurriría para trabajar en un bar o ser dependiente de comercio. Otro caso que nos llega por vía directa es el de un hombre de mediana edad que trabaja haciéndose pasar casi siempre por mujer madura. Da cursos de formación a teleoperadores eróticos primerizos y les cuenta, entre otras cosas, algo que le sorprendió mucho al principio: «las lesbianas suelen ser las más rápidas y brutas. Nada más coger el teléfono te sueltan algo tipo ‘vamos, zorra, dime guarradas’. Acaban en pocos minutos, así que vienen bien cuando no te apetece hablar, pero dan poco dinero».

Las llamadas más largas son las mejor pagadas, porque el precio suele cambiar por bloques. Aunque el establecimiento de llamada sea alto, si eres cliente habitual has de saber que, por norma general, les haces un favor si les haces una sola llamada de cuarenta minutos que dos de veinte. No es generosidad, o no solo, si escuchan atentamente todos tus problemas con paciencia; es lo más rentable.

Los precios de los autónomos varían mucho según lo solicitados que lleguen a estar, y hay que gastar una buena parte en anunciarse en páginas web para conseguir llamadas. Con todo, solo unos pocos independientes trabajan de ello a jornada completa; suele ser más bien un complemento.

Satisfacer fantasías socialmente poco aceptadas como la sumisión (tremendamente frecuente), el sadomasoquismo o ciertos fetichismos, es lo más llamativo a primera vista. Sus vidas, tras todo ese morbo, son como las de cualquiera. A la vista de estos testimonios, más bien como la de cualquiera que necesite dinero.

Cuando comencé el blog tenía en mente una idea muy clara: crear una sección donde distinta gente que se dedica a obtener ingresos económicos por Internet relatara su propia experiencia, dado que mis contactos en el sector (si se puede denominar así a un grupo de gente cuyo interés común es rentabilizar negocios online o páginas web en general) son muy prolíficos. Pues es con esta nueva entrada sobre un caso real que explica cómo montar tu propia línea erótica, que he decidido comenzarla.

La creación de éste apartado presentaba serios problemas de antemano: por mi experiencia sabía que la gente era muy reacia a contar lo real de su caso porque, seamos sinceros, qué motivos hay para contar los secretos de lo que te está permitiendo obtener ingresos económicos en un mundo todavía desconocido para muchos hispanohablantes como es Internet. Vivir de la Gran Red parece ser una utopía, el poder trabajar donde y cuando quieras, en un mundo en el que con un ordenador y una conexión a Internet todo parece ser suficiente; y para qué contar que sí es posible hacerlo. Esta circunstancia la solventé haciendo uso de contactos que alguna vez me pidieron servicios de programación, asesoramiento, posicionamiento web,… Y directamente con compañeros del sector con los que desde hace muchos años nos retroalimentamos en la búsqueda de mejores conocimientos. Todos sabemos que cuando tienes algo que ofrecer, la gente es más proclive a ayudarte; y el conocimiento, la experiencia, es un valor al alza.

Aún teniendo en cuenta que la gente cuenta las historias desde su particular punto de vista, como es obvio, el conocer experiencias reales es útil es muchos aspectos:

  • Una experiencia real de un sector en el que queremos internarnos puede ayudarnos a comenzar de una manera más efectiva la “aventura”.
  • Nos ayuda a conocer posibles dificultades y ventajas que presenta el sector.
  • Aunque no sea un sector en el que estamos interesados, podemos aplicar conocimientos a nuestro ámbito.
  • Nos puede abrir nuevos horizontes de negocios o directamente evitarnos realizar una inversión avocada al fracaso.

De inicio, una línea erótica parece no tener cabida si montamos nuestra propia web porno de vídeos, pero rápidamente se nos pueden abrir los ojos y pensar: tengo una web que recibe miles de visitas diarias, ¿por qué no hacer un apartado para que las chicas que tienen sus líneas eróticas se pueden anunciar y yo obtener ingresos por cada anuncio? O bien verlo desde el lado contrario, en el que tenemos una web que anuncia una línea erótica y decidimos montar nuestra propia página web porno para recibir visitas y así poder captar clientes de entre ellas. Pues bien, éste último caso es el que se me planteó y ante el que pedí a la clienta que contara su punto de vista y resultado.

Al tratarse de la primera publicación en guiauploader de este estilo, he querido hacer una introducción para poner en contexto la nueva sección. Ahora, sin más dilación, doy paso a la redacción que la propia dueña de la línea erótica me suministró para compartir con la comunidad. Al final de la misma comentaré algunas de las soluciones que presenté para aumentar beneficios y los resultados que han tenido dichas medidas. El mundo del porno es ya desde hace muchos años uno de los sectores con diferencia que más dinero mueve en Internet y la pornografía amateur supera con creces la suma del tráfico que puedan tener Netflix, Amazon y Twitter unidos. Es obvio que no todo viene de webs estilo tube. Ahí va la primera experiencia real que mostrará las entrañas de este mundo y de otros con los que la gente genera ingresos en Internet.

Hola a todos:

Pensaba hacer y publicar en una entrada en mi blog, explicando lo que hay que hacer y cómo…Pero no creo que ilusione mucho a mis clientes saber los entresijos de una línea erótica, donde hay más pena que gloria.

Animar a la gente a realizarlo no lo veo muy honesto, es todo un cúmulo de circunstancias y casualidades de la vida lo que me ha traído hasta aquí. Y sobre todo y lo más importante estar dispuesta a perder tiempo y dinero, para recibir recompensa, o no…

A no ser que sea una multi-línea donde entran muchas llamadas a diferentes chicas o chicos , atienden operadoras, con sueldos fijos etc. Entonces competir con ellos es muy difícil , con la inversión en publicidad que ellos hacen es imposible hacerles sombra.

Circulan estafas y engaños para captar chicas prometiendo sueldos o ingresos muy por encima de lo que realmente se gana. Prueban, se cansan porque no ganan lo esperado y como no hacen un mínimo de minutos, no las pagan lo poco que las correspondería. Y a ellas tampoco les interesa reclamar 10 €, 20€ ó, la cantidad ridícula que sea… Por lo ellos siempre ganan…y chicas tienes de sobra.

Yo no espero un sueldo, tengo mi trabajo, solo estar ahí, mantenerme, esperar, aguantar todo lo que pueda, y poco a poco ir fidelizando clientes. Esa es la clave. Y si se consigue fidelizar es cuando te animas a seguir. Eso sí, cualquiera no vale para esto como muchas creen.

A mí realmente me gusta. Pero las llamadas llegan con cuenta gotas. Necesito tener entradas en mi blog y de ahí, recibir alguna llamada más. Creo que es la mejor manera de llegar a la gente interesada en este mundo. Por supuesto y es lo que más me interesa es estar posicionada en los buscadores y una buena estrategia de marketing.

He visto que no hay muchos blogs o webs de líneas eróticas, donde haya contenido nuevo, están abandonadas, situadas a modo de anuncio, muchas de ellas pagan por el posicionamiento. Pero claro, eso es una ruina para una línea privada.

Contaré un poco cómo comencé con mi idea:

Primero localicé a través de internet las diversas empresas que te ofrecen una línea 803 y las estuve estudiando. Algunas daban cierta confianza y otras no tanta. Teniendo en cuenta que suelen pagar a 45 días, cabe la posibilidad de que trabajes la línea el primer mes y luego no te paguen lo acordado.

Encontré varias, entre ellas Sinermedia y Premium Numbers fueron las que más garantías me ofrecían, ya que , por ejemplo, para trabajar con ellos debías estar dado de alta en autónomos. Dado que ese era mi caso por mi anterior trabajo, me decidí por Sinermedia. Entre la documentación que me pedían era precisamente un Certificado de estar al corriente de pagos con la seguridad social, datos personales y número de cuenta para hacer los abonos.

Una vez presentada la documentación, me enviaron el contrato que tuve que firmar y devolver y un código de conducta con las normas que están establecidas por ley para estas líneas de tarificación adicional.

A partir de ahí, te proporcionan el número de teléfono y un portal para gestionar tu línea desde internet: establecer horarios, desviar las llamadas a los diferentes números que quieras, controlar la estadística mensual… Luego ya se trata de buscarte la vida: publicitar la página para recibir llamadas, poner anuncios en diferentes portales… Es en lo que estoy ahora, y es complicado, porque hay que competir con líneas que llevan mucho tiempo establecidas. Como te decía al principio, call centers con gente trabajando por un salario y que invierten mucho dinero en publicidad. Es complicado porque si la gente no te conoce, evidentemente no te llama, y te garantizo que sin publicidad no sacas ni para pagar la cuota de autónomos.

Mi experiencia personal con la línea no es demasiado positiva de momento, precisamente por ese motivo. Se trata de fidelizar clientes y no cualquiera vale para ello. A consecuencia de la publicidad, de la página web y del blog poco a poco van entrando más llamadas, pero no es un tráfico continuo. Sí que hay gente a la que le gusta llamar y hay algunos clientes fijos que llaman habitualmente. Estos son los que me animan a mantener la línea y continuar. Al principio controlan bastante la duración de la llamada, pero luego, si les “enganchas” se relajan, llaman a menudo y no miran la duración. De hecho algunas veces ni siquiera buscan sexo telefónico, simplemente hablar. He notado que si pongo anuncios y pago por ellos, recibo más llamadas. Pero claro, tienes que estar dispuesta a invertir lo que ganas en publicidad y tener paciencia.

Creo que lo más interesante para tener afluencia de llamadas son las redes sociales. Facebook , twitter, foros…pero de momento no lo controlo demasiado , aunque estoy en ello. Son muchas cosas e invertir mucho tiempo delante del ordenador, y sinceramente, me cuesta mucho porque muchas cosas no logro entenderlas rápidamente y pierdo tiempo.

Creo que te he contado más o menos lo que hay que hacer para empezar, cómo funciona y mi experiencia. La verdad es que desde que tengo la web la afluencia de llamadas es mayor. Si tienes alguna pregunta no dudes en hacérmela. Siento no haberte contestado antes, pero como te he dicho entre mi trabajo “normal”, y todo esto… metiendo entradas de vídeos en la web, cambiando títulos, metiendo fotos nuevas etc como me dijiste para evitar la duplicidad se me van las horas. Me he dado cuenta visitando páginas de vídeos porno que siempre tienen los mismos vídeos, los mismos textos, poca calidad de imagen etc.

Resumiendo: la gente tiene el concepto de que es dar de alta el teléfono y empezar a ingresar dinero, y para nada, hay que trabajárselo mucho. Al igual que también existe el concepto equivocado de que hoy en día nadie llama a estas líneas eróticas, porque tampoco es así. Aunque está claro que los primeros meses tienes que estar dispuesto a perder (tiempo, dinero…).

Espero que te sirva mi experiencia, no dudes en consultarme cualquier duda…

Esta es la forma en que la autora nos cuenta su experiencia y me gustaría destacar varios puntos importantes:

  • Lo básico y fundamental es contratar los servicios de una línea 803 que os pague por las llamadas que recibís.
  • Una idea clave es ir fidelizando clientes; lo que os generará una base sólida de beneficios.
  • Aunque puede parecer un sector en horas bajas, sigue funcionando y se sigue llamando a estas líneas.
  • Es importante no caer en redes de captación de profesionales del sector que prometen ingresos millonarios y no son más que estafas. Aspirar de inicio a introducirse en el sector e ir creciendo por tu propia cuenta, puede ser una buena forma de evitar que estas empresas se aprovechen de vuestro desconocimiento.

Ante esta situación y su interés en recibir más llamadas para aumentar los ingresos, mi aportación se centró en:

  1. Creación de un blog personal de relatos eróticos donde anunciar su línea y además contar alguna de sus fantasías, experiencias sexuales, sus juguetes sexuales favoritos, etc. Todo ello con la idea de crear contenido fresco y posicionar publicaciones en Google que con el paso de los días vayan aportando visitas y entre ellas llamadas a su línea erótica.
  2. La creación de una sección de vídeos porno que tendría dos objetivos principales: por un lado ser una fuente de ingresos autónoma independiente de la línea erótica (monetizándola a través de anuncios y otras técnicas que explico aquí); y por otro lado constituirse como otra fuente de visitas, que al ver su anuncio, trato personal y comentarios en la web porno, acabarían llamando por morbo a su línea erótica.
  3. Gran importancia de retomar las redes sociales: Facebook es muy restrictivo con el porno, pero Twitter permite imágenes de toda temática y es una fuente de visitas muy importante.
  4. ¿Posibilidad de iniciar una compañía multi-linea en base a la experiencia adquirida y poder introducir a nuevas personas en el sector cobrando comisión a cambio de tráfico, formación y base logística (números de teléfono, web, publicidad,… )? Sin duda la idea de evitar costes (en tiempo y dinero) inicial, incentivaría a muchas personas a anotarse.
  5. Crear un foro de temática porno o de adultos en las que aprovechar ese mismo conocimiento, ser fuente de conocimiento para otras chicas y poder obtener beneficios de las empresas del sector que pagarán por anunciarse en el mismo.

Los resultados no podían ser mejores y pese a no aplicar los puntos 3 y 4, por el momento, las visitas a la web han aumentado y, en consecuencia, los clientes de la línea erótica. Esto ha permitido aumentar la base de clientes y poder obtener ingresos de otros sectores como la publicidad para tráfico adulto.

Como comentaba al inicio del artículo, quizá no contemos con una línea erótica ni tampoco entre en nuestros planes, pero teniendo una web con miles de visitas, no sería mala idea ofrecer un espacio a este nicho y cobrar por anuncios del sector, siendo una nueva fuente de ingresos a sumar a las que ya tenemos.

Y si os gusta la idea, ¿por qué no iniciar una nueva línea erótica? Sin duda es una alternativa menos atrevida que los shows eróticos a través de webcams. Aquí tenéis resumidos los primeros pasos y sin duda una imagen real del sector. Cualquier ayuda que podáis necesitar, tanto en asesoramiento como en programación de página web, podéis contactarme a través de los comentarios o del formulario de contacto que se encuentra en la parte superior de la web.

No olvidéis compartir la publicación para apoyar la idea del blog y así poder seguir desvelando las entrañas de los negocios online de una forma sincera y profesional. Las experiencias reales no finalizarán aquí ni tampoco las publicaciones en las que seguiré explicando aspectos fundamentales de las webs, tanto de contenido para adultos, como de otro tipo. Debido al gran número de compromisos profesionales con el que cuento, las entradas en algunas ocasiones se demoran, pero intento seguir manteniendo la calidad de las mismas. Prefiero menos publicaciones, pero de contenido exclusivo. Para no perderos ninguna, suscribiros al blog y se os notificará en cuanto se publiquen.

Hoy vamos a presentar un nuevo tema en el que muchos de nuestros lectores están interesados que consiste en cómo ganar dinero con líneas 800, pues aunque este modelo de negocio ha caído un poco en desuso debido a la globalización y proliferación de los diferentes medios telemáticos, todavía sigue teniendo un fuerte empujón a la hora de obtener ingresos extras fácilmente desde casa o incluso montar un call center basado en llamadas de tarificación especial.

Cómo ganar dinero con líneas 800 en qué consiste este trabajo

Las líneas 800 son números considerados de tarificación especial que están destinados a varios fines. En este punto, los servicios más demandados dentro de esta categoría son las líneas eróticas, tarot y adivinación y servicios profesionales.

Los números 803 están reservados para las líneas eróticas, mientras que las líneas 806 contemplan todo lo que podría clasificarse dentro del área de entretenimiento incluyendo la adivinación y el Tarot. Las líneas 807 están reservada para servicios profesionales esto quiere decir que pueden ser utilizadas por abogados, consultas médicas etcétera. Cabe reseñar que para contratar este tipo de línea no es necesario colegiación, por lo que en teoría podrían ser utilizadas por cualquiera, pero si se anuncia como tal y la titulación no se encuentra debidamente respaldada entonces sí podría constituir un delito.

Cuánto se puede ganar con líneas 800

El dinero que se puede ganar con líneas 800 dependerá de la dedicación y tu experiencia en el campo. Por lo general este tipo de servicios se caracterizan por intentar prolongar la llamada todo lo posible, puesto que cuanto más dure la llamada obviamente más dinero se recaudará.

El dinero recaudado por las llamadas dependerá del contrato que tengas establecido con tu proveedor de servicio, pues la tarificación máxima de estos servicios puede llegar a alcanzar 1, 18 € en llamadas desde números fijos a líneas 800 y 1,54 euros cuando se llama desde un móvil a este tipo de número..

El margen que obtiene el arrendatario de línea oscila entre el 0, 40 € a 0,70 € por cada minuto en función del tipo de contrato que tenga.

Cómo montar una línea de tarificación especial o asociarse con números 800

Si te interesa este modelo de negocio existen varias formas en las que poder trabajar desde casa con líneas de tarificación especial para ganar dinero.La primera de ellas es alquilar tu propia línea,en Internet existen muchas empresas que gestionan este tipo de línea y para escoger la empresa adecuada, habría que contemplar las prestaciones ofrecidas para determinar su fiabilidad, así como el margen de cobro por la misma.

Algunas de estas empresas incluyen la promoción o publicidad de tu línea 800 dentro de su margen de servicios, no obstante, lo ideal es contratar este tipo de línea cuando ya se tenga una cartera de clientes. En el caso de que no sea así sería conveniente contar con una página web o alguna plataforma de difusión como un blog o canal de Youtube etcétera para promocionar gratuitamente los servicios. En caso de que esto no fuera posible, siempre queda la opción de pago comprar anuncios en espacios publicitarios, Adwords y programas de pagos por click además de espacios en webs y blogs de temática similar.

Contratar la línea puede ser lo más fácil de todo, pero si no se realiza publicidad de ella y no se consigue llegar a un amplio número de personas y obtener una buena reputación online es muy difícil captar clientes y sin llamadas obviamente no se produce beneficio.

Otra opción a la hora de asociarse con números 800 para quienes necesiten dinero rápido es trabajar para algún gabinete. En páginas de clasificados como por ejemplo milanuncios, se encuentran habitualmente ofertas de trabajo en las que se solicitan teleoperadores para trabajar en líneas de tarot o líneas para adultos, el porcentaje de ganancia es menor que alquilar una línea particularmente pero nos ahorramos el tener que hacer publicidad y las ganancias serían inmediatas una vez que comencemos a trabajar. El porcentaje de lo que podríamos ganar dependerá de las condiciones del gabinete.

También podemos contactar directamente a los gabinetes en Internet en la sección de contactos y números de teléfonos que aparezcan en los anuncios. En muchos de ellos por no decir la mayoría, pedirán experiencia para hacerte una entrevista o para incorporarte la plantilla, pero en otros tantos no es un requisito fundamental y podrás obtener una prueba aunque no hayas trabajado antes en este tipo de línea.

Para trabajar como empleada de un gabinete tan solo necesitarás disponer de una línea fija en casa donde se puedan realizar el desvío de llamadas.Tus datos permanecerán anónimos en todo momento y tan sólo responderás con un seudónimo que previamente habrás escogido para que tus clientes se puedan dirigir a ti.

En ambos casos tanto si decides alquilar una línea por tu cuenta como si decides asociarte a un gabinete para trabajar como empleado de una plantilla de teleoperadores, podrás elegir en todo momento la jornada que te interese, así como el número de horas disponibles al día. Debes tener en cuenta que durante el tiempo que estés trabajando no podrás estar haciendo ninguna otra cosa porque las llamadas podrán entrar en cualquier momento y de la atención que ofrezcas a los usuarios dependerá el tiempo que se mantengan en línea, así como tus ganancias y el prestigio o reputación que puedas conseguir dentro de la especialidad que hayas escogido, puesto que si los clientes están satisfechos como en cualquier otro negocio volverán a llamar con toda seguridad.

Por último y no menos importante, recomendamos encarecidamente que antes de decidirte por una empresa a la hora de montar tu línea o un gabinete, tengas la precaución de buscar información online, opiniones y experiencias de trabajadores que pudieran haber estado antes que tú, pues como sucede habitualmente en otros trabajos, en Internet circulan muchas ofertas que no se ajustan a la realidad o que directamente son falsas, así que no está de más extremar la precaución en todo momento.

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72 horas en una línea caliente

Una gorda limándose las uñas o dándole tetero al bebé. Eso es lo que muchos creen que hay detrás del teléfono cuando llaman a una línea caliente. Otros tienen demasiada imaginación o son lo suficientemente ingenuos como para creer que les habla la mujer del cuerpo perfecto que aparece en el anuncio del periódico. Después de verlo todo de cerca puedo asegurar que no es ni lo uno ni lo otro. No son ni horrorosas ni perfectas. Son de carne y hueso. No se las puede subestimar, porque cuando uno va, ellas ya fueron y volvieron, a pesar de que son universitarias con un nivel cultural promedio. No son de verdad, pero tampoco son unas farsantes. Hacen bien su trabajo y se valen de la imaginación para ganar unos pesos de más y pagar sus carreras. Cualquier hombre puede excitarse al ver una mujer atractiva, pero una operadora necesita mucha creatividad para lograr excitarlo solo con palabras. «¿Y qué si la vieja es fea?», pensarán algunos. «¿Cómo puede ser fea si usted no la ve?», les contesto yo. En este negocio el refrán da la vuelta: ojos que no ven, corazón que sí siente.
Me tomó cerca de tres meses cuadrar todo para hacer esta crónica porque los dueños de las líneas calientes en Colombia están muy prevenidos y no hay mucho de dónde escoger. Existen actualmente tres compañías que ofrecen el servicio, pero no se dedican exclusivamente a ello porque podría parecer una mina de oro por sí solo, aunque el negocio tiene sus peros. El primero es el nivel de recaudación, que es del sesenta por ciento. Hay gente que prefiere que le corten el teléfono antes que aceptar haber hecho esas llamadas y pagar. Muchos llaman desde oficinas o casas ajenas y cuando llega la cuenta, el dueño se niega a pagar (los reclamos duran casi un año en resolverse). Un segundo obstáculo ha sido la política de un operador de telefonía local, que por cuestiones éticas decidió no prestar sus servicios en los últimos años, aunque ahora está a punto de firmar con por lo menos ocho líneas calientes. A todo esto se suman prejuicios morales de todas las clases, razón por la cual los dueños de la línea dudaron en permitirme hacer la crónica. Pensé en hacerlo sin revelar mi identidad, pero el proceso de selección y el entrenamiento hubieran tomado demasiado tiempo. Mucho más que las 72 horas a las que me sometí. Y 72 horas fueron suficiente.
Mi entrenador
Una vez logrado el permiso, me reuní con el entrenador y supervisor de las operadoras, un tipo grande y moreno del corte de Iván René Valenciano, pero en versión extralarga, que intentó resumir en tres horas la capacitación que sus «muchachas» reciben en tres semanas como requisito mínimo antes de contestar la primera llamada. Lo primero que tenía que quedarme claro es que esto no es prostitución. Ninguna operadora puede conocer a sus clientes, ni llamarlos, ni darles otro teléfono y para eso las monitorean. Otra cosa importante es que casi la mitad de las llamadas recibidas son de menores de edad y muchos saben fingir muy bien que son adultos. Por eso la operadora tiene que buscar información que le permita comprobar si habla o no con un adulto. «Es fácil detectarlos», dijo mi entrenador. «Uno les pregunta cuántos años tienen, sigue la conversación muy fluida un rato y después les pregunta el año en el que nacieron. Eso los corcha de una. Si no, les preguntas en qué trabajan, pero no los puedes regañar porque son futuros clientes. vas a ver que es fácil». La última parte se la creí a pie juntillas. Me di moral: «Seguro que es fácil». Entonces comenzó la parte dura del entrenamiento.
Premisa número uno: tiene que haber una combinación perfecta entre sentirlo de verdad y buscar cierto profesionalismo. No se trata de ‘venirse‘ con todos los clientes, pero hay que ponerse en una situación parecida a la de un actor frente a su personaje: algo de él tiene que estar involucrado. Durante mis escasas horas de preparación aprendí que hay dos tipos de servicio: en vivo y fantasías pregrabadas (que cuestan menos, $1.800 más IVA el minuto, frente a los $2.900 más IVA de las llamadas en vivo). Cada operadora tiene que trabajarle a tres fantasías mensuales y entregarlas por escrito para luego grabarlas (producen textos eróticos: primer indicio de que estas mujeres no son de tan bajo perfil como uno se imagina). Tienen que documentarse y leer de todo, no solamente porno. Hay una biblioteca en el call center para que puedan acceder a todo tipo de literatura.
En cada llamada, uno llena una planilla con el nombre de quien llamó, alguna referencia que sirva por si reclama y la duración de la llamada, junto con un código que el sistema dicta al final. Con el fin de contrarrestar el efecto de evasión, se estableció un cupo limitado para cada línea fija de 80 minutos mensuales para llamadas en vivo y 80 para pregrabados. Así es mucho más factible que la gente pague sus cuentas. Los primeros días del mes son buenísimos porque los usuarios están esperando ansiosamente que les desbloqueen la cuenta. Por celular el cupo es de $50.000, que equivalen a 17 minutos. Por eso cuando llaman de celular no hay que llenar la planilla. Son totalmente sexuales y generalmente no hay reclamos.
Para empezar a trabajar debo crear un personaje que tenga ciertos rasgos acordes con mi personalidad. No puedo decir que soy química porque me cogen en la mentira. Tiene que ser una mamacita, pero de verdad. El seudónimo es con apellido y todo. Decidí llamarme Violeta Schmidt, en honor a un personaje de Diablo guardián, la novela de Xavier Velasco. Soy mala, divertida y burlona. Mis rasgos físicos son parecidos a los de Margarita Posada y también soy periodista. Me puedo inventar lo que quiera con el tiempo, pero todo tiene que ser verosímil, porque cuando los usuarios llaman más de una vez esperarán encontrarse con el mismo personaje. Otros, en cambio, quieren que uno personifique a sus secretarias o a la empleada doméstica. La única condición que me puso Valenciano (así he decidido bautizarlo para proteger su identidad) es que viva en un piso alto, «porque a los voyeristas les gusta pensar que te están viendo los vecinos». Después pintó una curva en el tablero y dijo: «Cada llamada es así, como una curvita que se parece a un condón. Abajo empieza la llamada con un ‘hola‘, luego entras en confianza. Hay que reír, mostrar que estás disfrutando. Es importante que lo llames por su nombre. En un punto la llamada toma otro curso. Se llama el ‘apaguemos la luz‘ y hay un cambio de voz. Entonces preguntas por su entorno y recreas el tuyo. Para cada hora hay situaciones sensuales diferentes: me acabo de bañar, estaba corriendo, me estoy tomando un vino. Le dices qué tienes puesto, qué estás haciendo. A veces la llamada se enfoca en una sola parte de tu cuerpo porque el tipo ya está a punto de venirse. Con esos no hay preámbulos, les hablas de sexo y ya». Son permitidos tres tipos de contactos: la línea telefónica, un correo electrónico y un apartado aéreo al que les mandan regalos y desde donde las operadoras pueden mandar por ejemplo, sus calzones.
Todo iba bien hasta que Valenciano empezó a describirme los diferentes tipos de usuarios.
Los estratos varían del 1 al 6, aunque las líneas telefónicas de estrato 1 y 2 están bloqueadas. Sin embargo no falta el vigilante que llama desde el trabajo. «Los que son de estratos bajos son curiosamente mucho menos burdos», me advirtió mi mentor. Claro: a mayor nivel cultural, más aberraciones. Están los curiosos que vieron el anuncio y pueden convertirse en clientes permanentes. Con algunos hay una conversación y otros solo llaman para venirse. Hay otros que son patanes y llaman a insultar. Está en la operadora lograr ‘bajarle la nota‘ al tipo. También llaman mujeres: la señora casada que busca información porque jamás ha sentido un orgasmo; la lesbiana dura, que quiere que la exciten y que le gusta tratar mal y la lesbiana tierna, que busca algo más que excitación. Otro tipo de clientes son los travestis, que generalmente cogen la ropa de su esposa o su hermana y les gusta que los ayuden a vestirse. Los gays llaman para hacer consultas. También llaman parejas y se pueden hacer fantasías con dos operadoras. Todavía estaba seria tomando nota, pero me dio un ligero tic nervioso en el ojo cuando oí: «Hay otros dos tipos de clientes: el sado y el copro. Te voy a explicar más a fondo». Sado y copro: oí bien y ustedes están leyendo bien. No me crean mojigata. Sabía que existían aberraciones sexuales muy particulares, pero jamás había oído hablar de ellas de una manera tan técnica y natural.
Copro y sado
En la línea están prohibidas la pedofilia, la necrofilia y la zoofilia. A veces llaman a pasar a la novia para que la exciten y ponen en el teléfono a una niña, entonces la operadora tiene que colgar. «El copro sí se permite», dijo Valenciano como si estuviera dictándome una clase de biología. «Si el cliente es cochino, tienes que ser diez veces más cochina. Te van a preguntar qué almorzaste, si ya entraste al baño, cómo son tus heces, a qué huelen, en fin. Esta es la parte más difícil del trabajo». El tic nervioso ya me había desfigurado la cara: «¡Tengo que fingir excitación cuando algún enfermo me pida que defeque sobre él!». Ya no me parecía tan fácil. Hacer las veces de dominatriz con un sado, tratarlo mal y decirle «basura, perro, te portaste mal, te voy a dejar lamerme las botas, eres una mierda», me parecía más que fácil. Pero definitivamente el copro me dio arcadas.
Cuando desgrabé el casete donde quedó registrado mi entrenamiento, me reí y me aterré de haber estado tan tranquila mientras Valenciano me enseñaba a hacer sonidos y me pedía que apuntara palabras clave, como verga, trola, mondá, polla, chimba, palo, bate, cabezón, vergón, vagina, coño, gallo, galleta, hueco, la peluda, cuca, chocha. «Hay que tratar de indagar cuál es la palabra que les gusta». La clase llegó a su punto más caricaturesco cuando practicamos ruidos. Es como si uno comprara sonidos en ACME, todos muy reales: palmadas en las nalgas, fricciones de diferentes partes del cuerpo con diferentes fluidos de por medio, cepillos de dientes de pila para fingir vibradores, gemidos. Si la penetración es vaginal, los gemidos van ascendiendo lentamente y son más dulces, mientras que los de la penetración anal denotan cierto dolor y un poco más de agresividad. «No puede uno hablar común y corriente si supuestamente está mamándosela, o pasar abruptamente de una práctica a otra», me aclaró Valenciano y luego hizo un par de demostraciones. Al final hablamos de las posiciones y de los tips que se les puede dar a los clientes para eyacular menos rápido y tener más placer, entre ellos el control de la respiración y el masaje prostático con un dedo en el ano. Lo mío duró tres horas, pero después de las tres semanas de entrenamiento reales, quedan diez niñas de treinta. «El sado y el copro les da muy duro», explicaba él. De haber sido sometida a dos horas más de explicación, yo seguro habría sido desertora.
Al grano
Eran las dos de la tarde. Mientras caminaba hacia el call center me destrozaba las uñas pero solo me di cuenta cuando me tocó abandonar mi entrenamiento para darle la mano a la sicóloga, que me explicó las pruebas que les practicaba y los requisitos para ser operadora. Cuando llegan a buscar el trabajo, todas saben que se trata de una línea caliente porque está explicado claramente en el aviso. Deben ser personas con una carrera o que estén estudiando y con un carácter definido para que no vayan a entrar en conflicto fácilmente. Yo, que me considero grandecita y tengo un carácter definido y además fuerte, no entendía ni la mitad de lo que la sicóloga hablaba de solo pensar que en contados minutos estaría recibiendo mi primera llamada. Mi gran duda era si iba a ser capaz de hacerlo. Salí de su oficina y entré al call center hecha un manojo de nervios. Había unos veintiséis cubículos de un metro cuadrado, todos con espejo (para que las operadoras trabajen en su expresividad) y algunos con fotos de galanes recortadas de revistas. Se oía una emisora de cross over en una grabadora comunal que atenuaba los gemidos y las risitas de las operadoras que estaban en llamada. Valenciano me miraba como preocupado de que los fuera hacer perder clientes y me puso un par de llamadas para oír antes de sentarme en mi cubículo. Me temblaban las piernas y me reía como si me pareciera divertido. Lo último que me aconsejó: «Déjate llevar y recuerda que tú tienes el control de la llamada».
Algunas operadoras se pusieron sus chaquetas encima, no sé si para esconderse de mí o para poder hacer ruidos más duro sin molestar a las demás. Otras tres salieron a mi encuentro como si nada. Ahí me tranquilicé un poco. Si ellas podían, a mí no me iba a ir tan mal. No eran ni gordas ni lobas. No vestían ligueros, pero tampoco vestidos holgados. Eran mujeres jóvenes comunes y corrientes. Inclus0 me pareció que una tenía unos ojos muy lindos y la otra, una sonrisa envidiable. Dos de ellas eran más jóvenes que yo. Una dijo que estudia producción de cine y televisión y la otra, publicidad. Había una tercera que es ingeniera ambiental y tiene 32 años. Lleva dos años trabajando y es muy buena, pero nadie en su casa sabe de este trabajo. Me enseñó a introducir mi clave para ponerme en servicio y me puse el audífono-micrófono estilo Chayanne. Hablé con ellas un rato y de pronto sonó mi teléfono. Hubo un silencio que me pareció eterno. Al segundo presioné el botón para contestar y me desdoblé. Afortunadamente era una mujer. Le di instrucciones para masturbarse y le recreé una escena en la que estábamos ella y yo besándonos mientras su novio nos veía. Ya no me acuerdo de todo lo que le dije, pero duré quince minutos hablando con ella. Estaba impresionada de mí misma. La siguiente llamada la contesté fresca y así fui sorteando llamadas la tarde entera, la mayoría de hombres masturbándose durante cuatro o cinco minutos en la línea. La llamada que más duró fue con Andrés, un jovencito que dijo tener mi edad, aunque era mucho menos experimentado que yo. Me acordé de la Violeta de Velasco y me reí, hice chistes, le hablé porquerías, lo seduje. Después de que consiguió su cometido, seguía hablándome. «No puedo creer que usted trabaje en eso, si usted es muy inteligente, Violeta». Cuando colgué había pasado una hora. Prometió que me iba a volver a llamar, estaba encantado conmigo. Entre llamada y llamada hablaba con mis compañeras. Tenían cuentos muy divertidos, como el de una señora que llama para que uno haga las veces de su muchacha o un tipo que se excita si uno le recrea la escena de estar espichando una cucaracha. Les pregunté si alguno de los que llamaba les gustaba.
«Un argentino me vuelve loca cada vez que llama», dijo una de ellas. El tiempo pasó volando, salí a las siete de la noche sintiéndome liberada y con ganas de hacerle ‘control+alt+delete‘ a todas las conversaciones que tuve. Las operadoras dicen que su trabajo suele parecer mucho más interesante y complicado de lo que realmente es. Yo en cambio creo que haber expuesto mi cabeza durante esas horas a algo que después necesité olvidar y bloquear fue muy difícil.
«Busco a Violeta»
Al día siguiente fui en la mañana. Eran menos las llamadas, pero en general las mismas, solo que a la hora del almuerzo parecían llamar personajes de más bajo nivel, como celadores. Fue mucho más difícil con ellos, porque tenían todo el tiempo y no decían casi nada. Todo tenía que decirlo yo, y aparte usando expresiones que no están en mi léxico, como papi. Con el tiempo me abstraje y de pronto sonó el teléfono por cuarta o quinta vez, mientras yo anotaba detalles del lugar en una libreta. Contesté como si estuviera en la oficina. «¿Con quién hablo?», dijo la voz al otro lado. Yo ni me acordaba ya que era operadora. «Con Margarita», dije naturalmente y justo ahí me di cuenta. «Estoy buscando a Violeta», dijo la voz que inmediatamente reconocí. Era Andrés, el joven del día anterior. Hice toda la pantomima de buscar a Violeta y hablamos como una hora de nuevo. Cuando colgué me quedó la sensación de haberle marcado la vida. Él también me hizo reír mucho a mí. Reconozco que me dio curiosidad saber cómo era físicamente. Todo eso desapareció con las siguientes llamadas y con esa risita chillona de otra de las operadoras en turno que me tenía al borde de un ataque de nervios.
A las dos de la tarde cogí mis cosas y salí. Traté de imaginarme a los que llamaron. Me fue imposible no verlos como unos perdedores. Pensé en la inhabilidad de estos hombres para entablar una relación normal con una mujer y de pronto me dije: «Estás yendo demasiado lejos. No necesariamente tienen que ser todos unos perdedores. Algunos tendrán sus novias, sus esposas. Simplemente están buscando una gratificación instantánea sin nada a cambio, sin complicarse. Todos vuelven a sus vidas normales, como yo tengo que volver a la mía para escribir
este artículo».

¿No llegas a fin de mes? Quizá la ‘solución’ es el sexo telefónico

La crisis ha supuesto el auge de determinados empleosrelacionados con el sexo, como las webcams o el sexo telefónico. A priori, parecedifícil adentrarse en el mundo del sexo por teléfono, pero internet, a través dediferentes páginas, oferta este tipo de empleos. Algunas de las webs másrecomendadas son Sexy Jobs, Chat Recruit y Lip Service.

Si decides dar el paso, debes tener en cuenta que hay unaserie de requisitos. Por ejemplo, ser propietario de una línea fija de teléfono y poseer, también en casa, una conexión a internet que facilite la búsqueda de clientes con los quepoder conversar a través de un chat. Es muy importante mantener la privacidad en caso de que no quieras que te reconozcan. Para ello, se deberá verificar que la compañía de sexo telefónico permita usar un alias.

Tres formas de negocio

Una vez nos adentramos en el negocio de las líneaseróticas, existen tres maneras de llevar a cabo el trabajo.

  1. Alquilar la línea telefónica. En internet encontramos unagran cantidad de páginas donde las empresas ofertan una línea 803. Hay quetener cuidado de que no sea una estafa. Al facilitar la línea, la empresa paga una cantidad fija en funciónde los minutos que consigas, así que cuanto más larga sea la llamada, mejor. Al final, la empresa se llevaun amplio porcentaje (hasta el 50% o más) y el trabajador, alrededor de un euroy medio por minuto. Además, tienes que contar con que hay que darse de alta como autónomo.
  2. Ejercer el trabajo para una línea caliente. Es lo mássencillo, pero está peor pagado aún y a merced de todo tipo de timos y engaños. La mayoría de las veces se cobra cerca de 0,18 euros por minuto.
  3. Contratar una línea erótica deltipo 803-806-807-907. Es la opción más cara. Se trata de empresas que redireccionan todas las llamadas a diferentes líneas fijas y estas, a su vez, las redireccionan aotras líneas anexas, creando una especie de tela de araña de llamadas sexuales.

Los límites

A pesar de que pueda parecer que practicar sexo por teléfono es algofácil, no todo el mundo vale para ello. El cansancio emocional queprovocan algunas personas puede llevar a alguien a tirar la toalla. Además, a este tipo de númeroseróticos también llaman auténticos ‘depravados’, como por ejemplo los que pretenden realizar prácticas escatológicas. Por eso hay que tener muy claro que el cliente paga pero no establece los límites.

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Cumple tus deseos de forma anónima sin dar la cara, al otro lado del teléfono, mas morboso para ellas, ¿Para ti no?, disfruta del sexo como todos los hombres y mujeres en este país, es lo que mas satisfacción y al mismo tiempo salud te puede dar. Cuenta tus vicios y fantasías a ellas, para que te cuenten las suyas y podáis pajearos juntos hasta dejaros las manos llenas de flujos y corridas. Experimenta sexo con chicas que tienen varias corridas, squirting, multiorgásmicas, si nunca has tenido la ocasión de follarte a una al menos escucha sus gemidos al llegar al orgasmo, nunca lo olvidaras y solo de pensarlo te pondrás muy cachondo. No esperes mas y deja volar tu imaginación como nunca antes has hecho con chicas físicamente, aquí no hay miedos, es la herramienta perfecta para morbosos y tímidos que no son capaces de ir a clubs donde hay chicas deseando follar a cambio de dinero, ¡en tu casa más placer que en la del vecino!

Relaciones virtuales con los teléfonos y lineas calientes

El teléfono erótico es una de las modalidades de tener relaciones de forma virtual. Es considerada de las primeras que se han creado en este rubro, ya que posteriormente a éste, surgieron los chats en internet, y las web cam en sitios. Algunas de sus principales características son que en las mismas pueden interactuar dos o más personas, como su nombre bien lo indica se realiza a través de un medio telefónico y no existen límites, estos son puestos por los interlocutores.
En algunos países también son conocidas como hot lines, líneas calientes o líneas telefónicas de amor. El teléfono erótico puede separarse en dos áreas diferentes, por ejemplo una es tomada como un negocio, el cual en algunos países está regulado y paga impuestos. El otro es considerado una relación esporádica entre dos personas, que pueden ser desconocidas, amigos o tener algún vínculo afectivo.

El principal negocio del teléfono erótico es el de tener clientes que pasen mucho tiempo en las llamadas. Las formas de pagos pueden ser numerosas, ya que algunos ofrecen el servicio por minuto, y se cobra según el tiempo que la persona esté hablando por teléfono, o también existen otras compañías que poseen otras modalidades como por ejemplo a través de paquetes de tiempo y suscripciones.
Las personas que allí trabajan suelen ofrecer al oyente situaciones muy provocativas en donde simulan estar en éxtasis pero no lo están haciendo de esta manera que el cliente se satisfaga. El objetivo más importante en este servicio es el de ayudar de forma psicológica a través de una voz que estimule e incentive a la persona a que sienta placer. De esta manera se suelen emplear un lenguaje muy provocador, y hasta incluso con descripciones explícitas de actos que se están realizando.

Una de las cosas que más hace popular al teléfono erótico es que muchas personas descubren la oportunidad de estar detrás de una línea telefónica de forma anónima, sin saber cuál es su vida privada. Las expresiones y palabras que son utilizadas por los hablantes también tiene un contenido muy provocativo y seductor además suelen contar su fantasías, intimidades y deseos.

Números de teléfono de nuestra línea erótica

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Además que nuestra línea erótica es sin esperas y todo es en directo, nada de grabaciones y eso lo puede verificar tú mismo, incluso ahora.

Por último te cuento que no debes temer de gastarte un dineral, pues no obstante ofrecemos un servicio de calidad, nuestros precios son muy baratos: una sesión de sexo por teléfono en nuestra línea porno será como tomarte un par de copas, con la diferencia que vas a disfrutar mucho más.

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